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Para todos los públicos
Transcripción completa

Buenos días a todos.

Taller de naturaleza en "La aventura del saber"

con Nicolás Romero

para aprender cómo dar nueva vida a algunos productos de la cocina

que acabamos tirando, si no, a la basura.

Nos acompañará el cocinero Sergio Fernández,

que nos va a enseñar algunos de sus trucos favoritos.

Hay que recordar siempre

que lo que más nos gusta, lo que más sabroso nos parece,

nos sacia antes.

Todos ganaremos

si aprendemos alguno de estos trucos.

También ganaremos en sostenibilidad de la vida en el planeta.

Ahora lo comprobamos.

Luego le preguntamos a Peio Riaño

por qué el museo del Prado ignora a las mujeres.

Lo haremos de acuerdo con el ensayo en la editorial Capitán Swing,

en el que plantea la posibilidad de recuperar para todos

su presencia en la historia del arte.

El fotógrafo Guillermo Álvarez ha vuelto a su pueblo

con la mirada del niño que corrió por sus calles

y también con la mirada extrañada del que regresa.

El resultado es "Delasdueñas", una exposición y un libro.

Luego les invitamos a una visita al Valle de Arán.

Conoceremos el lugar

y algunas de sus peculiaridades culinarias.

Una de las cosas

que hemos aprendido con Nicolás Romero

es que lo que nos gusta más nos sacia antes,

que lo sabroso,

además de hacernos disfrutar mucho más,

también puede ser beneficioso para nuestra salud,

porque nos llena más pronto si aprendemos a saborearlo.

Y también para el planeta.

Hoy vamos a descubrir con la ayuda de Sergio Fernández,

que se une a la tertulia saludable,

algunos trucos

para dar una segunda vida a algunos alimentos

cuando cocinamos convirtiéndolos en más sabrosos.

¿Qué tal? Así es.

Ojo, ojo lo que traigo.

Ahí nada de azúcar.

No sé si al doctor Romero le va el azúcar.

Eso está contraindicado.

En esta mesa no sé.

No es lo habitual.

-Te traigo también aceite.

Te traigo grasa de alguna u otra manera.

-Ya, ya, ya.

-Yo no sé si todo esto va a encajar bien.

Para empezar, fijaos qué menú os traigo.

Si estáis sentados en la mesa esperando la comida

o estáis en vuestra cocina en casa

y yo os suelto este plato que tengo por aquí

como con mondas de cítricos,

algunas hierbas aromáticas que están en mal estado,

trozos de queso ya seco y duro

y algún diente de ajo que está también a punto de irse,

¿qué haríais con esto?

Lo que hace mi mujer todos los días es dármelo a mí

para que yo lo tire a la basura.

Directamente, ¿no?

-O es un plato muy inventivo, ¿no?

-Mucha inventiva la cosa yo creo que no tiene.

Efectivamente, Salva, lo que tú dices, lo que tú harías...

Lo que normalmente hacemos.

Esto iría a la basura al final porque al fin y al cabo son restos.

En este caso, restos orgánicos.

No tienen ni buena pinta. No tienen buena pinta.

El ajo ese está más seco que...

Te prometo que lo hemos colocado adrede.

Ah, vale, vale.

Pero sí que es cierto

que, aunque parezca mentira, sostenibilidad.

Desde la cocina, podemos, aparte de cuidarnos,

aparte de una dieta saludable, unos hábitos con cierto orden...

Sostenibilidad.

En lugar de tirar todo esto, le podemos dar una segunda vida.

Iremos viendo poquito a poquito.

Nos da la bendición el doctor Romero.

-Vamos a ver con el azúcar. -Cuidado, ¿eh?

Lo del azúcar... Yo creo que lo del azúcar...

Lo que dijimos el lunes queda invalidado.

Bueno, bueno, a ver, a ver.

-De sal, de azúcar, de grasas...

Y venimos con azúcar.

Y bastante azúcar.

-¿Y qué nos propones?

-Teníamos en este plato de desperdicios

la piel de los cítricos.

Una vez bien bien lavada, si además ha estado mimada y demás,

esa piel...

Importante.

Muy bien pelada.

Que lleve la mínima capa blanca.

Es decir, que sea toda la parte externa,

ya sea de naranja, o ya sea de limón o incluso de lima.

Lo que podemos hacer en el robot de cocina de casa

es triturar junto con esa ralladura, con esa piel,

unos cuantos.

Tenemos aquí unos terroncillos, pero unas cucharadas.

Estás poniendo cinco terrones.

Eso digo yo.

-Esto va a dar para mucho.

Eso va a dar para mucho

porque una vez que esto se muele, se muele bien,

al final se va a mezclar el azúcar con la naranja,

ni más ni menos que acabamos de hacer una receta.

-Azúcar de naranja. -Azúcar de naranja.

-El aroma es brutal.

Esto es una bomba de sabores y de aromas.

Además, te pido, por favor, Salva, huele esto.

Es espectacular como ves. Huele fenomenal.

Es una bomba de aroma.

¿Por qué hemos llegado a esta conclusión?

Aparte de rescatar y salvar esas pieles.

-A ver qué te parece, doctor. -Sí.

Si, por ejemplo, este azúcar de naranja

o este azúcar de lima o de limón se lo añadimos a un bizcocho,

vamos a conseguir aportar más sabor.

Vamos a aportar ese toque dulce,

pero lo que vamos a utilizar es menor cantidad de azúcar.

Ahí nos ha pillado. Ahí sí.

Ahí nos ha pillado.

Iba a pillar. Ahí sí.

Cuidado, ¿eh? Ahí sí.

Yo quiero aportar algo muy interesante

para las infusiones.

Para aquella gente

que quiere echar un poquito de azúcar,

podemos ponerle este azúcar con sabor a naranja.

-Pondremos menos azúcar. -Claro.

Imagínate que vamos a tomar una infusión.

Es buena hora para una infusión.

Nos sentamos y demás.

Y efectivamente.

En lugar de liarnos a echar terrones y terrones,

simplemente cogemos un poquitín.

¿Y qué vamos a conseguir?

Aparte de soltar ese aroma, vamos a endulzar.

Pero, sin darnos cuenta,

lo que vamos a notar con menor cantidad,

con muchísima menor cantidad de azúcar,

es esa sensación.

Decías al principio: "Saborear".

Hay una parte que se nos olvida.

Cuando estamos en la mesa,

estamos degustando y estamos disfrutando,

si activamos ese puntito de saborear todo cuando estamos ingiriendo,

vamos a notar al final que está mucho más rico.

Es antiintuitivo, hay que decirlo,

porque cuando tú dices que está mucho más bueno,

dices: "Me voy a poner las botas".

Pero no es así. Pero no es así.

El cerebro quiere cambiar de sabores.

Por ejemplo,

cuando toma un buen estofado o un buen plato,

a las cuatro o cinco cucharadas ya quiere cambiar de sabor.

Sin embargo, de pan no se cansa nunca.

Si tú coges dos barras de pan, te las comes.

¿Por qué? Porque es insulso.

El pan es insulso.

Sin embargo... Y, luego, triglicéridos.

Y los triglicéridos se disparan.

El sabor pesa mucho en cuánto comes de cada cosa.

-Pero muchas veces yo creo

que es preactitud de cuando me voy a sentar en la mesa

y quiero disfrutar de lo que voy a...

Una ensalada, un aliño o una salsa.

Yo creo que el estar en activo...

Nos ponemos en modo saboreo.

Modo saboreo. Sí, es verdad.

Vamos a patentar el modo saboreo.

En este caso, dices:

"Quiero buscar los cítricos. A ver dónde andan".

-Y, además,

para esas personas que les gusta terminar con dulce,

lo mejor es una infusión

con un poquito de azúcar con naranja.

Eso es lo mejor.

Las infusiones vienen muy bien después de comer o de cenar

y para ir a dormir,

porque bajan la temperatura corporal por contraste

y nos inducen al sueño.

Fíjate para lo que se puede utilizar.

-Vamos a llegar un poquito más lejos.

Este azúcar aromatizado con este toque de sabor

para hacer esa bollería artesana.

Es decir, en casa haces magdalenas artesanas.

Y, también, a la hora de la merienda,

los más peques en casa,

como va a tener un sabor agradable y mucho aroma...

Se van a apuntar.

Se van a desapuntar de lo otro.

A ver si lo conseguimos.

Es preferible ese bollo o magdalena que darle bollería industrial.

Eso desde luego. Claro.

Y si lo dejamos a temperatura ambiente

para que se deshidrate,

se va a ir la humedad

y nos va a quedar al final en esa textura del azúcar.

Es seca, es azúcar en granillo,

que nosotros podemos tener durante bastante tiempo

e ir utilizando según vayamos cocinando.

Apuntado queda. Lo compramos.

-Del plato quitamos las mondas. -Vale.

-Estas ya las hemos salvado.

Yo no me puedo resistir.

Yo de aquí quitaría por lo menos dos.

Ahí te ha quedado.

Si no, me voy a poner...

Voy a recuperar... No recuperar kilos.

-Ya hemos rescatado algo. Cuidado, hemos rescatado algo.

El aceite.

Pero fíjate.

Antes de llegar al aceite tenemos unos dados de queso.

Doy fe

de que alguien ha ido probando esos dados de queso.

Malo malo no debe estar.

Y en nuestro plato, en ese plato de desperdicios,

teníamos algún trocito de queso.

-Los tienes porque están secos...

-Abrimos una cuña y la dejamos en la nevera

o abrimos un poquito de queso rallado.

"Ay, que se me quedó ahí".

Y cuando lo queremos degustar...

Lo podríamos rallar o añadir a alguna salsa,

pero vamos a sacar doble partido a la película.

Si cogemos un poquitín de aceite de oliva

y añadimos unos dados de queso,

ese queso que se nos ha quedado ya demasiado duro y demasiado seco...

Y para dar más gracia, para dar más vida a ese aceite,

un dientecito de ajo.

Lo que vamos a hacer con este aceite es aromatizar.

Vamos a conseguir un aceite aromatizado.

¿Cómo lo aromatizamos?

Cogemos un cacito como este, añadimos agua

y, muy importante, lo vamos a poner al baño María.

Pero un baño María...

Más que un baño María yo lo llamaría un baño bebé.

Una temperatura muy muy suave, muy suave, unos 15 0 20 minutos.

Lo ponemos a fuego muy lento.

¿Y qué vamos a conseguir?

Que ese aceite vaya contagiándose del aroma del queso,

del sabor del queso, el ajo...

Podríamos poner también los cítricos.

Retiramos del fuego trascurridos 15 o 20 minutos

y lo dejamos enfriar.

"Oye, que voy a hacer una salsa".

Utiliza ese aceite.

"Voy a aliñar una ensalada". Utilizo ese aceite.

Y lo mismo: menos cantidad. Menos cantidad de aceite.

Tiene más sabor. Y menos triglicéridos.

Ahí, ahí. Claro.

-Efectivamente.

Incluso quiero hacer una salsa.

Por ejemplo, una bechamel muy ligerita.

Ya va a llevar el sabor del queso incorporado.

Incluso ese queso, a su vez,

se va a rehidratar gracias al aceite,

que luego lo podríamos tomar.

Hemos puesto queso, pero con cualquier otro ingrediente,

siempre y cuando esté en buenas condiciones,

que nos haya quedado por casa

aromatizamos.

Esta técnica, baño María, muy suave, decíamos "baño bebé",

unos 15 minutos.

Retiramos y se va a macerar.

Aceite que podemos utilizar para lo que queramos.

Tiene buena pinta eso. Bien, bien, bien.

Y bueno para el planeta porque reciclamos.

Y reciclamos.

Y menos consumo de aceite,

que al fin y al cabo no hay sobreproducción de cosas.

Tú decías que era una cucharada al día.

Una cucharada al día. Exacto.

Con esto podemos reducir incluso esa cucharada, ¿no?

-Además, una cucharada aromatizada.

Ya viene... Claro, buenísimo.

Igual que cuando compras un coche. ¿Qué extras trae?

Este aceite ya viene con extras.

De nuestro plato podríamos retirar en un rinconcito

los dientes de ajo y el queso.

Ya nos vamos quedando con poca cosa. Sí.

Aquí va quedando poquilla cosa.

-Vamos a tener poco.

-Soy un enamorado de las hierbas aromáticas.

Es decir, compras hierbas aromáticas.

Y una de dos.

O compras la maceta y la riegas

y, si tienes suerte, la cosa va a ir para adelante;

o, si dos días se te ha olvidado, qué vas a comprar.

Vas al supermercado, coges eso, y luego se te seca.

¿Sabes lo que comentan muchos pacientes?

"El blíster de hierbas aromáticas es caro".

"Luego se me ponen malas enseguida", me dicen, ¿no?

Eso, a veces, la albahaca, el cilantro y todo eso,

ellos lo notan en el bolsillo.

-Hay algunas hierbas...

Dentro del mundo de las hierbas aromáticas

hay algunas hierbas

que en fresco te van a aportar un sabor y un aroma

que no vas a encontrar en seco.

Hay otras que en seco curiosamente están mucho mejor.

A mí, personalmente, me gusta en seco el tomillo.

Me gusta el tomillo.

Una hojita de laurel en seco te va a aportar...

Una albahaca.

Cualquier hojita de albahaca que cojamos

el aroma es un espectáculo.

Me encanta.

Ese aroma es brutal.

Algunas hierbas nos van a pedir

"cómprame en fresco y utilízame en fresco".

Efectivamente.

Decía el doctor Romero:

"Compramos ese blíster

y a los dos o tres días 'ay, madre'".

El cilantro... Ya se ha aburrido.

¿Y qué pasa aquí?

Tenemos solución.

Cuando tenemos esa albahaca lavada, tratada y bien para su consumo

y vemos que alguna hojita se empieza a poner tontorrona

y empieza a estropearse...

Bueno, por ejemplo,

la albahaca fresca lleva muy mal la congelación.

Podríamos congelarla;

pero cuando descongeles,

se te va a oxidar y va a perder aroma y presentación.

Esas hojas que se están empezando a poner feas,

siempre bien lavaditas y bien secas,

las vamos a añadir en aceite.

"Tengo también un poquito de menta y hierbabuena

que se me ha ido un poquito".

Esas hojas bien lavaditas las vamos a añadir en aceite.

"Le quiero aportar un plus de sabor y de aroma".

¿Te gusta el ajo?

Ya que teníamos ajo en nuestro plato,

un toquecito de ajo.

Y al que no le guste el ajo, como me pasa a mí,

no le echa ajo, ¿no?

No pasa nada.

Con hierbas aromáticas ya...

O si le gusta la pimienta, unas bolitas de pimienta.

Ahí sí. Eso está muy bien.

-Esta mezcla la vamos a triturar muy bien.

La vamos a triturar muy bien con la batidora.

¿Qué vamos a obtener? Un aliño.

Más fácil no puede ser esto.

Un aliño que, como veis, tengo en esta jarrita.

Esto es aceite con albaca, menta y un toquecito de ajo.

¿Qué vamos a conseguir con esto?

Por ejemplo,

en una dieta nos recomiendan tomar carne a la plancha.

Pechuguita de pollo a la plancha. Una gotita.

-Si puedes, huélelo. -Pásaselo a Salva.

-Huélelo. -Es espectacular.

-La víspera, tú tienes tu filete,

por ejemplo, en este caso,

la pechuga de pollo o un filete de ternera,

y le añades un poquitín, ¿de acuerdo?

Un poquitín.

Le das media vuelta

y, por el otro lado, misma operación.

Le damos la vuelta.

Se va a ir impregnando.

Va a coger mucho más sabor y...

-¿Por la noche?

-Si lo pones por la noche, por ejemplo,

y lo tapas con papel film,

cuando hagas al día siguiente la carne...

No vas a tener que añadir aceite en la sartén.

Vas a aprovechar ese aceite, claro está.

Tú calientas la sartén y echas esa carne.

No nos va a pedir demasiada sal.

Por eso yo sabía que le iba a gustar.

Ahí. Ahí.

Ahí le duele. Ahí le has dado.

Ahí le duele. Lo sabía, lo sabía.

Lo vamos a hacer a la plancha.

A lo mejor, un poquito de sal, un pelín.

Pero el ajo, la albahaca, la menta, como ha macerado toda la noche,

nos van a aportar muchísimo sabor.

Por lo tanto,

menos cantidad de azúcar, porque va con aroma;

menos cantidad de aceite, porque va con aroma;

y menos cantidad de sal.

Nuestro plato de desperdicios del arranque,

si nos liamos a quitar cosas,

al final se nos queda en un plato vacío.

Genial.

Es que el planeta te está haciendo así ahora.

Se ha quedado redondo, como el planeta.

Ha sido un placer, Sergio. Un lujo.

Gracias.

Bueno... Hasta luego.

Nos vemos. Nos vemos.

La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria

nos propone hoy la siguiente cuestión.

¿Qué es la arquitectura bioclimática o sostenible?

La universidad responde.

Es aquella que es capaz de utilizar los elementos de un lugar

de manera inteligente, ¿no?

Me gustaría destacar cinco elementos que creo que son fundamentales.

El primero tiene que ver con el diseño bioclimático.

Es aquel que es capaz de adaptarse formalmente

a las condiciones de contorno de un lugar

utilizando la energía solar

para la iluminación máxima de manera natural

a lo largo del día

y aprovechando el viento predominante.

En segundo lugar, los materiales,

tratando de utilizar materiales reciclados

o materiales que puedan ser reutilizados.

En tercer lugar, la energía,

minimizando al máximo

los consumos de energía de la propia arquitectura

y utilizando lo máximo la energía del lugar:

la energía solar-térmica,

fotovoltaica, geotérmica, eólica, etcétera.

En cuarto lugar, el agua.

El agua es un elemento muy importante.

Es un recurso muy escaso

que tiene que ser minimizado su consumo

en la arquitectura,

a la vez que el reciclaje del interior de la arquitectura,

de tal manera que las aguas negras puedan ser reutilizadas,

se pueda recoger el agua de lluvia, etcétera.

Por último, la calidad del aire.

Tenemos que generar espacios con una calidad del aire muy alta

que tenga una serie de renovaciones

y que tengan un mínimo de contenido de CO2,

de tal manera que la calidad

de esos espacios donde habitan las personas

tenga un confort muy alto.

Peio Riaño es licenciado en Historia del Arte y Periodismo

y lleva años dedicado al periodismo cultural.

Ha sido jefe de cultura

en "Calle 20", "Público", "El confidencial" y "El español".

En la actualidad,

trabaja en la sección de cultura de "El país".

Ha publicado el ensayo visual "Conductas envenenadas",

el libro de cuentos ilustrados "Cromorama",

la novela "Todo lleva carne" y las crónicas "La otra Gioconda".

La editorial Capitán Swing acaba de publicar este ensayo:

"Las invisibles:

¿Por qué el museo del Prado ignora a las mujeres?".

Bienvenido. Muchas gracias.

Gracias por el libro.

Gracias a ti por acogerme en tu casa.

¿Cómo se te ocurrió escribir algo

sobre las mujeres ocultas del Prado?

Gracias a las mujeres.

Gracias a un montón de historiadoras

que antes que yo estuvieron trabajando

sobre este caso en concreto

y que fueron ignoradas.

Ten en cuenta que el primer informe que hay

sobre la necesidad de una revisión de esta exclusión

es del año 2011.

Y, desde entonces, no se ha hecho nada,

a pesar de tener una ley vigente de igualdad.

Entonces, fruto de una indignación ciudadana,

escribí este ensayo con métodos historiográficos

y con recursos periodísticos.

Es un libro de divulgación para el visitante.

Pero, sobre todo, para el ciudadano.

Es un libro de toma de conciencia,

que es personal, por querer una necesidad propia,

pero que quiero compartir con todos porque creo que es necesario.

¿Hay muchas mujeres en el Prado

que merecerían tener un lugar

para ver sus obras?

Hay muchas mujeres que merecerían estar expuestas.

Hay muchas mujeres que merecerían ser adquiridas,

ser adquiridas obras de ellas, para ser expuestas,

pero, sobre todo, hay una mitad de la población,

y es la mayoría de los visitantes del museo del Prado,

que necesita tener un reflejo en lo que están contemplando.

Ten en cuenta

que el museo del Prado en estos momentos,

el relato que propone, la narración que propone,

a partir del patrimonio que tiene y que conserva,

es un relato que hicieron

los historiadores del arte del siglo XIX,

que está pendiente de reconversión.

No tiene un relato.

No tiene un discurso propio de nuestra época.

Tiene el relato propio

que hace 200 años hicieron aquellos historiadores.

Y con la ideología de aquellos tiempos

se excluyó a la mujer.

Se sometió a la mujer

porque era una institución cerrada con aforo limitado para los hombres.

¿Y a ti te parecería bien

que se hiciera, aunque fuera durante un tiempo,

una recopilación de pintoras ocultas del Prado

que pudieran verse y darse a conocer?

Y, luego, ya,

según los méritos que consideraran los expertos,

ponerlas en los lugares convenientes, ¿no?

Pero unirlas todas

para que seamos conscientes de lo que nos estábamos perdiendo.

Yo creo que es fundamental

que normalicemos algo que ha ocurrido

en la historia del arte.

Es que la mujer fue apartada de la creación

porque no tuvo acceso a la formación,

porque se le negó ser profesional y soberana de su talento,

y aun así han quedado muchos ejemplos.

Los suficientes

como para que formen parte

del relato historiográfico de nuestro museo.

No hay que olvidar esto.

Es un museo que admiramos.

Es un museo que nos lo devoramos.

Vivimos apasionados por él,

pero le estamos pidiendo por favor que se recicle,

que se dirija a nosotros con nuestras preocupaciones

a partir del pasado sin alterarlo.

Simplemente, contándolo, contextualizándolo,

y utilizando los términos

con los que nos referimos a nuestros problemas

hoy en día.

Cuando una mujer es violada, no decimos que ha sido mancillada.

Cuando una mujer es violada, no decimos que ha sido sorprendida.

Cuando una mujer ha sido violada, no decimos que ha sido raptada.

Esos son los títulos de algunos cuadros, ¿no?

Yo estaba pensando ahora

en "El rapto de las hijas de Leucipo", ¿no?

Dices tú: "¿Rapto? Aquí hay violencia evidente".

Cuando empieza, al final tenemos que determinar...

Yo creo que el código penal lo deja bastante claro.

Y no pasa nada porque la historia del arte se nutra

de la sociología que la rodea.

La historia del arte no es una ciencia al margen.

No se dedica solamente a las pinceladas.

Se dedica también

al contexto político, económico y social

que condiciona la obra de arte.

Es importante saber

que el código penal define la violación

a partir del momento

en el que la víctima es raptada,

porque el fin último, fundamentalmente,

es un daño sexual.

Entonces, parece anacrónico

que hoy en día sigamos refiriéndonos a esto,

pero es todavía más anacrónico

que en los propios aparatos divulgativos del Prado

como es la web

se refieran a estos raptos, a tres en concreto de Rubens,

como en dos de ellos

las mujeres no se están resistiendo a sus violadores.

Es una interpretación absolutamente particular

del departamento de pintura flamenca.

Alguien ha escrito que las mujeres raptadas,

que las mujeres que van a ser violadas,

no se están resistiendo.

Te puedo asegurar que a mí no me lo parece

y que probablemente

ninguna de las mujeres que vaya y se enfrente a esos cuadros

crea que esas mujeres

que están luchando con los elementos mitológicos

no se están resistiendo.

Yo creo que hay una responsabilidad que el museo no está ejerciendo

y que se le está demandando desde la sociedad.

¿Cuáles son las artistas más relevantes

que han permanecido ocultas?

Pues, fíjate, desde luego,

Gentileschi ha sido un rescate de última hora.

El rescate más llamativo de los últimos tiempos

ha sido a Rosa Bonheur.

Rosa Bonheur entregó un cuadro a finales del siglo XIX

al Estado español,

un regalo de ella,

y desde entonces ha permanecido en los almacenes

hasta 2016

que los rescató un conservador del museo del Prado.

Quizás es el conservador

con más sensibilidad para estos temas.

Es Carlos González Navarro.

Lo rescató durante un tiempo,

y la dirección volvió otra vez a derivarlo a los almacenes

hasta que ha sido la sociedad

a través en este caso de un elemento de comunicación

con la institución,

que son las redes sociales,

ha demandado que aflorara de nuevo.

Es una pintora

que, ahora mismo, en la sala que ocupa,

tiene más premios internacional, más reconocimiento en vida,

que todos los que la rodean.

Aun así,

el jefe de conservación del siglo XIX

no quería...

Digamos que se resistió a que esa obra aflorara.

Que, por cierto,

se relata en una cartela excepcionalmente narrada.

El Prado sabe cuál es el camino que tiene que seguir

porque ya lo ha practicado, ¿no?

Esa cartela hace referencia

precisamente a ese contexto político, social y económico

al que se tuvo que enfrentar Rosa Bonheur.

Y esto es muy importante.

Hay que reconocer a las mujeres,

por qué fueron excluidas y por qué queremos recuperarlas.

Más pintoras.

Hay una pintura fundamental

que no está reconocida como se debe en el museo del Prado.

Es Rosario Weiss.

Rosario Weiss, discípula... Era la hija de...

Una discípula aventajada de Goya.

Entonces,

ahí hay un agujero científico muy importante.

Tan importante como para sentirnos avergonzados

por no estar contemplándola,

aplaudiéndola y reconociéndola.

Tanto las ciudadanas que van a ver el museo del Prado

como las pintoras

que han pasado por la historia del arte

de nuestra producción española e internacional

necesitan ese reconocimiento.

Necesitan el reconocimiento de las estructuras

que avalan la construcción del relato cultural,

y ellas son fundamentales.

Ellas tienen mucho que contar.

Y de Rosario Weiss no hay obra en el Prado,

pero sí que hay obra en el mercado.

Y sí que el museo podría abrir una línea de inversión económica

para adquirir obra de estas mujeres.

Ten en cuenta que en los últimos diez años

el museo del Prado ha invertido en compra de obra de mujeres

70 000 euros para tres obras.

Y en el mismo tiempo ha invertido más de 30 millones

en compra de más de 120 artistas hombres.

Está claro

que en la historia del arte y la historia social

hubo...

Ellos pueden decir que hay más pintores que pintoras.

Y no les falta razón.

La diferencia tampoco es tanta. Claro.

Entonces, están muy bien las intenciones,

están muy bien las promesas,

pero creo que donde está el dinero

está realmente la política social que quieres llevar.

Y luego está algo que no cuesta demasiado dinero.

Es simplemente contar

desde el punto de vista contemporáneo

las...

Y estar en contra del papel que se adjudica a las mujeres

en las pinturas, ¿no?

O sea, declararlo ahí, ¿no?

Es muy importante actualizar el museo.

Es muy importante

que el museo sea accesible al siglo XXI.

En estos momentos está amparado

en una narración y en un relato de hace siglos.

Quiero decir, creo que está...

Este símil es bastante clarificador.

Los materiales con los que trabaja el historiador;

es decir, el museo,

son los elementos de una receta.

El historiador cocina un plato con la receta que cree conveniente.

Nosotros estamos comiendo,

tragándonos ese plato

que hace 200 años cocinaron aquellos cocineros.

Y ya no reconocemos su sabor para nada.

Lo que el libro demanda...

El ciudadano que lo ha escrito demanda

que nuestros historiadores del arte asuman esa responsabilidad

y cocinen un plato con esos materiales

sin alterar el pasado, sin descolgar ningún cuadro,

sin borrar nada.

Que con esos materiales

construyan un relato que sepamos reconocer,

que nos permita entrar hasta el fondo de la cuestión,

que nos dé un contexto mucho mayor

al que hasta el momento nos han estado contando.

En el libro eliges bastantes pinturas,

pero hay una concretamente, la de Juana la Loca,

que es un caso paradigmático.

¿Te parece que hablemos de ella?

¿Hablamos de esa pintura? Sí, por supuesto.

¿Qué vemos, Peio?

Qué buena pregunta.

Cuando empecé a escribir este libro,

la pregunta que me hacía era qué no veo.

Entonces empecé a leer.

Este libro ha sido cocinado

en la biblioteca del museo del Prado,

al que los ciudadanos españoles, con nuestro DNI, podemos acceder.

Es el Casón del Buen Retiro,

con unos profesionales maravillosos trabajando en ella, ¿no?

Lo que no vemos es lo que rodea a la pintura.

Es decir, básicamente, la pregunta es por qué

Fernando Pradilla recupera tres siglos después

este motivo.

Este motivo fue un motivo político-mitológico.

Fue definir a Juana de Castilla como una mujer loca,

incapacitada para el poder,

porque estaba enamoradísima de su marido.

De Felipe el Hermoso. Felipe...

Yo, en el libro, propongo otro apelativo fiel

a sus continuas traiciones matrimoniales.

Pero también la historiografía ha construido para él un relato

en el que él es el hermoso y ella es la loca.

En cualquier caso, y eso es bastante importante,

ese cuadro está siendo construido

para ilustrar

el pensamiento mayoritario de la época.

El pensamiento mayoritario de la época

es este que te decía antes:

el de una contraofensiva feminista.

En ese momento,

la mujer estaba participando de una lucha

como en la que participan en estos momentos.

Y la respuesta fue muy similar

a la que estamos viviendo en estos momentos

por esa ideología contra la liberación

y contra la reclamación de los derechos de la mujer

y de una sociedad a fin de cuentas igualitaria.

Entonces ocurrió exactamente el mismo movimiento,

y el aparato cultural favorecido era el que transmitiera,

el que ilustrara y el que propagara esa idea

básicamente en este cuadro,

que es la de la mujer está incapacitada para gobernar.

Esta pintura,

que durante muchos años fue de mi especial devoción

y que ya no lo es...

Lamentablemente,

ahora es devocional en otros aspectos.

Quizás, en lo histórico.

No tanto en lo plástico como antes veía, ¿no?

Esta es la ilustración perfecta del techo de cristal.

ese motivo, el motivo por el que fue pintado

el cuadro entonces, no hay que engañarlo;

pero hay que desactivarlo, hay que poner un contexto.

El Museo del Prado en sus aparatos de divulgación,

desde la cartela hasta la web...

No cuesta tanto. No cuesta tanto.

De hecho, esa es la función del historiador del arte,

la función de los aparatos educativos vinculados al museo.

Creemos que el museo es un lugar apolítico.

Sí, un almacén de materiales, pero no es exactamente eso, ¿no?

Te había entendido "un alma zen" y no "un almacén".

Con Z, ¿no?

Con Z, porque también entramos un poco así,

como con esa inocencia

de "aquí nos vamos a encontrar la belleza

y nada más que la belleza"

y tenemos que aceptar,

porque esto es así, porque está contado así

y porque estos son los motivos del arte,

que el arte es político siempre

o, al menos, el tratamiento de un museo de bellas artes,

como es el del Prado, el motivo por el que surgía,

los encargos a los que atendía,

las intenciones que escuchaba eran políticas.

Eso el visitante del siglo XXI tiene que saber reconocerlo,

tiene que ser advertido y tiene que ser alertado.

¿Eso va a hacernos disfrutar menos

del Prado? Todo lo contrario. Para nada, todo lo contrario.

Hacernos disfrutar más. Ha sido un verdadero placer, Peio.

Muchas gracias. Muchas gracias a ti, de verdad.

Seguimos. Delasdueñas es un proyecto fotográfico

que nace del desarraigo, del cariño y de una mirada,

la de quien vuelve y ve lo mismo, pero de otra manera.

¿Ahí? Ahí.

-Este proyecto surge aquí, en EFTI,

como proyecto de fin de máster. Nos proponen generar un proyecto

como fotógrafo autorial, que no solo es hacer fotos.

Y surge en una clase de Jesús Micó

en la que yo estaba buscando un tema

y realmente le empecé a explicar su proyecto sobre su propia vida,

que a mí me encantó, superintimista, y dije:

"¿Por qué no hago yo eso?

Un proyecto para empezar, un proyecto de una historia menor",

que al final se ha convertido

en una gran historia, porque son muchas historias menores

que hacen una gran historia,

que es el pueblo San Miguel de Las Dueñas.

Y decido retratar el pueblo como si fuese una película.

Entonces necesito conocer el escenario.

Reconocí todas las partes del pueblo.

Conocí perfectamente cada esquina, cada rincón,

cada casa, cada personaje.

Una vez que tenía localizado punto a punto del pueblo,

empecé a hablar con las personas.

Lo que me llevó a representar así esta acidez

que tiene Delasdueñas es, por una parte, la gente

y, por otra parte, el escenario.

La mezcla de ambos crea un surrealismo,

que es lo que yo quiero representar

de esta España vacía que se está vaciando,

pero que es tan interesante y que tenemos que cuidar tanto.

Yo quería hacer una especie de homenaje

a este pueblo.

Una vez que reconocí el pueblo,

me di cuenta de que la piedra y el barro,

los colores clásicos de la España clásica rural,

los hemos perdido. Ahora ya es color.

No hay ningún tipo de ley respecto a la arquitectura.

Cada uno pinta como quiere,

cemento por aquí, pongo un sofá en la calle,

pongo una mesa.

Hay como una anarquía de color y de elementos

que creo que representa muy bien esta España de esta parte del norte

que es El Bierzo.

Es un proyecto que es como un juego del pueblo conmigo

y yo del pueblo que jugamos a representar lo que es.

No se puede decir que es un documental,

porque tiene cierta ficción, que es como mi propia mirada.

Creo que es la clara representación

de la España más clásica

y la España más moderna que ha invadido a la España clásica.

Tenemos el fondo grafiteado y de antigua gasolinera.

Y ella es el punto de unión

de lo que ha vivido, que podemos ver las madreñas,

y del abrigo moderno y azul.

Yo juego con esta composición. Realmente, ella lleva X cosas,

pero yo le agrego las madreñas,

le sugiero que se ponga un abrigo de color más fuerte.

Es como una especie de juego la España clásica, la España moderna

y la propia gente y yo, que juntamos todo y creamos

este tipo de retratos.

El proyecto tiene como dos tipos de fotografías,

se podría decir:

los retratos, que son retratos más posados,

más calmados, pensados, con una iluminación concreta.

Y luego la calle.

La calle simplemente es un flash en mano

y, tal cual está, tal cual la saco,

no toco absolutamente nada, no quiero intervenir en el entorno.

Esta foto en concreto es una foto que llevaba buscando

desde hace tiempo, que son unas vecinas

que siempre se sientan ahí a lo típico,

a echar la tarde, a charlar.

Y nunca podía. Por X cosas, nunca podía.

Y justo el día que iba a poder,

cayó un tormentón terrible y dejaron todo tal cual,

con la silla, se mojó todo, cogió un color superfuerte.

Y creo que es el reflejo de la ausencia,

de la ausencia de los que ya no están allí,

que es una parte importantísima.

Las raíces del pueblo son de la gente que ya no está,

porque, si este proyecto lo hubiese hecho hace diez años,

habría hecho igual 50 retratos más.

Creo que para poder interesarte o ver la belleza o ver el interés

que se ven en estos objetos,

tienes que salir, formarte, no formarte ni siquiera, salir,

estar lejos una temporada, pero has estado mucho tiempo lejos,

has vuelto y te fijas en el mantel de tul,

en el mantel marrón, en la colección de pipas,

en cómo forma una composición

que en otro sitio no vas a poder volver a ver.

Este es Pedrusco, Pepe.

A Pepe quiero hacerle un pequeño homenaje

porque falleció durante el proyecto.

Pero con él empecé el proyecto, él fue la primera foto del proyecto.

Creo que es el personaje clásico que puedes encontrar en un pueblo

en una película de Berlanga, en una película clásica española.

Una persona callada, trabajadora,

ha tenido una vida dura, pero nunca te puso un pero,

siempre fue una maravillosa persona

que podemos ver aquí retratada.

Y, aparte, esta foto en concreto tiene una historia

que me gusta mucho contar.

Le hice una foto a Pepe, en la que está con la sombrilla.

Esa foto me encanta. Él me dice: "Me encanta la foto,

pero quiero que me hagas una foto

de señor elegante, con corbata...".

Entonces, hasta que no le hice la foto de señor elegante,

no pude parar.

La exposición he querido complementarla

con objetos de mimbre y cable; sobre todo, este tipo

de objetos de cable,

que los hace un artista local anciano,

bueno, artista... Si escucha

que le llamo "artista"...

Él los hace por ocio y realmente creo que representa,

es un símil del proyecto que he hecho yo con Delasdueñas,

él lo hace con un elemento clásico,

como es la calabaza para llevar el agua,

con la evolución de hacerlo en mimbre,

lo ha hecho con cable.

Está generando un objeto nuevo que, sin quererlo,

representa, como digo otra vez, la España rural, vacía, clásica,

mágica, con un toque "naive" casi.

Entonces me parecía importante integrarlo.

Lo prometido es deuda: nos acercamos al valle de Arán

a 2.000 metros de altitud. Les invitamos a que conozcan

con nosotros algunas de sus peculiaridades.

Es solo una invitación, un aperitivo.

"El Medio Arán comprende los pueblos

Casau, Gausac, Betrén, Escunhau, Casarilh y Vielha,

capital del valle. De este último dedicaremos

un programa aparte.

Casau es el primer pueblo del valle

entrando desde el túnel de Vielha. Situado en un maravilloso entorno,

posee unas vistas privilegiadas de Vielha

y, sobre la montaña de Baqueira,

hacia el Alto Arán, su iglesia dedicada a san Andrés

es un buen ejemplo de confluencia

de estilos arquitectónicos, con una de las torres más tardías

del valle del siglo XVIII.

Desde Casau, se sube a la Bassa de Oles,

en las faldas del Moncorbisson.

Gausac, situado entre Casau y Vielha,

se ha convertido en una zona residencial.

Su casco antiguo conserva calles entrelazadas

con bonitas casas de piedra.

Su iglesia parroquial,

San Martín de Tours, de los siglos XIII-XIV,

es un bello ejemplo de unidad estilística.

Poco común en el valle, la torre gótica fortificada

con una gran portada de arcos apuntados que abre

las puertas de su interior.

Cerca se encuentra el bosque de Baricauba,

uno de los mayores bosques de abetos de la Península.

Gausac posee un espectacular circuito

para los amantes

del descenso en bicicleta de montaña.

Pasado Vielha, siguiendo el curso del Garona,

casi de inmediato nos topamos a la izquierda

el pequeño pueblo de Betrén.

Betrén es una población del municipio de Vielha

del Medio Arán que cuenta con 526 habitantes.

Situada en el territorio de Castièro,

en la comarca del valle de Arán,

forma una entidad municipal descentralizada."

Nos encontramos en la iglesia de Sant Estèue,

San Esteban, de Betrén.

La iglesia está construida

a caballo de finales del siglo XVIII e inicios del XIV

y es la transición del estilo románico al gótico.

Así elementos que todavía son dentro de la tradición románica

sería la distribución de la cabecera, con tres ápsides,

y, si nos fijamos, vemos que en los propios ápsides

y también en el lateral de la iglesia

hay algunas ventanas todavía de tradición románica

con arco de medio punto.

Por contra, otras ventana son ya ventanas ojivales,

como también lo es la puerta.

La iglesia es de nave única,

cubierta con una bóveda de cañón apuntada.

Por esta fecha tardía en que fue construida,

ya es una bóveda gótica.

Y al fondo hay el ventanal también gótico

con las columnitas y todas las arquivoltas góticas

y un pequeño rosetón.

"La portada tiene estructura gótica

en sus cinco arcos apuntados en degradación,

pero las numerosas figuras talladas

en arquivoltas, alusivas al Juicio Final

y algunas descaradamente escatológicas,

son románicas, como la escena del tímpano,

presidida con la Virgen con el niño.

Descubrimos la cocina de autor de Marc."

Hola, Marc. ¿Qué vino vamos a tomar?

-Vamos a tomar un Sios, que es un vino de la zona,

un Costers del Segre,

que lleva cabernet, syrah y tempranillo.

-Y lo vamos a acompañar.

¿Qué plato has preparado? -Y hemos preparado varios platitos.

Hemos preparado un carpacho de ciervo

con unas cenizas de fua.

Después hemos hecho una tatín con manzana

y pimiento del piquillo con un queso de la zona.

También hemos preparado unos raviolis de esturión

con boletus y una cremita de boletus.

Y la acompañamos con unas esferas de queso.

-¿Cómo defines tu cocina? ¿Qué tipo de cocina haces?

-Hacemos una cocina de la zona de toda la vida,

lo que pasa es que intentamos darle

un toque más moderno, más actual.

-¿Utilizas productos de la zona en tu cocina?

-Sí, intentamos usar la mayoría que podemos.

Todo lo que podemos encontrar

en la zona lo utilizamos.

-Perfecto.

-El valle es un territorio singular.

Es un territorio que tiene una naturaleza realmente exuberante

y exultante.

Y es un territorio que tiene, además,

cultura propia, es decir, que tiene una idiosincrasia

dentro del ámbito catalán.

Y, al mismo tiempo, el valle tiene

un patrimonio arquitectónico

muy importante especialmente centrado

en el románico. Y sus iglesias tienen

la particularidad de que, además de los monumentos

y su estética en este contexto natural,

tienen, además, unos contenidos de pinturas,

de mobiliario, de imaginería, que merecen, sin duda, una visita.

"Carretera arriba, encontramos Escunhau,

pueblo que conserva la tradicional fisionomía aranesa."

Es una iglesia románica que se empezó a construir

en el siglo XI y era una iglesia de una nave

con la cabecera. Pero luego, en el XII,

se le añadió la puerta, que es esta puerta que vemos aquí,

y posteriormente, en el siglo XIV,

se reformó toda la cabecera para hacerla

más amplia. Con lo cual la cabecera ya es gótica.

Y posteriormente, en el XVII, se construyó la torre campanario.

"En lo alto de la iglesia de Sant Pèir del siglo XI,

su portada es una de las más interesantes

del valle por la variadísima y completa decoración escultórica.

Tiene tres arcos de medio punto y dintel ajedrezados.

A la altura de este, en de capiteles e impostas,

hay una compleja decoración de pájaros, hojas y más ajedrezados.

En el tímpano, un crucificado de conmovedora ingenuidad invade

con sus piernas y sus pies el ajedrezado dintel.

Los capiteles de las columnas muestran cabezas humanas, menos uno,

que tiene una decoración de semicírculos

y en las basas hay motivos geométricos

y figuras de lobos.

Sobre la cenefa ajedrezada

del arco exterior, hay un espléndido friso

con un crismón y dos rosetas de ocho puntas

en el centro, una cruz griega dentro de un círculo en cada extremo

y encima dos cabezas de hombre.

La puerta, de madera, está colocada con motivos geométricos

y conserva los herrajes originales.

A escasos metros, se encuentra Casarilh,

en cuya iglesia destaca un crismón

que han colocado en la parte lateral.

Tanto los Cristos de Escunhau del siglo XIII

como el de Casarilh del XII se encuentran en el Museo de Vielha.

El de Casarilh es más antiguo.

Tiene los pies separados y los brazos más largos,

desproporcionados, en tanto que el de Escunhau

tiene ya los pies cruzados,

ojos abiertos y dimensiones más proporcionadas.

Una de las formas más evidentes

de la evolución del románico es el cruzado de las piernas

y la utilización de un solo clavo,

dando una curva en la cadera que persistiría durante siglos.

Hacemos una parada para coger fuerzas

y degustar algún plato de la nueva cocina aranesa.

Casa Turnay nos espera."

Soy Montse Solá, del restaurante Casa Turnay.

Soy la propietaria y la cocinera y les voy a presentar hoy un plato

que es muy típico del valle de Arán,

lo que pasa es que en los restaurantes

se ha dejado de hacer, que es las coles rellenas.

Los ingredientes son las coles, luego lleva una picada de carne,

que la carne también lleva perejil y ajo

y un poquitín de huevo.

Entonces con la picada

llenamos las hojas, porque las hojas, primero,

las hervimos un poquitín,

y hacemos la carne. Rellenamos las hojas con la carne.

Luego las rebozamos, que para ello las pasamos

por harina y por huevo, y las freímos en una sartén.

Una vez fritas, hacemos un sofrito con el tomate,

la cebolla y el ajo.

Y en este sofrito le añadimos

un poco de caldo de carne

y lo ponemos en una olla a hervir. Cuando el sofrito y el caldo hierve,

le añadimos las coles una vez rellenadas

y a estas coles le ponemos un poquitín de pimienta,

un poquitín de sal y un poco de tomillo tan bonito

que tenemos en el huerto.

Esto se deja hervir unos 20 minutos y ya está el plato listo para comer.

En la colección Drakontos

de la editorial Crítica,

acaba de publicarse este fantástico libro

sobre cómo los animales se orientan en sus viajes

por el mundo, escrito por David Barrie:

"Los viajes más increíbles.

Maravillas de la navegación animal".

Aparte de estudiar Psicología y Filosofía

en la Universidad de Oxford,

el autor es un navegante experto que ha surcado

los siete mares, como dice la canción.

Quizá probablemente sea esa experiencia personal

la que le ha llevado a interesarse

por los diferentes sistemas sensitivos

que los animales usan en sus desplazamientos.

El resultado es un libro científico de aventuras

en el que Barrie nos cuenta el misterio de la navegación

de las tortugas marinas

o cómo se orientan las mariposas monarca

o los secretos del magnetismo del planeta,

entre otras curiosidades sorprendentes

que permiten soñar incluso con los viajes interestelares

del futuro. Interesará a todos.

Recuperamos nuestro trabajo sobre la exposición de Cossío

"El arte de saber ver".

El resto, en la red.

"Educar antes que instruir.

Hacer del niño, en vez de un almacén,

un campo cultivable.

Evitar que tantos desaparezcan de este mundo

sin haber sospechado siquiera

que pueden ser dueños de una fuerza inextinguible

para conocer cosas que nunca se olvidan.

Ese es el ideal que aspira a cumplir

mediante ese arte de saber ver la pedagogía moderna.

En la historia de la cultura española,

hay multitud de nombres que quizá no han tenido

el reconocimiento adecuado en virtud de su personalidad

o de su obra.

Este es el caso de Manuel Bartolomé Cossío,

uno de los intelectuales españoles

de más relevancia en el tramo final del siglo XIX

y las primeras décadas del XX.

Cossío tuvo una doble vertiente creativa.

Él fue, ante todo, un notable y prestigioso pedagogo.

Junto con su maestro Francisco Giner de los Ríos,

puso en marcha e impulsó el moderno proyecto educativo

de la Institución Libre de Enseñanza.

Por otro lado, Cossío fue un gran investigador

y crítico del arte español.

Cuando se ha cumplido el centenario de la creación

de la Fundación Giner de los Ríos,

esta institución de la cual Manuel Bartolomé Cossío

fue su primer director lleva a cabo una exposición

que reúne buena parte del legado de Cossío,

destacando su relación

con el maestro Giner y la Institución Libre

de Enseñanza y su labor como estudioso

y divulgador del arte,

especialmente de la figura del Greco."

Manuel Bartolomé Cossío

nació en 1857

en la localidad de Haro, en La Rioja,

donde su padre estaba destinado como juez.

Se traslada a Madrid para iniciar

sus estudios universitarios, que culmina con la licenciatura

en Filosofía y Letras. Son precisamente esos años,

primeros años madrileños,

los que lo van a poner en contacto

con Francisco Giner de los Ríos.

Se va a vincular al proyecto de la Institución Libre

de Enseñanza, en primer lugar, como alumno

y, muy poco tiempo después,

Giner ve en él un talento como pedagogo

muy desarrollado y lo va a incorporar ya

al cuadro de profesores de la Institución Libre

de Enseñanza.

"Cossío pronto se convirtió

en el principal discípulo

y colaborador de Giner en la Institución Libre

de Enseñanza, que fue el baluarte de la introducción

de las ideas pedagógicas modernas

en España, un país donde la educación

estaba anclada en rancias formas del pasado."

La Institución Libre de Enseñanza la podemos considerar

como un laboratorio de ideas,

de ensayos y reformas fundamentalmente

en el ámbito pedagógico,

pero también en otros ámbitos,

como, por ejemplo, la dimensión social

de ese proyecto.

Manuel Bartolomé Cossío fue, sobre todo, un pedagogo.

El contacto y las redes que establece,

ya que él fue un gran viajero, con las pedagogías más avanzadas

de toda Europa e incluso de Norteamérica,

y él va a hacer de puente de alguna manera

de esas pedagogías avanzadas

y las va a introducir en España, sobre todo,

a través del Museo Pedagógico Nacional.

Don Francisco, a quien yo llamaba "mi abuelo"

porque fue como el padre adoptivo de mi padre,

vino a esta finca

desde 1889,

cuando mi padre se puso en relaciones con mi madre.

"El tándem Giner Cossío solo se quebró al morir

Francisco Giner en 1907,

pasando a ser Cossío el continuador de la obra de Giner

y el impulsor de algunos proyectos

de la institución que el maestro

no pudo llevar a cabo en vida, muy especialmente,

la residencia de estudiantes."

Hasta aquí llegamos hoy. Volvemos mañana con Reyes Mate

para hablar de Dostoievski

con especial atención a "Los hermanos Karamazov"

y con Odile Rodríguez de la Fuente,

que acaba de publicar un libro con algunos textos de su padre,

Félix Rodríguez de la Fuente,

cuando se cumplen 40 años de su desaparición.

Se trata de una contribución extraordinaria

al conocimiento de su pensamiento, que permitirá una mayor profundidad

en el reconocimiento que todos debemos al inolvidable naturalista

en tantos sentidos precursor del movimiento ecologista

en España. Será un momento muy especial

para todos seguro. Pasen un buen día.

Disfruten del miércoles.

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La aventura del saber - 18/03/20 - Lengua de signos

18 mar 2020

Veremos los reportajes "Delasdueñas" y "Valle de Arán. Además, entrevistaremos al médico y periodista Nicolás Romero, al cocinero Sergio Fernández y al periodista e historiador de arte Peio Riaño. 

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