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Como Sapiens - Programa 39: Alubias, lenguado y zanahorias con avellanas - ver ahora
Transcripción completa

¡Muy buenas, compañeros!

Hola a todos.

Qué delicia de programa tenemos hoy.

Esto es "Como sapiens".

(Sintonía del programa)

¡Bienvenidos a "Como sapiens"!

Para abrir boca, hoy quiero desvelaros

cuáles son los platos tradicionales favoritos

de algunos grandes cocineros.

A ver si coincidís con alguno.

A Martín Berasategui le encanta el pescado a la brasa.

A Abraham García, el cocido.

A Joan Roca, la fabada.

A Juan Mari Arzak, los huevos fritos con piquillos.

A Ferran Adrià, el pan con aceite y tomate.

Y a Ricard Camarena, el puchero de su padre.

Precisamente hoy, cocinaremos con Ricard.

Y también con nuestro amigo y compañero Ion Aramendi.

-Hola, soy Ion Aramendi y he quedado con Aunitz

para cocinar con un maestro de maestros

que me va a enseñar a hacer un pescado increíble.

¿Dónde? En mi casa, en Donostia.

Empezamos nuestro viaje gastronómico de hoy

con una legumbre que llaman boliche o alubia del Pilar.

Es blanca con una manchita marrón y una textura supermantecosa.

Pedro Mardones va a mostrarnos cómo se elabora

en una histórica tienda de ultramarinos.

-Hola, soy Bibí.

-Y yo soy María Jesús.

Y estamos en Huesca,

en los ultramarinos más antiguos de Europa.

Y ahora...

-Vamos a cocinar unos boliches del Pilar.

("Jota del perro del hortelano")

-Bacalao, especias o legumbres.

En el ultramarinos más antiguo de Europa

podemos encontrar prácticamente de todo.

Está en Huesca y lleva casi siglo y medio abierto

gracias a la confianza.

Buenos días, María Jesús.

-Hombre, Pedro, buenos días. ¿Qué tal?

-¿Te pillo cortando bacalao o qué?

-Aquí la que corta el bacalao en esta casa

es María Jesús.

-Oye, esta cuchilla tiene más años que tú.

-Justo el doble que yo.

Yo tengo 75

y la cuchilla tiene 150.

-Es el ultramarinos más antiguo de España y de Europa.

-Va a cumplir la tienda el próximo año 150.

-¿Qué es un ultramarinos?

-Aquellos comercios

que en el siglo XIX, como es este, que se fundó en 1871,

se dedicaban a vender productos que venían de más allá del mar,

de más allá del Estrecho de Gibraltar,

del ultramar.

Aquí en la tienda era el bacalao, que lo seguimos manteniendo,

las especias y también la legumbre,

legumbre que viniera de Castilla.

Pues era no un ultramar, un ultratierra.

-(RÍE)

Me ha entrado hambre de legumbre. -¿Sí?

No te preocupes, que vas a comer un plato de boliches

que son típicos de aquí.

Vete para allá, que está mi hermana y ella te va a dar el plato

y te lo va a cocinar. -Y luego nos lo comemos.

-Venga. -Hasta luego.

Buenos días, Bibí. -Hola, buenos días.

-Bueno, Bibí, tu hermana y tú sois como la noche y el día.

-Yo soy distinta.

Quizá porque soy más lanzada para todo y...

# antes muerta que sencilla,

# que sencilla, que sencilla. #

Porque yo me lo pongo todo. Soy como un árbol de Navidad.

-¿Cómo es el boliche del Pilar? -Pues redondito.

Así como la judía siempre es alargada,

el boliche es un poco más redondo y tiene una pintita.

-Los boliches se ponen a remojo, ¿verdad?

-A remojo, efectivamente. Lo que es la noche.

-Una noche. -Una noche a remojo,

por la mañana cojo así y los echo solos.

¿De acuerdo?

Y ahora cubre con un poquito de agua.

-Tres deditos. -Como máximo...

Vale, suficiente.

-Un par de hojitas de laurel. -Parte un poquito de cebolla.

Me encantan.

Y ahora cogemos la cabeza de ajos. -Entera, sin pelar.

-Entera, sí.

Además, mira, es de la huerta oscense.

Mira, Pedro, ven.

Que vas a saber la magia que hay en esta casa.

¿Ves esta tienda? Pues espera. Una, dos, tres...

¡Cocina industrializada!

-(RÍE) ¡Vamos!

-Yo lo pongo ahora al fuego

y le doy al principio un poquito de calor.

Una vez que coja calor, bajo un poquito el fuego

y, cuando dé el primer hervor,

cuando empiece a hervir, rompo el hervor.

¿Vale? Echo un poco de agua fría.

Y ya la tercera vez echo sal.

Cojo el poquito de cebolla picada.

("Antes muerta que sencilla")

Cojo una sartén. -Y hacemos un sofrito, ¿no?

-Y cuando el aceite está caliente

echamos la cebolla y que se poche.

Con una puntita de cuchara echas un poquito de harina

para que se trabe.

Y lo inviertes aquí.

("Antes muerta que sencilla")

-Y aquí, en la planta baja, tenéis un restaurante privado

que parece que está encantado.

-Forma parte de la tienda, es especial.

Y aquí os presento a mi hijo Víctor,

que es el presente y el futuro de este comercio.

-Hola.

-Mucha responsabilidad.

-Pues el nivel es muy alto, pero de maestras no me quejaré.

-Por otros 150 años más.

-Por 150 y que nos volvamos a juntar.

-Ojalá. -Oye, así sea.

-Buenísimas.

# -La virgen del Pilar dice...

# (AMBAS) Que no quiere ser francesa.

# -Que quiere ser capitana.

# (AMBAS) De la tropa aragonesa. #

Pedro, nos encantan tus reportajes,

pero tenemos que decirte que no te dediques a la música.

Gracias por estos boliches del Pilar.

Ahora nos vamos a San Sebastián con Aunitz Alberdi.

Está en el Palacio de Miramar

con nuestro compañero Ion Aramendi,

el presentador de "El cazador".

Con la ayuda de un gran maestro de cocina, Ion nos va a preparar

un riquísimo lenguado con alcachofas.

(Mocedades, "Maitechu mía")

-¡Aunitz! -¡Ion Aramendi!

¡Ay! Te achucharía, pero no puedo.

¿Has visto dónde te traigo a cocinar?

-El Palacio de Miramar, una pasada. -Aquí, en San Sebastián.

-Increíble.

-La última vez no me convenció mucho tu cocina,

así que te he traído a un maestro de la escuela Luis Irizar.

-Son maestros de maestros.

-Luis por ejemplo le enseñó a Pedro Subijana.

-Pues viene un maestro de la escuela a enseñarte a ti también.

-Tengo unas ganas increíbles. -Vamos.

-¿Vamos a por ello? Venga.

(Estopa, "Como Camarón")

Josetxo, hoy tenemos pinche nuevo. -¡Hombre!

-¿Qué tal? -Ion Aramendi.

-Muy bien. -Cuéntame qué vamos a hacer.

-Vamos a hacer un lenguado "Murat".

Es un plato que hacía mucho Luis Irizar en Madrid.

-Ajá.

-¿Por dónde empieza? -Vale, vamos con el lenguado.

Venga, vamos a echarle sal y pimienta.

(Estopa, "Como Camarón")

Lo vamos a poner así encima.

-Aplastamos un poco, ¿no? -Eso es.

-A mí me gusta la cocina. -Se te ve mano, se te ve.

Apretamos un poquito para que no pierda la forma.

-Cómo huele, Josetxo, ¿eh?

A ver, sobre todo por la sal y la pimienta.

-Nada que ver el lenguado, producto buenísimo

que tenemos en el Cantábrico,

y encima un pez cazador.

Teníamos que hacer algo que tuviera que ver

con el programa "El cazador". -Qué maravilla.

-Te vemos cada tarde.

-Es un concursazo.

A mí me encanta hacerlo y a la gente le gusta mucho verlo.

-Todas las familias a las 18:00 estamos ahí viendo el programa.

-Gracias, Aunitz. -Hombre, claro. Cómo no.

-Me ve hasta mi hijo mayor, me ve por fin.

(Mecano, "Una rosa es una rosa")

-Lenguado hecho. ¿Qué hacemos ahora?

-Pues la guarnición que lleva el pescado,

que son las alcachofas, el tomate y las patatas,

que las vamos a partir.

-Me doy cuenta de una cosa, Josetxo,

y es que las alcachofas las tienes de buen color.

-Echo unos tallos de perejil al cocer y al limpiar también

y eso hace que no se oxide.

-Tallo de perejil. -Tallo de perejil.

-Ostras. -Tu plato estrella, Ion.

-Mi plato estrella es el encebollado.

-¿Sí? -Sí, sí.

-No es un plato fácil ni a todo el mundo le gusta.

-A mi mujer le encanta. -¿Y a los niños?

-¡A los niños no les preguntes!

-Tenemos que dorar primero las patatas.

-Vale. -Y un poco los tomates.

(Jorge Sepúlveda, "Mirando al mar")

-Bueno, y nos falta la salsa. Sabías cuál era, ¿no, Ion?

-Salsa menier.

Es una salsa muy sencilla de origen francés

que lleva básicamente un poco de mantequilla,

que tiene que coger un poco de color,

limón y un poco más tarde, cuando está todo ahí

ese juguito tan delicioso, le echamos perejil.

-¿Qué nos falta entonces, Josetxo?

-Cortar aquí la txapela al hongo fino fino.

-A emplatar.

("No importa que llueva")

-Y ahora nos falta el toque, la espina tostada.

-La espina tostada.

-En el medio vas a poner como si fuese la aleta.

Hemos puesto con agua a blanquear y lo que hemos hecho

es enharinar y freír a fuego moderado.

-¿Y se puede comer? -Y se puede comer.

Es crujiente. -¿Habías comido espina?

-Cuando me las encuentro las suelo sacar de la boca.

Pero en este caso no, claro, con esta preparación.

-Retiramos mascarillas.

Te he traído al Palacio de Miramar, donde veraneaban los reyes.

Vistas a la orilla de la Concha de San Sebastián.

Maestro de maestros, Josetxo. -"On egin".

Que aproveche, Ion. -"Eskerrik asko".

-A ver qué tal.

-¡Guau!

-Se ha hecho la luz. -¡Está buenísimo!

-La espina, Ion, la espina. -Ah, la espina.

Qué buena la espina, Miguel Ángel. Te la dedico.

La mejor espina que he probado en mi vida.

La primera vez en "Como sapiens".

A seguir triunfando, querido compañero.

Un abrazo fuerte a todos, "Como sapiens".

# Eres como una... #

Ya me podías haber dedicado otra cosa y no la espina, Ion.

Muchas gracias, te mando un abrazo.

La pimienta fue, durante mucho tiempo,

un artículo carísimo en Europa.

Y, aunque hoy es mucho más asequible,

sigue siendo un condimento de lujo.

Pablo de Miguel ha encontrado en Villa del Prado un "prado"...

Perdón, un plato que lo demuestra.

Entrecot a la salsa de pimienta con papas panadera.

(Teen Boys, "Da doo ron ron")

-Delfín. -Hola, ¿qué pasa?

-¿Cómo estás? -Muy bien, ¿y tú?

-Tenía ganas de venir a tu casa.

Estamos en Villa del Prado. -Claro.

-Que es la sierra de Madrid. -La sierra suroeste.

-Veo que estás con el horno de leña.

Un horno antiguo.

-Un horno que lo hice en el año 82.

-Lo estás preparando, ¿no? -Lo estoy preparando.

Mira, lo tengo a 160 grados. -Ajá.

-Y lo tengo que poner a 210 para empezar a asar.

-Eres tú el maestro del horno, ¿no? -El maestro del horno.

-Bueno, el maestro de meterlo y sacarlo del horno.

Aquí la que tiza es mi mujer.

-Yo vengo porque sé que aquí se prepara una salsa muy especial.

Tu mujer es la maestra de la salsa de pimienta.

-Hace una salsa de pimienta exquisita, buenísima.

-¿Qué tal si me la presentas... -Venga.

-...y me enseña a hacerla?

-Te la presento. -Venga.

-Vamos.

Mi mujer, Pablo.

-¿Qué tal? -Pablo, ¿qué tal?

-¿Cómo estás? -Muy bien.

-Me han dicho que preparas una salsa de pimienta exquisita.

-Eso dicen. -Eso dicen, ¿no?

¿Nos ponemos manos a la obra? -Sí, sí.

-Bueno, yo os dejo. -Al horno, ¿no?

Es lo tuyo. -A lo mío.

-Hasta luego.

Rosa Mari, esta salsa de pimienta, ¿qué va a acompañar?

-Te voy a preparar un entrecot con unas patatas panaderas.

-Receta familiar de toda la vida. -Sí, sí.

Como la hacían mis padres.

-Los ingredientes de las patatas panaderas.

¿Qué necesitamos? -Pues mira.

Necesitamos las patatas..., -Vale.

-...unas cebollas, pimiento verde y pimiento rojo.

-Para la salsa de pimienta, ¿qué necesitamos?

-Pues necesitamos un poquito de cebolla también,

un poquito de brandy, la pimienta, la nata

y el concentrado de carne, un concentrado de carne.

Y, luego, una buena carne.

-Pues, vistos los ingredientes, vamos a empezar.

¿Con qué empezamos? -Con el aceite.

-Vamos a empezar a hacer las patatas.

-Sí, y vamos a pelar las patatas.

-Las patatas panaderas, ¿cómo hay que partirlas?

-Como si fueran para tortilla.

-O sea, la idea es que queden algo así, ¿no?

-Sí, sí. -Y lo que hay que hacer es freírlas.

-Eso es. -¿Las voy echando para freír?

-Hay que echar también el pimiento y la cebolla.

-Ah, vale. Hay que mezclarlo todo a la vez.

-Sí, yo echo todo a la vez. Ten cuidado no te salte.

-¿Cómo van esas patatas?

-Pues ya están preparadas para el horno.

-En este caso, aquí, al horno de leña.

-Sí, porque le da otro gustito. -Y, mientras tanto, ¿qué hacemos?

-Pues vamos a hacer la salsa pimienta.

-¿Con qué empezamos?

-Pues primero se echa la cebolla.

La cebolla pocha un poquito y luego, cuando está pochada,

le echo un poquito de brandy.

-Esto le da alegría, ¿verdad? -Claro.

La da otro saborcito.

-Y ahora echamos el concentrado de carne.

-Venga, vamos.

-Pues yo creo que ya podemos echar la nata.

-¿Sí? ¿Echamos un poco de nata? -No, primero la pimienta.

-Primero la pimienta. -Sí.

-¿Mucha pimienta o poca pimienta? -Pues eso, al gusto.

-Con alegría.

Y la nata. -Y, ahora, la nata.

-Y tiene que hacerse todo junto. -Eso es.

Tiene que hervir un poco por la nata.

Una vez ha hervido lo trituro.

-Y ahora hay que filetear. -Claro.

(Juan y Junior, "La caza")

Entonces, se hace por dentro y no se remata por fuerza.

-Claro, y ya está listo para poner al horno.

Qué buena pinta tiene esto, Rosa.

-Hemos colaborado todos. -Hemos colaborado todos.

Venga, una buena ración de patatas.

Qué color más bonito, pero yo estoy mosqueado,

porque no veo un cubierto para mí.

¿Por qué?

-Porque es para Miguel Ángel. -¿Para Miguel Ángel?

-Claro. -Venga, invítale, anda.

-Pues queremos que vengas a Villa del Prado.

Ya que haces tanto deporte, pásate por aquí.

-Y se alimenta bien. -Y estás invitado.

(Juan y Junior, "La caza")

Claro que sí. Me pasaré, por supuesto.

Se agradece que por primera vez

me reserve a mí el plato y no te lo comas tú, Pablo.

Muchas gracias.

Bueno, Rodrigo. Qué alegría verte. ¿Qué tal, Miguel Ángel?

La alegría es mía, por favor. No, es mía.

No, no, mía. Me encanta esta sección.

Esta sección es lo más verde de la televisión.

Y te traigo algo alucinante.

A ver, ¿qué me traes? ¡No me lo digas!

¡Guisantes! Guisantes.

¡Anda! Guisantes.

O sea, no somos conscientes

de lo que han aportado los guisantes a la historia.

No. Y siguen aportando.

Por ejemplo, aun en congelado

es uno de los vegetales más vendidos del planeta.

¿Ah, sí? Los guisantes.

400 millones de toneladas.

Es una auténtica locura lo que zampamos guisantes.

A mí me gustan mucho.

Me gustaban de pequeño, dejaron de gustarme

y ahora soy muy fan. Son increíbles.

Y, tras esta "master class", más todavía.

Vas a alucinar. ¿Qué vas a hacer?

Para empezar a hablar de los guisantes.

Guisantes, la leguminosa. ¡La leguminosa!

Rica, dulce, vitaminas, minerales.

Es la leguminosa con más nutrientes.

La leguminosa con más nutrientes: los guisantes.

Todas las dejamos sacar y estas las comemos en verde.

No la dejamos que madure. Toma ya.

Y, si la dejásemos madurar, tendría mucho más azúcar.

La concentración de azúcar de esta leguminosa

rompe los parámetros.

Porque 5 miligramos de azúcar por cada 100 gramos.

¿Y qué voy a hacer? No lo sé.

Lo primero: te voy a enseñar a pelarlos.

Ah, pues fíjate.

Yo creía que sabía, pero seguramente lo haré mal.

Te daré un truco. Porque pelarlos dirás: "¡Pa, pa, pa!".

En esta parte de aquí que hace una curva...

Sí.

...presionas ligeramente y se oye ¡pop!

¿Ves? Ahí está.

Ahí está, ¿ves? Esto no lo sabía.

Abres y mira, mira.

¿En serio así de fácil? Así de fácil.

¿En serio? Y haces así luego con el dedo.

¡Ta, ta, ta, ta!

He estado perdiendo muchísimo tiempo

aquí pelando guisantes de otra manera.

A partir de ahora, no lo vas a perder.

Qué pena no haberte conocido antes. Fíjate, guisantes de los normales.

Este, que me encanta y es el que he usado

para hacer este plato increíble.

Por aquí tenemos guisantes lágrima, guisantes intermedios,

más gruesos...

Cuanto más gruesos, más harinosos y menos dulces.

Por eso hay que consumirlos cuanto más chiquitos mejor.

Los lágrima no son tan fáciles de conseguir, ¿no?

Sí, porque la verdad que son bastante caros.

Se llaman guisantes lágrima

porque te caen los lagrimones al pagarlo.

No, por la forma que tienen.

Tienen un tamaño como de gotita. ¿Y qué me vas a hacer?

¿Qué voy a hacer con algo que es dulce?

Un postre.

¿En serio? Claro.

Pero si hay cosas que son menos dulces

como la zanahoria y la remolacha que se hacen tartas.

Pues yo voy a hacer una tarta, una tarta de queso y guisantes.

Adelante. Sin azúcar.

Porque el azúcar te lo pone el propio guisante.

Dulce, maravilloso, increíble, espectacular.

Que acabas de poner ahí. Acabamos de ponerlos licuados.

Vale.

Una vez que están licuados los metemos dentro.

Le añadimos un poco de queso crema. Perfecto.

Yo le pongo queso crema, pero le podéis poner el que queráis.

Este es más sedoso. No tiene tanto sabor a queso.

Más grasa. En este caso, nata.

Nata. ¡Pa, pa, pa!

Ponemos un poco de nata.

Un huevo maravilloso, fresco.

De corral.

Adentro. ¡Toma ya!

Lo removemos.

Lo removemos bien. ¡Ta, ta, ta, ta!

Yo lo remuevo así, pero lo suyo es darle con una batidora.

(IMITA SONIDO DE BATIDORA) ¿Sí?

Le damos con una batidora y queda totalmente triturado todo

y semiemulsionado.

Y no hace falta echarle azúcar.

Con el propio azúcar de la vaina.

Es una auténtica locura.

Y ahí, pasados unos minutos...

Lo saco del horno, que lo he puesto en unos moldes.

Lo pones en unos moldes. ¡Ah!

Al horno. Recién sacado.

Fíjate. Lo he puesto en unos moldes.

Y una tarta...

180 grados unos 20 o 25 minutos.

Y tienes una tarta de queso y guisantes

fuera de lo normal.

¿Ves? Fácilmente.

(RÍE) Fácilmente.

Ahí te iba a decir... Fácilmente lo sacas del molde.

Le quitas el papelito.

Fíjate qué maravilla. Fíjate, dorado.

Jugosísimo.

Lo ponemos ahí y a disfrutar.

Y, aparte, le voy a poner... Ahí, eso, eso.

...unos poquitos guisantes lágrima encima para potenciar.

Que también los podemos comer... Pruébalos solos.

Verás, son como chucherías.

Oye, qué bueno, es verdad. Pero échate un puñado.

Haces así.

Es que ahora tengo que despedir esta sección

y no puedo hablar si no.

¿Somos conscientes de las cosas tan increíbles

que se pueden hacer con las verduras?

Me has dejado impresionado. Gracias, Rodrigo.

Gracias a ti. No, es un placer.

No, el placer es mío. No, es mío.

Que no. Y lo despedimos con música.

Ah, venga, a bailar.

A ver si sabes

a quién está dedicado el Sabor a Música.

Juégatela, di un nombre. Hombres G.

No.

¡A Martirio! Martirio.

La cantante que adaptó la canción española a una nueva época.

Vamos a escuchar una de sus famosas "Sevillanas de los bloques".

Y olé.

# Con mi chándal y mis tacones, arreglada pero informal.

# Arreglada pero informal.

# Con mi chándal y mis tacones, arreglada pero informal.

# El domingo por la mañana

# él me saca a pasear. #

¿Cuándo aprendiste a bailar sevillanas?

Pues yo empecé bailando en Jaén, que yo me he criado en Jaén.

¿Ah, sí? Sí, sí, sí.

Yo, sevillanas, vamos.

Qué arte tienes, Rodrigo. Consumado, consumado.

Qué arte, qué chispa.

Hablando de chispas, mira cómo hilo.

Me voy a la sal.

Existen muchos tipos de sal, pero nos vamos a centrar

en los más habituales en nuestras cocinas.

Aquí, por ejemplo, tenemos la sal fina.

Sirve para aderezar alimentos en los que queremos que la sal

se disuelva fácilmente, como por ejemplo una salsa.

La sal gorda nos da una textura granulosa en la boca

y puede usarse para, por ejemplo,

salar un chuletón cuando ya esté hecho.

La sal en escamas aporta una textura crujiente y delicada

y se utiliza para colocar encima de un plato ya elaborado

como por ejemplo unas verduras hervidas.

Eso sí, hay que añadir las escamas siempre en el último momento,

ya que la humedad del alimento hará que se disuelvan rápidamente.

Como sales curiosas,

si queremos aportar una nota de color distinta a los platos,

están la sal negra, mezclada con carbón activado,

o la sal rosa, que es una sal mineral

con un color muy curioso, rosado.

Esta a mí me encanta.

Paso a otra cosa.

Según un estudio, en el 89 % de nuestros hogares

se consume queso.

Comemos casi ocho kilos al año de queso por persona.

Y tenemos quesos para todos los gustos:

hay más de 150 tipos en España.

26 de ellos, con Denominación de Origen Protegida.

Así que tenemos cantidad y calidad.

Vamos a aprender un poco más sobre nuestros quesos

con Esther Arias.

(Luisa Linares, "A lo loco")

-En España, cada vez hay más quesos artesanales

y queseros que buscan dentro de la tradición

nuevos sabores.

Hoy me quedo en Madrid.

A ver con qué me sorprende Isabel, nuestra maestra quesera.

(Luisa Linares, "A lo loco")

Hola, Isabel.

-Hola, Esther, ¿qué tal? Bienvenida a la maduración.

-Creo que nunca había estado rodeada de tantos quesos.

¿Cuántos quesos puede haber aquí? -Pues unos 150 aproximadamente.

-Hoy, ¿dónde me vas a llevar? -Hoy nos quedamos en España.

-En España. -Y vamos a elegir

quesos españoles especiales y artesanos, muy importante.

-Muy bien.

Pues, si te parece, tú los seleccionas

y yo te espero fuera, que aquí hace frío.

-Vale.

(Luisa Linares, "A lo loco")

-Bueno, Isabel.

Me has dicho que me vas a dar un paseo por España

con quesos muy particulares. -Exacto.

Hemos hecho una selección de tres quesitos:

cabra, vaca y oveja, para que tengamos de todos.

Unos más suaves y otros más fuertes.

Vamos a empezar con Jaén, con un queso de cabra

que viene relleno de carbón vegetal.

Nos va a dar un toquecito a sal, un toquecito más pastoso.

-Esta línea de carbón vegetal se consigue

poniendo primero una parte de cuajada,

luego el carbón y luego otra parte de cuajada.

-Exacto. Y luego ya el moho de fuera envuelve todo.

Y lo vamos a acompañar con un poco de mermelada de tomate casera.

¿Has visto que es muy pastoso? Sabe mucho a hierba.

-Y sí que es verdad que con la mermelada de tomate

el dulzor compensa un poco la acidez que puede tener el queso.

-Exacto.

Además, lo podemos acompañar con un vinito blanco, por ejemplo.

Vamos a seguir con un Matalobos, que es un queso de León.

Viene infusionado con cerveza ipa.

Es una cerveza amarga que nos dará unos toques distintos.

Más tostaditos, más amargos, más vegetales.

Lo que hacen es echarlo en la leche, pero luego lo lavan levemente.

La forma es muy peculiar porque tiene forma de pata de mulo,

que se llama.

-Oye, esta corteza es durísima.

-Sí, es una corteza natural, ¿vale?

Se crea sumergiendo el queso en agua y sal,

secando un poquito el queso.

Pero como tiene también el lavado con la cerveza

tiene un toque de humedad.

Pues ahora lo vamos a probar y pártelo por la mitad

para que veas cómo huele.

-Esto, ¿con qué lo podríamos comer?

-Con el vino tinto, que nos va a limpiar un poquito

ese toque amargo y ese toque vegetal.

Y también por ejemplo lo vamos a acompañar

de un poco de membrillo.

-Sí que es verdad que la textura es muy granulada.

Sí, la forma de elaboración nos da ese toque granulado,

nos va a hacer salivar un montón

y nos va a crujir un poco más en la boca.

Vamos a terminar con un queso gallego

que se llama Lía.

Es una corteza lavada, ¿vale?, con agua y sal.

Vas a ver que es un queso más blandito,

mucho más húmedo.

-¿La dureza del queso depende de la cantidad de veces

que se lave?

-En este caso, sí. En otros es por el corte de la cuajada.

Este es un queso un poco oloroso. -Ajá.

De hecho, huele, ¿eh?

-Sí, huele un poquito más al establo, más al animal.

-Es muy pastoso y es muy intenso.

Es muy fuerte. -Sí.

Pues esto, si te tomas una cervecita tostada

o incluso una rubia muy amarga,

como ves que es muy pastoso te va a limpiar

y también te dará un frescor en la boca.

(Micky, "Enséñame a cantar")

-Bueno, Isabel. Una vez más, muchas gracias.

Ya estoy deseando ver con qué me sorprendes la próxima vez.

-Tendrás que volver para averiguarlo.

-Ya sabes que yo estoy aquí como en mi casa.

No me lo digas dos veces. -Aquí estaremos.

A mí me encanta el queso, Esther.

Y me encanta que me enseñes tantas cositas sobre queso.

Ahora paso a las zanahorias y a las avellanas.

Con ellas podemos crear un plato gourmet.

¿Cuál es el secreto para conseguirlo?

Cocinar desde el corazón.

Ese es el consejo que da Ricard Camarena,

un gran chef valenciano reconocido por la Guía Michelín.

Sole Giménez nos lleva a Valencia

para disfrutar de esas estupendas zanahorias.

(Nat King Cole, "L-o-v-e")

-Compartir momentos agradables con amigos

siempre es muy especial.

Pero si además el amigo cocina como Ricard Camarena

esto es maravilloso.

Hoy he quedado con él

porque nos va a enseñar a hacer unas zanahorias

de manera muy especial.

Bueno, seguro que entre sus manos estarán exquisitas.

(Nat King Cole, "L-o-v-e")

¡Ricard! -¡Sole! ¿Qué tal?

¿Cómo estás? -Muy bien.

Hoy vamos a hacer una cosa muy diferente.

Porque vosotros una de las especialidades

es la manera en que trabajáis las verduras, las hortalizas...

-Sí. La verdura es parte de nuestro ADN.

-Tenemos zanahorias de dos colores.

-Bueno, tenemos dos tipos de zanahorias.

-Sí. -La naranja y la morada,

que es muy común aquí.

Aquí la llamamos zafanaria.

-Pero ¿qué nos vas a preparar hoy?

-Bueno, pues las voy a hacer a la brasa.

-Ah. -Las voy a hacer a la brasa asadas.

Con unas avellanas picantes. -Ajá.

-Una nata amostazada.

-Ajá.

-Y le voy a poner esta salsita, que es una especie de Strogonoff.

En realidad, es cebolla roja,

setas picadas..., -Ajá.

-...un poquito de caldo de carne y salsa perrins.

Tengo estragón. -Estragón, sí.

-Tengo eneldo y tengo los propios tallos de la zanahoria.

-Ah, también la vas a echar.

-Sí, yo soy poco partidario de pelar la zanahoria

porque tiene muchísimo sabor en la parte de la piel

y muchas vitaminas. -Pero no amargo.

-Bueno, hay que manipularla un poquito.

-A ver cómo lo haríamos.

-Mira, yo lo que hago es coger un estropajo verde nuevo.

-Ajá. -¿Vale?

Y corto unos trocitos, ¿vale?

Lo que hago es mojar un poquito el estropajo.

-Sí, y se lo pasas así y ya sería suficiente.

-Sí.

-Quiero saber cómo un músico como tú

llega a la cocina.

-Soy de la familia que teníamos

un pequeño ultramarinos en el pueblo.

-Ah, muy bien.

-Entonces, he vivido rodeado del producto toda mi vida.

-Claro.

-Y al final me planto con 25 años sin saber qué hacer muy bien

con mi vida

y fue mi novia entonces, que hoy es mi mujer,

la que me empujó a estudiar cocina

y hasta aquí hemos llegado.

-Ya tenemos aquí las zanahorias.

Ahora, ¿cuál sería el procedimiento para hacer el plato que queremos?

-Pues mira, yo las voy a hacer asadas.

En casa se podrían hacer asadas al horno.

-Ajá. -A 180 grados por ejemplo.

Yo las voy a hacer al carbón. -Ah, qué bueno.

-En un horno que tenemos de brasa

porque le va a dar un sabor característico.

10 o 15 minutitos y luego montamos el plato.

-Montamos el plato. -Muy sencillo.

(Chet Baker, "But not for me")

-Pondríamos abajo la mostaza con la nata.

A continuación, las zanahorias. Así, intercaladas.

La salsa. -Ajá.

-Las avellanas están mezcladas con las especias.

Y a mí me gusta un poco más de sal.

Y, luego, las hierbas.

Eneldo,

los tallos de la zanahoria y un poco de estragón.

-Sí, claro, claro. Bueno, qué pinta.

Ricard, por Dios.

Puedo probar, ¿no? -Por favor, tienes que probarlas.

-¿Sabes que nunca he probado las zanahorias

hechas a la brasa?

Mmm.

-Parece otro producto, ¿verdad? -Absolutamente.

-Si te das cuenta, es algo muy cotidiano,

pero visto desde otro punto de vista.

-Exactamente.

Qué rico estaba, ¿verdad, Sole?

Pues a ver si un día echas cuentas y me mandas algo para acá.

Te mando un beso muy fuerte.

Pepa, ¿cómo estás? Fenomenal.

Aquí, esperándote. Ya te veo.

Cómo me gusta siempre lo guapa que vienes,

con es chaquetilla impoluta. Como ha de ser.

Y te pones a cocinar y encima casi no te manchas.

Ni me mancho ni parece que hago nada.

Eres muy elegante, Pepa.

¿Qué tenemos aquí? Qué tortilla más rica.

¿Unas almejitas de carril son? Sí.

Vamos a hacer una tortilla de patata de toda la vida.

Ajá. ¿Vale?

Pero le hemos puesto un "topping". Muy bien.

Palabra que está muy de moda.

Le vamos a poner un "topping", unas almejitas en salsa verde.

Vamos a añadir que se nos vaya templando el aceite

y te voy contando, ¿vale?

Aquí un poquito, cubrimos

y vamos a poner

ahora cuando se nos caliente

un poco de cebollita que hemos cortado.

Ya la tenemos preparada. Adelantamos trabajo.

Claro.

Para que podamos explicártelo todo bien

y explicárselo a todo el mundo, ¿vale?

Un poquito de cebolla con el corte brunoise que llamamos nosotros,

que es chiquitín, ¿vale?

En daditos pequeñitos.

Y añadimos aquí un poco de cebolla y vamos a añadir un poco de ajo.

Que se nos vaya pochando aquí.

Y lo echamos a la vez. A la vez, sí.

Muy bien. El ajito es importante que esté...

Porque si no muy crudo no sabe rico, ¿vale?

Eso es.

Y tenemos la base de la cocina de todas las casas.

Cebolla, ajo y perejil.

En todas las cocinas hay esto, ¿vale?

Muy bien.

Vamos a hacerlo aquí pochadito, una salsita verde tradicional rica

y ahora le vamos a ir añadiendo aquí

unas almejas.

El "topping" que te he traído, ¿ves?

Una almeja de carril riquísima.

Así, sin más. Sin más.

Las ponemos a que se abran solas.

Las hemos tenido lavadas.

Las almejas ya están tratadas, sí.

Media docenita te voy a poner, ¿vale?

Muy bien. Voy a echar un poco de sal.

Aquí, ¿vale?

Luego a lo mejor tenemos que rectificar,

pero un poquito de sal.

Y ahora le vamos a echar

aquí, que le subimos aquí,

un poquito de vino blanco para que nos evapore el alcohol.

Perfecto.

Ahí, mira qué rico.

¿Has visto qué bien?

Y tapamos un poquito que se nos abran las almejas.

Aquí tenemos la tortilla, hecha de patata y huevo.

No le hemos puesto cebolla

porque la cebolla se la vamos a añadir

con nuestra salsa verde. Perfecto.

¿Te parece?

Y le vamos a incorporar ahora un poquito aquí de caldito.

Mira qué bien huele. No, no, vamos...

¿Eh?

Yo ya me tomaba eso solo.

¿De qué es el caldito, Pepa? Es un caldito de ave.

¡Anda! Caldito que tenemos todos en casa.

En casa, sí. Un básico de la despensa.

Todas las madres tenemos un caldito.

Y ahora le vamos a añadir, que se nos terminará de abrir,

un poquito ya de color, el perejil.

Perfecto.

A ver, aquí.

Mira qué rico.

La salsa verde. Por favor.

A mí me gusta generosa de perejil.

Nos va a dar color.

¿Vale? Aquí y aquí ya se nos van abriendo.

Cómo me gustan las recetas que hacemos en "Como sapiens".

Rápidas, para todo el mundo, sencillas...

Si movemos, mejor así.

Y riquísimas. Para que vaya ligando un poquito

la salsa.

Y a ver.

Con este movimiento ayudamos también a que se abran las almejas antes.

¿Ah, sí? Sí, sí.

¿Vale?

Yo creo que ya lo vamos a poner.

No te creas, se nos resisten estas almejas.

Bueno, es que son un poco tímidas.

No todas las almejas vienen a la tele.

No todas, no todas.

No, ahí, ahí. Ya están, ya están.

Ya empiezan a abrirse. Un baile más tapado y ya se abren.

¿Vale? Y ya las vamos a tener.

Bueno, eso quiere decir que están frescas.

¿Ah, sí? Más tardan en abrirse,

más frescas están.

Bueno, mira.

ya vamos a ver aquí con la cuchara y a abrirlas así un poquito.

Porque ya está abierta.

Las podemos ayudar a abrir así.

Cuando están así ya y así no se nos pasan.

Ese es.

Tampoco conviene que estén que estén mucho tiempo abiertas.

Así no se nos pasan. Perfecto.

Mira, con estas tres vamos a hacer el "topping".

Mira qué bien. Qué bonito.

Mira, la salsita ya la tenemos aquí.

Mira, entonces vamos a hacer una almejita por aquí,

otra por aquí,

otra por aquí... Qué pinta.

...y ahora la vamos a bañar

con la salsa.

¿Que la queremos más hecha o menos hecha?

Esto va en gusto un poquito.

Mira, vamos a añadirle aquí todo, así.

Por favor, qué bueno. Y lo que podemos hacer

es muchas veces si no la guisamos aquí,

en la sartén...

Mira, esta también la vamos a echar, que se ha abierto ahora.

Aquí, ¿vale?

La abrimos aquí. Mira ahí qué bien.

Y lo que podemos hacer es una cosa.

¿Sabes qué vamos a hacer?

Le vamos a poner aquí un poquito de perejil rizado.

Aquí, que nos dé más color

y para la presentación queda más bonita.

¿Y sabes?

Esto te lo voy a dedicar a ti y decir:

# yo te doy a ti mi matita de perejil. #

¡Ole! ¿Te ha gustado?

Me ha encantado, Pepa. Pues ya está.

Muchas gracias. ¿Eh?

Pues nada, lo que te digo siempre, que luego me lo como.

Fenomenal, yo te lo guardo. Gracias, Pepa.

Bueno, seguimos con patatas, pero no en tortilla,

sino a lo pobre.

Para hablar de ellas, es un placer dar la bienvenida en nuestro plató

a Ken Appledorn.

(Olga Tañón, "Vete, vete")

Vamos.

¿Cómo estás, Ken? Bien.

Yo como los perritos con la cola así.

Yo estoy contento.

Cuando estás contento, se te mueve la colita.

Claro. Si tuviera cola, estaría así.

Bueno, cuéntame.

Pues he estado en Córdoba esta semana.

¿Ah, sí? Y me lo he pasado estupendamente.

¿Y qué has hecho en Córdoba? He aprendido un montón.

Por ejemplo, he aprendido lo que son los masáis.

¿Sabes lo que son los masáis en Córdoba?

Pues no tengo ni idea. Ocho.

Dos "masáis"...

Total, he estado en los patios cordobeses.

Son para flipar de bonitos.

He aprendido a hacer un plato de papas a lo pobre

que no tiene nada de pobre y son superricos

con Araceli y con sus hijas.

La verdad, me lo he pasado en grande

y lo puede hacer toda la familia.

Así que si vemos el vídeo... ¿Quieres verlo?

Por favor, quiero verlo. A ver cómo lo hemos hecho.

(Ketama, "Kalikeño")

-Imagina mi sorpresa

cuando llego aquí a Córdoba para grabar un reportaje

y encuentro esto:

un patio cordobés.

Y aquí voy a hacer un plato de esta tierra, de Córdoba,

con una amiga mía, Araceli.

Seguidme.

Hola, Araceli.

-Hola, Ken, ¿qué hay? ¿Cómo estamos?

-Yo, muy bien. Y flipando con tu patio.

-Te gusta, ¿eh? -Me encanta.

Qué bonito. -La verdad es que sí.

-¿Y qué vamos a cocinar hoy? -Pues mira, unas papas a lo pobre.

Esto es una comida muy típica, en mi casa por lo menos.

Y en todos los sitios siempre hemos comido patatas a lo pobre.

Es una cosita que es muy sencilla. -Sí.

-Es económica y muy saludable. Es muy saludable,

porque todo lo que tiene es bueno.

-¿Y cuáles son los ingredientes? -Primero aceite.

Un buen aceite de oliva. -¿Y de dónde es?

-De Montilla. -Qué bueno.

-Tenemos unos olivares buenísimos. -De la tierra.

-Exactamente. Luego, las patatas.

Yo le pongo unos poquitos de pimientos picaditos.

Cebolla, también importantísimo, sal y unos ajitos que le echo encima.

Bueno, y los huevos,

que también al final se le ponen para completar el plato más.

(Ketama, "KaliKeño")

-¿Este patio de dónde viene?

-Pues mira, este patio tiene una historia muy bonita.

Primero fue casa de vecinos.

Vivían siete familias.

Entonces, ellas compartían todo.

Desde el lavadero, el patio para hablar,

cuando tenían que coser cosían aquí en el patio...

Todas las casas de Córdoba tienen patio.

Las antiguas todas

y actualmente las más modernas pues también.

Aunque sean de pisos,

tienen la obligación de que un porcentaje es para patio.

-¿Sabes lo que me gusta?

Que nada más entrar se ve que aquí hay vida.

-Yo digo que el patio antiguamente era como ahora el WhatsApp.

Se sentaban a hablar y ahí se comunicaban

y decían lo que le había pasado a una.

-Araceli, hay mucha patata.

-Sí, porque somos muchos y hay cinco kilos de papas.

Cuando tú has venido yo llevaba aquí pelando un buen rato.

-Se nota, ¿eh? -Claro.

-¿Qué hacemos ahora entonces? -Echa tú eso ahí dentro.

Yo también.

(Marisol, "Ola, ola, ola")

-¿Cuánto echo de sal? -Una poquita.

-Y, ahora, ¿cómo lo muevo? -Con las manos.

Con las manos, como toda la vida. -Con las manos en la masa.

-Sí. -Venga.

-Esto lo pongo yo.

-Eso no me puede hacer daño, el aceite sí.

Oye, Araceli, y los ajos. -Ay, es verdad.

Pero estos primero yo los parto y tú ve abriéndolos, así.

Y los echas enteros.

-Los abro así. -Ahí, y lo echas con la piel.

-¿Así? -Así, así.

Así enteros, ahí va.

Mira, las papas parece que ya están. -Sí.

-Vamos a coger los huevos.

(Marisol, "Ola, ola, ola")

-Araceli, menuda comida que nos hemos preparado.

Las papas a lo pobre,

la ensalada, el vino, el pan...

Vamos a probarlo, ¿no? -Hombre, qué menos.

Qué menos que probarlo.

Esto como realmente está bueno es así.

Como tú no te lo has comido nunca...

Lo partimos, ¿eh?, así.

Listo. Ahí, como a los niños pequeños.

Ya puedes comer.

-Está buenísimo. -Ajá.

-Entre este plato que me has preparado

y el patio, el entorno tuyo,

yo creo que me quedo aquí a vivir.

-Lo que tú quieras.

Aquí nos quedamos los dos y que nos busquen.

Estaban buenas, ¿eh? Sí.

Y el entorno, el sitio, era espectacular, la verdad.

¿Te gustan las papas a lo pobre? Me encantan las papas a lo pobre.

Y esas tenían buena pinta.

Compañero, muchas gracias. Gracias a ti por otra semana.

Gracias por venir. Es un gusto siempre verte aquí.

Bueno, se dice que los buñuelos de viento se llaman así

porque se hinchan al doble de su tamaño cuando se fríen.

Aquí tenemos unos estupendos.

Sin relleno ya están riquísimos.

Pero rellenos de nata, crema o chocolate

quedan absolutamente deliciosos.

Alberto Arruty ha ido a una pastelería con mucha historia

para averiguar cómo se preparan.

-Soy Antonio Palomo, estamos en Pastelería Luzón

y os enseñamos a hacer los buñuelos que ya hacía mi abuelo

y seguimos haciendo aquí:

buñuelos de viento.

(ABBA, "Super trouper")

-Los buñuelos de viento

son uno de los postres más típicos de nuestra gastronomía.

Hoy vamos a aprender a hacerlos con un maestro repostero

que es la séptima generación de su familia.

Hoy vamos a aprender a hacer buñuelos de viento

en Pastelería Luzón.

(ABBA, "Super trouper")

Hola, Antonio, ¿qué tal? -Muy buenas, Alberto.

-Bueno, en Pastelería Luzón. ¿Cuántos años lleváis aquí?

-Cuando acabó la guerra, ya era Pastelería Luzón.

Y en 1943

se hizo mi abuelo con ella.

Venimos de una familia de pasteleros y yo soy la séptima generación.

Desde 1753.

-Menudo honor, ¿no? -Sí, la verdad es que sí.

-¿Qué vamos a hacer hoy?

-Ya estamos en época de buñuelos de viento.

-Es curioso, porque los postres, igual que la frutas o las verduras,

también tiene su temporada.

¿Está ligado a algo cultural?

¿Tiene algo que ver con los ingredientes?

-Sobre todo, por tema cultura, por tema tradición.

-Eso es bonito porque al final

si pasamos por el escaparate de una pastelería como esta

podemos saber en qué época del año estamos.

¿Qué ingredientes vamos a utilizar para hacer estos buñuelos?

-Tenemos el agua, la mantequilla, el azúcar,

harina de Castilla,

leche, ron y los huevos, por supuesto.

-¿Y qué proceso habría que seguir

para elaborar este postre tan típico?

-Disolvemos la mantequilla en pomada en el agua.

Y le añadimos el azúcar.

Cuando eso se convierta en uno, cuando esté bien disuelto,

trabajamos la harina.

Trabajar la harina significa cocinarla.

Luego pasamos a una pala.

También se puede hacer a mano

y se le incorporan huevos, leche y ron.

Uno de nuestros secretos.

Y con eso tenemos la masa que luego habría que freír.

-El secreto, muchas gracias por contármelo.

Y más si es un secreto que ya lleva siete generaciones.

-Sí, la verdad es que sí.

Luego hay que hacerlo y mantenerlo, que esa es otra.

(Diana Ross, "Stormy")

-Y ya tenemos los buñuelos de viento de toda la vida.

-Así es.

-Estos están rellenos de nata y de trufa.

-Sí, trufa de chocolate.

También los tenemos de crema,

de crema de chocolate, de crema de café,

de cabello y de batata.

-Un buñuelo que no es otra cosa que una tempura de viento al final.

-Relleno.

-¿Estrenamos la temporada? -Por favor.

-¿Te parece bien? -Sí.

-Pues venga.

-El primero que tomo de la temporada.

-Y yo también.

Muchísimas gracias, de verdad. -A ti.

Qué rico, ¿verdad?

Ahora vamos con un clásico

de nuestra gastronomía de aprovechamiento:

las sopas castellanas.

Los ingredientes básicos son el pan del día anterior,

el ajo y el aceite.

Y con eso y algún ingrediente más

se consigue un plato extraordinario.

Eloy Moreno nos trae unas espectaculares sopas de ajo

desde Marchamalo, en Guadalajara.

(El Consorcio, "Cachito mío")

-Cuando el frío aprieta en Castilla-La Mancha

todo el mundo se acuerda de la sopa castellana,

un plato con jugo y consistencia

que es capaz de calentar hasta los huesos.

(El Consorcio, "Cachito mío")

Muy buenas tardes, Eusebio. -Hola, buenas tardes, Eloy.

-Bueno, qué maravilla, qué elegancia,

qué gusto da llegar a un sitio y encontrarse a alguien

tan elegante que te recibe.

-Estás en Castilla-La Mancha.

-Vengo buscando un platito que me caliente hasta los huesos.

-Pues mira, aquí tenemos una sopa castellana.

-¿Cuáles son los ingredientes que lleva la sopa castellana?

-Aceite de oliva, lleva ajo, pimentón, jamón,

sal, huevo, pan y laurel.

Y luego hacemos un caldo que hacemos con pollo y con jamón.

-En este plato hay como una fusión de varias tierras.

-El aceite de oliva, que es de Jaén;

el ajo de Las Pedroñeras, que es de Castilla-La Mancha;

el pimentón es de Cáceres, de la Vera.

-Cuando hacemos un plato,

nos acordamos de alguien o rememoramos algún momento.

Tú, con la sopa castellana, ¿te pasa también?

-La sopa castellana la aprendí de mi madre.

Cuando era pequeño, me fijaba cómo la hacía,

porque soy el mayor de los hermanos, y aprendí a hacerla.

Con el pan que sobraba y, bueno, el jamón no existía.

Y el ajo.

Y un poco de huevo y se acabó.

(Juan Pardo, "Mi guitarra")

-Eusebio, ¿cómo se prepara esta sopa?

-Se echa un poco de aceite, un poco de ajo

y cuando ya está un poco frito se echa jamón,

luego pimentón,

luego se echa la sal, el laurel,

se echa el caldo

y, cuando está hirviendo, se echa huevo.

-O sea, que el huevo se echa directamente.

-Al final del todo, cuando esté hirviendo.

-No hace falta quitarle la cáscara. -Bueno, sí, se abre.

-Tengo que saberlo, porque yo no tengo ni idea.

No tengo ni idea, Eusebio. Lo mismo hago así con el huevo.

-Se parte el huevo y se echa.

Si la quieres con más sabor, la dejas un poco más a fuego lento

y que se vaya haciendo despacito.

(Juan Pardo, "Mi guitarra")

-Bueno, Cari, usted es otra de las protagonistas del reportaje

porque estábamos hablando con Eusebio

y nos decía que todo lo que ha aprendido de cocina

lo ha aprendido de usted.

-Exactamente.

-¿Y usted cree que Eusebio es buen cocinero?

Ahora que no se entera, ¿me lo dice usted a mí?

Cuénteme, cuénteme.

-Hay más cosas ahora, antes no había nada.

-Porque hay cosas buenas para cocinar.

Que si tuviera que ingeniárselas como usted...

-(RÍE) Era más difícil.

-Más complicadillo, ¿no?

(Paloma San Basilio, "Juntos")

-Tengo que decirte que he hablado con tu madre

y dice que eres buen cocinero, pero porque tienes productos buenos,

que si no... -Si no, nada.

Imposible hacerlo.

-¿Qué te parece lo que te dice?

-Lleva razón.

Tienes que darle vueltas.

Mezclar el huevo con el pan y para dentro.

-Pues venga, que me gusta a mí probar, por Dios.

(Paloma San Basilio, "Juntos")

Maravillosa, maravillosa.

Yo ya me noto castellano. Me noto de Castilla-La Mancha.

Ya me sé decir las provincias del tirón.

-Se te ha quitado el acento. -Mira, mira.

Albacete, Guadalajara, Toledo, Ciudad Real...

-Y Cuenca. -...y Cuenca.

Perdón a toda la gente de Cuenca, que los queremos muchísimo,

pero que se me ha quedado ahí en el tintero.

-Cuenca es una ciudad preciosa.

-Tengo que seguir probando la sopa castellana

para que Cuenca me salga del tirón.

-Muy bien. -Pues venga.

-Venga, dale.

(Paloma San Basilio, "Juntos")

Cómo te has puesto, Eloy.

Bueno, os quiero enseñar a preparar un aliño para ensaladas delicioso

y sencillísimo para preparar en muy poquito tiempo.

Mirad qué vinagreta de mostaza vamos a preparar

en este tarrito.

Cogemos un poquito de mostaza

y la metemos en nuestro tarrito.

Así está bien.

Añadimos

unas tres cuartas partes de aceite.

Así.

Un chorrito de vinagre.

Deberíamos añadir un poquito más,

pero en este caso, como tenemos la mostaza,

no quiero que sea demasiado fuerte.

Y una pizquita de sal.

Esto en nuestro tarrito lo cerramos

y hacemos así hasta que ligue.

Y en nada y menos

tenemos nuestra vinagreta hecha.

Mirad

qué rica,

qué fácil

y qué rápida de hacer.

Como seguramente nos quedará en nuestro tarro,

la podemos conservar en la nevera

y la próxima vez que la queramos utilizar

la sacamos para que coja temperatura

y volvemos a mover.

¿Habéis visto? ¿Cómo se os ha quedado el cuerpo?

(RODRIGO) Yo estoy alucinando en colores.

¿Has visto qué rápido y qué fácil?

Increíble. Son consejos de los míos.

Asequibles, para toda la familia.

Estamos poniendo de moda aquí el reutilizar los tarros.

Es increíble. Claro que sí.

Es que Alejandro Montes siempre usa mucho tarrito

y me ha picado a mí las ganas de hacerlo.

Increíble.

Señor guisante, muchas gracias por su colaboración.

Ken.

Pepa, gracias de nuevo por estar con nosotros.

Vamos, encantada.

Bueno, nosotros nos vamos,

pero volvemos en el próximo programa.

Ya saben. Hasta más comer, "Como sapiens".

("Sevillanas de los bloques")

A bailar sevillanas.

Mira, Pepa. ¡Ole!

¡Bueno, bueno, bueno!

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Como Sapiens - Programa 39: Alubias, lenguado y zanahorias con avellanas

17 ene 2021

Hoy Como Sapiens y Sole Giménez van hasta Valencia para preparar unas zanahorias con avellanas con la ayuda de Ricard Camarena, un fantástico chef reconocido por la Guía Michelin. Además, cocinaremos con Ion Aramendi y contaremos con Ken Appledorn y los chefs Rodrigo de la Calle y Pepa Muñoz.

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