www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5575301
Para todos los públicos El paisano - Mojácar - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

"Hola.

Soy Jorge Cadaval y mi pasión es conocer a personas.

Por eso, emprendo esta nueva aventura,

con mucha ilusión, para descubrir las historias

que se esconden en los pueblos de este país

y poderlas compartir con todo el mundo.

Así que hago la maleta, cojo el micro...

porque, a partir de ahora, voy a ser tu paisano".

(Continúa la música)

"Hoy mi destino es Mojacar,

uno de los pueblos blancos de la costa almeriense.

Allí viven 1500 paisanos y con ellos me pasaré 48 horas."

(Continúa la música)

Estamos en plena Sierra de Cabrera, Almería.

Lo que veis ahí detrás, azul maravilloso,

es el mar Mediterráneo.

Ahí abajo: Mojácar playa.

Y, mira, vente conmigo, por favor.

Y aquí: Mojácar.

(Música)

Buenas noches a todos

y por supuesto, buenas noches a la gente de Mojácar.

Tendría que decirlos que normalmente esto lo hago subido en un escenario,

lo del monólogo, pero esta vez no va a poder ser. ¿Y por qué no?

Porque vivimos una situación con este tema del coronavirus

que tiene a todo el mundo ahora mismo en casita, recogidos.

Así que hoy me dispongo a contaros todo lo que viví en Mojácar

desde aquí, desde el sofá de mi casa.

(Música)

Hola. Buenos días. Hola, buenos días.

Soy Jorge. Hola, Jorge.

¿Y tú cómo te llamas? Yo soy María.

María, qué tienda más bonita, ¿no? Muchas gracias.

Y aquí, en el corazón de Mojácar. Efectivamente.

¿Qué es lo que más se vende aquí? Cuéntame.

Aquí lo que más se vende es el indalo.

¿Y eso...? Es este símbolo.

Es el símbolo de Almería,

un símbolo protector, de la buena suerte.

¿Por qué esa cosa de la buena suerte del indalo?

Porque aquí siempre la tradición ha sido pintarlo.

La gente antiguamente lo encalaba en las paredes. En las casas.

¿Y cómo sabéis que es buena suerte? Porque si fuese malo no duraba nada.

Lo malo dura muy poco. Y lo bueno toda la vida.

Veo que tú tienes mucho arraigo, te veo indalos por todas partes.

Yo el indalo lo llevo en todas partes, mira.

En el cuello... En el cuello, en pendientes,

en pulseras, platos, en forja, en bronce,

en el coche llevo también mi pegatina,

hasta en el monedero llevo también indalo,

en el llavero, el cuelga bolsos... Mira, el cuelga bolsos.

Cuando vas a la compra al súper,

al carro le tienes que meter el indalo.

Otro indalo aquí... Otro indalo.

¡Ay, ay, ay, María!

¡La de indalos que lleva María por todas partes!

En el cuello, en los pendientes, en la pulsera,

en las llaves del coche, en el monedero...

Vamos, que le dan la vuelta a María

¡y caen indalos para poner un mercadillo!

Una cosa: ¿no te faltará a ti un indalo tatuado?

Pues... Eso no lo llevo. No, tatuado no lo llevo,

pero se lo he visto a gente, ¿eh? ¿Tienes algún tatuaje?

Sí. ¿Y qué es lo que te tatuaste?

Un pollito.

Pero... ¿un pollito chico o un pollito grande?

Chico. ¿Pequeñito?

¿De los amarillitos de toda la vida? Sí.

¿Y por qué te vino esa cosa de tatuarte un pollito chico?

Pues fuimos una amiga y yo a la esteticién

y nos dijo "mira, no os puedo atender porque estoy ocupada,

pero mi marido, si queréis, os hace un tatuaje

porque él ahora es tatuador". Y dijimos: "Ah, pues venga".

Mi amiga se tatuó un osito y yo un pollito.

¿Y por qué se tatuó un osito?

Porque solo sabía tatuar ositos y pollitos.

Estaba verdecito, solo tatuaba dos cosas.

¿Y dónde está ese tatuaje? ¿Es un sitio muy privado?

Muy privado. Privadísimo. ¿Sí? ¿A dónde?

¡Ah! ¡Eso te lo dejo en tu imaginación.

¡Al oído! ¡Venga! No.

(SUSURRA) En la parte trasera...

¿Ahí? Ahí.

¿Pero ahí? ¿De verdad?

¿Y tu amiga también? También.

¿Estará por aquí? ¿Por aquí? ¿Por aquí? O estará...

Pues nada. No digo nada más.

María, no te preocupes que es un secreto, que es para ti y para mí.

Un beso, María. Un placer conocerte.

Me lo he pasado en grande contigo.

(Música)

"De Mojácar ya conozco el secreto de María

y estoy seguro que los indalos que veo por todos lados,

me traerán tanta buena suerte que voy a desvelar cualquier misterio

que se oculte en estas preciosas calles blancas."

Buenos días. ¡Hola, buenos días!

Perdonad que os interrumpa, porque os veo muy ocupadas.

Qué sorpresa. Soy Jorge. ¿Cómo os llamáis?

-Antonia Flores. -Isabel Fernández.

-Antonia Morales. Contadme, ¿qué hacéis en la fuente?

Mira, yo me casé con 17 años

y como yo donde vivía no tenía agua corriente,

pues mi marido me traía con mis dos hijos a la fuente

a lavar por las noches... ¿Aquí lavabais?

-Aquí lavábamos. -Aquí, mira.

-Aquí nos metíamos. -Sí, aquí. Sin botas, ¿eh?

-Esto estaba lleno de gente hasta allí abajo.

-Como antes no teníamos... Los hombres no tenían nada

para ver a las mujeres porque íbamos muy tapadas,

se ponían allí todos los jóvenes... -¿Y sabes lo que hacían?

-Mira, para ver las piernecicas. ¿Desde allí arriba?

-A ver si nos veían las... -Pero que no era eso, Antonia.

Era para vernos las piernas. -Y las tetas, y las tetas también.

-Pero si el pecho no lo enseñábamos. Estamos muy tapadas.

¡Oh! Uno se ponía en la grada de la fuente...

Venían los chicos a mirar, a ver si veían piernas

y un poquito de... tetis.

Lo que no venían se lo imaginaban.

Como vosotros ya os imaginaréis, dónde tiene el tatuaje María.

¿Cuál es la fiesta de Mojácar que más os gusta?

-Hombre, están los Moros y Cristianos que es muy famosa.

Pero en aquella época, que nosotros éramos jóvenes,

era la fiesta del día 28, San Agustín.

¿Quieres que yo me ponga el traje de mojaquera?

A mí me encantaría. -Mira, ve y vístete.

-Me voy a mi casa un momento. -Y vuelve en 5 minutos.

Venga, aquí te esperamos, Antonia. -Corre, mojaquera.

-Toma. Dámelo. Me lo pongo mientras viene.

Di que sí. Ya no se lo des. ¡Oh, mira! ¡Pero bueno!

Antonia, date la vuelta, que yo te vea.

-Mira, Jorge, mira qué guapa. Me encanta tu traje de mojaquera.

A mí me parece una cosa bonita no perder las tradiciones de cada uno.

¡Qué vestido más bonito!

Con su falda, su delantal, el pañuelo... y encima, el cántaro.

Antonia, te digo una cosa, ¿eh? Parecías una pintura de Goya.

Qué guapa estabas.

Bueno..., y ahora, con el cántaro, ¿qué pasa? Contadme.

-La que mejor llevaba el canto en Mojácar, una de las mejores,

porque lo llevan ellas, ella también lo lleva,

pero es María Morales. Aquí le decimos La Morala.

La Morala... Que vive detrás de la iglesia.

Entonces, tendríamos que ir a ver a La Morala, ¿no?

Seguramente. Me voy a buscar a La Morala.

-¡Muchas gracias! ¡Adiós! Adiós. Adiós.

(Música)

Mirad, qué estrechita.

Qué maravilla. No puedo ni abrir los brazos.

Es que aquí, en Mojácar, como hemos sido...

Bueno, somos todavía árabes, nos dejaban las calles estrechitas

para que hubiera más tiempo de sombra que de sol.

Que tengamos este fresquito que hace en estas calles,

que da la gloria. Qué inteligente, ¿eh? Bien pensado.

¡Morala! ¡Voy!

Estoy buscando a La Morala. Servidora.

Morala, véngase usted para acá. Con todo el cariño del mundo.

Me han dicho que tú llevas el cántaro como nadie en Mojácar.

Lo llevaba antes. Le voy a enseñar una foto.

¡No me digas! ¡Tráeme esa foto pa'ca!

De los Moros y Cristianos,

que solemos ir de la plaza hasta la fuente bailando.

Una sobrina y yo. ¡Atención a la foto que tengo, eh!

¿Tú me enseñarías a mí, por favor, cómo se pone eso en la cabeza?

Vamos a probar. Lo cojo yo. Vente pa'ca.

A ver...

Esto pesa, ¿eh? Yo no sé, pero... esto pesa tela, ¿eh?

Vamos a ver.

Antes pesaba más, lo que pasa es que yo ya apoyar no puedo.

A ver. Tú te pones eso ahí.

Y ahora te ayudo yo un poquito, dime tú cómo...

Y así ibas tú una y otra vez. 50 veces al día.

50 veces al día bajabas hasta abajo. Y subía.

Y subías llena de agua. Sí. Lleno de agua.

A ver si se me queda... A ver. ¿Cómo lo ves tú?

Que se quede una... A ver...

Y que se quede la otra. Vale.

¡Anda!

Bueno, María, qué maravilla.

María, eso es una maravilla.

Flipé con María, te lo prometo, porque de jovencita muy bien,

pero con la edad que tiene ahora María,

cómo se enrolló la toallita aquí arriba

y cómo se aguantó eso, que estuvo todo el tiempo

con el cuello haciendo así para que el jarrón no se cayera.

Tú sí que eres un espectáculo en sí, Morala.

Ni el Circo del Sol hace ese espectáculo, te lo digo yo.

Y te voy a decir una cosa, ¿eh?:

Desde aquí un 10 a todas las mujeres de Mojácar

por cómo habéis sacado a vuestras familias adelante.

Y también muchas gracias a los fontaneros que han hecho

que el agua llegue arriba del pueblo.

Menudo peso le habéis quitado de encima.

(Música)

Y salgo por las calles de Mojácar andando

y al ladito de la iglesia me encuentro con Carlos o Charlie...

Todavía no lo tengo yo muy claro.

Hola, buenas. Hola, buenas tardes.

¿Qué tal? Soy Jorge. Qué sorpresa. Yo Carlos o Charlie.

La gente aquí me conoce como Charlie. Y eso de Carlos o Charlie...

¿De dónde eres tú? Yo nací en Gibraltar.

Entonces soy británico, tengo pasaporte británico,

pero yo me siento andaluz, me siento mojaquero.

He vivido aquí muchos años y comparto con esta...

¿Cuánto tiempo llevas viviendo en Mojácar?

32 años. ¿Y cómo te dio por venirte aquí?

Bueno, pues yo estaba casado con una inglesa.

La traje aquí y luego aquí la cosa pasó y me divorcié.

¿Tuviste hijos con ella? Sí, dos hijas.

Que viven en Inglaterra. ¿Te has vuelto a casar o estás...?

Dos veces más. ¿Cómo? Explícame esto...

Mi amigo me dice "Pero, Carlos, después..."

El segundo divorcio me costó y cuando me caso por tercera vez

mis amigos me dicen: "Pero, Charlie, Carlos, ¿qué te pasa...?"

Y digo: Es que me gusta la tarta nupcial.

¿Qué tiene que tener alguien para que te enamores?

¿Cuál es lo que tú buscas para enamorarte de alguien?

Es difícil decir una... ¿En qué te fijas?

En los ojos. La vista...

La mirada. Y luego bajo un poquito la vista...

Sí.

Si te gusta por dónde va el ascensor...

Que resulta que este señor se ha casado tres veces.

¡Tres veces se ha casado este hombre!

No para, ¿eh? Charlie cuando ve a una señora la mira de arriba bajo

y le hace una radiografía de cuerpo entero.

Charlie pasó de ser Richard Gere a ser Benny Hill en la misma frase.

Las mujeres están aquí, en este mundo,

para que los hombre las amen, es como el vino.

Una mujer es como el vino: con el edad es mejor.

¿Con la edad es mejor? Sí.

Bueno...

Que mi mujer Francisca tiene 22 años menos que yo.

¿22 años menos que tú? Sí.

Y luego, para rematarlo me dice: "La mujer es como el vino".

Charlie, primero te buscabas las mujeres mayores,

pero claro, con lo de la edad empieza a mirar para abajo

y ahora se ha buscado una con 22 años más joven que él.

Vamos, se ha pasado del vino al mosto.

De todos los amores de Charlie hay uno que comparto con él al 100 %

y es el amor por Mojácar.

(Música)

"Sabía que aquí me encontraría turistas,

pero lo que no me esperaba es que lo de Charlie fuera un cambio

y los británicos se sintieran mojaqueros.

De hecho, sospecho que aquí todo el que viene

acaba enamorado de estas calles.

Lo de casarse tres veces ya es harina de otro costal."

(Música)

Y andando llego a lo alto de la plaza de Mojácar

y qué paz, qué tranquilidad.

Y en ese ambiente idílico veo a un hombre leyendo un libro.

Buenas tardes. Hola.

Me llamo Jorge. ¿Y tú? Eliseo.

Eliseo, siéntate, hombre, que estabas ahí muy a gusto leyendo.

Ea. Muchas gracias. No, no... Te he visto...

Me ha sorprendido verte desde allí lo a gusto que te he visto.

La verdad es que se está a gusto. ¿A qué te dedicas tú?

Soy profesor de secundaria en el instituto de Mojácar.

¿Son revoltosos los chavales? Son y tienen que ser revoltosos.

Lo que pasa es que a veces uno

se siente un poquito domador de mascotas,

con todo el cariño que tengo yo hacia las mascotas.

¿Hacen caso?

Hacen caso a lo que les da la gana, como toda la vida.

Pero como hacíamos nosotros caso a lo que nos daba la gana...

Completamente de acuerdo. A lo que les interesa,

lo que les inquieta... Es fácil señalarles a ellos.

Siempre a los jóvenes. ¿Por qué?

Porque creo que es algo que se ha hecho siempre.

Yo cuando era pequeño lo recuerdo perfectamente.

Mis padres me decía que estaba todo el día viendo la tele.

Hoy en día decimos que están todo el día pegados al móvil.

Cuando mi padre también estaba pegado a la tele

y hoy los padres están más pegaos al móvil que los chavales.

Antes no había tarifa plana y eso recortaba un poco a la gente.

Que tu madre te decía: "¡cuelga ya!" cuando hablabas con tu novia...

Y decía "Quillo, que llevas media hora".

Eliseo, profesor de secundaria o mejor dicho: el domador de mascotas.

Los chavales..., de verdad, les dicen que no lo hagan y lo hacen.

Algo así pensaron los padres de María con el tatuaje.

Una cosa: ¿soltero o casado? Pues... estoy...

Emocionalmente casado.

La conocí aquí en Mojácar aunque ella no es de aquí.

Se llama Virginia. Es de Úbeda aunque vive en Madrid.

¿Cómo surgió el amor? En un sitio muy especial para mí.

Un chiringuito de la playa, el Hola Ola.

Nos conocimos, tomamos una cerveza y entonces ella quería irse,

continuar con otra copilla por ahí. ¿Qué pasó?

Que nos fuimos, tomamos algo, y nos fuimos caminando hacia casa

y de camino, en la puerta del Hola Ola

que está en la playa, se nos cruzó un jabalí.

¿Un jabalí? Te lo juro por mi estampa.

¿Y qué hace un jabalí por ahí? Habría bajado a darse un baño.

Yo salí corriendo detrás del jabalí y empecé a llamarle Larry,

gritarle: "¡Larry, Larry!" ¡Larry!

¡Hay que ver! Gritando como un poseso, te lo digo, ¿eh?

Qué noche más romántica es esa, ¿eh?

¡Claro, como es domador de mascotas el muchacho...!

Pues le sale de formación profesional.

Larry... Sí, yo qué se.

¿Y ella qué decía? ¿Ella?

¿Qué te dijo cuando te vio gritando Larry a un jabalí?

No me acuerdo.

Seguimos paseando los dos... Y llegamos a la puerta de su casa.

No te encontraste nada más en ese paso, ¿no?

No, en ese trayecto no encontré nada más.

¿Hubo algún besito de amor antes de irse?

Hombre, y antes también. ¿Planes de futuro con Virginia?

Vivir juntos. En el plazo de tiempo más corto posible.

¿Se viene ella para acá? Sí.

En cuanto pueda se viene.

Si la tuvieras aquí delante, ¿qué le dirías?

Le diría que aunque me hubiera gustado conocerla antes,

no me importa haberla conocido cuando la he conocido

porque era el momento de conocerla y que el tiempo es algo relativo.

Que el tiempo no importa y que estos meses para mí

son media vida y la otra media vida quiero compartirla con ella.

Qué declaración de amor, por favor. Qué palabras más bonitas, Eliseo.

Espero y deseo que este amor sea para el resto de la vida.

(Música)

"Nunca sabes cuándo la vida te mandará una señal

o si sabrás interpretar lo que te quiere decir.

Ahora sé, por ejemplo, que un jabalí es indicio de amor verdadero

y entonces que se me cruce un gato, ¿qué indica?

Será que a mí Mojácar también me quiere acoger

y por eso me ronronea con su afecto."

(Música)

Buenas... Hola. Buenas tardes.

¿Qué tal? Mira, yo quería una manzanilla y un poleo, junto.

Todo junto en un vaso. Por favor.

Ahora mismo. De nada. Muchas gracias.

Hola. Soy Jorge. Hola, buenas tardes.

¿Y usted cómo se llama? José María Montoya.

¿Te importa que me siente contigo? No, faltaría más.

Mira, me voy a poner aquí. Me has dicho tu nombre...

José María Montoya. Sí, pero ¿tienes algún apodo aquí?

Apodo, sí: Churrío. ¿Y por qué viene lo de Churrío?

Pues la verdad que no lo sé. Sencillamente, no lo sé.

Hay apodos que sí sé. Muchos. Por ejemplo: La Canina.

Porque pasaba hambre de niño y le dijeron La Canina.

La Claveta, La Cachocha... ¿La Cachocha? ¿Qué es?

Una bruja. En Mojácar había cierta bruja que daba cosas malas

para que los hombres se volviesen locos por las mujeres.

Entonces La Cachocha con unos polvos famosos llamados "pichiriche"

curaba el mal de amores.

¿Unos polvos? Pichiriche.

Los polvos Pichiriche,

que los tiraba La Cachocha para enamorar al personal.

Ahora que pienso...

¿Eliseo se ha enamorado de verdad o serán los polvos?

Este libro que tengo aquí precisamente...

Hay más de 600 apodos. Esto que tú me estás explicando,

desde los ungüentos que hacía la bruja..., ¿lo tienes aquí?

Todo está metido en el libro. Todo.

En este libro ¿salen todos los mojaqueros ilustres?

Hay más de 200 fotografías aquí.

¿Cuántos personajes ilustres ha habido aquí en Mojácar?

Bueno, por ejemplo, el supuesto padre de Walt Disney.

¿Cómo que el supuesto padre? Sería el padre...

No, no. Te voy a empezar a contar la historia de Walt Disney.

Una chica en Mojácar, Isabel Zamora, se mete a trabajar en la casa

de los Carrillo, una de las familias más influyentes de Mojácar.

Ginés Carrillo, el supuesto padre,

estaba estudiando Medicina en Granada con 20 años,

y la deja embarazada.

Walt Disney nació en 1901 y este hombre nació en 1881,

con 20 años imagínate si puede ser su padre...

Con 20 años será padre... Además los rasgos son latinos.

Los rasgos de Walt Disney son latinos.

Walt Disney no era de Chicago. Digo: "¿Ah, no?"

Dice: "No, no. Era mojaquero".

Es que si miras bien la cara de Mickey Mouse, Pluto,

el Pato Donald, Goofy..., tienen cara de mojaqueros.

Si es que eso lo veo yo. ¿O serán los polvos Pichiriche esos?

José Guirao Zamora era el nombre de este muchacho.

Después sería Walt Disney. ¿Cómo aparece este señor en EE. UU?

Pues la madre se fue allí

y se lo llevó a unos granjeros... Los Disney.

¿Se va a vivir a la granja de los Disney?

Fue allí y lo da en adopción a estos señores, los Disney

y ahí empieza la vida de Walt Disney. Ahí, con los granjeros.

Por eso el amor de Walt Disney por los animales.

Siempre dibujando animales...

Entonces esta noticia se trasmite por todas partes.

Se corre la voz.

Y entonces viene un periodista de Madrid, Manuel Alcaraz, en 1940,

de la revista cinematográfica Primer Plano

y pregunta por don Ginés Carrillo y por el cura de Mojácar.

Pero entonces se lleva un chasco porque le dicen

que la partida de nacimiento de José Guirao había desaparecido.

Al poco tiempo, a los meses, se presentan aquí tres señores

que parecían tres cuervos, enlutados, del FBI.

Y se encuentran con la misma respuesta: ha desaparecido.

Y se van. Que no se sabe nada de él.

Porque no se ha hecho la prueba del ADN.

No se ha hecho ni la hacen los nietos ahora tampoco.

Entonces es como un puzle que van encajando las piezas

y eso es, y no hay más.

Para los mojaqueros Walt Disney es paisano nuestro. Y punto.

Si a alguien no le gusta Mojácar o está ciego

o carece del sentido del gusto.

Si Walt Disney no es de Mojácar, él se lo pierde.

(BSO: El Libro de la Selva)

"Creo que Mojácar a principios del siglo XX

ya era un pueblo de película,

y eso inspiró a la joven que cuando llegó a Chicago

convirtió los polvos Pichiriche de la bruja Cachocha

en el Bibidi Babidi Bú del Hada Madrina.

De mi primer día en Mojácar ya me ha quedado claro

que nadie que haya nacido en este rincón del mundo

puede eludir sentirse mojaquero por los cuatro costado."

Vente, vente.

Y al anochecer, veo un coche aparcado en la placita

y veo un hombre dentro hablando solo y me digo:

Voy a ver qué le pasa a este hombre. ¿Qué tal? ¿Cómo estamos?

Soy Jorge. Encantado. Yo soy Ginés.

¿Qué tal estás? Muy bien, muy bien.

Aquí estamos hablando un ratillo con los amigos.

¿Qué es eso de hablar un ratillo?

Es la emisora que tenemos aquí. Tenemos una serie de emisoras

y hablamos con los amigos por aquí un poquillo.

¿Pero qué tipo de radio es?

Esto se llama el mundo de la radioafición.

Mundo de radioafición. Sí.

¿Quién está hablando ahora?

Ahora mismo ha salido otro compañero de Purchena, cerca de aquí.

¿Qué les dices? Pues hablamos con estos indicativos.

¿Cómo indicativos? ¿Cuál es tu indicativo?

Mi indicativo es: ECO-ALFA-SIETE-BRAVO-RADIO-QUEVE.

ECO-ALFA-SIETE-BRAVO..., ¿qué más? BRAVO-ROMEO-QUEVE.

Pero vamos a hacer una cosa, Jorge. Dime.

Si quieres, vamos a ir a mi casa, y ahí va a estar mejor.

Te voy a explicar todo bien. Ea, pues venga, me voy contigo.

¡Y caí en la trampa! Me invitó a su casa y le digo:

"Ea, pues venga, vámonos". Y la verdad que yo no tenía ni idea,

os lo prometo, de dónde me estaba metiendo.

Vamos a ir al cuarto de la radio. ¿El cuarto de la radio? ¿Cuál es?

Es pequeñillo, pero bueno... ¿Pequeñillo?

¡Mira lo que tiene aquí! Atención al cuarto de radio.

¡Ay, Dios mío! El cuarto de Ginés, qué locura.

Estos son amplificadores. Este lo mismo.

Estos son emisoras. Y esto también. Y tengo un montón de walkie-talkie.

Pero esos son muy antiguos, ¿eh?

El cuarto de Ginés es una locura.

Hay más radios y más walkie-talkie

que en una central de la Guardia Civil.

Por ahí podéis ayudar a mucha gente. Mucha gente, mucha gente.

Nosotros cuando todo falla, cuando los móviles fallan,

nosotros nos autoabastecemos. ¿Podemos hablar con EE. UU.?

Ahora mismo no creo que esté la propagación abierta.

Vamos a intentarlo.

Vamos a intentar hablar con EE. UU.

Pero no creo que esté abierta la propagación.

Estos se llaman las bandas de HF.

Ahora mismo yo creo que la propagación no va a estar buena.

Está buscando pero no va a estar buena...

Vamos a ir a otra banda. Estas son bandas de 80 metros.

Y la propagación, la capa de la atmósfera, no está abierta.

Entonces, no podremos llegar tan lejos, ¿sabes?

La capa de la atmósfera no está abierta, me dice...

Y yo me quedé como en silencio.

Claro, qué mala suerte que la capa de la atmósfera no esté abierta.

El día que voy yo a tu casa está cerrada.

¿Qué tiene que ver la capa de la atmósfera

con que tú puedas hablar con una persona u otra?

¡Cómo te lo explico yo...! Es que son palabras más técnicas.

Yo tengo dipolos... Se llaman así. ¿Dipolos?

En medio lleva un balum y un cable de 1,5

y ahí hay un cable coaxial, baja del balum al equipo

y ahí es donde pones tú pones el dipolo en forma vertical

y retransmites por esa antena que has hecho.

Dipolos caseros, un árbol, el cable, un medio, otro cable coaxial...,

yo creo que me la estabas metiendo, Ginés, porque como no entendía nada.

Personalmente, me cuesta entenderte un poquito.

Un poco, la verdad es que es muy difícil si no estás medido

dentro del tema... Te lo digo porque...

(Timbre)

Han llamado a la puerta... Sí.

¿Quieres abrir? Sí, será mi mujer.

Pues ve a abrir, por favor, no la vamos a tener aquí, claro.

Hola. -Se llama Isabel.

Hola, Isabel. ¿Se lleva bien eso de tener a alguien

con el walkie-talkie todo el día en la mano?

Fatal, si ya le he dicho que va a ser nuestra separación.

Es que en el coche no hablamos, él habla con sus amigos.

En verano si vamos a la playa, lleva el walkie,

una antena de 1,5 m y todo el mundo mirándonos.

Una vergüenza. Si estamos en la casa, él hablando aquí...

Yo lo llevo muy muy mal.

Muchos gritos, porque se pone a pegar voces por la noche.

"¡Breico, breico!" Y yo que no escucho la película.

Le voy a meter una patada al walkie que va a salir... ¡vamos!

Oye, Isabel, qué bien llevas lo de la radioafición.

Qué contenta estás cuando vas a la playa

y Ginés va cargado con esa antena que parece una caña de pescar, ¿eh?

¡Alfa, bravo, tango! Aquí el solecito perfecto.

Hay muchas mojaqueras y muchos monumentos andando por la playa.

Y por otro radioaficionado suena Isabel diciendo:

"Alfa, ocho, tango, los papeles del divorcio ya los tengo preparados.

Que lo sepas tú. Bravo, cambio y corto."

Sinceramente, os digo una cosa:

espero que Ginés tenga muchos días de atmósferas abiertas. Me alegraré.

Y por Isabel, lo sentiré mucho.

(Música)

"Sale el sol que le da a Mojácar su carácter y su luz.

Las calles aquí huelen a romero, a tomillo, a mar.

Hoy quiero conocer la playa, pero antes me apetece aprovechar

el fresquito de la mañana para pasear un poco más

por estas calles de ensueño".

Hola. Buenos días. ¿Está usted regando, no?

Regando las plantas, que están un poco secas.

Ea. ¿Cómo se llama usted? María.

María, soy Jorge. Encantado. Y yo de conocerte a ti.

¿Tú has nacido aquí, en Mojácar? En esa casa.

¿En el número 2? El que tiene 200 años.

¿200 años tiene la casa? Sí.

¿Qué haces tú normalmente en Mojácar?

Yo cuidar de mis plantas. Lo primero. ¿Todo esto lo cuidas tú?

Lo cuido yo porque lo he puesto yo. Creo que te hace falta,

que estoy mirando por todos lados, y no veo ningún helecho.

¿Te gustan los helechos? Pues la verdad es que...

Si es que yo no he tenido..., he ido a los viveros

y la planta que me ha gustado la he cogido.

Esa, que tiene falta de abono, la vi, me gustó

y no sé ni cómo se llama. Eso es un arbusto precioso además.

Esa de ahí tampoco sé cómo se llama.

María no tiene ni idea ni se sabe el nombre de la planta

y además le da igual. Eso no es un geranio, esta.

Tampoco sé cómo se llama. Dime, ¿sabes cómo se llama?

No lo sé, pero me la regaló mi hijo y no lo sé.

María va al vivero y dice: "Esa me gusta, esa también...

La de ahí abajo también la quiero." "Señora, eso es un cardo".

"Me da igual el nombre, como si se llama Churrío".

¿Cómo ha cambiado en todo estos años Mojácar?

Muchísimo. Mucho, mucho. Mucho.

Porque Mojácar de estar derruida totalmente

se ha levantado con el turismo, sobre todo ingleses.

Ingleses... Y siguen viniendo.

Y comprando las casa viejas y arreglándolas.

Las casas ¿las han cambiado mucho la gente que ha venido?

Pues sí. Hay casas que ha cambiado que no me gusta que lo hayan hecho.

Aquí ventanas mallorquinas como que no.

No pegan, ¿no? No.

He visto una que han hecho al lado del Mercadona o de frente,

que digo... ¡vaya casa fea! ¿Cómo ves esa casa?

Feísima. No me gusta. Me gustan las casa como son en Mojácar.

Encaladas en blanco. Encaladas en blanco.

Aunque las palomas me las llenen de cagadas.

De mierda. Porque ahora hay más palomas que antes.

Sí.

¡Que por muchos años, María, pueda regar su pasión!

Y además una cosa que le voy a decir:

para que Mojácar siga siendo todavía mejor.

(Música)

Mojácar pueblo es precioso, maravillo,

pero me voy a Mojácar playa a ver si me encuentro algún paisano

porque Mojácar tiene una costa de rechupete.

(Música)

Hola. Soy Jorge. Hola. Soy Unna.

Hola. Te voy a dar un besito. Buenos días.

¿Qué tal? ¿Qué haces aquí? Estoy andando.

Normalmente voy a la piscina cada mañana, pero como no puedo ahora...

Porque te has partido un hueso. Sí.

Se nota porque tienes una escayola, ¿eh?

Sí, claro que sí. Qué buen...

Tú no eres autóctona de Mojácar... No. No exactamente. Adoptiva.

¿De dónde eres tú? De República de Irlanda.

¿Cómo te acostumbras a vivir aquí?

Porque esto es completamente distinto a Irlanda.

No fue difícil. No. Idioma distinto...

Sí, distinto. Eso fue... Un trabajo.

¿Qué es lo que más trabajo te ha costado del idioma?

Acostumbrarme a los sonidos primero.

Escuchar la radio y entender las palabras,

no solamente el sonido, sino las palabras.

Palabras que tú recuerdas, que a lo mejor eran difíciles...

La primera "coño". La gente hablando a chicas, a los niños diciendo "coño"

porque en inglés no se puede pensar esta palabra.

¡Coño! Es la primera palabra que aprendió.

Se ve que la usamos mucho.

Bueno..., pues no sé quién coño le ha dicho esto, pero no es verdad.

Otra palabra con la que tengas la misma sensación que con "coño".

Casi nada. Casi nada. "Joder". Mi hijo dice eso todo el día.

Joder...

Yo no sabía su significado.

¿Y cuando tú te enteras del significado qué piensas?

¡Ay, joder!

Cuidado con lo que enseñamos, que una se pasó unos días en Mojácar

que solo sabía decir en español "coño" y "joder".

Otra palabra que tú dijeras "esta para mí la peor".

Nunca entiendo por qué "cabrón" era una palabra muy mala.

¿Por qué...? "Cabrón" era una palabra mala.

Y la tercera "¡cabrón!". Recapitulemos: Coño, joder y cabrón.

¿Quién fue su profesor?

Fuera quien fuera solo tenía una cosa en la cabeza, ¿eh?

Y no era un cántaro.

¿Cuál es la palabra más bonita para ti en español?

Es curioso porque el significado no es bonito,

pero "alcantarilla" me encanta. ¿Cómo?

