www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
3812403
No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 25/11/16 (2) - ver ahora
Transcripción completa

A ver: estatua de la Libertad. Nueva York.

-Puerto Madero. Buenos Aires.

-(Susurrando) Escúchame... Fontana di Trevi.

¡Roma!

-¡¡Sí!! Que sabes que me apetece tanto...

Ah... ¡Fai, sí!

(Puerta). -Bueno, pues, venga,

que tienes que ir a consulta... Sí.

Y mucha pasta. ¡Sí!

(Risa).

-¿No me digas que os vais a casar y no habéis dicho nada a nadie?

-¡¡Nosotros?! -Sí.

-No, hombre, no, Ferrer. Qué va, qué va...

Lo que pasa es que estábamos planeando un viaje, y bueno...,

de repente se le ha ocurrido a Blanco lo de: "¿y qué pasaría si...?".

Pero nada, es... -¿Ha sacado él el tema?

-Sí.

-¿Ha sacado el tema así como... para sacarlo, no?

-Sí. Efectivamente. -Natalia...

-¡¿Qué?!

-Que esto de sacar temas para tantear a ver cómo está la cosa,

es una táctica masculina. -¡Anda ya!

Muy poco sutil y bastante típica, la verdad.

-No, no te entiendo. -Que si tuviera que apostar,

yo diría que este viaje es para antes de la boda.

No para después. -Bah...

-Que sí.

-No, hombre, no. Blanco no...

-Que sí. Te va a pedir matrimonio en el lugar...

-Que no. (Ríe). -Que sí. Que lo sé yo.

Enrique ha traído a su hijo Blas a Urgencias

después de que este se haya quemado la mano con la vitrocerámica.

-Hola. -Hola.

-Que mi hijo se ha quemado la mano con la vitrocerámica.

-De acuerdo. Aviso enseguida. -Me duele... me duele mucho.

-Ya, ya... -No se preocupe.

-Que nos van a atender enseguida, ¿eh?

¿Lo antes posible, verdad? -Sí, por favor. Tenemos una urgencia.

-Blas depende de mí.

Y desde que nos quitaron las ayudas...

Desde que nos quitaron las ayudas tengo que trabajar mucho más todavía.

En casa él se apaña bastante bien solo, la verdad.

Pero claro, estas cosas ocurren

y yo... no puedo estar con él todo el día.

Miguel y Amparo estaban haciendo una ruta a pie,

cuando el hombre empezó a tener dificultades para respirar.

Ha venido al hospital inmediatamente.

-Intenta normalizar la respiración. Venga, va.

Respira... (Tos).

-Oye, ¿es la primera vez que te ocurre algo así? ¿Eh?

-Sí. Es la primera vez.

Pero, no te preocupes, que no será nada. Seguro.

-Seguro... Venga, respira.

(Tos)

-¿Miguel Valdés? Acompáñeme.

-Te acompaño. -No.

No hace falta. -Bueno, ¿te espero por aquí?

-No. Vete a casa. Luego te llamo. ¿Vale?

-Bueno. Vale.

Nunca había visto a Miguel tan raro.

La verdad es que nos conocemos hace solamente cuatro meses.

La gente dice que parecemos un matrimonio de toda la vida,

pero... nos conocimos por una aplicación de estas de Internet...

Y nos va muy bien, la verdad,

que por ahora, todo nos va muy bien.

En fin. Esperemos que esto solo sea un susto,

y que nos podamos ir prontito.

-Vale, ya te puedes bajar la camiseta, Miguel.

-Gracias, doctora.

-¿Es la primera vez que tienes un episodio de dis...?

-De disnea.

Sí, el término me es familiar, doctora.

-Ya, ya lo veo.

O sea, que has tenido ya problemas respiratorios antes.

-Sí, ya me ha ocurrido otras veces.

Aunque, desde hacía mucho no me pasaba.

Siempre me han puesto un tratamiento diferente,

pero al final, nunca han terminado de curarme del todo,

ya ve..., aquí estoy.

¡Ah!, y no tengo antecedentes familiares,

ni tomo drogas, ni ninguna otra medicación.

-Vale. Bueno, veo que vienes con la lección aprendida.

A ver, Miguel, no tienes fiebre.

Pero sí que he podido apreciar una leve taquipnea con tiraje.

-Vamos..., lo de siempre.

-Miguel tiene dificultades para respirar

porque, al inspirar,

hay algo que le está dificultando el paso del aire.

En la auscultación yo le he notado ruidos sobreañadidos,

pero, como ya en el pasado ha tenido varios episodios similares,

le voy a hacer una analítica y una radiografía de tórax

para disponer de más datos.

(Megafonía: Servicio de Limpieza,

acuda al pasillo de Urgencias, por favor).

-Bueno, pues ya está.

-La verdad es que en cuanto he visto lo que ha pasado

he estado a punto de ponerle la mano debajo del grifo del agua fría.

Pero se ha empezado a poner como un loco: "¡Que no, que no!

¡Que he visto en la tele que eso no se puede hacer...!".

-¿A que es así, doctora?

-Efectivamente, Blas, muy bien.

Cuando se sufre una quemadura grave no hay que echar agua fría

porque podría provocar un shock.

Lo que hay que hacer, en estos casos, es no romper las ampollas,

envolver la zona con un paño húmedo y, por supuesto, acudir al médico.

Bueno, ahora lo que voy a hacer va a ser mandarte unos analgésicos,

por si tuvieras dolor, ¿vale?, hasta que remitan.

-Es que yo quiero aprender a cocinar porque claro,

mi padre ya se está haciendo mayor y no va a estar ahí para siempre.

Pero es que las cosas nuevas, a veces, me dan un poco de susto.

-Bueno, pero siempre con la supervisión de tu padre, ¿eh?

-¿Has escuchado a la doctora? ¿Eh?

Y no me mates tan pronto, que tengo cuerda para rato.

-¡No estás tan fuerte! -¡Aaaa!

-Un momento. ¿Ese dolor es de ahora?

Pues si me permite, un segundín...

-Sí, sí. Hace tiempo que me duele.

-Ajá. -Ay. Por ahí no.

¡Ay, ay, ahí sí! -¿Hasta ahí?

-Sí, sí, sí, sí, sí. Sí, sí.

-Vale. ¿A ver? -No, ahí no.

-Ahí no... Vale.

Pues lo que vamos a hacer es derivarle al traumatólogo,

¿de acuerdo?, para que le eche un vistazo.

-Ah, bien.

-Buenos días, doctora Rey.

¿Qué tal, cómo se encuentra?

Si yo tuviera que trabajar en la Unidad del Dolor,

y al mismo tiempo ser internista...,

me sacaban en camilla de aquí todos los días.

-Bah, no te creas que es para tanto.

-Y si a eso se le une alguna cosilla de tipo personal, pues...

-¿Cómo que de tipo personal? ¿Lo dices por mí?

-Mmm.

-A ver, que a mí no me pasa nada ahora mismo, Juanjo.

Aunque bueno, sí que es verdad que, aquí en el hospital,

tengo algún que otro problema, pero es que no...

No es cosa de mucho.

-Ya sabes que puedes contar conmigo, si lo necesitas.

-Mmm. Lo sé.

Mira, realmente, la mejor ayuda que me pueden dar, ahora mismo,

es un masaje aquí,

para esta contractura que me está matando.

¡Of!

-Si quieres yo te lo doy. Yo puedo dártelo.

-¿Cómo? -Mmm.

-¿Tú sabes dar masajes? -Claro que sí.

-¿Seguro? -Sí.

-Bueno, vale.

(Suspiro).

¡Ah!

Pero... Pero tú me has dicho que sabías dar masajes.

-A mi mujer le gusta. -A tu mujer le gustan...

¡Jo!

(Megafonía: Sergio Cánovas,

ya puede recoger los resultados de sus pruebas).

-¡Ah, ay! Por ahí, por ahí...

¡Ay, ay, ay...! Por ahí. -Vale.

Y ¿cómo cree que ha empezado este dolor?

-Pues no sé... Últimamente estoy nadando mucho.

Que me ayuda a desconectar. -Ya, claro.

-Y además, en el trabajo, he empezado a meter más horas, y claro allí sí...

allí sí que cargo cosas de peso.

Trabajo de reponedor en una gran superficie.

-Claro, eso no juega a favor de su hombro.

-Yo era empleado de banca,

pero con la crisis...,

hice cosas de las que no..., no me siento muy orgulloso.

Y acabé fuera.

Lo perdí todo...

hasta los supuestos amigos con los que antes tanto compadreaba.

-Doctor...

A mí me gusta más el trabajo de mi padre ahora,

porque le veo un poco más que antes.

Pero, pero antes le veía muy poco.

-Bueno, haremos una radiografía,

y si no veo nada fuera de lo normal, se pueden ir a casa.

-Ah, mira qué bien.

Nos podemos ir.

-Sí quiero. ¿Perdona?

-(Riendo). Pues ir a Roma.

¡Ay, madre mía! ¿Y si nos vamos ahora?

Eso había pensado yo. Por eso estaba informándome.

-Pues sí que te has dado prisa, ¿no?

Ya sabes que, cuando se me mete una cosa en la cabeza...

-Sí, cabezón eres un rato, la verdad. ¡Ay, qué ilusión!

Bueno, que me voy, que tengo prisa. Mmmm ¡¡Ayyyyy!

-Me voy a...

Miguel, que arrastra problemas respiratorios desde hace tiempo,

ha sido estabilizado

y está a la espera de los resultados de la analítica

y de la radiografía torácica.

-¿Cómo estás, eh? -Bueno, bien.

-¿Bien?

-Cansado de estar aquí tirado sin hacer nada.

-Bueno, tómalo por el lado positivo.

Así, cuando llegues casa,

no te quedarás frito después de comer, ¿eh?

-¡Ah, che, che, che, che...!

Para el carro, que yo no me quedo dormido.

-¡No, qué va!

-Yo cierro los ojos y descanso la vista.

-Ya... Ya.

¡Estás mejor! ¡Respiras mejor, ¿no?!

-Hola. -Hola.

-Hola, doctora.

Bueno, Amparo, muchas gracias por la visita.

-Bueno, pero...

-Luego te cuento lo que dicen los informes.

-Vale. -Hasta luego.

-Vale. Buenas.

-Hola.

-Miguel está raro.

No sé lo que le pasa, ni por qué se empeña en apartarme.

Porque si yo..., si a mí me pasara algo así,

a mí no me gustaría estar sola.

Me gustaría estar acompañada, ¿no?

-Bueno, mira, vengo porque ya tengo los resultados de la analítica

y en un principio está todo bien.

Lo que pasa, que la radiografía de tórax no es concluyente.

-Vamos, lo mismo que las otras veces.

-Vamos a ver, mira.

Yo sospecho que lo que te ocurre es una bronquitis aguda

con una patología pulmonar de base

que todavía no hemos podido determinar.

-Una patología de base sin determinar.

-Sí.

-Que puede ser cualquier cosa, ¿no, doctora?

Bueno, pues yo quiero que me diga si tengo algo grave.

Si es algo de vida o muerte, por favor, dígamelo claramente.

-Miguel, por favor. No te alarmes, ¿de acuerdo?

Yo, de momento, no te puedo confirmar nada,

hasta que no tenga los resultados del TAC que te vamos a realizar.

¿Vale? Así que, te voy a dejar ingresado,

porque vamos a comenzar un tratamiento con broncodilatadores

para tu dificultad respiratoria,

y, en caso de que te surja algún tipo de complicación,

pues así te podemos tener controlado.

¿Entendido?

-De acuerdo, doctora. -Vale.

-Gracias, doctora.

-Sí. ¡Ay! (Tose).

Antes de la cita prevista para la revisión de la quemadura de Blas,

Enrique vuelve a ver al doctor Ferrer

porque su dolor de hombro ha ido a más

y ha notado pérdida de fuerza.

-Y la última... (Tose).

Y esa tos... -Ahí, sí, sí, sí...

-¿Ahí no duele tanto?

-Un poquito menos, pero duele también, sí.

-Bueno, pues sí. Sí que ha empeorado bastante.

Es raro porque en la radiografía anterior

no vimos nada fuera de lo común. ¿Ha dejado usted de nadar?

-Sí, sí. Claro. Pero... de trabajar no.

-Por favor...

-Es que han sido días muy intensos en el curro

y tocaba limpieza general, imagínese.

Ya, ya sé que usted me va a decir

que tengo que tomarme un par de días de descanso. Pero...

-Sería conveniente, sí.

-Pero no puedo.

No puedo porque, en mi trabajo, una baja sería...,

sería muy mal vista. -Mmm.

-Y además con mi edad,

lo que no puedo hacer es darles más razones

para que me saquen del trabajo. -Me está preocupando una cosa.

¿Usted se ha dado cuenta que tiene un párpado algo caído?

¿El del ojo izquierdo? ¿Y la pupila dilatada, también?

-Siempre noto algo raro. Pero no sabía que era...

-¿No se había dado cuenta?

Bueno, pues ahora voy a ser yo el que pida una interconsulta.

Yo diría que padece usted síndrome de Horner.

-Ah...

Tras la mejoría experimentada

con el tratamiento para sus problemas respiratorios,

Miguel ha recibido el alta.

-La doctora me ha dicho

que debo continuar el tratamiento en casa

con los broncodilatadores y los corticoides inhalados.

Y que debo pedir cita para un TAC dentro de unos días.

Pero oye, ya no me ahogo. Así que me siento mucho mejor.

Ya..., respiro más tranquilo.

(Megafonía: Recordamos a los señores pacientes

que no aparquen en las plazas reservadas para las ambulancias,

gracias).

-¡Oh! (Sonríe) ¿Qué haces aquí?

-Sujetarte el café.

¿Y tú qué haces aquí? -¿Yo? (Sonríe). Bueno...,

ayer me fui a casa porque no me daban información,

al no ser familiar y bueno...,

esta mañana me he venido pronto para ver cómo estabas.

No tenía el teléfono.

-Ah, no, no, no. Se me acabó la batería.

-Ya. -Mmm.

-¡Bueno, se te ve muy bien!

-¡No, estoy muy bien, hoy!

Nada, tengo que hacer unas revisiones pero nada, una cosa rutinaria.

-Ah...

-Y Amparo, muchas gracias por estar conmigo. Gracias.

-Ayer parecía que no te hacía mucha ilusión que estuviera aquí, ¿eh?

-Bueno, eh.... Eh..., bueno, son estos sitios, que me ponen raro.

No sé, deben ser las batas, los olores... No volverá a pasar.

-Vale. ¡Uy!, se te ve muy bien...

-El síndrome de Horner es un trastorno raro

que afecta a los nervios que van del cerebro a los ojos y a la cara.

Y puede deberse a una afectación en el plexo braquial.

Es decir, en el grupo de nervios que transmite las señales

desde la columna vertebral hasta el hombro, el brazo y la mano,

pasando por el vértice pulmonar y también la arteria subclavia.

Todo esto, unido a la tos que presenta Enrique,

me ha hecho hacerle una radiografía de tórax,

y lo que he visto, la verdad, es que no me gusta nada.

Bueno, pues lo que hemos visto en la radiografía es...

Pues un ensanchamiento en la parte superior del pulmón.

-Y, ¿qué quiere decir eso? ¿Qué es lo que tengo?

-En principio, lo que quiero hacer es una resonancia,

que sea cervicotorácica, para ver los tejidos blandos.

¿De acuerdo? No me puedo adelantar en el diagnóstico, de momento.

-Y eso ¿qué quiere decir? No, no..., no entiendo.

-Pues, se puede tratar de una infección, de un tumor,

e incluso de cicatrices en la pleura.

No hay que olvidar que usted además, ha sido fumador.

Por tanto, esta opción no la podemos descartar.

Pero ante todo, quiero hacer la resonancia. ¿Vale?

Pasados unos días, Miguel acude a su cita con la doctora Rey

para realizarse un TAC torácico.

Al practicarle el TAC a Miguel hemos encontrado, justo aquí,

que tiene varios nódulos en el inicio del bronquio principal izquierdo.

Así que esto se conoce como un estrechamiento

o una estenosis traqueal.

-¿Está usted completamente segura, doctora?

Se lo pregunto porque he estado comentándolo con mi cuñado,

que es médico de cabecera,

y me ha dicho que puede tratarse de cualquier cosa.

Incluso cosas muy graves.

-A ver, escúchame, Miguel, tranquilo. ¿Vale?

-Bien.

-Mira. Sí que nos encontraríamos ante una situación de gravedad,

en el caso de que se te inflamase la tráquea

y se cerrase el paso del aire.

Ahí, sí que tendríamos que practicarte una traqueostomía

o intubarte para asegurarnos de que sigues respirando.

Pero..., esto...

simplemente te lo estoy dando a título informativo,

porque no es tu caso, ahora mismo.

¿OK? -Bien.

-Mira, te voy a explicar lo que vamos a hacer.

Me gustaría ingresarte

para poder hacerte una serie de pruebas

y así averiguar por qué se te ha provocado la estenosis,

o también, bueno...,

estoy barajando que pudiese ser una enfermedad sistémica.

-Ah... No sé, doctora. A mí...

Le escucho todas esas palabras

y lo único que hago es ponerme más nervioso

porque no sé lo que me está pasando, doctora. ¡No lo sé!

-Bueno, no te pongas nervioso, ¿vale?

¿Vale? -Bien, bien, bien.

-De hecho, yo creo que estos días que vas a estar ingresado,

te va a venir muy bien, pues... estar acompañado con alguien.

¿Tienes a alguien a quien llamar?

-No. Prefiero estar solo.

No necesito a nadie.

-Vale, de acuerdo.

Ahora mismo, los síntomas de Miguel

pueden estar producidos por una infección

o por una enfermedad sistémica.

De todas formas, vamos a continuar haciéndole diferentes pruebas

y diferentes análisis,

hasta que vayamos descartando

y, finalmente, demos con lo que le pasa.

(Megafonía: se ruega al responsable de Laboratorio,

que acuda a sala de Reanimación).

(Tos).

-Hola. -Hola, Enrique.

Bueno, le presento al doctor Javier Blanco,

oncólogo de aquí, del hospital.

He venido a interpretar la resonancia como especialista.

-¿Oncólogo?

¿Hay algún hallazgo entonces que interpretar, verdad?

Ya me parecía a mí extraño que me pusieran en una habitación

después de la resonancia.

Y..., ¿cómo está la cosa?

Está complicada, Enrique.

Tienes un tumor en el vértice superior del pulmón izquierdo.

Y creo que ha podido afectar a una raíz nerviosa,

por eso tienes el síndrome de Horner.

-Sí, sí, sí. Lo del párpado y todo eso.

No es poca cosa tampoco. Pero...

Teniendo en cuenta que es la primera vez que vengo al hospital,

y para acompañar a mi hijo...

Enrique..., también es posible

que tengas... metástasis en algunas vértebras.

-Enrique, es verdad que no sabemos el tipo de tumor,

ni en el estadio en el que está.

Voy a pedir un estudio de extensión y de diagnóstico etiológico.

Durante su ingreso,

Miguel se ha sometido a varias pruebas

para intentar encontrar el origen de sus problemas respiratorios.

La doctora Rey está comunicándole los resultados.

-Mira, vengo porque ya tengo los resultados

de los análisis de sangre específicos y son negativos.

-Y eso, doctora, ¿eso es bueno o es malo o qué es eso?

-Vamos a ver: por una parte es bueno,

porque hemos podido descartar infecciones por VIH

y por los virus de las hepatitis B y C.

-Vale. O sea, que no tengo SIDA ni tengo hepatitis.

Pero seguimos sin saber exactamente lo que me pasa, ¿no, doctora?

-Bueno, todavía no lo sabemos,

pero estamos en el camino de saberlo, ¿vale?

De hecho, lo siguiente que te vamos a realizar es una fibrobroncoscopia.

-Esa palabra suena fantástica.

-Venga, que no decaiga el ánimo, por favor.

¿Vale? Vamos a dar con ello. -Bien.

-Con esta técnica, lo que vamos a hacer

es introducir una sonda flexible con una cámara pequeña,

que nos va a permitir visualizar todo su interior

y tomar una muestra para su posterior estudio.

(Megafonía Lorena Quesada, acuda a recepción, por favor).

(Llaman a la puerta).

-¿Pero ¡qué haces en pijama?!

Y ¿por qué estás en el hospital?

Si el que se ha quemado la mano soy yo.

-Hijo, siéntate aquí, anda.

(Megafonía: Carolina Coldo, tiene una llamada. Acuda a recepción)

-¿Qué pasa? ¿He hecho algo malo?

Porque siempre que me dices que me siente a tu lado

es porque he hecho algo malo. Como cuando pasó lo de mamá.

Pero... Pero yo, al salir de casa,

he mirado que estuviesen los grifos cerrados,

todas las ventanas cerradas

y los electrodoméstico estaban apagados.

Y..., y cuando estaba en el portal,

he subido otra vez para ver que estuviese la llave echada.

Y luego ha venido el taxi.

-No has hecho nada mal, hijo... No has hecho nada mal.

¿Cuándo te he echado yo la bronca, a ver?

-Pues el otro día, cuando me quemé la mano.

-Pero eso fue otro día.

Hijo... Estoy enfermo...,

y me están haciendo unas pruebas.

Por eso estamos aquí, en el hospital.

-¿Unas pruebas?

-¡Miguel!

-¡Amparo!

-¿Por qué no me has avisado que estabas ingresado?

-Pero ¿cómo sabías que me encontraba aquí?

-Mira, llevo días sin saber de ti.

He ido a tu casa y no estabas.

Te he llamado por teléfono y no me contestas.

Como la última vez que estuviste en el hospital estabas tan raro...

Pues no sé, me he imaginado que, a lo mejor, estabas aquí.

Pero vamos a ver, Miguel. ¿Qué es lo que pasa?

Dime qué pasa, porque hasta ahora nos iba bien, ¿no?

Nos iba muy bien.

Entonces no lo entiendo. No lo entiendo.

Yo no sé qué ha cambiado porque...,

mira..., yo no he hecho nada.

Yo sé que no he hecho nada.

Yo sigo siendo la misma.

Entonces no lo entiendo.

-Amparo, tú eres una mujer fantástica, Amparo.

De verdad, el problema no eres tú. El problema soy yo.

No...

Creo que si seguimos juntos, nos vamos a hacer mucho daño.

Es mejor que cada uno siga su camino.

Y que lo dejemos aquí.

Lo siento. -Pero...

Miguel... -Ssshh....

Vete, por favor.

(Megafonía: Doctor Dacaret, acuda a Cuidados Intensivos).

Después del TAC torácico, la gammagrafía ósea

y una broncoscopia pulmonar con broncoaspirado

que ha dado negativo,

Enrique ha sido sometido a una punción

con aguja fina transtorácica.

Y los resultados son claros.

Enrique padece un carcinoma de pulmón en estadio 3-B.

Que por su localización y manifestaciones clínicas,

se llama tumor de Pancoast.

Lo que, desgraciadamente,

supone que el pronóstico de Enrique es bastante malo.

Enrique, te pondremos un tratamiento que no requiere ingreso.

Para que puedas hacerlo en casa.

-Ah. Mejor, mejor, sí.

¿No quieres saber cómo ha ido todo? ¿Eh?

¿Es que no quieres saber cómo está tu aita?

-Ya sé que estás mal.

A la gente que está bien no le hacen tantas pruebas.

-Has aprendido a hacer muy bien la cama, ¿eh? te queda muy bien.

Y eso que tienes la mano quemada.

Si ya la haces mejor que yo y todo.

-Pero ¿cómo la voy a hacer mejor que tú,

si tú has sido el que me ha enseñado a hacerlo?

-Porque a veces, el alumno supera al maestro.

-Ya no me vas a poder enseñar muchas más cosas, ¿verdad?

-No demasiadas.

Pero no te preocupes.

Vamos a ir a casa y allí podré enseñarte todas...,

todas las que necesites para que puedas desenvolverte solo.

¡Aaa!

-¿Qué haces? ¿Qué haces, qué pasa? ¿Qué pasa?

¡¡Ayuda!! ¡Ayuda! ¡Ayuda!

Miguel está siendo sometido a una fibrobroncoscopia

con el fin de conocer a qué se debe su estenosis traqueal.

Pero parece que se ha encontrado con algún problema.

-No puedo introducir el broncoscopio por el lado izquierdo.

Está el diámetro muy disminuido.

Mira, ahí en la pared, se puede ver una anomalía.

-Es verdad. -Mmm...

-Coge una muestra. -OK, cogeré una muestra.

-Durante la intervención hemos observado dos sacos ulcerados,

justo a la entrada del bronco principal izquierdo.

Así que, hemos tomado unas muestras para realizar una biopsia.

De todas formas, hasta que no tengamos los resultados,

Miguel va a continuar con su tratamiento a base de oxígeno,

broncodilatadores y corticoides inhalados.

Miguel ya está recuperado de la fibrobroncoscopia.

Y espera los resultados de la biopsia

con la esperanza de tener al fin un diagnóstico concreto.

-Mira: vengo porque ya tengo los resultados de la biopsia

y lamento decirte que no son concluyentes.

¿Vale? Entonces, de momento,

no puedo descartar enfermedades como lupus o una artritis reumatoide.

Pero..., escúchame:

mira, mi sospecha es que lo que te ocurre

es una estenosis traqueal por una granulomatosis de Wegener.

-Si no sabemos exactamente lo que me pasa,

me puede pasar cualquier cosa.

Puedo tener hasta un tumor, doctora.

-Escúchame, Miguel, mira.

Tengo casi todos los elementos suficientes

como para poder hacerte un diagnóstico.

Lo que pasa que es que quiero estar segura 100 %,

y por eso quiero discutirlo con unos especialistas.

¿De acuerdo? -Ya.

-Bueno. Oye, ¿te has pensado bien

lo de estar aquí, con alguien en el hospital?

¿Estás seguro de que no quieres llamar a nadie?

-Gracias, doctora.

Lo pensaré.

-Vale. -(Sonríe).

Hasta luego. -Hasta luego.

(Megafonía: Servicio de Limpieza,

acuda al pasillo de Urgencias, por favor).

Enrique está siendo intervenido de urgencia

después de haber sufrido un aplastamiento de varias vértebras

y una compresión medular, debido al tumor de Pancoast.

-¿Cómo estás?

-Más o menos.

Algo me pasa en la parte de abajo del cuerpo.

Hola.

-Hola. -Hola.

Enrique, la situación ha empeorado.

Has sufrido un aplastamiento en varias vértebras

y una compresión medular

que ha paralizado tus extremidades inferiores.

Has perdido sensibilidad y reflejos en la mitad inferior del cuerpo.

La operación solo ha servido como paliativo

para descomprimir la médula y que no sufriera más de la cuenta.

Puede que recupere algo de movilidad tras la operación, pero...

Lo más normal es que no puedas volver a andar.

-¿Cuánto tiempo me queda?

No más de seis meses.

-¿Qué pasa en seis meses? ¿Eh?

-Doctor, por favor, ¿nos deja solos?

Enrique...

-Déjenos solos. Por favor.

-Déjenos solos, por favor. Déjenos solos, por favor.

Sí, tranquilo. -Déjenos solos, por favor.

¿Qué pasa en seis meses?

¿Eh? -Escúchame, hijo mío.

No te..., no te preocupes.

Solo importa que, cuando yo no esté, tú vas a poder seguir adelante.

A mí ya no me necesitas para nada.

Ya te sirves tú solo, has aprendido mucho.

Además, te voy a contar un secreto:

Cuando me echaron del banco,

lo único que no me quitaron fue... mi seguro de vida,

y con lo que te den...,

estarás bien, hijo mío.

(Llorando). Estarás bien. -Aitá...

-No, no, no. Yo no me veo haciendo eso, ¿eh?

-Bueno, a lo mejor no...

-Yo no me veo por ahí... ¿eh? -Hola.

-Hola, doctora. -Bueno...,

por fin tengo un diagnóstico, Miguel.

(Ríen).

Vamos a ver, mira.

Lo que te ocurre era lo que sospechaba.

Se trata de una granulomatosis de Wegener.

A ver, es una enfermedad que es un poquito rara, ¿vale?

Por eso nos ha costado encontrarla, (Risa)... y a ver, te explico.

Es una enfermedad autoinmune que es la que te ha provocado

la inflamación de las vías respiratorias.

-Vale.

-Entonces, lo que vamos a hacer es que te vamos a poner un tratamiento,

a base de inmunosupresores y corticoides.

-Y e... ¿eso es bueno?

-Claro. Sí es bueno.

-¿Sí?

-Pero entonces, doctora, ¿me voy a curar totalmente?

-Sí. Te vas a curar.

(Risas).

Mira, de hecho, el pronóstico es

que la inflamación se vaya reduciendo progresivamente,

así como la ulceración de los bronquios y de la tráquea.

¿Vale? Vamos, que ni siquiera te va a hacer falta cirugía.

-Vale. Muchísimas gracias. -Muchas gracias, doctora.

-De nada. -Muchas gracias.

-¡Uuuu! (Ríen).

Bueno, bien, ¿no?

-Amparo..., siéntate.

Tengo que darte las gracias. Porque has venido, porque estás aquí.

Contigo soy muy feliz.

Ha sido una suerte encontrarte.

Pero mira, ya no soy ningún chaval.

Y no quería ser una carga cuando empezasen los achaques.

Por eso...

Te he ido apartando, te quería apartar.

Porque no te quería hacer daño.

-¿Era por eso?

Pero Miguel... (Ríe).

Pero..., ¿tú crees que yo soy una chavala recién salida de fábrica?

¡Eres tonto! Pero, mira...,

lo importante es que estamos los dos juntos.

Y que podemos cuidarnos. ¿Mmm?

-¡Doctora!

-¡¿Sí?!

-¿Puedes venir a sentarte aquí un momento?

-¡Ay! ¿Qué pasa, a ver?

-Quería pedirte disculpas porque yo no quería hacerte daño.

Fue sin querer, ¿eh? -Ya...

No pasa nada, de verdad.

Si yo sé que lo estabas haciendo de buena fe.

-Quizá... me meto en cosas que... no me debería de meter.

Vamos, que entro sin llamar. -Mm... A veces un poquito.

Pero... (Ríe). -Pero yo solo quiero ayudarte.

-¿Sabes lo que pasa, Juanjo?

Que es que, ahora mismo, tengo muchísimos frentes abiertos y,

como intento abarcarlo todo, pues al final me agobio.

-Tú sabes que puedes contar conmigo, ¿verdad?

-Claro que sí.

¿Puedo darte un abrazo?

-Si es despacito, sí.

-Con muchísimo cuidado. -Venga...

-Gracias, doctora. -Mmm.... Te perdono.

(Risas).

(Suspiro).

-Bueno, no me lo digas, que has cambiado de opinión, ¿verdad?

Roma... ¿Y esto?

Pues..., verás....

Pensaba pedirte matrimonio en... en Roma.

Pero...

Lo vivido con Enrique y con Blas me ha dado qué pensar.

Nunca se sabe qué necesidades tendremos en un futuro,

ni nosotros ni Andrea y...

Y me parece que gastar un dinero en un viaje

y luego despilfarrarlo en una boda, pues...

Pues prefiero que no.

Pero sí quiero estar contigo.

Entonces, en vez de gastar el dinero en una súper boda,

pues... podemos dar la entrada para una casa para los tres.

-¿Me lo estás diciendo en serio?

Javier, ¿me estás diciendo

que quieres que compremos una casa juntos?

Sí, para ti, para mí y para Andrea.

-Pero sin boda.

Sin boda.

¿Sabes que no hay... un enlace más duradero que... una hipoteca?

-Eso sí lo sé.

Oye, pero... escúchame.

Que... estoy pensando que igual...

el viajecito a Roma sí que lo podíamos hacer, ¿no?

¿No crees?

Ya veremos. -¡¿Cómo que ya veremos?!

Ya veremos.

-Compramos la casa, y la boda, y el viaje...

-No. La boda es... Es que son muchas cosas.

-Ay, ¡cómo eres!

Oye, ¿te lo has pensado bien?

Sí.

-Te voy a recetar antibiótico de amplio espectro

y también corticoides para las lesiones que presentas.

¿A una discoteca? ¡Y me dejáis a mí también?

¿Tú sabes lo que ha pasado Palacio, no?

Entonces a lo mejor quiere salir y sentirse más segura.

¿Y qué mejor que con una militar? -No había caído.

-Los resultados de la serología han dado negativos.

-Entonces ¿Qué tengo?

-Podría tratarse del síndrome de Stevens-Johnson.

-¿Tú crees que bebe tanto por todo lo que ha pasado?

-Hombre, ¡buenos días! -¿Qué tal?

-Estaría mejor si dejarais de compadeceros de mí.

-El tobillo lo tienes rojo y también lo tiene hinchado.

Me gustaría hacerle una radiografía.

-Pero yo mira, tengo un problema.

Mi perro está enfermo y necesita medicación.

No puedo perder más de media hora.

-Le tengo que decir la verdad:

que su padre ya necesita una atención intensiva,

pero las 24 horas al día.

-Pero escucha: ¿No será que estás cansada

y lo ves de una manera un poco grave?

-Al ritmo que este hombre se está deteriorando,

yo te digo que va a necesitar, no una enfermera ni tres,

sino un centro especializado. Una residencia, vamos.

-De eso nada, ni hablar.

-El animal está sufriendo.

Tú no lo ves, papá. Pero...

-Ya, ya, bueno. ¿Y si yo tuviese lo mismo que Brinco, qué harías?

¿Me sacrificarías también?

-Mira, pienso que Ortega tiene que tomar la decisión ella misma.

La forma en que su padre pase sus últimos días,

es una mochila que va a cargar toda la vida.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Centro médico - 25/11/16 (2)

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Centro médico - 25/11/16 (2)

25 nov 2016

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas de los doctores.

ver más sobre "Centro médico - 25/11/16 (2)" ver menos sobre "Centro médico - 25/11/16 (2)"
Programas completos (1178)

Los últimos 1.191 programas de Centro médico

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios