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Para todos los públicos Mañanas de cine - La leyenda de Jud Starr - ver ahora
Transcripción completa

(Ambiente callejero)

¡Eh! Es una soga.

Típica de Kentucky.

Bien engrasada, para que no queme la piel.

(Golpes)

Vaya, me alegro de veros, muchachos.

Espero que os lo estéis pasando todos muy bien.

(Alboroto)

¿Quieren picotear algo?

(RELINCHA)

No dejen pasar la oportunidad.

(Alboroto)

Sheriff Tillman. ¿Sí?

Soy Crown, de Cimarrón, le traigo a los hermanos Mulligan,

están acusados de asaltar un tren... Está bien, Crown, hazte cargo.

Ahora mismo estoy ocupado.

¡Eh, sheriff! Ese es Jud Starr. ¡Van a colgar a Jud Starr!

Bien, muchacho, fin del trayecto.

Ya podéis bajar.

Es el verdadero Jud Starr,

he leído que tiene otro hermano pequeño, pero que sigue en libertad.

A ese Jud siempre le ha gustado salir en la prensa.

Fue a la cárcel cuando yo era un niño.

Intentó escaparse hace pocas semanas y mató a un hombre.

Estaos quietos los dos, soltaos.

Encierra a estos dos por separado. Son tal para cual.

Eh, sheriff, un momento, es Jud Starr.

Asaltó un tren que llevaba las pagas del ejército con...

cuatro hombres de su banda.

Sí, pero no te creas todo lo que lees.

Dígale al sheriff Tillman que firme estas órdenes lo antes posible.

De acuerdo.

(Alboroto)

¡Qué emocionante!

-Muchachos, apartad a toda esta gente.

(TODOS) ¡No!

(Conversaciones superpuestas)

¡Eh! ¿Dónde crees que vas con ese aparato?

Soy el fotógrafo oficial del sheriff.

Oh... ¿Oficial? Ponte aquí.

Apartaos, muchachos, dejadle sitio. Aquí estarás bien.

-Arrepiéntase de sus pecados, hermano Jud, así se salvará.

-Estoy haciendo lo que puedo, hermano,

pero estoy en franca minoría.

-¿Dónde está el reverendo Hall?

-El reverendo Hall está mayor, señor. Yo soy el reverendo Agnew.

¡La eternidad le espera!

Ningún hombre debe estar solo en un momento como este.

-Bueno, si insiste, hermano, puede hacer usted el viaje conmigo.

(RÍEN)

-Le advierto que San Pedro me cerrará las puertas en las narices.

Y le daré una patada al diablo al llegar al infierno.

(RÍEN)

-No perdamos más tiempo, reverendo. Por aquí, amigo.

-Muchachos.

-Apriete bien esa soga, amigo.

No quiero agitarme en el aire como pez en un anzuelo.

-Nunca he recibido ninguna queja.

(Alboroto)

¿Unas últimas palabras, Starr?

-Les veré a todos...

en el infierno.

-Adiós, hermano.

(Disparos y música)

Ahora. Vamos, hermano.

(Continúa la música y disparos)

(Cristales rotos)

(RELINCHA)

(Música cabecera)

"CIMARRÓN"

¿Cuántos erais?

"LA LEYENDA DE JUD STARR"

¿Siete, quince? ¿De dónde veníais? ¿A dónde se han dirigido?

¿A la sierra? ¿Al norte? ¿A dónde han ido?

(RÍE) -¡Contéstame!

Porque si no te retorceré el pescuezo.

Empecemos por el principio.

Tu nombre.

Moose O'Hare.

Deben de ser las alubias. Cómo has engordado.

¿Le conoce? Estaba en la banda de Jud Starr.

Con 10 años y 20 kilos menos.

¿Cómo te han ido las cosas, Moose? Bastante bien.

¿Robasteis vosotros la tienda de comida Ampadres?

¿No le vale la tienda de comida de ahí enfrente?

Fue un buen trabajo.

Uno nunca olvida lo que sabe hacer.

Así que tú y Jud. Y Bobby y Luke, tal vez. ¿Quién más?

Bueno, están Ham Kaylor, Dobbs, Cal Dunaway...

Kaylor tiene más de 50 años.

Todavía es capaz de parar un tren con una barra de hierro.

¿Qué hace Dobbs?

Sabe de dinamita.

Dunaway no sabe ni de dinamita ni de trenes.

Conoce a los indios.

-Los indios...

¿Las reservas?

Informe de todo esto al ejército de Cimarrón.

Puede que aún estemos a tiempo de pararles los pies.

(Música)

¡Eh, capitán! -¿Qué ocurre?

-Están a solo 5 km de aquí y se siguen acercando.

-Dadles la bienvenida. Billy, tú atraviesa el arroyo.

Nos vemos en la reserva mañana.

(Continúa la música)

¡So!

Se han dividido.

La mitad ha ido hacia la reserva. Los demás hacia el sur.

Hacia la franja. Su territorio.

¿Por qué hacia el sur?

(Disparos y música)

(Música tensión)

Nos han tendido una buena trampa. ¿Cuántos hombres quedan?

No lo sé, un par tal vez.

Dígales que se ocupen de los heridos.

¿Y a dónde iremos usted y yo?

Al sur.

(Música acción)

(Pasos)

(Grillos)

¡No, Jud!

(Disparos)

(Grillos)

(Puerta)

¡No!

(Disparos)

(RELINCHA)

(Disparos y relinchos)

(DOLORIDO)

(Disparos)

(GRUÑE) Tú.

(JADEA)

Si alguien vuelve a apretar el gatillo...

la chica acaba en el río.

(Música tensión)

¡Vamos, moveos!

(SUSURRA) Vamos.

(Continúa la música)

(Pasos)

(Música)

(Música tranquila)

(Pasos)

(SUSPIRA)

Cherokee.

(GRITA) (RÍE BURLÓN)

Prefieres matar a un hombre antes que besarle, ¿eh?

(GRITA) -Quieta.

Me tenías un poco preocupado.

Pensaba que vivir en la misma casa que un anciano

podría haber apagado un poco tu fuego.

-¿Por qué has tenido que matarle? -Esta es la chica que yo recuerdo.

-Ese hombre solo quería ayudarme. -¿Sí? Me lo creo, cariño,

pero no prefieres a otro, ¿eh? -Era un buen hombre.

-Pues creo que ya no va a serlo nunca más.

-Te mataré. ¡Lo juro!

(RÍE BURLÓN) -Siempre decías eso.

(RÍE) (ENFADADA)

(RESPIRA)

¿A dónde vas a llevarme?

-Al paraíso.

Todo lo que siempre soñamos bajo las estrellas de Arkansas

hace nueve años.

Seremos libres allí donde nadie pueda tocarnos.

Tú y yo.

Con un anillo en tu dedo.

-Nunca podré volver a mirarte sin odiarte.

-No, no digas eso. Hasta mañana por la noche.

Vas a casarte conmigo

y no aceptaré un no por respuesta.

Vas a gritar, a reír y a decir...

Sí, quiero.

¡Oh, sí! Por supuesto que quiero.

(RÍE)

(Música)

(Puerta y golpes)

¿Francis?

¡Francis! No abras la puerta.

¡Oh! Por favor, Francis, tengo que empezar con la cena.

Dame solo un par de minutos.

¡No! ¡Esta es la última vez! ¡Te he dicho que no!

MacGregor, ¿podrías, por favor, hacer algo?

¡Qué diablos! Ojalá pudiese. 85 000 dólares.

(SUSPIRA) Aquí lo dice.

Lo sé, nadie habla de otra cosa en los últimos dos o tres días.

Fue una huida fantástica, pero... Quiere las pagas del ejército.

¿Has dicho 85 000?

Dicen que Starr lo robo de un tren

antes de ser atrapado hace nueve años.

Nunca los han encontrado. Macgregor, esto es importante.

Es cierto, muchacha, Los tiene escondidos. Estoy seguro.

Atraparle con ellos...

Eso sí que sería un tesoro de los de verdad.

Macgregor, ¿te importaría escucharme?

¡Si ya lo hago!

Francis, ¡fuera! Permanentemente.

Mi cocina no es un estudio de fotografía.

Necesita un lugar para revelar sus fotografías.

Ya lo sé, pero ¿no puede hacerlo en otra parte?

¿O en el piso de arriba? ¿O donde sea?

No es tan terrible como tú dices.

Te quejaste de la sopa ayer por la noche, ¿verdad?

Me pareció que tenía demasiadas especias.

Mezcla sus productos químicos en mi caldera.

(BALBUCEA) Bueno... ¡Sácale de ahí, ahora!

Cuando haya terminado.

Los periódicos del este van a pagarle una fortuna

por una fotografía de la huida de Jud Starr.

(Puerta)

Solo se ve la cola de su caballo.

(RÍE)

(GRUÑE)

(Alboroto)

¡Mirad todos! ¡Mirad quién está aquí!

¡El héroe ha vuelto a casa!

¡Está aquí!

¡Mirad todos! ¡Mirad quién está aquí! ¡Nuestro héroe, el sheriff!

¡Eh, sheriff! ¿Va a solicitar la ayuda del ejercicio, sheriff?

Debería confiar en nosotros para ayudarle a cazar

a ese pobre fanfarrón de Jud Starr. ¿Verdad, muchachos?

(RÍE)

Este hombre está malherido. Llévale al médico, ¿quieres?

(RÍE)

Y, tú, pedazo de bocazas, échale una mano.

Sí, señor.

¿Cuánto tiempo han estado esperando?

Unos 3/4 de hora.

(RONCAN)

(Portazo)

Vaya ejército de pacotilla.

Tú, ponte de pie.

¿Quién es vuestro oficial al mando? El capitán Bragg.

Pues entonces dile esto.

He perseguido a Jud Starr y su banda por todo mi territorio.

Ahora están en las reservas.

Es responsabilidad de Bragg que permanezcan allí.

Si tiene alguna queja al respecto, le estaré esperando.

Sí, señor.

(Puerta)

Parece que no volveremos a oír hablar de Jud Starr.

¿No crees?

Hola, muchachos.

-Jud.

Hemos estado pensando.

Es una locura subir hasta ahí arriba.

-Está bien, mejor dividir los 85 000 entre tres que entre ocho.

(RÍE) -Es cierto.

-Espero que sepas lo que estás haciendo.

-Sí, lo sé.

(Música)

Discúlpenme un momento, disculpen. Disculpen.

Pero si es Jud Starr. Pensé que le habían colgado.

-Lo intentaron, desde luego.

Pero olvidaron que soy el único hombre que va a vivir para siempre.

-Es un mal lugar para quedarse a vivir, Jud.

Siendo un hombre blanco. Disculpe, señor,

¿podría apartar la mano de ese revolver, por favor?

Me está poniendo nervioso.

-¡Oh, Ezra! (RÍE)

¿Estás sorprendida, cariño? Hacía mucho tiempo.

Esto ha cambiado mucho desde que eras una niña.

Oh, Ezra, esta es Roseanne Todd.

(RÍE NERVIOSO) -Un placer conocerla, señora.

Jud, no sé que pretende con esto, pero ¿puede acabar de una vez?

No me gusta cómo le miran.

Conocí muy bien a su padre en los viejos tiempos.

Sí, era un hombre blanco,

pero admiraba los cherokees más que nadie.

Excepto, tal vez yo.

(RÍE) -Quiero irme de aquí. ¡Ahora!

-Vamos, ¿qué quieres?

¿Decepcionar a esta gente tan agradable? No, ¿verdad?

-¿A qué te refieres? -Tengo una sorpresa para ti.

El nuevo presidente del consejo tribal quiere hablar contigo. Vamos.

Gracias, muchachos.

Permiso.

Gracias.

-Tío Henry.

-Eres mi pequeña.

Tu madre...

Ojalá estuviese aquí para verte como te veo ahora.

Oh, pequeña, eres una flor.

¿Es usted el hombre que la ha traído con nosotros?

-Esto es solo el principio...

de todas las cosas que voy a traerle

a usted y a su pueblo, señor presidente.

Solo el principio.

(Música)

En paradero todavía desconocido los 85 000 que según la leyenda

correspondían a las pagas del ejército desplegado

en la región. A día de hoy se desconocen los detalles de...

Eh, escuche, ya lo tengo.

Ahora verá. Espere a que le diga esto.

Jud Starr y su Roseanne,

la verdadera historia de un amor forajido.

Y llegó al arroyo.

Tenía razón, fue novia de Jud antes de pasar por la cárcel.

Una vez con ella...

han seguido hacia el norte.

¿Quién quiere galletas? Acabo de hacerlas.

Aún están calientes. ¡Eh! Debes escuchar esto. Es genial.

De madre cherokee y de padre, un antiguo predicador.

Un granjero llamado Todd.

Ni siquiera ha tocado la comida. Esto es extraño.

Ella debe de tener alguna familia por allí.

¿Sabe lo difícil que me ha resultado encontrar esos huevos?

Escucha, aquella niña creció y encontró el amor

cuando solo tenía 18 años. Jud Starr.

(CHASQUEA)

Ella es la clave de esto. En algún lugar, de algún modo.

(ALGUIEN CANTA)

Créame, me he recorrido el pueblo entero.

No he visto moverse nada a excepción del viento.

Cuatro días.

¿No deberíamos olvidarnos de él? ¡No!

¡Eh!

(Golpe)

Si quiere quedarse sin amigos está haciendo muy buen trabajo.

Pero hay tres personas en esta habitación,

y yo soy una de ellas,

que creen que tiene algo que ofrecerle como...

amistad.

En ese sentido, creo que debería tenerlas en cuenta.

Pero si no está de acuerdo, y tiene todo el derecho, entonces...

debería informarles de ello.

¿Cuánto tiempo has tardado en discurrir todo eso?

¿Tres semanas? Y todavía no te lo crees, ¿verdad?

Todavía crees que esto es un espectáculo del salvaje oeste

o una buena novela. No, solo digo que Jud Starr

no es el único ser vivo sobre la faz de la tierra.

Porque no lo conoces.

¿Qué pasa con las mujeres?

Tiene que haber una.

Roseanne.

No...

Yo decía...

Para usted. Lleva toda la vida matando,

es lo único que sabe hacer. Y no ha terminado.

(MUSITA)

¿Qué estabas diciendo?

Iré a calentar el café.

Deprisa, sheriff, Starr está aquí, hemos intentado avisarle,

pero el telégrafo no funciona. Le hemos perseguido.

¿Hacia dónde se dirige? Hacia el norte.

¿Hacía allí? Sí.

Shades Wells.

(Música)

Que nadie se mueva. Ni siquiera respiren.

Aplícate el consejo, muchacho.

No se mueva de ahí, señor.

(Disparos)

¿Dónde están los demás?

Adivine.

(Explosión)

Nada, está vacío.

-Crown.

(Continúa la música)

MacGregor.

¿Qué ocurre...? (GRITA)

¡No!

(DOLORIDA)

Una jugada maestra, señor Starr.

Digna del mismísimo Wellington.

Él está allí y aquí está usted.

Jim Crown ni siquiera se ha olido la trampa.

Él mismo lo ha dicho.

(SUSURRA) Aquí estoy yo.

(GRITA) ¡Quítele las manos de encima!

Dadle un mensaje a Crown.

(GRITA)

Uno importante.

(GRITA DOLORIDO) ¡Oh!

(ASUSTADA)

(GRITA)

(Ruido)

No pasa nada.

Jud, están saliendo a la calle. Puede que alguno se ponga valiente.

-Dile al sheriff que sentimos tener que irnos.

Pero dile que volveremos.

(Música tensión)

(Cristales rotos)

(Música)

¡Eh, señor fotógrafo! ¡Eh!

¡Estoy hablando contigo, muchacho!

¿Cuándo vas a hacerme una foto?

Tienes aquí a un verdadero criminal, muchacho.

Soy un auténtico bandido americano, ¿por qué no me la haces aquí?

No se lo pregunto, se lo estoy exigiendo.

Veo que conoce usted mi trabajo mejor que yo, sheriff.

Starr tiene a una mujer con él. Una mujer mestiza.

Es su pasado. ¿Cómo?

Una cherokee.

Crown, hay siete poblados indios en la reserva.

Siete.

Usted tiene a 300 hombres, podríamos hacerlo en cuatro días.

Esa gente tiene memoria.

¿Sabe lo que podrían hacer al vernos ahí arriba?

Sé lo que Starr puede hacer aquí abajo.

Escúcheme, Crown, escúcheme con atención.

No voy encender una cerilla en un polvorín, únicamente,

para encontrar un grano de arena.

¿Un grano?

Starr convertirá esta franja en su patio de recreo privado.

No me arriesgaré a una revuelta. No en estas tierras.

Diríjase al departamento de guerra. Consígame una orden y lo haré.

Iré a buscarle.

Este lugar estará ardiendo en llamas antes de que reciba esa orden.

Estaré en el campamento. ¿Qué va a hacer?

Mi trabajo.

General.

Usted dejó de hacer su trabajo hace 12 años

cuando decidió venderse por un puñado de recuerdos.

(Portazo)

¡Eh, señor fotógrafo! ¡Eh! ¿Cuándo va a hacerme una fotografía?

No sabes lo que te estás perdiendo. No sabes de lo que soy capaz.

Una vez volé un almacén por los aires yo solito.

Voló en pedazos.

Vamos, ¿no sabes que Jud y yo formamos un equipo?

Los muchachos no saben hacer nada sin mí, sin Billy Joe,

¿no lo entiendes?

Si pudiésemos averiguar... ¡Eh, fotógrafo!

en que poblado...

Cuando me escapé podrás quedarte a solas con esa chica.

Es cierto, huiré.

Pero escucha, más vale que publiques mi foto en el periódico

cuando me vaya de aquí.

¿Has oído? ¡El famoso bandido!

Billy Joe Shaw. Huésped temporal en la cárcel local.

¿Te gusta cómo suena?

¡Eh, señor fotógrafo! ¡Eh!

¡El famoso bandido! ¡Billy Joe Shaw!

Muchacho, qué bocaza que tienes.

Sí, es cierto. ¡Ajá!

Una bocaza que sabe muchas cosas, señor.

Pero que no va a decir nada. Mis labios están sellados.

Adelante, cuélgueme de los pulgares, no voy a decirle nada.

¡Nada! ¡Vamos! Ya me ha oído. (RÍE) Vamos.

No me da ningún miedo, amigo.

Francis.

Hazle una fotografía. ¿De veras?

Lo que sea con tal de que se calle.

¿Recuerda cuando me dijo que debía volver a Providence?

No seguí su consejo. No.

He sido estúpida, tozuda e idiota.

Y aún sigues aquí.

Y aunque nadie se dé cuenta... Es lo que vas a hacer.

Aunque me diga que me marche a la luna...

Vas a quedarte.

Claro.

Ejem.

Solo tenía 16 años cuando maté a aquel tipo

que intentó echarnos a mí y a otros niños de sus tierras.

¡Eh! ¿Crees que estoy bien en esta posición?

Claro.

Sí, Jud me dejó entrar en la banda por aquel entonces.

Sí, señor, juro por la tumba de mi madre que...

(Música suspense)

¿Qué ibas a jurar?

Bueno, sí, señor, juro por la tumba de mi madre

que seguiré junto al viejo Jud hasta el día que me muera.

Muy bien, ya casi estoy listo.

(Continúa la música)

¡Sheriff! ¡Sheriff!

¡Se ha olvidado de cerrar la celda!

(Disparo)

He fallado. Bien hecho.

(Música)

Y entonces salté del carro como un tornado y... ¡Pam!

Allí tenía a ese Crown, allí delante.

-¿Sí? ¿Crown?

-Sí, llevaba una escopeta enorme.

Esa escopeta enorme que tiene, ya sabes.

Así que me acerqué a él con sigilo y entonces...

Me quité el sombrero. (RÍEN)

Y cuando me abalancé sobre él, se oyó una explosión enorme.

(IMITA EXPLOSIONES)

Sí, y lo tiré por el barranco

para que me diese tiempo para escapar.

Hizo... ¡Pum! Así... ¡Pum, pum!

Y desapareció. -¿Sí, Billy Joe?

-No habéis visto una cara como la que puso en toda vuestra vida.

Dame un trago. -¡Bravo, Billy Joe!

-Y ahora qué tal si nos cuentas lo que pasó de verdad, ¿eh?

-Estoy diciendo la verdad, Jud. Fue tal y como lo cuento, se lo juro.

-Sí, bueno... Billy Joe, te conozco desde hace nueve años

y nunca has tenido demasiado cerebro aquí dentro.

(RÍEN)

Tal vez te hayas comprado un cerebro nuevo o alguien está mintiendo.

-No, no estoy mintiendo, solo intento contarte lo que pasó.

Y... Vamos, soy de los tuyos. -Billy Joe...

Quiero la verdad.

-Sí, ese fotógrafo... -¿Sí?

-Me...

Dejó la puerta abierta de la celda y...

Bueno, tan solo... Bueno...

Salí corriendo en cuanto se dio la vuelta.

(SE CARCAJEAN)

Sí, os digo que se quedaron con un palmo de narices.

Pásame esa cosa.

-¿Cuánto? ¿Y el sheriff cuánto dinero te ha dado?

-¿A qué te refieres? -Bueno, lo entiendo perfectamente.

Es decir, si...

Bueno, ya sabes.

Sé que no os sobró el dinero mientras el viejo Jud estuvo en la cárcel.

Si yo estuviese en tus botas

y algún agente de la ley me ofreciese...

¿Cuánto te han ofrecido? ¿Una recompensa?

Yo también me sentiría tentado.

-No, espera.

¿Cómo puedes pensar que haría algo así?

Lo juré por la tumba de mi madre.

-Sí, como has dicho, eres de los míos, ¿no?

¿Eh?

Bueno...

Te tengo aprecio.

Vamos, contéstame a esto.

Quiero que me digas cómo ocurrió exactamente.

Y que sea algo que me pueda creer.

Porque quiero creerte, muchacho, quiero creerte.

-¡Capitán!

¡Jud!

¡Tres hombres han cruzado la llanura a 15 km de aquí!

Parece que saben dónde estamos.

(Música suspense)

No, Jud, yo no le he dicho nada a nadie.

¡No he dicho nada a nadie!

¡Muchachos, me conocéis, decídselo! ¡No le he contado nada a nadie!

¡Jud!

(Continúa la música)

Eh...

Crown me ha liberado a propósito, eso es todo.

Me ha dejado escapar a propósito, ¿entiendes?

En serio, Jud, ¿lo entiendes? Se me ha soltado a propósito.

-Claro...

-¿Recuerdas lo que dijiste de que no tenía mucho cerebro? ¿Lo recuerdas?

(JUD RÍE)

-Bueno, muchacho,

habrá que tener cuidado con ese sheriff.

-Sí.

-¿Sabes qué?

¿Por qué no te vas a ocuparte de los caballos, como haces siempre?

¿Eh?

-Enseguida, capitán, ahora mismo voy. ¡Enseguida, ahora voy!

¡Ahora voy!

(Continúa la música)

¿Qué vamos a hacer con él?

-Quería a ese chico como a un hijo.

(Música)

(Música)

(Tambores indios)

Quedaos aquí y descansad un rato.

(Continúan los tambores)

La Navidad se ha adelantado este año.

En efecto, así es.

Bebéis, cantáis... Parecéis estar contentos.

Sí...

Vestidos y arreglados con vuestros mejores trajes.

(RÍE) Bueno, la cosecha del año ha sido buena.

Mejor que en Cimarrón.

Si no tiene suerte hoy, ya la tendrá mañana.

Como en los viejos tiempos. Sí. Jud Starr y sus muchachos.

Te faltan algunos, por lo que veo.

Perdy, Moose, Billy...

Sí, supongo que voy a tener que sustituirlos.

¿Con los cherokees? Ellos inventaron este juego.

Supongo que lo habrás hablado con el presidente del consejo de la tribu.

El jefe Henry Sangre Joven, señor presidente.

Hay que ser un hombre sabio para ser jefe,

demasiado sabio para vender a su pueblo

por una silla de montar y un saco de harina.

Oiga, es como si hablase con una pared.

Verá, no sabe hablar inglés.

Hace ocho sí que sabía.

Bueno, ya sabe, suelen olvidarse. ¿De veras?

Es normal en nuestra raza.

La raza que yo conocí vivía en Georgia.

Eso es pasado.

-Y yo soy el presente.

Viene a recoger los frutos. (RÍE)

Bueno, puede que en eso tenga razón.

Cuéntale lo de la boda.

¿Vas a casarte con él? ¿Dejar que viva con tu pueblo?

¿Protegerte?

¿Y darle la ayuda necesaria para que robe y mate?

¿Vas a hacer eso por él?

Esta noche.

Tal vez deberías dedicar algo de tiempo a convencer a la novia.

No parece estar mucho por la labor.

Señor presidente.

¡Aquí tenéis, hay para todos!

-Ezra, sigue dándoles de beber.

Disfrutad a lo grande, hermanos, disfrutad a lo grande.

La ocasión lo merece.

Una oportunidad así solo aparece una vez en la vida.

-Aquí estamos, capitán Jud, en la tierra prometida.

Y las pagas del ejército, ¿dónde las tiene?

-Hablaremos por la mañana, Bob. -85 000 .

Los muchachos están nerviosos.

-Bueno, debo casarme con la chica primero.

-¿Por qué? -¿Por qué?

Oh... Es cierto, no lo sabes, ¿verdad?

Verás, es una antigua tradición cherokee.

El novio tiene que traer unas...

Unas semillas de plantas a la madre de la novia

y después plantarlas en el exterior de su casa.

Bueno, en este caso, su madre está muerta,

así que iré a su tumba

y cavaré un hoyo bien profundo para poder plantar las semillas y...

(RÍE)

Qué crees que voy a encontrar, ¿eh? (RÍE)

-¿De veras? (RÍE) -Así es.

Bueno, qué mejor lugar para esconderlo.

-Es usted un viejo zorro. -¡Oh! Bueno...

Sí, oye, asegúrate de que el jefe siga sobrio.

(RÍE)

Así que...

Así que me giré hacia ella sin saber que era monja, claro.

Y le dije... Ha pasado demasiado tiempo.

(RÍE) ¿Demasiado?

Como te decía, me aburren los clásicos.

Cuando me conozcas mejor, lo entenderás.

Sí, ya lo verás.

¡No vuelva a hacer eso nunca más! (RÍE)

¿Qué pretendía conseguir con este numerito?

Daros un buen susto, si no me equivoco.

¡Te dije que vigilases esas rocas! ¿Yo?

¡Eras tú quien debía vigilarlas!

Parece entusiasmado, amigo. ¿Qué ha averiguado?

Starr está en el pueblo, en efecto. Le han ofrecido refugio.

Pero tiene algo en mente, se lo noto en la cara.

¿Cómo queréis que os lo diga?

A mí me gusta que me diga las cosas con claridad.

A mí también.

Tenemos tres formas de poder sacarle de ahí.

¿Sí? Una es el ejercito.

¡Por supuesto! El ejercito, sí.

Aunque no creo que se arriesguen a provocar una revuelta.

Todavía no, no ahora.

Podrían pasar meses antes de que den el paso.

No lo había pensado.

Una patrulla. Esa es la idea.

Con 20 o 30 hombres. O 50. ¡Un ataque frontal!

¿Contra 400 cherokees?

Una patrulla, ¿eh?

Y la tercera opción...

Abre bien los oídos, chaval, una jugada maestra.

¿O no es lo que yo creo que va a ser?

Tú, yo y él.

¿Yo? (ASIENTE)

Uh...

(Música)

Eso es, tú lárgate de aquí y rómpele el corazón a ese hombre.

-¡Og! Tú.

Me necesitabas para utilizar al tío Henry.

-Esto es un santuario. Podemos vivir aquí, en estas colinas.

Podemos salir a cabalgar por toda la franja,

dominar todo el territorio y luego volver aquí.

-¡Lo tenías todo planeado! (RÍE) -Así es.

Escapar de la soga, secuestrarte y venir a esta tribu.

¿Y sabes lo mejor de todo?

Que el ejército jamás se atreverá a poner un pie aquí en la reserva

por miedo a una revuelta. Dos años...

Es todo lo que necesitamos

y tendremos todo lo que siempre quisimos.

Y luego nos iremos tú y yo, sí, juntos.

-Y cuando te cuelguen, querré verlo.

-Te vas a casar conmigo, Roseanne.

O si no todo acabará aquí mismo.

(Música tensión)

(RÍE) ¡Mi pequeña cherokee!

-Está muerta. -¿Oh, sí?

Será mejor que le digas a tu corazón que deje de latir.

(Música)

(EBRIO) ¡Eh, Ezra! Dame otra.

-Deja algo para la boda, Luke. (RÍE)

-¿Y qué tal una botella para el viejo Jud?

-Por lo que se oye en esa tienda, no creo que necesite más calor.

(RÍEN)

-Vamos allá.

(RÍE)

Dese la vuelta y siéntese en silencio.

(Música tensión)

(GRITA) ¡Ez!

¡Dame otra, pero esta vez quiero que sea de aguardiente!

Se han acabado.

¡Dígalo!

¡No me quedan!

(Continúa la música)

Seguro que tienes alguna ahí dentro, Ez.

Dígale que va a ir a buscar más. Ahora mismo iba a buscar más.

Sube por ahí, con cuidado.

Cuanto antes se vaya, antes volverá con más bebida, ¿no?

-Procura darte prisa, ¿de acuerdo, vejestorio?

-Venga, déjalo.

Francis, vámonos.

¡Vamos!

¡Jia, jia!

¡Jia!

¡Jia! ¡Jia!

(Música)

Desde aquí no creo que falle el tiro.

(Continúa la música)

Dile que se dé prisa

y que no pare hasta que lleguemos a nuestros caballos,

al otro lado de la reserva. Ya ha oído.

(Continúa la música)

Starr, tú recuéstate y piensa en cosas bonitas.

Ya he pensado algo muy bonito, Crown.

En algún lugar desde aquí al infierno haré que pague usted por esto.

Ya lo verá.

(Continúa la música)

(Música)

(RESPIRA NERVIOSO)

(Música)

Adelante, siga, sheriff.

Mis hombres estarán siguiendo nuestro rastro ahora mismo.

A ver qué hacen con dos rastros. Nos vamos a dividir.

Francis, Mac.

Vamos.

(Música)

Sheriff, estoy exhausto. Sigue avanzando.

(Continúa la música)

¿Sabe, sheriff?

Se va a convertir usted en un héroe por atrapar al viejo Jud.

Sí, estoy seguro de que esto aumentará su reputación.

Quiero que sepa algo, sheriff.

Si tenía que detenerme alguien, me alegro de que haya sido usted.

¿Qué? ¿Acaso no se lo cree? Pues es cierto.

¿Sabe? Usted me cae bien. Sí, lo digo de verdad.

No sé, puede que hasta diga algo bonito de usted en la horca.

Por esa pendiente.

Sí...

¡Damas y caballeros, bienvenidos a bordo!

(RÍE)

¿Qué? ¿No le hace gracia, sheriff?

¡Bienvenidos a bordo! (RÍE)

(Música tensión)

Tendrá que sudar cada paso del camino, Crown.

Puede pasar en cualquier momento.

(Continúa la música)

(Disparos)

(RÍE)

¡Hola, muchachos!

(Música suspense)

¡Roseanne!

¡La ha matado!

Creía que era uno de mis muchachos y la ha matado.

¡Roseanne!

¿Qué hará ahora? ¿Dejarla ahí muriéndose?

Sí, siga adelante. ¿Por qué no?

Verme colgado de la horca es lo único que le interesa.

¡Roseanne! ¡Rose!

Vaya, pero si es usted del ángel de la guarda.

¿Qué hará ahora? ¿Intentar extraer la bala?

Me temo que va a necesitar algo más.

Pronto será de noche.

Los muchachos no han esperado, ¿eh? ¿Para qué hace todo esto?

Su muerte quedará en su conciencia.

(SE QUEJA)

¡Roseanne, todo va bien, estoy aquí, cariño!

Nunca ha tenido una mujer así, ¿eh?

Capaz de venir aquí, jugarse la vida, recibir una bala

y hacer cualquier cosa por mí.

Quien no tiene eso no tiene nada.

Oiga, usted...

A usted también le gusta, ¿verdad que sí, Crown?

Sí, seguro que sí.

¿Y por qué no?

Es el mismo tipo de hombre que yo. El mismo.

Vamos a tener que movernos.

Podrás descansar recostada sobre el caballo.

No puede hacer eso. Si lo hace, la matará.

¿Qué clase de hombre es usted?

Nunca he matado a un hombre a sangre fría, Starr.

Pero contigo sí que podría.

Arriba.

(JUD RÍE)

(RÍE) ¡Serpiente! ¡Luke! -Capitán.

-Hola, ¿cómo estáis? Hola, Bobby.

Sois más feos que el mismísimo diablo,

pero os quiero tanto, a mí mismo.

-¿Lo ve? Le hemos encontrado, capitán Jud.

-No lo he dudado por un instante.

-¿Creyó que nos engañaría con el whisky?

-No...

-Hace mucho que le seguimos la pista. -¡Oh! Sois unos sabuesos. Seríais...

Seríais capaces de seguir hasta el infierno con el viejo Jud, ¿verdad?

Uno para todos y todos para uno, ¿eh?

-Uno para todos y todos para uno. ¿Para quién, capitán?

-Oye, no me molesta que me gastes una broma, Bob,

¿por qué has tenido que tirarme así? ¿Por qué lo has hecho?

-Ha hecho un buen trabajo, sheriff. Nos lo ha entregado intacto.

(Música tensión)

¿Dónde está el dinero? -No sé de qué hablas.

-Los 85 000 que nos prometió al salvarlo de la horca.

¿Dónde están?

-Os llevaré dónde está el dinero

cuando sepa que vamos a dividirlo en cinco partes.

Le seguís creyendo, ¿verdad, muchachos?

Sería capaz de apostarme el pescuezo a que nunca veréis ese dinero.

No estará vivo para perder la apuesta.

Ni tampoco ellos, ¿verdad, capitán?

¿De qué está hablando? -Yo qué sé.

Esos 85 000 no existen.

No hay ningún dinero y nunca lo ha habido.

(RÍE) -Eso es mentira.

-Las pagas del ejército. -Las robó de un tren.

¿De veras?

Sheriff, ¿cree que no sería capaz?

Lo he olvidado. ¿Dónde ocurrió? Dígaselo.

-En Arkansas.

-Fue un buen pellizco, capitán. (ASIENTE)

85 000.

¿Dónde están?

-Sabe dónde están. Dígaselo, Jud, dígaselo.

Dímelo, Jud, quiero oírlo.

En Arkansas. ¿Qué tren?

No sé qué diablos... -¡Dígaselo!

-¿Pero qué está pasando aquí? -¡Conteste de una vez, capitán!

-¡Pero, Luke! -¿Sí?

-Está bien, era un tren procedente de Farrens Worth.

Es una línea corta. Sí, eso es cierto.

La línea termina en el Fuerte McCall.

El Fuerte Mc... Sí, sí, ese era el tren.

Lo asaltaste y enseguida te detuvieron.

Bueno, enterré el dinero antes de que atrapasen.

¿En qué año? ¿Qué año?

Bueno...

Fue hace mucho tiempo, ¿sabe?

Eh... ¿Qué año?

El 77.... No, no, es cuando formamos la banda, Bob.

¿Qué año?

Bueno, el 78. Eso es, en el 78.

¿El 78?

Me parece que habéis estado en el ejercito en el 78.

¿No os viene algo a la cabeza?

El Fuerte McCall ardió en llamas en el año 75,

dos años después levantaron esa línea.

En el 77, es cierto.

-Pero robó ese dinero, lo leí en los periódicos.

-¡Sí! Seguro que lo leíste,

en una de esas publicaciones que convierten las leyendas en rumores.

Y convierten en leyendas a cualquier don nadie.

(Música suspense)

(CARGA EL ARMA)

¿Qué te pasa, Jud? ¿He dicho algo incorrecto?

85 000 por liberarle de la soga.

Y ahora nada, ni el más mísero penique.

-No, no, Bob. No, te lo juro, nunca os lo he jurado antes.

Te juro que os estáis equivocando. -No, ahora no.

-Bob...

Está bien, adelante, hazlo limpiamente.

Siempre has sido un buen tirador, Bob.

¡Adelante, saludaré al diablo de tu parte!

Pero, Bob, no me hagas esto.

¡Bob! ¡Luke!

¡Muchachos, si me dejáis aquí, me colgarán!

-Pagará por sus pecados, hermano Jud.

Por el largo camino hacia la eternidad.

-¡Os freiré vivos!

(Música)

-Jud...

-Mi pequeña cherokee.

Sigues siendo mi mujer.

Le duele ver esto, ¿verdad, Crown?

Volveremos tranquilamente.

Sé que me quieres, cariño. -Jud...

-Abrázame. -¡Jud, suéltame!

Quítale las manos de encima. ¡Jud!

(Música tensión)

¡Roseanne, coge su rifle! ¡Deprisa, cógelo!

(Continúa la música)

¡Dispárale, dispárale ya!

¡Dispárale!

(Continúa la música)

(GRITA)

¡Dame ese rifle!

-¡Jud! ¡Jud, no dispares! -¡Dame ese rifle!

(Disparos)

¡Jud!

(Continúa la música)

Jud...

Oh, Jud...

-Iré al infierno, cariño.

(Música emotiva)

¡Oh! Maldita sea.

Bueno, queda una menos.

Qué hombre ese Jud...

Solo el hecho de pensarlo, todo ese tesoro,

y no existía.

Tenía la cámara preparada.

Además, la tenía apuntando al ataúd, pero allí estaba su Roseanne.

No pude hacer la foto.

Sé a qué te refieres.

Si queréis café, estaré en la cocina.

(Música)

Lo he escuchado por todo el pueblo.

No saben hablar de otra cosa. De esa mujer, de lo que hizo...

De cómo vino hasta aquí con usted... No es que me importe, es decir...

Me da realmente igual lo que digan.

Quiero saber una cosa. Ya sé que no es asunto mío

y no tiene por qué responder si no quiere, pero esta es mi casa

y todos vivimos aquí, en este lugar,

y si lo único que quiere que haga es...

¿Qué le pasa?

¿Qué es eso? ¿Qué es qué?

Esa marca, aquí en la mejilla.

Es... Una marca de nacimiento.

Siempre la he tenido.

¿Y qué es lo que querías saber?

Ah...

Voy a preparar un pastel inglés de carne para cenar.

¿Cómo le gusta?

¿Poco hecho o pasado?

Pasado.

(Música)

Mañanas de cine - La leyenda de Jud Starr

03 feb 2021

El famoso bandido Jud Starr es rescatado por su pandilla. Bajo el liderazgo de Jud, los forajidos invaden la Franja Cimarron y usan la tierra Cherokee como un refugio. El mariscal Crown captura a Starr en la víspera de la boda con una mujer india y debe llevar a su prisionero de vuelta a Cimarron.

Contenido disponible hasta el 14 de diciembre de 2021.

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