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No recomendado para menores de 7 años Ana y los siete - Episodio 86 - Las dudas de los Hidalgo - ver vídeo
Transcripción completa

¿Qué es lo que baila Ana...

...que hasta los muertos le tienen ganas?

¿Qué es lo que baila Ana...

...que todo el mundo se pide un turno?

El Papa se lo consulta...

...al Dalai Lama.

¿Qué es lo que baila Ana?

Del reportero de "El Mundo" al del "Semana".

¿Qué es lo que baila Ana?

Del pijo del cochecito coupé...

...a los que ligan a pie.

¡Por la cara!

¿Qué es lo que baila Ana?

Ana.

¿De la Torre?

Sí, soy Rafa.

Hay algo importante que deberías saber.

Fernando Hidalgo ha quedado con un tal Galindo.

Si Galindo le vende sus acciones, recuperará el banco.

¿Lo conoce?

Pues así está el patio.

Si me entero de algo nuevo, le llamaré.

Adiós.

¿Y tú quién eres?

No me gusta que nadie se interponga en mi camino.

Si te vas de la lengua y le cuentas a alguien lo que has oído,...

...ya verás.

Hola, Lucio.

¿Charlabas con Rafa? Parece simpático.

¿Te has hecho un nuevo amigo?

Es tímido, ¿no?

No le gusta hablar, eso está bien. No, que es sordomudo.

¿De qué te ríes?

Lo siento, perdona.

Es que antes le he contado un chiste.

Y no entendía por qué no se reía.

Ahora lo entiendo.

Ya, claro.

¡Pobrecillo!

Pero es muy listo, no te lo pierdas de vista.

Siéntate, que te voy a hacer el desayuno.

Venga.

Esto... Rafa.

Estaba pensando... Sí.

...que quizá algún día te apetece dar una vuelta...

...o ir al cine.

Eres un cielo, Catalina, pero no nos conviene.

¿No? No, no, no.

Soy muy aburrido.

Yo no lo creo.

A ninguno nos interesa.

No hay que mezclar el amor con el trabajo.

No les gusta a los jefes y siempre acaban mal.

Ya.

Sí, claro. Perdona.

Nada.

Voy a seguir trabajando.

Encantado, señor Lucio.

¿No le das la mano a Rafa?

No, no pasa nada. Ya me irá conociendo.

Bruno. ¿Sí, señor?

¿Ud. tiene alguna fobia?

¿Yo?

Algo que le dé mucho miedo.

Yo no le tengo miedo a nada, señor.

¿A nada?

A casi nada.

Alguna que otra manía, eso sí.

Por ejemplo, me ponen enfermo los que imitan mal a Elvis.

Me refería a algo peor. ¿No le parece malo?

¡Ay!

Yo, por ejemplo, odio hacer el ridículo.

Me produce pesadillas.

Lo entiendo, señor.

Es curioso el mundo de las fobias.

Ana, por ejemplo. ¿Sabe si tiene alguna manía?

No tengo ni idea, señor.

Pienso que no tiene miedo a nada.

Ahora que lo dice, sí.

Hay algo a lo que le tiene pánico.

¿Sí? Cuénteme.

Pues...

...una vez...

Música rock

¡Aaa!

¡Aaa!

¡Una, una, una...

Dos, dos, dos.

...araña!

No es eso.

La canción dice...

Tienes una araña enorme en tu cabeza.

Como estaba paralizada porque tenía esa araña sobre su cabeza...

...con estas manos,...

...cogí la araña y la tiré lejos de su alcance.

¡Ana!

¡Quítamela!

¡No puedo quitártela!

¡Ana!

¡Yo no puedo, Bruno, que no puedo!

¡Quítamela! ¡Ahí está!

¡Ana!

¿Cogió una araña con las manos?

Sí, la cogí.

Era negra, enorme, como una tortilla de patatas.

Con cebolla.

Sí.

¡Qué valor!

Ya le he dicho que yo no le tengo miedo a nada.

¿Algo más, señor?

No, gracias, nada más.

¡Arañas!

¿Un notario? ¿A mí?

Ud. es Catalina Morales, tutora de María.Sí, señor.

¿Hay problemas con la niña?

No, le traigo buenas noticias.

Sobre su futuro.

¿Podemos hablar a solas? Sí.

Pase. Gracias.

Por aquí, por favor.

¿A tu padre? Le quiero. Y a ti, y a tus hermanos.

Es mucho tiempo. No.

¿Te quieres casar con él?

Hombre, creo que... ¿Qué?

¿Qué? Es pronto para pensar eso.

Entonces algún día te vas a casar con él.

Carol, yo qué sé.

Es que es muy difícil responder a eso.

Debemos saberlo, no vamos a creer que os casáis si no es así.

Y pensábamos que nos ibais a decir que os casáis.

Os habéis pasado pensando, ¿no crees?

¿Y qué le digo a mis hermanos?

¿Que nos os casáis?

Ellos están muy ilusionados.

Tu padre os hablará.

Eso me huele a que no, Ana.

No lo sé, Carol, no me agobies.

Vale, no te agobio.

¿Le has dicho a tu padre lo del musical?

Todavía no.

No deberías ocultárselo.

No vas a la facultad.

No te examinas porque ensayas un musical.

¿Y dice usted que son dos millones de euros?

Pero eso es muchísimo dinero, ¿no?

Es el valor de las finca que sus padres dejaron a la pequeña.

Antes no valía eso, pero la han recalificado.

¿Comprende?

No.

Ahora se puede construir en ella, antes no.

Y está junto a la capital de la provincia.

Y eso ha multiplicado su valor.

¿Van a hacer casas?

Ya.

Ya lo entiendo.

Pero Ud. se va a encargar de todo, ¿no?

No.

Eso no es posible.

Yo sólo soy un fedatario.

Como tutora de la pequeña, la albacea testamentaria es Ud.

¿Y eso qué es? Debe cuidar de ese dinero.

¿Comprende? Hasta que María cumpla los 18.

¡Ay!

¿No se podría guardar en un banco o en algún sitio así?

Para que yo no tenga que ver con...

Eso no es bueno para la niña. El dinero es una cosa viva.

Hay que moverlo, hay que invertirlo.

Si no, pierde valor. Así son las finanzas.

Pero es que yo no sé de finanzas.

Yo seguro que meto la pata. Y mucho.

Busque un asesor.

Eso sí, que sea de toda confianza.

Piense que usted va a poder disponer de ese dinero.

Va a poder moverlo a su albedrío durante casi quince años.

¡Jesús, qué preocupación!

Pero cambie esa cara.

¿No le alegra que el futuro de su hija esté resuelto?

Claro, eso sí.

¿Pero dónde busco a alguien que me aconseje bien?

¡Ay!

Quería una araña peluda, grande, negra.

¿Podría venir en una caja envuelta en papel de regalo?

Para que nadie se dé cuenta de que es una araña.

Bien, gracias.

Adelante.

Hola. Hola.

Anoche, no... Anoche.

Anoche, anoche, anoche.

Fue genial cambiar mi loción por un tinte naranja.

Te estás superando.

Enhorabuena.

Y a ti también.

También te has superado. ¡Qué idea más genial!

Dos tallas menos.

Manipular la báscula. Creí que era una foca.

Bueno, pues ya estamos en paz.

Estamos en paz.

Bien.

¿Seguro?

Claro.

¿De verdad que no va a haber más bromas ni más tonterías?

No, ¿no me crees o qué?

No.

Pues lo siento.

¿Estamos en paz? Claro.

¿Y por qué no les dijiste a los niños...

...que entre tú y yo no había nada?

Porque no era el momento, estaba con el tinte naranja.

Es verdad.

Pero se lo diré.

Pero pronto, ¿eh?

¿Cómo ha dormido Nico? Muy bien.

Es un cielo.

Es lógico, es hijo mío.

Y mío.

Pero se parece más a su padre.

Se le ve listo, guapo, sereno.

Es hijo mío sin duda. En eso ha tenido suerte.

¿Tiene la mala suerte de que sea su madre?

No, pero tienes esas carencias intelectuales y de otro tipo.

¿Qué carencias...? Un momento.

Estábamos en paz. Tengo una reunión, luego nos vemos.

Se va a enterar.

¡Vaya, y nosotras que pensábamos que eras un muerto de hambre!

Eso lo hago para que la peña no me sablee, hay mucho buitre.

Si saben que tienes pasta, te sacan los higadillos. Éste es mi cuarto.

Así que toda esta casa es de tu padre, ¿no?

Y será mía.

Como soy el mayor, soy el heredero.

¡Qué pastoso, tío!

Lo sé.

Hola.

Hola.

Hola.

Él es Nando.

Es hijo del mayordomo.

¿Cómo?

Somos colegas.

Hola.

Hola.

¿Le dices a tu padre que suba algo de beber?

¿Y por qué no lo coges tú?

Venga, enróllate.

Yo un zumo de naranja.

Y yo otro.

Un par de zumitos, ¿no? Ya.

Mira.. -Nando, Nando.

Gracias, gracias por todo. -Mira.

Buen chaval, gracias.

A ver...

¿Sabéis, chicas?

Qué pena, mi padre es un tradicionalista de toda la vida.

Quiere que me case.

Un poco joven, ¿no? -Eso le digo yo.

Acepta que tenga relaciones prematrimoniales.

Para que esté seguro de quién es la chica.

Tened en cuenta que cuando me case recibiré un pastón.

He de saber quién es la esposa.

¡Vaya!

Ya que estamos aquí, Mónica, ¿probamos?

Tú quieres un millonario.

Es que no había imaginado que el millonario fueras tú.

Lo sé, pero ya ves.

Va a ser que no.

Ella ríe

¿Qué me estás contando?

Hacía mucho que no lo pasaba tan bien.

La jardinería rejuvenece. -Catalina.

Sí. -Nos ganamos un refresco.

Ahora mismo. -Voy lavarme las manos.

Estás colorada.

¿Quién, yo?

Oye...

¿Te gusta Rafa?

No.

Es una pena, hacéis buena pareja.

¿Ud. cree? -Además,...

...es un tipo maravilloso.

Sí, yo también lo creo.

Pues mira...

Tú estás sola, él está solo. ¿Por qué no intentarlo?

¿Quieres, ya sabes, que le hable de ti?

No, no, no.

Es que yo ya lo he intentado, pero no hay nada que hacer.

Déjelo mejor.

Vaya, es una lástima. En fin...

Ya.

Me parece que yo también necesito lavarme las manos.

Aquí tienes tu refresco.

Gracias.

Esto..

Catalina.

¿Sí?

Aunque no lo parezca, yo soy una persona muy tímida.

Y esta timidez me ha dado muchos disgustos en la vida.

Yo también soy muy tímida, sí. Ya tenemos eso en común.

¡Ajá!

Entenderás que me dé pánico salir con una chica.

¡Ajá!

Sobre todo si esa chica me gusta tanto como tú.

¿Qué...?

¿De verdad yo te gusto?

Sí.

No sabes qué trabajo me cuesta decir esto.

Tranquilo. Bueno...

Cuando me has invitado a salir,...

...me ha dado un ataque de pánico y...

Y te he dicho las cosas que te he dicho.

Pero...

¿Pero no las sentías? Exacto.

De todas formas, entendería que hayas cambiado de opinión.

No... Estoy acostumbrado...

...a que me pasen estas cosas.

Además, no sé cómo una mujer como tú...

...querría salir con alguien como yo.

Me encantaría.

¿De verdad?

Bueno.

A ver esos refrescos.

Paulita, por favor. -No.

No le podemos dejar en la calle.

Es problema suyo. -Y tanto.

Pero... -Tienes mucho morro.

Si es tu amigo haz algo por él.

¿Te parece poco dejarle dormir en casa?

Eso te importa poco.

¿Quién se come el marrón? La Paulita.

Que le deja volver a casa. -Y eso no es mojarse.

Mi padre me echará una bronca...

¡Mi padre! Menos rollos.

¿Qué queréis que haga?

Que se quede donde está.

Ahora que lo dices,...

...dejo que Mark vuelva con una condición.

¿Cuál?

Que te cambies de "look".

¿Qué le pasa a mi "look"?

Eres un pijo, tío.

¿Creéis que soy un pijo?

Lo cree toda la facultad. ¿Sabes cómo te llaman?

Hidalgo, el ingenioso pijo de la Mancha.

Pero, por favor.

De verdad, Nando.

Pues no pienso cambiar de "look".

Pues adiós. Y quédate con Mark.

Adiós.

Oye...

¡Ay, Paula!

Dime.

¿Nando cambiará de aspecto?

Yo lo dudo.

Pues es una pena, con lo que me gusta...

Y hay que ver qué pinta.

Puerta

Hola. ¿Fernando Hidalgo?

Sí, aquí es.

Un paquete.

No sabía nada.

Sí, claro, cómo no.

Vale, gracias.

Gracias. Hasta luego.

Hasta luego.

Gracias, Bruno. Lávame el Porsche, quizá salga esta noche, ciao.

Su hijo es muy majo, ¿eh? Hasta luego.

¿Mi hijo? Adiós, Bruno.

¿Qué me están contando éstos?

Perdona, ¿me pones un zumito?

Voy a hacerte una pregunta importante.

Dispara.

¿Es verdad que aquí me llaman el pijo de la Mancha?

Por supuesto, colega.

Sí, ¿no? ¿Y quién es el graciosillo?

Es "vox populi", cualquiera.

No me lo creo. -¡Eh!

¿Alguien cree que Nando es un pijo?

TODOS: "Yo".

¿Cuánto le vas a cobrar?

Un euro. Como no les cobre dos euros no ven al fantasma.

Si nadie lo ha visto.

Ya, pero ésta es la prueba de que la casa está embrujada.

Y de que hay fantasmas.

¿Y si el fantasma se entera de que ganamos pasta a su costa?

Le damos comisión.

¡Qué bien que os pillo!

Es que yo...

Yo necesito hablar con vosotros.

Tengo un problema muy gordo con Alberto.

No quiere hijos.

¿Por qué? -Porque es tonto.

Cuando le tengo medio convencido de que sí,...

...viene después de daros la clase,...

...y dice que no. -¿Por qué?

Porque nos quiere tanto que no necesita tener hijos, ¿a que sí?

Pues no es por esto.

Si os portaseis muy bien con él...

...todos los días,...

...seguro que cambiaba de opinión.

Le dijimos que sería el papá perfecto.

Eso no fue suficiente.

¿Quieres que nos portemos muy bien?

Sí, quiero que os portéis muy requetebién.

Eso cuesta mucho.

Mogollón.

Por favor.

Bueno, vale. -Bien.

Vosotros sois mi problema. ¿Qué decís?

10 euros y seremos unos angelitos...

...toda la semana.

10 euros por cabecita.

¡Qué morro tenéis! -¡Qué morro tenéis!

10 euros por cabecita.

De verdad.

¡cómo se nota que sois hijos de banquero!

Sanguijuelillas.

Está bien.

Y...

Hasta luego, chicas, ciao. -Hasta luego.

Oye, Bruno.

¿Lo de papá y Ana va en serio o no podemos hacernos ilusiones?

Va en serio.

Yo creo que no. ¿Os cuento un secreto?

¿Veis esta caja?

La han traído esta mañana.

¿Sabéis lo que es? Un regalo de vuestro padre para Ana.

A ver...

Suena raro.

A ver, déjame.

Déjamela, la estaba viendo yo.

Cuidado, la vais a romper. Déjamela.

Dámela, cuidado, la vas a romper.

Ya sabremos lo que contiene.

¡Niñata! -¡Niñata!

Venga.

María, ¿a ti Rafa qué te parece?

Me pisó mi muñeca.

Pero fue sin querer.

Y ya se disculpó.

Creo que es buena persona.

Es una buena persona. ¿Y qué?

Pues que a lo mejor salimos.

¿Os vais a hacer novios?

¡Sh!, calla.

Todavía no lo sé.

Pero, ¿a ti qué te parece?

¡Ay!

Bebeos la leche. Luego tengo que hablar contigo de otra cosa.

No dejarás que Rafa sea novio de tu tía.

¿Por qué no? -Porque no.

Si se casan no tendré que irme con mi tíos.

Y me quedaré aquí para siempre.

Rafa es malo.

Yo creo que no.

¿Y tú qué sabes? -¿Qué pasa?

No quiero que sea tu padre.

Sería mi padrastro. -No dejes que se casen.

Y entonces me llevan con mis tíos, ¿no?

No lo entiendes. -¿El qué?

No sé cómo te gusta Rafa de novio de tu tía.

Catalina, por favor. Sí.

Guarda esto en un sitio donde no lo vean los chicos.

Ni Ana, creo que el señor le quiere dar una sorpresa.

¡Ay!, vale.

Aquí.

De la Torre no es el más adecuado para dirigir este banco.

Les compro sus acciones, me hago con el control.

Y se las vendo a un precio más ventajoso.

No es una mala oferta, pero yo tengo mis dudas.

Es una gran oferta. Podrías tener el control del banco.

Pero si no lo consigues. perderíamos nuestras acciones.

Con las suyas, con las de Galindo y con otras puedo hacer la operación.

He quedado esta noche con Galindo.

Hola.

Ana.

Se pueden sentar.

Perdón, no sabía que estabas reunido.

¿Te quedes con Nico un par de horas?

Verás, es que estoy en una reunión muy importante.

Tengo cosas que hacer. Cuidar de tus hijos.

Es que soy la niñera del Sr. Hidalgo.

Y soy la mamá de su hijo.

Nico, mira a papá, saluda. Hola, papá en el banco.

Es la primera vez que viene al banco.

Sr. accionista. ¿Me sujeta al niño? ¿Cómo pueden pensar con este calor?

Ahora no puedo, ¿lo entiendes? Sí.

No pasa nada. Cariño, ven con mami.

No pasa nada, de verdad.

Nosotros nos sentamos y podemos esperar.

No me lo puedo creer.

No me lo puedo creer.

Ahora no.

Ahora no.

Sí puedes.

Para que puedas transmitir a Nico tus cualidades intelectuales,...

...es mejor que esté contigo. Te mira.

¿A que quieres estar con papá? ¿A que sí?, ¿ves?

Hala, así pasas el día entero en el banco.

Bueno.

Te dejo los pañales.

Nada, señores. Que pasen un buen día.

Gracias.

Adiós, Nico.

Adiós, Fernando. Adiós, señores accionistas.

Creo que se ha hecho caquita.

Sí, sí.

Perdón.

Será sólo un momento, lo he hecho mil veces y no pasa nada.

Cuidado.

Cuidado, hijo.

Vamos a ver.

Tiene los botones arriba.

Ya, comprobaba que todo estaba en su sitio.

Vamos a ver.

Sólo pueden venir vecinos.

Porque si hay problemas, todos corren a sus casas.

No sabemos de qué espíritu hablamos.

Adiós. -Vamos.

Buenas tardes.

TODOS: "Buenas tardes, señor, profesor".

¿Qué pasa? -Nada.

Algo pasa. -Que no.

¿Qué deberes hacemos?

Hacemos lo que mandes. -Todas las veces que quieras.

Si quieres, alarga la clase. -Tampoco te pases.

Pasa algo fijo.

Todos: "Que no, señor profesor".

No puede ser.

Tramáis algo y no saber qué es me pone de los nervios.

TODOS: "Que no, señor profesor".

Y es algo gordo.

Bueno, hoy vamos a dedicar toda la clase a...

Matemáticas.

TODOS: "Muy bien, señor profesor".

¡Ay, Dios mío!

Va todo bien, ¿eh? Lo he hecho más veces.

No pasa absolutamente nada.

¡Vaya!

¡Vaya por Dios!

Perdone, a ver si lo puede limpiar.

Tome un poco de... Tome un poco de esto.

¡Vaya!

¡Mira que eres!

¡Hombre!

Podías haber elegido otro momento.

Todo bien.

Teléfono

Perdona, Nico.

Perdona, ¿eh?

Así.

Eso es.

Vaya.

¿Sí?, Galindo.

Hola, Galindo.

¿Qué tal?

¿Que quedemos esta tarde? No hay ningún problema.

¿Ana? ¿Que quieres que vaya Ana?

Pero, ¿por qué?

Porque te resulta una persona muy divertida, claro.

No hay ningún problema. Esta tarde nos vemos.

Todo bien.

¿Si le digo a papá que se rompe la tradición de uno estudie derecho...

...se enfadará mucho?

Ya sabes, perro ladrador poco mordedor.

Ladra y muerde poco.

Si en vez de Derecho estudias otra carrera universitaria,...

...no dirá nada.

Otra carrera universitaria.

Sí.

¿Y si no se trata de eso?

Pues retiro lo dicho.

Puede morder. -¡Jo!

Hola. Hola.

¿Quieres ver a Fernando adolescente? Sí, me encantaría.

Aquí, aquí. A ver.

Pero...

Tiene pelo y todo. Ya tenía cara de empollón.

En ésta y en ésta va disfrazado por primera vez.

Y si fuese por él, por última.

¿No le gusta? Se ve ridículo.

Odia ir disfrazado a un sito donde le conocen.

En el cumpleaños de Lucía se disfrazó.

Erais vosotros.

¿Odia mucho disfrazarse?

Tiene fobia.

Va todo bien.

¿Te echo una mano, Fernando?

No hace falta, lo he hecho el otro día.

Queremos un presidente que asuma sus limitaciones.

Venga.

Ayúdame, sujétalo mientras le pongo el pañal.

Pero dale la vuelta.

La vuelta.

Es que no es fácil.

Cógelo de los hombros y le pongo el pañal.

Así, exactamente.

¿Vas poder? Sí, espera.

Será mejor así, ¿no? No, de la otra manera, hombre.

Se lo vas a poner al revés. Le levanto la patita.

Va por aquí.

Dejadme, que sois unos inútiles.

Bueno, si quieres echar una mano, no hay ningún problema.

Bruno.

Hola, ¿qué tal? ¿Ha llegado una caja a mi nombre?

¿Sí?, estupendo. Por favor, escóndala.

Muy bien escondida, que no llegue a manos de Ana, ¿de acuerdo?

Eso es. Y dígale que no quede con nadie esta tarde.

Es muy importante. Estupendo, gracias.

¡Ah!, ya la había escondido. Estupendo.

Hemos acabado por hoy.

TODOS: "Gracias, señor profesor".

Os voy a poner deberes para mañana.

TODOS: "Muy bien, señor profesor".

Mogollón de deberes.

TODOS: "Muy bien, señor profesor".

Ahora en serio, ¿qué estáis tramando?

TODOS: "Nada, señor profesor".

Es que...

Si no me decís lo que tramáis, esta noche no puedo dormir.

TODOS: "Nada, señor profesor".

Le tenemos que pedir más pasta a Sharon.

Cuesta ser bueno.

A ver, hacemos una encuesta. -¿De qué?

Han traído una caja, es un regalo que ha comprado papá.

Celia dice que es el anillo de compromiso para Ana, yo digo que no.

¿Qué decís?

LAS DOS: "El anillo".

Pues... -Nada de ilusiones.

Creo que no es el anillo. -Yo creo que sí.

Que sí.

En la caja no está el anillo. -Pues a ver, ¿qué hay?

¿Y por qué no lo abrimos? -Ni se te ocurra.

No, Bruno lo ha escondido.

Por tu culpa, guapa. -Sí, claro.

Yo sé dónde está. -Genial.

Si se entera papá de que la abrís, se enfadará.

¿Quieres saber si papá y Ana se van a casar?

LAS DOS: "Sí".

Pues ya está. -Vale, ¿dónde está la caja?

Creo que en esta caja está el anillo de compromiso del señor para Ana.

Pero, ¿te lo ha dicho él, Bruno?

Yo no lo veo claro eso. No me lo ha dicho.

Pero como si me lo hubiera dicho.

No sé.

Yo pensaba que la relación entre ellos no iba muy bien.

Tú no entiendes de estas cosas. El amor...

Hazme caso, es el anillo.

El señor me dijo exactamente...

...que Ana no se acercase al paquete.

Y que esta tarde...

...no quedase con nadie.

Eso quiere decir que hoy el Sr. le va a pedir la mano a Ana.

¡Ay, qué bien!

¡Los chicos se van a alegrar tanto!

Por fin. Sí.

Vamos Claro.

¡Qué buena noticia!

Gracias.

Ahí está.

¡Qué chulas!

¿Qué?

Me sorprende que por una vez me digas algo agradable.

No te lo he dicho a ti, hablaba de los zapatos.

A ver, chicas.

Necesito ayuda.

¿Para qué?

Terminad con el pijo de Nando.

¿Estás seguro?

¿No hay marcha atrás?

No, estoy totalmente seguro. A ver.

¿Qué hago? -El pelo lo primero.

Sí, descarado. -¿Qué?

Es que canta mazo, tío.

¿Mi pelo? -¿Quieres ayuda?

Te puedo decir lo que le gusta a las tías.

Tu pelo echa para atrás. -Pues sí.

Y los pantalones...

Y tus camisas. -Y los zapatos.

Tampoco vamos a forzar la situación, ya está.

A ver, ¿qué hago?

Siéntate.

Toma, la silla.

Se lo corto yo, ¿eh? -No, bonita, se lo corto yo.

¿Quién narices me va a cortar el pelo?

LAS DOS: "Yo".

Yo el lado izquierdo, ¿vale?

Vale, yo el derecho. -¿Qué?

¿Tú quieres que te ayudemos?

Sí, pero no os paséis con el corte de pelo.

Sí.

Ocúpate del pelo, yo buscaré ropa. -Venga, toma.

A ver.

Cuidadito. -Sí, tranquilo.

Un poco aquí...

Puerta

Ya está aquí, Así, mi niño.

Para que huela muy bien mi bebé.

Verás qué pronto tenemos un hermanito.

¿Qué pasa?

Vaya cara que me traes, ¿no?

Nada, los niños.

¿Qué pasa con los niños?

¿Se han portado mal?

Todo lo contrario, parecían robots.

¿Lo ves? Los niños son muy buenos.

Los niños son muy buenos.

¿Lo ves?

Pasa algo, Sharon.

¿Qué pasa?

Cuando se portan bien, traman algo.

Algo muy chungo, Sharon.

Algo contra mí.

No me lo puedo creer. Tony, no me lo puedo creer.

Buenas tardes, señor.

Buenas tardes. ¿Qué hace usted con Nico?

Disfrutando de su hijo.

Hola.

Sí, mucho.

¡Cómo le llevas la toquilla! Parece la Virgen María.

Ven, cariño. ¿Cómo se ha portado?

Muy bien. Cuánto te ha enseñado papá.

Tu papá es el más listo.

¿Verdad, papá?

Ana, ¿podríamos hablar un momento tú y yo?

¿De qué?

¿Podemos hablar?

Pues depende.

¿Me esperas en la biblioteca? Bueno.

Vale. Vale.

Gracias.

La caja no ha llegado a sus manos, ¿verdad?

No, está muy bien custodiada.

Entonces, ¿la abrimos?

Papá se enfadará mogollón.

Sí, mogollón.

Si no, no sabremos qué hay dentro.

Ábrela. -Sí.

María, voy a bañarte. ¿Ahora?

Ahora no, tía.

Ahora sí, sobrina.

Por cierto, ¿sabéis que vuestro padre le va a pedir a Ana la mano?

Y le va a regalar un anillo.

¿A que es una noticia muy buena?

Venga, vamos.

¡Qué bien!

Os lo dije.

¿Entonces?

Hay que dejarla en el mismo sitio.

Vale. -Vamos.

Por favor, no la pierda.

Descuide, sé el valor que tiene.

Eso es. Eh...

¿Se la lleva ahora?

¿El qué?

La caja.

Si la caja llega a sus manos, lo de esta tarde se va a pique.

Permítame que le diga que ha tenido Ud. una idea estupenda.

Gracias, muy bien.

Teléfono

Lo tiraré a la alcantarilla.

¿Sí?

Hola, Galindo. ¿Qué tal?

Sí, Ana estará ahí esta tarde. Lo he prometido y ahí estará.

No entiendo qué hace Ana en una reunión de negocios.

¡Ah!, Un capricho de tu mujer.

Que me tienes en tus manos. Ya, sí.

Caprichos, ya.

Bueno, allí estaré.

Hasta luego.

Bueno.

Mi vida.

¡Anda, mira, Nico, aquí está tu papá!

Vas a ser premio Nobel gracias a tu papá.

Vengo a pedirte perdón por lo que dije antes.

Lo hice por hacerte de rabiar.

Repítelo, no he escuchado bien.

¿El qué?

Lo que has dicho, es que me suena a música celestial.

Pues eso, te pido perdón por lo que dije antes.

Es más, esta tarde te invito a merendar para sellar nuestra paz.

¿A merendar?

Perdona.

Vamos a sentarnos, tu padre ha dicho algo alucinante.

Me invitas a merendar. Eso.

¿Estás seguro? Sí, claro.

No es una buena idea, la última vez acabaste con un ojo morado.

Sí, un ojo morado y un golpe en la cara.

Y Galindo, ese accionista tan importante, acabó en Urgencias.

De eso ya no me acordaba.

Bueno, ¿entonces?

Pues no me parece buena idea. ¿A ti, Nico, te parece buena idea?

Rechazas la oferta de paz. Caerá sobre tu conciencia.

No tengas morro, por favor. No.

No me parece buena idea.

Te prometo que nunca más te invitaré a nada.

Pero sólo esta tarde.

¿Me prometes que no me vas a insultar?

¿Ni vas a ser grosero ni borde?

Te lo prometo. Vale.

¿Serás agradable, sensible, cortés y educado?

Claro.

Nico, ¿tú qué crees, cariño?

¿Eh?

Vamos, Nico.

No lo sé. Bueno, vamos a ver.

Vale.

Me voy a cambiar. Gracias.

De nada.

Hola.

Bruno. ¿Sí?

¿Dónde está Catalina?

¿Catalina?

Le ibas a pedir que se quedase con Nico, ¿verdad?

Sí.

¿Cómo lo sabes?

Vas a tomar café con el señor.

Me lo acaba de decir y ya lo sabe todo el mundo, ¡qué fuerte!

Es que Catalina tiene una cita esta noche.

No sé con quién.

No me lo ha dicho. No es mi problema.

Pero como tiene su día libre...

No pasa nada. Le diré al señor que no puedo.

Ni mucho menos.

Ya me dirás qué hago.

Pues me quedo yo con Nico.

¿Seguro? Sí, seguro.

¿En serio? Sí.

¿Te quedas con tío Bruno? Venga, gracias.

Tengo el móvil conectado.

Ya ha hecho caquita, ya está cambiado. Cógelo bien.

Sí. Cualquier cosa, me llamas.

De acuerdo. Pórtate bien, Nico.

A ver si es verdad, ¿eh, Nico?

A ver si no me das la noche.

A ver qué hago ahora yo con Nico.

¡Qué!

¡Pero qué es esto! ¡Qué me habéis hecho!

Pero si estás muy guapo.

Sí, magnífico, te queda muy bien.

Pero, niñas, ¿se puede saber qué pasa?

¿Que qué pasa?

Mira qué pasa.

Mira lo que me han hecho.

Pues no está mal.

No, es verdad, no está mal, está peor.

Así no puedo salir a la calle, jamás.

Sí, con un gorro sí.

En serio.

Niñas, ya, de verdad.

Tiene su punto, no pensé que te quedaría bien, pero...

Sí.

Estás mucho mejor que bien. Estás fenomenal.

Es como...

...bien.

De verdad. Disparado y tal.

Pero mola, nuevo.

Sí, sí. Joven.

¿De verdad creéis que me queda bien?

Estás que te sales. Sí.

Bueno, y yo me voy a merendar con vuestro padre, ¿eh?

TODOS: "¿Con Papá?". Sí.

Tampoco es la primera vez que quedo con papá.

¿Vale? Bueno, pues...

Yo me voy también.

A Australia. La ropa.

No se te olvide. -Ya lo sé.

Realmente, le hemos hecho un "favorazo".

¿Quieres tú otro? -Tiene un aire a Espinete.

¿Por qué no quieres que Bruno sepa que vas a cenar con Rafa?

Pues porque yo sé lo que me digo, María.

Pero mentir es pecado.

Yo no estoy mintiendo.

Yo sólo no estoy diciendo lo que voy a hacer.

Por lo tanto, no es pecado.

Pues vale.

¿Que era eso tan importante que tenías que decirme?

¡Ay, es verdad!

Verás, María.

Cuando seas mayor, tendrás mucho dinero...

...que te han dejado tus papás.

O sea, ¿que yo tengo mucho dinero?

Eso es, tienes mucho dinero.

Y yo te lo daré cuando tú seas mayor, ¿vale?

A lo mejor no tienes ni que trabajar ni nada.

¡Guay! ¿Y tampoco tendré que ir al cole?

Bueno, digamos que después de la Universidad ya no tendrás que ir.

¡Guay!

¿Y qué voy a hacer?

Pues no sé, lo que hacen...

...los ricos.

Como don Fernando, ¿no?

O sea,...

...nada, ¡cómo mola!

Oye.

¿Qué?

¿Y podré tener coches,...

...criadas,...

...mayordomos y todo eso?

Pues sí, claro que sí.

No, si al final me coges a mí de criada, ya verás.

De eso nada, tú eres mi tita y siempre lo serás.

Oye.

¿Puedo contar a todos que soy millonaria?

Pues yo creo que mejor no, María. Yo no se lo voy a decir a nadie.

¿Sabes una cosa? En esta vida hay que ser modestos.

Pero a Lucía sí.

Bueno, pero que te guarde el secreto.

Vale. Vale.

¡Pero qué guapa!

Gracias, tú también.

Bueno.

Que pasen ustedes una buena tarde,...

...señores.

Sí, que lo pasen bien.

Gracias.

Acuérdate de Nico, ¿vale?

Sí. Gracias, Bruno.

Adiós, señor. Señor.

¿Sí?

Se olvida algo.

¿El qué?

La caja, señor.

La caja.

Fernando, ¿qué pasa?

¿Me esperas en el coche? No sé qué quiere Bruno.

Vale.

Mejor no tentar a la suerte.

Bueno. ¿Se puede saber qué hacemos aquí?

Pues... ¿No te lo había dicho?

No, si me lo llegas a decir, yo no habría venido.

Les caes muy bien y me han pedido que vengas conmigo.

Me has utilizado.

Es increíble.

Esto era para reconciliarnos.

Sí, pero qué más te da.

En vez de hacerlo solos, lo hacemos en casa de Galindo.

¿Cómo?

No te he mentido, es una merienda.

Vámonos, venga.

No me hagas esto, por favor.

Y lo que me haces tú, ¿qué?

¿Sabes lo que eres? Eres un banquero.

Es que lo sabía.

Sabía que me lo ibas a hacer.

Es mi oportunidad.

Si me vende las acciones, controlaré el banco.

Es tu problema.

Pídeme lo que quieras.

¿Sí?

Muy bien.

¿Juras que harás lo que te pida?

¿Qué me vas a pedir?

¿Me lo juras?

Sí, ¿el qué?

Cuando salgamos te lo digo.

¿Nos vamos? Sí, gracias.

De nada.

Se han dejado la caja de los anillos.

¡Jo! ¿Y ahora qué?

Cuando le pida que se case él y vea que no lleva la caja...

¿La abrimos? -No.

Perdón.

Ya sé.

La dejamos en la cama de papá, como duermen juntos...

Vendrá, la verá y se pondrá el anillo.

Eso es. -Vale.

Bueno.

¿Qué?

¿Voy bien?

Sí.

Que sí.

Dame un beso.

Y deséame suerte. Suerte, tía.

Voy a decirle a Rafa que ya estoy lista.

¡Qué nerviosa estoy!

Ha quedado con Rafa.

¿Por qué dejas que se vaya con Rafa?

¿Pero qué pasa?

Nada. -¿A que no sabes que soy rica?

¿Qué tal?

Oye, qué de gente, ¿no?

¿No íbamos a merendar los cuatro solos?

No me han dicho que era una fiesta. Ya.

Hola, ¿qué tal?

¿Cómo va eso?

Fernando, yo noto que me miran bastante, ¿eh?

Sí, estás muy guapa.

Pues es otro tipo de mirada, ¿no?

Un poco serios para ser una fiesta.

Son unos muermos.

Gracias por venir.

¿Qué tal?, encantada. Gracias.

La viuda les atenderá.

Perdone, ¿qué viuda?

La viuda, la señora Galindo.

Si habíamos quedado a merendar con él.

Habías quedado tú, yo no quería venir.

Lo lamento, eso ya no será posible.

El Sr. Galindo ha muerto de repente.

Hemos llegado un poco tarde. Sí, ponte el abrigo.

¿Eh? El abrigo.

Gracias, ¿eh?

Bueno, muy bien.

Encantado. Igualmente.

Mira...

Está ahí el maldito De la Torre.

Vámonos, esto me da yuyu. Espera.

Un momento. No.

¿Qué haces aquí?

Dando el pésame.

Galindo era uno de los mayores accionistas, como tú sabes.

Me hubiera vendido sus acciones. Espera.

No has llegado a tiempo.

Tienes algo que ver con esto.

¿Cómo puedes decir eso? Cálmate.

Nunca vas a recuperar el banco. Eso ya lo veremos.

¡Ay!

La camiseta del Atlético. -Fue su último deseo.

Lo siento.

No que sea del Atleti, porque me encanta.

El Madrid juega fatal.

Nuestro más sentido pésame.

¿No será del puñetazo? Lo sentimos.

Vamos. Sí, sí.

A las tías les dices que estás forrado y son otras.

Joé, pues tengo un futuro muy negro.

Pues sí.

¡Ahí va! -¡Bueno!

¿Qué hacéis aquí?

Tronco, ¿de qué te has disfrazado?

¿Qué? Es horrible, ¿no?

Bueno, en serio, decidme. -Me mola mucho, tío.

Mola mazo, mogollón. Mira el corte de pelo.

Menos pitorreo. -¿Qué pitorreo?

Quiero ir así algún día de mi vida.

A Nando le queda bien, pero a ti no te veo así.

¿No me estáis vacilando? -Has mejorado mogollón.

Sí, antes tenías una pinta de pijo que no podías con ella.

Cada uno tiene pinta de lo que es.

No pasa nada.

Que estás mazo guapo.

O sea, ¿que lo veis bien de verdad y tal?

Nandito, has triunfado.

Perdona.

Te lo juro que no me quiero reír.

No me río del muerto.

Me río de la situación.

No me hace gracia, vámonos.

¿Qué?

No, no.

Ibas a hacer lo que yo quisiera.

¿Ha de ser ahora?

Claro que sí. Estamos a tiempo.

¿Para qué?

Menuda noche van a pasar la Paula y la Vero.

Fijo que se montan otro menage a trois de ésos.

Y nosotros durmiendo juntos. -Ya te digo.

¿Cómo?

Hablando de comer, tengo hambre. -No.

Cómo de ¿cómo?, de perplejidad, de asombro.

No de comer, "¿capisci?".

Sí, "capisco". -¿Repites lo que has dicho?

"Capisco". -No, lo de antes.

¿Que tengo hambre? -Tampoco.

Lo de dormir los tres juntos.

Que vamos a dormir los tres juntos.

¿Cómo?, no, no. Dijimos que sólo era una noche.

U-na no-che.

No tengas tanta cara.

No, tío.

Tú calla, y mañana te buscas otro sitio para dormir.

Vale, muy bien.

Me echáis a la calle.

Me obligáis a dormir por ahí, tirado.

Vete tú a saber lo que me puede pasar.

Y con el frío que hace.

Vale, muy bien.

Dadme patadas en el hipotálamo, os hago un dibujo aquí con una diana.

Fonti.

Anda, ven aquí.

No, no.

No me deis manta, si me congelo, que caiga sobre vuestra conciencia.

Hace una buena noche.

Duérmete, Nico.

Ahora vamos a dormir.

Y nana ni nada, donde esté un buen rock and roll...

Venga.

Que yo ya estoy muy cansado.

Y tú también.

Un par de horas y te vas a dormir.

Viva el rock and roll.

¡Eh!

Ahí estás, eso es.

Así.

Buenas noches.

Por aquí, señores.

Este restaurante debe ser muy caro,¿no?

Tú lo mereces.

Y conozco a uno de los camareros, me debe un favor.

¡Ay, qué bien!

Gracias.

Oye, Catalina.

Rafa, tengo que contarte algo.

Verás...

Yo es que he estado mucho tiempo encerrada en un sitio...

...sin ver cómo cambiaba el mundo,...

...sin ver las calles, la gente...

Sé lo que es eso.

Y ves que van pasando los años...

...y que la vida sigue girando fuera de esos muros.

Y te preguntas, ¿por qué estoy aquí? Sí.

¿Qué me estaré perdiendo?

¿Podré salir de entre estas cuatro paredes?

Señora.

Señor.

Gracias. Sí.

Algo así me pasaba.

¿Cómo lo sabes?

Porque he pasado por la misma experiencia.

¡Ah!

¡Ay!

Espera.

Bruno me dijo que habías estado encerrado.

¿Y qué más te dijo? No, nada más.

Pero ahora lo entiendo.

¡Ay, no puede ser!

Bueno, ése es mi gran secreto.

No lo sabe nadie, excepto Bruno, don Fernando...

Pero ahora lo entiendo todo.

Por eso eres tan bueno y tan generoso con la gente.

Bueno, allí dentro se aprenden algunas cosas, sí.

Sí, las mismas que aprendí yo en el convento.

Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

Serás generoso y caritativo...

...con el necesitado.

Guardarás la oración,...

...la castidad...

Y eso.

¿La castidad?

Imagino qué duro habrá sido para ti luchar...

...contra la tentación.

Pero bueno.

Por eso ahora eres tan fuerte.

Catalina, Catalina, donde yo estaba...

Tranquilo, no se lo diré a nadie.

Aunque, no te creas, me encantaría.

Escuchadme todos.

Rafael, ese hombre tan maravilloso,...

...ha sido sacerdote.

¡Qué bien!

Nico llora

¿Otra vez?

¿Por qué será tan bueno haciendo de Elvis?

Ríe

Bueno, vamos a cantar otro rock and roll, venga.

Aprende a hacer esto.

Imita a Elvis Presley

Seguro que te pasó lo mismo.

Después de tanto tiempo en el convento la vida fuera parece...

...una locura.

Catalina, creo que me has entendido mal.

Somos almas gemelas.

Estamos hechos el uno para el otro.

Señor Hidalgo, ¿su mesa de siempre?

Sí, por favor. La lanza no.

Esto, gracias.

¿Vamos?

Esto no te lo perdonaré en mi vida.

Pero si te quedan muy sexys las piernas.

Pero, ¿qué hace el señor vestido de romano?

¡Cómo son los ricos de raros!

Seguro que se lo pasa grande.

¿Su champán, centurión?

No, no, no.

El gorro no, Fernando.

No puedo comer con gorro. Por favor.

Me vengaré.

Me vengaré.

¿Qué prefieres, unos calamares a la romana?

Imita a Elvis Presley

Vete a sobar al sofá, Fonti.

Como si fuera un perro.

Yo les digo: "Que me duele el cornubianito".

¡Huy, qué cómodo!

Pero si es mejor que mi cama.

¡Cómo viven estos ricos!

¡Es la hora!

Venga, vamos.

Ha sido un éxito.

Te dije que los del cole que fuesen vecinos vendrían.

¿Y éste?

Dijimos que sólo nuestra clase.

Dijo que si no venía a ver al fantasma,...

...se lo decía a mis viejos.

Eres un chantajista.

A que me chivo a tus padres.

A éste no le cobramos. -¿Traéis dos euros cada uno?

Dijiste uno.

Pues te vas. -A que me chivo.

Vale, un euro.

Pues ahora ninguno, por listos.

Yo también me chivo. -Y yo.

La próxima vez deja a tu hermano en casa.

Venga, pasad sin hacer ruido.

Vamos.

Pero, ¿dónde está el fantasma?

El fantasma no viene así como así.

Hay que convocarlo.

¿Cómo se le convoca?

Tenéis que cerrar los ojos y pedir que venga.

Tenéis que concentraros.

¿Seguro que es así?

Si no quieres, te vas. -Eso.

Vale. -Cerrad los ojos.

Muy fuerte.

Ronquido

¡Dios!

Las luces.

Quítate ese gorro.

¿Quieres que me vea mi padre con estos pelos?

¿Tú quieres despertar a mi familia?

No, tío.

En esta casa hay fantasmas.

¿Qué te has tomado? -Niños fantasmas.

No uno ni dos, mogollón, mazo.

No los he visto, pero los he oído.

Eran mogollón, muchos, era un fenómeno poltergeist.

Estaban en todas partes... ¿Me vas a dejar solo?

Papá y Ana han llegado.

Papá ya ha llegado.

Menos mal que mis hijos no me van a ver con esta pinta.

Estarás contenta, ¿no?

Sí, te queda genial, pareces Gladiator.

¡Dios!

¡Pero qué hacéis aquí!

Papá, ¿de qué vas vestido?

¿Tú qué crees?

Yo también quiero ponerme un traje como ése.

Es que no entendéis nada.

Papá se ha vestido de esa forma...

...para conquistar a Ana, ¿a que sí?

O sea, ¿que es eso?

Sí. -¿Ya sois novios?

No, no somos novios.

Y de eso quería hablaros.

Quiero que sepáis que Ana y yo nunca nos vamos a comprometer.

Eso no va a suceder.

Y es más, Ana me ha pedido que quiere abandonar esta casa.

Y me ha dado un plazo para ello.

Antes de que os hagáis alguna fantasía,...

...sabed que vuestro padre seguirá estando como estaba.

Y que Ana nos va a dejar.

Es una broma, como la del traje, ¿a que sí?

No, no es una broma.

Me voy a cambiar.

Bueno, chicos.

Mañana hablaremos más tranquilamente.

¡Vaya chasco!

Os dije que no os hicierais ilusiones.

Pero se quieren.

Sí, ya ves cuánto.

Yo sé que se quieren y se casarán.

¡Pero bueno!

¿Es que en esta casa nunca dormís o qué?

En serio, tronco, que yo curro pronto.

Fernando.

¿Sí?

Has estado muy bien. Y es lo mejor para los niños.

Sí, pero no se lo han tomado bien.

No se lo esperaban.

No, pobres.

Sí, me da una pena...

A mí también.

Pues buenas noches.

Buenas noches.

Puerta

Sí.

Hola.

Hola, Ana.

Me gustaría hablar contigo.

A mí también me gustaría hablar contigo.

Bueno, ¿qué?

Pues que...

Esto es absurdo.

No podemos seguir así, parecemos unos críos.

Eso mismo pienso yo.

Y...

Bueno, pues que...

Me gustaría hablar.

Pero de verdad.

Claro.

Sin pegarnos, sin insultos.

Bueno, yo...

Yo quisiera...

...decirte que...

¿Qué haces?

¿Qué haces?

¿Qué haces?

¡Socorro!

¡Ésta me la pagas!

Un momento.

La próxima semana, más.

No.

¿Aprieta el chico o la chica?

¿Dónde vas así? -A ver a tu padre.

¿Sacando la lengua? ¡Qué grima!, ¿no?

Ser aquí niñera es un chollo.

El puesto de niñera. -Está ocupado.

Soy virgen.

¿Tu sustituta? ¿Te vas?

Este curro va a ser mío.

¡Dos millones de euros!

Es increíble.

Mi hermano no es lo que parece, no lo es.

El lobo Rafael se acercó a la charlatana.

Y le dijo: "Por irte de la lengua te voy a comer".

Hoy es el día de mi cumpleaños.

Vengo por el puesto de niñero.

De niñera, quiero decir.

Mari Carmen, el puesto ya está cogido.

Deme una oportunidad.

Han contratado ya a una niñera.

"Happy birthday..."

Me quiero ir a casa.

Luisi, apaga la luz.

Está ahí toda la familia reunida.

Ana y los siete - Episodio 86 - Las dudas de los Hidalgo

18 dic 2012

Un abogado llega a la casa a hablar con Catalina y le comunica que Maria ha heredado dos millones de euros de sus difuntos padres. Al ser Catalina la que tiene la custodia provisional de la pequeña, es ella quien debe hacerse cargo de ese dinero hasta la mayoría de edad de la niña. Rafa oye esta noticia, sin que nadie lo sepa, y decide sacar provecho de ello. Invita a cenar a Catalina para asegurarse de que tiene posibilidades de conquistar a la cocinera. Lucía se ve impotente para impedir el avance de esa relación, ya que no puede contar a nadie lo que sabe sobre Rafa, ni siquiera a María.

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