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No recomendado para menores de 7 años
Transcripción completa

¿Qué es lo que baila Ana,...

...que hasta los muertos le tienen ganas?

¿Qué es lo que baila Ana,...

...que todo el mundo se pide un turno?

El Papa se lo consulta...

...al Dalái-lama.

¿Qué es lo que baila Ana?

Del reportero de "El Mundo" al del "Semana".

¿Qué es lo que baila Ana?

Del pijo del cochecito cupé...

...a los que ligan a pie.

¡Por la cara!

¿Qué es lo que baila Ana?

Buenos días.

¿Qué pasa aquí?

¡Bruno!

¡Bruno!

Buenos días, señor. Los niños van a llegar tarde.

Eso pensaba yo, por eso he subido a meterles prisa.

¿Y bien? Pues que...

...no ha habido manera.

¿Qué quiere decir?

Pues que no están.

¿Cómo que no están?

¿Se han ido solos?

Mucho me temo...

¿Que qué? No han pasado la noche aquí.

Tonterías.

¡María!

¿Dónde está mi niña? Las pequeñas tampoco están.

¿Lucía ha dormido fuera de casa?

Lucía y todos. No hay nadie.

¿María también? También María.

¿Adónde se han ido?

Pues tal vez detrás de Ana, señor.

Ya.

Buenos días.

¿Habéis dormido bien?

Bueno...

No, no, no.

No llames, por favor.

Le habéis dado un buen susto a vuestro padre.

Parece mentira, tú eres la mayor. Venir aquí de madrugada...

Tengo que llamar antes de que se dé cuenta.

Ana, no seas traidora. -No puedes traicionarnos.

No nos puedes vender por un plato de garbanzos.

Álex, se dice "de lentejas".

Todo esto que ha pasado es culpa mía.

Volved a casa.

Pero si volvemos, te vienes con nosotros, ¿no?

No, Amalia.

¿No? ¿Por qué?

A ver, este es un tema entre vuestro padre y yo, ¿vale?

Además, yo no soy su hija.

Ya, pero eres la madre de su hijo.

Eres la madre...

...de nuestro hermano.

Ya lo sé.

Siento separaros de vuestro hermanito ahora que lo sabéis.

Las cosas son así. Ya me gustaría que fueran de otra manera.

Entonces, ¿no vas a venir con nosotros?

¿Tú estás bien?

¿Qué te pasa? Te veo...

Tienes mala carita.

Es que le duele mucho la tripa. -Que no, no me duele.

Ayer te dolía mucho.

¿Te duele?

No. ¿Seguro?

Que no.

Carol, cuando llegues a casa, le dices a Catalina que...

¿A casa? No vamos a ir a casa.

Os vais a ir a casa derechitos ahora mismo.

Ya no eres nuestra niñera: podemos hacer lo que queramos.

¡Os vais a ir a casa!

Buenos días, ¿qué pasa?

Buenos días. Hola.

Ya estáis. ¿Y los peques?

¿Habéis dormido bien o qué? TODOS: "Sí, bueno".

Y este sigue comunicando.

Esto es desesperante, no contesta.

¿A usted le contestan, Bruno?

No, están apagados.

Y a propósito. Cálmese.

¿Tiene usted 7 hijos?

8, señor.

¿8?

Yo no, usted.

¡Ah, sí!

Encima tengo una reunión muy importante hoy aquí, en casa.

Sigan insistiendo.

¿Y si no está en casa de Sharon?

Está en su casa, me lo ha dejado en una nota de adiós.

"Fernando: No puedo más, me voy, no podemos seguir así,...

...me llevo a Nico. Estaré en casa de Sharon".

Adiós.

¿No comes nada?

No tengo hambre.

Hay que ir donde sea menos a casa.

Como vayamos,...

...papá se va a reír y nos va a castigar.

Celia, Ana no volverá a pesar de este boicot.

Y a pesar de que no encendamos los móviles.

¿Te duele más?

Sí.

Pero ¿por qué no lo dices? Mira que eres tonta.

De tonta nada, que luego me abren las tripas.

Que no, que eso fue solo un momento porque tenía...

..."pindicitis" esa.

Pero a estos les da igual que me duela o no, como no soy la pequeña.

Ya, pero no es solo Ana, papá tiene que cambiar.

Es una cagada, estoy con Celia. -Y yo, no podemos rajarnos.

Listos, ¿y adónde vamos a ir?

Joder.

Anda, prueba a cerrarlo otra vez.

Ahora. -¡Anda!

¿Qué opinas de la vasectomía? -¿De lo qué?

Sí, de la vasectomía.

¡Ah!

De la "vacentro..." De eso.

¿Qué quieres que opine? Que es una ful.

Mira.

Yo, cuando sea cazado por ese pedazo de pibita cañón, que al final...

...nos caza a todos,...

...pienso tener con ella unos...

...cuatro...

Seis...

No, ocho.

Mejor ocho hijos.

Venid con papá, venga.

¡Un besito, un besito!

¡Un besito por aquí, un besito!

¡Ay, qué chiquitines!

¡Cari!

¿Ocho hijos, Fonti? -Ajá.

Escándalo

¡Sharon!

¡Sharon!

¡Ah!

Pero ¿tú sabes lo que dices?

Hombre, y tanto. Aquí son ocho.

Y se lo pasan pipa, siempre hay movida, como hoy mismo.

Espantada. Rebelión.

Ya me he dado cuenta.

Y qué gracia me hace venir para nada.

No te preocupes, Catalina, están a punto de llegar.

No, con el señor no me pases, muchas gracias.

Esto es muy importante.

Cuando veas a Lucía, obsérvala, que le dolía mucho la tripita.

Venga, gracias, Cata, chao.

Vaya movida, ¿no?

Lo primero que necesito es centrarme.

Sí. Tengo que encontrar un curro.

¿Así, ya, tan pronto?

Hombre, claro. Mira, no voy a vivir de Fernando.

No pienso depender de él.

Bueno, si te corre tanta prisa, podrías probar donde estoy yo ahora.

Allí siempre necesitan gente.

Mira, me sustituyes a mí un par de días y ves si te va bien o no.

Hasta que encuentres algo mejor nada más.

Ya, bueno, eso no es mala idea.

Yo creo que no.

Bueno, vale.

Pero luego encuentro un piso, ¿eh?

Con eso no tienes prisa, quédate lo que te dé la gana.

¿Y Alberto? ¿Alberto qué?

¿No vais a vivir juntos?

La verdad es que sí.

Eso es estupendo; te juro que al encontrar piso, me piro.

¿Sabes qué más? ¿Qué?

Pues que le he hablado de lo de tener un hijo juntos.

Y no me ha dicho que no.

Pero ¿no odiaba los niños?

Los odiaba, eso es, pero ahora ya no.

Me ha dicho que va a cambiar.

Y que hasta le hace ilusión. ¿En serio?

Y lo podemos intentar, digo yo, ¿no? Sí, claro.

Que a ti te vaya bien. Anda, tonta.

Le he dicho que sí para no discutir.

Pero me hago la vasectomía y no se entera ni el gato.

Y le digo que no puedo tener hijos. -Hombre.

Dile que no quieres y punto.

Tú no la conoces. Si le digo que no, un mes discutiendo.

Lo mejor es cortar por lo sano. He pedido hora.

Pero ¿tú estás loco?

Pero, chaval.

¿Quieres ser un medianena?

Eso es para no tener hijos.

Pero de medianena, nada.

Tú estás majara, tronco, tú estás majara.

Hazme caso: anula esa cita y habla con tu chica como un hombre.

Tarde: la cita es hoy.

Tío, Albertito, piénsatelo.

¡Piénsatelo!

Hasta luego, Fonti. -No, no, Alberto, hombre.

Alberto, espérame, no te automutiles, hombre.

Puerta

Son ellos, Bruno.

Ha llamado Ana y me lo ha dicho. ¡Por fin!

Buenos días.

Pedro, Leonor, qué... sorpresa.

Sí. Sí, sí, sí.

Qué sorpresa más agradable.

Venimos por María. ¿Y eso?

Me dijo el inspector que me la quedara.

No, mujer, no es eso, solo venimos a darle un beso.

¡Ah!

Y a traerle este regalito.

Qué bonito. ¡Ah, sí!

Pues...

Es que, vamos a ver...

Pasad.

Sí.

Claro. Pasen, pasen.

¿Han aparecido ya?

¿Qué...? ¿Quiénes, señor?

¿Cómo? Mis hijos, su sobrina.

¿Saben dónde están? ¡Qué!

Sí, ya los han encontrado.

¿Dónde están?

Pues están...

Bañándose. ¡Sí!

¿Subieron todos a bañarse? De uno en uno, en fila.

Cuando acaben, que bajen a hablar todos conmigo.

Vale. Tiene una reunión importante.

No creo que sea conveniente... ¡Me da igual!

Que bajen a verme.

Sí, por supuesto.

Estos son mis cuñados, ¿se acuerda?

¡Ah, sí!

¿Se han perdido sus hijos?

Tengo un poco de prisa.

Digo que...

¿De verdad se han perdido? Que no.

María también, ¿verdad?

No. Nadie se ha perdido.

¿Dónde está? Está bañándose le hemos dicho.

Subo y ahora la traigo. Catalina, vamos contigo.

No nos importa que se bañe. Ya, pero eso que...

...y saben cómo es su sobrina de presumida.

No bajará hasta que esté arreglada y peinada.

Le da pudor que la vean en la bañera; si me acompañan,...

...vamos a la cocina y les pongo un tentempié.

Sin ningún problema. Pero...

Mire usted. Vamos a esperar aquí tranquilamente.

¿Qué? Si se enteran de que les he mentido,...

...sí que me la quitan.

Y yo nunca le he mentido al señor.

Como se entere de que no están...

Pues dice que no quiere salir del baño.

Le gusta tanto el agua. ¡Cómo me gustaría verla así!

Ya se lo he dicho.

Pues subo ahora y te la bajo.

Sí, pero,... Vamos a esperar a la cocina, por favor.

Le voy a hacer un cafetito, perdone.

Fernando, ¿seguimos o qué?

Enseguida estoy.

Hola, ¿está Ana contigo?

No, ha salido.

¿Y no sabes dónde está?

Me da igual, dile que mis hijos ya están en casa.

Ya están allí por fin, mira qué bien, de verdad.

Ha ido a un trabajo, pero yo se lo digo.

¿A un trabajo? "Sí".

Porque de algo tendrá que comer, digo yo.

¿Ha buscado un trabajo de niñera? "No".

Hoy en día es muy complicado encontrar uno.

"Me está sustituyendo a mí".

"Hasta que encuentre algo mejor".

Necesitaban gente.

Me da igual, pero me ha parecido muy mal que se los llevara.

"No se los llevó, se fueron por su cuenta".

Y algún motivo tendrían.

Solo se llevó a Nico, que también te toca algo a ti, ¿no?

Bueno, ya hablaré con Ana.

Si Ana quiere.

¿Como que si...? Soy yo el que está enfadado con ella.

Con ponerte nervioso no ganamos nada.

No estoy nervioso. ¡Ya voy! Discúlpame.

Enseguida estoy.

No estoy nervioso.

¿Viene o no? -Agarraos: tiene problemas.

Sus hijos se han escapado.

¿Qué? Por eso no para de entrar y salir.

Tiene la cabeza en otra parte.

Aquí no hacemos nada.

¿Qué va a ser? A ver, un McBerry con doble beicon.

Friend Fries, Salad.

Y Jelly Doll. Un McBerrys con doble de queso.

Beicon. Con doble de beicon, perdón.

Un Friend Fries, una... Minnesota Salad.

Minnesota Salad y una...

Jelly Doll.

Y un Jelly Doll con arándanos. Un McBerrys con queso y sin beicon.

Diez colas y Farrot con Salad.

Piña, plátano, pollo.

Maíz.

Una doble Werrys con... ¿beicon?

No, al revés.

Con queso.

Y un software, ¿no?

Y un software.

Y un driver, porque si no...

Y el módem.

Un módem.

Sí.

Teléfono

Un momento, por favor.

Sharon, estás en casa; ya me quedo más tranquila, qué bien.

Yo creo que un woofer para cuatro altavoces.

Un woofer.

¿Qué te ha dicho?

Dile que se vaya a la mierda, ¿vale?

¿Qué se ha creído este tío? No va al bautizo de su hijo...

...y encima se enfada conmigo, por favor.

¿Sabe que yo no tengo nada que ver con los niños?

McBerrys con beicon.

Un Mawerrys con beicon.

Que no te llamo guarra a ti, Sharon.

No le voy a perdonar nunca más, no quiero saber nada.

Patatas fritas. Patatas. No va contigo.

¿Le has mirado la caquita a Nico?

Estoy preocupada.

Anda suelto, ¿sabes?, y es de un color como viscoso, como...

¡Cola! Es como mostaza.

Cola.Sharon, no puedo hablar ahora contigo.

Bueno, entonces eran dos caquitas con, digo...

Déjalo, déjalo, déjalo.

Pero... Ponte a limpiar mesas.

Pero si me encanta el contacto con el público.

¡Fuera!

Bueno, ¿seguimos?

Tal vez no valga la pena.

Si estábamos progresando.

Tu cabeza está en otra cosa. -¿Y tus hijos?

Perdonadme, pero es asunto mío.

Querido amigo Hidalgo.

Con todos los respetos, ¿pretendes que entreguemos la presidencia...

...al tipo que no controla ni su casa?

¿Necesita algo el señor? Voy con mis hijos.

¡Huy!

¿Y el baño?

Muy bien.

Sí, la está bañando Ana.

¿Ana? Sí.

La niñera.

Se ha empeñado.

Quiere tanto a María.

Es la niña de sus ojos, no digo más.

Bueno, pues voy a secarla y ya la bajo.

¿Vale?

Me gustaría verla hoy.

Por supuesto que sí.

Sí, sí.

Voy a ir a la bodega a por más vino.

Enseguida vuelvo, siga. Leonor.

Aquí pasa algo raro.

El señor los está buscando. No.Sí.

Catalina. Sí.

Nos gustaría hablar contigo.

Ahora mismo.

Llevamos aquí un buen rato y aún no la hemos visto.

Aquí pasa algo muy raro.

¿Raro? Pues no sé qué os parece tan raro.

Quiero ver a mi sobrina.

Llevas razón.

Voy a insistirle a Ana.

¿Has probado las aceitunas?

¿Dónde se habrán metido?

Abrid la puerta, por favor.

¡Venga, dejaos de bobadas!

¡"Nah, nah"!

Carolina, tú, que eres la más sensata, abre!

¿Me estáis oyendo?

Sí, sí.

Muy bien, esto no va a quedar así, ya hablaremos.

Teléfono

"Sí". Sí, sí.

Ana, pero ¿se puede saber dónde te metes?

¿Los niños dónde están? Pues claro que no están aquí.

Puerta

Hola, Mac.

Pero ¿qué haces aquí? Hoy no, desaparece.

¿No es buen momento? -Hoy es el día más importante de mi vida.

Pero es que hay un problema.

Mis hermanas. -¿Que qué?

He de usar el baño. -Y yo.

Solo un momentito. -¿Cómo?

¿Es por aquí? -¡Cómo mola el piso!

Pero ¿qué es esto, hombre?

Mira, hay comida. -Me he quedado con hambre.

¿Son tus hermanas?

No, ellos, no, pero ellas sí. Venid, chicas.

Pasad para dentro. Ven.

Lucía, se te ve en la carita que estás mala, siéntate.

No estoy mala, solo quiero sentarme. -Nada de sentarse, tenéis que iros.

He quedado con un pibón. -Que nos conocemos.

¡Pero no me toquéis eso!

¿Y el respeto? -Un poco borde.

¡Pero si es un borde que te cagas!

¡Qué cansino!

¡Que no, que no me callo! -¡Qué "pesao"!

Que todavía estás a tiempo, recapacita, por favor.

Fonti, que a quien operan es a mí, no a ti.

A mí me operan de eso y me pego dos tiros, macho.

Dos: primero uno y luego otro.

Uno por tonto y otro por si lo pierdes.

Pero ¿se puede saber qué es todo este jaleo?

¡Vero!

Sí, ¿te parece mal?

No. -La de recepción está loca. ¿Este es el guaperas?

Si parece un mono.

Vamos. -Yo diría que es este.

Cruz.

Alberto Cruz.

Para serviros.

Encantadas.

Estamos encantadas. -Sí.

Mucho gusto.

¿No será nada serio?

Una vasectomía.

Qué mono, joven y planificando.

Muy feminista, muy solidario. -Una monada.

El hombre perfecto para Bárbara. -A Bárbara le dura dos minutos.

Bueno.

Tú, aquí quietecito, que ahora tendrás visita.

Ni me muevo.

Hasta luego.

Bárbara, ahora viene para acá la Bárbara.

Pero, tío, ¿cómo lo haces? ¿Qué les das?

¿Qué les... das?

Bueno, va, déjalo.

Hacedme caso a mí, que yo de estas cosas sé.

Vosotros dejad de comer.

A un viejo hay que hacerle caso.

Yo con el mío me río y le cuento cosas.

Y no le vais a dar este disgusto.

La chica, ¿es verdad que está buena?

Más de lo que imaginas, chaval.

Carolina, a papá hay que llamarlo.

Así le damos un respirito a Mac.

¿Un pinchito? -No se toca.

Está mazo bueno. -Carolina, tenéis que llamarle.

Yo no llamo.

Puerta

La hemos liado.

¿Qué os dije? Ya nos ha pillado el toro.

Tío, tranquilízate.

Nos vamos en diez minutitos.

Es verdad. Es que está como por ordenador.

-A ver si está tan buena.

Bueno, ya será menos.

Vais a ver.

Dos euros a que lo está. -Dos a que no.

Miranda. -Hola.

Estás guapísima, de verdad. Pasa.

Esta gente se va ya.

No, no, si no pasa nada. Niños.

Hola, yo quiero mear.

¿Hay papeo? -¿Quiénes son estos?

Adentro, adentro.

Son los Robles de Sanchicorto.

Y yo soy su canguro.

Hoy no me tocaba.

Pero ¿qué quieres? Una emergencia. Es que pagan muy bien.

No te importa, ¿verdad?

Hola. -Hola.

Hola.

¡Me debes dos euros! -Vale, vale.

Leonor, yo ya no aguanto más.

Aquí pasa algo, nos están tomando el pelo.

Si tuvieras de estos, subirías a ver qué pasa.

Tienes razón.

Me van a oír.

Hombre, ya lo creo que me van a oír.

Espera.

¡Ah!

¡Pedro, Pedro, por favor!

¡Pedro!

¿Qué pasa, cariño?

¡Alto ahí, amigo!

¡Apártese de mi mujer!

¿Qué te pasa? -¡Ah, un cuchillo!

¡No, no! -¡Tiene un cuchillo!

¡Tiene dos!

Suelte eso, amigo mío.

¡Suéltelo!

Bueno, pues ya la están peinando.

Ya queda muy poco.

Hola.

¡Lucio!

Ya estás aquí, ven.

Siéntate.

¿Quién es?

Pues es Lucio, un amigo, pero no os preocupéis.

Es de toda confianza. ¿Seguro?

Pues claro.

Oiga, usted vive en la calle, ¿no?

No te oye.

Es sordomudo.

¿Y qué hace aquí?

Pues comer, ¿no lo ves?

¿Vosotros no queréis más?

Sí queremos más, Catalina.

¡Ah!

Queremos ver a María.

Si es que está.

Pues claro, ¿dónde va a estar si no?

Que sí, papá, claro que estamos bien.

¿Cómo vamos a estar?

Que tampoco somos tan burros.

Bueno, mira, eso lo vamos a tener que hablar.

Pero, papá, no te pongas así.

Papá, que gritando no vas a solucionar nada.

Vale, vale, tranquilo, ya vamos.

Pero relájate, por favor.

Venga, de acuerdo.

Pero luego tenemos que hablar.

Muy bien, venga, hasta luego.

Bueno, ¿qué dice el jefe?

Está que trina y dice cosas rarísimas.

Que bajemos del cuarto.

¿Qué hacemos? -Volver, si no, le da algo.

Pero volver no es rendirse. -Claro que no, Celia.

Hablo con él y... -¡Tú no, no confiamos en ti!

Pero ¿qué...? -Queremos una persona que no se raje.

Y que pelee de verdad.

Pero ¿tú los oyes?

Uno, dos.

Tres, cuatro y cinco.

Te la comí otra vez. ¡Uh!

Vamos.

Tira tú.

Es que estoy superpreocupada.

Sí, tienen que aparecer.

Llamas a los amigos de Nando.

Lucía ha pasado una noche horrible.

La niña dice que está bien, pero yo no lo creo.

Por favor, llama al médico. Vale.

Oye, la del teléfono.

No te pago por tu cháchara.

Bruno, te llamo luego. No, perdón.

Lo siento mucho.

Esta mañana ha habido un problema.

Son los niños.

Son siete que no han aparecido.

Oye, perdona.

Perdona, ¿dejas de tirar las cosas?

¿Yo?

Tú. ¿Tirar el qué?

¿Tú te estás quedando conmigo o qué?

A recoger, para eso te pagan.

¿A ti quién te ha educado?

Vamos.

Ahora mismo vas a recogerlo con la lengua.¡Suelta!

Que lo recojas, con la lengua, ahora mismo.¡Estás loca!

¡Al suelo! ¡Eh!

Pero ¿te has vuelto loca?

Le estoy haciendo un favor.

Que lo recojas. ¡De eso nada!

Me voy al defensor del menor.

¿Tú quieres que nos cierren?

O cambias de actitud ahora mismo o ya te puedes ir a la calle.

Venga, va, ¿qué es lo que tienes tú que no tenga yo?

Una vasectomía que les encanta.

Eso es por tu cara bonita.

Fijo que ahora viene la Bárbara esa y ¡zas!

Yo soy un hombre comprometido.

Pues yo no, Alberto, y no sé por qué no me pasan estas cosas a mí.

Me voy a la cafetería o a la máquina o a hacer puñetas.

Y te pierdo un poco de vista, me tienes hinchado.

¿Lo ves? Eso van a ser los nervios.

Ya te has vuelto un medianena.

Y tráeme algo, anda.

Puerta

Sí. -¿Puedo pasar? Soy Bárbara.

Un momentito.

Un momentito, que no estoy visible. Espera.

Rosa, tenía que ser rosa.

Adelante, puedes pasar cuando quieras.

Hola.

Hola. -¿Tú eres Alberto?

Sí.

Claro que sí, chata.

Sobre gustos no hay nada escrito. -Fijo que te lo dicen todos.

Bueno, ¿vamos a lo nuestro?

No pierdes el tiempo, pequeña.

Tú relájate, que será más fácil.

Claro que me relajo, chata.

Lo que tú quieras.

Pero te digo: al principio hay tensión por lo del aquí te pillo.

Pero luego va a ser como el país de las maravillas.

Si tú lo dices.

Para empezar, cierra los ojos y piensa algo bonito.

¡Ay! Pero ¿qué puede haber más bonito...

...que lo que me está pasando?

¡Ah!

¿Este es el baño?

Sí, este es un baño.

Aquí no hay nadie.

¿No? No.

Claro, es que este no es el baño de María.

¿No? No.

Llévame a su baño. ¡Huy, mi orientación...!

Es que hay tantos baños.

Se acabó, Catalina.

Tú a mí no me tomas más el pelo. No.

Confiesa dónde está María.

¡Ay, Pedro, que yo la quiero con locura, que tú lo sabes!

Pero hay que saber cuidarla.

Que es una niña muy pequeña.

Que de los niños hay que estar pendientes.No, si sí.

Admites que la has perdido.

Y que no sabes dónde está. Bien.

No te importará...

...que dé parte al tribunal.

Esto tiene que saberse. ¡Ay, Pedro!

Pero si... Mira quién ha venido a verte.

Hola, tío Pedro.

Pero, María,...

...¿dónde estabas? -¿Yo? En el baño. ¿Por?

¡Ah! Pedro, te lo había dicho.

Hola. Hombre de poca fe.

Hola, Celia.

Hola, papá. ¿Ya habéis vuelto todos a casa?

¿Estáis bien? ¿Y por qué no? Están en sus cuartos.

Pues diles que se reúnan, que voy a subir y que me van a oír.

A eso he bajado.

No, quiero hablar con todos.

Pues dímelo a mí, ¿no?

¡Pues que estoy muy dolido!

Pero ¿qué hago?

Quiero hablar con todos en el cuarto de juegos, reúnelos.

No te molestes, para eso me han nombrado embajadora.

Pero ¿para qué necesitamos una? Pues para esto.

Para negociar.

¡Que no voy a negociar nada! Fernando.

¿Me ofreces una cerveza?

Sí, perdona.

Ven, le digo al mayordomo que te la traiga.

No, ya lo aviso yo.

¡Ah, vale!

Ya tienes aquí a los chavales. Pero como si no.

¿Te callas? Qué carácter.

Me recuerda a mi hija. ¿No ves la vergüenza que paso?

¿Por qué?

Alberto.

Hola.

¿Dónde estabas?

Pues acabo de tener una revelación.

He pasado por la sala de maternidad.

He visto los niños.

Uno de ellos me ha mirado fijamente y, al pasar la enfermera,...

...me pregunta:

"¿Cuál de ellos es el suyo?".

Y no ha sido terrible.

No es que quiera tener uno ahora, pero...

Era tan pequeñín.

El caso es que me lo he pensado mejor. Ahora no.

Pero quizá algún día.

Fonti tenía razón, le debo la vida al tío. Pero ¿dónde está?

Pero ¿no estaba contigo?

Si no me voy, le tengo que pegar. Por cansino.

Lo que yo no entiendo es dónde está tu cama. Primi.

¿Tú sabes qué ha pasado con su cama?

Está en quirófano.

¿Se llevan una cama a operar?

Esto no es un taller. -Con el paciente.

Con el paciente dentro.

Pero ¿no eras tú?

Pues sí, chata, ya ves.

Pues dentro había un tipo, tampoco me fijé mucho.

Dentro había alguien, fijo.

¡Fonti!

¿Has visto qué feo?

Me lo han regalado mis tíos.

Te duele más, dime la verdad.

Pues sí.

Si quieres, olvidamos el secreto y se lo digo a mi tía.

No, que me van a hacer más daño.

Que no te van a hacer daño.

Yo me fío solo de Ana.

¿Por qué es el hada Ana?

Y el deseo de María se cumplirá cuando la varita mágica...

...empiece a girar.

Porque lo que le pides...

...se cumple: ella me lo cura sin hacerme daño.

Pero es que Ana sigue en casa de Sharon.

Pues tú la avisas, porfa.

Vale.

Pero se lo dices a Ana.

Solo a Ana y a nadie más, ¿me lo juras?

Te lo juro.

Y ahora, por mucho que te cueste,...

...vamos a hablar de Ana. ¿Qué pasa con Ana?

Eres injusto con ella.

Eres el padre de Nico.

Pues precisamente por eso, las cosas de mayores son complicadas.

Es que tú las complicas. Es cosa nuestra.

¿Cómo que vuestra? Ana es la madre de nuestro hermano.

¡Pues muy bien, hablad con ella! Jovencita.

¿Quieres la ayuda de un abogado?

No hace falta, gracias.

Él es un duro negociador.

Ya.

Lo que habéis hecho no ha estado bien.

Pero todos se iban.

Y yo no podía quedarme aquí.

Me hubieran llamado traidora.

Menudo susto nos has dado.

¿Tú traicionarías a tu mejor amiga?

Por supuesto que no.

Y si, por ejemplo, te dijera un secreto que no quiere...

...que digas, ¿lo contarías?

Claro que no, hay que respetar los secretos.

¿Sea cual sea? Sea cual sea.

¿Qué pasa? ¿Lucía te ha contado un secreto?

Pero no lo puedo contar.

Ya lo sé, corazón, y yo no te voy a obligar a que me lo cuentes.

¿Por dónde íbamos?

Celia, luego seguimos.

Bueno, si vas a ceder algo, porque si sigues así,...

...cogemos otra vez la puerta. No voy a ceder en nada.

Son mis exigencias, ¿lo entiendes? No cedo ni un palmo.

Vas por el mismo camino con nosotros. -Échale mano izquierda.

No sé de qué hablamos.

¿El banco o mis hijos?

Interrumpes, te intentamos ayudar y te lo tomas así.

Está enquistado en su posición.

Tenéis razón.

Es una pérdida de tiempo. Perdonadme.

Eres un cabezón, papá.

Ni siquiera nos deja ver la tele hasta las once.

Fernando, pero ¿eso es mucho pedir?

Con su permiso, señor.

Pero los gemelos se han encerrado en la despensa.

Y amenazan con beberse dos cajas de batidos...

...si no atiende a las peticiones de Celia.

¡Pues sáquelos de allí ahora!

Y tráigame un analgésico o dos.

Bueno, niño, vamos a ver, mi bebito.

¡Ay, qué bien huele mi niño, sí, mi bebito!

Ya, mi amor, ya está.

Qué bien huele, por favor. Hola.

Hola. Hola, mi niño.

Pero ¿cómo te has portado tú, bebe mío?

Bueno. Ven conmigo.

¿Cómo ha ido el trabajo?

¿Eh? Bueno.

¿Tú no has venido muy pronto? Ya, Sharon, te digo la verdad.

¿Cómo te aclaras tú ahí? A mí me han vuelto loca.

Pero loca. Que mi McWarry, Jili Roli, Shuta Salad...

Pero ¿cómo lo haces?

Los idiomas. Pero si no hablas ni español.

Bueno, ¿y qué? Bueno, Sharon, una cosa.

Que me he despedido yo misma.

Tú siempre tan exigente.

¿Cómo se ha portado?

Ha estado toda la mañana en el coche. ¿Qué vas a hacer?

¿Eh? ¿Qué vas a hacer ahora?

Pues tendré que buscar otro curre, a esa casa no vuelvo.

Me da una rabia, me da una pena. Lo teníais así.

Lo teníais así de fácil.

A mí me da más rabia.

¿Y qué he hecho? Decirle un poco más tarde que es el padre.

Claro, si solo has tardado seis meses.

Hola, Bruno.

Hola. Quería hablarte.

Si quieres dar clase, ya están aquí los niños.

No, ya no es hora.

Yo he estado a mi hora y como ando mal de pelas,...

...venía a facturar. ¿A facturar qué?

Pues ya te lo he dicho: mi trabajo.

Yo soy formal, yo respeto horarios.

¿Vas a ir a ver a tu novia?

Pues sí, bombón, tengo que hablar con ella.

Verás, he ido a... Bueno, voy a invitarla a comer.

¿Me llevas?

¿Para qué? -Es que está Ana.

Lleva todo el rato con que quiere hablar con Ana.

Y a su tía, que soy yo, que la zurzan. ¿Eh, cariño?

Es que tengo que hablar con ella.

Pero ¿por qué no me dices a mí de qué? ¿Qué es lo que te preocupa?

Es un secreto. Pues ahora no puedes ir.

Tienes que comer. ¿Lo ves?

Lo dice tu tía, no puedo.

Bueno, a lo que venía. Bruno, esta es la factura.

¿Pagarte por no hacer nada?

Cuando hay un compromiso y un desplazamiento...

No es culpa mía este desastre. ¡Pero bueno!

Tía. ¿Qué?

Me voy con Lucía. Vale, cariño.

Si quieres cobrar, tienes que dar clase. Ahí están.

No, se siente. Los horarios son los horarios.

Pero tú no tienes vocación.

Un servidor no repara en eso. ¿Crees que yo soy otro mayordomo?

¿O qué? No.

Tú no lo eres ni tampoco vas a cobrar.

¿Creéis que son cifras aceptables?

¿Que es un buen acuerdo? Pienso que sí.

No me parece un mal acuerdo. -Si no hay que aplicar el IPC, bien.

No supera el sueldo de los gemelos, que no lo merecen.

Son tus hijos.

Y esto de las salidas al cine, el llegar a casa...

¿No nos pasamos de blandos? Es normal en los chicos.

Y la idea de Santiago de las multas por tardanza...

...reconduce los efectos inflacionistas.

Eso sí es una buena idea. Muchas gracias.

Tartamudea

¡Huy, Bárbara!

Bárbara, estás bárbara, en serio. -¡Fonti!

Despierta, ¿estás bien?

Hola.

¿Dónde estoy? -Fonti.

Tranquilízate, porque tengo que darte una mala noticia.

¡No!

¡No!

Otro gatillazo no, si no me acuerdo de nada.

No es exactamente eso.

Pero está relacionado con.

¿Tú te acuerdas de la vasectomía de Alberto?

¿Cómo dices?

¡Ay, Dios!

Ya me acuerdo de todo, esto es un hospital, ¿no?

Pues verás.

Es que ha habido un pequeño error.

¿Error?

¿Error? ¿Qué error?

¡Joder!

Pero ¿por qué lo tengo vendado?

Solo a ti se te ocurre meterte en su cama.

Vino Bárbara a anestesiarlo.

Y, total, te acabaron llevando a ti a quirófano.

Y... -¡No, no!

No, no me digas eso, mujer.

No me digas eso.

¿Que me han operado a mí...

...en vez de a él?

Me temo que sí, Fonti.

Pero a ti los niños tampoco te gustan mucho.

¿No?

"Que sí, mujer, que sí.

Que a mí en el fondo sí que me gustaban.

Pero ¿qué me han hecho?

¡Qué me han hecho!"

Esto es el final de una dinastía.

¡Hola! Pero ¡qué leche...!

Cuidado, que te la pegas.

¿Tú qué haces en mi coche? -Tengo que hablar con Ana.

¿Estás loca? Ahora te llevo para casa.

Llévame con Ana o me pongo a gritar.

Y el guardia te quita el carné por no llevar sillita.

Sí, el guardia, la Guardia Civil y los bomberos.

Buenas tardes.

Buenas tardes. -Usted está en doble fila.

Si yo no pensaba parar, pero es que la niña...

Para llevar menores, necesita el dispositivo de seguridad.

Carné y documentación.

¿Se han dormido? Sí.

¿Ya te vas otra vez?

Sí, no tenemos pañales.

No, ya voy yo. Que no.

Que no.

Que lo necesito. Pues me traes potitos.

De verdura con pescado y de verdura con pollo.

Vale. Cariño.

Y la cremita del culito y las toallitas.

Vale. Cariño.

Y los pañalitos de Toni.

Y ya, Sharon, venga.

Venga. Hala.

Lo siento, pero tengo que inmovilizárselo...

...hasta que la menor tenga la silla.

Pero si me lo inmoviliza, no puedo ir a comprarle la silla.

¿Sabe que es peligroso?

Lo sé, pero seamos un poco lógicos.

No podré ir a comprarle la silla.

Haga el favor de soplar, esto es un control de alcoholemia.

Bien.

¡Ay, papá, que me duele más!

¿Qué le pasa?

Que me duele mucho la tripita y ayer también.

Su hija está enferma.

Me lleva al médico porque va a ser "pindicitis".

¿Y lleva así dos días?

Eso es muy grave. Sí, se lo he dicho.

Por eso lleva tanta prisa.

Sin silla no puede ir, avisaré por radio.

No se moleste, si no es necesario.

Allí hay una tienda, la compro y la llevo.

No, no. -¡Ay, papá, que me duele más!

Está bien, pero vaya ya.

Es muy peligroso. -Me la llevo.

Gracias.

Hasta luego.

Circule, vamos, circule.

Oye, María, eres genial.

¿De dónde te has sacado lo de la apendicitis?

Y, por cierto, ¿qué hago yo ahora con una sillita?

Alberto, cariño, pero ¿qué haces tú con esta ricura de niña?

La ricura me tiene hasta las narices.

Quiere hablar con Ana.

Pues ha salido.

No, yo tengo que hablar con Ana.

¿Qué te pasa, cariño, preciosa? A ver, dímelo a mí.

Tengo que decírselo a Ana.

No te esfuerces, lleva así toda la tarde.

¡Huy, si es que soy tonta!

Cargo el móvil y luego me lo dejo.

¡Ana, Ana!

¡María, princesa! Pero ¿qué haces tú aquí?

Es que Lucía está malita.

Le dolía la tripita, ¿no está mejor?

Se ha puesto más malita aún.

¿De verdad?

Y no se lo quiere...

...decir a nadie porque tiene miedo de que sea "pindicitis".

¡Apendicitis!

Qué "jodía".

Es que Miguelito tuvo "pindicitis".

Y... ¡Espera un momento!

Apendicitis, Sharon, que lleva así varios días.

Que no tiene que ser eso.

Puede ser peritonitis, es la vida de la niña.

No me digas eso. ¿Tienes el coche?

Vámonos, venga, coge las cosas.

Hasta ahora, cariño. -Hasta ahora.

¿Llamo a una ambulancia? Que vaya a casa de Fernando ya.

El 112, hay un niña que puede estar muy enferma, oiga.

Pues al borde de la peritonitis.

Sois de gran ayuda, os lo agradezco mucho a todos.

Ya verás como tus hijos aceptan el acuerdo.

Fernando, ¿y el otro tema?

¿Qué tema? ¡Ah, el banco, claro!

Valentín y Juan Carlos ya te han dicho sí, pero sin mis acciones...

Ya, no te preocupes, estás en tu perfecto derecho.

Mira, Fernando, antes o después vas a volver a ser...

...nuestro presidente.

Así que mejor antes que después.

El lunes tienes mis acciones. Te lo agradezco mucho.

Santiago, gracias.

Adiós, señor presidente. Adiós.

Gracias por todo. Adiós.

Joder con los niños, no son malos negociadores.

Puerta

Hola. ¡Vaya, la señora ha decidido volver!

¡Eh, un momento! No, no, no.

No puedo. Tenemos que hablar.

No puedo.¿Cómo que no? No.

¿Crees que puedes volver así tras poner a mis hijos en mi contra?

¿Que yo qué? Pero ¡por Dios!

No has besado a Nico desde que ha nacido.

Pero si te has escapado con él.

¿Que me escapé? Sí.

¡El bautizo era un buen momento! ¡Tenía mis razones!

¡No quiero atender a razones!

¡Bruno!

¡Bruno!

¿Sí? Prepara la liquidación de la niñera.

Tráigame el talonario. Pero...

¿No me ha oído?

Lucía, cariño...

¿Cómo estás, mi vida? Ana, me duele mucho.

Lo sé, tranquila.

Ya va a pasar. Vas a estar bien.

Vas a estar bien.

¡Fernando!

Fernando, ayúdame. ¿Adónde vas con Lucía?

Está mala.

Sirena

¿Qué? ¡La ambulancia!

¿Qué pasa?

Creo que tiene apendicitis.

Vamos, corre.

¿Que Lucía tiene apendicitis?

Estaba mala y no le hemos hecho caso.

Es para matarnos. -Es culpa mía.

No le hice caso.

Que no os preocupéis. Que se va a curar.

¿Tú crees? -Sí.

Está con su "Ana madrina".

Nunca me lo perdonaré. Nunca.

Es más culpa mía que tuya.

Es culpa mía, soy su padre. ¡Un desastre de padre!

Ya, pero yo soy su niñera. Y no estuve cuando me necesitaba.

Te fuiste por mi culpa.

Últimamente, todo lo hago mal. Tranquilízate.

Querían venir todos, pero no los dejé.

Bien. ¿Cuál es el diagnóstico?

Apendicitis con principio de peritonitis.Jesús.

¿Por qué no nos dejan ir al hospital?

Si va uno, vamos todos. -¿Y qué?

Para que no se asusten los gemelos.

O María.

Pero si solo es una operación...

Porque es solo eso, ¿no? -Claro.

¿Por qué no nos dejan? -No seas pesada. Déjalo ya.

Quizá lo hayamos cogido tarde. No me lo perdonaría.

¿Qué significa tarde?

Que si una apendicitis no se coge a tiempo...

¿No sabes algo de medicina?

¿Yo? No.

Ni yo. Tranquila, no pasa nada.

¿Estáis hablando de Lucía?

No, cariño, de cosas de mayores.

¡Habláis de Lucía! Pero se va a curar.

Así que no pasa nada.

Podéis hablar lo alto que queráis.

Gracias.

¿Se sabe algo de Lucía Hidalgo?

Es mi hija. La apendicitis.

Tranquilos. Estas cosas llevan su tiempo.

Ya, pero... ¡Doctor!

Las primeras eran para calentar, pero esta sale.

Coge la que quieras.

¿Estás seguro?

Alberto, ¿Lucía se va a morir?

¿Morirse? Pero tú estás loco, chaval.

¿Por qué?

Mete la carta donde quieras.

¿Por qué no nos dejan ir al hospital?

Pues...

Si no tiene importancia, para qué.

No pasa nada. No tenéis por qué ir.

Al revés. Cuando no tiene importancia, van todos.

Que somos niños, no idiotas.

Hoy que teníamos clase, estamos jugando.

Me parece muy graciosa la mentira, pero ahora no estamos para bromas.

Te sigo la corriente, pero mañana.

Que están operando a Lucía de apendicitis.

Esperemos que sea solo eso.

No, no sé en qué hospital.

En cuanto sepa algo, te lo digo.

Un besito.

Buenas tardes. AMBOS: "Buenas tardes".

¿Y Ana? No aguantaba más. Ha ido a ver.

Te agradezco que hayas venido.

No digas tonterías. Es mi nieta.

Lo que te dije el otro día sobre la intervención en el banco.

Ni caso.

Tú me enseñaste todo lo que sé sobre el banco.

Pero metí la pata. Puedes decírmelo. Eres mi hijo.

Muchas gracias. Debes arreglarte con Ana.

Es la madre de tu hijo...

No me acostumbro a la idea. Pues ve acostumbrándote.

Lucía Hidalgo.

Soy su padre. Y yo, su abuelo. ¿Ocurre algo?

¿Eh? Ya está en la habitación.

¿Por dónde?

Por aquí. Síganme.

Duerme, princesita.

Ha salido todo muy bien.

Y Ana está aquí contigo.

¿Ana? Ha ido todo bien. Fenomenal.

¿Seguro? Sí.

¿No la ves? ¿Has hablado con el doctor?

Con una enfermera.

Yo buscaré al doctor.

No sé cómo pedirte disculpas.

No es el momento de hablar de lo nuestro.

¿No estás feliz? Mira a tu hija.

Muy feliz.

Con ella y con mis siete hijos.

Siempre se tiene un favorito, ¿no?

Y Lucía es la niña de tus ojos.

Para eso es la pequeña.

Era la más pequeña. Ahora el más pequeño es Nico.

¿Podemos quedarnos tranquilos? ¿No hubo complicación?

Su nieta está perfectamente. La apendicitis estaba avanzada,...

...pero no dejará huellas. -¿Cómo de avanzada?

Si hubieran tardado dos horas más, no habríamos podido salvarla.

Creo que me explico. -Dios mío.

Hay que marcarlos más de cerca.

Fue culpa de todos.

Móvil

Perdone.

Gracias, doctor.

¿Sí?

Abuelo, pero ¿por qué no llamáis? ¿Qué?

Pero ¿ha ido todo bien?

Todo ha ido muy bien.

Bien. -Bien.

No hay problemas, ¿no?

Vale. ¿Va a venir esta noche?

No. Claro.

Que pasa la noche allí.

Pues vamos a verla.

¿Podemos ir a verla?

Venga, de acuerdo. Ya ha terminado el horario de visitas.

Jo, qué rollo. -Oye.

Escapémonos.

Vale. Eso ni en broma, ¿eh?

Qué loquilla.

¿Quieres descansar un rato?

No, en serio, estoy bien.

Ha llamado Sharon.

Nico está bien. Y tu móvil está apagado.

Y que se alegra de lo de Lucía.

Muy bien, estupendo.

He cogido una habitación. Hay una cama para ti.

No, en serio, túmbate tú.

¿Y para qué? Estarás cansado, ¿no?

No lo estoy.

Túmbate. Que no, túmbate tú.

Fernando, túmbate tú.

Vaya.

¿Ya estáis discutiendo?

Sí, estamos discutiendo,...

...pero da igual.

Mírala.

Mírala.

¿Y qué tengo que mirar?

Es la madre ideal.

Hola.

Hola, princesa.

¿Estás bien?

Ha salido todo muy bien, ¿sabes?

Mi vida...

Cariño, cariño...

Un momento. La próxima semana... más.

Por favor.

Tú.

¿Te has vuelto trucha?

Me voy a casa de Sharon y no a Sudáfrica.

Se ha callado. -¿Quién eres?

Eres la madre de mi hijo desde hace días.Desde que nació.

Has salido. Hoy.

Vete.

Nos habría caído una buena. -Los compinches tienen que ayudarse.

Ana está buscando otra niñera para que la ayude.

A los niños o se les ata corto o hacen lo que quieren.

Pedagogía.

Ah.Una chifladura de mi viejo, pero los niños me molan.

Fresca. Sueltecita.

Me ha parecido encantadora, guapa, directa.

Quiero que la última vez fuera contigo. -¿Qué?

¿Que yo me vaya y que deje a Nico?

¿Qué pasa?

Ana se va.

Nico os dice adiós.

TODOS: "Adiós, hermano".

Ana y los siete - Episodio 82 - Rebelión a bordo

11 dic 2012

Los niños, enfadados con su padre por su actitud intransigente hacia Ana, se han marchado de madrugada a casa de Sharon. Ana les reprocha su actitud y les dice que deben volver a casa antes de que su padre se preocupe. Todos se van, aunque no tienen intención de volver a casa hasta que su padre admita a Ana y cambie de comportamiento respecto a la niñera. La mala suerte hace que los tíos de María visiten a la niña cuando ésta no se encuentra en la casa.   

Fernando tiene una importante reunión con unos accionistas del banco. El desenlace de esta reunión y los temas a tratar serán muy diferentes a lo que él esperaba. Ana decide buscarse un trabajo para no depender de Fernando. A falta de más tiempo para poder elegir, decide sustituir a Sharon en un local de comida rápida.   

Aunque Sharon está convencida de que Alberto no se ha opuesto a la idea de tener un hijo, éste, en secreto, ha decidido operarse y lo confiesa ante Fonty. Éste, pensando que puede persuadirle para que no dé ese paso, le acompaña al hospital. Mientras, la pequeña Lucía se encuentra cada vez peor. Los dolores son cada vez mayores. Su silencio la está llevando a una posible peritonitis.

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