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Las Retales. MasterChef Celebrity 3 - Programa 7 - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía)

Hola, muy buenas a todos. Aquí estamos, una noche más,

Bibiana y yo, las Retales, porque eso es así...

-Sí, si lo saben. -Lo saben, pero lo reafirmo.

Para comentar lo que ha pasado y lo que va a pasar.

¿Y qué ha pasado, amigos?

-Me ha dado mucha penita, porque yo le veía posibilidades.

-¿Quién se ha ido? -María.

-María Castro. -Pensaba que tenía posibilidades,

porque es muy energética, tiene nervio, alegría, esa sonrisa.

-Y curranta, también. -"Y curranta"

-Y disciplinada. -"Y disciplinada"

Pero bueno, esto va así, también nos fuimos nosotras.

-Además es que puedes tener... -Tienes un día malo,

una tontería que te pasa, que se te pasa una cosa,

que no llegas, que la báscula no te pesa...

-No me recuerdes lo de la báscula, desde entonces no me peso ni yo.

-Yo sí me peso y te digo una cosa: mira si llevamos comiendo

boquerones de estos, el matrimonio este...

-Yo creo que estos matrimonios nos los han dedicado.

-Desde que empezamos peso dos kilos más.

-¿Y dónde están? -Repartidos, cariño.

-Bien repartiditos. -Hoy los tengo en los tobillos

porque se me han hinchado, llevo mucho tiempo con los tacones.

porque se me han hinchado, llevo mucho tiempo con los tacones.

-Nos tratan muy bien. -Sí, muy bien. Brindemos.

-Brindemos por María. -Por María.

-Que disfrute. -Lo sentimos.

-Pero te harán unos regalos divinos.

-Los cuchillos, niña. -Ay, los cuchillos...

-Eso es arte.

-A ver, Mario, céntrate, por Dios, céntrate, Mario, céntrate.

Chicos, es importante que cojáis los ingredientes principales,

pero hoy tenéis que hacer cocina de vanguardia;

así que en aquella estantería tendréis los polvitos mágicos.

Para las esferificaciones. No os olvidéis de ellos.

El glutamato, ¿no? -Sí, eso.

-Cuando voy a estos restaurantes de tres estrellas Michelín

y empiezan a decir: "Esto es no sé qué, esto es...".

Te pones a hablar con los amigos y llega otro a contarte lo mismo...

Oiga, ¿no le importa no explicarlo?

Lo que saben, lo que han aprendido, lo que hemos aprendido.

-Voy a perder la virginidad con el sifón, a estas alturas.

-Piérdela cuanto antes.

-Mario, ¿eres Tom Cruise en "Cocktail"?

La teniente O'Neil, en este momento.

(CARMEN CANTA) #El sifón, el sifonero, entero me gusta a mí#.

-Huy, huy, huy, a ver si exploto.

-Se me pegan siempre. Chicos, ¿tenéis xantana?

Porque no me salen las circunferencias estas.

Una esfera, verás cuando llegue a casa, un cuadrado,

un triángulo espiral.

(CANTA) #Geometría polisentimental#.

Gluco y xantana, otra vez, que no me salen las pelotitas.

-Lo que está haciendo Ona es lo que te digo: gratinar.

-Lo va a hacer, sí.

Aspirantes, no os quiero poner más nerviosos

pero habéis entrado en el último minuto.

Estoy en el último minuto, ese reloj que va

para atrás o hacia adelante, no lo sé. Es como el reloj

del conejo de "Alicia en el País de las Maravillas".

Esa mujer qué paciencia tuvo con el conejo.

Ay, pero creo que ha salido.

-Tengo que decir dos cosas; estoy de acuerdo con Mario,

más allá de la amistad, con el reloj.

Yo nunca entendí el reloj. -Yo tampoco.

-Y estoy muy de acuerdo con Carmen porque es verdad,

¿te tienes que enterar de todo lo que comes?

-Además, no te enteras porque te dicen:

"Está hecho con helechos a la espuma de limón

desestructurada con no sé cuántos".

Luego, te dicen en qué orden y de qué manera,

como un libro de instrucciones. No me aclaro.

-Ni yo. Estoy a favor de Carmen. -Yo también.

-A lo largo de los programas. -Nos está ganando.

-Nos está ganando Carmen. -Es verdad,

vas a los restaurantes y hay platos de tres líneas.

Cuando leo "lentejas", digo: "Vale, hasta ahí",

pero luego es: "Lentejas en espuma desestructurada de...".

-Y cuando llega, no ves... -Las lentejas.

-Nada, claro. -Precisamente.

-Acuérdate que en el nuestro para hacer habas cogían...

-Pistachos. -Los pistachos.

Si hay habas, ¿para qué coge pistachos?

-O cuando hicimos "circunvalaciones",

como dice Mario, de tomate cherry y ponían zumo de no sé qué.

¡Hay tomate cherry! -Eso es.

-¿Por qué hacer un tomate cherry falso?

O falso caviar, habiéndolo. -Sí.

-Falso caviar... -El bueno de siempre y carísimo.

-Y buenísimo. -"Y buenísimo".

-Vamos... -Pues sí, eso sí.

Las esferificaciones de Mario eran un poco churretes.

-Bueno, yo no he visto esferificaciones,

pero es que suele pasar, la xantana es muy complicada.

De todas formas, al principio le salieron fatal...

-No, no le salieron.

-Bueno, aquello que parecían unos huevos revueltos.

-Eran como espermatozoides nadando en un...

¡Pero le salieron al final! -¿Ves? Para que veas lo que es.

-Mucho decir "las circunferencias y las bolitas", pero salieron.

-Le salió la bolita, le salió. -Sí.

-La bola sale siempre. -Yo recuerdo los polvos mágicos:

la xantana, el glutamato... Todo eso.

Yo me los compré todos y los tengo en casa caducados.

-Me podrían haber llevado presa. -Lo tenías que haber dejado.

Cuando me han traído la báscula me he imaginado lo de los polvos.

-¿El qué? -Lo de la xantana y todo eso,

lo de la "nouvelle cuisine", y he dicho que no podía ser.

-¿Y esto? Ahora me he dado cuenta.

¿Ves? Con esto me manché el otro día.

-Tú te manchaste y yo creo que por ellos he engordado.

-¿Con esto? -Cojo solo la aceituna.

-Está muy rico. -Riquísimo.

-Pero si el vinagre se te atraganta, está complicado.

-A mí no se me va. -¿Qué?

(HABLA DE FORMA INCOMPRENSIBLE QUERIENDO)

Id poniendo vídeos.

Madre mía. -Oh, Dios mío.

-Como un teatro. -Qué "eleganza".

-Un telón rojo. -Qué chulo.

-Es como un vodevil. -Madre mía.

-Es un teatro. -Qué divino.

-Me encanta. -Qué bonito.

-Nos podíamos haber arreglado.

Ha sido perfecto, para mí ha sido el programa

más bonito de todo "MasterChef".

-Qué ideal.

Carmen, ¿estás cómoda? Estoy divinamente.

¿Quieres un cojín para los pies? No hace falta, me llegan.

Lo digo porque como eres de echarte siestas

cuando estás arriba en un banco... No, no.

Ahí tienes que estar... El rey de las siestas es Boris.

-No son siestas, son reseteos.

Ah, "reseteos". Claro, yo me hago un "reset".

-Una cabezadita. Sí porque echamos una cabezadita de vez en cuando,

cuando estamos en el Olimpo.

Es que con el calorcito y tal nos entra una modorra...

Pero bueno...

Antonia, ¿qué te parece el cambio de look de las cocinas?

Me encanta, es como estar en La Scala de Milano,

solo falta la Callas, la gran diva.

Para eso estás tú. Parece un guiñol, más que La Scala.

-Puede ser un cabaré. -Es muy chic.

Es como si alguien fuera a actuar. Sería total.

¿Te imaginas cantando con Nancys Rubias en las cocinas?

Me encantaría, sería maravilloso. Me encantaría, te tomo la palabra.

¿Seríamos un buen público? Creo que sí,

porque no sois prejuiciosos, sois muy educados y simpáticos,

con lo cual creo que sí. Y tú muy pelota.

Cómo hace la pelota. Somos encantadores, Mario.

Juzgáis pero no prejuzgáis, eso es importante.

No sé en qué se habrá convertido "MasterChef",

cuando se levanta el telón y ves al público es maravilloso.

Ahora tengo qué saber qué me voy a encontrar.

(TODOS GRITAN CONTENTOS) ¡Bravo!

-Ay, ¿no te recuerda esto del telón rojo

y las butacas de cine a nuestro programa cien?

-Sí, un programa cien tan bonito dedicado al cine.

-Que dimos de comer a compañeros y a amigos, a la vez.

-También hay otra parte bonita. -A ver.

-Cuando ellos dan la cabezadita, yo entiendo el reseteo.

-No sé si es bonita. -Hombre, perdóname.

-Es que tú te quedabas sobada.

-Yo hacía cinco trabajos a la vez. -Otra vez con el pluriempleo.

-Trabajaba y buscaba piso porque me tenía que ir de la casa,

que me iban a echar, ¿qué voy a hacer?

-Estábamos ahí sentadas, nos libramos bastantes veces,

porque en exteriores lo dábamos todo.

-Sí. -Todo, todo.

De repente, estábamos arriba y ella no daba una cabezadita, no,

ella se quedaba desnucada. -Pero bueno...

-Desnucada. -Y te preguntaba a ti:

"Oye, niña, ¿qué ha dicho?", ¿y qué me decías?

-Calla, sigue durmiendo. -"Haberte enterado".

-Claro, a ver si te tenía que hacer el resumen de las actividades.

-Mujer. -"Mujer", ¿qué?

-A lo que íbamos, para qué vamos a discutir de sueño,

lo tuyo es discutir, qué ganas de discutir.

-Entiendo que dé cabezadas por la tensión.

-Mira cómo estoy. -¿Qué te pasa?

-Es que me entran ganas de salir. -¿Sí?

Es que llevamos siete semanas aquí y estamos todo el día...

-Todo el día: "Vamos a ir, vamos a ir, a ver si cocinamos".

-Mira, yo veo un telón rojo y no lo puedo evitar.

-Venga, vámonos. -Bibi, vámonos, no puedo más.

-Venga, vamos, corre. -Venga.

-Cierra.

Para acompañarnos en la cocina hemos invitado a dos divas,

dos artistas que han pasado muchas noches en un teatro

y que, por supuesto, dieron el cante.

¿Bibiana? -"¿Bibiana?"

Bibiana Fernández y Anabel Alonso, las Retales.

A Bibiana la quiero con locura, es un "sex symbol"

con un corazón que no le cabe en las tetas.

-Aquí estás. -¿Qué tal?

-A la única que no conozco; Ona, encantada.

¡Ay, espera!

(Alguien grita)

-¡Oye! Déjale a Jordi la boca. Hola, Bibiana.

Yo quiero.

Ah, ¿tiene novia Jordi? ¿No será celosa su novia?

No lo sabemos, voy a investigar, voy a investigar.

Bueno, Anabel, ¿qué te parecen vuestros sucesores?

A todos, menos a Ona que la conozco ahora en persona,

Ona en persona, con todos he coincidido y con muchos trabajé

y algunos hasta son amigos, inclusive, personales.

Oye, pero es verdad que en vuestro chat habláis

que sois mejores vosotras... Hombre, no hay color, perdóname,

eso ya, vamos a ver. Es que os tiráis el rollo aquí,

qué guapo, son amigos, pero que mucho mejor vosotras.

Pero que no hay color, no hay color.

¿Ah, sí? Tendríais que haber repetido

la misma expedición.

Que no tienen nada que ver con nosotras, no están mal,

son graciosos, los queremos mucho, pero no hay color.

-No hay color. -No hay color.

Bibi, Anabel, hagamos una cosa mejor,

elegid al nuevo retal, Boris, Carmen, Mario, Paz,

¿a quién elegís de retal?

No es que la elijamos... -Yo, Carmen.

-Carmen es retal. -Tú, también.

-Pero es que a la pobre no la coge nadie como a nosotras.

(Risas) Éramos un descarte.

-Pero es que siempre nos dejaban para las últimas.

-Nos cogían porque no quedaba nadie.

-Pero todos los que no me quieren, luego en todos los equipos

que estoy, ganan porque soy el talismán,

el retal talismán. -Eso decía yo que daba suerte,

de hecho estuvimos media partida de esas

en el tejado ese. -Media partida en el tejado dice.

Carmen sería la nueva retal. Sí, yo la veo retal.

-Jo, yo quería ser retal, bueno. -No sabía qué era lo de retal,

pero cuando me enteré dije: "Esa soy yo" "c'est moi".

(ANABEL RÍE)

¿Ves? -¿Ves cómo estamos

muy a favor de Carmen? -Estábamos avocadas.

-Sí, porque no es que sea retal porque seas peor, no,

es más ella es "couture" no retal, ella es más "couture".

-"Haute couture". -"Haute couture", pero es verdad

que cuando nadie te coge que te vas quedando

y dices: "Ahora me coge este porque tengo buen rollo y me coge".

Y no y tiene que coger a otra y tampoco y tampoco.

-Y cuando no queda más remedio dicen...

-En algún lado tendremos que meterla.

Incluso, hay veces que han tenido la mala suerte

que después fue buena suerte como dice ella

porque somos talismanes, que íbamos al mismo equipo

y ahí hicimos grandes cosas.

-Hombre, además es verdad que nos pasamos media partida

como bien dijiste ahí nos la pasamos en el balcón,

en la azotea aquella.

-Ese balcón lo que dio de sí, por Dios.

-Dios mío. -Cómo me gusta un balcón,

es que claro, tengo esa costumbre, tradición andaluza de los balcones,

la Semana Santa, los tiestos, es asomarte a la ventana

y ver la vida pasar. -Sin dormirte porque dices

que el balcón te da la vida y te quedabas frita.

-Perdóname, es que venía muerta, otra vez, le voy a dar así,

qué coraje me da.

-Escucha, pero es verdad que las retales,

y ponemos la retal tercera parte, luego dábamos suerte

porque en los equipos... O sea, paliábamos carencias,

igual no éramos creativas, no emplatábamos bien,

pero currantas, por favor -Perdona, es que entre gamba

y gamba yo he pelado kilos de huevos,

kilos de patatas, kilos de gambas quemándome los dedos.

-Y Mario, que tenemos una debilidad por él, quería ser retal.

-Es que lo cogen todos. -Lo cogen todos

y entonces, no, porque esa cualidad que es la fundamental

es quedarse al fondo. -Quedarte abarrancada

y que no te coja nadie y ya de repaso, claro,

como hay que llenar los equipos. -Ya empiezas con la manita,

lo sabes. -¿Qué quieres con la manita?

¿Otra vez con la manita? -Sí, te le digo,

llevamos siete semanas y estás... -Terminaré manca, fíjate.

Saldré como la Venus de Milo, sin manos así, pero, oye,

¿has visto cuando salimos que estaban como tensos,

explotaron en alegría y después...?

Con qué relajo cocinaron, se relajaron porque creo

que la cocina, más allá de que sea un concurso,

también tienes que disfrutarla, la cocina, de hecho,

si no tienes ese reloj que marcas las horas y te persigue,

es un momento para disfrutar, para servirte una copa de vino.

-Escucha, ese reloj y a las tres moscas cojoneras

que son Sami, Jordi, por mucho que le quiera

que le di un beso ahí, es que cómo le cogí.

-Es que tampoco te conté eso porque te fuiste directamente.

-Claro porque lo tenía grabado y fue un beso que a España...

-A España no sé, pero a ti te gustó.

-Claro, por eso le cogí y no le soltaba, pero tú

le dejaste así. -No, llevaba la boca sin pintar.

-¿Es mío, se lo dejé yo?

-Eso que tiene... -¿Todo eso que parece una geisha?

-Eso geisha eres tú porque yo me pinto poco la boca.

Bueno, pues enseñemos un poco lo que pasó...

-Pero un poco. -Bueno, un poco.

-Un poco. -Yo te hago caso,

no te grito tanto como tú -Es que lo fuerzo

porque trabajé en Mérida y la voz sale.

-Ah, crees que es efecto Mérida.

-Sí. -Ay, qué inquietud, vamos a ver.

En este reto está en juego un privilegio vital

para vuestra permanencia en el programa.

Oh, guau. Sólo será para uno.

El delantal dorado. -"Oh, my God", no.

-La inmunidad. -Oh.

-¿Y eso qué significa? -Guau, la inmunidad.

El delantal dorado.

Yo nunca lo llevé. -Yo tampoco.

Y ya sabéis que otorga la inmunidad esta noche.

Qué ilusión.

Boris, ¿quién crees que lo necesita más?

Yo. (RÍEN)

-Tú mismo. -Me siento muy Turandot.

Con lo bien que te sienta el dorado a ti, Boris.

Sí que me sienta bien, pero a ti te combinaría divinamente.

-Divino con el lazo. -Y a ti también.

-A todos. -A todos nos vendría bien.

-Muchas cosas en la vida se fastidiaron por buscar

El Dorado, mira cómo le fue a la gente con el Vellocino Dorado

que le fue fatal, una comunidad entera

quedó, bíblicamente, castigada.

¿Y este?

(TODOS GRITAN)

Yo me doy la vuelta. -Uh, qué horror.

Este se lo pondrá quien más desafine.

Yo no tengo oído musical. -Yo menos, desafino muchísimo.

-Ni yo. -Yo como hago playback.

(MARIO RÍE)

-Esta gente siempre le gusta empañar la alegría

con el mandilito negro ese, pero vamos a ver sácalo luego.

Queda otra prueba, exteriores, otra, elimi... Ahí, ahí,

nos amargan desde la primera prueba, por favor.

Antonia, quién crees que merece este delantal negro.

Es increíble que el talismán de mi vida nunca hiciera

una prueba de eliminación, se lo merece.

Carmen. No, yo nada más verlo he dicho:

"Ese es para mí" porque es la única manera

que me eliminen de aquí. -Pero no lo pienses.

-Claro, no lo pienses, piensa en positivo.

-"Que es la única manera que me eliminen",

está un poco harta. "Es la única manera".

El delantal negro a Carmen Lomana.

(CANTA) #¡No puede ser!

#Esta mujer tan rara.#

Hay que tener un par para decir que la otra es una mujer rara

porque ella, cuanto menos, es especial.

No sé si rara, pero especial. -Peculiar, que es una palabra

que vale para todo. -Para todo.

-Es peculiar. -Es peculiar.

Pero bueno, ella la peculiaridad la ve en la otra, de todos modos,

cuánta razón tiene Santiago. -Sí.

-Cuando dice: "Si hay otra prueba más", qué necesidad

de enseñarte el delantal negro que ya partes en la prueba...

-Notas aquí el aliento. -Aquí, aquí, el negro lo ves aquí.

-Oh. -Son los cuatro jinetes

del Apocalipsis en forma de delantal.

-Primero el dorado, ah, y luego, pom.

-Pero tienes otra prueba más pues se lo enseñas,

pues no, ya para que se cabreen.

-Ya están así con el culete apretado.

-Qué necesidad, lo único bueno es el culo apretado, acuérdate

cómo se le puso a Silvia. -Ay, ay, se le puso

como Jennifer López. -Absolutamente,

Jennifer, y es verdad de apretar, de apretar.

-Oye, es curioso también porque es verdad, mucho retal,

mucho retal, pero la Lomana solo se puso el delantal negro

una vez cuando se desmayó. -Sí, acuérdate.

Fue ponerse el delantal y caerse al suelo, catapum,

del susto porque impresiona mucho porque yo lo tuve.

-Y yo también varias veces. ¿Te conté que tuve

tres delantales puestos de una tacada?

-En el mismo programa. -El blanco, el negro

y el del equipo, el dorado nunca.

-¿Nunca? -E iba con todo, nunca.

-El dorado y el plata va con todo.

-No, el dorado lo ganó Silvia.

-Ah, claro, así se le puso el culo, claro.

-Todo lo tenía ella. -Todo, bueno,

veamos a quién se le sube el culo ahora

-A ver. -Algunas ya lo tienen bien.

-Oye, te lo digo, Ona, fíjate.

-Ya ves tú de tanta sincro, sincro, eh...

-Luego, Mario lo tiene bien puesto, no es muy... pero bien.

Puesto Paz también. -Paz muy bien.

-Y luego tenemos, claro, no me fijé mucho, Carmen.

-Carmen, Antonia, habría que hacer ese duelo también de culos

Carmen, Antonia que es el único duelo que no se ha hecho

entre ellas dos, que siga la guerra

que ya has visto. -Sí, pero hay una guerra

más suavizada al decir:

"Mi talismán de toda la vida nunca llevó..."

-Sí, pero no. -Le llamó mi talismán.

-No, ha dicho ella "Mi talismán se tiene que poner

el delantal negro". -Sí, acabó la frase un poco...

-Empezó más suave. -Nuestros compañeros

se alegraron al vernos, cuando llegamos, al abrazarnos,

pero más se pusieron con esto.

Espera, hay que repetir, ¿te aburrimos, Paz?

(Risas)

Escúchame, estamos aquí con una tensión y ella...

(RÍEN)

Perdonad, es que es una historia muy larga.

-Una historia tan larga como esta noche.

-Tuve una taquicardia, os lo juro. -¿Quieres un Lexatin? Bibi tiene.

-Yo tengo, ya me tomé. -Ya voy cargadita, no deja.

-Un café y un Lexatin. -Venga, vamos.

Bibiana, Anabel, os dejamos de directoras de orquesta.

(MARIO) Ay, me encanta, ah, qué bueno.

Sí, nos vamos. ¿Estáis seguros?

¿De verdad? Yo no.

Os quedáis al mando. Oy, oy, oy.

Vale, vale. No, por favor,

cómo os vais y me dejáis con las retales aquí.

Eso digo yo. Tú te quedas, Eva, un poco

de sentido común en el plató debería haber.

Pobre quien reciba la ayuda de estas dos.

Por eso te digo. Casi mejor que no.

Sí, sí. (BIBI) Si nos sale bien,

igual despiden a los chefs y nos quedamos nosotras.

(ANABEL) Que anden con cuidado

nuestro jurado. -Porque no tenemos estrellas

pero somos muy sueltas. -Muy sueltas.

La cortina. -Espera, que nos estén grabando.

Si nos han dicho que descubramos la cortina.

Qué harta estoy. Ponte allí,

que yo estoy dando la espalda.

Doy siempre la espalda. -Si eres tan alta,

que se te ve desde Google Air. -Se me ve de espaldas.

Para un plato que tiene que explicar,

hemos parado tres horas. -No me va a dejar.

(BIBI) Es que ella es muy lista.

Se ha puesto dando la cara a cámara.

A mí me ha dejado de culo.

¿Te quieres levantar? -No se nota si estoy sentada

o de pié. Pero vale. -Es verdad.

(ANABEL) Yo con mi dimensión y de espaldas, desaparezco.

Solo se me va a oír. Que se me vea.

No tenemos cinco Estrellas Michelín pero tenemos cuatro tetas

como cuatro carretas. -Un pico.

Hemos hablado mejor que Samantha, Pepe y Jordi.

Eso no tenía yo ningún tipo de duda.

Y el tipazo que tienes otra vez, asquerosa.

-Ya está igual de flaca o más. -¿Tú vas al gimnasio?

-No tiene tiempo. ¿Cuándo va a ir? ¿Cómo voy a ir?

Y yo qué sé. -Si parió y dejó al niño

en la cama y se vino para acá.

(BIBIANA) Te digo la verdad. Yo estaba más cómoda abajo.

-Yo me he sentido muy bien. -Ella nació para jefa.

-Esto sí. -Yo tensión tengo la misma

arriba que abajo. Yo soy de tensión.

Tensa estoy siempre.

Me voy a quitar los zapatos otra vez.

Estando a mi lado, ¿para qué te pones zapatos?

Estando a mi lado, podrías ir

en chanclas de tu casa. -No, mujer.

Oye, esto estáis grabando

pero esto no... -No lo puedes grabar.

(RÍE)

La verdad es que todo lo que han sacado ahí, es inédito.

Inédito. Porque, además, como yo no me había visto.

Pero fíjate que ni siquiera el Lexatin me hizo efecto.

Yo relajada no me veo. Debo subir la dosis.

Algo está saliendo mal. O es el café.

O nos retroalimentamos tú y yo.

Tú igual vas tranquila, yo voy tranquila...

Pero cuando te veo, me disparo.

-Me pasa lo mismo. -Es la chispa.

¿Tú has visto cómo me has cogido, que has hecho

como si fuera un pin y pon?

Es que yo estaba hablando todo el rato

y no podía hablar así torcida como la niña de "El exorcista".

Tú, con mucha suavidad, todo el rato así

mirando a cámara. Y yo de espaldas hablando

como una loca, con los pelos que no los llevaba bien peinados.

No he estado nunca bien peinada en este programa. No sé por qué.

Con los pelos tiesos por aquí de espaldas todo el rato hablando.

Niña, date la vuelta. -Pero es lo que te he dicho yo.

¿Tengo razón o no, querido público?

Ella a mi lado puede ir en chanclas si quiere.

Pero a mí me parece que la salida era más bonita

con tacones, que se veía. -Eso es verdad.

Esa experiencia de quedarnos de jueces

y verlos a ellos cómo se relajaban.

¡Ay! Nos han quitado a estos tres de encima.

Que mira que les tenemos cariño.

Pero lo cortés no quita lo Cabanillas.

Es un cómico amigo mío que decía este chiste.

Lo de Cabanillas era de la época de Franco.

Esto ha sido un inciso histórico pastoril.

Da gusto ver a los amigos.

Les ha cambiado la cara. -Ya lo ha dicho Carmen.

"Ha sido el programa más bonito". Cuánto me alegro.

No por ti, por todos los concursantes.

Es verdad que estar nosotros

y tener ese tono de desenfado. Y no esa mirada,

la de los chefs, que están calculando en cada momento.

Bueno, concretamente, tu Jordi.

No. Mi Jordi me mira. Según mira así, digo yo...

No. Ya lloro. -No voy a llevar el plato.

¡Huy! Además, se pone así.

Yo me voy y no espero a que me echen.

Hace... (RESOPLA)

Sopla así.

-Sopla con la nariz. (IMITA A JORDI) ¿Y esto?

¿Esto tú crees que así va? Ajá.

Y se va. ¿Sabes? Y dices...

Tú das una explicación y te deja con la palabra en la boca,

que no sabes si es sí o no. -Está sofriendo. ¿Qué le pasa?

De momento, no ha pasado nada.

"Aurorita", como decía Luis Escobar.

Aurorita. Esto es una anécdota teatral,

pero la dejamos para luego. Ya os lo contaremos.

Pero disfrutaron. -Disfrutaron y disfrutamos.

Escúchame. Se relajaron tanto, que Paz un poco más

y se da la vuelta. -Y hablando de otra cosa.

Porque estamos hablando de que se relajaron.

¿Y Eva? Cuéntame tú lo de Eva.

Era una escultura etrusca.

Etrusca y recién parida. -Habrá hecho como los canguros,

que los tienen de pequeños y se van criando en un bolso.

Pero en un bolso de otra. No en el bolso de ella.

-El cuerpo es espectacular. -Exactamente igual.

Un escándalo. Yo creo que la única que no puede venir aquí a comer,

soy yo. Por lo demás, Eva, estás espléndida.

Estamos aquí porque hoy queremos hacer un homenaje

a una de las estampas más maravillosas

que la naturaleza puede regalarnos: los campos de lavanda.

(BORIS) ¡Guau! (ONA) Qué bonito.

Mi color favorito es este.

Lavanda la utilizo mucho en mi casa,

porque es una planta aromática y te huele muy bien la ropita.

Secas lavanda. Y porque mi habitación

tiene color lavanda también.

Y como sé que entre vosotros hay todo un apasionado

por los buenos aromas,

le he traído un regalito.

(Exclamaciones) (BORIS) Un ramito de lavanda.

Esto es para ti, Carmen. Con todo mi corazón.

Para que puedas terminar la prueba

como a ti te gusta, bien perfumada.

Muchas gracias. Para que luego digas

que no te tratamos con cariño.

Que yo no digo eso. Yo, cuando tengo que protestar,

ya sabes que yo... Me parece que todo

lo que hago, está riquísimo.

Vives como en un mundo de lavanda. Sí. Más o menos.

En un mundo casi imaginario.

Pero yo, digáis lo que me digáis, siempre os voy a querer.

(CARMEN) Espero ser la mejor perfumada

y tener la mesa mejor decorada, la mesa de cocina, con este ramito.

También te digo que lo mismo

darle lavanda a Carmen, que no es la más rápida,

para que se tranquilice un poco, no sé si es buena idea.

No. Qué va. Estoy como una moto aquí.

Estoy rodeada de belleza y eso me motiva.

Esta ciudad me tiene sorprendida. Aunque solo sea por eso,

tenemos que esforzarnos y hacerlo fenomenal.

Aspirantes, solo con tenacidad, constancia

y seguridad en vosotros mismos, conseguiréis permanecer

en el concurso. En este punto de la competición,

ya no hay lugar para las inseguridades,

los conformismos o la confianza en que sois

un talismán. ¿Verdad, Carmen?

Casi me lo he llegado a creer. Pero no.

Los talismanes tienen un tiempo de efecto.

Estupenda.

(CARMEN) Puede ser que Antonia

contrarreste este poder del talismán.

Pero, bueno, me encantaría que no fuese así.

Tengo que decirte una cosa. -¿Qué?

Es que cada vez son más fan de Carmen. Dice...

(IMITA A LOMANA) Estoy como una moto.

-Una moto. -Una moto calada.

Será de cilindrada de 50. -O aparcada.

Pero ella se veía disparada.

Debe ser que lo de las pastillas nos hacen otro efecto.

Antonia también le ha dado así.

Antonia es que lo suyo no lo deja.

Dices tú que está muy buena. -Yo me empeño en que ha mejorado.

Porque tú estás muy positiva. Yo soy positiva.

Y Antonia a mí me gusta así más.

-Pero no pierde comba. -No da puntada sin hilo.

Cada vez que puede, ¡crac! Te la clava.

Decías tú que Antonia venía más buena. ¿Cuándo?

De la repesca. Ella dijo: "He aprendido mucho

en este tiempo". -Y después dijo todo lo demás.

Y dijo lo más grande y, posiblemente, de Carmen.

-Es verdad. -Buena lo que se dice buena...

Yo no digo que sea mala, pero buena no es.

O igual es sincera. A veces se confunde

sinceridad con maldad. -Perdóname.

A mí la sinceridad me parece una falta de educación.

A mí Antonia me gusta. Yo creo que es una mujer

que se caracteriza por ser eso, un huracán.

Está bien así. Ahora, la sinceridad...

No te veo desde hace no sé cuánto y digo:

Te veo más gorda. ¿Qué necesidad de ser sincera?

A veces me pasa. Lo digo. -No hay necesidad.

¿A ti no te ha pasado nunca...? A mí me ha pasado.

Digo: No sabía que estabas embarazada.

¡Llamé! ¡Nunca! -A buenas horas llamé.

Nunca. Eso es como cuando hay una infidelidad.

Aunque te pillen en la cama. Que no. Que no puede ser.

A mí me ha pasado. Y decir: "No estoy embarazada.

He engordado". Y te quieres morir. -Por eso no se dice nunca.

De embarazo no se habla. Pero aunque tenga

la cabeza del niño asomada, eh.

Así, asomado. -Con las orejas aquí,

haciéndole tope. -Nada, nada.

Tú hablas de todo lo que sea, del tiempo.

-Tienes razón. -Es "tierra, trágame".

No sabes dónde meterte. Del peso yo no hablo,

si nadie me lo pregunta. Y cuando a alguna amiga

se lo he dicho, nunca le viene bien.

Cuando adelgazo, todo el rato me dicen delgada,

pero no como bien, sino como: "Te veo como..."

La delgadez molesta a las que no lo son.

Sí. Además te lo dicen un poco como si estuvieras mala.

Sí. Como: "¡Ay! ¿Qué te está pasando?"

"Estás más delgada. Yo no sé..."

Pero como la altura. Yo soy una persona

de una talla semi baja y te digo: Qué alta eres.

Pero lo digo como redundando. Yo te envidio esa altura.

Tienes unas piernas que son toda yo.

Sí. Pero yo nunca digo a nadie:

Qué baja eres. Es como lo de la edad.

-Claro. -Lo de decirte: Ya eres mayor.

A la gente le sienta mal. Pero cuando dicen "eres joven",

no te sienta mal. ¿Por qué? -¿Por qué?

Existe un prejuicio en el lenguaje.

-Totalmente. -No estoy a favor.

Y ahora hemos hecho, como veis, una incursión en la etimología

y el significado de las palabras. -Mira, nena.

Vámonos a dormir, que nos hace falta. Ya es la hora.

-Sí. -Le daré otro buchito

y a ver si me entra sueño.

Vamos que te va a entrar. Ya te lo digo yo.

Bueno, ya lo sabéis. Nos vemos la semana que viene.

Y mientras tanto, pónganle sabor a la vida.

Has puesto cara como de teletienda. Es la hora.

Es la hora de teletienda. ¿Qué quieres que te diga?

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Las Retales. MasterChef Celebrity 3 - Programa 7

21 oct 2018

Bibiana Fernández y Anabel Alonso avanzan los mejores momentos de los concursantes deMasterChef Celebrity de la semana siguiente.

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