"Alcantarilla". Una palabra que me cautiva.

Que te cautiva... Sí, yo creo que por las sílabas.

Hay cinco: al-can-ta-ri-lla.

Al-can-ta-ri-lla. Qué bien suena, ¿eh?

¡Qué palabra más bonita! Claro, al lado de las otras,

"alcantarilla" suena a música celestial.

Unna, encantado de conocerte. Igualmente.

Que tengas un día muy bonito. Sí, gracias.

A ti. Y gracias por recibirme. Nada.

(Música)

"Unna me transmitió ese optimismo tan nuestro y tan mediterráneo

que aquí desprenden incluso los que no han nacido en Mojácar.

Y sospecho que es tan positiva que ya sabe que el único lugar

donde podemos tirar la toalla es aquí, en la playa".

Mira, este hombre viene para acá.

Perdona, tráete la barquita.

¿De dónde vienes? Pues más o menos de a un kilómetro.

¿Te vas un kilómetro hasta dentro? Sí, sí.

Yo soy Jorge. No, no. No te limpies.

¿Cómo te llamas tú? Javier.

¿Qué haces tú aquí con tu kayak y a un kilómetro por ahí dentro?

Pues en primer lugar, entrenar.

Porque como tengo una empresa de turismo activo, tengo que entrenar

y a la vez que entreno, pues pescar. ¿Pescar?

Sí, con el kayak. ¿Algún susto en el kayak?

Hombre, mío no. Piensa que yo salgo con grupos todos los días

y a veces, pues... siempre pasan algunas cosas.

No muchas, gracias a Dios, pero de vez en cuando pasa algo.

Alguna cosa que se pueda contar...

Me llamaron para dos parejas de ingleses, británicos.

Altos. Las mujeres muy gruesas, bastante gruesas.

Los hombres también, pero fuertes. Los ayudo a subirse.

Le explico: uno delante, otro atrás. Los empujo y los saco.

Cuando voy a montar a la segunda pareja, la mujer se sentó en medio.

Ni delante ni detrás. En el medio. La inglesa de Botero así...

Redondita, costaba más darle la vuelta que saltarla.

Cuando la inglesa se sentó en medio es donde empezó el espectáculo.

Yo aguantando el kayak con la ola, el marido que no sabía dónde sentarse

porque no tenía sitio, entre todo eso, llega la ola,

con el remo me da, y me partió dos dientes.

Tuve que meter el kayak para dentro, se subieron y los saqué

con los dos dientes en la boca, chupando los dientes.

Y en el mismo kayak le partió dos dientes.

Fíjate cómo se le puso la cara a Javi con dos dientes menos...

Y dicen que los remos los carga el diablo...

O algo más gordo, ¿no? ¡Ay, ay, ay!

Cuando pasábamos por la torre esa, más o menos, la mujer se tira al agua

y me acerco, y ella quería subirse pero como era gruesa,

pues el kayak... El marido aguantando para no caerse...

Me tiré y me metí debajo suyo para que pusiera los pies

y yo le doy un pequeño empujón y subes...

¡Qué momento! La mujer se tira al agua y Javi,

con mucha inteligencia, se mete hasta el fondo del mar,

se sube en los hombros e intenta subirla al kayak...

Y la mujer, en vez de poner los pies, se me subió a camello.

Se le encaloma aquí la mujer... Se agarró como si fuera un cabrito.

Se le encaroma aquí arriba.

Unos 500 kilos... que eso no lo aguanta ni María, La Morala,

aguantaba es cántaro ahí arriba.

La mujer hacía así para subirse... ¿Cómo?

Cada vez que hacía eso, mi frente pegaba en el kayak...

¡Pum! Y no podía subir... Se estaba asfixiando...

Al final, pegándole en la rodilla, abrió las piernas

y por debajo del kayak salí.

Y la mujer al final me abrazó y me daba besos.

"Me ha salvado", decía. Perdí dos dientes.

Y un poco más y pierdo la vida ahí.

Dicen "cierras los ojos y ves tu vida pasar, es que te vas a morir".

Yo cerraba y mi vida no la veía pasar. Dije: "aquí no me muero".

Bueno, quiero darte las gracias. Me ha encantado escuchar tu historia

y espero que los dientes los encontraras...

Sí, sí. Los tenía en la boca. Y escúchame, ¿has pescado algo?

No, hoy no. Voy a salir ahora a ver si pillo algo.

Porque la cosa estaba floja hoy. ¿Te ayudo a entrar al mar?

Venga, vamos a darle.

¿Ahí está bien? Baja.

(Música)

Hola. Soy Jorge. ¡Hola! Anica. Mucho gusto.

Hola, Anica. ¿Qué tal? -Martin.

-Bien. En la gloria. -En un día como hoy...

Bueno, yo estoy aquí que vengo con un calor... ¿No os importa?

-Vienes de invierno. Con un calor que no veas tú, ¿eh?

-Aquí vivimos bien. Vosotros ¿sois de aquí?

No somos de aquí, pero casi. -Somos holandeses.

-Casi 40 años. -Llevamos años aquí.

¿Cómo os conocéis? ¿Y cómo surgió el amor entre vosotros?

Me pareció muy guapo entonces y era muy simpático.

No está mal el chico ahora, ¿eh?

-Ella ha tenido un cordobés, pero lo ha dejado.

Es decir, que tú estabas con un cordobés...

-Era muy bajito el cordobés. Era bajito.

Y no planchaba y él planchaba las sábanas. Ya no, ¿no?

Con el cordobés fuimos a coger coquinas en la playa.

Él me llevó a esta zona de Torremolinos...

y el cordobés me llevó a la playa.

El cordobés te llevó a la playa a cogerlas

y él te invitó a un restaurante. Sí. Así me quedé con él.

Uy, Anica, que cambió a un cordobés por Martin

y dice que fue porque Martin plachaba.

Claro, así está el Martin que no tiene ni una arruga.

Además el cordobés llevaba a Anica a coger coquinas.

Claro, y el Martin se la llevaba a los restaurantes.

Martin 2 - Cordobés 0. Como diría Ginés: cambio y corto.

Y efectivamente, cambió y cortó con el cordobés.

¿Cómo unos holandeses se vienen hace 40 años de Holanda

y se quedan en Mojácar? ¿Qué más ha pasado en estos años?

¡Uf! Éramos muy raros. Veníamos así, muy altos, extranjeros...

-Seguramente en aquellos tiempos éramos un poco "naiv"

porque estuvimos en la playa dando clases de windsuft,

ella topless y yo tenía algo delante y un hilo detrás.

Y en aquellos tiempos...

Tú con tanga por la parte de atrás y ella en topless,

esto me llama a mí la atención. Hace 40 años eso era ¡tela! aquí.

Sí. -Sí. Holandeses.

Ni nos dimos cuenta. -No nos dimos cuenta.

¿Os llamaban mucho la atención? ¿Os decían algo?

No. Nunca. -No. Miraban.

¿Todo el mundo mirando? ¿Había mucho fan?

Creo que sí. Hasta ahora me dicen en el mercado...

"oye, esta hace 40 años".

¡Martin en tanga y Anica en topless!

Fíjate tú las playas, con 20 años los dos

y menudos monumentos.

Allí no había pollito capaz de esconderse,

a la fuente ya no iban hombres, se iban todos a la playa.

¿Han merecido la pena esos 40 años? Sí. Sí.

-¿Cómo nos ves? Yo os veo maravilloso.

-Yo estoy supercontento aquí. -Es genial. Mira, esto...

-Acabo de estar cinco días en Holanda y más que suficiente.

Además no tiene nada que ver Holanda con esto... Nada.

La forma de vivir también... Estar en la calle, con la gente.

Nos gusta estar con la gente. Esas mezclas.

-Nosotros nos integramos bien. Sois paisanos de Mojácar.

-Nos dicen los mojaqueros que somos mojaqueros.

Entiendo a la gente de Holanda, a los de Inglaterra,

a los de Irlanda, a los de Francia...

Es que todo el mundo que viene a Mojácar ha decidido quedarse aquí

pero por muchas, muchas razones y porque en Mojácar, os lo digo,

el que se siente de esta tierra es mojaquero.

Y punto.

(Música)

"Me voy de Mojácar habiendo descubierto un sitio maravilloso

y un auténtico pueblo de acogida.

Aquí el agua del mar trae, como cada ola,

miles de granos de arena para colmar la tierra más fértil que existe.

Una que hace que todo el que llegue a Mojácar

acabe sintiéndose mojaquero de raiz".

(Música)

Paisanos de Mojácar, he pasado 48 horas con vosotros

y me he sentido vuestro paisano.

En Mojácar lo tienen todo, tienen un pueblo maravilloso

y una playa llena y espectacular, maravillosa.

He conocido a las mojaqueras que dan vida a este pueblo, desde luego,

y sostienen el cántaro de vuestras tradiciones.

He descubierto que Walt Disney era mojaquero

y que "alcantarilla" es una palabra maravillosa.

Espero que muy pronto nos podamos volver a ver

para darnos un abrazo enorme a los mojaqueros

y al resto de los que nos están viendo.

Paisanos de Mojácar, sois muy buena gente.

De Melilla te vas ¿a dónde? ¿A Mojácar?

De Melilla... mis padres emigraron a Barcelona.

¿Cómo? ¿A Barcelona? Barcelona.

(CANTURREA)

Tengo una empresa y me quedé 14 años en Calafell.

¿Calafell con leche o solo? Con leche. El solo me pone nervioso.

¿Cómo ha crecido ahí una platanera?

No siento la piernas...

¿Te importa que me haga una foto contigo en tu rincón?

No. Vamos a salir aquí. Mira.

-Para los mojaqueros Walt Disney es paisano nuestro. Y punto.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Mojácar

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

El paisano - Mojácar

13 may 2020

Jorge Cadaval visita esta semana Mojácar, un pueblo de ensueño situado en la costa almeriense. Allí vivirá el capítulo más especial de "El Paisano", porque después del rodaje llegó el maldito coronavirus y nos confinó a todos en casa. Por eso, Jorge esta vez comentará todo lo que vivió en Mojácar desde el sofá de su salón. Entre otras cosas, descubriremos que la tienda de souvenirs está regentada por María y su tatuaje secreto, o que la Morala es la que mejor lleva el cántaro sobre la cabeza. Conoceremos a Ginés y a todos sus walkies, y también al Churrío, que sostiene que Walt Disney era un mojaquero más. No en balde, todos los que han llegado de otra comunidad u otro país se sienten mojaqueros como el que más. Como Charlie, al que todo el mundo llama Carlos o Una, que nada más llegar aprendió una buena colección de tacos. O Anika y Martin, que se paseaban por la playa en topless y tanga, respectivamente. Un programa diferente que esperamos disfrutéis, como Jorge, en el sofá de vuestra casa.

Contenido disponible hasta el 18 de febrero de 2024.

ver más sobre "El paisano - Mojácar" ver menos sobre "El paisano - Mojácar"
Programas completos (23)
Clips

Los últimos 63 programas de El paisano

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios