www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5856650
No recomendado para menores de 12 años Documentos TV - La vida sigue - Ver ahora
Transcripción completa

Esperemos que no hay transmisión local

si la hay, será limitada y controlada.

Hemos doblegado la curva.

Hemos mantenido a raya al virus.

Hoy tenemos bajo control la pandemia.

Tenemos que aprender del pasado y entender que la vida sigue

que depende de nosotros que la vida continúe.

Siempre la vida sigue,

pero debería de seguir al menos con la consciencia nuestra

de que ha habido gente que se ha quedado en el camino

y que eso sirva para algo.

Yo siempre he pensado que el hombre está mucho más programado

para la adversidad que para la felicidad,

y realmente ahora lo estamos demostrando.

Está claro que la vida sigue.

La vida sigue, los seres humanos somos muy resistentes

y la vida sigue, claro.

El golpe de la Covid ha sido tremendo para nuestra vanidad,

para nuestra soberbia,

quizás para unos más que para otros.

La sociedad española ha estado muy a la altura con tanto error

como se ha cometido,

con tanta deficiencia de organización,

con tanta improvisación.

Yo creo que sí, yo creo que la sociedad

ha demostrado estar más a la altura

no sé yo estoy más orgulloso de la sociedad en conjunto

que a lo mejor de la gestión que ha hecho los políticos

no han demostrado estar muy todos a una, era una idea

pero no se ha practicado han aprovechado para tirarse

los trastos a la cabeza como hacen siempre

entonces es lo que tenemos que pensar que sí que es incómodo,

que llevamos mascarilla que nuestro negocio ha sido afectado

que ha fallecido algún familiar, o sea cosas terribles

pero la vida continua.

En las tragedias también se aprende y lo que esto supone es un continuar,

un renacer, no solo seguir viviendo, sino vivir mejor,

es decir replantearnos nuestras prioridades.

Hombre dicen que los malos gobiernos los ocasionan los malos pueblos,

yo pienso que a veces España se hubiera merecido gente mejor

llevándola esa gente que nos lleva y que eso lo hubiera hecho

con más inteligencia.

La gente ya no aplaude, se ha cansado

entonces ahora la gente ya está harta

qué se puede hacer, vivir una vida un poco más normal,

hay gente que la vida, gente que no la vive,

que esta arruinada, es una verdadera catástrofe todo esto.

La gran verdad es que este es un virus muy poco igualitario.

Es un virus que ha generado, sobre todo ha profundizado

muchas desigualdades,

Las medidas de contención contra el virus

no han afectado de manera igualitaria a la sociedad

o a los grupos de la sociedad.

He visto a muy pocos políticos dando de comer y repartiendo comida

y si existen esas fotos que me las muestren

si en hechos puntuales aparecer en un comedor sí,

pero me hubiera gustado ver mucho más.

Se podría haber hecho mucho mejor, se podrían haber evitado

muchas muertes en EEUU y en España, estoy seguro que si muchos expertos

ya empiezan a decir que seguro que sí.

Está claro, la vida sigue después de la pandemia,

de las pandemias

de todas las catástrofes

el mundo se ha recuperado y la vida sigue.

La vida sigue, efectivamente, y tenemos que hacer todo lo posible

por seguir protegiendo tanto las vidas de las personas

como sus medios de vida.

La gente que tiene responsabilidad política,

tendría que hacer una reflexión más profunda de la situación.

Y sí, la vida tiene que seguir a pesar de todo

y con la certeza de que poniéndole buena actitud no desperdicias

nuestro tiempo pues saldremos de cualquier circunstancia adversa.

Nosotros creemos que España no va a tener como mucho más allá

de algún caso diagnosticado.

Yo eso lo disculpo en el sentido de que posiblemente estaba tratando

de tranquilizar a la población posiblemente no sabía las dimensiones

de lo que se nos venía encima.

Yo recuerdo sin embargo que en esa misma época

le hicieron una entrevista a Cavadas.

Y entonces a mí me dio una visión mucho más clara en ese momento

que Fernando Simón, que una vez más lo disculpo porque tenía un papel

muy ingrato.

Y el coronavirus es un virus que se contagia fácilmente,

que es muy agresivo, y cuando en China

que no es el país más transparente del mundo, y mis dos hijas

son chinas con lo cual me puedo permitir hablar de China,

cuando en China aparentan transparencia desde el minuto uno

a mí me da que pensar, a mí me preocupa

reconocen un número de muertos y de contagiados

no hace falta ser muy listo para pensar, como 10 o 100 veces más,

cuando se construye un hospital con 800 retro excavadoras

de 100 toneladas y se construye un mega hospital en 3 semanas

es que no va en broma, y además esas imágenes se muestran,

es que en vez de un hospital están haciendo 8, no es una broma.

Hombre nos pilló sin preparación

vamos, no estábamos preparados para una situación de este tipo,

pandemias en relación con coronavirus y otros virus en Asia

tienen experiencia, han sufrido más,

aquí carecíamos de experiencia.

Por eso cuando se montan comités de expertos

entiendo que tiene que haber gente

que controlen los distintos aspectos

desde el punto de vista económico, desde el punto de vista de la salud,

desde el punto de vista científico,

es decir que.

El famoso comité de expertos serán expertos los empleados

de los ministerios, seguro que son todos grandes médicos

y epidemiólogos muy importantes, pero además hay muchos más expertos

en las universidades españolas que tiene razones para ser

un buen asesor, convendría saber cuántos han sido reclamados

y cuantos se les ha pedido opinión en un situación tan crítica.

O sea Fernando Simón dijo que bahhh en España habrá cuatro contagiados

a lo sumo y tal, supongo que él pensaba que iba a ser así

que no te está vendiendo ninguna moto, pero claro ya ves dices

esta es la idea que tiene este hombre, tampoco me puedo fiar

al cien por cien.

Pues es que yo no le he visto siquiera le he visto en el periódico

en la prensa en la televisión no, pero yo no sé si es el que más sabe

de todo lo que está pasando

esto a lo mejor si,

¿tú piensas que sabe mucho?

¿La cara de la pandemia Fernando Simón?

No.

No para mi más que la cara son los féretros,

para mi es eso más que todo o sea no

o sea creo que eso es lo peor de todo.

Yo una cosa que me produce todavía dolor es pensar en toda la gente

que ha perdido a sus padres o a sus familiares

y que no han podido despedirse.

Vamos a ver pasar página así como que no ha sucedido nada

yo creo que eso no es sano.

Yo creo que hay que hacer balance de lo que hemos vivido

y de las consecuencias de lo que hemos vivido.

¿Por qué es importante reconocer los muertos, primero yo creo

que porque hay que honrarles de alguna manera,

no podemos dejar que ninguna muerte en ninguna situación pase

como que no ha ocurrido porque de alguna manera

estás intentando minimizar un problema que a lo mejor

se te está escapando de las manos.

La verdad es que una vez que pasas de 1000 o 2000 muertos,

diría yo una vez que pasas de un muerto y puedes haber hecho

algo más para que esa muerte no haya sucedido,

ya es una muerte demasiada

por lo tanto cuando estamos hablando de esos números

por supuesto es bueno reconocerlo,

tendría que ser así.

A mí me parece imprescindible conocer la cifra real de muertos.

Hay gente trabajando en ello y en algún momento

nos explicarán también porqué esta diversidad de cifras

y seguramente tiene su explicación

pero a la sociedad le confunde mucho y esa generación de desconfianza

tampoco favorece a la relación que hay entre la sociedad

y la clase política que es una relación bastante distante

y que durante la pandemia esa distancia se ha agrandado

la desconfianza hacia la clase política como élite

capaz de tomar las decisiones que favorecen a la sociedad

yo creo que ha salido muy perjudicada también con la pandemia.

Las autoridades públicas están obligadas a ser transparentes

y a decir cuál ha sido la verdad

además si no la decimos y es tan terrible

que haya más muertos de verdad, que haya casi el doble

de los declarados no le vamos coger miedo al coronavirus nunca,

es importante que todos seamos conscientes de la gravedad

de la situación.

Bueno la gran verdad es que es un virus letal y la gran mentira

o el gran error ha sido, creo, confiarnos

de que no era tan letal

o que se podía manejar de otra manera.

Cuando has estado en la cercanía de un hospital

y has visto que de golpe

las personas que tenían que ser introducidas en camiones refrigerados

que era simplemente una solución temporal a un problema que era real

o aquí en Madrid que hemos visto que se ha utilizado un lugar

que tenía que ser para el entretenimiento,

para patinaje o para jugar a hockey sobre hielo de repente

se esta utilizando

de repente esto te pone en tu sitio.

Lo más importante han sido nuestros mayores,

es decir esa sensación de soledad, pero en relación con ellos

y también con las familias de aislamiento.

Todos sabemos que los sanitarios han estado a su lado cogiéndoles

la mano hasta el final,

pero es esa impotencia de soledad de algo que te sobrevino

y no has podido hacer nada, pero quiero añadir algo positivo

a esto también que es.

Me ha impactado el ver cuando salía un enfermo de la UCI

después de haber estado 2 meses, semanas, el tiempo que fuese

pero largo tiempo el ver la cara de los sanitarios

que estaban esperando aplaudiendo y celebrando la vuelta a la vida

de esta persona, esto tenemos que ponerlo también en valor

a mi desde luego me ha impactado.

El miedo, me quedo con la mirada del miedo,

el terror sobre todo por la pérdida de la vida

que es lo que más lógicamente como seres humanos es lo que más

nos aterroriza pero también el de la solidaridad

empezando por los sanitarios,

por aquellos han estado arriesgando sus vidas

y no lo han dudado además

y han dado esas muestras de grandes superhéroes

y súper woman

bueno ha sido algo que nos ha movilizado como sociedad

y que espero que nunca olvidemos.

A los sanitarios se les ha exigido un esfuerzo que han cumplido

extraordinariamente bien pero al mismo tiempo

nos hemos dado cuenta un punto más allá de ese problema

que no tenemos una sanidad pública tan bien organizada como pensábamos,

que tenemos déficit que hay que superar rápidamente,

que hay que invertir en sanidad, que hay que tener más medios.

El episodio más tremendo y angustioso que he tenido en mi vida fue

cuando un día me llaman a las 3 de la madrugada me llaman diciéndome

que la instalación de oxigeno tenía problemas y podíamos quedarnos

sin oxígeno para los pacientes en una hora,

en ese momento había 250 pacientes en urgencias

tuvimos que movernos con todos los suministradores

hasta que una hora más tarde conseguimos 100 botellas de oxígeno

para salvar ese momento ese periodo de espera

fue tremendo fue la mayor angustia de mi vida.

¿Lloró usted cuando estuvo ingresado?

Yo creo que sí

Por otra parte, debido a que yo estuve enfermo también de covid

pues fue el traslado de los cadáveres por parte de la UME

con más de 30 cadáveres desfilando llevados por militares

que parecían marcianos con una escafandra, etc

una seguridad.

Eso fue tremendo.

Eso de aplaudir en los balcones, o sea hacer algo como sociedad juntos

era una especie de válvula de escape a la impotencia real que teníamos.

O sea, qué puedes hacer,

pues salgo y aplaudo a los sanitarios,

en el fondo estás ahí con una frustración brutal.

O sea tu puedes cantar resistiré en tu balcón

con los vecinos saludarles y tal pero a qué me enfrento, qué es esto,

cuándo se va a acabar,

quien nos está dando las pautas reales,

o sea estamos en manos de los científicos, de los políticos

o sea, te sientes un poco impotentes,

O sea quién gestiona esta gran mierda gigante que nos caído a todo encima,

o sea, quién nos va a salvar de esto.

Es un falso dilema el que nos plantean la salud

y la economía como si fueran objetivos excluyentes

o en tensión o que hay que escoger uno respecto del otro

por supuesto no es el caso

la mejor política económica es controlar la pandemia,

además de ser la mejor política sanitaria

hay que acabar con el virus,

y por lo tanto las medidas sanitarias son clave.

De eso no cabe duda, o sea si se hubiese actuado antes

o si se hubiese sabido cómo actuar se hubieran evitado muchas muertes,

se hubiera suavizado un poco la crisis económica

pero claro si se hubiera actuado antes

si se hubiera sabido que el pangolin iba a transmitir a un señor chino

en Wuham claro es todo muy complicado.

Yo creo que tenía que haberse vivido de otra manera para que esto

no hubiera ocurrido se podían haber evitado

con otra forma de vida

con menos amontonamiento de la gente con menos animales

que no estuvieran junto con las personas muy cerca

en una condiciones horribles, entonces yo creo que esto ha sido

algo que se ha ido de las manos de la forma de vida del hombre,

algo ha pasado ocasionado por la forma de vida.

Ya estábamos avisados de lo que había pasado en China

y sobre todo lo que estaba pasando en Italia

el gobierno pudo haber actuado mucho antes

tenía información que nosotros no teníamos

y tenía que haber decretado medidas que hubiesen limitado

esas avalanchas que hemos tenido de pacientes.

No se prestó suficiente atención a las señales que nos llegaban

de todas partes, de otros países, de los propios organismos

y de los propios centros sanitarios de nuestro país no, ese fue, creo,

un gran error.

El gran acierto, el gran acierto en gestión sinceramente

está por llegar.

Hay un gran acierto que no está tanto en la gestión de la pandemia

sino en la revolución científica que ha supuesto la pandemia.

Yo lo que sí puedo decir es que hemos logrado visibilizar la ciencia,

que nuestra sociedad sea consciente de que el científico

no es un ser aislado en el laboratorio,

que estamos trabajando por y para la sociedad al servicio

de la sociedad y desde luego se ha puesto de manifiesto

hemos contado también con un apoyo importante

con los medios de comunicación.

Esas manifestaciones y otros actos también deportivos

ha sido la gran parte de la culpa que hubo en esos hospitales

y a que se acumulasen esos problemas en muchos pacientes

que podrían haberse recuperado o salvado si hubiese habido capacidad

para ello.

Ha habido falta de prevención no porque la alarma

haya sido declarada en marzo, sino porque venía de antiguo

el asunto

no sabemos qué grado de conocimiento teníamos ya en enero

de la situación que se nos venía encima.

El gran acierto sin duda alguna el confinamiento

yo estoy a favor del confinamiento que tuvimos en marzo

y que cortó de cuajo que corto por lo sano

porque es la forma de evitar que la enfermedad se expanda.

El perjuicio económico es lo que resta de la pandemia,

y más en esta crisis económica

que no sabemos hasta donde va a llegar.

Algunos fijan en decenios para recuperar la situación

en la que estábamos.

Es muy grave, desde luego, la situación económica

y además habrá que procurar que en los fondos de reconstrucción

que el reparto sea verdaderamente equilibrado.

Estamos hablando de proteger a los trabajadores

a las empresas

los ertes todas estas formas de mantener y sostener a las personas

y los empleos

y no es el caso de España

sino del mundo entero no subestimar el nivel de paro porque efectivamente

en este momento se mantiene el vínculo laboral

y entonces hay unos apoyos

las empresas que siguen pagando,

después le pasan la cuenta al gobierno pero hay ciertos límites

sobre esto.

Yo estoy dentro de ese grupo de autónomos en España que vive

el agobio de y qué pasará.

Las pymes estamos hablando de millones de pymes

que están siendo amenazadas, hablábamos del sector turismo

en España como un sector muy importante del 12, 13 por ciento

del PIB de España, pero el problema es además cuantas pymes

están asociadas y cuanto empleo está asociado a ese sector

que prácticamente está cerrado

La verdad es que esto nos tomó a todos por sorpresa.

El tema del hambre es que las consecuencias económicas

y particular del paro

casi iban al tiempo que la pandemia

conforme avanzaba la pandemia se generaba el asunto del paro

al día siguiente.

Yo soy cocinero y lo primero que hice fue cerrar mis restaurantes

para convertirlos en los comedores sociales para dar de comer.

Por qué vinimos a España a finales de marzo

porque ya vimos que España estaba en la cresta de la ola

de la pandemia en Europa y en el mundo

pues en momento si que vi que estábamos un poquito bloqueados.

Por lo tanto imagínate más de 400 cocineros,

miles de voluntarios, 16 cocinas

hemos estado en miles de municipios

en algún momento hemos estado dando 50.000 comidas al día

y todo esto trabajando en equipo

nosotros sin ningún problema ayudando a la Cruz Roja

en infraestructuras que ya ellos tenían en bancos de alimentos.

El cuanto tiempo va a estar esta incertidumbre

a todos los niveles pero también económico

soy incapaz de hacer una predicción pero ojalá en cuanto haya una vacuna

que sea incontestable ya lo tenemos quiero pensar de manera positiva

que se va a reactivar todo porque la gente está deseando vivir.

Buenas tardes, ¿eres Helena?

Sí soy yo.

Soy Luz Casal, ¿cómo estás?

Sí hombre.

Sí soy Luz Casal.

Me han dado tu teléfono para que te llamara

porque estás con el virus, ¿verdad?

Sí.

Vale.

¿Trabajas en el hospital de limpiadora?

Sí.

Cuántas cosas sé de ti.

No puedes ser tú.

Sí mujer.

¿Estás bien?

Estoy mejor.

¿Cuándo lo pillastes?

Bueno yo he vivido una experiencia fuerte porque escuchar las realidades

de 2000 personas durante 60 días es algo impactante.

Yo considero que lo más sobresaliente de todo es haberme dado cuenta

de las distintas realidades, o sea palpar la realidad

de muchísimas personas y ser capaz durante unos minutos de entender

su circunstancia personal, su circunstancia vital

y luego intentar ofrecer mis oídos pero ofrecer consuelo

desde una experiencia vital propia.

Yo creo que de alguna forma nos ha dejado a todos

hay campos

que el turismo por ejemplo hundido en mi caso yo estaba haciendo

una gira con Mota y Flo

teníamos 20.000 entradas vendidas de venta anticipada

y lo hemos tenido que devolver no sabemos cuándo vamos a volver

a actuar

si se actúa será en aforos reducidos, querrá ir la gente no querrá ir

la gente, o sea

El turismo que es mucho más importante a nivel económico

para el país pues igual se ha visto muy afectado.

Un país tan turístico como España que quisimos abrir las puertas

durante el verano,

¿no tendríamos que haber sido el ejemplo mundial de cómo mantener

a tu población lo más sana posible para que le dieras a las personas

que nos tenía que haber visitado llegaran a un país

que se sentía a salvo, cuidados, protegidos

esas medidas no sucedieron.

Hemos incorporado coronavirus,

claro no hemos tenido nunca esa palabra afortunadamente

y Covid, y hemos cambiado

una de las acepciones de confinamiento

y modificaciones de palabras como estado de alarma,

hemos incluido acepciones nuevas en escalar y desescalar

en cuarentena, encuarentenar y encuarentenear, las dos últimas

las hemos incorporado para la ocasión, 15 ó 16 palabras

hemos incorporado nuevas o modificado las acepciones del vocablo

en el diccionario.

A mí me parece que se ha abusado del término guerra,

una guerra tal y como la concibo yo es entre naciones

es entre personas es entre fuerzas, entidades o sedes equiparables

esto no era una guerra en ese sentido

la única utilización en ese sentido que a mí me parece

que ha podido tener sentido es de los sanitarios,

que decían esto es como una guerra, no es una guerra,

es como una guerra porque ellos se tenían que enfrentar

a una situación prácticamente bélica.

Yo creo que era un lenguaje deliberadamente elegido

no era casualidad

o sea que cualquier que se dedique como el maestro

de títeres a manejar los hilos decidió que iba a poner

todos los símiles bélicos posibles entonces esto es una guerra,

nosotros estamos luchando y vamos a derrotar al enemigo

y todo este lenguaje bélico que pensaban que de alguna manera

ayudaba a la moral de victoria.

Fue útil en los primeros momentos el símil bélico, sobre todo

en las primeas etapas para hacer ver a la gente de que se trataba

de una crisis muy seria, un impacto severo.

Sin duda la primera víctima de la guerra es la verdad

y más todavía en esta época por lo que antes comentaba

de que vivimos en un mundo híper informado,

antes nos remetimos a la época de Ponsoby la gente se informaba

a través de la BBC, a través de 4 o 5 periódicos serios,

y tu sabías que la información que estabas recibiendo

era verídica ahora la gente se informa por Facebook,

por Instagram cualquier influencer tiene más seguidores que tú

seguramente como periodista profesional y reputado,

entonces vivimos en una desinformación

que no solamente es la primera víctima de la pandemia

sino también el gran problema de la pandemia porque no sabemos

a qué atenernos.

También la descoordinación podemos calificarla como mentira

mucha información que se ha dado que está preparada para quedar bien,

para justificar una eficacia falsa, todo esto es lo preocupante

y lo negativo del comportamiento de los poderes públicos

en relación con la covid.

La realidad que comunican desde esa cúpula de oro

es totalmente opuesto a lo que realmente está sucediendo

en la calle

La comunicación es crucial

es crucial primero para informar qué está pasando

porque ante la desinformación o la falta de información

es muy importante que se sepa.

Y en segundo lugar porque la información

se vuelve educación, la información

se vuelve recomendaciones concretas e inclusive instrucciones

de recomendaciones para proteger a los propios ciudadanos.

Hubo un exceso de propaganda, pero medidas y ayudas

para el área sanitaria no había, es decir, que hubo un momento

en que el propio gobierno era incapaz de conseguir material sanitario,

hacía su propaganda

pero eran las propias autonomías, eran iniciativas personales, sociales

las que se mía y conseguía mucho antes

que el Gobierno

la verdad es que el gobierno en ese aspecto hablaba mucho

y hacía poco.

Yo creo que la información siempre es mejor que la desinformación

si hablamos en términos de líderes en una situación

en la que estoy confusa o tengo cierto temor

si esa persona a la que yo respeto y representa algo importante para mi

será mejor si habla que no diga nada.

Respecto a la frecuencia de las alocuciones

del presidente del Gobierno

para mí el problema no residió tanto

en la frecuencia sino en la duración y naturalmente en cierto modo también

los contenidos en otros países los líderes políticos,

los presidentes, los primeros ministros

también han recurrido no se si con tanta frecuencia pero si

con mucha frecuencia a los medios de comunicación pero han sido,

estoy pensando en Alemania con Merkel han sido intervenciones

mucho más cortas, mucho más directas, mucho más claras

y mucho menos tediosas.

Ha habido mucha desinformación también desde el punto de vista

de algunas autoridades

que pues pretendieron que el problema

no existía, que nunca les iba a llegar a sus países,

o que finalmente sus países estaban más preparados, y bueno,

resultó que no.

¿Cómo hubiera gestionado Torrente esta pandemia?

bueno pues un poco como el Gobierno, pues comprando mascarillas

no homologadas, test falsos, y tal.

Entonces Santiago Segura arremete contra el Gobierno

pero si estaba intentando hacer humor

yo no hable de este gobierno, hablo de cualquier gobierno,

mira Bolsonaro cogiendo el virus, Trump también después de haber dicho

aquello de las mascarillas, se ha hecho el ridículo globalmente

no estábamos preparados

no nuestro Gobierno pobrecillos sino todos los gobiernos.

Yo hubiera preferido menos sermón y por un lado más información

y un poco más conciso, yo el primer Aló Presidente

lo vi entero, el segundo puse exactamente dos minutos

y el tercero ya no oí absolutamente nada.

O sea que al final lo que se consigue es absolutamente lo contrario

de lo que se pretende.

Yo imagino que el presidente pues dijo bueno vamos a tener

una cercanía con el pueblo,

vamos a acompañarle en su dolor y todo este tipo de cosas

pero se le fue un poco la mano a mi modo de ver.

Es que se le quiere sacar partido a todo

hasta a las cosas malas

entonces yo pienso que estamos muy infectados de, de una forma

de vivir donde el dinero nunca es suficiente,

siempre necesitas más dinero.

Yo creo que el relato fue muy bueno, fue muy bueno porque nos dio

la oportunidad de conocer lo que existía

probablemente después el problema fue que había mensajes diferentes

desde ámbitos diferentes

ahí es cuando se empezó a torcer

cuando perdimos la unidad en el mensaje cuando ya lo importante

no era tanto el enfrentarnos a la enfermedad

cómo hacerlo con nuestra ideas,

cuando las ideas empezaron a ser distintas

cómo se deberían hacer las cosas

cuando la gente ya no fue lo estrictamente importante.

Vivimos en un momento que hay una tensión política

que yo sinceramente o sea miro la política y sinceramente

se ha convertido en un sumidero que no me gusta, en general eh,

me parece que se ha convertido en un recipiente de insultos

de descalificaciones, no me gusta, no me gusta, veo tensiones,

veo odios

no me interesa.

Algunas palabras de las nuevas como desescalar

incluso se han politizado porque había mucho ciudadanos

que desescalar era un invento de la izquierda, otra que era

un invento de la derecha y reconocerla suponía

que eras de izquierdas o de derechas, raras veces en la historia

el lenguaje se politiza, el lenguaje es neutral

se emplea políticamente pero raras veces se politiza

y esta ha sido una ocasión que la ha tenido

las palabras se han revolucionado

porque han aparecido más palabras en menos tiempo

que en relación con otros fenómenos.

Cuando ves a Bacon, cuando ves a Giacometti y ves la oscuridad

que tienen los trágicos que son

el arte es algo es un indicador

es un indicador de cómo es la sociedad.

Es una sociedad muy oscura, muy trágica, muy desesperanzada.

Podríamos hacer algo yo pienso que sí que podríamos hacer algo

podríamos hacer algo.

Le podemos llamar nueva normalidad pero al final es la vida

incluso antes de esta pandemia teníamos muchas personas

que no sabían que iban a dar de comer a sus hijos.

Algún alcalde no quería líneas del hambre en sus ciudades.

Es un concepto que nadie quiere la nueva normalidad.

Yo quiero, todos decimos yo quiero la vieja normalidad

Le he estado dando vueltas y mejor queramos una normalidad

sin más, ni nueva ni vieja una normalidad

en la que podamos vivir tranquilos y sin tener que pensar

en cosas así.

La nueva normalidad entre comillas siempre era postcovid

y siempre fue muy dura porque estábamos hablando

de decenas de millones de parados en el mundo entero.

A mí no me gusta el concepto de nueva normalidad, la normalidades

no son ni nuevas ni viejas cuando se utiliza este concepto

es que las libertades de las que disfrutábamos antes estaban sometidas

a una determinada regulación o condiciones públicas,

y ahora están sometidas a otras.

Por tanto aquello era normalidad y esto es normalidad,

depende de la variación o los límites que se imponen

a las libertades ciudadanas para poderse ejercer

de modo compatible con las libertades de los demás.

La normalidad en materia de libertades y convivencia

cambia a media que van cambiando las leyes cuando nos gobierna

de una u otra manera.

Me parece que es un mal concepto la nueva normalidad

la normalidad a la que hay que aspirar

es a la de siempre la misma, hay que recuperar la normalidad

sin mas.

La nueva normalidad supongo que se refiere al presente

que estamos viviendo

como esto no está controlado en el sentido de que este virus

campa a todavía a sus anchas

yo creo que a eso alude la nueva normalidad

cuánto tiempo tenemos que convivir entre nosotros

con mascarillas en esta situación.

Hay que ajustar las cosas la vida es un constante ajuste a situaciones

que no estaban previstas no tan graves

como la que estamos viviendo.

Pero hay que ajustar nuestros deseos, nuestros gustos,

nuestras necesidades.

Y eso es una normalidad nueva, distinta.

El que dijera que el virus había sido vencido pues un cachondo,

tío cortaros un poco al final

lo que consiguen es dar mensajes equívocos

es que tu pierdas la confianza.

La prueba está en que el Presidente del Gobierno

en mayo creo que fue

salió diciendo y dijo "hemos derrotado al virus"

me recordaba un poquito a cuando Bush cerró en falso todo el tema de Irak

y apareció el portaviones e hizo una entrada triunfal

diciendo hemos derrotado a Sadam Hussein,

hemos acabado con el problema y luego resulta

que no hemos acabado con nada.

Así que a mi estas puestas en escena la verdad es que me irritan un poco

y tengo la sensación de que toman por tonto.

Yo comprendo que una tentación muy grande manipular el lenguaje

para que diga lo que tú quieres que el pueblo reciba,

pero que tengan en cuenta que el pueblo no es tonto, por favor.

Yo nunca creí que lo habíamos vencido porque yo he estado viendo

a Margarita del Val nuestra científica previniéndonos

que yo a veces decía Dios mío es demasiado negativa,

pero estuvo previniendo todo el tiempo

en los medios de comunicación,

pero estuvo diciendo que no esperásemos a la segunda ola

que igual el virus volvía en julio eso lo recuerdo perfectamente,

yo personalmente no me creí que ya se hubiese superado,

sí que estábamos en una situación mejor que nos permitió

digamos relajar un poco, pero teníamos que haber relajado

de una forma más sensata y no creer que eso se había superado

La gran mentira es la consigna que inundó a finales de mayo

los diarios salimos más fuertes.

Para mí eso fue una consigna cuyo sentido puedo entender

porque había necesidad de infundir ánimo en la sociedad,

pero lo cierto es que eso no respondía a la realidad, es decir,

la salida ni la idea de salida de superación de la pandemia

ni la idea de fortaleza respondían a la realidad.

Lo que es quizás peor es que esa consigna pudo tener efectos

sobre comportamientos de la gente animándolos a comportarse

de un manera consistente con esa consigna.

Yo creo que eso fue un desacierto.

Lo que la sociedad tiene que pedirle a la clase dirigente

es que los políticos están aquí para dar un servicio a la sociedad,

y que tienen que sentirse orgullosos de que les han dado esa posibilidad

de servir,

no podemos dejar en ningún momento que la clase dirigente piense

que es al revés que la ciudadanía y la sociedad están aquí

para servirles a ellos.

Tenemos que cambiar esto no en España sino en las democracias del mundo,

y que cuando tú seas líder,

cuando tú estés con esa gran misión de representar los votos

en las urnas, que estés ahí para ellos

Yo hoy he desayunado y pienso comer y a lo mejor tú también

yo creo que sí.

¿Y cómo ha llegado aquí todo eso a Madrid?

Hay cosas que salen del jardín que tengo enfrente

los limones para echarlos al agua

pero la mayoría de las cosas alguien va a los mercados y a las tiendas

y compra la comida

y esa comida hay que traerla de lejos en algunos casos.

Toda esa gente está trabajando mucho y por muy poco dinero nada más

que son sueldos muy pequeños ¿qué ganará un basurero?

un sanitario,

todo eso había que revisarlo

aprovechar que es lo que ha sido imprescindible en estos meses

y decir esta es la gente que es imprescindible de verdad

La vacuna sigue siendo la gran esperanza

pero como requiere su tiempo tenemos que agarrarnos a todo tipo

de fármacos que puedan prevenir o paliar, que puedan contribuir,

pero hombre

yo quiero creer que el verano lo vamos a tener sin mascarillas,

alguien me lo ha dicho ayer y me lo he cogido diciendo

el próximo verano sin mascarillas, vamos pensar, sin ser unos frívolos

y volver a hacer una vida con toda la normalidad y demás

pero vivir en la esperanza de que tengamos ya un verano

sin mascarillas en el 2021.

Solo podremos derrotar al virus con la vacuna y por lo tanto

lo que habría que hacer es dedicarle todos los recursos necesarios

al desarrollo de la vacuna.

Hay que aprender a prevenir, a dedicar recursos a acontecimientos

contingentes pero que exigen preparación para no vernos

desbordados, saturados, colapsados.

A lo largo de nuestro reciente pasado sabemos que para muchas

de las gravísimas enfermedades que hubo se han combatido con vacuna.

No puede haber un trasfondo político en este tema que nos influya

en la asistencia sanitaria ni leyes diferentes en las autonomías

cada una con su competencia

lo que tiene que haber es una ley de epidemias, el Gobierno

tiene que crear una ley de epidemias

y con eso desde el punto de vista sanitario se evita

todo el tema político que ha pasado ahora con que a unas autonomías

se le aplican unas medidas de seguridad totalmente diferentes

a las otras.

Se ve que hay una intencionalidad política

que no tiene por qué ver en el tema sanitario

tiene que haber una coordinación.

Yo creo que España es un país que siempre en las dificultades

demuestra su grandeza.

Los españoles deberíamos de sentirnos mucho más unidos deberíamos

de dejarnos de pelearnos tanto

me parece que es un terreno peligrosísimo marcar tantísimo

las diferencias.

Somos hojas a merced del viento, que en cualquier momento

puede pasar algo catastrófico, y que está muy bien decir

que esperanza y todas esas cosas pero que vayamos con más cuidado

porque esta vez ha sido un virus pero a lo mejor más adelante

es otro tipo de alarma y que no nos coja tan desprevenidos

como esta vez.

Esta gente dice saldremos mejor, pero no se cómo coño

vamos a salir mejores o sea saldremos jodidos,

si eso si eso lo veo,

si tú me dices saldremos jodidos

de esta pandemia si tiene usted razón, pero saldremos,

ese es el mensaje de esperanza que saldremos jodidos

saldremos peores, saldremos perjudicados

pero saldremos,

eso si que lo creo

¿Difícil, eh?

A ver lo que más debemos aprender es que no somos tan importantes

como pensábamos como individuos somos que formamos parte

de una sociedad mucho más importante que nosotros mismos,

que como sociedad seremos capaces de sobrevivir porque forma parte

del instinto de cada ser humano, el instinto de supervivencia

es innato y que seremos capaces de demostrarlo una vez más.

Yo creo que la primera gran pandemia es el egoísmo

el egoísmo se vive más cómodo en el odio que en el amor

porque el odio es de ti hacia afuera

patadas

pero el amor implica compromiso, y renuncia,

y asumir el amor de frente y de cara es de valientes,

y tenemos miedo hoy en día a palabras como bondad

y para mí el primer síntoma de inteligencia de la persona

es su capacidad, su bondad, y parece que le tenemos miedo,

huimos de esa palabra como del vampiro de la cruz

y del ajo.

Las sociedades ricas son frágiles

y aunque en España tengamos gente

que no lo está pasando bien incluso en boom económico,

la gente pobre del mundo por desgracia

está mucho más preparada que la gente rica del mundo

para estos momentos.

Entonces en una pandemia como esta sí que te das cuenta que a veces

los que más tenemos somos los que más nos quejamos,

y que los que menos tienen son los que están ahí

al pie del cañón haciendo que todo funcione

esa es la gran realidad, al final el que nos está sacando

de esta pandemia es el que menos tiene

y esa es la gran realidad

Va a salir una humanidad nueva no de la pandemia

sino de las grandes revoluciones científicas

que tenemos inmediatas, en la comunicación

en el modo de trabajar

solamente la revolución digital es más transformadora

que todas las revoluciones

que se han producido en el mundo juntas.

No tenemos todo resuelto,

y tenemos que pedirle a los gobiernos mayor previsión y mayor humildad

a la hora de analizar los problemas y jerarquizarlos

y no creernos que tenemos todo resuelto

y que tenemos servicios públicos más que sobrados

no es verdad

hay que insistir en dotar a los servicios públicos mejor

de lo que tenemos.

La solución está en unos gobiernos mejores

y en que el hombre

nos señalen unos espacios de gozar del mundo que no sea a costa

de esquilmarlo tanto

a ver si eso es posible, escuchando música,

leyendo haciendo un trabajo yo que sé

considerando todo esto un poco.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • La vida sigue

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Documentos TV - La vida sigue

26 ene 2021

El documental es una reflexión colectiva sobre cómo han afrontado el mundo y España la mayor y más mortal epidemia de las últimas décadas: de la tragedia humana y sanitaria al impacto económico y social, pasando por la estética de la pandemia, la búsqueda de la normalidad como objetivo y el reto de la lucha contra las variantes del virus.

'La vida sigue' afronta los debates que están en boca de los españoles y los medios de comunicación. No sólo refleja el caudal solidario que recorrió España en el primer confinamiento, sino que también pone el foco en el valor de nuestros sanitarios y demás colectivos de riesgo, o en las carencias de nuestro sistema público de salud.

La gestión del coronarivus y la crisis económica, las colas del hambre y del paro, las discrepancias sobre el número de muertos y el comité de expertos, la confrontación política generada durante la pandemia, la desinformación, los conceptos de verdad y mentira en una situación extrema como esta, son asuntos que tienen cabida en este reportaje.

ver más sobre "Documentos TV - La vida sigue" ver menos sobre "Documentos TV - La vida sigue"

Los últimos 659 programas de Documentos TV

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos