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Para todos los públicos Masterchef Junior 8 - Programa 5 - ver ahora
Transcripción completa

(Grillos)

(Música de terror)

(Truenos)

Buenas noches

Bienvenidos a la semifinal de "MasterChef Júnior" VIII.

Después de la noche de terror

que vivimos la semana pasada en el castillo de la Mota,

Pepe y Samantha me han dejado esta noche solo

para recibir a los aspirantes.

Estoy deseando que entren.

(RISA MALVADA)

Ave María purísima, sin pecado concebido

-(GRITAN) Uno, dos,

Freddy viene a por ti.

Tres, cuatro. (GRITAN)

(GRITAN)

(GRITAN)

(GRITAN)

Siete, ocho.

Ay. Mantente despierto.

(GRITAN)

Nueve, diez, nunca más dormirás.

(GRITAN)

(RISA MALVADA)

(GRITAN)

-¡No, no!

-¡Atrás, Satanás!

Ven aquí. Jordi...

¿Quieres jugar con papá?

No, por favor. ¿Quieres sonreír un poco?

Menudo comienzo. -¡Qué mal rollo!

(GRITA)

¡Hemos conseguido asustar al demonio!

¡Suéltenlo!

-Esto se está convirtiendo en un infierno.

Vamos a morir todos.

(RISA MALVADA)

Tíos, parad ya. -Que tengo ocho años, es demasiado.

Uno, dos,

Freddy viene a por ti.

Tres, cuatro...

(NICO) Pero bueno, que Antony está defendiendo a Javier.

-(ANTONY) "He visto a Javi tan miedoso que le he protegido,

pero eso no quiere decir que seamos amigos".

Todavía Javi y yo no nos llevamos muy bien.

-¡Ay, parad ya! ¡Qué miedo! -Menuda noche nos estáis dando.

(RISA MALVADA) (RISA MALVADA)

(RISA MALVADA)

Javi, ¿por qué lloras?

No estoy llorando.

"Esas lágrimas eran de sudor".

Es que tengo un problemilla en el cuerpo

que cuando estoy nervioso hago sudar.

Bienvenidos, aspirantes.

(TODOS) Gracias.

Bienvenido, Javi.

¿Te has divertido? No.

Yo, muchísimo.

¿No sabes quién soy? No.

Uno, dos, Freddy viene a por ti...

¡Eres Freddy! Freddy Krueger.

Qué miedo. -Parece un viejo.

-Das miedo. Henar...

¿Quieres darle un besito a tu pibonaco?

No, ya no. ¿Quieres dar un besito?

¡Que no! Dale un besito.

No.

A Jordi, por mucho que le quiera,

un beso no le daría. Un abrazo... Pues vale.

Pero se ha levantado con una cara...

No muy bonita.

He visto el miedo en tus ojos, ¿qué pasa?

¿Sabes quién soy? Sí.

-El payaso. -Cuanto más lo digo, más me asusto.

-Mal rollo, mal rollo. Sé que hay un diablillo

entre vosotros... ¿Quién es?

¡Este! -¡Javi!

Pues Javi, siento decirte que esta noche

tienes competencia dura, porque nosotros

no somos angelitos.

¿Sabes quién soy? No.

La monja. -La monja.

-La monja... Pase lo que pase,

no pares de rezar.

Hay que rezar para que se vaya el espíritu maligno.

Rezad sin parar.

Como decía el padre Burke, no es momento de rezar,

es momento de pasar a la acción.

(RISA MALVADA)

Y os aseguro que lo que estáis viendo

no es nada comparado con lo que vais a vivir

detrás de esta puerta. (GRITAN)

(RISA MALVADA) (GRITAN)

-¡Por favor! (RISA MALVADA)

Miedo me da pensar lo que tienen preparado los jueces,

porque menuda bienvenida nos han dado.

Ah, no. Mejor dicho, "malvenida".

Pero antes os tengo que felicitar a los siete porque ya sois

semifinalistas de "MasterChef Júnior" VIII.

(GRITAN) Javi...

¿No te alegras o qué?

Sí, sí me alegro, pero va a ir a peor.

Ha llegado el momento de avanzar y ya sabéis

que todo es mucho más difícil cuando es real.

¿Estáis preparados? (TODOS) ¡Sí, chef!

¿Sí, Javi?

Pues prepárate porque a la de tres

quiero que entre todos deshagamos el hechizo

y descubramos el escaparate.

Madre mía. -Uf.

Uno, dos, tres.

¡Abracadabra! ¿Qué hay? ¿Qué hay?

-¡Hala! -¡La casa encantada!

-¡Hala!

¡He visto la película! -Una caja...

-¿Por qué hay una caja que pone "frágil"?

-Porque es frágil.

Bienvenidos a la mansión encantada de "MasterChef Júnior",

donde todo es posible.

En una noche mágica como esta no podía faltar

uno de los grandes ilusionistas de este país.

Ha llevado sus espectáculos de magia por todo el mundo.

Y el mismísimo David Copperfield le compró un truco.

Ay, ¿quién es? -¡No!

-¡Hala! -Hola, chicos. ¿Qué tal?

Hola, ¿cómo estáis?

Jorge Blass. Muy buenas, ¿qué tal?

-Un honor. -Qué guay.

-Yo no me podía perder este programa mágico.

Javier quiere que desaparezca yo. No.

Quiero que desaparezcan todos. Quizá lo podrías hacer

en el último espectáculo que has puesto en marcha.

¿Nos cuentas cuál es? Estoy haciendo "Efímero"

en el Teatro Marquina en Madrid

y es un espectáculo muy tecnológico,

se puede ver desde el teatro y desde casa.

Además, la magia y la cocina son artes efímeros,

son experiencias que las disfrutas un rato

y desaparecen. -Sí, la cocina te la comes.

-Ah, amigo, claro. ¿Queréis ver algo de magia?

-(TODOS) ¡Sí, chef! -Necesito un ayudante.

-(TODOS) ¡Yo, yo!

-Antony, vente por aquí. -¡Bien!

-Antony, ponte por este lado. He traído un paquete.

Mira, coge esta cuerda.

Vamos a levantarlo juntos. Es un paquete ligero,

pero es muy valioso. Mira, yo lo sujeto, ya verás.

Observa, es absolutamente impresionante lo que puede suceder.

Suelta el paquete un segundito.

Es un paquete mágico que puede levitar.

Si te concentras en alguien a quien de verdad

quieres mucho, hay que contar solamente

tres, dos, uno, ¡ya!

¡Mira!

-(GRITAN) -¡Oh!

-¿Qué te parece? Es tu abuela, Antony.

-¿Es tu abuela?

-Te quiere mucho porque ha venido en caja

para verte, esto es una pasada.

-¿Dónde están los demás?

-(ANTONY) "¿Pero cómo ha podido flotar la caja?".

-(LIDIA) "Es magia. ¿Tú estás contento?".

-Hombre, ¿no voy a estar contento? -Pues un beso.

-No llores que me da pena, por favor, Aurora.

¿Qué te pasa? ¿Echas de menos a tu abuela?

Ay, que me das demasiada pena, no llores.

-No sé si podré hacer aparecer a otro abuelo,

pero voy a intentarlo. Tenemos muchas cartas,

como ingredientes tenéis en los platos.

-Mira, Adriana. -Dime.

-Quiero que seáis auténticos ases de la gastronomía.

-¿Dónde está mi abuelo? -A ver, Aurora. Toma ya.

Nicolás, Nicolás, mira.

Un as de corazones.

Por ejemplo, Javier, as de picas.

Javier, si te concentras en alguien a quien de verdad quieres,

mira lo que puede suceder, mira.

-Mi abuelo. -¡Es tu abuelo!

Coge la carta y piensa mucho en él,

porque estoy seguro que si piensas en él...

-(HENAR) Ay, qué bonita es la vida.

-(JORGE) A Javi ya no le da miedo Freddy.

Eso creo yo.

(JAVI) "Para mí, mi abuelo supone mucha felicidad".

Menuda sorpresa que me ha pegado.

-Nicolás, tú tienes un as de corazones.

¿Quieres ayudarme? El as de corazones es la más mágica.

Pon tu mano palma arriba, ¿vale? Voy a pedirte

que tapes el as de corazones en tu mano. Tapa y sopla sobre él.

Concéntrate en alguien a quien quieres.

Levanta la mano y solo tú puedes ver...

-¡Ah! -¿Quién es? ¿Quién es?

-Apolonia, es tu abuela Apolonia.

Pues piensa mucho en ella porque...

¡Apolonia!

Qué bueno.

(NICO) "Mi abuela se llama Apolonia pero yo la llamo Lala

porque es mucho más cariñoso Lala que Apolonia".

-A mí me gusta Lala porque Apolonia no me pega,

tan chiquitita como soy. -(RÍE)

-Adriana, Aurora, mirad.

As de trébol y diamantes. No los perdáis de vista.

Pensad en alguien...

-¡Ay, mi abuelo! -Y esta es tu abuela, ¿sí?

-¡Este es mi abuelo! -Pensad porque... Espera...

Un momento. -¡Chicos!

-¡No puede ser!

-Ay, por favor...

Ay, que ha venido mi abuela, madre mía.

Es que entre nosotras hay una cosita especial

porque yo la quiero mucho, mucho, y ella me quiere mucho, mucho.

Entonces... Explosión de colores.

-Cuando yo tenía vuestra edad, nada me hacía más feliz

que imaginarme dentro de una de estas bolas.

Sujétala así. La cocina y la magia tienen mucho en común

porque son experiencias que ofrecemos a nuestro público,

a vuestros comensales.

Voy a intentar haceros vivir esa experiencia aquí,

en este espacio. Espero que lo disfrutéis tanto...

Mira. Qué guay.

-...como yo lo disfrutaba de niño.

-¡Hala! -¡Qué bonito!

-Es bonito, ¿sí o no?

-Qué guay. -Sí.

-Si de verdad creéis en la magia...

-Sí. -Mira lo que podemos hacer.

-¡Oh! ¡Cuidado!

-Echa humo. -¡Cuidado, cuidado, cuidado!

¡Ah, qué guay!

¡Hay nieve!

Qué bonito.

Y si creéis mucho en la magia...

-¡Qué guay!

-¡Qué guay! ¡Ole!

¡Qué guay!

-(JORGE) Imaginaos a vuestros abuelos.

-Yo tengo dos nietas, a las dos las adoro,

son mi vida, y la de mi mujer.

Pero Henar es especial. Siempre lo ha sido.

-(JORGE) No hay magia mayor que esta magia.

-Te encuentro guapísimo,

majísimo, majísimo. Es una joya.

Una joya de la abuela. -Qué guay.

Qué bonito, ¿no?

Qué bonita la magia, Jorge Blass, muchísimas gracias...

Un placer. ...por este momento único,

por este reencuentro tan bonito

de los aspirantes con sus abuelos.

Gracias por hacer una noche tan mágica.

Un gusto.

Nos veremos en "Efímero", Teatro Marquina. Lo apunto.

Pero yo voy a verte, yo no soy tecnológico, voy a verte.

Cuando quieras. Un placer. Muchísimas gracias.

Que la magia os acompañe. ¡Un aplauso para Jorge Blass!

Gracias. Si pudiera hacer un truco de magia,

absorbería todo el dinerillo del mundo,

compraría una moto de agua, navegaría por el mar

y salpicaría a todo el mundo.

Aurora, ¿más tranquila con tu abuela?

Catalina, creo que ha hecho cosas usted

que antes no había hecho. He salido de Trebujena,

que no había salido apenas nunca. ¿No había salido de Trebujena?

He cogido el AVE, que no lo había cogido nunca, el tren de cercanías,

que tampoco. Muchas cosas nuevas. Primera vez que sale del pueblo.

Es usted la persona más importante para Aurora,

que nos lo ha contado,

porque trajo al mundo a su madre, que es importante para ella.

Ambrosio, Javier no para quieto.

Se mueve más que los precios, de siempre.

Me lo encuentro en las pesadillas, es un poquito así, pesadilla.

(AMBROSIO) "Javier, a partir de ya te tienes que portar bien".

-Si lees mi nombre de usuario en TikTok

ya sabes que soy un demonio. ¿Sabes cómo me llamo?

-Sí, Javier, claro. -¿Cómo me llamo?

-Pues te llamas Javi.

-No, en TikTok me llamo Hesidomuymalo3.

Apolonia, abuela de Nicolás, ¿cuánto hacía que no la veía?

Pues mucho. Él vive en Sevilla

y yo en Madrid.

-Me ha gustado mucho que hayas venido hasta aquí para darme...

-Un abrazo. -Una sorpresa.

-¿Cómo no iba a venir?

Aunque me hubieran traído en camilla.

-Abuela, no digas eso. -¿Por qué no?

-Estás perfecta. -Tú me ves perfecta siempre.

Apolonia, es usted abuela de Adriana Ugarte.

Sí.

Y de cinco o seis nietos más y un bisnieto.

-Mi nieta Adriana nos dio una sorpresa muy grande,

no pensábamos que iba a llegar donde llegó.

Lo que me gustaría también para este niño

cuando haga el "MasterChef". -(RÍE)

-Porque ya sería el colmo de la felicidad.

Daniel, abuelo de Henar.

¿Cuándo ha empezado a cocinar la niña?

Pues hace mucho tiempo.

En broma se metía conmigo en la cocina.

¿Usted tenía un restaurante?

Sí, tuve un bar-restaurante.

-El bar de mi abuelo que no lo venda,

que lo alquile. Cuando yo sea mayor

y tenga la carrera de cocina y todo hecho,

montaré un restaurante que conseguiré Estrellas Michelin.

Antony, ¿quién te acompaña? Mi abuela.

No, no puede ser.

No me engañes, si es más joven que yo.

Que sí. Lidia, ¿es verdad?

¿Eres la abuela de Antony? Sí, sí, lo verifico.

Eres la pescadera de la que nos habla Antony.

Sí.

-¿Habéis visto la abuela

más guapa y joven que tengo? -(RÍE)

Carmen, abuela de Manel. Hola.

¿Le ha hecho algún plato Manel?

Sí, siempre hace cosas, me ayuda muchísimo en casa.

¿Quién decide qué se cocina en casa de la abuela?

La que manda es ella.

-Este amuleto

me lo regalaron el día que hice 14 años

y no me lo he quitado nunca en la vida.

Ahora me lo he quitado para dárselo a él

para que le dé suerte y llegue lejos.

Adriana, te has puesto muy contenta al ver

a tu abuelo. Sí.

-Mucho, yo también.

¿Usted es cocinillas? ¿Se mete en la cocina?

Suelo cocinar los domingos solamente.

Suelo hacer paella. -Gracias a mi abuelo

por enseñarme a hacer paellas. -(RÍE)

Enseguida descubriremos por qué están aquí vuestros abuelos,

pero antes vamos a pasar por la puerta mágica

porque Javier ya no puede más.

(RÍEN) ¿Verdad, Javier?

Como todos.

Poneos delante de cocinas. Vamos a cambiarnos.

Los jueces de normal ya dan miedo pero hoy se han pasado de la raya.

(Música de misterio)

-(TODOS) ¡Oh! -(JAVI) Qué rápido.

¡Lo quiero para mi casa!

¡Yuju!

Así ya no das miedo, Jordi.

Javier, ¿qué puede haber debajo de estas campanas?

Una mezcla de tradición y vanguardia.

Ya veremos.

Tenemos que hacer un plato con los abuelos, ya que están aquí.

Si os parece, vamos a descubrirlo ya.

¡Sí, sí, sí! -Sí, por favor.

-Ay, ay, ay -Qué nervios.

-¡Uh! -¿Qué es?

Aquí tenemos una sopa de ajo.

Yo la sé hacer. Siguiente.

Riquísimos callos. Callos con garbanzos.

El de nosotros.

Rape en salsa. ¡Rape!

-Yo lo sé hacer.

-Yo también. Y mi abuela, también.

-¡Hala! Rabo de toro.

¡Me encanta!

Pues esto es un arroz con gambas y almejas.

Qué bueno. -Arroz.

Arroz negro.

Qué guay. Y la última.

Fideuá con alioli.

Qué bueno. -Qué guay.

Adriana, has estudiado en la escuela "online"

para la repesca. Sí.

¿Te ves preparada para elaborar estos platos?

Sí, más o menos. Tengo una idea, de los que más el arroz negro

y la sopa de ajo. Aurora...

¿Te dice algo ese arroz con gambas y almejas que tienes delante?

Sí, porque me sale muy bien,

además lo hago con mi abuela. Catalina...

¿Quién enseña a quién en la cocina?

Algunas ella a mí y otras yo a ella.

-Mutuamente. ¿Ella qué le enseña?

La cocina moderna, los "piquismiquis" les llamo.

-(RÍEN)

-"Piquismiquis", espero que haya quedado claro

lo que ella llama todas la pijoterías

de esferificaciones, aires de no sé qué,

cremas de no sé qué ahumadas... Todo ese tipo de cosas.

Aspirantes, en este reto tenéis que elaborar cada uno

el plato que tenéis justo delante. Yo lo sé hacer, me sale genial.

Sabíamos que os vendría bien una ayudita

para hacer estos platos. Por eso están aquí vuestros abuelos.

Bien. Henar,

¿has cocinado rabo de toro? Sí, casi siempre que voy

a casa de mi abuelo hago rabo de toro.

Me gusta mucho. Antony,

¿tú los callos los dominas? Dominar, dominar,

tampoco. Pero sí es verdad que mi abuela,

mi madre y yo los hacemos casi siempre

y a ellas dos les gusta, a mí no.

Si los haces, ¿no los probarías?

No. Vaya.

Que los pruebe ella, todos para ella.

Aspirantes...

Vuestros abuelos llevan meses y años enseñándoos

a cocinar y ha llegado el momento de que compartáis con ellos

lo que habéis aprendido en estas cinco semanas.

Los platos son los que mejor se les dan a vuestros abuelos

y debéis actualizarlos aplicando

alguna de las técnicas de vanguardia aprendidas

en estas cocinas. Ay, ya sé... Ya sé.

Eso sí,

los abuelos han cocinado mucho en su vida,

y es el momento de que descansen

y toméis vosotros las riendas. Estarán a vuestro lado

dándoos instrucciones y consejos desde el lateral,

pero no podrán cocinar con vosotros.

Los contadores vuelven a ponerse a cero

y todos tenéis las mismas oportunidades

para sumar puntos y llegar a la final.

Final... En este reto,

repartiremos de seis a un punto.

El aspirante que consiga los seis puntos

se va a llevar además un fantástico premio.

¿Cuál? -¿Cuál es?

¡Una comida o cena en el restaurante "MasterChef"

acompañado de sus padres, hermanos y abuelos!

¡Bien!

(ANTONY) Los seis puntos o te mato, quiero ir

al restaurante. -Os tendréis que esperar...

Aspirantes, tenéis 75 minutos para elaborar

esos platos tradicionales de vuestros abuelos que os gustan.

Contáis con tres minutos más para entrar en el supermercado

mientras los abuelos os esperan en la cocina.

¿Entendido? (TODOS) ¡Sí, chef!

-Abuelo, te quiero

y te voy a poner recto como un palillo

porque quiero ganar los seis puntos. Venga.

-Y yo encantado de que así sea.

El tiempo comienza en tres, dos, uno, ya.

Adelante. ¡Vámonos!

-¡Corred!

Que yo no tengo todo el tiempo del mundo.

Uy, qué buena compra tenéis. Qué pintón.

Venga, para la saca, chicos.

¡Vamos, rápido!

Voy a llamar a Freddy Krueger. No.

-¡Ahí va!

-¡Ya he terminado!

-Ya está, ya está. ¡Tiempo!

¡A cocinas!

Jolín, ¿qué habrá cogido Henar?

De todo. Lleva plomo.

No puede con la cesta.

¡Jordi, un escalón! Ahora voy.

Pónmelo ahí. -¿Lo pongo ahí?

-Gracias, abuelo.

-Adiós, Freddy. Cuídamelo, ¿eh?

Cuídamelo, cuídamelo...

Echa el aceite.

-Tengo que cortar las verduras. -Coge la paellera primero.

-Corta. No los cortes gordos. Así vale. Bien, bien.

-Perfecto, te quiero, abuelo.

-Así, bien. Pequeñito, chiquito y bien.

-Vale.

-Muy picadito.

-Jolín...

-¿A que estás alucinada con mi cuchillo?

-Sí, venga. -Entero.

-Échalo así entero.

-Pica lo primero. -Lo verde.

-Alucinada estoy, hijo. Yo no soy capaz.

-(RÍE) -No soy capaz de hacer eso.

-Abuelo, dame un poquito de ánimo, por Dios,

que estoy en "MasterChef Júnior". -Cuatro dientes echa.

-Ahí, ya está. Coge ese. De ahí los echas directamente a la olla.

-Qué arte, hija.

-Es que ya le he cogido técnica a esto.

Aurora...

Un buen arroz con gambas y almejas. Secretos variados,

contadme. Un caldo que te dé gusto.

Con todo el arroz...

Luego le haces ese sofritito,

el arroz en su punto... Un buen arroz tiene complejidad.

Un arroz es complicado.

-¡Ay! -Ay, madre mía, que te como.

Eres mi vida.

-Ha nacido un pescadero. -(RÍE)

Rape en salsa,

¿qué salsa ahí...? Hay salsas como personas.

Abuela, esto al vacío, con hierbas. Puede ser la salsa de su abuela,

cualquier sabe qué le echa. La he visto con bastante textura.

Un rape enharinado. Muy ligado, sí.

Salsa de azafrán y vino blanco, era más amarillento.

Una receta más clásica.

Más de casa. ¿Solo esa cantidad?

-Vale, esto es solo una ración.

No es como tú haces, que es para la familia.

-Vale, vale.

-Ahí, muy bien. Rabo...

El rabo de toro, el de ternera, que también se guisa es muy rico.

El pimiento rojo y el pimiento verde.

-La mitad de cada uno.

El rabo de toro con puré de patata...

¡Buah!

Qué maravilla. Esto muévelo, Henar.

-Sí, sí.

-Pica los ajos con la tabla limpia, que no se peguen los hollejos

-Ya está.

-No tengas prisa. -Es que me da miedo.

¿Esto lo saco aquí ya? -Sí.

-Ponle bastante, más. Un poco más, más.

Más. -No, que ya le he echado mucho.

-No. -Sí.

-El plato de hoy me parece un poquito complicado.

Bueno, complicado para otros, para mí está chupado.

¿Cómo se hace una buena sopa?

Tienes que sofreír los dientes de ajo con chorizo y jamón.

No le echo pimentón porque si el chorizo...

Si el chorizo es bueno... No necesito exceso a pimentón.

Rehogo el pan del día anterior,

de candeal, que es muy bueno. Y luego un buen caldo,

ahí cocido... ¡Buah!

Y ya se te cae un huevo escalfado ahí.

Y ya... Claro.

Aprieta, donde tienes los dedos... -Abuela, abuela, que lo sé.

Manel va a hacer un clásico, la fideuá.

Sí, qué rico.

Un buen caldo es importante. Sí, efectivamente.

Fideo bien frito, buen sofrito, buen caldo...

Abuela, gracias, ya te puedes sentar.

Voy bien. -No me puedo sentar.

-Sí.

-Tiene que estar muy triturado. -Cháfala.

No te apures. -Me pongo nerviosa.

-No te pongas nerviosa, vas muy bien.

No sabía que hay mucha cultura del arroz negro en Valencia.

En Valencia hacen tantos arroces...

Al final, varían.

Pensaba que haría un arroz valenciano más típico.

Un arroz negro.

Sí, ¿por qué no?

Madre mía. -Ve con cuidado.

-Perdón. Ay, madre mía. -No chafes más.

-Abuela, traerme callos y no pescado...

-Y ni te los comes además, verás qué buenos te salen,

los vas a probar por primera vez.

¿Cómo haces unos buenos callos con garbanzos?

Agua, cebollita, zanahoria, huesito de jamón

y un tomate. Y ya hago un sofrito con pimentón.

El cocinado, cueces el caldo y haces un buen sofrito.

Morcilla, parte la mitad y rodajitas como este dedo.

Mueve la cebolla que se quema.

-Voy a hacer unas gambitas al vacío con aceite de oliva,

que nunca puede faltar en ningún lado.

Importante.

-¿Nos va a dar tiempo? -Tranquila.

Solo el caldo. -Sí, sí.

Si no estuviera con mi abuelo,

estaría en caos, supernerviosa...

Vamos, entraría entrando en pánico.

Pero como está él, estoy supertranquila,

porque he cocinado un montón de veces con él.

-Dale. Muévelo, muévelo. Bien movido.

-Dale, todo, todo. Dale.

-No tengo la menor duda de que me vas a superar.

-(RÍE) -Eso lo tengo clarísimo.

¡Nicolás!

¿No se te olvidará lo de los huertos?

Ahora cuando tenga un poco de tiempo voy.

Vale, que te toca esta semana.

No me los descuides, ¿vale? Vale.

Échalo junto todo, venga, de golpe. Despacito.

-Echa el pimentón y remueve con la cuchara.

-Mira, abuela, flipa, flipa en colorinchis.

-Que lo caes.

-¡Que no lo caigo, que tengo técnica!

¿Qué pasa aquí? ¿Qué tal?

Creo que bien, tengo el fumet que le acabo de poner,

el sofrito...

Bueno, bueno. Las gambas en el vacío...

Oye, tiene buena pinta entonces. ¿Qué platos le dices

a tu abuela que te haga? A ver... A mí...

Su tortilla de patata no la iguala ni Dios, Pepe.

No me lo creo. Lo siento mucho en el alma,

pero eso es sagrado. ¿Cómo ve a la nieta?

Muy suelta, ¿no? Increíble.

Veo que no le está diciendo muchas cosas.

Se fía de ella. Porque está concentrada.

Se fía demasiado.

No es de consejos, no me deja ni entrar en la cocina.

Cuando termine no va a pisar más la cocina,

lo hará todo ella. Uy, qué bien.

Disfruten mucho de este ratito juntas.

Muchas gracias. Que vaya muy bien.

(AMBAS) Gracias.

-Gira tu muñeca, no la cuchara, tu muñeca. Eso.

-Hay que echar el arroz.

-No sé cómo manejar el microondas.

-Tranquila, no corras. -Perdón, perdón.

Me pongo nerviosa. -Pon un poco más.

-Tiene que pitar.

-Hay poca harina ahí, ¿eh?

-Jordi, no sé cómo manejar el microondas.

¿Qué pasa? Voy.

Calamares a la romana. -Sí.

-¿Por qué tienes que hacer esto?

-Es un toque de vanguardia. -Bueno...

Oye. ¿Qué?

Parece un chicarrón esto. Pero...

Hazme caso. Que me lo has quemado, Jordi.

¿Yo? Me lo has achicharrado.

(RÍE) Yo se lo he quemado.

Que Jordi me ha achicharrado el jamón.

Ha hecho ¡puaj!

(RÍE) Ahora dice que es culpa mía.

Anda. Es que...

¿Cómo van las sopas de ajo? Hasta ahora bien.

¿Sí? Sí.

¿Y le hace caso? Sí.

Eso es un milagro. En él sí.

Deme la receta para el hacer caso.

Igual que le sale lo de ser muy trasto,

después le sale lo de... Tengo que confesarle

que yo con Javier me llevo bien. Sí.

Porque yo de pequeño también era bastante trasto.

Bueno, yo también.

(RÍE) Sale la sangre.

O sea que le viene de usted. Sí.

El genio del mal. (RÍE) El genio del mal.

Uno, dos, luego pruebo tu plato.

En la cata te veo.

Me has espantado el día.

-Con Javier estoy sorprendido

porque nunca ha estado tan aplacado

como ha estado hoy. -"Aplicado", no "aplacado".

"Aplicado" es haber estado aplicado a lo que has hecho,

pero "aplacado" es que no has estado tan trasto

como otros días. -Bah.

-Cógela con cuidado, que no se te desarme.

-Tienes que echar todo el tomate porque se queda en nada.

-Ya está, de tomate no voy a poner más.

-Sí, tienes que ponerle más, que eso se queda en nada.

-Es una salsa,

poquito nada más.

-(APOLONIA) El manojito de hierbas que sea el manojo entero.

-(NICO) Ya no voy a poner más.

-Vamos, Henar, que vas estupendamente.

Yendo así, no vendo el restaurante y te lo cedo.

-¡Oh, sí! ¡Sí, sí!

-Vamos a ver si es poco o está bien.

¡Uh! ¡Esto está bien! ¡Aspirantes!

¡Abuelos! ¡Últimos 30 minutos!

Venga, media hora más. Ponle más fuego.

¿Oído?

(TODOS) ¡Sí, chef!

-¡Sí, chef!

-¿Llegaremos a tiempo? -Sí. Yo espero que sí.

-Venga, hijo. Tú no te pongas nervioso.

Tú a lo tuyo. Ahí, echa. Si se va a consumir.

Échalo y ahora machácalo bien.

-Voy a poner la patata.

-Corta la sepia y pónsela toda.

Todo junto, va. -No, espérate.

¿Qué? (RÍE) Mira cómo va.

¿Qué está pasando aquí?

Estoy supernervioso y encima con mi abuela...

Hemos hablado ya del tema de los nervios.

No te sirven ahora mismo de nada. Los dejo aparte.

¿Cómo ve la fideuá? Creo que bien.

¿Sí?

Yo el sofrito lo hago más bien hecho, pero bueno...

Manel... ¿Qué?

Escucha a tu abuela. Vale.

No te molesto más, ¿sabes por qué? ¿Por qué?

Porque tienes mucho curro. Dale caña.

Antony, espérate, que tiene que dejar de salir vapor.

Espérate, no vayas a abrir la olla.

-Gotita a gotita. -Tres gotas voy a poner.

-Aparta esto, aparta esto.

Nico, ¿cómo estás?

Voy muy bien, ya tengo el rape, lo tengo en el horno.

Ahí tengo las almejas y voy a hacer unas chips de claras de huevo

para ponerlas en el emplatado. Creo que va a quedar muy bueno.

Apolonia, ¿cómo le ve? Yo, alucinada estoy.

Alucinada. Me va a superar a mí.

-Le falta sabor.

-Te dije que el manojo de hierbas lo echaras entero,

has echado muy pocas. ¿Cuántos años lleva cocinando?

Desde que me casé.

Me casé con 20, voy a hacer 84. ¿84 va a hacer usted?

Sí, el mes que viene.

Está increíble. ¿Cuál es su receta?

Pues mi receta...

Es comer verduras, comer fruta comer también pasta,

hay que comer de todo un poco en pequeñas cantidades.

Usted está fantástica.

Nico, obedece a tu abuela, que sabe más que nadie.

Como él es un creador, yo le dejo a su aire.

Que cree, que cree.

¿Qué puedo hacer para darle más sabor a esto?

-Como no tritures albahaca o alguna cosa ahí.

-Pues voy a triturar.

-Listo. -Uh.

-Mira, abuela.

-Está dulce, Aurora.

-¿Has visto que pro, abuela?

Esto no te lo imaginabas tú en la vida.

-Vale, con los tomates... -Todo va, dos. Uno...

-Vas a alucinar con lo que voy a hacer con las patatas.

-No me digas. -La técnica va a ser una espuma

de patata. -Qué maravilla, ¿no?

-Se me ha estropeado un poquito.

-Un poquito más.

-Un hueso. Madre mía, ¿qué estamos haciendo?

¿Cómo has hecho estos callos? Yo solo.

También con ayuda de mi abuela, hombre.

Hombre, claro, ya me imagino.

¿Entonces sacas los callos del agua,

haces el sofrito y los metes aquí? Sí, y con esta agua...

Yo lo hago al revés. Añades el sofrito...

Tengo el agua donde han cocido, hago el sofrito

y se lo añado. El éxito de los callos es que esté un rato.

Antony será igual de terremoto aquí que en casa.

Intenso. ¿No para?

Sí, sí, sí. Igual.

Tengo noticias para "MasterChef".

Que se pueden quedar contigo un tiempecito.

-¿Pero no has dicho hace un momento que me echabas de menos?

-Le vamos a añadir y a tapar.

Bueno, os dejo. Gracias.

Que lo paséis bien.

¡Eh! Una buena fideuá ahí.

-Ya está, yo creo que ya. Muévelo un poquito.

-Al lado.

-Cómo está este jamoncito, ¿quieres un poco?

-No, gracias.

-Aprovecha aquello. -Vale.

-Déjalo hasta que digan "cinco minutos",

los callos se tienen que poner tiernos.

¡Aspirantes, abuelos! ¡Últimos cinco minutos!

Perfecto.

-Un trozo de morcilla le pondría yo. No lo estrujes.

Lo negro, que se te ha desmoronado un poquito.

No pasa nada. -Eso es lo de menos.

-No lo estrujes, Antony, que ese plato no va estrujado.

-No sé, pero esto está más jugoso...

-Qué sacarás de ahí.

-Vale, guapísimo.

-¿Para ti cuántos puntos se merece este plato?

-Para mí, el máximo. -Para mí también.

-Queda precioso.

-Ah, que vas a regarlo. -Hombre, claro.

-Estás de encargado del huerto. Muy bien.

-Eso es lo que no tendrías que estar haciendo ahora.

-¿Y qué hago? -Pues mirar.

-Frótalo bien para que se quite eso.

¡Aspirantes, último minuto!

Muy bien ha quedado.

-Del revés, para que se quede bonita.

Bueno, mira, ha quedado bonito.

-Ya. -¿Ya? Un poquito más,

hasta que te llamen dale un poquito más.

-Venga, que la salsa está buenísima, ponle más.

-Ya. -Aquí, un poquito aquí.

-Ole.

-Recoge todo eso que tienes por ahí.

Diez, nueve,

ocho, siete, seis

cinco, cuatro, tres, dos,

uno, ¡tiempo!

Manos arriba. Manos arriba, vale.

Vale, vale.

-¡Bien!

(HENAR) "Yo creo que el rabo de toro nos ha quedado superbien".

Superbien no, buenísimo. No me lo creo.

Es que nos ha salido bien. ¡Está estupendo!

Si quieres aprender todo lo que necesitas saber

sobre cocina, tenemos una novedad.

A partir de ahora, la Escuela Online de MasterChef

amplia todos los meses sus contenidos

para que puedas convertirte en un auténtico MasterChef.

Más de 300 clases con nuevas recetas y trucos

para sorprender a tu familia y amigos con platos deliciosos.

Ya lo sabes, entra en la Escuela MasterChef.

Aspirantes, abuelos, comienza la cata.

Los primeros serán... Henar y Daniel.

¡Adelante, por favor!

¡Venga, chicos! -¡Venga, venga!

¡Venga, Henar! -¡Qué buena pinta!

"Oh, là là".

¡Caray!

¡Hala!

Bueno, Henar, Daniel, nombre del plato.

Fantasía de rabo de toro, en honor al abuelo.

Oye, el plato tiene buena pinta.

(DANIEL) A mí me ha parecido estupendo.

Es un plato de chef, vamos. Hombre, claro.

Está ensayando y haciendo guiños, porque ella se quiere quedar

con el restaurante como sea. Ya me lo ha dicho varias veces hoy.

Vamos a probar, ¿no, chicos? Sí.

Es un plato de... de estrellas Michelín.

Es un plato de serie. Alto "standing".

Bueno, qué le voy a decir a ustedes.

Pues no sé de quién es la culpa. Si está mal, mía.

Si está bien, de Henar.

Pero... ¡Madre mía!

¿Lo has probado, Henar? He probado algunas partes.

¿Y te ha gustado a ti? A mí sí.

¡Uf! Pues a nosotros nos ha encantado.

Porque el plato está... ¡riquísimo!

¡Ay, menos mal! Pensaba que no os había gustado.

Pero de verdad. Me alegro.

El plato está para presumir de ello.

La salsa reducida, el rabo de toro gustoso...

Un poco de sal más. Venga, porque yo soy muy salado.

Pero el plato está para ponerlo en cualquier restaurante serio.

El guiso está muy bien hecho, muy intenso,

muy bien preparado, desmigadito.

Le falta algún punto. El punto de sal.

No puedo parar de comer.

(RÍE) Pues muchas gracias.

Pulen un poco eso de la sal y me preparan la receta

para la Escuela Online, que la tenemos que meter ya,

porque es un guiso serio que lo tenemos que meter.

Claro, que vengan a dar clases. Felicidades.

Buen trabajo. Muy buen trabajo los dos.

Muchas gracias. Daniel, ha sido un placer

tenerle aquí. Gracias por haber venido.

Ahora se tiene que despedir, porque ya se marcha.

¡Ay, qué cosa más bonita!

¡El saludo! Daniel, ha sido un placer,

ha sido un placer conocerle y verle cocinar.

Ha sido un placer estar aquí a mi edad.

Después de verte cocinar, Henar, me quedo convencido de que serás

una buena cocinera, pero cocinera de estrella Michelín.

Y me das tu restaurante, ¿verdad?

¡Hombre, no lo dudes! -¡Bien! ¡Me lo quedo!

Ya. Ya está, paramos.

Bien, bien, bien.

Bueno... ¡Uh!

(TOSE)

Qué exagerado eres. Huele a cuando quemamos madera

en Marbella, por Dios.

En Marbella y en Segovia. Me ha ahogado.

Nombre de vuestro plato. Mis primeros callos.

¿Qué te pasa, que estás nervioso?

He querido ir, desde siempre, al Restaurante MasterChef,

y como no gane los seis puntos, me muero.

Que quieres ganar para comer en el restaurante.

Pues sí. Y que mi plato esté bueno.

Probemos, a ver qué pasa.

Bueno, cosas buenas y cosas malas.

Está sabrosito y creo que le ha faltado

esa rapidez y ese nervio y esa energía que llevas.

Pues esto necesita un poquito de tranquilidad.

Se han quedado demasiados callos y poco caldo...

Le falta ese todo que te dan unos buenos callos

que hayan cocinado su tiempecito, aunque sea justo, pero todo junto.

Y que hay que hacer cosas

como quitarle la grasa, porque molesta.

Yo, sinceramente, para ser unos primeros callos,

no están mal. La técnica encuentro que le va bien.

Lidia, ¿tú cómo lo ves? Yo lo veo bien,

para ser su primera vez. Pero es verdad que yo también

lo hubiera hecho más junto todo.

Yo, normalmente, el chorizo, que es muy graso, lo frío aparte.

Se nota las prisas del nieto.

Y como no para, pues todo tiene que ir más deprisa.

¿Qué tal cocinar con tu abuela?

Superbién. ¡Ah, amigo!

¿Y si, encima, nos vamos al Restaurante MasterChef?

Me encantaría. Eso ya sería la bomba.

Vamos a ver qué pasa.

Estás hecho un superchef.

¡Digo! -¿Casi, casi...?

No, no. Casi, casi no.

Soy chef. -Pues ya está.

Voy a conseguir mi chaquetilla

y me vas a ver tú en la final.

Y los 12 000 euros para casa. -¡Anda!

Nico y Apolonia, contadme el nombre de vuestro rape.

El Derrape... Ah, el Derrape.

A las finas hierbas.

¿Porque crees que está mal? No. Yo pienso...

Porque habrá tenido problemillas.

Yo pienso que estaba muy bien, pero ha habido

algún que otro problemilla, como el de las...

El de las hierbas.

Que se ha quedado muy corto al principio

y, entonces, no le ha dado el sabor que debería tener.

Pero, al final, lo ha podido arreglar con sus triquiñuelas.

He triturado hierbas aromáticas.

He hecho el rape al vacío.

También tiene unas chips de clara de huevo;

tiene unas algas y unas almejas para acompañar.

¿Y Apolonia qué piensa de estas modernidades?

Bueno, yo alucino, porque, además, no me gusta la tecnología.

O sea, soy totalmente antigua. Está usted como yo.

Quédese usted tranquila,

porque, estéticamente, es bonito. Sí.

Muchas gracias. Solo falta probarlo.

Esto viene dentro de la receta de ingrediente

que me ha dado Apolonia para estar igual de guapa

a los 84 años. Con lo cual, dice: "Mucha carne, pescado, verduras,

e ir al gimnasio". Yo voy por buen camino.

Ya puedes empezar. Bueno, Apolonia, yo creo

que sí tiene pequeños defectillos. Claro.

Pero son micro defectos, porque me gusta

la modernización de este plato.

Muchas gracias. Buscar que las cocciones

sean distintas. Una almeja que está justa abierta;

un rape con cocción ajustadita;

una salsita que lo une todo; ese toquecito del huevo.

Como diciendo: "Mi abuela lo hace con huevo rebozado.

Yo le pongo la clarita haciendo referencia a eso".

Para mí, es un gran trabajo, Nicolás.

Muchas gracias. -Gracias.

Está rico. Hay un buen trabajo en este plato,

porque el pescado está bien hecho. Pero hubo un momento

en que dijiste: "Voy a hacer mi versión libre".

Y no escuchas a la abuela.

Me parece muy bien que tengas esa manera de ser maravillosa,

pero del viejo, el consejo.

Que aprenderás un montón escuchando siempre a tu abuela.

Luego, haz lo que te dé la gana, pero escúchala,

que es importantísimo.

Mucho mérito los dos. Muchísimas gracias.

Muchas gracias.

He estado muy emocionada de pensar que venía,

pero lo he pasado bien. Y nosotros con usted.

Aunque me den la mínima puntuación,

estoy muy contento porque tengo aquí a mi abuela

y eso me ha hecho muy feliz.

Y si a ti te ha hecho feliz, hijo, a mí, el doble.

Esto es una espuma de patata y de calamar.

Manuel, ¿no es suya la idea de la espuma de patata y calamar?

No, ni conocía ese truco. ¿No?

Si le digo la verdad, ni yo. (RÍEN)

¿Cómo se llama el plato? El plato se llama Yaya Conchín

y se lo quiero dedicar a mi abuela.

Ah, Conchín es la abuela. Sí.

(MANUEL) Se ha puesto muy nerviosa. ¿Quién?

(ADRIANA) Al principio. ¿Ah, sí? ¿Te ha costado?

El problema de este guiso es que hay que hacer

un caldo muy bueno. Vamos a probar, ¿no, chicos?

Quizás, esté un poco entero, ¿no? ¿O no?

Si está un poco entero,

se nos ha agarrado un poco, sin quemarse,

pero se nos ha agarrado un poco. Sí.

¿Está rico? Sí, porque la tinta, rápido, nos da sal y sabor.

Pero ha quedado un poco así y "asá".

Y esa espuma... Yo no acompañaría un arroz

con una espuma de patata, porque son hidratos de carbono.

Es como comer pan con pan.

No sé qué le aporta una espuma de patata.

Bueno, hemos fallado. Hemos fallado un poco.

Pero, oye, chica, hay que practicar más, Adriana. Ya está.

Es demasiado valiente. Te he visto tan contenta

de estar con tu abuelo, de querer hacer su plato,

su arroz de los domingos. El momento vale la pena.

¡Hombre, que lo vale! Te lo digo.

¿Le ha gustado cocinar con Adriana? Mucho.

Mucho. Pues eso es lo más importante.

Adiós, cariño.

El consejo que te doy, es que te tranquilices para todo,

tanto para tus estudios, como para la cocina.

Que las cosas, no por más deprisa que se hagan, salen mejor.

Exacto.

Manel, Carmen, nombre del plato.

Este plato se lo quiero dedicar a mi abuelo,

a Carlos, que se llama,

y a mi madre. Fideos de Carlos. Muy bien.

¿Y cómo lo has hecho? He juntado el sofrito con el caldo

y, después, he hecho los fideos. Después, lo he juntado todo

y me ha quedado así.

¿Por qué no has escuchado a tu abuela?

Porque me he puesto nervioso y...

Está Carmen así diciendo: "No me has escuchado".

Hemos hecho una fideuá muy justita, Manel.

Vamos a probar. El problema no es

haberlo hecho mal, sino haberlo hecho nervioso

y sin pensar que tenías un gran recurso a tu lado.

(MANEL) Está mal. -Bueno, el caldo, al final,

ha salido bastante bien. -Está mal.

El alioli... está bueno. Está muy bueno. Está muy bueno.

¿Qué ocurre cuando ves unos fideos así de claros?

Algo no hemos sofrito bien. Le falta ese sofrito dorado.

Escuchar a la abuela le hace falta. Y escucharla.

Estaba deseando probar esta fideuá, Manel.

¿Y qué? ¿Cómo ha salido? -Mal.

Pues está... está regulín.

Lo podía haber hecho mejor. Pero yo creo que esto

de los abuelos les ha puesto súper nerviosos.

La llorera que han tenido cuando os han visto,

les ha descolocado.

Hay que enseñarle, que lo va a conseguir,

porque él tiene mano. Te metes más en la cocina

con tu abuela y lo perfeccionas.

Y nos mandas la foto. Vale.

Y escúchala. Muchas gracias por haber venido.

Un placer tenerla aquí con nosotros en "MasterChef".

Mira, yo me siento tan orgullosa... ¡Orgullosísima!

No orgullosa, orgullosísima. -Muchas gracias, abuela.

Me he sentido súper guay contigo. -Gracias, cariño.

¿Y cómo se llama vuestro plato?

No he parado de currar. No he parado de currar.

¿Cómo eres tan sinvergüenza? Mucho.

Delante del abuelo... Es que he cocinado.

Hombre, claro que has cocinado. A eso venías.

Claro, pues he estado ahí

con los huevos poché, luego, ordenando...

¿El huevo poché? Esto es una yema de huevo cruda.

No, esa es una yema curada en sal.

¿Y dónde estaba el huevo poché? Ah, está ahí en ese tarro.

Tráelo.

Es que era por si acaso me salía mal ese.

Es que se le ha roto. Pero si tenía cinco.

Se me ha estropeado un poco. A ver...

¿Se te ha estropeado? No salían bien.

Tiene pintón. Vamos a ver...

¿Por qué está estropeado? ¿Dónde lo ves estropeado?

¡Guau! Perfecto.

Podías haber utilizado este huevo. Yo voy probando, eh.

Con un poco de jamoncito, chorizo...

Ambrosio, ¿qué tal cocinar con el terremoto?

Bueno, pues... Siempre pendiente de él.

Sí, ¿no? ¿Por qué? Si no quemo nada.

A no ser que... Todavía no has quemado nada.

No sé cómo habrá visto a su nieto, si lo ha visto más relajado,

si lo ha visto más tranquilo... Bueno, sí. Un poco más..

No me ha podido ver más tranquilo. -Más asentado.

Más asentado. No ha estado otros días.

¿Me dejas hablar con tu abuelo? Claro.

Como me ha confesado el abuelo que él también era trasto...

También, sí. ¿Ah, sí?

Así que no me puedes reñir. De ahí le viene. Va a ser genético.

Con los años, luego ya... (RÍE)

¿A qué edad se calmó usted? Pues ya mayorcito, eh.

(RÍEN)

¿Vamos a ser iguales? -No, hombre. Tú puedes mejorar.

Ah, vale. -Que eres un niño.

Pero no quiero que se me caiga el pelo.

Javier, ¿están ricas? Sí. ¿Habría mejorado con el huevo

a baja temperatura? Sí. Sí.

Pero me han gustado tus sopas de ajo.

Es verdad que cuando yo trituro, le pongo un poco de jamón,

un poco de chorizo y no le pongo ajo,

porque si le echo todo, ahí exceso de ajo, como pasa aquí.

Es el mayor defecto que yo le encuentro.

El resto, está muy rico, eh.

A mí me han encantado las sopas de ajo.

¿Y la técnica? Me ha gustado mucho

cómo las habéis triturado, la presentación...

¿Pero cómo se te cae? ¿Se vuela? -Sí.

Lo veo yo volar. (RÍE)

Ahórrate el discurso. Y gracias por felicitarme.

¡Felicidades! ¡Lo has hecho... genial!

¡Felicidades! Sí, lo he hecho genial, no como tú.

Te lo prometo, lo has hecho genial. (HENAR) ¡No discutáis!

Aurora, nombre de tu plato.

Arroz de la abuela con toque vanguardista.

Lleva un falso caviar, que son las bolitas.

Ah. Las almejas, que van al vapor,

y las gambas al vacío.

¿Qué le parece las técnicas que le ha puesto?

Me ha encantado. Ha hecho el arroz de la abuela

con toque tiquismiquis. El tiquismiquis.

Bueno, vamos a probar, qué tal.

¿Lo va a hacer en casa? Quiero intentarlo.

¡Ay!

Bueno...

Está bien de punto el arroz.

Es verdad que le falta un poquito de tiempo de sofrito.

¿Tú el sofrito lo haces tan rápido? Sí.

Pero suelo echarle... las almejas,

almejas, también, al arroz,

y gambas, que ella no se las ha echado.

Darle el sabor. Exacto.

Lástima que, en este caso, no aporta nada hacer

una gamba a baja temperatura o abrir una almeja al vapor.

Como dice tu abuela, cuando tienes el sofrito,

abres la almejita y la quitas.

El sabor se va al arroz. Si las abres al vapor,

el sabor de la almeja se va al agua y no aporta nada.

Son técnicas muy bonitas, pero hay aplicarlas

cuando son necesarias y aportan algo.

Aquí no tengo claro si han aportado algo.

Yo creo que sí tiene sentido lo que ha hecho.

Lo que pasa es que te he visto

que llevabas la voz cantante en el cocinado.

Es que eso es un fallo,

que yo me considero que tengo, pero grande.

Escucha, pero después le gusta hacerlo todo a su manera.

Ya. Pues es bueno que tengas esa iniciativa. Es muy bonito.

Pero escucha, porque tendrás la iniciativa,

más la sabiduría de alguien que sabe mucho.

Así que llega el momento de despediros.

Catalina, un placer tenerte aquí.

¡Qué bonito es el amor de abuela y nieta!

Mucho ánimo, mucha fuerza

y pon todo tu corazón, que es lo importante.

Lo que se hace de corazón, siempre está ahí.

Te adoro. -¡Uy! Habrá roto el audio,

porque, por lo menos, mi oído lo ha roto.

Aspirantes, la cata ha terminado

y ahora tenemos que deliberar para repartir los puntos.

¡Suerte! -Suerte y enhorabuena a todos,

porque lo habéis hecho superbién.

A ti seis, a Javi cinco

y a Henar cuatro. -No.

(Música)

¡Suerte! ¡Mala suerte!

Solo espero que Javi no sea

el mejor otra vez. -No.

Vale. Al lío.

¡Ay! ¡Ay, ay, ay, Dios mío! -Enhorabuena y suerte.

Aspirantes, nos ha encantado veros cocinar con vuestros abuelos.

¡Gracias! -¡Gracias!

Y que la mayoría de vosotros les hayáis hecho caso.

Pero no solo en estas cocinas, hay que escuchar

los consejos de los abuelos en la vida, en general,

porque le debemos todo a los abuelos.

¡Claro! ¡Obviamente!

Los tres puntos son para un aspirante

que ha cocinado tranquilo y tenemos que reconocer

que se lo debemos a su abuela, que le ha transmitido tranquilidad.

Nunca había cocinado este plato ni la había probado,

y aunque tenía defectos, estaba rico y sabroso.

Ese aspirante es... Antony.

Antony. (GRITAN CONTENTOS)

¡Muy bien!

¡Tres puntacos! ¡Está superbién!

Los cuatro puntos se los lleva un aspirante que ha cocinado

muy seguro de sí mismo. Y tenemos que reconocer

que ha defendido y actualizado su plato con bastante éxito.

Y ese aspirante es... ¡Javier!

(GRITAN CONTENTOS) -¡Superbién!

¡Muy bien! -¿Cuántos son? ¿Cuatro puntos?

Los cinco puntos se los lleva un aspirante que ha sorprendido

a su abuelo en estas cocinas.

O a su abuela. O a su abuela.

No ha seguido su receta, pero ha visto que iba

por el buen camino y le ha dejado innovar

y nos ha presentado un plato muy bien actualizado.

Aurora, tú. -¿Qué dices?

Y esos cinco puntos son para... -Aurora o Nico.

¡Nicolás! (GRITAN CONTENTOS)

¡Muy bien!

Henar, que te vas al restaurante. -¡Que te vas al restaurante!

Los dos puntos los suma un aspirante que ha confesado

que su plato no le parecía fácil y no ha querido confiarse.

Ha trabajado concentrado, siguiendo los pasos de su abuela

y ha presentado un plato correcto, aunque con algunos defectos.

Ese aspirante es...

No. Aurora.

¡Olé! ¡Olé! ¡Muy bien! (APLAUDEN)

¡Muy bien!

El aspirante que se lleva los seis puntos y, por tanto,

la comida o cena en el Restaurante MasterChef

con sus padres, hermanos y abuelos es alguien

que nos ha confesado que ya había hecho ese plato

anteriormente con su abuelo,

y eso le ha dado confianza.

Los seis puntos y el premio del Restaurante MasterChef

es para... ¡Henar!

¡Por favor, por favor!

¡Henar! ¡Felicidades! ¡Bien!

(HENAR) ¡Vamos al Restaurante MasterChef!

(DANIEL) ¿Sí? -Me hace mucha ilusión llevaros,

porque, a ver, ya probaréis la comida muy moderna

que hay en ese restaurante.

Para aprender. -Claro.

Por tanto, acumulan un punto en esta prueba: Manel y Adriana.

Muy bien, venga. -Bien, chicos.

Lo has hecho muy bien.

Aún quedan dos retos por delante para acumular puntos

y conseguir el pase a la final.

Pero antes del viaje que nos espera,

que os adelanto que será una aventura

de las que hacen historia,

vamos a formar los dos equipos para la prueba de exteriores

aquí y ahora. ¿Qué?

¡Pero que no me toque con él! -Al azar, venga.

Dentro de este saco hay cuatro elementos rojos

y cuatro azules.

¿Lo ves? Vais a venir de uno en uno

a coger uno. Vale, guay.

Como me toque con él, muero.

Azul. ¡Javi, azul!

Antony, ven para acá. Como me toque azul...

¡Rojo! ¡Gracias! ¡Que te amo, guapo!

Yo no tengo ganas de pelea ni de nada.

Yo ya quiero que nos llevemos bien, pero que no seamos amigos.

Y es... ¡Azul!

¡Azul!

¡Jo! Mejor.

Como no cojas el rojo, Henar... -Que coja el azul.

¡Bien! ¡Bien! -¡Rojo!

¡Vamos, Aurora! Aurora, el rojo.

¡Rojo, rojo, rojo! -Que con ella, lo tenemos ganado.

¡Rojo! (GRITAN CONTENTAS)

¡Muy bien!

Ya está, ya hemos perdido. -¡Aurora, te vienes conmigo!

Vamos, Adriana. ¿Qué quieres? ¿Rojo o azul?

Me da igual. Así me gusta,

a disfrutar y a pasarlo bien.

¡Rojo! (GRITAN CONTENTOS)

Por último, Manel. Ya estamos perdidos.

Hombre, va a tocar azul.

¡Azul! -Somos cuatro en el equipo rojo.

Nico, ¿qué te pasa? Que estamos perdidos.

¿Por qué? -Porque solo somos tres.

¿Y tú qué sabes si ganáis? Bueno, vamos a hacer el recuento

y no lloréis, por favor.

El equipo rojo queda formado por Antony, Henar,

Aurora y Adriana.

Y el equipo azul: Javier, Nicolás y Manel.

¡Ya está! Así que... ¡Vámonos!

¡Bien! -¡Adiós! ¡Hasta luego!

(NARRA) Nos vamos hasta Cantabria, tierra de belleza infinita.

Además del impresionante paisaje que contornea al Cantábrico,

bajo sus frondosos bosques se esconden

algunos de los mayores tesoros de la historia,

como por ejemplo, la cueva El Soplao.

Llena de impresionantes estalactitas y estalagmitas,

esta gruta demuestra que la naturaleza es capaz

de esculpir auténticas joyas subterráneas.

Pero no solo el agua ha hecho magia en Cantabria,

también el hombre. Entrar en la cueva de Altamira

es adentrarse en una capilla Sixtina del arte rupestre.

Aunque por su perfecto estado de conservación

cueste creerlo, estas pinturas

llevan dibujadas aquí desde el Paleolítico.

Están consideradas Patrimonio de la Humanidad

y todo gracias a la curiosidad de una niña.

Hoy vamos a descubrir la fascinante historia

que esconde esta caverna.

Bienvenidos a Altamira, aspirantes.

(ASPIRANTES) ¡Gracias, chef!

Estamos en la semifinal y queremos celebrarlo

haciendo un viaje imaginario.

Cerrad los ojos y dejaos llevar.

Estamos en el año 35 000 antes de Cristo.

Fuera hay animales salvajes y todos somos cazadores.

¡Hala! Nuestras herramientas están hechas

de sílex tallado y vivimos en esta cueva.

Faltan siglos y más siglos para que se inventen las bicis,

las guitarras o las consolas.

¿Se os ocurre qué podríais estar haciendo para divertiros?

Comer. -Cocinar.

Comer, cocinar o matar.

Pintar. -Pintar.

Pues Aurora tiene razón. Los hombres y mujeres

que habitaron Altamira en el Paleolítico,

se divertían pintando.

Si miráis hacia arriba, veréis el resultado de sus dibujos.

¡Hala! -Pintaban animales.

¿No os parece impresionante lo que hicieron

solo con la ayuda de carbón, arcilla y óxido?

¡Sí!

(HENAR) Quien pintó las cuevas, no tenía ni idea

de que iba a ser un superartista

y de que esto iba a ser súper superfamoso.

Quiero que sepáis, aspirantes, que si hoy estamos hablando

de estas pinturas, es gracias a una niña de ocho años

llamada María.

¡Hala! -¿María?

Hubo un derrumbe y la cueva a la cueva

estuvo taponada durante 13 000 años.

En 1868, un cazador, que buscaba a su perro perdido,

la encontró.

Un amigo suyo, aficionado a la paleontología,

al oír hablar de la caverna, pues, fue a inspeccionar.

Pero tampoco vio nada nuevo.

La suerte es que, en su segunda visita,

le acompañó su hija María y a ella sí se le ocurrió

mirar hacia el techo.

Y así es cómo, gracias a la curiosidad de una niña,

este lugar pasó de ser una cueva cualquiera,

a la roca con las pinturas rupestres

más valoradas del mundo.

¡Guau!

Una cosa. ¿María ya está muerta? Ya tendrá...

En 1868, más o menos... Hombre, tío...

Es la lógica.

¿Querrías haber ligado con María? Pero si yo no ligo

con las personas de 1864.

¡Eh! Que a ti te gustan mayorcitas.

Os hemos contado esta historia porque queremos que sigáis

el ejemplo de María y no pongáis nunca límites

a vuestra curiosidad.

Sobre todo, en la cocina. Representáis el futuro

de la gastronomía y ese futuro debe regalarnos sabores

y texturas nuevas.

Así que hoy vais a enfrentaros al cocinado

con más técnicas de vanguardia de vuestro paso por "MasterChef".

¡Hala! -¡Maldita sea!

Tendríamos un momento súper chulo si explotara un sifón.

¡Oh! ¿Qué ha pasado? Qué mala idea tienes, eh.

Solo te digo una cosa,

no quiero ni una mancha de sifón. Así te lo digo.

(JAVIER) Me han dado caña con lo de que soy un demonio.

Pero pondré todo de mi parte,

porque, como sea, tengo que ser finalista.

Como es la última vez que cocinaréis por equipos,

queremos otorgar el privilegio de ser capitanes

a los dos aspirantes que aún no han tenido

la oportunidad de liderar.

Así que, Adriana, Manel... ¡Vais a ser los capitanes!

¡Qué bien! ¿Contentos con la oportunidad?

(AMBOS) ¡Sí, chef! -Sí, yo, genial.

No sé si va a ser difícil. Se te ha cambiado la cara.

(MANEL) Ser capitán es un marrón,

que te lo pegan ahí. "Tú vas a ser capitán".

¿Sabes? Y es como un poquito complicadillo.

Ha llegado el momento de descubrir ese menú de vanguardia

que os adelantaba Jordi.

Y estoy convencido de que os va a encantar,

porque os va a permitir transformaros

en cocineros cavernícolas

en pleno siglo XXI. ¡Uh!

Así que muy atentos. Comenzamos con el equipo azul.

Láminas de bisonte con cremoso de queso picón y vinagreta

de frutos secos. ¿Es bisonte de verdad?

El bisonte tiene diez veces más hierro que la vaca.

Mi madre tiene bajón de hierro. Pues ya sabes, bisonte.

Equipo rojo, es vuestro turno.

Elaboraréis...

¿Qué es? Lubina asada con salsa de nécoras

y guisantes esféricos.

(GRITAN CONTENTOS)

¡Qué guay! ¿No pensaríais iros

de "MasterChef" sin hacer esferas, no?

¡Hombre! -¡Claro que no!

Yo limpio pescado rápido.

Como segundo plato del menú, el equipo azul haréis...

(MANEL) ¡Oh! ¡Qué buena pinta! Lomo de ciervo

con espuma de frutos rojos y raíces.

¿He escuchado bien? ¿Lomo de ciervo?

Y para terminar, el equipo rojo prepararéis el postre.

¡Postre! -¡Antony!

Sobao con helado de leche merengada.

(GRITAN CONTENTOS) -¡Qué guay!

¿Contentos con los platos cavernícolas que os hemos traído?

(EQUIPO ROJO) ¡Sí, chef!

Unos más que otros, por lo que veo.

Mira, te guste o no, seguro que lo haces bien.

(NICOLÁS) Hoy no estoy con mucha actitud de ganador

de esta prueba por equipos, porque somos uno menos,

y, además, en nuestro equipo tenemos a Javi.

Eso me preocupa un poco. Pero bueno... aquí estamos.

¡Atención, aspirantes! Daréis de comer a 50 cántabros,

que no pueden sentirse más orgullosos de su tierra

y de su gastronomía.

Como siempre, nuestro supermercado proveedor de alimentos

os facilitará los ingredientes necesarios para cocinar

y donará el excedente que no utilicéis...

(TODOS) ¡A comedores sociales!

Disponéis de 200 minutos para elaborar el menú.

¿200?

Y os advierto, desde ya,

que no os va a sobrar ni un segundo.

Capitanes, venid a por vuestros delantales.

Y ahora sí... ¡Todos a por ingredientes

y a cocinas en tres, dos, uno! ¡Ya! ¡Vámonos!

¡Venga! ¡Venga, chicos!

(Música)

¡Venga, chicos!

¡Vámonos! ¡Eh!

Pero bueno... ¡Un golpe bajo!

¡Venga, adentro, a las cocinas! Ya sabéis qué significa

el servicio escalonado. Así que, equipo rojo, aprovechad

estos 15 minutos de espera para ir maquinando cómo organizaros

¡Vale! Y vosotros, equipo azul,

empezad a calentar porque vuestros 200 minutos

arrancan en tres, dos, uno...

¡Suerte a todos! ¡Vamos! ¡Escuchadme!

Manel, a mí... -Primero, que hable Manel.

La máquina de embutidos y el sifón, así que me gustaría.

Sí, todo lo mejor. -Vamos a hacer una cosa.

Nico, tú te pones con la vinagreta. -Ahora mismo.

Vale. Y tú y yo vamos a ver quién es el que corta más la carne.

Yo, es que yo... -¡Esperamos, esperamos!

Te quiero fuerte, eh, hoy. -Vale.

¡Venga, que somos un equipo! -¡Venga!

¡A currar como si no hubiera un mañana!

¡Escuchad! No nos tenemos que confiar,

porque ese equipo vaya mal. Que, a lo mejor, va genial.

¡Mira, mira!

¡Que no le metas el dedo en el ojo! -¡Antony!

Que me gusta, me relaja.

No veas estos huesos. Nosotros empezamos con la carne.

El vinagre.

Son 500. Cuidado, eh.

Muy bien.

(NARRA) Para su primer plato, el equipo azul cortará

lonchas de carpaccio de bisonte, que acompañará

con crema de queso picón y vinagreta de frutos secos.

Oye, yo también quiero probar qué tal se me da el corte.

Venga, corre. Javi, tú ve haciendo...

Pon una bandeja con los huesos. -Dame el guante.

Pon una bandeja con los huesos. -¿Por qué lo haces tú?

Javi, es que... Por favor, venga, Javi.

¡Venga!

Mira qué corte, qué láminas. -El mío sale más finito.

Vale, pues hazlo tú, hijo mío. Siempre tienes que ser tú.

Javi, ahora me toca a mí.

Ve poniendo los huesos en una bandeja, tío.

(NARRA) Con los huesos deben preparar un fondo

con el que salsearán el lomo de ciervo.

Terminarán el plato con espuma de frutos rojos y raíces glaseadas.

Hay que apretar la carne. -Sí, sí.

Es que no va. -¿A quién le ha salido mejor?

A mí. -Hazlo tú, Javi.

¡El guante, por favor! -Platito.

Manel, ven y prueba esto. -Vale.

Vale. -Esto... no sé qué ponerle.

Pica un montón, tío. (TOSE)

Más vale hacer.

¿Vamos a hacerlo genial? (TODOS) ¡Sí!

No lo vamos a hacer genial.

¡Lo vamos a hacer fenomenal, exquisito y lo mejor!

¡Y si lo dice Henar, eso va a misa!

Antony... -¡A misa!

Si te digo que pares... Venga, ya está.

Espérate... Antony, es tu capitana. Si no le echas cuenta a ella,

me la vas a echar a mí.

No. -¡Eso te lo digo ya!

¡Ha venido el pibonaco!

Equipo rojo, no sería la primera vez que un equipo

con un aspirante extra pierde. Ya, ya.

Así que nada de confiaros

y meted caña desde el principio. Claro que sí.

¿Oído? (TODOS) ¡Sí, chef!

Pues ahora sí, a cocinar en tres, dos, uno... ¡Suerte!

Henar, tú te vas a poner a descamar los pescados.

Limpiar los pescados y guardar las espinas y todo.

Aurora, tú te vas a poner a hacer el sobao,

porque es complicado.

Antony, tú te vas a poner a hacer la leche...

El helado de leche merengada. -¡Bien!

¿Todo el mundo está de acuerdo? (TODOS) ¡Sí, chef!

¡Venga, vamos! -No os relajéis, que empezamos.

Vale. El pescado no viene destripado. Tiene toda...

Da igual, tía. Mete la mano y lo sacas.

Ya lo sé. Es lo que voy a hacer.

(NARRA) Para su primera elaboración,

el equipo rojo limpiará y troceará las lubinas,

que, una vez asadas, servirán sobre salsa de nécoras.

Por último, añadirán esferas de guisante.

Echa veinte.

Que ponga "veinte", ¿vale? -Vale.

Venga... -Vale, me he pasado un poco.

¡Ah, no, no! -¡Antony! ¡Cuarenta y pico, tío!

¡Tía, que es así! -¿Tú no querías hacer el postre?

Pues te pones firme con el postre. -Venga, tranquila.

Sí, tranquila, chef.

(NARRA) El postre consiste en una base de tofe

en forma de mano sobre la que pondrán

una porción de sobao pasiego y helado de leche merengada.

¡Venga, chicos! -Voy a montar esto ya.

¡Adriana!

¿Qué? -Adriana, ¿así?

No, tiene que estar súper montado.

Tiene que montar un montón. -Vale.

Oye, Samantha, ¿qué quieres? ¿Qué traes aquí?

Quiero que os mimeticéis con el ambiente

y que hagáis los mismos juegos

que hacían las personas del Paleolítico.

Eso se llama azagaya. La azagaya, ¿lo sabías?

¿Sabes lo que he jugado yo a esto de crío?

No te lo imaginas. Lo que has cazado.

Tiene ventajas. Esto no lo has conocido.

Cuando yo estaba con la azagaya, tú estabas con la Play.

A Mariví la cazaste con esto. Al vuelo.

Esto es la azagaya y va con un propulsor.

Y quiero que cojáis cada uno la vuestra y que tiréis.

Se tira una vez y esa es la que vale.

El que lance más lejos, elige equipo, ¿vale?

Venga. Pongo el pié aquí.

Hala, Jordi, tira.

Intenta no desviarlo, eh. A ver, cuidado...

¡Vamos!

¡Oh! He llegado a la rama.

Bueno... ¡Lo has hecho muy bien!

¡Bien! ¡Campeón, el intransferible Jordi Cruz!

(GRITA CONTENTO) ¡Ay!

¡Campeón! Más fuerte, joven.

¿Qué ha pasado? Y eso que le di al árbol.

¿Estás contento? Se te quedó cara de tonto.

Jordi, ¿a qué equipo eliges? Voy con el azul.

Tú vas con el equipo azul. Son tres.

Está Javi, que es mi pupilo del infierno.

¿Y tú, Pepe? Yo voy con el equipo rojo.

Con Antony, con las chicas... Encantado.

Maravilloso. ¡Pues todo el mundo contento!

¡Chicos, vámonos! -¡Vamos!

Nico, un bol y vamos pesando todo.

Bien. -Manel, hazme caso un momento.

¿Qué quieres? -Esto del carpaccio

se está poniendo blandito, así que lo vamos a dejar

para luego para que no se oxide. -Vale.

¿Cómo va la vinagreta? La veo divina. ¿La has probado?

¡Que no, que eso no vale!

¿Por qué no vale? -Porque no vale.

Manel, hemos estropeado una de vinagreta.

Ya lo sabe. -Chicos, vamos a hacer otra.

Aceite 0,4, un litro.

No. Necesito esto. A mí me han encargado la vinagreta.

Ahora te aguantas.

Pero que me ha mandado a mí otra vez Manel.

¡Que no! ¡Que me han mandado a mí! -¡Chicos, no discutáis!

Me ha mandado a mí desde el principio

con la vinagreta y me he aguantado.

La cosa que a ti te gusta, la haces,

pero cuando te dicen que no... -¡Cállate!

¡No, te callas tú! -¡No, te callas tú!

¡Javi, para de discutir! ¡Y tú también!

¿Tú me has dicho que haga la vinagreta o no?

Sí, hazla. -Voy a pesar el aceite.

Ahora se ha puesto él con la vinagreta.

Ahora te aguantas y haces otra cosa.

¡Venga, chicos!

¡Adriana, mira qué bien! -Dime...

Esto creo que ya está montado. -No, tiene que estar más montado.

¡Mira, mira, mira! -Para que esté montado un merengue,

si le das la vuelta, no se tiene que caer.

Y esto está líquido. -Vale.

Ahora voy a introducir la leche. A ver, leche, leche...

No hay leche. ¿Cómo voy a poner a infusionar nata sin leche?

¡Hay que hacer el helado y no hay leche!

¡Ya está, chicos! ¡En un pispás!

¡Buscad! -No hay leche. ¡No hay leche!

¿Pero qué pasa por aquí, aspirantes?

¿Qué son estos gritos? ¡Leche, por favor!

¿Y qué se hace en Cantabria cuando no hay leche?

¿Tenemos que ir a ordeñar? ¡Claro! Tendréis que ir a ordeñar.

Vale. -Yo, Manel, "por fa".

Y el elegido del equipo azul

para ir a ordeñar cabras es... ¡Yo, yo!

¡Javier! ¡Toma!

¡Henar! ¡Bien!

¡Venga, vamos! ¡Nos vamos de excursión!

(AMBOS) ¡Bien! (TARAREA)

Javier va a coger leche de vaca y se lo va a pasar bien.

Y nosotros aquí sufriendo por nuestro plato.

La vinagreta aquí va, ¿vale?

Ve cortando la carne, Nico. -Vale.

Bueno, equipo azul, ¿cómo lo lleváis?

Bien. Bueno, solo somos dos. Te he elegido para estar

en tu equipo. Hay que hacerlo bien. Sí, sí.

¿Qué tal tu debut como capitán? Bien. Un poco asustado.

Así no se gana, eh. Ya, sí.

Sí, sí. A ver, ¿cómo has organizado

a tu equipo y reorganizado? Porque Javier se ha ido a ordeñar.

Sí, por eso.

Se ha "escabullado". -Le he echado la carne a Nico

y yo estoy haciendo el caldo.

La carne a Nico y tú estás con la salsita.

Bueno, este es el caldo. Una cosa que me parece

que habéis hecho muy bien, que es probar a quién

se le da mejor hacer el carpaccio, dejar la tarea

para que no se oxide. Exacto.

Esa decisión me parece bien tomada. Me gusta.

Ahora que no está Javier... ¿Cómo lo veis hoy?

Mira, es muy pesado, porque siempre tiene que estar

"in the top". "In the top".

En vez de perder el tiempo en ir contra él

y en discutir a lo loco,

tenéis que ser un "team", un equipo.

Sí. De momento, la cocina va bien,

pero me falta un poco de ritmo. ¡Capitán!

Sí. ¿Sabes qué tienes que ser hoy?

¡El Capitán Cavernícola!

Caña, caña. Me pongo las pilas.

Poneos las pilas, ¿vale? Vale. Gracias, Jordi.

Jordi tiene razón, Nico. Tenemos que confiar en nosotros.

Venga, vale. Vamos a confiar un poco en Javi,

a ver qué... a ver si puedo confiar en él.

Bueno, bueno, bueno. ¡Qué divertido!

Este es mi mejor plan de "MasterChef".

Bueno, señor Javier, le presento a sus tres cabras.

Tiene usted que sacar dos litros de leche de cabra.

Señorita Henar, tiene usted aquí a la Morita

y le tiene que sacar dos litros de leche de vaca.

Así que... ¡Adelante! ¡Vamos! ¡Adelante!

Vale. Coge tu cubo.

¡Hola, guapa! Te voy a llamar Diablo, que eres como yo.

¿Habéis probado alguna vez? No.

Yo sí, pero... con gente. -¿Cómo se hace?

Así, te sientas. Ponte el taburete bien cerca de...

Javier, ¿esa es la distancia desde la que vas a ordeñar?

Es que muerden, ¿no? No. Tú tienes que colocarte...

¡Vamos!

¡Ah! (RÍE)

No seas miedica, Javier. Miedica...

Que no... ¡Ah! ¡Ah!

(ADRIANA) ¡Venga, chicos!

(ANTONY) Esto ya está, Adriana. -A ver, ¿esto ya está perfecto?

Esto ya está. -Vale, muy bien, échale el azúcar.

Vale, voy. -¿Te mando una tarea para hacer?

-¿Cuál? -Para la salsa

creo que había que pelar zanahorias.

No, yo voy a hacer el postre. -Antony, te lo advertí

al principio, lo que te dijo tu capitana va a misa

y si no, me voy a cabrear. -Tú no eres nadie...

Callaos, venga. -Venga, hombre, venga.

Tía, yo quiero probar. -No, lo puedes probar

y menos con el dedo. Equipo rojo, ¿qué pasa aquí?

¿Cómo estamos? Perfecto.

¿Cómo está esa capitana que debuta hoy a lo grande?

Genial. Vamos por platos

y vamos por partes. Sí.

La lubina, ¿quién se ha encargado de ella?

Henar, pero se ha ido y estoy yo.

¡Ojo! Ya podemos correr porque no veo la salsa de nécoras.

No. -Está cortando la zanahoria

para el sofrito. Ya, pero, Antony,

con esa zanahoria ya me vale. Vale, voy, esta.

Es que eso tarda, necesitamos los esféricos

de guisantes. Capitana, no te oigo mandar.

No, vale, Aurora. Mándame.

Tengo que terminar el pescado. Llevamos 50 minutos de cocinado

y todavía no he visto nada al fuego,

esto es preocupante, chicos. Antony, ya está, vamos rápido.

Vuelvo en un momentito, ¿vale?

No se organizan, miedo me da.

¡Lo que nos ha dicho Pepe es que nos tenemos que dar prisa

porque si no, no llegamos y no lo veo!

¡Venga, chicos¡ -Un poquito más de ritmo,

pero un poquito. -¡Oh, me agobio!

¿Cómo llevas la carne, Nico? -Muy bien. Manel, ¿te parece

que me ponga con el cremoso cuando acabe que me falta poco?

-¿Sabes por qué no hacemos lo del queso?

Porque necesitamos la leche. -¿Has ordenado alguna vez?

En mi vida he ordeñado. -En tu vida, yo sí.

¿Has ordeñado tú? -Yo he ordeñado vacas y cabrones.

Es un trozo o... -Es supersatisfactorio, la verdad.

Que yo soy de ciudad, que no soy de pueblo.

Voy a tocar la teta.

(BALAN) ¡Ah, qué asco las tetas!

Jamás pensé que iba a hacer esto, no pienso seguir.

A ver, Henar, te voy a decir. -¡Huy!

A ver, Henar. -No, que te va a dar una coz.

Que no me va a dar una coz, no me va a dar una coz.

No, no... ¡Ah!

(MUGE) -¡Javi!

A ver, ¿qué estáis haciendo? Pobrecita la vaca,

me habéis descolocado todo, la habéis asustado, ven, mi amor.

A ver, el taburete lo metes aquí, vamos, mira qué fácil.

Mira qué fácil era, Henar, da un gusto.

Voy a intentarlo yo con la mía.

Ahora sí que te atreves, Javier, mira.

Esa es que parece de la típica de las pelis.

Esa me encanta, ¿ves? Ya tengo la leche.

Samantha, ¿cómo lo haces? A ver, vamos.

Javier, ¿qué te pasa con la cabra, no has sacado nada?

No, es que, a ver, déjame probar a mí.

Henar. Escuchadme una cosa,

llegamos mecía hora, como no habéis sacado

nada de leche, voy a hablar con Milagros, la dueña del sitio,

que me dé dos litros de leche de cabra y de vaca

y así nos quedamos tranquilos, pero no se lo digáis

ni a Pepe ni a Jordi, esperad que voy a por la leche.

Yo no puedo ordeñar una vaca,

es que se mueve, que si te da una coz,

que si hace así de repente,

yo para esto no valgo, para esto no valgo.

(ADRIANA) Venga, que esto huele de maravilla.

¡No!

Mira, chicas, llevo aquí el micro para cantaros Madonna.

# Perdona, # ¿qué te crees Madonna? ¡Eh, eh! #

Antony, tío, que no lo estás moviendo.

¡Que sí, trae! -Es que contigo me estreso.

Cállate ya, pesada.

Vamos a ver, ¿qué no hemos entendido

de la crema de nécoras? ¿Esto qué es?

El sofrito, pero creo que tiene mucho aceite.

Efectivamente, no es normal. ¿Y qué has hecho con las gafas

que las tienes así dobladas? He hecho así al rascarme.

Mira, póntelas como yo, póntelas como yo,

¿te gustan estas con las dos patillas?

Pepe, necesito que alguien se lleve mi gafas.

¿A dónde, a arreglar? Sí, a un de esto médico.

¿Dónde es esto médico qué es eso médico?

En "MasterChef" hay médicos. ¿"MasterChef" oftalmólogo

es lo que buscas tú? Sí.

¿Voy poniendo nécoras? Cuando me digas, Pepe.

Quitamos aceite, rehogamos y hacerlo bien

si no, la salsa tendrá exceso

de grasa y no nos interesa, ¿me entiendes?

¡Que no le des más! -Tiene que venir Henar

porque si no, esto... Oye, pero vamos a ver,

a ver, Henar vendrá cuando tenga que venir,

mientras hay que hacer cincuenta cosas.

¿Qué pasa con el guisante, quién se pone con el guisante?

Veo desorganización en ese equipo, chicos.

¿Qué dices? ¿Que qué digo?

Encima discutís y soy yo el que qué digo.

¿Estás llorando? Aurora, tranquila, tranquila.

Es que hay que hacer todavía un montón de cosas.

No, que habrá tiempo, escúchame, con lo bien que cocinas,

con lo bien que lo haces, estás llorando.

¿Qué pasa, cuéntame? Que se tranquilice.

¡Eh, ¿qué ocurre, qué ocurre?!

(LLORA)

Que no están saliendo las cosas bien.

Vale, pues en vez de llorar, tienes que poner un poquito

de orden porque yo sé que tú cocinas de maravilla,

pero no te pongas así que es peor, tú para adelante

luego ya veremos qué pasa, pero tú para adelante,

tú puedes, confío en ti. Venga, anímate, vale.

Vale, Pepe. Te lo digo, te lo digo.

-Te está diciendo la capitana que cortes tomate!

¡Antony, corta tomate ya, venga!

He llorado porque me gusta hacer las cosas bien y hay alguno

que está metiendo la pata gorda, pues es como que me cabreo

y exploto llorando, pero es normal en mí.

Pero, venga mueve, niño, que se te va a quemar.

¡Parad, tranquilidad! -Están chillando, tío.

Ya, a mí una cocina que chilla pues vamos mal.

-Pues vamos mal. -Está tardando Javi.

-Está tardando mucho. -A ver si viene ya.

Por favor, que venga ya la leche, por Dios.

¡Ya estamos aquí con la leche!

¡Vamos! ¡Ay, Javi, menos mal!

Henar, hemos entrado un poco en caos.

Tengo que deciros que estoy superorgullosa

del trabajo que han hecho Javier y Henar.

Los dos han conseguido el objetivo, traernos los dos litros de leche

que hacen falta y han sido supervalientes.

¡Bien! -Muy bien, chicos.

Y ahora, sí, poneos las pilas porque acaba de cumplirse

el minuto 94 de cocinado.

¿Qué? Así que... ¡corred, ¿oído?!

(TODOS) ¡Sí, chef!

Bueno, me voy a cambiar de botas.

A currar como si no hubiera un mañana, chicos.

Tengo que hacer el cremoso.

Qué ordeñada. -Claro que sí.

-¿Qué tal la experiencia, cómo ha sido ahí

sacar de la tetirra?

Pues tenía unas tetas que te cagas. -¡Henar, ¿cómo ha sido ordeñar?

¡Buah! Un cague tremendo al principio, tenía mucho miedo.

Me estaban dando coces, pero luego me he atrevido.

Aspirantes, ha venido a echaros una mano

uno de los mejores chef de esta tierra.

Desde el restaurante Annua, en San Vicente de la Barquera,

viene el dos estrellas Michelin, Óscar Calleja. Un aplauso,

adelante, amigo, un placer, ¿cómo estás?

Óscar, me han chivado

que abriste tu primer restaurante con 11 años.

Realmente, no es que abriera mi restaurante, es que jugaba

a que tenía un restaurante en casa. ¡Qué bueno!

¿Y ya dabas tu toque mejicano a los aperitivos?

Bueno, de hecho, a los nueve años aún todavía estaba en Méjico

con lo cual sí. Habrá gente a la que le sorprenda

que mezcles los productos locales cántabros con los mejicanos.

Bueno, al final pensad que muchos de los productos

que utilizamos por no hablar del 90% o el 80%,

pues lo trajimos de América,

con lo cual tiene todo el sentido del mundo. ¡Hola!

¿Has visto qué educaditos son? Sí, sí, ya veo

que les tenéis bien educados.

Buenas tardes. Buenas tardes.

Adiós, buenas noches. Hacemos una cosa,

¿te parece ver al equipo azul que están más tranquilos

y sosegados? Ahí hay mucho grito. Vamos a mi cocina, ¿vale?

Venga, Óscar, hasta ahora. Adelante.

Oye, Javi, da gusto verte trabajar así.

Es que me lo estoy tomando super en serio

y quiero sumar puntos. -Claro, pues sigue así

¿Te parece si vemos plato a plato, probamos cositas?

Te busco una cuchara. Aquí, señores, por favor,

aquí, aquí, por favor. Nicolás estás de un servicio

y un educadito, me tienes fascinado.

Mira, el más pequeño, acaba de cumplir ocho años,

de esos pequeñitos, pero matones, mi Javier.

Se le ve. Es un campeón.

Javi, tus compañeros confían en que lo hagas muy bien,

dale fuerte sin parar, son 50 platos como estos.

Así de fino, perfecto. -Aquí está el cremoso.

Yo lo corregiría un poco de sal, ¿y de pimienta puede ser?

Básicamente, lo que dice Óscar es que estamos algo sosetes,

flojitos, relajados, ¿vale? Manel, un poquito de marcha.

No os relajéis que nos pilla el toro.

Venga, dadles las gracias a Óscar que se va para la cocina roja.

Venga, que podéis. Vámonos.

Venga, chicos, que vamos bien.

-Jordi nos ha dicho que nos demos caña,

¿y qué vamos a hacer? Hacerle caso.

¡Venga, chicos! -¿Esto está cortado?

Sí. -Tio...

Venga, tranquilo, ¿te has cortado? -Sí.

No pasa nada, venga, más mantequilla.

Sigue, te lo repito, no te preocupes.

-Vale, venga, tranquila, respira.

Siéntate si quieres, siéntate. -No, no.

¡Seguid! -Tranquilos.

-La pobre tiene que expresar sus sentimientos.

Óscar, acompáñame aquí al equipo rojo, a ver cómo van.

Hola. Te iba a decir los platos

que van a hacer, pero ya viendo las caras

no se llora más, eres una campeona y los campeones

no tiene por qué llorar. Necesito llorar.

Vale, pues llora un momentito y retomamos el cocinado.

Necesito que me ayudes a colar en fumet.

Pídemelo, yo te ayudo, ¿para qué estoy yo aquí?

Lo que haga falta. ¿Tú también llorando?

¡Que sigas y no pares, que vamos fatal!

-¡Parad de discutir! Henar... -Ahora está llorando ella.

Me da igual que llore, llorar es muy bonito, ¡bate!

Venga. Venga.

(LLORA)

¡Que está ya, que está ya! -¡Que no!

Que la capitana me ha dicho que no está.

¡Eh, Antony! ¿Qué?

¿Por qué damos voces, qué ocurre? Me está diciendo Aurora:

"Para de mover" y la capitana: "Mueve"

y me agobio. O nos relajamos todos,

nos tranquilizamos y cada uno sabe lo que tiene que hacer

o esto es un caos, ¿vale? Venga. Vale.

Déjame, que voy abriendo un poquito.

Si quieres, les puedo echar una mano.

Venga, el chef, hay un dos estrellas Michelin,

un gran maestro. Mira cómo se abre el pescado,

quédate por aquí y así le ves a él.

Yo voy viendo las nécoras cómo van. Vale, muchas gracias.

Qué tranquilidad de repente.

Intentad que los lomos salgan así y para que no se vayan rompiendo,

vais poniendo unoencima del otro.

Venga, chicos, vámonos,

que lo estamos haciendo muy bien, vámonos.

Nico, te cambio el puesto, no puedo yo.

Vale, ponte a marcar la carne.

Ponte a marcar la carne, venga. -Gracias.

¿Quién lo ha dicho esto que os cambiarais?

-Nosotros porque me duele mucho.

Pues me lo tenéis que consultar, tío.

Javi. -Tío, yo estoy currando en todo,

en cualquier elaboración y me dolía el brazo.

De tanto bisonte. -Estamos currando

como todos, chicos. # No pares, sigue, sigue.

# No pares, sigue, sigue. #

Necesito que le ayudes que ahora voy a hacer

el pan tostado, ¿vale, sí o no? -Echo aceite.

Venga, Javi, no mucho aceite,

¿vale? Mira, te voy a enseñar. Así, así, ¿vale?

Yo lo tengo todo controlado, no me hace falta.

Muy bien, así.

¿Cómo va la cosa, tenemos todos los platos?

¿Tenemos la vinagreta? Sí, ahí.

¿Tenemos el cremoso? Sí, está ahí,

ahora lo pondré en una manga. Vale, me interesa

ir a estriar platos y así nos avanzamos a la jugada,

cogemos la jabalina... ¡ah!

Vale, guay. La metemos, ¿eh?

Venga, pues al lío.

Vale, me voy a poner yo con las esferificaciones, perfecto.

Acuérdate que esto

hay que ir moviéndolo. -Sí, sí.

Pero... ¿Le doy ya la vuelta?

Pero Pepe, por favor, estaba buscando a Óscar

que no le encontraba y resulta que te has puesto a currar.

El embolado que metí al pobre Óscar.

Estaban algo caóticos y Pepe y yo les tranquilizamos.

Menudo embolado tiene el pobre Óscar,

Samantha, bastante lo siento yo, bastante vergüenza me da

que el pobre viene tan limpito y feliz de su restaurante

y le hago currar aquí. ¿Necesitas ayuda?

Toda, quédate. Esto es una novedad, Samantha haciendo esferas.

Samantha haciendo esferas.

(RÍE) Vamos, muy bien,

volvamos a empezar, ¡hala!

24 gramos, vamos, qué tonto está, vamos, 24 gramos, muy bien.

(RIENDO) ¡No puedo! Samantha haciendo esferas.

¿Has limpiado? ¿Conoces al profesor Liendres

que de todo sabe y de nada entiende? Esta es.

¡Jordi! ¿Qué?

¡No te pierdas esto, por favor, ven, ven!

¡Samantha haciendo esferas! (RÍEN)

Anda ya, ¿estás de broma? ¿Samantha está haciendo esferas?

Es que con nosotros no hace falta que entre los chefs

porque vamos genial y eso nos da ventaja.

Para la posteridad, me tengo que acordar de esto.

Te digo que "MasterChef" es un programa serio, tío.

Has caído el día peor del mundo entero en el cocinado

peor del mundo entero, es que esto es el desmadre padre.

Pepe. Chicos, al horno,

que se tueste bien, venga. Quiero un "one, two, three, four",

"one, two, three, four". No, Jordi, no nos ayudes.

Digo una cosa, Javi, ¿ves la otra cocina?

Hay tres chefs ahí, que yo te ponga un vasito

no va a ser un problema.

¿Hoy lo estoy haciendo bien en la prueba?

Estoy bastante contento con tu trabajo.

Mira qué majo. -Pues en vez de majo, majo,

mete esto en las bandejas. No te relajes

te quiero ver curar en toda la prueba,

esto es de principio a fin, no vale un ratito y después no.

Hacemos una cosa, me voy, deja eso un segundito

y vámonos tú y yo a estirar platos ya, ¿vale?

Vale. Quiero avanzar por la derecha.

Venga, vamos. Pepe, te dejo la mezcla

de las esferas... No puedo más.

¿No puedes más? Es mucha información.

Antony gritándome por el oído izquierdo,

¿lo entiendes? No puedo más. ¡Adiós, Jordi, equipo azul!

¡Adiós, Samantha! ¿Qué tal se te dieron las esferas?

¡Bien, la campeona del mundo de las esferas se va a comensales!

¡Yuju! Justo que cubra el esférico,

necesitamos más aceite, aquí. Vale, cojo el otro bol.

Tú piensa que tiene que subir al meterlo al horno.

Esto es un sobao en toda regla, esto es para mí.

No, este me ha costado la vida

porque todos se nos han cortado menos este.

Sí, por suerte. -Sí, porque este lo he hecho yo.

A la tercera va la vencida. Cierto. Oye, chicos,

dejamos todo lo que tenemos, damos un aplauso gigante

a Óscar que se ha portado

como un chef, pero de los de verdad.

(Aplausos)

Venga, mucho ánimo. Un placer tenerte aquí.

Venga, ¡Ole, Adri, esa capitana, cómo mola, se merece una ola!

-No me merezco nada. -¡Eh! Un tsunami.

Bienvenidos a todos, imagino que vosotros

ya estáis acostumbrados, pero a mí se me pone

la piel de gallina cuando pienso que alguna de las pinturas

de Altamira las dibujaron hace más de 30.000 años.

¡Pero si están impecables, qué maravillosa labor

de conservación habéis hecho!

Una ocasión como esta merecía un menú cavernícola,

eso sí, le hemos aportado el toque "MasterChef".

Espero que os guste.

¿Vamos bien o qué? No vamos mal y es lo importante,

estamos cumpliendo,

lo importante es cumplir con el trabajo.

(Música)

Camareros, por favor, prevenidos para sacar

este maravilloso entrante, láminas de bisonte

queso Picón cremoso y vinagreta de frutos secos.

Adelante, por favor. ¡Camareros!

Falta pan, chicos, pan, pan ahí.

Los que tengan pan salen, no bajemos la guardia,

"one, two, three, four, five, one, two, three, four, five".

Venga, va, va. No se lleven los platos

que no tienen pan, señores.

Te veo como nunca en una prueba por equipos

y tengo una curiosidad, ¿cuál es el secreto que has hecho?

Porque quiero llegar a la final. Una cosa, queda un plato

por sacar, a currar, ¿vale? ¡A currar

A currar, a currar que después queréis estar en la final

y así no se gana una final, venga. !Vamos, chicos, a currar

como si no hubiera un mañana, vamos!

Para empezar, el equipo azul

ha preparado láminas de bisonte con cremoso de queso Picón

y vinagreta de frutos secos.

A ver qué tal.

(Música)

Vengo buscando a la directora del Museo Altamira.

Aquí estoy, Samantha. La cueva original

no se puede visitar, pero tenemos unas neocuevas maravillosas

que son, absolutamente, perfectas. La neocueva lo que hace

es reproducir, exactamente, cómo era la cueva de Altamira

cuando esta fue habitada y pintada en la época paleolítica.

¿Y cómo habéis hecho para conservar

las pinturas rupestres? Pues el arte rupestre paleolítico

es un patrimonio, extremadamente, frágil.

Hay que intentar mantener estables las condiciones medio ambientales

del interior para que así, pues podamos preservar

estas pinturas. Pues me interesa saber

la opinión sobre el plato. A mí me ha encantado,

ya ves que mi plato está vacío

y el bisonte es nuestro animalico en Altamira.

Por eso, gracias. A ti.

Venga, chicos, lo tenemos. Cuidado, que no se peguen.

Que no. -¡Que se están pegando, chiqui!

Pero no grites. -Antony, puedes volver a tu sitio.

Lo estamos desgraciando. Vamos a ver,

¿sabéis que hemos hecho una cosa que solamente

lo hacen en dos sitios, en Disfrutar

y en "MasterChef Junior" que es el multiesférico?

¿Somos geniales o no somos geniales?

¡Sí! Estamos creando cosas...

Oriol, Mateu, Samantha os ha hecho la competencia,

tiene vuestra receta, ya no sois los únicos.

Multiesféricos, aquí lo tenéis, ¿cuántos ponéis vosotros, 56?

117, como un collar de perlas esto.

Vale, y ahora, emplatamos corriendo "one, two, three, four",

primero caldo, luego lubina y luego esféricos,

pondremos los esféricos que haya, ¿vale?

Vale. Henar.

No puedo más. -Dame, dame.

¡Yo, yo! -¿Saco el pescado?

En cuanto ponga la primera tanda ya sí.

Vale. Vale, venga, venga.

Cuidado. -Es que, Antony,

los sueltas y se abren en el agua porque no los metes,

tú los sueltas en el aire. Venga, venga, lo tenemos.

Venga, vamos poniendo pescado, ¿quién lo ponía?

Yo. Con las dos manos, coges así y así,

esta es la mejor manera. Venga, ahora hay que correr,

señores, ahora hay que correr,

"one, two, three, four, one, two, three, four",

Venga, venga, corremos, corremos.

Limpiando platos, cógete papel, papel, busca rollo de papel,

eso es lo primero. Voy, Pepe.

Pepe, que Henar se ponga a limpiar que es mejor que yo

y me pongo en esto. Qué cara tienes,

dice que Henar limpie. Porque no le gusta.

Ya, claro que no le gusta, ya lo sé.

Lo tenemos, lo tenemos, camareros, por favor, ahora sí.

Sacamos esta maravillosa lubina con crema de nécoras

y esféricos de guisante. Crema, ¿dónde hay?

Vámonos, gracias.

Llega el primero elaborado por el equipo rojo,

se trata de lubina asada

con salsa de nécoras y guisantes esféricos.

No me extraña que hasta

en la prehistoria se comiera marisco

porque del Cantábrico hasta los andares.

Don Ángel Rodríguez, alcalde de Santillana del Mar,

uno de los pueblos más bonitos de España

y te lo habrán dicho millones de veces,

es la ciudad de las tres mentiras, ni es santa ni llana ni tiene mar.

Santa es por Santa Juliana, llanuras tenemos alguna

y tenemos una costa en Santillana preciosa, la cota de Ubiarco.

Qué buen alcalde eres, cómo se nota a qué te dedicas.

Bueno, dime, ¿qué tal la lubina?

Pues, hombre, me está gustando mucho,

la salsa de nécoras está muy buena.

Calidad del pescado, bien, punto de cocción bien,

la salsa rica... Par mí está excelente.

Gracias.

Venga. las manos. -La canela lo último, ¿eh?

Por favor, que sea bonito. -¡Olé!

Voy limpiando los lados por si las moscas.

-Muy bien, venga, da igual, muy bien.

-¡Qué guay! Parece pintar a acuarela.

Chicos, me encargo del sifón que soy el rey del sifón.

-No está colado, con lo cual hay pipas,

¿qué pasa? Que si se atasca, te salta en la cara y te mueres.

Así que, ahora coges otro bol y le pones el colador.

-Hazlo tú si quieres. -Basta, por favor.

Te lo pido, basta, y tú también, basta, ¿vale?

¿Lo habéis entendido los dos? Nico, por favor, basta, ¿eh?

Nico, ¿qué te pasa? -Pues qué me va a pasar.

-¡Tranquilos! -Que estoy tranquilo

que no estoy diciendo nada más, estoy tranquilo, currando,

es lo que estoy haciendo. -Chicos, cada uno

que se trate de lo suyo, de lo suyo.

(NICO) Estoy llorando porque el estrés

se me mete en la cabeza y no sale

con lo cual, me estreso mucho.

Vamos, chicos, esto lo sacamos que vamos bien, vamos bien.

ponemos la carne en el sifón y nada más.

Equipo azul, ¿qué pasa aquí que veo unas caras serias

que no me interesan mucho? Hemos discutido,

pero ya está, agua pasada. Nico, venga usted.

¿Qué ha pasado? (LLORANDO) Nada, que Javier

siempre tiene que estar en las cosas y no deja a los demás

porque también quería hacer alguna cosa o cortar la carne

o hacer esto y no entiendo por qué siempre tengo que ser yo

el secundario, ¿entiendes? Nunca puedo ser el primero

en las cosas. Nico, una cosa te digo,

no te pueden entrar celos de Javier porque tú lo haces siempre

muy bien, estás muy centrado, eres muy responsable

y yo ya cuento con eso, perdona si no te lo digo

todo el rato. Tampoco quiero eso.

Vale, cuando te pones así celoso y te da ese coraje

te resta puntos a ti mismo. ¿Estamos de acuerdo?

¿Para qué lloras? (LLORANDO) Yo es que no entiendo.

¿Sabes qué vas a hacer? Me vas a dar un achuchón

y tú y yo vamos a sacar un filete de película.

¿Vale?

Venga, a currar, amigo mío.

Nico y yo no nos hemos peleado, hemos discutido

es que no entiende que yo quiero ser el ganador

de "MasterChef Junior VIII"

y quiero llegar a la final

aunque sea a la final o al duelo final.

A ver, un TikTok. -Vale.

# ¡Oh! Na, na, na. # ¡oh! Na, na, na.

# ¡Oh! Na, na... # ¡oh, oh, oh!

# ¡Oh! Na, na, na. # ¡oh! Na, na, na.

# ¡Oh! Na, na, na. #

Oye, equipo rojo, ¿cómo estamos? Genial.

¿Lo tenemos ya? Tenemos los platos

con las huellas puesta en todos. Vale.

Oye, ¿qué estabais ahí que os veo haciendo el no sé qué?

Es un baile muy chulo. ¿Qué baile es ese?

El de ¡oh! Na, na, na. Bueno, ese se me da de maravilla.

¿Cómo es eso, cómo era? Se da así. # ¡Oh! Na, na, na. #

(CANTAN) # ¡Oh! Na, na, na. #

# Na, na, na, na na... #

¡Pepe, Pepe! ¿Qué haces? Bailar.

Que seas un aburrido yo no tengo la culpa.

Exacto. (TODOS GRITAN A JORDI)

Jordi, lo tenemos todo hecho, vamos a echarnos un TikTok.

¿Un TikTok, un TikTok tú, TikTok?

TikTok, si es que no sabe ni pronunciar,

prefiero hacer nitrógeno que es más fácil.

Henar, me ha contado Samantha lo de la leche de vaca,

me ha dejado loco, ¿eh? Dos litros, ¿no?

Sí. Mola, ¿eh?

Sí, mola mucho. Claro.

Venga, venga, venga. Un TikTok,

ya Pepe haciendo TikTok y que no le quiten

la estrella Michelin. Me meo.

Carne que nos vamos, lo tenemos para sacar.

Oye, Nico, necesito marcha, faltan verdura en algunos platos,

repásame verduras, venga.

Camareros, por favor, nos vamos llevando

el lomo de ciervo con espuma de frutos rojos y raíces.

Cuidado. La carne... cuidado,

no me manches a los camareros. ¿Habíais comido ciervo

alguna vez así asadito? En mi vida.

En mi vida. Pues es una carne fina, buenísima.

Aquí, carne. -No te la comas.

Pruébala, deja que pruebe, así lo tenemos mascando un poco.

Vale, me parece bien. Venga, venga.

A continuación, lomo de ciervo

con espuma de frutos rojos y raíces.

Con esta elaboración el equipo azul

termina su trabajo por hoy.

(Música)

Tenemos aquí a dos empresarias cántabras de superéxito, ¿no?

Una de leche y una de galletas, el desayuno perfecto.

Efectivamente, sí. Bueno, a ver,

¿cómo está el lomo de ciervo? Tierno, el toque

con los frutos rojos, impresionante.

Muy bien, ¿y tú? Yo lo mismo,

me ha encantado todo, pero es que no dejo nada,

es que lo mojo, ya te digo.

Maravilloso, Samantha, gracias. Gracias.

Chicos, hemos trabajado bastante bien,

estoy bastante contento y si alguien considera

que tiene que pedir disculpas por algún momento desafortunado

o algo, es el momento.

Lo siento, Javi. -Gracias.

¿Gracias qué, tú no lo sientes o qué?

Yo sí lo siento. Venga, un abrazo

y a limpiar cocinas que no me fío de ninguno.

Venga, un abrazo y a limpiar cocinas, venga.

Venga, venga, adiós. ¡Eres muy malo!

(NICO) Hemos hecho entre Javi y yo unas paces

así humildes porque a mí, en verdad,

no me gustan las peleas, no me gusta la violencia.

O sea, Henar, no me he enterado, ¿qué ha pasado con la vaca?

A ver, yo admito que no he cogido la leche,

no nos atrevíamos y al final, Samantha

lo que ha hecho es pedir a la señora de allí

que nos dé leche y nos había dicho Samantha

que os dijésemos a todos que las habíamos cogido nosotros.

O sea, Samantha me ha mentido, no me puedo fiar ni de mis amigos,

si me miente ya Samantha. ¿Perdona?

Que te acabo de decir la verdad.

¿Creéis que esto es sobao en toda regla?

No. -Lo ha hecho Antony.

Eso te iba a decir, ¿quién lo ha hecho?

Lo ha hecho Antony. Pues está un poco regulín

o sea, no está todo bien integrado, no está homogéneo,

la masa algo no hemos hecho ahí de la mezcla, ¿vale?

Ponemos ahí, sacamos con cuidadito y ponemos en el plato.

En el mismo sitio donde lo estoy poniendo,

todos el mismo orden. ¡Olé, los caracoles!

Cállate ya, por favor. # Cállate ya, cállate ya

# que me tienes hasta los huesos. #

Antony, ¿tú has probado alguna vez estar callado un minuto solo?

Sí. Aburres a un pato de goma, tío.

Venga, va. Venga, helado.

Camareros, por favor. ¡Camareros!

Sacamos este maravilloso sobao con helado de leche merengada.

Los que tienen helado, canela, ¿vale?

Y como cierre, un dulce, el equipo rojo

ha preparado sobao con helado de leche merengada.

¡Disfrutadlo!

(Música)

Marina, qué ilusión volver a verte y estar aquí otra vez.

Con un día espléndido ya ves tú que Cantabria

es infinita en el tiempo. Cantabria tiene muy buenos datos

de turismo, creo que este año ha sido espectacular

y sigue subiendo. Cantabria es que reúne

todas las condiciones, tiene un potencial natural

que era justo el propicio para venir este año

en estas circunstancias y, bueno, luego la gastronomía

que la riqueza del producto de Cantabria da para hacer

cientos de menús. Un sin parar, pero luego

me ha gustado mucho oír que fomentáis

la educación en los pueblos para que no se despueblen.

Pues, bueno, creo que ahora mismo la COVID ha puesto en valor

la suerte de vivir en el medio rural.

Vamos. Hay zonas de Cantabria

que pueden venir a vivir y desde luego, van a tener

una calidad de vida envidiable. Bueno, ¿qué tal el postre

de los niños del equipo rojo? Bueno, es un bizcocho...

Vale. Intentando ser un sobao.

Muchas gracias. Nada, Samantha,

a vosotros como siempre.

(Música)

Muchas gracias por permitirnos hacer la prueba

en este increíble trocito de historia.

Ha sido un auténtico privilegio estar aquí.

Hoy hemos podido conocer un poquito más de cerca

Santillana del Mar y la verdad, es que, joder,

me voy feliz. ¡Qué pedazo de pueblo,

qué bonito, por favor! 30 años llevaba sin venir aquí.

Pienso volver más. Muchísimas gracias

por vuestra hospitalidad, espero que hayáis disfrutado

y hasta siempre, Cantabria. ¡Muchas gracias a todos!

(Aplausos)

(Música)

Quiero arrancar este veredicto exigiendo una disculpa.

¡Oh, oh, madre mía, perdón! Una disculpa de estos dos señores

que tengo aquí al lado, Pepe Rodríguez Rey

y don Jordi Cruz Mas. ¿Se puede saber

por qué os habéis reído de cómo hago los esféricos

si han salido espectaculares?

¡¿Sí o no, equipo rojo?! (TODOS) Sí.

¿Sabéis lo que pasa? Que, Samantha,

también nos tienes que pedir disculpas.

¡Ajá! Porque, ¿qué ha pasado

con el ordeño de la cabra y de la vaca?

Yo no he dicho nada. Pues que lo hemos traído fenomenal.

¿Cómo? Dos litros de una

y dos litros de la otra. A ver, tengo una cosa que confesar.

Venga, venga, quiero oír yo eso. Javi y yo teníamos mucho miedo

de ordeñar las cosas. -¿Yo?

-Sí, tú, señorito. Samantha ha dicho:

"Pues vamos a pedir a la señora del local que nos dé leche,

pero no se lo digáis ni a los aspirantes

ni a Pepe ni a Jordi". Y al final, lo que ha pasado

es que lo he dicho. Muy bien, a ver la próxima vez

quién os ayuda. Sois dos pequeños traidores,

os quise ayudar y me habéis dejado mal.

Samantha, yo te admiro solo que nos han pillado.

No, nos han pillado, no, os habéis chivado.

A veces los atracos se pillan. (JAVI) Nos han pillado

con el carrito del helado,

pero el cremoso y el helado de leche merengada

han salido buenísimos.

Adriana, Manel, hoy os dimos la oportunidad

de ser capitanes porque era una responsabilidad

que nunca habíais asumido. Sí.

¿Creéis que habéis aprovechado la oportunidad?

No, al principio sí, pero cuando pasaron

los 20 minutos, creo, después, no. ¿Por qué crees

que no lo has hecho bien? Porque hemos entrado en caos,

en pánico. -Ser capitán, la gente dice

que es muy sencillo, pero a la hora de la verdad

es difícil. Yo te diré, Manel,

que creo que has arrancado desde el principio muy nervioso

muy inseguro, creo que estar unas semanas fuera del concurso

te hizo perder algo de confianza Sí.

Y tus compañeros tenían un poco más claro

lo que tenían que hacer. Totalmente.

(MANEL) Me he sentido un poco bajo porque me han repescado

de "MasterChef" y he visto

que mis compañeros están en un nivel superalto.

Adriana, estoy contigo que has arrancado bien,

con energía y repartiendo tareas de una forma clara y tal,

pero ibas perdiendo esa seguridad según iban avanzando los minutos

e ibas cambiando las tareas a gusto del consumidor.

Como tú bien has dicho: "Caos". ¿Crees que los nervios

te han jugado una mala pasada? Bastante.

Que no pasa nada, Adri. Pero vamos a ver, Adriana, mujer,

que es tu primera capitanía. Es que yo al principio

quería como demostrar que podía con el equipo

y que quería hacer todo mejor para mí, pero cuando vi

que se formaba el caos pues entré en pánico

y cuando vi que Aurora lloraba, pues me ha dado pena

que fuera por mi culpa. Adriana, has puesto

todo lo que podías y todo lo que sabías,

pero no ha sido suficiente. Pero no me ha quedado

un buen sabor de boca. Quiero que conste

que cuando Óscar, Samantha y yo nos hemos puesto un poquito

las pilas y tomamos las riendas, los platos han salido bien

porque habéis respondido. Sí, la verdad.

O sea, habéis sido todas muy obedientes.

Antony, a ti no te puedo meter en ese saco porque, macho,

tú vas por libre y vas por libre todo el rato.

Le estaba preguntando a la capitana: "¿Qué hago,

qué hago?" Y se queda

como haciendo lo suyo. -Antony, no puede ser

es que tu capitana te diga: "El sofrito para la salsa

de nécoras", y tú con el postre. (HENAR) Antony no sé qué le pasa,

pero es que no hace caso, tío, está todo el día igual.

Esfuérzate porque los demás

nos esforzamos para llegar lejos y nos está fastidiando el plan.

Antony, llevamos cinco semanas haciendo pruebas por equipos

y las cinco semanas vas a tu bola.

Eso es malo para el equipo y eso mientras no te lo grabes

y me hagas caso, será un problema. ¿Estamos de acuerdo?

(TODOS) Sí.

Una cosa, ¿puedo decir una cosa? Dime, Adriana.

Quiero solicitar que le deis un punto más a mi equipo

y me quitéis uno a mí porque lo he hecho muy mal

y yo creo que por mi culpa hemos perdido.

De eso nada, no ha sido por tu culpa,

ya te lo digo, has estado valiente, hiciste lo que sabías

y lo que podías, lo que pasa es que el equipo no se coordinó,

pero se agradece ese acto de generosidad por tu parte.

La culpa no ha sido tuya, ha sido de Antonio.

Cállate, enano, que eres un enano.

Antony, ya estás faltando al respeto.

(ANTONY) Mis compañeros me tienen manía porque no soy

tan malo como pintan. Javi ya no hay límites

porque no para de llamarme Antonio y eso me molesta mucho.

Javier, en tu caso también te hemos dicho mil veces

que no debes molestar y que hay que hacer equipo,

no ir contra el equipo. Pues quiero que sepas

que, por fin, te hemos visto trabajar

sin molestar a nadie, has estado concentrado

asumiendo responsabilidades, bueno, lo que es un aspirante

currante, bien y que nos gusta. Gracias.

(JAVI) Es que yo consigo lo que quiero, a Jordi

ya le tengo en el bote, me ha dado la enhorabuena.

Soy un demonio por fuera y un angelito por dentro.

Equipo azul, habéis estado un rato solo dos aspirantes

en cocina, pero aún así, os habéis reorganizado muy bien.

Nico, te hemos visto trabajar,

luchar, eso sí, lo que no puedes pretender

es acaparar todas las elaboraciones.

Es verdad. Hoy no sé por qué motivo

has entrado en una especie de pique, rivalidad, con Javier

y querías tú asumir todas las tareas.

Lo que quiero que sepas es que trabajas muy bien,

pero te tienes que alegrar de que otros cocineros

lo hagan bien o evolucionen. Sí, yo me alegro,

de hecho, se lo he dicho que ha evolucionado.

¿te lo he dicho o no? -Claro que sí.

Por todo ello, el equipo ganador de la prueba de hoy es...

(Gritos)

¡El equipo azul! (NICO) Yo las expectativas

que tenía eran nulas del equipo, pero ahora

me arrepiento de lo que dije, todos los aspirantes del equipo

nos hemos esforzado tela marinera y es esfuerzo

se ha visto en el veredicto.

¡Equipo azul, enhorabuena!

Sumáis seis puntos cada uno a vuestro marcador.

Equipo rojo, no quiero que lloréis, tenéis tres puntos más cada uno

y en la próxima prueba tendréis la ocasión de demostrarnos

lo maravillosamente bien que cocináis.

¿Vale? Sí, chef.

¡Antony, vamos, esa sonrisa!

¡Jordi!

Si te encanta cocinar, tienes entre ocho y dieciséis años,

quieres convivir con aspirantes de "MasterChef Junior" y vivir

una experiencia inolvidable tienes que venir

a los Campamentos MasterChef. Además este año tendremos

campamentos urbanos y campamentos en inglés.

El próximo verano Campamentos MasterChef.

(TODOS) ¡Ven a Campamentos MasterChef!

(Música)

(Teléfono)

Centralita de MasterChef, dígame. Muy bien, pues ahora mismo le paso.

Buenas noches. ¿En qué puedo ayudarle?

Un momento, que le comunico.

Ha llamado a la Centralita MasterChef. ¿Qué desea?

Disculpe, caballero, comunica. Lo vuelvo a intentar en un minuto.

Vale, gracias. Buenos días.

(Música)

Los aspirantes regresan a las cocinas dispuestos

a darlo todo para no quedarse a las puertas de la final.

¡Hay caja, hay caja!

Es un sueño que solo cuatro podrán cumplir, y en este reto

van a contar con la ayuda de unas personas muy especiales.

Pero tendrán que estar tranquilos y escuchar muy bien.

¿Lo conseguirán?

¿Qué es esto? -¿Qué es eso?

¡Centralita MasterChef!

Bueno, vamos a hacer un descansito. Sí.

Es una centralita de telecomunicaciones.

¡Qué guay, yo quiero!

Qué día, ¿eh? Mil llamadas hoy.

Mil llamadas. Mil llamadas hemos recibido.

Pepe, cámbiame el puesto que a mí me gusta cambiar cablecitos.

A mí me gusta cocinar. -A mí también.

Estar recibiendo llamadas cada dos por tres

es un poco agobiante, como: "¿Sí, dígame? ¿Qué le apetece?"

Así que no me gustaría ser teleoperadora.

Yo me quedo con cocinera.

Bienvenidos de nuevo. ¡Gracias, chef!

¡Es la última caja misteriosa!

Adriana, después de ser repescada has sido capitana.

Ya. Aunque tu equipo pues no ganó.

¿Ha merecido la pena la experiencia?

Sí, sí. ¿Sí?

Aurora, ¿siendo uno más en el equipo por qué crees

que no habéis podido ganar?

Porque alguno, anónimo, le decía la capitana una cosa

y hacía lo que le da la gana.

No sé quién puede ser ese anónimo. Sé que estás hablando por mí.

Que no estoy diciendo que la culpa haya sido de él,

solo digo que tiene que echarle más caso a la capitana,

porque si la capitana dice blanco es blanco.

Antony, tú a diferencia de Javier sigues yendo por libre.

¿No tienes nada que aprender de Javier?

No. -Toma ejemplo.

Pues tuvo un buen cambio de actitud.

Antony, ¿no vais a hacer nunca las paces?

No. ¿No?

Mira, lo digo delante de todos.

A mí lo de ser buena persona me aburre.

No es que sea mala persona, soy muy buen ciudadano,

pero soy hiperactivo y si no hago algo me aburro un montón.

Es el momento de hacer recuento de puntos para saber

con cuántos llegáis a este último reto de la noche.

¡Con cuatro puntos está... Adriana!

Con cinco puntos, Aurora.

Seis puntos tiene Antony.

Siete Manel.

Nueve puntos Henar.

Diez puntos Javier.

¡Y el que más puntos tiene, once, es Nico!

Nicolás, eres el aspirante con más puntos y por tanto

te libras de cocinar.

¡Eres finalista! ¿Y sabes qué significa eso?

Que soy finalista.

¡Que eres finalista de "MasterChef Junior 8"!

Sí, señor.

Oye, ¿qué sientes, Nicolás?

Cosqui... mariposas por la barriga.

Nicolás, la próxima semana serás de nuevo el encargado

de los huertos domésticos.

Que van divinamente.

Te recuerdo que en este reto sigues siendo tú.

Oído cocina. Pues, amigo mío, ya puedes subir

a la galería y disfrutar desde ahí del último reto de la noche.

Soy finalista de la octava edición de "MasterChef Junior".

Es una pasada, es un sueño.

¡Ay, qué alegría estar aquí!

Yo ahora lo que voy a hacer

es ir a tope para ir a la final y ganar.

El resto tendréis que luchar con todas vuestras ganas

para lograr uno de los tres puestos restantes en la final.

Así que, por favor, ocupad vuestros puestos de cocina.

Para qué pensar en negativo. Positivo. Esfuerzo, esfuerzo.

Nos concentramos, buenos resultados,

buena computación, y llego a la final, duelista y ganadora.

¿Y Javier?

Javier, ¿dónde estás? Aquí.

¿Qué crees que hay en esa caja misteriosa?

Ni idea. Por eso es misteriosa, porque no sabes lo que hay.

¿Y qué te gustaría que hubiera? Un pase para subir a la galería.

Como a todos, ¿no?

Como ya sabéis solo hay una manera de comprobarlo.

A la de tres quiero que levantéis las cajas todos a la vez.

Una, dos y tres.

¡Un teléfono! -¿Un teléfono?

¿Qué es esto? -¡Que no es comestible!

Para qué quiero yo un teléfono si voy a cocinar.

Pero ahora que lo pienso

el teléfono tiene que ver con lo de teleoperadores.

A lo mejor tenemos que hablar con alguien.

Antony, ¿qué te pasa?

Que, no sé, que quiero llamar a mi padre.

Todos.

Porque lo echo mucho de menos.

Somos mejores amigos. A veces nos peleamos,

pero somos... nos queremos mucho.

Y ojalá venga y le dé un abrazo.

Aspirantes, para este reto vamos a cambiar de profesión

por un ratito, vamos a ser telepoperadores.

Me encanta hablar. Nuestro objetivo será atender

a los clientes y facilitarles la información que necesiten.

Qué guay. Estamos aquí para ayudaros.

En este reto debéis replicar un plato, pero ni lo vais a ver

ni vais a tener la receta en la cocina.

¿Qué? Sabréis de qué plato se trata

cuando habléis con la persona que tiene la receta.

¿"What"? ¿He escuchado bien?

Y os la va a dar por teléfono.

Ay, necesito apuntarlo, que si no...

Y os dará las instrucciones a la hora de emplatar

porque no vais a ver el plato en ningún momento.

¡Jolín!

Nosotros estamos aquí para poneros en contacto con vuestros ayudantes

desde la Centralita MasterChef.

Cada vez que uno de vosotros quiere hablar con su asistente

nos llamará a nosotros y nosotros le pasaremos la llamada

a esa persona. ¿Entendido?

(TODOS) ¡Sí, chef!

Si queréis que os pase la llamada Samantha marcad el uno.

Para que os la pase Pepe, el dos. Y para que os la pase yo, el tres.

¡Yo marco el tres!

Imagino que querréis saber quiénes van a ser vuestros ayudantes.

¡Sí! -¡Sí, chef!

Pues ha llegado el momento de descubrirlo.

¡Ah, qué guay!

Para este teléfono es de una antigüedad, vamos.

Yo soy de teléfono mío, teléfono móvil, vamos.

Henar, tú vas a ser la primera. Adelante.

Vale.

Huy, qué raro, Jordi.

Centralita MasterChef, dígame. Hola.

¿Con quién quiere hablar? Con mi padre.

Un segundito, que le paso la llamada. Gracias.

A ver, "clac-clac"...

¿Diga? -¿Hola?

Hola. -¿Tú quién eres?

¡Es tu hermana! -Pues no sé quién eres.

Ah, bueno, me parece fatal, ¿eh?

Me parece muy mal. -¡Ay, leche!

¿No la reconoces? La voz me suena, pero no lo pillo.

¿Te acuerdas de aquel día en mi cumple que te estampaste

un buen tortazo en tu cara?

¡Carmen! -Muy bien.

¡Te quiero!

¡Ay, se pone a llorar!

¿Qué tal? -Muy bien.

Está llorando.

Oye, Henar, una pregunta. ¿Quién es Carmen?

Carmen es una amiga, una amiga muy íntima.

Carmen va a ser la que te ayude con la receta.

Despídete, que luego podréis hablar largo y tendido.

Vale. Adiós.

Adiós.

¡Qué guay!

Qué emoción. ¿Eh, Henar? ¡Sí!

(Teléfono)

¿Sí? Centralita MasterChef, dígame.

Soy Antony. Hola. Ah, hombre, Antony. Dígame.

Quiero hablar con mi padre.

Pues le paso la llamada.

(Teléfono)

¿Diga? -¿Hola? ¿Quién es?

No te lo puedo decir. -¿Ainara?

Sí.

¡Ah, qué bonita es la vida!

¡Hola! -Hola.

¿Cómo estáis? -Pues bien.

Yo es que creía que era una amiga mía que iba conmigo

en el casting, pero he escuchado la voz y digo: "¿What?"

Bueno, chao. -Chao.

Bueno, Antony, cuéntanos. ¿Quién es Ainara?

Ainara es una prima mía. No es de mi sangre,

pero es mi mejor amiga.

Y la hija de la novia otra de mi abuelo,

porque ya mi abuelo se ha dejado con mi abuela.

¡Qué lío, Dios santo!

Ah, qué guay.

Mi abuela ya no es la novia de mi abuelo

y se ha echado él otra novia.

Entonces...

Ainara es la hija de la novia de mi abuelo.

Huy, cómo está la centralita.

Centralita MasterChef, dígame.

Soy Aurora. Tengo aquí un número de Australia.

Espera, con alguien de Australia. Te paso.

(Teléfono)

Hola. -Ya sé quién eres.

¿Quién? -Alejandra.

¿De Australia Alejandra? Me extraña.

Es mi mejor amiga. -Hola. ¿Cómo estás?

Bien. ¿Y tú? -A ver si nos vemos, ¿no?

A ver, que te echo ya de menos, quiero verte.

Y yo.

Bueno, me tengo que ir despidiendo, ¿vale? Un besito.

Vale, adiós. -Adiós.

De verdad que yo voy a estar a tope escuchando el teléfono,

porque me voy a poner como una moto.

"Sí, sí, hola. ¿Me voy a poner como una moto?". Sí.

Centralita MasterChef, dígame. Hola, Jordi.

Qué tal, Javier. ¿Cómo estás? Bien.

¿Qué quieres? Llamar a mi padre.

¿Dónde crees que está tu padre?

En el supermercado. ¿Haciendo la compra o qué?

Cómo se enrolla este tío.

¿Yo soy el tío este que se enrolla?

Nos quedamos aquí hablando media horita.

¿No preferías ver algún amigo tuyo, a Ane...?

También me gustaría a mi mejor amigo Jaime.

Eh, no, no, no. ¿Qué te parece si llamamos a Ane?

Sí. ¿Qué pasa si llamamos a Rebeca? No.

¿Eh? ¿Si llamamos a Rebeca qué?

A mi padre. A ver, te paso con Ane.

Venga, voy para Bilbao.

(Teléfono)

Hola. -¿Dónde vives?

En Valladolid. -¿La edad?

¿Edad? Ocho años.

¿A qué curso vas? -A tercero.

¿Eres Jaime? -Sí.

¡Olé, qué bonito!

Es Jaime. Tenía la voz de mi novia,

no sé por qué, será por no escucharle en tantos meses.

(Teléfono)

Hola. Hombre, qué tal, Adriana.

Muy bien. ¿Con quién te gustaría hablar?

Con mi youtuber favorita.

Youtuber favorita. ¿Pero cuál es?

Viole Franco. voy a intentarlo, a ver.

Viole Franco, voy a intentarlo. Vale, vale.

Tía, como hables con la youtuber...

(Teléfono)

¿Quién? -No reconozco para nada esta voz.

¿No me reconoces? -¡Jolín!

¿Tu fecha es el 16 de septiembre, tu cumpleaños?

Igual sí. -¡Eres Alicia!

Sí, soy Alicia.

¡Bien, lo he adivinado!

¿Quién es? Cuéntame. ¡Es Alicia, mi mejor amiga!

¡Pero bueno...!

Alicia es mi mejor amiga porque la conozco desde infantil

y ahora nos han separado porque hay más clases debido al covid.

Pero no pasa nada, seguimos siendo mejores amigas.

Me gustaría que me pongas a mi madre, por favor.

Vale, con su mamá, ¿verdad? Sí.

(Teléfono)

¿Hola? -Hola.

¿Quién eres? -No lo sé, dímelo tú.

Pues no sé quién puede ser. ¿Dónde vives?

En Vilafranca. ¿Quién salta más en los pastorets?

Hala, ya lo sé quién es.

Oriol. Qué guay.

Oriol, ¿tú cocinas bien o...?

No, no. Qué va, qué va.

Bueno, espero verte pronto, ¿vale? -Adiós.

Vaya ayuda. ¿Le puedes contar a Pepe

lo que son los pastorets?

Pastorets es bailar con un palo, haces así, y saltar mucho.

¿Puedes bailar sin palo? Venga, va.

Va. ¡Pepe, pepe, ven, ven!

¿Yo? Sí.

Vete a bailar los pastorets, va.

¿Pero y esto cómo es? Es...

(AMBOS) Uno, dos, tres...

cuatro, cinco, seis, siete...

Vale. Nueve, diez.

Eso es más bailar la gitana, pero bueno...

Es la bomba esto, ¿eh?

¡Qué bonito!

¡Viva la tradición popular!

A Pepe le pondría un cero para bailar

la dansa dels pastorets porque, a ver, es su primera vez,

pero... cero.

Aspirantes, sé que algunos estáis pensando que vuestros amigos

no tienen ni idea de cocinar. Sí.

No os preocupéis porque van a tener la receta y la podrán ir leyendo.

¡Olé, olé! Y tendrán también la foto

del emplatado para que os lo expliquen.

¡Gracias, Jesús!

Pero además nos acompaña en este reto uno de los mejores cocineros

de todo el mundo que siempre tiene los mejores consejos.

Martín Berasategui o Joan Roca. -¡Ojalá, Martín Berasategui!

Es el chef con más estrellas Michelín en España,

exactamente doce.

Martín Berasategui. Y el único chef del mundo

con el mayor número de estrellas Michelín en su propio país.

¡Jordi! -¡Es Martín!

¡Desde el restaurante Martín Berasategui en Lasarte-Oria,

Guipúzcoa, con tres estrellas Michelín, Martín Berasategui!

¡Garrote! ¡Garrote!

(Vítores)

¡Garrote!

¡Ainara!

¿Cómo estamos? Qué ilusión. ¿Qué tal? Garrote.

¡Te lo juro, yo me desmayo!

Oye, si entra alguna estrella

de la música no lo hubieran celebrado igual.

Es mi chef favorito.

Os voy a regalar a todos una chaqueta de cocina mía dedicada

para que la tengáis en casa todos y todas, ¿vale?

¡Bravo! Os voy a enviar una.

Es mi chef favorito porque como que a todo le pone ganas

y todo lo que le pone ganas lo consigue.

Entonces yo quiero como seguir su ejemplo.

Martín, seguro que nuestros aspirantes se preguntan

cómo es posible que tengas doce estrellas Michelín.

Primero hay que estar chiflado como yo.

Tienes que dejar de hacer un montón de cosas para ser

el mejor cocinero con tus equipazos y tu familia.

Qué guay. Veinte restaurantes, ¿no?

Hay quince abiertos y cinco conceptos nuevos que hemos hecho

que se van a abrir en Mallorca y en el Bernabéu.

¡El Bernabéu, es verdad!

Martín, ¿y de todos esos cuántos con estrella?

El restaurante Martín Berasategui de Lasarte tres estrellas.

En el restaurante de Lasarte del Hotel Monument de Barcelona

tenemos tres estrellas Michelín.

En el restaurante Oria Martín Berasategui

en Barcelona tenemos una estrella Michelín.

Y en el restaurante MB del Hotel Abama Ritz-Carlton en Tenerife

dos estrellas Michelín.

Y tenemos una estrella Michelín

también en el Cincuenta Segundos Martín Berasategui en Lisboa.

¡Qué guay! -¡En todo el mundo!

¡Madre mía! -¡Impresionada que me dejas!

Los aspirantes tienen que replicar

en este reto unos platos que no han visto.

Sí. Ni tienen la receta.

Pero tienen amigos al otro lado

del teléfono dispuestos a echarles una mano.

¿Qué consejo les darías para que la cosa funcione?

Sí, por favor.

Yo el consejo mejor que os puedo dar es que os lo paséis superbien,

que disfrutéis, que os portéis bien con todo el mundo,

que seáis todos compañeros. Hoy sois rivales,

pero siempre los rivales son amigos.

Inténtales ganar, pero siendo amigos de los que están al lado.

Contáis con 75 minutos para cocinar.

Pero imagino que antes de entrar al supermercado a hacer la compra

querréis saber qué platos tenéis que elaborar

y qué ingredientes vais a necesitar, ¿no?

Pues en cuanto demos el tiempo daos prisa porque solo podemos

pasar tres llamadas a la vez.

Así que los más rápidos seréis los primeros.

Recordad que en este reto repartiremos de seis puntos a uno.

No sé si es una ayuda o una desventaja que nos cuenten

la receta los amigos, porque imagínate que hay alguna

desconexión de cable y me dice la receta a medias

y tengo que continuar yo.

Aspirantes, el tiempo comienza en tres, dos, uno... ya.

(Teléfono)

¿Samy? ¿Sí, dígame?

Que me pases a Alicia, porfa. Ahora mismo te paso, Adriana.

¡Gracias!

Ah, ¿tú?

Hola. -¿Alicia?

¿Qué? -Dime los ingredientes, porfa.

Calabaza. -Calabaza.

Cógelo. -Hola, soy Antony.

Dígame usted. Comunícame con mi Ainara.

¿Hola?

Mi Ainara es única, ¿eh? Claro que es única, hombre.

Hola. -Vale, a ver, ¿qué tal?

Te ha tocado hacer un tartar de langosta.

Ainara, te necesito ahora como nunca, ¿eh?

Quiero hablar con Oriol.

Pues le paso la llamada, señor Manel.

Gracias.

Bueno, te ha tocado el sacher de frambuesa.

Sí, te digo los ingredientes.

Cordero lechal. ¿Qué más?

Salsa de chile chipotle.

Hola, Jaime.

Vas a hacer una ensalada de roast beef.

Genial, no tengo ni idea de cómo se hace.

¿Es dulce o salado? -Es un tatin de manzana.

Necesitas una unidad de celerí. -¿De qué?

Doscientos gramos de morrillo de atún,

aire de hinojo y chips de alga nori.

¿Eh? -Venga.

Eso es todo lo que tienes que coger.

Vale. Te quiero mucho, gracias.

Adiós.

¡Vale, yo ya tengo! -¡Y yo!

¡Vamos, vamos!

¡Supera eso!

Abrimos puertas.

¿Muslo de buey bajo? -Lomo de buey bajo.

No me estoy acordando de nada, Jaime.

Pues ya te he dicho todo.

"Tantín" de manzana. O sea, tengo que coger de todo.

Me voy, ¿Vale? Adiós, gracias. -Adiós.

¡Vamos, Aurora!

¡Es que me ha llamado la última la pava!

Primero el muslo de buey bajo. -No, lomo. Lomo de buey bajo.

Lomo de buey bajo, mezcla de especias, eh...

¿Tú crees que me voy a acordar de todo eso?

Micro zanahoria, micro puerro, ¿y qué más?

Micro cebolla. Y ya está, ¿no?

Sí, ya está. -Vale.

Eso es celerí, apio. Vale.

Apio en bulbo. ¡Que nos vamos, venga!

Romero, tomillo y sal. ¿Y qué más?

Y nada más. Ahora me llamas. -Vale.

¡Socorro! Hombre, pero cuántos has tardado

en coger los ingredientes. ¿Qué pasa con tu amigo?

Es que no me daba cuenta de que ya me tenía que ir.

¡Ah!

¡Ostras!

¡Venga, chicos, vamos! ¡Vosotros podéis!

Vamos. Cógemelo tú, Samantha.

No, te cojo una botella que pesa mucho y te la coges tú.

Gracias.

Pobre Javier que no puede ni con la cesta.

No se puede ser tan pequeñajo.

Hola, Jaime.

¿Jaime?

¡Jaime!

(Teléfono)

¿Con quién quiere hablar?

Alejandra, que ya he entrado al supermercado.

Muy bien, pues le paso enseguida. Vale.

(Teléfono)

¿Alejandra? -Eh...

¿Antony? -Esto es de Antony.

¿El qué? ¿Con quién hablo?

Javier Valverde. Con mi amigo, por favor.

Muy bien, yo le paso, señor Javier.

¿Sí? -¿Jaime?

Creo que igual me he liado, ¿eh?

Lo primero que tienes que hacer es la crema de celerí.

¿El tomate cherry? -No, el tomate cherry no,

el celerí ese.

¿Que es el "celiri" ese?

¡Es una crema!

Al "geleri". Al "geleri", ¿no?

¿Aurora? -¡No, no!

¿Estás hablando con un tal Jaime? -No.

Estoy hablando con otro.

No les lieis, que les estáis pasando mal las llamadas.

Esto no es fácil, Martín.

Se piensa que es fácil esto de los cablecitos.

¿Tú sabes lo que son trescientas llamadas a la vez?

Jordi, tío, es que... es que...

Me está gustando esto del telefonismo.

Hola. ¿Con quién hablo?

Con Henar. ¿Con quién quiere hablar?

Con Carmen. -¿Qué es lo primero por hacer?

¿Qué es lo primero que te pone?

Empezamos cortando la cebolla en mirepoix.

Primero tienes que limpiar la langosta.

A ver, espera.

Empezamos con el helado, ¿vale? -Vale.

Empezamos con el helado de frambuesa.

Vale. ¿Cómo se hace?

Treinta gramos de zumo de limón.

Primero tienes que hacer la crema de celerí.

Vale. -Tienes que pelar el celerí

y trocearlo a dados.

Adriana. -Te recibo, te recibo, dime.

Esto está más duro de lo que yo pensaba.

Dime qué tengo que coger. -¿Otra vez?

Todos los demás ya están currando y yo aquí como un pringado.

Lo primero que vamos a hacer es el roast beef.

¿Y con qué se elabora? -Limpiando la carne,

dando forma de tubo, enrollando con hilo de bridar.

No lo pillo. -Ay...

Vamos a ver qué recetas les dan sus amigos, ¿no?

Porque que te den una receta por teléfono e ir cocinando...

Es difícil, ¿eh? O tienes un buen amigo.

Si tú me llamas a mí para pedirme una receta te la doy al revés.

¿El hilo de bridar es este que está enrollado

como en tubo de papel higiénico? -Pues será.

Este.

Vale, Ainara. ¿Ahora qué? -Ahora azúcar.

Azúcar. ¿Cuánto de azúcar? -Treinta y cinco grados.

¿Gramos o grados? -Grados.

Gramos nada, ¿no?

¿Todo el azúcar? -Sí.

¿Segura? -Sí.

Estoy preocupada porque Antony tiene la tarta tatin,

está hablando con su amigo y él está echando todo sin pesar.

No sé si se lo está explicando mal o está haciendo lo que quiere.

O no le ha dado las medidas.

Estoy echando el sobre de procrema. -Sí.

Vainas de vainilla, tres.

Ainara, tú sabes que va a ir en una batidora eléctrica, ¿verdad?

No lo estoy midiendo ni nada, ¿eh?

Tres cucharadas. -Tres vainillas, ¿no?

Y además que ha echado las vainas de vainilla enteras

dentro del robot, así que empezamos mal.

Como esto se estropee... ¿Cómo lo corto, Jaime?

¿En brunoise? ¿Bastoncitos?

Limpia la carne dándole forma de tubo.

¿Cómo que le doy forma de tubo? ¿Con qué?

Yo qué sé. -No, yo qué sé, no.

Que quiero llegar a la final, Jaime.

Lo voy a poner al nueve, le echo el puerro.

Mientras que esto rehoga la voy a llamar para que me cuente.

(Teléfono)

Dime. -Ya tengo el puerro ahí pochando.

Ahora añadimos el celerí troceado y lo cubrimos con agua.

Alicia, lo tenía que cortar en daditos, ¿no?

Sí, en dados.

Ahora le echas mantequilla.

¿Al agua? ¿Dentro del agua? -Claro.

Ay, Ainara, como esto me salga mal...

A ver, treinta gramos.

Treinta gramos. Vale, espérate.

(Teléfono)

Centralita MasterChef, dígame.

Hola. Señorita Henar, ¿qué tal está?

Un poquito nerviosa pero como no me van a llevar a nada

los nervios voy a intentar relajarme.

¿En qué puedo ayudarla? Pues pásame a Carmen.

(Teléfono)

¡Hola! -Ya lo tengo todo listo.

¿Ahora qué hago? -Tienes que poner dos cucharadas

de salsa kimchi para marinar.

Eh, a ver... sabrosa, azúcar, salsa kimchi.

Y ahora tres cucharadas de salsa ponzu.

Espera, voy a quitarle la etiqueta que si no no puedo.

Vale.

(Teléfono)

Centralita MasterChef, dígame usted.

Jaime, por favor. ¿Es usted Jaime?

¿Qué? No, soy Javier. Pásame con Jaime.

¡Que me pases con Jaime!

No se enfade. Vale, tranquilo, ¿eh?

En una sartén con un poco de aceite marcaremos la carne.

Ya está caliente el aceite. -Vale.

Está cocinándose. Ahora te llamo. ¿Vale, Jaime?

Adiós.

¿Hacemos el aire de hinojo o qué? -Sí, venga.

Tienes que licuar el hinojo

hasta conseguir 250 ml. de licuado. -Vale.

Te queda solo una cosa. -Vale.

Treinta gramos de procrema. -Vale, guay.

Nuestras llamadas duran diez segundos, tío.

Vale, el agua con la mantequilla

y la vainilla la echo en la masa del helado.

Sí. -Si tú lo dices...

¡Para adentro, olé!

Me está saliendo bien.

Son 250 que tengo que licuar ahora.

Ahora vamos al lomo de cordero lechal.

Vale, corre. Dime, corre, corre.

Separando la carne del hueso con ayuda de una puntilla.

Ya tengo la salsa ponzu. ¿Ahora qué?

Vale, ahora tienes que coger una cucharada de sichimi togarashi.

"Pichini chocarachi", o como se diga, ¿vale?

¿Siguiente paso? -Sacamos del fuego y metemos

en el horno durante unos minutos.

¡Por favor, pásame a Alicia, soy Adriana!

La noto un poco decaída. ¿Qué le pasa?

Es que no puedo separar la carne del hueso.

Ah, vale. Usted tiene que darle un poquito la vuelta

y hacerle un cortecito arriba e ir bajando siguiendo el hueso.

Es muy fácil. ¿Cómo, cómo? Espérate. ¿Así?

Discúlpeme, le envío asistencia.

Ahora tienes que exprimir el zumo de una lima y mezclar con...

Con lo de hinojo, ¿no? -Sí.

¿Sabes cuando sacamos los lomos del pescado?

Sí. Ah, vale, vale.

¿Ves que ya veo la carne aquí?

Vale, vale. Así lo saco.

Vale, gracias. ¿Necesita usted algo más?

No. ¿Más relajada?

Sí, gracias.

Vale, ¿ahora qué más?

Manzanas, dos. -¿Enteras o picadas?

A ver, enteras.

¿Cómo voy a poner manzanas enteras?

Córtalas, hijo mío.

¿Pero a la mitad? -Sí.

Vale, espérate, le voy a quitar el corazón.

Creo que nos va a salir mal, te lo juro.

No, no. -Es que no estoy haciendo nada.

Solo llevo por ahora la mantequilla.

Si quieres probar los platos que han triunfado en estas cocinas

puedes hacerlo en el restaurante MasterChef, en Madrid,

el primer restaurante MasterChef del mundo.

Vas a encontrar una carta que cambia cada semana

y en las que se van incorporando las últimas recetas de aspirantes.

Y puedes hacer un pedido desde casa y te lo llevan recién hecho.

Tienes más información en restauranteMasterChef.com

y en nuestras redes sociales.

¡Madre mía, qué lío de masa, Dios mío!

No sé si esto va a salir bien porque he echado

una manzana entera, palos de vainilla enteros.

Vale, pero huele bien, ¿eh? Eso sí.

(Teléfono)

Hola, Javier. -¿Qué pasa?

Esferificaciones, dime cómo se hacen.

Vale, pondremos un cazo, la nata y el queso hasta que se funda.

¿Hola?

Dos...

¿Ahora qué hago?

Ahora vamos a hacer la cebolla encurtida.

Tienes que cortar la cebolla morada en juliana.

Sí, vale. Ahora te llamo. "One second, please".

Me colgó.

Hola, Manel. Cuéntame qué plato estás haciendo.

No sé qué de frambuesa.

¿Cómo que no sé qué? ¿No sé qué?

¿Le has preguntado a tu amigo? Sí, pero no lo he entendido.

Pues dile que te repita. Claro.

Hey.

Hola. -Hola, Oriol.

A ver, ¿cómo se llama el plato? -Sacher de frambuesa.

Sacher. ¡A una sacher!

Vale, guay. -Hasta ahora.

Sacher es una tarta de chocolate rellena de frambuesa.

Sí. ¿Y qué más lleva?

Me ha dicho que lleva un helado.

Ponte con la masa del bizcocho y luego harás el helado

durante el horneado, que tienes como 40 minutos de horneado.

Así que ponte las pilas. Sí.

¿Cómo le ves, Martín? Yo le veo súper bien.

Ánimo, Manel.

Estoy en el primero.

¿En serio? -Sí.

Lo más importante es que escuches lo que te dice tu amigo.

Venga, garrote. -Garrote.

Vamos, Manel. Chao. Venga, Samantha.

Lo que más me está costando de este cocinado

es hablar con Oriol.

Suerte que ha venido Samantha porque estaba superperdido.

Suerte que me ha puesto al día un poco.

Oriol, vamos con el bizcocho, porfa.

Ciento quince gramos de azúcar, cuatro huevos.

Vale. ¿Cuánto era de azúcar? -Ciento quince gramos.

Ahora te llamo.

Es que cada llamada ponen un ingrediente.

Ya tengo casi fundido el queso.

Pues una vez fundido colamos e incorporamos

el "glucono... lactato" con ayuda de una varilla de mano.

¿Vale? -Vale.

¿Jaime? ¡Jaime!

Ay, este niño, este niño que no tiene ni idea...

de lo que es esto.

Vale, ahora te llamo, un momento.

A ver, Antony, ¿qué tal está usted? Cuéntanos cosas buenas.

Estoy bien, pero el helado...

Yo he echado tres palos enteros de vainilla, troceada la manzana

y los otros ingredientes. Yo creo que está quedando buena.

O sea, que tu receta es un helado.

No, es un "tin"... "ta"... Tatin.

Eso, tatin de manzana.

¿Sabes lo que es una tatin? No.

Llama a Ainara y pregúntale qué será la tatin de manzana,

porque a lo mejor yo no sé...

(Teléfono)

Ainara. -¿Qué?

Qué es un tatin de manzana es lo que quiero saber yo.

¿Te digo lo que tiene?

No, no me digas lo que tiene, ¿qué es?

La receta es un helado entonces. -Sí.

Pues ya está. Espera, ahora te llamo.

Para mí que estáis haciendo algo súper creativo

que nos queréis dejar a todos que nos caigamos de la silla

cuando probemos esto.

Creo que no estoy entendiendo nada con Ainara

y no sé cómo va a salir mi tatin. Espero que salga genial.

¿Le quito los trozos de manzana? -Quítaselos, sí.

No quiero irme hoy. Un momento.

Oye, Martín, sé que has publicado tanto libros como restaurantes

o más, pero ninguno como este, "La Biblia de MasterChef".

Este es un libro de referencia para cualquier amante de la cocina.

Técnicas, trucos, utensilios, productos, tiene de todo.

Me lo tenéis que firmar. Tú nos firmas las chaquetillas.

Eso, vosotros el libro. Gracias, Martín.

Que lo disfrutes mucho. Con mucho cariño, ¿eh?

Vale, Adriana, no habrás hecho la crema, ¿no?

No, porque aún no está blanca.

Vale, no tienes que hacer eso. -¿Te has equivocado en algo?

Que no, lo tienes bien.

Ah, vale tía. No me asustes.

¡Aspirantes, últimos 30 minutos!

¡Sí, chef! -¡Venga, chicos!

¡Venga, corre, dime! ¡Alicia, por favor!

Vale, pintamos el lomo limpio con salsa de chiles chipotles

y envasamos al vacío.

Un pincel, corre.

¡Ánimo!

¡Venga, Javi, vamos!

Gracias.

Está hirviendo, voy a bajar el fuego.

Bueno, no se lo voy a bajar. Es que no sé lo que hacer.

Corre, venga.

¡Venga, Adriana! ¡Venga, vamos, vamos, vamos!

¡Venga, Aurora, vamos!

Voy a hacer unos chips de alga nori.

Muy bien.

Para terminar disponer unos ga...

Huy... gajos de manzana.

¿Pero qué dices de gajos? Antes le he echado gajos

y se los he quitado.

No estoy entendiendo nada, a ver.

Tienes que calentar la manzana en el horno.

¿Al horno? -Claro.

Cuando esté la mezcla de huevo añadir la harina,

el almidón de maíz y el cacao en polvo juntos.

Vale, ahora te...

¡Venga, Aurora!

¡Esas chips!

Vamos un poquito mal.

Es que no... no, tío, no...

(Teléfono)

Hola. -Aprieta un poco, ¿eh?

Que es que me está tardando y me juego un sitio en la final.

Pesar la harina, el almidón de maíz y el cacao en polvo juntos.

Las esferificaciones es una manera

de poner crema a algo sin que se derrame.

Centralita MasterChef. Buenas noches, dígame.

Con Jaime, por favor. Sí, un segundo, por favor.

Gracias, maja.

(Teléfono)

¿Hola? -Ya tengo las esferificaciones.

Vale, ahora continuamos con el tomate pasificado.

¿Cómo se hace? -Para ello pondremos un cazo

a fuego... a fuego medio.

la soja y el azúcar moreno.

¿Hola? ¿Javier?

Hola. -Te lo vuelvo a leer, ¿eh?

Gracias, Jaime, te quiero.

¡Venga, Manel! ¡Vamos, venga!

¡Vamos, Adriana, que seguro que lo haces muy bien!

¡Venga, Adriana, no llores!

Creo que voy apurada de tiempo entonces yo creo que ahora mismo

la mejor solución es llorar porque si no lloro

me voy a poner aún más nerviosa.

¿Adriana? -Estoy aquí. Estoy llorando

porque no me va a dar tiempo.

En un cazo a fuego medio el queso y la nata.

¿Entero directamente el queso? -Sí, para que se funda.

Vale.

Aspirantes, últimos...

¡Calla, calla, por favor! -Me callo.

Vale, ya tengo el morrillo este cortado y limpiado, y la crema ya,

y la parrilla puesta para que se vaya calentando.

¿Cuándo trituro lo otro?

Hola, Adriana. ¿Qué te pasa ya?

Es que estoy nerviosa, no sé si me va a dar tiempo.

No llores. Mira, lo primero, colgar el teléfono.

Vamos a centrarnos. ¿Cuál es tu plato?

Yo tengo que hacer el cordero con la crema de calabaza.

Vale, tenemos un problema porque hay muy poquita calabaza.

¿Muy poquita, en serio? Sí.

Le quito agua, ¿verdad? O le echamos más calabaza.

Pero, Adriana, Adriana, tranquila.

Vamos a ver, no te preocupes, vamos a hacer una cosa.

Vamos a dejarlo que hierva, lo vamos a colar y a triturar.

Lo tienes todo para triunfar, para que te levantemos en hombros.

Vale. ¿Qué más necesitas?

Estoy haciendo ahora mismo la crema.

¿La crema de qué? De la... de queso y de la nata.

¿Pero para qué es esto? No sé, ahora pregunto.

Primero hay que saber el nombre del plato

para saber lo que lleva. Vale.

Sabemos que es un lomo de cordero y lleva crema de calabaza.

¿Esto se ha quitado la corteza? Se la quito, ¿verdad?

Claro. Vale, gracias.

¿Tú comes la corteza del queso? No.

Ay, me estoy jugando el pase a la final.

Así te digo yo que no puedes llegar a la final.

Vale, pásatelo bien, sonríe. -Gracias.

¡Leches! -¡Vamos, Aurora, venga!

¡Venga, cuélalo! -¡Creo que voy genial!

¡Venga, chicos, vamos!

Qué color tan bonito.

Cocinas de MasterChef. Buenas noches. ¿Dígame?

Pásame a Alicia. Vale, gracias, gracias.

Sí, un segundo por favor, no cuelgue.

(Teléfono)

¿Alicia, Alicia? -Sí.

Ya he puesto a hervir la nata con el queso,

dime qué hago ahora.

Cuando esté todo fundido... -¡Continua! ¿Qué, qué, qué?

Colaremos. -¡Pero no llores!

¿Y hay que hacer algo más con las mini verduras o algo?

¡Por favor, dímelo ya! -La micro verduras y ya está.

Te cuelgo.

Ainara. -¿Qué?

Vale, ya he sacado la manzana, ya están calientes.

¿Ahora qué hago con la manzana? -Lo tienes que escurrir, hijo mío.

¿Pero qué escurro? Como no escurra humo.

A ver, tienes que escurrir las manzanas.

Madre mía, es muy complicado con él.

¡Qué bien te ha quedado el bizcocho, Manel!

Gracias, Nico. -¡Venga, vamos!

¡Vale, venga! ¡Ay, venga, por favor!

Con mi amigo Jaime para emplatado.

Un segundo, le paso inmediatamente, no me cuelgue.

Gracias, Samy. Te quiero.

La crema de celerí como un manchurrón.

Vale, el atún lo pongo en el medio, ¿verdad?

Casi cinco minutos quedan, chicos.

¡Nico, no me digas eso que yo todavía no tengo el helado!

¡Aspirantes, últimos cinco minutos!

¡Vamos, por favor! ¡Con Alicia, con Alicia, por favor!

¡Lo más rápido posible!

Sí, no se preocupe. ¡Por favor, venga!

(Teléfono)

Madre mía, le va a dar algo.

¿Adriana? -Corre, dime cómo emplatar.

¡Vamos, venga! ¡Vamos, vamos, vamos!

Ya están en el plato a lo me cago en diez.

En el siguiente orden: esfera de cabrales en el centro,

tres láminas de carne.

Sobre la cola de la langosta limpia la cebolla encurtida.

Y luego tienes que poner las huevas del salmón.

(TELÉFONO) Ahora tienes que poner... -El alga sobre el atún.

-Venga, Manel, corre.

-Nico, voy fatal, me voy hoy.

Todavía muchas cosas no las tengo ni nada.

(SOLLOZA) Venga, vamos... ¡no puedo!

-Adriana, yo voy peor que tú.

No te quejes... -¡Venga, chicos, vamos!

(SOLLOZANDO) No tengo nada emplatado.

No tengo nada emplatado.

No tengo nada... Aspirantes, último minuto.

-¡Rápido, rápido! -Gracias, Jaime,

me ha servido de gran ayuda.

(TELÉFONO) Adiós. -Adiós, majo.

-Tía, no veas el color de la cebolla cómo ha quedado, rosita.

¿Qué tal...? -Pues bien.

-¿Has ligado con alguien o algo?

-No... -El helado está para congelar,

¿ahora qué hago? -Tienes las manzanas.

-Ainara, manzana... -¡Manel, agita, de arriba a abajo!

Diez, nueve...

Ocho, siete...

Seis, cinco... No tengo nada hecho.

Cuatro, tres, dos, uno...

¡Tiempo, manos arriba! ¡Manos arriba! ¡Qué guay!

-No tengo nada hecho...

(LLORA) No tengo nada hecho...

Madre mía, jamás en la vida

me había pasado esto en "MasterChef".

Y me pasa el día que sabemos los finalistas

y está mi amiga, no sé por qué me pasó hoy.

(LLORANDO) No tengo...

-Antony...

Pero ¿por qué lloras? -No he hecho nada.

-¿No has emplatado nada? -No.

Aspirantes, el tiempo en cocinas ha terminado

y comienza la cata y, para ello,

van a estar a vuestro lado vuestros ayudantes.

(TODOS GRITAN) -¡Amigos! ¿Dónde estáis?

Adelante...

¡Jaime! ¡¡Jaime!!

¿Qué tal? -Bien.

Jaime... ¿Qué?

Bienvenido a "MasterChef".

Gracias. Con lo trasto que es Javier,

¿cómo lo aguantas o eres tú igual de malo que Javier?

Bueno... -Más o menos.

-Javi se merece ganar porque es trabajador...

-Cuando quiero, soy un ángel. -Según él, cocina genial.

-Si quiero puedo ser un demonio... Pero con todas las letras.

Adelante... ¡Alejandra!

La amiga de Aurora. ¡Oh!

¡Qué bonita es la vida! -¡Ole!

-Ahora se llora...

Buenas noches, Alejandra, bienvenida.

Habla... -No sé ni qué decir.

¿Cómo ha sido cocinar por teléfono con Aurora?

Bien, pero un poco difícil porque no me llamaba nunca.

Y me estresaba, porque no sabía si lo estaba haciendo bien o mal.

Cuando he visto el plato he alucinado porque...

Es que... lo ha hecho genial.

-Gracias, hija.

-Estoy saliendo en la tele, no me lo creo.

Bienvenida, Alicia. Hola.

Adriana ha tenido una crisis. Se agobia, me ponía nerviosa

porque sentía que Adriana no...

No respondía.

No sabía que hacer porque estabas llorando

y no te podía hablar. Es que soy muy nerviosa.

¡Carmen!

-Buenas tardes, Carmen.

-Qué pasa, Carmen, buenas noches. -Hola...

-Hola, Carmen.

Bueno, Carmen, ¿desde cuándo os conocéis Henar y tú?

Desde infantil. De pequeñitas.

-Unos ocho años.

¿Cómo se le da a Henar el tema de los chicos?

Le gusta todo el mundo.

(TODOS RÍEN)

-Eso no significa que me gusten, leche.

Eso significa que ligo.

La más ligona de mi clase es ella.

Así que... -Yo no ligo.

-¡Sí liga!

Muchos le han pedido salir, muchos están por ella.

-Ellos, a mí... -Eso significa que ligas, nena.

¡Ah!

¡Qué mona! ¡Qué chiquitita!

Pero, bueno, Ainara, bienvenida, ¿cuántos años tienes?

-Siete. ¿Qué tal se te da cocinar?

Pues muy bien. O sea, le has explicado muy bien

la receta a Antony.

Pues ya te digo, ¿ves ese plato? No he emplatado nada.

¿Qué ha pasado?

Le estoy diciendo las cosas y él no se entera.

Me siento responsable porque...

-Ainara, tú no te sientas responsable, no ha sido tu culpa

que yo no haya emplatado, tú me has dicho la receta perfecta.

Manel, ¿te apetece ver a tu amigo? Hombre, claro.

-¡Qué guay!

-¿Qué tal, campeón?

¿Qué tal? -Muy bien, ¿y tú?

¿Contento? -Sí.

Oye, Oriol, bienvenido a "MasterChef".

Gracias. Oriol, ¿cómo ha sido el teléfono?

Cada ingrediente colgaba...

Al final, ha pasado mucho tiempo sin llamarme, no sé.

Yo creo que me ha quedado bien.

No sé si voy a ser finalista, pero...

Me voy... me voy contento.

Ahora sí comienza la cata. Javier y Jaime,

vosotros seréis los primeros. Adelante.

¡Suerte! -¡Venga, chicos!

¡Que lo habéis hecho muy bien!

Muy bien. Javier, ¿crees que se parece

tu plato al original? No sé cuál es el original.

Vamos a comprobarlo.

Oye... ni tan mal, ¿no? ¿Cómo se llama tu plato?

Un lío a través del teléfono.

A mí me parece increíble lo que has hecho.

El mérito también puede ser de Jaime.

Por supuesto. Uno lo tiene que hacer bien,

pero si no te dan bien las explicaciones,

a lo mejor no lo entiendes y no eres capaz de emplatar así.

Ahí tengo más esferificaciones por si alguno se queda con ganas.

Cuando quieres, qué bien trabajas, la esfera está bien.

Se parece un montón... Se me ha ido la pimienta...

Pepe, como vas bien de pimienta... Me la has puesto ahí.

Se me ha metido por aquí, lo tengo aquí.

Pero, eh...

¡Ole! ¿Te gusta que lo haya hecho?

Esto no ha acabado todavía.

Lo mismo digo. Vale, vale.

Muy bien, es un hurra total esto.

Hacer esta calidad de plato

y cómo te has desenvuelto con la ayuda de tu amigo Jaime...

Brutal, increíble.

Pues, Javier, Jaime... un abracito.

Hay que despedirse que se marcha Jaime, nos deja.

Estoy siendo el canalla de esta edición.

Pero me estoy empezando a portar bien, porque...

Quiero llegar al duelo final.

Y, mira, aquí vas a ver... la chaquetilla.

Aurora, ¿cómo se llama tu plato?

Morrillo de atún al estilo Berasategui.

Anda... Te lo dedicamos a ti.

-Claro... Qué bonito.

Eres su chef favorito. Hombre... así, garrote ahí.

-Claro... Vamos a descubrir el plato.

Oh... oye...

Estéticamente, está prácticamente igual que el original.

Así que vamos a probar para ver qué tal de sabor.

Alejandra, ¿cómo lo ves? Bastante bien.

¿Está rico? -Yo alucino en colores cuando veo...

Chavalitas como vosotras y que seáis capaces

de tocarnos la fibra más sensible que tenemos

a los cuatro que estamos en el jurado, lo único que puedo

haceros es aplaudiros y que tenéis mi casa para lo que queráis.

Pasa, pasa... ¿Quieres aire?

Dame un beso.

Garrote... ¡Oh!

No me extraña que te emociones porque me emociono hasta yo.

Hacer un plato con la dificultad de tener

al otro lado a tu amiga que, también, tendrá su mérito

cuando se lo ha dicho bien y clavarlo y hacerlo perfecto,

tan bien hecho, tan gustoso, tan rico...

Fresco, punto de cocción perfecto...

Lo tienes todo y el plato es emociones totales.

En pleno te digo que todo el jurado está muy orgulloso de tu trabajo.

Gracias, chef. Gracias.

Te vas contenta.

Aurora tienes que ganar porque has llegado hasta aquí

y tienes que ir a por el premio final.

Adriana, Alicia... ¿cómo se llama vuestro plato?

Viole Franco. ¿Cómo?

Viole Franco. Ah... la youtuber.

La youtuber que...

La youtuber que tanto te gusta, ¿qué te parece que tú has currado

y le dedique el plato a una youtuber?

No sé, es su decisión. -El curro lo he hecho yo

que me he puesto supernerviosa. Y ella.

Alicia, tú que lo has visto, ¿se parece al original?

-No. Vaya... pues vamos a descubrirlo.

Por la salsa. -Sí...

-Y los puntitos...

¡Oh! No se parece en nada.

Pues así es... se parece la vajilla.

Bastante... lo que hay dentro... hay sutiles diferencias.

Absolutamente nada.

Bueno, el emplatado parece que ha llovido, parece que llueve.

Como que ha pasado un torrente de lluvia por encima.

Sí... sí. Este plato es este

con todas las lágrimas de "MasterChef"

metidas en el plato. Adriana, el plato no está bien.

Vale. Sí están los elementos,

pero no tratados como es debido.

No es un puré de calabaza, es un licuado extraño.

De ese puré blanquito has puesto una tonelada

y van unos pequeños detalles. Era muy poquito

Y es efecto de los nervios y de esa...

que me parece mucho lo del plato para como te he visto.

De nerviosa y demás.

Me ha dado pena, porque te he visto supernerviosa

y la cocina es para disfrutar, para pasarlo bien

y con la compañera que tienes, hacéis un tándem increíble.

Sois un diez las dos, ¿vale? -Vale.

Nunca pensé que iba a estar con mi mejor amiga

ahí en las cocinas de MasterChef.

La verdad es que ha sido un regalo gigante.

Bueno, ¿qué, Henar? ¿Cómo se llama tu plato?

Seis langostas. ¿Seis langostas?

Pues yo veo un aquí solo. Nosotras dos nos hemos inspirado

en nuestro grupito de amigas. Y como somos seis...

¿Y os llaman las langostas en el cole?

¡No! ¡Pero como era una langosta, pues hemos dicho: seis langostas!

Carmen, ¿se parece al original? Yo creo que sí.

¿Sí? Bastante.

Pues vamos a verlo, a ver si se parece...

¡Guau! ¡Están idénticas!

Y no sabes cuál es... No sabemos cuál es el original.

Fíjate si lo habéis hecho perfecto. -Gracias.

El mérito es del que cocina,

pero seguro que el otro estaba dando instrucciones buenas.

¿Cómo ha sido dar instrucciones? Un poco estresante,

porque yo la llamaba, me colgaba y tardaba un montón en llamarme.

Claro, me decía una cosa. Y luego la llamaba

para que me dijese las siguientes instrucciones

para hacerlo paso a paso.

Vamos a probar para ver qué tal de sabor.

Yo solamente te pondría un defecto. Yo también.

Haberlo cortado mucho más picadito todo, ¡el resto me encanta!

La disposición, el aliño, el gusto.

Tiene muchísimo mérito. Estéticamente es idéntico,

A nivel de aliño está muy bien. Y solo te critico:

Debiste sacar toda la carne. Mejor, sí.

Y no está tan bien aliñada...

La comunicación ha sido increíble y el resultado fascinante.

¡Gracias! -Yo lo veo superbién.

Que te digan por teléfono una receta y que seas capaz

de hacer una receta de nivel superdiós.

¡Gracias!

Pues Henar y Carmen, es el momento

de darse un abracito y decirnos adiós.

¡Henar, me he quedado loca con tu plato!

Yo no pensaba que iba a quedar tan bien ni que iba a ser igualito.

A lo mejor falta volumen...

Cuando me dieron la foto, digo:

"Esto Henar no lo saca ni de broma".

Antony y Ainara, es vuestro turno.

¡Venga, Antony! -¿Puedes?

No. ¿Alguien puede venir? (HENAR) Sí, yo.

No, Pepe o Samantha.

Ella es experta... ¿Tienes agua caliente por ahí?

Agua caliente... ¿Que está durísimo?

¡Tampoco te pases!

Es que no está bien hecho, son unos ingredientes raros.

A ver, ¿cuántas bolas quieres? Esta y ya está.

¿Esta y ya está? ¿No quieres más? No.

Jordi, vota por mí, por él no.

¡Venga, Antony, venga!

¡Aúpa, Antony!

Antony, ¿qué ha pasado? A ver, yo tenía todo hecho

pero no me daba tiempo a emplatar.

El problema que veo aquí no es del último minuto,

es de todos los minutos del cocinado.

Jordi, que lo mismo te estás adelantando.

¡A ver si va a ser igual! Eso te iba a decir.

¿Cómo se llama vuestro plato? Mi fachá de emplatado.

¡Porque, en mi vida, en MasterChef, nunca me ha salido mal, nunca!

¡Chanchán!

¡Qué va! ¡Igualito!

¡Igualito! ¡Muy parecido, eh!

Que lo he hecho fatal, que me voy.

Vamos a probarlo. ¿Por qué no va a estar rico?

Por qué pediste postre, si no se te da bien.

¡Tú querías postre, postre!

Eso es lo que he hecho, lo raro es que yo...

Que te diga Samantha cómo me salen los postres aquí, pero este...

A ver, no pongas excusas, Antony, porque tú has ido a tu rollo;

yo he ido a ayudarte con Martín, no nos has querido escuchar.

Te hemos preguntado tres veces: ¿esto es una tatín?

Y tú: "¡Que esto es un helado! ¡Que yo quiero presentarlo!

¡Y que el helado está buenísimo!". Antony, la siguiente vez

debes ser más riguroso,

mucho más disciplinado, escuchar lo que te dicen,

tranquilizarte... entonces, todos los días en la vida se mejora.

Ainara, cuéntame, ¿en casa, Antony es igual que aquí?

Es igual que aquí. Me da a mí que sí.

Antony, la valoración que te puedo dar es muy mala.

No te la daré si me dices: "No he tenido el día, me equivoqué".

"No he tenido el día, me equivoqué."

Pero un poco más decepcionado. "¡Hoy no ha sido mi día!".

¡Tú callado! Antony, hay que esforzarse.

Y luego se gana o se pierde. Y ya veremos.

Peor cuando uno se esfuerza,

nadie le puede decir nada mal. Vale.

Por tu culpa no es. -Ya.

A ver qué pasa hoy, yo creo que me voy a ir pero...

Espero que no te vayas.

Manel, Oriol, ¿cómo se llama el plato?

El baile de pastorets, porque...

Es donde nos conocimos, ¿sabes?

Y mira, he llegado hasta aquí...

Me hacía gracia ponerle a este plato.

¿Estás preparado? Sí.

¡Oh...! ¡Oh!

Bueno, bien. ¿Bien cuál, este o este?

Decorado, este no tiene buena pinta.

Pero si lo tastas un poco, está buenísimo.

De sabor. A ver qué tal está.

¡Venga, Martín!

¿Hay sabor o no hay sabor?

El bizcocho es un mazacote.

Ha habido cosas buenas y malas.

Lo peor ha sido la comunicación. Sí.

No has entendido cómo iba y el bizcocho... es una cosa seca,

que no está gustosa.

Hay que estar más pendiente, más atento

para clavar la receta que era de lo que se trataba.

Es difícil. Pero el comportamiento no puede ser más ejemplar.

Y ánimo, siempre para adelante, para atrás ni para impulsar, eh.

Manel, a tu plato le sobra nervios y le falta acierto.

Sobre todo a la hora de ejecutar esos tres elementos:

espuma de chocolate, bizcocho

y un sorbete de frambuesas. Al sorbete le falta azúcar,

el bizcocho está apelmazado y la espuma ha quedado muy bajita.

Pero yo valoro mucho las ganas y el espíritu,

que son de alguien que lo quiere

y lo quiere luchar. Gracias, Jordi.

Pues chicos, muy bien, llega el momento de despedirse.

Así que, Oriol, Manel...

Oye, sigue bailando, eh. ¡Vete bailando!

¿Cómo es? ¿A ver, a ver?

¡Bien! A ver, sigue.

Lo hace mejor que tú, eh, Pepe.

¿Te ha hecho ilusión verme? -Súper. No me lo creo todavía.

Yo tampoco. Además, este año no ha habido fiesta

en el pueblo y entonces hacía más tiempo que no nos veíamos.

Y me ha hecho mucha ilusión.

Aspirantes, la cata ha terminado y es el momento de deliberar.

Pero antes vamos a despedir al grandísimo Martín Berasategui.

¡Por favor...! Martín, vuelve cuando quieras.

Gracias por estar en esta semifinal.

Nos habéis dejado alucinados a todos.

Y os esperan las chaquetillas firmadas

para que disfrutéis con una chaquetilla

de un tío con mucho garrote. ¡venga, garrote ahí!

¡Garrote ¡Garrote, eh! ¡Venga, garrote!

A mí, la verdad, la palabra garrote

significa esfuerzo, dedicación

y conseguir lo que quieres y esforzarte.

¡Ay, qué miedo!

Aspirantes, ahora sí vamos a deliberar

para repartir los últimos puntos de la noche.

Chicos. Vámonos.

Mucha suerte, lo habéis hecho todos muy bien

¡Chicos, os deseo mucha suerte!

(DELIBERAN)

Ave María, rezad por la monja de Samantha.

¡Que no, Antony, que no te vas! -Que sí.

Llevas diciendo eso... -En serio, te lo juro, hoy sí.

Estoy rogando a Dios no irme.

Lo tenemos, chicos.

¡Mucha suerte y enhorabuena! -¡Suerte!

¡Suerte! -Enhorabuena.

Aspirantes, tenemos que deciros

que, para no haber visto el plato antes,

estamos bastante satisfechos. (HENAR) Gracias.

Así que vamos ya con el reparto de puntos.

Los tres puntos se los lleva un aspirante que,

aunque ya había cocinado antes con el ingrediente,

se ha puesto nervioso y le ha faltado templanza,

lo que le ha llevado a cometer fallos.

Y esos tres puntos son para... (ANTONY) ¡Manel!

Adriana. ¡Tres puntos!

¿Te quedas? -¡Superbién!

Los cuatro putos son para un aspirantes

que ha hablado mucho en el cocinado con su amigo.

Y en esa comunicación estaba parte del éxito.

Y la otra parte en su buena mano cocinando

y su facilidad para resolver los problemas.

Ese aspirante es... (ANTONY) ¡Henar!

¡Javier! ¡Bien, cuatro, que tienes 14!

¡Muy bien! -¡Superbién, Javi!

Los seis puntos los suma un aspirante

que ha trabajado con muchas ganas

y con la vista puesta ya en la final. Ese aspirante es...

Henarcita o Aurora. -Alguna de vosotras dos.

¡Aurora! ¡Bien!

¡Eres finalista! -¡Eres finalista!

Hoy, la verdad, tenía pocos puntos y tenía papeletas para irme,

pero como he trabajado bastante y me he centrado.

¡Aquí huele a final de la buena!

Los dos puntos se los lleva un aspirante

que han empezado a cocinar sin saber qué hacía.

Pero a base de preguntar y preguntar a su amigo,

ha conseguido enterarse y sacar algo.

Y ese aspirante es... Manel o Antony.

¡Manel! ¡Bien!

Muy bien, ¡que no!

Los cinco puntos son para un aspirante

que ha trabajado supertranquilo,

de manera muy ordenada;

su amigo le ha echado en cara que apenas le ha llamado.

Pero tenía tan clara la receta que no ha hecho falta.

Henar.

¡Henar! ¡Olé, que eres finalista!

¡Finalista!

Yo creo que voy a conseguir reconquistar a Jordi.

Pero ahora no lo voy a hacer como siempre,

ahora es como si pasase del tema y se dará cuenta que soy dura.

Y dirá: "Mira esta que está llegando muy lejos"

y le conquistaré el corazón.

Y el punto restante es para Antony.

Has estado perdido todo el cocinado, no sabías qué hacías.

Ya. Y tampoco le puedes echar

toda la culpa a Ainara porque te lo explicó perfectamente.

No, Ainara lo ha hecho genial.

Por tanto, los tres aspirantes

que no continúan en las cocinas de MasterChef junior son...

Antony. ¡No!

Manel... Y Adriana.

Y Adriana.

¡Ven, ven!

(JAVIER) MasterChef se está desmoronando.

Qué hacemos sin Antony. ven aquí, Javier.

Dime que te da pena. Por Manel.

Al final, MasterChef ha puesto a cada uno en su sitio.

Antony está donde debe estar

y yo debo estar en la victoria.

Manel y Adriana, vosotros ya habéis pisado este castillo.

Antony, ¿qué es lo que más te ha gustado de MasterChef?

¿Conocer a Javier? No. A ti y a Samantha.

¡Ole! (ADRIANA) ¿Y a Jordi?

¿Y a Jordi no? ¡Sí, hombre!

De lo único que me siento feliz por irme es: ¡Javi!

¡Adiós! # ¡Adiós con el corazón! #

Manel, ¿cómo ha sido tu vuelta a las cocinas?

Bien, muy bien, supercontento...

¿Te ha gustado volver? Sí, ha durado poco...

¡Y semifinalista! Todo el mundo no puede decirlo.

"MasterChef" ha cambiado mucho mi vida.

Por supuesto que voy a seguir cocinando.

¡Nunca dejaré de cocinar!

¿Y Adriana qué, este segundo paso por MasterChef Junior?

superalegre de haber llegado aquí. Claro.

Esta vez la despedida es diferente.

La vez que me fui lloré muchísimo, estaba supertriste

Si te tienes que ir, te debes ir. Hoy me ha tocado a mí.

Igual que la semana que viene a lo mejor le toca a Javi...

Mirando hacia vuestros amiguitos,

¿quién va a ganar? Los duelistas van a ser

Aurora y Nico y va a ganar Aurora. -Exacto.

Yo creo que va a ganar Aurora. -¡Olé!

Bueno, Manel y Adriana, vosotros ya tenéis regalitos.

Sí. ¡Pero tengo aquí para Antony

algunas cositas! Mira, lo primero que te llevas:

seis meses de acceso ilimitado

a la escuela de cocina MasterChef online,

para que sigas aprendiendo.

Y el juego oficial de MasterChef Junior,

para jugar pues... con Ainara.

¿Crees que jugará contigo? Sí, obviamente.

Y gracias a nuestro patrocinador Bosch,

pues te llevas un huerto doméstico. ¡A mi abuela le va a encantar,

con esto te lo digo todo! Ponlo en casa de tu abuela

y vas a regarlo todos los días. Sí.

Fenomenal. Y ya está. No, no, no, mis regalos.

Mis regalos. ¡Que sí, que tienes

una sorpresa de nuestro patrocinador de alimentos,

el supermercado de El Corte Inglés!

¿Quieres saber qué es? ¡Sí!

¡Ayudante, por favor! ¡Voy!

(LOS NIÑOS GRITAN)

¡Eh!

¡Olé! -¡Una bici!

¿Te gusta? Sí, mucho.

Ah. ¿Seguro? ¡Que es mía!

Qué... si no te gusta. ¡Sí me gusta!

Déjasela, Jordi, que tú tienes una.

Pero la mía es más pequeña.

Y otra cosa que te llevas, como tus compañeros,

la chaquetilla firmada por Martín Berasategui.

¡Eso no lo han disfrutado los demás!

Antony, ¿contento con los regalos? ¡Hombre!

¡Es preciosa la bicicleta, eh! ¡Oh, qué guay!

Adriana, Manel y Antony nos dicen adiós,

pero lo hacen muy felices, como debe ser.

Porque a MasterChef se viene a aprender, a divertirse

y, sobre todo, a llevar amigos y experiencias.

La próxima parada es la gran final.

Nicolás, Javier, Henar y Aurora

lucharán por convertirse en el octavo MasterChef Junior.

Nos vemos en la gran final; mientras, ya saben, pónganle...

(TODOS) ¡Sabor a la vida!

Vais a dar de comer

a los aspirantes de "MasterChef Celebrity".

¡Oye, que me habéis dejado aquí encerrado!

¡Caña, caña, caña, que el tiempo vuela!

Cuando entré anteriormente a la cocina, olía de maravilla.

¡Y ahora huele a bruma! ¡A mí no... que me echas en la boca!

Está muy bien, eh. Muy bien, ¿no?

¡Estoy flipando que un niño de tu edad esté haciendo esto!

¡Ritmo! ¡One, two, three, four...!

¿Estáis en un tres estrellas Michelín con menú degustación

y os levantáis de la mesa o qué? Ya vamos como locos.

Bienvenidos a la gran final de MasterChef Junior VIII.

¡Sumérgete!

¡Con tres estrellas Michelín, Jesús Sánchez!

A ver, id con calma, sin prisa.

Dedica un minutito a poner un poco de orden en ese caos.

¡Que no se activa el fuego ni nada!

¡Bueno...! ¡Me cachis en la mar, Javier!

¿Pero qué es eso? -¡Por favor, no quiero saber más!

¡Muy gracioso!

Es un plato, que haciéndolo un cocinero,

con la edad que tienes, dice mucho de tu capacidad.

Vale, gracias, chef.

El ganador de la VIII edición de MasterChef Junior es...

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Masterchef Junior 8 - Programa 5

12 ene 2021

Magia y terror se juntan en las cocinas de 'MasterChef Junior 8' en la primera prueba de la noche. Los jueces, convertidos en La Monja, Pennywise y Freddy Krueger, dan una terrorífica bienvenida a los aspirantes, acompañados del ilusionista Jorge Blass. Además, los pequeños chefs pasan del susto a la alegría con la visita de sus abuelos, con los que cocinan diferentes recetas tradicionales. La prueba de exteriores muestra algunas de las maravillas del patrimonio de Cantabria.

Los aspirantes viajan a Cantabria para conocer la cueva de El Soplao y la cueva de Altamira, donde descubren la historia de las pinturas rupestres más valoradas del mundo. En el último cocinado por equipos, tienen que enfrentarse a elaboraciones donde las técnicas de vanguardia y la imaginación son fundamentales. El chef Óscar Calleja, del restaurante 'Annua' con dos estrellas Michelin, aconseja a los semifinalistas.

En el último desafío de la noche, las cocinas se transforman en una gran centralita donde Pepe Rodríguez, Samantha Vallejo-Nágera y Jordi Cruz hacen de teleoperadores para pasar unas llamadas muy especiales a los aspirantes: sus mejores amigos estarán al otro lado del teléfono y son quienes les cuenten qué elaboración deben preparar. Y antes de conocer a los finalistas, 'MasterChef Junior 8' cuenta con el privilegio de recibir al gran chef Martín Berasategui, con 12 estrellas Michelin. ¿Quién se queda a las puertas de la gran final?

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  1. MARIA

    NO FUNCIONA LA REPRODUCCION

    16 ene 2021