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Para todos los públicos La aventura del saber - 21/09/20 - ver ahora
Transcripción completa

Buenos días a todos.

La pandemia está poniendo de manifiesto

algunas deficiencias en nuestras costumbres,

cuya corrección corre prisa, dadas las circunstancias.

Y que probablemente convendrá que mantengamos más allá

del final de la pandemia.

Hoy vamos a tratar de una de ellas.

Una de esas costumbres e inconvenientes y muy extendida

entre los españoles, que nos lleva

en el país más soleado de Europa a carecer, en general,

de suficiente vitamina D,

que se sintetiza, precisamente, a partir de una buena alimentación

y tomando el sol diez minutos al día.

Hoy hablaremos con el doctor Romero de ello.

Muy buenos días. Hoy les proponemos también

viajar a la Valencia de posguerra.

Nos acompañarán Gustavo Zaragoza y Antonio Pérez Rodilla.

Nos presentan "Nombres propios",

una novela que, a través de diez relatos,

nos describe la vida de la ciudad de Turia

en los difíciles años 40.

La arquitectura, el bullicio social,

las formas de vida características de las grandes urbes,

han ejercido, desde siempre, un gran atractivo icónico.

La ciudad y sus gentes gozan de un cierto grado de fotogenia,

que toda una legión de fotógrafos y cineastas

de todas las épocas han sabido captar oportunamente

con sus cámaras.

Hoy visitaremos la exposición "Cámara y ciudad"

de Caixa Fórum Madrid,

que aborda precisamente esta temática.

PHotoESPAÑA, festival internacional de fotografía

y artes visuales más importante del país

celebra su edición número 23.

Hoy nos centraremos en una de sus iniciativas más especiales,

"PHotoESPAÑA desde mi balcón".

Busca reivindicar el papel que los balcones

y las ventanas jugaron en el tiempo que duró la cuarentena.

El resultado, una gran exposición de fotografías

que aún puede verse en los lugares más emblemáticos

de 50 ciudades españolas.

Estudios recientes nos muestran

que el desayuno medio de los españoles

no suministra la energía suficiente.

Y es definitorio en proteínas, fibra y vitamina D.

Esta situación no es favorable en plena pandemia,

ya que las proteínas y la vitamina D

son más necesarias ahora que nunca para afrontar la enfermedad.

Bienvenido. Buenos días.

Gracias. Lo cuentas en tu nuevo libro.

Lo cuento en el próximo libro.

Antes de que empezara la pandemia, ya estabas...

Ya lo estaba contando, y que está ya,

en poquito tiempo estará a la venta el libro.

Sí, lo cuento porque es necesario. Ojalá todos los españoles,

todos, o los que quieran, la mayoría,

nos pasáramos al desayuno salado.

Todavía hacemos mucho desayuno dulce.

Y nos pasáramos al desayuno salado...

Es como una tradición lo de tomar cacao con galletas y eso.

Claro y un vaso de leche de 200 mililitros,

cacao o café.

Y cinco o seis galletas maría.

Ese es el desayuno de muchas personas.

Y lo cuento en el libro.

Es decir, el desayuno es la primera comida

y hay que hacerla muy bien.

Tiene que ser un desayuno mucho más variado,

mucho más, digamos, con más alimento, más vitaminas.

Más grasas. Más grasas saludables.

Sí, porque además tomar grasas saludables,

fibra y vitaminas que no se tomen el resto del día.

Pero fíjate el desayuno. Este sería el desayuno dulce.

El desayuno salado. ¿Qué tenemos aquí?

Mira, tenemos quesos, lácteos, también tenemos leche aquí.

Pero también tenemos lácteos.

Que eso son enteros, normalmente.

Tenemos huevos, tenemos atún.

El atún y todos los pescados azules son muy buenos para el desayuno.

Es decir, también el salmón ahumado se puede tomar en el desayuno.

Pues mira, todo esto tiene mucha vitamina D.

Mucha vitamina D. Todos estos alimentos

tienen también grasas saludables.

Y proteínas, necesitamos proteínas.

Aquí en este desayuno dulce,

solamente tendría proteínas la leche, y no muchas.

Grasas sí tenemos, grasas saturadas de las galletas.

Sí, grasa saturada de la galleta.

El cacao también. El cacao y de la leche si es entera.

Sí, pero no tendríamos tantas proteínas ni vitamina D.

Verás, es muy importante la vitamina D

porque la vitamina D es un protector,

un protector en estos tiempos de pandemia,

para las infecciones respiratorias.

Se ha visto. Es una infección respiratoria.

Es una infección respiratoria.

Y lo que hace que esta infección sea más grave

es que pasa a neumonía, una neumonía que hay que atender

tanto en el hospital o en UCI.

Ventilando esos pulmones. Una vez que lo has pillado,

no tiene remedio. No tiene.

Pero esto sirve para prevenir y fortalecernos ante ello.

Eso es verdad. Eso es.

Es una herramienta más que tenemos de salud pública.

Y tenemos que tener niveles adecuados de vitamina D.

Porque, fíjate, se han hecho estudios muy recientes

y ven que hay una asociación

entre las personas que tienen unos niveles adecuados de vitamina D

y cómo salen o se infectan menos o tienen menos positivos en las PCR.

Es decir, hay una relación entre cómo sufre esa personas

la enfermedad por coronavirus

y sus niveles de vitamina D, que sean los adecuados.

Una cosa, en principio, antintuitiva.

Porque dices, vamos a ver, en el norte, los suecos, daneses,

los de Noruega. Eso es.

Ahí toman menos el sol.

En teoría, tendrían que sintetizar menos vitamina D.

Sí, pero ellos, como tienen menos sol,

tienen muy instaurados ya suplementación

y el enriquecimiento de los alimentos con vitamina D.

Con lo cual, fíjate cómo ha castigado la trasmisión.

En países nórdicos, tanto Noruega, Suecia, Finlandia,

no ha habido tanta trasmisión

como en países más mediterráneos como Italia o España.

Porque son más despegados, ¿no? Hablan desde más lejos.

No, bueno, puede haber muchas razones.

Pero lo que está claro es que nosotros tenemos

unos déficits de vitamina D impresionantes.

Entonces... Eso también es raro.

