Presentado por: Jordi Cruz | Pepe Rodríguez | Samantha Vallejo-Nágera

El especial 'MasterChef Abuelos' rinde homenaje a toda esa generación acostumbrada a luchar y trata de devolverles todo el cariño y la capacidad de resistencia que han transmitido.

El especial 'MasterChef Abuelos' rinde homenaje a toda esa generación acostumbrada a luchar, especialmente en estos tiempos de pandemia, y trata de devolverles todo el cariño y la capacidad de resistencia que han transmitido.

Carmen, Lidia, Santiago, Aurelia, Carmen García, Stephen, Guadalupe, José, Pilar y Juan son los diez elegidos que vivirán esta experiencia. El ganador de este especial se llevará el trofeo que le acreditará como campeón de ‘MasterChef Abuelos’ y 12.000 euros en metálico.

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Para todos los públicos Masterchef Abuelos - Masterchef Especial Abuelos - ver ahora
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(Sintonía)

(Música)

Buenas noches. Hoy nos hace muchísima ilusión poder decir

bienvenidos al especial "Abuelos" de "MasterChef".

Hoy nos colamos en vuestras casas para hacer un programa homenaje,

un capítulo único con la cocina como excusa para agradecer

a todos y cada uno de los abuelos de nuestro país.

(Música)

La pandemia les ha castigado y a nosotros se nos parte el alma

porque sin ellos, estos ocho años de "MasterChef"

nunca hubieran existido.

Ellos inventaron eso que llamamos "tradición", a golpe de necesidad

y sin ser conscientes de que estaban haciendo historia,

desarrollaron uno de los recetarios

más ricos del mundo.

# Papas con arroz, bonito con tomate,

cochifrito, caldereta. #

Pedro, tu madre me ha dicho que hagamos pisto,

puesto que los dos sois manchegos. -Si ella te lo ha dicho.

-Y me ha enviado incluso un guión explicándome exactamente

lo que sabes hacer porque lo has aprendido

de pequeño con ella, ¿no? -Bueno, ya sabes que una madre...

Idealiza mucho a sus hijos.

(Música)

Fueron los creadores del "olor a hogar",

hacían magia entre pucheros para dar de comer

a más bocas de las que se podían permitir.

Siempre cocinaban echando otro puñadito

por si aparecía alguien a última hora

y nunca aceptaban un no por respuesta

cuando de repetir se trataba.

En esa época no había Estrellas ni Soles,

su premio era que volviéramos a verlos y, por eso,

siempre aderezaron los platos con extra de amor.

Pero no solo nos enseñaron a cocinar, también nos abrieron

las puertas a la libertad, sacrificaron sus propios sueños

para poder hacer realidad los nuestros.

Queremos que la ilusión vuelva a sus vidas

y por eso hemos preparado este especial.

Aunque una vez más, el regalo nos lo han hecho ellos a nosotros.

Estamos a punto de conocer

a una pequeña representación de todos esos mayores.

Vienen de todos los rincones de España

y son los elegidos para protagonizar este homenaje

a nuestros abuelos. Estamos deseando que entren.

Adelante, los aspirantes más veteranos

de "MasterChef": Carmen García, Guadalupe,

Stephen, Lidia, Santiago, Pilar, José,

Aurelia, Carmen Lozano y Juan.

Buenas noches.

(GRITA)

Bienvenidos, adelante.

Qué cosa más bonita. -Muy emocionada.

-Cuántas cosas, a ver...

-¡Jordi! ¡Qué bonito eres, hijo!

Que te duele la cara de ser bonito. (RÍE)

-Y esto, las máquinas misteriosas.

-No sé cómo va. -Tienes que darle aquí.

El interruptor es ese.

-Venía con un poquito de alergia del mandil, Pepe.

¿Por qué? ¿No te gusta el blanco? Le faltan una rayitas rojas.

Antes de irme, te harás del Atleti.

(RÍE)

Entrar en las cocinas de "MasterChef"

ha sido impresionante. No me esperaba esto en mi vida.

Aspirantes, bienvenidos

a la edición especial "Abuelos" de "MasterChef".

-Muchas gracias. -Gracias.

Es un honor abrir las puertas de nuestras cocinas

a unos cocineros experimentados como vosotros.

Pero antiguos. -Pero antiguos.

Esta noche nos va a acompañar una gran amiga de este programa.

Amante de la cultura gastronómica de nuestro país,

que además fue finalista de la primera edición

de "MasterChef Celebrity" y hará de jueza.

Adelante...

¡Loles León! ¡Oh!

-¡Qué divertida!

-¡Guau!

¡Hola! (TODOS) ¡Hola!

Una vez me han llevado, a mí me van a tener que tragar.

Aquí estaré hasta la última receta.

Lo prometo.

A vosotros os abrazo desde aquí, así. ¡Oh!

Igualmente. Todos ellos en mis pechos,

así abrazados, ¿eh?

Y ellas con mi cariño, aquí, en las mejillitas.

Bueno, que sepáis que yo soy abuela.

¿Eh? También. Muy bien, enhorabuena.

Entonces yo soy la delegada vuestra ante estos dos.

Hombre, gracias. -Muchas gracias.

Muchísimas gracias, Loles, por acompañarnos.

Vamos a conocer a los aspirantes un poquito mejor.

¿Te parece? Sí.

Carmen Lozano...

Yo soy Carmen Lozano, tengo 84 años

y vengo de Zaragoza. Oye, ¿84?

No me lo creo. ¿Tienes 84?

(RÍE) Sí, ya se lo hemos dicho todos.

Hija mía, tú eres como yo. Tenemos los mismos genes.

Pero te llevo un montón de años, corazón.

¿Qué haces? Dame esa receta. Como bien, voy al gimnasio,

pero creo que mi secreto es mi hombre:

mi marido, que yo le digo "mi hombre".

Yo hice pleno al 15 y así me va.

Carmen, tu cara me suena. ¿Nos hemos visto?

¿Nos conocemos de algo? Sí.

Tú me diste la cuchara de "MasterChef".

Ah, ¿sí? En el año 2014.

La tengo enmarcada en mi cocina. Bienvenida, Carmen.

Lidia, ¿quién te ha metido en esta aventura?

Yo misma, sí. Oye, Lidia.

Una pregunta que te quiero hacer. Dime.

¿Tú tienes un hombre como Carmen? Yo es que ya...

Aquí ya me llaman "la de los tres maridos".

Tres maridos, y a los tres envenené.

No, bonita. De tres, me viven dos.

¿Ves? Envenenaste a uno.

No. (RÍEN)

No, el pobrecico...

Fue el segundo, el pobrecico se murió.

Entonces ahora tengo una pareja

mucho más joven que yo, tiene 55 años.

¡Anda! ¡Anda, qué lista!

Yo lo dije enseguida, de buscar, uno más joven.

La carne fresca siempre, la carne fresca.

Así que nada, muy bien, encanada. Muy bien.

¿Cómo estamos, Santiago? Pues nada.

Yo soy de Donosti,

pero resido desde hace 24 años en Salamanca.

Jubilé a mi mujer cuando cumplí 65, le dije:

"Te jubilo de la cocina y me hago cargo yo".

¿Y sus hijos cocinan? Mis hijos cocinan.

Mi hijo Ion,

que también trabaja en este medio...

Ah, ¿sí? Cuéntanos, por favor.

Es presentador de "El Cazador".

Ah, Ion Aramendi.

Ion Aramendi, claro.

¿Cómo va a llevar la prueba por equipos?

Me gusta competir.

Me gusta, sobre todo, ganar.

Pero con tus nietos sí te dejas ganar.

A mis nietos no les dejo ganar a nada.

¡Oh! No, señor.

Tienen que aprender lo que es la derrota.

Eso, di que sí. Ahí está.

Bueno, pues vamos a seguir. Aurelia...

Que te conozco, ¿cómo no te voy a conocer?

Y todos los espectadores. Sí, sí.

Estuvo usted en "MasterChef Celebrity".

Sí. Cocinando con Nicolás Coronado.

Me han dicho, Aurelia, que eres como Lorenzo Caprile.

Que vives en un hotel. Sí.

¡Oh! Eso cuéntamelo, porque es la ilusión de mi vida.

Vivo en un hotel que tiene 3.000 metros de huerto.

¡Uh! Tenemos una viña que me hacen

200 litros de vino de moscatel y Albiño.

Y esos son para mí.

¿Trincas? ¿Bebes? Bebo de esos vasos grandes,

uno a mediodía y otro a las 12 de la noche antes de ir a la cama.

Estás conservada en alcohol, cariño.

Así estás de rica. El éxito:

hombres, mujeres, vino...

No falla, mira cómo están todos. Voy a hablar con Carmen García.

Carmen, ¿qué nos cuentas? Hola, Jordi.

Tengo 69 años. ¿Estás casada? ¿Tienes hijos?

¿Tienes nietos? Estoy casada con un francés.

Ay, mira, el francés es buenísimo, ¿eh?

Llevo con él 45 años casada.

Este tipito te lo tiene el francés tirando a baguete.

Ya te digo, ya te digo.

¿Haces ejercicio o qué haces? Sí.

He hecho deporte porque he sido monitora de Educación Física.

No he fumado, no he bebido.

Qué aburrida. No he hecho otras cosas,

pero lo otro sí que lo he hecho.

Muy bien, muy bien. Stephen...

¿Qué tal? Bienvenido. Muchísimas gracias.

Con ese nombre, ¿de dónde vienes? Soy inglés.

Oye, déjamelo a mí. Deberías hablar tú con él, claro.

(HABLA EN INGLÉS)

(HABLA EN INGLÉS)

¿Os traduzco? Es que ellos dos no saben inglés.

(HABLA EN INGLÉS)

Es un honor, de verdad, estar aquí. De verdad.

"Another here" de esto de honor "for" nosotros.

(HABLA EN INGLÉS)

"Yes". No sé qué ha dicho, pero que "yes".

Ni él tampoco lo sabe. Pero que "yes".

Guadalupe...

Me han dicho que usted es la veterana de estas cocinas,

pero yo no me lo creo. Yo tengo 86 años.

Tú cara me suena mucho, ¿eh?

¿Tú estás en el Instagram? Yo estoy en Instagram.

Dicen que soy fluyente, pero no tengo fluencia ninguna.

¿Qué haces en Instagram? Fue un accidente.

Soy una forofa de "Juego de tronos",

entonces, al ver la última serie de "Juego de tronos",

mis nietas me grabaron. Yo estaba en camisón, una "jartá" fea.

Con las piernas arriba, primera que vez que estoy pornográfica así.

Y mira, salí en Instagram. ¡Oh!

No te puedes hacer idea de lo que se formó.

Guadalupe, ¿cómo se llama usted en Instagram? Para seguirla.

Abuela de dragones. (RÍEN)

Abuela de dragones. Eso me lo puso Carlos Herrera,

y tengo de nietos, más que toda España entera.

Bueno, hala venga... ¡Oh, qué de nietos tengo!

Como yo no sé de cuentas mucho, les digo a mis nietos:

"Niño, ¿como cuánto hay? ¿El campo del Sevilla entero?".

Dice: "Más, abuela".

(RÍE) Digo: "Entonces, muy bien".

Vamos con José. Bienvenido, ¿cómo está usted?

¿De dónde viene usted? Yo, de Valencia.

¿A qué se dedica, José? He sido toda mi vida

peluquero de señoras y he vivido de las mujeres,

lógicamente. Muy bien.

Lo puede decir muy alto. Un chulazo, claro que sí.

Muy bien, José. Bienvenido. Muchas gracias.

Pilar, ¿qué nos cuenta? Soy de Valencia.

Somos 13 hermanos. ¿13 hermanos?

Cinco chicas y ocho chicos.

Tu madre, qué trabajadora. Luis, Mari Sol, Vicentina,

Tatica, Rafael, José, Lagorita, Pilarín, Mari Carmen, Juan Manuel,

Santiago, Felipe y Javier. (RÍEN)

Te aprendiste los reyes godos igual que ella a sus hermanos.

(RÍEN) -Bueno, mis padres eran...

¡Puf! Muy beatos.

No podíamos ir del brazo del novio.

Sus padres eran muy beatos. Sí.

Pero 13 hijos...

Es que... Bueno...

Es muy típico de los beatos. Lo que Dios mandaba.

Lo que Dios mandaba.

Entonces tú, de tres o cuatro maridos nada.

¿Solo un marido? Un marido solo.

Se murió hace 12 años.

Pilar, a ver, tienes que darle un poquito de rumbo a tu vida.

Un novio. No tengo tiempo para tener novio.

He tenido cinco hijos

y luego he tenido 12 nietos. Entonces, son nietos muy pesados.

Resulta que pasan por debajo de mi casa, llaman:

"Abuela, ¿estás ahí? ¿Puedo subir a comer?".

No pasas por casualidad,

vives en la otra punta de Valencia, por algo pasas.

Pilar, espero que disfrute mucho con nosotros.

Muchas gracias. Juan, ¿de dónde viene usted?

Yo vengo de Madrid, soy de Madrid.

Me jubilé hace un año y medio. ¿A qué te dedicabas?

Comercial, he pasado 25 años vendiendo recambios de automóvil.

Yo vendía... Mi sombra estaba aquí y la vendía.

Era fácil. Y si era del Atleti, yo era del Atleti.

Si era del Madrid, yo me hacía del Madrid.

Nos lo vas a vender bien. Nos lo quiere vender bien.

Nos lo quiere vender. Sí, sí, sí.

Ahora que ya nos conocemos un poco más,

os queremos dar las gracias por participar

en este modesto homenaje que queremos haceros

a los mayores de este país. Los diez representáis

a una generación de españoles que ha sido azotada

por el COVID-19. Aproximadamente el 80 por 100

de las víctimas mortales han sido mayores 65 años,

personas que lucharon por sacar al país de la pobreza

después de la Guerra Civil y que fueron protagonistas

en el paso de la Dictadura a la Transición.

Además de haber sido los más golpeados por el virus,

se han marchado de una manera muy triste,

solos y alejados de sus seres queridos.

Verdad.

Por eso, nosotros hemos querido reconoceros vuestro trabajo

y el esfuerzo que habéis hecho por sacar adelante este país.

Muchas gracias.

Gracias. -A vosotros.

-Lo que está pasando en España y el mundo es gravísimo

y hacer un programa dedicado a la situación en que estamos

ahora mismo, me pareció una idea genial.

Sois los protagonistas de este especial

en el que competiréis en tres retos.

En cada uno de ellos, conseguiréis puntos.

Al final de la noche, el aspirante

que tenga la mayor puntuación se proclamará vencedor.

Se llevará un trofeo que le acredita como el ganador

y un premio de 12.000 euros. ¡Oh!

Vaya por delante que ya todos sois unos campeones

y unos ganadores. Hombre, por supuesto.

Es el momento de comenzar.

Por favor, ocupad vuestros puestos de cocina.

Adelante.

Yo he visto todos los "MasterChef", todos,

sigo Australia, Canadá, América, Sudáfrica, Inglaterra...

Estar aquí es todo un sueño.

Bueno, como estáis viendo.

Os hemos preparado una caja misteriosa

para recibiros con mucho amor.

Bueno, ya veremos. Guadalupe.

¿Qué le daría miedo encontrar?

Hombre, un tiburón. ¿Un tiburón?

(RÍE) Y Lidia, ¿qué le gustaría

encontrar a usted debajo de esa caja?

Yo como vengo a participar, pues lo que sea, hijo.

Que sale con barbas, San Antonio. Que no, la Purísima.

Bueno, pues solamente

hay una manera de saber qué esconden

esas cajas. A la de tres, quiero que las levantéis

todos a la vez. Una, dos y tres.

Son migas, migas de mi tierra. -Ay, qué bueno,

arroz al horno.

Uno de los mejores arroces que me salen.

-¿Esto qué es? ¿Cola de toro? Aspirantes,

cada uno tenéis un plato típico

de la ciudad o región en la que habéis nacido

o en la que vivís. Juan tiene callos a la madrileña.

Ya se mencionaban en el año 1599,

en el libro "Guzmán de Alfarache" de Mateo Alemán.

Carmen García tiene cocido madrileño.

(CANTA) "Cocidito madrileño,

repicando en la buhardilla". Se cree que el origen

más probable de este plato está en la fiesta judía del Sabbat.

Como no se podía cocinar ese día, se elaboraba

el anterior para tenerlo listo a la hora de la comida.

Guadalupe ha descubierto rabo de toro sevillano

o cola de toro, como se dice allí. Esta auténtica delicia

ya se podía degustar en la Sevilla del siglo XVIII,

por entonces, se solía preparar el rabo de los toros lidiados...

En la Maestranza.

...en el coso taurino del Baratillo,

el más antiguo de España. Eso, eso.

Lidia tiene lechazo asado con patatas.

es una receta que se afincó en España

con la conquista del Imperio romano,

que lo preparaban de manera similar a la actual.

Aurelia ha encontrado

un potaje de garbanzos de Fuentesaúco

con bacalao y espinacas.

Son los garbanzos que he hecho toda la vida.

Es una legumbre de la comarca zamorana de la Guareña.

En el siglo XVI estos garbanzos contaban ya con protección real.

Tengo 2.000 kilos de garbanzos, a ver si los vendo,

no sé dónde los voy a vender. (RÍEN)

-Como no los regale...

Podría haber traído un saco. Un saquito.

No me los pidáis porque mañana mi hijo os tiene aquí el saco.

¿Cómo se llama su hijo? Mi hijo se llama José

y es muy bueno, es paisano de Jordi.

José, un par de sacos... Garbanzos para acá.

Cuando era jovencico era muy bueno

y le quitaban las novias y ahora hasta pido un préstamo

para que me lo lleven de delante y no me lo lleva nadie.

(RÍE) ¿Le quitabas las novias tú?

Yo se las quitaba,

porque me daba pena que me lo llevaran.

Ahora pides de rodillas que venga una novia, aunque sea Santa Rita.

Digo: "¿Pero no me llevarán a este cabrón de en medio?".

(RÍEN)

-A ver si me lo saco de encima, porque mi hijo

es un hombre muy trabajador y muy listo

y que no se vea él solo, que no tiene a nadie.

Carmen Lozano, migas aragonesas. Sí.

Para encontrar su origen, los expertos se remontan

a un plato de origen árabe que se elaboraba con un pan espeso

y se añadía una grasa, por ejemplo, animal.

José, arroz al horno. La primera receta

que se aproxima al arroz al horno actual se encuentra

en "Llibre del Coch", un recetario del siglo XVI

y una auténtica Biblia de la gastronomía mediterránea.

Sí.

Pilar tiene olla valenciana o puchero valenciano.

Es difícil definir cuándo se aplicó el gentilicio valenciano

pero en el siglo XIX encontramos las primeras recetas con el nombre

y en el siglo pasado, empezamos a encontrarlo

como "l'olla de tres abocás". Stephen.

Sabe qué es eso, ¿verdad? Me imagino que es un Wellington.

Wellington o solomillo Wellington. Sí.

Difícil. Todo un clásico de Inglaterra.

Fue bautizada así en honor a Sir Arthur Wellesley,

primer duque de Wellington, primer ministro de Reino Unido

y conductor de la derrota de Napoleón

en la batalla de Waterloo en 1815. Sí.

¿Pero de dónde viene el bicho, el trozo de carne?

Es que sois "british", porque le dais un bombo a la cosa.

Madre mía, cómo rellenan. Santiago, tiene marmitako,

uno de los platos más reconocibles de la cocina vasca.

Su nombre en euskera significa "de la cazuela"

y proviene de "marmita", el recipiente donde se preparaba.

Alimentar a la tripulación de los pesqueros.

Mi padre, que en paz descanse,

era marinero a los 23 años y me ponía ciego de...

Marmitako a cascoporro. ...de estas cosas.

Qué rico el marmitako. Como sabemos que cocináis bien,

queremos que actualicéis este plato tradicional

con técnicas de vanguardia.

Ah...

(RESOPLA) Carmen Lozano,

¿qué tal el sifón, el róner...? En mi cocina,

aparte de la picadora y la batidora...

Poco más. Mortero. ¿Sabes lo que haremos?

Les vamos a dar una ayudita.

Ay, qué bien. Para que no creáis

que os lanzamos al vacío sin red, hemos invitado

a unos ayudantes de excepción: diez pequeños amigos

pero grandes conocedores de la vanguardia.

Vienen dispuestos a ayudaros. Adelante...

Josetxo, Pachu y Candela de la sexta edición

de "MasterChef Júnior".

Lu, Vega y Albert, de la séptima.

Y Henar, Javier, Antony y Asier de la octava y última edición

del "Júnior".

Qué guapos estáis, qué guapas, qué todo.

Hola. (TODOS) ¡Hola!

Qué alegría volver a teneros a todos en estas cocinas.

(TODOS) Gracias. Oye...

Javier y Antony juntos de nuevo.

Portaos bien, por favor. Bueno...

-Con que me pongáis separado de él, yo soy un rey.

-No prometo nada.

Es que me pone enfermo...

-Es mentira, no está llorando. -Es que...

¡Le tengo alergia! No puedo estar con él, ¿sabes?

Albert, tú cocinaste con tu abuela Teresa.

Hombre, anda que no estaban buenos los canelones, ¿eh?

¿Por qué os encanta cocinar con los abuelos?

Son muy cariñosos. -Que saben mucho.

-La experiencia.

Candela, te veo muy seria.

¿Qué pasa? ¿Por qué lloras?

Candela... Pero bueno...

¿Por qué lloras, tesorillo?

(LLORA) ¿Qué pasa, mi vida?

¿Qué pasa, cariño mío?

Que mi abuelo se murió... Ay, bueno, mi vida...

Por eso estamos haciendo un homenaje a todos los abuelitos

que se han ido y que nos están viendo desde el cielo.

Desde arriba siempre te va a mandar todo su amor,

¿vale, mi vida? ¿Estás mejor?

Gracias. Un aplauso. Venga, Candela.

-Venga, va. -Venga, Candela.

Candela, arriba, ¿eh? La otra...

Ahí, ahí. -Muy bien, Candela.

Los aspirantes "Júnior"

están aquí para ayudaros en este reto

con las técnicas de vanguardia, os podrán ayudar

y os darán las indicaciones que necesitéis,

pero no podrán cocinar con vosotros.

Josetxo, formarás pareja con Juan.

¡Eh!

¡Ole! Qué casualidad, dos del Atleti.

Pachu, vas a cocinar con Guadalupe.

(PACHU) Ay, qué mona.

Candela va a cocinar con Santiago.

Lo presentía.

Lu, tú cocinarás con Pilar. ¿Quién es Pilar?

Hola. -Hola.

Vega, tú cocinarás con Carmen Lozano.

(VEGA) ¡Hola! Parece maja.

Albert, tú vas a ayudar a Aurelia.

Aurelia, ¿qué tal?

Henar, con Carmen García. ¿Dónde?

¡Hola! -¡Hola, Henar!

Cocido, que las dos sois de Madrid.

¡Ole!

Javier, pórtate bien y no nos dejes mal,

tienes que cocinar con Lidia.

(JAVIER) Hola, Lidia. Estás ahí detrás de Carmen.

Antony, vas a ayudar a José. ¿Quién es José?

Te puede dar consejos para tu flequillo

porque ha sido peluquero. ¡Oh!

Por último, Asier, vas a cocinar con Stephen,

que es de Reino Unido. ¡Hola!

Seguro que sabe un montón sobre Harry Potter.

¿Seguro? -Uy, mucho.

-¡Yo soy un fanático! Podéis ir con ellos.

Hala, venga. ¡Corre!

-¡Vamos, Atleti!

-Gracias, reina.

-En lo que me he metido... -Hola.

-Espero que contigo...

-Hola. -Hola, que tengo un nieto como tú.

Sí, que me gusta mucho cocinar, pero hay una cosa que me encanta

y es el comer.

(AURELIA) "Venimos a cocinar, déjate de comer".

Antes de que empecéis a cocinar,

recibimos la considerada madre de la gastronomía valenciana.

Puso en marcha un modesto restaurante en un polideportivo

y ahora mismo la familia gestiona cinco restaurante en Valencia.

Caramba. Adelante...

Loles Salvador.

¡Ole!

Hombre, Loles, que ya te conocí. Pasa por aquí.

Bienvenida, Loles.

Hola. Bueno, doña Loles.

Buenas noches y bienvenida a "MasterChef". Un placer.

La alegría es mía.

Oye, porque soy abuela, ¿eh?

Eso no es lo mismo que ser madre.

La primera mujer que trabajó como profesional en un restaurante...

En una época un poco difícil. Difícil, lógico.

¿Cómo fueron esos comienzos?

Entré en la cocina porque tenía ocho hijos.

¿Cómo compaginabas una cosa y otra?

No durmiendo.

Cuando dejabas la cocina y subías a casa,

eras ama de casa, eras madre. Exacto.

Fíjate, no nos creemos la fuerza que tenemos

y lo capaces que somos de hacer cosas.

En el año 95, si no me equivoco,

inauguraste La Sucursal. Sí.

Fue un éxito por el que pasaron hasta 13 premios Nobel,

¿qué ofrecíais a los comensales? La cocina de Valencia.

Casi todos venían y había que darles un arroz,

un buen pescado... Es lo que tiene Valencia,

es muy difícil hacerlo mal con un producto bueno.

Los aspirantes tienen que actualizar

con técnicas de vanguardia un plato tradicional

de comunidad autónoma, ¿les puedes dar algún consejo?

Que los abuelos se fijen mucho, que los nietos son muy listos

y nos dan sopas con honda.

Aspirantes, ha llegado el momento de cocinar.

En este reto vamos a repartir de diez puntos a uno.

Contáis con 90 minutos para actualizar vuestros platos.

Vais a entrar en el supermercado en tres grupos a hacer la compra.

Guadalupe, Carmen, Lidia y sus acompañantes, ¿preparados?

¡Sí, chef!

El tiempo para el supermercado comienza en tres, dos, uno, ¡ya!

Adelante. No, no. Todavía no.

Que nadie se olvide ningún ingrediente.

Javier, pendiente de Lidia.

¿Vale? Claro.

-Se llama Lulú, pero le gusta Lu. -Sí. No, no, no.

-Es muy bonito Lu. -Sí, Lu es precioso.

-¿Qué buscas? -Harina, harina de tempura.

-Vamos a cogerlo entre las dos. (RÍE) No te preocupes.

¿Qué te falta, Javier? Patatas, que ha cogido pocas.

-Ahora, a organizar todo. -Aquí arriba, venga.

Santiago, Stephen y Aurelia.

Adelante. Allá vamos.

Vamos, tira.

¿Loles?

¿Quieres ir al súper como Samantha?

Venga. Aquí estoy con vosotros, ¿qué tenemos que hacer?

¿Pero dónde está esto?

-Cebollas rojas.

-Me encanta tu delantal dorado. -Qué bonito nos lo han dado.

¿Cebollas y ajitos? Sí, sí.

-¿Has cogido huevos? -Sí, todo.

Ahora sí, los últimos. Carmen García, José, Juan y Pilar.

Corre, corre. -Vamos.

Estoy encantado con Loles. No mete la patita.

¿Habrá tomas falsas en este programa? No.

Tendremos que meter la pata tú y yo.

¿Qué platos tenéis? Yo, el cocido.

-Yo, la olla valenciana. -Ya tengo todo, ¿vale?

-Ve sacando el cazo, que eso no cuenta como cocinar.

-¡Coge muchas cosas! Cogemos... Cogemos....

-Ay, qué guapa. -Mejor que sobre.

-90 minutos tenemos.

-¿Por qué pones tantos huevos? -Porque sí, los necesitamos.

-¿Dónde lo ponemos? -Aquí, aquí. Muy bien.

¿Estás ya?

¡Adiós! Adiós, cariño.

(RÍE)

¡Me encanta esto! Ahora sí.

El tiempo para cocinar comienza en tres, dos, uno.

¡Ya! Adelante. ¡Suerte! ¡Suerte a todos!

Cuidado con los dedos. -Ya voy.

-A ver, métele agua. ¡Rápido!

-Pones agua... ¡Yo quiero cocinar! -No podemos cocinar, ¿eh?

-Voy a mirar cómo está de agua. -Tiene bastante.

-Más, más, más. -Mucha más no.

-Ahí, ya. -Es para un plato solo.

-Ahí. Ya, corre. A ver, ¿qué vas a meter ahí?

Esto. -Dame.

-Corre. Échale todas.

-No, todas no.

-Vamos a hacer un tataki, lo que te he explicado antes.

(TARAREA)

-Se te da bien, no me había dicho esto.

Genial. Yo empecé a cocinar porque mi abuela me enseñó.

-Ah, claro.

-Las abuelas siempre enseñan. -Las abuelas valemos mucho.

-Sí, sí. Loles Salvador,

¿la olla valenciana?

¿Qué es eso? Lleva mucha verdura.

Lleva ternera, hueso de ternera, hueso de jamón, sus chorizos,

su tocino blanco... Y luego lo que sí que hacemos

es que todas las sobras del cocido,

al día siguiente se comen en rossejat.

Rossejat es un arroz que se hace con cazuela de barro al horno.

-José, ve echando. Es lo que va a hacer José,

es el arroz al horno. Sí, es un arroz al horno

que se hace con las sobras del cocido.

Nosotros hacemos canelons. Y nosotros, rossejat.

-¿Desde cuándo cocinas tú?

-Desde que me casé, antes no cocinaba.

-¿Y te gusta cocinar? -Muchísimo.

Y migas, qué sabiduría la popular, ¿eh?

Con un trozo de pan del día anterior o del otro día,

rompo y se me ocurre echarle chorizo,

panceta, ajo y hacemos un plato de diez.

No he aprendido a cocinar de mis abuelos, sino de mis padres.

-José, vamos a ir echando esto ya a hervir.

-No, a hervir no, eso no se hierve.

-Ahí, ¿no? -No, no.

-Fenomenal.

Guadalupe tiene que hacer rabo de toro, ¿usted hace rabo de toro?

Yo hago un rabo de toro riquísimo, me vuelve loco.

Hacerlo y comerlo, me encanta.

Ese rabo troceadito, que lo doras un poquito...

A mí también me encanta. Verdura, vino tinto...

A mí me gusta con vino tinto. Y sin prisa.

-Yo les aplasto. -No, que salen disparados.

-Que no salen disparados. -Que sí, que lo sé yo.

-Con la muñeca mejor. -Que no, que lo voy a hacer así.

(RÍE)

-¿Eso para qué es? -Para el caldo.

-¿Qué caldo? -El del arroz.

-Entonces hazlo, ¿no?

-Está duro, ¿no? -¡Buf!

Sé que hacéis buenos callos, pero Pepe hace unos callos...

Me encantan los callos. No me digas.

Yo me he criado con callos, de críos, callos.

Esos callos son de competición. Esos callos a la madrileña.

Vale, de esto ya no corto más. -Corta uno más.

-¿Sí? -Sí.

-¿Para qué lo cierras? Mete los dedos, así. Ya está.

-Cuidado, cuidado. Cocido madrileño, ¿qué lleva?

Lo mismo. Nosotros metemos chorizo...

(JAVIER) ¡Jordi!

La máquina al vacío no sé cómo se usa.

¿Te ayudo? Sí.

Voy a echar una manita a mi amigo.

¡Que el tiempo es oro! -Espera, espera.

-Vete haciendo las patatas. -Ya voy.

Rápido, que hay que cocinar. Va él, yo me quedo. Gracias.

Ya no sabe hacer lo de la máquina del vacío.

Yo tampoco sabía. Es tan chiquitín...

La bolsa, muy limpia. Si hay aceite, no se sella bien.

100 por 100 de vacío.

Todo está bien.

Qué bien trabajas. -Gracias, hijo.

-De nada.

El plato más sofisticado y extraño para nosotros,

aunque lo hemos popularizado mucho en "MasterChef",

es el solomillo Wellington. Sí, es el peor.

Por el hojaldre que lleva y todo eso.

¿Pimienta? -Sí.

-Esto te lo pongo al siete. -O al cinco o al seis.

-No, al siete. Venga, José, que hay diez puntos en juego.

-¿Dónde está el reloj? -Ahí.

-¿25 minutos? -40, ¿no?

-No me digas que ya vamos 25 minutos.

-¿Nos quedan 25 minutos?

A ver, ¿cómo llevamos esto? ¿Cómo estamos aquí?

Muy bien. -Dorando la cola de toro.

Guadalupe, ¿ha hecho alguna vez cola de toro?

Nunca.

Yo cocino para mis niñas y no les gusta.

A mí lo que me interesa es que me cuentes lo de Instagram.

Pues dicen que soy... ¿Cómo es? Que tengo influencia.

Yo no tengo influencia ninguna. "Influencer"

Ah, eso. "Influente". ¿Y qué se hizo?

Se hizo un vídeo y ¿qué se hizo?

¡Se hizo "virílico"! Ah, "virílico".

(RÍE) ¿"Virílico"?

Sí. La siguen del mundo entero.

Hombre. Y le dan al "like".

Le pegan al corazón. Me mandó un texto Nadal.

¿Nadal? Me mandó.

¿Tienes esto controlado, cariño?

Sí, sí. -Va a hacer un "bolunto".

(RÍE) -¿No es un "bolunto"?

Un esférico. Sí, una cosa muy rara.

"Bolunto" se dice en Sevilla. Vámonos, Loles.

A Guadalupe le voy a explicar la vanguardia

y a ver si ella me da algún "tip" para Instagram.

-Vamos, Santiago.

-Tranquilos, que vamos muy bien.

-No lo toques hasta que esto haga "pum". ¡Uh! ¿Ves?

-No la toques,

eso no se puede tocar.

Aquí no se puede uno sentar.

Venimos a ver a Pilar.

(LOLES) ¿Qué hacéis? -Un cocido valenciano,

con arroz, garbanzos... De todo.

Por aquí está más o menos hecho. Y la pelota...

-Pero una pelota solo de carne y huevo porque no lo llevaba.

-El problema es que nos lo hemos dejado en el supermercado.

-Pero vamos a ver... (RÍE)

¡Eres una superexperta! ¿Cómo dejas las cosas en el súper?

Hombre, que yo hago unas albóndigas buenísimas.

¿Sabe lo que haremos, Pilar? Para que tú te desquites.

En mi escuela "online", haces una clase de pelotas,

y tenemos una clase bien hecha.

Sí, ¿no? -Vale, vale.

-Esto habría que meterlo ya. -Eso es para hacer el aire.

-Ah.

Aire de zanahoria. Sí.

-Tenía unas ganas de conocerlo.

-Mira qué bonico es. -A mí me dijeron:

"Si quieres ganar, dile que es muy guapo".

Eso es un poco de pelota, ¿eh? -No, no, no.

-Pelota.

-Está quedando genial, ¿eh? -Gracias, cariño.

Es igual que mi nieta, entonces ya le he cogido cariño.

Ni segunda nieta.

(EMOCIONADO) Me emociono.

-Bueno...

Él no tiene ganas de trabajar.

-"Mira, Aurelia, de verdad".

Me canso al momento.

-¿Pero cómo te vas a cansar con lo pequeño que eres

y lo fuerte que eres tú? -Pues mira, no sé.

Pero me canso. -Ay.

A ver, José, Antony. Hola.

¿Cómo valora al niño? Madre mía, lo que me ha tocado.

(RÍEN) Te entiendo perfectamente.

Yo soy nervioso, pero es que estoy el doble.

Él es puro nervio, me lleva loco. -¡José, el vinagre!

Antony, está José que trina contigo.

Es que hay que hacerlo rápido porque queda poco tiempo.

No le vuelvas loco, queda tiempo. José y yo nos entendemos, Jordi.

-¿Lo sucio dónde lo ponemos?

¡Uh! ¿Pero qué...? Nos acaba de duchar.

Mira lo que me habéis hecho. Perdona.

-El Albert... ¿Te parecerá bonito?

Lo siento, ¿eh? (RÍEN)

-Mira, José... -No me lo muevas.

Antony, ¿cuál es la técnica de vanguardia

en el arroz al horno? La olla exprés.

¿Tu aportación es la olla exprés? Sí.

Está inventada desde el tiempo de Matusalén.

¿Y eso qué es? Lo que está haciendo él.

¿Una tortita?

A ver, no es una tortita... -Una teja, ¿no?

-Eso, una teja.

Si te fijas, está empezando a freír. Es como un encaje,

pero lo quiero ver. Eso no sé hacerlo.

Quiero ver cómo termina.

Venga, nos vamos, Loles, nos vamos.

¡Uh! ¡Que me quemo!

-¿Así? -Sí.

-Ya está. -Perfecto, media hora al horno.

-¿Otra vez con eso?

¡Pero espérate, que te vas a cortar!

-"Qué me voy a cortar", qué drama. No me corto.

-Te lo estoy diciendo.

Aurelia, cariño, ¿cómo va?

Bueno... Que me he enterado

que trabajabas en casa de unos marqueses.

No era marqués.

Duques, duques. Los duques.

Tenían diez hijos y tenían carreras.

Al más pequeño, le habían puesto una granja

y me pidieron que si me podía casar con él.

Pero si a mí me lo ofrecían, era para que llevara el negocio

y no sería muy listo, porque los otros todos eran médicos.

Que yo no soy tonta. Ah, no era listo.

Eso me lo imaginé yo.

Oye, esto está apagado, ¿no?

¿Otra vez? ¿Otra vez me lo has apagado?

Está apagado, está todo frío. Él me le da y no sabe.

Albert, cariño, dale. Que lo tenemos apagado.

-¡Es que no sé cómo! No sé cómo encenderlo.

Albert, ¿qué técnica vas a hacer? El bacalao freírlo

a baja temperatura y las espinacas freírlas.

(AURELIA) Yo estoy haciendo la comida a mi manera.

Vale.

Y él está mirando. Y él está... Sabes.

Bueno os dejo. Gracias.

-Voy a mojar aquí la cucharita, que se quede con unas gotitas.

Así. Un poquito más. Mira, le está enseñando a hacer

Pachu los esféricos de patata. Esféricos.

Qué bien.

Los va a poner con el rabo de toro.

¡Muy bien, Guadalupe! -Mira qué bonito ha salido este.

-¡Perfecto! -¡Mira qué bonito!

Muy bien. Se han entendido muy bien.

¡Ay! ¡Ay, Dios mío, Guadalupe!

-¿Ya está todo hecho? ¿El arroz y todo?

-El arroz está en el horno. -Ah, vale.

¿Te lo salteo? -Espérate.

-¿Quieres un salteo de verdad? -A ver si los caes.

-¡Oye, que el bacalao ya está! -Hala, la madre que lo parió.

Peor que un nieto que tengo.

-A ver, que te hago otra costilla, venga.

-¡Costillas, costillas!

-¿Estos son todos los cocidos? -Sí.

-Ahora los trituramos, ¿vale?

Stephen, ¿cómo tenemos el Wellington?

(HABLA EN INGLÉS)

¿Esta es la aportación del nene?

No, la aportación es esta.

La aportación es esta, esferas de mostaza.

Las esferas. ¿Hay esferas también?

Os entendéis, veo que no hay ningún problema.

Mi inglés no es tan bueno como el suyo pero...

Está claro, es que Stephen es de allí.

Es de allí. Stephen, tú cocinas, ¿eh?

Se te ve suelto en la cocina, tienes mano.

Me gusta cocinar. Te gusta.

Te explico una historia. Cuando viví en Inglaterra,

tenía 12 años,

no quería hacer carpintería o forja,

quería hacer cocina.

Antes era chicas, una cosa, y chicos, otra cosa.

Hablando, entré en el curso de las chicas ese año,

el primer año quedé segundo, en el segundo año

quedé primero y en el tercer año

ya era obligatorio

para todos los chicos hacer cocina

y todas las chicas hacer jardinería.

Entonces, hice algo bien. Claro.

Hombre. Te adelantaste al tiempo.

Eso con 12 años. Eras un visionario.

Un placer, ¿eh?

Excelente.

-Mira a ver ahora. -Este se ha roto.

-Nos vamos a quedar sin caldo, vamos a bajarlo al tres.

-Vale, vale. -Aún falta.

¡Aspirantes, últimos 30 minutos!

(HENAR) ¡No nos da tiempo!

-¡Nos va a dar tiempo, Henar! -Ah, ¿sí? ¡Corre!

-Lo pondría ya. Si no, no da tiempo.

-Vale. -Ahí.

-Son huevos de dragones. Bueno, los de dragones

serán más gordos. Los dragones eran chiquititos

cuando eso, que los llevaba al hombro la Khaleesi.

-Ya no abramos más,

no vaya a ser que haya desastres. Mira, toma.

-A ver, a ver. Ah, pero no está mal.

-Mira, mira nuestro polvo de chorizo.

-Me gusta batir, sí. Lo que dijo Pepe, me encanta batir.

Esto mejor con la varilla.

Dice: "Lo que me ha tocado." Y digo: "Pues le doy el mío".

-Oye, ¿tú eres marquesa? -Pues pude ser marquesa.

¿Oíste lo que le dije? -Sí, sí.

Yo con una marquesa me casaría, porque es que...

Yo si tiene mucho dinero, ya sabes que...

mucho el dinero, con lo cual diría que sí.

(RÍE)

Pues yo aquí me he marcado un frito que vamos...

Primero alisa, primero alisa.

Que no puede ser tan gordo. Muy bien, muy bien.

Sí...

Listo. Ahora vamos a hacer una cosa súper importante, el caviar.

Toma, ¿no quieres comer? Hale, come.

Ahí, ahí. Ahí bien, ahí bien.

¡Olé!

Lu, qué bueno nos ha quedado el arroz.

Qué bien. -Merece la pena hacerlas.

¿Eso qué es? -Las esferificaciones.

Mira, así tiene que ser, ¿vale?

Oye, Javier que estás comiendo en vez de ayudar a Lidia.

Bueno, este... -Hay que catar.

Está comiendo todo el día este.

¿Cómo conquistaste tú a tu marido?

Me quedo viuda y al cabo de año y medio yo dije:

"Nada, aquí hay que salir", porque yo sola

ya me daba testones contra las paredes.

¿Dónde está el otro trozo mío? -Tú para allí.

Tú quieres saber mucho y no vas a saber nada.

Toma. Si no no nos va a dejar.

(Risas)

Venga, come y calla.

Y entonces te fuiste a la discoteca.

Fui a la discoteca. -Con tu amiga.

Con mi amiga. -Apaga ahí.

Y ya desde ahí me fue a acompañar al coche.

¿Pero cuánto lleváis juntos? -Seis años.

¿Qué me estás contando? -Lo que oyes.

Yo tenía 64. -No te metas.

Pero si no he hablado. -¡Calla, que eres un metomentodo!

Tres maridos. -Tres maridos, tres.

Tres como tres perlas, tres muescas en la pared

que tienes, cariño.

Uno vive todavía, ¿eh?

El primero vive. -¿El primero vive?

¿Cuánto tiempo queda, Samy? -Javi, vete para allí.

Pero bueno...

Si presentamos cinco sobra una.

Mejor presentar cuatro y la otra para mí.

Javier, ¿qué has aportado tú aquí al plato?

Bueno, pues mira...

Pues he aportado la cata, que está riquísima.

Pues tienes un morro que te lo pisas, perdóname.

Adiós. Hala, hasta otro día.

¡Vaya callos, macho! ¡Vaya callos!

Vaya callitos.

Pero bueno, come de ahí y déjame el plato.

Es que ahí ya no queda más.

Mira, te voy a ayudar. ¿Vale, José? -Mira, mira, mira.

Está perfecto.

¡Ay, qué bien nos está quedando!

¿Está bueno? -Está muy rico.

Hay que poner el caldo ya, ¿eh? -No hay caldo.

Madre mía.

Aspirantes, últimos cinco minutos.

¡Oh, venga!

¿Cómo quieres, mitad y mitad? -No, no, todo junto, ¿no?

No lo sé. -A mí me gusta más.

Oye, yo quiero ganar, ¿eh?

Hombre, eso es lo que va a pasar, porque sí.

Una capa de polvo de chorizo aquí. -Sí.

Y luego las esferas por encima.

¿Te parece bien? -Me parece muy bien.

¡Hola! Bueno, ¿cómo estamos?

Acabada. -Nos ha sobrado tiempo.

Con esta ayuda...

Qué chulo, ¿no? -Lo habéis preparado.

Son migas, un huevo a baja temperatura, uvas...

Tu aportación, el huevo a baja temperatura.

El huevo, sí. -Sí, sí.

El huevo está precioso.

Se han entendido bien las dos.

El plato precioso. -Gracias.

Gracias. Nos vemos.

¡No! -¡Que eso está caliente!

¡Está caliente!

Ay, madre, este me está dando la vida mártir, ¿eh?

Así.

(SUSPIRA)

Tranquila.

Ay, vamos a ver, mi vida.

Yo lo he probado y estaba buenísimo.

A ver ahora cuando lleguen los pistoleros

diciendo "manos arriba".

¡Aspirantes, último minuto!

¡Último minuto!

Que está bien, no llores.

Eso, limpia el platito bien.

Oye, la verdad es que el plato tiene buena pinta.

Como no gane, cobras, ¿eh?

Porfa, José, rápido, que es que hay que limpiar.

¿Y esto así todo aplastado? -Sí.

Mira, ¿ves?

Diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco,

cuatro, tres, dos uno...

¡Tiempo! ¡Manos arriba!

Verdaderamente ha sido una odisea,

porque como no está quieto ni cinco segundos.

Bueno, cinco segundos... nada.

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Aspirantes, el tiempo de cocinado

ha terminado y llega el momento de la cata.

Pero antes vamos a despedir a nuestra invitada, Loles Salvador.

Muchísimas gracias por acompañarnos

en este programa homenaje a nuestros mayores.

Muchísimas gracias.

Me habéis dejado con la boca abierta.

Vamos. Gracias, Loles. Adiós, Jordi.

Adiós. -Adiós, guapa.

¡Olé!

Ahora sí empezamos la cata.

Juan y Josecho, vosotros seréis los primeros.

Adelante, por favor.

¡Muy bien!

¡Bravo!

Qué buena pinta. -Gracias.

Bueno, Juan, Josecho, nombre de vuestro plato.

Está claro. -Callos atléticos, hombre.

Ahí te ha dado. En vez de madrileños, atléticos.

Atléticos, hombre.

Cómo os entendéis los atléticos. Da gusto, da gusto.

¿Y las esferitas amarillas serán los balones?

Porque copas no, ¿no? Copas también, hombre.

Alguna que otra. Aquí hay para todos, ¿eh?

¿Y de qué son las bolitas estas? El falso caviar es de guindilla.

Esa es tu aportación me imagino. Sí, y un polvo de chorizo.

Es un monstruo. Me lo llevo a mi casa.

Es uno de los grandes Josecho. Bueno, vamos a probar.

Sí. Voy a probar los callos Wanda.

Muy bien, muy bien.

Me gustan. -Es la primera vez que los hacemos.

Sí, yo nunca lo he hecho. Es verdad que no necesitan

tanto chorizo porque si no te pega demasiado el sabor,

pero el guiso apunta maneras, ¿eh? Esa tecniquita que te ha añadido

Josecho pues le aporta una gracia que está simpática.

Oye, están muy ricos. Déjate, que son de primera división.

Muchísimas gracias. -Muchas gracias.

Loles, ¿qué tal? Yo te digo, sí que es verdad

que todo el polvito este de... -De chorizo.

De chorizo le ha quedado muy bien porque le da un toque así de...

Crunchie. Un "crunching", un "crunching",

que es bueno los "crunchings".

Me ha gustado bastante, está muy rico.

Los próximos saldrán mejores.

Juan y Josecho, hay muy buen trabajo.

Y llega el momento de despedirse. Así que, Josecho, muchas gracias

por venir a cocinar con Juan. A vosotros.

Ha sido un placer, como siempre, y te esperamos pronto.

Igualmente. Sigue cocinando.

Ha sido para mí algo grandioso. Fíjate la edad que tengo

y mira que he tenido emociones bonitas, pero como esta...

ha sido una ilusión y lo más grande, ya te digo.

Ay, la espumita...

A ver, queridas dos, qué monas sois.

¿Cómo se llama el plato?

Se llama Cocido Sorpresa. -Cocido Sorpresa.

¿Por qué? Porque es un cocido valenciano

que yo no he hecho en la vida.

¿Y como buen cocido no le falta algo?

A ver, le falta el caldo.

Vaya. Hemos visto que había mucho caldo

y hemos empezado a quitar, y luego le hemos echado

el arroz y las patatas al final para que se hicieran

y se ha quedado corto.

Ya lo veo. Y no hay caldo.

Dice: "No digamos nada del caldo". Y ahora mira qué rollo ha armado.

Bueno, no pasa nada.

Según he oído tú haces el pino en el agua.

De ti no me fío mucho, ¿sabes? -¿Por qué no te fías de mí?

Porque todo lo cambias. -Sí, todo lo cambio.

Hago el pino, me echo de cabeza. ¿A la piscina?

Gano a todos mis nietos en respiración bajo el agua.

Huy, pero qué pedazo de pulmones.

Probemos esto, ¿no?

A ver qué tal, ¿no?

Vamos a ver.

La culpa la tiene también el aire que tenéis aquí,

ha secado un poco el plato.

No, no.

Yo creo que está todo bien, pero falta el caldo.

Entonces se queda todo seco. Le falta ese caldo que me hace

de hilo conductor para comerme un cocido cocido.

Parece un plato como de verdura.

Me falta el sabor del cocido que es lo más importante.

Sí, sí. -Está elaborado bien

porque no hay nada duro, está todo bien.

Lo que pasa es que es verdad lo que dicen ellos,

los expertos expertos expertos.

Ya nos despedimos. Qué pena. -Te tengo que dar las gracias,

aunque no me den buena puntuación.

Que tú este verano quedas invitada.

Vale, venga. Trato hecho, ¿eh? -Sí.

Carmen, Henar, decidme el nombre de vuestro plato, por favor.

El cocido...

De... -Hecar.

Ah, Henar y Carmen. Henar y Carmen.

En vez de poner los garbanzos enteros los hemos triturado.

Luego está toda la carne con la morcilla, el chorizo

y luego está la verdura con patata y zanahoria.

Y ahí encima el falso caviar.

¿De qué es? -El falso caviar es de tomate.

¿Carmen, usted lo ve bien? Mira, yo lo veo muy vanguardista.

Es la última tendencia,

poner las cosas masticadas ya en el plato.

¿Y hay que probarlo? Ah, ¿que no tiene buena pinta?

Yo cuando le abro a mi gato la lata y veo una lata así gorda mi gato...

Se relame. Se relame. Deberíamos probar.

Sí, sí. Bueno, probadlo, probadlo.

Déjame la cuchara.

Mira, mira lo que está haciendo Jordi, Henar.

Eso no es bueno. -Eso no es nada bueno.

Chicas, esto es un "cocidicidio" en toda regla, ¿eh?

A ver, Carmen, ¿tú esto

se lo harías a tus hijos y a tus nietos?

No, pero yo me he fiado de la vanguardia,

de la gente joven.

Está todo muy rico, está bien, lo que pasa que sí que es verdad

que aquí abajo cuando pones la cuchara el humus este...

Es un "cementus", no un humus.

Pico y pala, pico y pala. Escúchame una cosa,

aunque no haya salido muy rico es lo mejor.

Te has calentado. Has dicho:

"Voy a hacer creatividad a lo loco".

Nada más que lo hemos aplastado mucho con la cuchara.

Yo quería hacer un cocido normal, con su sopita y todo,

y tú me has dicho: "No, no". Pero yo la he dejado expresarse.

Y al innovar pues... Ha salido mal.

Se os ha ido la mano. Sí.

Llega el momento de despedirse. Gracias.

Sé buena y aprende mucho.

Sí, lo es, es buenísima.

Adiós. Adiós, Henar.

Adiós. -Adiós.

Me he puesto nerviosa con la niña.

José, aquí.

Bueno, contadnos.

Se llama arroz al horno... -Sin nervios.

Sin nervios, sin nervios.

A mí me interesa saberlo, José. ¿Cómo estás?

Bien, dentro de lo que cabe.

(Risas)

Con la ilusión que te hacía venir. Sí, no lo sabes tú bien.

Se te han quitado en un cocinado. Se me han ido en un momento.

Me va a saltar la lágrima.

Ya no sabía si estaba haciendo arroz o pulgas en chistorras.

(Risas)

Ha pasado un rato muy bueno ahí. Huy, buenísimo.

No voy a dormir esta noche.

Ni es un mes.

Estaba pensando: "Voy a ir a por unas tijeras

y le voy a cortar el flequillo".

Eh, no te preocupes. Dicho y hecho.

No.

Verdaderamente lo veo monísimo,

porque le veo con un estilazo de narices.

¿Que se lo cortaría un poco? Pues quizá.

Cuando lo he visto desde aquí he pensado: "Qué maravilla,

que mono el niño y tal".

Pero cuando ha llegado allí he pensado:

"Dios mío, ¿qué es esto?"

¿Qué he hecho yo? ¿Qué he hecho yo?

Bueno, ¿habías hecho alguna vez un arroz así?

Como esta vez creo que no porque era para una persona

y yo no tengo costumbre de hacer para una persona.

Yo he hecho el alioli y lo de las tortillas esas raras.

Lo de las tejas. -Eso.

Qué momentos nos dais. Prueba la teja.

Huy, no han desperdiciado nuestro molde.

Oye, José, yo creo que no es el mejor arroz

que has hecho en tu vida, está claro.

Creo que tienes mano para cocinar.

Si a eso le sumas que el alioli no tiene ajo.

A mí me gusta el alioli con un puntito de ajo.

No sé si ha sido la compañía, todo puede influir.

Te tengo que pedir disculpas, José. No estaba hecho adrede.

Espero que lo superes. Lo superaré.

Tenemos psicólogos y psiquiatras en este programa.

Te pueden venir muy bien.

Hemos salido nosotros, tú puedes salir.

(Risas)

Pásatelo bien, consigue puntos y haz el plato perfecto.

Pero yo que tú le haría caso a los jueces.

Pero a Pepe, a Jordi no.

¿Cómo se llama este plato tan elegante?

Wellington de Rubielos de Mora.

¿Dónde está Rubielos? -En el sur de Teruel.

Un buen sitio de trufas. Correcto, sí.

Tiene una pinta de mucho cuidado. Hacer un Wellington

y que el solomillo te quede sonrosado no es fácil.

Y tu colaboración es la... -Las esferas.

Las esferas de mostaza.

¿Tú sabes de dónde es Stephen?

Es de la zona donde están los estudios de Harry Potter.

No, donde han grabado muchas escenas de Harry Potter.

Con lo que te gusta Harry Potter. Sí.

Vamos a ver si ha hecho magia.

¿Probamos un poquito? Vamos a probar.

Hum, están buenos.

Hombre, está muy rica la carne y está muy hecho el trabajo.

Y encima con un Asier que te ha dado unas indicaciones

que son geniales. Sí, señor.

Las bolitas que has añadido tienen sabor, servirían como salsa.

Y el puré también está muy gracioso.

Un gran trabajo. Muchas gracias.

No se puede pedir más. Ha actuado la magia de Harry Potter

porque alguien que no ha hecho nunca un Wellington

casi es imposible que lo pueda hacer tan bien.

Un trabajo muy bonito. Muchas gracias.

Viniendo de vosotros es un logro.

Pues nada, toca despedirse.

Ven a Cambridge y ven a ver a Harry Potter.

Desde luego sí iré. -En serio. Gracias.

Gracias, Asier. Adiós. Adiós, Asier.

¿Estás llorando, cariño?

Bueno, llora.

Oye, pues qué bien, Stephen, que te emociones.

Nos emocionas a nosotros también, pero el mérito es tuyo,

el plato es para emocionarnos. Muchísimas gracias.

Poder presentar un plato "alante" de estos profesionales

y que me digan lo que me han dicho es todo un subidón de...

de sentimientos.

Este es el primo mellizo de el del señor José.

(Risas)

Este tenía hambre y estaba cansado. Me apagaba la cocina...

si no me la ha apagado veinte veces.

Es un campeón. ¿Verdad, hijo? Sí.

Que le ha servido a Aurelia de mucha ayuda.

Ah, sí, sí. Yo decía: "Si yo no tengo compañero.

¿Pero dónde está? Oye, ¿no serás tú?"

"No, no, yo no". Quería echarle mano al de José.

Usted iba buscando al ayudante por todos lados.

Me chamuscó el perejil que le echó encima.

Cuando ha aparecido ha sido para quemarle las cosas, ¿no?

¿Cómo se llaman vuestros platos?

El mío es el Balacatidititi.

Supercalifragilístico. ¿Este?

Se me ha ocurrido la idea de freír un trozo de bacalao

y lo he acompañado con un poquito de tomate incluso.

El mío es un potaje de Castilla y León,

que lo hacen precisamente para Semana Santa.

Me interesa más el de Aurelia que el de Albert.

A mí también, sí.

Tiene más sentido. Y ganas.

Pues es verdad que el segundo te ha quedado un poco adoquín.

Sí.

Bueno, Aurelia, yo creo que hay muy buen trabajo.

Hay mano de alguien que sabe guisar.

Es verdad que al echarle tanta cantidad de bacalao

se ha salado un pelín. Por lo demás, mujer,

tiene un meritazo de mucho cuidado.

El caldito del potajillo está muy rico, está muy sabroso.

Oye, me estaba pensando, esta no será soltera para mi hijo.

(Risas)

Sí. Oye, sí, sí. ¿Cuántos años tiene tu hijo?

Cincuenta y uno. Pero es muy bueno, ¿eh?

Que es un buen partido.

Pero no será como el hijo aquel que rechazaste del conde, ¿no?

No, aquel no. Joder, que este es muy listo.

Ah, vale.

(Risas)

Bueno, ya veremos, ¿eh?

¿Usted a qué ha venido, a cocinar o a colocar al hijo?

Juan, que no eres el único vendedor, ¿eh?

Aquí cada uno viene a vender su historia.

Si puedo pues lo vendo.

Y este como tiene de sobras pues que deje alguna, joder.

Aurelia, no sé de dónde saca ese dato.

Que sí, hombre. Que no ves que yo veo y oigo:

"Mira cómo está el Jordi, no sé cuántos".

Vaya anécdota. Vale.

Me quedo con el potaje. Está rico, está bueno.

Pero no veo las técnicas de vanguardia.

Yo no soy de vanguardia, yo soy muy tradicional.

Ya. Exacto, lo dejamos ahí. Muy bien.

Aurelia, buen trabajo. Bueno, vale.

Albert, di adiós a Aurelia. ¡Adiós!

Dice que lo tengo que invitar a mi casa.

Eso está hecho.

A mí la verdad es que me encanta mandar.

Y a mí pues a lo mejor también.

Estoy acostumbrada a que cuando abro la boca

todo el mundo me hace caso.

Bueno, Lidia, Javier, ¿cómo ha sido cocinar juntos?

Bien. -Yo más bien bueno...

Este el trillizo, ¿no? -Sí, sí.

Sí, pero el mío se lleva la palma.

¿Cómo se llama?

Chuletillas de lechazo a la divina paciencia.

(Risas)

Lo de la divina paciencia se lo ha inventado ahora.

Pero que no es por ti, ¿verdad? La lleva padeciendo un rato.

¿Qué te ha parecido colaborar con ella?

Bien. -Tú dile lo que has hecho.

Ella ha limpiado el lechazo.

Luego lo he metido a una bolsa de vacío al Róner

y luego lo he marcado a la sartén y ya está.

¿Y entonces qué ha hecho Lidia?

Porque te he visto todo el rato comiendo, Lidia.

Sí, sobre todo yo.

Yo lo hubiera hecho de otra manera,

como se hace en Castilla, pero aquí el chef...

Es el toque vanguardia. -Claro.

Vamos a probar, ¿no?

Vamos a probar, vamos a probar.

Hum, está buenas.

A mí me gusta, Lidia. Gracias.

Esa pequeña aportación de Javier

de la baja temperatura puede estar bien.

Me queda un poco básico. Ya.

Le falta un poco más de magia, de aliño, de sabor, de potencia.

Pero aun así, mujer... Te lo comes.

Y con lo que has aguantado.

¿A que está rico? Pero tengo una pregunta, Lidia,

porque le estaba ofreciendo Aurelia a Loles su hijo

de cincuenta y tantos.

Y yo como tú eres una mujer que de esto sabe,

yo no puedo hablar de eso. ¿Qué le aconsejas a Loles?

Hombre, yo no conozco a su hijo así que no lo puedo vender.

Oye, que no me echéis esta

que ya tiene tres maridos, no me jodáis.

(Risas)

A ver si se van a pelear al final. Oye, tampoco os paséis.

No, yo estoy muy a gustito con el mío.

Pues toca despedirse los dos, Muchas gracias. Adiós.

Qué bien lo hemos hecho. Nos han salido riquísimas.

¿Quién lo ha hecho?

La sartén. -¡Huy, la sartén!

¿Entonces estas manitas?

¿No te acuerdas cuando le hemos dado la vuelta?

Cómo se enrolla. Le hemos dado la vuelta a la patata.

Pues a la patata, lo mismo me da.

Santiago, Candela. ¿Cómo se llama vuestro plato?

Marmitake al estilo Santicande.

Que es de Santi y Candela.

Yo este plato no lo había probado nunca,

porque marmitakos he comido muchos, pero tal y como está hecho

con el toque que le ha dado Candela... buah.

El toque de Candela que es fusionar

el tataki con el marmitako. Sí.

También le he añadido unas chips de ajo.

Tiene buena pinta. Vamos a probarlo.

Bueno, hay cosas que tienen sentido,

y es el hacer el bonito muy poco hecho.

¿Pero qué ocurre con el guiso? Que es un guiso casi de patatas.

Al no cocerse o no cocinarse en exceso el bonito ahí

no se mezcla y no coge gusto.

Pero se ve que alguien que ha cocinado, ¿eh?

Y yo creo que la fusión de los dos ha funcionado.

Mucho. Y eso se nota en el acabado.

Muy buen trabajo. Muchas gracias.

Gracias a los dos. Hay que despedirse, Candela.

(Aplausos)

Candela, ¿has estado a gusto con Santiago?

Hombre, claro. Que vaya muy bien. Adiós.

Carmen y Vega, adelante, es vuestro turno.

Ay, qué monas que vais con las mismas zapatillas.

Van iguales, igual de vestidas.

El plato se llama Migas del Futuro,

porque como son unas migas vanguardistas.

Y la vanguardia es el huevo poché

y luego la espinaca en tempura, que se le ha ocurrido a Carmen.

¿Y cómo ha sido hacerlas? Una maravilla.

Es una joya. ¿Os habéis entendido bien?

Sí, muy bien. -No es broma, es maravillosa.

Vamos a probar. El huevo está perfecto.

Pues sí, os habéis entendido cocinando.

Las uvas peladitas. Las ha hecho ella, ¿eh?

Ha sido una ayudanta magnífica.

Bueno, hay muy bien trabajo. A mí me gustan más melosas,

que no estén tan duras, pero está muy bien.

El punto de sal, de chorizo, de panceta con el huevo.

Es un plato que está muy bien y muy bien presentado.

Gracias, chef. -Gracias.

Sí, yo creo que las aportaciones técnicas han sido buenas.

Ha sido fantástica. Te ha aportado tranquilidad,

que no es poco visto lo que hemos vivido esta noche.

Por lo tanto, chicas, un buen trabajo.

Gracias. -Está buenísimo.

Y el huevo también, estoy de acuerdo.

Y la espinaca con la tempura está buenísima.

Un buen trabajo. Sí.

Gracias. Pues nada, hay que despedirse.

Qué bonito, Vega.

Adiós. Venga, delante de cocinas, Carmen. Gracias.

Hasta luego. ¡Adiós!

Veguita, es más maja...

El mejor el inglés.

Ya lo hemos dicho. -Seguro.

Es que tenía un lomo Wellington, yo lo he visto, maravilloso.

El plato es rabo de toro con un puré de patatas

con unas cebollitas mareadas.

Y luego mi niña ha hecho... ¿Cómo son, unos "voluntos"?

¿Qué es eso? Son esferificaciones.

¿Pero le has enseñado a ella a hacerlas?

Sí, estaba ella haciendo. Ya me ha enseñado.

Te quiero ver en el Instagram haciendo esferas, ¿eh?

En camisón. -¿Coño, en camisón?

¡Loles, por Dios! -Sexy, sexy, sexy...

mientras hago las esferas.

(CANTA)

El plato estéticamente es una monada. Vamos a probarlo.

Vamos a probar. Y ahora la prueba, la cata.

La cata, cariño. La cata, la cata.

¿Cómo te parece a ti que está? -Mira, pues una señal

es si Jordi lo prueba y da una vuelta,

eso es que está malísimo.

¡Uh! -Que está malísimo.

Y si pone esa mirada como así de tiburón.

Sí, esa sonrisa que digo yo que se parece al cuadro ese

de "La Gioconda" que hace así que no se sabe cómo se ríe,

es muy enigmático.

Yo creo que es un plato que no le puedes poner pegas.

Porque cuando un rabo de toro está bien cocinado

con una salsa de vino tinto reducida que se queda gustoso,

no hay nada que supere eso.

Y si hay algo que acompaña bien

al rabo de toro es un puré de patata.

Y para colmo los "voluntos". Los "voluntos" que están muy bien,

tienen sentido, tienen criterio.

Y es un plato redondo, porque está muy bien acabado.

No tiene ni una pega. Es un rabo bien guisado

que está maravilloso, y que no le puedo decir nada malo

porque no lo tiene.

Yo tenía un miedo. -¿Por qué, cariño?

Porque cuando yo vi esa cola de toro ahí... vamos.

Pues, hija mía, a mí me ha encantado tu rabo.

Ha sido una cosa maravillosa.

Y a mí me encantan ustedes, que sois muy preciosos,

todavía más bonitos que en televisión.

¡Ay, qué aje tiene! -Para comerle la cara a ustedes.

¡Qué aje tiene!

¿Contenta de trabajar con Guadalupe?

Sí. ¿Lo has pasado bien?

Genial.

¡Ay, mi niña, qué bonita es!

Y que además me va a seguir

en Instagram y va a venir a la Feria

Sí, sí. -A la Feria vestida de flamenca

con su familia. -Bueno, a la Feria.

Aspirantes, la cata ha terminado y ahora tenemos que deliberar

para repartir los puntos.

Bueno, pues a ver. -Aquí viene.

Yo creo que Guadalupe con el rabito y Stephen...

El Wellington tendrá diez.

Yo creo que Stephen... -Puede ser, tenía una pinta genial.

Ahora dirán: "Los tres peores platos

que se han sacado..." -No. No, no.

Sí. Sí te van a decir.

¿Sí? -Ha habido dos platos

que no han salido y que tal...

¿Lo tenemos? Vale, muy bien.

Lo tengo claro.

Aspirantes, seguramente muchos de los que nos ven en casa

pensarán que pediros cocina de vanguardia

es mucho para vosotros.

Pero se equivocan, porque nos habéis demostrado

que no le tenéis miedo a nada, que a pesar de los años

seguís dispuestos a aprender y a evolucionar.

Y eso es lo que más nos gusta de vosotros.

Con este reto ha quedado claro que para innovar en la cocina

hay que dominar primero la cocina tradicional,

y en esa cocina vosotros sois unos maestros,

porque además del conocimiento

ponéis en vuestros platos mucho cariño.

Y eso se nota a la hora de comer.

Los cuatro puntos son para un aspirante

que ha contado con un pinche cuya ayuda se ha limitado

a darle la idea cómo introducir vanguardia en su plato y a catar.

Ese aspirante es...

Lidia.

Felicidades, mujer. Muy bien, Lidia.

Ya tienes cuatro puntitos, muy bien.

Bueno, Lidia, pero el nene se ha comido todo.

Ya has visto que yo no tenía ni dónde hincar el diente.

¿Cuántas te has comido? -Eh... no sé.

¡Ja! ¿Te las cuento?

De dos para arriba.

(RÍE)

Siete puntos se lleva un aspirante que en su casa solo había utilizado

la batidora y la picadora,

pero ha conseguido darle una vuelta al plato tradicional

y presentarnos una buena actualización.

Así que, Carmen, siete puntos te llevas.

¡Gracias!

¡Siete puntazos!

¡Toma! -Gracias.

Los cinco puntos van al marcador de un aspirante que ha trabajado

muy contento con su ayudante, se ha emocionado

porque le recordaba a su nieta y ha confiado plenamente en ella.

Santiago.

(Aplausos)

Los tres puntos son para un aspirante que ha cocinado

contento porque había hecho su plato muchas veces

y la paciencia que ha tenido ha sido impresionante.

Ese aspirante es...

José.

Ay, José, es que has ido a la paciencia

y lo buena persona que eres, que si no tenemos aquí

un nene lechón aquí.

Lo aso en el horno, vamos.

En el horno. -Porque no cabía.

Si no lo traes aquí pero bien emplatado.

Si hubiéramos ido un pelín más rápido nos hubieran dado

por lo menos cuatro puntos.

Hemos ido muy rápidos.

Lo único que pasa que tú estabas mareando, tocando todo.

Había que hacer muchas cosas.

Estaba haciendo las cosas que tenía que hacer

y tú me tenías que estar mandando.

¿No es así?

Ocho puntos se lleva un aspirante

que ha trabajado muy compenetrado con su ayudante.

Los colores del fútbol unen mucho.

Juan.

¡Guau! -Gracias.

Esto ha sido una locura. No sabía si darme la vuelta

y subir corriendo para la barandilla.

Estoy como loco con ese ocho. Vamos, maravillado.

Los dos puntos van al marcador de un aspirante que ha comenzado

algo desconcertado porque no conocía bien su plato,

sin embargo su ayudante le ha dado tranquilidad

y han trabajado muy contentas y organizadas.

Pilar.

Gracias.

Los nueve puntos son para un aspirante

que nos ha presentado un plato con mucho trabajo, muy bien hecho

y con un toque de vanguardia que le iba perfecto al plato.

Stephen.

¡Bravo! -Gracias.

Muchas gracias.

Cariño, darling.

Bueno "undrestan". -Understand.

Bueno, "esquises".

"Esquis" me, ¿no? -Excuse me.

¿Y qué he dicho yo? No lo sabemos.

¿Qué es "esquis" me? "Estrújame".

(Risas)

A ti que te estruje el hijo de Aurelia.

Oye, a ver si lo toma por broma, que yo lo digo en serio.

Quiere colocarte a su hijo

y los dos mil kilos de garbanzos como sea.

(Risas)

Pero no me lo lleves lejos, si no me jodes.

Si me llevo a tu hijo y a los garbanzos quiero el hotel.

¡Ahí, ahí, ahí! -¡Para mí!

Oye, ¿con la hipoteca o sin la hipoteca?

La hipoteca la paga el otro hijo.

Yo quiero el hotel si me llevo el garbancero, ¿eh?

Fíjate qué bien le vendría

mi hijo para que le llevara el negocio.

Pero si me lo pones todo a mi nombre. Si no, no.

A ver si me lo saco de encima.

Los seis puntos los suma un aspirante que sabe que domina

la cocina tradicional y el ayudante tampoco estaba

por la labor de ayudar.

Aurelia.

(Aplausos)

Estás contenta, ¿no?

Pues sí, yo aquí he venido para estar contenta,

para no estar contenta me hubiera quedado en casa.

Muy bien, Aurelia, lo tienes más clarinete que clarinete.

Los diez puntos, y por tanto el que ha hecho el mejor plato

de este reto, son para un aspirante que nos ha confesado

que nunca había hecho ese plato.

Y además era la primera vez

que hacía esferas. Guadalupe.

Y le hemos visto entusiasmarse. como una niña.

Se lo merece. Y ese aspirante es...

¡Guadalupe!

(GRITA CONTENTA)

¡Bieeeeen!

¡Olé!

¡Ay, mi niña, qué bonita es! Me ha tocado el premio gordo.

¡Me ha tocado el premio gordo con ella de la lotería!

Por tanto Carmen García se lleva un puntito.

Carmen, había que darle un toque de vanguardia

al cocido madrileño, pero sin que perdiera la esencia,

y el tuyo ha perdido mucho, ¿eh?

Es que me he dejado llevar.

Dicho esto, felicidades a todos.

Gracias. -Gracias.

Ahora nos tenemos que poner en marcha

para la prueba por equipos, y lo vamos a hacer en un lugar

con casi 300 años de historia.

Vámonos.

(Música)

Nos trasladamos hasta Salamanca para disfrutar del lugar

más emblemático de la ciudad, la Plaza Mayor.

Miguel de Unamuno la describió como un cuadrilátero irregular

asombrosamente armónico, y no podemos estar más de acuerdo.

Sus fachadas doradas son de una belleza singular

y parecen estar hechas para contemplarlas al atardecer.

Aún faltan algunas horas para que el sol caiga,

pero a cambio vamos a recorrerla de la mano del mejor guía,

nuestro Unamuno particular.

¡Ay, qué bonito! ¡Santiago, fíjate qué chulo!

Esto es la Plaza Mayor.

Es un centro neurálgico de Salamanca.

Qué cosa más bonita.

Desde 1935 es un monumento nacional.

Hombre, no me extraña. -Muy bonita.

Los medallones representan todos los reyes de España

y gente importante, ¿no?

Me han dicho que dentro de unos años igual me ponen a mí.

Pero que la de Sevilla, la Plaza España de Sevilla

no me digas tú a mí, ¿eh? Ahí hay que morir.

Ahora estamos en la de Salamanca.

¡Muy bien!

Madre mía. Hala, vamos, vamos.

Hombre, esto es una maravilla porque yo no he salido de...

Ronquillo, Nerva y Sevilla, se acabó.

Bienvenidos, aspirantes, a la Plaza Mayor de Salamanca.

Sí, señor. -Muy bien, muy bien.

Hemos elegido este escenario porque es un precioso

libro de historia que recoge grandes acontecimientos

y seguramente recuerdos maravillosos de vuestra vida.

Sí, sí. Y como para nosotros esta prueba

también lo es pues queremos inmortalizarla grabándola

para siempre en la memoria de esta ciudad.

Muy bien. Sí, señor, una elección perfecta.

No sé si llamarte Santiago Unamuno o Miguel de Aramendi,

porque tú también eres un vasco enamorado de Salamanca.

Sí, señor, 24 años.

¿Sorprendido de que hayamos elegido

tu ciudad de adopción para la prueba?

No, sorprendido no, me he quedado...

Si mi hijo va a pasar por aquí que el colegio está al lado

y te trae a la niña.

Yo soy un charro adoptado, pero al principio se me hizo duro

porque Salamanca no tiene mar.

Pero bueno, ya te vas haciendo y yo quiero mucho a Salamanca.

Bueno, aspirantes, trabajaréis en dos equipos

y cada equipo tendrá un capitán.

Guadalupe, Stephen, por haber sido los dos mejores de la prueba

anterior os corresponde a vosotros este privilegio.

Esto es un dardo envenenado. -Sí.

Pero a Stephen le gusta. A ti te gusta, ¿no?

¿El qué? -Llevar las tropas británicas.

(Risas)

No las he dado nunca en mi vida, no era necesario en mi trabajo,

pero hoy me toca dar.

Capitanes, supongo que estáis deseando saber

a quien vais a mandar, ¿no?

Sí. -Vamos a ver.

Espero que seáis tipos con suerte porque esta elección la dejaremos

en manos del azar. Bien.

En esta bolsa hay cuatro alpargatas rojas y cuatro azules.

Empezamos con Carmen Lozano. Lozano, a ver.

¿Puedo mirar?

Qué miedo.

Rojo. Qué mona.

¿Has visto?

Me ha tocado el equipo rojo y estoy feliz.

Es el color del fuego y de la fuerza, y vamos a ganar.

Buenos días. Vamos, vamos.

Buenos días, guapa. -Muchas gracias.

Ya me vale para todo el día eso, ¿eh?

Azul, anda. Azul.

Santiago, por favor. Voy, voy. Voy para allá.

¿Tienes alguna preferencia? Me da lo mismo.

El azar, Santiago. El azar.

Pues el rojo. Roja, mira.

Ya está. ¡Para sanfermines nos vamos!

¡Olé!

Carmen García. Ay, ay, ay...

¿Tienes alguna preferencia?

No, me gustan todos los colores. -¿A que saca azul?

A ver...

Roja. Otra que va a sanfermines.

Aúpa ya. José.

Venga, José, esas tijeras.

Ahora saca la carita de Antony.

(Risas)

Azul. -¡Huy, cachis!

Pilar.

¡Aúpa!

Dale.

Azul.

Azul, mira, Pilar. Azul.

Le ha tocado contigo.

Me queda una de cada. Juan.

Que ya sé que sois todos muy amiguitos,

pero mójate, ¿qué prefieres?

Rojo. ¿Y por qué?

Porque soy del Atleti. Te va a salir la zapatilla blanca.

No, no puede ser. Venga.

Azul. Aurelia. Ya es la que me queda.

Se la voy a dar a usted. Le ha tocado el rojo.

Que me dé mucha suerte y os dé a vosotros.

Atención, Guadalupe y Stephen, el reparto ha quedado así.

El equipo azul está formado por los aspirantes

Lidia, José, Pilar y Juan.

Y el equipo rojo está formado por Carmen Lozano, Santiago,

Carmen García y Aurelia.

Guadalupe, por haber sido la mejor de los dos puedes elegir

a qué equipo prefieres liderar.

A mí me gusta el delantal rojo.

Si alguno de mi equipo se pone tonto le corto las alas.

Pero vamos, de momento: "Oye, aquí llegó y no pasó".

Atención, porque aquí va el reto

al que estáis a punto de enfrentaros.

Crucemos los dedos.

Vais a cocinar cuatro elaboraciones tradicionales salmantinas.

Atención, equipo azul, porque el entrante es vuestro.

Hornazo, que como bien sabéis

está relleno de lomo, jamón, chorizo y huevo duro.

¿Puedo probarlo?

Joder...

¿Qué quieres que te diga? Pues que me digas que sí.

A ver, si ellos tienen que valorar tengo que probar

para ver si luego queda igual, ¿no?

Seguro que no quedará igual. -Está muy bueno.

Equipo rojo, es vuestro turno y el primer plato

que vais a preparar es...

Chanfaina.

Dicen que esta receta la inventaron los pastores

con los despojos que les regalaban

los dueños cuando sacrificaban algún cordero.

En cualquier caso es un guiso de vísceras, sangre cocida,

ajo, laurel, guindilla, y en Salamanca lleva arroz.

Bueno, tú diriges que cocinas de miedo

y nosotras te vamos a obedecer.

Equipo azul, el segundo plato os corresponde a vosotros.

A ver. Y este plato se trata de...

Esto me chifla, ¿eh? Y a mí.

Huevos fritos con farinato y patatas panaderas con romero.

Al farinato le llamaban el embutido de los pobres

y se hacía con la manteca del cerdo que se desechaba

a la hora de hacer otros embutidos.

¡Muy rica!

Qué bueno, queridos.

Y para terminar, equipo rojo, tendréis que preparar el postre,

que en esta ocasión es...

Rosquillas de Ledesma con helado de vainilla

y coulis de fresas.

Una vez más productos económicos al servicio del ingenio.

Eso está chupado.

Os voy a dar un chivatazo.

Vais a cocinar para una gente muy especial, son todos famosos.

¡Uh!

Presentadores de la tele, actores directores de cine...

¿No tenían nada que hacer? -En total van a ser 80.

Disponéis de 130 minutos

para elaborar 80 raciones de cada plato.

Nos van a sobrar 40 minutos como mínimo.

Como siempre nuestro supermercado proveedor de alimentos

os facilitará los ingredientes necesarios para cocinar.

Y el excedente que no utilicéis lo donará...

¡a comedores sociales!

¡Olé!

Bueno, ¿preparados para darnos

una lección de cómo se cocina rápido y bien?

(TODOS) ¡Sí, chef!

Pues coged vuestros delantales y corred a por ingredientes

y a cocinas en tres, dos, uno, ya.

¡Vámonos! ¡Al paso, al paso, al paso!

Venga. ¡Al trote, al trote, al trote!

¡Al galope, galope, galope!

¡Vamos para allá! ¡Me cago en la mar salada!

¡Hala, hala! Vamos.

Venga, aspirantes, vamos. Bueno, bueno.

Muy bien. Bueno, equipo azul,

ya veis que Pilar no está, se encontraba un poquito regular,

está descansando ahora mismo y en cuanto se encuentre mejor,

pues se incorporará al cocinado, pero hay que tirar para adelante.

Sí, chef. -Como buenos chefs.

El cocinado es escalonado con lo cual, primero arrancará

a cocinar la cocina azul y 15 minutos más tarde

lo hará el equipo rojo. ¿Lo tenemos todos claro?

(TODOS) Sí, chef. Pues ahora sí,

hay que calentar motores porque los 130 minutos

arrancan en tres, dos, uno... a trabajar, equipo azul.

Adelante. Venga.

Vamos. -Los mejores, los mejores.

-Vamos, vamos, vamos a mover el esqueleto.

A ver, la manteca no sabemos dónde está la manteca.

-La tengo aquí ya. -¡Ah, vale, vale!

Para su primer plato, el equipo azul debe preparar

la masa del hornazo y dejar que repose.

Después lo rellenarán con lomo, jamón, chorizo y huevo duro.

¡Aúpa, canta un poco, Juan, canta un poco!

# Cocinero, cocinero, # enciende bien la candela

# y prepara co esmero # un arroz con habichuelas. #

-Déjalos, déjalos. -# Cocinero, cocinero

# aprovecha la ocasión # que el futuro es muy oscuro,

# que el futuro es muy oscuro,

# ¡ay! # Trabajando en el carbón. #

¡Bien! -¡Olé!

# Cocinero, cocinero. # -Vamos a ver, Juan,

ya, majo, acciona, ya sabemos que cantas muy bien.

¿Y qué quieres que haga? -Pues accionar, accionar.

Si esto está chupado, Lidia, que soy del Atleti.

Pero, bueno, ¿crees que quiero perder?

José, lo que no sepas, me lo dices.

-¿A qué te ayudo? -De aquí, nada.

¿Nada? -Mete las patatas,

calcula dos patatas por persona,

ni muy grandes ni muy pequeñas, ¿vale?

El farinato, típico embutido salmantino

junto con las patatas panadera, serán el acompañamiento

de los huevos fritos que completarán

con pimientos y romero.

Dos patatas por persona es mucho, ¿eh?

¡José, las patatas! -Estoy pelando.

Huevos, José. -No han hervido todavía.

Mira, lo que me faltaba,

que se me parezca a Antony este tío.

¡Olé, equipo azul! Que ya estáis, ya,

primer plato que ha caído ya. -El de la boina,

si pierdes, te capo la boina. (RÍEN)

Me va a capar la boina,

tendrás que enfrentarte a un vasco, macho,

pero a un vasco. (RÍEN)

Stephen, echa aquí tres huevos.

Yo te lo voy diciendo y tú los vas echando, cariño.

Guadalupe, saca esa misma energía que usas en Instagram

porque tus 130 minutos de cocinado empiezan en tres, dos, uno...

¡Suerte, equipo rojo, al lío!

(TODOS) ¡Todos para uno y uno para todos!

El agua, aquí, agua. -Primero los callos.

Venga, la cazuela.

Para hacer la chanfaina, el primer plato del equipo rojo,

deben preparar un sofrito al que después añadirán

la casquería ya cocida y poco antes de servir, el arroz.

800, 900... quita el dedo que no veo, 929...

Una vez hecha la masa de las rosquillas,

les darán forma y las hornearán, irán acompañadas

de salsa de fresas y helado de vainilla.

Chicas, ¿qué opináis de la baja de Pilar, la pobre?

¿Nos favorece o que nos da mucha penita?

Mira, a mí, personalmente, me da pena, Santi,

pero hay una menos. -Efectivamente.

¿Qué te da pena? -Pilar que está de baja.

-Sí, qué pobre. -Pero hay una menos, Carmen,

esto es lo que hay, hija. -Los callos mejor en la olla

que adelantamos más. -No, en la olla no cabemos

con todo esto, hija. -Aurelia, que tú llevas

muchos años en la hostelería, pero que sepas y entiendas

que aquí la jefa soy yo, ¿eh? -Es que no puedo callarme.

¿No? Pues cállate, cállate porque, vamos,

después fíjate tú que te vas a poner tú los laureles

con los garbanzos.

-Bueno, yo los laureles míos ya los tengo.

Bueno, ¿qué os ha parecido la mentirijilla que les he dicho

de que vienen los famosos? Generaste una ilusión ahí...

No tienes conocimiento, va y les dice que vienen famosos

y vienen familiares. Sí, pero ya lo verán,

les hará mucha ilusión. Verás la gracia

ahora cuando veas al hijo de Aurelia

con los 2000 kilos de garbanzos. Pues no lo había pensado.

Yo quiero saber qué juego nos tienes preparado, Loles.

Mira, se llama La Calva, es típico de aquí de la zona.

¿Esto qué es? Se llaman marros,

tenéis que tirar esto a ver quién tumba el palo este.

¿El palo? El "piliquitraque" este.

Pepito. Tú primero.

Que el que gane elige equipo.

Vale, fenomenal. Venga, venga, Jordi, que se note.

Venga. ¡Visca la butifarra!

Venga, la butifarra. ¡Oh!

Oye, has dado al palo, pero hay que darle en lo rojo.

No, hay que darle al palo. No, a lo rojo.

¿A lo rojo? Con que le des al palo. Venga, Pepe, Pepe.

Fácil no es. Pepe, vamos, Pepe.

¡Ah, ja, ja! ¡Salamanca!

Pepe, no le has dado. Entonces, tú eliges equipo.

Ganador de La Calva. Venga, ganador de La Calva,

la cantante calva. Estoy pensando, estoy pensando.

Date ritmo. El azul.

Pues yo el rojo, claro.

Tú el "red". "Red" y "blue", pues venga, vamos para adelante.

vámonos para adelante. Venga.

# Cocinero, cocinero. # -Vamos a ver, Juan,

tú parte filetes. -Yo parto filetes, venga.

# Aprovecha la ocasión. #

Del hornazo metemos solo una tira de esto, ¿no?

Tú parte que luego se va... -Pero tengo que saber

si tengo que partir 80 o 160. -Bueno, tú parte, tú parte.

Venga, amasad. -Sí.

Falta la sal, Stephen, y el pimentón.

Le falta el pimentón. -Le falta el pimentón.

A ver, cariños, que veo muchos gritos,

¿qué está pasando? Loles, tú faltas aquí.

Ponme el pimentón, Stephen. Stephen, de capitán,

¿cómo lo llevas? Mal.

¿Por qué? Porque estoy...

Pero si eres el Duque de Wellington, nene

¿Pero quién manda aquí, tú, Lidia?

¿Qué? ¿Mandas tú?

No, cariño, él. ¿Él? Sí, pero te veo

que estás muy dominanta. Sí, hija.

¿Dónde? Ahí, ahí, seis cucharas ahí, seis.

Seis cucharas rasas. A ver, José, ¿qué tal?

También otro de esto, ¿no? Claro, el mejor amasador yo.

Escucha, estás en tu salsa, todos los hombres para ti.

¡Qué suerte, qué suerte!

Puedes ponerles luego... te los envenenas a todos.

Oye... Pero todos los hombres contigo.

Todos para mí, todos para mí. ¡Ay, tu novio se va a poner celoso!

¡Ay, mi novio cuando me vea!

Bueno, vamos a hacer un poquito de aperitivo ahora

que esta es tierra de sabores y os voy a preparar aperitivo.

Seguid amasando, ya está. -Yo creo que ya está.

Yo creo que no está bien mezclado, pero en fin.

-Sí, venga, que se... -Que sí, José.

Imagínate, tápalo, tápalo. -¿Dónde lo ponemos?

Ahora reposa aquí, venga. -Sí.

# A mí gusta el pipiripi pi, pi. #

Santiago, que tenemos que hacer primero

un sofrito de cebolla primero.

Grande, no eso.

Primero se rehoga la cebolla y luego, el pimiento, vamos.

Y a la vez también. -Si queréis hacer caso de mí,

primero la cebolla se ablanda. -Que da lo mismo.

Que no da lo mismo, ¡joder! -Que sí, hombre, ¡joder!

Que no. -Pero se va pochando.

-Que no, que se va a pochar primero la cebolla.

Que no pasa nada. -Que no, Santiago,

que tú de callos no sabes nada.

¡Oh, Aurelia, hija! Desde luego eres... ¡oh, oh!

Voy a hacer un choricito de estos, ¡ay, qué rico!

Que se te quema el sofrito, Santiago.

Santiago, tú que conoces bien Salamanca, menudo chorizo

que hay aquí, ¿eh? Hombre, ¡buah!

Un chorizo riquísimo. Aquí tienes un chorizo y un jamón

que te lo traen de ahí, de Guijuelo, ¡buah!

A ver, pon una sartén grande allí para la cebolla, venga,

pero ya, una cazuela, allí. -Mira, a mí no me mandes.

¡Leche! ¿Tú te crees que estás en tu hostal?

-Que se ha apagado el fuego. -¿Se ha apagado, dónde?

Esto no. -Aquí, y aprovechamos aquel ahora,

hombre, para la cebolla. -¡Joder, Aurelia,

por el amor de Dios! -Yo si no sé una cosa,

me corto y no lo hago,

pero yo cuando sé hacer un guisado

quiero que me dejen hacer el guisado y punto.

A ver, marcamos el lomo y lo vamos poniendo en un plato,

vuelta y vuelta, vuelta y vuelta, venga.

Habéis visto cómo os cuido, ¿eh? Venga, no grites tanto, Lidia.

Lidia, no te pongas... toma, cariño.

Yo no quiero nada. Sí, cariño.

No, no, no. A ver, José,

toma un choricito, cariño, toma uno.

Gracias, cariño. Es que esto es...

¿Habéis visto cómo os cuido? Oye, no quiero conflictos,

conflictos, no, aquí en mis cocinas los conflictos los meto yo.

Los montas tú. Oye, Lidia, te voy a dar

un poco de vino. No quiero, que luego llamo de tú

a la gente y no me da la gana. Para que estés un poquito beoda

y te tranquilices que estás muy nerviosa.

No, lo que estoy aquí a lo mío, bonita.

Stephen, muy bien. -Venga, ¿saco la cebolla?

Pártela finita no tan gorda. -Eso se deshace después.

No, no se deshace. -Aurelia, vaya jefa

que te has buscado, tú querías ir con Guadalupe.

Bueno, yo con todas, pero con Guadalupe

me la paso también por... (RÍEN)

Mira, ¿a que te despido? Vamos.

¿A que te despido? Toma, cariño, cógete un choricito.

Muchísima gracias, chiqui. Venga.

¿Dónde está la cazuela que había aquí?

A ver, las trillizas de Julio Iglesias, vosotras.

Pero, Loles, ¿tú sabes lo que me ha dicho?

¿Qué te ha dicho? Que a Guadalupe me la paso yo...

Por el arco del triunfo. (RIENDO) ¡Oh!

Vamos. Pero tú no le hagas caso.

No, yo la voy a despedir. Sí, despídela.

Pero de todas que la despido, yo la despido.

Mira, un momentito, aquí, a las dos.

Yo no quiero. No, el aperitivo de la paz.

Que yo ahora no como. Uno cada una.

Yo sí, coño, me lo voy a comer. (RÍE)

Hombre, ¿pero no hay un vinito para acompañar?

Ahora traigo el vinito. Venga, Aurelia, venga,

mueve el esqueleto. # Cantinero de Cuba, Cuba, Cuba. #

¿Qué marca es? De "MasterChef".

Entonces es bueno, si es de "MasterChef" es bueno.

(LOLES TARAREA)

Más finito, Aurelia, hombre, que son muy finos,

que son "celebrities". Mira, mira, mira...

Que después... -A mí no me hagas eso.

-Trae, ¡hala! -Ahí, dale, dale.

A ver, Pili y Mili, toma un vinito, cariño.

¡Oh! ¡Oh! Un vinito.

Toma un vinito, cari. Loles, esto es para morir.

Os quiero emborrachar porque estáis histéricas.

¿Pero esto qué es? Toma, Santiago, cariño.

Pero... Un poquito de vino.

Oye, Loles, Loles, perdona, oye... ¿Qué?

¿Esto qué es, dándoles vino? Vino y chorizo, nene.

¿Los quieres excitar un poquito más?

A esta no hay quien la excite, esta ya viene excitada.

Está la gente alterada como para un vinito.

Ella ya viene excitada. Ponga usted orden aquí.

¿A que debe ser más finito? Más pequeñito,

¿por qué no lo hace con el cuchillo grande? Es mejor.

Ya lo he hecho con el cuchillo grande,

pero te quiero decir que esto después se deshace.

Que va a su bola, ¿sabe cómo dice la juventud?

Este va a su bola, pues esta va su bola.

Eso, pues a mí me tiene como dice la juventud:

"Muy rallada". (RÍEN)

Ahí sí que me ha dado, ahí me ha dado.

Un poquito más delgado, Juan, cariño.

Lidia, tómate un poquito. Que no quiero, cariño, no quiero.

Estás muy afectada. Me voy a llevar a Loles,

oye, me tiene revolucionada... ¿El otro equipo también?

No puede ser, oye. ¿Tú bebes alcohol?

Yo bebo todo lo que tú me des. Toma, cariño.

Loles, no, oye... ¿pero dando vino a todos aquí?

Claro, el vino hace camino, el vino hace camino.

Claro, y nos ponemos a cantar, vámonos de aquí.

Para una mujer que nos trae vino, ¿y vienes a echarla?

Loles, vámonos de aquí. ¿Por qué no me das un vinito a mí?

Venga, un vinito. El mejor guitarrista sin guitarra.

Se va a enfadar José. José, perdóname, perdóname, José.

Mira, ¿cuántas patatas por persona,

cuántas rebanadas? -¿Tú qué te comerías

cunado echas los huevos, estas?

Cuatro, demasiadas. -Bueno, voy con el jamón, ¿vale?

¿Tú te crees que vine a "MasterChef" a pelar patatas?

Los huevos no los voy a pelar como me llamo José.

Ya está, venga, ábrelo, ábrelo bien, ábrelo bien

que quede bien. José, cariño, a tope.

-¿Qué? Estoy cabreado, me dan los huevos y las patatas

y lo demás, te jodes. -Nada, ahora te dejo que hagas...

¿Has subido...? -Sí, ya está.

!Qué rápido vais! -Hombre.

Muy bien, Stephen, muy bien.

-Ahora tiene que salir la mía mejor que ninguna.

Ayudadme a cortar ajos.

-Pero no me hagas tantos ajos, recoño.

Sí, que hay que echar ajos. -Hombre, ajos, si,

pero no hay que echar seis toneladas de ajo.

Hay que echar los ajos

que han sembrado en Zamora este año,

los tenemos que terminar. Jefa, ¿cómo lo llevas?

Estos demonios no me hacen ni caso.

Hay que darse maña que esto va... Está haciéndome ajos,

me lleva 60 ajos pegados, ¡joder! ¡Ostras!

Bueno, bueno, me voy al equipo azul que es el mío.

Ahora mando a Pepe.

El jamón va el último y encima el huevo.

¿Habéis partido los huevos? -No, hay que pelarlos aún.

Lidia, se dice, se cuenta

que estás aquí poniéndoles firmes como...

Si estoy sola, es que como no me ponga

me van a comer. Stephen, ¿cómo ha organizado

usted el equipo? Pues cada uno hemos tenido

su trabajo en el principio. Esto, el hojaldre primero,

para que suba, Juan estaba cortando.

La masa, vale, o sea, todos primero con el hornazo.

De momento, sí. Lo que no hemos hecho

es reposar la masa. Sí, sí, sí.

Sí, sí, mírala. No, os está pasando el tiempo

muy rápido porque el doble de volumen esa masa no ha cogido.

Manteca le estás poniendo. ¿Qué te parece?

Ahora nos haría falta ya los huevos partiditos.

Toma... ve pelando. -Es que no puede ser.

Lidia, que a ti la capitanía de Stephen te da,

absolutamente, igual. Yo le voy diciendo,

yo le voy diciendo, como es inglés,

esto allí no lo hacen. Stephen, le da igual

el título que te hemos otorgado, te hemos puesto el delantal este

que te otorga el mando absoluto... Yo le estoy ayudando, ¿eh?

No, se lo estás... De verdad, le estoy ayudando.

le estoy haciendo... O sea, no te importa

que ella coja las riendas. No, para nada.

¿No? Mientras que salga bien.

Eso es lo más importante. Es lo más importante para mí.

Chicas, ha entrado Pilar a cocinas. -¡Olé, Pilar!

¡Bravo! Hombre, ha aparecido Pilar,

¿qué tal estás, Pilar? Hombre, Pilar, un beso.

¿Qué tal? -Bien.

Pilar, cariño, ¿qué tal estás? Ven aquí, ven aquí,

Pilar, lo más importante, ¿cómo te encuentras?

Bien, un poquito mareada, pero muy bien.

¿No le habrás dado al vino que decía la Loles?

(RIENDO) No, no.

Vamos a ver, Pilar, cariño. ¿Te encuentras bien?

Sí. ¿Te puedes incorporar al curro?

Sí, creo que sí. Ve donde Stephen que es el capitán

y que te asigne una tarea. Venga, vale, gracias.

Venga. ¿Qué hago?

-Hola, cariño, va partiendo huevos. Mira, ahí tienes.

Ve pelando. -Ya se lo he dicho.

-¿Aquí donde estoy yo?

Bueno, yo os veo bien, estoy contento,

que hayáis tenido una persona menos un ratito.

¿Un ratito, a que te piso un pie? ¿Dices un ratito?

Lo justo que necesitaba ella para estar bien.

Que sí, hombre, que sí. Lo tenéis todo para despegar

como un cohete. Muy bien, Jordi.

Me voy yendo, adiós. Venga.

Stephen, venga, esto ya se puede meter al horno.

-Vale, voy. (LIDIA) No le quiero quitar

el puesto al capitán, pero quería que se hiciera la receta,

pero de quitarle la capitanía

al Stephen, nada, nada, en absoluto.

Venga, vamos. -¡Joder, macho! Ahora...

¿Qué pasa aquí con el ajo? -Pues mira.

-Yo he echado dos o tres cabezas ya, espérate.

Demasiado ajo veo yo ahí. -¿Dos o tres cabezas?

¿Sabes cuántas ha puesto ella? Más de 30.

Esta no... -¿Dónde vas con tanto ajo?

No le eches tanto ajo, Aurelia. -Que no hay más.

Aurelia, no se le echan más ajos. -Si te lo he dicho.

-Tanto ajo, no. -¿Y eso va a dar para 80?

Yo creo que sí, ¿no? -Y creo que no, ¿eh?

¿Cómo va mi equipo rojo? ¿Esto qué es, el sofrito

para el mi guisito rico? Este es el que nos está...

Nos está hundiendo. Guadalupe, ¿cómo vamos?

Pepe, nos está hundiendo esto. -¿Verdad, chef, que esta olla

tan grande que quiere ella es mejor más bajita?

¿Y si lo hacemos en dos ollas un mitad uno y otra mitad otro?

¿Aurelia, está usted de acuerdo que lo hagamos en dos ollas?

Vale, sí. ¿Sí? Bueno, equipo rojo,

vamos bien, pero, ojo, no nos sobra ni un minuto.

No, no sobra nada. No podemos perder de vista

los guisos, así que, vamos a darle un poquito de marcha al tema.

Tenemos que pensar en el helado ya. Eso, eso.

Y en la salsita de frutos rojos por eso digo que alguien

que no tenga nada que hacer, hay que ponerle a hacer.

Ahí, ahí, venga. Capitana, manda.

¿Tú, no, por qué?

¡Madre mía! Yo decía que con los juniors era difícil.

Esto es la bomba. Venga, venga, yo ayudaré aquí,

mientras está lo del arroz.

Santiago, te dejo pendiente de las ollas.

El diíta que me ha dado Aurelia ha sido... pero, claro,

yo la considero porque es una señora

muy puesta a mandar, pero luego, lo que le pasa

es que, claro, como manda nada más, no trabaja

y he tenido que ponerme seria y decirle:

"¡Eh! Aurelia, que yo soy aquí la capitana y se acabó".

Deja los huevos, Aurelia. -Ya, pero los huevos van primero.

-No, deja los huevos

que hay que cortar las patitas esas.

Capitán azul, Stephen, capitana roja, Guadalupe,

¿sabemos cuánto tiempo llevamos cocinando?

No. Pues 90 minutos.

En nada y menos arranca el servicio,

así que, hay que darse un poquito de brío, ¿oído?

(TODOS) ¡Sí, chef! Muy bien, muy bien.

Venga, venga. Pues mucha atención

porque ha venido a visitaros uno de los salmantinos

más queridos de nuestro país que además, es un experto

en liderar equipos con maestría.

Preparaos para recibir al gran Vicente del Bosque.

Don Vicente. (APLAUDEN)

¡Madre mía! Aquí, por favor, Vicente.

Pues se me quema la cebolla -Venga, trae.

Bienvenido a "MasterChef", qué orgullo poder estar

al lado de uno de los mejores seleccionadores

no de este país, del mundo, el único que ha conseguido ganar

un mundial y una eurocopa.

¡Qué maravilla tenerte aquí! De verdad.

Muchas gracias. ¿Cómo estás?

Encantado y más hoy

que me homenajeáis a la gente mayor.

Oye, ¿algún recuerdo de la infancia de estos de comida, de cocina

que tengas ahí? Nosotros no hemos pasado carencias,

pero sí, yo soy de la generación de aquella de la leche en polvo,

o sea, íbamos al colegio y a media mañana nos daban

un vasito de leche... Bueno, a ver, ¿pero por qué

me estáis haciendo esto con el señor del Bosque?

El mejor seleccionador que hemos tenido.

Me encanta que haya venido, señor del bosque,

estoy muy contenta y muy entusiasmada.

No os puedo inspirar mucho. ¿Qué tal la cocina?

Regular, regular. ¿Regular?

Oye, Loles, Pepe, fuera de cocinas que me llevo a don Vicente

a ver la cocina azul. Loles, vámonos.

Venga usted conmigo. Yo el fútbol...

Si fuera Mark Anthony o algo de eso...

-Déjale. -A mí me gustan más los artistas

que bailan y que cantan. Pues este equipo les ha tocado

como platos tradicionales, hornazo y huevos con farinato.

Aquí tenemos un hornazo, ¿cómo lo ves?

Hasta que no se pruebe, la pinta es buena,

la pinta es buena. La masa ha reposado lo justo.

La masa la pinta es buena. Lo hicieron un poco rápido

y la masa debería reposar algo más. pero bueno, lo tienen listo ya.

La cocina, al final, es como un equipo de fútbol,

¿cuál es el secreto para ti para liderar bien un equipo?

Tener primero conocimientos, tener experiencia

y, sobre todo, echarle mucha emoción.

¿Los ves bien, centrados? En orden, aquí les veo,

fíjate este señor no ha levantado cabeza

desde que está ahí el hombre. Están tan concentrados

que no nos... ni caso nos hacen.

Vámonos con Pepe que te enseñe cómo esa chanfaina tan rica.

Muy bien. -¿Está cociendo el arroz?

Que no, Aurelia, que no. -No os da tiempo ya.

Que ya lo coceremos, no te preocupes.

No, no os da tiempo. -Ahí va María la Peporra.

-Vamos echad aquí el arroz que queráis, poned el arroz

y luego le vais echando eso.

Vamos ya con la segunda... esto está hecho.

Vamos nosotras. Equipo rojo,

traigo a don Vicente del Bosque es experto en hacer chanfaina él.

¿Le tenéis el toque dado? -¿El toque? Lo que tenemos

es la castaña Bernarda aquí, ¡madre mía!

¿Qué necesitáis? Contadme, a ver, ¿qué necesitáis?

Algún truquillo para que nos salga bueno.

-Eso seguro que sale bueno.

Un buen sofrito, pimentón, las especias que lleva

y el caldito donde hemos cocido. Exactamente, no hay más.

Y a partir de ahí, la sangrecita picada y tal, ¿no?

La casquería. Claro, es un guiso rico

de casquería pero con arroz. Hay que echar el arroz.

Veamos el postre, don Vicente. Aquí les traigo

a don Vicente del Bosque. Hola, ¿qué tal?

Es un especialista de estas rosquillas.

Pues que nos ayude. -Mi madre era de Ledesma.

Esperemos que le gusten porque el sabor está rico,

ahora veremos cómo salen en el horneado.

Y muy pequeñas, no eran muy grandes.

Mira cómo son pequeñitas. ¿Y tienes ese recuerdo

de haber visto a tu madre hacer estas rosquillas?

¿Estas chiquititas? ¿Así de pequeñas?

Sí, así, sí, sí. -Van bien, Carmen.

Encima le ponéis cariño

que es lo más importante. -Sí, sí.

Os dejamos cocinar. Que lo paséis muy bien.

Me llevo a Vicente. Gracias, chef.

Gracias, Vicente. Gracias por venir.

Carmen, ponte con el helado. -Ahora mismo.

Venga, que tenemos que ganar que queda poco tiempo.

Venga, venga. -Guadalupe, tenemos que ganar.

Vámonos. -Caldo no hay más, ¿no?

A ver en la otra olla, a ver la otra olla.

Aquí no hay nada. -Pero que vaya cociendo el arroz.

¡Ay! Ya voy a abrir, ya voy, tranquila.

Vicente, mil gracias... A vosotros.

Por estar aquí, por aceptar nuestra invitación cariñosa.

Encantado de estar con vosotros y más en un sitio tan importante

como es la Plaza Mayor de Salamanca.

Muchas gracias por venir. Un placer tenerte aquí.

Venga. Muy bien, gracias.

Gracias. (APLAUDE)

Equipo azul, se acerca el momento de ir emplatando,

¿cómo van los hornazos? ¡Buah!

Este está muy bien. ¿Sí?

De diez, de diez van. ¿Cuántos tenemos?

Despacito, hijo. Necesitamos cuatro.

¿Cuatro hornazos? Claro.

Vamos a ver, "captain, captain". "Tell me".

¿Cuánto le falta a esos dos hornazos?

Esto le puede faltar... como 10 minutos y a este 20.

¿20 minutos? Pues deberíamos estar sacando

ya los platitos. ¿Sí?

Vamos con algún retraso, vamos con un poquito de retraso.

Hemos tenido un aspirante menos, lo tengo en cuenta.

Si sale con 15 minutos de retraso... bueno,

pero ese hornazo debe estar perfecto.

Vale, estamos en ello. Quiero ver es masa,

la he visto poco reposar, no ha elevado bien,

no ha fermentado como me gusta, quiero verlo.

Vale, vamos a coger un cuchillito.

"One, two, three, four, one, two, three, four".

A ver. Tú quieres ver uno, ¿no?

Voy a indagar, voy a indagar.

Lo que decíamos, esa masa está un poquito que le faltaba...

Reposar media hora. Un poquito, elevar un poquito más,

fermentar un poquito más, no habría pasado nada.

Yo los cortaba todos y cuando estén cortados,

emplatamos rápido, ¿vale?

(Música)

Hola a todos, queridas familias. Bienvenidos a "MasterChef".

Y os doy las gracias por ayudarnos a hacer este homenaje

a todos los abuelos, pero tenéis que tener

un poquito de paciencia porque los platos

llegan con un poquito de retraso. Espero que lo disfrutéis todos.

(Aplausos)

Tengo que encontrar al hijo de Aurelia.

A ver, ¿quién es el hijo? ¿Quién es el hijo de Aurelia?

Casi seguro que soy yo.

¿Tú eres el hijo de Aurelia? Fijo.

Bueno, a ver, te tengo que decir que tu madre quiere ser mi suegra.

Pues vaya lío que vas a tener. Ella me ha dicho que tú vienes

con un hotel y con un saco de garbanzos.

Pero vas a tener que pasar por Aurelia

y ya sabes lo que te toca. No, pero a ella la tengo

ya en el bote. Sí, porque el bote

tiene que ser grande. (RÍE)

Es grande, bueno, luego hablamos, ¿vale?

Muchas gracias. Luego, vuelvo, un besito.

Adiós. Hasta luego.

Se van a comer un helado la caña de España.

Venga, va, sujeta tú eso, no, tú la cazuela ni me la toques.

Cuidado, que se va. -Cuidado.

-Que no, que tú cojas eso.

Déjame que esto ya puedo yo, ¿ves? -¡Olé, este hombre!

Aquí hay un vasco, aquí hay un vasco.

Ya te digo. -Un hombre en casa.

Hay que lavar. -Hay que hacer la salsita.

Ahora mismo. -Oye, ¿le habéis echado sal?

Aurelia, me tienes hasta el moño,

hasta el moño me tienes, Aurelia, cállate.

Cállate, que tú como eres jefa, pues no quieres más que mandar.

Yo como no he mandado nunca, pero voy a tener que ponerme

las gafas y mandar. Es que no estás dando...

Tenemos un estrés que nos va a salir escorbuto.

Anda, calla, tú no hagas caso de mí.

-¡Tercera bandeja!

# Que el ritmo no pare, # no pare, no.

# Que el ritmo no pare. # Vamos, Carmen.

Hay que contar 20 minutos.

Venga. -Rápido, rápido.

Plato, vamos. Venga, plato, vamos, venga.

Más, pon más. Que conste que tiene mucha grasa.

No, esto no puede ir así, limpia eso.

Pilar, ¿cómo vas? -Muy bien.

Eso son huevos, lo demás es cachondeo.

Vale. -Estos son huevos, pero huevos.

Equipo azul, qué gusto me da ver esa mesa con todos los platos

dispuestos, preparados, ¡qué maravilla!

Y hablando de estar preparados, Stephen, Lidia.

¿Qué, hijo? ¿Preparados para salir a saludar...

Venga, venga. A nuestros comensales

y descubrir quiénes son? Esos famosos, esas "celebrities",

esa gente importante.

No tengo tiempo ni de mirar. Llegó el momento.

Vámonos, vámonos. Vámonos, pues ahora sí,

que arranque el servicio con este fantástico hornazo.

¡Adelante, Lidia! Vale.

¡Adelante, Stephen! Camareros, por favor,

adelante, vamos sacando platos. Y José no para de producir,

pim, pam, pim, pam...

Vamos a comenzar estos ágapes con un entrante

que lo ha elaborado el equipo azul,

hornazo, espero que os guste mucho.

(Música)

Perdonad, ¿estáis todos servidos? -Sí.

-Estáis, vale, gracias. ¡Ay, mi nieto, ah!

¡Ay, mi niño... ah!

¡Ay, mi nieta y mi nieto!

(LIDIA) Yo cuando veo a mis hijos y a mis nietos

es que me parecía imposible. ¡Ah!

Es que está aquí toda mi familia. (LIDIA) Sobre todo, al de Madrid

porque con esto de la pandemia. ¡Por favor, mi hijo!

Pues hacía muchísimos meses que no le veía.

¡Qué callada lo tenías, ¿eh?! -Sí. Te quiero.

(LLORAN)

¡Qué cabrones!

(GRITAN) ¡Ah!

(HABLA EN INGLÉS)

¡Ay, Stephen, que...!

Estoy llorando. Es un llorón.

Yo también. Ni nieta, mi hija.

Stephen, tu hija. Mi ahijada.

Tú, tu hermana. Mi hermana.

¡Oh, hola! Estoy llorando también yo.

Mi mujer. Tu mujer.

Hola. Hola a todos.

¡Oh! Bueno, ha sido muy emotivo. las gafas se las he roto.

¡Ay! Mira, Stephen, tu hija te ha roto las gafas, cariño.

¡Toma, hijo mío!

Stephen, te tienes que ir, pero no digas nada a nadie

de allí de lo que has visto aquí, ¿vale? Gracias, hasta luego, adiós.

(Música)

A ver, por aquí, ¿qué tal estáis familiares de Lidia?

Muy bien. ¿Qué tal el hornazo, está rico?

Está riquísimo. ¿Os ha gustado?

Buenísimo. -Nos ha encantado.

Verla a ella más. Aunque haya venido con retraso

no pasa nada, ¿no? No pasa nada,

a ella le perdonamos todo. ¡Todo!

Me parece muy bien. Bueno, pues disfrutad

que ahora viene otro plato.

Muchas gracias, adiós. Chao.

Venga, que hay que emplatar, que hay que emplatar.

Bueno, equipo rojo, es el momento de sacar platos,

¿cómo vamos por aquí? Bien, chef.

Bueno, os digo una cosa, Aurelia y Guadalupe,

está el comedor lleno de famosos. No me digas.

Me gustaría que salierais vosotras con los camareros

a servir algún plato. A mí no me importa.

Y que conozcáis a lo más granado de este país.

¡Hombre! ¿Os apetece?

Ahí está la actriz. Son dos actrices.

¿Te parece, Santiago? Yo que salgan ellas

porque son unas campeonas. -Están muy crudos.

Pero lo tenemos ya, tiene muy buena pinta.

Buena pinta sí tienen, vamos a ver ahora...

Sí, claro. Las "celebrities" lo que dicen.

Las "celebrities" luego, son muy raras, ya sabe, comiendo.

Yo lo sé por Samantha que es una "celebrity"

yo no porque vengo de un pueblo humilde y sencillo,

pero ella que es postín no come en cualquier sitio.

Que tú solo la planta que tienes, vales más que todo el universo.

¿Sí, me ves bien, tengo buen tipo, buena planta?

Estás guapísimo. Eso decía el cartel

y estaba en blanco. Cómo estás, Pepe.

Que me pongo colorado, no siga usted por ahí

que me salen los colores. Una persona mayor

no te vas a poner colorado, pero yo digo la verdad.

Hemos hecho un guiso de esos de... me cago en la mar salada,

nos tienen que sacar a hombros por toda la plaza.

A hombros, a todo el equipo. Sobre todo a ti.

No, a mí, no, a ustedes. A todos.

-Que luchas por toda España. -A los cinco de allí.

Efectivamente. Y a Pepe porque lucha

por toda España. Os cogía a hombros

a todos y os saco por ahí, me cago en la mar salada.

De noche al despertarme, digo: "¡Joder, Pepe!"

Ahí está todavía el tío pesado este de la tele, eso dices.

No, digo: "¡Qué valiente es!" Soy valiente, sí.

Santiago, ven, corre, tú que eres alto.

Mira a ver si están hechas estas rosquillas.

las de arriba sí, creo que sí. -¿Seguro?

Sí, las veo ya doraditas por encima.

Bueno, vamos ya para allá, esto ya está.

Capitana, voy a organizar aquí una filita.

Pues vamos para allá. Eso es, maravilloso,

Santiago, maravilloso, no más de eso, no más.

Por eso. Venga va, eso es. ¿Sabéis cómo se emplata

en "MasterChef" en mis equipos? "One, two, three, four,

one, two, three, four..." Santiago, ¿cómo es?

"One, two, three, four". "One, two, three, four,

one, two, three, four", muy bien.

Guadalupe y Aurelia, por favor, ustedes ya ahí fuera de camareras,

cogiendo los primeros platos. Venga, venga.

Lo tenemos. Camareros, por favor, adelante, ya.

Sacamos, camareros, por favor, vamos sacando chanfaina.

Muchísimas gracias.

Pues ahora llega el turno del primer plato

y en este ocasión lo ha hecho el equipo rojo.

Vais a probar una maravillosa chanfaina.

(Música)

¡Ah!

¡Ay, mi niño! ¡Ah!

Pero... Pero bueno.

Pero bueno, que me haces llorar.

Que me haces llorar.

Guadalupe, cariño, cuéntame, ¿pero quiénes son?

Mira, mi hijo, el que no quería que saliera.

¡Ah! ¿Pero por qué no? Si se ha vuelto virílica.

Ella es virílica, que es la única virílica de España.

¿Quién eres, se la llevas tú? Sí, se la llevo.

¡Ah, ella te lleva! Es mi secretaria, mira.

Un momentito, un momentito, probadlo y decidme cómo está.

Que lo tienen que probar, cariño. Esto está espectacular,

espectacular. Gracias por estar aquí, adiós.

Ven, ven. A ver, cariño.

A ver, ¿qué te parece el nuevo prometido?

Muy majo, ya lo he visto, Aurelia, sois clavaditos, ¿eh?

Lo que pasa es que no le veo muy convencido.

No, es que mejor que se vive así, ¿para qué quieres más?

Pero es que ella me ha prometido la herencia completa y todo.

Lo que no te ha dicho es lo que debemos.

Yo te he dicho que te doy el huerto y la viña.

No te hagas ahora la despistada, yo te he dicho que si me das

el hotel, me quedo con el garbanzo y él.

Yo te digo que... Pero si no hay hotel, no hay,

yo en la huerta no cavo. ¡Ah, bueno!

¿Va a ser una pelea entre las dos? Porque yo sí te doy el hotel.

¿Pero a ti te gusto como novia? Encantado.

Vale, pues ya está. Sin problemas,

a mí me gustan todas es lo malo que tienen algunos.

Entonces, no, o soy la exclusiva, la única o no hacemos negocio.

A ver, dame un huevo de allí. -¿Un huevo, más?

-Sí, dame un par de ellos.

-Anda que vaya artistazos que hay ahí.

Es que desde aquí no se ven. -No se ven, no.

¡Qué suerte has tenido de ir a verlos!

-Pero tú también vas a ir. -No vamos a ir nosotros.

Que sí, todos, todos van. -¿Quién te lo ha dicho?

-¿A ti quién te gusta? -Me gustan todos.

La Maribel Verdú. -Maribel Verdú me encanta,

pero encantado. -Pues ahí está,

ahí está con la Penélope. -¿Está Carmen Maura?

Carmen Maura me encanta. -Esa también está.

A ver, otra bandeja de huevos.

¡Bandeja! -¡Madre mía,

vamos a poder con los huevos! -Vamos a poder con los huevos

y con todo el que se presente.

Venga, vamos a ir poniendo esto porque luego,

ya no nos va a dar tiempo. Equipo azul, ha salido ya

la chanfaina, momento de sacar nuestros huevos

con el farinato y las patatas. ¿Emplatamos?

Emplatamos, vámonos. Stephen, saca el...

Stephen... El chorizo.

Patatitas van lo primero, huevito encima, farinato a un lado.

Toma... mira qué has hecho con el huevo.

Toma, limpia eso. -Pero es que el valenciano este

no hace más que estorbarme. -A ver, Pepe,

que eres pequeño, pero "revindidero", hijo mío.

Estoy limpiando, encima me decís eso.

-Muy bien, cariño. -¡Anda! Iros a pasear.

No me volverás a decir que molesto.

-Ven acá. -Que no me lo volverás a decir.

-Anda, tontorrón. -Encima que te estoy limpiando.

¿Tenéis problemas ya? Sí, hay problemas.

¿Qué te ha pasado, José? A mí me ha pasado de todo hoy.

José, ¿qué te pasa? Me dice que estoy molestando

en el medio, pues me aparto. Has currado un montón.

He currado un montón. No hagas caso, vamos a emplatar

que se enfría, creo que estás currando mucho.

Ya sabéis que huevo frío no vale, vamos, para nada.

Hay que correr aquí. Stephen, llevo todo el año

escuchando a Pepe diciendo mal: "One, two, three, four".

Quiero un "one, two, three, four british", en condiciones.

"One, two, three, four, go". ¡Yeah!

A ver, vamos a sacar los primeros, ¿os parece?

Sí. Juan, José y Pilar,

vámonos al otro lado de mesa.

Pues ahora sí, servimos los huevos con farinato

y patatas pandera con romero.

Adelante, por favor, vámonos.

(HABLA EN INGLÉS)

Llegamos al segundo plato del equipo azul,

huevos fritos con farinato y patatas panadera con romero.

Hola.

(Aplausos)

¡Hola!

¡Ay, qué bonito!

Bueno, Pilar, Pilar, ¿qué te parece tu familia?

Mis nietos, mira, y allí mi hija mayor.

¡Oh, todos, todos! La prima y mis nietos.

Bueno, a ver si os gusta, ¿eh?

Bueno, Juan, dime quiénes son. Mi hijo, el mayor.

Tu hijo, el mayor, qué hijo más guapo.

A ver, cariño, ¿cómo crees

que tu padre habrá estado en "MasterChef"?

Pues espectacular, no puede ser de otro modo.

Vale, qué bien, mira cómo te quiere.

No, es un crack. Oye, os habéis comido

todos los platos, ¿no? ¿Está bueno?

Sí. -Buenísimos.

O sea, que están buenos, ¿eh? Muy ricos.

Bueno, muchas gracias, adiós. Hasta luego.

José, a ver, ¿esta quién es tu mujer?

Mi mujer. Menudo morreo os habéis dado.

¿Has visto? Después de tantos días. Bueno, dime quiénes son.

Mi nieto, el segundo. ¡Qué guapo!

¿Y ella? Mi hija, la mayor.

Tu hija, la mayor. Y mi entrenador,

te dije el otro día que tenía un entrenador personal.

Personal, pero bueno. Habéis probado ya los platitos,

¿están ricos? Muy buenos.

Adiós. (JOSÉ) No lo puedo explicar

cuando vi a mi familia, no lo puedo explicar

ha sido una cosa que no me lo imaginaba nunca,

no lo hubiera imaginado nunca.

(HABLA EN INGLÉS)

De aquí a las olimpiadas nos podemos ir.

¡Qué gusto cuando hay equipo y se hacen las cosas con ligereza

y fáciles! "One, two, three, four", un gustazo de la leche.

Pues sí, majo. (HABLAN EN INGLÉS)

Muy bien, muy bien, chicos, muy bien.

Jefa... Bueno, Jordi, qué bien, qué bien.

Hemos sacado todos los platos al tiempo,

es que la verdad que y oreo que no hemos tenido un pero.

El equipo azul merece ganar al 100%

(Música)

Bueno, qué bonitos, qué bonitos,

estos me hacían falta para mi restaurante.

Le voy a decir a Pepe que si le sobran,

me los llevo para mi restaurante.

¡Pepe, que te necesito! ¿Dónde está mi Pepe?

¡Guadalupe! ¿Qué te pasa? ¡Ay, que está aquí!

¡Ay! Ayúdame al helado, hijo. ¿Qué le pasa al helado?

Que tienes que echarle nitrógeno líquido. ¡Yo qué sé!

Yo lo sé. Guadalupe, que lleva usted

toda la razón, que lo vamos a hacer con nitrógeno líquido.

¿Has visto? ¡Claro!

Es un clásico del concurso.

Hacemos los helados con nitrógeno líquido.

¿Y esto... cómo se puede ahora poner duro?

Esto es un gas que está a menos 198 grados.

O sea, cuidado. Esto, si lo tocas,

es como si tocas el fuego. Te quemas.

Te quema en frío, pero te quema. ¡Uy, uy, uy!

Oye, deberíamos ir emplatando. Rosquillas a la derecha.

Rosquillas a la derecha, bien. ¿Vale?

Y un poquito de la salsa de fresas a la izquierda.

Y nosotros ponemos el heladito. ¡Perfecto!

¡"Tutti frutti mandangui", vamos!

Se va moviendo. ¡Uy, uy, uy, uy!

¿Cómo lo ves? ¿Eh?

¡Pero esto es lo que echan en las películas,

en las discotecas! ¿Ha ido usted a las discotecas?

Yo no, pero lo veo en el televisor.

¡Ah! Pensaba que había ido

a una discoteca. No, no.

¡Anda, anda, anda! ¡Nitrógeno que te crió!

¡Dale ahí fuerte! ¡Venga, venga!

¿Cómo vamos con eso, Santiago? Vamos muy bien.

¡Chicas, cármenes! ¿Cómo vamos? ¡Muy bien, chef!

Vale, ya lo tenemos. Coge así, y, luego, le pega usted así

y cae, ¿vale? ¡Venga!

Las dos cármenes y Santiago, al otro lado de la mesa.

Ustedes van a hacer de camareras.

Quiero que veáis a mis famosos. Vas a alucinar.

No te digo más. ¿Y cuáles son?

No conozco a muchos. Los vais a conocer.

¿Quién no conoce a Antonio Banderas

y a Bruce Willis? ¡Oh!

Pues vamos sacando las rosquillas de Ledesma,

con helado de vainilla y salsa de frutos rojos,

de fresas, en este caso. ¿Vale?

¡Adelante, camareros, por favor! Gracias.

¿Cómo van las "chicas de oro" con el helado? ¿Lo tenemos?

Y para finalizar, el equipo rojo ha elaborado

un postre que no puede saber más a hogar.

Rosquillas de Ledesma con helado de vainilla

y "coulis" de fresas.

¡Mamá! ¡Hola!

(GRITA EMOCIONADA)

(GRITAN EMOCIONADAS)

¡Que me muero! ¡Que me muero!

¡Tomad! ¡Tomad!

¡Aitana! -¡Ay, dame un beso!

¡Ay! -¡Mi hombre!

¡Mi hombre!

¡Mi hombre!

(Música)

Carmen...

Me has engañado. Te he engañado.

Has visto qué artistas te he traído, ¿no?

Ella pensaba que venía Almodóvar

a contratarla. ¿Y este pedazo de beso

que te has dado con este señor? ¿Quién es?

Pues llevamos 45 años dándonos besos.

¡Oh! ¿45 años llevas con él?

Sí. ¡Qué bien, hija mía! ¡Qué suerte!

A ti te ha tocado el Euromillón con este.

Claro. ¿Está bueno?

Muy bueno. ¿Muy bueno? Bueno, me voy

a la otra familia, ¿vale? Gracias por venir. Y enhorabuena.

Está muy rico.

Santiago, ¿has visto? Bueno, ¿te lo esperabas?

¡No! ¡Ay, qué guapo es!

Estás muy emocionado, eh. Sí.

Es que... vamos, es estupendo.

Además, yo soy salmantina... Sí.

Y comer aquí en medio es como... increíble.

Y la comida riquísima. Sí.

Te lo digo yo, que soy de aquí. ¿El postre qué tal?

Buenísimo. Él dice que es el que más le ha gustado.

(RÍEN)

Yo he hecho las rosquillas y el "coulis" también.

Muy rico. -El "coulis" muy bueno.

¡Carmen, Carmen, Carmen!

Te quiero... ¡Ah!

A ver, cuéntame, Carmen, quiénes son todos estos.

Primero, mi hombre. ¡Ese es mi hombre!

¡Hombre! ¿Qué tal? El hombre de mi vida.

60 años con él. ¡Qué mérito, eh! ¡Qué mérito!

¡Maravillosos! Bienvenidos a todos.

Os habéis comido todo el postre.

¡Buenísimo! (RÍE)

Se han pasado toda la mañana haciendo rosquillas,

con mucho interés. ¡Bueno, hasta otra!

¡Y gracias por venir! ¡Adiós!

(Música)

Oye, están muy ricas las rosquillas.

Probad el helado, porque el helado está...

¡Uy, qué bueno está! Que luego nos va a subir el azúcar.

No voy al médico. Mejor, así no tenemos nada malo.

Ni yo. Así no tengo nada malo. No me conoce.

Cerramos cocinas. Hemos terminado.

¡Qué maravilla! ¡Manos arriba!

¡Manos arriba todos! ¡Manos arriba, que hemos terminado!

Podemos ganar, hijo, podemos ganar,

con una poquita de suerte. Y si no, empatar.

Queridos familiares, ha sido un placer conoceros a todos.

Pero ha llegado el momento de la despedida.

Me he traído a mis dos ayudantes, para despedirse de todos vosotros.

Bueno, yo, lo primero que quiero reconocer,

es que, una vez más, los abuelos nos han dado una lección.

"MasterChef" es agotador y ellos, a pesar de su edad,

han aguantado como campeones.

Hay que ver la energía tan ilimitada que tienen.

Antes de irnos, me gustaría dar las gracias

al Ayuntamiento de Salamanca por habernos permitido hacer

realidad este sueño.

Sin duda, es un día que ninguno de los presentes olvidaremos.

Muchísimas gracias a todos y hasta siempre, familias.

¡Gracias a todos!

¡Muchos besos!

(Aplausos)

(Música)

¡Cariños míos! ¡Estoy súper emocionada!

Me ha encantado conocer a vuestras familias.

¡Son estupendos!

Ahora, yo dejo aquí a mis ayudantes que os den el palo.

(RÍE) ¿Eh?

¡Uy, uy, uy...! Pero, por mi parte, que sepáis

que mi corazón siempre estará con vosotros

y mi espíritu también. ¡Gracias, mi vida! ¡Gracias!

Esto que dice Loles de que "os vamos a dar el palo",

es, básicamente, que el equipo ganador de la prueba

sumará seis puntos a su marcador y el equipo que menos bien

lo ha hecho, sumaré tres puntos. Claro, eso es normal.

Pues lo primero que quiero decir, es que no os imagináis

lo contentos que estamos

por haber podido hacer historia en "MasterChef".

Por primera vez en nuestras cocinas,

hemos acumulado 740 años de experiencia

y os aseguro que estamos súper orgullosos

por lo que hemos visto en cocinas.

Todos teníais un mismo y único objetivo:

sacar un menú perfecto.

Así que enhorabuena y gracias por esta lección de buena cocina.

¡Gracias, chef! -¡Gracias!

¡Gracias, chef! -¡Gracias, chef!

(CARMEN) Goya, nuestro gran Goya de Aragón, decía:

"Eres viejo cuando ya no te interesa aprender".

Con 84 años, la vida me sigue sorprendiendo.

Equipo azul, habéis venido a disfrutar y se ha notado.

Es cierto que hemos tenido que retrasar la salida del hornazo

15 minutillos. ¿Pero qué os voy a decir?

Después de haber estado una hora tirando para adelante

con un aspirante menos, ese retrasillo no lo voy

ni lo vamos a tener en cuenta. Lo entendéis, ¿verdad?

Perfectamente, chef. En otras ocasiones,

cuando ha pasado algo similar, los aspirantes

a menudo se vienen abajo y se bloquean.

En vuestro caso, para nada. Os ha dado igual,

os habéis focalizado en sacar el trabajo y habéis ido

como un tiro desde el principio. Stephen, "my captain".

Hay que ver qué templanza tienes, eh.

Tenías a todos tus compañeros mandando ahí...

¡Pitipín, pitipán! En concreto, a Lidia, desatada.

Y tú, en vez de perder los papeles, has entendido

que, al final, había que ceder protagonismo

para que el equipo funcionara.

Yo solo le aconsejaba. ¡Qué mandona!

¡Qué manera de dar caña! "Tú aquí"...

A ponerles en su sitio.

Bueno, una cosa de locos. José...

Me ha dicho que estaba en medio y estaba molestando.

¡No! Te he dicho: "Eres pequeño, pero rendidero".

¡Mira, la palmera del desierto!

(Risas)

Y luego, qué bien guardas los secretos.

Cuando has entrado a cocinas diciendo:

"¡Qué guapo Antonio Banderas!"

"Vas a ver a Carmen Maura", me ha dicho.

¡No me digas! A mí no me hables más, eh.

¡Perdona! A mí me ha preguntado que qué actriz me gustaba

y digo: "Una de todas es Carmen Maura".

¡Se acabó! ¡Nuestro rollo se acabó!

¡Perdona, perdona, perdona!

(JOSÉ) Cuando vi a mi familia, me quedé parado

y la alegría fue inmensa. Como comprenderás,

Carmen Maura, al lado de esto, es un pito. No me parece nada.

Me quedé encantado con mi familia, la adoro.

Habéis trabajado muy muy bien, pero ya sabéis

que yo soy tiquismiquis... ¡Ay!

Y hay un par de cositas que me gustaría deciros.

Venga. El hornazo estaba rico,

pero teníamos que haber dejado fermentar un poco más la masa,

reposarla un poco más y equilibrar mejor

las proporciones del relleno.

Y un poquito fuerte de grasita.

Y después de esta micro crítica, porque es un detallito,

os tengo que felicitar, porque los huevos con el farinato

han salido muy bien, rápido, fritura magistral donde las haya.

Yo solo sé que veo huevos. (RÍEN)

Cierro los ojos y todo huevos.

Muchas felicidades, porque ha sido un trabajo maravilloso.

¡Qué honor! ¡Qué honor, Jordi!

(APLAUDEN) -¡Qué honor!

Equipo rojo... ¡Cuánto rifirrafe!

Guadalupe, Aurelia, ¿qué ha pasado ahí?

Ella está acostumbrada a cocinar mucho y a lo grande.

A ella todo le parecía poco y le he tenido que poner

las peras a cuarto.

Le dije: ¡Eh, que aquí mando yo!"

Pero, luego, nos hicimos amigas y nos dimos un beso.

Sí, sí, sí. -Tenemos las dos

un poco de temperamento. -Aurelia, es que el que manda,

manda y cartuchos al cañón.

Doña Aurelia tiene ese prontito y cuando se pone a pelar ajos,

pues, te puede pelar unos sesenta ajos,

cuando solo necesitas tres.

¿Cómo le voy a echar tres ajos para dos cazuelas así?

¡No me jodas, Santiago!

(Risas)

Que me han traído, también, de Fuentesaúco

diez cajones de ajos y ahora me dicen

que me tienen que traer otros diez. ¡Pero si no tengo gente!

O sea, Aurelia, ¿tú has venido a concursar o a vender?

¡A vender! Porque llevas ya dos mil kilos

de garbanzos y cien kilos de ajos. ¿Qué te falta vender ya?

Y un hijo para casar. -¡El hijo!

Usted vende... un paraguas en el desierto, vende usted.

Sí, sí. En fin, me ha quedado claro.

Guadalupe, quiero decirte que no tengo

ni la más mínima queja de tu capitanía.

Mira que liderar el equipo no era fácil,

pero tenías las ideas claras;

has organizado muy bien a tus compañeros;

todos han respondido fenomenal. Sí, sí.

Es verdad. Es verdad que sí.

La chanfaina estaba muy bien hecha.

Habéis clavado la receta tradicional.

Y si pasamos al postre,

las rosquillas estaban muy bien hechas.

Y si hablamos del helado... ¡Oh, estaba riquísimo!

Con ese estrógeno que le meten. ¡Estrógeno!

Que eso es... ¡Amiga!

Mira... Y, además, moviendo, moviendo...

Y se pone duro como una piedra.

¡Uy! Eso lo tengo yo que comprar.

¿Y sabéis lo que nos pasa, aspirantes?

Que ahora llega un momento

que, de verdad, nos duele en el corazón.

Porque tiene que ganar un equipo. Claro.

Por eso, antes de decir el resultado,

prometedme que os vais a ir con el mejor recuerdo

y sintiéndoos súper orgullosos,

porque, de verdad, os admiramos muchísimo.

Por haber participado y por haber estado aquí

con ustedes. -Totalmente de acuerdo.

El equipo que ha conseguido reproducir

las recetas salmantinas con más perfección

y, por tanto, el ganador de esta prueba es...

¡El equipo rojo! (GRITAN CONTENTOS)

(GUADALUPE) Santiago con su chapela está que no hay quien la toque.

Pero, mira, ha tirado su chapela... ¡Bum!

"¡Que hemos ganado!" ¡Qué lindo es!

Equipo rojo, enhorabuena, habéis ganado seis puntos.

Y enhorabuena, también, al equipo azul,

porque, oye, habéis sumado tres puntos.

Vale. Espero que estéis contentos

y que todavía tengáis energía, porque en la siguiente prueba

vais a necesitar darlo todo.

(TODOS) ¡Sí, chef!

Os quiero decir que gracias a la tercera juventud,

que es lo que sois vosotros.

¡Gracias a ti, Loles! -¡Y vosotros, muy grandes!

¡Gracias por estar aquí!

Nadie sabe lo grandes que sois, hasta que uno no está aquí.

¡Muchas gracias! Nos vemos en plató.

Nos vamos a plató ahora y nos vemos.

(Aplausos)

(Tañidos de campanas)

(SAMANTHA) Como cada año, vuelven los campamentos MasterChef.

Si tienes entre ocho y dieciséis años,

te encanta cocinar y quieres vivir

una experiencia inolvidable en un entorno natural,

tienes que venir a los campamentos MasterChef.

Además, convivirás con concursantes de "MasterChef Junior".

El próximo verano, campamentos MasterChef.

(TODOS) ¡Ven a campamentos MasterChef!

(Música)

Por aquí. (RÍE)

¡Buenas noches! ¡Hola!

¡Buenas noches! ¡Hola!

Nuestros abuelos han hecho de todo en sus vidas,

pero seguro que es la primera vez que han cocinado en equipo

y para tantos comensales. ¡Buenas! ¡Aúpa!

Están a punto de enfrentarse

al tercer reto de este programa especial,

en el que les hacemos un merecido homenaje

y celebrando su legado. Llega la prueba decisiva.

Al final de la noche, conoceremos el nombre

del que será el ganador

del primer "MasterChef Abuelos" de España.

¡Buenas noches! ¡Hola!

¡Qué blusa más bonita llevas! ¿Te gusta?

Sí, mucho. Es bonita, eh.

Como tú, hija mía. Vale.

Para que me perdones. ¡No! Ya estás perdonado, eh.

¿Ya estoy perdonado? Sí.

Aspirantes, bienvenidos de nuevo a estas cocinas.

Muchas gracias. -Gracias.

Antes de nada... Pilar, ¿cómo estás?

¿Recuperada del todo? No.

¡Vaya! Pero a mí no me lleva

nadie al hospital.

(Risas)

Sabemos que eres una luchadora, pero, cualquier cosa, nos dices.

Vale. Gracias.

Guadalupe, tú que creías que con 86 años

no podías ser capitanay ya ves. Habéis ganado.

¿Cómo te has sentido organizando al equipo?

Yo me he sentido muy bien. Y, sobre todo, lo único

a lo que aspiro es, que como la Lola Flores,

mis niños me vean luego, cuando me muera, en la televisión.

Santiago, ¿qué nota le pondrías a Guadalupe como capitana?

Un diez. ¿Un diez?

Sí, sí. Es muy buena.

¿Y tú, Aurelia? ¿Le pondrías la misma nota?

Yo sí, porque, como somos parecidas,

entonces, no nos podemos tirar

nada la una a la otra. Muy bien.

Porque las dos tenemos carácter. -Es verdad.

Si llega a ser capitana, la liamos.

Algunos compañeros ya sabes que han dicho que mandas mucho

y trabajas poco. Que te mueves,

pero que no resuelves.

Hombre, pero eso es deformación profesional.

A ver, estoy más descansada que en mi casa.

¡Claro! Eso, desde luego.

Ordeno y mando, y yo aquí... en la caja.

Tú "clin, clin, clin", ¿no? A ver, si es que yo nací así,

pues, soy así. Muy bien.

Me crié en las monjas... Imagínate las monjas.

Menos mal que se crió en las monjas, eh.

Si llega a criarse al aire libre...

Stephen, yo, en Salamanca, he aprendido una cosa.

La flema británica. Gracias.

¿Por qué no te alteras, cariño? Al principio, estaba muy nervioso

por ser capitán, es cierto.

Pues, tienes que sacar la comida, igualmente.

La tienes que sacar, pero estuviste como un tótem allí.

Stephen tiene mucho aguante. Y hablando de tener aguante...

José, ¿qué nota le pondrías a Stephen como capitán?

Yo, un diez. -Estamos de acuerdo.

¿Y a Lidia, como segunda de a bordo?

Lidia fue maravillosa. Al principio,

me pusieron a pelar huevos, a hervir huevos y patatas,

pero, luego, me dieron más protagonismo.

Pero con cariño y humildad, que ahí están ellos, eh.

Pero la sartén por el mango la tenías tú.

Bueno... -Repartido.

Entre el "duque de Wellington" y...

Madame Pompadour. -Madame Pompadour.

(LIDIA) ¿Sabes qué pasa?

Que aquí, como no pongas manos en el asunto,

estos me bambolean. Y no saben con quién se están metiendo.

Antes de comenzar el último reto de este programa especial,

vamos a hacer el recuento de puntos.

Con cinco puntos está Pilar;

con seis puntos José;

con siete puntos Lidia y Carmen García;

con once puntos Juan y Santiago;

con doce Stephen y Aurelia;

trece puntos tiene Carmen Lozano;

y dieciséis puntos Guadalupe, "la abuela de dragones".

¡Bravo por "la abuela de dragones"! ¡Enhorabuena a todos!

Gracias a todos, gracias a todos.

En este último reto, también vamos a repartir

de diez puntos a uno. Así que cualquier cosa puede pasar.

Y el marcador puede dar un vuelco total.

Nada está decidido.

Para conocer en qué consistir esta última prueba,

vamos a recibir a dos invitados.

Dos generaciones que llegan de una de las casas más emblemáticas

de la gastronomía española

y toda una institución en la cocina asturiana.

Cuarta y quinta generación de un restaurante

con casi 140 años de historia.

Desde el restaurante Casa Gerardo, en Prendes, Asturias,

con una Estrella Michelín: ¡Pedro y Marcos Morán!

(Aplausos)

¿Cómo están los señores? ¿Qué tal? ¿Cómo estás?

Pedro, Marcos, buenas noches y bienvenidos a "MasterChef".

La primera ocasión en que Pedro pisa estas cocinas.

Es un honor para nosotros, Pedro.

Soy nuevo. Nuevo en esta plaza.

Muchas gracias por acompañarnos.

Yo encantado. Estoy para eso.

Bueno, a ser un poco duro con estos señores.

Bueno, Pedro...

Yo sé que para vosotros vuestros abuelos han sido

muy importantes. ¿Quién te enganchó a la cocina, Pedro?

Mi abuelo Gerardo, que, para mí, era una especie de estrella.

Referente. Efectivamente. Era un fenómeno.

Marcos, te criaste en un restaurante.

¿En qué momento y por qué decidiste hacer de la cocina tu vida?

Bueno, yo, al principio, no tenía ninguna inquietud.

Me vine aquí a Madrid a hacer como que estudiaba Periodismo.

Volví para casa y tuve la suerte de coincidir, evidentemente,

con mi padre, pero, también, durante dos o tres años,

coincidí con mi abuela todavía en la cocina,

que era muy avanzada para su época,

dentro de una cocina, evidentemente, más tradicional.

Los aspirantes están deseando ver lo que habéis traído.

Pedro, por favor...

Bueno, pues, he traído...

¡Ay, la mar! -Salmonete.

Es un salmonete en declinación.

¡Ay, salmonete! -Los ingredientes son:

un salmonete a baja temperatura, una crema de brócoli,

un buñuelo relleno de la misma carne del salmonete.

Y debajo tenemos una especie de una crema de los hígados,

una especie de foie que te mete ese sabor a mar. Extraordinario.

El hígado del salmonete, para mí, es el foie marino por excelencia.

(CARMEN) Me he querido morir.

Ese salmonete no lo había visto nunca.

Y emplatado así, con tantas cositas, que he visto

una bola, un buñuelo, como unos arbolitos...

He dicho: "¿Qué son estos arbolitos?" No, no, no.

Aspirantes, el primer reto de la noche consistió

en una elaboración tradicional

con la que os sentíais como en casa.

Pero estamos en "MasterChef" y el reto para coronaros

como ganadores es un poco más complicado.

Consiste en replicar este espectacular plato

que nos han traído Pedro y Marcos.

Bueno, yo salmonete sí que hago, pero no tan elegante como este.

(RÍE) Por ese salmonete

no os preocupéis, porque Marcos os va a dar

una clase magistral para que no os enfrentéis

a esos salmonetes con miedo.

Ah, muy bien. -Gracias, Marcos.

Bueno, aquí tenemos un salmonete de roca.

Son salmonetes más grandes, del Cantábrico.

Los vais a tener que limpiar. -No pasa nada.

Primero, vamos a quitar todas las aletas.

¿Vale? Y ahora, con la mano, desde abajo,

vais tirando para arriba todas las escamas.

¡Ah, con la mano! -Ahora, lo que vamos a hacer,

es sacarle el hígado.

Y vais a llegar justo adonde se enganchaban

las dos aletas. Y hacemos un corte en uve.

Y con la mano... tiramos para arriba, ¿vale?

Sí. -Y aquí vamos a sacar

el hígado del salmonete. -Muy bien.

(MARCOS) Y ahora, vamos a abrirlo.

Abrimos... -¡Fíjate!

Lo ideal es que cuando estéis cortando, escuchéis

cómo el cuchillo va tocando la espina, no cortándola.

¿Qué nos quedaría? Quitar espinas.

Tenemos toda la parte de la ventresca, que es la panza.

Primero, quitar esta parte. Todos estos desperdicios

los vamos a aprovechar para hacer un aceitito,

que es con lo que vamos a cocinar el salmonete.

Y ahora nos quedaría, con las pincitas, tiráis.

Tenéis que ser muy "esteticién" todos.

(Risas)

Muy bien, muchas gracias, Marcos. ¡Fantástica clase!

(GUADALUPE) No sabía que un salmonete tenía

tantas cosas en el cuerpo.

De un salmonete, hacer ese plato tan maravilloso...

¡Vamos! Yo es que esto no lo he visto en mi vida.

Antes de que os agobiéis todos así, un poquito más,

o que lo veáis... no os vengáis abajo,

porque como yo soy vuestra delegada y vuestra hada madrina,

he conseguido que tengáis una receta.

¡Ah! -¡Gracias, Loles!

Aspirantes, ya habéis visto que no es tan difícil.

Vais a tener 90 minutos para replicar este plato.

Pero, atención, debéis elaborar cinco raciones cada uno.

¡Guau! Porque van a venir a catar

unos comensales muy especiales

que conoceréis cuando llegue el momento.

En el supermercado tenéis unas cestas preparadas

con todos los ingredientes necesarios. ¿Entendido?

(TODOS) ¡Sí, chef! Pues el tiempo para entrar

al supermercado comienza en tres, dos, uno...

¡Ya! ¡Adelante! ¡Venga, venga!

¡Venga, venga, venga! ¿Cualquiera, no?

Todas son iguales, ¿verdad? -Son todas iguales.

¡Joder, cómo pesa! ¡Venga, cariño!

¡Aurelia, el motor! A ver si puedes coger los 60 por hora.

¡Ay, mis gafas, que me las he dejado allí!

¿Te ayudo, Aurelia? No, no.

¿No? ¿Seguro? Gracias.

Mis gafas. No te enfades, eh,

que te lo he dicho con todo el cariño.

Hombre, ya lo sé yo.

Mis gafas. -¡Dios mío!

¡Dios mío! ¿Cómo puede ser tan grande?

Tus gafas. A ver tus gafas. Ya está.

¿Todo bien? ¿Lo tenéis todo bien? Todo lo tenemos bien.

¡Pues, hala! Concentración, mucha concentración.

Pedro, te has pasado

con el plato que has traído. Sí.

Si vamos a la tele, hay que quedar bien.

Yo ya he dicho que nací serio, entonces, pues,

hay que hacer las cosas bien.

Lo habéis explicado muy bien, cómo se hace,

se limpia y se desescama. Lo que no nos habéis contado...

Las cosas que llevan. El proceso.

Había que hacer aceite de salmonete.

Con la espina y la cabeza. La carne sobre escama no

y aleta tampoco. Pero lo demás, lo ponemos

en un cacito, le ponemos aceite y confitamos poco a poco.

Y, luego, con ese aceite envasaremos al vacío

el lomo del salmonete, previamente salado.

Envasamos y lo haremos a baja temperatura

ocho minutitos a sesenta grados.

Este tiene pocas escamas.

¿Puedes quitar las escamas? -Ajá.

¡Uf! Mira, con las tijeras las estoy quitando.

Este está bien quitado.

Oye, ¿y qué más elaboraciones? Veo un puré por ahí...

Cogemos el arbolito de un brócoli, cocemos,

dejamos poca agua, trituramos bastante y echamos mantequilla.

Y luego, puntito de sal y que quede súper fino.

No sé dónde está aquí el hígado. No sé si es el hígado o las tripas.

Con el resto del brócoli, con la parte de fuera,

cortamos finita la parte verde. Y ese cuscús lo vamos a saltear

con un aceite de ajo, que también tendrán que hacer.

Con la parte que no raspamos, hacemos los arbolitos

con un encurtido clásico de vinagre.

Agua, sal, vinagre... No sé cuál es el hígado.

Tampoco lo veo bien.

Esto.

Y el hígado, lo que hemos hecho, ha sido, según lo hemos sacado,

lo machacamos en crudo; salpimentamos;

ponemos en una bolsita al vacío y lo cocinamos igual

que el salmonete, a sesenta grados, dos minutitos.

Y queda un "parfait" súper natural debajo.

Debajo del buñuelo. Eso es.

Y encima llega un trocito de otro lomo,

por eso tienen tantos salmonetes,

y hacemos una especie de "nigiri" japonés.

Ay, está aquí todo, eh. Está aquí todo.

Santiago, ¿cómo te va, hijo?

¿Qué te parece lo que nos ha tocado?

Pues no es fácil, no es fácil.

El salmonete es la primera vez que lo cojo.

Si me hubiesen dado merluzas o alguna cosa...

O bonito, o cosas de esas, pues sí.

Mi madre era pescadera,

o sea, que esto se lo pasaba por el forro.

En fin, yo tengo que ganar.

No le dejo ganar ni a mis nietos a nada.

Santiago está inmerso en su cocina.

Yo estoy aprendiendo aquí un montón,

porque yo, de batallas,

de esto de quitar espinas y eso, sé un poquito.

Pero de los artilugios... Eso no ha nacido con mi época.

Pero, vamos, se intentará.

No sé si os fijáis en lo limpios y pulcros...

Están limpiando pescado, es fácil que las escamas

se vayan por ahí. Mirad qué ordenados.

Mirad a Guadalupe.

Es la vez que vengo que más disciplina

y más dedicación al trabajo veo.

¡Carmen dos! ¿Cómo estás? -Mira, aquí de cirujana, chica.

¡Qué me gustan los retos!

¿A qué crees que he venido? A exprimir la vida.

José, ¿cómo vas? -Muy bien.

Tú ya vas muy adelantado, eh. -Estoy muy bien.

Un poquito nervioso, porque, claro, esto lo sé hacer,

pero esta noche es importante para mí,

porque es la culminación de un sueño que he tenido

durante muchos años, desde que veo este programa.

Y para mí, es un gran honor estar aquí.

Es una delicia. Serios, concentrados.

La disciplina que están siguiendo dentro de la prueba, es...

Vamos... Nos han sorprendido,

porque ni los más jóvenes que traemos, ni los "celebrities"

son tan disciplinados, tan serios, tan escrupulosos

a la hora de trabajar... Todos en el mismo saco no.

Bueno, Loles... No saquemos ese tema.

¡Joder!

Lo podían haber traído peladitos los salmones.

Si quieres un regalo original, regala Restaurante MasterChef.

Puedes encargar tu caja individual para parejas o para familias

y disfrutar de la experiencia en casa.

Terminarás en tu propia cocina las elaboraciones

siguiendo las instrucciones

de los mejores chefs y de los aspirantes.

Puedes recogerlo en Restaurante MasterChef

o te lo llevamos a domicilio.

Tienes más información en restaurantemasterchef.com

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¿Cómo vas, guapa? -Muy lenta, creo.

Dame un beso. ¿Qué te pasa? -Que voy muy lenta.

¡Ánimo, ánimo! ¡Venga, que tú puedes!

¡Aspirantes, habéis consumido 30 minutos!

Os quedan por delante 60. ¿Oído? ¡Oído, chef!

¡Sí, chef! -¡Oído, chef!

Mira, yo ya... las espinas ya... (SILBA)

¿Qué tal, Aurelia? Muy bien.

Aunque es un plato que en la vida he hecho...

¿No ha hecho nunca salmonetes? No me lo creo.

Pero fritos. Es que mi restaurante es de comida tradicional.

De asados, de carne. De todo.

Hacemos lenguado, rodaballo; hacemos merluza...

Vale ya. No eche más. -Cada uno se limpia

el pescado en su mesa. ¿Ah, sí?

Para lo que cobramos... ¿Cómo se llama su restaurante?

Mi restaurante se llama como yo.

¿Ah, sí? ¿Casa Aurelia? Casa Aurelia.

Toda la vida. Ya no se me olvida eso.

¿Sabes que Aurelia tiene un hijo ya madurito?

Loles me parece muy importante para mi hijo.

Vaya nietos que van a salir de ahí. -¡Bueno, madre mía!

Entonces, sí que vendería el restaurante.

Bueno, Aurelia, que la vemos muy bien.

Muchas gracias. -Mucha suerte.

Vámonos, Pedro. Mucha suerte. Gracias.

¡Stephen! -¿Sí?

¿Ya lo has metido en las bolsas? -Sí, sí.

¡No me lo puedo creer!

Oye, ¿y el aceite? Voy a echar un poco de "glamour".

Juan, parece usted Josie.

¿Qué tiene, bruma? Claro, de Josie.

¡Ah, vale! (LIDIA) Quiero bruma del Caribe.

Ha llegado la modernidad a este plató ahora.

¡Santi! -¡Gracias!

¡Epa! -Quítate las gafas.

Cierra los ojos. Y ahora, ponte las gafas.

Gracias. Muchas gracias, Juanillo. -De nada.

Muchas gracias. Ahora no veo nada.

Como Josie, echándose bruma. ¡Por ti, Josie!

¡Juan, no pierdas tiempo, que tienes que hacer tu salmonete!

Los salmonetes ya están hechos.

(JUAN) Te entra un frescor

que te deja nuevo. Con el calor de la cocina

y con el calor del aceite y de los fogones...

El Josie tiene toda la razón del mundo.

¡Qué horror! ¿Ya tenéis todos los salmonetes hechos?

Oye, Pilar, ¿qué tal te encuentras?

Me encuentro bien. -¿Seguro?

Sí, sí. Gracias, muchas gracias.

Si veo que me sobra tiempo, te echo una mano.

A mí no me va a dar tiempo.

Son cinco platos nada más, ¿no? -Sí.

Pues yo ya tengo uno, dos, tres, cuatro y cinco salmonetes.

Bueno... Uno, dos, tres, cuatro, cinco y seis.

Aquí tienes a Guadalupe. Guadalupe, venimos preocupados.

¿Qué tal? ¿Cómo estás? -Mira, lo de picar los salmonetes

y abrirlos, se me da bien. -Guadalupe es gallega, ¿no?

¡No! ¡Qué va! Yo soy andaluza.

Dice Jordi que os lo hemos puesto un poco complicado.

Es complicadito, eh. El enchufe ese del oxígeno

y el "trigémino" y esas cosas que me ponen.

El... el enchufe... El "trigémino", el enchufe...

El "trigémino". -El soplillo.

No, con poca fuerza que le hagas. Eso es automático, ¿entiendes?

Un aparatito chico que tienen ustedes, que sale fuego.

El soplete. ¡Ea!

Yo la tengo en mi casa para envasar todo,

hasta los garbanzos que vendo.

Y la carne, cuando la tengo cortada, la envaso.

Todo lo envaso.

Ha venido Marcos preocupado. "A ver si Guadalupe

no va a controlar el tema". Y usted tiene el aceite ahí

del salmonete enfriándose; el pescado perfectamente limpio.

Vas muy bien, Guadalupe.

Bueno, y lo tengo que hacer, es lo...

¿Cómo se llama? Los "bolivios" esos.

Los "bolivios". -Los "bolivios",

lo que hizo la niña, que no lo hice yo.

Hay una técnica moderna que se hace mucho en el Bulli,

que los llaman "bolivios". Los esféricos.

Guadalupe, la dejamos con sus cosas.

Nos tiene mucho que enseñar. Me entretenéis.

Nos vamos. Me estáis entreteniendo.

¡Vámonos! Y cuentan los minutos.

¡Eso!

¡A ver, Stephen! ¡Dime!

¿Qué tal vas? ¿Vas bien? -Voy, solo.

Te echo mucho de menos, como en la prueba de exteriores.

¿A que sí?

Pedro, nos hace tanta ilusión recibirte en estas cocinas,

que tengo un regalo para ti. Mira, la biblia de "MasterChef".

Muchísimas gracias. Un libro muy especial

y tienes que hacerle un hueco en tu biblioteca.

Sé que controlas ya todas las técnicas, los utensilios.

Pero te vendrá muy bien para cocinar con tu nieto Tomás.

Así será. Venga, gracias.

A vosotros.

Bueno... Te quiero presentar a Santiago.

Es un donostiarra de pro, afincado en Salamanca.

Sabes que en San Sebastián hay esos grupitos...

Los "txokos". -Los "txokos", las sociedades.

Sí. Pues le tenían ahí ninguneado un poco,

porque cocinaba lo justo Santiago. Pero ahora se lo van a rifar.

Van a flipar. En la Tamborrada te coronas tú.

La Tamborrada, eso... Me sacan las lágrimas.

Imagínate, eh.

No me recordéis. ¿El qué?

A San Sebastián, joder. ¿Por qué?

La echo mucho en falta. Va a ir en breve a San Sebastián

y le van a recibir ahí... ¡Me cago en diez!

No sabe usted cómo. Pues cúrrate los salmonetes,

que los próximos me los das de comer en San Sebastián.

¿Vale? -Venga. ¡Me cago en la mar!

Gracias. Harás un buen plato seguro.

¡Fuerte ahí! ¡Hala, aúpa!

¡Aúpa ahí!

Oye, ¿ya has hecho el vacío? Perdona.

Sí. -¿Y le has echado aceite?

Sí, sí.

¡Aspirantes, últimos 30 minutos! ¡Bueno, señores!

¿Oído? ¡Oído, chef!

¡Sí, chef!

Están entrando en crisis.

A ver qué voy a hacer ahora para el chucrut de brócoli.

Cuatro dientes de ajo.

Juan, los ajos son para el cuscús de brócoli.

Sí, lo tengo aquí.

Me está saliendo... ¡Ay! Estoy desesperada.

Pilar, ¿qué te pasa, cielo? -Pues que no llego.

Yo tampoco. Lo tengo más duro que una piedra esto.

Yo también tengo la coliflor...

(RÍE) Que no hay manera.

Los buñuelos no los voy a poder hacer,

porque voy retrasadísima.

Yo no entiendo por qué me pongo tan nerviosa.

¡Oh!

¿Cómo está Lidia? Pues un poco atacada.

¿Y eso? Sí.

Pues que no sé si lo estoy haciendo bien.

Ese puré, más triturado, más pasado.

Fíjate cómo va Guadalupe. Que esté cremoso.

¿Ves? Pero tenéis receta.

¿La estás siguiendo? Sí.

Esto va crudo, ¿no? No. Hay que leer la receta.

Esto va encurtido. Encurtido. Tienes que leerlo ahí.

Mezclar agua, vinagre, azúcar, sal y hervir.

Efectivamente. Y más pequeñito.

Pedro, vámonos. Pedro, como es abuelo, pues...

Claro, claro. Suerte, Lidia.

Bueno, Lidia, dale. Gracias.

Consomé de leche y mantequilla. Consomé de leche...

Dime, que estoy muy intrigada... El buñuelo está relleno de pez.

Eso es. Pero no es un buñuelo clásico.

Es un buñuelo que viene de la pastelería,

pasta "choux"; trabajando harina, mantequilla, leche,

ponemos a cocer... -Pero caldo de pescado.

Volcamos harina... Correcto. Eso es.

Hacemos bola sobre esa mantequilla.

Fuera del fuego, aligeramos la masa con huevos, para hacer

como masa de croquetas. -Cremosa.

Buñuelos, buñuelos...

Juan, cariño, a ver... Yo, los buñuelos no sé, cielo.

A ver, Juan, levanta eso.

Te has entretenido mucho en echar bruma.

Aquí no has metido la harina. -Sí, he estado metiéndola.

No, hay que meterla de golpe y sin huevos. Levanta la varilla.

Venga, ahí. Trabaja ahí el tema, fuertemente.

Venga, Juan, tranquilo, cariño. Venga, tranquilo que vas bien.

¡Deja la bruma! No te pongas más bruma

y cuando te pida alguna un favor, le dices que no puedes.

Vale. ¿Vale? Que cada uno se espabile.

Este es mío.

¿Cómo vas, cariño? Ya está. Esto, no mucho, eh.

Ay, pero no sé encenderlo. A ver, cariño, venga.

Ya está, dale.

(RÍE) Ya está, dale.

¡Loles! Vale, vale.

¡Venga usted, por favor! Ya está.

No le pongas más. ¡Ay! Vamos a salir ardiendo. Ya está.

¡Cuánto te quiero, Loles!

Para mí, eres la mejor. Loles, de verdad...

Es que... Es que no puede ser.

Yo he sido pescadera, por amor. ¿Por amor a qué?

A un hombre. Ah, vale, bueno...

Por amor al pez, también.

¿Cómo vamos? -Ahí vamos, hija.

Mi novio trabajaba en el mercado central del pescado

y nos enamoramos y dijo: "¿Te pongo una parada de pescado?"

Y digo: "¡Pues venga!"

¿Y en qué momento pasas al mundo de la interpretación?

Porque viene una amiga y me dice:

"Ven esta noche a buscarme a esta dirección".

Y yo dije: "Bueno, pues voy". Y era el Instituto del Teatro.

Aquello me deslumbró y, entonces, dije: "Este es mi mundo".

Y el primero que vi: "Los reyes" de Cortázar;

se necesita gente para hacer bulto.

Digo: "¡Yo!" El director me vio, me puse la última,

y dijo: ""A ver, la pequeñita aquella, que venga!"

Y estábamos todos en el suelo y fui como arrastrándome.

"Ponte la primera". Y de la última de todos,

ya pasé a la primera y no he parado de estar la primera.

El director fue el padre de mi hijo luego.

¡Ah, caramba! Pero, luego, cuando entré

en el teatro independiente y todo eso,

yo ya ahí empecé con las camas redondas.

¿Y no caías de vez en cuando de la cama?

No caía, porque era redonda y siempre tenía a alguien

que me agarraba. Muy multitudinaria la cama.

¡Venga, Lidia! ¡Oh, lo tienes todo!

¡Menudo plato complicado, chicos!

No es la cocina tradicional. Esto es duro, eh.

¡Juan, hombre! ¿Cómo vamos?

Crema debajo y encima esto... Los encurtidos, vale.

Nos podríamos poner tiquismiquis porque hay cositas, eh.

No, a ver, pobrecicos míos. Esta receta...

Y lo dicen los autores. Se han pasado tres pueblos, lo sé.

Han sufrido, pero ha habido un problema

que no han querido o no han sabido leer la receta, pero la tenían.

Están acostumbrados a hacer sus guisos, sus platos,

y no seguir una receta. Lo hacen como saben.

Y esto no, este es un plato para seguir la receta.

Este, mejor en este lado.

A ver, para ser mi primer salmonete en la vida,

tampoco lo he hecho tan mal.

Creo yo, eh.

¡Stephen, yo ya he terminado! ¿Tú cómo vas?

Yo también estoy terminando,

limpiando platos. -Vale, muy bien.

Pero yo me he esmerado para ofrecerle algo

de mi vida a estos señores.

Para mí, me da ya igual, pero a estos señores...

Esta gente tiene la sabiduría histórica de cocinar.

Puede estar distinto, pero me extrañaría comer algo

que no esté bueno.

Sí. Va a estar rico todo.

Eso es verdad.

José, ¿cómo vas, hijo? -Yo, muy bien.

Vale. -¡Vaya mierda!

Yo ya sé quién va a ser el último, no hay que preocuparse.

¿Ya estás? Y yo, que los he puesto al revés, ¿qué?

Pero has hecho unos buñuelos de cojones.

¿Has visto qué buñuelos hago yo? (RÍE)

Buñuelo de los cojones.

¡Aspirantes, último minuto!

¡No, no, no! -¡No me da tiempo!

¡No puedo! ¡No puedo! ¡Esto es un desastre!

¡Vaya mierda! (STEPHEN) ¿Cómo vas, cariño?

No, ahí no. Al otro lado, aquí.

Mira Stephen, echándole un cable a la señora. ¡Vaya crack!

(SANTIAGO) ¡Una mierda! (SUSPIRA)

Esto es mucho para mi "body", demasiado.

Diez, nueve, ocho, siete... ¡No, no!

¡No, no! Seis, cinco, cuatro,

tres, dos, uno... ¡Tiempo! ¡Manos arriba!

¡Juan! ¡Juan! ¡Juan!

¡Manos arriba, Juan! ¡Venga!

¡Juan!

Perdió tiempo con la bruma. Las dos manitas.

¡Las dos manitas, Juanito! ¡Juanito! ¡Que no os vea ya!

Después del cocinado, la verdad es que me he quedado...

Ya, ¿ya está terminado? Pues mira, que salga

lo que Dios quiera, porque, de verdad, ha sido duro.

Aspirantes, el tiempo de cocinado ha terminado.

Ha llegado el momento de recibir a los comensales

que van a catar vuestros platos y se unirán a Pedro, Marcos

y a unos servidores.

Ellos son los aspirantes más senior que han pasado

por estas cocinas y un invitado que, sin haber participado,

estuvo muy presente.

¡Adelante, Celia Villalobos,

aspirante de la última edición de MasterChef Celebrity!

Bibiana Fernández, de MasterChef Celebrity II;

Carmen Lomana, de MasterChef Celebrity III;

el actor Máximo Valverde...

(ANIMAN A LOS CONCURSANTES)

Juani, aspirante de la VIII edición de MasterChef;

Edurne, de la V; Churra, de la II

y Maribel, de la I edición. Hola.

(Aplausos)

Bienvenidos todos. Es un placer teneros

en esta edición tan especial.

(CELIA) ¡Me trae unos recuerdos

tan maravillosos estar aquí de nuevo!

porque ha habido momentos muy difíciles,

ha habido momentos de tensión... pero me quedo con lo mejor.

Un placer que estéis aquí con nosotros.

Edurne vendrá ahora, como está con muletas, pues...

Bueno, ya llegará. Ahora la pasamos al restaurante.

Una cosa te quería preguntar, Máximo.

¿Qué te parece que Josie te haya puesto

en la vanguardia con "lo Máximo Valverde"

y que eres lo mejor de lo mejor?

A mí me parece Josie un auténtico crack.

De verdad, le tengo un cariño enorme.

Pero no me paga royalties.

Le voy a tener que pedir que me los pague.

¡Claro!

¿Aconsejáis a Máximo que se apunte a la próxima edición.

Desde ya. Desde ya.

(BIBIANA) ¿Tú te apuntarías a esto? -Me encantaría.

Tiene algo de familia... no sé cuántas ediciones después

aquí estamos. El año que viene, si te apuntas,

aquí nos dan los 90 años como esos que están cocinando.

Juani, ¡cómo está usted? ¡Cuánto tiempo!

¡Divinamente! Oye, esto me ha rejuvenecido.

Cuéntaselo, cómo te ha rejuvenecido el programa, Juani.

¡Esto es una maravilla! -Sí, lo es.

Juana, ¿en cuánto estás ya, en 74 o 75? Nos dejaste a medias...

Eran 74 y medio, casi ya son 75 y medio.

75 y medio. Pues tenemos gente aquí de 85, 86.

A la próxima me pienso apuntar otra vez.

¡Puedo venir ya casi con 80!

Churra. ¿Qué tal?

¿A que estoy cañón? ¡Guapa, guapa, guapa, guapa!

Para ti no pasan los años ni de broma.

78, ¡estupendamente! ¿Sigues cocinado

para tus nietos...? Sigo, para mis nietos,

para mis hijos, para mis amigos, mis sobrinas...

¡Bueno, Maribel! ¿Qué pasa con Maribel?

Tenía muchas ganas de verte...

Bueno, a todos, pero a ti en especial.

La reina de las alcachofas. Denominación de origen.

Carmen, cariño ¿qué tal?

Pues encantada. Venir aquí siempre es fantástico y veros.

Y me ha sorprendido verte.

¿Te apuntarías otra vez a otro Celebrity?

Sí... sí, porque he aprendido...

¡Has tardado, Carmen, has tardado!

Yo, mira, todos decís que lo pasasteis muy bien,

¡yo sufrí muchísimo! ¡Pero lo pasé muy bien también!

-Me ha pasado como con los novios, sufrí pero también disfruté.

Carmen, no le has dicho nada a Pepito,

que hasta le hiciste una canción. Es que me cohíbe...

¿Todavía? "¡Pepitín, Pepitón...!

Déjame un poco el... melocotón".

# Pepito, mi corazón... Pepitín, Pepitón. #

(TARAREA) # ¡Pepitín, Pepitón! #

Aspirantes, nosotros vamos a pasar al restaurante

y vosotros vendréis de dos en dos

y dejaréis una ración en cada una de las mesas.

¿Entendido? Entendido.

Sí, chef. Por favor,

vamos pasando todos al restaurante. Celia.

¡Adelante, invitadas!

¡Máximo Valverde!

(CELIA) Me parece que hacer un programa dedicado

a todas las personas mayores

que están viviendo unas tensiones enormes

y verlas cómo cocinan y ver lo bien que lo están haciendo,

¡la verdad es que es un pedazo de mérito increíble!

¿Cómo estás, Edurne, que has entrado más tranquila?

Estoy divinamente...

Ahí con las muletas.

¿Alguna recomendación que te diera Robuchón en su día?

¡Con todo lo que me dijo ese hombre... madre mía!

¡Ese es el mejor premio!

¡Robuchón, que le conocí! Nos alegramos.

Sabes que te queremos. Gracias. Vale, majo.

A silbar a la vía.

¡Hola, Edurne! ¡Ale, majo, cada día más guapo!

¡Ya se nota que... eh, con la que tienes al lado!

¡Te da buenos pases!

Pues ahora sí, ya estamos todos. Vamos a empezar la cata.

Santiago y Guadalupe, vosotros seréis los primeros.

¡Adelante, por favor!

Marcos, Pedro, tenemos unos vinos,

Selección MasterChef, si os apetece probar.

Yo estoy en ello, estoy en ello. Muchas gracias.

(BIBIANA) Por nosotros. MasterChef. Por vosotras, chicas.

¡Nos vamos a poner como cagazales! ¡Vamos a brindar!

Aquí vamos, con estas carretilla, con los platos, ¡tiquitiqui...!

Vamos todos como un flan de nerviosos.

Vamos a ver... y ahora se lo tengo que servir a las celebritis

y al jurado. Vamos a ver lo que pasa, cariño.

Bueno, Santiago, díganos usted el nombre de su plato.

En un juego de palabras, "Sal, monete y no vuelvas".

¡Huy...! Sal, monete y no vuelvas.

Es el esfuerzo porque es la primera vez que me pongo con un salmonete,

que no como en casa porque tiene muchas espinas y los niños,

hay que quitarles. He intentado quitarle

todas las que he podido y...

Guadalupe, ¿cuál es el nombre de su plato?

El nombre de mi plato es querer y no poder.

¡Porque, vamos... con todos los artilugios

que nos han dicho ustedes!

Primeramente, lo que más me ha costado ha sido

el "trigémino" ese de darle... Claro, es complicado.

Les voy a traducir, que no tienen ni idea de cocina moderna.

El "trigémino" es el soplete y los "boluños"...

Los "boluños" son los huevecitos esos que me hizo la niña.

Son los esféricos, que es un nombre complicado,

y ella los llama "boluños".

Hombre, que yo no sabía cómo se llamaba.

Vamos a probar. (MÁXIMO) A ver.

(BIBIANA) Este es de Guadalupe, vamos a ver...

Vamos a cortar un poquito. -Yo quiero probar primero.

(BIBIANA) La croqueta... buñuelo. -El buñuelo.

(CARMEN) Muy bien de punto. (JUANI) El salmonete.

¡está muy rico, eh!

Muy fino el de Guadalupe. ¡Guadalupe!

Lo has hecho muy bien. -¡Gracias, preciosa!

Ya he visto lo que has sufrido.

-¡Qué bonita eres! ¡Más bonita que un san Luis!

¡Ay, mi niña... qué linda!

A ver, vamos a probar el otro. Este es el de Santiago.

(MARIBEL) Está muy sabroso. -El buñuelo...

El buñuelo está bastante bien, la verdad.

Está muy bien hecho, de punto...

(JUANI) ¿No te sabe soso? (CARMEN) No.

No, soy de poca sal. -Y yo.

La crema está buena. -Sí.

Está más rica esta crema.

(BIBIANA) ¿Te gusta más el de Santiago? Y a mí.

¿Verdad? -Pepe, ser juez es muy complicado.

¿Ahora te estás dando cuenta? Claro.

Santiago, no es cualquier salmonete,

porque es el que ha traído la familia Morán.

Que nos han explicado. Y era complicado.

¡Pero, Santiago, le pones tanto gusto y tantas ganas,

que eso ya se tiene que premiar!

El sabor de la crema del brócoli está francamente logrado.

Churra, ¿cómo ves este salmonete?

Pues mira, yo lo veo muy rico.

Porque de sustancia, está muy bueno.

Ambos dos están bien,

pero la base del verde, que creo que eres tú, Santiago,

me ha gustado más. Y también el brócoli ese,

por el tratamiento con el ajo.

Le ha dado un puntito que me ha recordado a tu tierra,

pescado hecho a la vasca

y me ha gustado ese punto de ajo y de picante.

Santiago, ¿qué tienes?

Esos han traído un plato de mucho cuidado...

Tiene mucho mérito. Por lo tanto, cuando vayas a...

A Donosti. Eh, con la cabeza alta.

Te tendrían que dar el Tambor de Oro.

¡Gracias, Jordi!

¡Me estás emocionando!

Bueno, Guadalupe...

Ese buñuelo está perfectamente dorado

y es aéreo, con ese purecito de abajo que le va muy bien.

La guarnición de ese cuscús está calcada.

Quizás deberían ser ellos los que opinen.

Estéticamente está casi planchado.

Alguna arista en los puntos de sal.

Pero el aprobado es alto, tirando a notable.

Yo creo que le único problema del plato es la sazón.

Pero técnicamente... ¡está maravillosamente hecho!

Guadalupe, Santiago,

muchas gracias a los dos y delante de cocinas.

Eskerrik asko, eskerrik asko.

Me he traído muy buenas vibraciones.

Entre todo lo que he recopilado, desde luego yo vengo

con una ilusión, una ilusión que digo:

a lo mejor me dan puntitos, así que, ¡divino!

Muy bien, Lidia, ¿nombre del plato?

Salmonetes al revés.

¡Ya no sé si estaba al revés o a derechas!

Lo he hecho con mucho cariño, pero sé que tiene sus fallos

y sus faltas. ¿Qué fallos y faltas tiene?

Está crudo. -Pues el emplatado, quizás.

O también que está poco hecho.

Vivo. (MARIBEL) Está vivo.

Carmen, ¿cómo se llama tu plato?

Salmonete moderno.

¡Moderno, como tú! No, cariño, yo soy muy antigua.

Y estoy afónica, me vais a perdonar.

Sí. Mira tus zapatillitas... Eso, mi asesora de imagen.

El vestido es hecho por mí.

Te van a llevar para "Maestros de la costura".

Vamos a probar. Ahora viene cuando la matan.

Bueno, vamos a probar.

(BIBIANA) El del revés, salmón al revés.

Este parece que va a estar muy crudo.

Está crudo. Le podías haber puesto

salmonete japonés.

¡Porque está un pelín crudo! He hecho lo que he podido.

Bibi, Lidia tiene un novio de 51 años, aquí donde la ves.

¡Mayor me parece, fíjate lo que te digo!

¿Y qué haces tú con uno de 20, ponerle el biberón?

Está crudo. -Está muy crudo, sí.

No hay quien lo coma.

Ahora el otro.

Acércame un poquito el de Carmen.

(CELIA) Esto está bueno, eh.

Está mejor este.

Sabe distinto si te lo tomas con un poquito de vino.

Debo de decir una cosa, yo odio el pescado.

Porque, de chiquitito,

me tragué una espina y no me morí de milagro.

Pero le doy mucho mérito, que los que hemos tomado

hasta ahora no me he encontrado ni una espina.

El plato verde, estaba poco hecho.

Peor está rico y luego está muy bien la salsa...

No, en general, me ha gustado.

Bueno. Bueno, Lidia,

es verdad que se te ha quedado un pelín más enterito.

Son pescados que hacemos poco.

¡Pero este te cuesta... partirlo sobre todo en el centro!

Bueno, sí, está un poco, falto de cocción. Igual...

Tres minutos. Sí, sí. De hecho, soy consciente.

Muy bien, vamos con el plato naranja, de Carmen.

Están todas las elaboraciones y el puré está muy verde...

Quizá las guarniciones nos hemos pasado.

Pero técnicamente, bien ejecutado.

El buñuelo, de los cuatro que hemos tomado, es el mejor.

Pues os puedo garantizar que con vuestro trabajo lográis

que yo me haga adicta al salmonete.

Que está la cosa un poco sosa,

es que las personas mayores ponemos poca sal siempre.

Ah, sí...

¡Edurne! ¿Qué dices, majo?

¿Qué te ha parecido? ¡Pues tienen un mérito...!

¡De dos pares de melones!

Y claro, evidentemente hay fallos. Yo también los tengo

y llevo cocinando toda la vida.

Un día te sale el plato mejor y otro...

¡Que estaba todo buenísimo!

Con esto y un bizcocho, hasta mañana a las ocho.

Repetir el plato de un profesional sé lo que es.

Yo fui a repetir el plato de Pepe y me las vi...

Moradas, o sea que...

Lo tuyo ha sido un mérito y el tuyo también, Lidia.

Para hacer una réplica de ese mismo plato,

pues hacen falta esos 140 años que tienen ellos, eh.

Porque nosotros somos... de a pie.

O sea, cocineras, pero de casa, de amas de casa.

A ver, Carmen, cariño. ¿Cómo se llama tu plato?

Se llama el quinto salmonete.

Es que he querido hacer un pequeño guiño

a mis cinco salmonetes que tengo en casa.

¿Nietos? Nietos.

¡Ay, qué maravilla! Y entonces, este verano seguramente

que haré un plato para cada uno de ellos de salmonete.

Bueno, Juan, cuéntanos el nombre de tu plato.

Yo creo que salmonete contra la corriente.

Contra la corriente. (RIENDO) ¡Contra la corriente!

¡Ya me ha pillado...!

Parece que se me ha caído el cielo encima.

Estéticamente están muy bien, eh. Sí.

Estéticamente están los dos muy bonitos.

Bueno, vamos a probar.

Bueno, lo que no tiene es el cuscús este...

Pero de lo otro sí que tiene.

(BIBIANA) ¿Quieres de esto? -No.

No, eso tiene piel ahí, no me va.

El brócoli está malísimo.

¿El brócoli, este? -¡Le sobra vinagre...!

El brócoli del otro estaba muy crudo.

A ver este. ¡Aúpa Atleti, eh, aúpa, Atleti!

Que me tiene un poco frita!

(MÁXIMO) Yo, conque no tenga espinas...

A mí me han tocado las espinas... de Juan.

El buñuelo está fatal.

¡El puré del verde está riquísimo! (MÁXIMO) Me ha gustado más.

A mí no me ha gustado ninguno.

(BIBIANA) Pues a mí no me ha disgustado.

Aurelia, ¿qué dices usted? Que la estoy escuchando desde aquí.

Estoy hablando yo sola. ¡Sola!

¡Me encanta que hable sola!

Es como yo. Bibi, que quiere que me case con su hijo

pero si me da el hotel sí, pero sin hotel no.

tú me levantarías hasta las piedras, pero...

Ella lo quiere para interés.

Ah, ella quiere que trabajes de recepcionista.

¡Vamos a centrarnos en el salmonete!

Te lo voy a decir suavemente, Carmen.

Está un poco apagado el plato en general. Yo te pondría un cinco.

¿Nada más? ¡Con lo que he trabajado, tío!

Esos atropellos de las prisas también se notan en el plato.

Pero tiene mucho meritazo,

se nota que tienes mano y te gusta lo estético.

Pero es verdad que sacamos fallitos, mujer. Lógico.

A mí me gustaron los dos. ¡Y os mando montones de besos!

Yo no sería capaz de hacerlo tan bien.

Pero el de Juan, por ejemplo, si se queda corto de sabor,

a veces no es sólo de la sal.

Estos señores hacían un confitado de aceite

donde está todo el gusto del salmonete y se cuece con ello.

Y se impregna de todo el aroma del salmonete y potencia.

El de Juan, adolece de eso que no lo ha tenido.

Porque no lo has hecho bien. Juan, ha tenido...

Se cocinan casi todas las elaboraciones en paralelo.

El problema de Juan es que ha tenido un batiburrillo,

había una guerra muy dura,

en la meseta de Juan han pasado muchas cosas.

Si os hubierais leído la receta cinco minutos,

hubierais adelantado muchísimo tiempo a todo.

Ha sido tal tensión que nos hemos olvidado

y yo la he leído, pero la leía

muy deprisa con las gafas empañadas.

Y bueno, que ha sido así y ya está.

A ver, Pilar, cariño,

¿cómo se llama tu plato? Ya te cogeré, salmonete.

¿Que se te ha ido, se te escapaba o qué?

Para mí ha sido poco tiempo. (BIBIANA) ¡No, no, no, no!

Bueno, no, pero yo creo que ella no aspira tampoco a nietos.

No, a mí me gustaba... ¡Bibi!

Aquí se viene a escuchar a los participantes.

Pero si no sabía que estaban... No, porque no te fijas,

nada más estás en tu urna. Ah.

Esto es muy nuevo para mí.

¡No llores, cariño mío, eh! No, no.

No llores, cariño. ¡Venga!

A ver, venga... cariño mío, un poquito de así...

Pilar. Eh, venga, ¿estás bien?

¿Sí? Respira un poquito hondo.

Y soltamos, ya está. Respirada. Ya está.

Ahora me contestas. Bueno, que es muy nuevo para mí.

Porque, para mí el salmonete está muy bueno,

pues como siempre lo hemos hecho todos: fritito, rebozadito...

Encima he venido un poco engañada,

porque mis 12 nietos me apuntaron, me inscribieron sin decirme nada.

Y yo:"¡Pero si yo no sé para ir allí...!

¡Sí, abuela, eres la mejor, vas a ganar!".

¡Pues cuando vuelva, se van a enterar todos!

Bueno, muy bien.

Bueno no, porque te han hecho vivir una aventura,

con independencia de lo que pase.

Okey, Stephen. Mi nombre del plato es

salmonete de roca del peñón Ifach.

Para mí, el único fallo que tiene es el brócoli,

creo que es encurtido,

que ha perdido su color. Vamos a probar.

(BIBIANA) Este no es de Stephen, este es el de ella.

La crema está muy rica, Pilar. Está rica.

(CELIA) El pescado de este me ha gustado la textura.

La crema no la he probado, dame.

(MARCOS) De punto, está perfecto.

(EDURNE) ¿Has probado los brócoli? Extraordinario.

¡Muy bueno, eh! -El puré muy bueno.

¡Categoriaza!

Yo quiero poquito, un poquito. -¡Qué hartura ya de salmonete!

¡Está crudo, crudo, crudo, crudo

el de Stephen! Está crudo total.

Prueba por debajo. (CELIA) Aquel no me ha gustado.

(BIBIANA) A mí tampoco.

-No, eso no, para, para, para.

Eso no lo comas, que te va a dar cagalera...

¡vas a estar con seguidillas toda la semana!

A ver, Pilar, a mí...

Y el buñuelo... no él de él no estaba muy bueno.

Bibi, ¿tienes acúfenos? ¿Qué, mi amor?

¿Que si estás sorda, hija?

Bueno, puede que sí. ¡Cariño, para un poco,

que estamos haciendo la valoración!

Ella se creerá que estoy hablando del precio del pescado.

Me gustan mucho los dos. Y están gustosos y ricos.

Es verdad que, por ejemplo, el tuyo, Pilar, el puré me parece

muy rico y el pescado, que no estaba perfecto cortado,

pero está muy bien hecho... hay mano de cocina, de gusto.

Es verdad, Pilar. Tú no te acomplejes lo más mínimo,

porque el mejor punto ha sido tu pescado.

Estaba delicioso. ¿Qué piensas del plato de Pilar?

Pues... que estaba bien, un poco revoltijo como los míos.

Pero, bueno, vamos a ver... no es la cocina de casa.

Estamos en plató y estás al plato y a las tajadas,

a lo que te sacan y a lo que haces.

Entonces, demasiado bien lo has hecho.

-Lo has hecho bien. Tengo un poco de contradicción.

Estéticamente el de Pilar... caray.

Estaba un poco desordenado, tiene defectos.

Lo has pasado mal y sé que no es fácil.

Pero me ha gustado tu plato y Stephan el tuyo...

¡Ay! Se nota que le has puesto muchas ganas,

pero hay un problema de cocción muy importante.

No se puede casi ni comer. Lo siento, lo siento.

Están todos los elementos,

pero el buñuelo tenía que estar más frito

y al salmonete le ha faltado ese poquito más de cocción.

El de él, también, tiene mejor presentación pero estaba más crudo;

pero los dos me han parecido buenísimos.

La verdad, es un mérito grande, grande, grande... lo que tenéis.

Me estoy sintiendo un poco más relajada, porque pueden darme...

Una puntuación mejor. Ya veremos.

A ver, José, cariño... Se llama...

Salmonete a lo tranquilo,

en honor a Jordi. ¿Por qué a Jordi?

Porque él me está dando con el Anthony...

Claro, yo he pensado "pues le pongo el nombre 'a lo tranquilo'".

Aurelia, díganos usted el nombre de su plato.

Yo he hecho un plato que no he hecho nunca,

entonces prefiero no ponerle nombre se lo ponéis vosotros.

(M. VALVERDE) Señora, ese plato es "lo Máximo Valverde".

(TODOS RÍEN) -¡Ponle Máximo Valverde!

En honor al Maxi. ¡Ole!

-¿Nunca has estado en Zamora? -Sí, hombre,

allí hemos hecho teatro. -Por eso...

En los teatros, yo tenía un restaurante al lado de los teatros.

Pero los famosos, a veces, me jodían mucho.

(TODOS RÍEN)

Comían muy poco y era un restaurante barato

y no les podía cobrar.

Prefiero a los políticos que a los famosos.

(TODOS RÍEN)

Qué grande, Aurelia.

Vamos a probar. Venga, vamos a probar.

Este es el de Aurelia. Está bien de cocción.

-Sí, de cocción es el que mejor está.

Mira, está bien...

-Esto parece calamar, ¿a ti no?

No está mal... -No.

-Esta está buena. -Ahora pruebo este...

-Este estaba mejor tratado, ese estaba más machacado.

De ese está bueno la crema, pero está muy bonito.

Está rico. Yo respeto a Pepe y Jordi

más que antes, porque probar todo esto tiene un "majao".

-Está muy bien de punto. -El salmonete está bueno.

-Está muy bueno.

-Muy rico está todo, muy bueno. ¿Qué tal los platos?

Te voy a decir la verdad, me han gustado los dos.

Pero voy a ser sincera, José un poquito mejor.

Pero la señora es tan simpática que me quedo con ella.

(M. VALVERDE) Pues no tengo dudas.

Llamándose este plato Lo Máximo Valverde,

para mí el mejor de la noche. -¡Eso no está bien!

Eso no está bien.

-Eso es jugar con ventaja, José.

-Pero el de José está fantástico.

-Está fantástico. -El punto de cocción están muy bien.

Y yo destacaría, por ejemplo, el de José

tiene más brillantez. -Parece que está

un poquito mejor el de José, pero es que Aurelia

dejó la cocina que hay tres ofertas para comprar la cocina de Aurelia,

porque está nueva. Hay mucha gente joven que se quiere dedicar a esto,

pues que vean que la cocina es abrir salmonetes

pero cuando tienes un ratito nunca está de más coger un pañín.

Y limpiar... -Enhorabuena.

-Eso...

Me parece que son de los mejores

que han puesto el punto al salmonete;

pero, en cualquier caso, corazón... Es tu decisión.

Gracias, Celia.

Pues tenemos dos platos que son, entiendo, notables.

José, me lo he pasado pipa contigo.

Me ha gustado tu trabajo, te lo curras y te lo tomas en serio.

Encima, tienes sentido del humor.

Y te repito, es un plato notable.

También lo es el de Aurelia, me gusta un poco más el de José.

Pero teniendo en cuenta, que es un plato que al que no está habituada

también le valoro el trabajo y a los dos...

Les diría que son platos bien ejecutados.

Felicidades. Gracias.

-No os voy a juzgar el plato,

porque me parecen los dos fenomenales solo os voy a dar

las gracias por haber venido

a "MasterChef" y demostrar lo que son los mayores.

-Muchas gracias.

Estamos muy orgullosos. -Muy bien.

Mira, a mí me han puesto una receta de Estrella Michelín.

Y yo...

Reconozco que no soy de Estrella Michelín.

Pero, bueno, me gustaría que "MasterChef"

no lo dejara en mal lugar,

porque reconozco que es un trabajo tan grande

que nadie lo sabe hasta que no estamos dentro.

Aspirantes, la cata ha terminado.

Ahora hay que deliberar para repartir los últimos puntos

que le darán la victoria a uno de vosotros.

Enseguida os comunicamos el veredicto.

Me da igual que sea la última que den...

Pero ya con los comentarios que he oído ya...

Me vale.

Lo tenemos, pues venga, vamos. Venga, vámonos.

A mi edad no esperaba vivir este tipo de experiencia.

Llevo ya dos o tres semanas llorando de emoción...

"¡Me voy a "MasterChef"! Es imposible... es un sueño".

Ha sido todo un placer y un auténtico orgullo

acogeros en nuestras cocinas para brindaros este modesto homenaje.

Necesitábamos mostraros nuestro reconocimiento

y esta es nuestra manera de trasladaros la gratitud

y gritar a los cuatro vientos que os queremos

siempre a nuestro lado en las cocinas

y, por supuesto, en todos los ámbitos de la vida.

-Gracias, chef. (TODOS APLAUDEN)

Ojalá este homenaje haya servido, también,

para devolver la ilusión

a los más castigados por la pandemia

y recordarles a millones de personas

que vuestra generación fue la que desarrolló y consolidó

la gastronomía de este país hasta situar a España

en el mapa mundial de las Estrellas Michelín.

Qué razón llevas, hijo. No hay Estrellas Michelín

ni galardones que premien el valor de trasmitir el amor por la cocina

a hijos y nietos; y eso es lo que hoy queremos celebrar aquí.

No puedo ni quiero dejar pasar la oportunidad de dar

las gracias a mi abuela Valentina

por inaugurar el restaurante El Bohío

poco antes de la Guerra Civil.

Soy la tercera generación al frente de un negocio familiar,

así que cómo no van a ser importantes

los abuelos en nuestras cocinas.

Estoy escribiendo un libro para mis nietos

para que sepan de dónde viene el paso por "MasterChef".

esto quedará reflejado en ese libro porque es una experiencia

que me llena el corazón.

Quiero que ellos lo sepan y, luego, lo puedan proyectar a otros.

Nos ha resultado complicado repartir los últimos puntos

de este programa especial, porque tiene mucho mérito

lo que habéis hecho: no era un plato sencillo

ni tampoco el tipo de cocina al que estáis acostumbrados.

Pero le habéis puesto muchas ganas

y mucho, mucho cariño y eso es lo importante.

Todos sois ganadores, porque en este momento tan duro

nos habéis demostrado que estáis hecho de una pasta especial.

Así que muchísimas gracias.

(TODOS APLAUDEN) ¡Gracias! ¡Bravo!

Y gracias a los comensales que nos habéis acompañado

y, por supuesto, también, a Marcos y Pedro

por acompañarnos en este grandísimo programa.

Muchas gracias de verdad. ¡Gracias!

Como os hemos dicho antes,

en esta prueba vamos a repartir puntos

de diez a uno y se van a sumar a los que lleváis ya acumulados

de los retos anteriores.

Y, ahora, el que obtenga la mayor puntuación

será el ganador o ganadora.

Para mí, pasar por "MasterChef"

es la experiencia mejor que me ha podido pasar en la vida.

A estos 75 años que tengo, voy a hacer 76,

pero estoy superorgulloso.

Antes de empezar el reparto de puntos,

tenemos que anunciaros

que gracias al patrocinador de electrodomésticos Bosch

todos os lleváis una batidora de vaso al vacío,

como la que habéis utilizado en estas cocinas.

(TODOS APLAUDEN) ¡Oh! ¡Bravo!

-Menudo regalo... Vamos ya con el reparto de puntos.

Los cinco puntos son para un aspirante que ha trabajado nerviosa

y, al final, agobiada por el tiempo

cometió algunos errores, algunos fallitos.

Pero se nota que tiene mano para cocinar y se fija en la estética,

ese aspirante es...

¡Carmen García!

Los tres puntos se los lleva un aspirantes que comenzó tranquila

pero se vino un poquito abajo.

Ese estado de ánimo se ha reflejado en su plato,

no le ha dado tiempo a terminarlo pero limpió los lomos perfectamente

y eso lo valoramos, esos tres puntos son para...

¡Pilar!

A todos los abuelos les recomiendo que se presenten a "MasterChef".

Es un subidón...

Y te encuentras hasta más joven.

Suma cuatro puntos un aspirante que ha comenzado tranquilo,

pero al final le pilló el toro.

Nos ha presentado cinco raciones irregulares,

tres bastante bien resueltas pero dos no.

A todo le faltaba un poco de sabor

y un poco de potencia y, sobre todo, tiempo de cocción.

Y ese aspirante es...

¡Juan!

(TODOS APLAUDEN) ¡Bravo, Juan!

Los dos puntos se los lleva un aspirante

que no controló el punto del pescado

y, tampoco, de los buñuelos.

Ambas elaboraciones estaban cruditas.

Pero ha sido un gusto verlo trabajar en una cocina limpia,

organizada, incluso tenía tiempo para ayudar a su compañera.

Y ese aspirante es...

¡Stephen!

A mi edad no esperaba vivir este tipo de experiencia,

en mi vida...

Un punto es para un aspirante

que ha cocinado inseguro, con mucha prisa,

ha sido una de las primeras en emplatar

y si se hubiera acercado a ver el plato de Pedro y Marcos

habría presentado un plato más fino, más limpio, mejor terminado.

Ese aspirante es...

¡Lidia!

Gracias... gracias.

Los siete puntos son

para el marcador de un aspirante que ha cocinado,

por primera vez, salmonetes

y le ha faltado la mano de cirujano para sacar bien los lomos;

pero, oye, el plato tenía un sabor increíble.

Y ese aspirante es...

¡Don Santiago! (TODOS) ¡Bravo!

Muchas gracias... gracias.

Los diez puntos y, por tanto, ha hecho la mejor réplica del plato

son para un aspirante que ha cocinado muy emocionado.

Ha querido hacer un buen plato para agradecer a familia y amigos

que lo animaran a estar en "MasterChef" y, seguro,

que están muy orgullosos de su trabajo.

Esos diez puntos van al marcador de...

¡José!

(TODOS APLAUDEN) ¡Enhorabuena!

Estoy superorgulloso de haber sacado un diez en una prueba tan difícil.

Mis hijas, cuando vean esto,

van a pensar: "Ese es mi padre".

Carmen Lozano, Guadalupe y Aurelia...

Sumando los puntos que lleváis acumulado de los retos anteriores

y con el buen trabajo que habéis hecho en este reto,

entre vosotras tres está la ganadora.

Pero, como sabéis, solo puede ganar una.

Es un honor para nosotros cambiaros el sitio,

así que nosotros vamos para allá y vosotras tres venís aquí.

(TODOS APLAUDEN Y ANIMA A LAS ASPIRANTES)

¡Vamos!

Siento que he vivido la experiencia de "MasterChef" a tope.

A tope, a tope, a tope... Es... increíble.

(CELIA V.) Sois las más grandes. -¡Venga, Aurelia!

Que se me emociona... Lo que sea os lo dedico

a vosotros, que sois los luchadores.

(C. LOMANA) Qué mona es... Carmen...

Nos has confesado que nunca habías hecho salmonetes;

pero se nota que tienes muy buena mano en la cocina.

Eso sí, te ha faltado un pelín de finura a la hora

de acabar el plato. Me han faltado muchas cosas.

Pero un gran trabajo, así que Carmen sumas seis puntos.

Gracias...

Yo le dedico mi paso por "MasterChef",

primero a mi hombre, a mis nietos...

(EMOCIONADA) A todos.

No puedo hablar.

Gracias...

Guadalupe, qué pena que no le hubieses puesto

un poco más de sal al plato. Verdad, mi vida.

Porque, estéticamente, era el más parecido al de los chefs.

Has trabajado muy bien. Muchas gracias.

Sumas ocho puntos.

-¡Bravo!

(GUADALUPE) Una de las tres tiene que ganar,

yo le doy muchas opciones a Aurelia

pero, vamos, yo no pierdo las esperanzas, ni muchísimo menos.

Aurelia, tú has trabajado con muchas ganas,

has reconocido que lo tuyo no era el pescado;

pero tu plato era, como su nombre indicaba, Lo Máximo Valverde.

-Está claro... -Va a ganar ella.

(JUANA) ¡Máximo! Sumas nueve puntos, Aurelia.

-¡Bien, bravo!

-Mira...

Por tanto, la ganadora de la primera edición

de "MasterChef Abuelos" con 24 puntos es...

****¡¡¡GUADALUPE!!!****

(Aplausos, gritos y música)

(TODOS RÍEN Y APLAUDEN)

(GUADALUPE) Cariño, no "venirse" abajo,

los mayores tenemos que estar siempre positivos;

aunque te duela la pierna o te dé un calambre...

Arriba, cariño, arriba que mira cómo estamos.

¿Tú no sabes lo que me dice un hijo mío muy gracioso?

"Mamá, ¿tú te drogas?".

-¡Qué grande! ¡Sí, señora!

Esto es en honor a mis nietas

que, cuando me traen las notas buenas, me revuelco.

(AURELIA) Ya que no he ganado "MasterChef" la primera

quiero dejar que quiero vender los garbanzos de Fuentesaúco

y a un hijo que tengo soltero a ver si me lo quito de encima.

-¡Qué lindo eres, mi vida!

¡Cójalo! ¡Es suyo! ¡Ay, ay, ay!

¡Se lleva los 12 000 euros

y el trofeo que la acredita como la ganadora!

¡Esto no me lo pensaba yo! ¡Voy a hacer como Nadal!

Mira qué cosa más preciosa

para ponerlo en mi vitrina... ¡Ay, ay!

Guadalupe se ha proclamado vencedora

de este programa en homenaje a nuestros mayores.

Pero cualquiera de ellos lo podría haber conseguido

y todos son ganadores.

Nos quedamos con la vitalidad y el maravilloso sentido

del humor de todos ellos, mientras ya saben, pónganle...

(TODOS) ¡¡¡SABOR A LA VIDA!!!

Ganar "MasterChef" representa para mí un homenaje a mi abuela,

allá donde yo esté está siempre en mi corazón.

(TARAREA MUY CONTENTA)

(Música)

Masterchef Abuelos - Masterchef Especial Abuelos

25 dic 2020

Los últimos 12 programas de MasterChef Abuelos

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