Saber vivir La 2

Saber vivir

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No recomendado para menores de 12 años Saber Vivir - 16/05/21 - ver ahora
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Bienvenidos a "Saber vivir".

Qué triste parece la vida en blanco y negro.

Tan antigua, tan del pasado.

Así que hágase el color, porque la salud se llena

con los colores de la vida y alimentos más nutritivos.

Del verde al amarillo, pasando por el rojo y el azul.

Ya veréis lo que nos aportan todos estos colores

en la comida. Y colores tienen las legumbres.

Del blanco granate de la alubia, al pardo

de la lenteja y el garbanzo.

Y con ellas vamos a cocinar

platos tan originales como saludables.

También hablaremos de los métodos de conservación

del escabechado y el encurtido, al adobado y el ahumado.

Y en la experiencia de vivir, toca hablar de lesiones de rodilla.

Porque hay deportistas jóvenes con rodillas de viejo

empezando por los grandes futbolistas.

Y en la consulta del médico de familia,

muy atentos a cuál es la mejor hora para el desayuno,

la comida y el paseo, y nos fijaremos

en la salud de los ojos, que las conjuntivitis

se disparan con el polen y se juntan con los gérmenes,

incluido el temido coronavirus.

Pero la primavera también tiene cosas muy buenas.

Empezando por la huerta, se llena de verduras tan maravillosas

como el espárrago. Váyase la luz.

Y hágase la noche, que nos vamos a por espárragos.

Pues, acabamos de empezar la noche con la recogida del espárrago.

Por el día con el sol, se tienden a poner un poco morados.

Por la noche es mucho mejor.

Trabajamos de noche y dormimos por el día.

Esto es una gubia para recoger espárragos, para poder cortarlos.

Todo a mano.

No usamos maquinaria porque aquí, en el espárrago,

siempre suele haber, mira...

Muchas veces ve uno y luego hay otro al lado.

Y la máquina no entendería de eso, lo rompería todo.

Esto viene de herencia, mis padres han trabajado

toda la vida en el campo, todos los años venimos para marzo

para prepararlos y estamos hasta junio.

Lo que dura la campaña.

Ponemos y ya los tenemos preparados.

Hacemos dos selecciones, primera y segunda.

Esta es primera. Son más gorditos, son más rectos.

La cabeza cerrada.

Ahora ya estamos recepcionando.

Lo que va a la conserva, que está cortado a 20 centímetros,

y lo que está para fresco, que va cortado a 22.

De todo lo que llega, yo suelo hacer más o menos un 25 %

para fresco, y un 75 para industria, que es de lo que vivimos.

El fresco lo llevamos a fruteros o a gente directamente,

que vienen aquí a hacer renta directa.

Cada vez come la gente más productos de temporada

y hay un poco más demanda.

A ver, se coge así el espárrago, y se coge de la punta para abajo.

Estos tan tiernos, en 10, 15 minutos, está hechos.

Me encanta el espárrago, desde el principio hasta el final.

El espárrago que hemos recepcionado por la mañana.

Y lo vamos a pasar a la fabricación.

A ver, lo que necesita es un clima con calor,

pero que no sea un calor excesivo, y mucha humedad y agua.

La diferencia con el fresco en conserva,

la prontitud en elaboración es fundamental

para obtener un producto de calidad. Un espárrago con dos o tres días,

para nosotros es viejo, porque ganaría fibra

y ganaría sabores extraños.

La campaña comienza a primeros de abril

y termina a finales de mayo.

El resto del año no hay forma de consumirlo.

El espárrago solo está durante esos meses.

Entonces, en temporada se puede consumir,

y si lo consumes al día, es un producto muy rico.

El resto del año tenemos la conserva para poder disfrutar de este manjar.

Producto natural, tiene antioxidantes,

ácido fólico, es diurético. La recomendación nuestra

es consumirlos tal cual, con un poquito de aceite de oliva.

Y nada más. El espárrago de Navarra es un producto prémium.

Blanco es el espárrago cuando crece bajo tierra.

Verde el triguero que crece a pleno sol.

Y ahí nace la primera duda de esta mañana dominguera.

¿Cuál es más nutritivo, el blanco o verde, Beatriz?

Porque el espárrago blanco tiene de todo menos color.

Buenos días, Miriam. Es verdad, no tienen color.

Pero no tenemos que despreciar algunos alimentos blancos

por esa falta de color; sí tienen muchísimos nutrientes.

Tenemos el ajo, el nabo o la cebolla,

estos espárragos blancos que acabamos de ver,

la pulpa de algunas frutas, como, por ejemplo, la pera.

Es verdad que no tienen esos pigmentos tan llamativos.

Pero contienen pigmentos de la familia de los flavonoides

que le dan esa blancura, y que, además,

se relaciona con aspectos positivos sobre la salud.

También tenemos vegetales, por ejemplo,

que tienen ese color blanco, que combinan con el verde.

Como las acelgas o la lechuga.

¿Es cierto que precisamente esa parte verde

de ese alimento es más nutritiva, alimenta más?

Esa parte verde se llama la clorofila,

que la tenemos, desde luego, muy presente

en las verduras de hoja verde, como las acelgas, las espinacas,

que también son interesantes

porque son una buenísima fuente de fibra,

de minerales y de vitaminas, como el ácido fólico

o la vitamina K.

Tenemos luteína, que es un pigmento que se le llama a veces

la vitamina de la vista, que no es una vitamina,

es un pigmento, es un pigmento amarillo

que, efectivamente, protege nuestros ojos

de la radiación solar, y lo encontramos,

tanto en verduras de hoja verde, como en otras hortalizas.

Tanto en verduras de hoja verde muy oscuro,

como en verduras de hoja verde muy claro.

Tenemos también el color amarillo,

amarillo del maíz, de la piña, el limón.

¿Qué nos aportan los alimentos con este color?

Pues, además de esa luteína de la que hemos hablado,

también tienen otros pigmentos de la familia de las flavinas,

que se relacionan con la salud de la piel.

El amarillo nos recuerda al sol.

Y el color rojo nos recuerda a la sangre, al corazón.

Precisamente, esos alimentos de color rojo,

¿son más cardiosaludables? Es una buena regla nemotécnica.

No te lo voy a negar. Porque es verdad

que los alimentos de color rojo tienen flavonoides

de otro tipo y se relacionan estos flavonoides

con la salud cardiovascular. Parece que dan buenos resultados

en las investigaciones.

Pero lo que no podemos pensar es que todos los alimentos rojos

son cardiosaludables, ni solo los vegetales rojos

son cardiosaludables; sí que podemos comer

vegetales rojos, si nos gustan, frutas y verduras;

la sandía, la fresa, el tomate, el pimiento rojo.

Y sobre todo, olvidarnos de otros alimentos que son rojos

y de cardiosaludables no tienen nada.

Estoy pensando, te imaginarás, en el chorizo.

Desde luego que sí.

Vegetales rojos son habituales en nuestra nevera.

Quizá no lo son tanto los alimentos color azul.

Alimentos naturales, estamos hablando.

Se me ocurre, por ejemplo, los arándanos.

Los arándanos, las ciruelas, la col lombarda,

que no sé si te has fijado alguna vez

en que a veces cuando la cueces, el agua está más azul.

Otras veces más morada, más roja.

Y esto se debe a la presencia de antocianinas.

Unos pigmentos que reaccionan de distinta forma

según el ph del agua, que puede ser más ácida,

o más alcalina. Tenemos también otros pigmentos

en este tipo de frutas y de verduras, como las quercetinas.

Y todos ellos son muy positivos porque, efectivamente,

son flavonoides, se siguen relacionando

con la salud cardiovascular, y por supuesto, también,

con la salud cerebral, que están vinculadas.

