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No recomendado para menores de 7 años Comando Actualidad - Familias acogedoras - ver ahora
Transcripción completa

Aquí han pasado ya muchos niños, han pasado pues,

si te digo 40 creo que me quedo corta.

¿De acogida? Sí.

¿Cuántos has tenido en casa? 17.

Cuando estáis una etapa sin niños y os llaman.

Se revoluciona todo.

¿Por qué os habéis hecho cargo de vuestra nieta?

O mi hijo o mi nieta

o la vida de ella. Denunciamos.

¿Denunciasteis vosotros mismos a vuestro propio hijo?

Es mi vida, yo vivo para ella.

Cuando la familia biológica falla, hay hogares que salvan vidas.

¿Esto, Inma? Permanentemente preparado

para la llegada del bebé.

La gente no es consciente de la necesidad que hay

de familias de acogida por la cantidad de niños

que hay en centros.

Un niño en un centro le cuesta a la administración pública

entre 3.000 y 4.000 euros mensuales.

En una familia de acogida, las ayudas están en torno

a los 200, 300 euros al mes.

¿Qué aporta una familia de acogida que no tenga un centro de menores?

El cuerpo a cuerpo, es uno más.

No es fácil encontrarlas, pero existen.

Tener un bebé en casa implica tenerte que quedar,

dedicarle las 24 horas.

¿Qué tal llevas los momentos en los que se tiene que marchar?

Eso es lo peor,

eso es lo peor.

A pesar de que nosotros les damos lo mejor de nosotros,

nosotros recibimos muchísimo más.

Esto es lo más, esto es...

Y esta cosita tan bonita que hay aquí, ¿quién es?

Es Morgan. ¿Le operan mañana mismo?

Y esta es la madre, ¿no? Sí, es la madre.

¿Os pagan por hacer esto? No, no, yo puedo,

oye, puedo acogerte en una casa, un techo

y de poder ayudar de alguna forma a gente que no tiene

y bueno, yo que sé.

Les traemos, les ponemos buenos y se vuelven a su país.

¿Es una cirugía compleja? Bueno, un ventrículo derecho

doble salida siempre es una cirugía compleja.

Familias acogedoras en "Comando actualidad".

Yo diría a las familias que quieren acoger,

todas las cosas importantes no hay que pensárselas demasiado,

hay que lanzarse y que merece la pena.

¡Piporro, piporro!

¡Ole!

-¿Y a mí me das? -No.

Acoger es, según la RAE recibir en casa a una persona

para ayudarla o protegerla, decenas de familias

abren sus vidas a niños que están en peligro de abandono

o desamparo, la urgencia de encontrar una familia

comienza en el mismo momento de nacer.

(Música)

Mari Carmen, ¿quién es este niño?

Pues mira, este es un niño que ha llegado a nuestra casa

para que le cuidemos hasta que solucione su situación personal.

¿Llegó recién nacido? Prácticamente,

nació pues eso, un poco delicado

y entonces pues hubo que tenerle hospitalizado.

Por aquí han pasado ya muchos niños,

han pasado pues, si te digo 40 creo que me quedo corta.

¿40 niños por esta casa? Sí.

¿De acogida? Sí, de acogida.

Creo que tiene hambre, ¿no? Sí, vamos a darle el "bibe".

Es que cuando tiene hambre no tiene amigos.

¿Y cómo llevas el momento de en el que niños

que has cuidado mucho tiempo se vayan de esta casa?

Porque coges cariño, ¿no? Pues mal, es un duelo,

a fin de cuentas entendemos que nosotros somos un puente,

que yo tengo mis propias hijas biológicas.

¿Cuántas hijas biológicas tienes? Yo tengo tres.

Mis hijas se han criado sabiendo

que esto existe, que puede ser el vecino de al lado,

que en un momento dado necesita ayuda

para poder solucionar sus cosas y que cuiden de sus hijos.

¿Es fácil encontrar a familias como la vuestra?

No es fácil, tener un bebé en casa implica tenerte que quedar,

dedicarle las 24 horas.

¿Cuánto dinero se da en la Comunidad Valenciana

a una familia de acogida de urgencia?

24 o 25 euros.

¿Al día? Sí.

Yo no pagaría jamás en la vida lo suficiente

para la lección de vida que estos pequeños

han dado en mi casa a mis hijas. ¿Sí?

Sí, sí. ¿En qué sentido?

Pues en valores, en principios,

en compartir lo que tienen, no lo que nos sobra,

que es lo que solemos hacer toda la gente

y luego, una cosa que es la más, para mí la más importante,

no juzgar, no juzgar,

intentar entender siempre la idiosincrasia de cada situación

y de cada menor que entra en esta casa.

Bueno, este es mi marido y esta es mi hija, la pequeña.

Estás acostumbrada en casa, aparte de tus hermanas biológicas,

a ver entrar y salir niños aquí.

Sí, es más, cuando no hay niños es rarísimo todo.

¿Se echa en falta? Sí.

Cuando estáis una etapa sin niños y os llaman y os dicen:

"En dos o tres días va a venir un niño nuevo".

Se revoluciona todo.

Claro, cambia esta casa de la noche a la mañana casi.

-Hola. (BALBUCEA EL BEBÉ)

-¿Has visto cómo le habla?

Aquí tengo una litera que ahora mismo

solo está ocupada la cama de abajo con una nena que tengo

de cuatro añitos y bueno, ella duerme aquí.

O sea, que ahora también tienes otra niña de cuatro años.

Sí y luego, pues tengo esta otra habitación

que en estos momentos pues está vacía.

Tengo ahora mismo dos camas vacías,

o sea, que bien, ha habido momentos que las hemos tenido todas llenas,

pero ahora no es el caso.

¿Qué aporta una familia de acogida que no tenga un centro de menores?

El cuerpo a cuerpo, es uno más.

(Música)

Soy Juan Carlos, de "Comando actualidad".

María José. Otra mamá de acogida

como Mari Carmen. Sí.

¿También de urgencia? Sí.

¿Cuántos has tenido en casa? 17.

¿Hay suficientes familias de acogida?

No, nunca.

-Yo también pienso que la gente no es consciente de la necesidad

que hay de familias de acogida por la cantidad de niños

que hay en centros.

-Otra cosa muy llamativa es que cuando te preguntan:

"¿De dónde son?" -Sí, como si vinieran de...

Y le dices: "De al lado de tu casa".

¿En qué circunstancias vienen los niños que habéis acogido?

¿Qué les ha pasado a sus familias de origen?

Pues hay tanta diversidad como niños, pero bueno,

son niños que vienen de familias muy desestructuradas normalmente,

con adicciones, con falta de recursos,

te lleva una cosa a la otra, ¿no?

Oye, ¿qué tal llevas los momentos en los que se tienen que marchar?

Uf, eso es lo peor,

eso es lo peor,

pensamos que cuanto más van a pasar, uno como que más se va a acostumbrar

y a eso uno no se acostumbra nunca.

Y cuando recibes la llamada y te dicen que hay una propuesta

y que se va, pues es una bola aquí.

Uf, es que me emociono,

porque son tantas veces las que se pasa mal, de verdad,

que en esos momentos dices:

"No puedo más, esto ya no lo resisto",

sobre todo porque ves sufrir a los tuyos, porque al final

yo digo: "Yo me meto en una sala, lloro", en fin,

pero cuando ves sufrir a tus hijos, cuando ves llorar a tus hijos,

a tu marido, a tus amigas...

Pues igual es el momento de parar,

pero en cuanto suena el teléfono otra vez, dices:

"Voy a seguir". Pero, ¿por qué?

Pues mira, porque somos egoístas

y porque a pesar de que nosotros le damos lo mejor de nosotros,

nosotros recibimos muchísimo más.

Yo creo que somos unos privilegiados.

-Esto es lo más. -Esto es...

¿Hay alguien en casa, Mari José? Pues supongo que sí,

que estará Carlos.

¡Hola!

Hola, soy Carlos, de "Comando actualidad".

¿Ella con cuánto tiempo vino aquí? Con 18 días.

O sea, recién nacida. Sí.

¡Piporro, piporro!

¡Ole!

Aquí es donde duerme ella. Ahí es donde duerme.

¿Y esta ropa es de ella también? No, esta ropa es de todos los niños

que vamos guardando, porque claro, a nosotros nos llegan

de cero a seis años, niño o niña, en invierno o en verano.

Hay un seguimiento de servicios sociales de la Consejería,

¿en qué consiste esa labor?

Hay un seguimiento, viene una técnico,

normalmente viene una vez al mes,

ver lo que ha engordado, si va evolucionando como toca,

cómo nos sentimos nosotros, que eso sí que es importante.

¿Y de quién es la tutela de estos niños?

De la administración, nosotros solo tenemos la guarda.

-¿Está bueno? -Sí.

Es quesito.

Y para vosotros, ¿qué tal?

¿Cómo es tener aquí a niñas como ella?

Yo es que la verdad, no me imagino una vida sin niños en casa,

desde el momento que llegan hasta que se van, son mis hermanos.

¡Hola!

¿Ella quién es? Hossnia es nuestra hija mayor.

¿En serio? Sí.

¿Tú has estado aquí acogida?

Sí.

¿Y esta es tu hija? Sí.

Entonces ya eres. Abuela de acogida.

(RÍEN)

¿Hacía mucho que no os veíais?

No, antes de ayer.

¿Cuánto tiempo estuviste aquí? Estuve dos años.

¿Y con qué edad viniste?

-Con 18 casi. -17.

-Yo estuve con mis padres hasta los 16 y me fui

y a los 17 me dijeron que no podía estar en el piso donde estaba

y nada, yo lo pasé fatal, fatal

y me llegó la noticia de que ella como que me acogía en su casa

y eso fue para mí...

¿Te cambió la vida? ASIENTE.

¿Cómo sería tu vida hoy en día si no hubieses venido aquí?

Pues no lo sé, la verdad, ni idea, a saber.

¿Sigues teniendo contacto con muchos hijos?

Pues con todos, menos con el primero, con todos.

¿Por qué? ¿Qué supone para vosotros mantener el contacto con ellos?

Pues mantener el contacto con ellos es primordial

y es lo que nos da la fuerza para seguir,

a algunos los vemos mucho, otros, alguna foto,

los vemos más de vez en cuando, pero sabemos de todos

y eso es lo que nos hace que tenga sentido lo que hacemos.

-En cuanto crezca un poco más mi hija

o tenga los que vaya a tener, sí, en un futuro quiero acoger.

(Música)

A diferencia de la adopción, el acogimiento familiar

es una realidad poco conocida en España,

son las comunidades autónomas las encargadas de seleccionar

a quiénes se ofrecen para cuidar y proteger a los niños

hasta que cumplan los 18 años o para atenderlos

hasta que se solucionen sus problemas.

Amor, buenos días.

A desayunar.

Inma, mamá de acogida permanente con Amor

y mamá de acogida de urgencia con un bebé

que tienes que ir después al pediatra con él.

¿Cómo y por qué decides embarcarte en este mundo,

en ser madre de acogida?

Ante la imposibilidad de ser madre biológica.

¿Y hay posibilidad del retorno de Amor con su familia biológica?

Creo que no, hay posibilidad,

pero vamos, nosotros como familia no lo contemplamos,

claro, lleva toda la vida con nosotros.

Un beso a papá.

-Hasta luego.

Ahora vamos a preparar el biberón al bebé.

Al bebé, que es un glotón, me has dicho.

Es un tragón. ¿Conoces a su familia biológica?

No. ¿Nunca?

Bueno, depende de los casos,

muchas veces la familia necesita el apoyo

de la familia de urgencia.

¿El apoyo de la familia de urgencia?

Sí, hay veces que, nuestro último acogimiento era una mamá

que necesitaba ayuda y nosotros pues le íbamos explicando día a día

el paso de su bebé y le íbamos ayudando

a preparar el biberón, cómo se lo tenía que dar.

¿Y ese niño regresó con esta mamá? Sí.

Inma, hija, te dejo al niño aquí, ¿vale?

¿Esto Inma? Permanentemente preparado

para la llegada del bebé.

Todo listo, siempre así. Siempre, porque se marcha uno,

descansamos un par de meses y llega otro.

O sea, soléis tener un periodo de descanso

en torno a los dos meses, ¿o depende?

Depende de cada acogimiento, o sea, si es más largo o más corto

y también de tu estado anímico en ese momento,

tú a tu técnico le dices: "Necesito un mes o dos meses

de descanso" y normalmente te lo dan.

Hola, buenos días. Es mi hija,

te presento a mi hija Inma. Hola, Inma, encantada.

Inma no es hija de acogida.

Es una adopción internacional, sí, de Nicaragua

y llegó con seis meses de vida.

Con seis meses y tienes, ¿cuántos años, Inma?

22.

Sois como Naciones Unidas. Sí, mi casa es la ONU,

tenemos de todas las razas y de todos los colores.

Mira, aquí es el bautizo de nuestro cuarto hijo,

Josevi, y nuestra hija Almudena es nuestra hija mayor,

también es una adopción internacional,

ella está estudiando doble grado de trabajo social

con educación social, en Valencia.

Luego está mi hijo Nacho, que es una adopción nacional

de la Comunidad de Madrid, está estudiando veterinaria.

Mi hija Inma, que la habéis conocido ahora,

que ha hecho un grado de comercio

y está trabajando para El Corte Inglés

y mi hijo Josevi, que tiene 19 años y está haciendo integración social.

Y Josevi, ¿fue un acogimiento? Fue nuestro primer acogimiento,

Pasados los dos años, como no encontraban familia,

nos lo quedamos. Os lo quedasteis y hasta hoy.

Sí, fue una adopción plena, sí.

Y luego falta nuestra hija Amor, que es un acogimiento permanente.

A lo largo de estos 20 años habrás tenido un montón de casos,

de circunstancias, porque estos niños vienen con muchas carencias,

por ejemplo, Amor cuando llegó, llegó aquí con tres años,

¿era capaz de dormir? ¿Echaba algo de menos?

¿Cómo es ese periodo de adaptación?

Vienen con pesadillas nocturnas,

nos tenemos que acostar con ella o cogerla de la mano,

empezamos a leer cuentos, tranquilizarla,

ver que somos una familia que no le va a pasar nada,

que estamos cuidándola, que estamos para protegerla,

pero el inicio es duro.

¿Tienen relación con ella? A día de hoy, no.

Hemos tenido relación, o sea, la niña ha tenido visitas

con su madre quincenales, pero a día de hoy, no.

¿Y cómo lo lleva ella eso? Pues nosotros vamos hablándole,

que hay que ir explicándole paso a paso lo que está pasando,

cuando cumpla 18 años si quiere buscar a su mamá biológica,

nosotros le ayudaremos a encontrar a su mamá.

Estamos preparando a este bebé, que vamos a ir ahora

a un Centro de la Comunidad de Madrid donde el bebé

hoy va a ver a su familia biológica.

Nos vamos a la Dirección General de Familia,

donde mi técnico, Susana, nos está esperando

para llevarse al niño para que sus papás le vean.

(Música)

¿Cómo vives este momento? ¿Estás nerviosa? ¿Cómo lo vives?

Con naturalidad, porque es todas las semanas.

-¿Qué tal? -Muy bien.

-Tienes la leche preparada, simplemente es abrir.

Vale, perfecto.

-Que a mitad, eructe y siga.

Dile que se porta muy bien, que está fenomenal

y que duerme bien.

-Buenos días. -Jimena, buenos días.

Te presento a Jimena, Rosa, que es la jefa de área

de adopción y acogimiento de la Comunidad de Madrid.

¿Qué es un acogimiento de urgencia?

A ver, pues un acogimiento de urgencia,

la característica principal de este acogimiento es la inmediatez

porque se trata de aquellos casos en los que es necesario

hacer una intervención de urgencia, es decir, que no es posible

esperar a instruir, a valorar la situación,

si no que se ve a un menor en una situación de grave riesgo

y la entidad de protección automáticamente interviene,

separa a ese menor de su familia

y, digamos, que se le encarga su cuidado a una familia acogedora

del programa de acogimiento de urgencia,

que están disponibles. Entonces, son familias

que uno de los miembros de la pareja, no trabaja.

Y bueno y ya el resto es como para cualquier otra familia

de acogida, de cualquier acogimiento,

pues estabilidad en la relación, medios de vida suficientes.

Nosotros recurrimos a familias ajenas

cuando no hay posibilidad dentro de la propia familia de los menores,

de los niños y niñas, pues de encontrar una alternativa

para su cuidado. Y luego tenemos otros dos programas

que es acogimiento temporal y acogimiento permanente.

Pues el acogimiento temporal se caracteriza por la duración,

que es un máximo de dos años y son, en líneas generales,

en aquellos casos de guardas, cuando una madre, una familia

pide ayuda a la entidad de protección

porque en ese momento por razones graves no puede hacerse cargo

de su hijo para que podamos atenderlo en tanto ellos resuelven.

Familias monoparentales, ¿pueden también acogerse a estos programas?

Claro, cualquier familia puede acogerse a estos programas.

-Hola. -Hola, Susana.

-¿Cómo ha ido la visita? -Pues muy bien, fenomenal.

-¿Se ha tomado todo el biberón? -Se lo ha comido todo,

estupendamente. -¿Y su mamá se queda tranquila?

-Sí.

Para salvar la vida de su nieta, Dolores y Juan José tuvieron

que renunciar a su propio hijo.

Es la difícil decisión a la que se enfrentan

aquellos abuelos o tíos que acaban convirtiéndose

en padres, es lo que se conoce como familia extensa

y la que debería ser la primera opción de los niños en desamparo.

(Música)

Me parece que sería interesante hablar un poco

de cómo llega el niño a vuestra casa, ¿no?

La situación que está viviendo este niño, que además,

es, en tu caso, el hijo de tu hermano.

En tu caso el de tu pareja.

Y vosotros, abuelas, ¿no?

Que es doblemente doloroso.

-En mi caso fue muy duro, porque es que era mi hijo

y el niño vivía con su padre y su madre,

pero los vecinos veían que el niño estaba mal,

que al niño le faltaba comida.

-Cogimos a mi sobrino,

lo he cogido por dos veces,

lo tuve dos añitos, volvió con su mamá,

pero al final, no pudo ser.

Lo volvimos a acoger con seis añitos

y ahora tiene doce, está superbien.

Lo que estamos viendo es una terapia de grupo

que se está haciendo en este Centro de Intervención Familiar,

estas trabajadoras sociales, educadoras sociales,

psicólogas, están trabajando con muchas familias que vienen aquí

que son familias extensas. Extensas, es decir, que tienen

una vinculación con el niño al que acogen.

¿Hay diferencias entre este tipo de acogimiento con respecto

al acogimiento de familias que no tienen nada que ver?

Hombre, la diferencia fundamental es el dolor de las familias,

es decir, estamos hablando que se trata de un hijo o una hija

con lo cual existe una implicación emocional

que no podemos obviar, tenemos que ayudarlas.

Surge un sentimiento también de qué es lo que he hecho mal,

sobre todo cuando se trata de las abuelas,

entonces estos grupos de autoayuda vienen muy bien

para intentar solventar toda esa carga emocional

que conlleva el acogimiento en familia extensa.

Para vosotras, ¿qué ha supuesto este paso que disteis?

Pues bueno, ha supuesto para mí, la vida,

porque yo también tenía muchos problemas,

muchos problemas, me pillaron muchas cosas,

me pilló un divorcio, me pilló mis hijos

y al acoger a mi niño, yo le he dado a él la vida,

pero siento que él me la ha dado a mí también.

-Cuando te dan a elegir entre un hijo o un nieto.

Si está pequeño no tiene la ayuda

que debe tener del padre y si el padre ya es mayor

con 30 años, pues tú tienes que escoger.

-Ellos necesitan esa protección.

-Aunque una sigue ayudando también al hijo, pero...

-Hola, ¿qué tal? ¿Cómo estáis?

Hola, Juan. -Me alegro mucho de verte.

Qué alta está Naiara, ¿eh?

Qué cambiada desde que llegó tan pequeñita, ¿eh?

Cuéntanos, ¿quiénes son ellos?

Pues ellos son una familia acogedora de hogar abierto

en la modalidad de familia extensa,

son abuelos paternos de Naiara y ahora mismo tienen

un acogimiento permanente.

En realidad sois sus padres ahora mismo.

Bueno, es que a mí me preguntan y es caso curioso,

porque no sé ni lo que soy.

Si le preguntas a la niña, yo le digo: "¿Yo quién soy?"

Y ella me contesta: "Mamá". Digo: "¿Y cómo me llamo?"

y me dice: "Abuela".

¿Por qué os habéis tenido que hacer cargo de vuestra nieta?

O mi hijo o mi nieta,

o la vida de ella. Mi hijo por desgracia cayó en la droga,

llevamos mucho tiempo luchando,

dos años perdido y a los dos años nos encontramos esta sorpresa,

pero no me lo pensé, al principio nos costó,

nos costó hablar, llorar...

Pero sabíamos que si no dábamos este paso, la niña no vivía.

Denunciamos.

¿Denunciasteis vosotros mismos a vuestro propio hijo?

A nuestro propio hijo. ¿Hace cuánto tiempo de esto?

Pues hace tres años. Que es el tiempo que tiene ella.

La niña tenía dos semanas y en dos semanas la niña perdió

un kilo y pico, porque nosotros cuando la recogimos,

lo primero que hicimos fue llevarla al médico.

¿Y qué os encontrasteis?

Pues que no nos daban esperanzas, porque la niña tenía el higadito

como un viejecito, la niña tenía defecto en el cuello,

la niña tenía las rodillas no...,

que no. Perdone, pero es que...

Es que es muy duro.

-Ellos no han escatimado esfuerzos, tanto públicos como privados.

Ellos han luchado por su nieta.

Bueno, hasta el punto de denunciar a su propio hijo

con lo doloroso que tiene que ser eso.

Eso es lo peor, ellos no nos perdonan ni nos van a perdonar.

Su padre se preocupa, pues ya se puede imaginar.

Él tiene más contacto que yo.

¿Casi has perdido la relación con tu hijo?

Totalmente, yo hace tres años que no...

¿Tú te arrepientes de la decisión? No.

Le lloro, llamo mucho a mi hijo,

lo llamo, ella me corta, pero yo sí lo llamo,

porque lo quiero con locura.

Es mi vida, yo vivo para ella.

A mí me meten un duro en la cartilla

y va para ella.

¿Cómo ha cambiado desde que la acogisteis a ahora?

A mí me ha dado vida.

-Una evolución muy positiva, de llegar con muchos problemas

de salud, de tener que acudir dos y tres veces a atención temprana

y tenerle que hacer ejercicios de estimulación en casa,

de que ellos me llamaban y me decían "es que no sabemos si va a andar",

no había un pronóstico favorable de que fuera a andar.

Y fíjate ahora. Cada vez que viene es una alegría,

porque ves cómo la niña ha avanzado, cómo luchan por ella,

es una tranquilidad.

(Música)

En el caso de Raúl nunca hubo una familia de referencia,

creció en un centro, los datos de distintas organizaciones

dicen que somos uno de los países con mayor número de menores

en residencias. De los 40.000 menores institucionalizados,

más de la mitad crece en centros de acogida.

Vete un segundo a la parte de... -O sea, que la parte de causas...

-¿Cuánto llevas aparte? -Ocho minutos.

-No llega. -No.

Raúl, trabajando en el proyecto, en un documental

que refleja tu vida, tu infancia, una infancia en centros de acogida.

Efectivamente, sí.

Un documental que se llama "Así crecen los enanos",

que se centra en cómo es la vida en centros de acogida

y cómo es la vida en familias de acogida.

Contar a la sociedad que los centros son lugares simplemente

donde los niños están mientras sus familias no pueden hacerse cargo

de ellos. ¿Por qué entras, Raúl?

Pues yo entro en centros porque en mi casa había poligamia,

mi padre vivía con dos mujeres

y los tres muchas veces estaban en situación compleja,

en situación de calle, entonces, un familiar alerta

de la situación que tenemos y al final, mi hermana y yo

acabamos en un centro. Yo tuve el gran problema

de que estaba con monjas al principio

y a mí las monjas no me creían y me decían: "No, eso no existe,

un padre eso no, un hombre, una mujer, una familia".

Y yo decía: "No, vivía con dos mujeres".

¿Y eso cómo te hacía sentir a ti? Hombre, pues peor todavía,

me sentía indefenso completamente, claro, porque no me creían.

Una de las cosas que me pasó cuando tuve hijos

es que me di cuenta de que realmente yo no tenía un vínculo emocional

con mi madre y también se me echó encima lo que significan

unos padres para un hijo.

Mi papá tuvo también hijos con la otra persona

y mis otros dos hermanos acabaron en otro centro.

¿Cómo era tu vida, tu infancia, Raúl?

La vida en un centro es levantarte por la mañana, desayunas,

estudias en un colegio fuera de los centros,

sea privado, concertado o público. Los niños que están en centros

no son menores, son niños, niñas adolescentes,

porque si tú les llamas menores les quitas su condición,

es una condición jurídica y tú le estás quitando su valor,

su máximo valor como niños. Raúl y después de ver tu vida

a través de ese documental, "Así crecen los enanos",

¿dónde me llevas? Te voy a llevar a un sitio

donde nosotros íbamos a jugar fuera del centro,

un sitio que estaba cercano a donde yo vivía.

Pues vamos.

Raúl, este es el parque donde venías a pasar con tus compañeros

tu tiempo de ocio. Aquí pasábamos tardes enteras

jugando a fútbol o a baloncesto, tirados por aquí, etc.

¿Cómo vivían los alumnos del colegio

el estar con gente de acogida?

Más bien como algo extraño y una de las preguntas

que se hace todo el mundo es por qué estos niños están en centros,

porque no hay nadie que explique que los niños de centros,

son niños que están en centros y no han hecho nada,

simplemente son niños que no pueden estar con sus padres.

¿Y hablabais de vuestro futuro, Raúl? ¿Qué queríais ser?

¿Había sueños? ¿No teníais sueños?

Fíjate, es una de las cosas curiosas, mientras que mis amigos

de fuera constantemente se preguntaban qué iban a hacer,

qué iban a estudiar, si una carrera o no, etc.

en el centro de lo único que se hablaba es

qué va a ser de ti a los 18 años.

¿Qué pasa con ellos si no tienen estudios, trabajo?

Nada, el destino que tengan, es así.

La administración a veces ayuda con un pequeño subsidio

a estos chavales, pero no en todos los casos,

lo normal es que tú hayas tenido que ahorrar,

con 16 años o con 17 empiezas a tener algún trabajillo,

para ir ahorrando y tener un poco de colchón

para cuando sales a los 18 años.

Ten cuiado.

María, eres madre de acogida y además una de las protagonistas

del documental "Así crecen los enanos", de Raúl.

Bueno, creo que cualquier formato es bueno para dar a conocer

a la sociedad que tenemos más de 21.000 niños en España

que crecen en centros de menores.

Naciones Unidas ha dado un toque de atención a España

porque es uno de los países que más niños tiene

en centros de acogida, más que en familias acogedoras.

Lo que falla es que en España no hay cultura de acogimiento,

o sea, el acogimiento familiar no está en los libros de texto,

la familia de acogida no se presenta como un modelo más de familia,

lo que no se conoce no existe, entonces, es verdad

que Naciones Unidas ha dado un toque a España y dice literalmente

estar seriamente preocupado por las altas tasas

de institucionalización que tenemos en nuestro país.

Tenemos una ley, la ley de protección a la infancia

y adolescencia de 2015, que establece claramente

la prioridad del acogimiento familiar sobre el residencial,

entonces es que es una obligación ya de los gobiernos, del Estado.

En España un niño en un centro le cuesta

a la administración pública entre 3.000 y 4.000 euros mensuales

el mantenimiento de ese niño. En una familia de acogida,

pues varía en función de las comunidades autónomas,

pero las ayudas están en torno a los 200, 300 euros al mes,

o sea, es que es diez veces menos y para el niño es...

Diez veces más. Diez mil veces mejor.

Hay gente que puede pensar:

"Bueno, pues acojo por tener un camino fácil

hacia la adopción, no, acogimiento es una cosa, adopción es otra.

Sí, por eso es importante el periodo previo de formación,

de entender que la necesidad del niño

es que la familia de acogida también respete profundamente

sus orígenes, su pasado

y su vinculación con todo eso que ha sido importante para él

y que va a seguir siéndolo.

Estos niños en vez de ser víctimas de sus padres, de sus familias

biológicas, en muchos casos se ve como que son delincuentes.

Siempre, claro, si están padeciendo algo, algo habrán hecho,

si el Estado lo ha sacado de su situación, algo habrán hecho,

no, a veces, la vida es más sencilla que eso y no es algo que has hecho,

cualquiera puede caer en una desgracia

en el caso de los padres, tú tienes un matrimonio,

se te muere tu pareja, entras en una depresión gorda,

no tienes a nadie más y, ¿quién se encarga de tus hijos?

Detrás de esas declaraciones de riesgo y desamparo

pues hay temas de enfermedades mentales, de adicciones,

a veces, hay padres y madres solos que tienen que cumplir condena

en la cárcel y el niño no puede salir en adopción,

pero sí esos años tiene que estar cuidado por la administración

o por otra familia.

¿Qué necesita una familia para ser acogedora? ¿Hay ayudas?

Hay Comunidades que dan ayudas muy potentes, a lo mejor 600,

700 euros al mes por menor.

Hay otras que a lo mejor están en 200, la motivación económica

no debe ser nunca la motivación que te lleve a acoger,

pero que tampoco puede hacer desistir a ninguna familia.

Yo diría a las familias que quieren acoger:

"Todas las cosas importantes no hay que pensárselas demasiado".

Hay que lanzarse y que merece la pena,

bueno, siempre te sorprende mucho más allá de tus expectativas

y yo creo que es una experiencia maravillosa.

(Música)

Maribel, ve haciendo la cama.

Los muñecos, ¿vale?

Venga, pues espérate que voy a ver cómo lo lleva Mimi...

Tenéis que acabar de tender la ropa que estamos esperando para irnos.

-Venga, ve dándome de una en una.

María José, Chema, sois una familia única en España

y me atrevería a decir que un caso único también en toda Europa.

Bueno, somos una familia y punto.

Desde hace 26 años convivís

con hasta ocho personas con discapacidad psíquica,

habéis hipotecado toda vuestra vida,

26 años, 24 horas al día

con todos los sacrificios, ¿por qué?

A mí me ha cambiado mi escala de valores completamente

y vamos y creo que la auténtica verdad de vida

es la que ellos te dan día a día.

-Yo creo que es que se han perdido valores, soy una persona de 54 años,

de un pueblo de aquí de Extremadura,

de familia media, que antes nos inculcaban

y que hoy están en desuso y yo creo que tienen que volver

a venir, que es el tratar a todas las personas con respeto,

con igualdad y pensando que todos tenemos los mismos derechos

y las mismas obligaciones.

Erais novios, una pareja normal y corriente

y de repente un día te plantea este señor

que vamos a traer a estas personas a casa para rescatarlas,

para salvarlas y tú dices:

"No", le dije: "No, yo no puedo",

me vas a meter en una historia que yo no sé llevar,

que venían llenos de traumas, de unas historias fuertes

y a mí me daba muchísimo miedo.

Habían recibido abusos. Sí, de todo tipo

y familias muy marginales

que habían estado casi ya en los más bajo de la sociedad,

prostitución, delincuencia.

Y bueno, ya hasta la fecha de hoy que están encantados.

Preséntamela rápidamente, la tenemos de espaldas ahora mismo.

Solamente podemos decir los nombres, porque jurídicamente ya sabes

que nombres, apellidos y expedientes no se hablan.

Aquella chica que hay allí es Sole.

La gobernanta del grupo es María del Carmen.

Quién estaba tendiendo fuera con María José, ¿es?

Vane y Maribel, la que está colocando los armarios.

Es curioso que ellas querrían salir en el reportaje,

no tendríais ningún problema, ¿verdad o no?

-A mí me gusta que me vea la gente. Que te vea la gente el rostro, ¿no?

Pueden votar, son mayores de edad, pero de repente no se permite

que aunque ellas quieran, no puedan mostrar su rostro.

Yo es una cosa que llevo luchando años y que sigo sin comprender,

porque si queremos integrarlos en la sociedad, no son bichos raros

y deben de tener y actuar como cualquier ciudadano,

cosa distinta es que se usase para un uso, una explotación,

una denuncia negativa.

A estas personas las rescatasteis de un centro tutelado,

estaban sentenciadas.

Es peor, hay que remontarse a 25 años atrás en Extremadura,

estaban en un "totum revolutum" donde había personas

con y sin discapacidad, todo revuelto.

-Ella decía cuando llegó que no quería vivir,

que sus padres le habían fallado, que para qué iba a vivir.

¿Funcionan los centros tutelados

después de 26 años de experiencia para ti?

Yo, no me gusta generalizar, pero creo que no es el sitio

más ideal para estas personas y no es que me meta

con los profesionales, si no que se ven muy coartados

y muy atados de pies y manos, porque la tecnocracia les abruma.

Venga, que parecemos los enanitos, "ale hop".

Mira, María José, te voy a presentar a Mario,

que nos está haciendo un reportaje. Encantado, un besillo.

Ella es una de tus hijas. La mayor.

¿Y María José es? Educadora social.

Esto es lo que has mamado en casa.

Básicamente, sí.

Lo curioso es que ella y su hermana llegan después de ellos.

Sí, cuatro años, casi cinco años después.

¿Y qué pasó?

Pues nada, yo cuando he sido pequeñita muy consciente no era,

pero a medida que hemos ido creciendo nos hemos dado cuenta

que hemos estado conviviendo con personas que no tenían

nuestra misma sangre, que no venían de nuestros padres,

que eran más mayores que nosotras, entonces, eran nuestros referentes,

entonces nos han estado inculcando una serie de valores

que no todos los niños de la edad mía o de la edad de mi hermana,

pueden adquirir siendo tan pequeños.

-Además, Mario, yo con Chema hablábamos muchas veces,

decíamos: "Es que esto lo hemos elegido tú y yo,

pero ellas no lo han elegido", porque ellas cuando eran pequeñas,

venían: "Mamá, es que Fulana ha ido a Disney Paris"

y yo decía: "Hija, yo no os puedo ofrecer esa vida"

y bueno claro, esa parte la hemos sacrificado.

Quisiera aclarar una cosa que no hemos contado hasta ahora,

esto es un piso tutelado, la tutela de estas personas

corresponde a la administración, a la Junta de Extremadura

y tu figura, ¿cuál es? ¿Guardador?

Guardador de hecho, es un grado inferior al de la tutela,

porque los tutores, los padres administrativos

de estas personas son

en Extremadura la Consejería de Asuntos Sociales,

hay un gerente y hay un coordinador

que es el que dirime lo que se hace, lo que no se hace,

es en la comisión tutelar un responsable.

Mini, ¿no os equivocáis con las pastillas?

No, yo sé cuál es la mía.

-Yo tengo un móvil. -¿Tú también tienes un móvil?

-Mira que sencillo. -Es muy sencillito,

porque tú lo tienes que saber manejar.

-Pues esos son de los buenos, de los que aguantan mucho tiempo.

-Con sacarina también, ¿no? -Todos con sacarina.

Chema, esto no sale barato,

cuéntame exactamente cómo te ayuda a ti la administración,

tenéis un sueldo tu mujer y tú porque sois educadores sociales,

¿un sueldo de cuánto? De 1.300 euros.

¿1.300 euros? Cada uno.

La manutención de los chavales, los gastos que generan

lo paga también la administración, ¿qué dinero te dan por cada uno?

Son 90.000 euros al año donde van incluidos

casa, luz, agua, teléfono, atenciones médicas,

los utensilios que ellos utilizan,

nuestra nómina y la seguridad social.

-Espérate, Ignacio, que te abramos ahí.

-Tú, ¿qué tal? ¿Bien? -Yo bien.

¿Habéis visto la película "Campeones"?

Sí. ¿Sí? ¿Todos?

¿Os ha gustado? A mí sí me ha gustado.

Anda que si hiciésemos nosotros una película...

Bueno, ya estáis haciendo vuestra película, ¿eh?

Sí, pero como ellos, una película que saliésemos en la tele.

Qué ganas tiene, ¿eh?

¡Mini, échale la comida al toro!

Venga, ya que están comiendo, Sole y Mimi,

vamos a echar un poquito para las vacas.

Hoy como hace tanto aire hay que echar la paja bajita

para que no nos manchemos.

Chema, este es vuestro propio centro ocupacional.

Totalmente, en plena naturaleza,

a 20 minutos de Cáceres. Ellos venían de un centro

donde se les prestaban las atenciones básicas.

¿Tenían vicios? Muchos,

mira, Mini, coméntale cuántos paquetes de tabaco

te fumabas antes de venir a casa.

-Cuatro o más. Pero, ¿eso con qué edad?

Eso a los siete años,

lo dejé y luego volví a los 15.

A los 15 años hasta que lo dejé.

Él me aconsejaba: "Déjalo, que te vas a morir un día".

-Y con fuerza de voluntad tuya y un poco de ayuda nuestra

y no fuma nada. -Me costó, ¿eh?

-Si eso no son fuerzas de superación y querer salir adelante,

mejor lección que la de Mini, pocas he visto en la vida.

Un poco más adelante. Eso es para que no se desenganche la goma.

¡Arrímate a ellas! ¡Échalas para atrás!

¿Se han interesado alguna vez por ellas sus padres biológicos?

Nunca, solamente hubo uno de ellos

que cuando cumplió la mayoría de edad,

por error llegó una carta bancaria

donde le informaban de la aprobación de la pensión

y vinieron a reclamar la tutela de su hija

y cuando se les informó que eso dependía de un juez

y que era el juez el que iba a administrar los bienes de su menor

en aquel entonces, pues automáticamente se desentendieron.

Mira, esta bandeja la podéis llevar para allá.

¿Harías tú lo mismo que han hecho tus padres?

Me pillas ahí, porque como hija te digo que es una experiencia

fantástica, lo que pasa es que yo te digo,

sí que seguiría, pero seguiría con las personas

que están en mi casa, pero como futura madre,

quizá no quisiese la vida que mis padres han llevado

porque yo veo el trabajo que ellos desempeñan,

lo que es renunciar a tus hijos,

porque no renuncian completamente, pero sí que en cierto modo

no se dedica todo el tiempo a sus hijos biológicos.

Tiene ciertas cosas que son... Que te hacen dudar.

¿Tú cómo lo ves? Que estás ahí cocinando, ¿la entiendes?

Bueno, pues sí, yo no querría esto para mi hija,

esto pues la verdad que lo cogimos

sin saber a largo plazo lo que iba a suponer,

yo sí tengo un compromiso moral con ellos

de que hasta sus días yo y Chema estaremos,

pero si me dijesen: "¿Volverías?"

Te diría que me lo pensaría mucho.

-¿Vino le puedes poner a Mini?

-¿Te echo los torreznos? -Sí.

-¿Y tú qué quieres?

(Música)

Cientos de niños viajan hasta España para tratarse

de enfermedades que en sus países de origen no pueden hacerlo,

incluso algunos de ellos salvan su vida,

gracias, entre otras cosas, a la ONG que les trae hasta aquí

y a sus familias de acogida.

(Música)

¿Qué tal? ¡Bienvenidos!

Ven aquí.

¿Qué pasa? ¿Qué pasa?

Todos blancos aquí, cuánto blanco...

Acabáis de llegar de Addis Abeba, de Etiopía,

con esa preciosidad de niño. Sí.

¿Quién es y por qué lo habéis traído?

Pues él es Isidor y bueno, lo hemos traído para operarse aquí

del corazón, tiene una cardiopatía y le conocemos desde que nació,

porque llevamos cuatro años yendo con la comunidad misionera

de San Pablo Apóstol, allí a Etiopía

y bueno, pues nos surgió la oportunidad de poder traerle

gracias a Infancia solidaria

y la verdad que bueno, que trae mucho papeleo,

lo hemos conseguido y ya por fin estamos aquí.

Pero es verdad que cuando mandamos aquí los informes nos dijeron

que cuánto antes se operase, menos dificultades iba a tener luego

para desarrollarse. También ha venido Pepo,

¿Tú eres de Infancia solidaria? Sí.

¿Por qué has venido a recibir a esta familia?

Porque me hace muchísima ilusión, porque son niños que vienen malitos,

niños que no tienen capacidad de cirugía en sus países de origen

y que nosotros lo que hacemos es, bueno, buscamos hospitales,

hablamos con Consejerías de Sanidad, buscamos familias de acogida

y bueno, pues les traemos, les ponemos buenos

y se vuelven a su país.

Es una cadena de personas que quieren hacer el bien,

personas que quieren curar a un niño

y la familia de acogida es uno de los pilares básicos

de este trabajo. ¿Es fácil encontrar a familias?

No, no es fácil, pero de media son tres meses

y bueno, meter en tu casa a alguien que no conoces, de otro país,

de otra cultura, otro idioma.

¿Cuánta gente hace esto en España que ustedes sepáis?

Pues nosotros llevamos 13 años trabajando

y hemos traído 308 niños.

Si no se opera este niño aquí, ¿qué pasa con él?

Pues si no se opera se puede morir, puede morir el año que viene

o dentro de tres años, pero no va a llegar a adulto.

Yo siempre digo que no puede haber nada más satisfactorio en esta vida

que hacer este tipo de cosas.

Esta foto es vuestra con el niño allí en Etiopía y con su familia.

Esto es justo el momento cuando fuimos a su casa

a ver a los padres que son los de la derecha.

Estos son los padres, ¿cuántos hermanos tiene?

Siete más, son ocho.

¿No cobran nada por hacer esto? No, no cobran nada,

como he dicho antes, es una cadena de gente buena,

ellos son buenos y aquí no cobra nadie, nosotros somos voluntarios

que lo único que queremos es poner buenos a estos niños,

no queremos nada más.

Dame la manita, vamos.

Aquí hace mucho frío, ya verás.

Oye, la hermana de Sara va encantada con el niño.

¿Hijos no tenéis vosotros? No.

Vais a meter a un niño en casa, estáis los dos solos viviendo

y el niño estos meses, ¿no? Eso es.

Sara, creo que tú te has cogido vacaciones

para poder estar con el niño. Bueno, vacaciones,

un mes de excedencia. Para tener al niño en casa.

(Música)

¿Hola? ¿Fani?

Sí, soy yo. Soy Juan Carlos, ¿pasamos?

Venga, arriba. Gracias.

Fani ha acogido desde hace unos días a un niño

de unos dos años y medio al que operan mañana mismo.

¡Hola! ¿Qué tal? Muy buenas. ¡Anda! ¿Quién está aquí?

Mira, vienen a verte.

¿Qué tal? Eres Fani, ¿no? ¿Y esta cosita tan bonita?

Esta cosita es Morgan, nuestro invitado principal.

Al que operan mañana mismo.

Mañana. -Hola.

¿Qué tal? La madre, pasad.

Y esta es la madre, ¿no? Sí, es la madre de Morgan.

Entramos. ¿Desde hace cuánto están ellos aquí contigo?

Pues llevan desde hace cuatro o cinco días o algo así.

¿Solo? Hace poquito. Solo, pero muy intenso todo.

Y tú, Fani, ahora eres una familia que acoge

a esta mujer y a este niño durante el tiempo que sea necesario

como máximo tres meses, porque lo tienen que operar aquí.

Ojalá salga todo, porque va a salir todo estupendo,

porque este es un guerrero brutal.

Pero, ¿ya me encendiste la lavadora?

(RÍE)

(RÍEN)

Y esta es la habitación de Morgan y de su madre.

¿Es la primera vez que hace esto? Sí, es la primera vez.

¿Y por qué? Pues porque me lo comentó una amiga

que está en esta ONG

y ella ya lo ha hecho y me comentó que eso, que iba a venir una familia

y que no tenían donde estar estos días y así fue.

Pero es una decisión importante. Es muy importante

y después de haberla tomado ella me volvió a decir:

"¿Estás segura?" ¡Eh!

(RÍEN)

Madre mía, madre mía con Morgan.

Es que parece mentira que lo vayan a operar de lo que es,

pero es que es increíble la energía. Lo operan de una cardiopatía.

Sí, del corazón. Y fíjate la vitalidad que tiene.

Es pura energía este chaval. Luego tuvimos una reunión

con más gente que está en esta ONG.

Que se llama Infancia solidaria, que se dedica a eso.

Pues ya está, ¿no? Ya empieza otra...

No sé cómo llamarlo, aventura, no sé.

Bueno, aventura lo es, porque además no sabes

el tiempo que van a estar aquí. No, no lo sé.

Dependerá de la recuperación. Ojalá que poco, claro.

Cuando él se recupere, ellos vuelven a Uganda.

Sí. ¿Tú tienes hijos, Fani?

No, no tengo hijos. Bueno, ahora tienes uno adoptivo.

Bueno, yo lo de madre me suena así tan tal, porque no soy madre,

entonces, que me llamen madre..., yo soy su amiga.

Su amiga para siempre.

¿Os pagan por hacer esto? No, esto es altruistamente.

Yo soy una persona también que no tengo un poder económico

muy brutal y es una forma también de poder ayudar a gente,

oye, yo puedo acogerte en una casa, un techo

y de poder ayudar de alguna forma a gente que no tiene

y bueno, pues yo que sé.

No te dejo subir ahí, ¿cómo te vas a subir ahí?

Fani, ¿qué tal llevas el inglés?

No, de andar muy por casa,

pero bueno, intentamos comunicarnos como podemos.

¿Y qué tal lo lleváis? Bien,

pero te limita mucho tener una conversación un poco decente.

Lleváis pocos días, pero, ¿cómo está siendo la convivencia?

Bien, ningún problema, además prueban de todo,

a ver, son musulmanes, ya procuro que el cerdo, fuera,

nada de cerdo y tal, pero luego cualquier cosa

que les doy a probar, por lo menos lo prueban,

les gustará o no y ya está.

El otro día filloas probaron, ¿verdad?

¿Camino al hospital? Pues para irnos, vamos.

Así, cantando nos vamos a ir.

Aunque le operan mañana hay que ingresar hoy.

Sí, nos dijeron que tenía que ingresar.

¿Estás nerviosa? Hombre, sí,

pero bueno..., nervios, sí claro.

¿Y a la mami cómo la notas? Mira, la noto muy tranquila

y la verdad es que ole por ella.

Venga. Vamos aquí por el ascensor.

Ahí estamos, mira, ahí están aquí.

-Hola.

¡Hola, mi niño bonito!

Somos voluntarias.

Sois de Infancia solidaria también y habéis venido a acompañar

a Fani y al niño y a su madre. Sí, para que quede ingresado Morgan.

Hola, buenos días, ¿qué tal?

Le vais a operar de una cardiopatía congénita.

Sí, es una cardiopatía congénita de las complejas,

podríamos decir, es un ventrículo derecho de doble salida,

eso significa que los dos grandes vasos del corazón,

la arteria pulmonar y la aorta salen las dos

del mismo ventrículo, del derecho, en lugar de uno del derecho

y otro del derecho, como ocurre en la gente sin cardiopatías.

Probablemente, si no viniese aquí a operarse pues este niño tendría,

con la cardiopatía que tiene, te puedo asegurar

que tendría una esperanza de vida muy limitada,

fallecería en pocos años, lo más probable, sí, sí.

De hecho, el niño ya por la cardiopatía que tiene,

como le está yendo mucha sangre al pulmón,

tiene ya signos incipientes de una complicación

que se llama hipertensión pulmonar, es decir, que le llega más sangre

de la que su pulmón puede tolerar, si en unos años esto no se corrige,

pues la situación se vuelve irreversible

y el niño fallecería aunque se operase,

dentro de unos años fallecería irremisiblemente.

O sea, que esta operación hay que hacerla sí o sí.

Sí o sí.

Estamos en un hospital público de Coruña,

el materno infantil Teresa Herrera,

¿quién decide y cómo se hace que niños extranjeros

vengan a operarse aquí?

La Consejería de Sanidad del Servicio Gallego de Salud,

ha suscrito un convenio con la ONG que trae a estos niños,

Infancia solidaria y todos y cada uno de estos pacientes

pasan un estricto filtro por parte de la Consejería

de que se den cuenta de que nosotros aquí le podemos ayudar,

todo el cuidado médico que se le dé aquí, el Servicio Gallego de Salud

lo hace de manera gratuita

y la ONG es un poco la que se encarga de coordinar

a los voluntarios y a la familia de acogida

y de encargarse un poco de lo que son los visados

y los gastos del viaje de estos niños.

¿Y cada cuánto hacéis operaciones así de niños que vienen de fuera?

La hacemos con bastante frecuencia y llevamos bastantes años haciéndola

y yo te diría que estaremos alrededor de cien niños operados

de corazón y luego nosotros personalmente nos desplazamos

todos los años una vez a Palestina

para operar a niños y a adultos con cardiopatía,

de hecho, hace pocas semanas hemos estado un equipo del hospital

en la Franja de Gaza operando pacientes.

Lo de tener una familia de acogida para estos niños es importante,

porque después de la operación se tienen que quedar un tiempo.

Claro, nosotros aunque el alta hospitalaria la hacemos

como a cualquier paciente que viniera aquí a operarse,

si está bien en cuatro o cinco días se va a su casa,

pero no puede hacer un viaje largo a otro continente

a los cinco días, entonces, normalmente los niños suelen estar

tres, cuatro semanas como mínimo con una familia de acogida

recuperándose. Gente que mete en sus casas

a otras personas que no conoce de nada, desconocida

que va a estar con ellos, no en un periodo de alegría

y de felicidad, si no en un periodo de una convalecencia

de una operación importante y a veces un niño que llega

en malas condiciones por la condición de su cardiopatía

y que les abren las puertas de su casa de manera altruista

para que el niño se pueda curar sin conocerlo de nada,

o sea, la profundidad moral de estas familias

yo creo que es infinita.

Adiós Morgan, ya nos veremos.

Adiós Morgan, hasta ahora.

¡Hola!

A este niño para poderle hacer la operación de la cardiopatía

va a hacer falta pararle el corazón, conectarlo a una máquina

que va a hacer de su corazón y de su pulmón

mientras hacemos la intervención.

¿En qué consiste la cirugía? ¿Qué le vais a hacer a Morgan?

Cerrar ese gran agujero de tal manera,

tunelizar más bien ese agujero de tal manera

que la aorta quede saliendo del ventrículo izquierdo

y la arteria pulmonar quede saliendo del ventrículo derecho,

que es la situación que tiene una persona sin cardiopatía.

¿Es una cirugía compleja?

Un ventrículo derecho de doble salida es una cirugía compleja.

A partir de ahora, ¿cuánto tiempo de operación más o menos?

A partir de ahora tres horas o cuatro horas.

¿Se puede? Buenas.

¿Qué tal? ¿Cómo vais?

¿Cómo va la espera?

¿Qué tal? ¿Cómo está llevando ella la espera?

Bueno, es una mujer muy serena,

la procesión va por dentro.

-Yo no la vi llorar hasta hoy por la mañana

de tanta emoción que lleva dentro y tal.

Increíble.

Que estéis vosotras aquí para ella es fundamental, ¿no?

Sí, porque le das alegría también y le sacas toda la tensión

que lleva esto y hay muchas emociones.

-Hemos tenido otras experiencias también y ya sabemos qué decir.

¿Tú has estado acogiendo a más niños?

Sí, la última niña estaba en mi casa.

Sí, era de Iraq.

¿Y qué tal? ¿Cómo es la experiencia?

La niña es fantástica y salió la operación muy bien,

se recuperó rapidísimo.

Es una gran oportunidad y tenemos mucha suerte de tener

a médicos que se ofrecen a operar de esta manera, de verdad que sí.

Oye, el momento en el que se vuelven a su país,

para ti es una alegría, pero, ¿da pena también?

Yo vivo sola, ellas se quedaron conmigo

un mes y tres semanas, yo cuando abría la puerta

que regresaba de mi trabajo, la niña venía corriendo, ¿sabes?

Sí, era una alegría de verdad.

-Encontraste una casa vacía. -Vacía, de verdad que sí,

para mí fue vacía.

Hola, ¿qué tal?

(GRITAN DE ALEGRÍA)

¿Ha ido todo bien? Ha ido todo bien,

no ha habido ningún problema en la operación,

hemos conseguido reparar la cardiopatía.

Impresionante.

Esto merece la pena, ¿no?

Perdona, ha ido todo bien, ¿no?

Yo también me estoy emocionando.

-Estamos borrachas de alegría.

Lo mejor del día, del mes, de todo, del año.

Y un niño que no conocías hace una semana, ¿eh?

Ya, pero es que a Morgan lo conoces una hora y ya quieres que vamos...

Te enamoras.

Ya está.

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Comando Actualidad - Familias acogedoras

19 feb 2020

Los reporteros de Comando Actualidad analizan una realidad que ha llevado a la ONU a dar un tirón de orejas a España: somos uno de los países del mundo con más niños viviendo en centros. Se estima que 17.000 niños buscan una familia de acogida en España. En nuestro país hay cultura de la adopción, pero el acogimiento es muy desconocido. La mitad de los 40.000 niños y niñas tutelados por las administraciones vive en centros de menores.

El programa retrata en primera persona el día a día de las familias que acogen a los menores desamparados. ¿Cómo se enfrenta el duelo cuando el problema se soluciona y el menor vuelve con su familia biológica? ¿Qué sucede con estos niños si la situación no se soluciona nunca? ¿Qué hace falta para que más menores vivan en familia y fuera de centros residenciales?

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