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La Sala. Guggenheim - Guggenheim 2020: Ligya Clark - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

El Museo Guggenheim Bilbao

presenta "Lygia Clark.

La pintura como un campo experimental,

1948-1958".

Una exposición dedicada a repasar la obra

de una de las artistas más influyentes de la vanguardia

brasileña,

Lygia Clark.

Junto a su trabajo figurativo inicial,

esta muestra reúne pinturas

de las principales series de sus años de formación.

En esta etapa crucial,

la artista brasileña experimentaba entre la figuración

y la abstracción para articular el lenguaje visual

que definiría en sus posteriores trabajos.

Lygia Clark es una artista icónica de la vanguardia de Brasil

de la segunda mitad del siglo XX

y tenemos la gran ocasión de tener aquí la muestra

de sus primeros años dedicado a la obra de Lygia Clark

entre el 48 y el 58,

durante el centenario del nacimiento de la artista.

Que es gran ocasión para nosotros, no solamente el museo,

pero para celebrar a esta artista icónica,

gran figura en el arte brasilero.

-La exposición se ha centrado en la década quizá

más desconocida de la larga trayectoria de esta artista.

Su primera década,

una década en la cual esta artista en sus años de formación

y experimentación entre la figuración y la abstracción,

articulando un poderoso lenguaje visual que después va a definir

su crear sus creaciones a lo largo del resto de su carrera

como digo, fue una carrera dilatada.

(Música)

La muestra está dividida en tres secciones históricas:

primeros años,

que recoge las obras creadas desde 1948 a 1952.

Abstracción geométrica,

con trabajos que datan desde 1953 a 1956,

y variación de la forma,

modulando el espacio con obras de 1957 y 1958.

Lygia Clark, nacida en Belo Horizonte en el año 1920,

se integró en el ambiente artístico de Río de Janeiro

cuando empezó a formarse

con los artistas brasileños Roberto Burle Marx

y Zélia Ferreira Salgado.

Esta artista autodidacta abordó temas tradicionales

como el retrato,

el paisaje o el bodegón en obras que ilustran el temprano

tratamiento de la línea,

la forma,

el color y el espacio

y que definirían sus creaciones posteriores.

Lo que yo les quería mostrar aquí son cómo ella

empezó no solamente a través de su pintura,

pero también de sus dibujos

con representaciones muy tradicionales.

El interior de su taller, por ejemplo,

con marco original de la época,

el paisaje industrial,

como podemos ver aquí,

y también si voltean a esta pared podemos ver los dibujos

que ella estaba haciendo en esta época, dibujos en pastel,

dibujos al carboncillo

y aquí podemos entender muy perfectamente

cómo ella ha pensado.

En 1950 Clark viajó a París,

donde continuó su formación hasta 1952

con los artistas modernos Fernand Léger y Árpád Szenes.

Durante su corta estancia en la ciudad siguió desarrollando

su enfoque de la abstracción.

Justamente cuando Lygia está en París,

Pablo Palazuelo, el gran artista español,

está en París en estos años de los principios de los 50,

entonces encaja con el viaje de Lygia Clark en este momento

y Palazuelo está exhibiendo con la galería Denise René,

una galería muy conocida en París, donde ella,

en este momento preciso,

está mostrando el arte internacional

con un enfoque al arte abstracto geométrico.

Y también está pudiendo mostrar obras de otros

artistas latinoamericanos

como Jesús Soto, como Alejandro Otero, Carlos Cruz Díez.

Entonces, ciertamente, cuando Lygia Clarke estaba en París

en este momento estudiando con Léger y con Árpád Szenes,

es muy probablemente que ella vio

también las obras de Pablo Palazuelo.

Ella está absorbiendo el arte internacional,

está absorbiendo el arte abstracto europeo

y se puede ver muy claramente en sus pinturas de la época,

especialmente en sus pinturas,

donde tiene la vinculación entre la figuración

y la abstracción,

como la pintura de "El violonchelista"

que tenemos aquí presente en la muestra.

Es un momento muy importante para la artista.

Podemos ver por primera vez ya en el año 51,

estando en París,

absorbiendo la abstracción europea,

cómo la abstracción es evidente.

Aquí podemos ver no solamente la influencia de Léger,

pero también podemos ver cubismo,

podemos ver lo que ella está absorbiendo durante esta estadía

de dos años en París.

En esta sala destacan también las pinturas

y dibujos con elementos arquitectónicos

y las composiciones de geometrías prismáticas

y formas triangulares.

También durante este período ella está tratándose

de composiciones abstractas,

de composiciones con tono arquitectónico,

con elementos arquitectónicos,

no solamente dibujos de grafito sobre el papel,

pero también de las pinturas

de óleo sobre lienzo.

Y aquí uno puede ver muy claramente esa influencia

de sus mentores.

No solamente Burle Marx, pero también Léger.

En 1952,

Lygia Clark celebró su primera exposición titulada

'L. Clark-Ribeiro' en el Institut Endoplastique de París.

Allí presentó sus primeros experimentos con la abstracción

y las formas constructivas en trabajos bidimensionales,

algunos de ellos presentes en esta muestra.

Pero no fue hasta regresar a Brasil

a finales de ese mismo año,

cuando la artista tuvo su primera muestra en solitario

y se unió al colectivo vanguardista denominado Grupo Frente.

Este grupo absorbía las ideologías del arte concreto europeo,

alejándose del naturalismo y la figuración

que predominaban en la modernidad brasileña de la época.

Ella regresa en un momento

de una escena artística bien movida.

Tenemos aquí el arte concreto que ha venido de Europa,

Suramérica, Brasil.

Lygia Clark llega y la manera de que los artistas de la época

tratan el arte concreto es a través de la abstracción geométrica

y ella, junto con sus contemporáneos

Hélio Oiticica, Lygia Pape, Iván Serpa, Aluísio Carvão,

forman este grupo que se llama Grupo Frente.

Con este grupo se dedican estrictamente

a la representación de la abstracción geométrica.

En solamente unos cuantos años,

ella va de la representación figurativa del retrato,

del paisaje muy tradicional,

y llega aquí a una composición completamente abstracta,

donde le da ella prioridad a los objetos, a las estructuras,

a la geometría, al cromatismo y a una paleta bien colorida.

Es importante notar aquí también

que ella escribe sobre su influencia de Mondrian.

Fue algo para ella muy importante.

Lo descubre en este momento y podemos

también ver esos elementos, ¿no?

Uno puede pensar de la pintura de Mondrian

en "Broadway Boogie-Woogie"

y aquí lo que me gusta ver aquí

es que ese es el "Broadway Boogie-Woogie" pero tropical.

Es algo muy importante para ella.

En esta sección se exponen series importantes

que impulsaron al artista a cuestionar las convenciones

espaciales del plano,

como podemos ver en la obra "Rompiendo el marco"

en la que desarrolla

lo que llamó la línea orgánica o el vacío físico que se crea

cuando dos figuras coexisten sin llegar a tocarse.

Es un intento también por borrar la frontera entre lo exterior

y lo interior, entre obra y espectador.

Ella quiere ver cómo ella puede convertir esa pintura

a un objeto concreto.

En este momento,

ella escribe en sus diarios de una investigación de la línea

orgánica.

La línea orgánica

es ese espacio vacío que se crea

cuando dos paneles se juntan

pero no llegan a tocar la línea orgánica,

para ella, la línea del vacío,

la línea que se ha creado entre estas dos estructuras,

esas superficies, es para unir el espacio externo.

Nuestro espacio externo de aquí al espacio

de la pintura, al espacio interno,

entonces así nosotros podemos unirnos

y acercarnos a la obra

a través de esta línea orgánica y salir otra vez.

La artista planteaba la pintura

como un campo experimental,

expresión que utilizó en una conferencia clave

que dictó en 1956 en la Escuela Nacional de Arquitectura

en Belo Horizonte.

En esta conferencia,

Clark habló de la unión entre la arquitectura y el arte.

En este momento, en el 55, ella hace sus maquetas,

tres maquetas, que fue la primera vez.

La tenemos aquí todas presentes en esta muestra tan histórica

y aquí podemos ver cómo ella ha aplicado

lo que ella ha estudiado en estos últimos años,

de cómo ella está dejando la pintura del lienzo

y lo está aplicando como una pintura mural.

Aquí podemos ver muy claramente la influencia del Léger,

Léger en 1920 crea sus murales vivos

y aquí ella toma esos elementos.

¿Y qué es lo que hace?

En vez de tener la pintura en un cuadro colgado en la pared,

la pintura se convierte en la pared.

Es unificación total.

Las líneas y los elementos

se conectan a las líneas

de las puertas, de las ventanas, del piso,

hasta ella misma ha hecho su propio mueble.

Reconocida como artista emergente,

Clark comenzó a participar en importantes exposiciones

colectivas regionales

como la Bienal de São Paulo de 1957,

donde pudieron verse también las obras del escultor

vasco Jorge Oteiza.

Jorge Oteiza,

que también participó en la Bienal de São Paulo en 1957.

Actualmente ganó el Premio Internacional de Escultura

y ciertamente Lygia Clark lo vio,

porque la Bienal de São Paulo era un evento internacional

donde el arte de Europa,

de los Estados Unidos, hasta del mismo Suramérica,

venían a São Paulo para participar en esta muestra

de gran escala para la audiencia brasilera.

Ciertamente,

Lygia Clark pudo ver la obra de Oteiza en la Bienal

y que podemos también entender esa vinculación entre las esculturas

de Oteiza con las esculturas de Lygia Clark

que evidentemente empieza a hacer en 1960.

A finales de la década de 1950,

las preocupaciones estéticas y filosóficas de Clark

confluyeron con las del neoconcretismo.

Este movimiento artístico brasileño creado en 1959,

cuyo manifiesto fue escrito

por el gran poeta brasileño Ferreira Gullar

y firmado por Clark, entre otros artistas,

rechazaba la naturaleza impersonal

y objetiva de la abstracción concreta.

Bajo los auspicios de la fenomenología,

Gullar buscó repensar el concretismo

privilegiando la experiencia y la expresión,

en lugar de la conceptualización a priori

y la interpretación teórica,

al centrarse en el más allá del marco

que postuló el trabajo de Clark,

el poeta reflexionó sobre una crisis de medios

que articuló en 1959 a través

del concepto de un no objeto que señaló los límites

y las convenciones de la pintura y la escultura.

En un trabajo que eliminó el marco y la base,

Gullar identificó un nuevo sentido de significado,

un nuevo modo de interacción participativa

y una nueva relación con el espacio de la vida cotidiana.

Hacia finales de la década de 1950,

Clark emprendió una minuciosa

y metódica investigación sobre la forma pictórica,

creando una serie de grandes composiciones monocromáticas

a base de planos positivos y negativos.

Su análisis de la forma lineal en un espacio multidimensional

pretendería en última instancia

manipular y deformar la geometría del plano.

En esta sección de la muestra se exponen tres importantes series

de obras bidimensionales

creadas en 1957 y 1958.

Planos en superficies moduladas,

espacios modulados y superficies moduladas.

Estas piezas, algunas de las cuales se expusieron

en la Bienal de Venecia de 1968,

muestran la capacidad de la artista para concebir

una diversidad de configuraciones lineales en serie

compuestas por formas geométricas en blanco y negro.

Además, se incluye aquí una selección de collages

que exploran la mutabilidad de la línea,

el color y el espacio generado mediante líneas entrecruzadas

y contrastes cromáticos.

Para ella es muy importante este uso

de una paleta monocromática,

porque se puede entender mejor

su análisis del espacio abstracto.

Es un sistema muy analítico,

casi una obsesión de ella que lo hace muy sistemáticamente

a través de sus collages,

que también tenemos presente en la muestra y sus pinturas.

Las pinturas en sí ya no son pinturas,

sino se convierten en objetos concretos.

Los neoconcretistas concebían sus obras como algo

a medio camino entre el arte y la vida

y como experiencias en la esfera pública,

en estos últimos años de la década de los 1950,

Clark creó obras tridimensionales que fomentaban

la participación activa del espectador en la obra de arte.

Estas obras escultóricas funcionan

como un puente a su fase neoconcreta.

Después del 1959,

Clark abandonará la pintura

y se dedicará a sus esculturas interactivas

y sus acciones participativas.

Y terminamos aquí con esta pintura

que se llama "Contra relieve" 58-59.

A través de esta investigación

que ella ha estado haciendo en estos últimos años,

ella entonces empieza y dice:

"Bueno, es que mi pintura ahora es más escultórica.

Ya no es una pintura tradicional".

Pueden apreciar cómo la pintura ya no es un plano,

sino son tres.

Los visitantes dispondrán también

de información complementaria sobre la artista

en uno de los espacios educativos del museo.

Este espacio sirve para contextualizar

el escenario artístico latinoamericano entre las décadas

de 1940 y 1950

y recoge el pionero papel de Clark

en el desarrollo de la investigación

y experimentación entre cuerpo y mente.

El espacio didáctico

de esta exposición

tiene un título muy sugerente

que es "El mundo de Lygia Clark".

A partir de 1970,

Lygia Clark amplió su interés

por el cuerpo a través del psicoanálisis.

Así comenzó a generar lo que ella llamaba

su práctica de psicoterapeuta,

también con profesionales.

Generaba y creaba situaciones y sesiones

con obras u objetos artísticos

y sesiones de grupos de personas reducidos,

en los cuales se llevaban a cabo una serie de prácticas

en las cuales los participantes

adquirían una mayor consciencia de su mundo interior

y de su propia corporalidad.

(Música)

Ella solamente pudo llegar

a este momento a través de todo el recorrido

que ella ha pasado, ¿no?

Su viaje a París,

de ir a Europa y traer lo que aprendió

de la abstracción europea a su país natal.

Lygia Clark,

una artista imprescindible del panorama latinoamericano

de posguerra,

se dedicó al arte sin poseer una formación específica.

Aun así,

redefinió la pintura al ampliar

los límites de la pintura tradicional,

lo que influyó en sus trabajos posteriores.

Esta exposición brinda un panorama esencial de la primera

década de su carrera artística,

la época en la que Lygia Clark revolucionó por completo

el panorama artístico de Latinoamérica.

(Música)

(Música)

Presentamos esta primavera

"7 Fragmentos para Georges Méliès",

una instalación de William Kentridge.

Kentridge nos ha enseñado a ver de alguna manera el dibujo

como si fuera nuevo.

Nos ha enseñado a repensar la imagen cinematográfica

pero también la animación

y ha creado una especie de realismo mágico con su trabajo.

La instalación consta de nueve pantallas,

en realidad son tres obras:

"7 Fragmentos para Georges Méliès" da título a la muestra;

"Day for night", "Día por noche";

y "Viaje a la Luna".

Se articulan en torno a un tema común: la figura de Georges Méliès,

es un pionero del cine y de los efectos especiales,

y alguien que aparece casi como un alma tutelar

más que como un personaje.

En esta pieza o en estas piezas,

la escena al completo tiene lugar

en el estudio del artista, el estudio de Kentridge.

Se puede pensar que el estudio es un microcosmos y que el artista

encarna a sus maestros en el estudio,

en ese momento ritualizado del trabajo en el estudio.

Es un ritual que consiste en beber café, en el periódico,

en hacer un dibujo a carboncillo sobre la hoja de periódico

y romperla.

Hay una identidad muy fuerte entre el trazar algo nuevo,

un dibujo nuevo y borrar el dibujo ya existente.

Y ese borrar es un acto creativo y ese trazar también,

mancha, se expande, ennegrece...

Hay una parte muy cómica

y muy misteriosa que es esta plaga de hormigas en el estudio,

porque al ver que entran hormigas empieza a ponerle

recorridos de azúcar,

a dibujar para ellas y para que ellas

se convirtiesen luego en el dibujo en las mesas, en las superficies.

Y hay una relación muy particular con la figura

de la modelo, de esa amante platónica del artista

que aparece en ciertos momentos.

El uso de la animación

del "stop motion" y de la imagen en movimiento

permite precisamente a Kentridge

crear un circuito de acciones en el cual no hay positivo

ni negativo, sino que todas son positivas,

todas se van encadenando y van generando nuevos momentos.

(Música)

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17 may 2020

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