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No recomendado para menores de 7 años Centro Médico - 11/02/16 - Ver ahora
Transcripción completa

Subtitulado por TVE.

Miguel ha perdido el conocimiento durante la comida.

Aunque ya está consciente, el hombre se encuentra aturdido y muy asustado

¿Le duele mucho? -No, pero estoy raro.

No me encuentro bien.

-Bueno, no te preocupes, Miguel. Seguro que no es nada.

-Llama a la oficina.

-¿Cómo vas, Miguel? ¡Miguel! -No te vayas.

-No, no, no. -No.

-Quédate tranquilo. -¿Qué me ha pasado?

Eso es lo que tenemos que averiguar.

Le han traído porque se ha desmayado,

como ya le habrá contado su hija. No, no, no es mi hija.

Es mi pareja, Virginia. Ah, lo siento.

No, no pasa nada.

Madre mía. Quién me mandará a mí ponerme a averiguar parentescos.

Bueno, cuénteme algo del incidente.

Pues estaba comiendo con Virginia y... Muy bien todo.

Y de repente noté un dolor fuerte, muy fuerte, ¿eh?

¿Dónde exactamente? Más o menos por aquí, y luego...

Se extendió a la espalda y también a los hombros, y me preocupé.

No sé si tendrá algo que ver con la bebida,

porque creo que me pasé un poco de la raya.

Cuando estábamos esperando a que nos dieran la mesa,

me tomé dos Vodka Martini.

¿Como James Bond? Sí. ¿A usted también le gusta?

Sí. La última un poco menos.

Y luego, pues... comiendo nos pimplamos una botella de vino.

Pero yo no bebo tanto, pero es que estábamos de celebración.

Bueno, yo ya le dije que se lo tomase con calma, ¿eh?

Pero no me ha hecho mucho caso.

Empezó como a sentirse mal y le entraron ganas de vomitar,

se fue para el baño y...

Fui a ver qué pasaba porque tardaba mucho en volver,

y allí me lo encontré, tirado en el suelo del baño.

Al principio, pensé que estaba borracho como una cuba.

Pero la verdad es que, al levantarle, vi que tenía los ojos vueltos y...

Y no sé, me asusté muchísimo.

Llamé a una ambulancia y aquí estamos, en Urgencias.

Todo indica que puede ser una intoxicación etílica.

Pero le he tomado la temperatura y tiene fiebre alta.

Esto, junto con esa tos que presenta,

me hace sospechar que puede haber algo más.

Vamos a hacerle más pruebas para ver de dónde viene esa fiebre.

¡Aaaaah!

Vamos, tranquila. Eso es. Respira. No pasa nada.

Ahora viene el doctor.

Elena ha acudido al hospital porque tenía contracciones

y fuertes dolores,

a pesar de que todavía le quedan tres meses para dar a luz.

No puedes empujar ahora mismo. No, no puedes empujar.

¡Aaah! ¿Clara?

Tiene fuertes dolores, está con contracción y ha dilatado ya.

Y ella no está ni de seis meses.

He llamado a ginecología y me han dicho que no,

que están todos ocupados y que están con un parto difícil.

Así que no sé qué vamos a hacer.

Cuando las contracciones se producen demasiado pronto,

lo que intentamos es frenarlas para retrasar el parto lo máximo posible.

Pero es que, en este caso, pues era demasiado tarde.

Vale, pues avisa a neonatos. Sí.

Quiero empujar, quiero empujar.

¿Cómo te llamas? Elena.

Estate relajada, que vamos a sacar al bebé.

¡Aaaah!

Bueno, pues hacía muchos años que no me tocaba asistir a un parto

porque no es mi especialidad.

Pero la verdad es que es muy emocionante

traer una nueva vida al mundo.

Aunque en este caso la verdad es que, bueno,

la alegría viene acompañada por un poquito de preocupación

porque el niño es muy pequeño.

Venga. Ya está. Ya no queda nada. Ahí está.

Vale.

Muy bien. Ya, ya se ha acabado.

Así. Mi niño, quiero ver a mi niño.

Elena, enhorabuena.

Tu niño está en la incubadora, que es donde tiene que estar ahora.

Quiero ver a mi hijo. Vale.

El niño ha nacido muy pequeño,

más incluso de lo que cabría esperar con estas semanas de gestación.

Bueno, tiene la tensión demasiado baja y el pulso acelerado.

Le voy a pedir unos análisis y se va a quedar ingresado.

¿Ingresado?

Sí, seguramente un día para hacer más pruebas.

¿Y me puedo quedar aquí m mientras le hacen las pruebas, o...?

Por supuesto, salvo que Miguel tenga algo que objetar.

No, no, no, no. Quédate, cariño. Por favor.

Teléfono.

¿Te importa mirar a ver quién es? -No.

También voy a hacerle una resonancia magnética.

Voy a prepararla.

También me preocupa el dolor en el abdomen de Miguel.

Una resonancia magnética nos puede ayudar a saber qué lo provoca.

Es tu hija. Dice que viene para aquí al hospital.

No sé, si prefieres, yo me voy y os quedáis los dos.

Eh... Sí, creo que es lo mejor. ¿Te importa?

No, claro que no. Bueno, luego vengo, ¿vale?

Yo, yo te llamo cuando se haya ido. -Vale.

No te preocupes, que seguro que no es nada.

Hasta luego.

Entiendo que no es momento para presentaciones.

Yo tampoco se lo he presentado a mis padres.

Que bueno, solo llevamos un mes.

Y además, ahora lo importante es saber qué tiene

y que se recupere pronto.

Conocí a Virginia en un congreso.

Ella era azafata y, bueno, pues... Congeniamos enseguida.

Es una mujer muy inteligente. Y sobre todo...

Sobre todo es muy madura para su edad.

Yo sé que se lo tengo que contar a mi hija, que todavía no lo sabe,

pero es que... Aquí, aquí no. Ya encontraré el momento.

Bueno, descansa un poquito, ¿vale?

Hola. Hola.

Hola, mi amor, ¿qué tal? -¡Simón!

Lo siento, no he podido llegar antes.

¿Qué tal? -¡Simón!

-¿Qué? Tranquila, mi vida.

-Se han llevado al niño. No me han dejado ni verlo.

-Tranquila, no pasa nada.

-Es que no sé qué está pasando con el niño.

-Tranquila, mi amor. Yo ya estoy... Estoy aquí. ¿Vale?

Ya estoy aquí. ¿Vale? Todo va a salir bien. Tranquila.

-He pasado mucho miedo.

-Ya lo sé, pero si es normal que se le lleven.

Es muy pequeñito, tendrán que hacerle pues pruebas y estas cosas.

Es normal.

Este es un buen hospital. Tranquila. Todo va a salir bien.

Yo ya estoy aquí, mi amor...

-¿Me has traído el neceser? -Sí, está aquí.

Está todo aquí. Tú tranquila, ¿vale?

Yo trabajo en el turno de noche en una fábrica de lavadoras.

Elena también, mi mujer, y bueno, ella, lo único, que estaba de baja

porque el niño no estaba creciendo bien... Normal.

Ahora que sé que Simón está dentro, un poco más relajada.

Pero necesito saber qué, qué está pasando con mi hijo.

Hola, ¿qué tal? Hola.

Soy el marido de Elena, que acaba de dar a luz ahora.

Hola, soy el doctor Herranz. Encantado.

Es que no hemos podido ver al niño todavía.

El niño está en la UCI de Neonatos.

Ha tenido convulsiones y problemas respiratorios.

Además ha nacido muy pequeño,

y justo estábamos hablando ahora de que es posible que haya tenido

algún tipo de problema circulatorio y no haya recibido nutrientes.

¿Sabe si su mujer ha seguido alguna dieta especial,

o ha tenido especialmente mucho estrés o...?

No, no, no. Ella... Vamos, que dieta no,

pero sí que tiene poco apetito normalmente.

Y estrés, pues sí.

Porque, con el tema del trabajo, de la baja,

que nos han apretado un poco con el dinero, sí, bastante estresada, sí.

Pues cuando te pides la baja,

lo que pasa es que te recortan un poquito el sueldo, ¿sabes?

Entonces, te quitan algún complemento, ¿sabes?

Y entonces, pues te van apretando un poquito más.

Y nosotros, claro, no podemos permitirnos eso, lógicamente.

Estás enfermo, y encima, pues te aprietan un poquito más,

para que sea todo genial.

Ahora lo que pasa es que yo ahora, claro, yo me planteo

si no tendría yo que haberle dicho a ella que pidiera la baja antes,

¿sabes?

Vale, pues vamos a seguir haciendo pruebas a su mujer y a su hijo,

y vamos viendo cómo evoluciona.

Vale, pero podemos verlo en algún momento, ¿no?

Sí, claro. Denos unos minutos y avisamos a la UCI.

Vale, gracias.

Hola. Miguel Sánchez, por favor. Es mi padre.

Sí. Espera un segundo y compruebo dónde está, ¿vale?

-Vale.

Hola, soy el doctor Blanco,... Hola.

el médico que está atendiendo a su padre.

¿Qué...? ¿Qué le ocurre? Aún no lo sabemos.

Le estamos haciendo pruebas.

Le han traído porque perdió el conocimiento en un restaurante

y tiene fiebre. Pero, ¿está mejor?

Ahora le están trasladando a una habitación

hasta que podamos hacerle una resonancia.

Vale.

Sí ,mira, le están trasladando a la habitación 313.

Tienes que subir por el ascensor.

¿Puedo ir a verle? Sí, sí.

Vaya subiendo y enseguida voy yo. Vale. Muchas gracias.

Nada.

Disculpe, doctor Blanco, yo me voy ya.

Bueno, no se preocupe, que enseguida voy a subir a ver a Miguel.

Muy bien, muchas gracias. Ya me quedo a la espera de lo que sea.

No se preocupe. Gracias, hasta luego.

Adiós.

Papá. -Hija.

¿Cómo estás? -Bueno, pues bien.

Tengo fiebre y me duele la tripa. Dicen que puede ser rubeola.

-¿Rubeola? -Que no, hombre, no.

¿Cómo va a ser rubeola? Es una enfermedad de niños.

Tu padre está hecho un chaval, pero no tanto.

-Papá. -Que me ha sentado algo mal,

con la comida y ya está.

-Que por una intoxicación no se pierde el conocimiento.

Que me han contado lo del restaurante.

Que he hablado con el doctor abajo. -Ah...

Pues sí, ha sido una comida de empresa.

Tú sabes que tu padre se pasa mogollón.

¡Blanco! Sí.

¿Comemos? No tengo tiempo.

Antes confundí a la pareja de un paciente con su hija.

¿Con tu experiencia? Parecía muy joven. Es...

Podía ser su hija.

Ya, pero ¿nunca has estado con una persona más joven que tú?

Sí, pero no con una diferencia de 20 años.

Si fueran 10 o 12, pues bueno, vale. Ya.

Por ejemplo, Pepa. Es más joven que yo. Pero... no cantaría tanto.

¿Pepa? Mm.

Menudo ejemplo. Es un ejemplo nada más, ¿no?

Ya, ya, ya. Sí, sí, sí. Claro. Romero, otro ejemplo.

Imagínate que tú te enrollas con Romero.

Es ligeramente mayor que tú, pero no se notaría nada.

Pues tiene un punto Romero, ¿eh? No cambiarás, ¿eh?

No, pero ¿tiene un punto o no? Sí, sí. Lo tiene, pero...

¿Ves cómo tiene un punto? Calenturiento.

Simón y Elena han visto a su hijo por primera vez

tras menos de seis meses de embarazo.

El niño es muy pequeño, y a Elena le impresiona verlo.

Ahí solo pueden entrar los padres.

Es que la imagen de algunos niños prematuros puede ser muy dura de ver

Entonces es mejor preservar su intimidad.

Es muy pequeñito, pero...

Pero nos han dicho que la medicina ha avanzado mucho y...

Y que va a salir adelante.

Que hay muchos niños que les ha pasado esto y...

Y hacen una vida normal.

¿Cómo estás, Laura? Vale.

No tienes que hacer esfuerzos. Estás embarazada.

Te estoy hablando como médico, y te estoy hablando como marido.

Porque soy las dos cosas.

Laura, te tienes que tranquilizar un poco.

No puedes estar todo el día alterada.

Mi mujer está embarazada de casi tres meses.

Tengo mi hijo mayor, que se llama Diego y tiene cuatro años,

y el pequeño, que no llega al año y se llama Mario.

Y ahora, pues..., lo que tenga que venir.

Pero hombre, me gustaría una niña.

Laura, relájate un poco, por favor. No podemos seguir así, ¿vale?

Te tengo que dejar. Hablamos, ¿vale?

Que sí, que un beso.

Tengo que hablar contigo de la paciente que dio a luz esta mañana.

Es importante. Siéntate.

De todas formas, yo creo que la lubina no estaba buena,

porque tenía una pinta un poco rara.

No me gusta mentir a mi hija,

pero es que creo que no está preparada

para saber que tengo una relación. Es una cría muy cabezota.

Y además, no lo llevó muy bien cuando me divorcié de su madre,

y no ha pasado ni un año.

Si ahora le digo que estoy saliendo con una chica,

y que encima tiene su edad...

Yo qué sé, lo mismo hasta se lo toma mal.

Mira.

Hola. Buenas.

Estamos esperando que quede libre la Sala de Resonancia

para hacer la prueba.

(Ambos):Vale.

¿Cómo te encuentras? Pues de un... tiempo...

Doctor... -Papá, papá.

Yo no entiendo de estas cosas,

pero digo yo que vomitar no es una buena señal.

Gracias, José Luis. Bueno, ahora a tranquilizarse.

Vale.

Si te vuelve a ocurrir, es bueno que te tapes la nariz mientras vomitas.

Así evitas que el ácido y los vómitos suban a la nariz.

¿Cómo estás? Estoy roto.

Y tengo la boca como el esparto. Bien.

Toma. No es Martini con vodka, pero ayuda.

En la mayoría de los casos,

vomitar no indica más que nuestro cuerpo rechaza la comida

o bebida que hemos ingerido.

Pero en algunos casos, puede ser el síntoma de alguna enfermedad,

como una gastroenteritis o una alergia,

o incluso de alguna más grave,

como una úlcera, una obstrucción intestinal o un tumor.

Es importante acudir al médico si se aprecia sangre en los vómitos,

si los vómitos persisten, o si no se ha orinado en más de ocho horas.

Como os iba diciendo,

estamos esperando que quede libre la Sala de Resonancia

para hacer la prueba. Mientras... Perdonad.

Virginia, la chica que te acompañaba, ha perdido esto en la ambulancia.

Gracias. -¿Quién es Virginia, papá?

¿Eh? -Que quién es.

Virginia... Virginia... es la gerente del restaurante.

Bueno, Me voy. Después paso a ver si ha bajado la fiebre.

Gracias, doctor.

Virginia se ha portado muy bien, ¿eh? Hay que mandarle unas flores o algo.

Yo me ocupo. -Encárgalas donde Ismael.

-Vale.

¿No prefieres usar la cuña? Es más cómodo para ti.

No, muchas gracias. ¿Sí?

Prefiero que no, de verdad. Gracias. Vale.

Bueno, pues te voy a dejar un frasquito de orina,

y la próxima vez que tengas ganas, me lo llenas,

que vamos a hacer un análisis.

¿Para qué me vais a hacer a mí un análisis?

Tenemos que averiguar qué problema has tenido

para tener un parto prematuro. Pero vamos a ver.

El que está enfermo es mi hijo, yo no necesito un análisis.

Ya, pero tenemos que averiguar qué es lo que te ha ocasionado a ti

un parto prematuro, y mucho mejor prevenir. Es por tu bien.

De hecho, vengo a hacerte un análisis de sangre.

No, no, perdona. ¡El que está enfermo es mi niño!

¡A quien tenéis que cuidar es al niño!

Eh, tranquila, Elena.

¡No habéis evitado que yo diera a luz!

¡Ocuparos del crío! ¡A mí dejadme en paz!

Pero bueno. ¡Tranquila! ¿Qué pasa?

No lo sé.

Se ha puesto un poco nerviosa, porque le voy a hacer un análisis.

Tú tranquila, de verdad. Si sólo es...

Simón, por favor. ¡Que se ocupen del niño!

Tranquila, ¿por qué? ¿Qué más te da?

¿Cómo que qué más me da? ¡Que me deje en paz!

Vale, un momento.

Os voy a dejar solo un ratito y vuelvo luego, ¿vale?

Venga. No te preocupes. Calma.

¡Que me dejen en paz! ¡Que se ocupen del niño!

-Siéntate, siéntate, tranquila. -¡Que me deje en paz esta señora!

-Ya. Tranquila. Tranquila, ¿vale? Venga, mi amor.

Hola. Hola, Simón. ¿Qué tal?

Bien. Está un poco nerviosa, pero normal, ¿sabes?

Por el tema de... Que ha visto al niño tan pequeño que...

Que se ha impresionado, un poco. Pero bien.

Quería preguntarle. Dime.

¿Sabe si su mujer ha tomado algún medicamento?

No. No. Vale.

Tengo que hacerle una pregunta delicada.

¿Sabe si ha tomado drogas? ¿Ella?

Sí. No. Qué va...

Sea sincero, por favor. Pero no.

Ella... Bueno, hace tiempo, pero hace mucho tiempo de esto. Que no...

No sé. Yo no... No me siento muy orgulloso de eso.

Pero... ¿Sabes? Éramos jóvenes, no teníamos niños...

No sé. Yo... No lo veo raro. Creo, no sé. ¿No?

¿Qué tipo de drogas?

Algún porro, algún tripi de fiesta.

Pero es que no... Vamos, que hace mucho tiempo de esto.

Que esto no es de ahora. Vale. ¿Algo más?

Alguna vez alguna raya de coca o algo.

Pero no es algo que ella haga.

El análisis toxicológico ha detectado trazas de cocaína

en la sangre del bebé.

Eso había provocado que las venas se estrechasen

y que no le llegasen suficientes nutrientes.

De todas formas, es una acusación muy grave,

y hay que ir con prudencia.

Miguel, el paciente que ingresó tras una pérdida de consciencia

durante la comida, persiste con sus dolores y sus vómitos.

Pero hay algo que quizás le angustie más.

Hija. -Dime.

-Hay una cosa que te quiero decir. -No, no. Está bien.

-No, ven. -Que no, que no.

-Es importante para mí.

-Dime.

-Virginia no es la gerente del restaurante.

Estamos saliendo juntos. Llevamos un mes.

Y es una chica encantadora.

-A ver, papá,

a mí me parece fantástico que quieras rehacer tu vida.

-Bueno, verás. Eh... Es un poquito más joven que yo.

-¿Un poquito? -Tiene 20 años.

-Papá, ¿eres consciente que tiene mi misma edad?

-Sí, hija. ¿Cómo no voy a saberlo?

Pero cuando la conozcas, te va a encantar.

-No, no. Es que no tengo interés en conocerla. De verdad.

-Tiene una sonrisa... -Que no.

Me voy al bar. ¿Quieres algo? -No.

Yo ya me imaginaba que llegaría el día

en el que alguno de mis padres se echara novio.

Pero es que 20 años... Lo flipo.

-No, me van a hacer una resonancia.

Y... No, me agobia un montón el tubo ese.

Sí. Sí, muy bien. Pues le llamo, le llamo luego. Gracias.

-¿Era ella? -Sí.

Sí, le he llamado para contarle novedades.

-Papá, es que tampoco te debe de querer tanto.

No te viene a ver, no te llama...

-Si Virginia no está aquí es porque le he dicho que se fuera.

Porque he supuesto que a ti no te gustaría encontrártela.

Porque para mí, lo más importante eres tú.

A lo mejor me he pasado un poco con mi padre.

Pero es que no sé, ¿qué tipo de tía se busca un tío

casi 30 años mayor que ella?

Ya ha quedado libre la Sala de Resonancia.

Vamos a hacer esa prueba.

¿Le puedo acompañar? Por supuesto.

José Luis, por favor.

¿Ha notado que su mujer tenga unos cambios de humor

demasiado drásticos, o que esté muy irritable?

Sí, está embarazada. Es lo suyo, ¿no? Digo yo. Es normal.

Simón, yo le recomiendo que hable con su mujer.

Y averigüe si ha tomado drogas. Y lo haga cuanto antes.

Y si es así, que lo reconozca y se ponga en manos de un especialista.

Pero, ¿cómo voy a preguntarle eso, hombre?

Es que va a pensar que... ¿Sabes? Que la estoy traicionando.

Yo no... No...

Entiendo cómo se siente, y no me gustaría estar en su lugar.

Pero ahora lo importante es el bebé.

Presenta taquicardia, respiración agitada y midriasis,

que es una dilatación anormal de la pupila.

Son tres signos muy claros de un síndrome de abstinencia

a la cocaína.

De todas formas, eh...

Como médico, tengo que llamar a Servicios Sociales,

para que se lleven al bebé hasta que averigüemos qué ha pasado.

No, no, no, no, no. A ver, no. ¡No, no, no! ¡Olvídate!

¡Eso no se puede hacer! ¿Entiendes? ¡No, no, no, no, no! ¡Es mi hijo!

¡Es mi hijo! ¿Me entiendes? No hace falta llamar a nadie. ¿Vale?

Simón, entre, averigüe qué ha pasado, y vamos avanzando, ¿vale?

De momento, es lo que tengo que hacer.

El consumo de drogas durante el embarazo

puede tener consecuencias en el recién nacido.

Dependiendo del tipo de droga.

En este caso, la cocaína lo que puede provocar

es, por un lado un parto prematuro,

y por otro lado un mal crecimiento del bebé.

Que es lo que parece que ha ocurrido en este caso.

Bueno, pues ahora, túmbese en la camilla.

Tendrás que esperar fuera hasta que hagamos la resonancia a tu padre.

Vale. Muy bien.

¿Para qué es la resonancia? Ah, no se preocupe.

Es para descartar dolencias. Yo estaré en la cabina.

Si necesita cualquier cosa, pulsa este botón.

¿De acuerdo? De acuerdo.

La mayoría de las pruebas se hacen simplemente

para ayudar al diagnóstico y descartar enfermedades.

No me gusta comunicarles a los pacientes qué posibilidades existen,

porque suelen ponerse en lo peor y eso no ayuda mucho.

¿Listo para empezar, Miguel?

Papá, ¿me dejas llamar a mamá,

que no me queda saldo y le tengo que decir dónde estoy?

Espera, un momento.

-Gracias.

No, no. Soy su hija. Virginia, quería hablar contigo.

Mientras Simón habla con Elena,

una asistente social llega al hospital

para que le informen sobre lo sucedido.

O sea que está colaborando el padre, ¿no?

Parece que sí.

Y, como te he dicho antes por teléfono,

los niveles de cocaína son mínimos.

Ya.

Vale. Pues te llevo a la habitación. Disculpe.

Es que... Que tenía razón. He encontrado algo en su neceser.

Le presento a Marga Ferrada. Es la asistente social.

Hola, buenas. Simón.

Bueno, pues si le acompañas a la habitación...

Muy bien. Y habláis...

Tranquilo. Gracias.

¿Vale? Vale.

Luego me contáis. Venga, hasta luego.

Por un lado estoy nervioso. Por otro lado estoy muy enfadado.

Muy enfadado porque ella es la que lleva todo el peso de la casa,

de la niña, y yo no lo he sabido ver. No me he dado cuenta. No...

No sé cómo no... No he estado ahí.

Y ahora yo sé que yo debería estar aquí,

entrar y buscar alguna explicación de todo esto, pero...

Soy un poco cobarde, yo creo.

Dime, Laura.

Sí, recojo yo a los niños.

Ya, pero es que he tenido una urgencia en el hospital.

Laura, eh... Sabes que trabajo en un hospital.

Hay urgencias y no te puedes poner así.

Ya, pero vamos... Laura...

Vamos a ver, por favor, ¿te puedes relajar un poco? Escúchame.

Que sí, que ya lo sé, pero... ¿Cómo?

Llaman a la puerta.

Virginia... -¿Puedo pasar?

-Claro que puede pasar. Si la he llamado yo.

Me ha sorprendido mucho que me haya llamado su hija, pero me alegro.

La verdad es que estaba muy preocupada,

y prefiero estar aquí para cuando le digan qué es lo que tiene.

Hija, quiero presentarte a... -No, no, no, no.

Una cosa es que la llame, papá, y otra es que la quiera conocer.

No quiero que terminemos los tres cenando en el Burger

todos los domingos.

Me voy y os dejo solitos, que seguro que estáis mejor.

-Pero, ¿qué dices, hija?

Hija, no te vayas.

Ana, ¿podemos hablar?

¿Qué parte de "no tengo el más mínimo interés en conocerte"

no te ha quedado clara?

-Mira, ya sé que no nos conocemos de nada.

Pero si a mí hace un mes me dicen que voy a estar con un tío

de la edad de mi padre, pues... tampoco me lo hubiese creído.

Pero yo le quiero, Ana.

Mira, creo que él ahora mismo es lo más importante y...

Y si tú prefieres que yo me vaya, pues...

-No.

¿Cómo ha ido? -No, no he podido hablar con ella.

No la he alcanzado a tiempo. -Ya.

-Papá, que...

Te voy a acompañar, ¿vale?

Pero no os deis ningún beso delante mía.

-No, hija, no.

Bueno. Ya tengo los resultados de todas las pruebas.

El TAC y los análisis de sangre y de orina muestran

que tiene una inflamación aguda de páncreas.

Yo... Lo siento, es que no tengo ni idea de estas cosas.

¿Puede ser más explícito?

Bueno, el páncreas es un órgano localizado detrás del estómago.

Produce, entre otras cosas,

unas encimas necesarias para digerir el alimento.

Mm.

A veces estas encimas se activan dentro del páncreas

y digieren el tejido que lo forma.

Esto provoca hinchazón, sangrado, daño en el órgano

y en sus vasos sanguíneos.

Miguel tiene inflamación aguda de páncreas o pancreatitis.

Las causas más importantes de esta enfermedad

son los cálculos biliares y el alcohol.

A veces no se sabe el motivo.

Sea como sea, el páncreas es un órgano importante.

Nos ayuda a hacer la digestión, y regula el azúcar en la sangre.

Si el páncreas se inflama, como le ha pasado a Miguel,

puede tener consecuencias graves.

Llaman a la puerta.

¡Que no quiero ver a nadie!

A ver. Mira, lo siento.

¡No quiero ver a nadie! Ya, bueno, mujer, lo siento,

pero la hora de la medicina es la hora de la medicina.

Y yo tengo que hacer mi trabajo.

Yo no soy la persona más adecuada para hablar de...,

del diálogo en el matrimonio,

porque el mío ya fracasó hace mucho tiempo.

Pero lo que sí te puedo decir, y precisamente fracasó por eso,

por no hablar las cosas a tiempo,

es que, si crees que te has equivocado,

si crees que te ha pasado algo, que deberías dar una explicación,

lo que sea, de verdad, háblalo.

Porque las cosas que no se sacan, terminan enquistándose, Elena.

Y es mucho peor siempre. Mejor pillarlas a tiempo.

Tienes a tu marido ahí fuera, pobre.

¿Eh?

¿Sí?

¿Puedes entrar? -Claro.

No sé en qué estaba pensando. Estaba desbordada.

Desde que tuve a la niña, el trabajo, el estrés...

Una amiga del curro me dijo que se metía de vez en cuando para aguantar,

y lo probé.

La he dejado demasiado sola, encima con el curro...

No me he dado cuenta, y bueno...

Pues... En parte yo creo que es culpa mía.

Supongo que me quitarán a mi hija. O a los dos.

Y la verdad, que en parte lo entiendo. Porque...

Soy un peligro para ellos.

Desgraciadamente, he visto más casos así.

Pero no es común el perfil de Elena, una madre responsable y preocupada,

que haya podido hacer esto porque no aguante el ritmo

o haya caído en una depresión.

Indudablemente, no lo justifico.

Pero bueno, lejos de criminalizarla, creo que hay que ayudarla.

Pero hombre, quitarme a mis hijos, ¿por qué?

Joé, ¡si yo no he hecho nada!

Un psicólogo va a evaluar si realmente

el padre desconocía la situación,

y si va a poder hacerse cargo de los niños.

Claro. Ciertamente, con quien mejor están los niños es con un familiar.

Pensé que no iba ni a mirarme a la cara.

Espero que algún día me pueda perdonar.

Le quiero muchísimo.

¿Sabes qué? Vamos a salir adelante.

Yo creo que sí.

La pancreatitis aguda afecta más frecuentemente

a hombres que a mujeres.

El responsable de hasta el 70% de los casos es el consumo de alcohol.

No, no, no. No, doctor. Pero es que yo no bebo tanto, ¿eh?

Me tomo un vasito de vino con las comidas,

que sé que es una frase hecha, pero es que me gusta.

Y a veces un anís. Pero, no bebo mucho.

A veces el verdadero motivo no se sabe.

Puede que sea su caso.

Pero creo que el detonante ha sido que bebió demasiado

durante la comida.

Pero, ¿la inflamación tiene algún tratamiento?

Sí, lo primero es prescribir una dieta absoluta,

y administrarle rehidratación intravenosa.

¿Y es grave una pancreatitis?

Bueno, lo más normal es que la inflamación ceda en pocas semanas

y el páncreas se recupere por completo.

Pero también puede ocasionar daños permanentes y quiero prevenirlos.

Por eso, vigilaremos ese páncreas.

¿Y qué posibilidades cree que tiene él de sufrir esos daños permanentes?

Bueno, en una pancreatitis aguda grave,

podría correr peligro la vida del paciente.

Pero no nos pongamos en lo peor.

Ya os he dicho que lo más normal es que responda al tratamiento.

Hombre, Diego, te estaba buscando.

Que la mujer ha accedido a hacerse el examen de tóxicos,

está colaborando, así que genial.

Que te puedes marchar a casa ya si quieres.

Pues...

Ya no llego a buscar a mi hijo. Así que... Con calma.

Vaya por Dios. Bueno, pues... No sé.

Oye, ¿qué tal está tu mujer con el tema del embarazo? ¿Cómo lo lleva?

Mmm... Pues bien. El niño, de salud, bien.

Pero, no viene en el mejor momento. Ah... Es que es normal también.

Un niño es una cosa muy bonita,

pero la verdad es que trae una cantidad de estrés increíble.

Muchísimo trabajo. Que no, Clara.

Que es que no... No es solo eso. Que es que... No estamos bien.

Y que me da mucha rabia.

Porque luego al final, siempre critico a los padres irresponsables,

y vamos nosotros y lo traemos en mitad de una crisis.

Y que no. Que... Yo qué sé.

Pues, ¿sabes qué te digo?

Que, independientemente de lo que hagáis,

este niño va a tener una suerte tremenda

de tener unos padres como vosotros. ¡Sois los dos estupendos, Diego!

Y va a ser el niño más querido del mundo.

Esto es lo importante. No te quepa duda.

Lo de nosotros...

Bueno, hombre. Gracias.

Miguel, el paciente que ingresó tras perder la consciencia,

y al que se le ha diagnosticado una pancreatitis aguda,

permanece en observación desde hace días

para ver si reacciona al tratamiento.

¡Este es Javi! ¡El de los quesos! -¡El de los quesos!

-Que no le entendía nada cuando hablaba.

Pero yo me reía con él. -Ay, mira, a ver esta.

-Qué pedrada tenía el tío. -Mira aquí.

-Sí.

¿Cómo te encuentras?

Doctor, pues me tiene que recetar algo para el aburrimiento.

Porque de lo demás estoy fenomenal, no tengo fiebre,

no me duele el estómago,... Es bueno, ¿no?

Sí, he visto los resultados del último test y...

Parece que el páncreas está reaccionando bien.

Podemos descartar que se vaya a convertir en algo crónico.

Y por supuesto, tu vida no corre peligro.

Mañana te damos el alta. ¡Pero mira qué bien!

-¡Uh!

Da igual, papá. Si ya me voy a tener que acostumbrar, ¿no?

-Ay, hija... ¡Gracias! -Papá.

Bueno, pues... Ya tomaremos un Vodka Martini.

Oh, es usted un clásico. Un poquito. Os dejo.

Hasta luego. -Muchas gracias.

Unas semanas después, Simón y Elena vuelven a diario a visitar a Pablo

en la UCI neonatal.

El niño evoluciona bien,

y Elena está asistiendo a terapia psicológica.

Yo lo que quiero es estar preparada,

para poderme llevar a mis hijos conmigo, pues... Cuanto antes.

El niño está creciendo y parece que evoluciona bien.

La asistente social ha accedido a que se vaya con el padre

llegado el momento, siempre y cuando la madre siga yendo a terapia

a diario,

y se haga análisis toxicológicos todas las semanas.

Se está portando superbién y... Y la cosa está mucho mejor.

Y yo me lo estoy currando mogollón, con el tema de los niños, la casa...

Va a salir guay todo, ¿no? -Bueno, se podía mejorar, ¿no?

Bueno, poco a poco.

Estoy ahí, me lo estoy currando, ¿no? -Que sí, cariño.

¿Cómo estás? -No me encuentro muy bien.

Hace una semana que empecé a encontrarme mal

y cada día me encuentro peor.

Lo más importante ahora mismo es que el bebé esté bien.

Quiero decir, que los dos.

Me resulta curioso que la hermana parece estar más preocupada

por el estado del bebé que por el de Marina.

Tienes un problema en el hígado. -¿Puede ser grave?

-Todavía es pronto para saberlo.

Marina tiene que dar a luz en Estados Unidos.

Si no, no sé qué vamos a hacer.

-Llegados a este punto,

no creo que sea tan importante dónde nazca tu sobrino, ¿no?

-Sí es importante, porque es que no es mi sobrino.

¿Has pensado ya qué hacer, en cuanto a decidirte,

si realmente quieres ser padre? -Hay un problema, tengo un retraso.

¡Varón, 45 años! -¡Vale, vamos a Boxes!

-Mira, tengo un truco. Acuérdate de tu canción favorita.

Eso te va a ayudar mientras tanto, ¿vale?

Si el paciente está consciente, se debe conversar con él.

Y así evaluar su correcta capacidad mental.

Pero hagan algo más. ¿No ve cómo está?

-Del 0 al 10, si cero es nada de dolor y diez es el máximo,

dime en qué número estarías. -¡El diez!

-Bueno, y de momento intente estar relajado, ¿vale?

La energía positiva de sus pensamientos

le va a llegar a su hermana. -¿Y el rollo que acabas de soltar?

Con toda la morfina que le estamos suministrando...

-Siempre es mejor pasarse que quedarse corto.

-Con este tipo de drogas hay que tener mucho cuidado

porque pueden crear adicción.

Subtitulación realizada por Mercedes Escudero.

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Centro Médico - 11/02/16

11 feb 2016

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas de los doctores.

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  1. estíbaliz

    Yo podría actuar como paciente tengo anemia t me gustaría participar en la serie

    29 mar 2016
  2. Casiopea

    Deberían fijarse un poco más en ciertos errores, aunque para la gente que no entiende mucho del tema igual pasan desapercibidos. Si le piden al señor una resonancia, pero después le hacen la prueba en un equipo de TAC y además le comenta los resultados del TAC no tiene mucho sentido... Creo que en el tema de diagnóstico por imagen a veces se le cuelan algunos fallos. Aun así es una buena serie, me gusta.

    12 feb 2016