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Para todos los públicos Hacer de comer - Canelones con carne y tarta tatin con higos - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía)

Dani, pagaste tú, te dieron la vuelta

y la cogiste tú, no me preguntes, eres un cabezón, de verdad.

Me falta un euro. Qué pesado con el euro.

Qué euro ni euro, yo tenía dos euros, dos.

Dos euros y me falta uno. Y tengo...

Uno, dos... Tres.

Pues vas a tener razón, no te diré que no.

¿Quién es el cabezón? Yo, y es verdad,

tengo tela de cabeza.

Coge tu euro. Aquí las cosas...

Buenos días. Buenos días.

Hoy tenemos dos recetas

increíbles y una visita no menos increíble.

La primera receta, canelones

y vendrá Ramón Freixa, dos estrellas Michelin,

muy amigo de hace muchísimos años,

a enseñarnos cómo hace esos canelones que son

una receta familiar. Y luego, nosotros

intentaremos sorprenderle con una tarta tatin.

Uh, ojito. Ojito, ojito.

¿De qué será la tarta? Higos.

Tarta tatin... Tarta tatin de higos.

Perfecto. Intentaremos sorprender un poco

a Ramón ya que nos hará esa receta que es, de verdad,

la mejor receta de canelones que he visto en mi vida.

Estoy tela de nervioso. Yo también.

Ya son muchas estrellas aquí. Me apetece mucho.

Hoy tienes presión. ¿Que si la tengo?

Que me la tienes que quitar, ayúdame, hazme algo.

Ramón es muy buen tío. Si sé que sois buenos tíos,

todos sois buenos tíos, pero entiéndeme a mí.

Vamos a lavarnos las manos. Me las lavo ahora mismo.

Dani, de verdad, estas presiones que me metes a mí, no es normal.

(Timbre)

Voy yo, voy yo, voy yo. Sin nervio.

¿Voy bien? Vas perfecto.

Vale. Te va a ver bien.

Vale, vale. ¿Qué, estás temblando ya?

Estoy cagadito, cagadito, pasa, por favor.

Hombre. Hombre.

Querido. Qué placer.

El placer es mío. Antonio está muerto de miedo.

Sí, estoy un poquito temblando. Dice: "Ramón Freixa"...

Estoy en el cielo con tanta estrella junta.

Entiéndeme. Aquí la estrella, Dani.

No, para nada, para nada. No, por favor.

Ramón, estoy acostumbrado a Dani. Y yo, lo conozco antes que tú.

Ya, pero me tienes que echar hoy una mano, una mano.

Dame un abrazo. Hala.

Un abrazo, ¿ves? Dáselo y se lo pongo por detrás.

Aquí. Yo te lo pongo, te lo pongo.

Los cocineros nos lo atamos delante.

Ya, pero como tengo barriguita, tú, no.

Yo también. Ramón se conserva bien.

Yo soy de los que lo ato atrás. Bueno, a lavarnos las manos.

Nosotros ya las tenemos limpias. Ah, yo no.

Venga, Ramón, por favor. A ver.

Bueno, te preparamos todo lo que creemos que necesitas

para los canelones, yo dije que es receta familiar.

Sí. Y no solo dije eso, dije que son

los mejores canelones que me he comido en la vida.

Bueno. Cierto, eh, o sea, no es porque él

esté aquí delante, lo digo de corazón.

Gracias. Yo también lo digo, yo también.

Tú no los has probado. No, pero le tengo que hacer

un poco la pelota, Dani. Luego, espabila para que,

no le diremos el siguiente plato para que se quede a comer,

sea espectacular. Ah, eso sí.

Ni un fallo, que además sé que le gusta ese tipo de plato

porque tiene ese deje gastronómico. ¿No le decimos nada, no?

No decimos nada. ¿No me dais una pista?

No, no, Ramón. Vale.

¿Qué necesitamos para los canelones?

Primero necesitamos las tres carnes,

pollo, ternera y cerdo. Perfecto.

Puerro, zanahoria, cebolla, ajo, tomate, laurel y tomillo.

Hay gente que le pone romero, no se lo pongo porque

es muy aromático. Más agresivo.

Más agresivo, hay que ser sutil.

Luego, vino rancio para asar estos canelones.

Eso es muy catalán. Sí, pero podemos usar cualquier

otro vino, un oloroso. Le viene bien.

Por eso, después, haremos una bechamel.

OK. Donde tenemos leche, mantequilla,

harina para hacer el roux. Lo hemos dicho bastantes veces.

Antonio, cuéntanos qué es el roux. Lo sabe.

A ver, el roux es una mezcla de mantequilla y harina.

¿Y sirve para? Para empezar una bechamel.

Bueno, pero para... También para una "velouté".

O para unas croquetas. Unas croquetas, yo qué sé,

pero digo como salsa.

Antonio es superaplicado ahí donde lo ves.

Vale, y a esa bechamel le añadiremos cebolla picada

y gratinaremos con queso Idiazábal.

Importante Idiazábal ahumado, ojo, toquecito de maestros.

Y luego, la pasta, la pasta de canelón.

Bueno, nosotros como pensamos que aquí hay mucho trabajo,

la pasta hoy día también venden esa pasta seca

que se hidrata fácilmente en agua.

Somos tus pinches, tú mandas. Primero, empezamos a limpiar

la bresa, a cortarla. Tiene pinta de bresa.

De bresa. Qué rápido ha pillado aquí Ramón.

A ver, en nuestros restaurantes,

a ver, quién cocina cuando no estamos.

Los Antonios, los Antonios. Pues ya está.

Eso me recuerda a esa maravillosa frase de Bocuse, Paul Bocuse,

le preguntaron: ¿Quién cocina en su restaurante

cuando usted no está? Dile la respuesta que es muy buena.

El mismo que cuando está. Claro, eso es equipo, claro.

Los restaurantes son equipos. Sí, sí.

Vale, va, pues empieza. Limpiamos a bresa a groso modo.

Sí, carnes, salpimentamos, o sea, aquí mismo

la salpimentamos. Ojo a eso, que casi nunca lo hago

ni nunca lo hice así, o sea, vamos a asar la carne

antes de picarla. Sí.

Perfecto. Le pondremos primero la bresa

aquí abajo cortadita, bien de aceite y al horno.

Perfecto. Otra cosa, haces esto

y ha sobrado pollo al as. Exacto.

Ya tienes el pollo. Pollo al as es pollo asado.

Pollo al as es pollo al as. Para que no entienda todo el mundo.

Es pollo asado. El pollo asado comprado

el domingo, el lunes hacemos canelones.

No tan pequeña. ¿No, no la quieres picadita?

Yo digo... Una bresa.

Bresa a groso modo. Ah, creí que era "brunoise".

No, "mirepoix". "Mirepoix", vale, vale,

mejor para mí, gracias, Ramón,

gracias, es que él me obliga a picar todo mucho.

Yo es que soy muy... Pues luego va triturado,

no perderemos el tiempo en una cosa...

Lo dice de broma. Qué me gustan los cocineros

que me ayudan. No te rebanes el dedo.

No, no te preocupes, no te preocupes.

Ojo a lo que dijo Ramón, pollo asado, pollo al as,

el día anterior, un domingo, típico domingo que compramos,

al día siguiente hacemos esos canelones

con la carne que nos sobra. Claro.

O añadirle otro poco de más para hacer los canelones.

No se tira nada. No, en este programa

somos muy de no se tira nada.

A ver, la cebolla, va. ¿También igual?

La cortas, sí, sí. Maravilloso lo tuyo.

Dani, a ver si aprendes más de Ramón.

Va poniendo a hidratar las plaquitas.

Vale. Te las paso, Ramón.

Le ponemos agua. Agüita.

Ya voy yo para... No me lo hagas trabajar mucho

que está todo el día sudando. Mira, Dani es mi amigo

con lo cual hoy gánatelo,

trabaja un poco. Pero después me decís

si superé la prueba. Si lo haces bien,

te invito a cenar a mi restaurante.

Oh, escucha, eso se queda grabado.

Eso no te ha pasado a ti, Dani, di la verdad.

Eso, vaya. ¿Desde cuándo os conocéis, Ramón?

Pues creo que de hace mucho. Hace 20 años, tranquilamente.

20 o 25. Claro, es que aquí juegas en casa.

Agua tibia. Templadita.

¿Tú sabes cuándo sabremos cuándo están?

¿Cuándo? Cuando pierden esta forma

ondulada y se vuelven lisos.

Ojito, eh. Ramón, una preguntita,

¿hay rivalidad entre cocineros con estrella?

Rivalidad lo hay en todo, pero también hay una gran amistad.

Yo creo que está equiparable la rivalidad con la amistad.

Estoy de acuerdo, de todas maneras yo siempre pienso

que este país ha evolucionado tanto, precisamente,

porque la gente se llevó bien. No pasa en otros países,

en Francia los cocineros no se llevan tan bien.

En EE. UU. ni te digo. Se matan.

Y en España es algo... Diferente.

El 99,9 periódico por no decir el 100%

nos llevamos bien todos. Vale, yo esto lo coloco

en otro sitio mientras se hidrata.

Bueno, seré bueno y no preguntaré con quién os lleváis mal.

¿Yo? Con Dani. ¿Te llevas mal?

Fatal. No me lo creo, que Dani me mata...

No, no, porque el cocinero más fashion de España

ya no soy yo, es Dani.

No digas eso, no. Hombre.

Contemos la verdad, Ramón, durante una época

de mi vida fue mi estilista. Cada vez que coincidíamos

en un congreso, me decía: "Eres muy hortero", me enseñó.

No, te decía... No, no era hortero, pero bueno,

que con un poco más de chispa, ¿sí o no?

Y has ganado...

Ya más. Me dejé la barba,

adelgacé, lo intenté, pero no lo conseguí.

Lo digo, pero bueno. Ramón Freixa, cocinero y estilista.

Me gusta, me gusta. Bueno, pero tú te toca mucho.

(RÍE) ¿Qué me toco, qué me toco?

Hay mucho trabajo. ¿Por qué?

Corta. Vamos a ver, Ramón,

¿va todo aquí junto toda la verdura?

Sí, tira, va.

Venga, vamos. Pon la cebolla, la zanahoria.

Ahí me gusta. Sé que estos canelones

se toman mucho en Cataluña, pero además se toman

en un día en concreto. En el día de San Esteban.

En Cataluña, el canelón de asado,

normalmente, se toma el día típico que es el día

después de Navidad porque nació como un plato

de aprovechamiento, de lo que sobraba

de la escudella, que es el cocido del día de Navidad

y lo que te sobraba... La carne de la escudella

es la que va dentro del canelón.

Pero esto ha evolucionado porque con una carne hervida

no queda igual, no. Entonces, es el día de San Estaban

y todos los catalanes comen canelones

y luego, hay otro día, el día de la fiesta mayor.

En la fiesta de cada pueblo se toman canelones.

Sí, en Barcelona, es el día de la Merced,

en mi pueblo, va, que te pongo a prueba,

Castellfollit de Riubregós, si lo dices bien,

te invito una semana, mediodía y noche a comer.

"Si us plau".

(RÍEN) "Bon dia a tothom".

A mí no me puedes retar en catalán porque...

Castellfollit de Riubregós. Castellfollit...

De Riubregós. De Riubregós.

No, ya está. Bueno, cinco días, cinco.

Va, una comida, una comida.

Bueno, Antonio y yo ya estamos empatados.

Es el día de san Roque, el 16 de agosto.

Perfecto. Ese día podéis ir todos a...

A comer canelones. ¿Sabes quién los hace aún?

Mi abuela. ¡Vaya! Yo quiero eso.

Este año tendrá 91 años y sigue haciendo los canelones.

Yo quiero eso. ¡Hala!

Ya están el ajito y el tomatito. Vale.

¿Qué más hace falta? Pimienta.

Un poco de tomillo, no mucho, un toque de laurel.

El romero aquí, Antonio Romero, Dani no me pone el apellido.

Mientras ponemos esto a punto de sal y de pimienta,

quiero que me digas; canelones con tomate, ¿sí o no?

Con tomate en el asado. En la bresa.

No con salsa de tomate. Eso es una boloñesa.

No, porque... No, no me pegues.

Ramón, no te cortes.

Eso es otro plato. Vale.

Los canelones no llevan salsa de tomate, solo en la bresa.

Aquí somos de mucha... Sí, alegría.

Sí, de mucha chispa, de sal y pimienta. ¿Ponemos aceite?

Bien de aceite de oliva. Aquí lo tengo.

Ramón, al gusto.

"Al gusto", ya está. Al horno.

Hasta que esté dorado. Hasta que esté bien asado.

Horno a 200 grados, para que dore. Luego, bajamos la temperatura

y a mitad de cocción echamos el vino rancio.

En media hora, el vino rancio. Genial.

¿Vamos? Vamos.

Estamos esperando una horita. Venga, cuéntame.

Unas cartitas o una cervecita, que no se enrolla.

(Música)

Tenemos las carnes ahí, la de cerdo y la de pollo

ya las hemos picado. Antonio, enseña el morcillo.

Así es como tiene que quedar, bien doradito.

En el caso del morcillo, ha metido toda la bresa,

todos los jugos, quitamos el laurel y dejamos el tomillo.

Yo estoy ayudando a Ramón con esta bechamel;

tenemos la mantequilla y la cebolla bien fondeada,

vamos a echar la harina y aquí tengo la leche,

la estamos calentando y la pongo a punto de sal.

Sal, pimienta y nuez moscada.

Cuando termine, hay que juntar las carnes.

Hay que juntar las carnes y le vamos a poner bechamel.

Bechamel a esa carne.

Guardamos otra parte de bechamel y será para...

Para gratinarlo con... El queso.

Ramón, ¿todo el jugo? Todo.

A ver... A ver.

Siempre contamos la importancia que tiene cocinar la harina,

a nivel personal, odio la sensación de harina cruda,

no bien tostada, no bien hecha... Debe saber a bechamel no a harina.

Tírame la leche. ¿Por qué la leche caliente?

Porque ganamos tiempo. Se integra mejor.

Vamos a colar esta bechamel. O sea, te cojo un colador.

Eso es, el colador. Ahora, dejamos que hierva.

Cuando hierva la juntamos. ¿Por qué colarla?

Porque no quiero encontrarme los tropezones en el gratinado.

Los tropezones de cebolla. Solo quiero el sabor.

Perdemos la cebolla, ¿no? Solo para...

Sí. La cebolla la guardamos para otra cosa.

La gente se preguntará, ¿la podemos meter en el relleno?

Sí, porque le pondremos bechamel. Se puede meter, ¿no?

Aprovechamos todo y cogemos la que queda aquí para la mezcla.

Ponle, tira. Madre mía...

Tira ahí. Ahí está.

Ahí está. Pinta bien y huele genial.

Te ha quedado bien, ¿eh? ¡Hombre...!

Hay que probarlo y siempre hay que rectificarlo

de sal y de pimienta.

¿Tú lo vas a probar? Sí.

No me deja a mí, Dani. Porque yo tengo el punto.

Bueno, muy bien.

Sal y pimienta. Vámonos.

Le ponemos pimienta y sal.

Ese relleno, en el fondo, nos vale para lo que queramos.

Hasta para croquetas.

Croquetas de canelones. Suena raro. Pero han de estar buenas.

Serían croquetas que nos sobran del relleno de los canelones.

Con los nombres que sabes darle a los platos...

¿Cómo sería? Croqueta Freixa.

No, no. Que sí, sí.

El canelón que huyó para ser croqueta.

Le he puesto tu apellido. Pero es que yo... no.

Recordemos: la carne, la bresa, la bechamel, hemos añadido

cebolla a la bechamel, sal, pimienta. Siguiente paso.

Vamos a enrollar. "Vamos a enrollar"

Tenemos la pasta. Está aquí.

Y vamos a enrollar. Necesito un poco de papel,

porque la mesa está limpia y la pasta...

Quitamos, un poco, del agua que tenga y...

Empezamos a enrollar. Sí.

¿Una cuchara? Sí, mejor.

Esto es muy grande, pero como Antonio no quiere limpiar...

¿Vale, ves? Bien cerradito.

¿Sabes cuántos canelones son por ración?

Una ración... tres, ¿no? Suena a seis.

Yo pondría tres. Me suena a seis.

En Sevilla, una ración es un plato para diez,

pero, para mí, una ración serían tres o cuatro canelones.

Se comen de tres en tres.

¿Veis? He acertado. Bueno, he acertado.

Truco: cuando los coloques en la bandeja el sellado debe

quedar abajo para que no se abra cuando los coges con la espátula

y no se empiecen a deformar. Hay que aprovechar el espacio,

hay que hacer tres, tres y tres o dos de tres,

pero que no queden cosas raras.

Que no queden parches. Eso es.

Que sea en línea recta. Vale.

¿Quieres hacer uno? Claro, estoy para aprender.

Te he enseñado uno, continúa, a ver cómo lo haces.

¿Le ponemos presión? Venga, ponte ahí al lado.

¿Conmigo no te pones nervioso y con Ramón estás temblando?

Claro, porque a ti te tengo todos los días.

Cogemos los piquitos de aquí. Sí.

Y has dicho que aquí lo que tengo que hacer es cerrar.

La parte que te sale fuera, la vuelves a meter dentro

y cierras el canelón. Vamos terminando.

Parece que los has hecho siempre. Que he hecho canelones...

Bueno, bueno. "Bueno, bueno", ¿qué?

Esto va a ir para largo, vamos a seguir enrollándolos...

(Música)

Le ha costado, pero los ha enrollado y los tenemos preparados.

Eso de que me he costado... A él sí que no le ha costado.

(RÍE) Eso, seguro. "Eso, seguro"

Yo soy el pinche espectador. Está bien.

Esta te gusta a ti. Esta me encanta.

Yo sabía que... Pero hay un problema.

Que eres zurdo. Sí.

Lo sabía, lo sabía.

Los napamos bien. Antonio, saca el queso Idiazábal.

Le echamos bien de bechamel, que la miseria lleva a miseria.

Que lleve salsa, porque la salsa es la gracia.

Sí. La gracia de la cocina.

Muy de acuerdo con haberle quitado la cebolla.

Claro. Está perfecta.

Una bechamel fina; prohibido la salsa de tomate.

"Prohibido la salsa de tomate", lección que he aprendido hoy.

Yo no tenía muy claro lo del tomate dentro del canelón.

El rallador. Pero quítale la corteza, ¿no?

Era para que tú lo cogieras.

Bien de queso, ¿eh? ¿Le pongo más de queso o no?

Estáis aquí mirando... Lo rallo yo, ¿termino de rallarlo?

¡Hala! Vaya tela cómo estamos hoy.

Bueno, hornito, ¿no? Aquí ponemos el gratinador.

Un truco: los podéis congelar, sin bechamel, ¿eh?

Tú los tienes congelados, te llegan las niñas...

En cinco minutos se hace una bechamel

y lo gratinas en el horno. Sale un táper...

De llorar, sí. Bueno, un táper de nivel.

¿Tiempo de gratinado? Hasta que esté.

Siempre pienso lo mismo. Depende del horno.

Ponemos el horno fuerte y en unos minutos está.

(Música)

Que voy, que quemo.

Te ha quedado bien. ¡Hombre...!

Como tú nos has sorprendido con tus canelones,

nosotros te queremos sorprender con un postre superespecial.

"Sweet moment".

"Sweet moment for you". Bueno...

Queremos que te des una vuelta por el barrio, vayas de compras

y cuando vuelvas tendrás la mesa puesta para comernos

los canelones y el postre que te vamos a hacer.

Impaciente. ¿Me voy? Perfecto. Nos vemos.

Hasta dentro un rato.

Cuídate. Sí, sí.

Ramón, yo te lo quito, no te vayas a ir con el delantal.

("Mushaboom", de Feist)

Vamos a hacer una tarta tatin. "Tatín".

Hemos elegido higos, pero podría ser de otra fruta.

Vamos a dejar a Ramón Freixa con la boca abierta,

porque sé que le gustan este tipo de cosas.

¿Vamos allá? Dani, por supuesto.

Vamos a explicar los ingredientes, son supersencillos,

tiene su trabajillo pero es fácil, son dos partes:

un caramelo con mantequilla, azúcar y un poco de agua,

echamos agua para que ayude a caramelizar.

Higos, insisto, podríamos cambiarlo por otra fruta,

es más, la podríamos hacer salada, pero hoy estamos dulzones.

Golosos. La masa, ¿vale?

Os digo los ingredientes y las cantidades:

150 gramos de harina, 100 gramos de mantequilla,

100 gramos de azúcar glas y dos yemas de huevo.

Esta nata la serviremos aparte, de acompañamiento.

¿Empezamos? Empezamos, Dani.

Yo haré el caramelo, es lo más fácil, entre comillas,

y Antonio, que tiene brazos de campeón, hará la masa.

¿De acuerdo? Al lío, lo que mande.

Vamos a ello. Vamos al lío.

Nos lavamos las manos.

Mi madre dice que tenemos que ser gente limpia.

Limpia. "Very clean".

Impoluta. ¿Cómo lo ves?

Dani, si tú supieras la de veces

que se lava las manos mi padre. Tiene las manos quemaditas.

Eso es espectacular. Cuando abre un pomo, se pone así.

Por no decirte cuando me como las cosas del suelo.

¿Comes cosas del suelo? Lo que se cae, me lo como.

La regla de los cinco segundos.

A partir del sexto, hay peligro de muerte.

¿Sí? Mi abuelo decía eso. Es lo que hay.

Bueno, azúcar para hacer el caramelo y un poco de agua.

La mantequilla la pondremos cuando ya se vaya a caramelizar.

Encendemos. Disolvemos aquí un poco.

Antonio, ¿cómo lo llevas?

Lo llevo bien. Como siempre, deprisa.

Como siempre, ayudando. Te voy a ayudar.

Me encargo de los higos. Sacaré una tablita.

Para la masa, haremos lo que no ha hecho Antonio.

Ha echado primero el azúcar. Yo echaría la mantequilla.

Se integrará porque tiene maquinita, si no, le costaría más.

Cortamos en dados, que así va a ser más sencillo.

Estoy todo el día liado con la mano, con las masas,

que me tienes la mano reventada. Yo quiero maquinita.

Últimamente... Últimamente no. Siempre.

Daditos de mantequilla, azúcar "glass". Trabájalo así

y luego añades la harina. Sí, sí.

Tiene que estar totalmente homogénea.

Voy a cortar los higos en cuatro. Mira qué preciosidad.

Puedes dejar un par apartados para mí, si sobran.

¿Sabías que el higo no es una fruta?

Lo sé. Es una flor invertida.

Invertida. Qué listo. ¿Qué te parece?

Me parece genial, te faltan las dos yemitas.

Sí, acabo, ahora, de incorporar la harina.

No has sacado la yema. No te veo.

¿Tú sabes una cosita, Dani? Venga, sorpréndeme.

Te voy a sorprender. Las avispas lo que hacen,

es poner los huevos en el higo macho.

En el macho. Claro. Y cuando ya crecen

las avispas, salen y ayudan a la polinización de la higuera.

¿Luego qué pasa? Pasa que solo nos comemos las hembras.

No tengáis miedo porque no os vais a encontrar

huevos de avispas en los higos.

Ahora ya a mano, ¿vale? Sí, sí.

Te veo ahí... Ya a mano, vamos.

Mi tío es alérgico a las avispas, Dani.

No es broma. Cuando ve una, le da pánico.

Pánico. Le pican en el pie

y como tiene un pedazo de muñón en el dedo gordo,

se pone aquello que parece el Increíble Hulk.

Te pasan unas cosas brutales. A mí no. A mi familia.

Yo vengo de familia muy rara.

Tenemos todos algo. Un toque.

Tenemos todos un toque, empezando por mí.

Ten cuidado, no se te pegue algo.

Llega un momento en que es mucho mejor integrar la masa

con la mano. Es una masa brisa, una masa quebrada.

Podemos explicar ya de dónde viene la tarta Tatin.

La tarta Tatin proviene del hotel Tatin,

en el centro de Francia. A las hermanas Tatin les sobraron

manzanas caramelizadas. ¿Qué hicieron? Ponerle la masa

por encima y meterla al horno.

Cuando la sacaron, les dieron la vuelta

y vieron que se les quedó una maravillosa tarta invertida.

Esto se hizo famoso en todo el mundo.

Hoy día, se hacen por todo el mundo.

¿Qué pasa? Ha evolucionado.

Es común encontrarlas con hojaldre.

No es la verdadera pero también nos sirve.

Como digo, es una tarta que al igual que el higo

es una flor invertida,

esto es una tarta invertida. Hoy vamos de cosas invertidas.

Estoy por invertir al Antonio.

Caramelo rubio. ¿Veis el color bonito?

Es el momento de la mantequilla.

Ojito. Hay dos máquinas peligrosas en la cocina.

Una es la cortafiambre y la otra, el caramelo,

que no es una máquina pero es superpeligroso.

Como el caramelo salte, os puede quemar

a unos niveles que no imagináis.

Dani, ¿cómo lo ves? Veo que ya hay que ponerla

en film. Volea, volea bien.

Cuidado. Quema bastante este proceso.

Vamos a poner el caramelo que es ya semitofe, eh,

con ese toquecito de mantequilla. Aparte, huele a pastelería.

Y una cosa en casa. Se echa agua con mucho cuidado

porque saltará. ¿Veis? Pero es la manera de limpiar

el cazo lo mejor posible.

Si no, se queda pegado, ¿verdad?

Un truco tonto. En cuanto le echéis agua,

lo ponéis aquí y lo hervís y así el caramelo se despegará.

Como dejéis el caramelo, luego necesitáis

a siete Antonios para que quiten el caramelo del cazo.

¿Tenemos la masa? Claro, Dani.

La pongo en papel film. Un poco de papel film.

Cualquier masa, a veces, no todas, porque depende.

En alta cocina nos pasa muchas veces lo contrario.

Necesitamos que seque, que le dé un poco de aire

y que se quede esa película porque vamos a freír

cualquier cosa y queremos que sufla.

En ese caso, cualquier masa,

la mayoría de las masas, os iremos diciendo,

necesitamos que estén bien tapadas.

Y lo que necesitamos, es ahora que repose hasta que esté fría

para trabajarla tranquilamente. ¿Me voy a la nevera?

Te vas a la nevera. OK.

Y yo voy a terminar de ir poniendo el higo.

Al final, no deja de ser una tarta invertida.

Por lo tanto, hay que ponerlo al revés.

E ir poquito a poco dándole forma.

Cuando tú termines la tarta, vamos a ver el fondo de la misma.

Claro. Luego le vamos a dar la vuelta.

La haremos templada,

porque si no, el caramelo se nos va a pegar.

Realmente, es sencillo.

Y aquí, mira. Mira. Fíjate lo que te he ahorrado limpiar.

Cacito limpio. No es cualquier cacito.

Es un caramelo. Ya, ya.

Ojito, eh. Con lo modernito que tú eres,

¿cómo no tienes ahí un lavavajillas?

Te gusta mucho el diseño, todo muy bonito, precioso,

pero lavavajillas no. Yo iba de camping de pequeño

y tengo grabado en la cabeza un cubo verde

con el que iba de la caravana a los fregaderos

lleno de platos sucios y limpiarlos allí.

¿Tú fregabas? Sí. Cuando me tocaba, me tocaba.

No me tocaba siempre. Era otra época.

Estamos en la vida moderna.

Friegas tú. Imagínate. Bien moderno.

Pedazo de lavavajillas te has comprado y de gratis.

Total. Te está quedando bien,

las cosas como son. ¿Te parece bien así?

Si te parece bien, soy feliz.

Mira. Fíjate cómo tengo el cálculo en la cabeza,

que he dejado dos trozos para que nos los comamos.

Vamos a brindar. Has cogido la más grande.

Hombre, soy el que lava.

Está rico. Me encanta.

Repasemos. Tenemos la masa cogiendo cuerpo.

Necesitamos que enfríe.

No es un reposo. Es un enfriamiento.

La vamos a sacar, a deshilar

y hemos puesto aquí el caramelo con la mantequilla y los higos.

Pondremos la masa y coceremos en el horno.

Que a mi Antonio no se le pegue.

Sí. Ya te veo. Hoy también vas a estar limpio todo el día.

Vamos a poner el molde encima. Y vamos a cortar por aquí.

Truquitos Dani. Sin miedo. Saldrá bien ahora.

Hombre, Dani, por favor.

Dani, con la masa que sobra, ¿podríamos hacer algo?

Por ejemplo, si fuera hojaldre,

no podríamos hacer lo que vamos a hacer ahora.

El hojaldre es a láminas. Ya.

Si fuera hojaldre, no podríamos hacerla así,

porque el hojaldre se humedece y no se cocería.

Habría que cocerlo aparte. Al ser masa quebrada,

nos vale para todo. Me encanta una quiche Lorraine.

Ya que estamos con lo dulce, podríamos ir a lo salado.

Una quiche Lorraine, igual. Coges este molde,

haces la tartaleta, la cueces y unas espinacas.

El quiche Lorraine no lleva espinacas.

Pero la hacemos con espinacas. Sí.

Pero ojo. Esto congela perfectamente.

Haríamos una bola perfecta que es lo ideal

y la congelaríamos así. Vale.

¿Vale? Sacamos y la ponemos encima.

¿La ponemos el film? Sí. Siempre film y congelador.

Es importante ese puntito de ir echando la masa hacia abajo.

Lo hemos metido bien por los bordes. Vital,

porque si no, no se nos queda la tarta que estamos pensando.

Aunque las Tatin modernas van con hojaldre

solo la masa y encima la fruta que quieras.

Listo. 200 grados, 20-25 minutos.

Lo importante es bien doradita. ¿Vale? Y crujiente.

La hemos dejado enfriar muy poco. Tiene que estar templada

porque ahora llega el momento cumbre. Vamos a ver.

Primero, por el ladito

para separar la masa del molde.

Dani, podríamos haber puesto algún papel de horno.

El problema es el caramelo. Es un molde antiadherente.

Antiadherente. Antiadherente.

Vamos a ver. No te preocupes,

yo me santiguo. Confío en ti. Una...

No ha caído. (RÍEN)

Pero tenemos nuestros trucos. Ojito.

No ha caído porque no has notado

el "pum". No he notado el "pum".

Esto es una cuestión de sensibilidad.

Sí. Tú eres muy sensible. Ojito.

¡Oh! ¡Bueno, bueno, bueno!

Vale con los truquitos, eh, Dani.

Oye, muy bien, Dani. Tarta Tatin de nivel.

Sí, señor. Yo creo que Freixa

va a flipar con esta tarta.

Me encanta servirla templada. Eso es fundamental.

Luego, a las cosas templadas,

como a la tarta de manzana tradicional,

le pega algo frío.

Hoy vamos a ser sencillos. Un poquito de nata líquida fría

para que contraste la temperatura y para que suavice la tarta.

Maravilloso.

A ver si viene Freixa y comemos.

(Canción "Come" de Jain)

Vaya nivel, eh. Yo, si salgo de compras,

salgo de compras. Sales de verdad.

Mira qué te hemos preparado. Ojito, eh.

A ver. ¿Qué es eso?

Una "tarte Tatin". Yo llevo todo el día

llamándola tarta Tatin. Bueno, pues es "tarte Tatin".

¿Y tú cómo la llamas? "Tatín".

Bueno, pues "Tatín", Tatin,

"tarte Tatin". "Tarte Tatin".

"Tarte Tatin". A la "crème fraiche".

Bueno, es nata. Pero bueno. Bueno, pues nata.

A la nata. (RÍEN)

A la nata. Canelones tradicionales y una "tarte Tatin" de higos.

¿Os ha gustado? Pues si es así, esperamos vuestros comentarios

en nuestras redes sociales, en @hacerdecomertve.

Yo me quedo aquí con mis canelones y mis amigos. Os espero mañana.

Recordad. Haz la comida y mejora tu vida. A comer.

A comer, Dani, unos canelones. Yo quiero canelones. Canelones.

Pintaza, ¿eh?

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Hacer de comer - Canelones con carne y tarta tatin con higos

06 mar 2019

Hoy tenemos como invitado al chef Ramón Freixa que prepara unos canelones con tres carnes con la ayuda de Dani y de Antonio. De postre, Dani García prepara una tarta tatin con higos.

Contenido disponible hasta 3 de marzo de 2039

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  1. Carmen

    Estupendo programa..... ¿Podría hacer alguna receta con verdinas?

    15 ene 2020
  2. Víctor Cano Romero

    Hola,me encanta el programa,es de los pocos que hace una cocina de diario pericón unos toques secretos interesantísimos. Un 10 para un cocinero que ,haga hamburguesa o aire de foie,siempre será un tres estrellas. Lo que no entiendo es porque no sigue con él Antonio creo que se llama,era majo aunque es cierto que a Dani no le hace falta acompañamiento alguno para lucir.

    24 jul 2019
  3. Esther

    Me parece un buen tándem DAni y su cocina , quizá no muy mediático ( ni falta que le hace ) y la agilidad mental y humorística de su alter ego ... Impagable que Dani nos cocine y nos dé recetas fiables !! Harta estoy de falsos blogs de malas recetas . Salu2

    08 mar 2019
  4. Merym

    Hola ... muchas gracias por el programa que me parece muy ameno y las recetas riquísimas y fáciles. Estoy intentando guardar las recetas que más me gustan pero solo veo los videos y no lo que es la receta en si ... me podéis ayudar ? Gracias de antemano .

    07 mar 2019
  5. luis daniel

    Hola... me gusta mucho el programa y es divertido. soy cocinero y aprendo mucho con vuestro consejos y trucos...

    06 mar 2019