Mercado Central La 1

Mercado Central

Lunes a viernes a las 16.30 horas

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No recomendado para menores de 7 años  Mercado central - Capítulo 246 - ver ahora
Transcripción completa

-Os presento a Beltrán, nuevo compañero de piso.

Necesitaba que Alberto te dijera que no corro riesgo

y necesito que confíes en mí.

Confío en ti.

-Gloria, es nuestra nueva presidenta de la Asociación de Comerciantes.

-Sé lo sacrificado que es esto.

Puedes tirar de mí cuando me necesites.

Pero sin abusar tanto.

-¡Dame el papel o soy capaz de todo!

-¡Guardia!

¿Te quieres venir a vivir conmigo?

¡Ha fingido el embarazo para casarse conmigo!

¡Tú estás loca!

-Vale. ¡Suéltame!

-He venido al mercado porque la oficina estaba cerca.

No hay ningún motivo. Pues esto suena a despedida.

-Solo vi una oportunidad de negocio.

-No hagas locuras, por favor te lo pido.

(ÁGATA, AUDIO) "Nos casamos en gananciales,

y por poco que te quede, ten seguro que me lo vas a pagar".

¿Hay alguien ahí?

(SE QUEJA)

¡Adela! Lorena.

¿Sabes lo que ha pasado?

¿Te refieres a lo de Ágata? Sí.

Sí, me lo contó ayer mismo Elías.

(RESOPLA) ¿Y tú cómo lo sabes?

No recuerdo ver por aquí a Carmen aún.

Me lo ha contado Jorge, se lo dijo Fernando.

¿Y sabes que Ágata y Elías tuvieron aquí, ayer,

una enganchada, en el mercado?

Elías está hundido.

No me extraña.

¿Te crees que la muy asquerosa

quería que Elías denunciara a Germán por el dinero?

Lo de esta mujer no tiene nombre.

Lógicamente, y por suerte, Elías se negó.

Y más tras conocer la farsa del embarazo.

Es que una mujer que es capaz de inventarse algo así

no puede estar bien de la cabeza.

Mira que nos la ha colado veces.

Me alegra de todos modos que tuviéramos razón.

Lástima que tu hermano lo haya visto tarde.

Ya... Por cierto, mira, ahí está Elías.

(RESOPLA) Qué cara trae. Oye, ¿qué le ha pasado en la mano?

¿Cómo estás?

Bien, bien, bien.

¿Sí? Sí.

¿Qué te ha pasado en la mano?

No, ayer, que me corté. Una tontería, no te preocupes.

Oye, Elías, que...

Bueno, que me he enterado del no embarazo y lo siento mucho.

No, hermana, lo siento yo.

Solo queríais que abriera los ojos y yo no quería verlo.

No te fustigues ahora. Es que no es tan fácil verlo.

Hay que verlo... pues desde la distancia emocional.

Por eso nosotras...

Lo importante es que lo sabes y ya has abierto los ojos.

Me tienes aquí para lo que quieras. Lo sé.

Bueno, me voy, que...

necesito comprar crema antiestrías en la farmacia

porque la de Celia se me ha acabado. Adiós.

Elías, ¿qué es lo que ha pasado?

Me dice Lorena que tuviste una enganchada con Ágata.

Pues te hice caso. Le planté cara y...

y se me fue de las manos.

Perdí los nervios, le grité delante de todos

y el mercado se enteró todo.

Ella pegó la espantada, se fue y no la he visto desde entonces.

¿Y la has llamado? Sí, sí.

Pero el móvil no está operativo.

No sé si lo tiene apagado o no sé. Es que ya me da igual.

Pero ¿has probado hoy? No.

Quizá se quedó si batería.

¡Prueba, hombre!

(LOCUCIÓN) "El móvil al que llama...".

Apagado o fuera de cobertura hombre.

Tampoco creo que ande muy lejos.

Porque anoche estuvo en el mercado.

Mira.

(Sintonía de "Mercado Central")

# Y se apagó una luz en la ciudad

# y una sombra # en sus viejos pasillos

# de colores,

# que no brillarán más.

# Ven y sígueme a aquel lugar,

# sabor a sal y azafrán.

# Aromas de un tiempo atrás.

# Y se encendió # una luz en la ciudad,

# en la plaza donde regateamos,

# con un beso,

# volver a comenzar.

# Juntos tú y yo,

# jugando a recordar

# que somos cada olor, color, # sabor al son

# de aquel Mercado Central. #

Como a las 23:00 me di cuenta

de que me había dejado las llaves en el mercado y volví a por ellas.

Y cuando me marchaba, oí un ruido por la zona de gerencia,

pero no había nadie. Y me encontré con el pendiente.

Se le pudo caer por la tarde, ¿no?

Sí, pero cualquiera lo podría haber visto, ¿no?

Y además, el suelo estaba mojado...

Lo mismo después de la discusión se puso a limpiar,

que dicen que templa los nervios. Sí, hombre.

¿Ágata, con una fregona?

Ni loca, vamos. Ya.

Pudo venir a dormir, tenía llaves de aquí.

Aunque tampoco, porque Ágata no duerme aquí, se busca otro sitio.

Bueno, tampoco le des muchas vueltas.

Seguramente volvió al mercado como yo, habría olvidado algo.

O venía a hacerme más la puñeta, en el puesto, cualquier cosa.

Es imprevisible.

¿Has visto el audio que me mandó? No.

Mira.

(ÁGATA) "Te habrás quedado a gusto después del número del mercado.

Pues mañana tendrás noticias de mi abogado.

Se llama Tomás Romero.

Apunta el nombre, porque si quieres tratar conmigo,

hazlo a través de él.

No sé si te acuerdas, pero nos casamos en gananciales,

y por poco que te quede,

vete haciendo a la idea de que lo vas a pagar".

Un regalito.

Un regalito.

Mira qué bien. ¿Y sabes lo que te digo?

Fuera, borrado. Fuera amenazas. No aguanto más.

No quiero volver a escuchar esto. ¿Quién se cree que es?

Y te digo algo, voy a saber dónde ha pasado la noche.

Y voy a intentar recuperar el dinero que dio para lo del piso.

Que si no, ese dinero tampoco lo veo.

¡Le voy a poner los puntos sobre las íes!

Perdona, tú no tienes nada que ver. Venga, gracias.

(SAMUEL) ¿Has visto el lubricante de mi silla de ruedas?

-¿No está en el baño?

-Debería, pero no está. Lo han debido de cambiar de sitio.

-Pues no sé. Una cosa, ¿tú ves esto simétrico?

-No está mal, pero este le hace sombra a este

y parece un "frosting" rosa oscuro. -No sé cómo ponerlos, de verdad.

Quería renovar las fotos de las redes

para promocionar el puesto,

y el de pymes me dice que intente que sean profesionales.

¿Crees que si pongo un filtro va a funcionar?

-Se me ocurre otra idea mejor.

Alquilo un coche y vamos a Málaga a ver a Noa

y nos la traemos y que haga fotos.

Quedarán mucho mejor, seguro. -Ojalá, de verdad.

¿Tanto los echas de menos? -Mucho, mi amor.

Y por salir de aquí, tengo la cabeza como un bombo.

-Ya. -¿Y si le preguntas a Beltrán?

Es un experto en estas cosas.

-Es que Nacho lo que quería era pagar a un buen abogado

para demostrar que tuvo un brote psicótico

cuando intentó matar a Noa. Pero ¿qué brote psicótico

ni qué leches, de verdad?

¿Sabes qué?

Que lo convencí de que quería ayudarlo...

y ahí fue cuando me firmó los papeles.

¿Sin sospechar nada?

Digamos que esta vez he sido yo quien lo ha engañado.

Sé que no ha sido la mejor manera ni la más justa,

pero da igual, ya está.

Bueno, por favor, hermana, que le den.

Bastante justa has sido con él.

¿Sabes por cuánto he comprado el delicatesen?

Por un euro, hermana.

Y por poner una cantidad.

Ahora tengo los papeles firmados a mi nombre.

Nacho sigue en la cárcel y se quedará ahí,

donde debe estar. No me lo puedo creer.

Los ovarios que le has echado.

Pues yo tampoco.

Pero no sé, cuando supe que iba a salir de la cárcel,

me salió algo que... y me puse en acción.

Claro que sí, tienes que estar muy orgullosa de ti.

Tampoco te creas, porque sé que no ha sido la mejor manera.

Pero no quiero darle más vueltas.

Bueno, insisto, que le den.

La mejor manera, la que ha podido ser. Y ya está.

¿Que lo está pasando mal? Él se lo ha buscado.

No quiero pensarlo.

Claro. ¿Sabes?

Me queda mucho, mucho camino por recorrer

y muchas cosas por superar, pero siento que he pasado página.

-¿Has visto cómo ordena los geles?

Los ha ordenado por tipo de producto y por tamaño.

Geles con geles, cremas con cremas. Champús...

-¿Me lo dices o me lo cuentas?

Igual con las especias, puestas por tonalidades.

O por plantas, yo qué sé. Es dificilísimo encontrar algo ahí.

Y no solo eso. Lo ha hecho con los cubiertos, con el frigo,

con nuestra balda de comida... ¿Por qué toca nuestra comida?

-No lo entiendo yo tampoco, es peor que David.

Hay que respirar y pensar en el dinero.

(Melodía de flauta)

No puede ser.

¿Por qué toca la flauta por las mañanas? ¡No puedo más!

-Y tú pensando en engrasar la silla para no molestar.

-Maravilloso, ¿verdad? Una gran forma de empezar el día.

-¿Sabes lo que es maravilloso?

Que le digas a tu amigo que no toque a estas horas la flauta dulce

de una vez. -Es una flauta travesera.

Está afinada en do y tiene biseliums,

y un sonido un poco más grave que el de la flauta dulce.

-Un poco, ¿no?

(CARLA) Por favor, pídele que deje de ordenar las cosas.

Es que hasta con los cubiertos. -Tienes razón.

No tiene sentido ordenar las cosas por tamaño.

-Gracias. -Mucho mejor mi orden, alfabético.

-Mucho mejor, sí. -¿No le dirás nada?

-¿Ahora? No puedo.

Entrar al bar a las 09:30 y voy a llegar 3 minutos tarde.

Adiós. (CARLA) Adiós.

-Va a llegar tres minutos tarde.

(Puerta cerrándose)

¿Y qué vas a hacer con el delicatesen?

-Pues mira, no tengo ni idea.

No sé si voy a alquilarlo, si voy a venderlo...

Sí tengo claro que lo saque se lo pasaré a Noa poco a poco.

Me parece lo justo.

Pero cuéntame, por Dios.

¿Cómo está mi sobrinito?

Sobrinita. ¿Sí?

Sí, creo, siento que va a ser niña.

Y nada bien, todo bien.

Esta semana empezamos las clases de preparación del parto

Y a ver qué tal. Pero no me cambies de tema.

Me dice papá que Alberto ya vive en tu casa.

Sí, sí.

¿Sí?

Sí.

¿Y qué tal? Bueno...

No sé cómo explicártelo. Es que me siento un poco rara.

¿Sabes? Pero creo que soy yo.

Como solo he convivido con una persona...

Bueno, es que... ¿cuánto lleváis viviendo juntos? Un día.

Ya, ya lo sé.

Es que hace cosas un poco raras, Lorena.

Quiero decir, yo no estoy acostumbrada

a que me pidan permiso para cocinar o para irse a la cama o...

Va al baño a hablar por teléfono para no molestarme. ¿Eso es normal?

No sé, yo creo que está intentando ser mono, ¿no?

¿Mono? (AMBAS RÍEN)

Yo qué sé, cada uno tiene sus ritmos.

Ten un poco de paciencia.

A mí me pasó con Jorge.

Y con otros tíos con los que he salido.

Sí, no sé, déjalo...

déjalo que fluya, ¿no?

Sí, sí, a lo mejor se trata de eso. No sé.

¡Sí! Es... relajarse y disfrutar. ¿No te parece?

Sí, a lo mejor se trata de eso. No sé.

Es más, ¿sabes qué?

Esta noche deberías inventarte un plan superguay con él

y salir juntos y emborracharos... yo qué sé.

(Móvil)

(Móvil)

Número desconocido. ¿Lo cojo? Sí, claro.

¿Sí?

Sí, soy yo.

(DESCONCERTADA) Pero, a ver...

A ver, ¿de qué se trataría? ¿Para cuándo sería?

-¡Anda!

¿Qué pasa? ¿Tú no tienes un restaurante que dirigir?

-¿No querías alguna sugerencia para la carta?

Reviso el menú de Damián para ver cómo mejorarlo.

-Qué rápido. Te cunde el tiempo mucho más desde que eres padre.

¿Qué tal la peque?

-La peque, bien. Susana y yo ya es otra cosa.

Menudas noches nos está dando, venga a llorar.

-Pobrecita, si es que no tiene ni tres meses.

-Como sea así hasta el año, acaba con nosotros.

Mira, te comento esto, a ver qué te parece,

aunque es muy preliminar.

El postre. Efectivamente, necesita algo de chocolate.

Y los entrantes no están mal,

pero creo que haría falta algo más de vanguardia.

Yo reinventaría la emulsión del queso

para darle más frescor

y haría algo con el tartar de salmón,

que se le puede dar un toque más distintivo.

-Pues todo me suena fenomenal. Oye, ¿lo hablas tú con...?

-¿Con Damián? Sí, ya hablo yo cuando venga.

Seguro que juntos se nos ocurren más cosas.

-Gracias. Oye, no esperaba que te volcaras tanto.

-Bueno, también soy socio minoritario, ¿no?

-Sí, pero los dos sabemos que no estás aquí por eso.

-No quiero que hagas ninguna tontería

de la que te puedas arrepentir.

Y me preocupa que te pases de la raya con el tema de Jorge Santos.

-Pero... ¿a qué te refieres con pasarme de la raya?

Te he dicho que no tengo nada en contra de él.

El Ainara es lo único que me importa.

Eso sí, quería pedirte un favor, y es que no le digas quién soy.

-Perdona, ¿que no sabe quién eres? -No.

No vino al funeral de Simón.

Nos habíamos visto solo un par de veces.

E iba tan puesto que no hubiera reconocido ni a su madre.

¿Se puede?

(GLORIA) ¡Jorge! Pasa, pasa.

Mira, él es mi hermano Martín.

Y me encanta que os conozcáis, los dos sois colegas de profesión.

Él fue chef en la Tangorina.

Pues encantado.

David, ¿Y Jorge, no está?

-Está en el restaurante nuevo ayudando con el menú.

Pero viene enseguida. Vale. Pues lo espero aquí.

Me han llamado los de la preparación al parto

y para ver qué turno le viene bien, que tenemos que cuadrar horarios.

Porque no te he contado que voy a seguir dando clases de Pintura.

¿Y necesitas referencias? Podría escribir una carta de recomendación.

Pues de momento creo que no, pero muchas gracias.

Lo que sí que es verdad es que me vais a ver menos por aquí.

Bueno, si Jorge y tú no os ponéis de acuerdo,

yo podría pasar más tiempo aquí.

No debes hacer mucho esfuerzo en tu estado de gestación.

Por favor, no te preocupes tú también,

que ya se preocupa Jorge por todos. Y es normal.

Ahora tu cuerpo experimentará cambios muy radicales

y no te pueden coger por sorpresa.

Verás, cuando el feto empiece a crecer en tu útero,

tu cintura se ensanchará,

lo que te producirá gran dolor en el ligamento redondo.

Después tu cuerpo producirá la hormona relaxina,

que te producirá dolor abdominal y pélvico.

Eso puede afectar incluso a tu equilibrio.

Me pasaba por si queréis ayuda con el menú.

He estado dándole vueltas y tengo alguna idea.

(GLORIA) Gracias, Jorge. Qué detalle.

Pues mira, ahora Martín iba a repasarlo precisamente.

Si te parece, hacemos una puesta en común

y lo hablamos todos juntos, ¿no? Sin ningún problema, claro.

(Móvil)

Perdón, esperaba esta llamada. Tengo que cogerla.

Tardo un minuto.

(Móvil)

(GLORIA) ¿Sí?

Encantado de conocerte.

He oído hablar muy bien de la Tangorina.

Me hubiera gustado poder ir a visitarlo.

-Aún puedes ir.

Sí, sí, lo sé. Pero tengo entendido que ya no curras allí, ¿no?

No, ahora soy chef en el restaurante que tiene Gloria en Pozuelo.

No tengo estrella, pero me mantengo bien.

Bueno, genial.

Cuando tenga un hueco, voy con mi chica y lo conozco.

¿Te parece que nos pongamos con el menú?

He pensado la manera

de equilibrar el picante de la cochinita pibil.

Había pensado platear un lácteo.

Pensé en leche de coco, pero... Perdona. Disculpa.

Agradezco contar con un chef de tu talla,

pero creo que lo tengo controlado.

Ya he metido los cambios y funciona bastante bien.

Vale.

Mira, que no te siente mal,

pero soy de los que piensan que una cocina es como un barco,

solo puede haber un capitán.

No, no, lo entiendo perfectamente.

Y si lo tienes controlado, pues... me marcho.

Lo dicho, suerte con la inauguración.

Gracias. De nada.

-Sensibilidad en las encías, sangrado nasal,

y la retención de líquidos, que te llenará el cuerpo de estrías.

E irás al baño cada cinco minutos.

Ahí no me pillas, porque mira...

tengo mi crema antiestrías.

Pero no te asustes. que tiene su lado bueno:

tendrás pelo más fuerte y uñas más brillantes.

Pues si me van a brillar las uñas, me quedo más tranquila.

Hola. Hola.

¿Qué tal con Gloria?

Bien, bien, todo bien.

El hermano me ha dicho que estaba todo en orden

y que no necesitaba mi ayuda.

David, ¿no dejaste el Chef de Oro en el despacho de gerencia?

Sí, ¿por qué? Porque vengo de allí y no está.

¿Qué pasa? Que ahora quieres tu premio, ¿no?

Ya sale el ego, la vanidad del artista.

Mi hijo ha sabido del premio y le hace ilusión tenerlo.

De algo ha servido el premio. Tu hijo está orgulloso de ti.

Ya, pero tanto moverlo y ahora no aparece.

¿A que lo han robado? ¿Quién va a robar algo así? No.

Aparecerá. Le preguntaré a Samu.

(LUCAS) Y son diez euritos. -Gracias.

-Muchas gracias. Hasta luego. -Adiós.

(LUCAS) Jefe. ¿No ha venido mi mujer por aquí?

No, y estoy solo desde que abrí.

No puedo ni bajar a reponer las fresas.

Pues ve a hacer eso, que yo me encargo del mercado.

Mierda de reloj...

-¿Cómo te encuentras? Bien, bien, bien.

¿Qué te pasa en la mano?

¿Qué tal el teatro? Bien.

Por tus ojeras, no te fuiste a la cama.

Papá, ¿podemos dejar el tema de los sermones, por favor?

¿No viste el estado en que estaba ayer?

¿No escuchaste el audio de Ágata? Seguí bebiendo, sí.

Rompí un vaso y me corté, no hay que dramatizar.

¿Has vuelto a hablar con ella? No.

No ha venido, me lo ha dicho Lucas. El móvil lo tiene apagado.

Pues no se sentirá bien. Lo que hizo ayer está muy, muy mal.

Seguramente estará con su hermano o visitando a su madre.

Nada, tampoco.

El hermano no sabe nada, la residencia tampoco.

Como si se la hubiera tragado la tierra.

Y aparte, he intentado recuperar el dinero que dio

de señal para la compra del piso

y no ha hecho ningún movimiento, y me extraña.

-Buenos... días.

Muerta.

¡Muerta, muerta, muerta, muerta! ¡Por favor, es que no son formas!

(SAMUEL) ¡Mamá! ¿Qué pasa? ¿Qué haces?

-Maite, clienta de toda la vida y ni me ha saludado.

-Tendrá un mal día.

-Poca vergüenza es lo que tiene, te lo digo.

-Ha llegado el correo y no hay carta del banco.

-Menos mal, pero con clientas así, no saneamos las cuentas.

Creerá que no la he visto.

Iba con los lechales de la carnicería de Alejandro y Margarita.

-Ya, es que esa carnicería va como un tiro.

Mira el carrazo que se han comprado.

Un día los ayudé con las cuentas y tela.

-¿Para qué los ayudas? ¡Que se lo miren solos!

-Es mi trabajo. -¿Esto qué es?

Ya no luchamos contra supermercados, ¡luchamos entre nosotros!

-Ya. -Si va a tener razón tu abuela.

-¿Razón con qué?

-No salen las cuentas. Seguimos en números rojos este mes.

-Nosotros estamos peor, no podemos ayudar.

Entre el póquer y el negocio de Carla...

Desde lo de Nacho, no arranca.

Hasta hemos alquilado una habitación.

-No te preocupes. Unos meses va bien, otros meses va mal...

Pero no, no. Algo hago mal. Tengo que ponerme las pilas.

¡Hola!

Al final David tenía razón, no hago más que ir al baño, tío.

¿También me ponéis los cuernos? -Por favor...

-Ya no pedís tanto como antes, en mi puesto.

A ver, a ver, nosotros seguimos viniendo aquí.

Pero a veces, Jorge va donde Alejandro

a por género más específico. Pero las cosas normales...

-¿Cómo "específico"?

Es decir... (DUDA)

La carne de Kobe.

Y luego, no siempre tienes rabo de toro, lomo alto...

Me hago cargo. Pero nuestro corazón está aquí.

Nosotros, las cosas así, del día a día, las...

Me tengo que ir. Hasta luego. -Claro, mamá.

-Es que tiene mi madre razón. Me estoy quedando atrás.

Me he dormido con la presidencia. Me adelantan por la derecha.

El negocio no va solo. -Ya.

-Me tengo que reinventar. -Claro que sí, mamá, claro.

"Carmen 2.0", y yo te voy a ayudar.

Te paso un manual de márquetin del asesor de pymes,

y luego, en Internet, vemos tutoriales.

Vamos a poner el negocio arriba. -Déjate de tonterías e Internet.

No, yo sé perfectamente lo que debo hacer para destacar.

Se van a enterar de quién es la nueva Carmen Pacheco 2.0.

-Ahí. -Eso me gusta.

-Ahí, ahí, ahí.

-La próxima vez que hables con ella, debes estar con la cabeza muy fría.

En el momento que os metéis en abogados,

solo van a ganar ellos.

Deberías conseguir un divorcio amistoso.

¿A ti te parece el audio que me mandó amistoso?

Esa hija de... Esta querrá sacarme hasta los empastes.

A ver si la cosa se queda ahí.

¿Por qué dices eso? Nada, cosas mías.

Pues llama a tu abogado y que contacte con el de ella.

No recuerdo cómo se llama su abogado.

Pues... si te lo dijo ayer en el mensaje.

Sí, pero estaba ahora con Adela, se lo he enseñado,

me he cabreado y al final lo he borrado.

Tomás se llamaba, ¿no? Sí.

Tomás Romero. ¿Tomás Romero?

Oye, ¿por qué no lo llamas? Igual sabe algo.

Llámalo. Seguro que su teléfono está en Internet.

¿Romero?

Eso es. Tomás Romero.

Vaya despacho tiene.

Barato no me va a salir esto. Venga, llámalo.

(CARRASPEA)

Hola, buenos días. Mire, soy Elías de la Cruz.

Me gustaría hablar con el abogado Tomás Romero.

Muy bien, espero.

Vamos a tener suerte.

(GLORIA, EN INGLÉS)

Jorge, por favor, un solo para llevar.

¿Para llevar? ¿Así estamos?

¿No puedes tomártelo tranquila? Qué va.

Hablaba con un proveedor y debo hacer mil cosas.

Marchando.

¿Con los líos de antes de la inauguración?

Una tiene que estar a todo.

Perdona, soy Adela Villar. De la floristería.

Te había visto, pero no habíamos coincidido.

Gloria Suárez, la nueva.

Y presidenta de la Asociación. Enhorabuena.

No sé si es para darle la enhorabuena,

que en menuda te hemos metido. Gracias.

Nada. Estoy haciendo lo que puedo.

Seguro que va a salir bien. Me ha dicho que eres muy buena.

Y reconozcámoslo, Carmen estaba muy sobrepasada con el puesto.

La verdad es que he revisado

lo de la subvención del BIC y otros temas,

y... no han estado muy finos.

Pero no es solo culpa de Carmen, es responsabilidad del gerente.

No sé qué pensáis vosotros,

pero no tiene la formación apropiada con el cargo.

Hemos estado a punto de pagarlo caro.

Hola, ¿qué tal? Buenos días.

Mire, soy Elías De La Cruz el marido de Ágata Solís,

que tengo entendido que es su abogado,

o al menos fue lo que ella me dijo.

Me dijo que si quería hablar sobre el divorcio,

que lo tratara directamente contigo.

Ya, pero el...

(ASIENTE) Entiendo.

Bueno pues nada, pues gracias.

Por favor, si tienes alguna noticia házmelo saber a mí también.

Gracias.

-¿Qué?

Tenía una cita con él hoy y no se ha presentado.

¿Dónde se habrá metido esta mujer?

Pues no lo sé, papá.

Pero esto es suyo y me lo ha dado Adela.

Lo encontró anoche cuando vino a cerrar el puesto.

O sea, Ágata ayer por la noche estuvo aquí.

¿Y a qué vino por la noche al mercado?

No lo sé, papá, no lo sé.

Bueno, Samu es muy trabajador y le pone muchísima voluntad.

Es un chico joven, está aprendiendo.

-Por eso mismo lo digo.

Es que me han dicho que él antes ejercía de gerente.

Había pensado en ofrecerle que recupere su puesto

y siga formándose.

¿Y contratar a un nuevo gerente? Eso es.

Ya tendrá tiempo Samuel de ser gerente.

De todas maneras os pido discreción

porque aún tengo que comunicárselo a él.

Sí, pero va a ser una faena para él.

Tú eres la presidenta

y seguro que sabes qué es lo mejor para el mercado,

pero le dolerá porque ha luchado por ese puesto.

Será delicado para Samu, pero...

A ver, él tiene que entender que si no es por Fernando...

¿Y tienes ya pensado a alguien para ese cargo?

Pues no. Con la inauguración no he podido hablar con mi gestor

para que me recomiende a alguien. Dentro de lo malo,

Fernando es una opción.

Es el gestor de Jorge

y nos ha ayudado mucho con la subvención y eso.

Y él estaría interesado, se ha quedado sin trabajo.

Esa no es una muy buena referencia, ¿no?

Pero como gestor es muy bueno, ¿verdad?

Ha hecho un trabajo impecable con mis cuentas.

Total confianza.

Perdió el trabajo por un malentendido

que te explicaré con tiempo.

Pero tal y como se ha portado con nosotros,

como mínimo se merece esa entrevista.

Si los comerciantes, confiáis en él, no se hable más.

Pásame el contacto y lo llamo luego,

que no quiero dejarlo más. Ahora mismo.

Bueno, me marcho. Cruzo dedos.

Veré la salida de humos, espero no necesitar cambios.

Y ya hablaré con Samu con el mayor tacto posible.

Gracias, Gloria, es buen chaval.

Pues enviado.

Va a ser un palo para Samu, pero...

contratar a Fernando sería bueno para el mercado.

(SAMUEL SILBA UNA MELODÍA)

(SAMU) ¡Joder!

-¿Estás liado?

-Imagínate, se me ha destintado la pluma de Javier.

Y la uso para que no se seque, pero no sé.

Mira los dedos. Me la llevaré a arreglar.

-Vale, pasa de plumas. Atiende.

(CARMEN, MÓVIL, CON MÚSICA) "Querida amiga,

¿buscas un lugar donde comprar carne de confianza?

Carnicería El Tejo.

Al mejor precio.

Carnicería El Tejo.

En el histórico Mercado Central, en pleno corazón de Madrid.

Carnicería El Tejo.

Gran atención al cliente y reserva telefónica de pedidos.

Carnicería El Tejo.

Calidad desde la ternera hasta el conejo".

(Móvil, fin de la música)

(CARMEN RÍE) ¿Has visto?

"Tejo", "conejo". ¿No?

¡Que rima! ¡Por favor, que es buenísimo!

La música la he cogido de Internet. -Ya, ya.

-¿A que mola? -¿Qué va a molar? Es horrible.

-¿Qué, no te ha gustado?

-Es horroroso, ¿cómo me va a gustar?

-Pero...

Es que me he trabado en lo de "telefónica",

que lo he hecho del tirón.

Lo vuelvo a grabar antes de llevarlo a la radio.

-¿Cómo vas a llevar esto a la radio, por favor?

Y además has dicho "querida amiga". Eso es machista.

¿Solo las mujeres compran carne?

-Es que mis clientas la mayoría son mujeres.

-Pero no hace falta decirlo.

Igual una viene y justo escucha eso y da la vuelta.

-Pues está fenomenal. No entiendo que no te guste.

-Mamá, por favor, porque no es profesional.

Y al margen de eso,

hoy en día las cuñas publicitarias no causan efecto.

Hoy día, si no estás en las redes, no existes, es así.

-¿Has visto la web del mercado? Mira a ver si existo.

Hay un montón de fotos.

Solo necesito la red del redondo de ternera.

-Necesitas imagen de marca, y la web del mercado es genérica.

Toma, anda, empóllate esto. -¿Qué es?

-El manual de márquetin que le dio el asesor de pymes a Carla.

Decías que no, pero escuchando esto, ya te digo que te hace falta.

-Que sí sé lo que quieres decir, Sofía.

Te entiendo perfectamente.

Pues porque a lo mejor no puedo esta noche.

Pero...

Mira, si hace tanto que no nos vemos, será por algo.

Por favor, no te pongas así,

que sabemos cómo han sido las cosas, por favor.

No.

Mira...

Que me cuelgue...

(REBUFA)

¡Dios!

-Pero bueno, ¿qué pasa?

¿Problemas con algún proveedor?

Bueno, ya está.

La he liado con un pedido, ¿no? -No tiene nada que ver.

Es uno que se ha puesto pesado. ¿Dónde estabas?

Me has dejado solo en plena hora punta.

-¿Quieres dejar de refunfuñar de una vez,

que tengo una cosa para ti?

-¿Dos entradas? -Sí.

-¿Para "Amor en el parque"?

-Sí, son para hoy.

Mi padre y Valeria fueron a verlo y dicen que está muy bien.

Quería darte una sorpresa.

¿Qué pasa, ya la has visto?

-Sí, si conozco la obra, ¿no? Lleva muchos años en cartel.

-Sí, pero ha cambiado el reparto.

Antes lo hacía Sofía Olmos

y ahora la sustituye una actriz más joven, no recuerdo el nombre,

pero mi padre dice que está a la altura.

Y para que él lo diga, que es fan absoluto de la Olmos...

-Mira.

Pues te agradezco el gesto, pero hoy es un día muy complicado.

No quiero cerrar la cervecería.

¿Por qué no se lo dices a Lorena?

-Pues porque las había comprado para ir contigo.

Quería que celebrásemos que empezamos a vivir juntos.

Y, bueno, también me ha parecido una buena manera de...

de relajarnos un poquito.

-¿Por qué dices eso?

-Porque parece que esto no fluye, ¿no, Alberto?

-Rosa, es normal.

Llevamos horas viviendo juntos, cada uno con sus costumbres...

Estamos adaptándonos... -Sí, pues precisamente por eso.

Yo quería que saliésemos a darnos una vuelta

en un sitio neutral... Pero bueno.

-Pero es que hoy no es el día.

A ver, poder decir que no también es bueno

para que fluya la relación.

-Las he comprado con mi mejor intención.

-Lo sé, y te lo agradezco y lo siento, pero...

Y la próxima vez elegimos los dos, ¿vale?

(CARMEN) Hijo, es que yo no necesito estudiar.

Yo soy de la escuela de la vida.

(Llaman a la puerta)

-¿Sí?

-¿Se puede? -Sí, pasa, claro.

(CARMEN) ¡Hola, maja! -Hola.

-Tú, que eres una mujer de mundo...

-Mamá. -¡Que sí!

Escucha, a ver qué tal.

(CARMEN, MÓVIL, CON MÚSICA) "Querida amiga,

¿buscas un lugar donde comprar carne de confianza?

Carnicería El Tejo. Al mejor precio".

-Ya lo tengo. Me estás tomando el pelo, ¿no?

-Sí, sí, claro, claro.

Venga, que tenéis que hablar de la presidencia.

Hasta luego. (SAMUEL) Siéntate.

-Gracias.

Verás, Samuel me he estado poniendo al día con los temas del mercado

y me gustaría hablar contigo.

He visto que hubo retraso

en la presentación de la subvención del BIC.

Quería saber tu versión de aquello. -Sí.

Bueno, no. O sea... hubo un retraso, pero al final no.

Como es nuevo, no tenía referencia de años anteriores.

(GLORIA ASIENTE) -Pero sí, casi nos pilla el toro.

Menos mal que llegamos a tiempo.

Asumo toda mi responsabilidad. -Bueno, eso te honra.

Pero debes entender que si no es por la intervención de terceros,

hemos estado a punto de perder muchísimo dinero.

Muchos puestos se habrían quedado con la soga al cuello.

-Lo sé y lo siento.

-Lo que me ha hecho pensar que quizá...

el puesto de gerente te viene grande.

Y creo que necesito buscar a alguien

que pueda lidiar con las nuevas responsabilidades del mercado.

-Yo, por mi parte.... -No, tranquilo.

No te estoy despidiendo.

Pero tengo entendido que antes, salvo excepciones,

tú eras ayudante, ¿no?

-Sí, yo siempre he desempeñado esa función.

Pero cuando falleció Javier,

todos pensaron que yo era la mejor opción para ese puesto.

Hice un curso de gerente y seguí formándome y...

-La mejor manera de formarte es aprender de quien sabe.

Así, con menos presión y menos responsabilidad.

Y seguro que en poco tiempo volverás a subir el peldaño.

Pero ahora, el Central necesita que busque a alguien...

con la preparación adecuada. ¿Sí?

-Claro. (GLORIA) Gracias.

(FERNANDO) Al final la despedida ha sido más corta de lo que pensaba.

Ya lo creo. ¿Qué haces aquí?

La presidenta quiere hacerme una entrevista.

Necesitáis un nuevo gerente, y aquí estoy.

¿Ya has tenido la entrevista con Gloria?

Sí, he pasado el examen y me ha contratado.

Vaya, pues eso es estupendo.

Sí. El sueldo no va a ser una maravilla,

pero me dicen que en unos meses lo revisan.

Me puedo dar con un canto en los dientes.

Al menos has encontrado algo rápido.

Estoy encantado. Se pueden hacer muchas cosas.

Que el edificio se considere Bien de Interés Cultural

nos abrirá puertas, y Gloria tiene ideas.

Pues me alegro.

Ella está a punto de abrir su restaurante aquí

y cuanto mejor le vaya al mercado, mejor para ella.

Seguro que cuando lo abra, se pondrá a tope.

Y yo aprovecharé para ponerme al día.

Oye, ¿y cómo se lo ha tomado Samu?

Ha tenido que aceptar la nueva situación del mercado.

Pero mucha gracia no le ha hecho.

Ya. Bueno, tampoco se lo tengas muy en cuenta.

Él estaba muy ilusionado con el cargo,

viene de una etapa un poquito difícil y...

¿Por?

Porque su mejor amigo se marchó a Málaga

y él se quedó muy tocado y se volcó en el trabajo.

Vamos, que me odia. No, hombre, no.

Samu es un tipo estupendo.

Y estoy segura de que vais a formar muy buen equipo.

No tengas en cuenta lo perdido que lo hayas visto,

porque es muy trabajador, siempre pendiente de todo.

Para él habrá sido un marrón, pero es un buen chico.

He tenido suerte, y te lo debo a ti y a tu ramo de flores

Sí, bueno, en realidad es que todo era un plan.

¿No te habías dado cuenta?

Bueno, de verdad que me alegro muchísimo por ti y por el mercado.

A todos nos vendrá muy bien.

Yo también me alegro, tendré cerca las tapas de Jorge.

No sabría cómo quitarlas de mi dieta.

Por cierto, voy a darle la noticia. Seguro que ha tenido algo que ver.

Me habrá vendido bien. Es un gran tipo.

Sí, sí que lo es.

Y verás como tú, en unos meses, serás parte de la familia.

En el mercado somos una gran familia.

Ojalá que sí.

Bueno...

Que lo dicho, nos vemos por aquí.

Y enhorabuena.

Hola, cuñado.

-Hola, Lorena. ¿Te importa que te llame cuñado?

Llevas un día viviendo con mi hermana.

No, como quieras. (RÍE)

Sois muy buena gente, muy monos, muy guapos.

La convivencia va a ir de maravilla, no te preocupes.

¿Por qué estás diciendo eso? ¿Has hablado con Rosa?

No, no, no. Ella y yo no...

Como he sabido que estáis viviendo juntos,

era solo decirte que sé lo que se siente.

Pero no venía a hablarte de esto,

sino de una llamada que me han hecho hace un rato.

(RIENDO) Que vas a flipar. ¿De qué?

Resulta que me han llamado de una revista del corazón

porque saben que la novia de Jorge Santos

colabora con una ONG, y me quieren hacer una entrevista.

¿Qué te parece?

Pues que en nada estáis haciendo sombra

a Cristina Pedroche y David Muñoz.

Da igual, el caso es que he dicho que no, claro.

¿Por qué?

A ver, yo no tengo nada en contra de la gente que lee estas revistas,

pero a mí me dan un poco de grima, ¿sabes?

Se meten en la vida de la gente, olisquean, tergiversan.

Están como sacando la puntilla.

Y yo no creo que a la ONG le interese mucho

mezclarse con estos medios, ¿no? Espera, espera. ¿Por qué no?

Cualquier publicación es buena.

No, o sea, nunca hablan de nosotros, nadie, nunca.

Jamás, ni de lo que hacemos.

Mira, hasta la prensa deportiva me vale.

Como empresaria, deberías saber que casi toda publicidad es buena.

No lo había visto así.

Bueno, a ver, de todas formas,

entiendo que no quieras hacer la entrevista,

porque van a estar preguntándote sobre tu relación con Jorge,

la vida privada de los dos... En fin.

Es que por eso he dicho que no.

Es que ahora me dices tú esto y...

También te digo que puedes reconducir las preguntas

hacia el tema que te interesa.

Claro, que es la asociación.

Y el Proyecto 2029.

Nos harías un gran favor, Lorena, de verdad.

En la ONG esto caería muy bien.

Seguro que hasta los chavales querrían hacerse selfis contigo.

No sé, ¿qué hago?

¿Llamo y les digo que he cambiado de idea?

Sí.

Venga, vale. (ALBERTO RÍE)

-El tiempo que he estado de gerente, sustituí a Javier por lo que pasó,

el curso de gerencia...

Me he dejado la piel.

-Sí, amor, ha sido una faena terrible, lo sé.

-Y yo poniendo buena cara por el mercado.

Perdona la chapa que te estoy dando,

pero me he sentido una mierda. -Tío, no pasa nada.

Pero sintiéndote así, no vas a ninguna parte.

No has perdido una oportunidad, curras en el mercado.

Así que tienes que arrimarte a Fernando y absorber.

Y no te preocupes por la pasta,

que con el dinero de Beltrán tiramos.

-Calla, calla. ¿Lo escuchas? No se oye nada.

Gracias. Gracias, Señor, por estos ratitos que me das.

-Creo que se ha ido a comer,

pero se ha pasado la mañana encerrado en la habitación.

-¿Este señor no trabaja ni hace nada o qué?

Y menos mal que ha dejado de tocar el bolero,

que es lo que me faltaba.

-Yo he comprado tapones y están en el botiquín. Te aviso.

-Oye, ¿le escondemos la flauta? -No, no.

No entramos en su cuarto ni tocamos sus cosas.

Él ha tocado las nuestras. No veía el lubricante de mi silla

y estaba bajo el fregadero. -Con lo de limpieza.

Mejor ahí que en el baño. -Tú defiéndelo.

-No lo defiendo,

pero habrá que adaptarse y aprender a convivir.

Y eso es tragar con algunas cosas.

-Con más cosas, querrás decir.

Nicolás. -Buenas.

¿Sabes dónde está Samu? Se ha ido a casa a comer.

Está un poco "plof" por lo de la gerencia, ¿sabes?

Seguro que se llevará bien con Fernando.

Se quita presión de encima. Yo pienso lo mismo,

pero díselo a él. Le va a durar dos días.

Esperemos. ¿Qué, lo necesitas para algo o qué?

Busco el premio que gané y no lo encuentro.

¿El muchacho de oro ese? Sí.

Justo me ha preguntado también Samu y yo creo que no lo ha encontrado.

¿Qué han hecho con él? ¿Lo habrán tirado?

Tirado...

Eso... Si eso no sirve para nada.

¿Quién querría algo así? No valdrá para ti,

pero para quien no lo haya ganado nunca...

En tiendas de segunda mano uno encuentra todo.

Hasta un Goya vendían, o sea... ¿Sabes qué?

Le diré a Samu que pregunte a la de la limpieza,

por si ella lo ha cambiado de sitio.

Últimamente pasan cosas muy raras.

¿Han desaparecido más cosas? El cubo y la fregona.

¿Vendidos de segunda mano también? A saber, hay gente para todo.

Si te enteras, me dices. Tranquilo.

Elías. Buenas.

Oye, Nicolás...

Necesito ver las cámaras de seguridad.

-Solo te digo que tienes que ser un poquito más tolerante.

-Llevo un mes aquí y tengo el máster en tolerancia gracias a David.

Y cuando me acoplo, llega otro tío más chalado.

Claro que hacen buenas migas. -Lo sé.

¿Crees que me gusta etiquetar la comida con nombres,

como en el colegio mayor? Pues no.

Pero hay que adaptarse,

que además Beltrán ha avanzado cinco meses del alquiler.

-Pero eso... ¿A ti te parece normal que adelante cinco meses?

-No, pero nos va divinamente.

-Lo podemos echar y pillamos una persona normal.

-Ya lo hemos intentado, y no hubo manera con David.

-Pero somos dos contra uno.

-No digas tonterías. amor.

Vivimos en casa de Celia porque cuidamos de David.

Él tiene que estar cómodo, porque es su casa, nada más.

Nosotros tenemos más capacidad de adaptación que él, haz un esfuerzo.

Y míralo desde un punto de vista más positivo.

Al menos nos limpian la casa gratis.

Ese baño no lo había visto tan limpio ni con Celia.

Sí. Plantas un pino, tiras de la cadena y huele a lavanda.

-Claro. Lo vemos todo desde nuestro punto de vista,

y quizá nosotros somos un desastre y ellos intentan adaptarse también.

-Cierto que David nunca se ha quejado de lo mío,

de la silla ni nada.

Y fue él quien dio la brasa con que pusieran la rampa.

Venga, sí, haré un esfuerzo.

-Me voy a ver si puedo hacer otra hornada o no.

Espero que sí. -Me quedo un ratillo jugando.

Veré si los trucos de Lucas funcionan.

-Por favor, no te vicies mucho.

-No te preocupes. -Vale.

-Ya recojo yo luego. -Adiós.

-Chao.

-¿Dónde he dejado yo los mandos de la consola ahora?

Joder.

Ya está el colega.

Si es que, de verdad, yo no entiendo.

¿Qué se piensa este tío, que puedo coger yo las cosas como él o qué?

(SAMUEL GRITA)

(SAMUEL GIME DE DOLOR)

Que te digo que necesito ver las cámaras de seguridad.

-¿A ti también te han robado? No, a mí no.

¿Está habiendo robos o qué? No, qué va. Son tonterías mías.

Las cámaras no las podemos mirar. ¿Cómo que no?

Que no se pueden mirar al tuntún, Elías.

Yo necesito certificar el motivo, claro.

Y está la Ley de Protección de Datos.

Pero ¿qué ley? ¿De qué me hablas?

Trabajo aquí toda la vida. Enséñame las cámaras.

Te lo estoy pidiendo por favor.

Es por...

Es por Ágata.

No sé dónde está desde ayer,

y creo que por la noche estuvo aquí.

Necesito ver si se cruzó con alguien

y ese alguien me dice dónde está.

Con alguien, ¿en qué plan? ¿Con un hombre?

Creo que no te lo va a decir.

A ver, Elías, que hay confianza entre tú y yo.

Y Carmen me lo ha contado todo. ¿Qué te va a contar?

No te hablo de celos. Estoy preocupado por ella.

Bueno, todo sea por ayudar.

Que todos tenemos líos con la parienta.

Venga, va. Escúchame, confío en ti.

No se digas a nadie, que me buscas la ruina.

Parece mentira, Nicolás. Venga, hombre.

A ver, buscamos imágenes de anoche, ¿no?

Sí. ¿Sabes a qué hora?

Supongo que las 23:00. Busca desde las 22:30 en adelante.

Vale. Venga.

Vale. Dale para adelante.

No. Un poco más...

¿Qué pasa? No lo sé.

¿A qué le has dado?

Ponla otra vez, por favor. Vamos a ver...

Vale, dale para adelante.

¿Otra vez?

No entiendo nada. Vamos a ver.

Ahí, ahí, deja esta.

Eso es.

¿Otra?

Pon otra cámara.

Vale, esta, esta.

¿Otra vez? ¡No!

Pero bueno, vamos a ver. Pero...

¿Qué pasa aquí?

¿Han borrado las imágenes?

A ver, podría haberse estropeado el sistema, Elías,

pero el resto de imágenes está bien.

Y es a la misma hora en todas las cámaras.

O sea que no hay nada.

Mucha casualidad, ¿no?

Pues me temo que sí.

Han tenido que borrarlas.

A ver

Carmen, ¿se puede saber qué son todos estos paquetes?

-¡Por favor, ya ha llegado!

Forma parte de mi estrategia empresarial.

(JESÚS) ¿Eso es...? Eso es sangre, ¿no?

-No quiero que se vaya y dijimos que yo elegía inquilino.

-Pues lo voy a decir muy clarito: o se va él o nosotros, elije.

-Quería agradecértelo. No hubiera conseguido este trabajo.

En honor a la verdad, debo decirte la propuesta salió de Adela.

Tendrás que darle las gracias a ella.

-Siendo de tu exmarido, estarás deseando deshacerte de él.

(ROSA) No te preocupes.

Serás la primera en enterarte si decido venderlo.

(VALERIA) Vamos a ser claros, que aquí peinamos canas los tres.

¿A ti te gusta Adela o no?

-No sé qué os he hecho para que me queráis echar.

-¿Te crees todo lo que cuenta?

-Hay verdad en lo que he leído.

-Me encantaría ver su cara mientras le cuento con detalle lo que pasó.

(JESÚS) ¿Cómo te cortaste la mano?

Ya te lo he dicho, me corté con un vaso.

Te estoy pidiendo que me digas la verdad.

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Mercado central - Capítulo 246

05 oct 2020

Elías está muy preocupado por la falta de noticias de Ágata. Su miedo se hace más intenso cuando descubre que su mujer estuvo la noche anterior a su desaparición en el mercado y los archivos de las cámaras de seguridad que recogen las imágenes de aquellas horas han sido borrados.
La convivencia de Rosa y Alberto no es precisamente fluida y tienen una discusión. El cervecero tiene una tensa conversación telefónica con una mujer que oculta a su nueva pareja.
Lorena, convencida por Alberto, decide conceder una entrevista a una revista del corazón.
La convivencia con Beltrán, el nuevo inquilino, resulta insoportable para Samuel y Carla.
Gloria toma la decisión de contratar a un nuevo gerente para el mercado: Fernando.
Martín decide quedarse junto a su hermana Gloria, que no cree que haya pasado página con respecto a Jorge.

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