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Historia de nuestro cine - Mil gritos tiene la noche - ver ahora
Transcripción completa

(Música ambiental)

¿De dónde has sacado esa basura?

¡Dímelo! ¡Dímelo!

¡Qué porquería!

Empiezas bien, como tu padre.

¡Tetas! ¡Eso era lo único que le preocupaba!

Crees que era un héroe, ¿verdad?

Yo puedo decirte un par de cosas sobre él.

¡Te mataré si vuelvo a encontrar una porquería como esta en casa!

Trae el cubo de la basura.

Voy a quemar todo esto.

¡No te quedes ahí, estúpido!

¡Vamos!

¡Bastardo! Enseñarías todo esto a tu hijo

para que crezca como tú.

¡Ese cerdo!

Seguro que tiene más porquerías por aquí.

¡No seas estúpido y trae el cubo de la basura! ¡Date prisa!

(GRITA)

(Timbre)

(Timbre)

(Timbre)

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

(Sirena)

(Sirena)

(Vehículo acercándose)

(Timbre)

(Timbre)

(Golpe)

(Golpe)

(Golpe)

(MUJER) Sabía que algo malo pasaba. Estaba demasiado tranquilo.

(HOMBRE) ¡Dios! ¿Has visto esto?

-¿Qué es? -Un brazo.

-¡Oh, Dios mío, Dios mío!

-¿Se encuentra bien? -Sí, estoy bien.

Debería haber un chico, el pequeño Timmy.

-¿Qué hay aquí? -Es su habitación.

-¡Oh, madre mía!

-Quien haya hecho esto está completamente loco.

-¡Oh! -¡Qué barbaridad!

Nunca había visto tanta sangre.

-Debe de haber algo aquí.

-Es... la señora Welldone.

Lo sabía.

Sabía que algo malo había pasado.

¡Ay, Dios mío! -Por favor, acompáñala.

-Tranquilo, estoy bien.

(Llanto infantil)

-Quieto.

-¡Era un hombre muy grande! -¡Oh, Timmy!

-¡Muy grande!

-Tranquilo, Timmy. ¿Dónde está su padre?

-Murió en Europa, en las Fuerzas Aéreas,

pero tiene una tía que vive cerca de aquí.

La llamaré e iré a buscarla.

¡Oh, esto es terrible!

(Música ambiental)

(TIMMY) "Mamá".

"Mamá".

"¿Dónde estás?".

"¡Mamá, vuelve!".

(Música de intriga)

(Motosierra)

¿Va a tardar mucho? O me cambio de sitio.

-Solo un momento, señorita.

-Bien.

(Motosierra)

Lo siento, caballeros. Seguro que el decano les atiende enseguida.

Tranquila. Estamos acostumbrados.

¿Conocía usted a esa chica?

Bueno, no recuerdo bien.

Esta universidad es muy grande...

y es difícil acordarse de todos los alumnos.

(Interfono)

¿Sí, decano?

-"¿Están ahí esos caballeros?".

-Sí, señor.

-"Muy bien. Salgo enseguida".

-Bien.

-Usted debe de ser Bracken.

Teniente Bracken. Sí, encantado.

El sargento Holden.

¿Cómo está? ¿Qué tal?

Pasen, por favor.

Grace, que no me pasen ninguna llamada, por favor.

Adelante.

¡Qué asunto tan feo!, ¿no?

¿Sabéis lo último?

Han puesto una cama de agua en el gimnasio. ¿Cómo lo veis?

-¿Te has acostado en una cama de agua?

-La sensación más maravillosa del mundo es fumarse un porro

y follar al mismo tiempo en una cama de agua.

(Risas)

-¡Cuidado!

Ya está ahí.

-Ahora veréis.

Profesor Brown.

Perdone, señor, ¿puedo hacerle una pregunta?

¿Dónde están los pectorales?

Es que mis compañeros dicen que los míos son muy graciosos.

-Te aseguro que a los tuyos...

no les pasa nada.

-Sí, pero ¿dónde están?

-Aquí, justamente aquí.

(Risas)

(Risas)

(DECANO) "Seremos discretos".

"Lo ocurrido se debe a un accidente".

¡Qué cosa más horrible ese asesinato!

La policía está dentro. Creen que es alguien de la universidad.

-¡Oh! No seré yo quien le pregunte cómo ha conseguido esa información.

¿Qué le hace pensar eso?

-Bueno, el teniente dice que parece un trabajo hecho desde dentro.

¡Pobre Willard!

Él encontró el cuerpo,

pero no han encontrado la cabeza todavía.