Porque con el sol que hay en España

o en Italia, en el sur de Europa. Efectivamente.

Pues mira, hay tres razones.

Una, se toma el sol más protegido.

Dos, no se toma suficiente vitamina D

a través de la dieta

de estos alimentos, porque hacemos este tipo de desayuno,

muchas personas hacen este tipo de desayuno

y es insuficiente para la vitamina D.

Y la vitamina D, mira, pásame

ese vaso de agua. Sí, te iba a decir

porque he visto que tienes ahí una cápsula.

Eso es, esto es una ampolla de vitamina D.

De las que prescribimos los médicos cuando hay déficit de vitamina D,

decimos: "Tómate esta ampolla cada 15 días, cada 30 días".

Y la prescribimos. Cada mucho tiempo, ¿no?

Sí, porque es que con muy poquita vitamina D...

Tenemos suficiente.

Sí, porque se acumula, se reserva.

La vitamina D, como la vitamina A, todas las vitaminas liposolubles,

es decir que son grasas, se acumula en nuestro hígado

y tejidos grasos. O sea, no son buenas, ¿no?

Si te pasas. Si te pasas,

puedes tener efectos secundarios.

El problema es que tú no te puedes automedicar

con vitamina D, tienes que estar muy controlado.

Con analíticas y viendo cómo se comporta tu vitamina D.

Pero mira, quiero que veas. La echo aquí en el agua.

Parecen como gotas de aceite. Gotas de aceite.

Ligeramente. Qué color más suave. Eso es.

Sí, pero es una grasa.

Y esto se acumula en las grasas.

Por lo tanto, lo que quiero también decir,

es que en los alimentos grasos es donde hay vitamina D.

En los alimentos no grasos, no encuentras vitamina D.

Normalmente decías, creo que en otra ocasión, recuerdo,

que hablabas de que normalmente la vitamina D

estaba en los productos que procedían de animales.

Sí. Y en algunos vegetales.

Y en algunos vegetales. Pocos. Mira. Pero pocos.

Para que nuestros espectadores se enteren perfectamente.

Todos los productos animales que llevan grasa

tienen algo de vitamina D.

¿Cuáles son los que más tienen?

La leche y los lácteos, los huevos y los pescados azules.

Luego, ¿un filete de ternera puede tener vitamina D?

Sí, porque tiene algo de grasa.

¿Un filete de pollo puede tener vitamina D?

Sí, tiene algo de grasa.

¿Un hígado puede tener? Por supuesto que sí.

Tiene grasa y además se acumula en el hígado la vitamina D.

¿El aceite de hígado y bacalao tiene vitamina D?

Muchísima. Por un tubo.

Muchísima vitamina D.

Quiero decir, pero siempre está en la grasa.

Siempre en alimentos que son grasos.

Y en los vegetales no hay muchos grasos,

pero por ejemplo, en el aguacate sí tenemos vitamina D.

Y, curiosamente, en las setas y los hongos tenemos vitamina D.

Porque ellos, al igual que nosotros, también sintetizan con el sol,

sintetizan la vitamina D.

Pero esto es lo que aporta la dieta.

Pero lo que hay que hacer es exponerse al sol.

Exponerse todos los días un poquito al sol.

10, 15 minutos al sol. Que te dé en una superficie que puedas...

Es decir, el problema es que vamos siempre vestidos.

Hasta con guantes, hasta la cara. La cara protegida.

Y ahora con las mascarillas, claro.

Fíjate, con mascarillas o con protectores solares.

Ahora que mencionamos el tema de las mascarillas,

que el otro día estuvimos dándole vueltas,

he leído en los últimos días que las mascarillas son buenas

también porque aunque te infectes, te infectas menos.

Y te vas como inmunizando. ¿Eso qué es?

Pues mira, eso es una teoría que está por probar,

pero que es muy interesante que las mascarillas

son una herramienta también de salud pública.

Pero no solamente como barrera para que tú no infectes

ni te infecten a ti, sino que esas pequeñas gotitas

que traspasan, que en el filtro que van traspasando,

esas pequeñas gotitas van produciendo en ti

una reacción inmunitaria, te vas inmunizando.

Al ser tan pequeña cantidad,

el cuerpo puede reaccionar. Puede reaccionar.

Sí, porque aquí hay una cosa muy importante, la carga viral.

Es decir, cuando el virus entra en masa

en tu nariz, tu boca o tus ojos, tu organismo, tu inmunidad reacciona

de una manera violenta, es decir, abruma tu inmunidad.

La abruma de tal manera que se descoordina

y puede llegar a situaciones de tormenta de citoquinas

y hacer grave la enfermedad.

Sin embargo, tú te vas inmunizando con esas gotitas,

que van traspasando poco a poco la mascarilla.

¿Y qué pasa? Que al final la enfermedad es más leve.

Se reduce la gravedad de la enfermedad.

Por eso crece el número de asintomáticos.

Si encima desayunas bien. Hombre, si encima más vitamina D,

pues son dos herramientas que tenemos a nuestra disposición

para poder hacer frente a la pandemia.

En el caso de los niños, ¿esto es todavía más así?

Bueno, en el caso de los niños, ellos tienen menos propensión

a que la enfermedad sea más grave, a agravarse la enfermedad.

También se infectan, pero ellos pasan más asintomáticos.

Pero también es así, ellos también...

Bueno, y porque también hablábamos, yo recuerdo, hace algún tiempo,

del rendimiento intelectual. Sí.

Cuando tú comes muchas grasas saturadas, dulce

por la mañana y tal, luego vas a clase y estás todo el tiempo

ahí haciendo la digestión con dificultad.

Con dificultad.

Pero sí que es verdad que los niños deberían pasarse al desayuno salado.

Es decir, los niños de siete u ocho años, nueve,

es una oportunidad que los padres tienen

para pasarlo al desayuno salado,

para que empiecen a probar

el pan integral con un chorrito de aceite,

o de tomate, para que empiecen a tomar lácteos,

para que empiecen a probar fruta.

¿Por qué? Porque en un año o dos, ese niño ya querrá desayunar

como sus amigos más mayores y sus amigos más mayores

desayunan bollos, galletas, cacao soluble.