Con esto que nos cuentas, la conclusión

es que la compra que tenemos que hacer debe ser multicolor.

Sí, una compra multicolor, que nos va a garantizar

que hay variedad, no es monótona; cuantos más alimentos metamos,

más nutrientes tendremos, así que vamos a ponernos moradas.

Moradas a frutas, a verduras, y por qué no,

vamos a ponernos verdes, amarillas, vamos a ponernos

incluso azules por esos vegetales de color azul que hemos hablado,

y también el pescado azul, que también está el color azul.

Lo has dicho, pescados azules, pescados blancos y mariscos,

porque la despensa del mar es tan rica

y generosa como la del campo.

¿Y cuáles son los mariscos que ahora están de plena temporada?

Con Aitor Sánchez lo aprendemos a pie de pescadería.

Muy buenas, quería que me recomendarais

el mejor marisco, que esté ahora de temporada

y más rico.

La cigala y el carabinero vienen ahora con mucha fuerza, más grasa.

La hembra no tiene ningún pinchito aquí.

El macho tiene pinchitos. La hembra es un poquito más gruesa

que el macho, el macho es un poquito más redondo.

Y cuando está en la época buena de frío,

la hembra es más sabrosa porque tiene la hueva

y cada vez que empieza el calor, empieza a perder la hueva.

Y ya es más sabroso el macho.

No sé si mejillones, gamba arrocera.

¿Qué tal, Miriam? Hola, Aitor.

Pues con muchas dudas hoy en la compra del marisco.

Es normal, la gente se empieza a liar

desde la clasificación. Cuando hablamos de marisco,

fíjate, tenemos desde los moluscos.

Tenemos los otros mariscos, que serían los crustáceos.

Todos los que vienen en esta concha más articulada.

La familia de las gambas, por resumir mucho.

¿Nutricionalmente son tan diferentes?

Los que vienen en concha, como acaban filtrando

mucha cantidad de agua, almacenan nutrientes,

sobre todo, minerales, luego ya, toda la familia de las gambas,

como los cefalópodos en sí mismos,

son más similares entre ellos, fuente de proteínas.

Seguimos teniendo muchas preguntas, por ejemplo...

Mucha gente se piensa que el hierro de la carne

es el único que se absorbe bien, ni muchísimo menos.

Unos mejillones es una excelente fuente de hierro.

Si lo acompañamos con limón, absorción máxima.

¿Y las ostras son afrodisiacas?

Bueno, no, no existe alimento que sea afrodisiaco.

Lo que pasa con las ostras es que tienen un gran aporte de zinc,

mineral que contribuye al normal funcionamiento

de la salud sexual, maduración sexual de las personas.

No porque comas muchas más ostras se va a rendir mejor,

ni vas a tener mejor salud sexual.

Vaya.

¿Y qué me dices de la cabeza de las gambas? ¿Se chupa?

No pasa nada si chupamos la cabeza de una gamba.

No es problemático, pero es cierto

que en algunos grupos de población de riesgo;

personas embarazadas, niños,

sí que sea recomendable dejar fuera esta parte.

¿Y la tinta del calamar, de la sepia?

¿Se puede consumir sin problema?

Sí, es comestible, hay que tener en cuenta

que si la pedimos en la pescadería,

es que nunca lo utilicemos en crudo.

María Teresa, ¿qué ha comprado? Langostinos, ¿no?

He comprado langostinos, merluza y lenguadinas.

¿Y cómo le gustan los langostinos?

¿Cómo los va a hacer? Cocidos.

¿Qué va a hacer con esas cigalas, Margarita?

A la plancha están muy buenas.

También cocidas están muy buenas.

Las cigalas, si son buenas, están muy buenas.

Rosa, ¿usted cómo va a cocinar la sepia?

Pues, con patatas guisadas.

Le echo su cebolla, su ajo, su pimiento.

Con marisco, se pueden hacer recetas muy sencillas.

Y otras más elaboradas como el salpicón de marisco.

Sí, de hecho, fíjate, con el salpicón ya incluimos

diferentes orígenes de la proteína

para que no todo sea el mejillón, la gamba.

Además, la acompañamos de buena cantidad de verdura.

Me parece un plato completo.

Y también una tapa, un entrante diferente y saludable.

Si nos preocupa que nos pueda subir el colesterol,

¿tendríamos que evitar preparaciones a base de marisco?

No, para nada, de hecho, el riego cardiovascular

se sabe que no está aumentado por tomar marisco.

El marisco es un alimento saludable.

En lugar de fijarse en esas anécdotas

de pequeños nutrientes, habría que mirar

los otros micronutrientes que nos aporta.

También el yodo en buenas cantidades.

Fíjate, aunque no suelan tener mucha cantidad de grasa,

porque son productos magros, la poca que tienen

sí es interesante.

Así que, también son buen aporte de omega 3.

Mira que está rico el marisco, empezando por el más económico.

Los mejillones saben a gloria de cualquier manera.

Al natural, en vinagreta, y no digamos en escabeche.

Sí, en escabeche cambia la textura,

el sabor, ese ácido acético del vinagre.

Esas especias que introducen variedad

en nuestra cocina, pero no nos confiemos,

porque aunque sea un ácido, no destruye

los microorganismos, así que tenemos que mantener

el escabechado siempre dentro del frigo

y como máximo cuatro días.

¿Pasa lo mismo

con alimentos marinados con vinagre?

Por ejemplo, boquerones en vinagre.

Exactamente lo mismo que decimos del escabeche,

se ha aplicado al marinado; sigue teniendo vinagre,

ese ácido acético que no destruye ni los microorganismos,

como los virus o las bacterias, ni tampoco parásitos

como el anisakis, así que las precauciones

que tenemos que tomar son siempre marinar

dentro del frigorífico.

No marinar en recipientes de aluminio.

Congelar el pescado antes durante al menos cinco días.

Y aun así, no ofrecérselo a grupos de riesgo

como embarazadas, o personas inmunodeprimidas,

porque se mantienen los riesgos del pescado crudo.

¿Y esto vale también para el marinado con limón?

Exactamente igual. En los marinados en escabeche

con vinagre, tenemos ácido acético.

En los que hacemos con limón, ácido cítrico.

Son dos ácidos que no destruyen los microorganismos

y que a veces son un poquito engañosos.

Porque parece que tienen un aspecto cocinado.

Las carnes, los pescados. Pero es por una reacción

que se da del ácido con las proteínas.

No se destruyen los microorganismos, tenemos que maximizar

las prácticas higiénicas.

Y no debemos fiarnos, y consumirlo en un plazo breve también.

Pasamos ahora a otro método de conservación

que también potencia muchísimo el sabor, el olor,

el aroma, como el adobado.

Sí, ese adobado con aceite, con vinagre,

con condimentos, con pimentón.

Pero todo lo que hemos dicho hasta ahora,

se aplica también al adobado.

Solo ablanda la carne en la superficie.

Y no destruye los microorganismos.

Prácticas higiénicas.

¿Qué me dices de los ahumados?

¿Debemos consumirlos lo menos posible?

Claro, es que el ahumado procede de la quema

de la leña, de la madera.

Y ahí se producen algunas sustancias que pueden ser tóxicas.

Esto es una pena, porque el ahumado también le da un sabor,

un flavor, un aroma floral,

a vainilla, a caramelo, que es muy deseable.

Pero sí que deberíamos limitar su consumo,

porque el alto consumo de productos ahumados

se relaciona con un incremento del riesgo de cáncer colorectal.

Mejor también limitar la frecuencia de consumo

de alimentos en salazón, por ejemplo, el bacalao.

El salazón le aporta mucha sal

y aunque lo desalemos, se mantiene una parte ahí.

Y en consumo de alimentos conservados en salazón,

ya sea pescado o carne, se relaciona también

con un incremento de cáncer gástrico, de estómago,

y ya sabemos que la sal, además, no es nada buena para nuestra salud.

Muchísimas gracias, Beatriz. Apostemos por alimentos frescos,

sin sal añadida, y no la pongamos nosotros tampoco

en la mesa, que la buena comida mejor

sin la trampa del salero.

Vale para la verdura y también para la carne.

Y no digamos si es la carne de la vaca más grande de España.

Mirad lo que pesa.

Bueno, esta vaca ha sido criada de forma natural, en Galicia.

Como es costumbre allí.

Es, digamos, un sistema de cría tradicional,

donde el dueño o el propietario de la vaca

las tratan como un animal de compañía.

Con su pasto propio, con su alimentación propia.

Su maíz autóctono normalmente.

Los pastos de la zona, que son pastos de zona costera,

más o menos, con lo cual, la salinidad afecta bastante

al metabolismo del animal.

Procedente de Galicia, de una raza rubia.

Es una vaca de Cerdedo, que ha batido el récord

de peso registrado, una vaca que pesó

1.748 kilos vivo.

Y 884 kilos en ganado.

Hay cuatro partes importantes en un cuarteo de una vaca, digamos,

que es, primero, la pierna, o el jamón de la vaca.

Segundo, el lomo.

Tercero, esta es la falda, el pecho de la vaca, digamos.

Y falta la pieza, el delantero, que la tenemos guardada,

no cabe por altura, por lo tanto, tenemos el delantero,

que es, digamos, la parte delantera del animal.

Y aquí dentro, como veis, se encuentra el solomillo,

que es una de las partes más tiernas

y más saludables del animal al no tener grasa.

Es la que vamos a probar ahora en nuestra cocina.

Bueno, ya estamos en nuestra cocina

para ver nuestro fantástico solomillo,

que vamos a cocinar de una manera muy saludable,

a través de estos taquitos que hemos hecho de este solomillo.

Con nuestro buen amigo Teto, que va a hacer una fabulosa receta.

Y nos va a explicar y nos va a cocina de una manera...

-Muy saludable. -Ahí está.

-Claro que sí. -Como tiene que ser.

Tenemos taquitos de solomillo.

Lo vamos a hacer con unos trigueros, que los hemos picado

para hacerlo rollo cuscús.

Un pimiento asado.

Y una cabeza de ajo asada, ¿vale?

Estamos con el solomillo.

Nos lo traemos a la sartén, como veis, la sartén humea,

porque es superimportante que esté muy caliente.

Y así terminamos nuestro magnífico solomillo

de esta gran vaca.

Y al comer carne de ternera, o cualquier otro alimento,

¿dónde acaba esa comida? Pues, en los intestinos,

donde tenemos las bacterias de la digestión.

Y para conocerlas mejor, nuestra invitada ha escrito

un libro de título tan provocador como este.

"Es la microbiota, idiota".

Doctora Sari Arponen, bienvenida a "Saber vivir".

Si querías llamar la atención sobre la microbiota,

creo que lo has conseguido. Gracias, encantada de estar aquí.

El título, sí, es provocativo.

Fue un regalo maravilloso de mi prologuista Mago More.

Y hace referencia a una anécdota de unas elecciones presidenciales,

donde Clinton ganó a Bush.

Y decía aquello de: "Es la economía, idiota".

Porque realmente, era la economía lo que le importaba a la gente.

Pues, de la misma manera, ahora, a nuestra salud,

a la gente lo que le debería preocupar para estar más saludables

es la microbiota por muchos motivos.

Pero bueno, por no extendernos, podríamos comentar

tres, por ejemplo. Uno es que nos ayuda

esta microbiota, esta flora, que es como se llamaba antes,

no ayuda a hacer la digestión.

Además, fabrica un montón de sustancias beneficiosas,

como muchas vitaminas, por ejemplo.

Y también nos ayuda a protegernos de las infecciones,

que son los microorganismos, los bichos malos.

Habrá quien piense:

"Si esas bacterias son buenas, cuantas más tengamos, mejor".

Bueno, lo bueno, si tenemos demasiado, tampoco es bueno.

No es bueno tener trogollón de bacterias, trogollón de bichos.

Hombre, si tenemos muchas bacterias buenas

y pocas malas, están en equilibrio, esto nos viene muy bien.

Pero hay gente que tiene muchas bacterias malas

y pocas buenas. Entonces, ¿qué pasa?

Pues que se hincha la tripa, hay muchos gases,

eructos, duele. Estas digestiones pesadas.

Dices que para buscar equilibrio en nuestra microbiota,

el primer paso es recurrir a menos comida y de mejor calidad.

Hablamos de alimento vegetal, alimento natural.

Empezando por los tubérculos, que dices:

"Son un manjar para la microbiota".

Sí, el consumo moderado de tubérculos,

es fibra prebiótica.

Es alimento para nuestros bichitos amigos.

También la fruta y la verdura, las semillas.

Los frutos secos, las setas, los champiñones.

Las legumbres cocinadas como las cocinaban las abuelas.

Vaya, todo lo que nos da la tierra

de temporada y proximidad, nos viene muy bien.

También los productos del mar, además, aquí en España

es estupendo, la dieta pescomediterránea,

o la atlántica con sus ácidos grasos omega 3.

Eso sí, no comido en demasiada cantidad,

ni tampoco demasiadas veces, es mejor dos, tres veces al día.

Esto ayudaba a nuestros padres y abuelos, nuestros ancestros,

a tener una microbiota en equilibrio,

con muchas bacterias de las buenas, y evitar problemas

como esas intolerancias o esas digestiones pesadas

que decíamos.

¿Pero qué pasa en este siglo XXI?

Que vivimos rodeados de ultraprocesados.

Y es muy fácil recurrir a ellos, consumirlos.

Sobre todo, los precocinados.

¿Te acuerdas cuando empezó la pandemia?

Claro. Aparte del papel higiénico,

la gente asaltó todo lo que eran los ultraprocesados,

con esos aditivos, esos azúcares.

Las grasas malas, que son las trans.

Esos aceites industriales con los omega 6.

Exceso de sal. Bueno, en definitiva,

un montón de sustancias que a nuestras bacterias buenas

no les gusta, se piran.

Entonces, llegan las bacterias malas y toman el control.

Más motivos para recurrir a alimentos sin aditivos,

lo más naturales posibles.

Dices que a la hora de hacer la compra,

tenemos que hacer una lista larga y lo más variada posible.

Sí, nos interesa huir de esa monotonía.

Hay que comer mucha variedad de alimentos naturales.

Idealmente, sin código de barras, más mercado.

Y podemos hacer un ejercicio. Hacer una lista de alimentos,

y si conseguimos comer 40, comprar 40 alimentos distintos,

mejor que 20, y si son 80, mejor aún.

Claro, uno dice:

"¿80? Pero eso es muchísimo". Pero si incorporamos

especias, por ejemplo, y también las yerbas aromáticas,

podemos tener esa variedad, que es lo que interesa

para tener una microbiota equilibrada

con muchas bacterias de las buenas, de las amigas.

Muchísimas gracias, doctora Sari Arponen.

Muchas gracias y a cuidarse la microbiota.

Seamos listos, no seamos idiotas, ni con la microbiota,

ni la alimentación en general, porque hay que comer

de manera inteligente, y además, dar buen ejemplo

a nuestros hijos e hijas.

Es el noble empeño de esta mamá nutricionista,

muy conocida en redes sociales, Conchi García.

La alimentación de los niños depende de decisiones

de los adultos, así que la familia

debe ofrecer una correcta selección de alimentos

en un ambiente agradable, y por supuesto, ser ejemplo.

Por eso, comer en familia con padres, abuelos, hermanos,

los mismos alimentos saludables

como verduras, frutas, legumbres, va a servir de ejemplo para ellos

y va a favorecer su interés por la alimentación saludable.

Y eso les ayuda a crear una relación positiva

con alimentación que van a poder mantener

a lo largo de los años.

Es una oportunidad para conversar con ellos,

para disfrutar de su compañía.

Y también para ser ejemplo y que así puedan adquirir

buenos hábitos alimentarios.

Involucrar a los pequeños en la compra

y en la preparación de alimentos, además de ser una actividad

que permite pasar tiempo en familia,

es toda una experiencia sensorial para ellos

en la que van a poder descubrir la forma,

color, textura original de cada alimento

y así poder conocerlo mejor.

Pero es que, además, permitirles participar

en el cocinado de los alimentos,

va a hacer que tengan curiosidad por probar

sus propias creaciones, y de esta manera,

tienen a aceptarlos mucho mejor.

Hay que merendar bien, con alimentos saludables

y a la hora adecuada, que el orden es importante

para tener buena salud, doctor Fabiani.

Sí, el orden en la comida y en la vida.

En general, a nuestro organismo le gusta

la rutina, y no es mala idea

que mantengamos esa rutina, lo cual no quiere decir

que pase nada porque, oye, un día me la salte

si se me antoja.

Pongamos en hora nuestra vida, empezando por el desayuno,

que dicen que es la comida más importante del día.

Bueno, lo primero, recordar. Técnicamente,

desayunar es romper el ayuno.

Por lo tanto, cuando decimos:

"Me he saltado el desayuno". No te lo has saltado.

La primera vez que comes después del ayuno

es tu desayuno, sea a la hora que sea.

Lo fundamental que tenemos que descartar

es esa idea de que es la comida más importante del día.

Pues no lo es. Eso sería tanto como decir

que el resto de comidas son menos importantes

que el desayuno, y no.

Todas las comidas son igualmente importantes.

Igual que todas las patas de una silla

son igualmente importantes, si alguna falla,

la silla está coja.

Oye, ¿y existe el desayuno ideal?

Te diría que existe el desayuno ideal.

Pero que se aleja bastante de lo que muchas veces

se viene a la cabeza en un desayuno ideal.

Me imagino ese cuenco de cereales,

ese cruasán, esos zumitos de naranja.

A ver, un desayuno ideal, igual que cualquier comida ideal,

se tiene que acercar al conocido como plato de Harvard, que nos dice

cuáles serían los repartos, digamos,

de los nutrientes, alimentos que tienen que tener

cada una de nuestras comidas, desayuno incluido.

Y que dice que la mitad de lo que comemos

en el desayuno, en este caso, deben ser frutas o verduras.

Cuando hablamos de fruta, dando prioridad

a la fruta entera frente al zumo.

Que una cuarta parte sean cereales 100 % integrales.

Y otra cuarta parte, que sean proteínas saludables.

Sin tener ningún tipo de miedo a meter legumbres, claro que sí.

Fíjate que desayunar sobras del día anterior

puede ser una opción muy saludable.

Si lo que nos sobró el día anterior se ajusta

a estas recomendaciones.

No pasa nada porque desayune tortilla de patatas

que me sobró y un poco de tomate aliñado

o alguna otra ensalada, o un poco de humus de garbanzo.

No pasa absolutamente nada. Tenemos que recordar,

insisto, para que sea ideal, que se ajuste

a estas recomendaciones.

Respecto a la hora que empezamos comentando,

fíjate que sí tiene cierta importancia.

Ser muy rigurosos con la hora del desayuno

si yo tomo alguna medicación a primera hora

que debe coincidir con esa comida.

En ese caso, sí es importante que ajustemos bastante bien

esa hora a la que empezamos a comer.

Oye, y para bajar el desayuno, a media mañana,

¿qué tal una primera sesión de ejercicio?

Hombre, a media mañana, hacer ejercicio es estupendo.

Bueno, es estupendo hacer ejercicio a cualquier hora.

Media mañana, media tarde, cuando sea.

Si nuestro ritmo de vida nos permite

salir a pasear al aire libre, mover las piernas,

mover el corazón a media mañana, estupendo.

Y si ese ejercicio va a ser un poco más intenso,

no un pequeño paseo, y sabemos que en algún momento

nos va a pedir el cuerpo que repongamos nutrientes,

una buena fórmula es llevarse, muy sencillo,

un puñado de frutos secos y una buena botella de agua.

Es una opción estupenda para recuperar

si me hace falta. Lo que tenemos que evitar

es quedarnos toda la mañana tumbados en el sofá,

porque, entonces, el único ejercicio que vamos a hacer

son los paseos repetidos a la nevera,

donde vamos a acabar picoteando repetidamente

y no va a ser por hambre.

Al final, acaba siendo más por aburrimiento.

Además, así llegamos a la hora de la comida,

que dicen también que debe ser pronto.

Antes de las 15:00, después, dicen, te hace engordar.

Uno no engorda más o engorda menos porque coma antes o después.

Depende, fundamentalmente, de qué es lo que comamos.

Fíjate que sí es cierto que si retrasamos

mucho la hora de comida, podemos llegar con mucha hambre.

Llegar con mucha hambre no es bueno.

Comemos, primero, de manera compulsiva.

Y cuando uno come de manera así tan compulsiva,

es difícil controlar las cantidades y las calidades

de lo que comemos.

Segundo, cuando tenemos mucha hambre, comemos muy rápido.

Al comer muy rápido, no masticamos adecuadamente.

No favorece nuestra digestión.

Y, sobre todo, algo muy importante.

Cuando comemos despacio, vamos favoreciendo

que surja este mecanismo de saciedad

que nos permite controlar de manera natural

lo que comemos, nos vamos saciando.

Vamos dejando de tener ese hambre.

Así que, vamos a sacar la señal de "stop".

"Stop" a la hora de la comida, porque tenemos que pararlo.

Tenemos que aprovechar para hacer un pequeño descanso

y sentarnos a disfrutar, a masticar bien.

Y si puedes, además, con una conversación

en una compañía agradable, mucho mejor.

Y, a media tarde, antes de que se ponga el sol,

llega la hora del paseo.

De nuevo, estirar las piernas como hemos aprendido

en "Saber vivir" antes que llegue la hora de la cena.

Sí, no es mala idea, efectivamente.

A lo largo de la tarde y antes de la hora de la cena,

hacer un poco de ejercicio, que puede ser más o menos intenso.

Y esto sabemos que nos va a ayudar a descansar

por la noche, con lo cual, es un excelente consejo.

Antes de descansar, viene la hora de la cena.

Cena que, una vez más, se debe ajustar

a recomendaciones de platos saludables

que hemos dicho, y en el caso de la cena,

quizá es especialmente importante

que no sea muy copiosa, muy abundante,

porque dificulte el descanso por la noche.

Y que tampoco esa cena se haga en la última hora,

o dos horas antes de irse a dormir.

Estar tumbado inmediatamente después de comer,

sabemos que dificulta la digestión y puede

favorecer el reflujo.

Así que, después de esa cena, habiendo hecho ejercicio,

bien descansados, solo nos falta una cosa.

Un poquito de lectura y a disfrutar del descanso.

Modelo de salud es ahora Verónica Blume,

que antes fue, precisamente, modelo de pasarela.

Hoy Verónica afronta su madurez

enamorada de la vida saludable con yoga y meditación.

Por eso es gente sana.

Hola, soy Verónica Blume. Y para mí, el yoga, la meditación

y el estar aquí y ahora forma parte

de saber vivir. ¿Me acompañáis y os lo enseño?

Yo empecé a trabajar como modelo con 15 años.

Viajaba muchísimo.

Estuve llevando ese ritmo durante diez años.

Hasta que me quedé embarazada a los 25.

Y ahí mi vida dio un giro total.

Nos fuimos a vivir a Ibiza.

Y descubrí el yoga.

La vida de una modelo, cuando estás plenamente dedicada

a ello, yo para mí el reto era la inestabilidad.

El no saber nunca dónde iba a estar.

La profesión en sí es una profesión que se basa en lo estético.

Cuando el yoga aparece en mi vida, mi vida da un giro

por completo, en primer lugar, porque me enseñó una perspectiva

que era vivir el cuerpo desde adentro hacia fuera.

No era una medida, un peso, una postura.

El yoga me ayudó a detenerme, a respirar,

a conocer un lado de mí donde existe la calma.

La parte física a mí me transforma mucho.

Pero la meditación, la quietud, el silencio, la escucha,

eso es para mí lo que transforma el mundo realmente.

Mi alimentación la cuido mucho porque esa es la gasolina

que voy a poner en mi cuerpo.

No soy megaestricta, pero si un día ceno una pizza,

al día siguiente, el primer perro bocabajo,

me acuerdo de esa pizza.

He aprendido a comer de manera saludable;

no suelo cenar mucho, no como nada animal.

Me gustan las cosas muy sencillas, me gusta estar con mi familia.

Con mis amigos, con mi gente.

Me gustan los paseos por la naturaleza.

Me gusta pintar, de hecho, una de mis pasiones que era secreta,

y ahora ha llegado el momento de sacarla a la luz

y compartirla, es el escribir.

Este es mi libro.

Hablo mucho de mi biografía.

Creo que nuestra propia historia siempre puede inspirar a los demás.

Te desmonta mucho esa imagen de la supermodelo

y la superyogui.

Creo que en la vida creemos mucho

en siempre ir hacia delante.

En tener más, en hacer más.

Y nos olvidamos de sentir y de ser esencialmente.

Para mí, saber vivir tiene que ver con el respeto,

con el amor propio, con los pequeños gestos.

De qué manera me alimento, de qué manera respiro.

De qué manera me relaciono.

Cómo me comunico.

Saber vivir es el gran arte que aspiramos a conquistar.

Azules como el cielo y azules como el mar

son los ojos de Verónica Blume.

¿Y es cierto que son los ojos más sensibles,

más propensos a sufrir problemas de salud, doctor Fabiani?

Bueno, pues la verdad es que no, tiene bastante de mito.

Las personas con ojos claros no tienen más riesgos

de tener conjuntivitis y de tener problemas de retina,

ni de tener más miopía o más astigmatismo.

Lo que sí es cierto es que las personas con ojos claros

suelen tener una mayor sensibilidad a la luz.

Algo similar a lo que ocurre

con personas que tienen piel clara, tienen que ser

todavía más precavidas con la exposición al sol

porque están un poco menos protegidas.

Esta mayor sensibilidad a la luz, nada que no se pueda arreglar

con buenas gafas de sol, algo que, por otra parte,

va siendo cada vez más necesario a medida que avanza

los días y las semanas.

Y si se te ponen los ojos enrojecidos

al salir de casa, ¿puede ser precisamente por el sol?

La causa más frecuente de esos ojos enrojecidos

es lo que llamamos conjuntivitis.

Que no significa más que inflamación de la conjuntiva,

que es esa parte del ojo que vemos que se pone enrojecida.

Y esa inflamación puede ser con diversas causas.

A veces es irritativa, como puede ocurrir

con una excesiva exposición al sol.

O la exposición, por ejemplo, al agua de la piscina con el cloro.

Otras veces esa conjuntivitis es infecciosa.

Y otras veces es por alergia, algo muy frecuente

ahora que estamos en primavera.

Normalmente, esta conjuntivitis alérgica

suele afectar a los dos ojos al mismo tiempo.

Y suele asociar, además de ese enrojecimiento,

un intenso picor, bastante lagrimeo.

Y otros síntomas de alergia; como tos, estornudos,

un poco de moqueillo, este agüilla nasal que va cayendo.

En este caso, la conjuntivitis alérgica,

además de hacer el tratamiento con antihistamínicos

que tengamos recomendados, ya sea en pastillas,

o, además, con colirio, si fuera necesario,

recordad que es muy importante controlar, disminuir

la exposición al polen, y ahí las gafas son un buen aliado.

¿Y qué pasa si no es una conjuntivitis por el sol,

o por alergia, sino por infección?

Corrígeme si me equivoco,

hay conjuntivitis de bacterias, de virus, incluso de coronavirus.

No te corrijo porque lo has dicho estupendamente.

Hay conjuntivitis infecciosa por bacterias y por virus.

En general, las conjuntivitis infecciosas

suelen producir abundante cantidad de secreción.

Las conocidas legañas, ¿verdad? Que a veces pueden ser

muy intensas, en el caso, sobre todo, de la bacteriana,

muy pegajosas, puede hacer que nos levantemos

con el ojo completamente pegado

por una legaña espesa, amarillenta, o incluso, como digo, verdosa.

La conjuntivitis infecciosa suele empezar

por un ojo, muchas veces se acaba pegando al otro.

Y al final, acabamos con los dos bastante molestos.

Normalmente, tenemos que empezar con lavado con suero

y en algunos casos suele hacer falta utilizar

algún tipo de colirio, por ejemplo, colirio antibiótico.

Respecto a las conjuntivitis víricas,

además de lo que hemos comentado, es verdad

que las causas más frecuentes suelen ser virus comunes.

Por ejemplo, catarrales. Pero lo pueden producir otros.

De hecho, el coronavirus ha demostrado

que tiene capacidad para producir esa conjuntivitis.

Por eso, si empezamos con síntomas de conjuntivitis,

pero además tenemos tos, tenemos fiebre,

perdemos el olfato, ya sabemos, directamente

a contactar con nuestro médico de familia para que nos diga

cómo actuar.

Nos quedamos entonces con tu consejo,

que vale para tus ojos, para mis ojos,

y para los ojos de Blas Cantó, tan azules y famosos

como los de Verónica.

Sobre ellos se posarán todas las miradas

en la final de Eurovisión.

Y para ganarla y dar lo mejor en esa mágica noche,

Blas Cantó se cuida así de bien.

Muchísima suerte, Blas.

# Voy a quedarme, # prometo quererte más que ayer.

Han sido dos años muy intensos

desde que se me nombró representante español

del Festival de Eurovisión. No ha sido un camino fácil.

Me siento afortunado a fin de cuentas

de representar a mi país con una canción

que me representa tanto.

La canción ganadora es...

(TODOS) ¡Voy a quedarme!

Me siento un privilegiado por poder contar mi historia en Eurovisión.

Perdí a mi padre por cáncer durante el confinamiento.

Y perdí a mi abuela por coronavirus en diciembre.

El videoclip de la canción muestra la despedida

que nunca tuve con ella.

Mucha gente no se ha podido despedir.

Mucha gente está pasando por lo mismo que estoy pasando yo.

De alguna manera, esta canción fue algo terapéutico para mí.

Para mí la música ha significado siempre una manera de expresarme.

De decir cosas que tal vez con palabras

no sabía decir.

La música relaja, la música te excita.

La música a veces hace que te desahogues.

Es algo necesario para nuestro desarrollo.

Y para poder crecer emocionalmente.

(CANTAN EN INGLÉS)

Yo no soy un gran bailarín pero sí me gusta la danza.

Creo que es importante moverse, creo que es importante fluir.

El baile nos ayuda a comunicar mejor.

A unir lazos. Hace que te sientas libre.

Tenemos que dejar la pereza a un lado

y cuando tengamos oportunidad, movernos un poco.

En el deporte me gusta pasármelo bien.

Y no soy demasiado exigente.

Tenemos que ser más permisivos con nuestro cuerpo.

Y no ser esclavos de él.

Que uno se vea bien, pero sobre todo se sienta bien.

(CALIENTA)

Es importante calentar la voz todos los días.

Es importante tener una rutina de ejercicio vocal.

Para estar preparados. Sí trato de descansar.

Al menos, mis ocho horas diarias.

E intento que mi mente esté desconectada.

# Puedo ser complicado.

Hay muchas maneras de canalizar la ansiedad.

# Pero tengo en mis manos.

A algunos les da por comer, a otros les da por dormir.

Otros están irascibles.

# Una luz que ilumina.

He pasado por todos esos procesos.

# Lo que nadie te ha dado.

Es un momento difícil, pero definitivamente,

lo que más me ha ayudado ha sido el deporte.

Mi familia, establecer un vínculo conmigo mismo,

que a veces nos olvidamos por el ritmo de vida que llevamos.

¡Guau, está increíble!

Yo suelo comer de todo.

Además, mi abuela me dejó una muy buena herencia.

Me dejó aquí a un gran chef.

Soy muy fan de la comida murciana, de la comida mediterránea.

Y, en general, de la comida española.

No tenemos que tenerle miedo al verde.

Y, además, según lo aliñes, según lo inventes,

está muy rico; no está reñido comer rico con comer bien.

Está placentero.

# Porque yo voy a quedar...

El Festival de Eurovisión es puro espectáculo de música,

de luz, de color, por eso hay tanta gente

que lo sigue por la tele disfrutando por la vista y el oído.

Ojalá pudiéramos disfrutarlo con los cinco sentidos.

Eso está hecho, Miri.

Te propongo que veamos el Festival de Eurovisión

comiendo o, mejor dicho, cenando.

Así disfrutamos de los cinco sentidos.

De la vista, del oído, pero también del gusto,

del olfato y del tacto de los alimentos,

fuente de salud, empezando por las legumbres.

Hombre, las legumbres, menudo espectáculo

de color y también de sabor.

Fíjate, aquí tenemos cada una de las letras

de un color, cada color, un sabor.

Así es el mundo de las legumbres.

Pura variedad, Miri.

Empezando por todos los tipos de legumbres que tenemos.

Vamos desde la soja hasta los guisantes,

que aunque sean verdes, no son verduras, son legumbres.

Pasando por las habas, por los cacahuetes, el maní,

que viene en una vaina, aunque creamos que es fruto seco

por su valor nutricional, es una legumbre.

Pero es que, encima, dentro de cada tipo de legumbres,

tenemos variedades, por ejemplo, distintos tipos

de garbanzos, distintos tipos de lentejas.

Es una maravilla, así que esto nos facilita la vida

para comer más legumbres y en más cantidad.

Eso es cierto, Marta, porque mirad lo que ha bajado el consumo

de legumbres en los últimos años, parece increíble.

En los años 60, los españoles comían una media

de 15 kilos por persona al año, ojo.

Bajó a 8 kilos en los años 90.

A 4 kilos a comienzos del siglo XXI.

Y ahora, ni siquiera llega a 4 kilos.

No llegamos a los 3,5 kilos,

que son apenas 60 gramos por semana, poquísimo.

Qué lástima, Miri, eso es poquísimo,

de hecho, tenemos que volver al consumo que se hacía antes.

Tomamos nota todos en casa.

Cuatro raciones a la semana de legumbres.

Vamos a disminuir un poco la ingesta de proteína

de origen animal, las legumbres tienen proteína

de origen vegetal de calidad.

Pero es que no solo eso, tenemos hidratos de carbono complejo.

¿Y esto qué quiere decir? Energía.

Gasolina dosificada para vivir.

También tenemos un montón de fibra para cuidar

nuestra microbiota. Tiene muy poquita grasa.

Si es que lo tienen todo, y le llamaban antes

"la carne de los pobres",

pero yo digo que esto es la carne de los ricos.

Por supuesto, se pueden hacer platos de lujo

con esa carne de los pobres,

que decías, como los que traes, cuéntanos.

Sí, además, hoy la idea es que veamos la versatilidad

del consumo de legumbres y como hay platos que siempre ya

nos viene el clic y pensamos que son de carne,

se pueden hacer con legumbres. Venga.

Empezamos con unos tacos

de legumbres al pastor. Anda.

Porque siempre se hacen con cerdo estos tacos.

Se ponen a marinar los dados de cerdo

con una salsa, hemos puesto marinar

nuestras alubias, las hemos cocinado en la sartén

con un aderezo maravilloso que lleva, mira.

¿Ves que tiene un color más rojizo? Sí.

Bueno, pues lo hemos hecho con chile chipotle en adobo.

¿Eso dónde compra? Espera.

En cualquier supermercado.

Ya encima, la gente que nos ve desde México,

pues ahí lo pueden comprar facilito.

Después, le vamos a echar un poquito de cebolla,

un poquito de ajo y zumo de piña o de naranja.

Lo trituramos todo y ese es nuestro adobo.

Ya está. Mezclamos con maíz, con cereal,

para hacer más completa aún la proteína de origen vegetal.

Siempre con verduritas, con aderezos.

Y para terminar nuestros tacos,

una salsa de yogur cargadita de probióticos.

Me encanta. ¿Y esa hamburguesa?

Esta hamburguesa, que es de color rosa, como tú,

la hemos hecho con garbanzos y...

¿Remolacha? Y remolacha.

Garbanzos, remolacha, copos de avena

aceite de oliva virgen extra y los condimentos

que más nos gusten.

Trituramos, hacemos nuestras albóndigas,

podemos hacer albóndigas, nuestra hamburguesa,

y ya está, la marcamos a la plancha,

y acompañarla con vegetales. Perfecto.

Muy bien, Marta. Comamos más legumbre,

la cocina española es imbatible en estos platos.

Y no digamos en los calderos de pescado con arroz.

Viajamos al mar menor para comprobarlo.

Hola, muy buenos días.

-¿Qué tal? -¿Cómo estamos? Aquí tienes

todo lo que has pedido hoy. Muy bueno, muy fresco.

Es perfecto, tiene los ojos brillantes, muy bien.

La chapita para hacer el fondo.

Me viene genial para el caldero que vamos a preparar hoy

del Mar Menor.

-Hola, Julia. -Hola, muy buenas.

-Qué bien huele ya por aquí. -Sí.

A ver qué estás haciendo.

Estamos preparando el fumet.

¿Y esto para qué es?

Para preparar uno de los platos más típicos de aquí,

de la región del Mar Menor y Murcia,

-que es el caldero. -Fundamental, una buena base,

un buen fumet para que sepa bien el plato.

Efectivamente.

Mientras se hace el pescadito, vamos a empezar con el caldero.

Ah, mira, caldero especial, ¿no?

Sí, se llama caldero por el recipiente.

Es una olla de hierro fundido típica de los pescadores.

La ñora es uno de los productos más importantes del caldero.

De eso, tiene el sabor tan intenso por esa ñora.

La picamos un poquito y echamos el ajo.

Este es el picado de ñora y ajo.

Preparado para luego echarlo a nuestro recipiente del caldero.

El caldero viene de los pescadores, y utilizaban el pescado

que cogían de la mar.

Ahora vamos a echar el tomate.

Vamos a sacar la morralla.

-Sí, porque esto ya... -Eso está ya deshecho totalmente

para nuestro fumet.

Objetivo conseguido y optimización del tiempo.

-Fundamental. -Sí.

Vamos a echarle el majado.

-Y aquí tenemos ya el fumet. -Lo tenemos para echarlo al caldero.

Vamos a dejarlo que hierva para echar nuestro pescado de comer.

Es el que luego nos tomamos con el arroz.

Cuando tengamos el pescado cocido, lo sacamos.

En esta ocasión, esta receta,

-el pescado se come aparte. -Aparte, sí.

-No forma parte del arroz. -No, es típico por eso.

La gente se sorprende porque es un arroz limpio.

Y removemos, este arroz se puede mover.

-Sí, no le pasa nada. -Vale.

Aproximadamente, son 20 minutos.

Es lo que te iba a preguntar, 20 minutos en la olla.

-Olla no, perdona, caldero. -En el recipiente.

Caldero.

Vaya pinta este arroz, por favor. Me tienes que explicar

-cómo se come. -Nosotros lo emplatamos.

Y se mezcla con ese alioli

y luego si queremos, lo mezclamos con el pescadito.

Saber comer es saber combinar los alimentos.

Y qué buena pareja forman el arroz y el pescado.

Vamos, que casan muy bien.

Qué bien casan, pero no casan porque los juntamos,

o arrejuntamos, como se dice coloquialmente,

en el plato, no, es que casan porque sus sabores

combinan de maravilla y esto hace que se potencie su sabor.

En la cocina nos encanta, Miri.

Nos encanta combinar sabores para sacarles el máximo partido.

A esto le llamamos matrimoniar, casar, marinar.

Bueno, ni que esto fuera una boda, también te lo digo.

Vale, casar sí, pero no con una boda.

Lo que pasa es que la palabra boda viene de promesa,

de voto, entonces, lo que sí voy a hacer

es prometerte que te voy a enseñar

unas combinaciones maravillosas para comer muy bien la fruta.

Nada de estar echándole azúcar todo el rato.

No. Eso sí casa conmigo. Vamos a aprenderlo.

Pues mira, he preparado unas parejas

de frutas con respectivos sabores estupendos,

para que todos hagamos pruebas en casa

y potenciemos el sabor natural de la fruta.

Vamos a ello. ¿Con qué casan las cerezas?

Con aceite de oliva virgen extra, variedad arbequina.

¿Para qué? Por ejemplo, podemos hacer

una vinagreta de cerezas. Que buena pinta.

¿Los plátanos? Con anacardos.

Podemos hacernos un bol de desayuno con plátano y ellos.

Albaricoques. El albaricoque funciona genial

con el té negro, y podemos meterlos, por ejemplo,

en un bizcocho. Qué rico. ¿Las fresas?

Fresas con chocolate, para hacer una buena "fondue" de frutas.

Qué romántico, además.

El pomelo. El pomelo con el romero.

Y podemos hacer una ensalada. Me gusta mucho.

La naranja. Con la menta,

podemos hacer una macedonia.

¡Ah! El kiwi. El kiwi con frutas tropicales,

como en mango, el coco, para hacer un "smoothie", buen batido.

Qué bien casa todo. En la pantalla de la tele,

y casa cuando lo veis en la web de Radio Televisión Española.

Y en redes sociales de "Saber vivir".

Claro, allí tenemos un montón de recetas.

Todo lo que compartimos en el programa, y ojo,

dulces saludables que dan energía de la buena

para hacer ejercicio.

Ojo, para ejercicio físico, el que practica

nuestro siguiente protagonista, que se mueve como nadie

a sus 85 años.

Es el atleta veterano Manuel Alonso.

Ya les gustaría a muchos estar a la mitad de su edad

con la mitad de energía que tiene él. Menuda vitalidad.

Mi nombre es Manuel Alonso Domingo.

Tengo 85 años.

Y he batido el récord del mundo

de 800 y 1.500 en pista cubierta.

De 1.500 y de Europa en aire libre.

Y mi objetivo es batir el récord del mundo de la milla

de 85 años, ya que el récord de 80 años lo tengo yo.

Mi infancia en cuanto a deporte solo era fútbol.

Y yo iba mucho al gimnasio.

Cuando tenía 14 años, jugaba yo en los infantiles del Real Madrid.

Yo empecé a trabajar a los 14 años.

Hasta los 68 que me jubilé, no dejé de trabajar.

Y recuerdo que cuando lo dejé, lo pasé mal.

Llegaba a mi casa y decía: "¿Qué he hecho yo para comer?".

Porque siempre había trabajado toda mi vida.

Al principio, empecé como todo el mundo.

Haciendo maratones. Luego, dejé de hacer maratones

y entonces, empecé a hacer carreras cortas.

Y tuve la suerte de dar con el mejor entrenador

que hay, que es Antonio Serrano.

El primer año que él me cogió, me hizo hacer récord de España.

Es cuando me di cuenta que podía hacer algo.

Y yo ahora, con 85 años, pienso seguir compitiendo.

Y no sé, cuando cumpla 90, ya veremos a ver.

Lo que sí es seguro que si no compito,

dejar de entrenar y hacer deporte, no lo voy a dejar.

Entreno seis días a la semana, y suelo hacer

de ocho a diez kilómetros de rodaje

de carrera continua, media hora en el gimnasio

fortaleciendo piernas y brazos.

Hago 400 abdominales.

Series, estiramientos y ejercicios de caderas.

Cuando termino de rodar y de hacer la técnica,

siempre hago 100 metros de carrera continua.

Hay un dicho en atletismo que dice

que el mejor entrenamiento es un buen descanso, y es verdad.

Cuando termino de entrenar todos los días,

tengo un dicho en casa que lo digo a mi esposa:

"Voy a coger posición telediario". Me tumbo en el sofá,

y claro, me quedo dormido, y esa media horita,

me viene de maravilla.

De desayuno, lo primero que hago es comer un kiwi.

Y un kiwi diario todas las mañanas.

Todos los días tomo ensalada. Lechuga, tomate, cebolla,

suelo tomar legumbres un día o dos a la semana.

Luego, hidratos, pasta también suelo tomar varios días.

Carnes, pocas. Por la noche, como fruta y un yogur.

Todos los días estoy como una hora o una cosa así

aprendiendo inglés, y, además, me gusta leer.

Tres, ocho. Muy bien, Manolo.

Lo que yo hago lo puede hacer cualquiera, porque, oye,

yo soy un ser humano normal y corriente.

Lo que pasa que tiene que tener la fuerza de voluntad de hacerlo.

Los jóvenes se tienen que dar cuenta de que pierden el tiempo

no haciendo ejercicio; yo no voy a decir que corran.

Pero pueden montar en bicicleta, pueden jugar al fútbol.

Pueden jugar al tenis.

Hacer deporte es ganar salud.

El primer día no se puede hacer lo que yo hago.

Pero poquito a poco, entrenando,

y sobre todo, que se busque una compañía,

que se obliguen el uno al otro a hacer deporte todos los días.

Saber vivir, para mí, es hacer lo que te gusta.

Y creo que sé vivir haciendo atletismo.

A los 85 años, que es la edad de Manuel Alonso,

es normal que las rodillas estén más gastadas.

Quién lo diría, Jesús, viendo cómo se mueve este hombre.

¿Qué tal? Seguro que este hombre ha practicado deporte,

ha practicado ejercicio durante toda su vida.

Y lo ha hecho de una forma moderada,

sin excesos, lo que perjudica las rodillas

es un exceso de trabajo.

No hacerlo de una manera adecuada.

Hacerlo sin calentamiento, sin estiramiento después.

En definitiva, sin adaptarnos a lo que puede dar cada uno de sí

para llegar a nuestro límite.

Calentar y estirar es algo que hacen los futbolistas

antes y después del partido.

Efectivamente, se nota que has visto algún partido.

Bueno, y más en el caso concreto de lo que tratamos hoy,

que es el caso del jugador cántabro

del Betis y la Selección Española, Sergio Canales,

que, fíjate, a pesar de su juventud, tiene tan solo 30 años,

ya ha pasado un rosario de lesiones importantes

por culpa de, bueno, los excesos que se cometen en el deporte

de alta competición. Te lo voy a resumir.

Lo vamos a ver en el cuadro.

Sergio Canales, lesiones importantes.

Seis en el tobillo, cuatro musculares

y tres en la rodilla.

Precisamente, en los ligamentos cruzados,

que es la parte que más suele sufrir en los jugadores de fútbol.

Esa lesión, los ligamentos cruzados,

siempre se dice que es bastante complicada.

Sabes que los ligamentos son, precisamente,

aquí tenemos prueba, lo puedo demostrar,

son los tejidos que unen los huesos en las articulaciones.

En el caso de la rodilla, unen el fémur con la tibia y el peroné.

Por detrás, están los ligamentos cruzados,

que son los que tienen que sujetar.

Si hacemos esta flexión, no pasa nada.

Pero los ligamentos cruzados, si los forzamos, como vemos,

las lesiones que se suelen producir en el fútbol

porque se fuerza en exceso la rodilla,

se produce esa rotura de ligamentos cruzados

que le han ocupado a nuestro personaje

en tres ocasiones.

Rotura de ligamentos cruzados.

Y todas esas lesiones,

¿cómo han afectado a la carrera profesional

de Sergio Canales?

Ha perdido un total de 106 partidos por las lesiones.

829 días de baja

en total de las lesiones; en concreto, por la rodilla,

por esa rotura de ligamentos cruzados,

612 días de baja ha estado Sergio Canales.

Son bastantes días

para una profesión como la suya, futbolista.

Son muchos días y da mucho tiempo a desanimarse,

a darle vueltas a la cabeza.

Lo que sucede en estos casos es que te tienes que recuperar,

y ahí, aparte del fisio,

y de estar intentado luchar todos los días,

aparte de la fuerza que tienes que tener física,

tienes que tener fuerza mental para superar esos momentos.

Bueno, son muchos días de recuperación.

Pero solo con la cabeza bien puesta en tu sitio,

y pensando que vas a poder volver a jugar al fútbol,

puedes aguantar esa intensidad, esa recuperación,

esos 600 días, 612 días que se tiró Sergio Canales

para recuperar sus rodillas.

Así que, aquí podríamos bien traer a cuento el refrán nuestro que dice:

"Al mal tiempo, buena cara". Si tienes mal tiempo,

pon buena cara y recupérate lo antes posible.

Desde luego. Muchísimas gracias, Jesús.

Nada, a vosotros. Hasta la próxima.

En "Saber vivir" nos abonamos precisamente

a ese dicho. "Al mal tiempo, buena cara".

Pase lo que pase y venga lo que venga.

Porque no hay buena salud si nos falta el buen humor.

¿Y cómo lo conseguimos? Nos lo enseña Silvia Álava.

La doctora en Psicología de "Saber vivir".

Con la mejor de sus sonrisas

os dejamos hasta el domingo que viene.

Feliz semana y cuidaos mucho.

¿Sabías que cuando utilizamos el sentido del humor

estamos reevaluando la situación de forma natural

y dándole otro punto de vista?

Puede que la situación que vivimos no sea fácil.

Incluso que sea especialmente complicada.

Sin embargo, siempre podemos utilizar el sentido del humor

como antídoto.

Bueno, chicos, gracias por venir.

Habéis visto que hay una cámara por aquí.

Yo lo digo por si alguien ha venido con quien no debía venir...

¿Sabéis lo que quiero decir?

¿Qué es para ti el sentido del humor?

Para mí, el sentido del humor es la capacidad

de reírte de cualquier drama, cualquier cosa que pasa en tu vida.

Sin poner ningún tipo de filtro.

Nos está grabando "Saber vivir".

O sea que...

Ahora va ser todo guay.

Todo muy chupi.

La vida no es tan importante, lo importante es reírse de todo.

Nuestro plan ha salido según lo teníamos calculado.

¿En qué te inspiras para hacer humor?

Básicamente, en mi vida.

Empecé a trabajar superjoven, socorrista, 17 años.

Buscar esos puntos absurdos que tiene el día a día.

Una mañana una señora se puso a gritar:

"Mi hijo, mi hijo".

Gritaba tanto que al final me despertó y todo.

Y...

"Haz algo, desgraciado, haz algo".

Dije: "Bueno, vamos a mantener la calma.

Y lo primero que vamos a hacer es meter al niño en arroz".

¿Y en tu día a día

utilizas el sentido del humor? Sí.

Disculpen, me ha pillado durmiendo, ¿por qué aplaudís?

Dice: "Ha aterrizado el avión".

Siempre he sido de utilizar el sentido del humor para todo,

hasta situaciones difíciles.

Los imagino embarcando en Madrid diciendo:

"A ver si hay suerte".

Para mí, el sentido del humor aligera todo

y hace que sea más fácil decir las cosas.

El sentido del humor nos ayuda a afrontar

las situaciones de estrés de forma más efectiva,

ya que tomamos distancia de la situación.

La vemos desde otra perspectiva, nos ayuda a tener

mayor sensación de control.

¿Es fácil o difícil hacer que la gente se ría?

Hay gente que es de risa muy fácil.

¿Alguna soltera en la sala?

(GRITA) ¡Sí!

Joder.

Hay algunos que están como con cara de cabreados.

Me gusta mucho buscar con la mirada a la persona

que le está costando más reírse,

porque muchas veces se ve obligada a reír

por el efecto espejo.

¿Qué sientes cuando ves que consigues que la gente se ría?

Es la sensación del triunfo, es un alivio.

Veo a dos chicas supermonas en la barra, pero no...

Trabajas toda la semana para hacer reír.

Ni se miraban. De hecho, solo eran felices

cuando sacaban el móvil así para grabar...

Tener sentido del humor no significa

estar haciendo bromas y chistes todos los días.

Eres cómico, eso será un chiste, ¿no?

Significa aprender a ver las cosas desde otra perspectiva.

A desdramatizar la situación aprendiendo a reírnos

de nosotros mismos.

Bebo asiduamente, compulsivamente, esquizofrénicamente,

vehementemente, desaforadamente.

Poner una sonrisa a las incongruencias de la vida.

En definitiva, pasar del drama a la comedia.

¡Vamos a pasarlo bien hoy, vamos a pasarlo chupi!

"-Ten mucho cuidado. -Que no vamos a Vietnam.

Vamos al parque nada más".

Al final... ¡Uy, que me caigo!

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Saber Vivir - 16/05/21

16 may 2021

Esta semana hablamos de los nutrientes que hay en los colores de frutas y verduras, y de algunos métodos de conservación de los alimentos como el ahumado, el salazón o el escabechado, aprendemos cómo nos ayuda la microbiota y cómo podemos mantenerla en plena forma, cuál es la mejor hora para desayunar y por qué se producen las conjuntivitis. Blas Cantó nos cuenta cómo se cuida y cómo prepara su participación en el festival de Eurovisión, aprendemos a preparar varias propuestas de “comida rápida con legumbres” y por qué tener un buen humor es una de las claves para tener también una buena salud.

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