Me pregunto qué habrá hecho con ella el asesino.

Yo creo... -¿Van a estar mucho rato?

-No lo sé, profesor.

Llevan dentro bastante, así que no creo que tarden.

Si prefiere volver luego...

(Interfono)

-"Búsqueme al profesor Brown. Estará en la sala de profesores".

-Está aquí mismo, decano. ¿Quiere que le haga pasar?

-"Ah, magnífico. Sí, que pase".

Según nuestros últimos datos, son más de 2000.

Ah, me alegro de que hayas venido, Arthur.

Te presento al inspector y al sargento Holden.

Encantado.

Me gustaría que les enseñaras todo esto.

¿Cuándo tienes clase? -Precisamente, mañana.

-¿Mañana? Excelente.

Quieren hacerte unas preguntas sobre esa chica, Virginia Palmer.

Ya sabes. Estaba en tu clase, si no recuerdo mal.

El profesor Brown está a cargo de nuestro Departamento de Anatomía.

Por favor, enséñales todo lo que deseen ver.

No tengan inconveniente en volver a verme si necesitan algo más.

Ahora,

les ruego que sean discretos.

Imagínense lo que supondría para la universidad

si todo esto apareciera en los periódicos.

No se preocupe. A nosotros tampoco nos ayudaría demasiado.

Seremos discretos.

Bien. Confío en ello por el bien de todos.

Nuestra versión será que lo que ha ocurrido...

se debe a un desgraciado accidente.

Espero que lo crean,

aunque estas cosas siempre acaban por saberse.

Pero, en fin, ahora lo más importante es ganar tiempo.

Bueno, me parece que he hablado demasiado

y tengo trabajo pendiente.

-No creo que les sirva de mucha ayuda.

No recuerdo bien a la chica.

He tenido muchas alumnas este trimestre.

-Oh, vamos, Arthur.

Solo te ocupas de un departamento

mientras que yo tengo a mi cargo todo el campus.

Seguro que lo vas a hacer mejor que yo.

Bueno, caballeros, deben perdonarme. Lo siento.

El profesor Brown les acompañará.

Gracias, señor. Nos ha ayudado mucho.

Lo celebro.

Por favor, téngame el corriente.

Desde luego. No se preocupe.

Así que Ud. no conocía bien a la chica, ¿eh?

Fuego. No, no tengo.

¿Tiene idea... de qué clase de chica era?

¿Andaba detrás de los chicos? Ya sabe.

Era muy atractiva, pero no recuerdo que tuviera novio.

Esta es mi clase. Pase.

Aquí estudiamos Anatomía Comparada

para utilizarla en Antropología y similares.

Uno de los alumnos lo trajo de regalo.

No sé de dónde lo sacó.

Es el cráneo de una chica de unos 16 años.

Me gustaría hablar con ese chico. ¿Cómo se llama?

De eso hace ya mucho tiempo.

¿No creerá que la mató uno de nuestros chicos?

Nuestro trabajo es como identificar ropa sin etiquetas.

Se comprueba todo.

¿Esa chica no tenía amigas en clase?

Sí, era muy popular.

Si vienen a mi despacho, les daré nombres que quizá les ayuden.

Muchas gracias, profesor.

Hay que empezar por algo y ni tenemos

el informe del forense. Ya.

Willard.

Dígame, Willard, ¿cuándo espera acabar su trabajo en el campus?

-Pues no lo sé. Una semana o dos.

Pero no se preocupe. No le costará más.

Es el acuerdo que hice con su secretaria.

Todo está incluido. -Sí, todo está incluido.

Eso ya lo sé.

Pero, cuanto antes termine, antes podrá ir a trabajar a otro lado.

Y supongo que eso es lo que más le conviene.

¿No cree? -Sí. Acabaré cuanto antes.

-Bien. De acuerdo.

(Música de intriga)

(MUJER) "¿Qué tal un baño en la piscina solos?".

Hola. -¿Qué tal?

¿Ya te marchas?

-Sí, tengo que estudiar. -Bueno.

-Brown es un hueso. -Ahí lo tienes. ¡Qué raro!

-Siempre solo.

(Risas)

-¡Qué sexi!

(Risas)

Adiós. (AMBAS) Adiós.

-Hasta luego.

(Música ambiental)

¿Kendall?

(Música ambiental)

(GRITA)

(RESPIRA CON DIFICULTAD)

(RESPIRA CON DIFICULTAD)

¿Has visto a Kendall?

-Sí, ahí está.

-Ah, gracias.

Por cierto, ¿estás libre esta tarde?

Bueno, eso es lo que yo decía, que no estás libre.

Kendall, por fin te encuentro.

Esto es para ti. ¿Qué es?

¿Cómo voy a saberlo? Solo sé que es urgente.

¿Dónde te habías metido?

Me he recorrido toda la universidad.

Estuve antes aquí y no estabas.

Alister, ¿cuándo te lo han dado?

Más o menos, hace media hora.

¿Media hora?

¡Qué raro! Ya me contarás.

Para guardar un secreto, soy una tumba.

Sí, ya lo sé. Nos vemos. Hasta luego.

(Música de intriga)

¡Sujetadlo!

¡Quieto!

¡Estate quieto o te vuelo los sesos!

¡Qué profesión la suya!

Nadie nos damos cuenta de lo terrible que es.

Gracias por venir tan rápido, profesor.

Hank, tráigame eso.

Necesito su ayuda.

Aún no tengo el informe forense y he de saber ahora si esto,

esta carnicería ha sido hecha con esa sierra.

No lo toque.

Puede borrar las huellas.

Lo siento, no me he dado cuenta.

Bueno, yo no soy patólogo, pero...

casi podría asegurar que ha sido hecho con ella...

o con algo muy parecido.

De acuerdo, profesor.

Estaremos en contacto. Puede irse.

Gracias.

Sargento, ¿saben esos chicos que quiero verlos?

Sí, lo saben.

Bien, vamos a ver al decano.

¿Qué ocurre?

Nada, no sé, un presentimiento.

Este caso me está volviendo loco.

A mí también.

Tengo la extraña sensación de que alguien me observa.

Creo que sería muy conveniente

que tuviéramos aquí dos agentes camuflados.

Se lo diré al decano cuando le veamos.

Mujeres, ¿no? Sí, claro.

Es lo que le interesa al asesino.

Bueno, nos vemos. Ajá.

-Un momento, chico.

Y tú también.

El teniente dice que estéis

en media hora en la oficina del decano.

Vale. Yo me ocupo de que él venga conmigo.

No se preocupe. Estaremos allí.

Eso espero, por vuestro bien.

Y de esto, ni una palabra.

-Sí, sí, de acuerdo.

Sí, hombre, ya lo sabemos.

Estamos completamente seguros de que esa persona

está dentro del campus.

¿No sospechará usted de mis alumnos o de mis profesores?

Podría ser cualquiera.

¿Quiere usted o no quiere cooperar?

Pretende poner aquí dos mujeres policías para que nos espíen.

Todo esto es pedir demasiado.

Ha habido dos asesinatos...

y ahora ese maniaco va a matar otra vez.

Le aseguro que es la única forma de poder atraparlo.

Sí, ya, claro.

Comprendo. ¿Cuándo quiere empezar?

Se lo comunicaré.

Ahora quiero hacerles unas preguntas a su secretaria

y a esos dos chicos.

No hace falta que digas que no me encontraste

la primera vez en la biblioteca.

Ya sabes cómo son los polis.

¿Me crees estúpido?

Pero ¿dónde estuviste?

Si quieres saberlo, con Alice. ¿La conoces?

¿La rubia? ¿No me digas? ¿También ella?

Claro, y sin problemas.

¡Jo, qué tío!

Tienes que darme la receta.

Si te portas bien...

Vamos a ver, si no he entendido mal,

usted encontró en su escritorio un sobre dirigido a Kendall...

en el que decía "Urgente".

Sí, y en seguida se lo entregué al decano.

¿Verdad, señor?

¿Qué hizo usted?

-Perdone, pero ¿es realmente necesario todo esto, teniente?

Se lo podríamos preguntar a los padres de las víctimas, ¿no cree?

Sí, sí, ya, lo comprendo. Es natural.

Verá, en efecto, yo di órdenes a Grace, a mi secretaria,

para que enviara la carta a Kendall urgentemente.

¿Urgentemente, por qué?

No tolero que mi despacho se emplee como oficina de correos.

Los estudiantes lo saben

y siguen molestando a Grace con sus tonterías.

Cartas amorosas y cosas por el estilo.

A pesar de ello, cuando vi la carta sobre mi mesa,

supuse que era verdad lo que decía el sobre.

"Muy urgente".

Lo siento. Nunca pensé que Jenny usara su despacho para algo así.

Te equivocas, muchacho.

Ella no fue.

La nota la envió el asesino para alejarte de la piscina.

¿Por qué fuiste?

Realmente, no lo sé.

Un presentimiento.

Algo extraño.

Algo... que no sabría explicar, teniente.

Ya.

¿Y tú sabes algo?

-¿Yo? Ni una palabra. Lo juro.

Está bien, está bien.

Pero de esta conversación no quiero que digáis nada a nadie.

¿Entendido? Entendido.

Bueno, cuando te encuentres mejor, llámame.

Hay alguien con quien me gustaría que hablaras.

De acuerdo. No tengo más preguntas. ¿Y Ud.?

(Música sensual)

Uno, dos, tres, cuatro.

Uno, dos, tres, cuatro.

Y uno, dos, tres, cuatro,

cinco, seis, siete, ocho.

Y uno, dos, tres, cuatro,

cinco, seis, siete, ocho.

Uno, dos, tres, cuatro,

cinco, seis, siete, ocho.

Uno, dos, tres.

Okey.

Vale.

-Voy a salir un momento. -De acuerdo.

(Risas)

(Voces indistintas)

(Música de intriga)

(TARAREA)

(TARAREA)

(TARAREA)

(TARAREA)

-¿Qué pasa? ¿Eh?

-Me has dado un susto de muerte.

Has salido tan de golpe...

-Ven. Quiero contarte una cosa.

Pasa, pasa.

Hola, doctor.

Te tengo dicho que no me llames así.

Soy psicólogo, no doctor en Medicina.

¿Es este el chico?

Eh, yo no necesito un loquero.

Ven aquí.

Yo no soy un loquero, jovencito,

y estoy seguro de que no me necesitas.

Tranquilo. Lo que quiere el doctor es información.

¿Sobre qué? Me llamo Jennings.

Soy psicólogo, como ya has oído.

Mi labor consiste en preparar...

un detallado perfil psicológico...

del posible asesino.

En muchos casos, su perfil psicológico

es lo único que tenemos.

Pero yo no sé nada.

¿O sí? Exactamente.

Quizá conoces al asesino y tú no lo sabes.

Ahora, si el teniente es tan amable y vuelve a su trabajo,

intentaremos sacar algo en limpio.

Está bien. Te veré luego, ¿eh?

Adiós. Siéntate.

(Teléfono)

(Tecleo)

¿Es peligroso?

(Tecleo)

Mucho. Mejor.

Estoy harta de aburrirme en este despacho.

(RÍE)

Lo imaginaba.

Encuentras una chica activa, la pones a rellenar papeles

y, a los seis meses, se ofrecerá voluntaria para lo que sea.

Jennings ha terminado conmigo.

No ha sido tan grave, ¿verdad?

¡Eh! ¿Usted no es Mary Riggs? La misma.

Mary Riggs, Kendall James.

Encantado de conocerla.

He visto casi todos sus partidos. ¿Qué hace una tenista aquí?

Es muy fácil. Esta es mi casa.

¿Quiere decir que trabaja aquí?

Por supuesto.

Es la señorita de la que te hablé.

Va a trabajar camuflada en la universidad.

Será la nueva profesora de tenis.

Eso es estupendo.

Le agradezco que confíe en mí de esta manera, teniente.

Y a usted también, claro.

(Teléfono)

Kendall, lo único que tienes que hacer es mantener los ojos...

bien abiertos y estar cerca de la Srta. Riggs

por si necesita ayuda, ¿vale? Vale.

(Teléfono)

(Tecleo)

Es un buen chico y lo ha pasado muy mal.

Hemos hablado seriamente y creo que podemos confiar en él.

Me parece muy bien, pero ¿por qué le has contado lo mío?

Estamos en un callejón sin salida...

y no tengo a nadie a quien poner allí contigo.

Confío en él. Pondría mi vida en sus manos.

Y la mía también, claro.

Bueno, no sé de qué te quejas.

Vas a jugar al tenis todos los días,

jugar al tenis hasta que te canses.

Y, mientras, vigilaremos. (MUJER) Debo ver al teniente.

-Lo siento, ahora no puede ser.

Son órdenes.

No puedo hacer nada. -He estado llamando.

Déjela.

(Teléfono)

¿Qué ocurre? Le esperaba, teniente.

¿Tiene un minuto?

(Teléfono)

¿Quién es usted? Vale.

Silvia Costa, del "Boston Globe". ¿Qué ocurre en la universidad?

¿Que qué pasa en la universidad?

No sé qué puede pasar.

Hay rumores de que ocurren cosas extrañas.

Parece que un maniaco anda suelto o algo así.

Rumores como esos hay todos los días del año en la universidad.

Sí, pero ahora parece que es cierto.

Incluso se habla de que una chica ha sido asesinada.

La imaginación de los estudiantes no tiene límites.

Lo siento. Estoy muy ocupado. ¿Me perdona?

Pero...

¿Por qué no habla con la Srta. Riggs?

Ella está al tanto de esas cosas.

(ALTAVOZ) "40-15".

(Aplausos)

(Aplausos)

"Juego para la señorita Riggs".

"6-3 en el tercer set".

(Himno de la universidad)

Muy bien, señorita Riggs. Ha estado magnífica, magnífica.

Muchas gracias.

Hemos preparado té en la sala de profesores.

Seguro que lo necesita.

Sí, pero antes me gustaría ducharme.

Esa chica me ha hecho sudar.

Señorita Riggs, no sea usted modesta.

Seguro que, con sus enseñanzas, nuestro equipo de tenis

va a mejorar mucho en poco tiempo.

Dígame. ¿Se sospecha algo? ¿Sabe alguien por qué estoy aquí?

Nadie, salvo a los que se lo ha dicho el teniente.

Bien, entonces, Ud. es el único.

Me gustaría charlar con usted. ¿Es posible?

Sí, por supuesto.

Pero, dígame, ¿y la otra joven? No la veo por ninguna parte.

Pues, verá, he venido yo sola.

Estos trabajos son para voluntarios.

Es usted valiente, señorita Riggs.

Solo espero que sea capaz de realizar eficazmente su trabajo,

pero con discreción.

(TITUBEA) Esto es muy importante.

Por cierto, ¿qué ha sido de Willard?

Bueno, tuvimos que dejarle libre.

No tenemos pruebas aún.

-Por favor, perdonen que les interrumpa.

¿Podría hablar con usted?

-Ahora mismo, no va a ser posible.

Estoy ocupado. Discúlpeme.

-Es muy importante.

-¿De qué se trata?

-De los hechos que están ocurriendo últimamente.

-No sé a qué se refiere.

Dígame qué está ocurriendo.

-Ud. ya sabe.

-Yo no sé nada en absoluto.

Aquí no ocurre nada extraño.

No ocurre nada, ¿verdad?

Ahora discúlpenos. Tenemos mucha prisa.

(Música de intriga)

(Pasos)

(Música de intriga)

(Música sensual)

(Llaman a la puerta)

¿Quién anda ahí?

(Música de intriga)

(Trueno)

Es usted. Me ha asustado.

¿Qué es esto?

¿Qué hace?

(Gritos)

(Trueno y gritos)

¿Dónde está la dichosa llave? No tenemos llave.

Saltaré por la ventana y abriré la puerta.

(Trueno)

(Trueno)

¡Vengan!

(Trueno)

¡Date prisa!

¡Oh!

(Arcadas)

¡No!

Busque ayuda. Rápido.

Vamos, use el teléfono de ahí al lado.

Si la puerta está cerrada, échela abajo.

¡Maldito bastardo!

(Trueno)

(Trueno)

¿Qué ha pasado? Le cortó los brazos a una chica

y no hemos podido coger al muy cerdo.

(Trueno)

Tranquilo. Esta vez lo cogeremos.

Sargento,

encárguese de que registren el edificio palmo a palmo.

Así se hará, señor. Palmo a palmo.

No se preocupe.

(Trueno)

Doctor, ¿cómo está la chica?

Es difícil decirlo.

Aún vive, pero ha perdido mucha sangre. Está muy grave.

No creo que se salve.

¡Dios!

¡Ese hijo de puta se estará riendo de nosotros!

-¿Qué ha pasado?

¿De dónde viene usted?

¿Cómo?

¿Está sordo? Le he preguntado que de dónde viene.

De arriba, de la biblioteca.

Está bien.

Hablaremos luego.

Kendall.

(Trueno)

(Trueno)

-Decano, ha ocurrido algo terrible.

Estoy poniendo patrullas en todas partes, pero no es bastante.

Quiero que mantengas los ojos y los oídos bien abiertos.

Necesito que me ayudes.

Y, sobre todo, te pido que vigiles muy de cerca a Mary Riggs.

No debería pedirte eso,

pero no puedo permitirme que se me escape otra vez

ese... maldito loco.

Anda, márchate.

Randall, haz una investigación completa de todo el personal,

en profundidad.

Emplea a todo el departamento si es preciso.

Bien, teniente.

(Trueno)

Me imaginé que te gustaría.

Hazlo lo mejor posible.

No creo que ese loco tarde en volver a actuar.

(Trueno)

(Trueno)

Cállate.

¿No te das cuenta?

Vas a despertar a toda la universidad.

¿Y tú tenías miedo de que nos descubrieran?

¡Vaya historia!

¡Oh, Kendall!

Pero, bueno, ¿es que las mujeres siempre acabáis llorando?

Anda, déjame en paz. ¡Oh!

(GIME)

Todos hacéis lo mismo.

En cuanto conseguís lo que queréis, ni caso.

Pero ¿qué estás haciendo?

¿Te vas a marchar ahora?

(GIME)

¡Oh, Kendall!

(Música de intriga)

(Crujidos)

(Motor en marcha)

Señorita Riggs.

Eres tú.

Señorita Riggs.

Me has dado un susto espantoso.

¿Qué ha pasado?

No sé. Me pareció ver a alguien corriendo por el jardín...

y salí a ver qué era. ¡Ay! ¡Oh!

Luego me atacó... y ahí lo tienes.

Pero si es mi profesor de kunfú. ¿Qué está haciendo aquí?

Pues estaba haciendo footing y, de pronto, me atacaron,

pero no ha sido nada. Buenas noches.

Adiós. (AMBOS) Adiós.

¿Qué haces aquí a estas horas?

El teniente me pidió que la vigilara.

La vi salir, pero, cuando bajé, ya se había ido...

y fui por la moto.

La próxima vez, olvídate de la moto.

Suena igual que una sierra.

Como veo que está bien, me marcho.

Adiós. De ninguna manera, Kendall.

No. Voy a recoger mi pistola y me marcho contigo.

De acuerdo.

Suba.

Sujétese.

(Moto alejándose)

(Música de intriga)

(Crujidos)

Bien, muchas gracias...

por salvarme la vida esta noche.

Te veré mañana, ¿de acuerdo?

Mary.

¿Una copa?

Otro día.

Gracias.

Casanova.

(Música de intriga)

(Marcha por megafonía)

(Marcha por megafonía)

(Marcha por megafonía)

(Marcha por megafonía)

(Marcha por megafonía)

(Marcha por megafonía)

¿Usted?

(Marcha por megafonía)

(Marcha por megafonía)

(Motosierra)

(Marcha por megafonía)

(GRITA)

(Marcha por megafonía)

(Marcha por megafonía)

Willard.

¿Quién puso la música? Es insoportable.

Estarán probándola.

Yo creía que ese era su trabajo.

No, señorita.

Yo solo cuido el jardín.

La megafonía se controla desde la oficina del decano.

Kendall, pregunta si hay alguien probando esos equipos.

Hay teléfono en el vestuario. Si trae al llave...

Está prohibido usar ese teléfono.

Yo me hago responsable.

(Marcha por megafonía)

Esperen allí.

(Marcha por megafonía)

¿Cómo se para eso? Y yo qué sé.

¡Esa maldita música me está volviendo loca!

(Marcha por megafonía)

Willard, ¿no hay forma de poder cortar la música?

Lo intentaré. Venga conmigo.

Vamos.

(Marcha por megafonía)

¿Y esa llave?

No la toque.

Podría ser una prueba.

Si ha pasado algo, quiero decir.

(Cesa la música)

¿Kendall?

Kendall.

¡Kendall!

Kendall, ¿dónde estás?

¿Qué ha ocurrido?

Otra más ahí dentro.

Es Suzie Billing.

(GRITA)

Sí.

Mientras estábamos distraídos con esa música,

ese bastardo estaba matándola.

¡Bestia!

¡Bestia!

¡Bestia!

La cortó por la mitad estando viva todavía.

¿Se hace idea de lo que debió sufrir esa chica?

Sargento, se nos acaba el tiempo.

Lo sé, teniente, lo sé, y lo hago lo mejor que puedo,

pero, si voy rápido, puede dejarme algo importante.

Tiene que darme más tiempo.

Eso es lo que no tenemos, sargento.

Haga un esfuerzo, no duerma, lo que quiera,

pero deme una pista, deme una pista.

Teniente, lo hago lo mejor que puedo,

pero me gustaría tener ayuda.

No puedo estar despierto toda la noche.

Estoy tan cansado que no puedo leer ni un papel más.

Creo que puedo conseguirle ayuda. ¿Se acuerda de Kendall?

Ese chico podría sernos muy útil.

¿Está bromeando?

No podemos usar a un sospechoso.

Pero ¿qué tonterías está diciendo?

Ese chico conoce bien a la gente.

Lleva cinco años en la universidad y sería capaz

de detectar cualquier anormalidad más rápido que nosotros.

Eh... Sí, teniente, ya lo sé, pero el reglamento...

El reglamento se puede ir a la mierda.

Hay que encontrar al asesino. Eso es lo que dice el reglamento.

Así que, en media hora, tendrá ahí a Kendall.

(Música de intriga)

(TIMMY) "No te preocupes, mamá. Yo lo arreglaré".

¡Profesor! ¡Profesor Brown!

Profesor.

¿Le importa que vaya con usted?

Estoy nerviosa después de lo que ha pasado.

A plena luz del día, en medio del campus, no hay mucho que temer.

Voy al edificio Horton.

¿Le viene bien? Claro.

Lo siento. Debe de pensar que soy tonta,

pero después de ver eso... No, en absoluto.

Yo estoy demasiado acostumbrado a ver cadáveres

y quizá esté... insensibilizado.

Al contrario que el decano, parece usted un hombre sensible.

Creo que conoce muy poco la política del campus.

¿Por qué dice eso?

Para sobrevivir en un campus como este, hay que ser muy duro.

No sería yo quien pusiera obstáculos al decano.

Estoy seguro de que no me iría nada bien.

Parece que habla la voz de la experiencia,

de la amarga experiencia.

Lo digo como lo siento.

Cuénteme más. No hay nada más que contar,

señorita Riggs.

No me gusta la gente que intenta meterse en la vida de los demás.

Solo quiero saber dónde me he metido, profesor.

Especialmente, cuando un maniaco anda suelto.

(Campanadas)

¡Soy yo! Perdona.

Lo siento. Estoy nerviosa. Eso es todo.

¿Dónde has estado?

El teniente me pidió que ayudara a revisar los archivos.

¡Vaya, vaya!

El teniente es poco ortodoxo. Bueno...

¿Sabes dónde está el decano?

No volverá hasta esta tarde.

Va a Arlington todos los primeros de mes,

pero lo encontrará en su residencia sobre las 19:00.

¿A las 19:00? Bueno, iré a verle entonces.

Como quiera.

Nos vemos pronto. Sí.

Hasta luego. Adiós.

(Música de intriga)

Hola. ¿Por dónde empezamos hoy?

¡Ah, nuestro aprendiz de policía!

Bueno, espero que te siga gustando este trabajo

después de diez horas mirando papelotes.

No fumas, ¿verdad?

No. ¿Le molesta?

Sí. No soporto el humo, especialmente, aquí abajo.

Bueno, ya sabes cómo va.

Lees cuidadosamente cada informe y tomas nota de toda referencia

sobre los miembros de la universidad. ¿Vale?

Ah, esa es tu mesa.

De acuerdo.

(Música de intriga)

¡Vaya, señorita Riggs!

¡Qué sorpresa!

Perdone, no quisiera molestarle. Pase, por favor.

Bueno, solo quería hacerle unas preguntas.

Perfectamente. Si usted insiste en permanecer aquí,

no habrá más remedio que ponerse cómodos.

Resulta ridículo, ¿no cree?

Pase por aquí.

¿Le apetece tomar alguna cosa?

Yo estaba preparándome el té, pero tal vez prefiera café.

Sí, café, por favor.

Tiene un apartamento muy bonito.

Gracias.

Es usted muy amable. No oigo eso a menudo.

Esto es demasiado grande para mí solo.

Póngase cómoda, querida.

Un momento, por favor.

Señorita Riggs, ¿cómo le gusta el café?

¿Con leche y azúcar?

Con leche y sin azúcar.

Quizá con un poco de sacarina.

Ah, veo que cuida su figura, ¿eh?

No creí que fuese necesario jugando al tenis.

Le pondré un poco.

Un momento.

Aquí estoy, querida.

Perdone que haya tardado tanto.

¡Oh! Tome su café.

No sé si le gustará, porque es instantáneo.

Gracias.

Le he puesto un poco de sacarina, como usted me dijo.

Sabe muy bien. Está estupendo.

Bueno, es usted muy amable, pero me alegro de que le guste.

Y ahora, señorita Riggs, dígame de qué quería hablarme.

Del profesor Brown.

Ah.

Del profesor Brown.

Sí.

¿Sabe si tiene problemas? ¿Algo que nos quiera ocultar?

Odio hacer preguntas como esta,

pero es necesario.

¿Le apetece un poco más de café?

Sí.

Estaba muy bueno.

Creo que, si no encontramos algo pronto,

van a investigar a cada miembro del campus.

Francamente, no me gustaría ver la universidad

llena de policías buscando cadáveres por todas partes.

Sería bastante molesto.

Sargento, esto parece importante.

Se ha cambiado el nombre.

No es mucho, pero será mejor que lo averigüemos.

Llamaré a los archivos de Arlington.

Espero que haya alguien, aunque es un poco tarde.

¿Arlington? Aquí el sargento Holden, de Boston.

Quiero ampliación del informe 672947HET.

Es urgente.

Sí, espero.

Será mejor que sigas trabajando. Esto me llevará algún tiempo.

Me está atendiendo un vejete que parece que se va a morir ya.

Le escucho.

Sí, sí.

¿Está seguro?

¿Podría mandarme esa información por télex ahora mismo?

A nuestra oficina central. Es muy urgente.

Sí, sí, lo comprendo. Eso es todo.

Gracias.

¿Qué ha dicho?

Ya lo tenemos.

Estoy seguro de que el decano es el asesino.

Parece ser que su madre...

fue descuartizada de pequeño y eso debió de trastornarle.

Imaginaba que sería algo así.

¡Mary!

¡Mary dijo que iría a ver al decano a las 19:00!

¿Por qué no lo has dicho antes? ¡Vamos!

No, quédate y llama al teniente. Sí.

Pero ¿qué digo? ¡No! ¡No hay tiempo que perder!

Usaremos la radio del coche.

¡Vamos, Kendall! ¡Espero que lleguemos a tiempo!

Perdón. El agua se había enfriado y he tenido que calentarla.

Muchas gracias. Su café.

Hablábamos del profesor... Brown.

Es homosexual.

Lo descubrí casualmente hace algunos años,

pero, hasta el momento, no ha quebrantado las normas

y, por tanto, es asunto suyo.

¿No le parece, querida?

A Brown le preocupó mucho...

que yo conociera su secreto y...

trató de destruirme.

Pero yo soy más fuerte que él.

Me encuentro mal.

Noto una sensación... muy rara.

(GIME)

Siente el efecto de la droga que le he dado.

Puede ver y oír todo lo que le digo, ¿no es eso?,

pero no puede moverse.

¿Verdad?

¡Teniente!

Teniente. ¿Qué pasa?

Un télex urgente sobre los crímenes de la universidad.

(Teléfono)

Parece que han descubierto al asesino.

(Teléfono)

Dile a Roger que traiga mi coche, rápido.

Nadie la encontrará nunca, nunca.

¡Sargento!

Un momento.

Vosotros dos, por detrás del edificio. Vamos.

(GIME)

Por ahí.

Kendall, tú quédate aquí y no te muevas.

Teniente, no puede hacerme esto ahora.

Está bien, pero ponte detrás.

Si alguien grita "al suelo", besa la tierra.

¿De acuerdo? Sí, señor.

¡Aparta de ahí!

Quieto.

Mary.

Mary.

Mary.

¿Qué pasa?

¿Qué te ha hecho?

El decano no está aquí.

Hay que encontrarlo. No andará lejos.

Kendall, tú quédate con ella.

Yo voy a pedir una ambulancia.

Vamos, Mary.

Mary.

Mary, por favor, ahora tienes que andar.

(GIME) Reacciona. Levántate.

Por favor, vamos, arriba.

Vamos.

Ya pasó todo.

Por favor.

Eso es. Yo te ayudo. Así.

Muy bien, Mary. Ahora tienes que andar.

Ya no hay nada que temer.

Ahora lo que tienes que hacer...

es caminar un poco.

Eso es.

Así.

Muy bien, Mary.

Vamos, ánimo.

(GRITA)

¿Estás bien, muchacho? Sí, sí.

Has tenido suerte. ¡Uf! ¡Ya lo creo!

¿Cómo está Mary?

Pronto estará bien. Solo está drogada.

Traed algo para cubrirlo.

Sargento,

vamos a registrarlo todo.

Eh, échale una mirada.

A ver. Es horrible, ¿verdad?

Yo no diría eso.

No está tan mal.

Nunca pensé que el decano coleccionara cosas como esta.

¡Quién lo hubiera dicho! Bien.

Como verás, todos los días

se aprenden cosas nuevas. Sí.

Vamos, rápido.

¿Y el teniente? Se fue con Riggs.

Bien. Puedes irte.

¿Cómo te encuentras?

Bastante bien.

¿Aún quieres ser policía?

¿Está de broma?

Anda, vamos, te invito a un café.

Puedes estar tranquilo. Tú ayudaste a vengarlas. Vamos.

Un momento.

Historia de nuestro cine - Mil gritos tiene la noche

17 oct 2020

En una universidad de Estados Unidos, una chica es asesinada y su cadáver aparece sin la cabeza. Al poco tiempo, otra chica es asesinada en la piscina de la Universidad y su cuerpo destrozado. La policía decide poner una mujer policía en la universidad, camuflada como profesora de tenis.

Contenido disponible hasta el 15 de noviembre de 2020.

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