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No recomendado para menores de 12 años Gran Reserva - Capítulo 15 - La muerte del bebé que espera Emma conmociona a toda la familia Cortázar... pero existe la sospecha de que alguien ha provocado ese aborto.
Transcripción completa

Sé lo que pretendes, pero no lo vas a conseguir.

Es mi casa y mando yo.

-Este es el día más feliz de mi vida, te quiero.

-Un momento, que falta Gus, no lo encuentro.

-Emma, no estaba ligando con ella.

¿Nunca vas a confiar en mí, no? Mi madre tampoco sabe

dónde está Dani. ¿Qué pasa?

Hay cuatro arranques más afectados.

-Hay que arrancarlas antes de que contagien a las demás.

-¡Arrancadlas! -Él no tiene que decir nada.

Podríamos haberlas salvado.

-¿Qué hacemos con las que quedan infectadas?

-Arrancadlas también.

Creo que Raúl hizo bien. Recordé algo, una imagen,

una mujer muerta en el hall. -¡Aaah!

Con un golpe en la cabeza. Quiero ese libro inmediatamente.

-¿Cómo quiere que haga eso?

Han entrado en casa.

Dicen que el incendio fue provocado,

que nosotros compramos al inspector.

Si ese libro se publica, jamás recuperaremos

la Denominación de Origen. -Sé cuáles son vuestros métodos.

-¿Para qué es ese dinero?

El seguro ha aprobado el pago por el incendio.

Empezaremos a transformar las Bodegas Cortázar.

Papá piensa que he vuelto a ser el de antes,

pero le estoy engañando.

Todo lo que hago es para ganarme su confianza.

-¡Eres un asesino!

Y vas a pagar por lo que hiciste. ¿Y tu padre?

Se ha ido a Lasiesta. -¿Se ha ido en su coche?

Sí. -¿Solo?

¿Por qué? ¿Qué pasa, Paula?

Suena el teléfono. ¿Qué pasa?

Suena el teléfono.

-Hemos tenido suerte que el fuego no llegara aquí.

Al menos, de las viñas de la casa y de estas sacaremos

una buena cosecha. -Eso esperamos, don Pablo.

-Si las uvas tienen la concentración de azúcar

que tienen que tener...

No lo dudes. Eso vamos a comprobarlo ahora.

Tráeme el espectrómetro, por favor.

-No lo tenemos, don Pablo.

-¿Cómo? -Se ha estropeado.

Teléfono. -Precisamente ahora.

Déjame que intente conseguirlo yo.

Si no os llamo esta tarde lo dejamos para mañana.

¿Sí?, dime cariño.

¿Cómo, cómo? ¿Cómo que ha tenido un accidente?

-Emma, tranquilízate. -Es mi padre, Gustavo,

no puedo tranquilizarme. -Hazlo por el niño.

-Vale, cariño. Emma, te estás poniendo en lo peor.

-Si estuviera bien, nos habría llamado él

o nos hubieran dicho algo.

-Pablo ha ido a avisar a Raúl. Bueno, me voy a la comisaría.

-Yo voy contigo.

No, Emma, no vas a arreglar nada. -¿Y tú?

¿Y tú vas a arreglar algo? ¿Como arreglaste lo de Paula

en la boda? -Emma, cariño.

-¡No, déjame, Gustavo!

Sé que es tu mujer, pero le amenazó.

Le amenazó con matarle delante de todo el mundo y luego tú

la metiste en casa a dormir.

La traje con el apoyo de papá, para evitar más escándalos, Emma.

-Tú tienes la culpa de todo, Miguel.

¿Y qué querías que hiciese? -No lo sé.

-Eso es lo de menos ahora.

Ni siquiera sabemos si está muerto.

-No vuelvas a decir eso, Sara. Sara tiene razón,

cuando sepa en qué hospital está o lo que sea os aviso.

Teléfono.

-¿Sí?

Sí, sí, es mi suegro, dígame. -¿Qué?

-No quiero hablar ahora de eso, Lucía, en serio.

Pero yo sí, Dani.

No podemos seguir así diciéndonos cosas para hacernos daño,

nosotros no somos así. -No éramos así, Lucía.

Hasta que llegó Raúl.

Sé de qué familia viene Raúl.

Y entiendo que desconfiaras de él al principio, pero no ahora.

Y mucho menos que desconfíes de mí.

-Pero si es que no es de ti. Sí, es de mí, de que me deje

manipular por él.

Mira, Dani, yo quiero a Raúl... Mucho.

Y soy muy feliz con él,

pero sigo siendo yo, ¿vale?

Coche.

-¡Dani!

-Hola, ¿qué haces aquí?

-Me dijiste que me pasase un día a visitar las viñas, ¿no?

Pero si molesto... -No, no, para nada.

Yo soy Lucía, la hermana de Daniel. -Perdón, Lucía ella es Lorena.

Nos conocimos en la boda de Pablo.

-Encantada.

Bueno, yo esto ya lo tengo muy visto así que os dejo solos.

Hasta luego.

-¿Qué tal?

¿Dónde está mi padre? -Están revisando su declaración,

tranquilícese, está bien.

Gracias a Dios...

Sí, ya lo sé, me lo advirtió y no le hice caso.

Pero no creí que fuese capaz de hacer algo así.

-Es una mujer enferma, señor Cortázar.

Fue una irresponsabilidad.

Ya ha estado a punto de provocar una tragedia.

Papá, ¿cómo estás? Bien, estoy bien, hijo.

Estoy bien, deseando irme a casa.

-Voy a pasar su declaración a la fiscalía,

pero si quiere puede presentar una acusación particular.

No, no creo que lo haga.

(SUSPIRA)

Me gustaría retirar los cargos contra mi nuera.

-Esa mujer ha intentado matarle. ¿Tiene pruebas o es otra

de sus suposiciones?

-No sé de qué va esto, señor Cortázar, pero no me gusta.

No quiero que una inocente vaya a la cárcel.

-Dudo que esas sean sus verdaderas razones.

Usted sabe como yo que Paula no es inocente.

Si yo creyese que ha intentado matarme,

sería el principal interesado de que pagase por ello.

-Puede que sea el principal interesado en que salga.

¿De verdad cree que soy tan...? ¿Tan rebuscado?

-No me tire de la lengua.

No le voy a negar que me daría mucha pena

que su nuera fuese a la cárcel, pero soltarla

por insistencia suya...

Me da miedo.

Cuando llegue el informe pericial del coche veremos si esto

ha sido una coincidencia o un intento de asesinato.

Hasta entonces...

La señorita Muro permanecerá en dependencias policiales

por su bien.

Le agradezco que se preocupe por mi seguridad.

-No, no se equivoque.

Lo hago por el bien de ella y por el suyo.

¿Podemos marcharnos? -Naturalmente.

Gracias.

-Mala hierba nunca muere. -Por favor, Raúl.

-Si me alegro de que no le haya pasado nada.

Al fin y al cabo es mi padre.

-Hay algo más que quería decirte.

La policía ha detenido a Paula.

-¿Por qué?

-Creen que fue ella la que manipuló el coche.

-Creí que había sido un accidente.

-No sé, ya viste la que montó delante de todos en la boda.

Escucha, Raúl, papá estará a punto de llegar a casa,

lo trae Miguel de la comisaría.

Va, ¿por qué no vienes a comer? -No.

-Venga. -No, Pablo.

Una cosa es que te deje el espectrómetro

para que le cuides la viña y otra muy distinta es que...

Olvide todo lo que ha pasado entre nosotros.

Además, tengo mucho trabajo.

-Está bien.

-¿Qué haces, Sara?

-Un poco de pasta para cuando llegue tu padre.

-Ah.

-¿No te gusta? -No, no es eso,

es que a mi padre no le gusta nada que le toquen las cosas

de la cocina.

Para él esto es como su altar, siempre cocina él.

-Bueno, supongo que alguna vez tendrá que empezar a cambiar.

Ahora somos más en esta casa y tendremos que organizarnos

de otra forma, no se puede encargar de todo.

Timbre. -Debe ser él, voy a abrir.

¡Papá! estábamos muy preocupados. No ha sido nada, sólo un susto.

Lo importante ahora es olvidar el accidente y seguir adelante.

-Me alegra verle bien, don Vicente.

-¿La han detenido, Miguel? Sí, Emma,

de momento está arrestada.

-No tenías que haber cogido el coche, papá.

Tenía que encargarme de algo importante.

-Bienvenido a casa, Vicente.

Estaba preparando un poco de pasta para comer.

Estará en un rato.

Gracias, Sara, pero no hace falta.

Creo que tengo por aquí unos buenos solomillos.

¡Ah!, y qué mejor que para esta ocasión, ¿no crees?

-Sí, supongo que sí.

Van a estar realmente deliciosos, ¿no te parece mejor?

-Claro.

-¿Todo bien? Sí, Pablo, ¿bajas al calado

y coges una botella? -Claro, por supuesto.

Sara, ¿me acompañas? -Claro.

-Eh.

¿Estás bien? -Sí, sí, voy a ver a la niña.

-¿Miguel?

¿Podemos hablar?

¿Qué quería decir papá?

¿Qué es lo que iba a solucionar antes del accidente?

Nada.

-Miguel, me pediste ayuda y te dije que te la daría,

pero siempre que me cuentes qué está pasando.

Julián Calvo.

Papá se enteró de que va a publicar un libro en el que habla

de nosotros. -No sería la primera vez

que nos nombran en un libro sobre vino de Rioja.

Por lo visto, este libro no nos deja en muy buen lugar.

-Ya.

Me imagino que papá está haciendo todo lo posible para desbaratarlo.

¿Para tanto es ese libro?

Sólo habla de cosas del pasado, pero...

Pueden perjudicar a la bodega y más ahora que necesitamos

recuperar la Denominación de Origen.

-Ya.

Oye, Miguel, una pregunta.

¿Y cómo sabes de qué trata el libro si todavía

no se ha publicado?

Gustavo.

-Dígame. Quiero que te encargues de algo.

Averigua quién va a peritar mi coche.

-Claro.

¿Y Julián, mamá?

Hablando con la editorial para que le manden otro libro.

¿Sigue pensando que el que entró en casa a robar venía

sólo a por su libro?

-Supongo que si sólo se llevaron eso fue por algo.

¿Y quién pudo ser? -Pues alguien que tenía

muchas ganas de leerlo y no podía esperar a la presentación.

Lo mejor es que olvidemos esas cosas.

¿Y Daniel? No creo que venga a comer.

¿Y eso?

Ha quedado con una chica. ¿Con la misma chica?

¿Es guapa?

-¿Y desde cuando eso es importante para ti?

Es curiosidad de madre, tengo derecho, ¿no?

-Tienes derecho a lo que quieras.

-Perdón por el retraso. Hola, ¿dónde estabas?

-Con mi hermano Pablo.

Mi padre ha tenido un accidente de coche.

¿Está bien?

-Sí, si no le ha pasado nada.

Menos mal. -La policía acusa a Paula

de manipular el coche.

Pero bueno, aún es pronto para saber nada más.

(RAÚL SUSPIRA) Me da pena por ella, por todo lo que le han hecho.

Pero, bueno, no quiero aburriros con estas cosas.

Además, tenemos buenas noticias. Me ha llamado Agüero para decirme

que nos han hecho el primer pago. Ha llegado a primera hora

de la mañana. -Habrá que celebrarlo.

Teléfono. -Perdonad, es la editorial.

Oye mamá, ¿cuándo es la presentación?

Mañana, han mandado ya las invitaciones.

-Está muy bueno, papá.

-Sí, delicioso.

Gracias, Sara.

Hija, ¿qué tal han ido las entrevistas?

-Bien.

Yo creo que hay alguno que puede hacer un buen trabajo.

-¿A sí? Qué bien, ¿no? Ya tenemos nueva secretaria.

-O secretario. -¿Secretario?

¿Qué hombre iba a querer ese puesto?

-¿Qué le pasa al puesto, Gustavo?

-Al puesto nada, pero es un tipo de trabajo que es más de chica.

-Un poco machista, ¿no, Gustavo? -Sé defenderme sola, cariño.

-Precisamente el único chico que se ha presentado

ha sido el que más me ha gustado.

¿Y la hija de Asensi? Estaba interesada en trabajar en esto.

Y ese puesto es una buena forma de comenzar.

Gustavo, tú la acompañaste a las bodegas, ¿qué tal fue?

-Bien, bien, aunque sinceramente,

no sé si es la persona adecuada para esa responsabilidad.

-Yo tampoco lo creo, papá. Ayer no me cayó nada bien.

-Quizás Sara tenga razón...

No es el puesto específico de un chico,

pero puede hacerlo bien.

Es la hija del presidente del consejo y con la Denominación

de Origen pendiente nos conviene tenerla cerca.

-Se pasó toda la noche bebiendo.

¿Y, qué pasa?

-Lo que usted diga.

-Voy a por un poco más de pan.

Miguel, ¿tú que opinas?

Habría que verla, papá.

Emma, quiero que la llames,

la entrevistes y le ofrezcas ese puesto.

Nos conviene estar a bien con Asensi.

Ya hemos visto que ese puesto no requiere ni mucha experiencia,

ni muchas habilidades, ¿verdad?

-"Hola, este es el contestador de Nuria Asensi, deja tu mensaje

después de la señal, gracias".

-Hola, Nuria, soy Gustavo Arístides de Bodegas Cortázar.

Quería hablar contigo, es importante.

Por favor, llámame en cuanto puedas.

Gracias.

(SUSPIRA)

Miguel, Pablo, venid un momento.

-¿Qué pasa, papá? No nada, hija, estoy bien.

Es un problema de la empresa, tengo que hablar con tus hermanos.

Mañana es la presentación del dichoso libro de Julián Calvo.

Estamos hundidos.

¿Y sabes por qué? Por no mover ni un dedo para impedirlo.

No te preocupes, ya me encargo.

Evitaremos que se haga la presentación.

No será suficiente.

Hay que impedir la distribución de ese libro.

-¿No crees que estás exagerando?

Pablo, si ese libro sale a la luz, tendremos problemas para cobrar

el seguro. Y si eso pasa...

-La bodega se irá a pique. ¿Crees que estoy exagerando?

-No, no, si es así, no.

Aunque no creo que Julián sea capaz de hacer eso.

Sí lo es, nos acusa de quemar nuestras viñas,

de estafar al seguro.

-Ya, pero es una acusación falsa contra nuestra familia, ¿no?

Solamente la sospecha retrasaría el cobro del seguro y

no nos lo podemos permitir, Pablo.

La situación es crítica.

Miguel, encárgate de la presentación.

Al menos eso nos dará tiempo para pensar algo.

Teléfono.

¿Pasa algo?

-No, no, no pasa nada.

¿Cómo te atreves a llamarme?

No estaba seguro de que fueses a venir, gracias.

-No me las des.

Sé por qué me has llamado y no pienso hacerlo.

No voy a cambiar ni una coma de mi libro.

¿Entonces es verdad? -¿El qué?

Que hablas de mi familia en él.

-Finges muy mal, sé que tu padre tiene mi libro.

Sé que mandó a alguien para que entrara en casa

de Sofía durante la boda.

¿O fuiste tú?

No he leído el libro, pero por lo que dices no es más

que otra piedra contra nosotros.

-Sólo cuento la verdad y lo sabes.

No metas a mi familia en esto.

Te pedí perdón.

Esta guerra sólo va a causar daño a todo el mundo.

-Sólo va a causaros problemas a vosotros.

Esto acaba de empezar, y no voy a dejar que termine.

Olvídate.

El libro va a salir íntegro.

¿Qué quieres, dinero?

¿Una compensación?

-No quiero nada porque ya tengo lo que necesito

y esta conversación me lo confirma.

Ahora veo cuánto daño os va a hacer mi libro.

Eso es exactamente lo que yo quería.

Miguel, ¿ya has hecho lo que te pedí?

Sí, he hablado con los del auditorio

y van a prohibir que se haga la presentación del libro allí.

-Perdonad, pero puede presentar el libro

en cualquier parte.

Sí, pero mientras encuentra un nuevo sitio, nosotros

habremos ganado tiempo.

¿Qué vas a hacer?

Primero, impedir que ese libro se publique; segundo,

terminar con ese hombre.

Se va a arrepentir de haberse metido con los Cortázar.

-Miguel...

Me dijiste que si te ayudaba haríamos las cosas de otra manera.

Eso es lo que estoy intentando.

-¿Cómo, dejando a papá que acabe con él?

Pablo, si Julián se hunde ahora es su responsabilidad.

He hablado con él antes de hacer nada, he intentado convencerle,

le he ofrecido dinero para que retire las acusaciones.

Yo no puedo hacer más.

-Miguel, no me falles, por favor.

-Deberías ir pensando en jubilar este cacharro.

Es el dichoso sistema eléctrico, ya me ha pasado más veces.

¿Me pasas los alicates, por favor? -Claro.

Toma.

Gracias.

¿Y eso?

-Como mandé arrancar esas viñas,

es un proyecto para replantarlas.

Está todo, material, presupuestos, personal...

Y si nos ponemos, en tres años puede estar produciendo.

Déjame leerlo, si me gusta se lo paso a Dani, ¿vale?

-Gracias. ¿Me ayudas?

-Claro.

Bueno,

a ver qué tal.

¿Ves?, ya está.

El coche se para.

-¿Te llevo a algún sitio?

¿Pasa algo?

-La presentación de mi libro, se ha cancelado.

-¿Pero no estaba todo listo? -Los del salón de actos

lo han anulado sin dar ninguna explicación.

A lo mejor es un problema de fechas, Julián, y lo pasan

a otro día. -A lo mejor no se distribuye.

No piense lo peor, saldrá bien, seguro.

No tienen por qué hacer eso.

-A no ser que haya molestado a alguien con mucho poder.

¿Y a quién le va a molestar?

Nadie lo ha leído.

-¿Por qué quiere parar la publicación de ese libro?

Por injurias contra mi persona y contra mi familia.

-¿Y cómo sabe lo que pone en el libro si no se ha publicado?

Simplemente lo sé.

-Señor Cortázar, me temo que eso tiene que hablarlo con un juez.

No tenemos tiempo y usted puede ayudar a que el trámite

sea más rápido.

-Lo que es la vida. Viene usted a pedirme ayuda.

Pero yo no puedo hacer nada sin pruebas tangibles

y naturalmente que hayan sido conseguidas de forma legal.

Bien, entiendo.

-Un momento, señor Cortázar, aprovechando que está aquí

quería comentarle algo sobre el informe pericial de su coche.

¿Ya tiene los resultados? -No, todavía no.

Ha habido algún contratiempo y parece que se va a retrasar.

Creí que la policía funcionaba mejor.

-Y funciona muy bien, de echo, el coche ha sido trasladado

porque temíamos que las pruebas fueran manipuladas.

¿Quién iba a querer manipularlas? -Quién sabe.

Pero así evitamos que suceda.

Así que dígale a su yerno que se tranquilice, que en cuanto

esté el informe yo le llamaré personalmente.

-Bueno, dale recuerdos a tu padre. ¡Gus!

-Señorita Asensi, ¿cómo está?

-¿A qué ha venido eso?

-No sé, no me habrá reconocido. -Gus, por favor,

yo diría que te ha reconocido.

-Emma, ya te dije que era rara.

¿Qué pasa con el trabajo? -Me ha dicho que tiene

que pensárselo, que me llamaría, pero no la he visto interesada.

Aunque mejor porque la verdad es que esa chica no me gusta mucho.

-¿Qué quieres? -Te he llamado antes.

-Lo sé y creo, si no recuerdo mal, que no te respondí.

-Sólo te quería pedir disculpas. -Supongo que porque sabías

que venía aquí hoy, ¿no? -No, no, no.

Me sentía mal por lo que había pasado.

(GUS SUSPIRA) -La verdad es que tienes razón.

Eres una mujer muy atractiva y me gustas, pero estoy casado.

-¿Y?

-Aquí no, Nuria.

-Entonces, vamos.

-Nuria.

-¿Gustavo? -¿Qué?

-Un sólo grito ahora mismo y podría joderte la vida.

A mí nadie me rechaza y se va de rositas.

Cambia de colonia, apestas.

-Zorra, puta. Pues yo no creo que tu padre

vaya a conseguir nada, el libro se va a publicar igual.

-Mientras encuentra otro lugar donde hacer

la presentación, él ya ha ganado tiempo.

Ya.

-No creo que Julián encuentre otro lugar para mañana.

-Nuestra bodega no es tan grande como ese auditorio, pero...

Sería el lugar perfecto para hacer una presentación

sobre un libro del mundo del vino.

-Vaya, Nuria, pues ya lo siento.

Sí, sí, no te preocupes, yo se lo digo.

No, mujer, gracias a ti, sentimos mucho que no puedas.

Igualmente, adiós, adiós.

-¿Quién era? -La hija de Asensi.

-¿Y te llama a ti? -Estaba llamando a la bodega

pero que no lo cogía nadie, como tenía mi teléfono

del otro día y sabía que nos corría prisa lo del puesto...

-¿Y, qué dice? -Pues nada, que no acepta.

Que se lo ha pensado mejor y que cree que va a hacer

un master de no sé qué. Ya sabes, estos niños pijos,

como tienen pasta no necesitan trabajar.

-¿Pues sabes qué te digo? Que mejor porque nunca me ha dado

buena espina esa chica. -La verdad es que

a mí tampoco, un poco rarita.

-Pues voy a avisar a papá cuanto antes para llamar a Manu.

-Vale. -Hasta ahora.

(SUSPIRA)

-Me parece muy bien, ¿se lo has dicho a Julián?

No, todavía no, estaba esperando que llegaras para consultarte.

-Por mí está bien.

Además, así nos dará un poco de publicidad.

Hasta piensas en la publicidad, esa chica con la que estás

debe ser una joya.

¿Sabes qué? Que me alegro. No te veía así

desde que tienes 14 años. -Bueno, ya me tocaba.

Hasta mamá se echó novio antes que yo.

¿Y esto?

¿Esto no es la viña de El Tuerto? Sí.

-¿Y qué es?

Un proyecto que ha preparado Raúl para replantarla.

-¿No íbamos a usar los injertos de la de papá, Lucía?

Sí, bueno, Raúl no lo sabía.

Pero de todas formas, con este proyecto podemos hacerlo.

Ganaremos tiempo y amortizaremos costes.

-Ya, pues no me interesa.

Si es rápido y barato no puede ser bueno.

Pero si no te lo has leído. -Con lo que he visto me vale.

Mira, Lucía, lo siento, pero Raúl no tiene ni voz ni voto

en esta empresa.

Leer esto sería como darle voz. Tendrá derecho a que se lean

sus propuestas, ¿no? -Bueno, pues ya lo he hecho.

Y la respuesta es no.

Raúl no es socio, pero yo sí

y además soy administradora.

Mañana mismo empezaremos con la primera parte de este plan.

-No puedes hacerlo sin mi permiso.

Como administradora sí puedo,

otra cosa es que te quiera consultar,

pero si veo que estás haciendo las cosas mal, no.

-Lo que no entiendo es por qué Raúl quiere tener voz y voto

si ya te tiene a ti que haces lo que te dice.

Solamente hago lo que es bueno para la empresa.

-Ya.

Anda vete, te están esperando.

-Eh, Lorena...

¿Que la hija de Asensi ha dicho que no?

-Ah, sí, llamó antes, que muchas gracias, pero no le interesa.

Pues es una pena porque nos venía muy bien tenerla aquí.

En este momento no nos sobran aliados y su padre nos interesa.

-Bueno, más nos interesará un buen secretario.

Y la denominación la podemos conseguir sin ella.

¿Y quién te ha dicho que no iba a ser una buena secretaria?

Parecía muy interesada en este mundo y...

La verdad es que no entiendo su negativa.

-Pues no sé, papá, sus razones tendría.

¿No le habrá dicho algo su padre? -¿Cómo voy a saber eso? No lo sé.

¿Y no te comentó ninguna razón para rechazar el puesto?

-En realidad, no hablé yo con ella, estaba en el baño, habló Gustavo.

Gustavo...

Bueno, de todas formas tengo que hablar con Asensi,

ya se lo comentaré.

Timbre.

-Ya voy yo, deben ser los de la mudanza.

-¿A que estás encantado de tener a tanta gente en casa

como cuando éramos pequeños? Sí, encantado.

¡Ah!

(SUSPIRA)

Te estaba buscando. -¿Para qué?

¿Sabes con quién he hablado hace media hora?

Con Agustín Asensi.

Le llamé para lo del empleo de su hija.

-¿Qué le contó? Que ella no está dispuesta

a trabajar con nosotros.

Así que he decidido hacer caso a Emma y contratar al único

candidato secretario.

-Emma me lo ha dicho, sí. No habrá más mujeres

en esta oficina.

No queremos que pase algo parecido a lo de Paloma, ¿no?

¿De dónde ha salido esto?

-¡Por Dios! Sólo es un aparato.

Es un favor y nosotros no pedimos favores y menos a la competencia.

-Estamos hablando de Raúl, de mi hermano.

Fue tu hermano el que se fue de esta casa.

-Perdona, pero lo echaste.

Por favor. -¿Vas a ponerte de su lado?

Sí.

¿No te das cuenta de lo que hace?

¿Quién crees que tuvo la idea de hacer la presentación

en la Bodega Reverte? Todo lo que hace es para retarme.

-¿Cómo sabes que fue idea suya?

Conozco a mi hijo muy bien, parece que mejor que tú.

Yo estaba dispuesto a perdonarle, pero fue su orgullo

el que le impidió volver.

-Es tu orgullo el que habla ahora, ¿no?

Esto me parece ridículo, la verdad.

Pero si es tan importante no pasa nada,

cojo y se lo devuelvo a los Reverte.

Eso es lo que quería oír. Esta discusión se ha terminado.

Sé que estás preocupado, papá. Por supuesto que lo estoy,

o retiramos ese libro o nos hundimos.

Y esa policía de pacotilla dice que no puede parar

la presentación,

que primero hay que esperar a que se distribuya

y después podemos presentar una querella por injurias.

¿De qué sirve paralizarla si ya es pública?

Si no podemos hacer nada, deberíamos mover ficha

antes de la presentación. Hablar con el perito...

Asegurarnos que no se puede demostrar

nada de lo que dice Julián.

¿Quién dice que vamos a tirar la toalla?

Papá, no tenemos dinero para otra cosa.

¿Es eso lo que confías en tu padre? Por supuesto que confío

en ti, pero las cuentas están bastante claras.

No hay dinero.

-¡Aaah!

Pablo, quizás he estado un poco duro contigo,

pero es un momento complicado para la familia y...

Para la bodega. Tu hermano no está ayudando

precisamente a que salgamos adelante.

-Nunca he dicho que Raúl se esté comportando correctamente.

Me alegro de que en algo estemos de acuerdo.

La había guardado para una ocasión especial.

-¿Y vas a abrirla hoy? No.

Hoy no es precisamente un día para celebrar.

Es la botella más cara de la colección.

Pablo, ¿qué querías decirme antes? -Se trata de Sara.

¿Qué sucede, no se encuentra a gusto en esta casa?

-Sí.

Es por la niña.

Necesita un cuarto.

Creí que ya habíamos hablado de eso, Pablo.

Emma está acondicionando la habitación de Raúl para el bebé.

-Lo sé.

Y no hay más habitaciones.

-Está la habitación de Claudia.

Sé que es difícil, pero esa habitación lleva cerrada

más de cinco meses.

Así seguirá.

Mantener la habitación de mi nieta tal y cómo la dejó es mi forma

de recordarla.

-Yo la hecho de menos tanto como tú, papá,

pero convertir esa habitación en un panteón no nos va a ayudar.

La habitación de mi nieta no se va a tocar.

-María también es tu nieta.

La trataré con todo el cariño y con todo el respeto del mundo.

¿Es difícil de entender que para mí nunca será

igual que Claudia?

(SUSPIRA)

-No te preocupes, cariño, por ahora nos apañamos así

y luego ya se nos ocurrirá algo.

Es normal, lo de Claudia es aún reciente.

Además, tu familia trata con bastante cariño a María

para no ser una Cortázar. -Sara, por favor.

Sara...

María es tan Cortázar como lo fue Claudia.

¿O no?

-Qué más da, Pablo. Aprecio mucho a tu padre

y a tus hermanos, pero ya sabes cómo son con lo de la familia.

Tú lo viviste. -Por eso no voy a permitir

que le pase lo mismo que a mí a María.

-Prométeme que no vas a discutir con tu padre.

-¿Qué tal?

-Está bueno. -Sólo bueno.

Es uno de nuestros mejores reservas.

En un par de meses irá a botella.

Y entonces estará perfecto. -¿Y lo podré probar?

-Claro.

No seremos la bodega más grande, pero sí la que hace el mejor vino.

Por lo menos hasta ahora. -¿Y por qué dices eso?

-No sé.

Por nada. Mira ven, ahora te voy a enseñar

lo que es un vino joven, ya verás qué diferencia.

-Dani, ¿qué te pasa?

-A mí, nada. -Estás mal.

Lo noto desde que me llamaste, por eso he venido.

-Vaya y yo que pensaba que era porque tenías ganas de verme.

-También,

pero lo que sea me lo puedes contar.

Me dijiste que querías hablar, ¿no?

-Sí, supongo. -Bueno, pues aquí estoy.

-Es que tampoco ha sido nada tan grave.

Nada, una discusión familiar

con mi hermana. -¿A sí?

Pues me pareció que os llevabais muy bien.

-Y nos llevamos bien.

O nos llevábamos, hasta que llegó Raúl.

No sé, ahora no me tiene en cuenta para nada.

Es sólo lo que el diga y...

-Yo la verdad es que no entiendo mucho sobre esto,

pero si sois socios a medias, ¿por qué es ella la única

que puede tomar decisiones?

Me da lástima que no vinieses noche a la cena.

-Ya, perdona, mamá.

Es que no me acordaba que había quedado.

¿Estás bien? Te noto mala cara. -Sí, estoy bien.

Sólo que estoy un poco cansado, me acosté tarde.

Ayer vi tu coche junto a la bodega a la vuelta.

-Llevé a Lorena a probar alguno de nuestros vinos

y luego, de regreso, me quedé a pensar un rato.

¿En qué?

-Bueno, la bodega está ahora en un momento crítico,

muchos cambios...

Y ya que Lucía y yo somos socios al 50 por ciento...

Bueno, no sé, me gustaría participar un poco más.

¿Ya participas, no?

-Ya, pero no soy administrador como tú.

Mira, me gustaría tener un poco más de peso en las decisiones.

¿Qué?

No os fiáis de mi. No es eso, hijo.

No hace muchos meses que has pasado por momentos difíciles.

-Puedes llamar a las cosas por su nombre.

He tenido un problema con las drogas, ¿y qué?

Ya está, ya ha pasado.

Hace más de seis meses que estoy limpio, ya lo sabéis.

Por eso no queríamos cargarte de trabajo.

-Ya, pero es que el trabajo es lo que más me ha ayudado.

-Yo sólo necesito sentirme útil.

Y lo eres.

-Sí, ya, ya.

Sentir que confiáis en mí.

Igual que lo hacéis con Raúl.

Creo que es lo justo, ¿no?

Yo lo único que pido es ocupar el puesto

que me corresponde y ya está. Y además, sabes que tengo razón.

Creo que es algo que tenéis que hablar entre vosotros, ¿no?

Y solucionarlo.

-¿Qué haces aquí, Miguel? Pensé que necesitarías

algunas de tus cosas.

Te he metido algo de ropa y tu neceser.

-No tenías que molestarte.

Quería saber qué tal estabas. -Pues ya ves.

Ahora ya puedes irte.

Sé lo mal que lo debes estar pasando, Paula.

-No, no lo sabes.

No quiero que sientas que estás sola.

-No lo estaba hasta que tu padre me quitó a mi hija.

Claudia era tan hija tuya como mía.

Todo lo que tú has sufrido también lo he sufrido yo.

Por eso no voy a juzgarte por todo lo que ha pasado.

Pero quiero que me digas la verdad. -La verdad es que a tu padre

le han hecho lo mismo que él nos hizo a Claudia y a mí.

No sé cómo has olvidado que mató a tu hija.

Ni he olvidado no he perdonado. -Cualquiera lo diría

viéndote comer de su mano.

Antes eras un cabrón, pero por lo menos tenías huevos.

Ahora ni eso. No quiero tu ayuda, Miguel,

ni la de tu familia. No quiero nada vuestro.

Entonces, por lo menos, llama a la tuya.

-Tu padre y tú me obligasteis a elegir entre ellos y vosotros.

Y ya ves, ahora está claro que me equivoqué.

Habla con ellos, Paula. Por muchos años que hayan pasado

siguen siendo tu familia. -No, ya no lo son.

Hay cosas que no tienen arreglo.

¡Agente!

-¿Quiere una magdalena? Son buenísimas, ¿eh?

Son caseras, no se crea que las he hecho yo.

En mi casa no sé ni dónde está la harina.

No, gracias.

-Después de lo que le ha pasado a su mujer,

lo mejor es estar a solas.

El problema de Paula es que está demasiado sola

y también es culpa mía.

-No puede seguir culpándose por cómo era usted antes.

Creí que eso había quedado atrás.

Hay algo que me gustaría hablar con usted.

-Pues dígame.

Es sobre un recuerdo que tuve el otro día.

-Pues ya ha tenido unos cuantos en los últimos meses.

Quiero decir, que gracias a eso pudimos detener

a la señorita Robledano.

Sí, pero ninguno de los recuerdos que he tenido

han sido como este.

-¿Por?

Es una imagen muy viva.

De una mujer que se golpea en la escalera de nuestra casa,

el pasamanos se rompe y ella cae.

Luego veo su rostro rodeado de sangre

y supongo que está muerta.

-¿Y sabes usted quién es esa mujer?

No.

-¿Y alguien de su familia?

Mi padre niega que haya pasado algo así,

pero he comprobado el pasamanos y está roto justo en el lugar

por donde cae la mujer en mi sueño.

-O sea, que le miente. No sería la primera vez.

-Desde luego.

Pero, señor Cortázar, yo con una visión suya

y un pasamanos roto no puedo iniciar una investigación.

Me tomarían por loca.

¿Y qué más necesita? -Pues no sé, un nombre,

una fecha... Algo sólido, un cabo del que tirar.

-¿Has abierto esa botella, Miguel? Este vino fue embotellado

el mismo año que vuestra madre enfermó

y siempre me ha gustado pensar que en su aroma había algo

de su espíritu.

-Así que quiere ser administrador.

Coadministrador, quiere tener la misma capacidad

de decisión que yo en la bodega.

-¿Y vas a aceptar?

No sé, por un lado lo que pide es lógico.

Él lleva más tiempo en la bodega que yo.

-Pero están sus problemas, por eso decidisteis en su momento

que no tuviese firma.

Ya, pero él dice que todo eso se ha acabado.

-Ya estuvisteis a punto de perder la bodega una vez.

Ya lo sé, pero insiste en que todo se ha terminado.

Pero no lo sé, ayer discutimos otra vez

y en vez de arreglarlo prefirió pasar la noche con esa

chica en la bodega bebiendo. ¿Y hoy me viene con estas?

-Bueno, para ser justos yo también tengo un pasado

bastante complicado.

Sé cómo se puede sentir, yo también me sentí

excluido en mi familia.

Ahora los entiendo y sé que hicieron bien.

Estoy segura de que Daniel no lo va a ver así.

-Bueno, ahora no y se enfadará contigo,

pero ya verás como con el tiempo te lo agradece.

Bueno, he hablado con Dani de tu proyecto.

-Y no le gusta. No, a él no,

pero a mí... Lo de la rotulación me parece bien,

creo que ganaremos tiempo.

El resto déjame que lo mire con más calma, ¿vale?

Ya te diré algo. -Vale.

Ahora espérame aquí. Hasta que yo te avise.

Tú espérate aquí.

Tú espérame.

¡Lucía!

El tuyo estaba para el arrastre y ya puestos a modernizar

la bodega, ¿por qué no empezar por tu coche?

Gracias, Raúl, pero... -¿No te gusta?

No, no, si el coche es precioso,

pero al rojo le tengo cariño. -Bueno, prueba este

que seguro que le coges cariño también, venga, pruébalo.

-¿Qué, hay diferencia? Hombre sí, en este

puedo meter cuarta, aunque no es descapotable.

-Ya, quieres aire, ¿no? ¿Quieres aire?

Raúl...

-Sigue por ahí, te voy a llevar a un sitio.

¿Por ahí? -Sí.

Que sitio tan bonito. -¿No lo conocías?

No, está al lado de las viñas de tu familia.

No solía venir mucho por aquí.

-Y ellos tampoco.

Pero tú sí, ¿no?

Raúl... -¿Qué pasa? No va a venir nadie.

Y si viene será lo mismo, cuando vea el coche se irá.

Estás loco.

-Por ti.

Teléfono.

-Miguel, hola. Hola, Emma.

Oye, ¿tú sabes dónde están los álbumes de fotos en casa?

-¿Los álbumes?, pero de fotos de qué, ¿de la bodega?

No, de cuando éramos pequeños, de cuando mamá se puso enferma.

No sé, año 76, más o menos.

Es que las estaba buscando pero no las encuentro.

-Ya, pero es que yo creo que no hay, cariño.

Papá las quitó cuando mamá murió, me imagino que le recordaban

demasiado a ella.

Pero, ¿las tiró? -No creo, pero no sé,

no sé dónde están.

Pero, ¿por qué lo preguntas?

No, por nada, me apetecía verlas, nada más.

-Yo tengo un álbum con algunas fotos que fui recogiendo.

No sé si hay muchas de la época en la que mamá enfermó, pero...

No sé, si quieres me acerco y te las llevo.

No te preocupes, ya voy yo. -¿Seguro?

Bueno, ¿las llaves sabes dónde están?

Están en la cocina.

¿Vale? Y cuando entres en mi casa, vete al dormitorio y en la cómoda,

en el primer cajón de la derecha; si no, llámame.

Vale, muchas gracias, Emma.

-Un beso. Un beso.

-No tienes de qué preocuparte, Raúl.

-Sabía que me sería complicado conseguir tener voz y voto

en la empresa, pero si Daniel entra a ser coadministrador

con Lucía...

Va a ser imposible. -Eso no va a pasar.

He estudiado sus estatutos y tu contrato.

-¿Y? -Daniel lo tiene muy difícil

si quiere ser administrador.

-¿Y por qué? -Porque para eso necesitaría

modificar los actuales estatutos y no pueden hacerlo

sin tu plena conformidad.

-¿Así que necesitarían mi autorización

para ser administrador?

-Exacto.

-Bueno, pues esta va a ser tu mesa y a parte de recibir a la gente

y pasarnos las llamadas y eso; pues tendrás que servir de enlace

entre proveedores y clientes. -De acuerdo.

Pues aquí lo tienes, ya soy uno más de la empresa.

-No, hasta que lo firme Miguel, no. -Bueno.

Pues este parece un buen lugar para trabajar.

No entiendo cómo las anteriores lo dejaron.

-La última tuvo que irse a estudiar y la anterior tuvo un accidente.

-Bueno, intentaré no tener accidentes.

-Sí, eso espero.

Risas.

-No sabía que el trabajo en las oficinas

fuese tan divertido. -La que es divertida es Emma.

-Sí, ya lo sé. Soy Gustavo, su marido.

-Encantado.

-El ingeniero agrónomo de la empresa.

-Sí, ya le vi el otro día. -Ah, sí.

Emma, si ha firmado el contrato hay que llevarlo a la gestoría

para que le den de alta. -Es verdad.

-Podemos ir mañana a ver las instalaciones y las bodegas.

-No te preocupes, te las voy a enseñar yo ahora.

-Bueno, hasta ahora. -Chao.

-Aunque seguro que no soy tan divertido como Emma.

Después de la zona de depósito está el laboratorio.

-¿También tendré que gestionar sus pedidos?

-De eso se encargan ellos, pero tú tienes que estar al tanto

de lo que piden y de lo que hacen. -Vale.

-Si ves algo raro, decírmelo.

A don Vicente, mi suegro, le gusta enterarse de todo

y soy yo el que se encarga de eso.

De eso y de cuidar que los problemas no lleguen

a mi mujer, sobre todo ahora, en su estado.

-Lo entiendo. -Eso espero porque no me gusta

tener que repetir las cosas. -Gustavo.

Perdón, ¿podemos hablar? -Claro.

Ya puedes irte, Manuel, mañana hablamos.

-No te preocupes, yo no tengo prisa, puedo esperar.

-Manuel, que te largues.

-Perdón.

-¿Qué tal? -Bien, bien, bien. ¿Y tú?

-También muy bien.

-¿Te puedo ayudar en algo? -Sí, supongo que sí.

-Pues tú dirás. -¿Sabías que mi padre

y Vicente Cortázar han estado hablando?

-No, no lo sabía. -Qué raro.

Según lo que le ha dicho Vicente Cortázar a mi padre,

yo te llamé y te dije que no quería el trabajo

de secretaria en la bodega.

-¿A sí? -¿Y sabes qué es lo más extraño?

-No. -Que yo no lo recuerdo.

-A lo mejor se ha equivocado, ya sabes

que a esas edades les empieza a fallar la maquinaria.

-Puede ser o puede que tú le hayas mentido.

-¿Por qué iba a hacer eso? -Mira...

-Gus.

¿Gus?

-Hola, Emma, ¿qué haces aquí? -¿Y Manuel?

-Le he dicho que se fuera, ya habíamos terminado

de ver esto y qué iba a hacer aquí el chico.

-¿Qué tal con él? -Bien, bien, fenomenal.

Me parece muy buen chico. -¿Sí?

-Sí. -Cómo me alegro.

¿Estás bien? -Sí, me ha dado un escalofrío,

creo que estoy pillando algo, ¿nos vamos?

-Espera que me voy a lavar las manos.

-Arriba mejor. -¿Por?

-Porque hace dos días que no funciona el agua.

-Pues vaya, en cuanto se incorpore Manuel le digo que llame

a alguien para que lo haga. -Pues sí, ya va siendo hora.

Ya lo llevo yo.

-Bueno, con esto ya hemos terminado.

Habrá que volver a colocarlo todo cuando termine la presentación.

-Por cierto, esas copas... ¿No habrás estado

bebiendo con otro, no? Qué tonto eres.

Serán de mi hermano que estuvo anoche con su chica.

-¿Pasa algo?

No, nada.

Venga, vamos a acabar de llevar esto.

María...

No puedes estar jugando con estas cosas, son de otra niña.

Ya sabes que no se deben coger las cosas de los demás.

-¿Qué hace? Lo que tú deberías,

vigila que tu hija no coja esto. -Sólo son juguetes.

Son recuerdos.

Aunque Claudia ya no esté, sus cosas siguen siendo suyas.

-¿Y qué busca con esto?

¿Asustar a la niña? ¿Hacer que le tenga miedo a usted,

a esta casa? No digas tonterías, Sara,

sé perfectamente lo que pretendes y olvídalo.

Tu hija nunca ocupará el lugar de Claudia.

-A lo mejor se equivoca

y al final va a tener que tratar a mi hija como lo que es,

una Cortázar. Ni tú ni tu hija...

Basta ya, los dos.

La niña está delante.

Se hace tarde para llegar a esa presentación.

Siento que hayas escuchado esta discusión,

pero esa mujer quiere trastocarlo todo

y hay cosas sagradas, como la memoria de tu hija.

Sé que lo has hecho por mí y te lo agradezco.

No tengo ningún problema con que María use la habitación

de Claudia. ¿Qué dices?

Es su habitación, son sus cosas. Y no las necesito para recordarla.

Sólo para entristecerme más.

Papá, yo ya he perdido una hija, no quiero que tú pierdas

a otro hijo.

¿A qué te refieres? Esto te va a enfrentar con Pablo.

Sara es su mujer y quiere a María como a su hija,

si le haces elegir se irá con ellas.

(SE RÍEN)

¡Dani! ¿Puedo hablar contigo un momento a solas?

-¿Me esperas un momento? -Claro.

-Vale, ya sé lo que me vas a decir...

¿Qué coño es esto?

-Yo qué sé. Me dijiste que estabas limpio.

-Y lo estoy, Lucía. ¿Entonces qué coño hacía esto

en la bodega al lado de las copas donde estuviste con tu chica?

-Lucía no tengo ni idea, tienes que creerme, eso no es mío.

Eso ya lo he oído muchas veces y siempre eran mentira.

-Pues resulta que ahora no lo es.

Joder, hay mucha gente que entra en la bodega.

Cualquiera pudo ponerlo ahí. ¿Quién?

Dime que no piensas en Raúl.

-Es el que menos interés tiene en que yo tenga voto en la bodega.

La bodega la dirijo yo y por ahora va a seguir siendo así.

Dani. -Eres un hijo de puta.

¡Dani, Dani! -¿Has sido tú?

-Eso Dani, que te vean todos.

-Eres un hijo de puta.

¿Sabes qué es lo más triste de todo? Que no te des cuenta.

-¿Qué haces, Sara?

-Lo siento, cariño, pero estoy harta.

Tu padre no tiene problemas en perdonar a una mujer

que ha intentado matarle sólo porque es la madre de su nieta,

pero a nosotras que o le hemos hecho nada, no para

de hacernos desplantes y ponernos la zancadilla.

Por Dios, pregúntale a Miguel cómo se ha puesto con María

porque tenía una muñeca de Claudia.

La niña ha acabado llorando y yo no aguanto más, en serio.

-Sara...

Tenemos que tener un poco más de paciencia.

-¿Más? -Sí. Sé que acabará queriéndoos

y aceptándoos en esta familia como uno más.

-Yo puedo aguantar y esperar, pero la niña no.

-Ya.

-Es muy pequeña, pero se da cuenta de todo

y está asustada, Pablo.

¿Te acuerdas de cómo te trataban a ti antes

de saber que eras un Cortázar?

-Sara, por favor. -¿Quieres que María

pase por lo mismo? -No.

-Entonces, deja que nos vayamos.

Cariño, por favor. -Sara, espera.

Volveré a hablar con mi padre.

-¿Para qué? -Para intentar solucionar esto.

Si no puedo... Si no puedo nos iremos los tres.

¿Llegamos muy pronto o muy tarde? Llegamos a la hora exacta.

¿No os han avisado? ¿De qué?

-No les avisé porque no hacía falta, ya lo saben,

sólo han venido a regodearse.

No sé de qué hablas, Julián. ¿Qué pasa, Sofía?

La editorial ha cancelado la publicación del libro.

¿Por qué?

-Alguien compró los derechos de edición por una gran suma

y ha decidido que el libro no se publique.

Así gana todas las batallas, ¿no? A golpe de talonario.

Siento mucho lo que ha pasado, Julián, pero seguramente su libro

ha molestado a alguien muy poderoso y ante eso,

lo mejor es retirarse a tiempo, es un consejo de amigo.

-Pues que ese alguien sepa que no conseguirá callarme.

Pues parece que por el momento lo está consiguiendo, ¿no?

-Ahora entiendo de quién aprendió su hijo.

Buenas tardes. Sofía.

¿De dónde has sacado el dinero? He vendido algunas botellas

de la colección.

¿Qué haces aquí, Miguel? Aunque parezca mentira

estaba invitado a la presentación del libro de Julián,

pero veo que se ha suspendido.

Y tú no tienes nada que ver en eso, ¿no?

Si tuviese algo que ver no habría venido, ¿no crees?

Mira, Miguel, conmigo no hace falta que guardes

la apariencia. Además, el libro de Julián lo dice todo.

Ese libro era un ataque personal de Julián hacia mi familia.

Si se publica nos haría mucho daño. ¿Porque lo que dice es falso?

Entonces, cualquier mal que os hagan será

que os lo habéis buscado.

Para odiar tanto a los Cortázar veo que los Reverte estáis

siguiendo los mismos pasos. Mi familia nunca ha hecho

las cosas como la tuya. Eso creía.

Desde que está mi hermano a habido muchos cambios,

habéis pasado de trabajar la tierra a mano a utilizar máquinas.

Sólo las usaremos para acelerar un poco la rotulación.

Mira, hace cinco años empecé así, haciendo pequeños cambios

para acelerar algunos trabajos

y al final terminé por mecanizarlo todo,

incluso la vendimia.

¿Has conseguido recordar todo eso de golpe?

No.

No, no lo he recordado, sólo he revisado mis proyectos

y todo lo que aquí veo

es igual a como empecé.

-No te preocupes, esto lo soluciono yo enseguida.

¿Papá? Es la segunda vez en este mes.

-Esto es porque no lo dejé bien la otra vez.

Mira.

Es la conexión del sistema eléctrico que a veces se afloja.

Ya, ¿y no sería mejor comprar otro coche?

-Este coche me ha dado servicio muchos años,

no lo voy a cambiar porque tenga un pequeño fallo.

¿Pequeño? -Sí, pequeño.

Anda, ponte al volante y dale al contacto cuando te diga.

Con el dinero que hemos sacado de las nuevas viñas te podrías

comprar otro coche más nuevo.

-Más nuevo sí, mejor lo dudo.

Mira las viñas.

La vieja es la mejor aunque sea la que más problemas da.

Por muchos beneficios que tenga, no voy cambiar de forma de pensar.

Anda, dale al contacto.

¿Ves? como nuevo.

Este coche es como yo, no se jubilará hasta que se muera.

-Cada paso que da Sara en esta casa, cada cosa que hace

para ser uno de nosotros, tú se lo cortas.

Es una cuestión de ajuste, ya se irá acostumbrando.

-No, no, papá, no.

Es una cuestión de respeto.

Sara y María son de esta familia, son mi esposa y mi hija.

Tú has reconocido a María, pero no es hija tuya.

-¿Igual que yo no lo era? Tú sí eras hijo mío.

-Pero durante años me hiciste creer que no lo era.

Y todo para esconder tus engaños y tus mentiras.

Ya os pedí perdón a tu madre y a Rosalía por lo que os hice.

-Ahora deberías tener más consideración con Sara.

Y la tengo, ¿o es que has olvidado todas sus mentiras?

La he reconocido como uno más entre nosotros.

-Ella no se siente así y María tampoco. Te guste o no

ahora es una de tus nietas y necesita sentirse querida

y aceptada en esta casa. Perdona, pero el resto

de esta conversación la debemos tener con María y con Sara.

Por favor, vamos a buscarlas.

¿Os parece bien así?

-Papá yo...

No puedo convertir esta habitación en un panteón.

Miguel me lo ha hecho ver y Emma también está de acuerdo.

De echo es ella quién la ha arreglado.

Queríamos daros la sorpresa y enseñárosla mañana,

pero tal y como están las cosas es mejor que sea ahora.

-Gracias.

Siento mucho lo que te dije. No, tienes razón.

Lo importante es que estéis a gusto en esta casa.

-Bueno...

Este es un buen comienzo, ¿no? -Claro que sí.

Gracias, Vicente.

Gracias, hasta luego.

-Hola. Hola, Raúl

-¿Ya has vendido el viejo todoterreno?

Qué va, le he cambiado el sistema eléctrico,

verás como ahora no falla. -¿Y el nuevo?

Es precioso y es muy buen coche, pero creo que es mejor

que lo devuelvas, Raúl. Mientras este aguante lo prefiero.

Además era de mi padre y le tengo mucho cariño.

-Si lo prefieres...

¿Qué pasa, Lucía?

Sé que has trabajado mucho en el proyecto de las viñas

de El Tuerto, pero... -Que no se va a hacer.

¿Y por qué?

Aunque es un proyecto muy interesante,

creo que no encaja mucho con nuestra bodega.

Nosotros somos una bodega muy tradicional y por mucho

que crezcamos creo que es el secreto de nuestro vino.

Así le gustaba hacerlo a mi padre y así lo seguiremos haciendo.

-Yo sólo intentaba ayudaros a mejorar el rendimiento.

Lo sé, cariño, lo sé.

Te lo agradezco, pero prefiero hacer las cosas a nuestro modo.

-No pasa nada, en serio. Gracias.

Sabía que lo entenderías. Me tengo que ir a la viña.

¿Te veo luego? -Claro.

Chao.

Usted dirá.

-Me han pasado el informe preliminar del perito

sobre su accidente.

¿Y qué?

-Que tal y como suponíamos, fue manipulado.

No fue un accidente.

Pero creo que hay algo que también puede que le sorprenda.

Es referente a las huellas encontradas.

¿Qué quiere decir? -Que sus intentos por hacerse

con el informe del perito han sido en vano, don Vicente.

¿Quién le ha dicho que quería hacerme con el informe?

-Las huellas no son de Paula.

¿Le sorprende? Creí que estaba seguro de su inocencia.

Y lo estoy.

¿De quién son las huellas entonces? -No lo sabemos, todavía.

Ya sabe usted que yo no soy partidaria de acusar a nadie

sin tener pruebas sólidas.

¿Va a ponerla en libertad? -Es lo que se hace

con los inocentes.

Buenos días.

-Hola, papá.

Hola.

-Ya está lista la comida, venga.

Yo mismo me encargaré de averiguar quién más

quería verme muerto. -Supongo que no querrás

que Dani se entere de qué nos conocemos.

-Eres un hijo de puta. Es la mujer de mi recuerdo.

Ahora que la tiene no será tan difícil averiguar quién es.

Quiero que quede claro que de mis nietos

el único heredero será el hijo de Emma.

-¿Lo has notado? -Sí, qué gracias.

-Espera. -¿Creías que sólo por pagar

la pensión iba a caer rendida a tus pies?

-Estás poniendo en peligro la vida de mi hijo y molestando

a mi mujer y no me gusta ninguna de las dos cosas.

Sé que habéis tenido problemas por culpa de Julián.

¿Por qué ese hombre quiere hundirnos?

-Lo que necesito es tener otro hijo nuestro.

-Es una locura, nos puede ver alguien.

Es evidente que le trajo a Lasiesta.

¿O me quieres decir algo de Julián?

-Han llamado del Consejo Regulador. ¿Y qué han dicho?

-Que no van a venir. Vas a hablar con ella

para que nos hagan la inspección.

-No va a conseguirlo. ¿El qué?

-Ni alejarme de Sofía, ni echarme de Lasiesta,

ni impedir que hunda a su familia como hizo con la mía.

-Espero tu llamada o a tu mujer recibe la mía.

Teléfono. -Espera.

Teléfono. ¿Sí?

Gran Reserva - T2 - Capítulo 15

31 mar 2011

Miguel decide lavar la cara de las Bodegas Cortázar y reconvertirlas en un negocio tradicional, con el objetivo de recuperar la preciada Denominación de Origen.

Mientras, el mayor enemigo de los Cortázar inicia una estrecha relación con la familia Reverte, en cuyas bodegas se está librando una batalla por el control de la empresa entre Raúl y Daniel.

Tras sufrir un accidente de tráfico, Don Vicente, al ver que su vida corre peligro, decide mantener cerca a sus amigos, pero más aún a sus enemigos.

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  1. Peli

    Hombres de mano en bolsillo.

    18 abr 2011
  2. Tosca

    Series como esta demuestran que se puede crear un buen producto de entretenimiento invirtiendo localmente. Gracias RTVE por devolver a la pantalla a actores de la talla de Gutierrez- Cava. Gracias tambien a RTVE por crear esta pagina web, los que vivimos en el extranjero no lo teniamos facil para poder seguir vinculados a lo que pasa en el pais.

    15 abr 2011
  3. Esco

    Prabais a abri la pagina con Mozilla?

    07 abr 2011
  4. VanessaLolo

    POR QUE NO SE PUEDE VER NINGUN CAPITULO. SALE UNA ADVERTENCIA DE, Lo sentimos este video ya no esta disponible, le sugerimos las siguientes opciones, y vas a las opciones y te pasa lo mismo.

    07 abr 2011
  5. clau

    Hola , vivo en francia , hasta el capitulo 14 no tuve nunca ningun problema , pero no puedo ver el capitulo 15 ayudenmeeeeeeeeeeeee!!!!! gracias por adelantado Clau

    06 abr 2011
  6. grace martinez

    Disculpen que mi mensaje anterior esta incompleto. Yo podria llamar pero no se como obtener el numero telefonico de rtve.es. No resido en Espana sino en America del Sur. Gracias nuevamente.

    05 abr 2011
  7. grace martinez

    Solo puedo ver las series en internet. Si alguien tiene acceso telefonico con rtve.es, quizas esa seria una ayuda para entender. En mi caso, no puedo ver ningun video, ni series, ni noticias. gracias

    05 abr 2011
  8. Jgonzalez

    Hola amigos, intento acceder a la visualización del capítulo 15 y inmediatamente aparece un mensaje de que el vídeo ya no está disponible. ¿Podríais solucionarlo para antes del jueves?!!! mil gracias. La página web es excelente, lástima de que últimamente tenéis muchos problemas con los enlaces a los contenidos, espero que pronto tengáis solucionado este problema técnico. Saludos.

    04 abr 2011
  9. CarmenRebeca

    Ok, desde que cambiaron el diseno de la web, no he logrado ver de ninguna manera la serie.

    04 abr 2011
  10. lalola

    Por favor revisen el sonido del capitulo 15 no se escucha bien, y los que seguimos la serie por internet no podemos ver este capitulo. gracias

    03 abr 2011