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Para todos los públicos  Cocina al punto con Peña y Tamara - Gazpachos manchegos - ver ahora
Transcripción completa

¿Qué tal, Peña? Pues muy bien.

Te veo muy de verde. Megaverde.

Megaverde. Las cosas como son.

Cuéntame, ¿qué tenemos hoy?

¿Por qué me haces todas estas preguntas?

Aunque yo ya lo sé. Vale.

Pues tenemos gazpacho manchego en honor a...

Joaquín Reyes. Hoy nos ponemos muy manchegos.

Además, recibimos a un gran actor y humorista

al que debemos palabras como cascoporro, viejuno.

Pero cascoporro no es suya.

Bueno, no es suya, pero la ha puesto de moda.

Así que hoy hacemos recetas muy manchegas

y empezamos con un gazpacho manchego.

Sabemos que a Joaquín le encanta.

Ingredientes para el gazpacho manchego:

Ya sabes lo que me gusta jugar con fuego,

nunca mejor dicho, porque soy cocinero.

Recibimos a un manchego y le hacemos gazpacho manchego.

Y, encima, es un enamorado del gazpacho manchego.

Imagino que lo controlas bastante.

No mucho. No, sí, vamos a ver.

Lo vamos a hacer un poquito diferente.

Pero el resultado va a ser muy bueno.

Eso es lo importante. Un toque diferente.

Y lo vamos a hacer, eso sí, en una cazuela,

pero como hay que dorar carne,

en vez de dorarla en la sartén,

a mí me gusta mucho más el resultado

dorando la carne en el horno.

Así que primer paso.

Que me estás mirando como: "Vale, Peña".

(RÍE) Vamos a ello.

Para hacer el gazpacho manchego,

se suele utilizar carne blanca.

El conejo y el pollo son carnes suaves.

El guiso tiene mucho sabor.

Si metemos una carne más fuerte,

sería demasiado agresivo.

Normalmente, pollo y conejo.

Aunque lo puedes hacer con la carne que te apetezca.

Lo que voy a hacer, lo primero,

salar la carne.

Normalmente, se suele dorar al fuego,

con un poco de aceite, pero a mí me apetecía hacerlo

un poco diferente para que vierais

que muchas veces no queremos ensuciar

y esta puede ser una buena fórmula para no ensuciar.

Esto me encanta. ¿Sí?

Todo lo que no sea ensuciar. Exacto.

Así nos apetece más cocinar.

Cuando te pones a ensuciar demasiado,

llega incluso a estresarte cuando estás en casa.

Y así nos ahorramos tener que estar pasando la bayeta.

¿Y tú crees que eso es de mal cocinero?

Dejarlo todo supersucio.

No sé si de mal cocinero... Yo creo que sí.

Sí, no me quiero meter.

Hay muchos buenos cocineros que a lo mejor son un poquito

desordenados, vamos a decirlo así.

Bien.

Lo tenemos esto. Vale.

Importante, podemos quitarle... La silicona.

La silicona.

Y lo vamos a meter a asar.

Directamente. 40 minutitos, más o menos.

Arriba y abajo.

Hemos metido pechuga y hemos metido muslo.

Y unos trozos de conejo.

Y lo que vamos a ir haciendo es el caldo.

Lo más importante va a ser el caldo.

Cuando saquemos esta carne, la añadiremos al caldo.

Necesitamos un caldo aromatizado con clavo,

que tengo por aquí.

Mira, esto es lo que se fue a buscar Magallanes

y, al final, solo llego Juan Sebastián Elcano.

Y esto era muy apreciado. Qué interesante esto.

Sí, el clavo es una de estas hierbas...

¿De dónde viene? De las Molucas.

Las Molucas. ¿Dónde está eso?

Al lado de Filipinas. ¡Oh!

Vamos a hacer un caldo con cebolla, que vamos a pelar.

Y vamos a clavar unos clavos, nunca mejor dicho.

Es muy aromático, no hace falta demasiado.

Vale. Pelamos la cebolla.

Sin quitar del todo el pedúnculo

porque si no, se nos va a desbaratar.

Así.

Y así.

Nunca he tomado gazpacho manchego.

Pues mira, yo, hace unos años,

tengo una amiga, Teresa, manchega también,

en el restaurante Azafrán,

buenísima, y me dio a probar gazpacho manchego.

Y ya soy fan. Qué bueno.

Ahora entiendo que a Joaquín le encante.

Pero no tiene nada que ver con el tomate.

El gazpacho manchego.

Vamos a poner tomate, pero no tiene que ver.

El gazpacho manchego se sirve en caliente, no en frío,

como puede ser en Andalucía.

Mira, Tamara.

Lo que vamos a hacer es coger cinco o seis trocitos de clavo.

Y los vamos poniendo ahí.

Lo que vamos a hacer es sacar un poco el aroma de la cebolla

que nos queda en el caldo.

Y esto, al agua caliente.

¿Con qué?

Vamos a echar media cabeza de ajo y un tomate.

Al tomate no le voy a quitar el rabito.

En el rabito hay muchísimo sabor.

Vamos a poner media cabeza de ajo.

Así, sin pelar. Vale.

Cortamos así, cuidado con los dedos.

Gracias. Esa, para ti, muy bien.

Y el tomate, como te decía,

no le quitamos esto porque aquí hay mucho aroma.

Voy a apretarlo un poquito, cerca de la cazuela,

y que se abra, ¿vale? Perfecto.

Así, para que suelte todo el juguito.

Lo que estamos haciendo es un caldo.

¿Vale? Sí.

Esto, que vaya hirviendo.

Que vaya soltando todo el aroma el clavo,

el ajo, tenemos un caldo muy aromatizado.

Y vamos a dar tiempo a nuestro pollo y nuestro conejo,

que se dore bien, y lo que haremos nada más sacarlo

es meterlo en el caldo.

Dadnos ese tiempo, lo que dora la carne, y continuamos.

Pues ya tenemos bien doradito lo que hemos echado en el horno.

Y, además, hemos manchado menos.

Y mira. ¿Esto qué vamos a hacer?

Te voy a poner esto para que no te quemes.

Gracias. Bueno, no, si va aquí.

Te lo voy poniendo ahí. Vale.

Gracias. Vamos a coger la carne.

Y se la añadimos al caldo.

Ahora que lo tenemos así, dorado.

Y en esta cazuela, que ha dejado el sabor del pollo y del conejo,

vamos a liarnos a hacer el sofrito.

Esto lo metemos aquí. ¿Por qué?

Porque queremos que nos dé sabor al caldo

y después, tenemos que desmigar la carne

y va a estar mucho más sencillo

a la hora de desmigar.

Todo esto que ha quedado aquí, ese aceitito,

esa grasa del pollo y del conejo

la vamos a utilizar para hacer las verduras.

Primer paso, añadimos cebolla y ajo.

¿Vale?

Lo ponemos calentito.

Y esto es como un guiso tradicional,

con su sofrito.

Echamos cebolla, más o menos, hasta cubrir la cazuela.

Así.

Venga, echamos ahí todo.

Y ahora, el ajo.

Más o menos, una cucharada. Una cucharada.

Eso es.

Hay gente que le echa pimiento rojo.

Nosotros, pimiento verde. Dime, me estás mirando.

Te ríes y cuando te ríes, me das miedo.

Que todos los platos manchegos me saben mucho a ajo.

A mí me encanta el ajo.

Podríamos ser generosos con el ajo.

Pues echamos más ajo. Venga.

Ajo de Las Pedroñeras.

Manchego. Cómo te gusta eso.

El ajo de Las Pedroñeras... Es que es verdad.

Puedes ir al mercado y encontrar ajo.

Pero muchas veces encuentras ajo chino que no sabe a nada.

Hay que utilizar un buen ajo.

No sabía. Sí, sí.

Lo siento mucho, llámame chauvunista.

Sibarita. También.

(RÍE)

Llámame sibarita.

Venga, esto es bien rápido.

Vamos a ir pochando poco a poco la cebolla.

Veis que ya ha cogido un color marroncito.

Eso es de la carne que hemos hecho en la cazuela.

Lo que os he contado de que no íbamos a manchar mucho

ha sido sacar y ponernos a hacer la verdura.

No hemos manchado casi nada.

Pues esto, ahora, añadimos pimiento verde.

Bien.

Generosos.

Nada de sal por ahora.

Nada de sal, de momento. De momento.

Y que se haga... Qué bien huele ya.

Ya sabéis cómo se hacen estas cosas

de la cocina tradicional, lentamente.

Tenemos el caldo cocinándose.

Ya sabéis que cuando hacéis un caldo,

ya que lo tengo así, lo vais a ver,

es ir espumando, que no tenga restos.

Siempre va a quedar mucho más fino.

Y luego, cuando echemos el caldo en nuestro guiso,

lo que haremos será colarlo

para que no entren pepitas del tomate y demás.

Venga, esto lo dejo aquí

por si tengo que volver a espumar.

Y aquí ya empieza a oler.

El caldo tiene ese olor al clavo y a la carne

que hemos añadido.

Esto prácticamente lo tenemos.

Momento ahora en el que vamos a añadir

otro de los grandes ingredientes de la cocina manchega,

que es el pimentón. Tú, que eres medio manchega...

(RÍEN)

Dices que eres medio manchega.

Pero nunca he tomado un gazpacho manchego.

No sé si soy una manchega de pacotilla.

Ahora mismo, el sofrito que tenemos aquí

va a juego con tu vestido.

La cebolla está con el color del delantal.

Y el pimiento verde, con tu vestido.

No es un vestido, es un top y una falda.

Eso, un top y una falda. Me lo apunto porque...

Tamara siempre me instruye en estas cosas.

Ahora que lo tenemos así, echamos el pimentón.

Cubrimos, damos un meneo rápido.

Y echamos el tomate. Bien.

Tiene que tener color.

Tiene que tener color. Meneo rápido.

Y el tomate.

Así.

Y esto ya sabéis cómo nos gusta en "Cocina al punto"

que queden estos sofritos,

que se vaya metiendo bien el tomate,

que se vaya haciendo una pasta. Esto va a tardar unos minutos.

Si nos aguantáis...

Bueno, Tamara, no sé cómo lo tienes tú.

Esto es una pasta.

Lo que vamos a hacer va a ser...

Apagar el fuego ahora mismo. Vale.

Y nos vamos a ir con la carne, que la vamos a desmigar.

En un bol vamos desmigando sin quemarnos.

Y se lo vamos a añadir a esto.

Vamos a pararlo para que no se nos haga demasiado.

Toma, un bolecito. Gracias.

Vamos a sacar la carne, que la tenemos en el caldo.

Mirad qué caldo nos ha quedado.

Y sacamos el muslito.

Ahora va a ser mucho más sencillo deshilachar esta carne.

Aquí. Y el conejo. Trabaja cómodo, Peña.

¿Quieres que te ponga un corcho? (RÍE)

Llego, que soy alto.

Alto y esbelto, como diría mi abuela.

Sacamos toda la carne y...

Y la ponemos aquí

y en otro bol, para no comer luego los huesitos,

vamos deshilachando la carne así.

Voy a apagar aquí primero, que si no, se nos pasa.

Y vamos haciendo esto.

Vamos desmenuzando la carne. Así.

Sale muy fácil porque la hemos tenido cociendo en el caldo.

Ese caldo ahora mismo tiene un sabor estupendo

para luego terminar nuestro gazpacho.

Bueno, sale solo.

Yo le voy a echar todo, piel y todo.

Tiene que tener sabor.

Bien.

La piel... Que no entren huesitos.

La piel le da un saborcito... Sí.

Sí, sí, sí. (TARAREA)

Lo tenemos justo para poder hacerlo fenómeno.

Mirad cómo sale solo.

Pero no lo estás haciendo pequeñito.

No, porque como le vamos a dar buenas vueltas.

No hace falta, vale. Se va a deshilachar solo.

Y todavía tiene que cocinarse un poco más

con las tortas de cenceño. Vale.

Bueno, tenemos esto ya desmenuzado.

A mí me gusta añadirlo aquí ahora.

Así.

Y lo que hacemos es que vaya cogiendo todo el sabor

de ese sofrito, que se mezcle bien.

Subimos un poco el fuego.

Vale.

No nos quemamos, voy a coger uno de estos,

que me quema la cazuela.

Y veis que va cogiendo...

A mí esto así ya... Lo estaba pensando.

Esto ya me sabe bien.

Apretáis con la cuchara y se va desmenuzando más.

Y va a coger la jugosidad del sofrito que hemos hecho.

Así.

Has dicho que no desmenuzara y he puesto unos cachos...

Nada, nada, aprieta un poco con la lengua.

Sí.

Vamos a echar una hojita de laurel.

No puede faltar en un guiso como este.

Ya sabéis que me gusta mucho una hierba

que se llama tomillo, que se lo vamos a añadir.

Un par de ramitas.

¿Tomillo normal, no limón? Es tomillo limón.

(RÍEN)

Siempre tiene que estar ahí...

Tomillo normal.

Tenemos ya el pollo y el conejo deshilachaditos.

Es el momento de echar esto que tenemos aquí.

Que son esas tortas,

que es prácticamente como pasta,

que mojaremos ahora con el caldo.

Vale.

Echamos. Aquí hay que echar.

Movemos un poco.

Y nada más mover, echamos el caldo.

Esto no va a tardar demasiado en hacerse.

Voy a quitar esto.

En lo que pegamos un hervor,

ya tendremos este gazpacho manchego,

que si no habéis probado nunca, os lo recomiendo.

Es un plato muy completo, sabe a guisito.

Y tiene un rollo como muy de pasta.

Por las tortas. (TARAREA)

Y nada, recibiremos a un manchego de pro,

como Joaquín Reyes.

Yo he terminado muchas noches de fiesta con Joaquín Reyes.

¿Ah, sí? Sí.

Antes de irme a otro bar, me iba con los amigos a casa

a ver "La hora Chanante" o "Muchachada nui".

Nos poníamos los vídeos y terminábamos ahí.

Es muy divertido.

Son dos programas que me han marcado.

Y a muchos de los que nos ven también.

Mira, Tamara, cubrimos. Sí.

Y le pegamos un hervorcito. Vale.

Esto, al final, lo típico es comerlo de la cazuela.

Aunque le vamos a poner a Joaquín un plato.

¿Se queda así el pan? No, tiene que hervir.

Cinco minutos y terminamos el emplatado.

El pan ya se va deshaciendo.

Ha cogido el sabor del caldito que teníamos.

Tiene un color muy bueno, tiene muy buena pinta.

Toda la carne, deshilachada.

Y lo que vamos a hacer es esto.

¿Qué tal está? Rico.

¿Está rico? Sí.

Ahora que estamos en otoño...

Como muy... Contundente.

Y apetecible.

Vamos a emplatar uno para nuestro invitado.

¿Me coges un poco de papel, que he manchado el plato?

A mí me gusta con un poco de caldo.

En otros sitios lo hacen seco.

Este gazpacho se come en otras comunidades.

Pero yo creo que así va a ir ni que pintado.

Gracias.

Pues hala, aquí tenemos nuestro gazpacho manchego.

Sí. ¿Yo también emplato el mío?

Emplatamos uno. Venga.

Espero que a Joaquín Reyes, que es un amante de este plato,

le guste. Yo también lo espero.

Y que no nos actúe, que es un gran actor.

Damos la bienvenida a Joaquín Reyes.

(Aplausos)

¡Gracias, gracias, gracias!

A ver. A ver.

Bueno, venga, yo he venido... Entras con ganas.

He venido a catar. ¿Qué hay aquí?

Nos gusta daros a probar algo antes de empezar.

Luego vamos a hacer una receta contigo.

Te hemos hecho algo que te gusta.

El gazpacho manchego. ¡Hombre, gazpacho, sí!

Pues directamente.

Di que sí. A ver cómo está.

¿Cómo te gusta, seco o caldoso?

Un poco caldoso.

Un poco caldoso. Muy bueno.

¿Te gusta? Muy bueno.

Voy a coger otro poco.

(RÍE) Qué rico.

Le estaba diciendo a Tamara que he terminado

de fiesta contigo muchas veces, aunque no te conozco.

Y es que nos has hecho reír muchas noches.

Os juntabais la muchachada y veíais algún...

Claro, la muchachada íbamos a veros.

Pues qué voy a decir, que fenomenal.

Ha habido una generación de gente

a la cual hemos suministrado mucha chorrada

y habéis salido todos muy bien. La verdad es que sí.

A los hechos me remito. Bueno.

Nos traes una receta muy gourmet. Sí.

Y que utilizas bastante.

Para que vea la gente que soy una persona refinada,

os he traído alcachofas confitadas con huevo poché.

Esa es la receta que yo hago.

A ver si me podéis dar algo para mejorarla.

Pues nada, en eso estamos.

Os vamos a dar la receta que nos ha traído Joaquín,

pero, como él dice, no mejorada, diferente.

Ingredientes para nuestras alcachofas con huevo poché.

Ingredientes para las alcachofas con huevo poché.

Para las alcachofas:

Para la vinagreta:

Qué suerte que compartas tu receta estrella con nosotros.

Sí, con esta receta tengo que decir que triunfo.

¿Sí, cuándo haces esta receta?

Pues yo la suelo hacer en Nochebuena.

En Nochebuena, la imagen de Nochebuena es muy bonita.

Vale, pues entonces, ahí la hago

y se quedan con el culo torcido.

Además, la vendo bien.

Me dicen: "¿Vas a hacer tus alcachofas con huevo poché?".

Y digo: "Sí".

Hoy hacemos alcachofas confitadas con huevo poché,

pero las vamos a hacer con un toque diferente.

Para que te renueves.

Vamos a pelar las alcachofas.

Sí.

Nos ponemos con ello. Tienen muy buena pinta.

Sí. Importante para la alcachofa,

que esté bien prieta por dentro.

Eso nos va a dar... (RÍE)

Que esté tersa porque si no, va a estar demasiado fofa

y eso no nos interesa.

Y lo que vamos a hacer con ellas es confitarlas.

¿Cómo los vamos a confitar? En aceite de oliva,

que ya tengo más o menos calentito.

Para confitar, que no se arrebate,

que no hierva, fuego medio bajo.

Para confitar, 60-80 grados. ¿Tú lo haces así?

Exactamente.

Que salgan burbujitas, pero que no hierva.

Si no, mal. Mal.

No es una receta para gente impaciente.

¡Las quiero confitadas ya! No.

No puede ser, no puede ser. Tienes que ser paciente

y mientras estás confitando, pensar en tus cosas

y es un poco mindfulness el confitar.

Totalmente, tienes toda la razón.

Yo te voy a enseñar cómo las hago yo.

Vale, que yo he empezado a pelar.

He empezado a pelar.

El rabito, que me gusta mucho porque da una textura muy guay.

Yo el rabo lo dejo. Yo también.

Esto que tenemos blanco es la parte tierna.

Si nos queda esta parte verde...

La alcachofa la conozco muy a fondo.

¿Por qué? Porque me gusta muchísimo.

¿Tienes otras formas de hacerla, aparte de esta?

También se puede hacer a la plancha.

Sí, exacto. Muy rica.

Y muchas recetas a las que la puedes incorporar.

En cualquier guisito está estupenda.

Incluso te diría que en el arroz también la echamos.

Nosotros hacemos alcachofas con almejas.

Muy rico. Rico.

Yo le corto este trocito. Sí, este trocito.

Esto, que es un poco tornear, que decimos en cocina,

la alcachofa. Yo también torneo mucho.

Me gusta mucho tornear. Y lo que decías tú.

Eso es y se queda como una flor. Es una flor, realmente.

Es una flor.

Lo que vamos a hacer es cortarla por la mitad.

Muy bien.

Ver si tiene pelitos. Depilarla.

La vamos a exfoliar. (RÍE)

Ah. Quitar de aquí.

Al cortarla va a ser más sencillo.

A mucha gente le hace gracia esa palabra.

Es gracioso, exfoliar.

Cuando eres niño, puedes decir exfoliar

y estás al límite. Borderline.

(RÍE) Qué tontería.

Me has exfoliado.

Bueno, entonces... (RÍE)

¿Voy yo con esto? Sí, venga.

Lo que hacemos es poner aquí agua y limón,

para que no se nos... Oxide.

Eso es.

La alcachofa y yo, muchísima relación.

Tengo un montón de preguntas. Vamos a pegar la hebra.

Vamos a pegar la hebra. Mientras estamos aquí.

¿Cómo se llama tu espectáculo? Se llama "Festejen la broma".

Qué bien, no la has fallado. ¿Te imaginas?

Pues he vuelto con el espectáculo

y he tenido que repasar porque no me acordaba.

¿Son bromas de toda tu vida? No, son bromas nuevas.

Porque este espectáculo es un monólogo nuevo.

Los anteriores monólogos yo ya los había jubilado.

Ya estaba muy trillados, los había hecho mucho.

Entonces dije: "Voy a escribir uno nuevo".

Y escribí "Festejen la broma".

Luego pasó lo que pasó, la cuarentena,

paramos, como todo el mundo,

y al volver, no me acordaba.

No me acordaba del monólogo, he tenido que repasar.

¿Te acuerdas de tu monólogo...?

Sí, lo que pasa es que cuando he empezado a hacerlo,

de repente, todo salía otra vez.

Pero eso lo practicaste antes. Sí, lo practiqué.

Lo practiqué con mis hijos, con mi mujer.

¿Practicas con tus hijos y tu mujer?

Sí, me ponen peguicas.

Esto, papá, no hace gracia. Eso es bueno.

Sí, me fío de ellos porque no me bailan el agua.

Esto, regular. Aquí te repites.

Qué chiquillos.

Pero tuve que repasar con ellos. Pero qué bueno.

Eres guionista de tus monólogos. Sí, porque...

La chorrada es lo que trabajo. Claro.

O sea, que...

Además, nosotros, también hablo de mis amigos,

empezando con los monólogos escribiendo el material

y nuestras bromas, sí. Qué bueno.

A mí los monólogos me encantan.

Tiene un arte lo de salir ante toda esa gente

y seguir el ritmo.

Tienes que seguir el ritmo del público.

Hay veces que tienes que esperar a que terminen de reír.

Claro, ahí tienes que llevar, como dices, un ritmo.

Y tiene mucho que ver con eso.

Las bromas, si te precipitas,

no funcionan igual que si te esperas.

Las tienes que decir bien.

Esto parece una obviedad... No, no.

Siempre que cuento chistes la fastidio, no me acuerdo.

Pero Tamara. Paro en mitad del chiste.

Si contaras chistes bien, ¿qué nos dejabas?

No dejabas nada. Yo tengo una pregunta.

Uno: ¿Improvisáis mucho?

Y dos: ¿Los aplausos os cortan el ritmo?

El aplauso... Está bien, pero no excesivo.

Es una demostración de amor.

Cuando se queda la gente... No, pero...

Si haces la broma y no se ríe nadie...

Si no se ríe nadie, puedes sacar tus conclusiones.

La cosa no funciona.

La risa es espontánea. El aplauso es una demostración de amor.

Quiere decir que te quieren.

¡Te queremos! No puedes cortar un aplauso.

Es una demostración de amor. Qué bueno.

Es verdad que está todo escrito en el monólogo.

Lo tienes todo preparado.

Pero siempre hay un margen para mejorar en directo.

Los monólogos cambian mucho conforme los vas haciendo.

Los vas afinando y los vas cambiando.

Y vas metiendo cosillas. Igual que quitas otras.

Si la broma no funciona, la quitas.

A veces me empeño porque me cuesta quitar cosas.

Esto es que no lo han pillado. Y vuelvo otra vez.

Y mi mujer me dice: "Quita eso". Por favor.

Eres muy pesado, la gente no se ríe.

Yo he estado ahí y la gente bosteza.

Y yo: "No, no, todavía la tengo que probar más".

Yo he metido aquí un par de cabezas de ajo y perejil.

Para aromatizar.

Esto lo voy a... Lo vas a copiar.

Que yo no... Cualquier hierba aromática.

Hemos de decir, esto me gusta mucho en los programas,

hemos de decir que el aceite luego lo podéis aprovechar.

No se queda sucio y se queda con aroma a alcachofa

y se puede aprovechar. Este.

Claro, porque no fríe. Eso es.

Y la alcachofa no deja ningún residuo.

Es una aceite con aroma alcachofa

que lo puedes usar para hacer una tortilla.

O para aliñar, qué bueno. Sí.

Lo que hacemos es sacar

las alcachofas que teníamos en agua.

Quitamos un poco con un papel secante

para que no se nos meta agua y la liemos.

Que no empiece a saltar. Claro.

Y las metemos a confitar. ¿Cuánto tiempo?

Unas alcachofas de este tamaño

van a tardar alrededor de 20 o 30 minutitos.

Perfecto, así te puedo hacer una pregunta filosófica.

Venga. Como hila.

Es una pasada. Impresionante.

¿Qué es para ti el humor?

Pues mira, el humor es...

Claro, cómo definirlo.

Es algo absolutamente imprescindible.

Exacto. Porque si en la vida no tienes...

Es decir, todos pasamos por momentos dramáticos,

malos, duros y el humor te ayuda

no a relativizar, pero a que puedas tirar para delante.

Exacto.

El humor es lo mejor que tenemos.

Para ti, sí, bueno.

Eres humorista. Claro.

Es genial hacer a otra gente feliz.

Cuando tú estás en el teatro y la gente se ríe,

es una sensación increíble.

Y dices: "Les estoy haciendo felices,

se están riendo con mis ocurrencias".

Aparte, dices: "Tengo poder sobre ellos".

(RÍE)

¡Os voy a divertir, voy a hacer que olvidéis los problemas!

¿Por qué te autollamas el ministro del humor?

Porque nadie me lo ha puesto, el ministro del humor.

Me parece que encaja bastante bien con...

Ministro sin cartera.

Si no te lo ponen, me lo pongo yo.

Probé varios motes, pero ese fue el que más me gustó.

Mi tío Miguel Boyer, que todos pensaban que era muy serio,

también lo era, tenía un sentido del humor.

Decía que era un signo de inteligencia.

La gente que no se ríe es sospechoso.

Es sospechoso.

(RIENDO) Es sospechoso. Es sospechoso.

Dices: "Yo huyo".

Alguna vez te pones serio, lógicamente.

No vas a estar todo el día...

Pero la gente que no se ríe de nada...

Huid de ellos, huid.

¡Qué horror! ¿Dónde está esa gente?

Yo qué sé. Mientras seguís hablando,

necesito que saques una yema. Son gente...

Deberían ir a tu espectáculo. Claro.

Claro, porque... Mira.

Lo van a pasar fetén.

Si no se ríen conmigo, que se rían de mí.

Mientras se rían... ¿Qué querías con esto?

Que me saques una yema. Estoy hablando con Tamara.

Tranquilo. ¿La yema, dónde?

Quiero separar la yema de la clara.

Sí, tienes que... ¿Está mal ya?

Romper el huevo ahí y pasar la yema al otro lado.

Mira, voy a dejar aquí... Eso es.

Se nota que has jugado a esto.

Ay, el huevito. ¿Dónde quieres la yema?

Aquí, venga. Eres una persona maravillosa.

Así. (RÍE)

Y esto lo dejo aquí y hago un bodegón.

Esto es la salsa que vamos a hacer un poco diferente.

¿Cómo va a ser eso? Yema.

Lo vas haciendo tú para que no se te olvide.

Vale, fenomenal, he venido a eso.

Sí. Mostaza. Te dejo un par de cucharas.

Mostaza. ¿Mucho o...?

¿Te gusta mucho o poco? Muchísimo.

Pero también hay gente que tiene reparos.

Me gusta "muchismo". Perfecto.

Ahora, mucho mejor.

Un poquito. Salsa Perrins.

¡Cuidado! Esto es un poco Chiquito.

Un poco, sí.

Poquito, porque... Ahí.

Mostaza has echado muy poca. Echa un poco más.

Yo qué sé. Un poco más de alegría.

Antes era muy exagerado.

Ahora he hecho de la mesura... Bien, esto.

(RÍEN)

Antes iba a tope con todo. Soy una persona muy...

Lo que hacemos es ir dándole ahí bien.

Hay que darle bien. ¡Madre mía!

Se me duerme el brazo.

Ya tenemos aquí confitaditas las alcachofas.

Claro, échame un poquito.

Se ha enfriado el aceite.

¿De dónde te salen esas voces?

Están dentro de mi cabeza. (RÍE)

Es alucinante.

La chorrada hay que dejarla salir.

No la puedes guardar. ¿La qué?

La chuminada. ¡Ah!

Tienes que dejarla que fluya. Que fluya.

No es tuya, ¿sabes?

La chorrada es de la gente.

La chorrada es de todos. Se lo digo a nuestros amigos.

No dejéis la chorrada dentro. Dejad que fluya.

Estoy emulsionando al final. Esa palabra tan de moda.

Emulsionar. Es emulsionar esto, ¿no?

Es emulsionar. ¿Era esto emulsionar?

Ir metiendo materia grasa, mira cómo va montando.

Y darle aire. La proteína está aquí.

Ya. Ahí lo tenemos, venga.

Te has cansado. Me ha dado un pinchazo.

Vamos a meterle dos o tres cositas más

a esta salsa rápida que hemos hecho.

Esto que tengo aquí es cecina. La hemos picado bastante.

La cecina nos da un toque ahumado que le va a ir muy bien.

Entonces, tiramos así.

Para lo que tenemos, hasta cubrir. Esa es la medida perfecta.

Y cebolleta.

¿Me la pasas, Tamara. Ah.

Pero la cebolleta picada, Tamara.

Sí, esto es una cebolleta y esto es cebolleta picada.

Venga, a picar. No, ya está picada.

La he picado con la mente.

Pues yo te sigo haciendo preguntas.

Actúas con Braulio, tu amigo de Baracaldo.

Sí. Con lo crítico que es contigo,

¿crees que diría que eres un buen cocinero?

Braulio es un amigo,

pero es un amigo que es un muñeco.

Ah. Es un muñequito.

Entonces, hago... ¿Eres ventrílocuo?

No, porque ellos hablan con la glotis,

yo hablo normal, pero la gente asume que es una cosa...

Llega un momento en que se fijan más en el muñeco que en mí.

De hecho, se fijan tanto en el muñeco

que el muñeco me está eclipsando.

Cada vez va acaparando más tiempo en el espectáculo.

Vamos con el huevo poché.

Yo lo hago con la bolsita. Con la bolsita.

Ese es muy bueno.

Un poco de aceite para que no se pegue.

Lo echo y lo abro y tal.

Pero quiero ver cómo lo haces porque esto no lo he hecho.

Bueno, sí, pero me ha salido un huevo poché deconstruido.

Regulero.

El que has dicho ya lo hemos hecho.

Para que vean otro diferente.

¿Le hemos echado vinagre? No hemos echado.

Ese chupito no es... Me lo iba a cascar ya.

Mezclar es malo.

Echamos un poquito, así.

¿Ya? Nada, muy poquito.

Y ahora, Tamara viene ya con el batidor.

Venga, dale. Dale, dale.

Que conste que esto lo hago en una olla gigante.

Sí que sabes.

Ah, hacemos un remolino. Hacemos el remolino.

Y en Nueva Zelanda es al revés. Allí es para el otro lado.

La gente de Nueva Zelanda que nos está viendo.

Es para zurdos allí.

No me ha salido muy bien. ¡Ha quedado precioso!

No sale igual. Que sí.

Que no sale igual. Nunca olvidaré tu huevo poché.

(RÍE)

Sale más bonito cuando la olla es grande.

Es verdad, ahí... Ahí está limitado el huevo.

Es que esta olla es muy pequeña.

Tenemos la maldición del huevo. ¡Mm!

Ha salido con mucho... Bueno, no pasa nada.

Ahora lo recogemos bien y nos sale perfecto.

¿Y no podemos traer una olla grande?

Vamos a intentar sacar este huevo poché entre los dos.

Venga.

¿Hemos echado vinagre o no?

Sí, aquí lo tenemos. El chupitín.

Vamos. Vale.

Tú coges el huevo y te digo cuándo lo echas.

Vale. Trabajo en equipo.

Claro que sí, Tamara.

Vamos a por ese remolino. ¿Lo echo ya?

No sale, no sale. ¡Dale! ¡Ay!

Mejor...

No sé si está caliente... Bueno, no está mal.

Sí. ¡Ahí va!

Eso que parece un fantasma. Una nebulosa.

Es una nebulosa. Es el huevo poché.

Cuanto más clarita salga el agua, mejor.

Vuelvo a decir un mensaje

que hemos repetido muchos compañeros.

Que el teatro es un sitio seguro, que hay que ir,

que se cumplen las medidas de seguridad.

A pesar de las mascarillas, la risa sale.

Los virus, no. La risa, sí.

Las risas no son...

Las mascarillas no son capaces de parar las risas.

La risotada. La risotada.

Ahora mismo hace falta. Hombre, pues claro.

La gente necesita evadirse un ratillo.

Ya he sacado el huevo. Os liais a rajar.

He sacado el huevo y esto es lo que queremos.

Claro, que la yema no esté hecha, la clara, sí.

El huevo poché se queda muy ligerito.

Eso... Y muy sano también.

Y muy sano. ¿Tú te cuidas?

Te veo... ¿Cómo no me voy a cuidar?

Mira qué cuerpo.

No puedo permitirme el lujo de no cuidar

este cuerpo que me dio la genética.

Esto es un templo que yo recibí y que tengo que cuidar.

Aparte, este físico me ha abierto muchas puertas.

(RÍE) Soy algo más que una cara bonita

y un cuerpo hercúleo. Hercúleo.

¿De Hércules?

Claro, estoy cincelado. ¿Eso existe?

Sí, cuerpo hercúleo. El adjetivo.

Existe y lo estás viendo, está aquí delante.

Joaquín quería venir sin camiseta.

Pero le hemos quitado la idea de la cabeza.

Yo he visto en el Instagram de Mario Casas

hace todo en tetas. (RÍE)

Y yo quería estar aquí con el torso desnudo.

No se me ha dejado, no pasa nada.

Acepto las condiciones. No pasa nada.

Cada vez que puedo hago así.

Si quieres hacerlo, hazlo.

Si nos sale bien la receta, a lo mejor os enseño mi torso.

Pero con el agua hirviendo tenía cierto reparo.

A ver si me va a salpicar en mis músculos.

Es que es peligrosa la cocina. Es mejor un delantal.

Tenemos por ahí un par de platos.

Ya teníamos las... ¿Qué platos necesitas?

Un platito, aquel, por ejemplo, que está precioso.

¿Este? Estupendo.

Ya lo hago yo.

Estaba viéndote con el bigote, las gafas

y has dicho que te ibas a quitar la camisa,

me has recordado al vecino de Hommer Simpson,

no recuerdo cómo se llama. Flanders.

Yo pensaba que ibas a decir a Superman.

Bueno... También, pero no llevaba bigote.

Dos referentes. Es que Flanders estaba muy...

Es curioso porque era una persona como atildada,

pero estaba fornido. ¿Estaba fornido?

Muy fornido.

Y el jardinero pelirrojo, fornidísimo.

Era escocés. ¿Qué estamos haciendo?

Las vamos a saltear. No sé si las salteas.

No las salteo. Directamente las pones.

Vamos a darle un toquecito. Que esté más crujiente.

Lo que suelo hacer, cuando ya están terminadas,

subo un poco el fuego para que se queden crujientitas.

¡Ah! Nosotros lo vamos a hacer de otra forma.

Salteadas, para dorar. No las has laminado.

No, porque van así. ¿Van así?

Yo no...

En esta receta creo que no se laminan.

Eso es cuando van a la plancha.

Le damos un toquecito para que doren un poco.

Las ponemos en el plato. Me encantan esas pincicas.

Te regalamos unas. Fenomenal.

Ya me llevo algo. Eso que te llevas.

Pues te vas a llevar dos cosas

si averiguas todo lo que hay en el juego.

¿Hay un juego? Hay un juego.

Yo he venido a jugar.

Realmente, has venido a cocinar.

Bueno, yo he venido a pegar la hebra con vosotros.

Hay un regalo maravilloso. ¡Pero bueno!

Pero solamente... Eres muy de pajaritas.

Una pajarita de lentejuelas. Solamente, si ganas.

Venga, va. Va.

Tenemos que trabajar en equipo.

Voy a leer lo que pone... Sí.

Si no lo reconoces, no pasa nada.

Venga. Tu humor es muy característico.

He mezclado humor, actualidad y comida

para jugar a "Titulares tontacos".

Titulares con tacos, ese es mi tema.

Te voy a leer titulares

y me tienes que decir si es cierto o inventado.

Vale. Peña, le puedes ayudar.

Sí, por supuesto.

Vale. Yo estoy aquí.

(RÍE)

Me encantaría que fuera cierto.

Porque el aguacate es un superalimento.

¡Digo que sí! Bien.

Bien, exacto.

Los milenials echamos aguacate absolutamente a todo.

Claro, es que el aguacate...

Primero, tiene un nombre que es muy guay, aguacate.

Mola decir aguacate.

Y es buenísimo. Yo no sé vivir sin los aguacates.

Una grasa poco saturada.

Sana, sí. Un color precioso.

Difícil, de todas maneras, no pringarte y dejarlo bien.

Tienes que dejar el hueso para que no se oxide.

¡Uh!

Eso es invent. ¿Es invent?

¿Es cierto? Yo creo que es verdad.

Yo creo que es verdad.

Hay mucha gente que le cuesta soltar la panoja.

Es esta gente: "No, pago yo". Pues esperemos que sí.

Esperemos que sea eso.

Eran personas que querían pagar y, al final, se pelearon.

Pues fíjate. Te acercas a la pajarita.

Esta la he fallado y me has dado una pistilla.

No. ¿No? Vale.

Entonces.

Y atacan a sus clientes.

(RÍE) Vamos a ver.

¿Quién puede atacar a un vegano? ¡Eso es falso!

No, si lo piensas... Si son extremistas, sí.

Pero con salchichas...

Yo digo que eso es falso.

¿Es falso?

¿También?

¿Es cierto? ¿En qué mundo vivimos?

El mundo se va.

Se va por el retrete. Te saco el premio de consolación.

¿No había ninguno falso?

Habéis jugado... (RÍE)

El de consolación es el mismo que si ganas.

Se parece, no es exactamente igual.

Sí, además, va con tus ojos.

Azul y rojo siempre combinan.

En realidad, el regalo no es para ti.

Ah, es para el muñequete.

Para Braulio. Yes.

¡Qué bien! Le va a encantar.

Luego os mandará un mensaje de audio si le ha gustado.

Venga, genial. Perfecto.

Ya veréis qué gracioso es.

Las alcachofas. Ya están.

Las tenemos. Lo que hacemos ahora

es poner un poco de sal, que es importante,

si no, esto no sería... Esto es sal en escamas.

Sí, es la que yo utilizo.

Le da un toque crujiente. Sí.

Es divertido encontrártelo. Muy agradable al paladar.

Y... Habla fenomenal.

Me he preparado palabras para venir aquí.

No, eres un cocinillas.

Y esto es lo que vamos a hacer ahora.

Vamos a poner un poco de esto. Qué pintaza.

Y aquí aunamos un poco

la salsita con las alcachofas.

Y con otra cuchara, cogemos con mucho cuidado

el huevo, para no estropearlo.

Y ahora es cuando lo dices y se estropea.

No se va a estropear.

Va a salir todo fenomenal. Así.

Yo también soy de esas que piensa:

al final, todo sale bien.

Cuando la gente piensa... ¿Te gusta la pimienta?

Al final, todo sale bien. ¿Te gusta la pimienta?

Sí. Echamos un poco de pimienta.

Y si no, lo que sucede conviene. Esa es la otra.

Está muy prieta. Sobre todo...

¿Está prieta? Está prieta.

¿Te ayudo? Sí, venga, dale.

Hemos dicho que eres como Flanders.

Ahora.

(RÍE)

¿Le echo más o no? No, está, está.

Que queremos comerlo.

Y una cosa que a mí me gusta mucho

para estos platos que tienen un sabor diferente

y le va muy bien, porque tiene un sabor muy metálico.

Cierto.

Trufa y si no tenemos trufa,

que es muy cara, hay que decirlo,

podemos añadir un poquito de champiñón.

Por cierto, muy buen champiñón en La Mancha.

¿Sí? En La Jara, muy bueno.

Ponemos unas laminitas. Pues decimos que es de allí.

Podría ser por el color. Uy, qué bien.

Yo llevo yendo a Malpica de Tajo desde pequeña

y nunca había oído hablar del gazpacho manchego.

Los gazpachos.

¿Tú tomabas mucho gazpacho manchego de pequeño?

Hombre, es un plato muy rico.

Se suele hacer en un día especial.

Es una comida de campo.

Se hace con lo que tenía la gente en el campo.

También tomillo, romero.

Y las tortas, que era algo que no era perecedero

y podías tener para cocinar.

Pero están muy ricos los gazpachos, muy ricos.

Te vamos a dar el honor de que partas el huevo.

¡Ay, qué bien!

Hay que romper el huevito. ¡Qué maravilla!

Esta receta me la enseñó un amigo actor, Nacho Rubio.

Ajá. Está bien citar a la gente.

Y fíjate, mira.

¿Puedo probar uno? Hombre, debes.

Te dejo un cuchillito.

Un poco, por decir. No, no, debes.

A ver, a ver.

¡Oh!

(RÍE)

Eres un gran actor, así que tampoco...

Así que tampoco podemos...

El mal de Stendhal.

(RÍE) ¿Qué mal es ese?

Pues que algo es tan maravilloso que te mareas.

¿Sí, eso existe?

Cuando la gente me ve, se marea.

Por eso lo sabes. La gente se va desmayando.

Cuidad, cuidado, que se ha desmayado.

Muy rico, me gusta mucho la innovación de la emulsión.

Me gusta todo lo que habéis aportado.

Si queréis iros...

Si te ha gustado esto, no sé si te gustan los encurtidos.

Sí. ¿Te gustan los encurtidos?

¿Los has hecho alguna vez? No.

Te vamos a enseñar a hacerlos. ¿También?

Va a ser una cosa muy fácil, muy rápida.

Te vamos a enseñar a hacer pepinillos en vinagre.

Así los puedes mandar...

Mi mujer es muy de pepinillos. Son sanísimos.

A mi madre le encantan.

Te los llevas para tu mujer.

Nena, te voy a encurtir los pepinillos.

La receta de los pepinillos encurtidos.

Vamos a necesitar:

Vamos con los pepinillos en vinagre,

que no son en vinagre, son agridulces,

tienen azúcar y unas hierbas aromáticas.

Fenomenal. Muy fácil.

Ese pepino que tiene Tamara. ¿Lo conocías?

Así, tan pequeño, en fresco.

No, no lo conocía. En fresco, no.

Yo tampoco.

No sabía que existía.

Pero ya les he cogido un cariño tremendo.

Se dejan querer al ser tan pequeñitos.

Me recuerda a la serie "Rick and Morty".

¡Oh!

¿Le puedo pegar un bocado? Sí, puedes.

¿Está rico? Sabe a pepino.

(RÍE) Es lo que tiene. Claro.

No engaña a nadie.

Está bueno. Está rico, claro.

Bueno, pues vinagre. En este caso, de manzana.

Podemos echar vinagre blanco, lo que tengas en casa.

El vinagre de manzana es un poco más suave.

Azúcar. Un par de cucharadas.

Lo ponemos a calentar para que se disuelva

el azúcar y luego vamos echando lo que más nos guste.

Hinojo, que le da un toque anisado.

Muy bueno.

Un poquito de hinojo.

¿Eso sabes lo que es? No.

Sí, pero no.

No, no, ¿qué es?

¿Lo que se echa al salmón? Eneldo.

¡Ah, es eneldo! Eneldo.

El eneldo es muy aromático.

Y le va muy bien al pepino.

Si haces una ensalada, echas eneldo y triunfa.

No lo he reconocido, pero me encanta.

Ajo. Perdóname, eneldo.

(RÍE) Ajo.

Lo que hacemos es pegarle un toquecito.

Y ya tenemos pelado el ajo. El ajo, buenísimo.

Buenísimo.

Y esto que tengo aquí, que es semilla de mostaza.

Qué bien. Que le va muy bien.

Esto es como muy alemán, el pepinillo que vamos a hacer.

Un poquito de semilla. Ya está.

Ya se ha disuelto el agua.

El agua no se ha disuelto. El azúcar.

El azúcar. Movemos un poquito.

Por si quedara algo.

Y lo que vamos a hacer es embotar en aquel tarro.

Esto lo haces tú. ¿Así de sencillo es?

Así de sencillo es, no tiene más.

¿Cuánto tiempo tarda en coger ese sabor?

Una semanita y tenemos unos pepinillos estupendos.

No te lo puedes tomar inmediatamente.

Puedes si lo cortamos así de finito.

Si lo cortaras así... Ya coge el sabor.

Ya coge el sabor, pero queremos unos pepinillos

de estos que tengas invitados y digas: "Me lo curré".

Entonces, los dejo aquí. Bien prietos.

Que queden ahí...

Sin distancia de seguridad, ¿no? Sin distancia de seguridad.

Ellos están aquí metidos.

Si te entran cinco... Ahí, ahí.

Que entráis.

Y ahora lo que hacemos es meter...

Mira.

Un ajito.

Que le hemos quitado un poco la agresividad

al cocinarlo, esta hojita de eneldo.

Si tienes un problema de congestión,

metes aquí un poquito la nariz y créeme que ya no tienes.

O sea, embotas, encurtes y te curas la congestión.

Exacto. Y si tienes piojos, también.

Eh, sí, el vinagre. Cierto.

A tus chiquillos les echas así. Eso es muy antiguo.

Lo que te sobre del encurtido. Claro.

Y has echado la tarde. Sí.

Le da mucho brillo al pelo.

Sí, el vinagre...

Hueles un poco a ensalada, pero...

Son todo ventajas. (RÍE)

Si te pones... La verdad.

Lo tapamos y rasplán. Y rasplán.

¡Ay, quema! Aprieta.

Aprieta bien. Es que quema.

Eso es la cocina, quema, corta.

Ya tenéis vuestros pepinillos encurtidos y embotados.

En una semana...

Qué bien, de verdad, es que vale para la publicidad.

Te quiero hacer una pregunta. Dime.

¿Algún día imitarías a Tamara? (RÍE)

Pues...podría.

Los hago a todos iguales, con acento manchego.

¿Puedes imitar a alguno? Pues...

No pasa nada, me encanta que me imiten.

Me encanta todo. No me pico.

A mí me gustaba cuando había mucha presión en la cocina.

Y tú estabas tranquila. Eso me gustaba mucho.

Estabas ahí... Y no entrabas al trapo.

Hola, soy Tamara, no entro al trapo.

Siempre que imito a alguien digo quién...

Para que se sepa quién soy.

Cuando entras al trapo, pierdes más la concentración.

Y es terrible.

Estabas ahí impertérrita.

Eras mi favorita, tengo que decir.

¡Bien!

¿Y la de tus niños? No les dejo ver eso.

Se quieren poner a cocinar...

Y tienen que trabajar. Los deberes.

Yo tengo mucho éxito con los niños.

Me piden muchas fotos. Me ha hecho ilusión.

Son los únicos niños que no ven "Masterchef".

Les dejo ver "Masterchef niños". (RÍE)

¿Y?

Pues eso, se quieren poner a cocinar...

Y dejan la cocina... Y la lían.

Es superdivertido. Sí.

Esto se lo regalas a tu mujer, que has dicho que le gustan.

Y te llevas dos regalos. Es la primera vez que lo hacemos.

El invitado se lleva dos regalos. Sí, fenomenal.

Pepinillos y la pajarita. Me voy contentísimo.

(RÍE) Y nosotros, de haberte tenido.

Ha sido un placer. ¿Dónde podemos verte?

En La Latina, en Madrid.

Y luego voy a estar por todos los lados.

"Around Spain." Sí, "around"...

Voy a estar en Bilbao, en Valencia, tantos sitios.

Voy a hacer feliz a la gente. Bien.

Pues nada, ya sabéis, le podéis ver por España

y nuestras recetas las podéis ver en el nuevo portal de RTVE:

rtve.es/cocina.

Ahí las tenéis todas, hasta estos pepinillos.

Muchas gracias. A vosotros.

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Cocina al punto con Peña y Tamara - Gazpachos manchegos

19 oct 2020

En el programa de hoy, recibimos la visita del humorista Joaquín Reyes, que viene a cocinar con Peña y Tamara una receta muy especial para él: Alcachofas con huevo Poché. Además, en el programa cocinamos otras dos recetas: Gazpacho manchego y Pepinillos encurtidos.

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