Mercado Central La 1

Mercado Central

Lunes a viernes a las 16.30 horas

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No recomendado para menores de 7 años Mercado central - Capítulo 179 - ver ahora
Transcripción completa

-Ya está todo arreglado.

Hablé con Roberta y quiere haceros una propuesta si os parece.

Dice que ahora os saca un burro para que podáis colgar

las camisetas y ponerlas aquí delante.

-¿Cuánto cuesta el ataque de solidaridad? No hace nada gratis.

-Hemos acordado un 25 por ciento.

-Néstor, soy Gonzalo. Oye, ¿tienes ya los papeles?

¿Sí? Vale, pues páralo.

No, no, páralo todo.

Quiero hacer un último intento de arreglar esto a mi manera.

Paga al instructor lo que sea para mantener su declaración.

Celia, por favor es importante.

La policía está de camino. Van a interrogarnos.

No pueden asociar la muerte de Javier a Velasco.

De ninguna manera, Celia, ¿vale?

Escuchadme todos.

Si alguien se va de la lengua, lo que hacemos

es empeorar la situación de David.

¿Nos ha quedado claro esto? ¿Ha quedado claro?

-Seguro que se puede hacer algo. Si le veo un día...

-¿Qué vas a hacer? Qué vas a hacer, No puedes hacer nada.

Es peligroso.

Mira lo que le pasó al pobre Javier.

¿Y lo de David del secuestro? No está bien.

-"Hay un callejón frente a las vías.

Llevarás la documentación a las ocho menos cuarto."

Solo te pido que lleves a David, por favor.

Ven sola. Como vea a alguien merodeando, lo va a pagar tu hijo.

-Tengo miedo de despertarme y que todo siga igual.

Si no pones remedio, vas a enfermar.

Y con un poco de suerte, me muero yo también y se acaba todo.

¡Adela! ¿Qué? ¿Qué pasa?

¿A Celia le pasa algo? Tu hermano Gonzalo.

se desplomó en la puerta. La ambulancia ya viene.

Vengo del hospital.

No ha querido someterse a ningún tratamiento.

Germán le había convencido para que lo hiciera,

pero lo médicos dicen que es tarde.

Y que lo que ahora necesita es...

un trasplante urgente de médula ósea.

-¿Le vas a donar tú médula?

Vengo de sacarme sangre a ver si soy compatible.

No puedo dejar que muera.

Aunque sea un imbécil sin escrúpulos, es mi hermano.

-Si los De La Cruz vamos a por él,

va a seguir jugando a hacerse la víctima, papá.

Por eso necesito que me jures, me prometas

que no te vas a tomar la justicia por tu mano, por favor.

-De acuerdo.

Lo haremos a tu manera.

-He venido para responder una pregunta.

¿Puedes ayudarme?

-No puedo, Nacho, porque no te creo.

Si estuvieras arrepentido, tú no estarías aquí conmigo.

Estarías en la comisaría entregándote, ¿no?

-Si es lo que quieres que haga.

Yo lo haré. -Le dije a Celia que si quería

ver a David sano y salvo, viniese sola.

Vámonos, ¡No, no, no! ¡Toma!

¡Toma los documentos! Tranquila, tranquila.

Vaya, veo que te ha costado.

¿Qué más quieres de mí? ¡Qué!

O hacéis un escrito al Ayuntamiento

renunciando a vuestro contrato del mercado,

o ya te puedes ir despidiendo

de tu pequeño genio del ajedrez. Eres un miserable.

No puedo más Jorge.

¿Qué más puede pasar por Dios?

Tranquilízate, por favor. ¿Quieres agua?

No...

(Puerta)

(Portazo)

¿Cómo que no estaba David?

¿Le habéis dado los documentos?

¿Cómo no se los vamos a dar, por Dios?

Hemos hecho lo que quería ese desgraciado.

No le ha hecho gracia que la acompañara...

¡Da igual! ¡Ni siquiera fue con David!

¡Ni siquiera eso!

Quería algo más Elías...

Quiere el mercado.

Es lo que quiso siempre.

No... Esta vez es diferente.

Quiere un documento firmado por todos los comerciantes,

uno oficial, donde rechacemos la renovación del mercado.

O se lo damos,

o no volveremos a ver a David.

¡Hijo de...!

¿Es que siempre nos va a tener contra las cuerdas?

Vamos a filtrar los documentos a la prensa.

Demuestra que ha financiado con dinero ilegal partidos polí...

¡No! ¡Pero bueno, tú estás loco!

¿Se te ha ido la cabeza?

¡Si Velasco se entera de eso mata a David!

Mira, ha ganado, Elías. Ya está, ha ganado.

Lo que tenemos que hacer es que todos firmen cuánto antes.

Sabes que va a llevar tiempo.

Es que me da igual el tiempo que lleve.

¡Lo hago yo, ahora mismo!

Oye... ¿Y si alguien se niega?

¿Si se niegan? No hablo por mí.

Pero lo podrían hacer, ¿no?

Paloma, la de la cestería está al borde del desahucio.

Aquí hay muchas familias que dependen de su negocio.

¿Y permitirán que maten a mi hijo? Celia, no es eso, no es eso.

Tiene razón, hay que contemplar todas las posibilidades.

Y si alguien no quiere...

Vamos a la policía.

No, eso sí que no.

Eso sí que le pone en peligro.

Mira, tú te metiste en la boca del lobo.

¡Y nos arrastraste a todos! ¡A todo el mercado!

Dios...

Vale, de acuerdo. ¿Qué opciones tenemos, qué propones?

Vamos a ir sobre seguro.

Yo soy el presidente de la Asociación de Comerciantes,

a lo mejor vale solo con mi firma.

¿Dónde, al ayuntamiento? Voy ahora, firmo y se acabó. Punto.

No es suficiente con tu firma.

Es necesario la firma de todos los comerciantes.

No, no, no.

Estoy hablando de ganar tiempo.

Voy al Ayuntamiento.

Hablo con el funcionario, el que sea, da igual.

Hablo, lo soborno si hace falta. El dinero no importa.

Tampoco importa que ese papel tenga validez después, qué más da.

Lo que importa es que Velasco crea que nos hemos rendido.

Si lo haces sin el consentimiento de los comerciantes,

no te va a dejar bien de cara al mercado.

Te van a odiar de por vida.

Ya me odian...

Da igual.

Así por lo menos mi conciencia está tranquila.

Jorge, te pido un favor.

Prepara el terreno con los comerciantes

que todavía no saben nada.

Dices que como presidente he ido a firmar

y no estoy de acuerdo con la renovación, la rechazo.

¿Por qué? Lo que te dé la gana les cuentas,

me he vuelto loco, Velasco me paga, lo que quieras.

A ver, Elías, Elías,

¿estás seguro?

La vida de David está en peligro.

Preparo los documentos

y a primera hora los entrego.

(Sintonía de "Mercado Central")

# Se apagó

# una luz de la ciudad

# y una sombra en sus viejos pasillos

# de colores,

# que no brillarán más.

# Ven, sígueme

# a aquel lugar,

# sabor a sal

# y azafrán,

# aromas de un tiempo atrás.

# Y se encendió

# una luz de la ciudad

# en la plaza # donde regateamos con un beso

# volver a comenzar.

# Juntos tú y yo,

# jugando a recordar

# que somos cada uno un color,

# sabor a son

# de aquel Mercado Central... #

(OFF) "El pederasta de Burgos

muere a manos de su compañero de celda.

Fuentes del penal aseguran que los presos no dudan en torturar

a los condenados por atacar a mujeres y niños.

Hay tolerancia cero con los pederastas en las prisiones."

-Celia está fatal. Cuando llegué

para cambiarme me la he encontrado llorando.

-¿Por Javier?

-Todo el mundo lo está pasando fatal.

Incluso tú no has podido ni dormir. No parabas de moverte.

-He tenido pesadillas toda la noche.

-No me extraña. Es que es muy "heavy" esto.

Y no me extraña que Celia haya mandado a David con su abuela.

-Pues sí, es mejor que no sepa nada.

Al menos, de momento. -Pásame esta.

¿Tú te acuerdas

que Javier nos ofreció el puesto para tirar

con las camisetas?

Solo espero que todo esto vaya bien

y que el gesto que tuvo conmigo, pues sirva para algo.

Yo creo que se lo debo.

(NACHO) Vaya...

Parece que os habéis mudado, ¿no?

-¿Encima vienes a cachondearte? -Nacho.

¿Por qué no haces un favor y te vas?

Antes de que tengamos un problema.

Cómo no se te cae la cara de vergüenza.

-Tiene cara para esto y para mucho más.

Tendríamos que ir a la policía. -Vengo a pedirte perdón.

No voy a negarlo.

Me pillaste en un momento malo, sometido a presión.

Aún pienso que no eres quién para valorar

la relación con mi hija.

Pero no es razón para tomarla con tu negocio.

Por eso quiero compensarte.

¿Cubre las pérdidas?

-Una parte.

-Mira, Nacho,

si quieres ayudar, deja en paz a tu mujer y a tu hija.

Y dejamos de escuchar tu nombre una temporadita.

-Puede que Rosa y yo nos separemos,

pero Noa es mi hija y la voy a querer siempre.

-Así le demuestras que le quieres.

Intentando destrozarle la vida cada dos por tres.

Anda, coge tu dinero y lárgate de aquí.

Carla. -¿Sabes qué?

Ha llegado el momento de que pagues por todo lo que has hecho.

Por lo de la lejía y por todo lo demás.

No me pienso quedar en el hoyo por un maltratador como tú.

¿Y sabes qué? Esto, esto no compra nuestro perdón

y espero que la próxima vez que te vea sea entre rejas.

Vete.

(SAMU SUSPIRA)

(CARLA) ¡Qué asco!

-Y Jorge me ha dicho que nada, que aún no saben nada.

Que tienen un plan

pero ya sabes, que de momento es secreto

no me lo puede contar. No sé.

Sea lo que sea, espero que salga bien.

Yo creo que el barrio no va a ser lo mismo después de esto.

La gente se va a quedar tan marcada.

Que se lo digan a Germán.

No me lo puedo imaginar.

Yo no sé, no sé cómo lo estará pasando, pero...

Estoy en un sin vivir viéndole sufrir.

¿Dónde vas Germán?

-¿Dónde quieres que vaya?

Al tanatorio. ¿No vienes?

No...

Y no vamos a ir ninguno de los dos.

Creo que es mejor recordar a Javier como él era.

Un tío estupendo y feliz.

Y no dentro de un ataúd

y rodeado de gente llorando.

No hay necesidad de pasar por ese mal trago.

¿Qué mal trago mamá?

¡El mal trago es que se haya muerto!

¿Desde cuándo aquí no vamos a entierros?

Lo que no quieres es que vaya yo, ¿no?

Temes que monte un numerito. No, no.

¿O por si va la policía? ¡Porque es que me da igual!

¡No pienso renegar y fingir que no le conozco!

¡No es eso! Es su madre.

No quiere que vaya nadie.

¿Por qué?

Está rota de dolor.

Ya, pues no sé, me da igual.

Javier era mi novio. Lo sé cariño.

Pero esa mujer está hundida.

Tú has perdido a tu pareja, ella ha perdido a un hijo.

Tenemos que entenderla y respetar su decisión.

¿Y quién me entiende a mí? ¿Quién me entiende a mí?

Mamá yo necesito despedirme de Javier.

¿Quieres que mi último recuerdo sea cuando Velasco le pegó un tiro?

¡Porque no puedo soportarlo!

-Espera, tranquilo.

Tranquilo, Germán. Mírame, yo te entiendo.

Yo te entiendo. Y sé que es tremendamente injusto.

Imagina que te presentas y Violeta, afectada te echa de malas maneras.

No va a ser un recuerdo agradable para nadie.

Yo creo que...

Que podemos encontrar una forma

de que te despidas de Javier, que nos despidamos todos de Javier.

Algo, algo más íntimo para nosotros.

-¿Íntimo en plan qué?

-En el mercado.

Porque ahí todo el mundo le quería mucho.

-Sí.

Él luchó un montón para sacar el mercado adelante.

-Claro que sí.

Y estoy segurísima, vamos de que todo el mundo va a querer...

despedirse de él y brindar por él y recordarle.

Yo creo que sería precioso que...

hicieras un evento en su honor

y le dijeras a todo el mundo lo mucho que él significa para ti.

-Pues sí, creo que le hubiera gustado.

Vamos a hacerlo...

Perdona. No, no.

-¡Gracias, guapa! Ya me dices si le gusta a tu hija.

-Sí que te lo has ganado. -A ver, muchos años

en la carnicería, eso es un máster.

Igual ayuda con el boca a boca. Salirnos aquí fuera

no nos ha venido muy bien. Solo nos ven los que entran

por esa puerta. -Ya, a veces la peña no se entera.

Podríamos poner un cartel dentro, o en la puerta, ¿no?

-Hombre podríamos...

pero hay que preguntarlo.

Hago funciones de gerente, que no parezca que me aprovecho.

Sí he estado pensando

es darle caña a las redes sociales.

-¿No habías colgado un anuncio en las redes?

-Un anuncio cutre así de andar por casa.

Digo de meternos de lleno, de hacer algo guay. No sé.

Una página web.

Noa nos podría hacer las fotos.

-No creo que Noa esté ahora para muchas fotos.

-También después de lo de su padre

no cogió la cámara quizá le viene bien.

-Ya. -Retomar la fotografía,

distraer la cabeza también.

Mira, hablando de la reina de Roma. -¿Qué tal?

(CARLA SORPRENDIDA) ¡Qué guay! -¿Has visto?

De una diseñadora muy buena que conozco.

¿Y qué hace todo esto aquí? ¿No estabais dentro?

-Estábamos. -Sí, hija, sí,

pero el dueño del puesto ha cambiado de opinión

y nos cobraba un montón.

Así que nos ha apadrinado Modas Rusiñol.

-Sí, pues la hija es telita. -Ya, ya...

-Al principio sí, pero Paolo habló con ella

y ahora se está portando.

¿Y qué tal con el Jona? Ya me ha contado este.

-Bueno, pues, después de todo estamos juntos.

-Yo que me alegro.

-Gracias.

-¿Sabes quién se ha pasado antes por aquí?

Nacho.

-¿Nacho? -Sí.

-¿Y qué quería? Tiene narices que venga después de todo.

-Pues ha venido con pasta.

Ha intentado compensar todo lo que...

todo lo que hizo con las camisetas y la lejía.

Vamos, que me ha pedido perdón. -La típica de Nacho.

Mira, ni está arrepentido, ni ha venido de buena fe.

Me apuesto lo que quieras a que ni intentó suicidarse.

-¿Cómo?

¿Se intentó suicidar?

-Pues sí, eso le dijo a mi madre y...

pensaba que era mentira pero llamaron del hospital.

-Vaya tela.

-Noa, tía,

espero que no te haya sentado mal que me quedara con la pasta.

-Qué va, qué va. Que pague lo que ha hecho.

Y que me alegro que después de todo sigáis a tope.

Yo confío un montón. Me encantan las camisetas.

Bueno, os dejo que tengo que ir a dejar esto y al bar.

-¡Oye, Noa! Una cosilla.

Estamos aquí hablando

y que nos falta todavía mucho.

Estamos buscando nombre, logo y todo,

pero habíamos pensado que igual hacíamos una página web

y si a ti no te importa y te apetece nos podrías hacer las fotos.

-Por mí genial. -¿Sí?

-Sí, además lo tengo muy abandonado así lo retomo.

¿Entonces nos vemos luego? -¡Vale, qué guay! ¡Gracias!

-¡Nada!

(CARLA EMOCIONADA)

Está más tranquilo, se quedó descansando.

Es que es lo que le faltaba para rematarle.

La madre de Javier es muy especial.

Muchas gracias por tu ayuda.

Has llevado la iniciativa, yo estaba... muy superada.

-Nada, cariño, espero que esta despedida

le sirva un poco de consuelo, no sé.

(Móvil)

Del hospital.

¿Sí?

Sí, soy yo, sí.

(ASIENTE)

¿No soy compatible con mi hermano?

¿Mis padres?

Pues, no sé, no lo recuerdo. Yo soy del tipo AB.

Ya, ¿pero esa información de dónde la saco ahora?

De acuerdo...

Muy bien, pues muchísimas gracias.

¿Qué pasa?

Que dicen que no soy compatible con mi hermano y...

Y que no voy a poder donarle médula ósea.

Vaya...

Sí... Dicen que tenemos factores RH muy distintos.

Y les parece muy raro para ser hermanos,

y me han preguntado por...

algún informe médico o papel antiguo de mis padres

para ver sus tipos sanguíneos.

¿De dónde puedes sacar esa información?

Yo creo que los DNI antiguos, eso venía

y tiene que haber papeles en alguno de los altillos.

¿En el altillo? Hice limpieza en el altillo de allí.

¿No los tirarías?

No, cariño, las cosas

que parecían importantes las metí en una carpeta.

Ahí en ese mueble.

Vale.

Mira, esa, la pequeña. Esa.

Qué hay por aquí...

Mira, aquí.

¿Todo bien?

Sí, no creo que sea importante.

Pero, mejor vámonos.

-Gracias por aceptar vernos, pero...

No sé si este es el lugar.

-Ya te lo he dije: o aquí o nada.

No te preocupes... he hablado con mi padre y con mi hermano,

no te van a hacer nada. -Muchas gracias.

Prefiero que no me vean aquí.

He buscado a un abogado experto en temas de sucesión

para que me lleve los papeles.

Todo se hará como más te convenga.

Solo quiero dejar todo listo antes de entregarme a la policía.

-¿Pero lo vas a hacer?

¿Te vas a entregar, Nacho?

-Sí, en cuanto...

tenga todo preparado y ningún cabo suelto.

Lo último que quiero es causarte más problemas.

Quiero demostrarte que soy un hombre nuevo.

He cambiado y estoy dispuesto a pagar por lo que hice.

-¿Qué?

Ya le estás contando a mamá lo bueno que eres

que le pagaste las camisetas a Carla.

Lo mínimo que hacer después de hundirle el negocio.

-¿Le has pagado el destrozo que le hiciste?

-Noa tiene razón.

Es lo mínimo que podía hacer.

Me dio un calentón sin sentido y lo pagué con esa chica.

Con lo difícil que es arrancar un negocio.

Más cuando eres joven.

Por suerte aceptó el dinero

y puedo tener la conciencia tranquila.

-¿Ves?

Solo intenta ganar puntos contigo para que veas que "ha cambiado".

Pero, no te molestes de verdad, mamá ya no va a caer en tus trampas.

-No lo sé, Noa.

Yo no tenía noticia de ese dinero.

Solamente había venido a hablar de papeleo.

Imposible. He estado en el Ayuntamiento,

hablando con todo el mundo. Intenté todo,

hasta sobornar con dinero, no vale.

Solo mi firma, no vale. Ya. Te lo dije.

¡Sólo hemos perdido el tiempo!

¡Os dije de hablarlo directamente con los comerciantes!

Celia, todos hacemos lo posible por recuperar a David.

Claro, sobre todo tú.

¡Mira dónde estamos por tus chanchullos!

¡Que muy bien! ¡Ya lo sé! ¡La cagué, lo hice fatal!

¡Jamás me vas a perdonar!

¡Que tu marido también se asoció con Velasco!

¡Chicos, chicos, por favor! ¡Por favor!

Estamos todos un poco nerviosos.

Lo hemos intentado y no ha salido bien.

Vamos a centrarnos en ver qué hacer para no perder el tiempo, por favor.

Tenemos que hablar ya con la gente.

Vale, lo haremos.

Y apelaremos a su buena voluntad.

Momento de descubrir si este mercado

es esa gran familia de la que siempre presumimos.

Vale. Y, ¿tenemos que firmar todos?

Quiero decir, ¿sería suficiente con la mayoría?

No, Celia, no. Y perdona por lo de antes.

Lo pregunté en el Ayuntamiento. Tienen que firmar todos.

-Entiendo que estés dolida conmigo

y que me merezco tu desprecio

por cómo me he portado con todos. Pero sobre todo contigo...

Aún así...

no pierdo la esperanza de que...

igual que con tu amiga Carla,

pues algún día...

me des otra oportunidad y puedas perdona...

-¡Que te calles!

Mira, yo no te voy a dar otra oportunidad en la vida.

¡Para mí estás muerto!

Ojalá no hubieras fallado al intentar suicidarte...

Pero, claro lo tenías todo muy pensado, ¿no?

Alguien que intenta quitarse la vida, no falla.

-Por favor, Noa.

-Siento que pienses eso.

Ya acabaremos de hablar en otro momento.

-¿Pero cómo has podido decirle algo así?

-¡Venga ya, mamá! Lo raro es que tú no lo digas

después de todo lo que hizo.

Que se muriera sería la solución a los problemas.

-¡Pero, qué dices hija mía!

¡Por Dios! No dices lo que piensas.

Si tu padre se hubiera muerto cargarías con la culpa toda la vida.

-¿Qué cargaría con la culpa? -Sí, hija.

-Vamos a ver, ¿no ves que es eso lo que quiere?

Que nos sintamos culpables y sigamos atadas a él.

Si tanto hubiera cambiado lo primero hubiera sido entregarse.

-Y lo va a hacer.

Lo va a hacer.

Solamente está arreglando papeles.

-Claro. Tú te lo has creído, ¿no?

Que sigamos en las mismas...

¡Ni Nacho ha cambiado ni va a entregarse!

¿Qué pasa si alguien no quiere firmar? Puede pasar.

No puedo obligar a la gente. No, claro que no, Celia.

No vamos a obligar a nadie.

Pero no nos vamos a poner en lo peor.

Cuando ocurra ya buscaremos la manera de resolverlo.

Bien, de acuerdo. ¿Cómo lo hago?

¿Convoco una reunión o voy puesto por puesto

y hablo con la gente?

Lorena me ha dicho que Germán quiere hacer una despedida a Javier.

En el bar antes de comer

y convocó a todos los comerciantes. Es un momento oportuno.

Sí...

Pues lo siento mucho por Germán,

esperaré a que él hable para pedir las firmas a todos.

-A ver, nos hemos cargado "Eskeleton",

"K" y "Huesos".

Pues ya no tenemos más ideas.

-Es que no puedo concentrarme, no paro de pensar en Javier.

-Ya, cariño, hay que despejar la cabeza.

Qué mejor que hacerlo con esto.

Voy a mirar en internet a ver qué sale.

Hashtag camisetas...

La mayoría de los nombres son en inglés.

Es como más moderno, más internacional, ¿no?

-Sí. -Claro.

¡Anda, mira!

-¿Qué es, una clave de sol? ¿Como el logo o algo así?

-Sí, imagino.

Nos vendría bien tener algo así, ¿no?

No sé, para distinguir el diseño.

Una cruz, a lo mejor.

-No sé, no lo veo.

Por qué no lo dejamos. Igual no es el día.

Creo que ya lo encontraremos cuando no lo estemos buscando, ¿no?

¿Te quedas con las camisetas? Voy un momento a los baños,

tengo que acabar de limpiar. -Vale.

¡Mira, mira, mira!

¿Sabes quién es VonTrapp? -La rapera.

¿Qué?

¡Esta es mi camiseta!

¿Ha colgado una foto con mi camiseta? -Eso parece.

-¡Qué fuerte! -Tiene 300 mil seguidores.

-No me lo puedo creer...

-A ver, lo que dice:

"Día de descanso preparando el próximo concierto."

"La camiseta, regalo de mi madre."

-¿Su madre? ¿quién es su madre?

-Será alguien que compra en el barrio, no sé.

"La camiseta es total, ¿dónde la compraste?"

"Me encanta, ¿qué marca es?"

¿Sabes lo que significa? Esto es promo y gorda. ¡Y gratis!

Que es más importante.

Qué bueno.

Eres una crack.

-¿Qué pasa, parejita? ¿Qué? ¿Cómo va el negocio?

-Va.

-Bueno, a ver.

Ha habido problemitas y no queríamos contarte hasta que no arreglarlo,

pero ya está.

Y... bueno, que alguien...

destrozó las camisetas.

Les echó lejía en los almacenes.

Pero está arreglado.

Y el seguro del mercado

va a cubrir los desperfectos

y mientras llega, Samu ha puesto pasta para ir tirando.

-¡De verdad, qué barbaridad!

¡Este negocio está gafado!

-No te preocupes, tendremos un golpe de suerte.

Hoy vendimos unas cuantas. No va mal.

Estamos ahora liados

buscando un nombre y un logo al diseño.

-Ya. Eso es lo primero.

Yo tengo ya un nombre pensado, a ver qué os parece.

"Central Sport".

Todo lo que tiene la palabra "sport" suena moderno, ¿a qué si?

-Ya, bueno, eso era antes.

¿No? O sea, ahora...

Ahora no.

Si es verdad que lo de "Central" se puede quedar.

El diseño ha nacido aquí.

No sé, podría ser...

¿Central Skulls?

-No... ¿Central Love?

-Muy románticos tus diseños no son con calaveras.

-¡Central Bones!

-¡Como James!

-"Bones" significa huesos en inglés.

O sea que pega, ¿no? A mí me encanta.

Y podríamos poner un hashtag delante como...

como buscando el símbolo este que decías distintivo.

-Un logo. -Sí, rollo

que se escribiera: ¡Hashtag Central Bones!

-Me gusta, sí, sí. -¿No?

-Venga, venga, vale.

-¿Lo tenemos? -Lo tenemos, chica, lo tenemos.

Ahora hay que ponerse las pilas.

Hacer una página web, ponerse en redes sociales

y esto bonito. -Sí.

Muy bien, abuela, vienes estudiada de casa.

-¡Claro, chico! ¡Esto está subiendo como la espuma!

¿Qué te crees que he nacido ayer? -No, no.

Me voy a mi otro negocio.

"Bones", me gusta. (TODOS RÍEN)

-Voy a contestar los mensajes, entonces.

-Contesta los comentarios de la rapera.

Diles dónde pueden encontrarlas, que sepan dónde comprarlas.

-No, Noa, son seis de blanco, ocho de tinto y...

Pues no lo sé Noa, es el funeral de Javier,

imagino que vendrá mucha gente, que falte de nada.

También unas cuantas de aceitunas y tráete mayonesa, ¿vale?

Que quiero hacer un poquito más de ensaladilla.

Si tienes que hacer dos viajes, te haces dos, ¿vale?

Y no pasa nada, que se esperen diez minutos Carla y Samu.

Oye, muchas gracias por organizar lo de Javier.

Jorge me dijo que fue idea tuya. Por Germán, lo que sea.

Por Germán y por todos.

A ver si de una puñetera vez nos libramos ya de Velasco.

Elías...

La has liado parda.

Hermana, tú no, por favor.

Hola. Hola.

¿Qué te han dicho en el hospital? ¿En el hospital?

¿Qué ha pasado?

Es por Gonzalo.

Ayer...

me encaré con Gonzalo porque quiero que deje en paz a Germán.

y se alteró tanto que se desmayó y se fue en ambulancia al hospital.

¿Y ahora cómo está?

Los médicos dicen que ya es muy tarde para someterse a quimioterapia

y lo que necesita es un trasplante de médula urgente.

Me he ofrecido yo para que me saquen sangre

y ver si somos compatibles.

Otro en tu lugar no haría algo así.

Es mi hermano.

Por muy idiota que sea.

Aunque sea solamente por una cuestión de humanidad.

De todas maneras no sirvió de nada porque no somos compatibles.

¿Y no hay nadie más en la familia?

Bueno...

Él le quiere preguntar a mi primo Juanjo.

¿A Juanjo? Si no se habla con él. Ya.

Pero eso ya lo sabías esta mañana, ¿no?

Es que al analizar nuestra sangre, los médicos descubrieron

una cosa muy rara y me pidieron

informes médicos de mis padres.

Por lo visto mi padre es del grupo 0

y mi madre del grupo A.

Me contaron que hay una cosa que se llama el Cuadro de Punnett,

analiza la relación de los tipos sanguíneos

entre padres e hijos.

Y según eso,

unos padres con esos grupos sanguíneos

no podrían tener a un hijo con el grupo AB.

Que es el mío.

(DUDA) ¿Eso qué quiere decir?

Pues que Gonzalo es hijo de mis padres...

Pero yo no.

Pero, vamos a ver.

Es posible que haya habido un error en tus análisis.

Que no, Lorena, que la sangre es la sangre.

Los médicos dicen que es imposible, totalmente imposible.

Así que yo no entiendo nada.

Lo único que tengo son muchas preguntas en la cabeza

y ninguna respuesta.

Pues tus padres ya no están. ¿Dónde vas a ir a buscarlas?

Y yo qué sé.

Tendré que hablar con Gonzalo, pues... a ver si sabe algo.

Y luego ya veré.

Ponme un café.

-Rápido, ¿vale? Tengo que ayudar a Lore con el homenaje.

-No sé vosotros, pero creo que hoy no es el día para las fotos.

-Ya, la verdad que no apetece mucho. -Ya...

Pero bueno, chicas, va. No podemos venirnos abajo.

No podemos tirar la toalla, que...

Hoy ha pasado algo bueno y significa que las cosas con ganas

y queriendo hacerlas bien acaban saliendo y terminando bien.

-Pero bueno, eso no lo sabemos.

-Yo prefiero pensar que sí, que esto va a tener un final feliz.

Sin embargo, si no haces las cosas con ganas, salen mal

y eso no lo podemos permitir. Necesitamos las fotos.

¿Sí o no?

-Venga sí, vamos a ponernos.

Javier nos animaría a hacer lo posible por levantar el mercado.

-En ese caso habrá que ponerse las pilas, venga.

-¡Va! A ver, ¿cómo nos ponemos?

-Había pensado que Carla fuera la modelo.

-¿Qué? -¿Qué? No, no, no.

Ya lo he hecho una vez y yo soy malísima siendo modelo.

-Tía, pero si eres la diseñadora.

Además, ya llevas la camiseta. Venga.

Samu, aguántame esto porfa. -Claro que sí.

-A ver...

Vale, estírate más la camiseta, que se vea bien.

Vale, vamos a probar.

Sonríeme más natural.

-Es que es más difícil de lo que parece.

Lo normal es salir con cara de tonta.

-Vale...

(OFF) "Vas a ver el cielo."

-¿Así?

-(DUDA) ¿Por qué no cambiamos de fondo?

¿Probamos donde los grafitis?

-Vale.

-Vale...

Ponte cómoda...

(DUDA)

Voy a... enfocar la calavera.

-¿Noa estás bien?

Noa.

-¿Qué te pasa? -¿Noa, estás bien?

-Noa.

Noa, ¿qué pasa?

-Noa.

(NOA RESPIRA AGITADA)

-¡Noa! -¿Qué ha pasado?

(Timbre)

-Hola. ¿Puedo... pasar?

-No te sientes, Nacho.

Quiero que terminemos la conversación que dejamos a medias antes

sobre cómo entregarte a la policía.

-Ya te dije que necesito unos días.

Esta tarde quedé con el abogado y cuándo cierre lo de la casa,

el testamento y un par de cosas del despacho...

iré directo a la policía.

-¿Sabes? Al principio dudé que fueras a entregarte.

Pensaba que todo era una patraña más para camelarme.

Pero viendo los avances que estás haciendo con el abogado,

lo de las camisetas...

creo que sí quieres cambiar o por lo menos intentarlo.

Pagarás por lo que has hecho.

Te voy a dar un voto de confianza, Nacho.

Aunque no te lo merezcas.

Hemos vivido muchas cosas.

Y me guste o no me guste,

has sido una de las personas más importantes de mi vida.

Cuando pensé que ibas a suicidarte, yo...

Esto no lo hago por ti, Nacho.

Lo estoy haciendo por mí, ¿de acuerdo?

No quiero vivir sintiéndome responsable de tu muerte.

Aunque sé que eres un criminal, no quiero que te entregues.

-¿Has cambiado de opinión? -No, no he cambiado.

Sigo pensando que debes pagar por lo que hiciste.

Me he informado de lo que le hacen a los pederastas en la cárcel

y tienes razón...

Es verdad que son casos aislados, pero...

no quiero que te maten, Nacho. No podría vivir con eso.

-Gracias.

Significa mucho contar con tu apoyo.

-Verás,

este es el teléfono de un psiquiatra.

Me lo recomendaron en el centro de mujeres.

Quiero que le llames, ¿de acuerdo?

Quiero que sigas una terapia,

que te trates, pero sobre todo que me digas que vas a ir.

-Te prometo que iré.

¿Vale?

¿Vendrás conmigo? -¿Qué?

Para asegurarte de que acudo a las sesiones.

-Perdona, me estás diciendo que has cambiado, ¿no?

¿Por qué tengo ahora yo que ejercer de policía contigo?

Se supone que lo haces por propia voluntad, ¿no?

-Por voluntad propia. -Pues ya eres mayorcito

para ir tú solo. -Sí, lo soy.

Pero no creo que pueda hacer esto sin ti,

¿Vale? Son demasiadas cosas, es difícil.

Por favor, acompáñame.

Ven conmigo.

-Está bien, te voy a acompañar.

Quiero que hables con el psiquiatra, le digas la verdad.

-Sí, sí, sí. -Que sigas sus orientaciones.

Ya veremos los pasos a seguir.

-Vale, sí. Lo que tú digas.

Yo quiero curarme, quiero mejorar.

Ya lo verás.

Demostraré que merezco una oportunidad.

-¡Oye, no te equivoques, Nacho

Que te ayude no quiere decir que te haya perdonado.

Y ahora vete de mi casa.

No quiero que Noa te vea aquí.

Si ella se entera de todo, no voy a poder ayudarte.

-Tranquila. No lo sabrá.

(JONA) ¿Qué? ¿Ya estás mejor?

(NOA) Sí.

Es que no sé que me ha pasado, tío.

Estaba haciéndole las fotos a Carla y...

me he quedado bloqueada.

Me han empezado a sudar las manos,

tenía como ganas de vomitar...

No podía parar de ver a Natalia, tío.

-¿En lugar de a Carla?

-Sí. Luego ya no veía nada.

Y me he ido corriendo, Carla y Samu han debido pensar que estoy zumbada.

Es que a lo mejor lo estoy.

-Oye, no digas eso ni de broma, ¿vale?

Mi padre quería que pensaran que estoy loca

y al final lo consiguió. -No estás loca, ¿vale?

Noa, esto te está pasando por todo lo que ha pasado con Nacho.

A lo mejor es normal, tía.

Tú sola te has enfrentado a cosas muy chungas, a cosas muy fuertes y...

por lo que sea, la fotografía te lo está recordando.

-Bueno, yo sola no, contigo.

-No...

No me refería a eso.

A mí hay mogollón de cosas que se me escapan.

Cosas que ni tú misma sabes explicar.

Oye,

¿Por qué no te planteas buscar ayuda?

-Sí, ¿qué, un psiquiatra?

-No, no. No hablo de un psiquiatra. Hablo de...

de un psicólogo.

-No, sería darle la razón a mi padre.

No, Noa. Él te acusó de tener problemas mentales,

De alucinaciones. No tiene nada que ver.

-Que no Jona. A ver, no necesito ningún psicólogo.

-Vale, vale ya está.

Solo... quería ayudar, tía. Que te olvides de todo esto, ¿vale?

Que pases página.

Decidas lo que decidas,

yo te voy a ayudar.

¿Vale?

Te voy a apoyar, siempre.

-Jona, ¿y si no puedo hacer fotos nunca más?

Es que la fotografía ha sido siempre mi sueño,

y pensar que por culpa de mi pa... -Eres muy buena.

Eres muy buena. Qué digo: eres la mejor.

Prueba conmigo, venga. Hazme un par de fotos.

-No, paso. -Vale.

No puedes dejar que te quite esto también.

Tía, es tu futuro.

Venga.

-Que no, de verdad. No puedo, tío. -Vale, vale. Ya está.

Tranquila. Igual ha sido muy pronto.

Igual es todo muy precipitado.

-Vale. Pues ya está.

-Oye. Mírame.

¿Por qué no nos planteamos irnos una temporada de aquí?

(SAMU) Germán.

Lo siento mucho.

-Gracias.

¿Has conseguido los datos de todos?

Sí, en los contratos de arrendamiento estaban los DNI

y los apellidos de todos.

La cosa es que quieran firmar. De eso me encargo yo.

-Lo siento muchísimo.

Bueno, si os parece vamos a comenzar.

Me gustaría dar la palabra a la persona que nos convocó.

Germán, cuando quieras.

-Antonio.

¿Qué ha pasado, qué hacemos aquí?

Me siento como si hubiera dormido mucho.

-Bueno, a lo mejor te has pegado una buena siesta, ¿no?

(RÍE)

-El aire aquí huele mal y me estoy mareando.

-Lo siento, David, pero...

todavía no te puedes ir.

Si tu madre se porta bien, y estoy seguro de que lo hará,

nadie te hará daño y podrás volver a casa.

-Pero... tú eres un amigo de mi madre.

Más que un amigo. ¿Por qué ibas a hacerme daño?

-Mira...

Como sé que tú eres un chico al que no le gusta la mentira,

voy a ser sincero contigo.

No soy el novio de tu madre.

Y además me ha decepcionado mucho.

Pero tranquilo, tranquilo. No te pongas nervioso.

Además, tú estás aquí por culpa de tu padre.

-¿Mi padre? ¿Por qué?

-Tú quédate aquí, sentadito y calladito en el colchón, ¿vale?

Vigílalo, no hables con él.

Volveré pronto.

(GERMÁN LEE) "Si algo definía a Javier era su honestidad.

Siempre con buena cara.

Siempre dispuesto a ayudar.

Decía que trabajar en el Central le hacía sentir parte de una familia

y que comprar aquí es más que comprar.

Es un acto social.

Donde creas comunidad con tus vecinas y vecinos,

además de llevarte un vinito, unas flores y algún aguacate.

Desde que Velasco se cruzó en su camino,

Javier no dudó en hacerle frente.

No estaba dispuesto a que acabara con el mercado y sus comerciantes.

Creía que debíamos evolucionar y seguir existiendo.

Fue su gran generosidad la que se lo llevó por delante.

En cierto modo, es como si hubiera muerto

por todas las personas de este mercado. Por todas nosotras."

Gracias por venir.

Para mí significa mucho.

Ahora Celia quiere deciros unas palabras sobre...

Comentaros una cosa sobre su hijo David.

-Anda, bebe. -No tengo sed.

-¡Qué bebas!

-Lo siento. -¿Pero dónde te crees que vas?

-Gracias.

-Bebe.

Todos queríamos muchísimo a Javier.

Y estoy convencida de que esté donde esté, él...

estará súper contento de que todos estemos aquí,

unidos en su nombre.

Aunque Javier no esté,

yo todavía tengo la esperanza de poder abrazar a David.

Por eso...

me veo obligada a apelar

a la comprensión de todos vosotros.

Velasco, el empresario que siempre ha querido

hacerse con este edificio tiene retenido a mi hijo...

Le tiene secuestrado y...

Me dice que lo matará si no renunciamos al mercado.

Chicos, todo lo que dice Celia es cierto.

Hemos intentado solucionarlo, sin necesidad de llamar a la policía

porque David está en peligro.

Y bueno, ya sabemos cómo es Velasco

y lo que pasó con Javier.

Por eso os dijimos que contaseis que Javier estaba en Barcelona.

(CARMEN) Es una locura.

De verdad que si no fuera una cosa de...

vida o muerte, jamás pediría esto.

Pero tenemos que renunciar al mercado, es la única opción.

¿Renunciar, cómo?

Tenemos que firmar unos documentos y llevarlos rápido al Ayuntamiento.

Vamos a ver, si firmamos eso, ¿Velasco se queda con el mercado?

Y nosotros en la calle.

Escúchame, Carmen, sé que lo que os pido es...

es complicado. Soy consciente de que hay muchas familias

que están en una situación delicada.

Y sé que no os caigo bien, sé que entré con mal pie, lo sé.

Sólo os pido que os pongáis en mi lugar.

Que empaticéis y que...

que no hagáis pagar a David por errores que solo fueron míos.

Porque si no firmamos todos, absolutamente todos,

Velasco matará a David. Como mató a Javier.

(CARMEN DUDA)

¡Un momento de silencio, por favor! ¡Un momento de silencio!

Queda menos de una hora para que cierren el Ayuntamiento.

Si no presentamos el documento con las firmas de todos,

todos los comerciantes, David estará otras 24 horas secuestrado.

Os lo voy a preguntar una vez: ¿alguien no quiere firmar?

Creo que todos queremos. Estamos de acuerdo.

Yo... yo no sé si firmar.

-¿Qué? ¿En serio, Carmen? -A ver.

No es nada personal, no tiene nada que ver con nuestros roces.

Yo soy madre.

Estuve a punto de perder a mi hijo, te entiendo perfectamente.

Pero es que esta decisión no podemos tomarla en un minuto.

¡Carmen, no hay tiempo!

¿Desde cuándo en este mercado nos enfrentamos a los mafiosos?

¿Qué ha dicho la policía? No podemos ir a la policía, Carmen.

Porque si no, mata a David.

A estas alturas, la palabra de Velasco no tiene ninguna validez.

¡Me pides que renunciemos al trabajo de toda una vida!

¡Al trabajo de la vida de nuestros padres!

Vamos a ver,

¿tenemos alguna prueba de que en caso de que firmemos,

tu hijo va a seguir vivo?

Seamos honestos. Podemos firmar

y que David muera de todas maneras. -¡Carmen!

¿Te estás escuchando?

¡Hablamos de David!

Cerrar el mercado será una pérdida muy grande para todos.

Ningún negocio tiene más valor que la vida de una persona.

Y aunque haya una sola posibilidad

de que David regrese a su casa sano y salvo,

tenemos que firmar ese papel ya. ¿O tú de verdad

antepones tu puesto de carne a la vida de un niño?

(ENTRECORTADA) Gracias.

-¿Llegasteis a tiempo? Decidme que sí, por favor.

-¿Qué ha pasado aquí? ¡Oye!

Es imposible que padres con esos grupos sanguíneos

tengan un hijo con un grupo AB.

Así que solamente tiene una explicación...

es que no somos hermanos.

Los comerciantes del Mercado Central acuerdan vender sus puestos.

-Hace tiempo que lo veía todo negro. Pero negro, negro... vamos.

-Nunca pensé que llegaríamos a eso.

-Las estamos vendiendo a tope. -¿Y conoces al diseñador?

-Sí. O sea, diseñador... pues soy yo. -¿Tienes un momento?

Para mí es importante que me creas.

Tu ambición ha llevado a este mercado a la ruina.

Y terminó con la vida de la pareja de tu hijo.

Eres como la mala hierba.

Carla, no puedo hablar con él. ¿Cómo le digo a un chico de su edad

que su padre le estafó 400 mil euros a Velasco

para huir, para fugarse con otro hombre?

-¿Cómo?

-Ojalá pudiera ir atrás en el tiempo.

-¿A qué te refieres? ¿A Natalia?

-No, antes de eso.

Mucho antes.

Ahora sé cuándo empezó todo.

-Acabamos de volver. ¿Qué, ya te arrepientes?

-No es eso. No es la cuestión. No quiero ir a Italia.

No quiero. -¿Habéis visto quién acaba de entrar?

No me lo puedo creer, después de lo que ha hecho.

¿Cómo se atreve? ¡Madre mía!

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Mercado central - Capítulo 179

10 jun 2020

Rosa se retracta y pide a Nacho que no se entregue a la policía, cree en sus intenciones de cambio y le va a ayudar acompañándole a terapia. Pero le pide que no diga nada a Noa.

Noa, traumatizada por lo sucedido con su padre, se ve incapaz de volver a tomar fotografías.

Adela descubre que los que siempre tuvo por sus padres seguramente no lo sean.

Por primera vez, Carla tiene un golpe de suerte con su negocio de las camisetas: una rapera famosilla, hija de una clienta del mercado, exhibe en redes una de sus camisetas y recibe muchos likes.

Celia consigue que todos los comerciantes firmen el documento por el cual el mercado queda en manos de Velasco justo cuando David consigue huir de sus captores.

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