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No recomendado para menores de 7 años Ana y los siete - Episodio 75 - ¿Y el padre es?
Transcripción completa

¿Qué es lo que baila Ana?

Que hasta los muertos le tienen ganas.

¿Qué es lo que baila Ana?

Que todo el mundo se pide un turno.

El papa se lo consulta...

...al dalái-lama. ¿Qué es lo que baila Ana?

El reportero de "El Mundo", al del "Semana".

¿Qué es lo que baila Ana?

Y el pijo del cochecito cupé,...

...a los que ligan a pie.

¡Por la cara!

¿Qué es lo que baila Ana?

Ana.

No sé. -Se hacen los valientes porque nadie nos defiende.

Pues peor. Porque si saben que somos nosotras,...

...nos van a machacar.

Sobre todo a mí.

A ti te defienden tu papá, tus hermanos y Ana; a mí, nadie.

Mi padre no se entera de nada.

Y desde que tiene a Nico, no habla mucho conmigo.

¿Y entonces qué hacemos?

Lo planeado.

Bueno, o te defiendes o la cagas. -Bueno, vale.

Fonti, ya me estás preocupando. Ya te abro.

¿Qué horas son estas? ¿Qué pasa?

Lo peor, tío.

Soy un despojo humano.

¿Qué dices? ¿Tan grave es?

Sí, es muy grave, muy grave.

Aquí nos pueden escuchar. Lo que faltaba.

Estás loco. -Vamos a la cocina. Tira, tira.

¿Lo dices en serio?

Sí, creo que sí.

Ven.

¿Qué pasa? -Que quede claro que esto...

VOZ AFEMINADA: "Nunca me ocurre".

Sigues con voz de pito. -Bueno, sí.

Tengo voz de pito. Deben de ser las cuerdas.

Sí, sí. Probablemente.

Eso da igual.

Esto que te voy a contar ahora nunca me ocurre.

Que ya lo sé. ¿Qué pasa?

Yo había quedado a cenar con la enfermera.

Que sí, con Vero.

Y tú sabes que lo que más me pone es una enfermera.

VOZ AFEMINADA: "Sí".

¿También tienes voz de pito?

Al final, va a ser un virus o algo así, tío. Háztelo, mi...

Mira, lo que has dicho. Lo más es una enfermera.

Sí, sí. ¿Y...?

¡Chist!

Nos van a oír.

¿Un viaje juntos?

¿Solos?

¡Bien!

¡Chist!

Es la mejor manera...

...de comprobar si...

Bueno, si congeniamos, ¿no?

¿Tú qué crees?

Mira, tío...

Risas

Escóndete. Debajo de la mesa, venga.

¿Qué haces? -Esto es muy heavy.

Que no se sepa.

Suéltame. Voy a coger un vaso de agua.

Bueno, venga.

¿Sabes por qué no te suelto?

No. ¿Por qué?

Para que no pase lo de la otra vez. ¿Qué pasó?

Huiste de mis garras.

Lo siento. Fui descortés.

¿No tienes miedo?

Un poco, sí.

Mentira. Te haces el interesante.

Bueno...

Bájate. No quiero.

¿Qué te gusta que te hagan?

¿Cómo? Ya sabes a qué me refiero.

Bueno, pues...

¿Qué ha dicho?

¿Y a ti?

A mí...

Celia.

¡Celia!

¿Qué?

Ya es la hora.

Mañana.

Nos ibas a ayudar.

Celia, porfa.

Nos hemos levantado. -Tenemos todo listo.

Vale.

Venga.

Y callaos. Como se despierte Amalia...

Venga.

¡Vaya! Es una de mis habilidades.

Ya veo.

¡Cómo se lo monta tu padre!

Vámonos de aquí, que al final nos pillan.

¿Qué es eso que me tenías que decir?

Lo que más te pone es una enfermera,...

...quedas con ella y aquí estamos.

Lo que ha pasado es muy heavy.

Pero es la primera vez que me pasa.

Fonti, ¿nos podemos ir de aquí?

Sí, claro.

¿Tienes el casete?

¿Y las tijeras?

Yo tengo las sábanas. ¿La pasta?

Vale. Se van a enterar estos dos.

Se les quitarán las ganas de asustar. Venga, vamos.

Ten cuidado: vas a despertar a Ana y a David.

Perdón.

Vamos. Lo siento.

Risas

¿Lo has pasado bien? Muy bien.

¡Vamos, vamos!

¿Te da para dos?

¿Quieres ir al baño?

¿Eh?

¡Oh, Fernando, qué tonto!

Venga. ¿Cómo se quita esto?

¿Tú has estado casado?

Sí, pero no eran tan difíciles como ahora.

Esto es muy aparatoso.

Ana.

Sí, cariño.

¿Qué ha sido eso?

¿El qué?

Fernando, ¿no?

No sé.

Está con Silvia.

Ah, ¿sí?

Pues no sé.

¡Oh, qué bien que estén juntos!

Sí.

Tu hermana y Fernando, mi hermano.

Muy bien, sí, sí.

A dormir. Vale.

Vale.

¡Ay, la familia, toda junta!

¡Sí, qué bien!

No pasa nada, hijo. No será la primera vez que te pasa.

Es la primera vez que me pasa.

¡Jamás me había ocurrido algo así!

No te lo crees.

Que me lo creo. -No, tronca.

¡No, no me estás creyendo!

Que me lo creo, de verdad.

En serio, no puede ser.

No sé qué me ha podido pasar.

Te lo digo de verdad.

Dramatizas demasiado.

¿Que dramatizo?

¿Sabes cuál es mi sueño erótico? -Acostarte con una enfermera.

¿Cómo lo sabes? -Tú y tu voz de pito lo habéis dicho en la cena.

Y me lo han dicho más tíos. -Esto es distinto.

Porque yo te lo digo de verdad.

Y para una vez que me pasa,...

...me tiene que ocurrir esto.

¡No es justo, joder!

Es raro. Si hubieras bebido...

Una cañita de nada. Tú lo has visto.

Por eso digo.

Y nada de nada.

Ni un poquitito ni una pizquita.

Ni un poquitito ni una pizquita.

Casi me tiro por la ventana.

Pero ¡tío!

Vivo en un bajo, así que no te creas tú que...

¿Tú crees que nunca más se me va a...?

¿Que no volveré a ser el Fonti de antes?

No sé cómo era ese Fonti.

No te crees que sea la primera vez. -¡No, yo sí te creo!

Di la verdad, dímelo.

Que te creo.

Pero hay algo que deberías saber.

¡No me digas más, tío!

A ti también te pasa.

No te confundas, a mí eso no me pasa.

¿Y qué debería saber?

¿Recuerdas el conejo que nos comimos ayer?

Sí, estaba muy bueno.

¿Qué quieres decirme?

Muy bueno. -Sí.

Algo pasaba con esos conejos. -¿El qué?

Antes de empezar, os diré algo.

Hay algún loco que está robando los animales del laboratorio.

¡La gente es la leche!

¡De verdad! -El personal...

En concreto, dos conejos.

El gracioso o el gamberro de turno...

...debe saber que no son aptos para el consumo.

Los dos ejemplares que han sido robados...

...participaban en un programa...

...para inhibir la fertilidad del macho.

Llevan hormonas femeninas.

Lo mato.

Lo mato.

¡Lo mato, lo mato!

Me voy a convertir en una piba.

Voy a ser un transexual.

Todavía no he terminado.

¡Nunca más voy a ser Fonti!

¡Ahora voy a ser Fonta!

Déjame terminar.

Me van a crecer las tetas.

Ya nunca más me saldrá la barba.

¡La voz!

¡Eso era lo de la voz!

¡Ay, Dios!

¡Fonti, tranquilo!

No es para tanto.

¿Estáis listas?

Pues vamos.

Venga.

Se van a enterar estos. Por listos.

Llanto

¿Adónde vas?

Será solo un momento.

No tardes.

Un minuto.

¿Otra vez aquí?

Venía a darle un beso de buenas noches.

Dale un besito y te largas.

Vale.

Adiós.

Adiós. Dale un beso a Silvia de mi parte.

Vale, de tu parte.

Estábamos ahora en mi cuarto hablando de cosas de la vida.

Haced lo que queráis.

Pero no hagáis ruido: vas a despertar a David.

Lo siento.

Adiós.

No hay cosa más bonita que ver a un niño dormir.

¡Qué suerte tiene mi hermano!

Adiós, Fernando.

Bueno, adiós.

Silvia, nada. Estábamos ahí.

Adiós.

Perdona.

Este zapatito es de Silvia.

Dáselo tú mañana.

¡Somos los espíritus de la casa!

¡Por fin estamos solos!

Gritan

Se ríen

¡Por fin solos!

Pensé que iba a pasar como la última vez.

Bueno, tenía sed.

Ven aquí.

¡Fantasmas! -¿Dónde?

¿Qué pasa?

¡Hay fantasmas! -¡Dos!

¡No, tres, sí, tres!

Bueno, salid de aquí.

Sí, por favor.

No hay fantasmas. ¡Sí los hay!

¡Y tenían una voz!

Queremos dormir aquí.

No me lo creo.

Yo no voy a mi cuarto.

Ve con ellos y diles que no hay. Venga, salid de aquí.

Venga, vamos.

¡Venga!

Perdona.

Nada, nada.

¡Mierda!

No hay nadie, nadie.

Mira debajo de la cama.

Nada. Ha sido una pesadilla.

¡De eso, nada!

Dormid con la luz y dentro de un rato la apagáis.

¿De acuerdo?

¿De acuerdo?

Acostaos.

A dormir tranquilamente. Todo solucionado.

Buenas noches.

Se han quedado tranquilos.

No volverán a molestar.

Ven aquí.

Grita

¡Huy, pobrecito!

No, no hay nadie.

Está todo tranquilo.

No se han dado cuenta de que he pasado la noche contigo.

Vale, un besito.

Vale.

Isabel, Isabel, sí.

Luego te llamo.

Buenos días. Te has levantado pronto.

Sí.

¿Vas a la facultad? Sí, iba ahora.

Te llevo. No, no.

Gracias. Puedo ir sola.

Voy a hacer algo al lado de la universidad.

Y así hablamos.

¿De qué? De cómo va la carrera.

Ah, claro.

Sí, de eso.

Buenos días.

No lo creeréis, pero hemos visto fantasmas.

¡No me digas!

Es verdad. -Tres.

Creo que en casa antes vivían tres niños...

...que no descansan porque les hicieron algo.

¿No notas que la casa está embrujada? -Mogollón.

¿Huele? -A tigres.

Vamos. -Nos haremos amigos de los fantasmas.

Y se enterarán. -Por listas.

¿De qué te ríes?

De nada.

Timbre

¡Doña Carmen!

Buenos días. ¡Qué pronto se han levantado hoy!

Para comprar: la primera hora es la mejor.

¿Has ido sola?

Pude acompañarte. -No importa.

¿Qué te parece?

¿Y esto? -No era necesario.

Tengo todo el derecho de mimar a mi nieto.

No sé si Nicolasín está en edad para todo esto. -¡Nicolás!

Esto es para los siete.

¡Ah, bueno!

Sería feo no tener un detalle con ellos.

Los siento como si fueran mis nietos.

¿Están despiertos? Sí, creo...

Están dando guerra ya. Se alegrarán.

Pero espera a que bajen a desayunar. -Bueno.

Si me lo permite... Gracias.

¿Le hago café?

Sí, llévelo al salón. Muy bien.

Ahora te acompaño.

Voy arriba.

Te espero.

Hija, buenos días.

Buenos días, mamá.

¿Qué tal has dormido? Regular.

Me he desvelado varias veces. No me extraña.

Esta noche ha habido unos ruidos raros.¿Sí?

Te preguntaré algo de Silvia. Sí.

¿Ha tenido novio o algo parecido a novio?

Algunos, pero le duran poco.

¿Quién lo deja?

Ella se cansa. Le duran poco.

Gracias, Bruno.

¿Algo más? No, gracias.

Gracias. Muy bien.

Cuando conoce a un hombre, dice que es el único hombre de su vida.

Y al mes siguiente no recuerda su nombre.

Quizá ha cambiado.

Lo dudo.

Ana, a ti, como hermana mayor,...

...te pido un favor: cuídala.

Silvia es ya bastante mayorcita.

Yo me he cuidado sola toda la vida.

Ya lo sé.

Hazme el favor.

¿La cuidarás cuando yo no esté?

¡Vale! ¿La cuidarás?

Sí, mamá, la cuidaré. Vale.

¡Chiquitina!

Llanto

Este devora.

¡Princesa!

Me voy a ver a Nico.

Ahora vuelvo, ¿vale?

¡Qué suerte tiene Ana!

¿Por qué?

Antes no tenía madre y ahora sí.

Yo he tenido suerte: he encontrado a una hija que no esperaba.

Ni María ni yo tenemos mamá.

Ya lo sé.

Nuestra mamá no va a aparecer, ¿verdad?

No, pero venid.

Venid.

Si cerráis los ojos muy fuerte muy fuerte y pensáis en la mamá,...

...aparecerá.

Hala, venga, al cole.

Venga, chiquitina.

Dame un besito. Al cole.

¿Puedo hablar con mi mamá si cierro los ojos?

Yo lo hago.

¿Y funciona?

Sí.

¿De verdad?

Que sí.

Venga.

Llegamos tarde.

¿Habéis visto más fantasmas?

Reíos, pero cuando los veáis, os cagaréis de miedo.

Uno para cada una.

Están enterrados en algún lugar de esta casa.

Quieren que los desenterremos para descansar en paz.

Una pasada la movida con Jason.

Ya te lo contaré.

Celia.

Yo te dije que era un imbécil.

No les digas ni a Blanca ni a Bea nada de lo que te he contado.

¿Lo prometes? -Sí, pero te dije que era un imbécil.

Ya me lo has dicho.

Prométemelo.

Vale.

No les digo nada.

¡Y la ganadora es...!

¡Silvia!

Silvia.

Silvia.

Lo siento, Ana.

Lo siento, bonita. No, Silvia.

Soy Ana.

Ana.

Ya me pareció a mí.

Silvia.

¡Silvia!

¡Por favor, qué susto!

No había forma de despertarte, en serio.

¿Con quién soñabas?

¿Quién te ha elegido a ti y a mí no? No me acuerdo.

Nunca me acuerdo de los sueños.

¿Pasa algo? Fernando se ha ido a trabajar.

Has pasado la noche con él. ¿Qué crees?

Que tenía que pasar.

Claro, ya era hora.

¿No es maravilloso? Sí lo es.

¡Soy tan feliz!

Porque creo que Fernando me quiere.

¿Sí?

A mí me gusta mucho.

Quiere que hagamos un viaje juntos.

Solos, para ver si congeniamos.

¿Crees que él es el hombre de tu vida?

Estoy segura.

¿Por qué?

Pues porque yo...

¿Alguna vez te has enamorado de alguien y luego no es nada?

Nunca.

Le quieres de verdad. Sí.

¿Seguro? Que sí.

¿Por qué me preguntas?

Es el amor de mi vida.

Porque yo también lo quiero.

¿Qué quieres decir?

Pues que lo quiero.

Que siempre lo querré.

Ha sido una persona muy importante en mi vida.

Ha sido.

Sí, ha sido.

Tararea

Ahora estoy feliz.

Estoy feliz con David. Claro.

Tengo lo mejor, mi hijo Nico.

Pronto me iré de esta casa.

Y os veré menos a todos. Sí.

No veré a Fernando. Sí.

Por eso quiero que... ¿Qué?

Quiérele. No juegues con él.

Ana, yo no juego con estas cosas.

Y he dejado a hombres en mi vida...

...porque ellos no soportaban que yo me tomara en serio la relación.

Perdona.

Sé que le harás feliz.

Sí. Pero entiéndeme.

Eres mi hermana, medio. Medio.

Pero él me importa mucho.

Y quiero que todo salga bien.

Sí. ¿Seguro?

Llanto

Me llama Nico. Vale.

Venga. Buenos días.

Puerta

Silba

Pasa.

Buenos días le dé Dios.

Deje el desayuno encima de la cómoda.

Me encanta tomar el desayuno en la cama.

¡Qué bien!

Puede retirarse.

Sí.

Adiós.

No he hablado con él. Tiene el móvil desconectado.

Sí, está fatal. Pero fatal, ¿eh?

Lo del gatillazo. Ya sabes cómo es Fonti.

Se le encasquilló el arma.

¿Y sabes lo mejor?

Se cree que se va a convertir en travesti.

¡Ay, Dios!

Las tengo más grandes.

Y la barba...

¡La barba no me crece más!

Ya empieza la mecamor...

La metamo...

¡La transformación!

¡No!

¿Qué pasa? -¿Es incómodo llevar sujetador?

¡Desde luego!

¡Nicolás!

¡Carmen!

¿Sabes qué me apetece? -¿Qué?

Cenar en Gregory's. -¿Te acuerdas?

Es una buena idea.

Muy bien. Voy a ponerme guapa.

No hace falta.

Ya lo estás.

Ya lo eres.

¡Ay, gracias, Nicolás!

Tú siempre tan amable.

Un poquito más, no te duermas.

Un poquito más.

Hola. ¡Hola!

No quiere el bibe, se ha quedado frito.

Te he buscado abajo. Estaba dando una vuelta.

Me voy al banco.

Vale.

¿Comemos juntos luego? Vale, sí.

¿Estás mejor?

Sí.

Anoche te vi preocupado.

Estoy bien.

¿Has cogido el sobre de los análisis?

Lo tiré a la basura.

Como si no existieran.

Vale.

¡Qué cosa! Adiós.

Adiós.

¡Ay, mi niño!

¡Huy, que le despiertas!

Venga, vamos a tomarnos esto, mi amor.

Un poquito más.

Te han crecido.

A ti también.

No fastidies.

¡Hola, tíos! -¡Hola!

¿Qué te hace tanta gracia?

Le han crecido las tetas.

Habla un poquito más bajo.

¡Cómo te han crecido!

¡Vale ya, Nando! ¿Y Fonti?

No sé, tiene el móvil desconectado.

Cree que nunca se le va a quitar eso.

A mí me preocupa.

Yo tengo una idea.

¿Por qué no hacéis un trío musical?

Le Castrati.

¡Anda, mueve, mueve!

No podría soportarlo.

No podría.

Es lo mejor.

Es lo mejor que puedo hacer.

No me queda otra opción.

Así que venga, tío.

No te lo pienses más.

¡Adiós, mundo cruel!

Ya.

¿Este medicamento tiene esa función?

¿Está seguro?

Ya sé que eres médico.

Lo siento, no quería ofenderte.

Yo sólo quería saber...

...si quizá, por casualidad, pudiera servir para otra cosa.

Ya.

Sólo para eso.

Gracias, Ramón.

Te llamaré para quedar a cenar.

Ya te contaré.

Adiós.

Adiós.

¡Ya te he dicho que es el amor de mi vida!

Yo le quiero.

¿Qué quieres decir?

Pues que le quiero.

Que siempre le querré. Ha sido alguien muy importante.

Cuando nazca mi hijo, nos iremos de aquí.

Estoy loco. Me pareció oír la voz de Fernando.

¿Sabes qué creo? ¿Qué?

No soporta que tengamos un hijo. ¿Qué le pasa?

Me recuerda a Fernando. ¿Estás celosa?

¿Yo?

David. ¿Qué pasa?

Tengo que decirte algo que te debería haber dicho.

No sé si el hijo que tengo es tuyo o tuyo.

Fernando me arrebata todo lo bonito.

Y ahora, ¿qué? -La hemos cagado.

¡Cómo se pasan, no lo hemos hecho tan mal!

Hola.

Hola y adiós. -¡Qué tonto eres!

¡Que cobras!

¡Que te den!

¿A que cobras?

¡Que no nos sigáis!

No os seguimos. -No lo parece.

Entrad y veréis que nosotras no os seguimos.

A ver si es verdad.

¡Qué tontos!

Habrá que darles otro susto esta noche.

Timbre

¡Menudo saque! -¡Venga!

¡Venga!

¡Venga, Guille, Álex!

¡No, no!

¡Ay, no!

¡Ay!

¿Qué estáis haciendo?

Jugando.

Mira cómo mola. -¿A esto lo llamáis jugar?

A ellos les gusta. Déjame.

En mi época jugábamos a otra cosa.

Recuerdo que cogíamos los tapones de las botellas...

No te pongas nostálgico.

Y a las chapas.

A las chapas. -Y a los bonis.

Oye, Carmen.

¿Te conviene hacer tantos esfuerzos? -¿Por qué no?

Echemos una partida.

A mí eso me da mucho miedo.

¡No seas tonto! -¡No, os dejo!

¡Venga!

¡Ahora tú!

¡Déjame, déjame a mí!

¡Bien! -¡Muy bien!

Fue maravilloso. -Lo sabía.

Me contó mogollón de cosas interesantes.

Aquí no hay nadie. Me ha dejado tirado la tía.

A mí, a Jason.

Es la monda.

Se va a perder una cena conmigo. Esta tía debe estar loca.

Es la oportunidad de su vida.

¡Menuda mocosa!

Te dije que no era buena idea: son unas niñatas idiotas.

Menos mal que no ha venido.

Menuda nochecita me esperaba con una de esas idiotas.

Dile al chófer que me venga a buscar.

La próxima vez, vienes tú a cenar.

Me dijo que era la más guapa. -¿En serio?

Sí, me cogió la mano.

Y me pegó un beso...

¡Ay! -¡Cómo besa!

¡Por favor! Y luego, ¿qué?

Bueno... -¿Qué?

No te lo puedo contar.

No me voy de aquí.

Bueno, da igual. Cuenta.

Fuimos a un hotel.

¿Qué?

Sí, sí. -¡Tía!

He llegado a escondidas.

¿Verdad?

Bien, pero cuéntame lo más importante.

Pasamos la noche juntos. -Ya.

Si crees que eso me vale, vas lista.

Pues eso, tía.

¿Temita?

Y ahora, ¿qué?

Yo esperaría.

Está mirando unos papeles.

Ahora no. -¿Esperamos?

Sí, mejor.

Duerme.

Puerta

¿Cómo está mi pequeñito? Está dormidito.

Está precioso.

Cada día es más guapo. Cosita.

Ana. Sí, dime.

Siéntate.

¿Pasa algo?

Me temo que sí. ¿Qué pasa?

Ana.

Debes saber algo acerca de tu madre.

¿De mi madre?

Sí. Ella ignora que yo lo sé.

¿Qué es lo que pasa, Nicolás?

Bruno. ¿Sí?

Fonti es el sobrino de la antigua cocinera.Sí.

¿Ha hecho algo malo? ¡No, no!

¡Ah! Bueno, sí.

¿Qué ha hecho?

Creo que Fonti usa armas de fuego.

¿Armas?

¿Armas de fuego?

Sí.

No puede ser.

Fonti será lo que sea, pero armas de fuego...

Pues usa armas.

Y tiene problemas con el gatillo.

¿Con el gatillo?

¡Sí, el gatillo!

No sé qué decirte, Catalina.

Yo hablaría con él, Bruno.

Es un buen chico. No te preocupes.

Hablaré con él en cuanto le vea.

Y gracias.

De nada.

Yo creo que ahora.

¿Qué hace? -Hablar por teléfono.

No sé...

¡Está gritando!

Entonces sí.

¡Díselo por carta, por fax, como haga falta!

Papá, nos tienes que firmar esto.

Tenemos que entregarlo mañana.

Le prohíbe la entrada al banco.

Ponga el apellido en los archivos y así queda vetado.

¿Qué pasa?

Fírmanoslo. ¿Qué es eso?

Las notas. ¿Y?

Todo aprobado. Me alegro mucho.

Es que ya no podemos más con esta actitud.

Habla con los asesores jurídicos y le metemos en un lío.

¡Firma, que nos tenemos que ir!

¡Venga, aquí!

Ya está.

¡Bien!

Ahora voy al banco y hablamos.

Hasta luego.

¿Cuántas has suspendido? -Seis.

Me has ganado por una.

No me lo puedo creer. Yo sabía que ocultaba algo.

Pero nunca imaginé que fuera esto.

Hola, Ana.

Hola.

¿Está dormido Nico?

Sí.

Está dormidito.

¿Jugamos las dos?

Ahora no puedo. Luego, ¿vale?

¡Pero si está dormido!

Ya lo sé, pero ahora no puedo.

¡Nunca juegas con nosotros! -¡Lucía!

Ahora no es el momento, hija.

Luego jugamos.

¡Lucía!

No te preocupes.

Ya lo entenderá.

¿Dónde está mi madre?

En su cuarto.

Gracias, Nicolás.

¡Buenas!

¿Sabes si ha llegado el Nando?

Supongo.

Si quieres, te la pago. Tengo pasta.

No me extraña.

¿Te dedicas a atracar bancos?

Ya quisiera yo. ¿Ya quisieras?

Si no me invitas a una birra, yo me piro.Fonti.

Te noto cansado.

Sentémonos.

Mamá.

¡Sí, hija, sí, pasa!

Bien, aquí estoy.

¿Te has decidido?

Sí.

¿Estás seguro?

Completamente.

Los Hidalgo ya no tendrán el control del banco.

Lo sé.

Muy bien.

Firma.

Abajo.

A la derecha.

Abajo.

Tenemos que hablar, Fonti.

¿De qué?

De tu arma.

¿De mi...?

¿Quién te lo ha dicho?

¿Ha sido el Nando?

No volveré a confiar en él. ¡Qué más da!

Es algo muy serio.

¡Y que lo digas!

Jamás imaginé que tú... Tampoco te pongas así.

A todo el mundo le ha pasado alguna vez.

A mí no me ha pasado. ¿Que no?

Con eso no se juega.

¿La llevas...

...encima?

¡Menuda preguntita!

Siempre la llevo encima y en perfecto estado.

¿Encima de recochineo?

Dámela ahora mismo.

¿Qué? Deshazte de ella.

¿Deshacerme de ella? Tendrá solución, ¿no?

Eres un macarra.

Quería decírtelo, pero...

Me lo podías haber dicho.

No quería que te pusieras triste.

¿Se lo has dicho a Silvia?

No, ya se lo contaré.

Silvia...

Silvia es una persona algo inestable.

De eso hablamos esta mañana.

Y cuando ya no esté con vosotras...

Ana, por favor, no llores.

Cuida de Silvia.

Venga.

Necesita que alguien esté siempre encima de ella.

Y creo que ese alguien ya ha aparecido.

Con él puede llegar a ser feliz. Fernando.

¿Fernando?

Sí.

Cuídala para que su relación con Fernando vaya bien.

Prométemelo.

Sí.

Te lo prometo.

No me llores, corazón.

Bueno, sea como sea, siempre es un placer hablar contigo.

Lo mismo digo. -No te arrepentirás.

El banco estará en mejores manos.

Fernando ha perdido fuelle. -Adiós.

Me has hecho el hombre más feliz de la Tierra.

Adiós, David.

Su billete.

Gracias.

Buen viaje.

Adiós.

El avión sale dentro de dos horas.

¿Tiene el pasaporte? -Sí, gracias.

¡Dámela!

¿Te has vuelto loco?

¿Loco, yo? Si se entera tu tía de que juegas con armas...

Bueno, tampoco es un arma, hombre.

Tienes problemas con el gatillo.

¡Ya lo sé, pero que no se entere toda España!

¡Sácala! ¡Qué manía con que la saque aquí!

Fonti.

¿Qué pasa?

¡El tarado este, que quiere que le enseñe el pito!

¿Qué dices? Sólo quiero que me dé el arma.

¿Qué arma?

Se cree que estamos en una peli de vaqueros.

¡Tiene un arma y yo lo sé!

¿Cómo que un arma, Bruno?

¿Tú no te referirás a un arma arma arma?

Claro, un arma arma.

De las que echan fuego cuando disparas.

¿Cómo voy a tener un arma?

¿Y lo del gatillo?

¡Ah!

¡El gatillo dice!

Se refiere al gatillazo.

No gatillo.

Vale, vamos a dejar las cosas claras.

No sé cómo te has enterado, pero ni una palabra.

Es la primera vez que me pasa.

Gatillazo.

¿De qué os reís tanto?

Seguro que a vosotros os pasa día sí día también.

¿Dónde le veis la gracia?

Vamos.

No te rías, que te voy a matar.

Hola, Bruno. Hola.

¿Hablaste con él?

Sí, he hablado con él.

Hemos charlado sobre el gatillo.

¡Ah!

Ya está dormido. Acaba de comer.

No voy a poder seguir cuidando de Nico.

¿No me digas? Me ha salido otro trabajo.

Me apaño sola.

¿Tardarás mucho? No, voy al banco.

¡Huy! Silvia.

Espera, que mamá quiere hablar contigo.

He quedado en recoger a Fernando.

Es muy importante.

Más importante es mi cita.

¡Espera un momento!

¡Luego, Ana!

Tengo una amiga genial. Es María.

Y tampoco tiene madre.

Ni madre ni padre. ¡Lo suyo es más heavy!

Pobrecita.

Pero mola mazo. Está hablando con sus padres.

Prométeme que no dices palabrotas. -De verdad que no.

Tengo una amiga. -Es muy guapa.

Es mayor, pero me trata bien y mola.

¿Y la tía Catalina te trata bien?

Sí, pero tiene la cabeza hecha un lío.

Es muy buena, pero no sabe nada del mundo.

Tienes que ayudarla. -Es lo que hago.

Lo que pasa es que me pregunta cada cosa...

Yo creo que nunca la ha besado un chico.

¿Cómo lo sabes? ¿A ti te ha besado algún chico?

Claro.

¡Ah, ya!

Me ha preguntado que si yo también estoy por él.

"Tú sabes mucho del mundo y eres muy mayor. La tienes que ayudar".

Eso es lo que hago.

Los gemelos cada día son más brutos, más guarros y más...

"No hables mal de ellos".

Hacen llorar a María. -"¡Vaya!"

¿Hablarás con ellos?

"Esperemos que me hagan caso.

¿Por qué no habla Ana con ellos?"

No me quiere, no habla con nosotros ni nos da las buenas noches.

"Te quiere tanto como siempre.

Estará un poco agobiada con el pequeño Nicolás.

Cuando esté más tranquila, volverá a ser la misma Ana de siempre".

¿Tú crees? -"Estoy segura".

Todavía no siento nada.

Sólo pueden estar empanados en la pared.

¿Empanados, ya se han hecho filetes?

Alguien los metió en la pared y por eso están empanados.

Será emparedados.

Da igual. Mira, se mueve.

Están aquí detrás. Ayúdame a quitarlo.

Puedes cogerlo, no se va a romper.

Hola.

Ya, pero me da cosa: lo veo tan pequeñito...

Y no quiero molestarle.

Estarás orgulloso, ¿no?

Pues sí. Es tan guapo.

Y da menos guerra que los gemelos.

¿A qué hora sale el último autobús?

El otro día lo perdí.

No sé, no tengo ni idea.

Pero creo que sobre las nueve.

Yo he quedado con unos amigos.

Si te quieres venir...

No sé.

¿Por qué no?

¿No será una encerrona? -¡Ah, lo dices por lo de Fonti!

Ya me ha comentado.

No sé qué te ha contado, pero verle sería comprometido.

No, vamos a casa de un colega a ver una peli.

Fonti no va a estar.

¿Te vienes?

Pues no tengo nada que hacer hoy.

Pues ya está. Hecho.

Venga, vale.

Ya noto su presencia.

Yo no noto nada.

Están ahí dentro.

¿Seguro?

¡Sí, lo noto!

Si los sacamos, ¿ya no se aparecerán?

Lo vi en una peli.

Asustaba a las personas porque no le enterraron en el cementerio.

Venga.

Golpes

¡Aay!

¡Ay, Dios mío!

¡Guille, Álex!

Mamá, llego tarde.

¡Silvia, es muy importante!

Siempre lo tuyo es más importante.

¡Pues hoy no, mamá!

¿Qué te parece este vestido?

Luego hablamos. Tú también tienes una cena.

Sí, pero puedo esperar 15 minutos.

No se va a hundir el mundo.

Yo no sé cómo será Nicolás.

Pero a Fernando no le puedo robar ni un minuto.

Está muy ocupado.

Bueno, yo me voy.

Prepárate.

A la izquierda. A la derecha.

¡Muy buena, muy buena!

A ver esta.

Cuidado.

Venga, otra, Carolina.

Llevamos una hora. -La revancha.

Este juego es para los pequeños.

Estoy entrenándome para no hacer el ridículo.

¡Qué morro tienes!

¡Hola!

Hola.

¿No eran mucho más divertidos los juegos de antes?

Carolina se ha empeñado. -¡Abuelo!

Eres como un crío.

¿Estás lista? -¿No me ves?

Hace mucho.

Tengo que darme una ducha. Esto de hacer de Cañizares...

A ver, a ver.

Podías moverte un poquito.

Yo te ayudaría.

Pero no quiero resentirme el día de mañana.

Tienes un morro que te lo pisas.

Puerta

¡Buenas!

Hola. ¿No viene Nando contigo?

No sabe que vengo.

No hay pizza para tantos. -Tenemos que hablar.

¿Qué pasa? -Tengo un esguince.

¡Anda!

¡Qué pena!

Fonti.

La cosa está chunga. -¿Chunga?

No me como una rosca.

Ah, ¿sí? -Nada, cero.

Pues yo no paro.

Claro, eres fontanero. -No sólo por eso.

Tengo una técnica depurada.

Puerta

¿Me estás vacilando? -No.

¡Hola! -¡Hola!

Hola.

Utilizo unas técnicas orientales.

¿Tú le oyes? -¡Fonti!

Este tío es un genio en la cama.

¿Qué?

¡Vero!

¿Qué haces aquí? -Dijiste que no estaría.

Yo no sabía...

Yo tampoco me lo esperaba.

Yo ya me iba.

No, la que se va soy yo. Ya sé con quién me las gasto.

Vero, no te vayas.

¿Se puede saber qué haces tú aquí?

Me estaba explicando sus técnicas amatorias.

Venga, sigue, Fonti.

Explícamelas a mí también.

Estoy deseando oírte.

Y yo.

¿No tenías un esguince?

Sí, estoy fatal.

¡Venga, cuenta! Yo también te quiero oír.

Esto...

Puerta

¡La pizza! Ya me encargo yo.

¡Buenas!

¡Adiós!

¡Se ha pirado!

Ha huido.

¡Hola!

¡Ay!

¿David?

Puerta

Fernando.

Hola.

Me iba a dar una vuelta, pero antes quería decirte una cosa.

Dime, tengo mucho trabajo. ¿Qué quieres decirme?

He visto el resultado de los análisis.

Eso no era lo pactado.

Tú sabes cómo soy de curioso.

No quiero saber el resultado.

Lo vas a saber.

Yo soy el padre.

Ese niño es mío.

Muy bien.

Pues me alegro, enhorabuena.

Por fin se despeja esa incertidumbre.

¿Lo sabe Ana?

Por supuesto.

Muy bien.

Adiós.

Fernando.

Puerta

¡Hola!

Hola, Fernando.

¿Has hablado con David?

Sí.

¿Ya lo sabes? Todo.

Bueno, ¿y qué vas a hacer?

¿Qué puedo hacer?

Algo habrá que hacer.

Sí, enhorabuena, ya tienes lo que querías.

¿Cómo?

Es como debía ser: ya tenéis a vuestro hijo.

¿Cómo "vuestro"?

¿Qué pasa?

Fernando, tenemos que hablar.

¡Hola!

¡Hola! Hola, Ana.

Hola. ¡Qué sorpresa!

¿Vienes a cenar? ¿Te apuntas?

No, gracias.

¿Pasa algo, cariño?

No. ¿Qué tenías que decirme?

Que os divirtáis.

Gracias. Ya hablaremos.

Sí. Hasta luego.

Hasta luego.

¡Dios!

Un momento. La próxima semana, más.

¿Y David? No ha venido a dormir.

¿Cuánto...? -Me queda poco.

Y voy a intentar ser feliz.

Me acabo de enterar. ¿De qué?

Fernando está en la ruina.

Tengo hambre. -En la ruina.

Están en la calle.

¡Encuentra a tu otro hijo o me lo cargo!

¿Qué? Ha vendido las acciones.

Dile que sí a Nicolás.

Me queda muy poco tiempo.

¡Me habéis mentido, seis suspensos!

Enhorabuena. ¿Es verdad?

Ayer cogió un avión rumbo a Sudamérica.

No va a volver.

Amante fijo.

No me avergüenzo.

Pero estás casado.

Creo que me oculta algo.

¿Adónde vas? Asuntos personales.

He conocido a alguien.

¡Qué alegría!

Llame a la agencia para que seleccionen una niñera.

Ha llegado la primera candidata. Hágala pasar.

Ana y los siete - Episodio 75 - ¿Y el padre es?

30 nov 2012

David y Fernando se comprometieron a no abrir el sobre con los resultados de la prueba de ADN. En cambio, a David lo vence la curiosidad y abre el sobre sin que los demás lo sepan. En consecuencia, toma una importante decisión.

Silvia y Fernando han salido a cenar. Al regresar a casa, pretenden prolongar la velada de manera íntima. Sin embargo, continuos contratiempos e interrupciones por parte de los miembros de la familia les impide disfrutar de una noche romántica.

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