Hacer de comer La 1

Hacer de comer

Lunes a viernes a las 13.25 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5473651
Para todos los públicos Hacer de comer - Ensalada templada de arroz y pularda rellena - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía)

Tú estás para cocinar, pero yo estoy para decorar.

Y la cacerola se queda aquí. ¡Maribel, eres peor que mi madre!

¿Tú no ves que te queda mucho más estético

y más bonito que tenerlo en una encimera,

una cazuela tan bonita? ¿No tienes otra para utilizar?

Al final, sale ganando. Cualquiera le dice que no.

Pero, bueno, mira... Tu delantal. Es que tengo razón yo, Dani.

Ya te veo. Como mi madre. Tengo a mi madre

y, luego, tengo a Maribel, que viene de vez en cuando.

Podría ser tu madre. ¡Muy buenos días a todos!

Te voy a dar yo una orden. Ve lavándote las manos, anda.

Primero, voy a... Y mientras tanto,

yo voy saludando a todo el mundo.

¡Muy buenos días a todos! Como podéis ver,

está en mi cocina, una vez más, Maribel,

aspirante de la primera edición de "MasterChef".

Y viene ya tanto que... Bueno, que ya ha decidido

hasta redecorar mi cocina y todo.

Cualquiera le lleva la contraria. Todo se andará.

Pero en lo que estoy seguro que no me llevará la contraria,

será en el menú que he decidido mostraros hoy.

Primero, vamos a hacer una ensalada templada

de arroz integral con verduras.

Y después, prepararemos una jugosa pularda rellena.

¿Eso te parece bien o hay protestas también?

Me encanta. Me encanta la pularda rellena.

Pues me voy a ir lavando las manos yo

y os voy a decir los ingredientes

para esta ensalada templada de arroz.

Primero, vamos a hacer un caldo. Y para ello, necesitaremos:

agua, apio, restos de zanahoria y zanahoria,

restos de nabo y nabo, hinojo, tallos de perejil,

puerro, recortes de calabaza y fino manzanilla.

Por otro lado, el arroz integral, tomate "cherry",

calabaza, remolacha, zanahoria "baby", berro,

guisante, rábano, perejil rizado, vinagre de Jerez,

ajo y, un poquito de chispa, copos de chile.

Sal, aceite y pimienta.

Vamos a hacer un caldito.

Ve pasándome toda la verdurita, Maribel. Sin miedo.

Estamos acostumbrados a hacer toda la verdura...

Un momento... ¿Y pones también las pieles?

También. Están limpias.

Las pieles, para un caldo, están bien, ¿no?

Sí, sí. Bueno, yo no lo pongo nunca.

Te tengo que decir qué hago yo, ¿no?

Ya has aprendido otra cosa, que lo puedes poner.

Nunca te acostarás sin saber algo más.

De ahora en adelante, las pondré.

Si me sale bien, es que eres buen maestro.

Me lo dicen mucho en el pueblo.

Intentaré ser buen maestro para explicar este caldo.

Estamos acostumbrados a hacer caldos que sofreímos.

Cogemos un poquito de ajo, de... de aceite de oliva...

Me estás poniendo nervioso. ¡Uy, sí! ¡Qué nervios!

De ajo, de aceite de oliva, de cebolla...

Quiero enseñaros hoy... Si el caldo de verduras lo...

Rehogamos. Lo rehogo, el sabor

nos va a salir muy diferente, a si no lo hago.

Yo, en el caso de la verdura, prefiero partir

casi siempre de crudo.

¿Vale? Sobre todo, para recetas como, en este caso,

que son totalmente vegetales.

Ya después de dicho esto, ya que me ha dejado

Maribel explicarlo... Muy bien.

Y si hay alguna ama de casa que no tiene

algún ingrediente de estos, no pasa nada.

Le saldrá igual bien, ¿no? Cualquier otra verdura.

Lo que no me gusta... Le puede echar cebolla.

Mi madre le echa cebolla.

A mí, por ejemplo, no me gusta mucho.

Bueno, ya sabéis... Mejor.

Zanahoria, nabo, calabaza, hinojo, apio,

perejil, agüita...

Y mirad. Voy a echar un poco más. Solo quiero que esté cubierto.

Esto es importante. Y esto es vital.

Y esto es lógico y sensato.

Lo que no podemos es querer hacer un caldo de verduras...

Os lo voy a hacer físicamente para que lo entendáis.

No podemos hacer un caldo de verduras

donde haya esto de verdura y esto de agua.

Si queremos que sepa bien, por eso hay que utilizar también

los recortes y me gusta hacerlo, casi el mismo volumen.

Me entendéis, ¿no? Esto es una regla de tres.

¡Ahí está! ¡Dale!

Te lo he puesto facilito hoy. Está hasta con los brazos cruzados.

Pero no te preocupes, que ya luego te haré trabajar.

Pero, de momento, vamos a dejar cocer el caldo a fuego medio

durante media horita.

(Música)

Acércate. Más... Más, más...

No, que me dará todo. Lo que te va a dar, es aroma.

¡Ah! Ah, sí...

Sé que se te empañan las gafas. ¡Hum! ¡Qué bueno!

Siguiente paso, ¿vale? Tenemos aquí el caldo terminado.

Yo, lo que voy a hacer, es colarlo.

Mientras tanto, Maribel, que quiero que haga algo,

me la va a meter entera, con los tallos y todo.

Toda esta verdurita en esta bandeja

para llevar al horno con un poco de sal,

pimienta y aceite de oliva. Me habías asustado.

¿Qué habías pensado? ¿Cómo va a poner el arroz

ahí directamente?

Bueno, oye, yo soy capaz de hacer cosas increíbles.

Ya, pero esto... Pero ahí no has llegado.

Sal, aceite y pimienta. Venga. Le pongo, ¿vale?

A ver. La verdura lo que hace... Yo quiero asarla

porque es una ensalada templada.

¿Le pongo sal ahora? Sí. Pero echa, primero, el aceite

y, luego, la sal. ¡Ah, perdona! Me desorien...

Me desorientas, eh.

Es un truco de tu abuela y de la mía, vaya.

Sí, sí. ¡Ten cuidado! Cógete... Ahí.

Esto lo tengo en casa yo también.

¡Ahí está! Voy a ir colando porque si no...

Quema un poquito, por no decirte que mucho...

Voy a poner un poco de pimienta, ¿vale?

Me gusta. A ver... ¡Perfecto!

Pues en mis ratos libres,

¿sabes qué hago? ¿Cocinar?

Cocino, pero mis ratos libres los dedico al ajedrez.

Tengo un profesor de ajedrez que a mi amiga Lucía y a mí

nos da clase. ¡Pobrecito! Desde aquí, le mando un abrazo,

porque tiene una paciencia... ¿Cómo se llama?

Jorge. Pero tiene una paciencia... Jorge...

Y yo le digo... Él me dice: "¿Qué jugada es esa?"

Digo: Te veo a ti porque...

Es que es difícil. Yo lo hago esto para prevenir

el Alzheimer. Ya lo sabes.

Estoy leyendo mucho sobre el Alzheimer.

Está muy bien tener la mente activa.

¿Tú sabes jugar al ajedrez? Yo... no sé jugar al ajedrez.

Es muy bueno, porque tienes... Que estar activo.

Memorizar... Soy activo.

Con traerte aquí, fíjate si estoy activo y concentrado.

No me hace falta jugar al ajedrez.

Bueno, venga, siguiente paso. ¿Te lo llevas al horno?

¿O hace falta que te acompañe?

No, que sé dónde está. Perfecto.

Bueno, lo vamos a dejar durante una horita

a 180 grados, eh.

Un muy buen asado, por arriba, por abajo

y con ventilador.

¡Pero ojito en esta hora! Porque los últimos 30 minutos,

cuando ya llevemos 30 minutos asando,

sacaremos los tomates "cherry" y la zanahoria,

porque no tiene la misma cocción de la calabaza.

Eso es algo lógico.

Bueno, Maribel... He hecho aquí un "maribel".

Venga. Esto no me gusta mucho

pero por no sacar otra tabla para picar un poco de ajo.

Eso está muy bien. Yo no saco una tabla

para los ajos y otra para la carne. Cuando estoy en casa,

lo hago como tú. Al aire.

Pero a mí no me gusta picar al aire. Pásame el aceite.

Por eso, tú tienes estrellas Michelín y yo no tengo.

Tú lo haces todo... pues muy bien.

No será por eso. ¿No? ¿Por qué?

Tú lo haces todo bien. Escúrreme...

Tengo aquí el arroz, que lo hemos dejado

durante 12 horas hidratándolo en agua.

¿Por qué? Porque es arroz integral.

Su cocción es mucho más larga que un arroz al uso normal

Y es mucho mejor tenerlo en remojo,

que luego tengamos que cocerlo durante mucho más tiempo.

Necesitaremos más caldo. Escúrremelo.

Además, rápido, porque esto está caliente. Ya huelo el ajito.

Voy a echar aceite aquí. No lo había oído en la vida.

Bueno... Poner en remojo...

Yo no sé jugar al ajedrez y tú no sabes usar arroz integral.

La próxima que venga, haremos una partida de ajedrez.

Cuando quieras. Tendrás que ir a clase.

Tendrás que venir a Benicarló.

A clase. Fino manzanilla. ¿Recordáis?

Me gusta echárselo ahora. Exactamente, ahora.

No en la primera cocción, sino en la segunda cocción del caldo.

Así que va aquí. Esto es un perfume.

En este caso, va a reducir pero luego.

Es que el ajo es muy sensible

y se quema enseguida. ¿Se quema o qué?

Había visto uno que ya bailaba. ¡Tírale, anda!

¡Vámonos! Lo que vamos a hacer, es rehogar el arroz.

A mí me gusta siempre,

para cualquier arroz, no solo el integral,

pegarle un poco esa capita de... de grasita,

que siempre es importante darle un poco ese toque.

Eso no me sale nunca a mí. ¿Eres capaz de hacerlo?

No. Que si se me cae... No, no. No, no. No sé.

No tengo tanta maestría como tú. Me estás poniendo muy nervioso.

Maribel, tenemos el caldito, que mira cómo huele ahora.

Huele muy bien. Si olía antes bien,

cómo huele ahora. Ahora, con el vinito,

le has dado vida. Maravillosamente bien.

¡Allá vamos!

Aquí... Ya hemos... Tenemos aquí el arroz integral

con el poquito de aceite. Vamos a añadirle... Así...

Aquí... Aproximadamente...

Bueno, ya sabéis que la cantidad suele,

en cualquier tipo de arroz, el doble.

Al ser integral, va a necesitar un poquito más de caldo.

Nada, eh. El doble y un poquito más.

Así que vamos a esperar, aproximadamente, 20 minutos,

porque lo hemos tenido en remojo.

Y os recuerdo que, en el horno, tenemos las verduras asándose

durante, aproximadamente, una hora. Y a la media hora,

sacaremos los tomates y las zanahorias.

Y ya nos quedaría hacer un poco el aliño y la guarnición.

(Música)

Arrocito, mirad, listo.

Y es el momento de echarle el guisantito.

O sea, con este calor residual, se va a cocinar

lo suficiente para que esté en su punto.

¡Manos a la obra! Necesito que me peles

la remolacha y la calabaza, solo esas dos,

y me las cortes en daditos,

exactamente iguales, de la misma forma

y del mismo tamaño.

¿Cómo lo ves? Bien.

Os recuerdo que el arroz ya está apagado.

También, lo que voy a hacer, es probarlo ahora de punto de sal.

Esto de que sean todos igualitos, no sé si lo tendrás...

Yo haré lo que pueda. Es broma. Era para presionarte.

Ah, vale. Tú me metes caña a mí...

A mí, a estas edades, ya no me presionas nada.

Lo sabes, ¿no?

Tú sí me impones. Porque soy mayor que tú.

El día que vienes, no duermo por la noche.

¡Uy, sí! (RÍE)

¡Qué risa! ¡Eres buenísimo!

Bueno, estaba un pelín sosete, así que voy a echar...

Lo que sí os digo, es que está empapado

en caldo de verduras.

Es importantísimo, si queremos, de verdad,

triunfar y hacer las cosas en condiciones,

hacerlas así. ¿Qué te parecen estos cuadritos?

Me parecen perfectos. Vale.

Así que lo que voy a hacer, es una especie de semi-pesto.

¿No? Básicamente... ¡Qué bueno!

Se parece un poquito al pesto. ¿Qué es lo que voy a hacer?

Voy a hacer lo siguiente.

Tengo los berritos por aquí... Y los voy a echar aquí.... ¡Así!

Tengo mi perejil rizado también.

Y lo voy a echar por aquí también.

¿Qué más tengo por aquí?

Pues el vinagre de Jerez.

Que también lo voy a echar por aquí.

¿Qué nos faltaría? Más pimientita.

¿Tú usas mucha pimienta? Sí.

Te gusta, ¿no? Menos sal...

¿Lo usabas antes o te he enseñado yo a usarla?

Me has enseñado tú. Todo lo que sé,

me lo has enseñado tú. ¡Eso no! ¡No, no! Eso no es verdad.

La pimienta la he usado siempre porque pongo menos sal

y más pimienta. Por engañar al paladar.

Claro. Además, está muy buena.

Totalmente de acuerdo. Mirad.

Voy a poner aquí ahora aceite de oliva.

Decía que era... Sí, sería como una especie de pesto,

pero sin añadirle al final el queso y el fruto seco.

Que, al final, es lo importante del pesto.

Pero bueno... Es un aliño diferente.

Novedad. No me has dicho nada

de los chulas que son mis zanahorias y mis tomates.

Están dibujados. No sé si comérmelos.

Es que están... Mira cómo están.

Te gusta, ¿no? ¡Me encantan!

Sabía que te iban a gustar. Están superbién.

Y la calabaza está buenísima. Tiene que estar este plato...

¡Allá vamos! Yo creo que esto ya está, prácticamente.

Me voy a ir sacando...

¿Cómo lo ves esto? ¡Date candela! ¡Date candela!

Si lo estoy haciendo apurar para no presionarte.

Por eso lo hago despacito. ¿Le quito esto? Mira.

Sí. Quítale eso y córtalo así, como gajitos.

Como quieras. ¿Te hubiera gustado tener

un restaurante? ¿Cómo?

¿Te hubiera gustado tener un restaurante?

Me hubiera encantado, pero me ha cogido mayor.

Ahora, nosotros tenemos edad de disfrutar, de pasar el tiempo

jugando al ajedrez... Es difícil, pero es gratificante.

Cuando hago una jugada bien hecha, me gusta.

Hoy, cuando vengo con el tren, estudio ajedrez.

¿Ah, sí? ¡Claro!

Curioso, ¿no? Tengo que aprovechar.

Pero tú, por ejemplo, como eres, que te saltas todas las normas...

El ajedrez tiene muchas normas.

¡Uy! No te lo puedes ni imaginar. Me dice:

"El alfil no come de frente. El alfil come en diagonal".

Y eso te vuelve loca, ¿no? Yo digo...

¡Lo que quiero es matar al contrario!

(RÍE) Lo que quiero, es comerme

las fichas de mi compi.

Claro. Lo hago a mi manera y no puede ser.

Muchas normas. Estoy colocando...

Hoy me apetecía así. ¿Te parece bien?

Ahora vamos a aliñarla. ¡Ah!

Los tomatitos los has dejado...

Sí, claro. Es bonito. Para la presentación,

por lo menos, ¿no? Sí, sí. Después ya...

¿Lo pongo aquí? Sí. Ahí está perfecto.

Has venido cañera con la decoración.

Es que lo más importante... Cocinarlo bien,

pero la presentación lo es todo. Porque se come con los ojos.

Vamos a aprovechar y vamos a aliñar

absolutamente todo. ¿Podría ser un arroz salteado?

Sí. ¿Podría ser una ensalada de arroz? También.

Templada. Templada.

Lo que sí te digo... Que es una auténtica maravilla.

Nos falta el último toque. Vamos a echar esto para allá.

Para presentarla...

¿Tú eres picantona? Sí. Me gusta mucho el picante.

¿Te gusta mucho? ¡Pues ahí vamos! ¡Venga! Copitos de chile.

Es que compro las cayenas esas chiquitinas, ¿sabes?

Para hacer las angulas. Tú echarías cayena ahí a saco.

A saco. Para que pique, para beber un buen trago de vino.

¡Mirad qué cosa más bonita! ¡Superbonita!

Me toca la pularda.

¿La haces conmigo o no? No. La pularda no la voy a hacer.

Tú la vas a comer, ¿no? Yo me la comeré después.

Pero, primero, te decoraré tu salón

que lo tienes un poco regular. ¡Qué estrés!

¿Cómo voy a cocinar la pularda así? Bueno...

Ya verás cómo te quedará. Perfecto.

Bueno, vete al salón. Haz lo que quieras...

Y yo, luego, te espero para comer. Venga.

(Canción "Funnel Of Love")

Ahora es el momento de esta maravillosa pularda.

Lo primero de todo es deciros los ingredientes

que vamos a utilizar: Pularda, sal,

mantequilla, panceta, jamón,

carne picada de muslo de pollo, dátiles,

orejones, nueces, piñones,

pasas, oloroso, manzanas, champiñones y cebolleta.

Esto será la guarnición y nos queda agua, sal,

aceite de oliva y pimienta.

Lo primero de todo, ya sabéis que nos encanta

el rollo salmuera, que nos encanta buscar

lo mejor de cada producto y darle la máxima jugosidad

y eso que ya habéis visto en muchas ocasiones

que hacemos con el pescado también lo hacemos con la carne.

Y lo que vamos a hacer es en esta ollita,

meter esta pularda. Pulardita deshuesada por dentro

dejando solo, básicamente, lo que son las alitas

y lo que son los muslos.

Pues vamos para acá, tengo aquí la sal

que me gusta echársela primero en seco, ¿vale?

Por cierto, no sé si sabéis, pero la pularda es una gallina

que ha recibido una cría un poquito más especial

de lo habitual. La verdad, es muy típico

hacerlo en fechas navideñas o, no sé, en un día especial

porque un ave de este tipo, a mí siempre me fascina

y me gusta. Ahí, bueno, importante, ¿cuánto tiempo

la tendremos aquí? Exactamente, 10 horas.

Y, exactamente, que como sabéis que seguro que lo pensáis,

soy un chico previsor, ya tengo uno aquí

que metí hace 10 horas. Esta salmuera no solo

nos aporta un poco ese punto de salazón necesario

sino que, además, hace que la carne se nos quede un poquito más prieta,

pero, sobre todo, cuando vamos a asar,

hace que nos sea muchísimo más jugoso, así que,

mirad lo que tengo por aquí, una maravillosa pularda

lista y preparada para ser rellena.

Sacamos por aquí un bol, antes que nada...

Carne, ¿qué carne elegí en este caso? Bueno,

creo que es evidente, también, como nos justa la jugosidad,

en este caso, es carne de pollo, muslo

y contramuslo picado por aquí. Lo único que voy a hacer

es picar el jamón, lo demás, lo podemos echar entero,

a mí me gusta, trozos de verdad. Es importante en el mundo

de la cocina, siempre que hagamos un relleno de... pistachos,

por poneros un ejemplo, oye, encontrarte un poco el trocito

de pistacho, la textura, el sabor, etc.

Entonces, en este caso, haremos lo mismo,

dejaré los dátiles, dejaré las pasas, los piñones,

las nueces y los orejones con ese tamaño

y cortaré esto en un plis, plas.

Importante, también, ni se os ocurra quitarle

la grasita, por favor, eh.

Queremos la grasa del jamón para que le dé esas jugosidad,

tengo también la panceta, pero la grasita del jamón

nos viene perfecto. De verdad, sed creativos,

sed creativos con los rellenos también.

Que aquí también depende mucho del gusto de cada uno.

Lo que sí os digo que hay cosas que no nos podemos saltar

y para mí, por ejemplo, en un relleno son dos:

Una de ellas, ese puntito de grasa que le daremos con la grasita

del jamón y la panceta y la segunda de ella,

la tengo aquí delante, a mí me encanta que, realmente,

los rellenos tengan un poco de aroma a licor,

que tengan un poco de alcohol, pero que tenga ese alcohol

que perfuma tanto y tan bien como es el oloroso.

Bueno, me pongo los guantes

para poder manejarlo... Así. Ya entras en la cocina diciendo:

"Oye, me pringo bien", voy a poner aquí los piñoncitos,

cómo me gustan los piñones, tengo recuerdos de mi casa

de toda la vida, de coger, un poco el pino,

el piñón, sacarlo y, bueno, con una piedra,

pero con la fuerza justa para que el piñón entero.

Bueno, la verdad, me encantan los rellenos...

No sé huele a festivo, huele a día importante,

huele a Navidad, también, huele a familia,

a que cuando llega el bicho entero asado,

son piezas que son para comparar, tranquilamente, comen

entre seis y ocho, por lo menos, esta.

Bueno, seguimos metiendo cositas, vamos a meter ahora, la panceta,

la necesitamos sí o sí, ¿vale?

Bueno, la pasita la podemos echar entera,

sin problema, son más chiquititos,

bueno, y ya los orejones y los dátiles

les voy a dar unos cortecitos.

(Música)

Bueno, último cortecito y listo.

Bueno, sal, pimienta, porque aquí no hay sal,

recordad que en la pularda ya está en salmuera,

pero aquí dentro necesitamos sal, sobre todo,

esa contraposición que tiene el orejón,

que tiene la pasa, que tiene el dátil,

que son dulces y que necesitan, sin duda,

ese puntito de sal porque la carne no tiene nada.

Ya os he dicho: Carne, muslo y contramuslo,

buscamos la jugosidad a tope para que no haya peleas

y para que al final, bueno, si tienes que hacer

una ensalada al día siguiente, no tenga por qué ser de la pechuga

que también nos vale, ojo. Bueno, empezamos a mezclar.

Nos falta todavía el líquido, no creáis que el oloroso

se me ha olvidado para nada. Mirad aquí, perfectamente,

integrado ya, piñones, nueces, frutos secos, fruta secas,

bueno, por cierto, los piñones no sé si lo sabíais,

pero a diferencia de otros frutos secos,

es un producto que se recolecta, directamente, del bosque,

no hay una zona donde digas: "Ahí, venga, el pinar sí",

pero que no hay otros productos que tú puedes cultivar

y plantar, tranquilamente. Mirad, ahí.

No os preocupéis por el alcohol que luego, se evapora

en la cocción, yo no bebo alcohol y me encanta ese tipo de alcoholes

en los rellenos. Listo, no me quito el guante aún.

Bueno, aquí vamos, a ver, bueno, ahora parezco el médico,

así, mano izquierda sujetando las pechugas,

mano derecha empiezo a rellenar.

(Música)

Relleno y hay que darle formita, con esto es suficiente

para cerrar esta pulardita.

Bueno, ahora me voy a sacar la bandejita,

vamos por aquí, a ver, que este mismo relleno,

ojito, podéis hacer un pollo, codorniz, cualquier ave

en el fondo, a mí en codorniz me gusta también.

Que sois menos gente, sois dos en casa, por ejemplo,

a lo mejor alguien está mirando y dice: "Nosotros somos dos",

o estoy solo, bueno, pues hacemos lo mismo con codornices

y a partir de ahí, con una codorniz por persona

tenemos más que de sobra.

Bueno, no hace falta meterle sal, ya sabéis que lo tuvimos

en una salmuera, lo que haré será pasarlo aquí.

Ahí, perfecto, punto importante para conservar la forma,

primero es aquí, el cuellecito meterlo hacia dentro,

segundo, en esta parte, aquí hay grasita,

mirad esto aquí, esto es grasita,

nos podría sobrar, la podríamos cortar, etcétera,

pero en este caso, necesito que esa grasa aporte,

aporte cosas al relleno,

luego, al final, si queremos quitarla,

lo que esta parte y esta parte del culito

que tengo que contarlo si no, reviento,

que sabéis que en Japón existen los "yakitori",

"tori" es pollo "yaki" es pinchito, pues uno de los mejores bocados

de esos "yakitori" son los de los culitos de pollo

y os confesaré que las veces que voy no puedo, vaya...

no puedo evitar comerme, sin duda, el pinchito del culito

del pollo. Bueno, voy a bridar ahora, lo que es la pularda.

Yo como que si me pongo a hacer esto sin guantes,

me siento raro, siento que hago algo mal, o sea,

como si yo qué sé, te sientes desnudo, básicamente.

Bueno, estoy a punto de llevarlo al horno, pero antes

a todos nos gusta esa piel tostada,

doradita, con ese color a avellana, ¿cómo lo conseguimos?

Así, que ya que tengo los guantes,

me viene perfecto para poder hacerlo con la mano.

Dejamos por aquí, por los muslitos y esto empieza a coger pinta.

Yo es que tengo una imaginación brutal,

ya lo veo dorado. Lo tenemos listo, momento de quitarnos los guantes,

así, perfecto, y me lo voy a llevar al horno,

lo tengo precalentado a 180 grados por arriba,

por abajo y con ventilador.

Aquí, lo voy a tener, aproximadamente, 70-80 minutos.

(Música)

Vaya pintaza, si la podéis dejar reposar

diez minutitos, pues muchísimo mejor.

No tengáis ansiedad con eso que os aseguro que quedará

mucho mejor, mientras tanto, tengo la sartén ya caliente.

Lo que haré primero, ya sabéis que cuando hay champiñones

de por medio, en la mayoría de los casos

me gusta hacerlos primero.

Voy a ir también añadiendo en el otro lado de la sartén

la cebolleta, vamos poner esto por aquí,

esto os encanta, me lo decís todos, cómo os gusta que hagamos

estas cosas, es algo que parece que no se puede hacer en casa,

pero cómo ayuda, de tiempo y de todo.

El otro día leía en redes sociales a alguien que me escribía

diciéndome: "Me has cambiado la vida con la boloñesa

porque ahora hago, poco a poco y le echo el aceite

cuando soltó todo el agua y sabe diferente".

Pues eso es lo que tenéis que hacer siempre, ahora sí,

echo las dos cosas, la mantequillita, pero primero,

un chorreoncito de aceite de oliva. Le pego una vueltecita,

mirad qué colorcito está cogiendo ya la cebolleta

que esto no necesitamos, que no es un sofrito,

no necesito que la cebolleta vaya hasta el fondo

y hasta el final. Momento mantequilla,

momento ya casi de añadir también la manzana y ahora, sí,

la dejo aquí un poquito, así, mira, aquí.

Mirad ahora, es importante también engrasar,

este movimiento no es un movimiento de...

oye, qué guay soy como cocinero, no, que, bueno, a lo mejor...

No, fuera de eso, es un movimiento de que necesito

de que toda la verdurita coja este aceite

y esta mantequilla y ya sabéis que no puedo vivir

sin la pimienta. Ahora mismo lo único que me queda

por hacer es echar este poquito de oloroso

que me ha sobrado del relleno.

Voy a dejarlo cocinar por aquí, esto huele de maravilla

y mientras saco el platito para emplatar.

¡Qué pinta, de verdad! Qué feliz soy,

por mucho que lleve, no sé, muchos años cocinando

cuando cocinas un plato y estás orgulloso de ello

yo creo que eso es lo que engancha en la cocina.

Esa capacidad que hay en el mundo de la cocina

de hacer feliz a los demás y de hacerte feliz a ti mismo.

Qué bien huele esto, ya que estamos aquí,

¿por qué no partirlo a la mitad y ponerle la guarnición en medio?

Puede quedar bien, no sé, vamos a intentarlo.

Me gusta, el improvisar tiene su gracia en la cocina.

Así, voy, intentad hacer de un corte lo más limpio posible.

Mirad... Bueno, bueno, bueno.

No sé, a ver si os pensáis que esto, todavía quema,

pero muy poquito que esto lo dejo por aquí.

Le voy poner un poquito aquí,

Ahí, que caiga y, ojito, estos movimientos

también son importantes.

Hay que recoger todo, multiplicar sabores, ya sabéis.

Manzanita está ya, tiernecita, pero con cuerpo.

No queremos hacer un puré de manzana.

Juguito reducido lo justo, pero que se pueda luego, mojar

y lo voy a poner aquí en medio.

Vaya, vaya, vaya festín que nos vamos a dar.

Espero que Maribel

no me haya desmontado mucho el salón, así que,

bueno, vaya pintaza. Lo voy a dejar así,

aunque el cuerpo, en el fondo, me está pidiendo cortarlo,

pero, la verdad, quiero que Maribel lo vea así.

Aquí os dejo con esta maravillosa pularda

rellena con manzanas.

(Música)

¿Qué me habrás hecho? Tranquilo, te lo dejé superbonito.

¿A tu estilo o al mío?

"Alé, alé", yo te veo a ti y creo que estarás supercómodo.

¿Has movido muebles? No, ¿no? El sofá te lo cambié

porque no lo tenías en un ángulo del salón.

No te ha gustado. No, no lo tenías bien.

Bueno, espero que no seas tan crítica, al menos,

con el menú que hemos hecho. No, no.

Aquí tenemos la ensalada templada de arroz integral

con verduras y qué me dices de esta pularda que me he marcado.

Tú has movido el sofá, pero mira qué pularda me marqué.

La pularda está que dice: "Cómeme" y me da pena comérmela.

Mira cómo está, está dibujada, está dibujada.

Bueno, y estoy seguro que también compartes conmigo algo

que siempre digo a la gente que está en casa y me encantaría

que lo dijeras, ¿eres capaz? No me acuerdo.

(RÍE) Ya lo digo yo, no te preocupes.

Haz la comida y mejora tu vida. Así que, ahora sí.

Claro que me acordaba,

pero me apetecía que lo hicieras tú.

Qué te gusta. Es tu programa,

lo tienes que hacer tú.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Ensalada templada de arroz y pularda rellena

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Hacer de comer - Ensalada templada de arroz y pularda rellena

27 dic 2019

Maribel, aspirante de la primera edición de MasterChef, vuelve a lucir el delantal de Hacer de Comer para ayudar a Dani García con una estupenda receta: una ensalada templada de arroz integral con verduras de temporada. Después, Dani García cocina una jugosa pularda rellena.

ver más sobre "Hacer de comer - Ensalada templada de arroz y pularda rellena" ver menos sobre "Hacer de comer - Ensalada templada de arroz y pularda rellena"
Programas completos (191)
Clips

Los últimos 763 programas de Hacer de comer

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios