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Para todos los públicos La Paisana - Zahara de la Sierra - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

"Hola, soy Eva Hache y no,

no tengo pueblo, pero me encantaría. Salir al fresco, tener pandilla,

saludar a todos por el apodo, sentirme como en casa

en todos los rincones. Ser de pueblo mola.

Así que agarro el coche, el micro y a 'paisanear' que me voy".

(Continúa la música)

"Hoy viajo hacia el sur.

Voy a Zahara de la Sierra,

un pueblo de la provincia de Cádiz con 1400 paisanos.

Aquí me pasaré 48 horas".

(Aplausos)

¡Muy buenas noches, paisanos de Zahara de la Sierra!

(Continúa la música)

(Música)

Suena la alarma, pero no despiertas.

Te venderán al mejor impostor

y, al atraparte, por la vereda que me quiera recorrer.

Saber que tú, saber que yo...

Saber que sí, saber que no.

Saber que todo cambia y todo sin control.

Oh, oh, oh...

Oh, oh, oh.

Saber que tú, saber que yo...

Nada más llegar al pueblo entro en el bar La Peña

y conozco a Pedro.

¡Hola! ¡Hola!

-Hola, ¿qué tal? ¿Se puede?

Bueno, claro, es un bar, ¿no? Sí.

¿Qué tal? ¿Cómo te llamas? Pedro.

¿Cómo estás? Muy bien.

¿Y qué? ¿Aquí qué se vende? Aquí...

-Alcohol. -Cafelito, una cervecita...

Chochitos también vendemos. ¿Chochitos? ¿Qué son chochitos?

Altramuces. Altramuces.

¿Sabes lo que es? ¿Chochitos, Pedro?

(RÍEN)

Nada más llegar, chochitos me ofrecen...

Por favor, que es mi primera vez. Menos mal que resulta

que los chochitos son altramuces.

¡Uf!

¿Ese eres tú? Sí, soy yo con Butragueño.

¿Con Butragueño? Veinte años.

Ha pasado un poquito de tiempo, ¿eh?

Lo digo por Butragueño, sobre todo. Tiempo... ya ves.

Tenía 18 años. ¿18 años tenías tú aquí?

No, él. Yo no. Ah, ¿él?

Butragueño, tío... Con 18 años.

Butragueño, que ya nació viejo, pero ahí tenía 18 años.

Eso es impresionante. ¿Qué tal es Butragueño?

¿Es majo? ¿Es guapo?

¿Le gustan los chochitos?

(RÍEN)

Para ti, tengo muchas más fotos con más famosos.

Me gustaba a mí el tema ese... ¿Te gustaba hacerte fotos

con famosos? Con José Tomas, con el Juli,

con el gordo Gil, con Florentino Pérez abrazado a mí.

Ah, que tienes la foto. Sí.

Ah, mira...

Pues sí es verdad que está abrazado a ti.

Este es José Tomás, el torero. El torero.

El gran famoso torero. Este es Jesús Gil,

en paz descanse el pobrecito. Después, tengo aquí a...

Roberto Carlos. Este es Manolo Sanchís.

¡Toma! Fernando Hierro, al Guti,

a Fabio Capello... Florentino Pérez, José Tomás,

Manolo Sanchís, Roberto Carlos, Guti, Fabio Capello...

Venga, venga... Montañas de fotos. Vámonos, vámonos, Pedro.

Berasategui, el jugador de pádel. Toma ya.

Este es José Mercé. Bang Bang Zamorano.

¿Os acordáis de Bang Bang Zamorano? Ajá. Sí, señor.

Ramón Mendoza... Toma ya.

Oye, son gente todos con mucha cabellera, ¿eh?

Gordillo, Gordillo... Gordillo.

Tengo de todo. Esteban Cambiasso...

Escúchame una cosa. Esto es una sobredosis...

El niño de Lorenzo Hands... ¡Toma!

Fíjate tú que yo pienso que el postureo de Instagram,

esto de hacerse fotos sin parar, lo inventó Pedro.

¿Y qué más "hobbies" tienes? A veces juego al tenis.

Ajá. Al pádel, hago "trail"...

(CARRASPEA) Yo he hecho deporte desde que tengo ocho o nueve años.

Siempre. A lo mejor, ando 40 metros, cojo agua

y hago unas flexiones en un olivo que tengo allí...

Y ya es... como si no lo haces, me siento mal.

Eso son manías mías. Al final manías, ¿no?

Manías mías. Además, lo tengo que hacer siempre.

Entrar por aquella puerta y salir por esta.

¿Nunca has salido por ahí?

(SUSPIRA) Otra manía...

De pisar rayas también. ¿No puedes pisar rayas?

Para venir de mi casa a aquí, pues tengo que pasar

por el mismo sitio de siempre.

(RÍEN)

Con las manías que tienes tú, tío. Me imagino

al pobre Florentino Pérez, viendo que se le acercaba...

un señor saltando las rayas de las baldosas...

¡Florentino, una foto! Y el hombre...

"Sí, voy a entrar por aquí...

Hago unas flexiones y, luego, ya salimos para acá.

¿Te apetecen unos chochitos, Florentino?".

(RÍEN)

Muchas gracias, eh.

Y una cosa te digo...

Son los famosos los que te tendrían que pedir a ti una foto.

(Aplausos)

Estamos a los pies de la sierra de Grazalema,

en Andalucía, en el norte de la provincia de Cádiz.

Por allí, llegaríamos hacia Jerez.

Detrás de esa montaña, está Sevilla.

Y, bueno, aquí hay un embalse precioso.

Por allí, llegaríamos a Ronda, en la provincia de Málaga.

Y este es uno de los pueblos más bonitos

de la ruta de los Pueblos Blancos. Esto es Zahara de la Sierra.

(Canción en inglés)

(Ladridos)

Muchísimo animal por aquí...

Vamos a ver si hay alguien.

¿Hola?

(VOZ LEJANA) Hola.

¿Qué tal? ¡Buenos días! Buenos días.

¿Cómo te llamas? José Millán.

José Millán.

Encantado de conocerla. ¿José o Pepe?

Pepe para los amigos. ¿Puedo ser amiga?

Sí, sí. Entonces, Pepe. Eva, encantada.

Igualmente.

Qué entorno, ¿no? Para mí, precioso,

el mejor de todos. ¿El mejor?

Hombre, entonces... No me puedo quejar.

¿Qué me puedo encontrar aquí? Pues lo que yo tengo.

La raza autóctona que hay aquí de las cabras.

¿Es una cabra especial? Sí.

¿Y qué cabra es? La payoya.

La cabra payoya. La más especial que hay...,

no en Andalucía ni en España, sino del mundo.

Por ahora, no hay otra como ella. ¿Qué es lo que tiene la cabra payoya

que no tenga otra cabra? Pues... lo que tiene es

que la leche tiene muchísima calidad. Entonces, buena para hacer quesos.

Hombre, el mejor del mundo. Pepe...

¡Hola, Pepe!

(VOZ LEJANA) ¡Hola!

Las cabras payoyas, Pepe...,

las mejores.

No de Cádiz ni de Andalucía ni de España...

¡La mejores del mundo! Las cabras que no son payoyas

no nos interesan. Las cabras que no son payoyas

son una mierda de cabras que no le llegan a la punta

de la pezuña a las cabras payoyas. ¿Y el queso que dan...

las cabras normales? ¡Puaj!

¿Gruyer? ¡Bah!

¿Roquefort? ¡Bah!

A mí... o me dan payoya o tararí que te "brie".

(RÍEN)

¿Y esto? Esto es una honda.

Esto es con lo que mató David a Goliat.

¿Y tú la usas? Hombre, todos los días.

Ah, ¿sí? Es una herramienta imprescindible

de trabajo. Eso, esto y los perros.

Por ejemplo, si hay una cabra, por ejemplo, ahí para allá.

Sí... O para allá, para donde quieras,

y quieres que venga para acá, pues le tiras delante

y te la traes para acá. O si quieres que tire

para la derecha, pues le tiras a la izquierda...

Y las va guiando.

Resulta que con la honda se dirige el tráfico...

se dirige el tráfico cabruno.

Que quiere ir para allá, para allá;

que quiere ir para acá, para acá.

Que parecía fácil, pero es que no es fácil ni de lejos.

Mira, esto se coge así. Y voy a tirar suavito

para que veas cómo es. Vale.

Mira.

Y lo fuerzas, ¿lo ves? Y va la piedra para allá.

¿Tú crees que podrás? Bueno, vamos a intentarlo.

¿Yo voy a hacer de presentador ahora? Sí.

Esta aquí, ¿vale?

¿Y ahora? No.

No. Tienes que doblar la mitad hacia ti,

ahora para dentro. ¿Así?

Ahí, no, pero la has cogido al revés. Estuve a punto de hacer

un nudo de marinería, que eso te ata al Juan Sebastián Elcano

y no hay quien lo mueva.

(Risas)

Ahí... Ahora vuélvelo aquí.

No. ¡No, no, no! Tal como la llevabas.

Las cabras me miraban...

yo creo que mal. Estas tías se están riendo de mí.

En vez de escuchar "be...", escuchaba "bu...".

Qué cabronas... Eso sí,

las cabronas payoyas las mejores del mundo.

Ahí. Ten cuidado, Pepe.

Tengo miedo, Pepe. A ver a quién matas.

¿Le doy otra vuelta? Espera, espera.

Pero esta va para allá, ¿no? Espérate.

¿Para allá o para acá? Hago así...

y ya estaba el tío escondido a 100 metros.

Qué falta de confianza. Es para acá, ¿no?

Sí, sí. ¡Voy!

¡Ay!

(Risas)

(Aplausos)

¿Te atreves a tirar otra? Sí. Ya le he cogido el gustillo.

Venga, vamos a ver si lo haces bien para empezar.

Venga, vamos a ver.

Venga.

(Música)

¡Coño! Te ha salido bien. Igual voy para pastora.

Coño... Ahí tú no lo sabías. Y yo no lo sabía.

(RÍE)

Pepe, me encantó pasar este rato porque, para mí,

fue uno de los mejores ratos... ¡del mundo!

¡Del mundo, Pepe!

(Chasquido)

Si quieres, te pones allí y te quito el micro de la mano.

No me quitas el micro de la mano, no me lo vas...

O sea, que sí, pero que no. Pepe, muchas gracias...

De nada. ...por enseñarme tu oficina.

¿Me das un beso? Te lo doy. Te doy dos.

Me ha encantado.

Voy por ahí. Cuidadito con la honda, ¿eh?

Venga... No, no... Tú tranquila.

(RÍE) Hasta luego.

(Canción en inglés)

Luego, voy bajando por una calle. Digo "bajando" porque aquí

alguna cuesta hay...

Y me encuentro con Juanma haciendo no sé qué con las manos

y unas hierbas.

(Risas)

Hola, ¿qué tal? Estoy aquí entretenido.

¿Esto qué es? Esto es una cachiporra.

¿Una cachiporra? Es una especie de látigo

que se hace en la festividad del Corpus en Zahara de la Sierra.

Pero una cachiporra, yo pensaba que era algo de madera

para dar golpes. Un mazo... no.

Esto es una especie de látigo que se hace con este material,

que se llama juncia. ¿Cómo te llamas?

Juan Manuel. Mucho gusto. Yo soy Eva.

Muy bien. Cachiporra, ¿no?

Chochito...

Cachiporra...

Digo... ¿Esta gente a qué está jugando?

Si a los altramuces los llaman chochitos,

¿qué carajo es una cachiporra?

Oye, entonces esto... lo haces por...

Lo hago por entretenerme y, algunas veces,

un concurso que hacemos también en el Corpus,

que es una cosa que no se puede perder también, es la fiesta.

¿Cómo que un concurso? Un concurso de hacer...

De hacer cachiporras. Ah, de hacerlas.

De hacer. Esto, al final, cruje. Es como un látigo y cruje.

(IMITA UN LATIGAZO)

Y también tiene un premio la que cruja más fuerte de todas.

Ah, me parece que está para el primer premio.

Veremos a ver... Cuando la terminemos,

te la iba a regalar. ¿Me la vas a regalar?

Para ti. ¿Y qué hago yo con esto?

Por lo pronto, ¿quieres terminarla?

Y me dice: "Luego, te la regalo". Claro,

después de que la termine yo.

Hasta donde yo sé, los regalos puedes darlos envueltos

o sin envolver, pero por lo menos terminados, ¿no?

Qué daño ha hecho Ikea.

Juan Manuel, ¿eres de Zahara? Sí. Llevo 44 años aquí.

Toda la vida aquí, hija. He trabajado,

ahora estoy jubilado porque tuve un accidente...

Yo elegí bombero forestal. Trabajaba apagando fuegos,

tuve un accidente y llevo tres prótesis de cadera...

Bueno, llevo tres operaciones con dos prótesis de cadera.

Ostras... Me he tirado un montón de tiempo

con muletas, cerca de siete años. ¿Siete años muletas?

Cerca, cerca. Ostras... ¿Qué te pasó?

Que me resbalé y una pierna se me quedó delante y la otra detrás.

¡Crac! Y me partí. No ando bien porque he tenido que aprender a andar

de nuevo, pero por ahora voy tirando. ¡Has tenido que aprender a andar!

Qué fuerte, ¿no? Supongo que para ser bombero forestal

tienes que ser por vocación, ¿no? ¡Claro!

Y te tiene que gustar mucho para todo ello.

Pues aquí, antes de que se queme esta casa, a lo mejor me quemo yo...

O antes de que se queme un animal, me quemo yo.

¿Te has quemado alguna vez? ¡No! He perdido cinco compañeros.

En un fuego que hubo aquí, en Monte Prieto...

Es muy fuerte; pero, bueno, hay que tirar para adelante.

Para adelante como Caronte.

Vamos a dejar ya de hablar de males, hija.

(RÍE)

Me vas a hacer llorar. No, hombre, no.

Oye, tú tienes un buen humor, ¿eh? Bueno, se intenta.

Hay que echarle humor a la vida y no estar todo el día amargado

como el culo de un pepino. Hay que echarle humor.

Juanma, me dejaste... con el corazón un poco encogido.

Después de todo lo que has pasado, de todo lo que has tenido

que superar, aprendiste a andar y aquí sigues...

haciendo cachiporras con una sonrisa de oreja a oreja.

Yo envidio esa actitud.

Si todos supiéramos afrontar las cosas malas con tu buen humor,

otro gallo cantaría.

Pues vamos. Vamos.

Nos tenemos que poner de pie. Vamos.

Venga, vamos a ponernos de pie.

Uy...

Bueno, pues vamos.

Tú dime que me ponga donde no haya riesgos.

Ahí te va a dar. ¿Aquí me va a dar?

(HACE RUIDOS IMITANDO LÁTIGO)

Le pegó unos latigazos al suelo que no sé qué le habrá hecho,

pero no se lo va a hacer más.

¿Qué tal nos ha quedado? Bien.

¿Sí? Segundo premio.

Segundo, ¿no? Te toca.

Tienes que levantarla y muñeca. Pero espera...

¡Atentos!

Uy, uy, uy... Es que me da miedo. No, sin problema.

¡Ahora! ¡Bien!

¡Ea! ¡Anda, anda!

¡Oh, me he dado! ¡Ah! (RÍEN)

Mira... Muy bien, lo has hecho muy bien.

No se me ha dado mal... Ah... Ah...

¿Qué te ha parecido? Me ha parecido preciosa.

Pues te la regalo. ¿Me la regalas?

Para ti. Muchas gracias.

Para que la tengas de recuerdo.

Muchísimas gracias, Juanma, por tu regalo...

y no me refiero solo a la cachiporra,

sino a que me compartieses la historia tan bonita

que tienes conmigo. Gracias.

(Aplausos)

(Música)

"Estas calles blancas tienen algo de especial.

Aquí se respira optimismo.

Por eso Juanma ha superado todos los latigazos que le ha dado la vida

y lo ha hecho con el arma más potente que tenemos: el buen humor.

Así, con su cachiporra y su increíble personalidad

ha conseguido domar a la vida".

(Continúa la música)

Mira, esto está superanimado, ¿eh?

¡Hola!

Buenas. Hola, ¿qué tal?

¿Vosotras sois de Zahara? Sí.

¿De la sierra? De la sierra.

-Yo adoptada. Yo soy de Torre-Alháquime,

pero ya llevo aquí muchos años. Ya no me echan a mí.

¿Cuántos años llevas aquí? ¿Cuarenta?

-No, hombre, tantos no... Bueno, si no llevo 40 llevo cerca de 40.

Ya me casé yo hace muchos años. Ah... Oye, ¿cómo os llamáis?

Soy Eva. Maribel las dos.

Maribel. Ah, Maribel y Maribel.

Ay, qué fácil me lo ponen... Da gusto.

Te casaste con un zahareño. Yo vine aquí muy jovencita un día

a hacer un encuentro entre jóvenes de un pueblo y de otro

y a mí me gustó mucho el pueblo y digo: "Me tengo que casar

con alguien de aquí". No me digas...

Pusiste el cebo directamente. No, no, me gustó el muchacho.

Además me ha salido buenísimo. ¿Te ha salido bueno?

Ay, qué bueno es. No le suelto yo por nada.

Maribel. Hola, ¿qué tal? Buenas noches.

¿Ha venido tu marido?

Hola... ¿Es verdad que le has salido buenísimo?

Que eso está muy bien, como si estuviera hablando de un jamón...

pero eso da igual, porque ella se enamoró del pueblo...

Tú eras un accesorio. El precio que ella tenía que pagar por vivir aquí.

Vamos, que se casó por los papeles.

¿Y qué haces tú, a parte de querer a tu marido?

Ay, yo de todo. El carnaval, la recreación...

¿Qué es la recreación? La recreación histórica de Zahara.

La toma de la villa. ¿Y en carnaval qué hacéis aquí?

En carnaval estupendamente. Cogemos música de alguna agrupación de Cádiz

y le adaptamos las letras... de cosas que le han pasado a la gente

o también de temas nacionales, política, religión, pamplinas,

famosos, de lo que... De noticias, vaya.

Cántame alguna canción de vuestra agrupación.

Te voy a decir que me acuerdo yo de la del lotero.

-¿La de los dientes? -El lotero se ha ido de vacaciones.

El de la era. Y llevaba muchos años cantándole canciones

porque estaba el pobre todo mellado y nosotros le decíamos...

"Dientes, dientes, a ver si juntas y te compras unos dientes",

porque tenía para todo menos para dientes.

Y entonces este año le hemos sacado un cuplé porque ya se los ha puesto.

Le han salido un poquito grandes, pero vaya. ¿Cómo decía...?

(CANTA) "Tres años lleva sin dientes y hace nada se puso los piños.

Un pedazo de dentadura que se parece a Ronaldinho.

Aún no controla los dientes. Josefi se ha mosqueado.

Con esos dientes tan grandes la tiene negra con los bocados.

Tiene los dientes de un Rottweiler...". Terminaba...

"Para el 69 a mí me parece que era mejor como estaba antes".

Eso se lo dice la mujer.

Muy buena. El cuplé... Muy bonito. ¿No habrá venido el lotero?

Perfecta la sonrisa, lotero.

De verdad que muy bien gastado el dinero.

¡Cómo os ensañáis con el pobre hombre, Maribel, de verdad! ¿Eh?

Pero, oye, sin rencor, ¿no, lotero?

Rencor ninguno. Me reía sin dientes. Ahora también.

Maribel, sigue siempre con este buen humor y, una cosa también te digo,

lávate bien los dientes, todos los días,

porque como se te caiga un día un diente...

este hombre de aquí te va a dedicar un disco entero.

Muchísimas gracias.

(Música)

Después, bajando así por una cuesta, me crucé con Lucía...

y me descubrió una cosa que me dejó completamente loca.

Hola. Hola.

Oye, qué bonito, ¿eh? Sí que es muy bonito.

¿Tú eres de Zahara de la Sierra? Yo sí.

¿Dónde vas? Yo vengo de trabajar.

¡Ah! ¿Dónde trabajas? En La Playita de Zahara.

¿En La Playita? Sí, sí. Hay una playa artificial.

Una playa interior. En las montañas, ahí.

¿Hay una playa en las montañas? Sí.

¡Una playa en la montaña! Esto es único en el mundo.

Sois unos privilegiados.

No por mucho tiempo, también lo tengo que decir,

porque con lo del calentamiento global los monjes del Himalaya

se están haciendo ya playa. Oye, ¿me recomiendas ir a La Playita?

¡Claro que te lo recomiendo! ¿Por dónde se va?

Tienes que coger para abajo y a la derecha y en el siguiente cruce

vas a encontrar una indicación que pone Área Recreativa Arroyomolinos.

Vale. Oye, pues muchas gracias. De nada.

¡Chao! ¡Chao, Lucía! ¡Hasta luego!

(Música)

¡Hola! Hola.

¿Esto es La Playita? Aquí es.

Te doy permiso para que pases. Gracias.

De nada.

¡Ahí va!

¡Pero esto es precioso!

Y, efectivamente, llego a La Playita...

¿Y qué maravilla es esa?

Es muy bonito este entorno. Muy fresco y muy agradable.

Es perfecto.

Habéis hecho lo mejor que podíais. Una playa en la montaña.

Porque imagínate al revés...

Hola, ¿qué tal?

Hola. Hola. ¿Qué tal?

Oye, qué chulo, ¿no? Sí, qué hay.

¿Cómo te llamas? Ismael.

Ismael, soy Eva. ¿Qué tal, Eva?

Pues muy bien.

Aquí estoy haciendo un poquito de arbolismo.

Con los puentes... Y hay que ir sorteándolo.

Van de un sitio a otro con su arnés y sus poleas y a pasar un buen rato

aquí en La Playita de Zahara. Oye, es un sitio increíble.

Sí, la verdad que sí. Esto es único. Muy bonito.

Y que sensación de... oh... De estar colgado.

Qué fresco. Bueno, eso sí, eso es de estar colgado.

¿Y hay muchos colgados? Bastantes. En verano aquí hay muchos.

¿Y tú qué eres? ¿Eres escalador o...?

Yo tengo una empresita de turismo activo.

Y a esto es a lo que te dedicas. Me dedico por las tardes.

Por la mañana trabajo en un banco. ¿En un banco sentado?

(RÍE) En un banco de banca. ¿En un banco de banca?

¿Cuál te gusta más? Hombre...

Este es más movido. Es más bonito, más de pie, ¿no?

Desde que trabajo en el banco me duele la espalda.

Fíjate... Y seguro que antes no. Qué va. Para nada.

Ismael. Ismael, buenas noches.

Hola, Ismael. Lo tuyo es singular.

Banquero por la mañana y por la tarde aventurero.

Que también, pensándolo, igual tampoco... tampoco es tan raro.

Porque yo he visto hipotecas...

que es para coger a algún banquero...

y colgarle de los... árboles.

Oye, ¿por qué decidiste currar en un banco?

Mi mujer estaba embarazada y... el turismo activo pues...

es por rachas. Es temporal. Y para tener algo más... más seguro.

¿Y tienes un hijo? Una niña. Con dos añitos.

¿Dos años? ¿La has subido ya...? Todavía no. Es muy pequeñita.

Hasta que no mida 1,20 no la podemos subir ...

¡Jo, vaya cicatriz tienes! ¿Qué te pasó?

Un tumor en la parótida. ¿Un tumor en la parótida?

(ASIENTE)

(RÍE) Sí, sí... Hace ocho años. Y todo bien, bien.

La verdad que superbién.

¿Y te lo quitaron y ya está? Sí, sí. No hubo problemas.

¿Tuviste miedo? Bastante. Noches sin dormir.

Sí, ¿eh? Pero bien.

¿Te acuerdas a veces? Sí.

La verdad que sí.

Pero, vamos, echarle valor y ya está.

(RÍE) Y para adelante. Bueno, echarle valor y tener suerte.

A los niños les digo que es una cogida, que era torero antiguamente.

(RÍE) Tenemos muchos campamentos y...

Todo el mundo se fija porque es bastante grande...

y hay que tomárselo con humor. La vida si, ¿no?

Sobre todo. Mucho humor. Si no, chungo.

Qué bien, chico, que hayas superado una operación tan fastidiada

y que lleves esa cicatriz con... con tanto orgullo.

En Zahara esto es impresionante. Porque, fíjate tú, al final...

aquí las cosas, tanto tú como Juanma,

las superáis echándole humor.

Con ganas de tirar para adelante y ahora con la niña más todavía.

¿Y haces cosas también... al aire libre, en la naturaleza?

Sí, en todo el entorno. Tenemos por aquí La Garganta Verde,

que es maravillosa, el pinsapar y un montón de senderos.

Y además conocerás sitios secretos y preciosos.

Hombre... Muchos. Muchos... Si quieres te enseño uno guay.

Sí. Ah, venga. ¿Quedamos? Quedamos.

Al final me dijiste que me llevarías a un sitio...

muy especial de Zahara y, oye, luego lo hablamos, porque vaya tela.

Mil gracias y encantada de conocerte, Ismael.

(Música suave)

"A veces no sabemos qué queremos, si playa o montaña...

En este pueblo lo tienen todo y quizá por eso no se quejan de nada.

Así se sobreponen los zahareños al mal tiempo

y nos regalan un lugar precioso. Y un coraje envidiable".

(Continúa la música)

Luego me encuentro con una de las estampas más típicas

de cualquier pueblo: al fresco, dos sillas, dos amigas.

Mira qué bonito.

Que me da gusto a mí ver gente sentadita en la puerta de la casa.

¿Cómo te llamas? Maruja.

Maruja, mucho gusto. María, mi madre me decía María.

-María Teresa. Pero que es que estáis aquí las dos

que es que parecéis una estampa. Me voy a poner aquí.

Eso es una cosa... súper de pueblo.

De pueblo. Lo de sacar la silla a la puerta.

¿Ya estáis grabando? ¿Eh?

¿Ya están grabando? Sí.

Mira cómo tengo las piernas... ¿Qué te pasa con las piernas?

Que tengo unas varices horrorosas de tanto tiempo estar en el mostrador.

Cuarenta años he tenido yo una confitería.

¿Una confitería? Uy, todos los niños del pueblo.

Ay, qué dulce, Maruja. ¿Tú en qué trabajaste?

Yo tenía un negocio. Una tienda de todo.

¿Una tienda de todo? De todo. En la calle Ronda la tenía.

En frente de mi casa. Pero tuvimos que dejar la casa de enfrente

porque tenía escaleras. Mi casa es muy bonita

y me he tenido que venir aquí, a otra que tengo mas chiquitita en la plaza.

Ella tiene más. Ella tiene más casas.

Ella tiene un comercio. Yo haciendo chucherías de los niños

que no ha dado para tanto. El negocio de ella le ha dado para carrera,

para casa y para todo. A mí no... -No, el negocio no me lo ha dado.

Mis hijos han estudiado de beca. -Pero a parte de las becas se precisa

también dinero. Para hacer la casa... -Han ganado mucho dinero, Maruja.

No digas que no porque han sido una esclavas.

Maruja, María Teresa... Qué bonita es la amistad.

Que si tú has ganado más dinero...

Que si tú tienes más casas...

Ya lo dicen: quien tiene una amiga tiene un tesoro.

Quien tiene una amiga tiene un tesoro. Maruja...,

sobre todo María Teresa, porque María Teresa siempre tiene más.

Mira, ella no tiene hijos y yo tengo tres y seis nietos.

Ella no ha querido. Ella ha querido estar soltera y libre.

¡Ah, soltera! Soltera.

-No ha querido novio. Pero y cuando eras joven...

no había ningún maromo que te tirara los tejos.

Hombre, claro, muchísimos. -Unos cuatro o cinco.

-Pretendientes. La querían mucho.

Primos míos y que no quería a ninguno.

No me puedo creer que no te gustara

ninguno de los primos de María Teresa. Cero patatero.

Imposible. Imposible.

Yo creo que les dijiste que no solo para cabrearla.

Ellas funciona de ahí todo el día. Chingui, panga, chingui panga...

Pues anda que tú. Pues anda que venga.

¿Pero esto qué es? ¿Esto que es?

Llegan a pasar por delante de vosotras el dúo Pimpinela...

y Pedro sale del bar, y se hace una foto con ellos.

(RÍEN)

¿Cómo ha cambiado Zahara? (AMBAS) ¡Oh!

Muchísimo. De los tiempos nuestros... -¿Esto?

-A ahora, no ha cambiado nada. Además, aquí hay mucha fiesta.

No salimos de una, y ya estamos en otra.

En agosto la Semana Blanca, en agosto la Feria,

tenemos cuatro o cinco días de... -La Noche Blanca.

-La Noche Blanca fue en agosto. -Bueno, pero ha sido fiesta también.

-Como estás sorda, no te has enterado, ya se lo he dicho.

-Ah, ¿sí?

(RÍEN)

(RÍE) -No oye nada. -Falta ahora,

que no hemos peleado nunca, y vayamos a pelear ahora.

A ver si ahora... No, no, eso sería lo último.

Eso sí que ya no puede ser, ¿eh?

"No nos hemos peleado nunca".

(RÍEN)

Digo: "Pues menos mal".

Si os peleáis de verdad, no os separa ni Juanma con la cachiporra.

¡Quietas!

Se nota que sois amigas de verdad. ¿Sabéis por qué?,

porque las amigas, las de verdad, se dicen las cosas a la cara.

Así que yo deseo que sigáis al fresco, con vuestras sillicas.

¿Que os las tiráis por la cabeza? Lo que vosotras queráis.

Pero ha sido un grandísimo placer conoceros,

y yo espero que esto dure muchos años más.

