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Como Sapiens - Programa 52: Patatas a la importancia, coca de arrope y cortadillo - ver ahora
Transcripción completa

¡Muy buenas, compañeros! ¡Vamos!

¡Bienvenido, Antonio!

Hola, amigos.

Id sacando la buena vajilla. Esto es "Como sapiens".

(Sintonía del programa)

Bienvenidos a "Como sapiens".

El programa que alimenta el cuerpo y el alma

en la vajilla más tradicional.

Un par de curiosidades:

los babilonios fueron los primeros en fabricar loza

3000 años antes de nuestra era.

Y la cerámica y la alfarería son todavía más antiguas.

Además, se cuenta que Cleopatra regaló a Marco Antonio

una vajilla de oro cuando le dijo "adiós".

Quizá por eso empezó a darse importancia a los emplatados

como el de esta elaboración que nos trae hoy Virginia Troconis.

-Dice el refrán: "Si la vida te da limones, haz limonada".

Yo limonada no haré,

pero sí un postre con ellos de protagonistas

que no os podéis perder.

La cocina fusión es algo muy nuevo y muy antiguo a la vez.

Si no hubieran llegado las patatas de América,

no tendríamos algo tan nuestro como la tortilla.

Y sin los tomates traídos del Nuevo Mundo,

nunca habríamos conocido el gazpacho.

Hoy fusionaremos un plato típico de La Rioja

con la cocina oriental.

Y lo haremos en Logroño,

con nuestro compañero Pedro Mardones.

-En la cocina de Ramón de Logroño os vamos a enseñar a preparar

unas empanadillas de cordero riojano chamarito

que me las quitan de las manos.

(Jeanette, "Por qué te vas")

-Disculpe, ¿quién da la vez?

-Yo.

-Para elaborar un buen plato es importante un buen producto.

Y los mercados de toda la vida como el de San Blas en Logroño

son garantía de calidad

y de confianza.

Pues ahora soy el último, señora. -Vale, vale.

(Jeanette, "Por qué te vas")

-Buenos días.

-Buenos días. -Ramón Piñeiro.

-¿Qué tal? ¿Cómo estamos? Bienvenido.

-La compra es importante hacerla de primera mano, ¿no?

-De primera mano y a primera hora de la mañana.

Es un sitio en el que están los productores locales

y hay que apoyar al comercio local.

-¿Qué nos vas a cocinar? -Pues te voy a cocinar

unas empanadillas, gyozas si lo quieres llamar,

pero las vamos a hacer al vapor.

-Hola, Vicen. -Buenos días.

-Producto de primera, ¿no? -De primera.

-¿Qué vamos a comprar?

-Pues mira, unas cebollitas, unas zanahorias también

y unos champiñones nos vamos a llevar de momento.

-Los champiñones. -Hecho.

-Hala, ea.

-Ea. -Ea se dice en La Rioja, ¿no?

(RÍEN)

-En riojano. -Adiós, hasta luego.

-Adiós. -Gracias, Vicen.

-Adiós.

-Ahora, ¿qué nos falta? -Nos falta el corderito,

el cordero de Dios.

Buenos días, Luis. -¿Qué tal?

-Este es de Cameros. -Corderito chamarito.

De la sierra de Cameros. Gracias, Luis.

-Hasta luego.

Ya llegamos al restaurante. -Ya estamos.

-No tiene pérdida, se llama como tú. -La Cocina de Ramón.

-Ya venimos del mercado. -Ya venimos.

-Nos ha dado tiempo a asar el cordero y todo.

-La magia del directo. -(RÍE)

-Vamos a echar un poco de aceite a la cazuela.

Un poco de ajito, ¿eh? -Echamos el ajito.

-Que huela a ajo.

Un poquito de cebolla también.

-Bien picadita, mira. -Bien picadita.

Un poquito de zanahoria, ¿eh?, que es buena para la vista también.

Y un poquito de champiñón, que es bueno para el corazón.

(Fórmula V, "La fiesta de Blas")

Mira cómo sale el hueso, ¿eh?

Ni que hubiese pasado un gato con mucha hambre por aquí.

Bueno, vamos a picar esta carne.

-Yo el sofrito ya lo tengo hecho. -Pues perfecto.

Vamos a añadir el cordero si te parece bien

y vamos terminando la receta.

Un poquito de salsa de soja, ¿eh?

Que le da un toque... -Oriental.

-Un poco de salsa de cordero,

que esta es la salsa de soja riojana.

-Y vamos a echar un poquito de guindilla seca.

¿Eh? Guindilla, con alegría.

Vamos a rascar un poco de trufa.

-Ahí, ralladita. -Una lluvia.

# (AMBOS) Que llueva, que llueva.

# La virgen de la cueva.

# Los pajaritos cantan, la trufa se levanta.

# Que sí. # -Ya está.

(Fórmula V, "La fiesta de Blas")

Ya tenemos el agua que está hirviendo.

-Es como las empanadillas de casa y de toda la vida, ¿eh?

Se le pone un poquito de relleno. Truquito.

Mojamos el dedo en agua y pintamos el borde.

(Fórmula V, "La fiesta de Blas")

La agarras de aquí. La tienes ahí agarradita.

-Como una bolsita de la compra. -Como una bolsita.

Y vas cerrando por los laterales.

-Bueno, cómo sale el vapor.

-Cómo sale el vapor, vapor de cordero.

-Las cerramos, ¿y cuánto tiempo?

-Cuatro o cinco minutitos.

-Bueno, menudas empanadillas más exóticas.

-Le pego ahí la vuelta, ¿eh? Y adentro.

-Mmm. -Venga, no pares.

-Delicioso.

(Fórmula V, "La fiesta de Blas")

Qué buena pinta esa empanada, Pedro.

El arrope es un aderezo de origen milenario.

Se obtiene de la cocción a fuego lento

de frutas dulces, pulposas y bien maduras.

Y se podría decir que fue el primer sabor dulce

obtenido de manera natural por el hombre sin agregar azúcar.

Hoy aprenderemos cómo se prepara un postre con arrope

y con nuestra amiga Sole Giménez.

(Marisol, "Corazón contento")

-En la provincia de Castellón, donde estamos,

hay un dulce delicioso

pero la verdad es que muy poco conocido.

Es la coca de arrope y tallaetes.

Más o menos, un bizcocho con un sirope.

Bueno, pero María Fernanda nos va a explicar paso a paso

cómo se hace

y cómo está de bueno.

(Marisol, "Corazón contento")

-Bueno, lo tengo todo preparado.

Pero me falta lo principal:

la Sole Giménez.

-Pues aquí estoy contigo, María Fernanda.

-Muy bien.

Hola. -¿Qué tal?

-Muy bien.

-La coca de arrope y tallaetes, ¿qué ingredientes lleva?

-Lleva azúcar, lleva harina, lleva dos huevos,

levadura, un vasito de aceite y un vasito de agua.

El ingrediente principal es el arrope.

-Es una especie de sirope que se hace con mosto.

Y se le ponen frutas.

En este caso, calabaza.

-Y eso se pone cuando sale del horno.

-¿Te parece que vayamos haciendo la masa?

-Ah, vale, vamos a romper dos huevos.

-Dos huevecitos.

Y, ahora, el aceite.

(Los Brincos, "Borracho")

-Va, Sole, tienes que batir los huevos.

-Venga, va.

Los bato, pero porque tú me lo pides.

-Vale, vale. -Y ahora falta...

-La levadura con el agua. Y vas tirando la harina que admita.

-¿Así va bien? -Sí.

Ahora, la pasta.

(Los Brincos, "Borracho")

-¿Cómo lo ves tú? -Yo lo veo bien.

(Los Brincos, "Borracho")

Ahora coges la pasta y la pones allí.

Tienes que extenderla toda.

(Los Brincos, "Borracho")

-Bueno, no te quejarás de cómo la hemos extendido,

que ha quedado bonita.

-Muy bonita ha quedado, sí, y estupenda.

-Ahora, ¿qué hay que hacer? -Ahora se tienen que hacer capas

de harina.

(Los Brincos, "Borracho")

Ahora se pone azúcar y aceite.

-Como si estuvieras echándole de una ensalada.

-Y así yo normalmente hago cinco capas.

Llevamos con esta dos. -Dos.

-Hala, tírale azúcar.

-¿Le echo azúcar así? -Sí.

-Pero sin miedo. -Sin miedo, sin miedo.

-Yo creo que sin miedo. -Sí.

-Bueno, tenemos ya esto para meter al horno,

pero el arrope no lo ponemos ahora, ¿verdad?

-Cuando salga.

(Sole Giménez, "El talismán")

-Bueno, María Fernanda, ya tenemos aquí la coca.

Qué buena pinta tiene, pero le falta el toque final.

-Pues sí. -¿Sí?

-El arrope. -Ah.

-Tienes que sacar la fruta. -Sí.

-Y cortarla.

(Sole Giménez, "El talismán")

Ahora hay que llenar la coca con el arrope.

-Por todo, ¿no? -Por todo.

-Y los tallaetes... -Los tallaetes, encima.

-Fuera de la comunidad, seguramente no se entiende

que tallaete son las cortaditas.

Porque, ¿esto lo haces tú, el arrope y tallaetes, o qué haces?

-No, no, no. Eso viene un hombre.

Bueno, antes venía un hombre con la moto.

Iba por las calles vendiendo. -Ajá.

-Y el hombre empezaba a gritar: "¡Arrope y tallaetes!".

-(RÍE)

-Ya lo oías y salías a la calle a comprar.

-¿Y esto se come tal cual o con la mano?

-Sí, con la mano. -Con la mano.

Puedo darle ya. -Sí, dale, dale.

-Venga.

(Sole Giménez, "El talismán")

Miguel Ángel, vente. Está espectacular.

Eso sí, calorías tiene unas cuantas.

-Mujer, pero una vez cada tantas... -Eso sí.

(Sole Giménez, "El talismán")

Da igual las calorías. Está muy bueno, Sole.

El botillo empezó a prepararse en el Bierzo

en la época de los celtas.

En la Edad Media, los monjes de la Abadía de Carracedo

mejoraron la receta original

y los peregrinos terminaron de expandirlo

llegando hasta los pueblos de Galicia y Asturias.

Hoy, el botillo forma parte de nuestra gastronomía

y lo vamos a preparar con Alberto Arruty.

("Un millón de amigos")

-El botillo es un producto típico del Bierzo,

pero hoy lo cocinaremos en pleno centro de Madrid.

Vamos a seguir una receta tradicional,

pero lo emplataremos de un modo que seguro os gusta.

("Un millón de amigos")

Hola, María, ¿qué tal? -Hola, Alberto, ¿qué tal?

-Bueno, ya veo.

Botillo del Bierzo es lo que tenemos hoy.

-Botillo del Bierzo. -¿Qué me vais a presentar?

Porque no es la elaboración, que el botillo es sencillo,

sino es el emplatado. -Un emplatado más fácil de comer

porque retiraremos todo lo que es el hueso,

vamos a desmenuzar el botillo y sería solamente para comer.

-Para hacer el botillo hay que cocerlo, ¿no?

-Sí, hay que cocerlo previamente.

O bien de la manera tradicional, que serían unas tres horas

para un botillo de 1 kilo o 1200 gramos.

Y, si lo hacemos en olla exprés u olla a presión,

sería la mitad, una hora y media.

-Y lo vamos a acompañar con berza. -Con berza.

La berza está cocida previamente.

Entre tres y cinco minutos, no necesita mucho más.

El puré de garbanzos.

Los garbanzos se ponen previamente en la noche unas 12 horas en remojo

para luego hacer lo que es un puré de garbanzos.

-Porque vosotros,

en vez de presentar con el garbanzos entero,

hacéis un puré de garbanzos. -Exacto.

Lo montamos en el plato para que sea un bocado

y no haya que hacer nada más.

-Y tampoco veo patata.

-Patata, hacemos también una cremita de patata.

Y un poquito de pimentón para decorar.

-Por el color veo que el puré de garbanzos

y también la crema de patata no están cocidas con el botillo.

¿Por qué? -No.

Lo ideal es cocerlo aparte para que haga el contraste

con el sabor intenso del ahumado

y el pimentón de la Vera del botillo.

-Claro, porque si no en cuanto metemos la patata

o los garbanzos con el botillo, nos sabe todo a botillo...

-Exacto. -...y ahí tenemos.

-Es recomendable siempre aparte. Cocerlo en agua sin nada.

-Si te parece, María, arrancamos entonces.

¿Qué tendríamos que hacer?

-Vamos a poner un poco de la crema de patata.

Lo ponemos abajo.

Y vamos montando el timbal.

-Una crema de patata que hemos hecho con patata cocida,

su mantequilla... -Mantequilla, aceite de oliva

y sal.

Ahora ponemos un poco del puré de garbanzo,

que también está cocido previamente, por supuesto.

Y lleva un poco de aceite de oliva y sal.

-Y muy importante eso, ponerlo a remojo.

-Durante 12 horas. -12 horas.

-Toda la noche. -La noche.

-Exacto. Vamos a poner un poco del botillo,

que está desmenuzado.

-Dentro el botillo lleva espinazo, costilla...

-Lleva costilla, rabo y espinazo, pimentón de la Vera

y el ahumado, que es imprescindible

en todo lo que es el embutido del Bierzo.

-En este caso es un ahumado con encina, ¿no?

-Exacto.

Abrimos el aro y le colocaríamos

la berza por encima,

que está cocida previamente.

Y lo decoraríamos con un poco de pimentón de la Vera.

-Y es un botillo de toda la vida...

-Totalmente. -...hecho de la misma manera

que se lleva haciendo toda la vida,

pero con una presentación que, como decías,

es más fácil de comer, ¿no? -Más fácil.

Sorprende y le gusta muchísimo a la gente.

Es una manera de presentar un producto muy tradicional

y un poco desconocido, sobre todo en Madrid,

como es el botillo.

Y es una manera de dárselo más fácil de comer

y más fácil de degustar.

-María, si no te importa, me llevo esto y me lo voy a comer.

Muchísimas gracias. -Buen provecho.

-Vale, gracias. -Que lo disfrutes.

Pero ¿por qué no te lo has comido ahí con ella, Alberto?

Bueno, Urrechu.

¡Pero bueno! ¿Cómo estás?

Pues mira, con la sartén ya en el fuego.

A ver. Como me gusta recibirte.

Hoy nos traes un producto difícil de preparar.

Calla, calla, que hoy tengo callos.

Pero no callos... La ibas a meter.

O sea, según has venido dices:

"A ver cómo le digo 'calla, calla, que traigo callos'".

Si no lo digo, reviento.

Entonces, no vamos a hablar de los callos en sí,

que cómo se cocinan...

Ya iremos comentándolo un poco,

pero lo importante es que lo que vamos a hacer

serán unos callos sin grasa.

No puede ser.

O, al menos, la gran mayoría. Imposible.

Ya verás, ya verás. A ver.

Lo que vamos a hacer para los callos es primero comprarlos.

Hay que comprar unos callos maravillosos,

que estén limpios, que estén cepillados,

mucho mejor el cepillado,

y una vez que los tenemos lo que hacemos es blanquearlo

en un agua

y luego los cocemos.

Es decir, los blanqueamos diez minutitos,

dejamos ahí las impurezas y luego los cocemos.

Va a estar unas dos horas y media y luego ya lo tenemos cocido.

¿Qué hacemos entonces? Muy sencillo.

Uno de los riesgos que tenemos para la grasa del callo

es el sofrito. Claro.

Entonces, en el sofrito

lo que hacemos es muchas veces poner el aceite,

la cebolla, el ajo, luego el jamón y tal.

Bueno, pues craso error.

Para los callos, que el callo es una esponja,

cuando está bien limpio y ya está cocido

es una esponja y acoge todos los sabores

que tú le vayas a poner.

Entonces, si de por sí el callo no tiene grasa,

lo que hay que hacer es poner el jamón,

que el jamón se vaya fundiendo a fuego muy suave

y cuando ya va soltando la grasa

le ponemos el ajo, le ponemos la cebolla

y a mí me gusta un poco de cayena.

Entonces, en este momento

es cuando lo que hacemos es subir un poco más el fuego.

Aquí solo tenemos la grasa del jamón,

no hay aceite. Solo, nada.

¡Anda! Nada.

Podéis llegar a poner una gotita para que no tenga grasas añadidas.

Porque ya tiene la grasita del jamón

y la grasita de un poco de salsa de tomate frito.

Entonces, la salsa de tomate me gusta ponerle un poquito

para que tenga un poco de color y para que le dé esa melosidad.

Una textura muy amable.

Entonces, cuando ya tenemos la salsa de tomate,

ya vamos integrando todo

y es cuando podemos llegar a poner el callo.

Una vez que tenemos esto, ¿cuál es el resultado final?

Destapa, quita la tapa. Vamos al lío.

Quita la tapa.

¡Adiós! ¿Qué te parece?

¡Por favor! ¿Qué te parece?

Me cachis en la mar.

Este es el resultado que tenemos en una sartén.

Tenemos el sofrito y este sería el resultado,

pero el final está aquí.

Mira, mira, mira. Mira cómo está el callo.

Por favor. ¿Has visto?

Cómo huelen. Y no tienen nada de grasa.

Pero a esto le falta un ingrediente. Eso te iba a decir.

No veo ni chorizo ni morcilla. ¿Qué está pasando?

Nada, te voy a poner esto para que lo eches.

Pero antes de echar el chorizo y la morcilla

te voy a decir el siguiente truco.

Cómo vamos a quitar la grasa del chorizo y de la morcilla.

Pues muy sencillo.

Lo que hacemos muchas veces

cuando vamos a cocinar el chorizo y la morcilla

es que lo metemos en el producto.

Pero todas sus grasas las echará dentro del producto.

Entonces, va a ser muy grasiento.

¿Le va a dar sabor? Sí, le va a dar sabor,

pero también mucha grasa.

Yo lo que quiero es el sabor, pero no la grasa.

Porque la grasa es grasa y eso hay que quitarlo.

Por tanto, lo que cojo

es que siempre pincho un poco el chorizo y la morcilla así.

Lo pincho por los dos lados.

Y luego lo que hago es que lo pongo a cocer.

Ahí. Y ya.

Y lo ponemos en agua a hervir. Eso es.

Y lo tienes más o menos unos 15 minutitos.

Este por ejemplo, que es ligeramente ahumado,

que me encanta el chorizo y la morcilla asturiana,

va a sacar todo el saborcito y una vez que está todo

lo que hago es ya colocar el chorizo

y la morcilla dentro así, mira.

Toma ya. ¿Eh?

Lo vamos moviendo, lo vamos integrando.

Sin grasita, ¿y cuánto tiempo lo tenemos aquí?

Se me hace la boca agua. Calentar un poco y ya.

Pero ahora, como lo que quiero es que lo pruebes,

me cachis en la mar, sacamos el plato.

Emplátamelo, por favor. Lo ponemos aquí.

Venga. Así.

Y ya tenemos los supercallos "Como sapiens"

sin nada de grasa, me cachis en la mar salada.

Fíjate qué melosos están.

Qué ricos, qué brillo más bonito tienen.

Pero, sobre todo, sin grasa. Son callos saludables.

Callos sin grasa añadida.

Mira, mira, ¿qué te parece?

Pues no me voy a meter uno entero en la boca

porque he de seguir con el programa.

Bueno, o sí, vamos a dar paso a música

y así los pruebo en condiciones. Venga, tengo dos cucharas.

¿Tú te acuerdas del grupo Olé Olé? Sí, hombre, claro.

¿Te acuerdas que en ese grupo estaba Vicky Larranz

en los comienzos? Sí.

Pues vamos a escuchar uno de sus éxitos: "Conspiración".

Y a los callos. Venga, dale, dale.

# ¿Quién te ha dicho que voy volando

# por los tejados detrás de ti?

# ¿Quién me espía enmascarado

# desde las sombras de mi jardín?

# ¿Quién me manda videos anónimos?

# ¿Quién se bebe mi pipermín?

# ¿Quién controla todas mis citas,

# mis caminatas, mi maletín? #

Olé Olé.

Huy, qué gallo me ha salido.

Y ole tus callos.

Qué fenómeno eres, madre mía. Muchas gracias, Urre.

Nada, te los guardo. Con un poco de pan la vas a liar.

Por favor. Me vendrá bien para la garganta.

Hay miles de recetas con el hojaldre como protagonista.

Lo más importante, como es evidente,

es que nuestro hojaldre quede delicioso,

pero también es imprescindible que lo parezca,

que tenga buena pinta.

Y para eso pintaremos el hojaldre antes de hornearlo.

Hay tres formas de hacerlo con las que conseguiremos

tres resultados diferentes.

La primera es pintar con agua.

De esta forma, el hojaldre quedará con un color más clarito.

La segunda, que es la más popular, es pintarlo con huevo batido.

La masa quedará muy dorada y muy apetitosa.

Y la última, y mi favorita, es usar solamente yema de huevo.

Esto le dará al hojaldre un color oscuro y brillante.

Agua, yema de huevo, huevo batido...

Cualquiera de las tres opciones

hará de vuestro hojaldre un plato de lo más apetecible.

Y, ahora, me voy con las patatas.

Los tipos de patatas más populares en nuestros mercados son cinco:

la monalisa es la más vendida y se puede usar

para asar, freír o cocer.

La kennebec también es muy versátil y tiene más sabor que la monalisa.

La spunta es perfecta para cocciones o ensaladas.

La patata agria es ideal para las patatas fritas.

Y la red pontiac es roja por fuera y perfecta para guisar.

Para prepararlas a la importancia,

usaremos las que nos recomiende Esther Arias.

-Hola, me llamo Charo y soy vecina de Miraflores de la Sierra.

Y voy a preparar hoy unas patatas a la importancia.

Una receta que he cogido de este libro

que hicieron las abuelitas

con sus recetas tradicionales y que a ellas les gustaban.

Y siempre que se lo hemos hecho les ha gustado mucho.

(Manolo Escobar, "Ay, que llueve")

-Crema de calabacín, sopas de ajo, chilitos de la pradera.

Este libro de recetas está hecho por los mayores

de la residencia de Miraflores de la Sierra.

Y hoy yo he hecho la compra

porque he quedado con una de las vecinas de aquí,

con Charo, para preparar una receta de este libro:

patatas a la importancia.

(Manolo Escobar, "Ay, que llueve")

Ay, Charo, qué día hace.

-Ay, hija mía, qué mala sombra hemos tenido.

-Mira, que te traigo patatas para hacer

la receta de las patatas a la importancia.

-Importantísimo las patatas. -¿Tenemos suficientes?

-Sí. -Sí, ¿no?

-Sí, sí, vamos para dentro. -Venga.

(Manolo Escobar, "Ay, que llueve")

-Charo, lo que vamos a preparar hoy es una receta de este libro

que hicieron en la residencia Perpetuo Socorro

y que son las patatas a la importancia.

Y que además es una receta que tú cocinabas en la residencia,

cuando trabajabas allí.

-Yo y las demás cocineras.

Además, con mucha aceptación por parte de los ancianos.

Siempre les ha gustado.

-Aparte de las patatas, ¿qué más ingredientes tenemos?

-Harina, huevos, aceite de oliva,

un poquito de azafrán, ajos,

un chorrito de vino, una jarrita de caldo,

cebolla y sal.

En sus tiempos decían que era un plato para celebraciones.

-¿Y para las celebraciones de qué tipo?

-Hombre, pues a lo mejor para un cumpleaños

e incluso para Navidad, ¿eh?

Claro, cuando no había tantas cosas como ahora,

esto era un plato barato, muy rico y muy vistosito.

("Farruca del tran tran")

-Entonces, Charo, ¿cómo empezamos a preparar

las patatas a la importancia? -Pelando patatas.

Las pasamos por harina y por huevo.

-¿Está demasiado fina? -Un poco más rectas.

Está bien de gorda, pero más recta.

Y cuidado con los dedos. -Cuidado con los dedos.

-Ya, ya. -Ya.

-Ya no cortes más. -¿Temías por mis dedos?

Mira, están todos, los cinco.

-Es que corta mucho el cuchillo.

-Ahora nos tocaría rebozarlas, ¿no? -Sí.

-Y, luego, ¿qué hacemos?

-Sacúdela un poco, que se vaya la harina.

-Charo, este libro fue iniciativa de la directora de la residencia

y la verdad es que es algo superbonito.

-Me imagino que pidió a cada señora que hiciera...

que diera su receta.

Y cada señora dio su receta, la que más le gustaba.

Y disfrutaron mucho haciéndolo. Eso sí lo sé.

-Y a ti, aparte de las patatas a la importancia,

¿qué receta te gusta a ti del libro?

-Una que hay de rabo de toro. -¡Ay, qué rico, por favor!

Otro día quedamos y me haces el rabo de toro.

-Sí.

("Farruca del tran tran")

-Una vez que ya hemos frito las patatas,

tendríamos que preparar la salsa.

Picar bien la cebolla, picar bien el ajo

y luego lo freímos todo.

-A fuego medio.

Pues ahí le tenemos que echar un poco de harina.

("Farruca del tran tran")

Machacamos un poco de azafrán y un poquito de perejil.

Y se lo echamos al guiso.

Le añadimos el vino y, a continuación,

cuando el vino cuece para que se evapore un poquito,

el caldo.

Y ya que cueza.

("Tiene sabor")

-Ya sé yo por qué gustaban tanto estas patatas, Charo.

-Pues claro, es que están muy ricas.

-Oye, la patata está muy buena, pero lo que me gusta es la salsa.

-Claro. -Está buenísima.

-¿A que sí? ¿A que está bien buena? -Me apunto la receta

y acuérdate que hemos quedado para el rabo de toro.

-Exacto, ese no se me olvidará.

("Tiene sabor")

Pues a ver si me uno con vosotras, Esther.

La palabra "lubina" viene de la palabra "lobo"

debido a la voracidad con la que este pescado

ataca a sus presas.

Aquí tengo una lubinita muy rica.

Como producto, es muy nutritivo y se puede preparar de mil maneras.

Por ejemplo, a la plancha, con verduras o asada en su jugo.

Hoy vamos a prepararla en Palma de Mallorca

en compañía de nuestra amiga Carolina Cerezuela.

(Los Stop, "Yo te daré")

-La lubina es uno de los pescados

más consumidos en los hogares españoles

por sus grandes propiedades nutricionales.

Y además se puede preparar de muchas maneras.

A la plancha, a la parrilla, en salsa.

Pues bien.

Hoy Pablo nos va a enseñar a prepararla al horno

con una rica guarnición.

(Los Stop, "Yo te daré")

Pablo, qué maravilla. -¿Qué tal, Carolina?

¿Cómo estás? -Encantada de estar aquí contigo.

Qué maravilla de vistas. Por favor, estamos rozando el mar.

-Un paso y nos caemos al mar. -Sí, ¿eh?

Y con el mar tan cerca

teníamos que hacer una receta, obvio, de pescado.

¡Vaya lubina enorme que tenemos aquí hoy!

-Sí, pues esta es una lubina de un kilo

con un pescado que tenemos todo el año.

Semigraso, muy apetecible para hacer al horno.

Y la tenemos ya limpia.

-Qué bien.

O sea, que ya hemos empezado a agilizar el trabajo,

porque limpiar el pescado siempre da un poco más de pereza.

Veo que los ingredientes son fáciles.

Tenemos la lubina.

-La ponemos al horno con sal y aceite.

Y luego vamos a hacer una guarnición que la hacemos aparte

y que es una patata a lo pobre, que es la patata con cebolla,

pimiento rojo, ajo

y lo aliñamos con sal, pimienta blanca molida,

mantequilla y un poco de vino blanco.

La salsa, que es una salsa que parte de una bilbaína,

con unos pequeños secretos que tenemos aquí.

-La magia de la receta. -Exactamente.

-Pues venga, Pablo. ¿Por dónde empezamos?

-Pues por la guarnición. -Vale.

-Iremos pelando las patatas y las cebollas.

-Venga, me pido la patata.

Oye, ¿por qué se llaman patatas a lo pobre?

¿De dónde viene?

-La patata a lo pobre es un plato que viene del sur de España

y era de la época donde se comía la patata con lo que había.

Si había pimientos, se le ponía pimientos.

Si había cebolla, se le echaba cebolla.

-La verdad que la patata

es un ingrediente que casa con un montón de recetas.

Y una de las cosas que a mí más me gusta del pescado

que has elegido para la receta de hoy

es que la lubina es muy limpia a la hora de comer las espinas.

-Sí. -No te encuentras mucha espina

y eso con niños, en las familias, es importante.

-La verdad que es un pescado muy agradecido, es verdad.

No es un pescado de estos que con las espinas molestan mucho

a la hora de comer, ¿no?

-Pablo, tenemos todos los ingredientes

cortados y preparados.

¿Cómo hacemos ahora?

-Ahora que tenemos todos los ingredientes

cogemos una sartén un poco profunda, le ponemos aceite de oliva,

le agregamos el pimiento y la cebolla,

automáticamente echamos la patata,

dos o tres dientes de ajo pelados

y lo aliñamos con sal, con la pimienta blanca molida,

un poco de mantequilla

y al final, cuando ya está casi a punto,

le echamos el vino blanco.

Cuando la patata ya la tenemos en marcha,

ya está en el fuego y se está haciendo,

ponemos la lubina con sal y aceite al horno,

y la tenemos diez minutos.

A los diez minutos sacamos la lubina y la patata ya estará hecha,

la ponemos en la asadera junto con la lubina

y la volvemos a introducir al horno cinco minutos más.

Ligar la salsa con la gelatina que tiene el pescado

y ya tenemos la lubina preparada.

(Juan y Junior, "La caza")

Bueno, Carolina. Aquí tenemos el plato.

A ver qué tal nos ha quedado.

-La verdad que tiene una pinta estupenda.

El sabor ahora te lo voy a decir, pero seguro que está riquísimo.

Esta me la como yo.

¡Mmm!

Buenísima.

Pablo, salud, por ti.

(Juan y Junior, "La caza")

Salud.

Pepa. Muy buenas.

¿Cómo estás? Bueno.

Una alegría de verte y de estar aquí con todos.

Alegría verte a ti siempre y ver lo rico que cocinas.

Sí, mira. ¿Qué nos tienes hoy?

Hoy tengo un escabeche.

¡Oh! Cómo me gustan a mí los escabeches.

Pues esto además lo puedes combinar con un montón de cosas.

Y ya verás, te lo voy a contar. Te lo vamos a contar.

He adelantado aquí un pequeño paso, ¿vale?

Me encanta. Mira.

Lo podemos conservar durante mucho tiempo.

Es una maravilla. Es una maravilla.

Mira, vamos a ver.

Mira, ya tengo aquí empezando a pochar la cebollita.

Un poquito de zanahoria, un poquito de ajo laminado.

Este es el sofrito básico, ¿vale? Vale.

Y ahora le echaremos aroma. Mira qué orégano te he traído hoy.

Un orégano. Ahora, mira, lo desgranamos así.

Un poquito de orégano.

Mira cómo huele, ¿has visto? Y un poquito de pimienta.

Un poquito de pimienta en grano y una hojita de laurel.

¡Qué haríamos las madres sin la hoja de laurel!

El laurel vale para todo, ¿eh? Para todo.

¿Vale? Y aquí lo hacemos. Entonces, ahí lo tenemos hecho.

Y ahora tengo aquí... No, lo tengo aquí, perdona.

Mira, en este caso vamos a hacerlo de pollo.

Ajá. ¿Vale?

He cogido un muslito de pollo, de pollo de corral,

que los hemos pasado por harina y lo hemos frito

para que nos engorde el escabeche. Vale.

Y ya lo ponemos aquí y se nos termina de hacer.

O sea, lo pasamos por harina..., Lo freímos.

...lo freímos y así la harina engorda el escabeche.

Sí, nos engordará la salsita. Y luego lo freímos.

Le vamos a añadir también unas patatitas

que he cocido en vino blanco. Vale.

Esto nos dará un sabor... ¿Cuánto tiempo las has cocido?

Nada, estas son pequeñitas y las hemos cocido

unos 20 minutitos. Vale.

¿Vale? Pero desde fuego frío, con el vino blanco en frío.

¿Vale? "Okey".

Echamos sal, un poquito de sal.

¿De acuerdo? Muy bien.

Y, ahora, en la misma proporción tenemos

primero vinagre, vinagre de vino.

Echamos...

¡Ahí va! No pasa nada.

Vaya. Un poquito así y que evapore.

Echamos otro poquito, ahora que nos evapora.

Vino blanco.

La misma proporción siempre. La misma proporción.

Estamos echando un chorro siempre. Siempre, vale.

Y echamos un poquito de agua.

¿Un poquito o la misma? La misma, la misma.

La misma, perfecto. La misma proporción de todo.

De vinagre, de vino blanco y de agua.

Perfecto. Y dejamos aquí...

Esto lo vamos a dejar unos 30 minutitos,

ahí ya que nos fría. Perfecto.

¿Qué vamos a hacer?

Después de tanta acidez que le hemos metido al escabeche,

que a mí me encanta, le vamos a meter un poco de aroma.

Y a mí me encanta un cítrico.

Le metemos una peladura de limón. Vale.

Una de lima.

Vale. Y una de naranja.

Huy qué bueno.

Esto nos va a contrarrestar esa acidez.

Y esto lo tapamos.

Ahí. Perfecto.

Y mira cómo huele, ¿eh? ¿Cuánto tiempo lo tapamos?

Lo dejamos ahí unos 30 minutos, ¿vale?

El escabeche es clave que cuanto más tiempo más rico,

más nos coge el sabor del vinagre y va a estar más rico.

¿Vale? La ventaja del escabeche.

Yo lo tengo aquí hecho. Han pasado los 30 minutos. ¡Clin!

Ya está aquí.

Yo te lo he traído hecho porque está más rico.

¡Ay, Dios! ¿Vale?

Un escabeche tradicional. Entonces, ¿qué hacemos?

Lo hemos hecho de pollo.

Lo podemos hacer con bonito, con sardina, con coliflor.

La coliflor está riquísima, ¿vale?

Y entonces mira, aquí tenemos un muslito de pollo.

¿Vale? Que vamos a poner aquí. Mira, con todo este sofritito.

Tenemos la zanahoria.

Además, lo podemos comer en caliente.

La cebollita nos ha quedado doradita.

En caliente, en frío o como más nos guste.

Efectivamente. Se puede comer en todas las estaciones del año.

Caliente, frío, templado, como quieras.

Le vamos a meter aquí el aromita, ¿vale?

Son todo ventajas el escabeche. Y a mí me encanta.

Y además es que esto fíjate cómo se conservaba antiguamente.

En todas las cocinas de España. Qué bueno.

Y ahora le vamos a poner aquí, porque me gusta darle un toque,

una piparra en conserva,

que también hacemos y así le damos un toque diferente.

Toma ya. ¿Vale?

Y la papa, vamos a coger la papa.

Y así lo terminamos. Venga.

Mira, vamos a ver.

Mira con las papas. ¡Huy, huy, huy!

Mira estas papas, que se han terminado

y ahora cocidas con este escabeche aquí.

Espera, vamos a ponerlas en este lado aquí

para que nos vea más bonito, nos haga más bonito.

Y esto es gloria bendita, Miguel Ángel.

Pero gloria bendita. ¡Gloria bendita, Pepa!

¿Eh? Muchas gracias, Pepa.

A ti siempre. Gloria pura.

Y gloria pura también Antonio Garrido,

que quiero que entre ya en este plató,

que tenía muchas ganas de que lo pisaras.

Señor, ¿cómo estás? ¿Cómo estás?

Me alegro de verte. Y vienes con un regalito.

No, a esto ni te acerques. ¿Cómo puede ser?

Que no, que paso de ti.

Ven aquí. Vale, pero a esto ni te acerques.

Con las ganas que tenía de que vinieras aquí,

que a todo el mundo le digo que qué bien que esté Antonio

haciendo reportajes, gran actor, te pongo por las nubes...

No vamos a hablar de la película que hicimos juntos.

¡No digas el nombre!

Sí, hombre, sí. No.

Todos tenemos un pasado. Bueno, ¿tú quieres comer tarta?

Mira cómo no quiere que lo diga.

(RÍEN)

¿Qué es esto? Cuéntame, venga.

Esto es la solución a nuestros problemas.

¿Sí? ¿Por qué?

Cuando vas a comer, llega la hora del postre, ¿vale?

Venga. Y, normalmente,

uno deja su huequecito para llenarlo al final con el postre

y siempre dudamos entre dos tartas básicamente.

Yo dudo entre zanahoria, queso por ejemplo.

Hay más, pero normalmente queso y zanahoria siempre están.

Sí. Esas dos ahí...

A mí son de las que más me gustan.

Pues mi amigo Enrique, Mr Carrot Cake,

ha tenido la gran idea de fusionar las dos.

No puede ser. ¿Esto es zanahoria y queso?

Y te digo una cosa. Ahora lo verás en el "repor".

Yo tuve la suerte de probarla después,

cuando terminamos, y es espectacular.

Te lo digo muy en serio. Pues esta ya la has visto.

Vamos a ver el reportaje, por favor.

("Never gonna give you up")

¿Tarta de zanahoria o tarta de queso?

Difícil elección, ¿verdad?

Pero, bueno, ¿por qué elegir? ¿No?

Podemos tomarnos las dos.

Por eso he venido aquí a ver a mi amigo Enrique,

que me va a dar una solución.

Me va a hacer una tarta de zanahoria con queso

o de queso con zanahoria.

O del...

Bueno, que me lo explique.

("Never gonna give you up")

Don Enrique, ¿cómo estás? -Muy bien.

¿Cómo estás, Antonio? -Estoy intrigadísimo.

¿Qué tarta quieres? Y siempre dices: "De zanahoria".

Y el otro: "Pues de queso". No sabes decidir entre una y otra.

Y tú llegas de buenas a primeras y las unes.

-Exactamente.

-¿Me enseñas cómo se hace? -Claro, vamos al obrador.

-Venga.

(Los Amaya, "Vete")

¿Qué tenemos aquí? -Pues nada.

Tenemos los ingredientes que son básicos de una tarta de zanahoria.

-Vale. -Evidentemente, la zanahoria.

Por ejemplo, un poco de canela, un poco de jengibre,

que lo tenemos aquí,

harina, azúcar, un poco de coco, aceite,

que le va a dar humedad también,

y vamos a necesitar huevos.

-Vale, y esto lo vamos a mezclar todo con esto que tenemos aquí.

-No, esa es la parte del queso, el "cheesecake".

Vamos a necesitar queso, queso de untar,

huevos, azúcares, un poco de zumo de limón,

nata batida y además un poco de harina.

-Pues como el movimiento se demuestra andando, venga.

¿Por dónde empezamos?

-Vamos a empezar mezclando el azúcar con los huevos

y después vamos a poner el aceite.

-¿Así? -Sí, es superfácil.

Ya lo tenemos y es simplemente integrar todo.

Ahora vamos a poner lo que son los ingredientes secos.

-Si lo tuviera que hacer yo solo,

ya estaba la harina por un lado, esto por otro lado

y se hubiese perdido todo.

-Vamos a añadirle un poco de zumo de naranja.

-Vale.

-¿Te gusta la canela y el jengibre? -Sí, por favor.

Esto es algo tuyo.

Esto no lo tienen por qué llevar todas las tartas de zanahorias.

-Las tartas normalmente son bastante especiadas originalmente

y lo que yo hago es graduar un poquito

y combinar diferentes especias

hasta encontrar el punto que me gusta.

Vamos a poner ahora el coco rallado.

Zanahorias para dentro, lo mezclamos bien

y las nueces que nos están faltando.

-¿Tú te das cuenta de que la nuez tiene forma de cerebro?

-Sí, totalmente.

-Eso quiere decir que es bueno para el coco.

-Lo vamos a poner en un molde que está empapelado

y esto después lo vamos a poner a enfriar.

Prácticamente a congelar,

porque después vamos a hacer la crema de queso

y la vamos a poner arriba.

Para que no se mezcle con esta parte,

le vamos a dar un golpazo de frío.

Tenemos el queso aquí, que está atemperado.

Y eso lo vamos a mezclar con el azúcar y con los huevos.

("Baila con Los Chunguitos")

Zumo de limón. -De limón.

-La harina que tenemos aquí y, por último,

la nata batida.

-Si soy capaz de aprenderlo yo,

cualquier que esté en casa es capaz de aprenderlo.

("Baila con Los Chunguitos")

-Pues ahora vamos a poner esto sobre nuestro bizcocho,

que lo tenemos en el congelador.

-Lo llevamos al horno, ¿a qué temperatura?

-A 135 grados.

Es una temperatura bastante baja,

pero como tenemos dos masas que son tan distintas en textura

tenemos que encontrar la temperatura intermedia

que logre cocinar el bizcocho,

pero que no queme la parte de arriba, que es la de queso.

-Claro.

(José Mercé, "Te pintaré")

¿Esto qué es? ¿Esto de arriba qué es?

-Eso es fruta de la pasión. -Ah.

(José Mercé, "Te pintaré")

Estoy a punto de que se me salten las lágrimas.

¡Está buenísima!

Está bien, Miguel, venga.

De aquí te guardo un poquito y te la llevo al plató.

Que después hay que ver cómo te pones.

¡Envidioso!

O sea, que me la ibas a dar.

Soy hombre de una sola palabra y te la he traído.

¿Por qué juegas con mis sentimientos?

Quería que lo vieras antes. Cómo se nota que eres actor.

Has mantenido el racord del reportaje al plató.

Perdona, es que para que la tarta estuviese bien

vengo directamente de allí. Te ha faltado el chaleco.

¿Tú sabes el calor que hace en el plató?

Tío, muchas gracias. A ti, hombre.

Me hace ilusión que vengas.

Ven más, aparte de los reportajes.

Y que tú lo veas. Gracias.

A ti. Me paso a otra cosa.

Los cortaditos de limón son un postre típico

que surgió en los años 60.

Se compone de dos capas:

una base de galleta y una crema de limón suave.

Hoy, vamos a aprender a preparar

una versión más saludable y baja en calorías.

Y vamos a hacerlo de la mano de Virginia Troconis.

(Henry Stephen, "Mi limón limonero")

-Uno de mis planes favoritas cuando vengo a Marbella

es visitar a mi amiga Raquel.

Resistirse a sus creaciones es una tarea complicada.

Así que vengo hoy a que nos enseñe unas de sus recetas.

(Henry Stephen, "Mi limón limonero")

-Hola. -Qué maravilla estar aquí

y como a nosotras nos gusta, en la cocina.

No nos podemos abrazar,

pero con el corazón nos lo decimos todo.

-Todo. -Y con los ojos.

-Y con la mirada. -Con la mirada.

Raquel, cuéntame qué vamos a hacer hoy,

porque esta receta no la tenía controlada ni en mi lista.

-Vamos a hacer unas barritas de limón,

que esta receta está pensada para ti.

Sé que te gusta mucho cuidarte. -Hombre, por favor.

Qué honor, qué honor. ¿Qué ingredientes necesitamos?

-Bueno, para la base necesitamos avena "gluten free",

almendras, lleva azúcar de coco, lleva sirope de arce,

un poquito de sal y aceite de coco. -Del aceite de coco

me encanta el sabor. ¿Y para el relleno?

-Para el relleno vamos a utilizar anacardos,

zumo de limón, esto es una crema de coco,

ralladura de limón y raíz de arrurruz.

-¿Y qué es la raíz de arrurruz? Porque no lo había escuchado nunca.

-Procede de una planta tropical, es un almidón

y con ello conseguimos darle consistencia a esta receta.

Son unas barritas que además es un tentempié

que te lo puedes tomar a cualquier hora del día.

-¿Tienen algo que ver con lo que son los cortaditos de limón?

-Bueno.

Las barritas de limón es una versión "healthy" y vegana

de lo que son los cortaditos.

-Esas barritas vienen bien para desayunar,

para merendar, para hacer un tentempié.

-Lo podéis tomar por la mañana, a media mañana,

de comida, por la tarde

y, bueno, siempre lo tienes listo para esas veces que te entra...

Me apetece algo, pues así no pecas.

(Julieta Venegas, "Limón y sal")

-Ya tenemos los anacardos en remojo y vamos a hacer la base.

-Para hacer la base tenemos que mezclar

la avena sin gluten, las almendras,

el aceite de coco,

el azúcar de coco,

el sirope de arce y una pizca de sal en un "blender".

-Bueno, un "blender" o cualquier triturador nos vale.

O sea, llevamos todo esto a triturar.

-Hacemos una masa y lo ponemos en el molde del horno.

(Julieta Venegas, "Limón y sal")

Para hacer el relleno, escurrimos los anacardos,

que los hemos tenido una hora en remojo.

Todo esto lo mezclamos. -Lo mezclamos.

-La crema de coco, la ralladura de limón,

el sirope de arce y la raíz de arrurruz.

El zumo de limón y hacemos una crema.

(Julieta Venegas, "Limón y sal")

Que la crema la tenemos que poner encima de la base

que hemos hecho antes.

Y al horno.

Después, lo sacamos del horno,

lo dejamos diez minutos fuera enfriando un poco

y directamente a la nevera.

(Rumba Tres, "Larga espera")

-Y está el café con el logo del programa,

de "Como sapiens".

Y yo ya no me aguanto más. Quiero probar esta tarta.

El protagonista del día.

Estos cortaditos de limón. Me quito la mascarilla.

(Rumba Tres, "Larga espera")

Qué maravilla, amiga. Como todo lo que haces.

Miguel Ángel, no sabes lo que te estás perdiendo.

Yo me quedo aquí para seguir aprendiendo de Raquel

y enseñaros muchas cosas más.

Como yo digo siempre que vengo aquí,

me voy, me como el dulce y me voy sin remordimientos.

Pues sí, Virginia.

Tú sigue aprendiendo y luego me lo enseñas.

Hay muchas razones por las que animarse a emprender

el Camino de Santiago.

Hay quien lo hace por una promesa, para poner a prueba su resistencia

o buscando hacer nuevos amigos.

Pero hay algo en lo que coinciden todos los peregrinos

allá por donde pasa el camino: se come fenomenal.

Hoy vamos a comprobarlo nosotros mismos

cocinando en un pueblo de Zamora con Eloy Moreno.

(Los Diablos, "Fin de semana")

-Miles de peregrinos pasan por Tábara

de camino a Santiago de Compostela y lo hacen con los pies cansados

y el estómago vacío.

¿Cómo lo llenarán? Hoy lo descubrimos.

(Los Diablos, "Fin de semana")

Maite, muy buenas. -Muy buenas, ¿qué tal?

-Muy bien. Oye, una pregunta.

¿Voy bien para Santiago o me he desviado del camino?

-Perfecto, estás en el sitio adecuado para llegar.

Estamos cerquita de Tábara ya,

que es una parada del Camino de Santiago

que es de la Ruta de la Plata, que comienza en Sevilla

y acaba en Santiago.

-¿Cuántos peregrinos pasan por aquí a lo largo del año?

-Miles, miles de peregrinos pasan por aquí.

De diferentes nacionalidades.

Desde Inglaterra o Australia hasta España mismamente.

-Yo supongo que todos estos peregrinos

vendrán con el estómago vacío

y deseando comerse un plato de la tierra.

-Por supuesto.

Para hoy por ejemplo vamos a hacer una paletilla de cordero lechal

con unas patatitas a lo pobre y una crema de boletus.

-Bueno, ¿y qué ingredientes necesitamos para nuestro plato?

-Pues para la crema de boletus, por supuesto, unos boletus.

(Los Diablos, "Fin de semana")

Tenemos que llevar cebolla, zanahoria,

sal, aceite y, por supuesto, el plato estrella,

que es el cordero lechal.

Pero el cordero lechal

es el cordero que mama solo de la madre.

Y el cordero vive entre 30 y 35 días,

no vive mucho más.

Para tener la carne muy tiernita y muy jugosa.

Pues nosotros vamos a hacer la paletilla,

que es la parte de delante.

(Los Diablos, "Fin de semana")

Tenemos más partes, tenemos la pierna,

que también está muy rica, y luego tenemos el rabo.

-Y a los extranjeros, la gente que viene de fuera,

¿les gusta los platos de aquí, de España,

tipo el cordero lechal?

-Los alemanes tienen que tener su cervecita bien grande

nada más llegar.

-Y hay otra cosa que nunca falta.

-El vino tinto, por supuesto.

Da igual que no hablen español, siempre saben decir "vino tinto".

-¿Cómo lo dicen ellos? -(ACENTO EXTRANJERO) Vino tinto.

-Vino tinto.

-Pues a la paletilla de cordero

no se le echa casi nada.

Se hace al horno con un poquito de sal y aceite.

Y luego le vamos a hacer una camita de patata.

La patata la vamos a untar un poquito

con una salsa que tenemos nosotros especial.

Y lo haremos en el barro. Se cocina en el barro directamente.

Para la crema de boletus, pues tenemos el boletus laminado,

que tenemos que limpiarlo bien y quitarle la tierra

y lo cortamos, lo tenemos bien picadito.

Entonces, tenemos que picar la cebolla y la zanahoria.

Cuando esté bien picadito,

se sofríe un poquito en la cazuela.

Y cuando ya esté bien sofrito echamos el boletus.

Echamos un poco de nuez moscada,

que le da ese toquecito rico, rico

y echamos la nata

y el caldo de carne.

Y, una vez que tenemos todo eso,

solo nos queda ir a la mesa y a comer.

(Marisol, "Ola, ola, ola")

-Maite, pues ya tenemos por aquí nuestro platito

y además lo tenemos en un muro de piedra

muy característico del Camino de Santiago.

-Exacto.

De hecho, es muy típico ver las flechas del Camino de Santiago

pintadas en rocas

para que los peregrinos puedan seguirlas

y no se pierdan. -Pues vamos al lío.

(Marisol, "Ola, ola, ola")

Maite, pues te digo una cosa.

Yo después de comerme este plato no es que vaya a Santiago andando,

es que soy capaz de irme a Roma si hace falta, Maite.

-Muchísimas gracias. -Vamos a seguir comiendo.

Qué buena pinta tenía, Eloy.

Ahora vamos a ver una forma de darle un toque especial al foie.

Tomad nota, compañeros. (ÍÑIGO RÍE)

Bueno, colocamos una loncha gruesa,

unos dos centímetros de foie micuit,

sobre una espátula metálica.

Tal que así.

Ahí lo tenemos.

Y encima...

Bueno, primero mezclamos en un cuenco

dos cucharadas de azúcar

con una cucharadita de vinagre de Jerez.

Aquí solamente tengo azúcar blanca,

pero a mí me gusta más hacerlo

con azúcar moreno o incluso panela.

Esto lo vertemos sobre...

nuestro...

nuestro micuit

y me lo cambio por este que tengo aquí,

que me gusta a mí más.

Y utilizamos el soplete.

El soplete a mí me encanta.

Quería utilizarlo en la final de "Master chef"

y exactamente hice esto en uno de mis platos.

Una vez que hemos puesto ahí nuestra mezcla

de azúcar con vinagre de Jerez,

lo tostamos un poquito.

Aquí lo tenemos un poco adelantado porque se tarda un pelín más

y es importante que esté muy frío...

¡Huy!

...y que no se nos derrita cuando estemos usando el soplete.

Y nos quedará una capa muy crujiente y dorada

de sabor agridulce que le dará un toque

delicioso y estupendo.

Aquí os lo dejo emplatadito.

Escondo esto por aquí.

Y así me ha quedado, compañeros.

Consejos de Miguel Ángel en menos de un minuto.

¿Qué os parece? (ÍÑIGO) Pues...

¿Qué os ha parecido? Una pintaza, ¿eh?

Ese lo vamos a anotar.

Este lo haces tú en Urrechu habitualmente.

Lo peor es que no lo traes nunca a probar.

Tú has tenido la tarta.

-Mucho quejarse, pero después no trae nada.

Bueno, es que...

Lo siento, me habéis cazado, me habéis cazado.

Muy bueno, hay que reconocer que el jefe es el jefe.

-Lo más sencillo es lo mejor.

Tengo que decir que me da un poco de vergüenza

hacer estos lucimientos delante de vosotros,

pero es lo que me toca.

Delante de mí puedes hacer lo que sea.

Delante de ti no. Para compensar, para compensar.

Bueno, nosotros nos vamos,

pero volvemos en el próximo programa.

Ya saben. Hasta más comer, "Como sapiens".

Bueno, bueno.

(El Arrebato, "Poquito a poco")

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Como Sapiens - Programa 52: Patatas a la importancia, coca de arrope y cortadillo

11 abr 2021

Hoy, Como Sapiens y Sole Giménez van hasta Castellón para aprender a elaborar la coca de arrope y tallaetes. Además, cocinaremos lubina al horno con Carolina Cerezuela y contaremos con el actor Antonio Garrido, el chef Íñigo Urrechu y la cocinera Pepa Muñoz.

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