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Para todos los públicos Para todos La 2 - 17/10/20 - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

¿Qué tal? Hoy en "Para todos La 2",

repasaremos la trayectoria de Cruz Roja

en España en los últimos meses,

hablaremos de innovación ciudadana solidaria

y también de qué podemos hacer

cuando pensamos que lo tenemos todo controlado

y resulta que no. Nos lo contará Patricia Ramírez

al final del programa.

Ahora empezamos y nos vamos al campo.

Una agricultura sana y libre de exigencias economicistas,

así es como entiende su labor

y la aplica en el cultivo de la tierra

nuestro siguiente protagonista.

Gerard Batalla vive por y para el campo,

partiendo del principio que en derecho a una alimentación

de calidad es tan básico como la educación o la sanidad.

Somos gente que queremos vivir de hacer comida para la ciudadanía

y pensamos que hacemos una función importante

siempre y cuando seamos lo que muchas veces

se dice del agricultor, que es el que cuida el territorio,

pero hay que demostrarlo y hay que hacerlo de verdad.

No hay que contaminar el agua. No hay que dejar la tierra agotada

en peores condiciones de la que hemos encontrado

para que las próximas generaciones puedan seguir haciendo agricultura.

"Gerard Batalla lleva dos décadas vinculado

a colectivos ecológicos de alimentación de temporada

y proximidad de relación entre productor y consumidor,

pero tan solo hace siete que abandonó la sociología

para vivir del campo sin arrasarlo.

Y desde aquí impulsa su particular revolución."

Sí, hay que plantearse cómo se puede construir

un sistema alimentario ya desde una óptica pública.

"Un sistema que garantice comida sana

no solo para las clases acomodadas,

en la misma línea del sistema sanitario y educativo."

Hemos dejado que las leyes,

los partidos políticos, la gran industria nos meta

en un entorno en el cual solo podemos satisfacer

esta necesidad que es el comer a través del gran mercado,

de la gran industria, del gran supermercado,

de una cosa que compras y vendes en función de tu poder adquisitivo,

no en función de que sea más bueno o más malo para tu salud

o para el medio o para el país,

porque nosotros entendemos que en el país

el campesino también forma parte de esta ecología.

"Una ecología que también cuide al agricultor,

el cuidador de la agricultura

en el sentido clásico, porque la industrialización

del campo ya ha evidenciado sus deficiencias."

Se produce mucho y de muy mala calidad.

Se hacen producciones muy masivas

que contaminan por décadas las aguas y las tierras.

La primera semana de coronavirus,

el precio de las patatas ya los mayoristas han subido.

¿Cómo es que ha subido tan rápido?

Porque alguien está especulando.

Lo que se estudia en las Facultades de Agronomía

es una ingeniería, básicamente una combinación

de conocimientos económicos

de economía liberal con conocimientos técnicos

de cómo producir más y más barato.

Y vemos que estamos tirando una tercera parte de la comida.

Se podría producir mucho menos de mucha más calidad

y básicamente solucionar

el problema, que es el acceso a la alimentación.

Básicamente, la gente muere de hambre

o se sobrealimenta

con una cuestión de poder adquisitivo

y por cuestiones socioeconómicas.

"Esta sobreexplotación del planeta va desertizando

y deshabitando el campo. Y la ganadería industrial

es el salvavidas de quien quiere permanecer en él,

aun a costa de ser un subcontratado

de la gran industria, a costa de sacrificar

la tradicional ganadería extensiva

a cambio de un alto precio."

Lo que hacemos es sembrar todo el territorio de trigo,

de cebada, de maíz, aún tenemos que importar

la mayor parte, ya sea de Francia, Estados Unidos o de América Latina,

para dar de comer a estos animales.

Quizá sean enviados a otra comunidad o a otro país

para que sean sacrificados.

La carne será consumida

en terceros países.

Una lógica completamente ineficiente.

"Tanto que para conseguir 1 kg de carne se necesita producir

entre 3 kg y 7 kg de pienso,

un despilfarro energético."

Ningún animal del planeta hace lo que hacemos nosotros,

intentan ir a buscar la comida lo más cerca posible

para invertir la menos energía posible

en llevarla a las crías.

"Buscando esa eficiencia, la alimentación debería ser

cuestión de interés público, aunque no forzosamente estatal.

Por ahora, las experiencias embrionarias

son los supermercados cooperativos

de las cooperativas

de consumidores."

El consumidor que tiene la necesidad

y el productor que tiene el producto,

que tiene el alimento,

van a pactar un precio y van a pactar unas condiciones

para satisfacer esta necesidad.

¿Qué podrían hacer los poderes públicos?

De entrada, todos estos pequeños productores

que estamos en la línea agroecológica,

en la línea de pequeños de la artesanía,

en todos los hospitales, en los centros educativos,

que no hubiera otro producto que no fuera ese.

Tiene que venir masivamente gente al campo y se les tiene

que dar tierra. Aquí se están haciendo

proyectos de regadío que solo sirven

para que grandes grupos financieros

vengan y se queden con toda la tierra

y planten lo que está de moda.

No, si se hace un proyecto de regadío

que se esté haciendo con dinero público,

las administraciones pueden comprar parte de la tierra

o expropiarla

o que se tenga que hacer una cesión al agricultor

al que se le ponen regadíos, se beneficia de un dinero público,

que ceda una parte de su finca para que otros se puedan incorporar.

El mensaje más claro que se podría hacer es decir:

"No, nosotros, como país, no vamos a permitir

que vengan de mercados de países donde la mano de obra es más barata,

producto reventado,

y nosotros vamos después a exportar".

Organizar en clave interna la alimentación.

"Pero, si no hay demanda social,

difícilmente estas cuestiones entrarán en la agenda política."

Antes, cuando la mayor parte

de la población rural era campesina,

tenía una fuerza demográfica, había una masa crítica.

Ahora pueden hacer con nosotros lo que quieran.

Dependemos completamente de que haya una conciencia ciudadana

y una movilización ciudadana

para hacer un avance, salir de estas crisis

no con más recortes, no con menos libertades,

sino con más derechos.

Y es un muy buen momento

para replantear la vida en las ciudades,

para que mucha gente vuelva a venir al campo.

"Al final, lo que se invierte en alimentación sana se ahorra

del gasto público en sanidad."

El hospital es seguramente lo más caro que hay en un país,

pero nadie dice que un hospital es caro.

Por tanto, una alimentación,

que es una necesidad, que tiene que ser la mejor

que sea posible para todo el mundo,

no es cara. Puede ser costosa de producir.

Puede tener un valor.

Quien la hace tiene que estar remunerado de forma justa.

Pero creo que no se puede hablar

en términos de caro o barato.

Se puede hablar en términos de a quien no se lo puede permitir,

alguien le tiene que ayudar a que se lo pueda permitir.

"Del mismo modo, hay que proteger al ecoagricultor,

que lleva décadas luchando por hacerse un hueco

y que no quiere convertirse

en empresario ni ser devorado por la industria."

Cuando ya se ha abierto un pequeño mercado,

las grandes industrias ven que pueden sacar 2 % más

de rendimiento a sus capitales,

copian la idea, se meten a saco,

revientan el mercado

y nos han metido en una lógica industrial.

Incluso con el tema de lo ecológico

nos quieren meter ahora

de dependencia, de contratación de mano de obra,

de integración al final en todas estas estructuras

de producción multinacional.

"En el fondo, es una pugna ideológica

entre quienes consideran la alimentación una necesidad humana

y quienes la ven como un negocio."

Es una lucha ideológica,

es una lucha económica

y es una lucha de poder.

Y los agricultores no podemos ganar nunca esta batalla

si no es con una revuelta de la ciudadanía,

que entienda que de la misma forma que sale

a luchar por una salud pública

cuando se recorta, tiene que hacer este esfuerzo

para volver a colocar la alimentación en un plano

que le sea más favorable.

"Colocar la alimentación en el mismo plano de exigencia

en que tenemos la salud y la educación."

Las ONG han tenido que trabajar muy duro

y lo siguen haciendo para estar al pie del cañón

en esta crisis sin precedentes en la historia de muchas de ellas.

Es el caso de Cruz Roja,

que puso en marcha su dispositivo más importante

en los más de 150 años de historia.

De ello queremos hablar y por eso tenemos con nosotros

a Olga Díaz, que es subdirectora de Intervención Social

de Cruz Roja. ¿Qué tal? Bienvenida al programa.

Hola, muchas gracias. Enhorabuena por vuestra labor.

Eso, de entrada.

Lo que están las ONG y lo que queda por hacer,

como decíamos. El Plan RESPONDE de Cruz Roja

se puso en marcha en el mes de marzo

y lleva ya atención a más de 2.600.000 personas.

Efectivamente. Nosotros, a principios de marzo,

lanzamos el Plan RESPONDE

en vistas a la situación de la pandemia,

que sabíamos que iba a desembocar en una crisis social,

y entonces establecimos una fase de emergencia,

que duró sobre los meses del confinamiento.

Y ahora nos encontramos en una fase de recuperación.

En esta primera fase, las principales acciones

que hicimos es dar respuesta a las personas más vulnerables.

Principalmente, una de nuestras principales acciones

fue la cobertura de necesidades básicas

en el momento del confinamiento,

donde las demandas que teníamos es que las personas necesitaban

que pudieran tener productos alimenticios

para poder comer, bien personas de forma individual

o bien unidades familiares.

En este caso, Cruz Roja, yo la veía, ha hecho,

lo estaba haciendo, pero ¿cómo recalculasteis

toda la situación? ¿Cómo se prioriza en estos tiempos

en los que la respuesta tiene que ser muy inmediata

y muy grande?

Nosotros, en Cruz Roja y en los años que llevamos

de historia, ha sido la mayor movilización de recursos

tanto materiales como humanos.

Nosotros contamos, sí que podemos deciros

que, en todo lo que va el Plan de Cruz Roja RESPONDE,

han colaborado con nosotros

más de 60.000 voluntarios.

Y desde aquí, el agradecimiento a todos y todas

por ese esfuerzo y esa dedicación a echar una mano a aquellas personas

que nos necesitan. Fue una forma de planificar,

de gestionar todo estos tanto recursos humanos

como recursos materiales.

También hemos contado con empresas que nos han donado

vehículos temporalmente que estaban infrautilizados

durante el momento del confinamiento

para nosotros hacer esos desplazamientos.

Porque algo que os tenemos que comentar

es que nuestra atención cambió.

Nuestra atención siempre había sido nuestras sedes.

La gente venía a nuestras sedes a recoger

o viene a raíz de una prueba de atención

o a recoger esas entregas de bien

que le dábamos de alimento. Pero en el momento del confinamiento

sobre todo, las personas vulnerables

y aquellas en situación de riesgo no podían venir a la sede nuestra.

Entonces movilizamos, hicimos una planificación

y una gestión de recursos para ir a lo que son los domicilios,

atender a las personas en su propia casa.

Esto fue una de las principales demandas,

junto con otra también muy significativa,

que era la entrega de medicamentos.

Sabemos que muchas de las personas tienen patologías

y tienen asignada una medicación,

bien diaria o bien semanal.

Y esas personas no podían salir de su domicilio.

Entonces, desde Cruz Roja,

tuvimos un convenio con el Consejo de Farmacéuticos

para nosotros hacer la movilización,

desde la farmacia, de todos aquellos productos farmacéuticos

que necesitaban las personas vulnerables

y desplazárselas hasta su domicilio.

Recetas, la bolsa o botiquín o lo que fuera y...

Principalmente, los farmacéuticos nos preparaban

esas medicaciones que necesitaban

y nosotros hacíamos la movilización de esas medicaciones

hasta los domicilios de las personas vulnerables.

Las ayudas se multiplicaron por cinco,

las ayudas de productos de primera necesidad.

También estamos hablando de gente que no tenía ni para comer

de repente, otro de repente más.

¿Cómo se movilizó para hacer llegar toda esa ayuda

a estas personas?

Efectiva... Por otra parte,

a lo mejor era la primera vez

y ni siquiera sabían que necesitaban esa ayuda.

Claro, nosotros sí que hemos visto

y, analizando los datos de las personas

a las que hemos atendido, hemos encontrado dos tipos

de perfiles de personas:

personas que eran personas vulnerables

que la Cruz Roja ya atendía

y que venían ya de una continuidad

y que esta situación les ha cronificado

y están en una situación de pobreza cronificada;

y luego teníamos otro perfil de personas,

que estaban en una situación normalizada

y que, ante este contexto, se han visto en una situación

de persona vulnerable y de necesidad de acercarse,

en este caso, a Cruz Roja para demandar,

manifestar su ayuda y poder darle una respuesta.

De hecho, este segundo perfil de personas,

por los datos que llevamos hasta el momento,

el 72 % de personas que hemos atendido desde Cruz Roja

son personas que no estaban en nuestra base de datos.

Quiere decir que son personas nuevas

que nunca habían venido a manifestar una demanda

a Cruz Roja. Una nueva vulnerabilidad,

podríamos decir. Entonces ¿cómo se acercan a vosotros

o vosotros cómo respondéis?

Porque imagino que una persona está allí

haciendo una cola o esperando a que le llamen

a la puerta para abrir la puerta y te encuentras con esa emoción,

te encuentras con esa persona que te dice:

"Yo nunca me hubiera imaginado"

o que te lo agradece con la mirada y con el espíritu.

Sí que es verdad que desde aquí también agradecer

a todos los medios de comunicación

que habéis hecho un papel durante estos meses espectacular

y habéis dado a conocer qué estaba haciendo Cruz Roja

en esos momentos.

Esas personas que nunca habían accedido a Cruz Roja

o que se habían pensado estar

en ese contexto, gracias a esa difusión

que se ha hecho, se han acercado y, efectivamente, como bien dices,

nos han dicho: "Yo no sabía que iba a estar

en esta situación nunca,

pero no tengo para dar de comer a mis hijos"

o personas mayores que nos han llamado.

Nosotros hemos hecho un trabajo de acompañamiento también

a todas esas personas mayores que estaban solas y nos han dicho:

"Es la única llamada que tengo al día".

Este tipo de situaciones nos hacen ver que la actividad

y la intervención que hacemos,

poquito a poquito, a las personas más vulnerables

al final las recomponen.

Una ola de solidaridad absoluta,

como nos comentabas antes, más de 60.000 voluntarios,

que, aunque no puedas tocar,

aunque solo los puedas casi casi solo ver

el rostro, vale la pena decir:

"Venga, ¿qué se necesita?",

prestar ayuda.

También ha salido mucha solidaridad,

que siempre hacía falta, porque también es verdad

que aquí, en "Para todos La 2",

siempre te dicen: "Hace falta más gente".

Siempre hace falta más gente

y ahí ha habido una respuesta importante.

Efectivamente. Nosotros, desde que lanzamos el Plan RESPONDE

y este llamamiento a la población, tenemos que decir que las respuestas

han sido espectaculares, tanto por el voluntariado.

Esos meses hemos tenido más de 45.000 voluntarios

que de forma desinteresada han llamado para descolgar

y han dicho: "Aquí estoy. ¿En qué puedo ayudar?"

y para nosotros han sido el motor principal

para llegar a los usuarios y a las usuarias que hemos atendido.

Y luego también la Administración,

las empresas que han colaborado

y que nos están ayudando para poder dar respuesta

a este número de personas que es muy significativo.

La capacidad de respuesta es muy importante,

pero luego mantenerla en el tiempo y el espacio,

eso también tiene su mérito;

porque uno puede saber qué es lo que tiene que hacer,

pero no tener los suficientes medios

o pensar: "Si tuviéramos más voluntarios...

Si tuviéramos más material... Si tuviéramos más financiación...".

Efectivamente, la experiencia que tenemos en otras pandemias

o en otros llamamientos era

que estábamos en una fase de emergencia,

pero esto iba a tener una fase de recuperación

en la que íbamos a tener que seguir actuando.

En la fase de emergencia, nosotros ya estábamos preparando

esa fase de recuperación

que tenemos prevista hasta el 31 de diciembre,

y veremos si lo prolongamos

para el año que viene,

porque sabíamos que las demandas siguen surgiendo.

Actualmente tenemos muchas personas desempleadas

que se acercan a Cruz Roja. También vemos que hay una carencia

en competencias digitales.

No todo el mundo, y menos las personas vulnerables,

tienen esas habilidades.

Entonces estamos dando esa formación,

esa capacitación para que las personas

puedan elaborar su propio currículum,

enviarlo por correo electrónico,

hacer una entrevista virtual,

que hoy en día, al final, los procesos de selección

en muchas empresas son virtuales.

Y nuestra gente nos está preparada para enfrentarse

a esa virtualidad y tienen que adquirir

esas competencias y esas destrezas.

¿Y cómo lo hacéis? Trabajamos en sesiones.

Vienen a nuestra propia sede, atendiendo un poco a la normativa

del Ministerio de Sanidad,

en grupos reducidos, trabajamos en familiarizarle

y que adquieran ese conocimiento de cómo se utiliza un ordenador,

cómo se utiliza una "tablet",

cómo la enciendo, cómo escribo en un Word,

cómo mando un correo electrónico. Enseñándoles todos estos procesos

de digitalización y que ellos mismos adquieran

ese conocimiento y empiecen a practicar

todo ese conocimiento que han ido adquiriendo.

Y en muchos casos también estamos haciendo

una atención virtual.

Nosotros también hemos entregado "tablets".

Muchas de las familias con las que trabajamos

o personas que también intentan insertarse

en el mundo laboral no cuentan con recursos tecnológicos

y así lo hemos visto en el confinamiento también

con el tema de los niños

para hacer ese seguimiento

del currículum escolar.

No tienen medios.

Son familias que no tienen wifi en casa.

Entonces hemos estado trabajando

en la entrega de dispositivos tecnológicos,

bien para los niños,

para hacer esa continuidad de lo que es el éxito escolar,

y con las personas que estamos capacitando

en tema de competencias digitales,

la entrega de "tablets" para que puedan manejarse,

puedan adquirir ese conocimiento, y practicar que, al fin y al cabo,

es lo importante.

Ponías como horizonte

el mes de diciembre.

Está casi a la vuelta de la esquina.

Nos ponemos ya en el 2021.

Cruz Roja seguirá respondiendo.

Nosotros siempre.

Pero ¿en qué fase vamos a estar, podríamos decir?

Se sigue necesitando ayuda, ¿no?

Sí, seguiremos en una fase de recuperación

en los próximos meses,

el inicio del año, porque vemos que las necesidades

las siguen teniendo y tenemos a la población vulnerable

que nos reclama, que nos pide ayuda,

y, como institución humanitaria,

tenemos que prestar esa ayuda

siempre en la medida de nuestras posibilidades.

Hemos hablado con Olga Díaz, subdirectora de Intervención Social

de Cruz Roja, que nos ha contado que Cruz Roja

responde y se agradece mucho.

Muchísimas gracias a vosotros.

"Se calcula que en la India unos 600 millones de personas

no tienen acceso a un baño propio.

El 70 % de los hogares no tienen inodoro

y eso provoca que mucha gente haga sus necesidades al aire libre.

Esto, a su vez, ocasiona graves problemas de higiene

y salubridad, además de la propagación de enfermedades.

Swapnil Chaturvedi es un emprendedor social

que fundó la organización Samagra

para construir baños 'low cost' y servicios de higiene públicos

para la gente pobre.

Swapnil emplea

una serie de tácticas creativas para influir en el lado emocional

y racional de las comunidades.

Dice que no basta con construir baños públicos

si no promueven comportamientos cívicos,

sobre todo, entre los niños.

También ha introducido unos sistemas de recompensas

a base de puntos canjeables

por productos higiénicos, sanitarios y nutricionales.

Ha creado unos estímulos que están influyendo positivamente

en el comportamiento

de las personas.

En una experiencia realizada en una zona de barrios pobres

de Poona, la séptima ciudad más poblada

de India, se ha conseguido un aumento

del 600 % en el uso de baños públicos.

Unas 10.000 personas

frecuentan estas letrinas a diario.

El Gobierno indio también está preocupado

por este problema y ya ha construido 110 millones

de letrinas en los últimos años.

Uno, dos, tres, cuatro, cinco.

Hay quien dice que, para mantener la serenidad en momentos delicados,

hay que contar hasta diez.

Antes de perder la calma,

veamos qué nos dice Patricia Ramírez al respecto.

Durante toda nuestra vida,

vamos a vivir momentos de incertidumbre,

momentos de crisis.

La vida son realmente puntas y valles.

Cuando aparece una crisis

o un momento delicado, solemos perder la seguridad

y la confianza.

Tenemos la sensación de que toda nuestra vida

se tambalea. ¿Y en ese momento de dónde tenemos

que tirar para seguir adelante?

Hoy, en "Para todos La 2", vamos a ver nueve consejos

para mantener la calma

en los momentos en que la vida nos agita.

El primero es empezar por los cimientos de la psicología.

Los cimientos son aquello que regula

nuestros neurotransmisores:

dormir y descansar, comer de forma saludable,

hacer ejercicio

y tener una vida en la que nuestros pensamientos

estén distanciados de nosotros cuando son preocupaciones inútiles.

El segundo: meditar.

Meditar, así como las técnicas

de relajación muscular, nos ayudan a mantener nuestra calma,

nuestra mente en calma en el momento en el que tenemos

la sensación de que todo se revoluciona.

Meditar, además, regula también nuestros neurotransmisores

y nos permite tomar distancia

con aquello que ahora nos preocupa tanto.

El tercero tiene que ver con desatender

lo que no depende de ti.

Sabemos que tenemos un tráfico de miles de pensamientos

durante el día. Muchas de esas preocupaciones

no son preocupaciones que nosotros podamos resolver,

pero aun así nos quitan la energía porque les prestamos la atención.

Tenemos que tratar de tener un mantra

que nos distancie de aquello que no podemos controlar.

Cuatro: lo controlable bajo control.

Ante cualquier situación de crisis,

de incertidumbre o cuando la vida se tambalea,

todo aquello que tú puedas hacer tienes que hacerlo.

Eso es una conducta responsable.

Cinco: no a la multitarea.

En un momento de crisis, también queremos llevar todo

para adelante porque nos da la sensación

de que nos estamos ocupando de las cosas que nos preocupan,

pero la multitarea nos quita toda nuestra calma

e impide que seamos eficaces resolviendo nuestros problemas.

Seis: tengamos un orden basado en rutinas que nos den seguridad.

Igual que ocurrió durante la pandemia,

que nos cambió completamente

nuestro estilo de vida, intentar mantener las rutinas

que nos dan seguridad con los horarios, con las fechas,

con nuestros hábitos de vida saludables nos va a dar

paz y tranquilidad.

Siete: no desear controlar la incertidumbre.

La incertidumbre no se puede controlar

y, cuando tratas de hacerlo,

inviertes energía, esfuerzo y emociones en el lugar equivocado.

Placer anticipatorio es el consejo número ocho.

Se trata de visualizar

e intentar anticipar todo aquello que puede salir bien

porque así nuestro cerebro se enfoca en la parte positiva

de una crisis.

Y nueve: vivir el momento presente.

Si vivimos el momento presente,

nos permite estar en lo que tenemos que estar.

Lo único que tú puedes solucionar ahora

es lo que está ocurriendo

en este momento. Y aquí tienes los nueve consejos

para aprender a mantener la calma y la serenidad

en los momentos delicados.

La actualidad social no descansa.

Tenemos más temas para todos en internet,

cuando quieran, y aquí, en siete días.

Nos vemos.

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Para todos La 2 - 17/10/20

17 oct 2020

Alimentación
La alimentación ¿es una necesidad humana o un negocio? Gerard Batalla vive del, y con el campo. Sostiene que una alimentación de calidad es un derecho básico de todas las personas. El tercer pilar, junto con el derecho a la educación y la sanidad. La suya es una lucha persistente en favor de una agricultura sana y libre de las exigencias economicistas. Reportaje

Solidaridad
Entrevista a Olga Díaz, subdirectora de intervención social de Cruz Roja. .El plan Cruz Roja Responde se puso en marcha el mes de marzo pasado y ya ha atendido a más de dos millones de personas. ¿Ha cambiado el perfil de las personas que piden ayuda a la Cruz Roja?

Innovación Social
El emprendedor social Swapnil Chaturvedi ha puesto en marcha un sistema de incentivos y letrinas públicas para que los ciudadanos de la India no hagan sus necesidades en la calle. Se calcula que el 70% de los hogares en la India no tienen baño propio.

Psicología
La psicóloga Patricia Ramírez ofrece algunos consejos para tener serenidad en un momento delicado. Antes que nada: dormir, ejercicio y alimentación saludable.

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