www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5811523
Historia de nuestro cine - Coloquio: Premios Goya - ver ahora
Transcripción completa

Recuperar el viaje a ninguna parte es viajar directamente a la emoción.

Bienvenidos de nuevo.

Mañana, sábado, se celebra la trigésimo quinta edición

de los premios Goya.

Una edición que será muy distinta debido a la pandemia.

Así arrancaba la gran gala del cine español hace 35 años.

Majestades.

Queridos amigos.

Buenas noches.

Las películas nominadas han sido elegidas

por los miembros de la academia

de entre todas las películas españolas

estrenadas en el año 1986.

Un total de 22 películas optan a los 15 premios de la academia

en sus diferentes apartados.

En la sesión doble de hoy,

hemos querido volver la mirada a aquella primera edición

de los premios Goya,

recuperando dos grandes películas de nuestro cine

que estuvieron presentes en ella:

"El viaje a ninguna parte", de Fernando Fernán Gómez,

y "La mitad del cielo", de Manuel Gutiérrez Aragón.

Y no puedo estar más feliz de la compañía que tengo esta noche,

uno de los más grandiosos actores que ha dado este país,

protagonista de la película que acabamos de ver,

está con nosotros Pepe Sacristán, ¿cómo estás?

Encantado de estar aquí de nuevo. Gran amigo de este programa.

Por supuesto, encantado de estar de nuevo contigo.

¡Qué gustazo!

También saludamos a otro de los grandes nombres

del cine español,

director y guionista de la película que veremos a continuación,

"La mitad del cielo", Manuel Gutiérrez Aragón,

¿qué tal? Hola, ¿qué tal?

Te podría presentar como colaborador habitual ya.

Sí, a ver si me hacéis fijo en estas sesiones.

Gracias una vez más.

Y si alguien tiene buen paladar en este país para el cine en general

y el cine español en particular,

ese es nuestro compañero Fernando Méndez-Leite,

director general del Instituto de Cine y Artes Audiovisuales,

en aquel momento del que vamos a hablar.

¿Qué tal estás? Hola Elena, muy bien.

Aquí feliz, con dos grandes amigos

y dos personas a las que admiro profundamente.

Creo que tenemos la suerte de tener con nosotros

a dos de los auténticos genios de nuestra profesión.

Dos grandes amigos y una buena amiga.

-La admiración es recíproca. Qué bien.

Por supuesto.

Vamos a viajar hasta 1986,

que es cuando se crea

la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas

de España,

también es cuando nacen los premios Goya,

ahí veíamos esa primera edición.

Ahí se encuentran las dos películas que vamos a ver hoy.

Recuerdos que tenéis de aquella primera gala, ¿Pepe?

Yo estaba en Buenos Aires.

Lo que sí recuerdo es la puesta en marcha de la Academia,

soy uno de los nueve padres de la criatura.

La llamada de don Alfredo Matas,

que nos reunió en aquella marisquería,

y ahí debatimos lo que se trabajó, lo que se luchó,

lo que se mendigó, incluso,

para poder pagar el recibo del teléfono.

Me siento muy orgulloso del punto en el que está la Academia de Cine

en estos momentos y los Goya, sobre todo,

porque yo fui vicepresidente durante un tiempo,

organicé la entrega de algunos Goya...

Eran tiempos difíciles.

-Al principio tuvieron muchísimas dificultades y críticas

y hoy son casi una cita obligada de los cinéfilos

y de los no cinéfilos.

Yo pienso que hubo una aceptación con los Goya,

y al aceptar los Goya,

también es una forma de aceptar al cine en español.

Y digo "en español", porque también son muy importantes en Latinoamérica.

-La idea de que se llevara los premios Goya

la tuvo la asistente del montador Rojo.

Y el tiempo en que nosotros,

nada más hacernos cargo de la presidencia y vicepresidencia,

con Antonio Giménez-Rico y Eduardo Ducay,

lo primero que hicimos fue cambiar el monigote,

porque costaba cada monigote de aquellos...

que salían los...

Hubo que simplificarlo y, entre otras cosas,

que pesara un poco menos.

Lo que sí es cierto es que ese año era un año de cine muy bueno.

Se produjeron unas películas estupendas

y tanto "La mitad del cielo" como "Viaje a ninguna parte"

ya habían sido presentadas en el Festival de San Sebastián,

donde Manolo había ganado la concha de oro

con "La mitad del cielo"

y el "Viaje a ninguna parte" había inaugurado.

Pero fueron unos Goya muy discutidos, de alguna manera,

y además hubo algunas ausencias muy notables.

Y algunos errores de apreciación. La ausencia más notable

fue la de Fernando Fernán Gómez, que además está en ambas películas,

dirige y protagoniza "Viaje a ninguna parte",

es uno de los protagonistas de "La mitad del cielo".

Este año es el centenario de Fernando Fernán Gómez,

se cumplen 100 años de su nacimiento.

¿Qué ha significado Fernando?

Decir Fernando Fernán Gómez es decir...

-A mi, personalmente,

es una de las personas a quien más he querido y admirado,

he tenido el privilegio enorme de ser amigo suyo,

al margen de trabajar con él,

de compartir con él un montón de cosas.

Hay un proyecto ahora,

la filmoteca se ha puesto en contacto conmigo por los 100 años,

les he pasado una dramaturgia que yo he hecho

del primer volumen de "El tiempo amarillo",

sus memorias, que me parece que es como un episodio nacional

al estilo galdosiano,

ese primer volumen de la infancia y la adolescencia de Fernando,

donde habla de su madre y de su abuela

y la abuela le habla de su bisabuela.

El entorno en el que creció Fernando

y la historia termina cuando hace su primera película.

Estoy embarcado en esta historieta,

al margen de mi "señora sobre fondo gris".

Muy emocionado, porque la propuesta, en principio,

la haríamos los actores, algunos, de "El viaje a ninguna parte".

Vamos a hablar de la película que acabamos de ver,

de "El viaje a ninguna parte", que se estrenaba, como decíamos,

en 1986.

Tú siempre has dicho que es una de tus películas más queridas,

¿por qué?

En principio porque el tema a tratar,

este homenaje a los Cómicos de la Legua

era algo que uno está como...

¿Cómo permanecer ajeno emocionalmente a un homenaje así?

Recuerdo una cena que dio Fernando antes de empezar el rodaje,

donde acudió don Carlos Lemos,

que sus padres eran los que iban con los carros,

y Carlos lloraba de la emoción,

agradecido a Fernando por permitirle trabajar en la película.

Todo el material destilaba todo ese amor al oficio

y a la profesión,

y, luego, en manos de Fernando,

se suponía que el trayecto iba a ser de lo más feliz.

Debo añadir una cosa muy interesante, porque me dijo,

en esa misma cena, estaba Agustín, estábamos ahí todos,

y me dijo Fernando:

"Yo quiero que estés dos horas delante de la cámara

y que no se te vea".

Y me dijo que yo había hecho tan bien el trabajo que él me pedía

que, efectivamente, no me había visto nadie

porque ese año no me nominaron en ninguno de los premios,

ni el TP, ni el Long Play, nada de nada de nada.

Me decía Fernando: "Están siendo muy cicateros contigo, Sacristán".

-A eso me estaba refiriendo yo antes cuando decía que en aquellos Goya

hubo ausencias muy notables,

porque en aquellos Goya no estaban nominados

ni Pepe Sacristán como protagonista, por "El viaje a ninguna parte",

que es una de las elegías máximas de la historia del cine español,

ni Manolo Gutiérrez Aragón como director de "La mitad del cielo"

que es una obra de autor donde las haya

y además una obra originalísima

y sin comparación posible con ninguna otra película

que se haya hecho nunca.

Por cierto, en los Goya de ese año hubo una cosa muy curiosa,

muy políticamente incorrecta y que hoy no sería posible.

Cuando el Goya a la mejor música,

salieron Emiliano Piedras, Sara Montiel y Carmelo Bernaola

y, cuando leyeron las nominaciones,

Carmelo Bernaola denunció que estaba nominada a la mejor música

una película que no tenía música.

Y era de "El disputado voto del señor Cayo".

-Seguramente ese sea el motivo por el que se ha nominado un película

que no tiene música, en estos premios.

-¡Oy! ¡Madre mía! -Para no meternos con nada...

¿Cómo era el trabajo con Fernando

y cómo fue el trabajo en esta película?

Como director y como compañero de reparto.

Como director, Fernando, no, no... -No dirigía.

-No, no dirigía, en realidad.

Muchas veces, "motor, acción", "vale, un poquito más",

"motor, acción"

y a la cuarta era: "Mándame otro".

Así dirigía Fernando.

Entonces había una complicidad previa,

lógicamente charlábamos.

-Claro, pero decís que no dirigía Fernando, a los actores,

pero si él escoge y escribe unos personajes

tan bien escritos, tan ricos,

tan poliédricos como lo son los de esta película,

y escoge a unos actores como todos los que tiene,

desde Pepe, Juan Diego, M Luisa Ponte, Gabino Diego,

que está fantástico, Nuria Gallardo...

Todos los actores de esta película están tan bien escogidos...

La propia Laura del Sol, Queta Claver,

todos están tan bien escogidos

y los diálogos están tan bien escritos

que, ¿qué demonio va a dirigir? -Claro.

-Motor, acción y punto. Sabe que lo van a hacer.

-Yo por lo general a los actores me esfuerzo solo en elegirlos,

cada uno para cada personaje,

pero luego les dejo hacer lo que ellos saben y lo que quieren.

La película con tu personaje, el personaje de Carlos Galván,

diciendo: "Hay que recordar".

-Hay que recordar.

La importancia de la memoria en esta película.

En esta película y en la vida en general, ¿no?

Yo, particularmente, por mi oficio además,

la memoria la cuido mucho,

todo tipo de memoria:

la histórica, la intelectual, la moral, la afectiva.

Sí, porque me importa, además, cuidar y atender,

el tener memoria, de dónde y de quién vengo.

Porque eso, indudablemente, a esta edad, con 83 años,

determina, orienta o, al menos, facilita el camino

de hacia dónde voy.

Hablemos de la España que refleja esta película,

la fuerza que tiene como documento, el hambre, el frío.

-Sí, tanto "El viaje a ninguna parte" como "La mitad del cielo"

son películas muy históricas en ese sentido,

en cuanto a que reflejan muy bien

una determinada época de la historia reciente de España,

concretamente, la postguerra, los finales de los 40,

primeros de los 50, en "El viaje a ninguna parte"

y los 60, básicamente, "La mitad del cielo".

Pero yo creo que ninguna de las dos películas

son películas, digamos...

costumbristas, testimoniales en ese sentido.

Es decir, son películas que hablan de esa época,

pero interfiriendo mucho en el puro documento.

Son películas que recrean,

literaria y cinematográficamente, esas épocas.

La película está llena de momentos y de diálogos para subrayar,

es verdad que siempre que se habla de esta película

recordamos la secuencia de "¡Señorito!",

es una secuencia profundamente triste,

pero también con ese lado cómico.

¿Cómo vivisteis vosotros ese momento del rodaje?

-Nos hizo llorar a todos ese momento.

Cuando Fernando termina, le despide Caffarel,

"Me cago en el padre de los hermanos Lumière",

que parecía que estaba recordando a Luis Lucia,

yo no he trabajado con Luis Lucia, pero este hombre era así.

Y se acercaba a nosotros y decía:

"Esto del cine es una mierda, no tenía que haber..."

Y acabamos todos llorando.

-¡128, 1, tercera! ¡Acción!

-Estaba deseando que viniera usted por acá, ¡señorito!

-¡Corten!

¡Pero deja hablar al otro, que es tu señorito, leche!

¡Me cago en el padre de los hermanos Lumière!

Vamos a situar a los espectadores

en la película que vamos a ver a continuación,

"La mitad del cielo".

Muchos la van a descubrir hoy,

otros muchos la van a volver a disfrutar.

Vamos al origen,

¿cómo escribes esta historia con Luis Mejino y por qué?

¿Cómo nace el proyecto?

Bueno...

Todavía entonces, quizás, no había este feminismo militante,

pero sí había mujeres emprendedoras y "militantas"

y a mi me nació por conocimiento de alguna de esas mujeres

que yo había conocido

y que habían salido de la miseria y de la autoridad masculina paterna

y de sus parejas,

para fundar...

una empresa.

Luego, lo que me gustaba de la película,

era que estaba Ángela Molina,

que hacía de una mujer muy guapa que triunfaba por lista y por guapa,

por las dos cosas,

y porque salía...

salía el Valle del Pas,

que me gusta mucho rodar allí.

Y bueno, pues estas cosas.

En el fondo las películas las ruedas también por el placer de rodarlas,

aunque el origen sea el que sea, pero, en fin,

el origen era hacer una película sobre una mujer emprendedora.

¿Y qué supuso dentro de la trayectoria de Manolo

esta película?

-Yo creo que es un paso muy coherente

dentro de lo que estaba haciendo Manolo en esa época.

Porque es una película que entronca perfectamente

con "Demonios en el jardín", con "Feroz",

con "El corazón del bosque".

Son películas muy de autor,

con un sentido del humor también muy peculiar

y muy distinto al sentido del humor que estamos acostumbrados a ver

en otras historias.

Con una fisicidad también muy personal,

es decir, que las imágenes en las películas de Manolo

son muy importantes,

están muy cuidadas y muy elaboradas también.

¿Cómo es el retrato que hace Manolo de esa España de postguerra

en "La mitad del cielo", Pepe?

Hombre, la mirada de Manolo siempre ha tenido una dimensión

que es, como antes apuntaba Fernando, a la "no crónica".

Una interpretación, una...

una lectura de la historia muy particular, muy personal,

muy de Manolo,

tanto en esta como en "Demonios en el jardín",

o en "Sonámbulos".

Aquel trabajo formidable de Norman Briski en...

-"El corazón del bosque". -"El corazón del bosque".

En tu cine es verdad que los personajes femeninos

han tenido mucha presencia.

Aquí tenemos muchos personajes femeninos,

hemos hablado de Ángela Molina, de la fuerza que tiene,

pero hablemos del de la abuela, que es como la madre tierra.

Bueno, Margarita Lozano es una maravillosa actriz,

de teatro y de cine, de todo.

Que durante muchos años estuvo apartada,

no porque el cine o el teatro le volviera la espalda,

sino porque se fue a vivir a África

Hizo "Viridiana" con Buñuel, e hizo...

-En la película... -En "Los farsantes" estaba.

Pero Margarita es un...

es un punto importante

de los personajes femeninos del cine y teatro español.

Yo me alegro mucho de haberla tenido para "La mitad del cielo".

Siempre que hablamos del cine de Manolo,

hablamos de los cuentos de hadas para adultos.

Eso está también presente aquí, esa manera de fabular.

-Eso está siempre.

Siempre los críticos hemos recurrido a ese...

-A mi no me gusta nada. A él no le gusta,

por eso no te he lanzado a ti la pregunta.

-A él no le gusta. -No, porque yo

siempre me he considerado un director realista,

entonces viene y me dice que no.

-Claro, tú eres un mentiroso patológico,

porque tú no eres un director realista,

ni lo has sido jamás.

No, pero sí es cierto que también en esta película

hay estos elementos que se pueden interpretar así.

Hay esos... no sé,

por ejemplo, las hermanastras,

que son hermanas y son torpes y malvadas,

que, por cierto, interpretan, Enriqueta Carballeira

y Mercedes Lezcano muy bien.

O los enanitos,

que aparecen en todas las películas de Manolo,

esos personajes masculinos

que andan alrededor de las protagonistas,

pero aquí, por ejemplo,

una de las cosas que a mí más me gustan de la película

es el personaje de Paco Merino,

este hombre que cuenta la historia de las criadillas

y que distribuye.

-Mira.

Sesos, criadillas. Es de una vez que atropelle un camión

por el alto de Somosierra.

Le preguntaba antes a Manolo por Ángela Molina,

a quién conoce bien,

tú también la conoces bien, has trabajado con ella.

Háblame del trabajo de Ángela en esta película.

-Cuando Ángela irrumpe en el panorama,

es una corriente de aire fresco,

es otra cosa, Ángela es un punto y aparte.

-Tiene un secreto a voces,

y es que nunca hace dos tomas iguales.

Para desesperación de los otros actores,

porque se pierden,

pero ella, para creérselo, cada vez, aunque sea un detalle,

lo hace distinto y eso le da, evidentemente, frescura.

-Es una persona que trata de salir adelante

y de superarse continuamente.

Y que tiene una gran voluntad.

Una persona muy trabajadora.

Aquí hay otra persona detenida, si puede usted hacer algo.

-¿Quién es? -Un estudiante.

-¿Es algo tuyo? -No.

-¿Entonces qué interés tienes?

¿Y el trabajo con Fernán Gómez? Porque...

ese momento en el que se come el arroz con leche, con esa pasión.

-Yo debo decir que el personaje que hace Fernando

en "La mitad del cielo"

estaba escrito para Fernando Fernán Gómez,

entonces, se escribe ya pensando en cómo lo dice, cómo lo va a hacer

y, sobre todo, con su voz.

Ahí tenéis esto que estáis diciendo

de que no hay que dirigir a los actores porque se les estropea.

Entonces a Fernando no había que decirle nada,

que lo hiciera como le salía.

-¡El jefe de Abastos de Madrid no tiene cena!

¡No tiene cena, porque todo se lo comen sus cuñadas!

-Fíjate que hay un tratamiento de los personajes y,

concretamente, del personaje de Fernán Gómez en esta película,

muy peculiar y que hoy en día resulta chocante,

que es que es un personaje de un facha

y de un borracho.

Es un personaje con unas connotaciones muy negativas.

Y, sin embargo, no es el malo de la película,

si no que, de alguna forma, es el protector.

-¿Le puedo pedir un favor? -A ver.

-En el mercado hay un hueco muy pequeño debajo de la escalera.

Donde se pone el limpia.

Yo quiero su hueco.

-Uy, un puesto en el mercado. Eso es muy difícil.

Incluso para el jefe de Abastos.

Mañana es la ceremonia de los premios Goya,

trigésimo quinta edición.

No sé si habéis podido ver muchas películas de cine español

este año, de la cosecha de 2020,

¿qué me podéis decir de las películas nominadas?

¿Hay alguna que os guste especialmente?

-Yo no he visto demasiadas, la verdad es esa,

con la gira de "La señora de rojo" no tengo...

Pero alguna que os haya gustado especialmente.

"Las niñas" a mí me ha parecido una película muy interesante.

Y lógicamente...

"El inconveniente", es una película en la que estoy.

Y cómo esta Kiti Mánver. Está soberbia Kiti en esa película

y ha sido un trabajo muy bonito de verla ahí.

¿Fernando?

Yo las he visto todas, porque soy un enfermo mental.

(RÍE) Pero...

a la hora de votar estuve dudando entre "La mitad del cielo"

y "El viaje a ninguna parte".

Y, finalmente, como no acababa de verlo claro,

he votado "Ane", que me parece una película estupenda.

¿Y tú alguna película que te haya gustado

especialmente este año?

-No, me han gustado unas...

Me gusta "La mirada de las niñas", por ejemplo.

Gracias a los tres, de verdad. (TODOS) A ti.

Os dejamos con "La mitad del cielo",

una película difícil de catalogar,

eso que nos gusta tanto hacer a los periodistas.

Es drama social, es cuento de hadas para adultos,

es cine político, es cine poético.

Disfruten de este agridulce fresco de la España de posguerra,

con una espléndida Ángela Molina.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Coloquio: Premios Goya

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Historia de nuestro cine - Coloquio: Premios Goya

06 mar 2021

Coloquio sobre los premios Goya en el que participan distintos expertos. Participan el actor José Sacristán, uno de los protagonistas de la primera película y uno de los fundadores de la Academia del Cine; Manuel Gutiérrez Aragón, director de la segunda, y Fernando Mendez-Leite, colaborador del programa y, en ese momento, año 1987, Director General del Instituto de Cine y Artes Audiovisuales y otro de los fundadores de la Academia de Cine.

ver más sobre "Historia de nuestro cine - Coloquio: Premios Goya" ver menos sobre "Historia de nuestro cine - Coloquio: Premios Goya"
Programas completos (29)
Clips

Los últimos 1.279 programas de Historia de nuestro cine

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios