Mercado Central La 1

Mercado Central

Lunes a viernes a las 16.30 horas

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No recomendado para menores de 7 años Mercado central - Capítulo 177 - ver ahora
Transcripción completa

-No tienes que sentirte culpable

o que se sienta culpable mamá, el culpable es Nacho.

-Pagará lo que ha hecho a mi familia te guste o no.

-Por favor, papá.

Sede de Barajas.

Ya está, no hay tiempo que perder. ¿Lo tenemos?

¿Adónde te crees que vas?

-No lo habríais encontrado sin mí.

Y tengo derecho a saber qué guardaba papá en el trastero.

Tienes razón y esto es totalmente injusto,

pero no puedes venir.

-Estaba solucionado al entregar la empresa a Germán.

Nadie podía prever que este idiota iba a cambiar ahora de opinión.

Debiste preverlo, porque ha pasado. Lo solucionaré, Elías.

Y en 24 horas.

Porque si no lo haces,

voy a tomar cartas yo en el asunto.

-Te vas a ir de mi casa ahora mismo,

antes de que llame a mi padre y te encuentre.

Tenemos los documentos de la financiación ilegal

y los 400 000 euros que Manuel estafó a Velasco.

-Debemos asegurarnos de ir un paso por delante de Velasco.

Sí, y procurar que nadie corra peligro.

Abuelo. Hola.

Escucha, vamos a denunciar a Velasco por canales internos.

Nadie estará en peligro.

-Durante la intervención, se dieron cuenta de que...

de que la endometriosis era bastante severa,

y...

bueno, pues no tuvieron otro remedio que extirparme uno de los ovarios.

No, Lorena. ¿Te han dicho cómo es de grave?

Es prácticamente imposible... Mi amor, mi amor...

-Me he dado cuenta de que...

te quiero como algo más que un amigo.

"A ver, cariño,"

nadie te ha echado de casa. -Mentira.

Me voy a por mis cosas y me voy de la abuela.

Mi madre no está, vuelve más tarde.

-Perdona, había quedado más tarde con tu madre,

pero han anulado una reunión y me he adelantado un poco.

¿Te importa si espero aquí?

-Me confirman que Javier amplió el seguro

y cubre actos vandálicos. Nos pagarán las camisetas.

-¿Lo dices en serio? -Y tanto.

Nos la han liado, ¿no? Pues el seguro paga, para eso está.

-Ya, pero, Samu... -Carla, amor,

no pierdas dinero por algo que te gusta y que se te da bien.

-De haber sabido qué clase de persona eres,

no te habría dado nada. (NACHO) "Lo sé".

Siento no ser la persona que merecías.

"No puedo perdonarme el daño que os he hecho",

y por eso te prometo que jamás volveré a ser un problema.

-Creo que Nacho se va a suicidar.

-Si quieres volver a ver a tu hijo con vida,

tráeme lo que has encontrado en el trastero.

¡Velasco, lo he traído todo, lo papeles y todo!

¡Jorge!

Jorge, se lo ha llevado.

Eh.

Se lo ha llevado.

(Pasos acercándose)

(Puerta cerrándose)

-¿Se lo ha llevado?

Dios mío... Lo siento mucho, Celia.

Voy a llamar a Velasco.

Celia, Velasco no te va a coger el teléfono.

Venga, cógeme.

Cógelo, por favor, cógelo. Celia. Celia.

Celia, no te va a coger el teléfono.

Y a David no le va a pasar nada, no le hará nada.

Cuando Velasco quiera,

te contactará para demostrar que está al mando.

Y hasta entonces, ¿qué hago,

me siento aquí a esperar como una loca?

No le va a hacer nada.

Es su seguro, su moneda de cambio. Entiéndelo.

Igual que Javier.

Y no sabemos dónde está.

Celia, David no es una amenaza.

Tiene razón, no se atreverá a hacerle daño.

No va a sacar nada de eso.

Se iba a ir unos días con su abuela.

Estaba enfadado conmigo.

"Para mi pequeño genio. Te quiere, papá."

Esto es mentira.

¡Todo esto es mentira!

¡No nos quería! ¡No nos quería!

¿Sabes qué? ¡Voy a por mi hijo!

¡Si alguien me acompaña, bien, si no, que se largue!

Celia, escúchame un segundo, por favor.

Te queremos ayudar, por supuesto, pero así no localizaremos a David.

Velasco sabe cómo esconderlo.

Te hace esperar para ponerte nerviosa

y para que pierdas el control, no dejes que lo consiga.

Es difícil, pero intenta estar tranquila.

Mantén la cabeza fría. ¿Y cómo se hace eso, Germán, cómo?

Tómate una pastilla.

Es duro, pero tómate un ansiolítico, ¿tienes en casa?

Celia, no es mala idea.

Ahora no podemos hacer nada más

y te vendrá bien descansar, por favor.

Por favor.

¿Qué vamos a hacer con Iván?

No podemos seguir con la denuncia,

Velasco sigue teniendo a David.

Bueno, llamo a mi padre y le digo que cancele la reunión.

No, no, un momento, un momento. Seamos realistas, por favor.

No podemos salvar a David nosotros solos.

La Guardia Civil puede buscar a Velasco y salvar a David.

Pensadlo, su vida está en peligro.

Jorge, yo creo que mi hijo tiene razón.

Deberíamos contárselo a Iván, denunciar el caso.

Nadie va a denunciar nada.

Celia, por favor. ¿Qué?

Velasco no conoce a Iván.

Si la Guardia Civil... ¿No te das cuenta?

Es que no tenemos ni idea de lo que sabe Velasco.

Anula la reunión con Iván.

Solo sabemos nosotros cuatro lo que ha pasado con David.

Y tenemos que protegerlo, ¿queda claro?

Celia tiene razón.

Solo podemos saberlo nosotros.

Pues llamo a mi padre y que cancele la reunión con Iván.

Germán, aquí no podemos hacer mucho más.

¿Por qué no te vas a descansar?

Nos quedamos con Celia.

Si hay alguna novedad te aviso. Está bien.

Pero es que hay algo que no consigo entender.

Si quiere los papeles y el dinero,

¿por qué se lleva a David antes de dárselos?

Porque es un sádico.

Solo quiere hacerme daño.

No, no, Germán tiene razón.

Velasco nunca da un paso en falso.

Si se ha llevado a David, es por alguna buena razón.

Y algo me dice que no tardaremos mucho en averiguarla.

(Sintonía de "Mercado Central")

# Y se apagó

# una luz en la ciudad

# y una sombra en sus viejos pasillos

# de colores,

# que no brillarán más.

# Ven y sígueme

# a aquel lugar,

# sabor a sal

# y azafrán.

# Aromas de un tiempo atrás.

# Y se encendió

# una luz en la ciudad,

# en la plaza donde regateamos, # con un beso,

# volver a comenzar.

# Juntos tú y yo,

# jugando a recordar

# que somos cada uno un color,

# sabor a son

# de aquel Mercado Central... #

-Mamá, que es mentira.

¿No ves que lo hace para llamar la atención?

-Puede ser, pero Nacho lo ha perdido todo.

No tiene el control de nada, está desquiciado.

Anda, dame la bolsa.

-Claro, y por eso quiere recuperarlo.

Bueno, y de la manera más patética posible.

¿No ves que se ha vuelto a convertir en la víctima?

-Es un hombre con problemas, necesita ayuda profesional.

-Después de lo que nos ha hecho, aún consigue que te responsabilices.

-No, lo único que quiero es evitar una desgracia.

Lo voy a llamar. -¿No ves que es lo que quiere?

Además, ¿que más te da lo que haga? Si se suicida, nos haría un favor.

-Oye, Noa, tú no eres así.

No estás pensando lo que dices.

-Mira, mamá, está usando el truco más rastrero que existe.

¿No lo ves?

-Puede que sea un truco, pero... -Ese "pero" es lo que busca.

La duda, para que lo dejes todo y te centres en él.

Mamá...

Nos ha costado mucho llegar hasta aquí.

Y prometiste que Nacho no se interpondría entre nosotras.

-Ni Nacho ni nadie nos va a volver a separar.

Eso te lo prometo.

¿De acuerdo? -De acuerdo.

-Venga, no seas pesada.

-Oye, por cierto, tengo una buena noticia que darte.

-Ah, ¿sí?

-Sí, y feliz, para variar.

Bueno, es que no sabía cuándo contártelo,

porque con todo esto que ha pasado. -Oye, conozco esa sonrisa.

Se trata de un chico, ¿no?

¿Me dejas que lo adivine? A ver...

¿Jonathan?

Por fin estáis juntos, ¿no es eso?

-Quería que fueras la primera en saberlo.

Aunque esperaba que te sorprendiera un poquito más.

-Lo siento mucho,

pero es una noticia que no sorprenderá a nadie.

Pero a mí me hace muy feliz.

Jonathan es un chico estupendo.

Ha sido un gran apoyo para ti.

Y además, hacéis una pareja preciosa.

-Oye, había pensado, con todo esto que ha pasado,

quedarme a pasar la noche contigo,

pero si no te importa, querría pasarla con Jona.

-Claro que sí.

-Pero solo si prometes que estarás bien.

-Sí, no pasa nada, cielo, estoy bien.

Me voy a quedar en casa, me voy a acostar pronto,

así que disfruta.

Y mañana nos vemos en el mercado, ¿vale?

-Vale. -Dame un abrazo.

Te quiero. -Y yo.

-Disfruta. -Gracias.

Elías.

¿Qué hora es?

04:30.

¿Y Celia ha conseguido dormir algo?

Tras la segunda pastilla ha caído rendida.

Gracias.

Y tú deberías ir con Germán, no es bueno que esté solo ahora.

No, Adela está en casa. No te preocupes, no está solo.

No dejo de dar vueltas a lo que decía Germán de la Policía.

Si hubiéramos acudido a la Policía, igual Javier estaba...

con nosotros.

Y pensar que fui yo el que le ofreció el puesto de gerente.

Yo lo metí en esto y ahora...

Pero eso fue antes de que tú te asociaras con criminales

para hacerte con el mercado.

Lo siento. Es...

Es lo único que puedo decir.

"Lo siento". ¿"Lo siento"?.

"Lo siento" me parece realmente poco, Elías.

Hay que ser muy mezquino para hacer lo que has hecho.

Y entiendo perfectamente que te parezca poco.

Solo puedo añadir que soy incapaz de perdonarme

y es lo peor que hay.

(Móvil)

(Móvil)

Es la madre de Javier.

Violeta.

Sí, sí, sí, tranquila. Dime, ¿qué ha pasado?

¿Cómo?

¿Dónde?

Vale. No, no, no. Tranquila, tranquila.

Oye, Violeta,

estoy aquí para lo que necesites, ¿de acuerdo? Lo que sea.

Sí. Vale, chao.

Han encontrado el cuerpo de Javier.

En un basurero.

Yo pensaba que no iba a ser capaz de hacerlo.

¿No? ¿Y por qué? ¿Por qué no iba a hacerlo?

¿No lo hizo con Hortuño? Pero Javier no.

Él no es culpable de nada.

¿Y cuándo le ha importado eso a un tío como Velasco?

Todos sabíamos que podía ocurrir y ha ocurrido, Elías.

Cuando Celia se entere... No, no, no.

Mientras Velasco tenga a su hijo, no debe saber nada.

¿Entendido? Nada, Elías.

¿Qué tal estás tú, cómo te encuentras?

-Pues... Pues estoy bien.

Y tengo noticias, he encontrado un buen apartamento

y he pagado la fianza para alquilarlo.

No tenías que alquilar nada.

Habíamos quedado en que vendrías a mi casa.

Bueno, y lo haré.

Cuando llegue la fase peor del tratamiento,

tendrás que aguantarme.

Mientras tanto, quiero seguir siendo independiente.

Pero bueno, cuéntame, ¿qué pasa?

Pues...

Germán...

está pasando un infierno.

Porque Javier, que es su pareja,

ha desaparecido y... en cierta manera,

la culpa la tiene Elías.

¿Elías? Sí, sí.

Es largo de explicar,

pero tú ahora vuelves a ser parte de la familia,

y tarde o temprano te afectará y prefiero que sepas la verdad.

Lo estás diciendo

como si acabara de entrar a formar parte de la mafia o algo.

Adela, por Dios, me estás asustando. Gonzalo...

No tiene mucha gracia la cosa.

Vale, vale, perdona.

Bueno, ¿qué pasa?

No me quiero imaginar

el miedo que debe estar pasando ahora mismo.

David es tan frágil y tan sensible, que...

Ese cabrón, ese psicópata, ¿cómo puede hacerle algo a un niño?

Es un crío pequeño, por Dios. Celia, no le hará nada.

No le va a hacer nada. Trata de calmarte, por favor.

¿Dónde está el teléfono?

Tenemos que llamar, chicos, tenemos que llamarlo.

Debemos decirle que le damos el dinero,

los documentos, se lo damos todo. Celia, Celia.

No creo que sea buena idea.

Debemos esperar... ¿A qué debemos esperar?

Es la vida de mi hijo la que está en juego.

¿Te acuerdas? Lo sé perfectamente, Celia.

Yo, por desgracia, me he visto en situaciones parecidas,

y en estos casos hay que dar algo, pero no se puede dar todo.

Si hablas con él,

le dices que le darás el dinero, pero a cambio de hablar con David.

Cuando escuches que David está bien,

entonces le darás los documentos.

Hay que hablar con él, ganarnos su confianza,

que se convenza de que no lo vamos a traicionar.

Pero fundamental, primero el dinero y después los papeles, ¿está claro?

Vale.

Velasco, ¿dónde está David?

Lo tengo todo, pero no me diste tiempo a llegar.

No me diste tiempo.

(VELASCO) "Hablas demasiado."

Ahora lo que tienes que hacer es escuchar

y obedecerme en todo lo que diga, ¿entendido?

Entendido, hago lo que quieras,

pero déjame hablar con él, necesito saber que está bien.

Lo que tienes que hacer es obedecerme

"y no complicar más las cosas."

No quiero complicar nada, pero necesito hablar con él,

porque a veces le dan ataques de ansiedad.

Debo calmarlo.

¡Cállate de una vez! "Vale, vale, vale."

Perdóname, yo no digo nada más.

Yo te llevo el dinero y a cambio quiero hablar con él,

y luego te doy los documentos y te lo doy todo.

Lleva el dinero al edificio de Correos cerca del mercado.

Vale. "Deposítalo en una papelera

que hay en la esquina." Vale.

"Después podrás hablar con tu hijo."

Y luego me entregarás los papeles, ¿entendido?

"Entendido, el dinero, la papelera, en Correos."

¿Velasco?

¡Velasco!

Ha colgado. ¿Qué tengo que hacer? Tranquila, volverá a llamar.

Bien hecho, solo tenemos los documentos como moneda de cambio.

No se los daremos si no recuperamos a David.

Dijo: "El dinero en la papelera de Correos".

Sí. Te juro que como le haga algo, lo mato.

¡Te juro que lo mato! Tranquila, Celia.

Cojo el dinero, voy y lo dejo en la papelera.

Cuando Velasco vea que está el dinero,

volverá a llamar. Vale.

No puedes dejarte ver. Velasco no sabe que estás con nosotros.

Pues haré que otro deje el dinero por mí. Ya está.

Los documentos.

Va a salir bien, Celia.

Va a salir bien.

-Veo que lo has puesto al día de todo.

Bienvenido a la familia. -Germán.

Tú me ayudaste a recuperar las fuerzas para luchar.

Espero que ahora me dejes estar a tu lado para apoyarte.

Siento mucho lo de Javier.

Ojalá aparezca pronto

y esto no haya sido más que una pesadilla.

¿Quieres desayunar algo? Necesitas comer.

-No, solo voy a tomar café, mamá. No me entra nada.

-De lo que me contó tu madre sobre el disparo...

A ver, ya te he dicho que es lo único que sabemos.

Sí, bueno, pero siendo objetivos,

hasta que no haya un cadáver, no se puede saber...

Bueno... (CARRASPEA)

Que, no sé, que oyeses el disparo,

no sé, igual fue solo una estrategia.

Sí. O...

-Todos me decís lo mismo, pero...

yo sé que está muerto.

Y lo sé porque...

Porque pude sentirlo.

Anoche me llamó Violeta.

Es la madre de Javier. Cree que su hijo está de viaje.

No puedo hablar con ella, mamá.

No tengo fuerzas. Germán.

Tienes que mantener la esperanza, aunque te resulte difícil.

No, es que te lo digo de verdad, no creo que esté vivo.

-Lo sé, pero el gerente está fuera

y hasta que no venga no sé dónde están.

Cuando yo encuentre los papeles, lo llamo.

Muy bien, gracias.

-Tu padre te necesita, hay que hacer partes de incidencias.

-Iré cuando pueda, estoy liado.

-¿Con qué? -Buscando los papeles del seguro

para que paguen las camisetas de Carla,

y no sé dónde los ha dejado Javier.

Sí, sí, sí. No, ya está todo hecho.

Sí, ha sido muy rápido todo. Sí.

(DUDA) No, no me ha visto nadie. No lo he dejado yo.

Espera un segundo.

Eso es, que no lo he dejado yo. Otra cosa, ¿cómo está Celia?

Vale, bueno, pues mejor.

En cuanto sepas algo me avisas, por favor. Venga, adiós.

Perdonad que entre así.

Me quedaba sin batería y debía terminar la llamada.

Elías, aún no ha llegado el "email"

de la orden de la reunión de comerciantes.

¿Esta tarde reunión? No puedo ir, tengo mucho lío, cancélala.

No la puedo cancelar porque ya la he confirmado.

Si no fuera necesario, no lo pediría, cancélala.

Y necesito que te hagas cargo de la gerencia.

¿Hasta cuándo?

Javier está fuera,

pero se me está haciendo largo el viaje, ¿cuándo viene?

-¿Te has quedado mudo o qué?

(SAMUEL) ¿Qué pasa? -Di algo, por favor,

que me estoy preocupando.

Han matado a Javier.

-¿Qué? -Pero ¿qué estás diciendo?

Velasco... lo ha matado, han encontrado el cuerpo.

Pero que eso no puede ser, hombre. -¿Me explicas quién es Velasco?

-¿Qué locura es esta? Habéis hablado con la Policía, ¿no?

No. No hemos hablado con la Policía ni lo haremos.

Pero ¿por qué?

(SAMUEL) Elías, ¿me explicas de qué va esto?

Velasco vigila a toda mi familia,

a los que estáis en el mercado... A todos.

Todos estáis en peligro.

Escuchadme, os lo voy a contar,

pero debéis ser discretos, ¿de acuerdo?

Sé que pasas por un momento muy delicado,

pero... es que no lo entiendo, me parece injusto

que ni Germán ni las personas que lo querían puedan estar allí.

De acuerdo, pero te pido, por favor, que reconsideres...

Violeta... ¡Violeta!

Elías.

¿Hay alguna noticia de Javier? ¿Germán cómo ha pasado la noche?

Lo convencí para que se tomara una pastilla y ha dormido,

pero no consigo que coma nada.

Solo se tomó un café con Gonzalo y conmigo.

¿Qué hace Gonzalo en casa? Sí, perdona.

Con todo lo que ha pasado no he tenido tiempo de contártelo.

Gonzalo y yo nos hemos reconciliado

y se va a quedar a vivir aquí, conmigo,

y se someterá a tratamiento.

Bueno, pues me alegro.

Supongo que Gonzalo habrá visto la situación de Germán.

Te preguntaría por él, ¿qué le has contado?

Pues le he contado todo.

Ahora forma parte de la familia,

así que esta situación también le va a afectar

y he preferido decírselo, espero que no te sepa mal.

No, para nada, para nada. Menuda bienvenida a la familia.

Pero ¿y Jorge ha averiguado algo de Javier?

¿Habéis conseguido hablar con Velasco?

Jorge ha hablado con Violeta, y yo también acabo de hablar con ella.

¿Qué significa que habéis hablado con Violeta?

¿Por qué, sabe algo?

Anoche llamó a Germán, pero él no le ha devuelto las llamadas.

Pues gracias a Dios.

La Policía ha encontrado el cuerpo de Javier en un vertedero.

Dios mío.

Tenía la esperanza de que no lo hiciera,

pero lo ha hecho.

¿Y qué vamos a hacer?

Luchar con todas nuestras fuerzas

para que Velasco pague por lo que ha hecho.

Solo nos queda hacer justicia.

Germán va a querer matarlo. Y nosotros tenemos que impedirlo.

Si hablas con tu hijo, por favor, sé delicado y no le des detalles.

Yo no le voy a decir nada, y tú tampoco le puedes decir nada.

¿Cómo no le vamos a decir

que ha aparecido el cuerpo de Javier?

Tiene derecho a saberlo.

¿Cómo le explicas

que no puede ir al entierro? ¿Por qué?

Violeta no quiere ver a nadie allí. ¿Y por qué no?

Se ha vuelto loca.

No digas eso. Es una madre que ha perdido a su hijo.

¿Cómo quieres que esté? Es verdad, llevas mucha razón.

Germán no puede enterarse hasta pasado el entierro.

No, debemos contárselo nosotros.

Germán se pasa el día metido en Internet,

buscando noticias, información sobre Javier.

Se va a enterar queramos o no, y prefiero que estemos los dos...

Vamos ahora, los dos.

-¿Por qué me miráis así?

¿Se sabe algo de...? Hijo...

Ha aparecido el cuerpo de Javier.

Jorge ha estado hablando con Violeta.

Lo siento mucho.

Vale. ¿Dónde lo han encontrado? Eso da igual, Germán.

Papá, por favor, necesito saberlo. En...

En un vertedero.

Germán.

Déjalo, déjalo. Déjalo.

Déjalo.

-Me alegra verte trabajando.

Significa que estás bien, ¿no? -Sí, estoy bien.

¿Y tú?

¿Buscas a alguien?

-A Nacho. ¿Lo has visto por aquí? -Pues no lo he visto,

y la verdad, alucino de que estés buscando a Nacho.

Alucino de que seas capaz de mirarlo a la cara.

-Ya. Pues yo también alucino

con que hayas ido a contárselo todo a Elías y a papá.

-No, alucino yo,

porque tú no les has dicho lo que te ha hecho Nacho.

-Oye, mira, yo quiero separarme y sacar a Nacho de mi vida,

pero no quiero verlo muerto, ¿vale?

Parece que eso es lo que queréis.

Nacho está enfermo

y lo que necesita es entrar en un centro,

no que le den una paliza.

-No lo entiendo. Si Noa fuera mi hija...

-Ya, pero no es tu hija.

-Tienes razón, no es mi hija, no te voy a entender.

Pues ¿qué haces aquí perdiendo el tiempo hablando conmigo?

-Perdona, de verdad.

Lo último que necesito es discutir contigo.

Estoy buscando a Nacho, necesito encontrarlo.

No quiero que le haga daño a Noa.

-¿Qué quieres decir?

-¿Cómo estás?

-Bien. -No, no. Lo digo por...

No sé si recuerdas que anoche tuviste una pesadilla y...

-Sí, últimamente estoy teniendo unos sueños muy raros.

Pero es que siento que esas pesadillas

son parte de un recuerdo. -¿Qué recuerdo?

Pues estaba un día con Natalia en mi habitación y entró mi padre.

Y ella...

se puso muy incómoda, muy nerviosa, y se quiso ir enseguida.

Si Natalia ese día se puso así

es que mi padre ya había hecho algo con ella.

-Noa, no voy a dejar que te haga daño, ¿vale?

Que te vuelva a hacer daño ni en sueños.

-Pero quizá esos sueños me ayudan a descubrir algo más.

-Sí, pero esto te está consumiendo, Noa.

¿No te das cuenta?

-Jona, si te incomoda que te hable de esto,

no lo hago y ya está. -No me incomoda.

Me agobia la sensación de impotencia,

y las ganas de pegar al padre de la chica de la que me enamoré.

Eso me agobia.

-Y por eso estoy convencida de que va a intentar suicidarse.

-¿En serio? Por favor, Rosa.

-No empieces tú también como Noa.

Tengo un presentimiento.

Necesito comprobarlo, ya está.

-Vale, no puedo impedir que lo hagas,

pero tampoco te puedo apoyar en esto.

-Ya.

-Rosa, no entiendo la relación que tienes con Nacho,

y no entiendo que, aun así, sigas preocupándote por él.

Yo no solamente me preocupo por Nacho.

Y me parece injusto

que Adela y tú me reprochéis que vivo en mi burbuja.

Perdona, ¿qué pasa?

¿Vosotras no vivís en vuestra burbuja?

Porque tú ahora estás viviendo para ser madre

y no se te puede decir nada.

Dios...

Perdóname.

Perdóname, lo siento.

Estoy... Estoy muy nerviosa y muy cansada.

-Vale, olvídalo, olvídalo.

Rosa, tengo que seguir trabajando.

-Oye, mira, Lorena, te conozco.

Sé que te pasa algo.

-Han tenido que extirparme un ovario.

Es casi imposible que me quede embarazada.

Ya está, ahí lo tienes.

-Vaya...

Lo siento, no lo sabía.

¿Por qué no me lo dijiste? -Porque no estás ahí.

Tu realidad te absorbe tanto

que no ves lo que tienes a tu alrededor.

-Eso es muy injusto, Lorena.

Es muy injusto.

-Tienes razón, lo siento.

Lo siento.

Estas siendo muy valiente alejando de tu vida a Nacho.

-Gracias.

Oye, no te rindas.

Si algo he admirado en ti siempre

es que eres una mujer muy valiente.

Pues no te rindas.

-¿Y si nos vamos? Y si nos vamos de Madrid, ¿qué?

-¿Irnos adónde? -Donde tú quieras, Noa.

Donde tú quieras, lejos de toda esta mierda.

De este mercado, de Nacho, de todos los problemas.

Sí, Noa. Mírame.

Empezamos de cero, juntos los dos.

-Jona, yo me iría contigo donde fuera,

pero no puedo dejar a mi madre.

Me necesita.

Y yo te necesito a ti.

¿Eh?

Vaya con la parejita.

(JONATHAN) ¿Has visto? Era dura de pelar, pero ha caído.

-Si fuiste tú el que caíste primero, pringado.

-¿Perdona? Que no os de vergüenza.

Me alegro muchísimo por los dos.

¿Estás bien, tía?

Sí. Está siendo un día duro.

No habréis visto a Germán, ¿verdad?

(JONATHAN) Yo no.

Gracias. ¿Y a tu madre la has visto?

He hablado antes con ella

y estaba muy nerviosa y preocupada por Nacho.

¿Preocupada por qué?

-Nacho la llamó anoche en plan víctima, despidiéndose,

y está convencida de que va a suicidarse.

Tanto que ha pasado la noche intentando localizarlo.

¿Cómo? Sí.

Estupendo. O sea que ayer me mintió en la cara.

-¿Cómo es posible que Rosa

siga creyendo las mentiras de ese tío?

-Porque lleva 20 años haciéndolo, Jona.

(LORENA, MÓVIL) "Hola.

¿Te pillo liado?" Tranquila.

¿Cómo te encuentras?

Bien, bien. La verdad es... La verdad es que estoy bien.

Nada de esfuerzos, que te conozco. "No te preocupes."

Tengo el bar vacío.

Oye, ¿Celia cómo está, cómo ha pasado la noche?

Pues imagínate.

Ha conseguido dormir unas horas.

Tiene que ser tan duro...

No cuentes nada en el mercado. Cuanta menos gente lo sepa, mejor.

No, claro que no, quédate tranquilo.

Luego me paso a verte. "Vale."

Y tranquilo, tienes que estar

donde tienes que estar. "Sí. Chao."

Oye, te quiero.

Te quiero.

Cuida de Celia.

Era Lorena, que te manda un beso.

Gracias.

(Móvil)

Es Asunción.

(Móvil)

¿Lo cojo y digo que no puedes ponerte?

O que está el móvil en el mercado y lo tengo yo.

No, no, hará muchas preguntas. Mejor esperamos a que cuelgue.

(Móvil)

Venga, por favor, deja la línea libre, por favor.

(Móvil)

Celia, no va a parar.

(Móvil)

Está preocupada

y si no la tranquilizas, es posible que se presente aquí.

(Móvil)

Hola, Asunción.

(ASUNCIÓN) "Te he llamado mil veces."

Sí, perdóname. Lo siento, estaba muy liada.

Estaba ocupada y no podía atenderlo.

"¿No venía David a dormir conmigo? ¿Está bien mi nieto?"

Sí. Al final decidió que prefería quedarse a dormir en casa.

Y esta noche también, te aviso.

"Pero ¿cómo no me has avisado?"

Lo siento, de verdad que lo siento mucho.

Se me ha ido la cabeza y a él también, se nos pasó.

Teníamos invitados en casa y... Lo siento mucho.

Oye, Asunción, estoy muy liada. ¿Te importa si te llamo luego?

"Vale, pero dile a David que me llame."

Claro que sí, lo hará. Venga, un beso. Hasta luego.

Lo estás haciendo muy bien, Celia.

Muy bien. Ya.

(Notificación en móvil)

Es un mensaje de un número oculto.

Puede que sea Velasco, ábrelo.

Debe tener el dinero y te manda una prueba de vida.

Yo no quiero eso.

El trato era que yo tenía que escuchar su voz.

Esto no sirve de nada.

No sé si está inconsciente, dormido...

o si puede estar muerto.

No, no. Celia, Celia.

Velasco nunca mandaría una foto de un cadáver.

Sería una prueba de un delito y Velasco no es tonto.

Al contrario, esto demuestra que no tiene intención

de hacer daño a David. Sí.

Respira, respira.

Elías, Velasco acaba de ponerse en contacto con nosotros.

Ha mandado una foto de David.

¿Una foto? Bueno, no es mucho, pero algo es algo.

Sí, no, en cuanto pueda, me paso por allí, de verdad.

Muy bien.

Mantenme informado con lo que sea, ¿de acuerdo? Gracias.

Tenemos una conversación pendiente, ¿no?

-Sí. Yo también tenía ganas de hablar contigo.

Mi hermana me ha estado contando un montón de cosas interesantes.

Parece que no soy el único que tiene secretos.

No, Gonzalo, no.

No es de mí de quién hablamos.

Hablamos de mi hijo y de que lo voy a proteger.

Es de ti de quien deberías protegerlo.

Adela me contó que Javier ha desaparecido

y que todo es culpa tuya. No, Gonzalito, no, no.

Por ahí no vayas.

Te dije que solucionases el problema de Central Buceo.

Te di 24 horas y están a punto de caducar.

Mi abogado está trabajando en ello. Tu abogado...

¿Tú te crees que yo soy tonto? Soluciónalo.

Necesito más tiempo. ¿Más tiempo?

Haz el favor de apartarte.

Por favor. Elías, ¿qué haces?

¿Qué está pasando aquí?

¿Se lo cuentas tú o se lo cuento yo, Gonzalo?

¿Qué me tiene que contar?

Nada. Ha surgido un contratiempo y estoy trabajando en ello.

Ya sabes que el centro de buceo se enfrentó a una denuncia.

Sí, sí, sí.

Me dijiste que un cliente sufrió un accidente y murió,

pero el centro estaba exento de responsabilidades.

Sí, bueno, pues quieren reabrir el caso.

Y probablemente se enfrenten a una indemnización millonaria.

Pero...

Yo rompí la revocación de...

Germán es dueño de la empresa.

No podía prever esto, pero lo arreglaré.

Germán no va a tener que preocuparse.

Te lo prometo. Cuéntaselo todo, anda.

Cuéntaselo todo.

Cuéntale por qué quieren reabrir el caso.

Tu hermano sobornó al instructor

para culpabilizar a la víctima del accidente

y ponerlo en la declaración,

cuando fue la empresa de buceo la que lo hizo mal

porque le alquilaron un equipo de buceo defectuoso, ¿verdad?

Dime que no es cierto, que no has hecho algo tan rastrero.

Adela... ¿Cómo he podido creerte otra vez?

Pensaba que querías ser buena persona,

pero está claro, la gente no cambia, ¿verdad?

Eres el mismo miserable de siempre.

Perdona, Adela... Adela, Adela. No, no, no, no.

Tú por allí.

Por allí.

-Está muerto. De verdad que no...

No me lo puedo creer todavía.

-Es muy duro, sí.

-Si no me encuentro con Elías esta mañana,

de verdad, sigo pensando que Javier sigue de vacaciones.

Desapareció hace días, ¿cómo no lo dices?

-Yo me enteré por tu madre.

Aunque lo de la droga de Jesús y Elías ya lo sabíamos.

Madre mía, es que este Velasco

ha pasado de quemar la casa de tu abuela a asesinar a Javier.

Esto es una locura, macho.

-Si os pasa algo a mamá o a ti, de verdad que...

-Tranquilo, que esto se va a solucionar, ya verás.

-Eso espero.

-Samu, ¿es verdad lo de Javier?

-Es una locura, pero sí.

-Me enteré hace poco y no sé si deliro.

-¿Y por qué no van a la "Poli"? (SAMUEL) No.

Elías dice que el tío es peligroso y no nos deja ir.

-No entiendo nada. Y da mucho miedo esto, sinceramente.

-Ya. Esta noche te vuelves a casa a dormir, ¿vale?

-Me da apuro, da igual. -¿Apuro? Te vienes a casa.

-Te puedes quedar a dormir las noches que quieras.

Para nosotros eres una más.

-Gracias.

-Bueno, yo tengo que irme.

Supongo que tenemos que seguir con nuestras vidas, ¿vale?

Espero que este infierno se acabe pronto.

-Gracias.

-Gracias, mi amor, necesitaba un abrazo.

(Móvil)

-¿Sí?

Martina, ¿qué pasa?

Sí, claro que...

Sí, he pagado el plazo del dentista de la ortodoncia.

Vale, vale, tranquila, cuéntame que ha pasado.

Vale, pues deja que hable con él. Confía en mí, lo voy a arreglar.

Te aviso cuando haya... Claro que sí.

Tranquila, confía en mí.

Vale, adiós.

(CARLA, SUSPIRA)

-¿Qué pasa?

-Tengo que pagar otro plazo de la ortodoncia

y son 1000 pavos. No sé de dónde sacarlos.

-Vale, tranquila.

He hablado con el seguro

y vendrá un perito a comprobar lo de las camisetas.

Si va bien, te harán un ingreso.

-Ya veremos, últimamente nada va bien.

-Vale.

Germán, cariño, soy yo otra vez.

Llámame cuando oigas este mensaje.

Solo quiero saber si... si estás bien.

Te quiero. Te quiero muchísimo.

Pobre Javier.

No me lo puedo creer.

-¿Y Germán?

Germán está roto.

Se lo hemos dicho su padre y yo, y...

y no conseguimos localizarlo.

Se me está hace muy duro no consolarlo y estar con él,

porque sé lo que está sufriendo. -Estará... Estará asimilándolo.

No sé cómo hemos llegado hasta aquí.

No lo entiendo. Yo sí.

Todo esto no hubiera empezado si mi hermano no fuera un tarado,

un psicópata del dinero.

Todo esto ha empezado por la maldita ambición de la familia De la Cruz.

Lo sé, ya sé que él es el responsable,

pero no es un asesino, no lo culpemos por los crímenes de otro.

No lo defiendas.

Javier está muerto y nosotras vivimos un infierno

porque metió a esa bestia en nuestras vidas.

No lo defiendo.

Solo estoy diciendo que estábamos juntos al decírselo a Germán.

Y ya tiene castigo con saber el daño que le ha hecho a su hijo.

Lo habrá pasado fatal, pero el muerto es Javier,

la víctima es Javier, y Germán es el que sufre.

No lo defiendo.

Te digo que es un día muy duro

y que estamos destrozados por nuestro hijo.

Vale, vale.

Y ahora me preocupa tu hermana, ¿tú la has visto?

Sí.

Está exactamente donde Nacho quiere que esté.

Buscándolo, desesperada, por toda la ciudad.

Mira que he intentado razonar con ella y es que es inútil.

Porque no se quedará tranquila hasta localizarlo

y vea que lo del suicidio es un truco barato.

Pero para entonces,

ese canalla ya tendrá una buena excusa que lo victimice

y ella lo entenderá todo, lo perdonará y otra vez igual.

Esto es un círculo vicioso.

Él siempre sabe dónde llevarla, y ella...

Es que no va a cambiarlo hasta que no rompa ese vínculo.

No lo va a cortar.

Si no lo ha hecho ahora, con lo que Nacho ha hecho a Noa,

no lo cortará nunca.

Nacho no se lo pondrá fácil, no va a renunciar a ella.

¿Sabes qué?

Ojalá Rosa tuviera razón y el tipo se quitara de en medio.

Dejaría de hacerle daño a ella, de hacer daño a Noa,

dejaría de acercarse a otras niñas.

Ya, pero es que eso sabemos que no va a pasar.

No, no va a pasar.

Porque es un cobarde.

Es un psicópata. Él nunca se suicidaría.

Germán, por favor, llámame. Te lo suplico. Por favor.

Adela, Adela, Adela.

Adela, Germán... Germán no haría eso.

Lorena, tengo que localizar a mi hijo como sea.

(Timbre)

(Timbre)

Traigo la comida que ha hecho Lorena.

La dejaré en la cocina.

(SUSPIRA)

¿Cómo estás?

¿Puedo hacer algo por ti?

Devolverme a David.

¿Puedes hacer eso?

¿Puedes traerlo a casa?

(Móvil)

Es Velasco.

(Móvil)

(Móvil)

Velasco.

Quiero hablar con David.

Era el trato, no sé por qué me mandas la foto.

Si quieres recuperar a tu hijo, obedéceme.

Haré lo que me pidas. (VELASCO) "Esta tarde me entregarás"

los documentos.

En su momento te señalaré la hora y el lugar.

Y esto te lo voy a decir solo una vez:

tienes que venir sola.

Recuérdalo, porque será la última oportunidad que tengas

de ver a tu hijo con vida.

¿Qué te ha dicho?

Debo llevarle hoy mismo los documentos.

Todavía no sé dónde ni cuándo, pero tengo que ir sola.

¡No! ¡Eh!

No quiero que ninguno me acompañe, ¿está claro?

Es mi última oportunidad de recuperar a David

y haré exactamente lo que me pida, ¿queda claro?

¡Que si queda claro!

Pues alguno de los dos va a tener que seguirla.

Iré yo.

Si sale mal, no creo que a Celia le haga ilusión

tener delante al tío que ha provocado esto.

-¿Cuánto te debo? -Nada, por favor. Faltaría más.

-¿Seguro? -Claro.

-Muchísimas gracias. Gracias.

-Hasta luego -Chao.

Hombre, Noa.

Pensaba pasarme luego para saludarte, ¿sabes?

-Sí. Pero antes pasas por casa a ducharte y a cambiarte de ropa,

por si no noto que llevas toda la noche buscando a Nacho.

-Tienes razón, hija. -Anoche me mentiste.

Y si no es por Adela, me habrías vuelto a mentir.

¿No ves que hace contigo lo que quiere?

No tenía intención de mentirte, cielo.

Es verdad, estoy preocupada por él, pero es que no sabía cómo...

cómo hacer para que lo entendieras. -Es que no se puede entender.

-Ojalá confiaras un poco en mí.

-Ah, ¿sí? ¿Y cómo lo hago? -Sí.

-Anoche me dices que Nacho nunca va a separarnos,

¿y al minuto te vas a buscarlo?

-He estado muchos años ciega.

Y sé que por eso no me crees, pero he abierto los ojos

y no permitiré que Nacho nos haga daño.

-¿Y por qué haces esto? -Porque lo conozco.

Porque sé que haría cualquier cosa, Noa,

para volver a tener el poder sobre mí.

-No lo entiendo.

Si sabes qué busca, ¿por qué entras al juego?

No permitiré que me haga sentir responsable de su muerte.

Lo voy a sacar de mi vida y de mi conciencia.

Si hago esto, Noa,

no es para protegerlo a él, sino para protegerme a mí misma.

-Mira, mamá.

Intento confiar en ti, ¿vale?

Pero es que Nacho nunca haría...

(Móvil)

-Perdón, cielo.

(Móvil)

(NOA) ¿Es él?

-No sé, es un número desconocido. Lo voy a coger.

¿Sí, dígame?

Sí, soy yo.

Perdón, ¿y quién es usted?

¿Y está bien?

¿Y adónde lo han llevado?

Ya.

Vale. Sí, muchas gracias. Gracias por avisarme.

-¿Qué pasa, quién era?

-La Policía.

Encontraron a Nacho inconsciente y lo llevaron al hospital.

Ha intentado suicidarse.

Debemos estar preparados para ver qué le decimos a la Policía.

-Pues la verdad, ¿no?

No. No le podemos contar nada sobre Velasco.

-¿Es por David? No, no, no.

¿Le ha pasado algo? No, no le pasa nada, es que...

se han llevado a mi hijo.

-Sé que todos estos años no te di motivos para hacerlo,

pero prometo que lo solucionaré. Ah, ¿sí?

¿Eso le dijiste a la familia del buceador

que murió por tu negligencia?

-Toma.

-¿Qué es esto?

Cuando libere a David, vamos a la Policía, contamos todo

y Velasco irá a la cárcel.

-¿Le damos unas palmaditas a tu marido

y le dejamos que siga haciendo sus asquerosidades?

-Nacho está en el hospital. -¿Qué?

-Ha intentado suicidarse.

Germán, por favor te lo pido.

¿Quieres que Velasco destroce la vida de Celia

como hizo con la tuya?

-¿Vosotros de qué vais?

-Ahí la tienes.

Tranquila, Roberta.

Paolo nos ha dejado parte de su espacio.

-Cuéntaselo a la Policía.

Los médicos dicen que es tarde,

y que lo que necesita es un trasplante urgente de médula ósea.

-¿Le vas a donar tu médula?

-¿Tú crees que el Velasco es tan peligroso?

Porque seguro que se puede hacer alguna cosa.

Quiere que lleve los papeles

a un solar en la estación de El Pozo, sola.

-Igual suena un duro,

pero... ojalá Nacho lo hubiera conseguido.

¿Qué está pasando aquí, Jorge?

Hay algo que no me contáis, ¿qué pasa?

No me dejéis así, por Dios.

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Mercado central - Capítulo 177

08 jun 2020

Celia sigue en shock tras el secuestro de David y la incomunicación con Velasco, pero convence a Elías, Jorge y Germán de que no contacten con la policía. Velasco se pone en contacto con Celia y, tras intercambiar el dinero por una foto de David, especifica un lugar para el intercambio: los papeles, a cambio de su hijo.

Se confirma la aparición del cuerpo de Javier. Elías y Jorge deciden ocultárselo a Celia y a Germán, pero Adela cree conveniente dar la cara ante Germán y contárselo. Germán desaparece, superado por la noticia.

Rosa está convencida de que Nacho puede haberse suicidado pese a que Adela, Noa y Lorena creen que es una estrategia más. Finalmente, Rosa recibe una llamada del hospital que ratifica su intuición.

Las esperanzas de Adela con su hermano Gonzalo se desvanecen al enterarse de que ha vuelto a mentir.

Samuel y Carla se enteran de la muerte de Javier y el secuestro de David, pero la llamada de Martina incrementa sus preocupaciones: siguen necesitando dinero para su tratamiento.

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