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Para todos los públicos Sesión de tarde - Una pizca de amor - ver ahora
Transcripción completa

UNA PIZCA DE AMOR

Vamos a comprar al supermercado. La receta pone ingredientes frescos.

Te prometo que no diré nada.

El hombre lleva haciendo esto miles de años, Maddie.

¿Te parezco una cavernícola?

Mira, ya no sabemos relacionarnos con la comida.

Becky, voy a confesarte algo. ¿Qué?

Tengo una relación abierta con un aguacate.

Lo único que hacemos es ir al supermercado

y lo encontramos todo de donde sea y de la estación que sea.

Yo soy repostera.

Me gusta el calor, no... esto.

Claus es un chef con tres estrellas

y la recolección de alimentos está de moda.

¿Has oído eso?

¡Oh! ¡Ah!

¡Becky!

Solo faltan dos.

Sí.

¡Ay!

¿Te tomas tantas molestias

con todos los chefs con los que trabajas?

Pues claro. Si mi nombre va a estar en el libro de cocina,

las recetas deben ser perfectas.

Oye. ¿Hum?

Esas verduras no se van a lavar solas.

¡Sí, señora!

"Y esto es lo que hay que hacer. Añadimos un puñado de cada cosa...".

¿Will Fryer? ¿Es una broma?

"Lo empanamos,

dejamos todo ahí... Qué maravilla".

"Un poco más".

"¡Alucinante! Y ahora viene el rock and roll".

"Harina,

huevo,

pan...".

"Mirad esto".

"¡Boom! ¡Bien!".

"Cuando tengáis todos los trozos de pollo empanados,

los metemos en el horno 15 minutos hasta que esté en CDE,

de un color dorado exquisito".

"Y tachan, terminado".

"Como siempre digo: En la cocina y en el garaje

la manos sucias son buena señal".

¡Oh, no!

¡Venga, es divertido!

La mediocridad no debería bastarte. ¡Guau!

(AMBAS RÍEN )

Mira, deberías hacer tus platos, no los de otros, Becks.

Bueno, ¿quién es el chico misterioso con el que has quedado mañana?

¿Vas a llevarlo a la firma de mi recetario?

Robert Flannigan. ¿El famoso crítico?

Sí. ¿Por qué no me lo habías dicho?

Porque lo exageras todo, como si fueran los Oscar.

No. Es una cita importante. ¿Qué te vas a poner?

Da igual, porque voy a posponerla. No, no, no. No. No.

Sí, mañana tengo un cliente nuevo.

Tienes que pensar más en ti

y dejar de jugar a los cavernícolas por tus clientes.

Todo cambiará cuando me hagan socia.

¡Oye! ¿Qué estás haciendo? No la cancelarás.

Ni se te ocurra. Lo dejaré caer

y nunca sabrás cómo te ha quedado.

¡Vale, vale! ¡Iré! ¡Iré!

Y el Oscar a la mejor amiga es para...

mí.

¡Hola! ¡Hola, cariño!

Hoy toca cocina escandinava.

Zumo de zanahoria y col. Buena para los poros.

Pero no te lo bebas de una vez o te pondrás naranja,

tipo bronceador artificial.

Gracias por avisar, mamá. ¿Cuál es tu siguiente libro?

Pues es de un chef francés. Genial.

¿Sabes que el sobrino de Carol está soltero?

Es asesor fiscal.

Vaya, mirad qué hora es. Llego tarde a trabajar.

Podrías traer a alguno de esos chefs a cenar algún día.

Te quiero, mamá. (RÍEN)

¡Os quiero! Y yo a ti...

¡Adiós! -¡Adiós!

¡Buenos días, Jeff!

Hola.

¿Qué te parecería... una enciclopedia de quiches?

Marty, ¿por qué?

¿De verdad crees que hay mercado para eso?

¡Dame una razón para que no te despida ahora mismo!

¿Vienes directamente de tu cocina?

¿Cómo te atreves a hacer cambios en mis recetas?

Tengo tres Estrellas de Oro. ¿Qué sabrás tú?

Sé hacer los platos.

A diferencia de otros editores, Claus,

yo no solo edito el texto y el diseño,

sino que hago y pruebo todas las recetas yo misma.

Incluso recolecté yo misma los ingredientes, como tú especificas.

¿Del bosque? Frescos.

Y ese plato no sabía igual que en tus restaurantes.

Por eso, he cambiado las cantidades de los ingredientes.

Solo a modo de sugerencia.

Y también he simplificado las instrucciones. De nada.

Pues... no estoy de acuerdo con todas tus otras notas.

¿Y cuál es el problema de esta portada?

Claus.

¿Vamos a cocinarte a ti?

Yo soy mi restaurante.

Todo el mundo lo hace ahora. Exacto.

Mi primer cliente, el gran Esteban Olea,

fue el primero en ponerse como portada de su recetario

hace una década,

y eso cambió el concepto de los libros de cocina.

Pero esa tendencia ha acabado en los cajones de gangas

de las librerías.

"Atrévete, cocina para padres solteros".

Esto es un ejemplo de que esa moda ya ha...

pasado.

Tenía mis dudas, pero...

eres buena.

Eres...

Vale.

Seguiré tus consejos.

Es un gatito. Oh, sí.

¿Sabes? Si sigues así, serás socia muy pronto.

Hola.

Estoy esperando a alguien.

La reserva está a nombre de Flannigan.

Gracias.

¡Vaya! ¡Pero si es Will Fryer! ¡Hola, amigo!

Tu libro de cocina me salvó la vida con mis hijas

¡Genial! Me alegra mucho saberlo. ¿Cómo estás?

Hola, ¿qué tal? ¿Podemos hacernos una foto contigo?

Sí, claro, sin problema. Genial.

Venga.

A ver, modo "selfie".

¿Por qué no...?

Sí, así no vamos a salir. No lo entiendo.

Inclínalo un poco, sí. Es lo que yo hago.

Sí, no... Perdone, señorita.

¿Le importa?

No. Gracias.

Genial.

Uno, dos, tres... ¡Atrévete!

Ahí va.

Oh, tío, muchas gracias. De nada. Un placer.

Rock and roll, amigos.

Gracias.

Soy Will Fryer, por cierto. Espero a alguien.

¡Oh, sí! Yo también.

Tengo una reunión importante.

¿Qué hacen bien aquí? Todo.

Oh, genial. Qué ganas de cenar.

¿Sabes que han puesto caviar de melón en el sorbete?

Es una pasada. Una máquina congela al instante el melón.

Sí, lo sé. Oh, vale, ya...

Un chef, no recuerdo su nombre, lo llama cocina tecnoemocional.

No sé qué significará exactamente, pero me parece...

Esteban Olea. ¡Eso es! ¡Sí!

¿Lo conoces?

Creamos juntos el término.

¿Y qué significa?

¡Vaya, Robert! ¡Hola!

¡Hola! Me alegro de verte.

Hola.

Flannigan. Para dos, por favor. Gracias.

¿Qué tal el día? Bien. Gracias.

Había que venir con chaqueta de caza.

Me encantó tu artículo sobre cómo la cocina deconstruida

está sobrevalorada. Gracias.

Me han criticado mucho por ello.

Alguien tenía que decirlo.

Confieso que tengo varios libros editados por ti.

¿Cuáles?

Todos.

¿Y has cocinado algo de ellos?

Son libros preciosos.

También eres chef profesional.

"Le Cordon Bleu".

¿Y dónde está tu libro?

No he tenido tiempo.

Si hicieras uno, ¿de qué sería?

Eh... "¿Nouvelle cuisine?".

Cocina del suroeste. Sería un homenaje a mi familia.

