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No recomendado para menores de 7 años Mercado central - Capítulo 189 (Parte 2) - ver ahora
Transcripción completa

Acepto el trato.

(VELASCO) "El pasaporte y cien mil euros en metálico.

En billetes de 50 y 100."

Esta noche.

Vamos a preparar el operativo. Luego contactaré con Vd.

-He estado pensando

sobre la fecundación in vitro.

Quiero probarla. Eres muy valiente.

Quieres decir que se acercó a mí por interés.

Quiero decir que creo que no deberías darle tanta cancha

si nada más conocerte te sale con estas.

Esto me ha servido para darme cuenta de que no te conozco de nada.

Compartiremos genes, pero no eres mi padre.

Mi padre es la persona que me crió y que me educó,

y tú eres un accidente tardío.

-¿Podremos hacer borrón y cuenta nueva?

-Claro que sí.

Cuando acabes el curso, vamos a ir a la clausura y te vamos a ver tocar.

-Mamá, que eso es muy caro. -¿Caro?

Caro me ha salido dejarte solo tanto tiempo.

¿Te encuentras bien? -Tengo buenas noticias.

¿Sí? ¿Cuál?

Han encontrado un donante. Me van a hacer el trasplante.

-¿Dónde está Nacho? -Verás...

Le llamaron porque el Dr. Ramírez ha aparecido muerto.

-¿Qué? -Sí.

-Le han... -Asesinado, sí.

En la cárcel. Ha debido de ser otro preso.

Lo importante es que te pongas a salvo.

Cuanto más lejos te vayas, mejor.

-Mira, Noa, puedes irte si quieres,

pero si te vas ahora y no resuelves esto,

vivirás sabiendo que tu madre murió por tu culpa.

(Móvil)

(JONATHAN) ¿Está Noa?

-¿Cómo que si está? Tenía que estar contigo.

-Habíamos quedado en la estación pero no vino.

-¿Y dónde está mi hija?

¿Y si alguno de esos tipos la ha seguido? ¡O Nacho!

No va a parar hasta amargarle la existencia.

Tal y como se fue de aquí, es capaz de hacer cualquier cosa.

-No, Rosa. Noa estará bien. Daremos con ella. Tiene que estarlo.

-Llama a Adela corre.

¡Rápido, que es urgente!

Gonzalo, despierta.

Que no es tu momento, leche. ¿Qué pasa?

Me lo he encontrado así. Parece que no tiene pulso.

No, por Dios.

Me alegro de que te lo hayas pensado mejor...

-¿De verdad pensabas que después de traicionarme

todo esto terminaría con un apretón de manos?

-¿Qué le has hecho a mi padre? -Lo tenías muy fácil.

Solo tenías que darme el tiro de gracia

y tu padre todavía estaría vivo.

-Pero no tuviste lo necesario. -¿Qué le has hecho?

-Lo mismo que le hice al bujarrón de tu novio.

Salúdalos de mi parte.

(Disparo)

-Mi padre...

Él...

¡No, no!

¡Papá!

-Pues aquí tienes. Venga, hasta luego.

-Bueno, pues ya estoy aquí. Gracias.

¿Tomamos algo? Te invito a desayunar.

-Ya he desayunado. -Pues desayunamos otra vez.

-No puedo. Mi hija me espera en la carnicería.

Y quiero adelantar lo que pueda para mañana salir antes.

-¿Y eso? ¿Estás pensando en algo?

-No sé. ¿Y tú?

-¿Yo?

¡Que mañana es el día del espectador!

No sé si podré salir a tiempo,

desde que no está Jonathan estoy hasta arriba.

-Podemos ir a la última sesión. -No, déjalo.

Si siempre a esas horas nos dormimos.

-Mejor vamos cuando esté más animada. -Como quieras.

(Móvil)

-Responde. No te preocupes por mí.

¿Puedes quedarte un poquito más? se me ha olvidado una cosa en la...

-Ya, ya.

-¿No era un minuto? ¿Qué pasa?

¿No te vas a pasar por la carnicería?

-Yo no sé lo que le pasa, pero está rarísimo.

-¿Todavía estás con esas? -Que no sabe cuándo es mi cumpleaños.

Le acaban de llamar y se ha ido para no contestar delante de mí.

¿Cómo lo sabes? Igual está disimulando para darte una sorpresa.

O con todo lo que ha pasado estos días en el mercado,

estará despistado. No sabrá ni en qué día vive.

-Pues se acuerda de que mañana es el día del espectador.

-Igual te está tomando el pelo.

-Mira, ¿sabes lo que creo yo?

Un marido se olvida del cumpleaños de su mujer por dos cosas:

o porque se le está yendo la cabeza o porque tiene a otra.

-Pero qué tremenda eres. -¿Sí? ¿Te parece que exagero?

¡Que es el primer cumpleaños de casados!

-¡Por eso se le ha olvidado! -No.

-A ver, mamá, Jesús nunca le fue infiel a su difunta esposa.

-Ya, pero él estaba acostumbrado a otra vida, antes de casarnos.

Como ha estado solo, igual se ha dado cuenta que lo echa de menos.

¿Sabes qué te digo? Que se ocupe él de su puesto.

-Muy bien. -No te digo. Vámonos, hija.

-He hablado con Samu de los "cupcakes" y no le ha hecho gracia.

Sí que le ha parecido bien, pero prefiere que vayamos a vivir juntos.

Antes de todo eso, ahora que voy a tener dinero

y que igual le dan el puesto de gerente.

Míralo por el lado positivo: Samu apuesta por vuestra relación.

-Me da la sensación de que últimamente solo pienso en mí misma.

Con todo eso de dejar lo de las camisetas,

dejar la limpieza, el "cupcake", vivir juntos...

Y me da miedo que se haya rayado conmigo.

No seas exagerada, Carla.

Me parece fenomenal que apuestes por tu proyecto laboral.

Si no lo haces, te arrepentirás.

Es mejor invertir en algo que te va a dar dinero,

que gastarte tus ahorros en un alquiler.

Si eso mismo le he dicho yo.

¿Por qué no haces las dos cosas?

Pídele a Samuel que pague el alquiler ahora

y cuando te recuperes, se lo devuelves.

-Creo que pedirle esto sería muy injusto ahora mismo.

No sabemos si mi negocio va a funcionar,

ni si a él le van a dar el puesto de gerente.

Por eso retrasaríamos el ir a vivir juntos. Porque, además,

-está cubriendo la baja de Javier. Ya.

No sé.

Pues no te sientas mal,

o que me dices lógica. Y si Samu te quiere, lo va a entender.

y te va a apoyar.

Cariño, me tengo que marchar.

Elías ha convocado una reunión.

Luego te veo. Hasta luego

-¿Sabéis algo de este hombre? ¿Cuándo va a venir?

-Me acaba de dejar un mensaje. Está de camino.

Perdón, que llego tarde. ¿Ha pasado algo?

-No. Si es que todavía no ha llegado Elías.

-Igual se ha quedado en su casa después de la peta de Jorge.

-Me ha dicho que viene, y viene, Carmen.

-Tampoco la gente tiene muchas ganas de verle la cara.

-¿Sabemos para qué nos ha citado?

-Pues no.

Serán malas noticias Me da mala espina.

Carmen, mujer, no seas agorera.

Seguro que está a punto de venir. Mírale, por ahí está.

Perdonad por el retraso.

¿Y los demás?

Bueno, es igual.

Se lo contáis a los que no están cuando los veáis.

Vengo del Ayuntamiento.

He estado hablando con el concejal,

le he puesto al día, y... (PAOLO) Elías, rapidito.

Tenemos que trabajar.

¡Paolo, si no me interrumpes, a lo mejor acabamos antes!

Perdón, perdóname.

Lo que os quería contar.

Van a romper nuestra carta a la renuncia a la renovación.

Y hay más. He estado hablando con ellos un rato largo

y he conseguido que se revise el expediente

donde solicitábamos que el mercado fuera Bien de Interés Cultural.

Han descubierto que había irregularidades.

¿Hortuño y Velasco? Efectivamente.

Estos dos tenían a un funcionario corrupto en nómina.

Lo han cogido, dicen que lo van a echar, etc.

Han detectado irregularidades porque este tipo, y estos dos,

Velasco y Hortuño, han dinamitado esto.

De no ser por ellos, nos habrían dado el BIC hace tiempo.

-Hortuño, Velasco y tú. Hay que tener la cara bien dura.

Buenas, ¿qué hay? -Buenos días.

¿Cómo estás?

¿Pues cómo voy a estar?

Siento mucho lo de tu hermano. Ya lo sé. Gracias.

Aunque lo había conocido hace poco, para mí ya era como un amigo más.

Yo, mira que sabía que estaba gravemente enfermo,

pero no me ha dado tiempo a hacerme a la idea de que...

De que le iba a perder. Es lo que tiene la muerte,

que nunca te pilla preparado.

¿Cuándo es el funeral? ¿A qué hora?

Pues, no lo sé aún.

Y tampoco sé si era creyente, si no lo era,

si quería ser incinerado, enterrado,

no sé ni si tengo que avisar a alguien en Tenerife.

tiene bloqueado el teléfono y no puedo entrar.

Cuando me organice, te digo a la hora que es.

Vale, gracias.

A ti.

Me tengo que ir. Nicolás.

Dime.

¿Avisas tú a los compañeros del colegio?

Por si quieren venir. Claro, no te preocupes.

Gracias -Hola.

-Hola, Germán. Lo siento. -Gracias.

-Bueno, os dejo, que querréis estar en familia, hasta luego.

-¿Cómo estás?

Cansada. Vamos dentro, anda.

Bueno, lo importante es que ya está todo solucionado,

y no porque lo hayáis hecho vosotros.

-Bueno, ya, vale.

Quería aprovechar a decirte

que, bueno, sé que no estoy a la altura de Javier,

pero me gustaría sucederle como gerente.

Conozco el mercado a la perfección

y me quiero formar como tal.

Bueno,

eso está muy bien. Muchas gracias.

Vamos...

Vamos a darle un par de vueltas.

Quiero decir que está probado que estás de sobra preparado

para el funcionamiento del mercado, pero estamos en otro momento.

Vamos a necesitar la experiencia de profesionales de verdad.

Hay que renovar el mercado,

modernizarlo, atraer gente, darle un cambio de imagen.

Aunque nos den el BIC, no está todo solucionado.

(CARMEN) Claro que no. Nos has metido en muchos líos y hay que arreglarlo.

Mi hijo está muy bien preparado. Igual tú, no.

(Barullo)

Escuchadme.

Oye, escuchad.

Escuchadme, por favor. ¡Ya está bien!

Perdón. Perdón.

Vamos a ver,

que la he cagado. La he cagado y mucho,

muchísimo, no me vais a perdonar nunca, lo asumo.

No podéis hacer como si no hubiera pasado nada, lo sé.

Pero hago lo que puedo por mejorar las cosas.

Es un comienzo, ¿no?

Carmen, eso no quiere decir que mi opinión sobre la gerencia

es esa y mi posición es firme. -Y la mía.

La verdad, qué morro tienes.

-Bueno, ya sé que no sirve de mucho,

pero muchas gracias por lo que has conseguido.

Y ahora pues,

chico, dale tiempo al tiempo.

¿Mucho tiempo?

Toma, pon eso ahí.

¿Te das cuenta de lo poco que sabemos de Gonzalo?

Es que no sé por dónde empezar

para preparar el funeral. -Ya, pero algo habrá que hacer.

Ya, pero me siento muy rara y muy mal

porque no sé qué prefería él.

No sabemos nada realmente.

(Móvil)

Perdona.

¿Qué? ¿Malas noticias?

No, no,

en realidad son buenas, o deberían serlo.

Es de la floristería Windsor. ¿La conoces?

Sí, claro. Es que me pidieron ayuda

para preparar una fiesta para una revista.

Acepté porque me venía bien la publicidad.

Esa asociación te puede traer clientes importantes.

No lo voy a hacer. No tengo tiempo con todos los preparativos.

No. Ni de coña. Esto puede ser un pelotazo para tu negocio.

Te ayudo, así puedes hacer todo.

No, muchas gracias, pero no hace falta.

Es trabajo y ya vendrá otro, y tú necesitas descansar.

Mira, lo que menos necesito ahora es descansar.

El odio a Velasco me ayudaba a tener la cabeza ocupada

desde que murió Javier,

pero ahora que él también está muerto es...

Me siento raro, como vacío.

Ya. Es normal.

Prefiero tener la cabeza ocupada. Me viene bien.

Además, que me apetece ayudarte. Que Gonzalo era mi tío.

¿Y este? -Este... Muy caro.

Me da igual. Esta noche no me pienso privar de nada.

¿No? No.

Pues entonces, yo tampoco me pienso privar de nada.

Vengo a buscarte y te ayudo con las bolsas.

Vale.

Adiós. Chao.

Adiós, Celia. Hasta luego.

¡Bueno, da gusto veros!

Sí bueno, por fin tenemos algo que celebrar.

Nos hemos decidido, empezaremos con la in vitro.

Pero bueno, Jorge, enhorabuena.

Eres la primera en saberlo, no se lo hemos dicho a nadie

y ya sabes cómo es. Una cosa es querer y otra, que salga bien.

Gracias por la exclusiva. Ya.

Oye, te quería decir, que...

Has estado estupendo esta mañana con Elías.

Le has parado los pies.

Todos los estamos pasando mal, estamos sufriendo mucho y eso.

Bueno, he hecho lo que tenía que hacer.

No me parece justo que Elías siga como si nada.

Ya.

Tenías que haber visto cómo le han abucheado.

Pues supongo que recoges lo que siembras, ¿no?

Mira, hemos sufrido mucho, todos.

Tú,

Javier, el mercado, hasta nuestros hijos.

Es que cada vez que pienso por lo que hemos pasado...

Muchas gracias por todo. De verdad.

No, no, bueno. Tampoco te quites mérito.

Oye, ¿y cómo está David? Bueno...

¿Solo bueno?

Hasta ahora parecía que estaba bastante fuerte, pero yo creo

que le está pasando factura. ¿Y en qué lo notas?

Pues que no quiere salir de casa.

No ha ido al centro cultural. Había unas charlas interesantes.

Se está encerrando más todavía en sí mismo y no me gusta, no.

Pero dijiste que estaba en buenas manos.

Sí, sí. Seguro que resuelve el problema.

¿Te importa si voy un día de estos a verlo?

Por supuesto, cuando tú quieras.

No tienes que pedir permiso para venir.

A David le alegra mucho verte. Ya, y a mí también.

-Hola. Pensaba que hoy no ibas a venir a trabajar.

-Anda, y ¿por qué no? Si estoy bien.

Oye,

quiero pedirte perdón. Por el numerito de ayer.

Es que no sé lo que me pasó,

empecé a darle vueltas a la cabeza y me asusté

pensando que te podía haber ocurrido algo.

-¿Qué pensaste? -Si eso da igual.

Estoy de los nervios y por eso me dio ese ataque de ansiedad.

¿Pero ha pasado algo? ¿Has notado algo raro?

-No. No,

pero no saber dónde está tu padre me...

Me pone muy nerviosa.

Por eso quería que te fueras con Jonathan,

para quedarme más tranquila.

-¿Qué te pone nerviosa exactamente? ¿Nacho te ha dicho algo?

-¿O, ha pasado algo? -Es que no me fio de él.

Y me preocupo por ti, soy tu madre ¿no?

Quiero verte cómo empiezas una nueva vida,

alejada de toda esta basura que hemos tenido que vivir.

En una ciudad preciosa, con el chico que quieres,

y que tanto te quiere.

-¿Habéis sacado ya los billetes? -No, los sacaremos esta semana.

-Ya.

¿Por qué tengo la impresión de que no estás muy convencida?

Ya, no sé.

-¿Qué pasa, Noa? A mí me lo puedes contar.

-Pues es que últimamente han pasado muchas cosas

y quiero mucho a Jona. Él siempre ha estado ahí apoyándome, cuidándome.

Pero no sé si quiero dejarlo todo e irme con él.

Y, no sé, él está muy ilusionado, y bueno...

-Cariño, no le debes nada a nadie. ¿De acuerdo?

Jonathan te quiere mucho, haría de todo por ti.

Si ayer te hubiera pasado algo, yo me muero y él también.

Pero eres tú la que tiene que tomar la decisión de irte ¿entiendes?

Si decides quedarte en Madrid, estoy segura de que lo va a entender.

Pero piénsatelo, ¿no? Despacito.

Yo creo que lo que tenéis es muy bonito.

Bueno, te dejo, que tengo que hacer cosas.

-¿Tienes el móvil? -Sí.

Pues si pasa o necesitas cualquier cosa, me llamas.

-Que sí, que no te preocupes por mí. -Es que luego nunca me llamas.

-Vale, de acuerdo, anda, vete.

Prométeme que lo vas a pensar.

Ese chico merece la pena, ¿no crees?

Venga, tira, que tienes cosas que hacer.

-Entonces Samu ha dicho que quería ser gerente

y Elías ha dicho que no lo sabe, que ya veremos...

-He dicho lo que tenía que decirle. -Ya hablaré yo con él.

-No está en posición de decidir nada. -Por ahí viene. Qué cara de pena.

-Venga hijo, anímate. -Que no, mamá.

Mientras siga de presidente no tengo nada que hacer.

-Tú vas a ser un gerente estupendo, eso lo sabe cualquiera.

¿Pero dónde va a encontrar un gerente mejor?

Claro. Tienes experiencia y conoces el mercado.

Has visto cómo lo llevaban Lola y Javier.

-No hay mejor candidato que tú. -Y está estudiando.

-Va a hacer un curso de contable. -Gerencia.

-Bueno, eso. -Bueno, pues nada

Me voy que tengo que hacer cosas.

Al menos, hasta que pongan a otro. Muchas gracias, anda,

-Oye, Carmen, ¿crees que hacemos bien animándole?

Aunque no ha servido de mucho. -¿Por qué? ¿No confías en él?

-Claro que sí, pero no somos objetivos, es nuestro hijo.

Es muy joven y este puesto no es moco de pavo.

-Le hemos apoyado como padres.

Como hija, ahora tengo que hacer lo que tengo que hacer.

Mi madre que cree que Jesús tiene una amante.

Se está montando una película...

-¿Cómo cree eso? Si están todo el día juntos.

No digo yo que Jesús sea un santo, pero es que no le da tiempo, vaya.

-Dice que le llaman y no se acordaba de su cumpleaños.

-¿Cuándo es? -Mañana.

-Pues eso. Yo ni me he acordado tampoco.

Y llevo toda la vida contigo. No será tan grave.

-Pues tiene un disgusto...

-El hombre tampoco tiene edad como para acordarse de los cumpleaños.

A saber si a lo mejor le está montando un sorpresón, ahí...

-Eso le he dicho, pero nada. Ahora, te digo una cosa,

si no le prepara nada, le preparo algo yo.

-Que no se quede sin celebración. -¿El qué?

-Pues no sé, algo sencillo. Mira, puedo ir donde Paolo

y que nos prepare un menú con creaciones italianas.

-Voy para allá. -Dile que te haga precio.

Es que Carmen... Son muchas cosas.

Jorge. ¿Puedo hablar contigo un momento?

Tú y yo no tenemos nada de qué hablar.

Es un minuto. Quiero decirte que estoy de acuerdo

con lo que dijiste de mí.

Oye,

estoy hablando en serio.

Soy consciente de que lo he hecho mal. Bueno, mal no.

Lo he hecho muy mal.

Estoy pagando caros mis errores.

He tenido que pagar una multa millonaria,

por no hablar de mi familia.

Solo quiero decirte

que os compensaré alguna manera.

Quiero ayudar a que el mercado salga adelante.

A ti el mercado te importa una mierda.

Solo quieres salvar el culo.

Entiendo que pienses eso. Pero te aseguro...

No, no, Elías no. La gente no cambia,

pero las cosas no han salido como esperabas.

y ahora quieres que olvidemos lo que ha pasado.

Esto no va así. Nos has hecho mucho daño.

Eres responsable de la muerte de Javier.

¿Y qué crees?

¿Que no soy consciente de eso también?

¿Que no me levanto cada día, me miro en el espejo

y me lo recuerdo?

¿Que no sé que voy a tener que vivir con eso?

¿Qué crees? ¿Qué no lo sé?

Tengo cosas que hacer. -Mi padre dice la verdad, Jorge.

Está arrepentido del todo.

Ah, vale.

Me temo que no será suficiente.

Deberías saberlo mejor que nadie.

-Pues es verdad. Sí, mi padre hizo las cosas muy mal,

pero intentó remediarlo y se enfrentó a Velasco.

Deberías tenerlo en cuenta.

O sea, ¿que tu padre es un héroe? Venga, por favor.

-Si mi padre no hubiera roto con Velasco, esto serían escombros.

Y él sería rico. Pero no,

se enfrentó a Velasco. Se ofreció como cebo y nadie le obligó.

Está pidiendo perdón y una segunda oportunidad

y tú de segundas oportunidades sabes algo, ¿no?

Ni se te ocurra comparar mi pasado con lo que ha hecho tu padre.

Hijo,

gracias.

-No, papá.

Creo que intentas hacerlo bien, pero Jorge tiene toda la razón.

Si no te hubieras aliado con Hortuño y Velasco, Javier estaría vivo.

Ojalá algún día puedas perdonarme.

Poco te han hecho, mataos entre vosotros, degenerados.

-Irán a por ellas. Quieren vengarse,

intentarán hacerme daño,

a mí o a mi familia. Solo hay una forma de pararlo.

Has pasado por situaciones tensas y desagradables.

Pero ya pasó.

Velasco muerto, sus matones, en la cárcel.

Ya no hay motivo para preocuparse. -Lo que dices tiene sentido,

pero es un fenómeno tan curioso como desconcertante para mí.

-Lo he pensado y quiero hacerlo. Sé que últimamente

estoy mucho rollo pensando solo en mí misma y tal.

Primero con lo de las camisetas,

después lo de la limpieza, los "cupcakes", vivir juntos,

pero te pido más tiempo, por favor.

-¿Pensabas que no me iba a enterar? -¿De qué hablas?

-De la sorpresa para mi madre por su cumpleaños.

La gente no cree tanta palabrería. Creen en los hechos.

Si quieres recobrar la confianza del mercado,

tienes que demostrar que eres uno más,

que eres familia, uno de los nuestros.

-¿Habéis dicho, gemelos? -No, no, papá.

De momento, no.

Es que, Jorge y yo hemos decidido

que cuando me recupere de la operación,

vamos a intentar la fecundación in vitro.

¿Que han dado mi nombre para otro evento?

Pues estupendo.

Si puede, me manda el contacto por mensaje.

-Oye, David ¿estás bien?

-Sí. -¿Seguro?

-Necesito un poco de aire, nada más.

-David, tranquilo, respira profundamente pero despacito.

-Me ha llamado el abogado de Gonzalo. Antes de morir lo vendió todo

y pagó la indemnización a la familia del buzo.

Pues qué bien entonces. Ha quedado para un funeral decente.

-Quiero que desaparezcas de nuestras vidas para siempre.

Será malnacido... -¿Qué malnacido? ¿De quién habláis?

De Nacho, ¿no? ¿De quién va a ser, hermana?

De quién va a ser.

No sé si es verdad o es mentira lo que me cuenta de las amenazas.

-Se le ve contento ¿verdad? -Igual un poco nervioso.

Pero yo creo que es normal. Todos nos ponemos nerviosos

cuando vamos a empezar algo nuevo.

¿Pero sabes qué? Esta noche, cuando volvamos a casa,

voy a mirar billetes para Boston.

-¿Habéis hablado de la dimisión de Elías?

Menos mal que se ha ido.

Si Nacho está en peligro,

puede que os pase lo mismo que al psiquiatra.

-¿Entiendes ahora? -Que no.

Nacho ya me intentó vender esa moto.

-Solo quiere librarse de la cárcel. -¿Qué haces?

-Entra ahí. -¿Qué? ¡Déjame en paz!

¡Socorro! ¡Rosa!

-¡Déjame!

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Mercado central - Capítulo 189 (Parte 2)

06 jul 2020

El mercado, libre de presiones, encara su futuro. Pero Elías descubre que no todos están dispuestos a perdonarle lo que hizo...

La actitud misteriosa de Jesús hace pensar a Valeria que tiene un lío, pero en realidad prepara darle una sorpresa por su cumpleaños. Carmen decide prepararle una fiesta sorpresa a su madre en la pizzería.

Germán se ofrece a ayudar a Adela con el funeral de Gonzalo.

Celia se preocupa porque todo lo ocurrido en el mercado empieza a pasarle factura a David.

Carla decide emplear su dinero en abrir un puesto de cupcakes, aunque eso retrase los planes de Samuel de irse a vivir juntos, que no tiene asegurado el puesto de gerente.

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