(APLAUDEN)

Gracias, guapas.

(Música)

Creo que hemos dado con el sitio donde se junta la juventud zahareña.

Hola. Hola, buenas noches.

¿Es aquí el botellón, o qué...? No, no, no.

No, no, no. No, no, no.

Ahora no hay botellón. No hay botellón.

No. Vale. ¿Qué hacéis?

Hablando, porque queremos subir a escuchar la berrea esta noche.

A escuchar la berrea. Sí.

Buenas noches. ¿Dónde estáis, chicos?

Hola, ¿qué tal? Yo, cuando os vi dije:

"Ya está, juventud, noche de reguetón, de perreo...".

(RÍEN)

Pues no, la misión no era perrear, sino berrear.

(RÍEN)

Y nada, queremos escuchar a los animales berrear un rato,

porque ahora está...

(RÍEN)

(RÍE) El tiempo caliente. -El tiempo caliente, y...

Ahora está el tiempo caliente. Sí.

(RÍEN)

Que digo: "Fíjate tú estos chavales,

en vez de estar pegándose unos bailes, pelar la pava,

tomarse unos cacharros, unos chochitos...

Y resulta que se van a escuchar los berridos de los venados en celo".

¿Dónde vamos a parar?

(Risas)

Hemos hecho un pequeño invento, y queremos probar a ver cómo va.

Ajá. Te lo voy a enseñar.

Quiero verlo, claro.

¿Hacéis mucho lo de ir a la berrea?

En la parte de septiembre, en el mes de septiembre.

¿Es chulo? Sí, bastante.

¿Hay que ir muy lejos? ¡Uy! Es un pequeño tubo,

y por aquí sale el sonido del venado, vaya.

¿Y funciona? Sí, yo creo que sí.

Tú crees que sí. Sí.

No estamos seguros. No estamos seguros.

Qué invento más loco, Beni.

Claro, como no salen de fiesta las criaturas,

tienen tiempo libre para pensar locuras.

"¿Qué hacemos hoy, salimos?". "No, vamos a hacer un tubo

que haga ruido de venado".

Mucho mejor, hombre, mucho mejor.

Habrá que probarlo. Claro.

¿Te vienes, o qué? ¿Puedo?

Hombre, claro. Sí. ¿Os venís?

Venga, vamos. ¿Vamos?

¿Hay que ir fuera? Bueno, claro, al campo.

Sí, hay que ir al campo. Para arriba, vámonos.

(Música suspense)

Llegó el momento de adentrarnos en el oscuro bosque...

(Continúa música)

Esto me da un poco de miedo. La oscuridad, el campo...

Esto de la noche...

-Mucho cuidado. Claro.

¿Se nos pueden acercar mucho? Un poco.

¿Un poco cuánto es? Un poco, unos...

¿Ves el árbol ese? Sí.

Por ahí se nos pueden acercar.

¿En serio? Sí.

¿Me defendéis si me pasa algo? Hombre.

Por favor, ¿eh? Hombre.

Yo iba cagadita viva...

(RÍEN)

Claro, porque yo pensé: "A ver si entre unos arbustos,

va a salir un ciervo en celo,

yo era la única hembra que había ahí...".

(RÍEN)

Y estos, tampoco es que vayan al gimnasio, es que ni...

(RÍEN)

(SUSURRA) ¿Qué hacemos?

Vamos a hacer el sonido del venado.

¿Ya? Ya.

Pero, pero... ¿Aquí? Aquí mismo.

Aquí mismo. Aquí mismo.

Y ahí, sin solución de continuidad ninguna,

Antonio se prepara para darle al invento.

(Risas)

(SUSURRA) Dale, Antonio.

¿Para allá? Para allá.

(IMITA BERRIDO)

(IMITA BERRIDO)

(IMITA BERRIDO)

(IMITA BERRIDO)

(SUSURRA) Si nos contestan, me meo.

(Música suspense)

(IMITA BERRIDO)

(IMITA BERRIDO)

(Música suspense)

(SUSURRA) Mal afinado.

(Continúa música)

La cosa, la verdad, que mucho intento, pero funcionar...

(RÍEN)

(IMITA BERRIDO)

Claro, estaban los venados... comunicando.

(RÍEN)

El mundo animal es lo que tiene:

mucho cuerno, pero poquita cobertura.

(SUSURRA) Es la luz. (SUSURRA) ¿Es la luz?

(SUSURRA) Claro, apágala. (SUSURRA) A ver.

(SUSURRA) "Es la luz".

Digo: "¿Qué?". "Que es la luz".

(RÍEN)

(IMITA BERRIDO)

(Berrido)

(SUSURRA) ¡Oh!

(Berrido)

(SUSURRA) ¿Sí? (SUSURRA) Sí.

(BAJA LA VOZ) Y efectivamente, quitamos las luces,

hicimos el sonido, y entonces sí.

(IMITA BERRIDO)

(IMITA BERRIDO)

(Berrido)

Yo entiendo ya por qué no vais de fiesta: porque esto es mucho mejor.

Así que, muchas gracias por invitarme a la fiesta de la berrea,

que es una fiesta que fíjate, yo, con mis años, jamás había ido.

Gracias, muchísimas gracias.

(APLAUDEN)

(Música suave)

"Hablar con los ciervos es algo increíble,

y dicen que este es uno de los mejores lugares

de España para hacerlo.

No sé si nos hemos entendido del todo, pero eso es lo de menos,

lo que importa es que de día y de noche, con luz y sin luz,

es un lugar asombroso, con muchos berridos y muy pocos berrinches".

(Música suave)

(Música animada)

A la mañana siguiente cogí el coche, y me fui a dar una vuelta

por los alrededores del pueblo, y conocí a Lucero y Ministro,

que parecen a priori un dúo cómico de "Noche de fiesta",

pero no, son los caballos de Santiago.

¡Hola!

Hola.

¿Qué tal?, buenos días. Buenos días.

Santiago. Santiago, mucho gusto, Eva.

Igualmente. ¿Y estos dos?

Lucero y Ministro.

¿Lucero y Ministro? Sí.

Qué nombres tan rimbombantes, ¿no? ¿Son tuyos?

Sí.

Tienes estos dos, y por ahí veo más. Sí, hay 12 más.

¿12 más? (ASIENTE)

Ostras, esto es un...

Una buena cuadra, ¿no? Me gustan los caballos mucho.

¿Te gustan mucho los caballos? (ASIENTE)

¿Cuánto tiempo llevas tú con este hobby?

(RÍE) 25 años ya. Hombre...

¿Tienes familia, una mujer, hijos? No, mujer e hijos no tengo.

¿No tienes? No tengo, soltero y sin compromiso.

No me da tiempo a buscar novia.

(RÍE)

Te podías haber buscado una amante de los caballos, para...

Pero no... A que yo le gusto a ella, ella no me gusta a mí.

Ah, mira. O sea, eres delicado. Después de chico y feo, delicado.

(RÍEN)

Santiago, feo, chico y delicado.

(RÍEN)

Que no, hombre, que no, tú eres un partidazo.

(Risas)

Tú eres un partidazo, eres un soltero de oro.

Este hombre está aquí... ¿Nadie lo quiere, ninguna?

(Risas)

¿Alguna? ¿Maruja?

(Risotadas)

¿También es primo de María Teresa?

(APLAUDEN)

¡Ah, que es primo tuyo!

(APLAUDEN)

Me dan un poco de miedo a los caballos.

Estos no hacen nada.

¿Te ha pasado algo llevando gente a pasear?

No.

Bueno, alguno...

Aquí lo han tirado. "¡No lo tires, no lo tires!".

Y tiran el caballo al suelo.

No me digas.

¿Vamos a...

a salir, o qué?

¿Vamos a salir? Venga.

Santiago, yo nunca había montado a caballo, pero ni en los de la feria.

Y oye, novia no tendrás, pero tienes un poder de convicción...

(RÍEN)

Mete el pie izquierdo. ¿Dónde me agarro, aquí?

Ahí, a la perilla.

El pie izquierdo. Pie izquierdo.

¡Uy, madre!

¡Ostras, estoy altísima, Santiago! No pasa nada.

Ay, espérate, me ha dado un tirón.

Ah, no, son los nervios.

¿Te los pongo más cortitos? ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!

¡Ministro!

Aquí bien agarrada, ¿no?

¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! No pasa nada.

Que se va solo, que se va solo.

Desde abajo, me daba miedo subir,

pero ya una vez arriba, muchísimo más.

(Risas)

(Música)

Mira qué pronto y qué fácil.

Pero va muy rápido, ¿eh?

Mira, le das aquí un pelín, un pelín.

Ministro.

Estoy muy impresionada.

No te pasa nada, salte de aquí atrás mía,

vienes detrás mía, y no pasa nada.

Que se va, que se... ¡Ministro!

Tírale un poquito de la rienda derecha.

¿Eh? (RÍE) La rienda derecha.

¿La rienda derecha? Sí, tírale más.

Y nada más salir, el caballo hacía lo que le daba la gana,

Santiago, que se para a desayunar,

pasando de mí, sin ninguna gana de hacer su trabajo.

Que digo: "Claro, si se llama Ministro...".

(Risas)

Dale con los pies más fuerte, más fuerte.

Hale, avanza. Dale más fuerte.

Dale más fuerte, dale fuerte. Avanza.

Y él: "Dale, dale, dale más fuerte". "¿Cómo le voy a ser más fuerte?".

Es que no le das. ¿Es que no le doy?

No le das, no le das.

Que si lo sé, me traigo la cachiporra de Juanma,

lo pongo de 0 a 100 en dos segundos.

Uy, cuesta abajo, es otro reto.

Tírale de arriba... ¡Ministro, vamos! No te líes, Ministro.

Ministro, no te entretengas. Dale fuerte con los pies.

Ministro no lo veía claro, se empezaba a quedar atrás...

Digo: "Este va a ser el único ministro con ganas de dimitir".

(RÍEN)

Ministro, que me vas a meter ahora por todo el árbol...

Tírale para acá, para acá.

Un momento Ministro, con toda su delicadeza,

casi me tira a los abrojos.

¡Ay, las ramas! Agacha, no pasa nada.

Te agachas un poco, y no pasa nada.

Poco a poco, la cosa empezó a funcionar.

(Música del Oeste)

Qué bien, me voy relajando, se va abriendo el día.

Mira cómo se ha venido a casa.

Muchas gracias por ayudarme, por enseñarme a hacer algo

que nunca habría pensado que sería capaz de hacer:

montar a un ministro.

(RÍEN, APLAUDEN)

Muchas gracias, Ministro,

me has dado un poco que hacer, pero ha estado bien,

porque así he aprendido más.

Muchas gracias.

Que vaya muy bien. Igualmente.

Hasta la vista, Santiago.

(SUSPIRA) Ay, adiós, Ministro.

Adiós, muy buenas.

(Música animada)

Vamos a sentarnos con estos señores.

Hola. (AMBOS) Hola.

¿Puedo sentarme? Sí, claro.

¿Qué tal, qué tal? Muy bien, muy bien.

¿Cómo os llamáis?

¿Cuál es tu nombre? Estefan.

Eva. Y Mona, encantada.

Mucho gusto. Igualmente.

¿Qué sois, turistas?

(DUDAN)

No, es nuestro restaurante y hotel, y...

¿Que sois los propietarios? Sí, los propietarios,

¿por 16 años? -Sí, 16 años aquí, en Zahara.

¿Tanto tiempo?

(ASIENTE)

Os había confundido. Como hay tanta gente de fuera...

Parece que somos gente de fuera. Porque zahareños no sois.

No. -No.

¿Cómo fue que recalasteis aquí?

(RESOPLA)

No sé. -Hemos vivido antes en Nueva York.

¡Anda! Y quería

un cambio de vida, un poquito... ¡Vaya cambio!

Un poquito. "Un poquito", dice.

Mona, Stefan,

¿qué tal, cómo estáis?

Bien, bien, bien. Claro, como hay que estar, como hay que estar.

Te vienes de Nueva York a Zahara, pues...

pues es para estar bien, porque además es un cambio suave.

(RÍEN)

¿En Nueva York qué hay?, el Empire State Building.

Aquí está la Torre del Homenaje.

(Risas)

Allí está Central Park, aquí el jardín de los pinsapos.

(RÍEN)

Aquí el Ministro es un caballo,

allí el presidente es un burro, ya está...

(RÍEN)

Paralelismo.

Es así.

Nosotros vivíamos en una época que yo era diseñadora,

él un chef en un restaurante... -En un barrio que está...

-De la época. -La moda, muy de moda.

Erais muy "cool".

Sí.

El cambio fue radical, fue radical

de geografía, de vida y de mentalidad.

Que dices: "Nueva York lo tiene todo, la ciudad que nunca duerme.

Todo estrés, todo estrés". Aquí el estrés...

aquí a las tres igual piensas en echarte la siesta,

pero estrés aquí...

¿Por qué decidisteis iros de Nueva York?

(RÍE)

Bueno, precisamente estaba este día, 11 de septiembre.

-Sí, 11 de septiembre. -Yo estaba embarazada.

-En la cama, yo fui para hacer un té,

y estaba mirando por la ventana y he visto un...

-Mucho humo. -Mucho humo negro, y fuego.

-Claro, porque estaba ese día, 11 de septiembre.

-Nosotros estábamos atrás.

El ataque a las Torres Gemelas. Sí, hoy, sí.

(AMBOS) Sí,

-Entonces, eso ha empezado nuestro viaje,

porque en el momento hemos sentido...

Bueno, bastante mal, porque...

el sitio ha cambiado mucho. ¿Teníais miedo?

Un poquito. Bueno, ese día...

Claro, claro. -Sí, mucho.

-Aquí estamos, disfrutando de la naturaleza.

Si me tuvierais que definir Zahara de la Sierra

con una palabra, ¿cuál sería?

Es una joya.

Podemos trabajar todos los días fuerte, bajar al pantano,

y después, subir y trabajar otra vez.

-Eso no lo puedes hacer en Nueva York.

-No, eso es maravilla. No.

Mona, Stefan, para vosotros Zahara

ha significado volver a empezar después de pasar un buen mal trago.

No me extraña que os sintáis dos zahareños más, porque como ellos,

habéis sabido ponerle al mal tiempo muy buena cara,

así que felicidades, y muchísimas gracias por contarlo.

(APLAUDEN)

(Música)

"Para agarrarse al futuro, es muy bueno soltar el pasado.

Eso, Mona y Stefan lo tuvieron muy claro:

Zahara de la Sierra les atrajo, les dio la fuerza suficiente

para darle la vuelta a su vida.

Ahora saben que en este rincón del mundo

lo que está por venir siempre puede ser mejor que lo que ya se ha ido".

(Música)

Antes de irme tenía una cita pendiente,

Ismael me había prometido llevarme a un sitio muy guay de Zahara.

He quedado con Ismael, me ha dicho: "En el embarcadero".

Llego al embarcadero, y aquí no hay Ismael, ni nada.

¡Eva! ¡Ahí va!

¡Ay, mira!

¡Hola! ¿Qué tal?

Que no te encontraba.

¿Qué es toda esta flota?

Es la zona donde tenemos los kayaks en Zahara,

y a disfrutar un poco del entorno y las vistas que tenemos aquí.

¿Nos vamos a embarcar? ¡Hombre, claro!

¡Nos embarcamos! Que me gusta la navegación.

Pues vamos al agua. Vamos al agua.

Pon el chalequito, espero que te esté bien.

A ver si me va bien de talla.

(Música)

Nos preparamos, me pone el chaleco salvavidas...

(Continúa música)

Me bajo los pantalones...

Lo normal cuando estás delante de un banquero.

(RÍEN)

¿Vamos? Vámonos.

Vale.

Pues venga. Vamos de derecha.

(GRITA)

Qué gusto. Ostras, esto sí que es un lujo.

(Música suave)

Es precioso, tío.

La verdad que merece la pena estar aquí.

Mira qué guay.

Qué hermosura, qué vistas, qué preciosidad.

(SUSPIRA)

Qué chula la puesta, ¿eh? Ya, tío.

Y allí, en medio del embalse de Zahara, con esa puesta de sol,

pude entender que estés tan enamorado de esta tierra.

Así que, Ismael, muchas gracias, y a seguir remando, chico.

(APLAUDEN)

(Música suave)

Paisanos de Zahara de la Sierra,

he pasado 48 horas con nosotros,

y ya puedo decir que me siento vuestra paisana.

Y eso me hace una ilusión muy especial,

porque a lo mejor se me ha pegado algo de vuestro arte,

el de afrontar cualquier problema que os ponga la vida por delante.

Porque aquí tenéis muy claro que con una sonrisa todo es un poco mejor,

y eso significa que no es que tengáis arte,

es que sois unos artistas de la vida.

Paisanos de Zahara de la Sierra,

sois muy buena gente.

(APLAUDEN, VITOREAN)

-Te vas a ir sin hacerme la foto. ¡La foto!

Chiquilla. Creí que no me lo ibas a pedir.

Otra foto famosa y auténtica. Vamos.

La mía ponla en un marco, como la de Butragueño.

Hombre, claro.

¡Uy! ¡Uy! ¡Uy!

(CANTA) "Las aventuras de 'La Paisana' te harán reír".

¡Anda! ¿Qué tal, Maribel? Iba a mi casa.

¿Vas para tu casa? Sí, ¿todavía no habéis terminado?

No. ¿Todo bien? Te vas a hacer paisana nuestra, ¿eh?

Ojalá que sí.

Adiós. Hasta luego.

(Música créditos)

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La Paisana - Zahara de la Sierra

22 nov 2019

Esta semana, acompañaremos a Eva Hache hasta un pequeño pueblo de la provincia de Cádiz: Zahara de la Sierra. Un lugar donde descubriremos el valor de sobreponerse a las desdichas de la vida con buen humor.

Contenido disponible hasta el 18 de febrero de 2024.

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