Eso es lo que van a querer tomar. O cereales de desayuno.

Y no van a querer probar ni el pan integral, ni el aceite,

ni otro tipo de elemento.

Entonces, esa edad intermedia donde el niño

todavía se le puede introducir algunos hábitos y gustos,

es edad adecuada para introducirlo en el desayuno salado.

Muy bien, pues yo creo que ya ha quedado bastante claro.

Mañana vamos a seguir hablando de salud.

Y vamos a hablar de un tema que me parece muy interesante,

que es el cansancio.

Porque parece, por lo que tengo entendido,

que muchas personas que han pasado la COVID,

están muy cansadas durante mucho tiempo.

Después de haber ya superado...

Eso es. Mira, hay dos perfiles. Uno, gente joven de 30 años

que se pasa cuatro meses cansado

como si le hubiera pasado un camión por encima.

Y son deportistas, eran deportistas,

y no se pueden incorporar a su puesto de trabajo porque se cansan.

Y otras personas,

alrededor de 50 años, que tienen afectación muscular, de nervios.

Realmente, hay que volver a enseñarles a andar

y a coger las cosas porque están muy afectados.

Siempre después de una enfermedad, hay un tiempo de convalecencia

donde tú estás más cansado, pero no creíamos

tan intenso. Tanto tiempo y tan mal.

Ni tan frecuente ese cansancio

que repercute en las personas que han pasado la enfermedad.

Mañana hablamos de ello.

Perfecto, muy bien.

Gracias. De nada.

Seguimos. La Universidad de Oviedo

nos plantea hoy la siguiente pregunta.

¿Por qué nos preocupa cada vez más la alimentación

si no hay escasez de alimentos?

La universidad responde.

Hay un malestar creciente con la forma en que nos proveemos

de alimentos en las sociedades actuales.

Con el sistema agroalimentario, globalizado moderno.

Este malestar está motivado por dos razones.

Por un lado, porque cada vez hay más distancia

entre quien produce y quien consume y no se tiene información

acerca de lo que sucede al alimento.

Lo que hace aumentar la desinformación.

Por otro lado, la alimentación es cada vez más industrial

y el alimento se desnaturaliza, haciendo a los consumidores dudar

de si lo que se come es o no bueno para la salud

y si es o no pernicioso para el medio ambiente.

Los procesos de industrialización

han provocado un aumento de la desconfianza.

Muy especialmente hacia la industria agroalimentaria.

Por lo tanto, nos encontramos ante un ciudadano desinformado

y desconfiado, ¿y qué hace?

Reacciona buscando formas diferentes de comer mejor

para tener más control sobre lo que come y lo que bebe.

De ahí que estén surgiendo multitud de particularismos alimentarios

que son al menos de dos tipos, aquellos asociados a la salud,

como la aparición de dietas que nos devuelven el control

sobre la alimentación; nos hacemos veganos,

incorporamos a la dieta productos sin gluten sin ser celíacos,

y aquellos asociados a la responsabilidad medioambiental.

Nos integramos en redes de consumo ecológico

o compramos productos de nuestra tierra.

En definitiva, nos preocupa cada vez más la alimentación

porque el consumidor ha perdido el control sobre el alimento

y como ciudadano quiere recuperarlo.

Valencia, años 40, años de posguerra,

de franquismo, de miedo, también de hambre,

de estraperlo, de silencio y de sumisión.

Gustavo Zaragoza y Antonio Pérez Rodilla

profundizan en esa Valencia en este libro

que hoy nos presentan, "Nombres propios",

editado por "Talón de Aquiles".

Diez historias que retratan a una generación de españoles

que lucharon para superar la adversidad.

Gustavo, Antonio, bienvenidos. Muy buenos días.

Buenas, muchas gracias.

Muchas gracias.

¿Quiénes son José Antonio? ¿Quién es Manolo? ¿Dolores?

¿A quién pertenecen estos nombres propios?

Bueno, buenos días, Mara, muchas gracias por la invitación.

Efectivamente, esos nombres que dices son

personajes de nuestra novela.

Son protagonistas de un tiempo duro,

de una crónica de la vida cotidiana de esos años 40.

Es como si nos hubieran permitido entrar en el Ministerio del Tiempo,

dejarnos colar por la puerta de los años 40

y nos hemos paseado por las calles de Valencia,

por los mercados, por las iglesias,

hemos estado escuchando lo que pasaba.

Y con todo eso, hemos construido una historia

de esa crónica, como digo, cotidiana de los años 40.

¿Y hablamos de unos hechos, de unos personajes reales o no?

A ver, los personajes son de ficción,

pero es cierto que todo lo que contamos

ocurrió en realidad.

Lo sabemos porque hemos investigado, hemos entrevistado a gente

que lo ha estado viviendo, nos hemos documentado.

Y cada una de las cosas que ocurren

a estos personajes son cosas que ocurrieron realmente.

Además está pasando una cosa muy curiosa y muy bonita,

como el libro ya está en la calle, pues muchas de las personas

que lo han leído y que tienen una edad por la que pasaron,

nos escriben, nos llaman para decirnos

que se han sentido absolutamente reflejados.

Por tanto, son personajes y acontecimientos reales,

aunque lo que tenéis en la mesa es un libro de ficción, es una novela.

¿Cómo era esa Valencia de los años 40 de posguerra?

Esa Valencia de los 40 años de posguerra

pasa de ser capital de la Segunda República a nada.

Pasa a ser una ciudad,

si no te digo humillada, una ciudad más ninguneada.

Y en la que prácticamente la gente vive triste.

Y la única esperanza que tiene la gente,

el único consuelo que les queda a veces es elevar los ojos

y ver el azul del Mediterráneo.

Es eso. Valencia es un personaje más.

Valencia acoge en sus calles, en sus plazas, sus olores,

sus aromas, sus cines, acoge estas diez historias.

Valencia es el undécimo personaje que no está en el índice.

Y además, con una variedad muy grande de personajes.

Porque nos encontramos con el republicano

que tiene que huir y tiene que esconderse,

o con la chica de la sección femenina,

con el que denuncia, el que trabaja en el estraperlo.

Es una foto muy variada. Llevas mucha razón.

Toda esa variedad de personajes que nosotros hemos querido reflejar

que se trata en realidad de héroes anónimos.

Héroes anónimos que estaban participando

en un concurso terrible en el cual, el único premio

era la subsistencia.

Hablamos de una España triste, una España que se pasa hambre,

una España dura, una España de sumisión.

Y auténticos héroes por ser capaces de superar

cada uno de esos personajes que has nombrado, Buenaventura.

Nosotros creo que el apelativo que le damos es ese.

Héroes anónimos capaces de sobrevivir a esa circunstancia.

Y una España de miedo también, ¿no?

A que te denuncien... Eso lo hemos hablado mucho.

Si tuviéramos que identificar una palabra...

"Los 40, ¿usted cómo los identificaría?".

La palabra sería lo que tú nos preguntas, miedo.

Pero miedo, no solamente miedo por la gente

que vivió durante ese tiempo,

sino que es algo que se integró de tal manera

que es un miedo que se convirtió en algo hereditario.

Algo hereditario y que se trasladó de padres a hijos.

Sí, de estos temas no se habla en familia ni en la mesa, ¿verdad?

Efectivamente.

Yo puedo apostillar todo esto.

Yo tengo una crónica directa, que es mi padre.

Y es ferroviario, represaliado.

Encarcelado, liberado.

Y a los dos años o tres, tiene que huir a Onil

a una casita al monte.

Durante algunos registros o algunas cosas.

Mi padre pasó, efectivamente; mi padre, mi madre y mi hermana,

que ya había nacido, pasaron, efectivamente, miedo.

Fue una época dura, dura, dura.

Incluso habláis en el libro de la homosexualidad.

En aquellos años 40. Una auténtica rareza.

Y un atrevimiento, porque la homosexualidad, como tal,

no existía, el régimen no lo permitía.

De hecho, con el tiempo, lo que llega es a equipararlo

con un delito y punto pelota.

La Ley de Vagos y Maleantes y nada más.

Por supuesto, hablamos de homosexualidad masculina.

En la femenina, ni siquiera nosotros hemos sido capaces

de encontrar ni testimonios ni nada que se les parezca.

¿Y cómo habéis investigado? ¿Cómo os habéis documentado

para esta novela? Bueno, hemeroteca.

Mucha hemeroteca, que va muy bien para situarte

en cada momento de cada relato.

Y he tenido acceso a alguna tesis doctoral

para comprobar más cosas, discursos.

Y luego, el contacto con la gente; testimonios directos.

Aparte de los propios que tenemos cada uno

por nuestra parte, hemos buscado gente

que nació en la época, gente que era ya un poco más mayor

en esa época, es muy difícil de encontrar.

Pero hemos encontrado mucha gente que nació en la época

y nos van corroborando todos los pensamientos.

A veces no se valora lo suficiente, yo creo,

a esa generación que vivió esa posguerra

y que ha hecho lo que somos ahora.

A veces nos han preguntado que por qué hemos escrito el libro.

Y es verdad que estábamos haciendo una obra de ficción,

una novela, pero en el fondo, pues Antonio hablaba de su padre,

podíamos hablar del mío, de mis tíos.

Pero en el fondo lo que queríamos es hacer una especie de homenaje

a una generación que tuvo la mala suerte,

la desgracia, de transitar en el peor momento por este país.

Son épocas, como decíamos antes,

de sumisión, de miedo, de silencio; todas esas cosas

lo tuvo que soportar una generación.

Y fíjate qué paradojas.

Luego, esa generación es

la que de manera absolutamente generosa,

sin mirar para atrás, sin rencor y sin pedir nada a cambio,

es la que hace la transición en este país.

Fíjate. Y luego, si nos acercamos a hoy mismo,

es una generación que se produce un bucle trágico.

Con el tema de la COVID, pues fíjate, muchos de aquellos,

de aquellas personas que tuvieron la mala suerte de eso,

que luego hicieron la transición,

y ahora están muriendo o han muerto en unas condiciones difíciles

de soledad y tal.

Por eso nos parecía el hacer un homenaje, por lo menos contarlo.

Que la gente de ahora, gente joven, sepa a lo que se enfrentaban.

Sepan cómo eran los valores del momento,

la dureza, el hambre; todas esas cosas.

Como auténticos supervivientes.

Para nosotros, la palabra que los definía a esta generación

es la de supervivientes y además, supervivientes generosos.

Supervivientes generosos capaces de darle la vuelta a este país.

Fíjate, en las circunstancias que describimos ahí,

a cómo vivimos ahora.

Nada que ver. Una lección, sin duda.

Me gusta también mucho del libro esos carteles publicitarios

que incluís entre capítulos.

La publicidad y esos anuncios nos dan también muchas referencias

de cómo se vivía, lo que se vivía en aquella época.

Ya ves, es una tipografía muy austera siempre.

Es el "marketing" de la época.

Es lo que la gente cree a pies juntillas.

Es el único medio de acceder

a una publicidad, no hay otra.

Hay curiosidades, hay un anuncio sobre unas suposiciones

en el que se admiten señoritas.

O sea, están muy marcados todos los anuncios

por el machismo, el alcohol, el tabaco.

Otra época. Es otra época.

Otra época completamente distinta, nada que ver con la actual.

Pero describe muy bien los valores de entonces.

Esos valores de sumisión de la mujer al varón,

del alcohol, el tabaco, como un elemento de hombría

y de no sé cuántas cosas.

Y por eso nos parecía importante

como un elemento referencial más para incluirlo en la novela.

Nos queréis seguir trasladando a través del tiempo,

del franquismo, y posteriormente,

y este es el primer libro de lo que será una trilogía, creo.

Sí, esa es una de las cosas, que nosotros no hemos venido

solamente de visita, hemos venido a quedarnos.

A quedaros. Y hemos venido a quedarnos

con una forma, desde el inicio, en la portada,

ponemos que es la posguerra como nunca antes se había contado.

Pues queremos hacer lo mismo con lo que supone el franquismo.

El franquismo, en los años de nacimiento,

que es esta primera obra.

El franquismo en los años 60,

que es el momento de máximo esplendor.

Una España que ya no está tan hundida y tan sometida

como la de los 40; sigue estando en un régimen autárquico y tal,

pero está con ilusiones ahí.

Y luego, los 80, que son los años de la muerte

del franquismo, la muerte definitiva.

Por supuesto, ficción, ficción, ficción.

Son tres novelas, la segunda ya está prácticamente acabada.

Pensamos que con permiso de las circunstancias especiales

para la Feria del Libro de 2021, poderla presentar.

Esperemos.

Y esa es la idea, hacer una crónica diferente

de ese franquismo novelado y visto con esos ojos.

Porque la mayoría de las veces que te encuentras

con una mirada hacia atrás, te encuentras con la épica,

con los grandes acontecimientos.

Nosotros aquí lo que transitamos es por la vida cotidiana.

Lo que le pasaba a la gente en la vida corriente.

Y bueno, eso es lo que nosotros queremos aportar.

Y además de aportar, que sirva.

Y además, tenéis una página web con este libro

en el que podemos escuchar, por ejemplo, fragmentos

de algunas de las historias de los episodios,

mucha documentación, que está muy bien.

Sí, mira, ese ha sido otro efecto. Tiempos del coronavirus, ¿no?

-Sí. -Nos hemos visto con la necesidad

de, para aquel que tuviera interés por conocer nuestro libro,

hemos puesto "novelanombrespropios.com",

en el cual está la novela, está el acceso a la novela.

Y, efectivamente, hay unos audios que te sitúan,

que en el contexto ese están escenificadas

algunas de las escenas que configuran

los 10 capítulos, o los 11, vamos.

Pues, Gustavo, Antonio, ha sido un placer. Muchísimas gracias.

Ya nos veremos en el segundo, ¿no?

Gracias a ti, Mara, y a vuestra disposición.

Gracias. Y seguimos.

El nacimiento y desarrollo, primero de la fotografía,

y posteriormente del cinematógrafo,

fueron en paralelo con la expansión y progreso

de las grandes ciudades.

Puede que ese sea uno de los motivos

por los que la ciudad, sus gentes y sus formas de vida

han sido desde entonces hasta hoy en día

algunos de los temas más recurrentes

de la fotografía y el cine.

En torno a estas cuestiones, Caixa Fórum de Madrid,

en colaboración con el Centro Pompidou de París,

exhibe la exposición:

"Cámara y ciudad. La vida urbana en la fotografía y el cine".

"Desde el momento en que la tecnología fotográfica

permitió las primeras y aparatosas cámaras

salir del interior del estudio y plantarse en la calle,

la ciudad ha sido uno de los temas favoritos

de la fotografía y, posteriormente, del cine, la televisión,

y, en general, todos los medios de comunicación

que utilizan las imágenes como soporte.

Este video permanente entre la cámara y la urbe,

puede ser debido, en parte, a que el propio nacimiento

y eclosión de medios audiovisuales, han ido en paralelo

al desarrollo imparable de las formas de vida urbana

en todo el mundo a lo largo del pasado siglo XX

y lo que llevamos del XXI.

La producción y flujo de imágenes fotográficas,

cinematográficas y televisivas, han ido creciendo exponencialmente

a la par que las grandes ciudades han ido extendiendo

su influjo y hegemonía por todo el orbe terráqueo.

La ciudad ha sido y sigue siendo un tema recurrente

de la fotografía y el cine en una doble vertiente.

Por una parte, la morfología de la ciudad

es habitual protagonista directa

de multitud de fotos y planos cinematográficos

por la abrumadora cantidad, variedad

y vistosidad icónica de los elementos arquitectónicos

y urbanísticos que la gran urbe ofrece al creador audiovisual.

Por otra parte, la ciudad es el telón de fondo

donde se lleva a cabo

la mayor parte de la actividad humana hoy en día.

El hervidero donde ha fluido la vida

desde que antaño se dispararon las primeras placas fotográficas

hasta los ingentes contenidos que a día de hoy

se consumen masivamente en los medios audiovisuales,

cibernéticos y redes sociales.

Al hilo de estas cuestiones, Caixa Fórum Madrid

presenta la exposición

'Cámara y ciudad. La vida urbana en la fotografía y el cine'.

Una muestra que reúne cerca de 250 obras

de fotografía, cine y video

desde los primeros compases del siglo XX hasta nuestros días."

La fotografía y el cine siempre han estado muy presentes

en la programación expositiva de la Fundación La Caixa.

Dentro de disciplinas artísticas, estas más contemporáneos son un foco

de atención que nunca dejamos de programar.

La muestra se ha podido llevar a cabo

gracias a la colaboración de diversas instituciones españolas

y europeas, y muy especialmente, el Centro Georges Pompidou de París,

que aporta buena parte de las piezas expuestas.

Y con quien la Fundación La Caixa

ha alcanzado un acuerdo de colaboración

para llevar a cabo esta y otras exposiciones futuras.

El responsable del departamento de fotografía,

cine y video del Pompidou, Florian Ebner,

es, además, el comisario de la muestra."

Esta muestra es la primera exposición que se realiza

fruto de la colaboración con el Centro Georges Pompidou,

de París, que es un referente en arte moderno y contemporáneo

que cuenta con una de las colecciones de fotografía

más importantes de toda Europa.

Es el inicio de esta colaboración, que perdurará hasta el año 2023,

tendremos otras exposiciones que podremos ir viendo

a lo largo de las próximas temporadas.

Entre colecciones españolas, tenemos trabajos del Reina Sofía,

del Archivo de Barcelona,

del Archivo del Colegio de Arquitectos de Cataluña.

Vemos 30 instituciones españolas que han prestado sus fondos

para que podamos realizar esta muestra.

Esta exposición recoge obras de 81 artistas.

Y un poco están representados todos los grandes.

Hay un diálogo y una convivencia

de fotógrafos y cineastas extranjeros y españoles.

Entonces, entre los nombres podemos destacar a William Klein,

Diane Arbus, Català Roca, Pérez de Rozas.

Podríamos decir

que están representados todos los grandes.

La exposición está organizada de forma cronológica.

No es una exposición histórica

porque hay un constante diálogo

entre fotógrafos de distintas épocas

y de distintos lugares.

Pero sí que hay un hilo conductor cronológico,

se desarrolla en cinco ámbitos.

Empezamos con los años 20.

Con el apogeo de las grandes ciudades,

la modernidad y esa gran atracción por lo moderno,

por la tecnología, por el metal.

Luego vamos viendo en cada década cómo se suceden

los acontecimientos sociales, cómo se transforman las ciudades,

cómo los fotógrafos y los cineastas lo han ido plasmando.

"La entrada de la exposición, la sección titulada

'La ciudad vertical. Euforia por la modernidad en los años 20',

podemos ver varias obras

del fotógrafo y cineasta Paul Strand,

una proyección cinematográfica del moderno Manhattan

de los rascacielos y dos fotografías.

Una de ellas, su famosa 'Mujer ciega'.

Las ciudades y la vida urbana contienen fuertes iconos visuales

que pronto fueron descubiertos y captados por fotógrafos

y cineastas en busca de la poética de la ciudad.

Muy especialmente, con la irrupción de las vanguardias históricas,

que hicieron de la gran ciudad el emblema por excelencia

de la modernidad que pregonaban.

Este es el caso del artista húngaro de la escuela de la Bauhaus,

László Moholy Nagy, pintor, fotógrafo y cineasta

con dos "films" presentes en la muestra.

Uno sobre personajes arquetípicos de las ciudades,

y otro sobre el puerto de la ciudad de Marsella.

Esta fotografía pertenece al rodaje de 'Un perro andaluz',

de Luis Buñuel, la obra emblemática del surrealismo cinematográfico.

De la misma época, a finales de los años 20,

principios de los años 30,

podemos ver obras de Henri Cartier-Bresson,

del pintor, diseñador gráfico y fotógrafo ruso Alexander Ródchenko

y del fotógrafo francés de origen húngaro Brassaï

en la sección

'Los nuevos actores de la ciudad. De lo pintoresco a lo proletario'.

La ciudad no solo era el foco de atención

para los fotógrafos artísticos.

A principio de los años 30, el fotoperiodismo

empezó a tomar carta de naturaleza

y la bullente y complicada situación sociopolítica

que se vivía en España en esa época

fue tema recurrente para fotógrafos españoles

y no pocos extranjeros que acudieron a nuestro país.

como Margaret Michaelis y sus series

sobre el barrio chino de Barcelona, o el mismo Cartier-Bresson.

Suya es esta foto titulada 'Sevilla', de 1973.

O fotos como 'El niño vendedor del semanario', de Gabriel Casas.

Un buen número de obras de la muestra

lo constituyen las fotos que tienen como tema

la guerra civil española y los conflictos

que la precedieron en el periodo republicano

o expuestas en la sección

'La ciudad militante. España en los años 30'.

Este es el caso de este grupo de fotografías

del fotoperiodista Pérez de Rozas

en la Barcelona republicana durante la guerra civil.

O estas conocidas fotos de Agustí Centelles

de enfrentamientos en calles de Barcelona

a principio de la contienda.

La prensa extranjera se hizo amplio eco

de la guerra civil española con potentes imágenes

del desgarrador conflicto bélico en sus portadas.

La sección 'La ciudad humanista y existencialista',

presenta fotos de las posguerras española y europea

en los años 40 y 50 y llega hasta los años 60.

Entre los autores extranjeros presentes destaca William Klein

con espectaculares fotos callejeras

y una película suya en color de 1958 titulada 'Broadway con luz'.

De la producción nacional de la época,

llama la atención la osada serie

en torno a la prostitución callejera,

'Gente del Raval', de Joan Colom, de 1958,

y la interesante película del mismo autor titulada 'La calle'.

Imágenes con una perspectiva poco habitual

de la Barcelona de principios de los 60.

También hay obras de otros fotógrafos importantes

de la época, como Francesc Català Roca,

y Leopoldo Pomés.

'La ciudad crítica. Estudio sobre la situación social',

presenta la mirada de diversos fotógrafos y cineastas

sobre personajes, ciudadanos arquetípicos.

Especialmente, los más desfavorecidos del sistema

durante los años 60 y 70.

Destacan las fotos de los peculiares personajes

de Diane Arbus.

'La ciudad rebelde' muestra la gran urbe

como el marco perfecto para la reivindicación

y la lucha social y política.

Ahí se halla la archiconocida foto de Marc Riboud,

'La joven con la flor', símbolo por excelencia

del pacifismo antimilitarista.

Una segunda foto del mismo momento

menos conocida, pero igualmente impactante.

También fotos de la revolución parisina

de mayo del 68 o de la España del tardofranquismo y la transición.

Como esta conocida serie de Manel Armengol de 1976,

con los grises dando palos a espuertas en Barcelona.

También está presente una serie fotográfica

de Pilar Aymerich sobre las manifestaciones feministas

y proderechos homosexuales

en la España de finales de los años 70.

El pintor, fotógrafo y cineasta Tino Calabuig,

presenta dos series fotográficas.

Una sobre artistas plásticos lanzando octavillas

en el mercado de Barceló de Madrid,

y otra sobre el entierro

de los abogados laboralistas de Atocha.

Además de su documental sobre la acción vecinal

en los barrios periféricos de Madrid,

'La calle es nuestra', de 1974.

En la sección 'La ciudad como escenario',

se avanza en el tiempo y aparecen cada vez con más fuerza

el color y los grandes formatos

para retratar la vida de personajes anónimos

que toman protagonismo a ser captados

oportunamente por los fotógrafos.

Este es el caso de esta serie,

'Estación central', de Barbara Probst,

y de las vistosas y enigmáticas fotos

de Valérie Jouve."

La exposición se inauguró primero en Barcelona.

El segundo punto al que viene es Caixa Fórum Madrid.

Aquí se ha presentado con un poco de retraso

debido a la situación de pandemia que hemos vivido.

Y hay algunas piezas diferentes y un espacio nuevo

que ha surgido a raíz de esta situación excepcional

que estamos viviendo, ya que se ha creado

un nuevo ámbito dedicado a la ciudad después de la pandemia

en el que 15 fotógrafos presentes en la muestra

han realizado y exponen sus trabajos a partir de la reflexión

sobre esta situación tan insólita que estamos viviendo

y este escenario de la ciudad vacía que casi nunca habíamos visto.

Aquí yo destacaría algunas obras que nos muestran

a los fotógrafos solos en la gran ciudad,

como Barbara Probst.

O, por ejemplo, las fotografías de Manolo Laguillo.

También un intercambio de postales

que han realizado dos fotógrafos desde sus respectivas ciudades,

mostrando este escenario vacío

como no lo hemos visto en toda la exposición.

"La última parte de la exposición, 'Ciudad global y virtual',

ofrece un muestrario de obras recientes

que incide en el componente artístico,

a veces inusitado,

que ofrece los elementos arquitectónicos

y sociales de la ciudad.

Este es el caso de la serie 'Threshold (Umbrales)',

de Xavier Rivas.

Fotografías de fragmentos de curiosas puertas exteriores

de la Barcelona moderna.

Este sorprendente video titulado 'Faceless (Sin cara)',

donde las imágenes tomadas por cámaras de seguridad

presentan ciudadanos anónimos

con sus cabezas tapadas oportunamente con círculos de color.

Estas fotografías de gran formato a vista de pájaro, tomadas

de la aplicación Google Earth,

son edificaciones cuyos tejados han sido pixelados

por su interés estratégico,

y que componen una sorprendente estampa artística.

O esta fotografía de tejados y azoteas titulada 'True stories',

'Historias verdaderas', de Hannah Collins."

Una obra que a mí me llama particularmente la atención,

con la que despedimos esta exposición,

es un video de Anna Malagrida,

y un poco nos muestra también este punto de vista de la ciudad

en el que esta se cata

desde dentro de una sala de exposiciones.

Y lo que ocurre en la ciudad pasa a ser la obra de arte,

es el video que nos despide.

PHotoEspaña celebra este año

la edición más atípica de su historia,

marcada, claro, por el confinamiento.

Sus organizadores decidieron convertir

esta situación sin precedentes

en una fuente de inspiración artística,

animando a que los ciudadanos plasmaran en fotografías

todo lo que podían observar desde sus ventanas y balcones.

Todas esas obras se exponen en 50 ciudades españolas.

Nosotros nos hemos acercado

al parque de El Retiro de Madrid para disfrutar de ello.

Esta edición de PHotoEspaña es una edición muy especial.

Durante el confinamiento vimos en Instagram

o en Facebook que la gente posteaban muchas fotos

de su experiencia.

Y pensamos que PHotoEspaña podría agrupar un poco.

Ser un poco generador de este movimiento

que se veía hacer y lanzar una convocatoria

para que la gente, aficionados a la fotografía,

profesionales, pudieran mandar fotos desde su balcón.

Y no esperábamos el éxito que tuvimos.

Recibimos 60.000 fotos.

De toda España.

Lanzamos otra convocatoria a distintos ayuntamientos para pedir

que después del estado de alarma, colgaran desde sus balcones

o sitios más relevantes de la ciudad,

una selección de estas imágenes.

Era un poco como devolver el homenaje

a la ciudadanía, a su creatividad.

Esta iniciativa me ha parecido fantástica

porque estábamos todos confinados

y era como la ocasión de mostrarnos,

de crear, de hacer volar nuestra imaginación

y nuestra creatividad.

Esta fotografía llegó porque él estaba jugando en casa

en los únicos minutos donde daba el sol

en nuestra vivienda, que es en esa ventana por la tarde.

Y salió corriendo hacia la ventana con su capa de superhéroe.

Y ahí la vi.

Cogí mi cámara, que siempre la tengo por ahí,

y la hice.

Para mí, los niños han sido unos auténticos héroes

en este confinamiento.

Se han portado superbien, ellos sin preguntar.

Se adaptaron a las reglas, se adaptaron a las normas.

Y para mí, todos los niños son unos superhéroes.

Yo creo que son muy importantes las artes.

Precisamente, nos hemos dado cuenta en este confinamiento

porque es a lo que más hemos recurrido todos.

Al deporte, a las artes, a la música.

A todas las artes.

Hemos dejado de lado todo lo que nos deshumanizaba

un poco y hemos hecho esa relación con el arte,

y me parece precioso.

Creo que hemos ganado muchísimo en humanidad.

De repente, me encontré en el descampado

que está en frente de mi casa,

y de repente vi a este señor con su mascarilla,

me pareció supertierno tambien vestido.

Y bueno, era el Día de la madre,

entonces, le vi coger un ramo de flores,

y pensé que se lo iba a dar a su mujer.

O bueno, a quien fuera.

Y, efectivamente, a los dos días, volví a mirar por la ventana

y le encontré con su mujer, supongo que sería su mujer,

recogiendo los dos un ramo de flores y se lo dio.

Y me pareció muy tierno.

Además, fue en una fracción de cinco minutos, diez minutos

que le encontré ahí cogiendo las flores,

me fui corriendo a coger la cámara, el teleobjetivo,

y le hice una serie de fotos.

Me pareció muy tierna.

Todas tenían algo un poco como de resiliencia.

De querer mostrar que se puede sacar lo bueno

de situaciones un poco complicadas.

Y la fotografía es un medio impresionante,

porque tiene tantas maneras de poder expresar nuestros sentimientos

y nuestras inquietudes.

Vi el helicóptero, y bueno, vi también como una posibilidad

de hacerles un homenaje.

Es cierto que los sanitarios han estado al pie del cañón

y les debemos mil gracias,

pero tanto el Ejército como la Policía

han estado ahí también velando por nosotros.

Y cuando vi en helicóptero y tal, vi la oportunidad

de hacerles un homenaje también a través de mi foto.

Este año el festival está hasta el 31 de octubre.

Y vamos a tener casi 50 exposiciones.

Con grandes nombres de la fotografía.

Fotógrafos de Magnum, la Fundación Canal.

Fotógrafos españoles también.

Bueno, una amplia programación muy diversa.

Fotografía también de moda.

La relación de moda con arte en CentroCentro.

En Casa de América vamos a tener una exposición

de una fotógrafa muy importante, argentina,

Adriana Lestido, que ha hecho un trabajo

sobre la Antártida, pero la Antártida negra.

Nos muestra una imagen de la Antártida muy curiosa,

muy bella, muy romántica.

Y siempre Adriana es una fotógrafa

que en sus fotos trasmite un mensaje social siempre.

Una fotógrafa muy comprometida con el feminismo,

con el medioambiente.

Y entonces, esta visión de la Antártida negra,

a la vez tan poética, tan bella,

nos hace reflexionar sobre la crisis del medioambiente

hoy en día.

El festival siempre tiene que tener representado

la fotografía documental.

Vamos a tener dos exposiciones muy importantes

con la Fundación Mapfre, de Lee Friedlander,

que es un gran maestro de fotografía documental americana.

Y en el Museo ICO,

Danny Lyon también, que nunca ha tenido exposición

en PHotoEspaña; un gran nombre de la fotografía documental.

Como fotógrafos españoles también

tenemos un proyecto muy especial de Miguel Trillo.

Porque trabajamos con el Archivo Lafuente

y que tiene un poco todos los fanzines

de la época de la movida.

Entonces, vamos a recuperar estos fanzines,

es una exposición de revista, digamos,

de cómo la fotografía en los años 80,

cómo se veía, cómo se comunicaba de otra manera.

Es decir, todos con lenguajes muy diferentes.

Mucha diversidad y mucha riqueza.

Yo creo que será un festival que mostrará

el potencial de la fotografía española.

En esta edición, lo que está claro

es que más que nunca vemos cómo la fotografía

es totalmente el medio de expresión del siglo XXI.

Y si sacamos algo de este momento que acabamos de pasar,

una crisis sanitaria tan fuerte,

a qué punto la fotografía ocupa un lugar

no solamente en las artes visuales.

Pero también en lo cotidiano de la gente.

La editorial Renacimiento de Sevilla

ha comenzado la publicación de las obras completas

de la gran escritora de la generación del 27,

injustamente olvidada, María Teresa León.

Ha comenzado por una edición estupenda

de, quizá, su libro más conocido y celebrado en España.

Este, "Memoria de la melancolía".

Un texto de gran valor literario y documental.

Algunos lo habían considerado un complemento inmejorable

de "La arboleda perdida", el libro de memorias

de su marido Rafael Alberti,

con referencias a intelectuales y otras personalidades de la época,

por poner solo un ejemplo conmovedor

y especialmente significativo.

En cualquier caso, "Memoria de la melancolía",

además, ofrece una inmejorable presentación

de su propia autora, que escribió 35 libros de ensayo,

teatro, viajes, etc,

que nunca se habían publicado antes en España.

Recordemos que casi todos ellos aparecieron

por primera vez en Argentina.

Ahora, por fin, irán viendo la luz periódicamente

en la editorial Renacimiento de Sevilla.

En la Rivera del Ebro y su entorno cerca de Zaragoza,

desarrolla su labor el colectivo Trarutan,

un equipo multidisciplinar

que promueve actividades artísticas y de educación ambiental

en la naturaleza.

Les ofrecemos una muestra de nuestro trabajo sobre ellos

y les emplazamos a verlo completo en la red.

Hasta aquí llegamos hoy lunes.

Volvemos mañana martes de nuevo en compañía del doctor Romero

para hablar sobre la manera

de sobreponerse lo mejor posible al cansancio.

Parece que muchas personas que han superado la COVID

tienen algunas dificultades al principio.

Hablaremos de cómo debemos combatir el cansancio durante la pandemia.

Recibiremos también a la doctora en Psicología, Laura Rojas Marcos.

Queremos hablar con ella en nuestro "Taller de convivencia"

de esos nuevos propósitos que todos nos solemos fijar

al comenzar el curso.

Antes de despedirnos, queremos hacerles

una última recomendación.

Se trata de una de las apuestas más importantes

de Radio Televisión Española para la ficción de esta temporada.

En el Colegio Ana Frank, seis coches de profesores

arden en la hora del recreo.

Es la demostración palpable de cómo la convivencia

en el centro se ha vuelto insostenible.

Ester Olaya Caldera, la directora, está desesperada.

El colegio, fundado por su madre

para defender una educación progresista,

tiene que dejar de aparecer en las páginas de sucesos.

Con un fragmento de "HIT" les dejamos.

Hasta mañana.

Mañana a las 10:00 y aquí en La 2. Buen día.

Me llamo Hugo Ibarra Toledo.

Mis amigos me llaman HIT.

Y desde muy jovencito, sentí la llamada

para dedicarme a lo que para mí

es la profesión más difícil del mundo.

Ser maestro.

En este país, en los últimos años, 35.000 docentes solicitaron

la ayuda del Defensor del Maestro.

Fueron maltratados, fueron insultados.

Fueron agredidos.

Esto deja un estrecho margen para la educación.

Te estás haciendo aquí el vacilón delante de las chicas.

-Urdin, quieto. -Moro.

Quiero hablar de nuestros niños, de nuestros jóvenes.

Pero sobre todo quiero hablar del futuro de mierda que les espera.

(HABLAN A LA VEZ)

¡Sácalo de ahí!

(Disparo)

(GRITAN)

Tenemos una banca corrupta.

Una clase política que no está a la altura.

La ultraderecha, yihadismo.

Tenemos terrorismo, tenemos nacionalismo.

Que no te dé tanta pena porque me da igual.

Me la suda España y la historia de España. Las dos.

Es verdad que a clase acuden

cada día más alumnos completamente maleducados.

Soeces, violentos.

(GRITA)

¿Y quién sería el responsable?

Ese móvil.

Últimamente me estás dando un poco de miedo.

Intenta controlarte, solo eso.

Resumiendo. Estamos dibujando el peor escenario posible

para la generación que hoy está en clase.

-(TODOS) ¡Eh, eh! -¡Callaos!

Pero todavía disponen de un arma.

Tienen una sola arma.

Nosotros.

Soy Hugo Ibarra Toledo. Soy maestro, pedagogo.

Especialista en problemas escolares.

Y es una putada, pero básicamente estoy aquí

para deciros que vuestros hijos están enfermos.

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La aventura del saber - 21/09/20

21 sep 2020

Emitiremos los reportajes "Exposición Cámara y ciudad" y "PHotoESPAÑA 2020". Además, entrevistamos a el médico y periodista Nicolás Romero y a los escritores Gustavo Zaragoza y Antonio Pérez Rodilla.

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