¿Y tú? ¿Siempre quisiste ser crítico... gastronómico?

También tengo formación culinaria, pero no soy bueno.

No se me dan bien los cuchillos.

Soy bastante torpe, la verdad. (AMBOS RÍEN)

Mi paladar es más adecuado para ser crítico.

¡Oh! Exigente por naturaleza.

La vida es demasiado corta para comer mal.

Coincido. Gracias.

Gracias. Gracias.

No hemos pedido esto. Yo sí.

Sí.

El chef es amigo mío y le he pedido que haga algo especial para ti.

Te escuché hablar en una mesa redonda de editoriales

y os preguntaron a todos cuál era vuestro placer inconfesable,

y tú dijiste macarrones con queso.

¿Y lo recuerdas? También el mío.

(AMBOS RÍEN)

¿Y me traes aquí a este...

restaurante carísimo...

para comer macarrones con queso?

Estos llevan cangrejo y gruyere.

Eres listo, Robert. Muy listo.

Me alegra que hayamos conseguido cuadrar nuestras agendas.

Y a mí.

Me he divertido. Y yo.

Quizás podríamos repetir otra vez. Vale.

Gracias.

Una amiga tiene una firma de libros. Es repostera.

Me gustaría que vinieras. Mándame la dirección.

Vale.

Gracias.

Eh, eres Will Fryer. El del... programa de televisión.

¡Sí! Gracias por verme.

Hablamos pronto. Vale.

¿Buena cita?

¿Por qué te interesa tanto?

No te gustan las conversaciones triviales, ¿eh?

No. ¡Y pum!

¡Has visto algún episodio! ¡Me encanta!

Me lo tomo como un cumplido. Gracias.

Bueno...

Que disfrutes destrozando recetas, Will Fryer.

Que duermas bien, pretenciosa a la que no le caigo bien.

Conduce con cuidado. ¡Y ponte el cinturón!

Tenemos que empezar a pensar en tu nuevo libro.

Me he adelantado: Cocina del suroeste.

¿De dónde has sacado esa idea? David.

¿Cuál era ese trabajo del cole? Contar de dónde eran nuestros padres.

Y no supo qué decir sobre mí.

Viajábamos mucho por el trabajo de mi padre, ¿vale?

Pero yo me siento más de Albuquerque.

Mis abuelos eran de allí.

Mi abuelo era un cocinero increíble. Era mi héroe.

Pero perdimos todas sus recetas.

Quiero dejarle a David un legado, algo tradicional,

y, quizás, así, podrá conocer mejor a su bisabuelo.

¡Lo compro! Le gusta. ¡Qué bien!

¿Has oído eso? ¡Sí!

Como sabes, "Atrévete: Cocina para padres solteros"

fue un éxito inesperado en Amazon.

Sí. Grandísimo.

Pero también lo machacaron los críticos.

Qué sabrán. Los lee mucha gente, Will.

¿Y?

Los presentadores de televisión hacen bromas sobre ti en sus monólogos.

¿Ah, sí? Te he traído los vídeos.

Sí, lo sé. Los vi, ¿vale?

Mira.

Me da igual lo que digan los críticos

si consigo ayudar a los padres que tienen problemas

para cocinar para sus hijos como me pasó a mí.

Lo sé, pero me preocupa que los pierdas.

Con todos esos comentarios negativos,

la gente dejará de ver tus recetas prácticas y fáciles

porque solo oirán las bromas.

Lo aguantaré, ¿vale? Lo aguantaremos.

Sé que tú puedes, pero no puedo hacer que la gente siga confiando en ti.

Vale. ¿Qué hacemos?

¿Le ayudamos?

Contratar a alguien que eleve tu marca con un libro de cocina.

¿Un representante? No.

Becky Bayer. ¿Becky Bayer?

No es un nombre real, es de aspirina.

Es la editora gastronómica más demandada. La mejor.

Y con ese impulso... a Kanner & Smith les interesará.

¿Tú qué crees? Que deberíamos hacerlo.

¿Es buena idea? Sí, lo es.

Vale, lo haremos.

¡Sí!

¡Buena decisión! -Sí.

Puede que tengamos un nuevo cliente.

¿Quién?

Reúnete con él y escúchale.

Esta es buena. Sí.

Oh, no.

No me habías dicho que era esta Becky.

¡Vaya! Qué incómodo... ¿Por qué?

No sabía que tú eras... tú.

¿Quién iba ser?

No lo sé. (RIENDO) ¿Ya os conocéis?

Le hice una foto.

¡Estupendo! Señorita Bayer, gracias por reunirse con nosotros.

Me gustaría presentarle nuestra propuesta

para el nuevo recetario de Will Fryer.

WILL FRYER HACE COCINA DEL SUROESTE

Oh, por Dios, no. ¿Qué?

Soy de Santa Fe.

¡Genial! Yo viví en Albuquerque.

Te lo diré de una forma muy sencilla.

Dime, ¿has cocinado alguna vez cocina del suroeste?

Sí, un par de veces.

Entonces no tienes verdadera experiencia.

No. La comía de pequeño. ¿Eso cuenta?

Lo siento, estoy intentando tomarme esto con una mentalidad abierta,

pero... no.

¿Por qué no?

Porque no puedo ayudarte a que destroces las recetas de mi región.

Mira, tengo la sensación de que no te caigo bien

desde antes de conocerme.

No es personal.

¿Estás segura?

Si me disculpáis, tengo muchas cosas que hacer

y vuestras urgencias culinarias no están en mi lista.

¡Buena suerte, señores!

Puedes decirme qué está pasando? Urgencias... (RÍE)

¿Es la mejor?

Podemos ir a otra editorial.

¿Es la mejor en lo suyo, Stevie? Sí, sin ninguna duda.

Editó estos y son increíbles.

Tengo una idea.

No me gusta mucho esta foto.

No sé, el huevo de pato tiene demasiadas espinacas y salsa de ajo.

¡Enhorabuena! Will Fryer ha firmado con nosotros gracias a ti.

Sé que está un poco por debajo de nuestra clientela...

Muy por debajo. Sí, pero...

Como en el fondo de un pozo. Hablemos claro.

Hacemos libros de cocina ambiciosos

que cuestan más que una mesa de centro.

Comparado con un coche de alta gama,

el último libro de este tipo sería la camioneta de los libros de cocina.

Ese hombre necesita ayuda.

Y por eso los socios y yo te lo vamos a asignar a ti.

(RÍE)

¿Por qué me hacéis esto?

Porque solo tú conviertes el agua en vino, Becky.

Conviertes limones en mojitos.

Mira.

Si funciona el libro de Will Fryer, te haremos socia.

"Hacer una lasaña

es como hacer los cimientos de una casa. Una comestible".

"Me van a criticar mucho por usar esta cebolla picada,

pero no soy chef, soy un padre soltero".

¡Entonces por qué enseñas a la gente!

"Volviendo a nuestra obra maestra,

que no os dé miedo a pifiarla, solo atreveros y empezar".

Pifiarla. ¿Qué quiere decir con eso?

Los tíos lo dicen cuando estropean algo.

Salí con un constructor, ¿te acuerdas?

Oh, sí, claro. Sí.

Bueno... ¿Qué tal tu cita con Robert?

A ver... ¡Vale!

Pues fue superelegante conmigo.

Conectamos hablando de comida

e incluso pidió que me prepararan macarrones con queso de broma.

Te encantan los macarrones con queso.

Le pedí que viniera conmigo a la firma de tu libro.

¡Vais a ser una superpareja gastronómica!

¡Oh, ya te digo!

Ni a un sumiller se le hubiera ocurrido maridar mejor.

"La mayoría de recetas llevan una hora,

las mías treinta minutos. Los niños tienen que comer, ¿no?".

Tampoco es para tanto.

Ese tipo es un imprudente con la comida.

Por favor...

Fomenta la mala nutrición para los niños.

Es una gran oportunidad, Becky. ¿Para quién?

Si puedes mejorar su imagen, piénsalo.

Conseguirás tu ascenso y tu estatus se elevará a nivel divino.

(RÍE IRÓNICAMENTE) A nivel divino porque es imposible.

Piensa que será un milagro culinario ¡y patapum!

Quizá pueda intentarlo.

Dale la vuelta a la situación.

Tienes razón. Cambia el guion.

Lo llevaré del cajón de los libros de oferta a la alta cocina.

Eh, no. Eh, no. No.

Probablemente no.

¡Algo haremos!

(Llaman a la puerta)

Buenos días ti también. Voy a ser sincera.

Me han asignado su libro. (RIENDO) Vale.

Pero como profesional siempre doy lo mejor de mí,

y usted, señor Fryer, necesita más que eso.

Puedes llamarme Will.

Gran Will. ¡Capitán Will!

Sir William.

Lo que quieras menos Willy.

Va a ser el mayor progreso que ha experimentado la humanidad.

Más bien, una suave elevación; un badén.

Más bien, del tamaño del Everest al cuadrado.

Pero estoy dispuesta a mostrarte la luz, Will.

Estás en tu casa.

Tus deberes:

Decisiones y trabajo que tienes que hacer

antes de que nos pongamos en marcha mañana.

¿Mañana? ¿Por qué no empezamos hoy?

Me da la sensación de que no has pensado bien en todo esto,

como qué platos vas a hacer.

Bueno... O sea...

No.

Will, puedo ayudarte.

Este libro y tu reputación pueden mejorar una barbaridad

si me haces caso.

Tengo diez años de experiencia, doce best sellers de cocina

y el mejor historial consiguiendo que el arte culinario

entre en las casas de la gente normal,

así que, por favor, solo escúchame, ¿de acuerdo?

¿Has terminado... con el... discursito?

Vale. Esto es lo que vamos a hacer.

Yo he contratado a tu empresa, o sea que tú trabajas para mí.

Y si escuchas qué es lo que necesito,

cuando te lo pida,

podremos hacer un gran libro de cocina.

Pero... no soy un iluso.

Sé que necesito ayuda.

Y sabía que esto iba a ser un fastidio,

pero no me importa, de verdad, porque será un libro muy personal.

Así que en vez de darme una lista de restaurantes de lujo

de los que nunca he oído hablar, ¿por qué no pruebas a escucharme?

Adelante.

Aún no había llegado ahí. Oh, por supuesto que no.

Dejad de discutir.

¡Hola, colega! No estamos discutiendo, estamos...

cambiando impresiones.

Becky, este es mi hijo David.

Hola, David. Encantada de conocerte. Soy Becky.

¿Eres la loca que va ayudar a mi padre?

Eh... Sí. Soy apasionada.

Creo que era lo que quería decir.

Becky es una cocinera muy buena.

¿Has visto nuestra cocina?

Oh, bueno, pues ahora iba a...

Este es el horno... Precioso.

El fregadero... Me encanta el fregadero.

Y el frigorífico. ¡Oh!

¿Quieres un zumo de naranja?

Me encantaría tomar un zumo. Gracias.

De nada.

El desayuno es la comida más importante del día.

Sí, ¿pero te gusta la pizza? ¿Macarrones con queso?

¡A quién no! ¿Y las galletas con nubes?

Me gustan más cosas que las galletas con nubes.

¿De verdad? ¿Cuáles? Es un secreto.

Pero te lo contaré si nos ayudas con el libro.

¿Me ayudas a hacer huevos revueltos? Será un placer.

Me cae bien. (RIENDO) ¡Por algo se empieza!

Vamos allá. ¿Los cuencos están aquí?

Sí.

¿Suficientes huevos para usted, señor?

Creo que serán suficientes.

Puede que demasiados.

Hala... Ah, por cierto.

David tendrá la última palabra en todas las recetas del libro.

¿Qué quieres decir? Será nuestro catador principal.

¿Puedo preguntar por qué? Porque es nuestro público.

El libro es para padres solteros y sus hijos,

así que los críticos como David son los únicos que me importan.

Oh, ¿hablas en serio? ¡Sí! ¡Claro que...!

Oye, los niños son mucho más exigentes de lo que piensas.

Va a ser duro. Eh...

Will, oye, creo que es muy bonito, pero...

solo intento mejorar tu imagen. Y yo intento mantenerla.

(Mensaje)

MAÑANA POR LA NOCHE PUEDO

Los taquitos son de Los Ángeles.

¿En serio? Interesante.

Bueno, los quiero. Mi madre me los hacía en Albuquerque.

Inclúyelos.

Vale, pero solo te permito poner dos tipos de salsa de chile:

roja y verde.

¿Me permites? Sí, si es de Nuevo México, sí.

¡Eh, eh, eh, eh! No te atrevas.

Solo quiero descongelarlo un poquito.

Deberías hacerlo de forma natural y el cerdo se macera toda la noche.

¿Toda la noche? No tengo toda la noche.

Pues es como los hago yo.

Mis recetas son rápidas y fáciles. Y por esa razón saben tan horribles.

A realidad. Saben a realidad. ¿Puedes dejarme, por favor?

Vaal, ¿y tus ingredientes? Abre la despensa.

Oh...

Will...

No tienes nada que sea fresco. Venga ya.

Tienes que usar ingredientes frescos, será mucho más sano.

¿Y vale un poco fresco?

¿A qué te refieres? ¿Recién enlatado?

(RÍE) Eh...

En la línea de lo fresco... casi fresco.

Te estoy tomando el pelo. Mira, ¿puedes...

relajarte un poco con tanta rectitud y prestar atención a lo que quiero?

Vale, adelante.

¿Qué vas a hacer?

Haré una receta en menos de 20 minutos.

No sabía que tenía estos cuencos.

Me siento como en un concurso.

Oh, quieres hacerlo desde la lata a la mesa.

No puedo ver esto, es que me estresa.

Hay que ser práctico, Becky.

Bueno, ¿lista? Sí.

¡Ah, no! ¡Lo voy a hacer!

¡Lo voy a hacer! ¡No!

¡Muy bien!

Espera, ¿sabes siquiera cuánto es? La cantidad que necesita.

No, de verdad, ¿lo sabes? No tengo tiempo, tengo 20 minutos.

Vale. Para.

¿Qué? Una prueba.

Gírate.

Vale. ¿Cuánto de cada uno?

Fácil. Cucharadita, cucharadita. ¡Cucharadita y un cuarto de taza!

Sobreviviremos.

La diferencia es que se pasa de picante para un niño.

Mira, lo mío es la rapidez. Yo cocino así, Becky.

Es una pesadilla. Una pesadilla.

¡Menos de 30 minutos!

¡Menos de 30 minutos!

Eso no es lo más importante de hacer un plato, Will.

Mi hijo cansado con hambre e hiperactivo

se llenará el estómago. ¿Y eso no es importante?

Prueba.

Coge el trozo grande. Ese.

No está mal, eh.

Hay potencial... ahí...

en alguna parte. Eso es.

Supongo.

Te lo dije.

Vale.

El chef y cliente más divo, vamos. (RÍE)

Oh, todos son divos, si no, no llegarían a donde están.

Una vez tuve a un chef paleo que lo carbonizaba todo,

así que... todos su platos acababan como...

una masa marrón.

Will Fryer es parecido. Oh.

¿Y cómo lo llevas?

Será como mirar a un niño jugando con plastilina en la cocina.

(RIENDO) Me encantan los retos,

y si consigo que llegue a nuestro nivel...

Eso no pasará.

Hay mercado para la comida casera rápida.

Sí, la buena comida no tiene que costar mucho, pero...

él no hace que la gente quiera cocinar mejor,

solo les dice que ser vago está bien.

Solo tiene que esforzarse un poco.

Y si consigo que quede a medio camino de ser increíble,

habré ganado.

Me parece bien que lo intentes, pero...él solo quiere entretener.

Lo voy a convertir en profesor.

Eres extraordinaria, ¿no?

¡Eso dicen! Haré una degustación si te ayuda.

Debo gustarte mucho para arriesgarte tanto haciendo eso.

Quizás.

Ha significado mucho para mí. Muchas gracias.

¡Hola!

La comida es magia para mí.

Aunque hayas tenido un día horrible, si comes algo bueno,

todo se arregla. Es muy cierto.

Bueno, cocinar siempre ha sido muy importante en mi familia.

Mi madre siempre organizaba enormes banquetes

e invitaba a muchísima gente.

Me encantaba. Era algo que unía todo el mundo.

Pero es mucho más que eso.

Es arte. Sí.

Es interactivo, interpretativo... Exacto. Coincido.

La mayoría no lo valora.

No teníais que haber hecho cola. Sería de mala educación.

Soy Madeline y tú debes de ser Robert.

Sí. Encantado.

Está cañón.

"El poder de un pastel". Cállate.

Becky es mi representante.

Lleva conmigo desde que empecé y no es solo porque sea mi amiga,

sino porque es la mejor. Oh...

Es impresionante.

Sí que lo es.

No lo olvides.

Invita la casa. Oh, gracias.

Terminaré pronto aquí. ¿Vais a algún sitio?

Yo no puedo.

Robert tiene mañana un vuelo temprano, así que...

Soy jurado en un concurso culinario de San Francisco.

Oh. Pues... hasta la próxima, Robert.

Nos vemos.

(RÍE) ¿Qué?

(LEE) "Sé bueno con ella o te horneo".

(RÍE) ¡Ten cuidado, lo hará!

Deberías quedarte con tu amiga.

¿Seguro?

Te mando un mensaje cuando vuelva.

Por favor.

Sopa y pillas.

Ponlo en la lista.

Deliciosas.

Pozole. Oh, por supuesto.

Vale. ¿Fajitas Tex-Mex?

No sé, mi madre nunca las hacía.

Will, tenemos que ampliar un poco para llegar a 75 recetas.

¡Nachos!

No. ¿Por qué?

¿Por qué no? No es un partido de béisbol.

Acepto tus fajitas si tú aceptas mis anchos.

Podemos sofisticarlos un poco.

La añadiremos cosas para que no sean solo tortillas fritas.

Cenar fritos no es sano para los niños.

¿A quién no le gustan los nachos? Es como odiar la libertad.

No voy a poner nachos en la lista. Tengo principios.

Lo discutiremos después.

Ahora tenemos que hablar del diseño del libro.

Quizás tengas más gusto con eso y me sorprendas.

Eres mala.

La gente no querrá que se manche.

Vale.

¿Menos de ocho mil páginas?

¡Guau!

Becky, eso no cabe en la encimera de un piso de alquiler.

¡Vale, Will, muy bien! Dime qué te gusta.

Vale, lo haré.

No.

No. No.

No. ¡Oh!

(RIENDO) Oh...

¿Tienes mi libro de cocina?

Bueno. Como todo el mundo.

Solo porque tengo que estar al día del sector. Nada más.

Sabía que en el fondo te gustaba. Vale.

Vamos a ver una gama más amplia de libros.

¿Quieres que te firme el ejemplar? No.

Puedo firmártelo.

¿Sabes cuál es mi público siquiera?

¿Qué le pasa a este? Intimida.

¿Por qué?

El plato es increíble. ¿Y cuál es el problema?

¿Quieres poner una tostada quemada en la portada?

Ese no es para gente con poca experiencia en la cocina.

Will, tu público puede ser ambicioso.

La tendencia son los recetarios de estilos de vida:

cómo organizar una fiesta, cómo ser el anfitrión...

Vale, eso lo entiendo, pero ahora mismo estamos en Marte,

y yo necesito estar en La Tierra, ¿vale? Mira.

Yo quiero sacar un libro de cocina bonito y accesible

que inspire a los padres a dar el primer paso.

Entonces te preocupa asustar a la gente.

¿Y por eso haces comida horrible?

Accesible.

Vale.

Mira, si quieres elevar tu marca,

tienes que dar más de dos pasitos de bebé.

Vale.

¿Quieres tomar un café?

Sí. Vale. Pues vamos.

Pagas tú.

Tenemos que hablar del prólogo. ¿Qué te gustaría decir?

Pues aún no lo sé. (RÍE) Típico.

Vale. Empecemos por el principio: ¿Como te metiste en mi negocio?

Tu negocio. Vale.

La madre de David murió cuando tenía dos años

y enseguida supe que tenía que ponerme las pilas.

Will, lo siento mucho. Debió de ser muy duro para los dos.

Gracias.

Yo no quería que David tuviera que sufrir

mi comida de padre soltero:

fideos chinos instantáneos y perritos calientes.

¿Nachos? Eso es.

Quería hacer algo.

Pero cuando empecé a buscar, encontré muy pocas cosas

orientadas a familias monoparentales y mucho menos a padres solos.

Hola. Hola. Dos cafés con leche.

Gracias. Quédate el cambio.

Así que empecé a colgar en un blog mis inventos culinarios.

No sé si fue por falta de competencia

o porque soy totalmente irresistible,

¡Oh!

...pero empezó a funcionar muy bien

y, a pesar de todas las críticas,

fue un orgullo poder ayudar a padres solos como yo.

Estoy segura.

Gracias. De nada.

Lo único que tienes que entender es que un padre soltero...

tiene que prepararse él y a su hijo por la mañana,

llevarlo al cole, hacer una larga jornada laboral,

recogerlo en casa de la cuidadora

y ya no le queda mucho tiempo para la cena, ¿sabes?

No le queda energía para dejar algo macerando

ni hacer recetas de tres horas.

Aun así, intento cocinar algo casero.

Lo que quiero decir es que... me da igual lo que diga la gente.

Yo necesito una cocina práctica.

Yo no sé lo que es ser madre soltera,

pero estoy de acuerdo en que podemos hacer algo práctico

y también con cierta calidad.

Hagamos ese esfuerzo por ti y por David

en lugar de justificar atajos por simple comodidad.

Solo tienes que convencerte.

Los hábitos cuesta cambiarlos, pero convencerás a tu público.

Ya. Gracias.

Gracias.

¿Entonces estás dispuesto a intentarlo o eres un vago, Will?

Eso sí que me ha dolido.

¡Llevaba todo el día deseando decírtelo!

Has sido... has sido muy cruel. De nada.

¿Qué te hizo querer despedazar libros?

Siempre me ha encantado cocinar con mi madre desde que era pequeña.

Me encantaba cómo aquello unía a la familia.

Me encantaba lo feliz que nos hacía a todos.

Me enganchó.

Después, supe que mi madre había querido ser chef

y me fui a estudiar a Le Cordon Bleu de Ottawa.

Trabajé en muchas cocinas

e incluso soñaba con tener mi propio restaurante algún día.

Luego, me di cuenta de que se me daba bien editar recetarios,

lo combiné con mi formación culinaria y...

aquí sigo.

¿Echa de menos ser chef?

Sí. La verdad es que sí.

¿Cuál era tu plato favorito de Nuevo México de pequeña?

Vale, a las afueras de Santa Fe hay un restaurante muy pequeño

donde hacen la mejor carne adobada que puedas imaginar

y la salsa de chile es... increíble.

Suena bien. ¿Qué más?

¿Cuánto tempo tienes?

¿Cuánto necesitamos? (RIENDO) ¡Un rato!

A las afueras de las Vegas, Nuevo México...

¿Qué tal vas con Will Fryer?

Creo que empezamos a entendernos. Oh, genial.

¿Cuándo puedo ver una maqueta? La tendré en unos meses.

Ahora mismo estoy con otros clientes...

¿Meses? Becky, tenemos a Will en los lanzamientos del verano.

Pues no lo sabía. No viniste a la oficina ayer.

El departamento necesita aumentar las ventas como sea.

Por eso firmamos con Will, así que hazlo realidad.

Solo tienes unas semanas.

Oh, Marty, vamos. Creía que podría contar contigo.

Y puedes.

Vale.

Vaya.

¡Hola! Creía que hoy librábamos.

Mi jefe ha adelantado el lanzamiento.

¿Qué llevas ahí?

No suelo trabajar con los chefs en la cocina

porque, francamente, es insultante y no necesitan ayuda,

pero los tiempos difíciles requieren medidas desesperadas.

Tiene su lógica, ¿pero qué quieres decir?

Quiero decir que tengo que ayudarte en la cocina con toda las recetas

o no cumpliremos. Venga, no necesito tanta ayuda.

Solo tenemos unas semanas. ¿Sema...? ¿Por qué tan pronto?

No es solo por impresión, son las ventas, la distribución,

el marketing... ¡Papá!

Sí, un momento, colega.

No tengo canguro para David, yo...

Oh, yo... Vale, mira.

Voy a prepararlo, lo llevo al colegio

y trabajamos hasta que vaya a recogerle.

Desde luego. ¿Sí?

Mejor voy a ayudarle. Genial.

Sí. Y nos dan algodón y pegamos el palo con forma de persona.

¿Y Betty la mariposa?

¡Una rayuela! ¡Una rayuela!

No lo ha aprendido de mí. ¿Veis?

Se te da muy bien, eh. ¿A que sí? Prueba tú.

Oh. Vamos a ver cómo lo haces tú.

Venga ya, no es justo. ¡Ah, no recibiste el aviso!

Sí, hoy tocaba rayuela. Se ha cambiado la agenda.

Vale, quiero verte intentarlo con tacones.

Tú primero, aburrida Becky.

¡Oh, no, no! ¿Aburrida Becky? A ver.

Vale. Va un pie en cada cuadro.

Oh, lo sé. Gracias. Muchas gracias.

A ver... (RÍE) ¡Uh!

¡Vale! ¡Oh!

¡Conseguido! Sí, pero tú lo haces mejor.

Choca. ¿Dónde aprendiste eso?

Podía haberlo hecho igual.

Tu padre esta celoso...

40 minutos. Y has hecho trampa, has usado pollo de las sobras.

Podemos reducir las preparación. Estoy de acuerdo.

No, Will, podemos... Espera. ¿Qué?

¿Estás de acuerdo conmigo? Ay, Dios...

¡Alto! ¡Paren la rotativa! ¡Tenemos un anuncio!

Sí, tus ingredientes frescos saben mucho mejor que los no tan frescos.

Tenías razón. (RIENDO) ¿Ah, sí?

Que no se te suba a la cabeza.

Solo nos quedan 74.

Mejor seguimos trabajando. Sí.

Bueno, ¿algún caballero por ahí?

Allá vamos.

Las mentes curiosas quieren saber.

Hay un chico...

Robert... Bonito nombre.

Un nombre con fuerza. ¿A qué se dedica?

Crítico culinario.

¿Por que no lo traes a cenar una noche

y yo le prepararé algo rico?

Es muy exigente. Y tú también.

Vale, mamá.

¿Cuándo empiezas con el recetario francés?

En realidad tengo otro cliente.

Will Fryer, el del programa de televisión.

¡Uh! Menudo cambio. Oh, sí.

Creo que... llevaba tanto tiempo en el mundo de la alta cocina,

que se me... había olvidado lo que es normal para la mayoría.

Bueno, no todo el mundo recoge los alimentos en el campo, querida.

¿De qué tipo es su cocina?

Del suroeste. ¡Oh!

Uh... -Entonces eres la persona perfecta.

Supongo que sí.

Cuando estaba en la escuela de cocina lo que más me gustaba

era ir a comprar los ingredientes.

¿Cómo se llamaba? ¿Eh?

El restaurante que querías abrir, ¿cómo se llamaba?

Oh. El Sombrillo.

¿Tipo de cocina? Suroeste con influencia francesa.

Era el sueño de mi madre y el mío de pequeña.

Ah.

Ah, ¿qué?

Por eso te tomaste el libro de forma personal,

porque te gustaba.

Puede ser.

¿Y por qué no lo abriste? No llegué a ser chef de cocina.

¿Por qué?

Me acomodé. La edición de libros es fácil.

Los viejos hábitos, ¿no?

Si yo no tuviera que cocinar para David,

seguiría sentado en un despacho trabajando todo el día

y perdiéndome su infancia, y no habría descubierto mi pasión.

Becky, tú eres buena.

¿Qué estás haciendo?

Oh, no escucha para variar...

¿Por qué estamos aquí?

¿Qué opinas?

¿Unas 20 mesas?

Eh... Descríbemelo.

¿Que te describa qué? El restaurante de tus sueños.

Esa pared no estaría.

Cocina abierta. Vale.

Mesas comunes alargadas ahí.

Arcos como en los cafés del sur.

¡Uh! Pondría un estante para vinos en esta pared.

Muy bien.

Sillas color turquesa.

Manteles blancos de hilo...

Un espejo enorme en esa pared.

Y... pondría café francés en la ventana central.

Suena muy bien. ¿Me acompañas a mi mesa?

Oh, por aquí, señor. Vale.

¿Qué hay de menú, por cierto?

El pozole de mi madre. ¡Oh! Qué rico. Tomare uno.

¿Y de entrantes?

Estamos trabajando en el menú, pero tenemos sopa y pillas.

Creo que prefiero tomar el postre primero.

Sopa y pillas pues. ¡Bien!

Y como la cocina es abierta, se pueden oler todos los aromas.

Hay salsa de chile ancho y ajo.

Huélela.

Deberíamos irnos.

Sí.

Sí, Stevie estará cansado de hacer de niñero.

Sí.

Bueno, hasta mañana. Sí, el gran día.

A... adiós. Adiós.

¿Qué has hecho?

¿Qué ha sido eso?

¿Cómo vamos de tiempo?

Bien. Creo que bien, pero añade el relleno.

Vale. No hemos hablado de cantidades,

pero he puesto pimiento picante y ajo.

Genial. Me encanta.

¿Qué está pasando aquí? ¿Qué?

Ayer no paramos de discutir por eso, ¿y hoy me dices que sí a todo?

No. Pero si acabas de hacerlo.

No estoy de acuerdo en discutir. Sí, no tiene sentido.

Es cierto.

Me pone muy nervioso que Robert vaya a probar mi comida.

¿Por qué?

Los críticos siempre me han machacado.

¿Así que... tienes miedo de él?

Sí.

Bueno.

Yo te protegeré.

Te obligaré a hacerlo.

Perdón, si necesitas eso, úsalo.

No, no, voy a... Cógelo tú.

Ah...

¿Sabes? David tiene la última palabra.

Es bueno tener varias opiniones.

Sí. Tiene sentido.

¿Entonces... Robert... es buen tipo?

Mucho. Me alegro.

Voy a... preparar la salsa de chile.

Sí, yo seguiré... Vale.

...aquí.

Está...

Está... bueno.

Es... convencional.

Puedes decirlo, Robert.

Funcionará con tu público.

Eh... ¿Qué quieres decir?

Las recetas están a la altura de tu último recetario,

y fue un éxito, ¿no?

Queremos algo más que estar a la par.

No... no me parece auténtico,

y sé que habéis tenido muchas limitaciones de tiempo,

pero tendríais que usar más ingredientes frescos.

Bueno.

Tenemos que ajustarlo un poco.

Tiene razón.

Quiero hacer algo de lo que me sienta orgulloso.

Voy ahora mismo. De acuerdo.

Puedo ceder.

Creo... que he sido demasiado rápido y básico con todas mis recetas

y sobre todo con los ingredientes.

No estoy segura de que esa sea la solución.

Eh... Vale, ¿entonces cuál es?

Creo que hay que dar un paso atrás y replanteárnoslo todo.

Hay mercadillo esta noche. Podemos ir a intentar inspirarnos.

Tengo planes esta noche.

Ah. Robert.

Sí.

Ha sido muy crítico. Ha sido sincero.

Es buena la sinceridad.

Ya.

Vete a la cama y... nos vemos mañana.

Becky.

Es...

Gracias.

No quiero que este libro decepcione a nadie.

Quiero que mi hijo David pueda llegar a cocinar

estas recetas para sus nietos algún día.

Lo conseguiremos, Will.

Adiós.

Adiós.

Me preocupa que tu imagen se vea perjudicada por ayudarle.

No tengo otra opción. Hablo en serio, Becky.

Un mal libro de cocina dañará tu reputación

en los círculos en los que nos movemos.

Ya es bastante malo que trabajes con él.

No es tan malo, Robert.

Mira, es solo que me importas y me preocupas.

Gracias.

Has estado distraída esta noche.

Lo siento.

Es que... estoy dándole vueltas a algo.

¿Y en qué estabas pensando?

En las opciones del libro de Will. Ah...

Bueno, podrías enfocarlo de un modo rápido y fácil,

pero con cierta estrategia:

hacer platos familiares con... combinaciones poco ortodoxas.

No va con el estilo de Will.

¿Y si recurrís a Francis Wells? Amplificar con sabores atrevidos.

No, eso no... me convence tampoco.

Será mejor que lo deje por hoy.

En fin, la cena estaba deliciosa.

Gracias por tu compañía esta noche.

Esas croquetas se parecían mucho a las de mi abuela.

Oh. Eso.

Eso es.

Eso es lo que nos faltaba. ¿Qué?

Gracias.

¿Por qué?

Por... ayudarme tanto.

No creo que haya hecho nada, pero...

Créeme, lo has hecho. (RIENDO) ¡Vale!

Aquí están los documentos secretos.

Estuve revidando nuestras recetas y libros de cocina con Ben anoche

y les pedí a mis hermanas que me mandaran más.

Gracias, mamá. De nada, cielo.

¿Me vas a dar tus recetas?

¿Le vas a dar a Will Fryer... tus recetas?

A modo de inspiración y orientación, sí.

Pero... no te las vamos a dar a ti.

Se las vamos a dar a David y a tu abuelo.

Tienes que hacerlas tuyas.

La cocina del suroeste es mi favorita, así que...

no la fastidies...

Está bien.

Iris. Es un honor.

Me encanta lo que haces por los padres solteros.

Gracias. A mí también.

Yo también he cambiado estas recetas con los años para hacerlas más rápido

porque aquí Becks era un poco impaciente

y tiquismiquis con la comida. ¡Mamá!

Dímelo a mí...

Becky me ha hablado de tus ingredientes.

¿En qué estabas pensado? La verdad, no pensaba...

En toda cocina del suroeste hay de esto, Will:

Chiles, patatas, judías pintas,

y siempre hay que tener tomate en lata de reserva

por si te quedas sin tomates frescos.

Y cilantro.

¡Cilantro, cilantro!

Sí, señora.

Y... lima. Y lima.

Tu madre es mucho más dura que tú. Oh, está claro.

(RÍEN)

Está delicioso.

Ahora entiendo que Ben y tú llevéis tanto tiempo casados.

Es así. La buena comida es la base de cualquier relación.

Es bueno saberlo.

Tendrás que contarme todos tus secretos

porque necesito mucha ayuda. Will, lo único que tienes que saber

es... que todo sabe mejor... con una pizca de amor.

Muy bien.

¡A comer!

Sí. Una pizca de amor.

Me encanta el queso. Pero no les llames nachos.

Vale.

Oye, ¿cuál es la mayor locura que has hecho en tu programa?

Oh, muy fácil. ¿Te acuerdas, David?

Sí, y me encantó.

Hicimos un especial del Día de los Inocentes en internet

que patrocinó una ferretería.

Hicimos paninis usando solo herramientas.

¡Oh por Dios! -¡Debió de ser increíble!

Vale, un momento, ¿de verdad usasteis herramientas?

¡Sí! De verdad.

Una sierra de calar para cortar el pan,

un soplete para tostarlo y un serrucho para cortar el queso.

Es lo menos delicado que he oído en mi vida.

(TODOS RÍEN)

Oh, Dios mío. No quedó tan mal, te lo aseguro.

Te haré una tortilla con un martillo algún día.

Claro.

Bueno, muchas gracias.

No me las des todavía, nos queda mucho por hacer.

Sí.

Oye...

Me pasé por aquel restaurante. Tengo el número por si quieres...

llamar a informarte del precio.

Gracias.

De nada.

En fin. Buenas noches, chicos. Buenas noches.

Buenas noches. Adiós, David.

Ay, madre...

Anda, vámonos.

Que descanses.

¿Qué tal con Will?

Uh, pues el libro está empezando a tomar forma,

mi madre nos ha ayudado

y hemos conseguido hacer la salsa de chile rojo

en menos de veinte minutos. Algo clave para el resto de platos.

¿De verdad? Porque la última vez que hablamos estabais discutiendo

sobre usar lechuga cortada.

Hemos llegado un acuerdo.

Parece que os entendéis.

¿En serio? Dímelo tú.

Vamos, estamos hablando de un tipo

que le ha puesto su nombre a una bazuca para hacer sushi.

Seguro que ganó dinero.

¿Cómo está Roberto?

Roberto está trabajando en un artículo

para la revista "Sabory". Oh.

Vendrá conmigo a la presentación del libro.

¡Ah! No te olvides de ponerme en la lista.

Por supuesto.

Oye, Willy yo hemos encontrado un restaurante que se alquila.

Es perfecto.

Así que pregunté el precio y he cumplimentado una solicitud,

pero solo por curiosidad. ¡Becky, eso es genial!

Es demasiado caro. ¿Y qué?

Y arriesgado. Creo que...

deberías escuchar a tu corazón.

Siempre he pensado que... trabajaría para este ascenso y...

luego ya veríamos, ahorraría y...

Te lo he dicho muchas veces.

Tienes que dejar de editar los libros de otros chefs

y escribir el tuyo.

Tú... se supone que tienes que convencerme

de aceptar el ascenso y despejarme las dudas.

Es la verdad, Becks.

He llegado tan lejos en Kanner & Smith

que creo que si lo dejo ahora...

perdería diez años.

¿Seguro?

Venga, voy a hacerte un pastel. ¡Me encantan tus pasteles!

¿Qué estás haciendo?

¿Qué? ¿Midiendo?

Vale...

Las verduras frescas de temporada hacen que...

sepan a recetas familiares. Es que es lo que son.

Y por fin vamos a darles a los niños los nutrientes que necesitan.

Y que además están riquísimos. Gracias.

Como dice Robert: "La vida es demasiado corta para comer mal".

Aunque suene cursi, el ingrediente que faltaba era lo familiar.

¿Qué quieres decir?

Tu madre y sus recetas.

Su conocimiento.

Bueno, tú también eres un poco cursi a veces,

pero supongo que tienes razón.

Ven, prueba esto.

Está perfecta.

Yo...

Yo... Eh... ¿Qué?

¿Qué? Es que...

salir de la oficina y volver a la cocina

me ha hecho pensar en lo mucho que lo lo echo de menos.

¿Llamaste al restaurante? Es demasiado caro.

No te des por vencida, tienes que seguir buscando...

Oye, nos queda poco tiempo, así que a trabajar.

¿Cómo vas con el prólogo?

Genial. Buah. Fluye. Cuéntame.

No, no te lo voy a contar.

No lo he terminado. Aún tengo que...

revisar la ortografía. Ya.

Sí.

No has escrito nada, ¿verdad? Eso no es así.

Oh, Will...

(LEE) "Escribe un buen prólogo aquí como dice Becky".

¿y luego un montón de comas?

Se me cayó el móvil encima.

Pues tu móvil ya ha escrito bastante más que tú.

Cuéntame.

Cuéntame tu historia.

Quería hacer esto por David.

Profundiza.

Tu filosofía,

que es lo que hace que este libro sea único.

Quería darle un hogar mejor.

Quería darle tradición, ¿sabes?

Identidad.

Una base.

Para que nunca se sienta perdido.

Sí.

Eso es profundo.

Quiero proponerte algo.

Si tú haces...

un menú hipotético para tu restaurante.

Solo por gusto. Solo por gusto.

Yo tendré esto hecho mañana.

Will, deja de... En serio, desnudaré mi alma

en este prólogo.

Me desnudaré por completo, figuradamente, y lo terminaré.

Solo por gusto.

Vale.

Vale. Vale.

Bien.

¿Y los entrantes? ¡Uh!

Siempre he querido una bandeja de moles.

¿Una especie de cata? Sí, con unos siete tipos diferentes

y... se elige un maridaje de carne.

No sabía yo que había más moles aparte del mole negro.

El mole tiene una personalidad muy compleja.

Quiero que la gente se siente y conozca todos los tipos.

Te sorprendería gratamente. Vale, y, por cierto,

¿quién es el tal mole ese? ¿Es chico o chica?

Oh, bueno, tenemos el mole más dulce,

el poblano;

uno más terrenal, el amarillo; y uno más picante, el verde.

El rojo es el más picante

dependiendo de qué especias utilices en la cocina.

Y la pasión y la intensidad del chichillo.

Y por último, el más caótico, el manchamanteles.

Le gusta ensuciarse las manos. Parece buen tipo.

Me tomaría una birra con él. Bueno, con una rubia va bien.

Quiero probarlo.

Dime.

¿Cuándo?

Prométeme algo.

Nunca dejarás de hacer las cosas que te apasionan.

Vale. Vale.

Y ahora voy a enseñarte a cocinar.

Pero si ni lo he visto. Oye, Becky, mira esto, mira.

¡Mira! ¡Ya! ¡Muy bueno!

Prueba a hacer esto.

¡Oh! ¡Muy bien! ¡Te ha salido!

¡Bien! ¡Bien!

(RÍEN)

¡Hola! ¡Eh! ¿Qué haces por aquí?

¡Sorpresa! ¡Oh! ¡Que detalle por tu parte!

Gracias.

Solo tengo un momero, pero quería saludarte.

Gracias. ¿En qué trabajas?

Oh, en el libro de Will. ¿Sigue siendo un desastre?

No. No. Para nada. Ah. Bien.

¿Es la lista de recetas? No, en realidad es...

Oh, vaya.

Son bastante básicas.

Parece que te queda bastante por hacer.

Eso es... es el menú de mi...

futuro restaurante.

¿De tu restaurante?

Sí.

No es lo que esperaba.

¿Y qué esperabas?

Algo más sofisticado, la verdad.

Me gustan los menús cercanos, son más... caseros.

Tiene infravalorado el paladar, Becky, úsalo bien.

Puede aspirar a mucho más.

Lo casero no es suficiente.

En fin.

Es un proyecto paralelo genial.

Bueno, tengo que irme.

Vana hacerme una entrevista para un documental

sobre el gusto por la comida lenta.

Buena suerte. Gracias.

Y... gracias por las flores. De nada.

Chao.

¡Lo habéis clavado!

¡Sí!

Pues supongo que ya está. 75 recetas aprobadas por David.

Quiero que la fiesta de presentación sea muy sencilla

y sin pretensiones. Hecho.

Podemos invitar a padres solteros y hacer algún...

concurso para los fans.

Vale. Genial.

Becky, estas últimas semanas...

¡Papá, ven, por favor!

¡Voy, socio!

¿Ibas a decir algo?

¿Cuál es tu siguiente libro?

Eh... de un chef francés. Oh, genial.

He... revisado tu prólogo hoy... ¿Sí?

Y es perfecto.

Se lo he enviado al maquetador ya.

Estupendo. Gracias.

Todo ha sido muy intenso últimamente, Will Fryer.

Sí.

Pero en el buen sentido.

Mira, estaba pensando... ¡Papá!

Oh.

Tengo... tengo que... Sí. Claro.

Gracias. Sí.

¿El presidente del club de fans de Will es padre soltero?

Vale, perfecto. Sí, invítalo.

Vale, genial, estupendo. Adiós.

¿Y los famosos chefs? Oh. Will no quería que vinieran.

Me da igual lo que él quiera.

Tiene un público totalmente diferente al nuestro.

Además, los medios de siempre vendrán.

Becky... ¿Qué, Marty?

Tu trabajo era prestigiar su marca.

No podemos permitirnos que se diluya la nuestra.

¿Así que... ahora te preocupa

que su reputación nos afecte a nosotros?

Tú fuiste el que quisiste que hiciera su libro.

Me equivoqué al creer que podrías acortar distancias

entre él y el resto de clientes.

No puedo cambiar quién es, Marty.

¿No decías que era la camioneta de los libros de cocina?

A los socios les preocupa que nuestra imagen se perjudique

si bajamos el nivel.

Me parece que es tu problema.

Necesitaba aumentar las ventas a corto plazo.

Nos desharemos de él después de este libro;

que la fiesta de presentación esté a la altura.

No.

Los famosos chefs y las celebridades

van en contra de la filosofía de Will.

No te lo estoy pidiendo.

Becky, la fiesta se va a celebrar en mi casa.

No vamos a invitar a cualquiera.

Marty.

Esto no nos va a afectar. Es solo un libro.

Las empresas de coches de alta gama no hacen camionetas, Becky.

Ahora... trabaja en equipo, como siempre.

¿O es que quieres jugarte tu ascenso?

¿Tu reputación?

¿Seguro? Tu último prólogo era genial.

Sí, estoy seguro.

Bien. Lo llevaré directamente a la imprenta.

Gracias, Stevie. Hasta luego.

¡Sí! Me di la vuelta y ahí...

Esto es increíble.

Tenía que haber padres solteros.

Está José Picato.

Aquí pasa algo. Yo no había organizado esto.

¿Pero qué dices? Es perfecto.

Un momento, Robert.

Marty. ¿Sí?

¿Es cosa tuya?

He hecho lo que tenía que hacer y los socios están de acuerdo.

Soy el anfitrión de la fiesta a fin de cuentas.

Es todo lo contrario a lo que Will había pedido.

Ya, fue un error firmar con él.

Y por eso mismo, vamos a seguir ofreciéndote el ascenso.

¿De nada?

Vale. Gracias.

Becky. Will.

Mi amigo conoce al dueño de ese restaurante

y dice que como lleva disponible un tiempo,

está dispuesto a negociar el precio del alquiler.

¡Es tu oportunidad!

No puedo abrir un restaurante ahora mismo, yo...

¡Pero es tu sueño! ¡Venga!

Lo sé, pero...

Will.

¿Pasa algo?

Will...

Becky.

¿Y los padres y los niños?

Enhorabuena, Will.

Tu libro es fabuloso y las preventas van muy bien.

Sí. Eh...

Estos no son los invitados que yo quería.

Bah, es solo una fiesta.

En realidad...

os debería felicitar a los dos.

Becky acaba de convertirse en socia.

Me... Will...

Me alegro mucho por ti.

Es estupendo. Disculpadme un momento.

Necesito beber algo antes de la presentación.

Will.

Te prometo que no lo sabía. Marty cambió la lista y...

¿No era responsabilidad tuya?

Sí, lo era.

¿Me utilizaste para tu ascenso?

Claro que no.

Will, vamos. Gracias... por todo, Becky.

Este no es nuestro público. Sí, dímelo a mí.

(Música animada)

Will, estos son André y Melissa.

Los dos tienen restaurantes en el centro.

¡Hola!

¿Amigos tuyos?

Perdona, qué groseros.

No son amigos. Vale.

Aquí no pinto nada. Yo tampoco.

A la gente no le gusta mi cálida personalidad.

Te entiendo.

Yo soy un padre...

metido a bloguero...

y chef de televisión.

Me da igual.

Lo sé.

A mí no me cae bien nadie nunca.

¡Will Fryer! ¡Sube aquí!

Bien.

Buena suerte.

Gracias.

(Aplausos)

¡Hola! Gracias por venir.

La verdad, no tengo mucho que decir, pero...

quiero dar las gracias a Kanner & Smith por acogerme...

y sobre todo a Becky Bayer.

Gracias a ella sé la suerte que tengo de dedicarme a lo que amo

y lo importante que es.

Veréis que en este libro hay una lección de cocina.

Todos los platos en todo el mundo...

son lo que son por la gente que los ha cocinado antes.

Si os fijáis en vuestros platos,

tienen una historia de cuándo y cómo,

y un mensaje personal también.

Y si leéis las recetas de este libro...

veréis que hay mucho amor transmitido a varias generaciones.

Aunque no lo creáis, estoy orgulloso de todos mis libros.

Pero de este sobre todo.

No está hecho para gourmets.

Espero que sirva para que mucha gente...

dé un primer paso hacia algo más grande,

como Becky hizo conmigo.

Muchas gracias de nuevo y disfrutad de la noche.

Muchas gracias, Will.

¡Diviértete!

¿Qué te pasa? ¿No lo celebras?

En realidad no quería el ascenso, Marty.

A decir verdad, renuncio.

No... me gustas tú...

ni la mitad de nuestros clientes.

Creía que me gustaba toda esta perfección y la admiración,

pero no es así.

¿Qué sentido tiene publicar libros de alta cocina

si nadie puede hacer esa comida?

Oh, estás alterada. ¿Por qué no te tomas...?

Estoy hablando con total claridad. Por fin.

¿Te vas a ir así sin más?

Tienes mucho potencial, Becky.

Sí, lo sé.

Una fiesta de primera.

Me alegra que la disfrutes.

Hablaré de ella en mi columna.

Aunque Will no se lo merece. Está fuera de su alcance.

Robert, yo...

no estoy segura de lo nuestro.

Creo que eres un tipo estupendo

y estoy segura de que encontrarás a alguien muy especial.

Sí, yo tampoco estaba muy seguro, pero tenía esperanzas.

A veces, tienes los ingredientes perfectos,

pero sigue faltando alguna cosa.

Un hogar.

Ya nos veremos.

Claro.

Menuda fiesta, ¿no?

Sí, pero sin pasteles.

Un Old Fashioned, por favor.

(Mensaje)

ROBERT ESTÁ LIBRE

¡NO PUEDO!

¡VE A POR ÉL, BOBA!

Bueno.

¿Qué sabes de hornos, Robert?

("Yet", Keaton Simons)

¡Hola, mamá! ¡Hola!

Zumo de remolacha y manzana. ¡Vaya, qué rico!

¿Cómo estás? ¿Ocupada?

Sí, pero estoy disfrutando, sí.

Creo que deberías abrir el restaurante. Podemos ayudarte.

¿Cómo sabes que estaba con eso otra vez?

Por el prólogo del libro de Will.

El prólogo. ¡Sí! Lo que escribió.

Sí. Sí. Claro. (RÍE)

Pues muchas gracias. Oh, de nada.

¡Adiós, cielo! ¡Adiós, mamá!

¡Lo cambió!

"Me faltan elogios para Becky Bayer".

"Su colaboración, apoyo y pasión por la cocina,

me han servido de inspiración".

"Me ha recordado que lo más importante es el hogar

donde quiera que esté:

en una persona, en un lugar o en unos platos tradicionales,

y eso es lo que quiero transmitirle a mi hijo".

"Le deseo lo mejor en lo personal y en su restaurante El Sombrillo,

donde espero comer algún día".

Bien.

Enchiladas con salsa de chile rojo para el episodio uno,

pozole para el episodio dos y queso para el tres.

Sí, me parece bien.

Creo que Becky ha alquilado el restaurante.

Te dio las recetas de su familia.

No lo habría hecho si solo hubiera querido un ascenso.

Dale otra oportunidad.

Lo has hecho.

Bueno, no quería quedar mal después de lo que escribiste en tu prólogo.

Lo entiendo.

Will, quería pedirte disculpas.

No sabía que Marty iba a cambiar... Te creo.

Llevaba tanto tiempo buscando la perfección en todo lo que hacía

que se me había olvidado quién soy y lo que me apasiona.

Supongo que me acomodé y elegí la opción más fácil,

pero te conocí...

y me recordaste cómo era.

Y ahora estoy escuchando a mi corazón...

y quiero hacer realidad mis sueños por fin.

Y todo porque... un chico animó a una chica...

a ser valiente y a dar el paso.

Y a no conformarse con los nachos para solteros.

Así que gracias.

¿Sabes? Cuando vi el esfuerzo que pones en tus libros,

supe... que si ponías la más mínima dedicación en esto,

sería algo especial.

Puedes hacer lo que te propongas.

No olvides qué es lo que te apasiona, Becky.

¿Mesa para dos?

Claro, por aquí. Vale.

¿Esta? De acuerdo.

¿Aquí?

Genial. Gracias.

Bueno, ¿qué está rico?

Uf. Ahora todo gracias a ti.

Vale.

¿Qué quieres? A ti.

Para que me ayudes.

Con otro libro.

De acurdo. Puede que haya una pequeña posibilidad

de que sea posible, una pizca.

¿Una pizca? Perfecto. Porque no me gusta medir las cosas.

(Música créditos)

Sesión de tarde - Una pizca de amor

20 mar 2021

Una editora culinaria tiene la tarea de elevar la marca de la personalidad de un canal de comida. A medida que sus personalidades chocan, comienzan a darse cuenta de que el contraste puede ser tan bueno en el amor como en la comida.

Contenido disponible hasta el 30 de noviembre de 2023.

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