www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5681163
Para todos los públicos El escarabajo verde - Detritus antrópicus (parte 2) - ver ahora
Transcripción completa

La basura es cualquier residuo que queda después de un uso

de un cierto producto u objeto que ya no tiene más continuidad

y ya no tiene más interés.

Es como aquellos materiales generados por la actividad de los humanos

que no sabemos cómo reutilizar.

Siempre hay algo que sobra.

Hay una ley de Newton que dice, que el rendimiento 100% es imposible,

que siempre que hago una transformación de algo a algo,

pierdo algo.

Pues a eso lo llamamos basura, residuo.

La basura es un proceso

que se desprende de los movimientos termodinámicos del planeta

y del mantenimiento orgánico de los seres vivos.

La basura creo que es todo residuo o subproducto

que genera el ser humano,

ya sea también por sus necesidades biológicas,

ya sea también por sus necesidades materiales.

Como subproducto no quiere decir que sea malo, ni bueno,

ni útil, ni no útil.

Mucho subproducto genera un problema,

muy poco subproducto no genera un problema.

El ser humano a lo largo de milenios había aprendido

a utilizar las energías que la naturaleza ponía a su disposición.

Su uso apenas tuvo impacto sobre el ecosistema.

A mediados del siglo XVIII el ser humano descubrió

el modo de usar la energía acumulada en el planeta

para generar productos elaborados más rápidos y en mayor cantidad.

Cada vez que en el Museo de la Ciencia de Londres

veo la primera máquina de vapor, me inclino.

Hago una señal de reverencia

porque fue el origen absoluto de todo lo que vino después.

James Watt ideó un instrumento capaz de generar energía

aprovechando la quema de carbón y el agua.

Era la máquina de vapor.

Había nacido la Revolución Industrial.

El origen de la mayor parte de nuestros problemas

y de las ventajas que tenemos ahora,

procede de eso que hemos llamado Revolución Industrial.

¿Qué consiguió la máquina de vapor?

Consiguió una enorme cantidad de energía en poco tiempo

equivalente a muchísima energía que un ser humano o un animal

podían desarrollar en muchos días.

Esto lo hacía en instantes, en momentos breves.

La aplicación de la máquina de vapor en la agricultura,

en la producción de elementos de consumo y medios de transporte,

tuvo un impacto directo sobre la especie humana.

Esta revolución ha permitido que si la población crecía así

durante siglos y siglos y ahora crece así.

Obedece a que los humanos nos reproducimos en exceso

y no es porque seamos capaces de reproducirnos como conejos,

es que hemos dejado de morirnos como moscas.

Al mismo tiempo, la capacidad de tener bienes y servicios de todo tipo

se ha aumentado de manera extraordinaria.

Te das cuenta que esa aceleración de nuestros conocimientos,

de nuestro acceso a los bienes de cualquier tipo,

nos ha puesto en un mundo ideal si no fuera porque esto

nos ha traído mucho impacto sobre el entorno natural,

esos residuos que, de alguna manera, cada vez son más agobiantes.

Son visitables los restos de las explotaciones mineras

para la extracción de carbón que han sido cerradas.

Aunque otras siguen en activo.

Sobreexplotamos los recursos para sustentarnos

y esto genera un impacto ambiental muy negativo.

Esta situación va a más.

Necesitamos conseguir el mayor rendimiento

en el menor tiempo posible,

por eso, la generación de residuos aumenta de una forma exponencial,

casi imparable.

Tendremos que acostumbrarnos a vivir en una historia acelerada,

es decir, ahora una vida en condiciones normales de trabajo,

hace en un día lo que hacía otra persona en un año.

La cantidad de objetos que tenemos en nuestras casas

por unidad de población,

es lo que podía tener antes una ciudad.

Esta aceleración produce que los ritmos interactivos sean brutales

y que expresemos nuestros sistemas, tanto exteriores como interiores,

es una acumulación de basuras dónde hay un recorrido humano.

Esta aceleración de los tiempos quedó patente en el siglo XX.

Descubrimos la forma de utilizar todas las energías fósiles,

se diseñó el motor de explosión interna y el de reacción

y se aplicaron a los nuevos medios de transporte.

Y, por supuesto, se descubrió la forma de generar energía eléctrica.

Una fuente energética inagotable

que podemos generar de formas muy diversas

y que se aplica en la vida cotidiana en los medios de producción

o en los transportes.

En el siglo pasado,

el impacto de nuestra actividad sobre el planeta ha sido total.

Hemos producido numerosas crisis bélicas, sociales y económicas

dejando restos y ruinas en cualquier lugar.

Fruto de la Segunda Guerra Mundial

apareció otra fuente de contaminación, la radioactiva.

La primera demostración de su poder de destrucción

se produjo en Hiroshima.

La fisión nuclear no sólo fue aplicada a la industria militar,

también se aplicaba a la obtención de energía eléctrica.

Su utilización ha ocasionado en 60 años más de 30 accidentes,

algunos con consecuencias devastadoras.

Como es el caso de Chernóbil.

En 1986, la explosión del reactor cuatro de la central nuclear,

produjo el mayor desastre medioambiental de la historia.

Hoy, lo único que queda de la ciudad son restos de edificios

invadidos por la naturaleza.

En Chernóbil, dejamos de un día para otro,

una ciudad entera como basura.

Da que pensar.

La repercusión máxima sobre la salud del planeta

comenzó a fraguarse con los usos múltiples

que se fueron encontrando en los hidrocarburos.

Toda una serie de productos derivados del petróleo

que ha puesto a nuestra disposición la industria petroquímica.

La petroquímica ha conseguido milagros con el petróleo,

no sólo tener gasolina o gasóleo para los coches,

es que también tenemos perfumes, medicamentos, plástico...

Los hidrocarburos son extraordinarios

Una ventaja enorme es su plasticidad y su coste, son baratos.

Tienen enormes ventajas como aislante como cierre de cualquier cosa,

los tapones herméticos son de plástico

como elementos quirúrgicos, la mayor parte son de plástico.

El primer pre plástico que se conoce es el celuloide,

importante en la industria cinematográfica

aunque había nacido como alternativa al uso del marfil

en las bolas de billar.

El segundo es considerado, de hecho, el primer plástico de la historia,

era la baquelita.

Era un material que podía endurecerse muy bien pero de forma amorfo

y que permitía unas ventajas como una escasa transmisibilidad

del calor y la electricidad.

Era pesado pero era el componente de muchísimos aparatos electrónicos

de las primeras generaciones.

Hoy la baquerita ya no está en ningún sitio.

Actualmente existen muchos tipos de plásticos.

La facilidad de darle cualquier tipo de forma

ha permitido crear todo tipo de objetos.

Sin embargo, su aparición se ha convertido

en el mayor problema de residuo sólido-humano en la tierra.

Hay unos plásticos cuyo uso me parece anecdótico y perseguibles,

que son los de un solo uso; una pajita, un vaso, un cubierto...

Eso es una tontería.

El problema es que el 80% de los contaminantes plásticos

que llegan al entorno natural; a ríos, tierras y mares,

procede de estos plásticos de un solo uso.

Estamos emitiendo 10 millones de toneladas al año a los mares,

llegan porque los tiramos.

Una bolsa de plástico del supermercado

tarda mil años en deshacerse, ¿en qué?

¿En carbono e hidrógeno? Que son sus componentes atómicos, no.

Se descomponen en plásticos pequeños, en micro plásticos,

nano plástico, mucho más que microscópicos.

Los micro plásticos en el Mediterráneo

hay un estudio que decía que el tamaño dominante

es de aproximadamente medio milímetro

Es el mismo tamaño que tienen muchos organismos del plantón,

por tanto, los peces difícilmente son capaces

de distinguir entre un plástico y un copépodo.

Muchas veces pueden estar ingiriéndolo,

pasa a través del cuerpo del animal sin que pueda ser utilizado

pero interacciona con todas sus células del digestivo, etc...

Según el tamaño, pueden afectar las branquias,

en el caso de los organismos filtradores

pueden afectar la eficiencia de filtración,

es decir, que una gran cantidad de esos micro plásticos

afecta enormemente a la fisiología y la forma de vida

de muchos organismos del medio marino

Si los peces que nos comemos están afectados por esos plásticos,

esos plásticos llegan a nuestra mesa.

El mar siempre ha sido el vertedero de las aguas residuales

de las ciudades

y el cementerio de numerosas embarcaciones

que han naufragado a lo largo de la historia.

En la actualidad, el mar se ha convertido

en el principal vertedero de basuras

basadas en los hidrocarburos del planeta.

Un estudio reciente ha demostrado

que casi el 40% de las capturas de un barco de pesca,

son residuos de plástico.

Tal vez en unos miles de años algunas bacterias

sean capaces de alimentarse directamente de ellos.

Existen organismo que lo pueden degradar pero les cuesta

porque es un compuesto que necesita de mucha energía de la bacteria

para poder utilizar ese compuesto.

Existen bacterias que tienen la capacidad de romper estos enlaces

y se ha caracterizado bastante bien la base molecular

por la cuál pueden romper esos plásticos.

Nos interesa tener cuantas más bacterias posibles

porque no va a ser fácil hacer la descripción en el laboratorio

porque no es su ambiente habitual.

Si crecen a 3.000 metros de profundidad sobre una partícula

no va a ser fácil tenerlas en el laboratorio,

no va a ser fácil domesticarlas como a los científicos nos gustaría.

El plástico, nuestra basura, ha llegado a todas partes.

En una expedición submarina tripulada en la fosa de las Marianas

se encontró una bolsa de plástico y envoltorios de caramelos

en el punto más profundo del planeta.

Y en la cima del mundo,

las expediciones abandonan sin ningún reparo,

toneladas de deshechos; bombonas de oxígeno, tiendas,

cuerdas, envases de comida e, incluso, cadáveres.

A mediados de los 80 del siglo pasado,

los humanos nos dimos cuenta de que teníamos otro problema;

la basura gaseosa.

Con ella estábamos cambiando la estructura de la atmósfera.

La incontrolada emisión de aerosoles con compuestos clorofluorocarbonos

había generado en la Antártida un enorme agujero en la capa de ozono

que ponía en riesgo la vida humana.

Los científicos pronostican que el agujero de la capa de ozono

se cerrará hacia el 2070.

Hay unos residuos especiales que son gaseosos.

Muchos de ellos son de origen natural el metano es el gas de los pantanos,

el CO2 es el gas que se produce cuando algo arde,

la mayor parte de estos gases, incluido el vapor de agua,

son gases producidos por fenómenos naturales.

La Tierra tiene ahora en promedio unos 15 grados anuales

de temperatura media.

Sin los gases de efecto invernadero, con la misma atmósfera,

tendría 18 bajo cero de temperatura media.

¡Qué importante son los los gases de efecto invernadero!

Y son naturales.

Un planeta helado sería inviable, un planeta como el actual es viable,

tenemos una vida muy variada.

Pero desde el siglo XVIII hemos empezado a consumir masivamente

carbón y petróleo

y al quemarlos producíamos CO2 y vapor de agua, son fósiles,

proceden de un carbón que estuvo bajo tierra millones y millones de años

y, de repente, los estamos devolviendo a la atmósfera de golpe.

Esto puede suponer un incremente de ese efecto invernadero

y tener una temperatura total en la Tierra de 16 o más.

Eso se teme que sea un cambio muy acelerado

de algo que ha venido ocurriendo en el pasado pero en miles de años.

Ahora puede ocurrir en menos de 100 años.

El cambio en la climatología planetaria

puede hacer que los hielos perpetuos se fundan

y el nivel del agua de los mares aumente de forma catastrófica

para nosotros y los seres vivos que comparten nuestros hábitats.

Ante las previsiones de que quede sumergida la ciudad de Yakarta,

el gobierno indonesio ha decidido trasladar la capital del estado

a la isla vecina de Borneo.

La ciudad será otro residuo que perdurará miles de años

en el fondo marino.

Homo Sapiens lleva solo 100.000 años sobre la superficie de la Tierra.

Con el ritmo actual de crecimiento de la población

y de explotación de los recursos,

somos conscientes de que el planeta no será capaz de mantenernos.

Es por eso, por lo que hemos comenzado a explorar otros mundos

por si tenemos que emigrar

o necesitamos utilizar sus recursos naturales.

Y, como siempre,

lo primero que hemos hecho ha sido dejar nuestra basura.

En 1959, la Unión Soviética

impactó sobre la superficie de nuestro satélite,

la sonda espacial Luna 2.

En Venus las deposiciones comenzaron en 1965.

También hemos dejado restos en Mercurio

y tenemos una nave más allá del Sistema Solar.

Marte ya cuenta con numerosos residuos abandonados.

Son los restos de naves que se han estrellado

o de aparatos que nos han servido para investigar su superficie.

Hasta la fecha,

el momento más importante de la carrera espacial de la Humanidad,

fue conseguir caminar sobre la Luna.

El 20 de julio de 1969,

tras alunizar al sur del Mar de la Tranquilidad,

Neil Armstrong cogió una bolsa blanca repleta de basura,

abrió la escotilla y la lanzó hacia la superficie.

Después pisó el suelo lunar y dijo:

"Un pequeño paso para el hombre pero un gran salto para la humanidad".

Ironías del destino.

Lo primero que hizo la humanidad al llegar a la Luna

fue tirar basura.

En apenas 12 días,

hemos depositado en la Luna más de 250 toneladas de basura.

La NASA no reconoció explícitamente

la presencia de la bolsa de detritos en las fotografías hasta el 2007.

Creo que no se escondió aposta.

Obviamente, no es lo más bonito de un alunizaje

mostrar que se ha dejado residuos

y estas bolsas de basura que habían quedado

fueron parte de estos residuos que quedaron al principio.

Los astronautas que fueron a la Luna,

pues a lo largo del viaje que duró unos cuantos días,

pues generaron ciertos residuos, muchos residuos orgánicos

y se empaquetaron y ponerlos en bolsas parecidas a las de basura

y se dejaron en la superficie de la Luna.

Hay un centenar de estas bolsas ahí.

Como eran residuos orgánicos estaban llenos de bacterias

y sería interesante estas bacterias 50 años más tarde,

y estudiar haber si han sobrevivido a estas cinco décadas

y aprender cuál puede ser la supervivencia de seres vivos

en la superficie lunar.

Hay que decir que la basura que produjeron los astronautas

no es la fuente principal de residuos en la superficie lunar,

se han dejado roders, material fotográfico, banderas...

Y un montón de objetos que llevan los astronautas en sus viajes.

En la actualidad, intentamos deshacernos al máximo

de los residuos que generamos en el espacio.

El ejemplo más claro es la Estación Espacial Internacional.

Es importante que los residuos se minimicen

porque no hay ningún sitio para dejarlos en el espacio.

Lo que se acaba haciendo es ponerlos en unas naves

que se desintegran en la entrada a la atmósfera.

Es decir, cuanto menos residuos se produzcan,

más fácil es la vida en general en la estación.

Se toman alimentos que creen el mínimo de residuos orgánicos,

se intenta reciclar al máximo cualquier producto que se use.

Aquí en la Tierra la conocemos,

en la economía circular o reúso de cualquier tipo de objeto,

pues en la Estación Espacial lo mismo

-Esta es la puerta del final de la estación

pero hay enganchada una nave de carga y está toda llena de basura.

Ha traído todos los suministros, comida, y lo hemos tirado todo.

Casi todo está bien unido a las paredes lo que pesa

y lo que no pesa se pone ahí, ya está.

Esta nave se irá y se quemará en la atmósfera.

Y por si esto fuera poco,

entorno a nuestro planeta hemos creado un escudo de desechos

que muchas veces ponen en riesgo los satélites de comunicaciones,

meteorología o investigación.

En general, deshacerse de naves espaciales es un problema muy grave

y no hay una solución fácil ahora mismo.

No hay una legislación al respecto.

De esta basura que estamos hablando hay una parte importante

de basura espacial de satélites que no están funcionando

pequeños trozos de pintura, últimas etapas de cohetes...

Entonces, tenemos ahora mismo 8.000 toneladas de satélites

que muchos están en desuso.

Entonces, no hay una legislación que obligue

a que las agencias espaciales se deshagan de esos residuos

y los hagan entrar en la atmósfera.

Uno de estos objetos desorbitados fue la Estación Espacial Skylab

y el 11 de julio de 1979 cayó sobre territorio de Australia.

Gran parte se desintegró

pero algunos de sus restos llegaron hasta la pequeña ciudad australiana

de Esperance.

Cuando los equipos de la NASA llegaron al lugar del impacto

un responsable del servicio de parques del condado

les impuso una multa de 400 dólares por arrojar basura en su municipio.

La NASA nunca abonó la multa.

La Agencia Europea del Espacio con su proyecto Melissa

llevo años estudiando

cómo transformar nuestros residuos en nutrientes para nuestro sustento

y nuestras basuras en materiales

para nuestros futuros trabajos en Marte.

Melissa es una aproximación a desarrollar tecnología

de soporte de vida en el espacio

para misiones humanas de larga duración.

Lo que intenta es cubrir las tres necesidades más importantes

de la vida en un ambiente hostil como una base en Marte.

Serían la respiración de los astronautas, la alimentación

y la recuperación del agua.

Lo que tenemos qué hacer es utilizar los residuos.

El residuo más fácil de recuperar en el espacio es el CO2

porque los humanos, una parte importante del carbón que consumimos,

lo terminamos expulsando por la respiración.

Un segundo residuo sería, por ejemplo,

el agua que estamos transpirando.

Ese agua es fácil de condensar, reutilizar.

Si vamos a residuos más complicados podríamos pensar en la orina,

es un residuo muy importante a reutilizar

porque tiene agua y la mayor parte del nitrógeno que utilizamos

y necesitamos recuperar para mantener este ciclo cerrado

que Melissa quiere demostrar.

Más complicación, las heces humanas también son un componente

rico en minerales y proteínas

que tendríamos que aprender a recuperar y de una forma segura

y, sobre todo, en aspectos de posibles contaminaciones.

Ante sus investigaciones, la Agencia Europea del Espacio

se ha planteado crear los sistemas que investiga Melissa en la Tierra.

Por eso ha desarrollado el proyecto Semilla.

La idea es conseguir agua y nutrientes

para la alimentación de nuestra especie

en las zonas dónde su obtención es difícil,

sea por causas climáticas o desastres medioambientales.

Depende de nosotros que la basura no llegue a ahogarnos.

Mientras en el tercer mundo existen lugares

dónde la gente vive en la basura,

en el primer mundo hemos creado empresas que se centran

en la reutilización de los residuos que tiramos en las ciudades.

En el llamado Antropoceno una única especie animal

puede ser capaz de alterar de una forma devastadora

la fisionomía y la vida del planeta,

además de una forma muy rápida.

Seguimos sin comprender que la solución

no está solo en el reciclaje,

sino que pasa por una menor producción de residuos innecesarios.

En caso contrario, el planeta cambiará y no podremos reconocerlo,

tal vez porque hayamos desaparecido.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Detritus antrópicus (parte 2)

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

El escarabajo verde - Detritus antrópicus (parte 2)

09 oct 2020

La basura no existe en la Naturaleza. Es el hombre el que otorga valor o no a los subproductos que se producen en cualquier reacción astronómica, geológica o biológica. Ha sido así a lo largo de la Historia y será así en el futuro que nos quede como especie.

ver más sobre "El escarabajo verde - Detritus antrópicus (parte 2)" ver menos sobre "El escarabajo verde - Detritus antrópicus (parte 2)"
Clips

Los últimos 621 programas de El escarabajo verde

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios