Presentado por: Julie Andrieu

Serie documental que viaja por las regiones y departamentos de la geografía francesa conociendo las recetas, cocina y gastronomía de las gentes y los pueblos de Francia.

Serie documental que viaja por las regiones y departamentos de la geografía francesa conociendo las recetas, cocina y gastronomía de las gentes y los pueblos de Francia. En algunos de sus capítulos las recetas se llevan a cabo con reconocidos chefs.

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Para todos los públicos Las recetas de Julie - Versalles - ver ahora
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LAS RECETAS DE JULIE

VERSALLES.

Buenos días.

Hoy nuestro programa será un tanto especial,

estará completamente dedicado al palacio de Versalles

y a los secretos que esconde.

Ya veréis que aquí hay mucha actividad

De hecho, es mucho más que un museo.

Atrae a más de diez millones de visitantes al año,

que vienen a admirar

el símbolo del antiguo poder de la corte de Francia.

Visitaremos las dependencias más escondidas

y más bonitas del palacio,

También recordaremos la revolución culinaria

que se produjo en el Barroco, en la época de Luis XIV.

Hablaremos del protocolo relacionado con las comidas,

de la opulencia de las fiestas,

y de la vida en la corte María Antonieta.

Ahora mismo, nos encontramos en su aldea,

la famosa aldea de la Reina.

Esta semana, habrá cambios,

porque vamos a hacer un pícnic con los dulces

que volvían loca a María Antonieta.

Voy a instalarme a orillas del Gran Canal

junto a unos amigos,

que no paran de hablar de la vida en el Palacio

He quedado con el jardinero jefe,

seguro que lo conocéis, por lo menos su voz,

porque es Alain Baraton y sale cada semana en France Inter.

Hola, Alain.

Hola, bienvenida.

Dos besos. Gracias.

Un placer.

¿Estamos en la aldea de la Reina?

Estamos en la granja, así era antes,

había las gallinas, los cerdos...

En la época de María Antonieta ya estaban todos los animales.

Así es.

Es una imagen muy diferente a la del museo.

Claro, es lo contrario que tenemos del Palacio de Versalles.

Y sobre todo, nos muestra la verdadera personalidad

de María Antonieta.

En mil setencientos ochenta y tres,

María Antonieta no soportaba el protocolo asfixiante de Versalles,

así que se construyó esta pequeña aldea.

Por eso no hay ningún protocolo en este lugar.

Por ejemplo, si nosotros dos, estuviéramos charlando

y llegara ella, no dejaríamos de hablar

y la saludaríamos solo si quisiéramos.

¿Me lo enseña?

Será todo un placer.

Para seguir las huellas de María Antonieta,

Alain me lleva junto al estanque de las carpas,

un pescado que le gustaba especialmente

y con el que deleitaba a sus amigos

tras una buena sesión de pesca.

Hola, chiquitajas.

¿Y si cogemos una barquita para ir a verlas?

¿Por qué no?

Venga.

Toma asiento, por favor.

¿No quieres que te dé la mano?

Ya ha pasado la parte más difícil.

Vámonos.

Bueno, Alain,

entonces se ocupa de los jardines de la aldea de la Reina,

pero también de los demás, ¿no?

Me ocupo sobre todo de...

...de quitar nenúfares.

Esto es un poco complicado .

Ya está.

A unas malas, lo puede hacer al estilo veneciano.

Si hubiéramos estado los dos, en el Gran Canal

en tiempos de Luis XIV,

yo habría estado de pie en una góndola.

En Versalles había góndolas,

fueron un regalo del dux de Venecia.

¿En serio?

Y tanto.

Si yo hubiera sido un poco vago,

igual podríamos haber cogido prestada la galera del rey.

Tenía una con galeotes de verdad.

Toda una flota, vaya.

Sí, una flota de verdad.

Entonces es jardinero jefe.

Mi profesión es muy simple.

Me dedico a conservar este patrimonio vegetal.

En Versalles hay trescientos cincuenta mil árboles,

algunos tienen casi cuatrocientos años.

Son como ancianos, frágiles, delicadas,

que hay que querer cuidar con esmero.

Esa es mi misión principal.

Noble misión.

Es un lugar que me gusta mucho porque está muy vivo.

Es justo lo que quería María Antonieta,

un lugar acorde con la idea que ella tenía de la vida en el campo.

Una especie de granja habitada

de la cual hoy quedan una decena de edificios.

Entre ellos, la torre de Marlborough

al pie de la que había una pesquería

donde se preparaba el pescado del lago.

También estaba la lechería, a la que María Antonieta acudía

para probar los quesos de la granja.

Se disfrazada de agricultora o ganadera, y venía a probarlos.

O de lechera.

Sí, o de lechera.

El molino tiene una rueda cuya función es únicamente estética,

pues es un mero elemento de decoración;

un saloncito en el que a María Antonieta

le gustaba conversar con sus amigos más íntimos

y un palomar donde criaba aves.

No le garantizo que pueda bajar bien.

Voy a bajar la primera, así me quedo tranquila.

Cuánta solidaridad...

Bueno, no sé yo si vamos a poder...

Podemos...

Espera, mira, lo que vamos a hacer es...

Esto es complicadillo.

Por ahora voy a amarrar a la bestia.

Ya está.

La reina no dormía aquí,

no había habitaciones.

Solo venía para pasar la tarde cuando hacía sol.

Era un lugar completamente hecho para relajarse y para disfrutar.

Por ejemplo, aquí había una sala de billar en la que, al parecer,

las partidas no tenían fin.

Cuando María Antonieta pidió que le construyeran una aldea,

quiso que esta aldea tuviera un alma, que no pareciera nueva.

Detrás de ese viejo banco de madera se ve el ladrillo visto.

Pero no es de verdad, es pintura, es una ilusión óptica.

Ah, lo envejecieron todo.

Exactamente.

Cuando venía María Antonieta, tenía que comer,

hicieron un lugar donde recalentar la comida.

Es un edificio que no se visita nunca.

Después de ti.

Gracias.

Aquí se ve bien la chimenea, el horno, el antepasado...

¿De la hornilla?

Exacto, eso es.

El antepasado de la cocina.

Así es.

Es increíble.

Es fascinante pensar que aquí se ha preparado

la comida del rey y de la reina.

La reina también disfrutaba mucho probando los productos caseros.

Aquí se cultivaban verduras.

Tenemos la lista completa de las verduras que había.

Cada año se producen miles de kilos de verduras.

Algunas de esas verduras van a los restaurantes de Alain Ducasse,

y aquellas que están un poco pasadas,

sirven para alimentar a los animales de la granja.

Aquí solemos cultivar ruibarbo, por ejemplo.

También hemos plantado cucurbitáceas.

Y ahí, tenemos guisantes,

porque los guisantes son la planta representativa de Versalles.

Ah, ya, porque a María Antonieta y a Luis XIV

les encantaban, ¿no?

Sí. Los guisantes se pusieron muy de moda por aquel entonces.

Se sabe con bastante certeza que las damas de la corte

no dudaban en llenarse los saquitos de guisantes

para atiborrarse por la tarde en sus habitaciones.

Qué gracia. ¿Crudos?

Sí, crudos.

Madame de Maintenon

en una de sus cartas habla de los guisantes

y dice que no es una moda, sino un «furor».

Por cierto,

vamos a cocinar guisantes con uno de tus jardineros, Philippe.

Sí, es un chico que además de trabajar de jardinero

también es buen cocinero.

Gracias, Alain.

¿Nos vemos mañana en el pícnic?

Claro.

A orillas del Gran Canal.

Pero no vamos a abandonar a María Antonieta,

porque me dirijo al Pequeño Trianón para ver a Philippe,

el jardinero-cocinero.

Philippe va a enseñarme a hacer

la sopa de pichones con guisantes de la reina,

en este caso, de codornices.

Hay que saber que entonces el término «sopa» significaba

«verduras cocidas en un recipiente, aderezado a veces con carne».

Vamos a entrar por una puerta un poco escondida,

la Reja de la Reina,

un poco más privada y más accesible, en mi opinión.

Permite acceder tanto al Pequeño Trianón

como al lado izquierdo del Gran Canal.

Si os apetece visitar los jardines,

es preferible entrar por aquí.

Así se evita la multitud y todo el gentío del palacio.

Hala.

Ya estamos delante del Pequeño Trianón,

una obra maestra de la arquitectura neoclásica,

con sus columnas corintias coronadas con hojas de acanto,

construidas bajo la iniciativa de Luis XV

por su arquitecto Ange-Jacques Gabriel

que también construyó la ópera real de Versalles, cerca del palacio.

Luis xv benefició a sus amigos, a Madame de Pompadour,

a la condesa du Barry y, más tarde, a su nieto Luis XVI,

a quien presentó a María Antonieta.

La historia empieza ahí.

Pero no estamos aquí para recordar la historia,

sino para ver cómo trabaja Philippe, en los jardines de Versalles.

Tengo la sensación de que es un jardinero poco común.

Va a enseñarnos a hacer una receta, al parecer,

muy apreciada por María Antonieta.

Hola, Philippe.

Ay, qué detalle.

Son rosas.

Son preciosas y tienen un olor muy delicado.

Bueno, vamos a mi jardín, es un jardincito privado.

Yo no tengo casco.

Sí, sí que tienes.

Madre mía,

mira que me he puesto sombreros, pero esto... es mi primera vez.

Por fin llegamos a su cocina al aire libre,

donde el impulsivo de Philippe,,

da rienda suelta a su imaginación.

¿Estamos en tu huerto?

Sí.

Vaya, no estás nada mal aquí, ¿eh?

Pero si te has construido una cocina y todo.

Ya he hecho las brasas y he cogido una olla.

Aquí están las codornices.

Mire, he pensado que podríamos rellenarlas con algunas hierbas

para darles un poquito de sabor.

Eso es perifollo, ¿no?

Sí, perifollo.

Eso le puede ir bien, ¿no?

Le puede ir muy bien.

Así que has decidido hacer codornices.

Me alegro mucho,

porque es la primera vez que las cocinamos en el programa.

¿También hace referencia a los gustos de María Antonia?

En realidad, María Antonieta ya había probado las codornices

en casa de la marquesa de Provenza.

De hecho, guardó un recuerdo muy emotivo de aquel plato

como dejó plasmado en unas notas que se encontraron.

¿En serio?

Sí, lo llamaban «pajaritos con guisantitos».

Esto está bien.

Bueno, había pensado en algo de beicon,

¿qué le parece?

Venga, ¿por qué no?

¿Panceta ahumada?

Sí.

Va estar riquísimo.

¿Qué se me olvida?

Vamos a poner una cebolla.

Desde luego, cocinar al aire libre es algo nuevo.

Al lado de un huerto una está más inspirada.

¿Y bajo un... un qué?

Un cerezo Napoleón, es un burlat.

Lo planté yo mismo.

¿Cuánto tiempo lleva aquí?

Llegué al palacio

en el ochenta y siete, como tapicero y decorador.

Ah, ¿sí? ¿No tenías nada que ver con el jardín?

No, yo restauraba sillones.

Hice eso durante veinte años.

Después, como soy hijo de agricultor, quise volver al campo.

¿Quieres que nos pongamos con los guisantes?

Sí, se me olvidaba.

En aquella época, los guisantes se comían crudos.

Pues tampoco están tan mal los guisantes así, crudos.

Está buenísimo. Es dulce.

Los guisantes se ponen a cocer en un caldo de ave de corral

hecho previamente por Philippe.

Y para darle un poco más de sabor, las codornices se flambean con coñac

¿Qué le pongo? ¿Un vaso lleno?

Sí.

¿Por eso ya no quedan ramas en esta parte?

¡Cuidado, que vamos!

Qué bonito.

Ya empieza a oler muy bien.

Apartamos las codornices flambeadas y, mientras tanto,

desglasamos abundantemente el fondo de la olla con vino blanco.

A continuación, las codornices vuelven al fuego.

Bueno, ¿escurrimos los guisantes?

¿Crees que ya están hechos?

Pruébelos.

Vale.

No tienen que estar muy hechos.

Sí. Así vale. Qué buenos están.

Les volvemos a meter en el caldo

¿Qué hacemos ahora?

El caldo vuelve al caldo, ahora condimentado con guisantes.

Volvemos a usar el caldo de verduras,

pero esta vez con nuestras codornices.

Para hacer una sopa de pajaritos y guisantitos

al estilo de María Antonieta,

necesitamos seis codornices,

dos kilos de guisantes en vainas o un kilo de guisantes desgranados,

setenta gramos de beicon, cuatro dientes de ajo fresco,

una cebolla, cuatro ramitas de perifollo,

cuatro de cilantro,

un poquito de orégano fresco, un poco de tomillo

y, para mejorar la ligazón del caldo, quince centilitros de nata líquida

y un poco de fécula de patata.

Tampoco nos olvidemos del caldo de ave de corral,

el aceite de oliva, la mantequilla,

el vino blanco y el coñac.

Bueno, ¿cómo vas?

Bien, vamos bien.

Yo propongo que probemos la salsa antes,

porque los buenos cocineros siempre la prueban cuando la preparan.

Sin embargo, va a ser con el cucharón porque no tenemos cuchara.

Claro.

Está delicioso. ¿Sabes por qué?

Por un lado, tiene un poquito de acidez del vino blanco,

pero no demasiado porque se ha hecho.

Por otro lado, tiene un ligero toque de coñac,

pues ya casi no queda alcohol.

Y, por último, el beicon, que apenas se nota, pero que está muy rico.

Las especias también aportan mucho.

Eso es, le da mucho frescor.

Por una vez, nos saltamos las reglas y no nos sentamos a la mesa.

Vamos a guardar este descubrimiento para nuestro pícnic de mañana,

aún me queda mucho por descubrir.

Te propongo que dejemos esto tapado,

así se termina de hacer tranquilamente a fuego lento.

Si no le importa,

mañana les da un golpe de calor antes de vernos

a orillas del Gran Canal.

Vale.

Si están un poco templadas, estarán riquísimas.

Venga, un beso, gracias.

Adiós.

Cuento contigo mañana, ¿eh?

Hasta mañana.

Para continuar con nuestro viaje

y con los jardines en el corazón de Versalles,

vamos a ir a explorar uno de sus huertos, el del Rey.

Se creó en mil seiscientos setenta y ocho

por Jean-Baptiste La Quintinie,

abogado al principio y después jardinero emérito

que fue nombrado director de los frutales y huertos reales.

Este extraordinario huerto de nueve hectáreas,

está catalogado como Monumento histórico de Francia,

desde mil novecientos veintiséis,

en él hay una gran diversidad de frutas y verduras.

Bajo la responsabilidad de Antoine Jacobson,

una decena de jardineros se encargan del huerto.

Entre ellos está David Provost,

en el mismo puesto desde mil novecientos noventa y ocho,

año de apertura al público.

El huerto del Rey se plantó a petición Luis XIV.

Él mismo decidió el lugar en el que se construiría.

Aquí antes había un pantano al que llamaban «el estanque hediondo».

Pero bueno, aceptaron el reto

y tardaron cinco años en tenerlo listo .

Su primer objetivo era, obviamente,

alimentar a la corte del rey,

proporcionándoles frutas y verduras.

Cuando se los invitaba a comer a la mesa del rey,

no se servía un simple entrante, un plato principal y un postre.

Se servía mucho más.

Entre ocho y diez entrantes,

platos principales y postres.

También había muchas verduras que «se tiraban».

Las que no podían presentarse en la mesa del rey.

Como peras un poco deformes, espárragos torcidos...

Dicen que hay una puertecita

que da a la calle de detrás,

por la que se tiraban esas verduras

luego la gente de Versalles, las recogía y se las llevaban a su casa.

A La Quintinie se le ocurrió cultivar en invernaderos,

y producir frutas exóticas que a Luis XV le encantaban.

También se intentaron plantar cafetos, cacao y piña,

una fruta muy codiciada en la época.

La primera piña que dio frutos oficialmente en Francia

fue en el huerto del Rey sobre mil setecientos treinta y dos.

Frutas que se siguen cultivando hoy en este huerto.

Nuestro objetivo es mostrar una gran biodiversidad.

Contamos con unas doscientas variedades de manzanas

y unas ciento sesenta variedades de peras.

También tenemos distintos tipos de fresas.

Producimos alrededor de treinta toneladas de frutas

y unas veinte toneladas de verduras.

Todo se vende en la tienda que tenemos en la entrada.

Varias veces a la semana, todo el mundo está al pie del cañón

para recolectar frutas, verduras,

hierbas aromáticas y flores comestibles.

Todo se vende en su tienda, que tiene muy buena reputación,

y es muy popular entre los habitantes de Versalles.

Dejamos a nuestros amigos jardineros

y seguimos tras las huellas de María Antonieta.

Volvemos al Pequeño Trianón, donde voy a dejar a Micheline.

Ahora tengo que ver a Marie- France Noël,

especialista en tradiciones francesas

y colaboradora con el Centro de Investigación del Palacio.

Marie-France está especializada en las costumbres alimenticias

de los siglos XVII y XVIII,

y nos va a revelar un invento

que revolucionó las costumbres de la Corte.

Hola, Marie-France.

Bienvenida al Trianón que es absolutamente maravilloso.

¿Me enseña un poco los jardines?

Con mucho gusto.

Hay que recordar que, a principios del siglo XVIII,

se descubrió el placer de las bebidas frías

o, incluso, heladas.

Todo lo que era bebida helada estaba muy de moda.

Pero los helados al principio venían de Italia.

Dicen que el verdadero origen de los helados es persa.

De hecho, «sorbete» viene del término persa sherbet.

¿Qué no se ha inventado en Persia en cuanto a alimentación?

Muchas cosas... en Persia o en Mesopotamia.

Claro.

Para poder comer bien,

tuvieron que construir lo que se conoce como las neveras de la reina.

Son construcciones muy peculiares cavadas en el suelo

a mucha profundidad que permiten acumular la nieve en invierno.

Sin duda, es un avance tecnológico importante.

¿Un congelador natural?

Es una especie de congelador natural.

Cuando nevaba, se recogía la nieve del Gran Canal

y se traía aquí para almacenarla,

Así tenían hielo en verano para enfriar las bebidas.

Todo para poder tener bebidas frías.

Efectivamente.

El colmo del ingenio al servicio de la finura.

Marie-France, ¿vendrá a nuestra comida?

Será un pícnic,

si el tiempo nos lo permite, a orillas del Gran Canal.

Será todo un placer.

Pues hasta mañana.

Cuánto me alegro.

Nuestro primer día en Versalles llega ya a su fin.

Mañana seguiré

profundizando en las costumbres alimenticias de la corte,

esta vez en lo que respecta al Palacio,

de la mano de otra figura emblemática.

Hoy es lunes y el Palacio está cerrado al público.

Solo está abierto para nosotros, lo cual es todo un privilegio.

Aunque es mejor no fiarse de los privilegios en Versalles...

Muy buenos días.

Buenos días.

He quedado con Béatrix Saule

directora de la Conservación del Palacio de Versalles.

En resumidas cuentas, es la segunda al mando de Versalles,

después de Catherine Pégard, la presidenta.

Béatrix va a hablarnos del protocolo relacionado con las comidas reales.

Hola, Béatrix.

Hola.

Gracias por acogernos en esta magnífica sala.

Es impresionante estar aquí.

Es el palacio de Luis XV.

Háblame de la que creo que es una de tus especialidades.

¿En qué difiere el protocolo de Luis XIV al de Luis XVI?

Luis XIV siempre comía en público,

ya fuera la comida de mediodía, que en esa época se llamaba dîner

o la cena, que se llamaba souper.

Cuando dice en público,

¿Se refieres a tres o a veinte personas?

En el "petit couvert" , cuando comía solo en su cuarto,

lo hacía ante todos los hombres de la corte.

¿Eran habitaciones enormes?

Eso se hacía en la habitación del rey,

allí se instalaba una mesa, ponían caballetes y una tabla encima.

En la época de Luis XIV, ¿no había comedor?

Se ponía la mesa donde estaba el rey.

No había comedor, ni siquiera en las casas privadas.

Por tanto, el comedor, apareció en el reinado de Luis XV.

Sí, Luis XV le parecían más agradables las comidas con amigos,

eran unos veinte y estas comidas eran los "souper" al volver de cazar.

Hablando de Luis XV,

he leído una receta de chocolate que parece que escribió él.

Sí.

¿Se hacía su propio chocolate?

Así es.

¿Escribió él la receta?

Sí, de joven tenía un laboratorio de cocina.

¿le gustaba la cocina?

Era una mente inquieta.

Había una cocina de varios pisos.

Era algo que le interesaba mucho a Luis XV.

Más adelante, bajo el reinado de Luis XVI,

aparecieron las cenas de sociedad.

En ellas no se reunía la familia, sino la élite de la sociedad, ¿no?

Efectivamente.

Era toda una novedad.

Sí, fue muy novedoso.

El sistema de invitaciones era muy particular.

El rey y la reina invitaban a quienes querían,

pero sin ponerse de acuerdo.

A veces había demasiada gente

y algunos señores tenían que comer de pie.

Pique-assiette, gorrón en francés

que, literalmente, significa robaplatos, viene de ahí.

Porque cogían comida de los platos.

En la mesa había muchos más platos de los necesarios

para los comensales.

Toda la servidumbre comía de la mesa del soberano.

Los restos.

Así es.

E incluso lo que sobraba se vendía fuera del Palacio.

Por eso, al ver los pedidos, vemos que eran descomunales,

pero hay que entender que era otra manera de funcionar.

Los menús son escasos, hay muy pocos menús,

por la sencilla razón

de que no tenían costumbre de hacerlo.

¿Escribir los menús?

Sí, menús escritos.

¿Estos menús de qué monarca son?

Estos son menús para el castillo de Choisy

uno de los castillos pequeños de Luis XV.

Aquí podemos ver el cambio de los diferentes servicios.

Lucio asado y carpa vuelta y vuelta.

Esos eran los pescados más populares.

Dormant quiere decir que son platos que se quedan en la mesa

durante los diferentes servicios.

Había platos que se quitaban,

pero los dormants eran los que se quedaban todo el rato.

Cada uno cogía lo que quería.

Es el servicio al estilo francés.

Sí, es el servicio al estilo francés.

Los platos se encadenan siguiendo una cadencia de quince minutos.

El primer servicio se componía de sopas;

el segundo, de entrantes;

el tercero, de carnes acompañadas de verduras;

el cuarto, de carnes asadas;

el quinto, de entremeses,

por lo general, carne de caza;

y, por último, frutas y dulces.

No es exactamente el menú que había previsto para mis amigos.

Podría pasar horas y horas junto a Béatrix,

pero tengo que preparar el pícnic.

Entre los tesoros de Versalles,

es imposible no fijarse en las treinta y cinco fuentes,

casi tantas como estanques,

en la decena de arboledas majestuosas

y en los mil setecientos efectos de agua.

Chorros y cascadas que vigilan una decena de fontaneros,

entre los que se encuentra Olivier Grain.

Las grandes aguas que funcionan dos veces a la semana

y un par de veces al día.

Pero ahora vuelvo a la carretera para cocinar nuestro segundo plato.

¡Hala!

Hay un montón de Peugeot trescientos cuatro.

Son los primos de Micheline.

Qué gracioso, ¿qué harán ahí?

Vamos a ver.

Madre mía.

Hola.

Hola, encantado.

¿Sois un club o qué?

Sí.

Es un club de fans de Michelines de todos los colores,

de todos los modelos y de todas las versiones.

El tuyo es del setenta y tres, si no me equivoco.

¿Cómo lo sabe?

¿Por las ruedas?

Casi.

Tiene un montón de detallitos.

Sí, he dado con un experto en la materia.

Todos lo somos.

¿Sois inseparables?

Sí.

¿qué están preparando?

Vamos a ir a un rally que dura dos días.

Iremos a albergues, a restaurantes pequeñitos...

¿En serio?

Pensamos visitar a pequeños agricultores,

pequeños y buenos productores...

Tenía que verles.

Cierto.

Puedo darles algunas direcciones.

Yo también he recorrido un poco de mundo...

Voy a echarles un ojo a sus Michelines.

Son geniales.

¿Ese es el logo del club?

Sí.

Tome, aquí tiene uno.

Ay, qué majo. Para mi pequeño Micheline.

Gracias.

Aquí, ¿está centrado?

Genial.

Perfecto, ahora tiene que arrancar,

porque como no lo haga voy a hacer el mayor ridículo de mi vida.

Venga, Micheline. Dalo todo.

Adiós, chicos. Gracias.

Qué casualidad haberlos encontrado.

Ahora vamos a la granja de Gally.

La granja de Gally se sitúa a unos tres kilómetros

al oeste del Palacio de Versalles.

Se considera una dependencia del Gran Trianón.

Os aconsejo que vayáis con los niños

hay talleres pedagógicos de cocina en la granja.

De hecho, cualquiera puede venir a recoger las frutas y verduras

que se cultivan en la granja.

Yo lo hice una vez y os aseguro que merece la pena.

Hemos quedado con Michèl Villemur

una cocinera especialista en cocina histórica

que ha escrito un libro

sobre la cocina en los tiempos de María Antonieta

y que va a hacernos una receta que se llama el "pain perdu".

Desde luego, es un gran contraste

con los gustos sofisticados que tenía María Antonieta.

No nos olvidemos de su famosa frase:

«Si no tienen pan, que coman pasteles».

Pues ya hemos llegado.

Hola, Michèle.

Hola, Julie, ¿cómo está?

Muy bien, qué primaveral.

En honor a María Antonieta.

¿En serio?

Es un vestido de muselina.

Me falta el gorro de Picardía.

Es un traje que solía ponerse.

En el Pequeño Trianón,

cuando paseaba alrededor del lago,

solía llevar un vestidito blanco.

Se dice que ella creó la moda.

Pues yo no voy nada conjuntada con María Antonieta,

pero bueno, por lo menos la camiseta blanca.

Bueno, quieres que hagamos un "pain perdu".

Supongo que tiene relación con María Antonieta

es un tema que conoce bien porque ha escrito un libro.

Es un tema que conozco muy bien.

Estoy segura de que se habría sentado a la mesa

y le habría encantado compartir un "pain perdu".

Está muy segura.

Le habría gustado, estoy completamente convencida.

¿Empezamos?

Voy a empezar quitando un poco la corteza de este pan,

así es mejor.

A continuación, vamos a coger leche y la ponemos a hervir.

Leche entera.

¿Es de la granja de Gally?

Sí, antiguamente las granjas de Gally eran un priorato,

llevan aquí desde el siglo XI.

Luis XIV hizo que ampliaran la granja para hacer una reserva de caza.

Había vacas, caballos, corderos, pollos...

y tanto Luis XV, como Luis XVI,

consumieron productos de la granja Gally.

Tras diez siglos de agricultura,

la granja sigue en activo.

Pero volvamos al tema que nos incumbe.

Se ponen tres buenas vainas de vainilla a infusionar

en la leche que se pone a hervir.

Estas vainas de vainilla son una maravilla.

Aún no se ha deshecho.

Está genial. Me encanta.

En cuanto a los huevos, unos cuatro en total,

hay que batirlos con un poco de azúcar avainillado,

y les añadimos mantequilla fundida,

antes de que Michèle desmigue el pan de yema

con una técnica muy personal.

Vamos a empapar bien la miga de pan.

Podemos escoger cualquier variedad de pan.

Se puede disfrutar mucho con esta receta, es muy simple.

Se puede adaptar al pan que nos sobre.

Hay que empaparlo bien.

Yo hasta meto las manos, obviamente, limpias.

Así, bien empapado.

¿Por qué un colador?

No tiene que absorber todo, ¿no?

Sigo con el mismo proceso hasta que la miga esté blandita.

Así está perfecta.

Tiene que estar empapado, pero tampoco deshecho.

Ahora vamos a echar todo esto en recipientes

que hemos untado previamente de mantequilla,

aunque no es necesario.

Qué curioso, no me imaginaba para nada así el "pain perdu",

pero no solo existe una forma de hacerlo.

Cada uno lo hace a su manera.

Para mí era pan duro en rebanadas, empapado en leche con huevos

y después dorado en la sartén.

Se puede hacer eso.

Pero en el horno está genial.

No se aleja mucho del pudin inglés.

No, no mucho.

El horno a ciento ochenta grados,

aproximadamente treinta minutos.

Treinta minutos.

Mientras dejamos que se dore, apunto la receta.

Para los más golosos, haced como ella,

por cuatrocientos gramos de pan o de pan de yema duros,

cincuenta centilitros de leche, cuatro huevos,

diez centilitros de nata líquida, tres vainas de vainilla,

una cucharada de azúcar moreno,

cincuenta gramos de mantequilla y una pizca de sal.

El plato coge forma tranquilamente.

Michèle estará con nosotros en unas horas al lado del Gran Canal.

De nuevo nos vamos de paseo, pero sin suerte esta vez,

porque la lluvia hace su aparición.

He quedado con Chantal Blondet.

Forma parte de la Sociedad de Amigos del Palacio de Versalles

y nos va a enseñar una receta muy preciada por la corte,

el flan de pejesapo.

El pejesapo es el rape.

Les gustaba mucho el pescado

y se consumía principalmente durante los días de Cuaresma,

que eran más, que en la actualidad.

Hola.

Hola, Chantal.

Hola, Julie, encantada de recibirte.

Muchas gracias.

Tienes una casa preciosa.

Sí, es fantástica.

Está en el corazón de Versalles, muy cerquita del Palacio.

Se ve el campanario de Notre-Dame.

Es verdad.

A los hijos de Francia los bautizaban ahí.

Están en los registros parroquiales.

¿Con los hijos de Francia se refiere a la familia real?

Sí, a los hijos del rey.

El linaje real.

Eso es, el linaje real.

Era su parroquia.

Aquí en Versalles, siempre se habla de la familia real.

Siempre.

Se entra por la cocina, me gusta.

¿Sí?

Bien.

Estoy pelando tomates.

Me voy a poner a ello.

Voy a poner las manos en la masa.

Vamos a hacer un flan de pejesapo.

¿Lo llama así o lo llama rape?

Sí, utilizo su nombre antiguo.

¿Cómo sabe que era una receta que se consumía mucho en esa época?

¿De qué época es?

¿Del siglo XVII o del XVIII?

Del XVII.

Está claro que esta, no es una receta del XVIII.

Sí, eran productos que gustaban mucho entonces.

Sí, es verdad.

Y que usted ha adaptado.

¿Sabía que en el siglo XVIII se comía mucho pescado?

Sí. Sobre todo, en Cuaresma ¿no?

Sí, claro, pero no solo en esos días.

Me han dicho que pertenece a la Sociedad de Amigos de Versalles.

Claro.

¿En qué consiste tu trabajo?

Bueno, la sociedad se creó en mil novecientos siete.

Somos un grupo de amigos,

y nos encargamos de temas relacionados

con la restauración del Palacio.

Ahora mismo, estamos trabajando en un gran proyecto.

De hecho, está relacionado con María Antonieta.

Estamos restaurando la Méridienne,

una pequeña habitación octogonal, preciosa.

Bueno, ahora ya podemos ponerlos.

Es un proyecto muy importante para nuestra sociedad.

Se debe conservar el máximo de pulpa posible.

¿Qué hago con las colas de rape?

Hay que cortarlas en trocitos,

del tamaño de una nuez, más o menos.

Como una nuez.

Como una nuez normal, no como una nuez de Macadamia.

En mi región las nueces son grandes.

No pasa nada si son grandes.

Mire, ¿así está bien?

Perfecto.

El pejesapo se pone a cocer en un caldo de pescado aromático

con cardamomo, hinojo y pimiento picante,

durante diez minutos, para que se escalfe.

Mientras tanto,

yo bato seis huevos con nata fresca y sal.

Es buena.

Sí, muy buena.

Es espesa.

Es nata de verdad.

Ya puede batirla

¿Puedo?

Sí, claro.

Ya puedo relajarme.

Los tomates ya cocinados se filtran con un colador chino

y se añaden a la preparación.

Hay mucha gente que no lo hace,

pero yo le añado un poquito de cayena.

No le tiene miedo a nada, ¿eh?

No, no me asusta nada.

Me parece bien.

Da un poco de dinamismo al plato.

Es el turno de nuestras nueces de pescado,

que tengo que transformar en nuececillas y añadirlas.

Muy bien, ahora le vamos a dar un último toque,

solo para que se emulsione bien.

¿Mezclas el rape con una batidora de huevos?

Sí.

Después, vamos a verter todo esto.

Hay que probar cómo está de sabor.

Deme una cucharilla.

¿Lo pruebo?

Sí.

¿Qué le parece?

Creo que está bien, sí,

pero tienes razón, le iría bien un poquito de sal.

Vale. Venga.

En cambio, el pimiento picante le va muy bien.

Se nota el sabor, pero no demasiado.

No es dominante.

Por eso siempre le pongo un poquito.

Creo que lo realza bastante.

Le da sabor.

No se me había ocurrido lo de la cayena,

yo siempre pongo pimiento de Espelette,

pero es verdad que es un sabor diferente.

¿A qué temperatura va a hacerlo?

Voy a hacerlo a doscientos veinte.

Ah, vaya, bien calentito.

Se hace al "baño maría".

Para hacer los flanes de pejesapo con tomate de Chantal

para unas ocho personas, necesitaremos:

cuatrocientos gramos de tomates muy maduros,

cuatrocientos de colas de rape,

seis huevos,

doscientos cincuenta gramos de nata fresca espesa,

una pizca de pimienta de cayena y un poco de caldo de pescado.

Mientras tanto, voy a volver a los jardines

a ver a Raphaël Masson.

Bien.

¿Lo conoce?

Pues claro, lo conozco muy, muy bien.

Me han dicho que está estudiando

las fiestas que se celebraban en Versalles.

Claro, eran grandes fiestas.

Hubo algunas preciosas, incluso bajo el reinado de Luis XVI.

Como la celebración de su matrimonio. ¿Sabía que duró dos meses?

¿Dos meses de fiesta?

Dos meses de fiesta sin parar.

La pequeña María Antonieta

llegó el dieciséis de mayo por la mañana y la casaron enseguida.

Entonces, empezó la celebración

que duró hasta el catorce de julio de mil setecientos setenta.

Catorce de julio, acuérdate de esta fecha.

Qué ironía.

Ironías de la historia.

Bueno, un beso.

Nos vemos luego en los jardines para el banquete.

Aunque es una palabra que le va un poco grande a nuestro pícnic.

Gracias, Chantal, hasta luego.

Hasta luego.

Cada vez que vengo aquí me siento feliz.

«Allá, todo es orden y belleza, lujo, calma y voluptuosidad».

Estamos al borde del Gran Canal, en el embarcadero.

He quedado con Raphaël Masson,

que es conservador en el Palacio de Versalles,

y especialista en las fiestas reales

que ocurrían aquí desde la época de Luis XIV, hasta...

¡hasta la Revolución!

Hola, Raphaël.

¿Le he hecho esperar mucho?

No, no, para nada.

¿Esas famosas fiestas empezaron con Luis XIV?

Se puede decir que Versalles nace de estas fiestas

que organiza Luis XIV.

Al principio para Luis XIV,

Versalles era una casa de campo.

¿Entonces no se parecía al Palacio de hoy en día?

El palacio se construyó poco a poco

y, efectivamente, podemos imaginar

que la primera fiesta se hizo en un jardín

que no tiene mucho que ver con el que conocemos hoy en día.

Por ejemplo, en aquella fiesta,

el Gran Canal aún no había sido excavado.

Lo excavaron un poco más adelante.

Podemos seguir la evolución de estos jardines

a través de aquellas fiestas,

porque las fiestas, según el antiguo régimen,

eran todo un arte.

Había conciertos, un carrusel,

obras de teatro, un baile, fuegos artificiales.

Había personas que iban disfrazadas de divinidades mitológicas,

que llevaban los enormes platos con montones de carne.

Muy teatral.

Todo estaba teatralizado,

se cenaba... y se recenaba al son de la música de Lully,

que dirigía la orquesta justo detrás,

y había lámparas de araña en las ramas,

así eran sus fiestas.

¿Este desenfreno de fantasía, lujo, y gastos,

no ha contribuido a separar al pueblo de la monarquía?

¿a Versalles del Reino?

En la época de Luis XIV, las fiestas,

salvo por algunas excepciones, son públicas.

Es decir, que mientras que el Rey da una fiesta en Versalles,

los jardines están abiertos.

Todo el mundo las disfrutaba.

Todo el mundo.

Bajo el reinado de Luis XVI

el centro de la diversión, se desplazó al Trianón.

María Antonieta también dio algunas fiestas,

pero eran fiestas bastante más privadas.

Más elitistas.

Eso es. Había un abismo.

Hoy en día,

¿continúa la tradición de las fiestas?

Se habla a menudo de las Grandes Aguas...

Por supuesto están las Grandes Aguas Nocturnas,

que tienen mucho éxito

porque el Palacio abre sus jardines hasta muy tarde,

es decir, hasta que cae la noche,

los bosquecillos se iluminan de un modo muy particular,

gracias a la tecnología moderna,

y siempre se termina con unos fuegos artificiales,

porque en Versalles los fuegos artificiales son una tradición.

Ahora que me ha hecho soñar con esas fiestas,

veo Versalles de una manera diferente.

Voy a pasear por los jardines.

Voy a necesitar bastante tiempo.

Aquí la palabra clave es el espacio.

Uno tiene que tomarse su tiempo.

Se está poniendo feo para el picnic.

No lo había visto venir...

Creo que las sombrillas se van a convertir en paraguas.

Es un verdadero laberinto.

Venga, a la derecha.

Hoy los elementos no están de nuestra parte.

Pero no nos vamos a dejar abatir

y vamos a reunirnos con nuestros amigos al lado del estanque

con forma de herradura, a la orilla del Gran Trianón,

donde hemos puesto la mesa para nuestra comida.

Hola a todos.

Hola.

Hola Julie, ¿qué tal?

No lo están pasando nada mal.

No, claro que no.

Tengo algún problemilla con el viento.

Gracias.

Con permiso, Julie.

Por supuesto.

Que llueva no significa que no vayamos a celebrar esto.

Pero bueno,

¿han sacado esto de las cuevas del Palacio?

Ha sido Philippe.

Es un "tour du pin".

Es fantástico.

A ver qué le parece.

Es un regalo suntuoso.

Vaya, mientras bebemos estamos rodeados de historia.

En el siglo XVIII, el vino no se servía en la mesa.

El criado que estaba detrás,

iba a la mesa auxiliar a buscar una bandejita

en la que estaban los vasos y las garrafas con vino y agua,

para hacer la mezcla.

¿Se mezclaba con agua?

A menudo tomaban con agua.

¿Por qué?

Porque no era tal y como lo conocemos hoy en día.

Estamos intentando acercarnos

lo máximo posible a las comidas en tiempos de Luis XIV o Luis XVI

y de un plumazo también tenemos vino mezclado con agua.

Un vaso de agua, por favor

¿Mezclado con vino?

No. No, no.

Yo voy a probar el flan de pejesapo.

Está bueno.

Muy sabroso.

Tu flan está delicioso, Chantal.

Por cierto, no hemos hablado de Vatel,

el inventor de la crema chantillí.

El pobre Vatel se suicidó porque no llegó a tiempo el pescado

que encargó para agasajar al Rey Sol.

Ay, la presión.

¡Menuda presión!

Yo creo que ese era el menor de sus problemas,

siendo cocinero...

No, pero, de verdad,

Bueno, si tú lo dices.

¿Seguís teniendo hambre?

Mira, los pajaritos de María Antonieta.

Yo quería dar las gracias a Philippe ,

porque ha conseguido la hazaña

de servirnos las codornices con guisantes del huerto,

a pesar de las condiciones atmosféricas.

Aquí estamos acostumbrados a los picnics contra viento y marea,

así que todo debería ir bien.

Cerrad los ojos y saboread.

Está muy bueno.

Este chico es un portento.

Muy rico.

El buen jardinero es un buen cocinero.

No diga eso, porque Alain me ha dicho que no era muy cocinillas.

Y estos guisantes tempranos,

¿aquí siempre han gustado las verduras tempranas?

En la segunda mitad del siglo XVII

las verduras tempranas estaban de moda en la corte,

También se empezó a comer tomillo y albahaca,

en vez de las cosas exóticas que preferían antes

porque evocaban el paraíso.

Las piñas eran tan caras,

que algunos hasta las alquilaban, para presumir

y las metían en la cesta para que todos las vieran.

Estoy empapada.

Echo de menos el sol.

Os propongo que probéis el "pain perdu" de Michèle.

Es un placer volver a trabajar el pan

porque es un alimento muy simbólico.

Estoy segura de que a María Antonieta le encantaba.

Está muy bueno.

De todos modos yo quería felicitar a Olivier,

porque ha conseguido hacer que las fuentes de Versalles

lluevan sobre nuestro picnic, así como si nada.

De verdad, aquí falta un poco de música.

Al final de la comida

o podemos cantar

Bueno, estamos tan mojados

que podríamos saltar al Gran Canal, no habría mucha diferencia.

Después de este picnic extremadamente agradable

aunque también lluvioso,

nosotros nos vamos ya.

Es verdad que hemos tenido picnics apocalípticos,

pero como este, ninguno.

De todos modos hemos disfrutado de la hospitalidad,

del placer de estar juntos,

y de descubrir y transmitir recetas históricas.

Espero que las hagáis en casa,

y que vengáis a visitar el Palacio de Versalles.

Y yo, pues me voy a buscar a mi Micheline,

que me espera a unos siete kilómetros y medio,

a la entrada del Palacio.

Os recuerdo que la capota de Micheline tiene un boquete...

Mirad cómo estoy.

Adiós.

Hola y bienvenidos a "Las recetas"...

Espera una en vertical

Le ha pasado alguna vez eso de estar paseando

se ha soltado

llegamos

Que suerte haberme encontrado al club Peugeot

Tengo un mecánico

Las recetas de Julie - Versalles

49:00 13 abr 2021

Versalles, declarado monumento Patrimonio de la Humanidad. Muchas personas anónimas nos relatan por sus conocimientos el arte de banquetes, fiestas y celebraciones reales en la época de Mª Antonieta y tres recetas: "Sopa de pichones con guisantes", "Pain perdu" y "Flan de pejesapo con tomate".

Contenido disponible hasta el 30 de diciembre de 2023.

Versalles, declarado monumento Patrimonio de la Humanidad. Muchas personas anónimas nos relatan por sus conocimientos el arte de banquetes, fiestas y celebraciones reales en la época de Mª Antonieta y tres recetas: "Sopa de pichones con guisantes", "Pain perdu" y "Flan de pejesapo con tomate".

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  • Cataluña del Norte

    Cataluña del Norte

    52:10 pasado viernes

    52:10 pasado viernes Julie está en la provincia de Roussillon, también llamado Cataluña Norte. Ofrececiendo una variedad de paisajes, tenemos mar y montaña. Largas playas y relieves pirenaicos como Canigó. Julie comienza su viaje saludando a unos pescadores, siendo Ives Rouge quien le cuenta el tipo de pescado que hay y Jean Claude Pons, con quien se va a pescar anguilas. Está en Eus, donde con Michel y Bénédicte Bachès, hermanos arboricultores, le muestran los diferentes tipos de cítricos que existen. Después Jean Bausili, Guia de Eus, le enseña la ciudad. Con Iréne Rieu, va a hacer "Pintada catalana". Le sugieren que visite el Taller del Granate en Perpignan, y visita a Maxime-Ja Creuzet-Romeu, Joyero. Después descubrimos otra receta con Thérèse Blanqué en Espira de l'Agly, "los Bunyetes" (especie de buñuelos). Visitamos la Fábrica de Vermout Byrrh, donde Nicole González cuenta desde cuando se hace. Finalmente nos dirigimos a Saint Nazaire, donde celebraremos el banquete y donde con Corine Payure haremos "la Ollada". Contenido disponible hasta el 30 de diciembre de 2023.

  • El Bearn

    El Bearn

    51:45 pasado jueves

    51:45 pasado jueves Julie está en El Bearn, en la zona Vasco francesa, empezamos en Navarrenx, en la capital del salmón. Nos vamos al Gave d'Olon, donde más salmones hay. Estamos con Jean Pierre Casamayou, Pierre y Hervé que nos van a preparar un aperitivo de Salmón ahumado y nos cuentan como lo hacen de forma artesanal. Nos vamos a Asasp-Arros, con Olivier Maurin, ganadero de cerdos gastones y cordero lechal. Hacen matanza y preparan "Morcilla con manzana". Luego nos vamos a Arzacq, para descubrir el Jamón de Bayona.Nos lo cuenta Bertrand Ecomard, Director de la Casa del Jamón de Bayona. Seguimos viaje hacia Scount, donde Henri Combret, nos hará una receta inventada por él: "Pierna de cordero con salsa Olonoresa con habichuelas". Ahora seguimos a Oloron Saint Marie, donde Serge Marticorena, nos cuenta cómo se hacen las típicas "boinas de Bearn", adoptadas por los vascos. Seguimos 3 km. donde está Moumour, siendo Laurent Nederlof, quien hará "Croquetas de pato confitado" en el Castillo de Lamothe y donde será el banquete. Contenido disponible hasta el 30 de diciembre de 2023.

  • La tierra Mentonasca

    La tierra Mentonasca

    50:50 pasado miércoles

    50:50 pasado miércoles Julie está en la Villa María Serena, neoclásica, en Menton, frontera con Italia, con Michel Imbert, para contarle la historia de Menton. Las primeras paredes de la ciudad de Menton fueron erigidas en el siglo XIII. La ciudad se llenó de visitantes gracias a la llegada del ferrocarril, de plátanos y limones. Visitamos el casco antiguo, incluida la Basílica de San Miguel. Vamos a casa de Denise Moïsio, para hacer "Pecho de ternera relleno". Paseamos por la ciudad ya que se celebra el homenaje al limón,Stephanie Pérez, nos lo cuenta. En la parte alta de Menton, el Citricultor, Laurent Gannac nos cuenta la variedad de limones que hay. Nos dirigimos ahora a Castillon, donde Jean Marc Jouneau preparará los "barbajuans (raviolis) rellenos de requesón". A la mañana siguiente visitamos los Jardines de la Serre de la Madone y Franck Roturier nos cuenta las plantas que hay, incluida la "sophora toromiro" a punto de su extinción. Nos dirigimos a la Colline de Garavan, donde haremos "sardinas rellenas" y el banquete. Contenido disponible hasta el 30 de diciembre de 2023.

  • 52:09 pasado martes Estamos en la Costa Azul y entre Marsella y Martigues, encontramos tres recetas que nos queremos que desaparezcan, la "Galinette", (pescado de invierno) "Estofado de tripas de atún" y "Sopa de Favouilles" (cangrejos). Contenido disponible hasta el 30 de diciembre de 2023.

  • El Perigord

    El Perigord

    52:37 pasado lunes

    52:37 pasado lunes Julie vuelve al Perigord, en esta ocasión al Púrpura. Estamos en Saint-Alvère, conocido por su mercado de trufas, se dividen en categorías, según nos cuenta Patrick Maxime, Comisario Principal. Se le hace su control y luego se abren las puertas para la venta a la gente. Buscamos a Christine Bencharel, con quien haremos "Tourin de ajo y acedera" en Berberac. Seguimos camino hacia Fouleix donde visitamos la granja de la Familia Lambert, hacen policultivo y dado que tiene vacas y ovejas, la han convertido en una Granja Escuela. Van a recoger "Salsifíes" con Ludivine,su hija; se consume la raíz. Vuelve hacia Berberac, hacia Beaux, donde hemos quedado con Christiane Guillot, para hacer "Pastel de pollo y salsifíes". Ahora vamos a los Jardines de Marqueyssac, donde Jean Le Mooussu, uno de sus jardineros, nos cuenta los caminos asimétricos que hay. Al día siguiente se va a las Bastidas, en Le Bugue, donde Francette Bounichou, nos hará un postre de Calabaza llamado "Millas" y donde se celebra el banquete. Contenido disponible hasta el 30 de diciembre de 2023.

  • Val Thorens

    Val Thorens

    51:22 07 may 2021

    51:22 07 may 2021 Estamos sobrevolando los Alpes y pasamos por el Mont Blanc. Julie está en el Valle de Belleville, a la entrada del Macizo de Vanoise. Tiene tres Valles con sus centros turísticos, Saint-Martin, Les Menuires y Val-Thorens, para los deportes de invierno. Jean Sulpice, un Chef con dos estrellas Michelín, nos dará la receta en el refugio de "Riñones de ternera con café y génépi". Arnaud Gordini y Joseline Jean Blannos cuentan cómo hacen el abastecimiento en la montaña . Ahora visitamos a Kathy Chapuis que hará "Napolitanas de chocolate". Conocimos a Bruno y Thierry, queseros, y a Gaston y Pierre, uno canta y otro, toca el acordeón. Nos dan a probar el "paillasse". El valle ofrece diversión con las tirolinas, y Xavier Blond, campeón de biatlón, nos cuenta como se hizo famoso este deporte. Volvemos a Val-Thorens donde Jean Pierre Barolo nos hará una receta lapona, "Reno con crèpes de queso". Conocimos a Camile Rey de la Sociedad de Guías del Valle, quien llevará un picoteo al Restaurante de Jean Sulpice. Contenido disponible hasta el 30 de diciembre de 2023.

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    Las recetas de Navidad

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    57:36 06 may 2021 Julie compara la cocina tradicional con las técnicas de la nueva cocina,para ello, se ha rodeado del chef Thierry Marx,especialista en gastronomía molecular y de Rafhaël Haumont, Investigador en física y química,con una estrella Michelín. Contenido disponible hasta el 30 de diciembre de 2023.

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    El cabo corso

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    52:12 05 may 2021 Julie está en Córcega. En la zona de Centuri, tierra de calas salvajes, pueblos de pescadores, castañas, cidras y botarga y tres recetas corsas: "Las castañás", "El pasticettu di rizu" (buñuelos de arroz con salsa de carne con verduras y aceitunas)y "Mujol a la Bastiana y espaguetis con botarga". Contenido disponible hasta el 30 de diciembre de 2023.

  • El valle de Les Baux

    El valle de Les Baux

    52:32 04 may 2021

    52:32 04 may 2021 En el valle de Les Baux, en los Alpilles, Julie comienza este nuevo viaje. Es la Provenza interior, el país de los escritores Daudet y Mistral. Contenido disponible hasta el 30 de diciembre de 2023.

  • 52:45 03 may 2021 Mientras los parisinos aún duermen, Julie va al Mercado Internacional de Rungis, donde en sus diferentes pabellones se abastece a toda Francia. Haremos tres recetas "Carrillada de cerdo a la sidra", "Lomos de bacalao con chorizo y salsa vírgen" y "Yuzu con fruta de la pasión con torta crujiente". Contenido disponible hasta el 30 de diciembre de 2023.

  • La Saintonge

    La Saintonge

    52:13 30 abr 2021

    52:13 30 abr 2021 En la zona de La Saintonge, estamos en Charente Marítimo, donde Christian Haury, pescador aficionado nos cuenta el tipo de peces que hay. De seguido, con Lisette Boutin, hacemos "Cagouilles a la charentaise" (caracoles). Seguimos y visitamos a Joan Brisson, Vitinicultor, y con una gran plantación de Bambú y variedades; también hacen coñac y Pinaud. Pescamos cangrejos de río al lado de Taillebourf, con Morgan Jeroullé, guía de pesca. A la mañana siguiente visitamos las vacas de Charente y Denis Roguier, Productor de Mantequilla, nos cuenta cómo la hacen. Seguimos camino a Saint Jean d'Angely, para hacer con Philippe Grindet, "Piqthiu" un estofado de cerdo llamado "Gigouri". Visitamos la Confitería La Rosiere, donde Anne Gimard, confitera, nos cuenta lo que es el "bois-cassé"; también visitamos a un productor de angélica, Jean François Caleau, quien nos relata como la producen y usos. Por último, vamos a casa de Michèle Frappier en Saint Denis du Pin, donde haremos el "Pastel Charentés con angélica". Contenido disponible hasta el 30 de diciembre de 2023.

  • A orillas del Marne

    A orillas del Marne

    53:10 29 abr 2021

    53:10 29 abr 2021 Julie está en el sureste de París, a orillas del Marne. Entorno verde que ha inspirado a pintores, escritores y cantantes. Los merenderos son símbolos del lugar, que dieron lugar a las recetas familiares al sonido del acordeón. Marne es el río más largo de Francia, y en Nogent, junto con Mattieu Chapron, remamos por el río. Ahora va a la Île de la Beauteux y con Brigitte de Compreignac hace "Conejo con uvas"; después va a ver a Philippe Jouvin, Vitinicultor sobre todo del Vino blanco de Nogent. Después se dirige a la comunidad italiana, para hacer con Fabrice Masera, "La zuppa inglese". Sigue rumbo al Puerto de Joanville donde tomar un aperitivo con Elise, que es la propietaria de la embarcación más antigua del puerto. Luego va a Perreux, para hacer con Christine de Klezk y Michelle, su madre, "Ternera a la marinera con anchoas". Visita también en Favières, la granja "Trente Arpents, Fábrica de queso Brie de Meaux. El banquete se celebra en el Merendero más antiguo "el Martin Pescador Contenido disponible hasta el 30 de diciembre de 2023.

  • La Corrèze

    La Corrèze

    51:53 28 abr 2021

    51:53 28 abr 2021 Estamos en la Corrèze, en el pueblo de Curemonte, popular por sus tres castillos medievales e iglesias románicas. En Corrèze, el paisaje es de maderas de brezo y nogales. Visitamos a David Bon, productor de nueces, quien nos cuenta el proceso de maduración y cómo se recolectan. Su hermana Karine Bon, nos dará la receta de "Magret de pato con costra de nuez". Volvemos a Brive-La-Gaillarde para visitar la destiladora Denoix, donde su nieta Sylvie, es quien lo lleva ahora. Nos dirigimos a Domaine de Salagnac, donde Apolline Terrier y su madre, Marie Clause, diseñaron una casa en el bosque completamente integrada en el entorno. Al día siguiente, Julie va a Brain donde Michele Leymart, le enseñará a hacer los "Crépes de antaño". Visitamos también una cantera de pizarra, propia de la región, y donde Jean François Bugeat, nos relata cómo la trabajan. Nos dirigimos más al sur, lleno de terneras, y donde Laurence Salvant, agricultora, nos enseñará a hacer "Aleta de ternera rellena". Contenido disponible hasta el 30 de diciembre de 2023.

  • El Borbonés

    El Borbonés

    52:11 27 abr 2021

    52:11 27 abr 2021 Hoy iremos desde Vichy a Moulins a través de Noyant-d'Allier y Charroux. Julie descubrirá los castillos de Allier desde un avión de madera, gracias a Daniel Touzard.Tierra de los Borbones, Bourbonnais refleja la historia de esta provincia. Vamos a descubrir "el pastel de patata" de Lucien Colbert, después vamos a Charroux, donde Simone Maenner y su hijo Oliver, son productores de mostaza y donde se sigue haciendo a la antigua usanza.Después haremos con Hubert Deveaux, algo muy borbonés "el pato a la salsa duchambais". Vamos a Allier donde visitamos la zona de los vietnamitas, la Comunidad budista. Y seguimos camino hacia Moulins, parando en Marlicone, donde Arnaud Delbar, viverista, (vivero, huerto y jardín) nos cuenta las variedades de fruta que hacen. Paramos en Vichy para visitar el Balneario y Termas, siendo Jean Luc Sicot el Director, quien nos acompaña. Luego se dirige a Moulins para hacer "la picansaña" de Françoise, pastel con peras típicas de Bourbonnais. Finalmente el Banquete será en Besson. Contenido disponible hasta el 30 de diciembre de 2023.

  • La Bahía de San Brieuc

    La Bahía de San Brieuc

    52:38 26 abr 2021

    52:38 26 abr 2021 La bahía de Saint Brieuc, situada en Côtes-d'Armor en Bretaña, es la bahía más grande de Francia. Las Siete Islas forman la reserva ornitológica más grande de Francia,así como de vieiras, almejas y alcachofas. Haremos "Judías de Paimpol a los tres pescados", "Almejas a la marinera" y "Farz Bretón" Contenido disponible hasta el 30 de diciembre de 2023.

  • La Drôme Provenzal

    La Drôme Provenzal

    52:27 23 abr 2021

    52:27 23 abr 2021 Estamos en la zona de La Drôme Provenzal, lleno de lavanda, olivares, viñas, almendros y robles truferos. Además hay queso de cabra, pintadas, y hermosos jardines y castillos. Las recetas son: "Grantén con queso de cabra" (o llamados "Lasagnetts"), "Pintada rellena" y "Crocante de almendras". Contenido disponible hasta el 30 de diciembre de 2023.

  • 51:30 22 abr 2021 Es una inmersión en el mundo de uno de los personajes más emblemáticos de la literatura francesa al que Julie nos invita esta semana, para descubrir al Comisario Maigret y su creador, Georges Simenon. Para el banquete: pastel de arroz al fricandó y luego al pollo «bonne femme». Contenido disponible hasta el 22 de mayo de 2021.

  • 52:30 21 abr 2021 Hoy en Las recetas de Julie será una mujer quien nos servirá de guía, una mujer de letras cuyo espíritu vivaz, brillante, impertinente, libre y divertido, ha sobrevivido al paso del tiempo gracias a su correspondencia. Se trata de la marquesa de Sévigné. Contenido disponible hasta el 21 de mayo de 2021.

  • La mesa de Marcel Pagnol

    La mesa de Marcel Pagnol

    52:43 20 abr 2021

    52:43 20 abr 2021 Julie nos redescubre a Marcel Pagnol. Julie viaja a las colinas provenzales, al pie del Garlabán que inspiró toda la obra de este novelista, dramaturgo y cineasta con mucho talento. La comida está omnipresente en su obra: el guiso de pulpo, la bullabesa de Marius, la brocheta de zorzal, las navettes... Contenido disponible hasta el 20 de mayo de 2021.

  • 53:08 19 abr 2021 Julie nos invita a descubrir un país imaginario, Rabelasia, un país de buena comida, vinos fáciles de beber y una cultura alegre que se sitúa en torno a los lugares donde nació y vivió a finales del siglo XV François Rabelais, en Indre y Loira. Contenido disponible hasta el 19 de mayo de 2021.

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