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Como Sapiens - Programa 15: Setas y postre - ver ahora
Transcripción completa

¡Hola, amigos! ¡Muy buenas, compañeros!

Vamos al lío. Esto es "Como sapiens".

(Sintonía del programa)

Bienvenidos a "Como sapiens". Las setas ya están aquí.

Y por eso, ese maravilloso regalo de los bosques

va a llenar nuestro programa de aroma y sabor.

Pero no nos quedaremos en el bosque.

Buscaremos productos y recetas por todo el país

y dedicaremos un capítulo especial al más inocente de los sabores:

el dulce.

Nos gusta en todas sus formas:

ya sea en pasteles, en riquísimas cremas de chocolate

o incluso en croquetas.

Sí, sí. Os traemos croquetas dulces. Fijaos.

-La croqueta llegó a España en 1830.

Y, curiosamente, era de arroz con leche como esta.

Déjame que te cuente.

La porrusalda es una deliciosa sopa vasca

que se hace con puerro y patata.

Así que un buen lugar para cocinarla

es la provincia de Álava.

Allí se cultivan unas patatas extraordinarias.

Por eso, Aunitz Alberdi ha ido hasta Vitoria-Gasteiz,

que es el sitio perfecto para aprender

sobre el cultivo de este tubérculo y sus distintas variedades.

Y también, cómo no, para cocinar una riquísima porrusalda.

(Raffaella Carra, "Fiesta")

-Hoy hemos venido a Vitoria, a Álava,

para recoger uno de sus preciados tesoros.

Nos va a tocar trabajar y bien.

Porque hoy cogemos la patata alavesa

y la ponemos sobre la mesa.

(Raffaella Carra, "Fiesta")

¡Itziar, muy buenas! ¿Qué tal?

¡Hombre, buenas! ¿Qué tengo, ayuda?

-Ayuda. -Qué bien.

-No soy alavesa, pero hoy voy a ser patatera como tú.

Primero cuéntame.

¿Qué tiene esa tierra para que la patata de Álava

sea tan reconocida?

-Bueno, la característica principal yo creo que es el suelo.

Porque tiene mucha materia orgánica.

Y luego es el clima, el clima de aquí

es muy propicio para ello porque las noches son frescas

y durante el día calienta.

-Bueno, yo no tengo tanta tradición.

Es mi primera vez recogiendo patatas.

¿Qué tengo que hacer?

-Bueno, vamos a sacar patatas con la azada.

Tú ves dónde está plantada la madre...

-Ajá. -...y entonces apuntas al lateral.

-Lateral.

-¡Huy, huy, huy! Me parece que lo tuyo no, ¿eh?

¡No, que no! Que las estás estropeando.

Me cachis en la mar.

Venga, tú inténtalo, que lo vas a conseguir.

Mira, ya has visto que ha salido hasta la madre.

Mírala. -Oh, muy bien.

-Mira la diferencia.

-Bueno, ¿me explicas qué patatas tenéis?

-Vale, podemos ir y ver las variedades que tenemos.

-Itziar, me vas a presentar las patatas y a tu marido.

-Efectivamente.

Bueno, primero empezamos por mi marido, Javier.

-Javier, encantada. -Javier Álava.

-Bueno, pues explicadme un poco.

Yo la que sé que es muy conocida y muy usada en todo tipo de cocinas

es la Monalisa, ¿no?

¿Por qué? ¿Qué tiene esta patata?

-Bueno, que es multifuncional.

Lo mismo te sirve para cocer, para freír...

-La Monalisa la piel es muy fina.

Es una patata de piel fina.

Da muy lavado, da un color muy bonito,

muy esto, de colores muy bonitos.

Y tenemos otras patatas Hermes.

Es una patata más áspera. -Más fea.

-Se utiliza para industria, patatas chips.

-Y la Agria, os quería preguntar, ¿qué pasa?

¿Tiene un sabor más amargo o más agrio?

-No, no, nada, es perfecta para freír.

-Y la Lucinda, ¿para qué guisos valdrían?

-Es una patata nueva que tiende a sustituir a Monalisa.

-Bueno, hoy vamos a cocinar con la Monalisa.

Con la estrella, ¿no? -Sí.

-Bueno, vamos entonces para la sociedad.

Kakiturri, ¿no? -Sí, Sociedad Kakiturri.

-Vamos.

-Hola, muy buenas. -"Egun on".

-Aquí lo tienes.

Nos va a preparar un plato exquisito tradicional.

Te va a encantar. -Bueno, id poniendo la mesa,

que yo te hago de pinche. -Vamos dentro.

-Bueno, Raúl, ¿qué nos vas a cocinar?

Protagonismo de la patata, evidentemente.

-Evidentemente. Es una porrusalda.

Es una sopa de puerros.

-Un plato muy tradicional en el País Vasco además.

-Muy tradicional. -¿Qué vamos a necesitar?

-Vamos a necesitar cebolla, zanahoria, puerro...

-Todo preparado. -...y la patata fundamentalmente.

-Evidentemente.

Y, en cantidades, ¿cuántas patatas y cuántos puerros?

-Una patata prácticamente por puerro.

-Pues vamos a ir cogiendo las patatas,

que veo que las tenemos sumergidas.

Yo siempre las corto como si fuera a hacer patata panadera,

pero aquí para la porrusalda no me vale, ¿no?

-No, lo que es fundamental es cascarla.

-Cascarla.

¿Cómo hacemos? -Así, que haga el ruidito.

-¿Y cómo se elabora? Cortar, supongo...

-Cortar, freír un poquito o cocer un poco las verduras,

cocerlo durante 20 minutos,

un poquito de fuego rápido al principio

y luego dejarlo un poquito relajado ya.

-Reposar y que sepa bien a puerro y a patata.

-Eso es.

-¡Vamos allá! ¡Cómo huele la porrusalda!

¡Mmm!

Está exquisita. -Te encanta, ¿no?

-Mis felicitaciones al cocinero, ¿eh?

A la porrusalda le podéis echar bacalao.

Sin miedo, hacedme caso, que queda bien.

Vamos ya con uno de los dulces.

La ensaimada de Mallorca se elabora al menos desde el siglo XVII.

Desde entonces, no ha dejado de triunfar.

Todos la hemos probado y no hay turista

que no se lleve de la isla sus tres o cuatro cajas.

Carolina Cerezuela ha ido hasta Mallorca

para aprender a prepararla en un obrador histórico.

(Los mismos, "El puente")

-Si te digo Mallorca, ¿qué es lo primero que te viene a la cabeza?

Pues claro, ensaimadas.

Por eso nos hemos venido hasta aquí,

hasta C'an Juan de S'aigo,

que es un obrador que lleva nada más y nada menos

que tres siglos haciendo ensaimadas.

Así que hemos venido al mejor sitio. No sabéis cómo les salen de ricas.

(Los Mismos, "El Puente")

-Muy buenas, Pedro. ¿Cómo estás? -Muy bien, ¿y tú?

-Pues encantada de estar aquí con vosotros.

Yo he venido a esto, ¿eh?

A aprender a hacer estas maravillosas ensaimadas.

-Pues nada, vamos a ver a nuestro compañero Javi

y te va a decir cómo hacerlo.

-Qué bien, pues vamos. -Venga, vamos.

("Quizás, quizás, quizás")

-Bueno, pues aquí tienes a Javi.

Él te enseñará un poquito cómo funciona el tema.

-Enséñala bien, que yo me voy, que tengo un poco de trabajo.

Venga, hasta luego. -Hasta luego.

Venga, Javi, pues vamos a empezar. Ingredientes que necesitamos.

-Harina, azúcar y levadura.

Lo último que utilizaríamos para estirar la ensaimada

sería manteca.

-Creo que el ingrediente estrella es la manteca, ¿no?

-Es el ingrediente estrella porque si no no sería ensaimada.

Ensaimada, "saim" en mallorquín, que es enmantecada.

-Porque esta ensaimada, ¿de qué la vamos a hacer?

-De cabello de ángel. -De cabello de ángel.

¿De dónde viene el cabello de ángel?

-El cabello de ángel viene de la calabaza.

Calabaza confitada.

("Blame it on the boogie")

-O sea, tú tienes que estirarla de una manera

que notes que se está pegando a la mesa.

Luego tú la enrodillas otra vez.

-Javi, ¿cuántos años llevas haciendo esto?

-Pues unos 30 años.

-Yo lo voy a intentar conseguir en un día.

¿Me dejas probar a mí? -¿Quieres ir tú para allá?

-Hombre, claro.

-Sigue, sigue, sigue, sigue. -Lo tengo que estirar.

-Y ahora la recoges.

Enrodilla.

-Vale. -Y otra vez.

Siente que la aprietas sobre la mesa.

-Tiene que estirarse un poco.

-Mira, mira qué de metros le he sacado a esta ensaimada ya

de tanto estirarla.

(Los Brincos, "Dance the pulga")

-Ahora le pondremos manteca.

-Lo que le da sustancia, ¿no?

-Esto es un poco pringoso. -¡Hala!

¿Y todas las hacéis así, de manera tan artesanal?

-Todas.

(Los Brincos, "Dance the pulga")

-Pues tendremos que recogerlo y ponerle el cabello.

-Vale.

-Pero para eso la volvemos a estirar un poquito más.

¿Quieres ponerlo? -Venga.

-Empiezas a hacer así

y vas haciendo un rollo.

Vas enrollando, vas enrollando.

Aquí la recogemos para que no se escape.

-Vale.

-Y luego subes y aprietas.

-Y lo de estirar, ¿por qué es? Lo de estirar hacia arriba.

-Porque así coge más capas.

Más hojaldrada.

Oye, cómo se ha quedado.

-¿Has visto? -Javi, nos ha quedado, ¿eh?

-Ahora le damos forma de ensaimada

y ahora mismo a lo mejor estaría 10 o 12 horas

para fermentar.

Pues nada, la vamos a meter al horno.

-Pedro.

Que mira qué bien que me han quedado.

Mira. -A ver.

Te han quedado muy bien, ¿eh?

-No, no, me han quedado espectaculares.

Me han quedado tan bien que me las voy a llevar.

Tres, una para cada niño. -Bueno, te lo mereces.

-Es que han quedado buenísimas. -Estupendo.

-Para los niños y para mí, que están increíbles.

Gracias, ¿eh? -De nada.

-Ya vuelvo otro día si eso. -Hasta luego.

Podéis rellenar las ensaimadas con crema, chocolate blanco

o incluso con sobrasada.

Como os decía antes, ya estamos en tiempo de setas.

Y, para celebrarlo, vamos a preparar unos rebozuelos.

Esas riquísimas setas de color miel y textura de albaricoque.

Son el acompañamiento perfecto para las carnes.

Y hoy, Alberto Arruty nos las va a servir

con un puré de patatas y queso.

Vais a ver qué combinación tan deliciosa.

(Mari Trini, "Vals de otoño")

-Comienza la temporada de setas

y hoy nos vamos hasta el mercado de Torrijos

para hacer setas lacadas con aligot con Álex.

Una receta muy sencilla pero muy sabrosa.

(Mari Trini, "Vals de otoño")

-Hola, ¿qué tal, Álex? -¿Qué tal, Alberto?

¿Cómo estás? -Muy bien.

Veo que vamos a empezar la temporada de setas.

¿Qué vamos a preparar? -Haremos unos rebozuelos lacados

con un aligot, que es el puré de patata con queso,

y una yemita de huevo.

-Si quieres, nos ponemos a ello. -Venga.

Empezamos por el lacado.

Vamos a coger la soja y vamos a ir echándola

en el cazo.

Vamos a usar poquito en este caso.

Seguiremos con el azúcar.

Muy poquito, pondríamos como 100 gramos de soja,

unos 35 de azúcar,

pondremos más o menos 20 de miel...

-El shiitake seco, ¿no? -Eso es.

Y el alga por aquí.

Como estamos haciendo poco, vamos a echar un poco menos.

Y lo que haremos será ponerlo como una hora al mínimo

y olvidarnos un rato.

-Que nos viene muy bien esa horita para ir preparando el aligot.

-Eso es.

Encendemos y nos ponemos con el caldo.

-El mínimo y el aligot. -Vamos a por ello.

-El aligot, ¿qué haremos? -Primero, la patata.

Vamos a meterla a cocer en agua sin más.

Una vez cocida, la vamos a pelar. -¿Y por qué cocemos con la piel?

-Para que nos mantenga el almidón dentro,

no lo suelte en el agua, que al hacer el puré nos ayudará.

Vamos a volcar la patata.

Vale, truco.

Podríamos usar pasapurés, que sería lo más normal.

Pero, si no tenemos, con una varilla...

-¡Anda!

Tiene que ser dura, ¿no? -Sí.

De acero siempre.

La de plástico no nos valdría en este caso.

Y con esto vamos machacando.

Vamos a seguir con la mantequilla.

Normalmente uso más o menos por kilo de patata

unos 250 de mantequilla.

Aquí iríamos moviendo.

Que se vaya derritiendo.

-No echarlo todo de golpe.

-No, con paciencia. -Muy bien.

-Vamos a incorporar el queso de leche de vaca cruda.

Y fíjate qué elasticidad.

Una vez que lo tenemos machacadito,

iremos añadiendo la leche y vamos a trabajar con la lengua.

-Muy bien.

Y ahora ya sí que lo tendríamos, ¿no?

-Pues fíjate la textura que nos ha quedado.

Ya te digo que no es un puré superdenso.

Y ahora simplemente es tenerlo preparado calentito

para, a la hora de emplatar, tener todo listo.

Ahora que tenemos el aceite echando humo,

ponemos... -Ya lo tenemos calentito.

-...las setas. -Vamos a saltearlas.

Vamos a echar ya el lacado.

¿Has visto que ha evaporado todo el lacado ya?

-Sí, sí, sí.

-Bueno, vamos a dejar que casi queme un pelín

y lo tenemos.

-Ya tendríamos las setas.

Y, ahora, a emplatar. -Eso es.

¿Has visto qué color tienen y qué brillo?

-Y, ahora, el puré de patata; bueno, el aligot,

que para algo nos lo hemos trabajado.

-Ahora pondremos dos cucharadas generosas.

-Y, ahora, el huevo. ¿Qué vamos a utilizar del huevo?

-La yema. -Nada más.

-Nada más. -Vale.

-Mezclaríamos todo,

el puré con la yema,

y ahora vamos a incorporar la seta.

-Probamos, ¿no? -Hombre, pues sí.

Sería lo suyo.

Qué pintón.

Esto es maravilloso. -Con esto triunfas.

Siempre. -Buenísimo.

Y es lo que te digo.

Sobre todo es un plato

que da la impresión de que es difícil hacerlo mal.

-Sí. -Álex.

-Es muy facilito. -Muy buena idea.

-Muy simple y triunfas. -Muy buena idea, Álex.

Muchísimas gracias. -A vosotros.

-Yo, si te parece, me quedo aquí contigo.

-Venga, vamos a ello.

("You and me and the bottle")

Rodrigo, bienvenido de nuevo. Muchas gracias.

Aquí, encantadísimo con mi sección vegetal.

Hoy veo que no son ni frutas ni verduras,

pero tiene esto muy buena pinta.

¿Qué nos vas a contar de las setas

y, concretamente, de los champiñones?

Pues, para empezar, te voy a enseñar a pelar champiñones.

¿Tú has pelado alguna vez champiñones?

Pues no.

Es importantísimo. Los he cortado de muchos modos,

pero no los he pelado.

Esta seta, que es la más utilizada del planeta,

nunca hay que lavarla.

Pero viene sucia.

¿Veis esas manchitas negras que hay? Yo las he lavado siempre.

Porque son auténticas esponjas.

Entonces, hay que pelarlas, no lavarlas.

Se hace así, mira.

Le das un pequeño toque al tallo. Ajá.

Y ves que si es fresco sale solo.

Fíjate.

Y, ahora, esta parte de aquí, que es la piel,

el micelio del sombrero de la seta...

¿Perdón, perdón, perdón?

El micelio del sombrero de la seta.

Es que me he puesto técnico, me he puesto técnico.

Entonces, la piel, para que me entendáis todos.

No, me ha gustado: el micelio del sombrero de la seta.

Y fijaos qué fácil sale.

Qué sencillo.

Y de esta manera

lo que conseguimos es no tener que meterla en el agua

porque las setas, los hongos, son esponjas.

Cuando digo que son esponjas; es decir, si las metes en agua,

absorben automáticamente todo el agua

y cuando las cocinas pues no quedan bien cocinadas

porque ese agua la sueltan cuando la estás cocinando.

Oye, me ha encantado esto. Mira qué maravilla.

Qué bien te ha salido. Es un espectáculo.

A partir de aquí, se puede cocinar de mil maneras.

Las setas ya sabemos que tienen ese sabor.

El quinto sabor, el sexto sabor, el umami.

Le aportan fragancia. Fíjate.

Qué perfume más maravilloso.

Increíble. ¡Uh!

Pero, perdóname, no todas se pelan así.

Porque veo que aquí hay muchas setas diferentes

y no...

Esto son todo champiñones. Son variedades de champiñones.

Por ejemplo, aquí tenemos el típico champiñón

que todo el mundo conoce.

Esta otra variedad que se llama portobello.

Ajá. Y se pela exactamente igual.

Ese sí. Y este, quizá, también.

Este es más chiquitito.

Este es el famoso champiñón de París

y aquí he traído este vergel maravilloso

de otras variedades de champiñones de origen asiático

como son los enokis y los simeyis.

Porque aquí hay que sacar un montón de cosas.

Y los enokis y los simeyis no se pelan.

Esos no se pelan. Vale.

Directamente, a la sartén.

Pues mira, hoy vengo un poco perezoso

y vas a terminar tú de cocinar el plato

porque vamos a hacer unos...

Ya vienes con esto hecho de casa. Sí, sí.

Unos champiñones exprés.

Tan exprés que los tengo casi hechos.

Para que veas qué sencillo.

Mira, lo primero que tienes aquí.

Los champiñones, una vez que los hemos pelado,

los he puesto un papel film, un papel de plástico,

y los hemos metido en el microondas 30 segundos.

30 segundos.

Y luego aquí tengo un poco de berenjena asada,

que, por favor, relléname el champiñón que queda.

Por supuesto. Y le vamos a poner

un poco de queso manchego,

que, como mi padre es manchego, yo soy más de queso manchego.

Barriendo para casa. Ahí, fenomenal.

Le vas a poner encima...

Bueno, yo he puesto berenjena porque me encanta.

Me gusta, me gusta. Puedo poner otro relleno,

un picadillo de chorizo, pero aquí vegetal a muerte.

Ahora le pones un poco de... ¿A los tres?

A los tres. Por encima, ¿no?

Ahí está. Yo te enciendo el soplete,

que sé que te mola el tema.

Cómo me gusta a mí el soplete.

Hoy va a ser mi día de soplete, fíjate.

Le metes candela ahí al "champi".

Y ¿ves?, un gratinado exprés.

Un plato que tenemos hecho en un minutito.

Aquí tengo un poco de salsa de setas.

En este caso es una salsa japonesa que se llama teriyaki.

Apágame esto, que no lo... La rueda, la rueda, la rueda.

Ahí.

Y le pongo un poco de salsa por aquí.

Ahí. Un poco de salsa por aquí, un poco por aquí...

¿Esto qué es? ¿De qué era la salsa?

De setas, teriyaki. Eso es, salsa teriyaki.

Pues nada, lo voy a probar.

Y, como siempre, un poquito de música.

Voy a dar paso a la música

para que no me vean masticando esto,

que tiene buena pinta. Venga.

Hoy celebramos el aniversario

de la gran cantante cubana Celia Cruz.

La conocías, ¿verdad?

Celia Cruz. Celia Cruz, sí, sí.

La conozco, vamos. Menos mal.

No te voy a hacer hablar para que no quedes mal.

No he bailado yo, madre mía.

Pues le dedicamos nuestro Sabor a Música.

La reina de la salsa: su majestad, Celia Cruz.

A ver qué rico está esto.

# Y todas las noches

# yo le pongo sazón.

# Son, son, le pongo sazón.

# Yo le pongo sazón.

# A mi negrito pongo sazón.

# Yo le pongo sazón.

# Son, son, le pongo sazón.

# Yo le pongo sazón.

# A mi negrito pongo sazón. #

Estoy en nuestro mercado para contaros

en qué os debéis fijar a la hora de comprar mejillones.

Vamos a ver.

La concha siempre debe estar intacta, brillante y cerrada.

Y esto debemos tenerlo en cuenta

cuando vayamos a comprar cualquier molusco.

Además, esa concha debe estar húmeda y con olor a fresco.

Los romanos fueron

los que comenzaron a consumir mejillones a gran escala,

recogiéndolos de sus criaderos

y distribuyéndolos por otros emplazamientos

para que allí pudieran reproducirse.

Entre las familias de mejillones está el mejillón mediterráneo.

Es la especie más abundante y casi única en nuestras costas,

pues se trata de una especie invasora

que ha desplazado al mejillón común.

La temporada de paro biológico del mejillón es verano,

por lo que los meses de septiembre a abril

suelen ser los mejores

para consumir este molusco tan exquisito.

A la hora de prepararlos, lo primero que debemos hacer

es limpiarlos bien.

La concha se limpia con un pequeño cuchillo,

que usaremos también para quitar las barbas.

Y, para poder abrir los mejillones, solo necesitamos ponerlos al vapor.

Un último dato: los mejillones no admiten cocciones largas.

Por lo que si queremos usarlos en un arroz o en una sopa,

los ponemos siempre al final, en el último momento.

-Para limpiar una alcachofa de manera eficiente

necesito unos guantes, un sacabolas y un cuchillo afilado.

Con el cuchillo bien afilado, voy quitándole la parte superficial,

que es la más dura, para llegar al corazón,

como estoy haciendo.

Una vez que tenemos la zona blanca por aquí,

pegamos el corte y con el sacabolas sacamos el centro,

que es lo que suele tener más fibra.

Y así nos quedaría la alcachofa.

El pollo al chilindrón es típico de la gastronomía aragonesa,

pero también de la navarra, la vasca y la riojana.

Lo cierto es que este plato tradicional es tan rico

que lo podemos encontrar por todo nuestro país.

Eso sí, cada cocinero tiene su propia receta.

Esther Arias ha descubierto una deliciosa variante.

El estupendo pollo al chilindrón

que se hace en el pueblo zaragozano de Daroca.

("La palomica")

-Hoy os he traído a un sitio con vistas, ¿eh?

Estamos en Daroca,

uno de los pueblos más bonitos de Aragón.

Y aquí en Aragón dicen que la combinación perfecta

para un condimento

es la que se hace con tomate, cebolla y pimiento;

o lo que viene siendo lo mismo: el chilindrón.

¿Y quién me enseñará a prepararlo? Las chicas de oro de Daroca.

Cuidado, que vienen.

-Presen, falta perejil, ¿eh?

-Sí, sí, ahora lo cojo.

-Yo creo que está todo. -Tomate, cebolla, sal,

aceite, pollo, los caracoles, los ajos

y los pimientos.

-No sé dónde estará Esther. ¿Dónde se ha metido esta chica?

-¡Chicas!

Por fin os encuentro.

Ana y Presen, las hermanas más famosas de Daroca.

Es que lo de venir a una casa palacio

tiene tela, ¿eh? -Tiene tela.

-Me he perdido entre tantas habitaciones.

-Si nosotras hacemos algún delito, no nos encuentras.

-Veo que ya tenéis aquí todos los ingredientes

del chilindrón que me vais a preparar.

Pollo al chilindrón. -(AMBAS) Sí, sí.

Con caracoles. El caracol es muy bueno.

Es buenísimo. -Buenísimo.

Yo no sabía que el chilindrón llevaba también caracoles.

-Sí.

Aquí, en Aragón, el caracol lo usamos en muchas cosas.

-Pero, bueno, los ingredientes principales del chilindrón,

¿cuáles son?

-Cebolla, pimientos rojo y verde...

-Y el tomate. -Sí, y el tomate, es verdad.

-Estoy viendo aquí este pedazo de tomate.

Esto será de aquí de la zona, ¿no? -Ese es de aquí.

-Mira cómo huele esto, ¿eh?

-Te voy a poner a trabajar, ¿eh?

Corta el pimiento rojo.

-Oye, chicas,

y, a vosotras, ¿quién os enseñó a hacer el chilindrón?

-Pues mi madre. Y a mi madre, su abuela.

-Me gustaba mucho. Además mi madre lo guisaba con mucho...

con mucho cariño.

Y yo no era comedora, ¿eh?

-Cuando hacía el chilindrón...

-Untar en la salsa.

Eso es... eso está de maravilla.

-Presen, te voy a decir una cosa.

aquí me tienes trabajando, pero tu hermana está mirándonos

y no hace nada.

-Sí, ahora...

Mira, sala el... -Sí, sí.

-Toma. -Lo salo.

-Sala el... -Que tienes que salar el pollo.

-El pollo, sí, sí.

El pollo se fríe lo primero.

Y, luego ya, la cebolla.

Cuando ya la cebolla está bastante hecha,

se pone el pimiento porque el pimiento

se fríe muchísimo antes.

Y, luego, el tomate. Ya se pone todo junto

y se echa al...

-Pollo. -...pollo.

Y los caracoles también. Todo a la vez.

("Chilindrón de chivo")

-Que haga achuchón, que dice mi hermana.

Unos 10 minutos a fuego lento va a servir.

-Estamos aquí en la casa palacio Barón Ezpeleta.

¿El barón era familia vuestra? -No.

Ellos vivieron aquí en el 1400.

En el 39, la compraron mis padres.

-Y ha pasado de ser la casa del barón

a la casa de las chicas de oro de Daroca, ¿no?

-Sí, bueno.

(Adriano Calentano, "Azzurro")

-Mmm.

Qué bueno.

-El pollo a la chilindrón, Presen, qué bueno está.

Cómo se nota ese saborcito al pimiento, a la cebolla.

El sofrito tan rico que le habéis hecho.

El tomate de Daroca. -Sí, sí, sí.

-Y a mí me da que le habéis puesto también

un poco del ingrediente secreto de vuestra madre,

que era el cariño que le ponía. -Ay, ay, ay.

Sí, sí, mucho, mucho.

Le ponía amor a todo lo que hacía. -Sí, sí, totalmente.

El chilindrón no solo se hace con pollo.

Lo podéis hacer con cordero. Y le podéis echar caracoles o no.

En cocina, lo importante es que te guste a ti

y ponerle amor.

Lo mismo puede decirse

de nuestras siguientes protagonistas.

Unas croquetas singulares.

No son de jamón ni de bacalao ni de pollo.

Son de sabores dulces, como el arroz con leche o el chocolate.

Nos la presenta Claudina Mata.

(Karina, "Las flechas del amor")

-Crujiente, deseable, entrañable.

La croqueta ha pasado de ser receta de aprovechamiento

a convertirse en todo un auténtico manjar.

Si es que lo tiene todo.

Además, en enero celebramos el Día Internacional de la Croqueta.

¡Que vivan las croquetas!

¡Mmm!

(Karina, "Las flechas del amor")

-Hola, Javier. -Hola, Claudina.

¿Cómo estás? -Muy bien.

Tú eres el creador del olimpo de la croqueta, ¿no?

-Bueno, no me puedo poner yo el mérito.

Está la receta de mi abuelito y la de mi mamá.

-Y la idea de la croqueta dulce, ¿de dónde la has sacado?

-Pues la idea de la croqueta dulce

era que yo era muy goloso y empecé a hacer croquetas,

pero esto no lo he inventado yo.

Que las primeras croquetas de arroz con leche se hicieron en 1830.

Así que vente conmigo, que las vamos a hacer juntos.

-¡Uy, qué maravilla!

(Karina, "Las flechas del amor")

-Javier, estoy sorprendida

de la cantidad de croquetas y de variedades que tienes.

-En carta, actualmente tenemos 32 croquetas distintas.

-¿32 croquetas tengo que probar?

-Bueno, las que tú quieras. -¡Uh!

-Vamos a empezar con las de arroz con leche.

¿Qué ingredientes lleva?

Mantequilla, harina, azúcar, arroz, anís

y canela.

Y, por supuesto, la leche. Este arroz ya es arroz con leche.

-Ya está cocido, ¿no? -Correcto.

Hemos separado el arroz y la leche, que es la misma que emplearemos

para hacerte la croqueta de arroz con leche.

-¿Y qué cantidades de azúcar, harina y mantequilla?

-Para unas 30 o 40 croquetas:

150 de mantequilla, 150 de harina, 150 de arroz

y de azúcar un poquito menos.

-Porque eso depende la bola que haga con la croqueta.

-Efectivamente. -Si es más grande o más "chica".

(The Archies, "Sugar, sugar")

-Esto, como me decía mi madre, no es comer, es probarlo.

En la cocina las cucharas se meten así.

Y con una puntita se prueba.

-Qué sabia tu madre. -Ahí, ahí.

-Si esto me lo como yo solo y no hace falta hacer bolitas.

-Así te lo comes todo. -Tú déjame aquí.

-Bueno, bueno, lo que tú veas.

-Esperamos a que se enfríen y hacemos las bolitas, ¿no?

-Efectivamente.

-Y supongo, Javier, que tus croquetas tendrán

un secreto en la fritura y en el rebozado.

Estoy segura.

-Hemos seleccionado un buen pan rallado muy fino

y luego hemos batido bien los huevos

para cuando las pasemos por pan rallado.

Y ahora las vamos a porcionar.

-¿Y la fritura? -La fritura es muy importante.

Sobre todo, el aceite alto oleico, ¿vale?

U oliva.

Lo que pasa es que el oliva a algunas croquetas

les deja un sabor muy fuerte.

Prefiero el alto oleico.

Sobre todo, aceite muy limpio y nunca pasar de los 180 grados.

(The Archies, "Sugar, sugar")

-Y las croquetas de arroz con leche.

Madre mía, Javier, qué invento esto de la bechamel.

-Esto no lo he creado yo, ¿eh? Esto es del siglo XVII.

El origen viene de Francia, viene del verbo "croquette".

-Pues vamos a ver si cruje.

-Vamos a ver qué tal te han salido, ¿no?

Yo creo que sí, que ha hecho "crunch".

-¡Guau! -¿Qué tal?

-No me la esperaba así, ¿eh?

-¿Cómo te la esperabas?

-El toque de canela, blandita...

-Pues vamos a seguir probando, que has empezado por el postre.

Nos queda todo lo salado.

-¿También? -Claro.

-Es que he empezado al revés.

Qué alegría verte de nuevo, Alejandro.

Igualmente, compañero. ¿Qué tal? Y cómo te lo has currado, ¿no?

Qué mesita tan chula. Como siempre.

Veo aquí mucha almendra. Mucha almendra.

Vamos a hacer algo espectacular y una locura para hacer en casa.

¿El qué? Una crema untable

de chocolate y almendras.

Casera. ¿Y esto es fácil de hacer?

Facilísimo, todo el mundo lo puede hacer

de una manera facilísima en casa

y disfrutar de una crema untable artesana

y echa por nosotros mismos de la forma que queramos.

Vamos al lío. Enséñame, por favor.

Vamos a empezar por la receta y luego explicaremos

el tema de las variedades de almendra.

Esto de aquí, ¿qué es? Pasta de almendra tostada.

Anda. ¿Cómo hacemos esto en casa?

Compramos almendras tostadas o las tostamos nosotros

y con un robot de cocina trituramos y trituramos

y conseguimos...

Y se queda así. Se queda así.

Como un puré de almendra, de almendra tostada pura.

Aquí vamos a añadir

mantequilla clarificada,

que tú explicaste muy bien el otro día.

Muchas gracias. Que yo te vi.

Fantásticamente lo que es.

Para un toque de nata y textura, aceite de oliva virgen extra...

Muy bien. Vale.

Lo mismo. Dar untuosidad,

dar ese toque aceite de oliva que varía con el fruto seco,

cacao en polvo...

Cómo te gusta a ti el chocolate. Es mi ingrediente fetiche, es así.

¿Y qué vamos a hacer aquí? Vamos a ir mezclando.

¿Vale?, simplemente

esto es una creación que no tiene agua

en su composición.

Por lo tanto,

cuando lo hagamos y lo pongamos en un botecito en casa

en un lugar fresco..., Me lo comía ya.

...nos aguanta semanas y semanas, siempre que esté en un lugar fresco.

¿Ves que tiene trocitos de almendra?

No lo refines mucho para que tenga ese trocito.

¿Estas almendras son almendras normales o...?

Almendras marconas. Marconas.

Marconas, que es la variedad de más calidad

y la más utilizada en la buena repostería española.

Es la piedra filosofal de nuestro trabajo.

El turrón de Alicante, el turrón de Jijona...,

Y las almendras marconas. ...el mazapán de Toledo...

Todo está hecho con almendra marcona.

Es la más cultivada. ¿Es fácil de conseguir?

Es muy fácil de conseguir.

Las más cultivadas y usadas en España

son la marcona y la largueta,

que la encontramos más como esos snacks

que encontramos de almendritas tostadas.

Suele ser almendra largueta. Muy bien.

Ya tenemos todo mezclado, como vemos aquí,

y le vamos a añadir finalmente chocolate con leche fundido.

Uno que nos gusta. Qué bien.

Y esto es lo que le va a dar la textura.

¡Madre mía!

En este caso tiene muy poco azúcar lo que estoy haciendo,

solo el azúcar del chocolate.

¿Y cómo has fundido el chocolate con leche?

Quiero que lo expliques.

Tenemos varias maneras.

La más efectiva es el microondas a potencia bajita, bajita,

vamos poniendo 30 segunditos y así vamos removiendo.

Eso es. Con cuidado de que no nos queme.

Y al baño María también lo podemos fundir.

También al baño María cuando es más cantidad podemos hacerlo,

pero evitando que nos caiga humedad dentro

que estropee el chocolate.

Bien, y esto que tenemos aquí...

Fíjate qué sencillo.

Siempre hay que tener el chocolate fundido, pero no muy caliente,

que esté templadito.

El resto de ingredientes igual. Esto lo pasamos a un bote.

Lo cerramos en un lugar fresco y seco

y en este caso tenemos una crema un poco fluida

para cristalizar un poco y nos sirve para crepes,

para un plato de caza incluso, para hacer una vinagreta,

para untar en pan.

Estos botecitos es lo mismo de aquí.

Es lo mismo.

Y de este he hecho una versión con praliné.

¿Qué es el praliné?

Es lo mismo, la pasta, pero con azúcar.

Es más dulce.

Nos aporta una textura más untuosa y más dulce también.

Tienes una versión menos dulce y más dulce.

¿Y esto de aquí? Eso es la pasta de almendra cruda.

Ah. La harina de almendra.

Fíjate todo lo que tenemos.

Granillo, almendra laminada, palito de almendra,

crocante, que es el granillo caramelizado.

Y todo esto, ¿lo podemos aquí añadir?

Todo esto lo podemos añadir por encima de la tostada

y esto lo usamos mucho en pastelería para todo,

para pastas de té, para acabar pasteles,

cakes, en forma de harina para hacer bizcochos...

¿Lo puedo probar? Lo puedes probar, por supuesto.

Pues mira, voy a poner aquí una rebanadita.

Una rebanadita. Y...

Yo te ayudo, Miguel.

Esta que tenemos aquí es la que acabamos de hacer.

Es menos dulce, es más fluida y nos sirve para salsear también.

Muy bien.

Y es un sabor muy potente a fruto seco tostado.

Huy, huy. Y con muy poco azúcar.

Con muy poco azúcar.

Pues nada, mientras yo pruebo esto,

vamos a ver un adelanto del programa de mañana.

Fantástico, vamos a ello.

-Bienvenido a mi rinconcito.

Si queréis probar la receta de mi madre,

choto en salsa de almendras.

Nos vemos en un rato.

Y ahora os voy a seguir hablando de postres,

pero no lo haré solo.

Es un placer recibir en este plató

a la grandísima actriz y amiga Elena Furiase.

Ay, qué buena presentación.

Adelante. Aquí me pongo yo.

Ahí.

Qué guapa estás, qué modelitos traes siempre.

¿Esto también es tuyo? ¿Es de tu colección?

No, este no. Ah.

No es de mi colección, pero casi. Podría serlo.

Muy bonito.

¿Te gustan los postres? Me encantan los postres.

Sí, ¿no? Sí.

Pues he estado en Barcelona,

en un sitio que se llama Espai Sucre,

que se inauguró en el 2000

y es el primer restaurante solo de postres.

¡Solo de postres! Solo de postres.

Pero vas a comer y solamente...

Vas a comer y tienes tu primero, tu segundo, tu entrante y tal...

Solo postres.

Los hay dulces y salados, pero todo es postre.

Qué maravilla, me encanta.

¿Te gusta? Por favor, enséñamelo.

Pues es Espai Sucre, en Barcelona.

Además hemos hecho una...

o sea, hemos reinventado una receta muy tradicional

de fresas con pimienta,

pero esta vez hemos utilizado frambuesas.

¿Lo quieres ver?

Eh... Ahora me dice: "No".

Ahora me lo voy a pensar.

Pues vamos a enseñárselo a los demás y ya Miguel lo verá orto día.

(Camilo Sesto, "Fresa salvaje")

-¿Sabes que en Barcelona se encuentra

el primer restaurante de postres del mundo?

Increíble, ¿verdad?

Estamos en Espai Sucre.

Aquí nos van a enseñar cuáles son las técnicas

para realizar estos originales postres.

(Camilo Sesto, "Fresa salvaje")

-Mira, te voy a explicar lo que vamos a hacer.

-Venga. -Vamos a hacer

un postre muy sencillo

que el origen es un postre que yo comía de pequeño.

-Ajá.

-De fresa, vinagre y pimienta. Esto es muy catalán.

-Muy típico de aquí. -Muy típico de aquí.

Pero nosotros lo que hacemos es retorcer

los referentes tradicionales.

(Camilo Sesto, "Fresa salvaje")

-Bueno, ¿qué es lo primero? -Es el pastel de frambuesa.

Para que todos lo hagan en casa porque es fácil.

La mitad de la pulpa de la frambuesa,

que es frambuesa figurada..., -Qué rico.

-...la mitad. -Qué buena pinta.

Bueno, cuéntame. Espai Sucre, ¿qué es?

¿Es un restaurante? ¿Es una escuela?

-Somos las dos cosas.

Uno: el primer restaurante de postres del mundo

que abrimos hace 20 años, el 14 de febrero del 2000,

el día de los enamorados.

-Madre mía.

-Y, al mismo tiempo, una escuela de pastelería

especializada en postres de restaurantes.

Nosotros lo que usamos

es un método educativo que es el método Espai Sucre...

-Ajá. -...y que ayuda al alumno a pensar.

-Vale.

-Y cuando sale el alumno de Espai Sucre

tiene los recursos para crear sus propios platos.

-Sabes que la frambuesa...

Bueno, claro, tú no eres mujer y no puedes parir.

-Pues no.

-Bueno, por ahora. -Por ahora, por ahora no.

-Pero la frambuesa ayuda muchísimo a calmar los dolores

del parto.

-¿Qué me dices? -Sí, sí.

-Pues mira, no lo sabía.

-¿Qué viene ahora? -Mira, ahora viene la clara.

Es lo último ya. -¿Cuál sería la diferencia?

Por ejemplo, de ir a un restaurante a comerte un postre...

-Sí. -...que venir aquí.

-Hay un menú ya fijado... -Ajá.

-...de tres tapas saladas,

cinco postres

y tres tapas dulces.

-Tapas saladas son postres pero que son salados.

-Son elementos de pastelería donde incorporamos la sal.

-Vamos al horno. -Y esto, al horno.

-Bueno, ya tenemos mi pastelito. -¿Has visto?

-Qué maravilla, es como una "chuche" así,

una "chuche" glamurosa.

-Bueno, ponemos primero el pastel de frambuesa, ¿vale?

-Qué rico. -Más o menos en medio.

-Esto es una crema de chocolate blanco.

Un poquito de granada natural.

Las dominadas de rosa.

-Un helado bien fresquito. -Helado de chocolate blanco.

Vale, crujiente de chocolate blanco y, por último, un poquito...

-¡Oh!

-...de polvo de frambuesa liofilizado.

-Yo me voy para allá. -Yo te lo llevo.

-Me lo llevas. Así como la que no quiere la cosa.

-Venga, fantástico.

Bueno, Elena, aquí tienes el plato que has elaborado tú.

-Huy qué bonito.

Qué maravilla.

-Bueno, me voy a quitar la mascarilla para probar.

-Tú cómetelo. -Como yo quiera.

-Como tú quieras.

Lo que pasa es que yo ya, mediante el montaje,

te estoy diciendo cómo te lo tienes que comer.

Todo funciona muy bien.

Por tanto, no tendrás problemas de que una cosa

no funciona bien con la otra. -¡Mmm!

-¿Qué tal? ¿Te gusta? -¡Qué bueno!

-¿Sí? Pues me alegro de que te guste.

-Te lo agradezco muchísimo y me voy a levantar.

-No, gracias a ti por ayudarme.

-Gracias a ti.

Yo me voy a quedar aquí terminándome mi postre.

Buenísimo. Me encanta el crujiente.

Buenísimo, me encanta, me encanta.

("Esta noche habrá una fiesta")

Hemos encontrado en Canarias un queso curado de cabra

que pesa 174 kilos y está hecho con 1200 litros de leche.

Pero los quesos canarios no solo son famosos por su tamaño.

Lo son también porque están muy buenos.

Nos habla de ellos Rafa Rodrigo.

(Los Diablos, "Un rayo de sol")

-Rodeado de tierra volcánica,

hoy me encuentro en la isla del archipiélago canario

donde mayor número de quesos se producen al año.

Estoy en Gran Canaria.

Y vamos a conocer unos quesos de récord.

Buenas, Aarón, menudo vendaval canario.

-Hola, Rafa.

Pues sí, estamos en zona sur de Gran Canaria

y suele hacer viento por esta zona.

-Oye, te veo bien rodeado de cabras.

Creo que sabéis sacarle partido a su leche.

-Llevamos más de 75 años dedicándonos al mundo del queso,

mayoritariamente de quesos de leche de cabra.

-Quesos además con récord.

-Podemos decir que tenemos

el queso más grande curado del mundo.

-Estoy deseando verlo, ¿vamos a la quesería?

-Vámonos.

-¡Guau! Impresionante, Aarón.

Los quesos más grandes del mundo, quesos curados.

-El queso curado más grande del mundo está aquí.

-Y tiene un peso de... -220 kilos.

-Este que tienes en la mano es un queso, ¿de cuánto?

-Un queso normal de un kilo.

-Para que veáis la dimensión, vamos a ponerlo encima,

sería como 220 quesos como este pequeños.

-Sí, 220 quesos de esos.

-¿Cómo se consigue un queso tan grande?

-Pues con mucho trabajo, con mucha presión de manos

y con mucha leche de cabra de buena calidad.

-¿Se pueden comer estos quesos si ya están a la venta?

-Estos quesos ya están a la venta.

Lo que hay que dejarlos es curar cierto tiempo

para que estén en óptimas condiciones.

-¿Desde qué precio podemos encontrar un queso como este?

-Un queso como este no puede salir por menos de 2000 o 2500 euros.

-¿Qué hacéis exactamente en la quesería?

-Pues en la quesería el primer proceso de oreado

le tenemos que dar la vuelta cada dos días.

Y, una vez pasan esos diez días aproximadamente,

entran en las cámaras de maduración, donde sigue el proceso de curación,

y ya una vez han pasado ese proceso y el queso está un poco más duro

tenemos que bajarlo y darle aceite cada dos meses.

-Utilizáis además un ingrediente muy canario:

el gofio.

-El gofio es una harina de maíz que se utiliza mucho aquí.

Como podemos ver en este queso por ejemplo,

se utiliza para recubrirlo y que no se fisure el queso,

que no se raje y no se nos seque por dentro.

-¿Cómo vemos la maduración según su aspecto?

-Blanco.

Tiene que estar unos ocho días aproximadamente.

Ha pasado ya el proceso oreado y está más amarillo,

el queso ya tiene un color más marfil.

Y ya tenemos un queso aquí curado. Un año y medio tiene este.

-Antes de seguir con nuestra cata,

aprovecho para contaros que literatos tan importantes

como Benito Pérez Galdós, nacido en esta isla,

fue uno de los grandes embajadores del queso canario.

Tanto es así que en su casa de Madrid

algunas eminencias como Gregorio Marañón

lo probaban por primera vez.

¿Momento de catarlo? -Momento de catarlo.

-Hay que cortarlo siempre.

Ahí, poco a poco, ¿no?

-Sí. -Está duro.

-Poco a poco porque está duro y se hace trocitos.

-¿Cómo se conserva este queso luego una vez que lo hemos abierto?

-Pues este queso, para conservarlo

en cualquier nevera de las casas de este país,

lo que tenemos que hacer es envolverlo en papel.

Y con eso conseguimos que no se seque tanto en su interior.

-Momento de degustar, Aarón. -Momento de probarlo.

-Queso de cabra. -Queso de cabra.

De un año y medio de curación. -Vamos a probarlo.

Riquísimo. Con un sabor de lo más isleño.

-Un sabor a Gran Canaria.

El queso de cabra está muy rico también acompañado de dátiles.

También queda genial si lo ponéis con caquis.

Esa combinación nos la recomendó hace unos días Paloma San Basilio,

que hoy vuelve con una propuesta completamente distinta.

Nos va a enseñar a preparar un combinado típicamente mexicano:

la margarita.

Y además nos va a mostrar cómo se pone una mesa mexicana.

("El gustito")

-Hoy tengo cena en casa, una cena muy especial.

Y por eso voy a empezar con las margaritas.

También te ponen en ambiente

porque luego voy a poner una mesa mejicana

que tiene que ver con la margarita.

Así que este armario mágico que tengo,

¿veis qué bonito es?,

lo abriré porque parte del secreto de la margarita lo tengo aquí.

("El gustito")

Este es mi armario mágico.

¿Veis cómo es de bonito?

Necesitamos un buen tequila, que es este que tenemos aquí,

con esta botella.

Una bebida dulce, que puede ser el que sustituye a un jarabe.

Por ejemplo.

Para esto tenemos además que tener lima, jugo de lima, y luego la sal.

Y con esos ingredientes, un buen hielo picado

y mucha batida;

entonces, tenemos ya perfectas las margaritas.

(Antonio García, "Luna orgullosa")

Dos medidas de tequila por persona.

Por cada dos de tequila, pones una medida de jarabe.

O de dulce.

Esto va a estar buenísimo.

Ahora hay que meter el zumo de lima.

El zumo de lima, que es exquisito y que es fundamental que sea lima,

porque si no no sabe igual.

Y entonces yo ahora mismo lo que voy a hacer

es un ritual que es importante también

y que es poner la sal en el borde de las copas.

Para eso tienes la lima.

Mojas todo bien el bordecito, bien mojadito.

Y, entonces, haces así

en la sal

y ahora viene el momento de echar la margarita.

(Antonio García, "Luna orgullosa")

Ya tenemos las margaritas.

Solo me falta la mesa, la tengo fuera.

("Vamos a bailar")

Tenemos que hacer una cena mejicana. Para mí la mesa es importantísima.

así que voy a contaros cómo pongo yo la mesa

cuando vienen amigos a casa.

Empezamos por la vajilla.

La vajilla es de Talavera y cada plato es distinto del otro,

de manera que si se te rompe el plato

compras un plato nuevo y no pasa nada.

Lo primero que voy a hacer va a ser poner

unos manteles individuales.

Estos serían unos bajoplatos.

Mira qué bonitos.

Y el colorido, ¿qué?

Luego ponemos el otro plato,

que se supone que va a tener otro contenido.

Y luego ponemos otros dos platitos pequeños.

Ahora ponemos las copas y los vasos porque vamos a tomar vino y agua.

Y esto, ¿qué es?

Sirve para colocar aquí los cubiertos

cuando ya no te sirvan para un segundo plato.

("Quiéreme siempre")

¿Dónde está la magia? ¿Dónde está la luz?

¿Dónde está la artesanía?

O sea, el que alguien esté tocando con sus manos

y haciendo estas maravillas.

("Quiéreme siempre")

Esto es una joya de vidrio soplado.

También típico mejicano.

("Quiéreme siempre")

Esto es una maravilla, esto está comprado en Cuernavaca.

También es difícil de encontrar porque se rompe y no lo encuentras.

Este es el toque final de la mesa.

No me digáis que no está preciosa.

Todo esto que está hecho con tanto amor,

en tantos países, también se puede encontrar en España.

¿Os gusta mi mesa mejicana? ¿A que sí?

A mí me encanta.

Soy fan de esta mesa, Paloma, y de todos tus reportajes.

Ahora vamos con un estupendo consejo culinario

del chef con Estrella Michelín Javier Estévez.

Cómo limpiar mollejas.

Si queréis tener unas mollejas de cordero

tan limpitas como estas,

os recomiendo hervirlas a partir de agua fría

con sal y laurel,

y una vez que hayan hervido durante cinco o diez minutos

las pasamos por debajo del grifo,

les volvemos a quitar toda la impureza que quede

y una opción muy buena para después cocinarlas

es saltearlas con un poco de ajo y una gotita de jugo de carne.

Os voy a enseñar cómo caramelizar un postre.

La idea de caramelizar surge para darle

una textura crujiente a la superficie del postre

y además pues añadirle algunos sabores más complejos.

En este caso, dulces y tostados.

Tradicionalmente, se efectuaba con una plancha de hierro

que se calentaba al rojo vivo

y se colocaba una capa de azúcar sobre el postre

y ahí la plancha.

Pero, ahora, la manera más fácil y rápida de hacerla

es utilizando el soplete, que a mí me gusta mucho.

Os voy a enseñar a caramelizar esta crema catalana.

Lo podemos hacer con arroz con leche

o con cualquier otro postre que nos apetezca.

Lo primero que debemos hacer es echar

un poquito de azúcar a la superficie del postre

para que se lleve toda la humedad.

Esto deberemos dejarlo aproximadamente

pues 40 segundos o un minuto.

Una vez que dejamos esta...

capita de azúcar,

nos disponemos a caramelizarlo.

¿Cómo lo hacemos?

Pues yo le voy a añadir un poquito de canela.

Esto deberíamos dejarlo un poco más de tiempo,

pero como estamos en la tele

me voy a saltar los procesos un poco.

Espolvoreamos un poquito de canela.

Lo ponemos en la parte de abajo

para que caramelicemos el azúcar que pondremos por encima

y después, y esto sí que lo haré con la cucharilla,

recubrimos todo nuestro postre con azúcar.

Así.

Es importante que quede homogéneo.

Que intentemos que no haya

algunas partes que sobresalgan más que otras.

Una vez que hemos puesto el azúcar...

Recordad: primero ponemos una capita

para que se lleve la humedad,

añadimos la canela, el azúcar y soplete.

Y veréis qué fácil.

Mirad qué rico.

Qué rápido se carameliza

y qué textura más crujiente y sabrosa.

Ahí está, ahí está.

Voy a hacerlo solamente con esta partecita.

Y mientras

termino la otra

vamos a ver un mensaje que nos ha dejado

el grandísimo chef Mario Sandoval.

Mira qué bien me ha quedado.

-Hola, Miguel Ángel. Y también soy un "Como sapiens".

Pues muchas gracias por estar conmigo hoy, chicos.

Gracias a ti. -Un placer.

No, no, contigo aprendo un montón, contigo como un montón

y contigo pues es un placer verte.

Hijo, pues... No, también...

Bueno, me alegras el día. ...también he aprendido

y me encanta que estés aquí. Y a mí.

Bueno, nosotros nos vamos,

pero volvemos en el próximo programa.

Ya saben. Hasta más comer, "Como sapiens".

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