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No recomendado para menores de 7 años Ana y los siete - Episodio 73 - Al grano
Transcripción completa

¿Qué es lo que baila Ana?

Que hasta los muertos le tienen gana.

¿Qué es lo que baila Ana?

Que todo el mundo se pide un turno.

El papa se lo consulta...

...al dalái-lama.

¿Qué es lo que baila Ana?

El reportero de "El mundo",...

...al del "Semana".

¿Qué es lo que baila Ana?

Y el pijo del cochecito cupé,...

...a los que ligan a pie...

...por la ciudad.

¿Qué es lo que baila Ana?

Pero ¡Fernando!

Hola. ¿Qué haces aquí?

He venido a verlo, a ver cómo estaba.

Está perfectamente. Vete.

¿Tendrá frío? Está perfectamente.

Yo he tenido 7 hijos.

Está muy bien.

Vete.

Si se despierta David, se lía.

Sólo he venido a ver cómo estaba... mi sobrino.

¿A las cuatro de la mañana?

¿Qué pasa?

¿Con quién hablas?

Con el bebé.

¿Está bien? Sí, está muy bien.

Sí. Estoy loco.

Oía la voz de Fernando.

¡Qué plasta!

¿Sabes qué creo?

¿Qué? No soporta que tengamos un hijo.

¡Qué tontería! ¡No!

Que sí, es eso.

Sabe que el niño nos unirá.

Y le enferma. No lo soporta.

No nos deja en paz, ni al niño.

Venga.

Está pendiente como si fuera suyo.

El sueño de Fernando era tener un hijo contigo.

¡Qué cosas dices!

Lo conozco, lo conozco.

Anda, venga, vamos a dormir.

Son las cuatro de la mañana. ¿Sí?

¿Y el niño? Está dormidito. Apaga la luz.

Así no se despertará.

Venga, sé bueno, hala.

A dormir, que hay sueño.

Tiene poco pelo, ¿no crees?

Buenas noches.

Buenas noches.

Tiene el pelo normal.

Gritos

¿Lucía?

¡Lucía!

¡Lucía!

¿Qué? -Has tenido una pesadilla.

Sí. ¿Y Ana?

Pues Ana está con su hijo. Con Nico.

¿Y por qué no ha venido? -No te habrá oído.

Antes, cuando tenía pesadillas, siempre me oía.

Ya, pero ahora no.

¿Es madre y se ha vuelto sorda?

No, pero cuando eres madre, sólo tienes oídos para tu hijo.

Tendré que chillar más fuerte. -No has tenido una pesadilla.

Me engañas. -¡No!

Bueno, sí. -¡Qué morro tienes!

¡Qué morro!

Se lo diré a Ana. -No, porfa.

Bueno.

Pues duérmete, venga.

Si me vuelves a despertar, se lo digo a papá.

Vale. -Venga, anda.

No puede ser.

No puede ser.

Lo sabía.

¡Mac!

¡Mac, eres un cerdo!

Has roto el pacto.

Eres un chungo de mierda.

No grites: la vas a despertar.

Que se despierte, me da igual.

Si se enrolla contigo, es una soplagaitas.

Tú...

Tú no eres Paula.

Pues no, soy Marta.

Y sí, será una soplagaitas.

Pero tú tienes pinta de pijo lechuguino.

¿El baño?

Ahí.

Gracias.

Oye, lo siento, es que no sabía que...

¡Estarás contento, zumbado!

Bueno, ¿sabes quién es?

No, no tengo ni idea.

Hija del de Histología.

¿Y te lías con la hija del de Histología Animal?

Pillaré nota. ¿Qué querías?

Venía a comprobar que todo estaba en orden entre Paula y tú.

Está pasando unos días con su padre. A ver si la deja un poco en paz.

Viene cada dos por tres.

¡El coñazo del viejo!

Lo pones así y le das palmaditas en la espalda.

Así expulsa los gases.

Lo veo tan pequeñito que me da miedo hacerle daño.

Y si le cuesta echarlos, le das unos anises.

¿Un lingotazo?

No, es una infusión.

¡Qué susto me has dado!

Es un remedio casero.

Los remedios de la abuela funcionan.

Pero dáselos si hace falta.

Vale. Sólo si llora mucho.

Dámelo.

Ven aquí, con mamita. Toma.

¡Qué guapo es! ¡Es más mono!

¡Qué guapo!

¡Hola! Se hace cacotas.

Hola.

¡Cómo huele!

Yo me voy.

Vale.

¡Qué guapísimo!

Es perfecto.

¿Verdad?

Ya tienes al niño.

Sí.

Se acabó el plazo si quieres aclarar quién es el padre.

O eso o callas para siempre.

No es tan fácil. Lo siento.

Hay que hablar claro.

Hay que llamar a las cosas por su nombre. -Es un marrón.

Mi padre aún no sabe que estudio Veterinaria.

¿Lo dirás cuando acabes?

Él cree que estudio lo que estudiaron él y mi abuelo.

¿Derecho?

Sí, y no sé cómo hincarle el diente.

Para esto, lo mejor es ir al grano.

Le dices: "Viejo, debo decirte esto y esto".

Y se acabó. -Claro.

Eres Hidalgo.

Te sientas dos filas detrás de mí.

Mi padre habla de ti.

Le gustará lo de soplagaitas.

Habla con tu padre, tío.

Al grano.

Habla claro.

A veces las cosas no son lo que parecen.

¿Qué quieres decir?

Pues que...

¿Qué, qué, qué?

Que ha sucedido algo importante.

Ha pasado algo importante.

Nos hemos enterado de que Carmen es la madre de Ana.

Es un bombazo. Quizá no es el único bombazo.

¿Qué?

Un bombazo no viene solo y no diré nada.

La persona implicada en ello debe decir antes lo que tiene que decir.

No me presiones.

Llevas nueve meses así. ¿Que no te presione?

Tú ya sabes mi opinión.

Yo me callaba.

El niño es de David y ahí se acabó todo.

Fernando sabe que yo no sé quién es el padre.

¿Tu madre lo sabe?

¿Estás loca?

¿Le digo a mi madre que tiene un nieto...

...que tiene dos posibles padres y que son hermanos?

Llora

A una madre se le cuenta todo.

Pero la acabo de conocer.

No es tan fácil.

Todo te parece fácil.

Sí.

Llanto

¿No piensas decirme nada más?

No puedo. Perfecto, Fernando, perfecto.

Dices que hay una bomba a punto de estallar y no puedes evitarlo.

Y tampoco puedes decirlo.

Acabarás conmigo de un ataque al corazón.

Te lo diría, pero quien debe hacerlo no ha movido pieza.

¿Eso significa algo?

Espero que estemos a la altura de las circunstancias cuando se sepa.

Vale, vale, me has convencido. Hablaré claramente con los dos.

¿Se lo dirás a los dos juntos?

Sí, a los dos.

¿Me lo grabas en vídeo?

No tiene gracia.

No imagino las caras que van a poner.

Una cosa.

Fernando cree que es hijo suyo.

Estoy convencida de ello.

Uno ya lo sabe: menos trabajo.

Oye.

¿Tú crees que tiene poco pelo?

Sí. La nariz es de Fernando.

Puerta

Ana. ¡Ay, hola!

Hola.

Hola, Nicolás.

¿Y la criatura?

Dormidito. Se porta muy bien.

Me voy. Tony está solo.

Tranquila, lo que voy a hablar con Ana puedes escucharlo.

Ana.

A Fernando le preocupa algo y no sé qué es.

Y no termina de explicarlo.

¿Sabes qué es?

Ni idea.

Dice que alguien le oculta algo muy importante.

Y que nos afecta a todos.

No lo sé.

Yo tampoco.

Yo no dejo de darle vueltas.

Otra pregunta, Ana.

Sí.

¿Por qué lo llamaste Nicolás? Me gusta.

¿No te gusta que se llame como tú?

Es un nombre precioso, a mí...

Sí, me gusta.

¿No hay otro motivo, dices la verdad?

No. ¡Sí, sí!

¿Estás segura?

Claro.

¿Qué motivo va a haber?

¡Ninguno!

Gracias, Ana.

De nada. Adiós.

Tu hijo es precioso. Tu nieto, Nicolás.

Ah, sí, claro, claro.

¡Qué preguntas más raras! ¡Ni que lo digas!

Tararea

Hola.

Hola.

Tararea

Bueno, adiós.

Adiós.

Hola, abuelo.

¿Pasa algo? -Nada, nada.

Compruebo que Bruno limpia todo.

Bueno.

Hasta luego, Nicolás.

Sharon, una pregunta.

¿Ana le ha puesto Nicolás porque le gusta?

No le ha puesto Fernando ni David para que no se mosquearan.

¿Fernando iba a mosquearse?

Pues no, por nada.

Por nada de nada.

Me voy.

Tony está con una de las chicas. -Otra cosa.

Bueno.

¿Tú crees que Ana y yo nos parecemos?

¿Tú y Ana?

Pues...

Físicamente, no. Bueno, también.

¿Nos encuentras algún parecido?

Pues...

Bueno, sí, sí.

Los dos sois alegres, los dos sois divertidos...

Ahora que lo dices,...

...os parecéis más de lo que parece.

Lo sabía.

¿Pasa algo?

Nada, nada.

¡Anda!

¿Te pasa algo, papá?

Nada, hijo. Bueno, sí.

Con respecto a la conversación que hemos tenido...

Ese misterio que no puedes decir.

¿Es algo que afecta a la familia?

Sí.

Otra pregunta. No te diré nada más.

Sólo una pregunta más.

Dime.

¿Afecta al parentesco de la familia?

Quiero decir...

¿Eso cambiaría la relación...?

Claro.

Sí.

Así. Dormidito.

¡Qué feo!

¿Y Ana? -No lo sé.

¡Qué carota que tiene! -Huele a pedo.

Se ha cagado. -No dice nada.

Claro.

Es muy pequeño.

Aquí se aburrirá mucho.

Con nosotros se divertiría más. -No hace nada.

No puede venirse con nosotros.

Ni se mueve ni abre los ojos.

De pequeños tienen los ojos cerrados.

Y de mayores los abren.

Despierto los tendría abiertos.

Está dormido y los tiene cerrados.

¡Eso ya lo sabía yo!

Tú sabes mucho de todo. Eres muy listo.

¿Lo despierto?

¿A que no?

¿Has visto? Ha abierto los ojos.

Llora

¡Ya voy, mi niño!

¿Qué le pasa a mi chiquitín?

Mira cómo llora.

Mi vida, toma el tete.

¿Qué pasó?

Se ha hecho cacotas.

Ya, ya, ya, ya.

¿Sabes qué te voy a hacer?

Tu mamá te va a limpiar el culito.

¡Mi bebé, cómo está de sucio!

¡Qué cacota!

Cada vez la haces más grande.

¡Parece mentira!

No llores, chiquitito.

Mami te va a limpiar. Te has hecho pipí encima.

Pero ¿esto qué es?

¡Qué asco!

¡Guille, Álex!

¡Guille!

¡Hola! Hola.

Estoy bus...

buscando...

Pues...

A Alejandro.

Sí.

Y a Guillermo. Acaban de irse.

Pues voy a ver si los...

Hola. Hola.

Hola. Hola.

Ana, necesito hablar contigo. Y yo, contigo.

Y yo. ¿Conmigo?

Con papá.

Tengo que hablar con Ana.

Antes, conmigo.

Vale, yo no tengo prisa.

Yo sí, vamos. Yo también.

¿No puedes esperar? Yo sí.

Tú sí, pero yo no. Ni yo.

¡Vaya lío!

¡Todos quieren hablar!

Ana, tengo que hablar contigo. ¡Vaya, otra!

Es importante. A la cola.

Haremos esto: tú hablas con él,...

...ella, conmigo, y luego nos cambiamos.

Con Amalia no quiero hablar. -Ni yo, con él.

Pues yo hablo... Conmigo.

Contigo, sí.

Pues ya está.

Hablemos.

Vale.

¿Qué te pasa?

Nada, a la cocinera.

Y es grave, muy grave.

¿De verdad? Vamos.

Mis hermanos dicen que es por su culpa.

Que nadie me va a hacer caso y que Ana ya no me querrá como antes.

No lo sé.

Creo que no, que Ana me seguirá queriendo como antes.

No lo sé.

Ana me quiere. Una vez me dijo que era a la que más quería.

Sí, pero...

¿Qué?

¿Ana es tu madre?

No.

Entonces, si no es tu madre, le querrá más a él.

Me quiere como si fuera mi madre.

¿Tu tía te quiere como te quería tu madre?

Distinto.

¿Qué hacéis aquí?

Vais a despertar a Nico.

Venga, fuera.

¿Qué tienes que decirme?

Mira, papá.

Voy a ir al grano. Muy bien.

Ha habido un cambio en mí. Ya, bueno.

Ya lo he asumido.

Fue una sorpresa.

Me costó y me cuesta, pero...

¿Ya lo sabías?

¿Y quién te lo ha dicho?

Lo sabe todo el mundo.

¡Y yo comiéndome el coco!

Y entonces, ¿qué? ¿Te parece bien?

¡Qué pregunta, si te gustan los hombres, qué le vamos a hacer!

Pero ¡qué dices!

¡Qué manía con que soy gay, yo no soy gay!

Debes estar bien contigo mismo y confiar en tu padre.

Vale. Yo te quiero igual.

Si me gustan las mujeres, ¿me querrás igual?

Pero ¿es que no eres gay o qué?

No, yo no soy gay.

¡Vaya!

¿Y tú?

¿Yo, qué?

Nada. ¿Que si lo eres?

¿Tú estás tonto?

¡Tengo siete hijos u ocho!

¿Qué?

Bueno, nada.

Asunto arreglado.

¡Tenemos los mismos gustos, bien!

Debo hablar con Ana.

Espera.

Aún falta algo.

¿Te gustan las mujeres?

Sí, no se trata de eso.

¿Y bien?

¿Qué me vas a contar de la cocinera?

Es muy fuerte.

¿Tan grave es? Sí, muy grave.

Está enferma.

¡No, mucho peor!

¿Peor, qué es?

¿Le has visto las piernas? ¿A Catalina?

¡Sí, a quién va a ser!

¿Qué le pasa en las piernas?

Las tiene llenas de pelos.

Es muy grave, ¿eh?

Es realmente grave.

Cuando yo me fijé, no me lo creía.

Habla con ella.

¿Yo? ¡Claro, tú!

Quizá le gusta ir de osa por la vida.

Quizá no se ha dado cuenta.

Habla con ella.

La convences. ¡Qué fuerte!

Sí, es gravísimo.

¿Llamamos a urgencias?

No te rías de mí. No, de verdad.

¿Hablarás con ella?

¡Qué palo!

Eso, venga.

Hola.

Hola.

Esa cama no es tuya.

No, pero lo será.

Seguro.

¿Qué le vas a decir?

No sé, lo tengo que pensar.

Yo le diría...

Que no se entere nadie, es muy delicado.

¿El qué?

A ti no te importa. -Exacto.

¿Tampoco comemos juntos hoy?

No puedo, papá.

He quedado con unas amigas de la facultad.

Queda con ellas después.

Comeré solo en un restaurante.

Es el cumpleaños de Susana.

¿No te importa? -No, no.

Pásalo bien.

Hoy tampoco pude hablar con tu madre.

Le dejé varios mensajes.

He hablado hoy con ella y está muy bien.

Debo resolver papeles aquí.

Pero no te voy a dar mucho el latazo.

Eso espero.

¿Te llevo con tus amigas?

Es cerca. -Tengo el coche aquí.

No, voy andando.

Bueno.

Vale, pásalo bien.

Hasta luego.

Hasta luego.

Dime lo que tengas que decirme.

Ten confianza.

Vale. Papá...

¿Te gustan los animales?

¿Cómo?

Sí, es fácil, que si te gustan los animales.

¡Cómo no me van a gustar, tengo siete hijos!

Te hablo en serio.

Sí, me gustan los animales.

Vale, muy bien. Pues a mí me gustan mucho.

¡Qué bien!

¡Qué buen sentimiento!

Cuando decidiste estudiar Derecho,...

...¿te gustaba o seguiste la tradición?

Pasas de los animales a la tradición familiar. Acaba ya.

Hice Derecho porque me gustaba y por tradición.

Carolina estudia Derecho y no se rompe la tradición familiar.

Sí, y tú también.

Siempre hay que seguir lo que a uno le gusta y le parece bien.

¡Efectivamente!

Vale, a mí me gustan mucho los animales.

Y la tradición familiar ya está ahí en Carolina.

Y eso.

¡Ya está!

¿Ya está el qué?

Mira, yo creo que está bien claro.

¡Que no voy a ser abogado!

¿Por qué? Porque me gustan los animales.

¡Y a mí! ¿Y qué?

Voy a ser veterinario.

¿Para qué?

Para curar animales. ¡Para eso están los veterinarios!

Pues yo voy a ser ve-te-ri-na-rio.

¿Tú bromeas?

¿Mi hijo quitando piojos a los perros y asistiendo a vacas?

Ya sabía que no te gustaría nada.

Estoy matriculado en Veterinaria y no puedo hacer nada.

¿Qué? Sí.

Y ahora me subo a mi cuarto.

Voy a preparar un examen de Biología Animal.

¿Biología Animal? Sí, Biología Animal y Vegetal.

Móvil

¿Sí?

Hola, soy Carolina. ¿Te pillo en mal momento?

No, en absoluto.

¿Algún problema con el tobillo?

Hoy me lo he notado un pelín inflamado.

Normal que esté hinchado.

"Si te quedas más tranquila..."

Pásate por urgencias.

Ya, es que hoy es sábado.

No sé, quizá otro día.

¿Te lo veo yo?

No querría molestarte.

No es ninguna molestia.

"Pensaba comer solo, si te apetece..."

Podemos quedar, veo ese tobillo y me haces compañía.

Bueno, pero quizá tienes tus planes.

No, en absoluto.

Me haces un favor.

"Es triste comer solo". -Yo también iba a comer sola.

Mi familia come fuera.

"Estoy sola".

Te voy a buscar en una hora. ¿De acuerdo, abogada?

De acuerdo, doctor.

Hay que ir al grano.

Sí, al grano.

Igual es lesbi.

¿Por qué?

Una amiga tiene una amiga lesbi y no se depila.

¡Qué tontería!

¡Qué sabes tú! -A las lesbis les gusta estar guapas.

Sabía que le sentaría mal.

¿A que las lesbis se depilan?

¿Qué?

¿Estás tonta o qué?

Hay que decir las cosas claras.

No, eso creía yo, pero me he dado cuenta de que no.

Si podéis evitar decir las cosas claras, mejor.

¿Qué dice este?

No sé. Calla, hablaré yo.

Vale.

Debo hablar con los dos ahora.

No aguanto más. Animal y Vegetal.

Hablemos.

¿Sabías que Nando estudia Veterinaria?Sí.

Nadie me lo cuenta.

Nadie cuenta nada.

Todos ocultan las cosas.

Lo de Nando no es tan grave. No me refería sólo a eso.

Tengo que hablar con David.

Mejor después.

Sí, después.

¿Os preparo algo?

¡Jope! -Cállate.

¿No me habéis oído?

¿Os preparo algo?

¿Eres lesbiana?

¿Lesbiana?

Yo no. Para nada.

No nos lo digas. Respetamos tu intimidad.

De verdad que no.

Conozco a las teresianas, las agustinas...

Pero a las lesbianas...

Queríamos decirte...

¿Te dejas pelo en las piernas porque te gusta? -¿O por...?

¿Por qué, tía?

¿Pelos?

¿Tú te depilas? -No.

¿Nunca?

No.

¿Y por qué?

Donde yo estaba antes no estaba bien visto depilarse.

¿Estabas en el zoo? -No te pases.

¿Creéis que debería quitarme los pelos?

Sí.

Mira mis piernas.

¿Ves pelos?

Pues no, no veo ninguno.

A ti te gustan los chicos, ¿no?

¡Sí!

Un montón.

Lo que debes hacer para gustar a un chico...

...es no tener un pelo...

De tonta. -En el cuerpo.

Si quieres, te podemos ayudar.

¿Lo haríais?

Claro, aunque se pasa un poco mal.

¡No pasa nada, da igual!

¡Lo haré, sí, sí!

Ojalá tú y Ana os llevéis bien.

Ha sido duro.

Pero será bueno tener una hermana con la que hablar y desahogarte.

Eso te hará mejor persona.

¿Me has buscado una hermana para que sea una buena persona?

Todavía no me has perdonado lo de Ana.

Que sí, mamá, que sí.

De verdad, ya está hecho, ¿no?

¡Qué se le va a hacer!

Prométeme que lo intentarás.

Prometo, prometo...

Seré una hermana ejemplar.

Ana es una bellísima persona.

Ya lo sé.

Te ayudará en lo que pueda.

Nunca te va a dejar tirada.

Podría ayudarme con Fernando.

Aún sigues empeñada con eso.

Claro, me gusta.

Y le gusto.

¡Es el amor!

"L' amour!" -Ya.

No te preocupes.

Ana y yo seremos buenas amigas.

Será...

Mira, será...

La hermanita del alma que nunca tuve.

¿Lo dices en serio?

Que sí, verás como nos querremos un montón.

Bueno. ¡Estás loca!

¡Gamberra!

Voy a ver a mi nieto.

Muy bien.

Quizá tenemos un hermano por ahí. -¿Gemelo?

Ya no sería gemelo.

Sería trillizo.

Ya lo sé.

No te hagas la chula con nosotros.

Vale.

Papá sabrá si tenemos otro hermano.

¿Ocho?

O nueve.

Ana tiene una hermana nueva por todo el morro.

Papá tendrá otro por ahí y no se ha enterado.

¡Sí, y qué más! -¿Qué pasa?

¿Cómo lo sabes?

Los papás no se van dejando a los hijos por ahí.

¡Mi viejo es especial, tía!

Hace cosas que no hacen los demás.

¡Sí, y qué más!

¿Qué pasa?

¿Quieres guerra?

Tú no sabes con quién hablas.

¡Qué guapo es! Es precioso.

Sí.

No es vanidad.

Pero cada día se parece más al padre.

Es idéntico a mí. Sí, sí.

Pero me preocupa la barbilla. ¿Qué le pasa?

Me recuerda a Fernando.

¿A Fernando?

Es lógico. Algún gen de los Hidalgo se habrá colado entre los míos.

Claro.

David.

No puedo aguantar más.

¿Qué pasa?

Tengo que...

Debo decirte algo que debería haberte dicho hace mucho tiempo.

¿Qué?

David, lo que pasa...

¿Y mi hija y mi nieto? ¡Hola, mamá!

Muy bien.

Mira qué cosita, por favor.

Está guapo, ¿no?

¡Está precioso! ¡Mi niño!

Sólo había dicho...

Que te calles. -¡Enana!

Vale.

Y ese dibujo tan feo, ¿quién es?

Trae.

Se parece a ti. -¿Soy yo?

Que no.

Es Bruno.

"¿Bruno?

Lo has dibujado mal".

Bueno.

¿Aún te da miedo Bruno?

No me extraña que le tengas miedo.

Es mazo malo.

A los niños que le caen mal...

...los mete en un cuarto y los tortura.

No es verdad.

Verás cuando llegue tu momento.

Entrará en tu cuarto y te cogerá del pelo.

Te arrastrará hasta las mazmorras de la casa.

Aquí no hay mazmorras.

Están en la bodega.

Sí.

¡Esta noche se va a cagar! -¡Sí!

Hola, María.

¿Y tu tía?

María.

¿Te pasa algo?

¿No soy tu amigo?

¿Sigues pensando que soy un ogro?

María, que era una broma.

Chicos, ¿sabéis si le pasa algo a María?

Ni idea.

¿Habéis visto a la cocinera? No.

¿Dónde se habrá metido?

Debería ser más o menos...

...por esa misma época, claro.

No puede ser, no puede ser, no puede ser.

Me lo habría dicho.

¿O lo ha ocultado para...?

Con su permiso.

Estoy buscando a la cocinera.

¿La ha visto?

No, no.

Gracias.

Bruno.

¿Sí, señor?

Necesito desahogarme con alguien.

Lo que me ronda por la cabeza no puedo decírselo a nadie.

Si no lo suelto, me voy a poner enfermo.

Señor, sabe que, aparte de un empleado, soy un amigo.

Lo sé, Bruno, lo sé.

Tengo que confesarte algo.

Dígame.

De esto, ni una palabra a nadie.

Está delante de una tumba.

Bueno.

Sabes que Carmen y yo tuvimos una relación.

Sí, sí, claro.

Y sabes que Carmen ha reconocido a Ana como su hija.

Sí.

Bueno, pues...

Yo creo que Ana es hija mía.

¿Me lo puede repetir?

Lo que acabas de oír.

Ana es mi hija.

¿Está seguro?

Prácticamente, sí.

Pero su hija, o sea, Ana, está casada con su hijo David.

¡Por eso voy a volverme loco!

Pero, pero...

Pero deja de decir "pero", Bruno.

Ni una palabra.

Voy a hablar con Carmen.

Es un tema muy delicado.

Ya lo creo.

Dios mío...

No puede ser.

Entonces...

Si el otro...

Entonces el...

Pero...

Es precioso, hija.

Me parece mentira que sea mío.

Mamá.

¿Sí?

Me encanta llamarte así.

Me encanta que me lo digas.

Mamá, tengo un problema.

¿Qué te pasa?

Tengo...

Debo decirle algo a alguien.

Algo que debía haber confesado hace tiempo.

¿Tan duro es?

Un poco sí.

Bastante, muchísimo.

En la vida hay que enfrentarse a todo.

Sobre todo, a todo lo que tienes miedo.

Sí.

¿Aunque haga daño a una persona?

Debes decirlo.

No debes dejarte nada dentro.

Nunca.

Es lo peor.

Tienes razón.

Lo haré. Gracias, mamá.

Hola, familia. -Hola.

Hola.

¿Y mi sobrino? Mira.

Mira a tu tía.

Hola, soy tu tía.

¡Qué cosita!

Buenos, somos una familia, ¿no?

He soñado muchas veces con tener una familia.

¿Sí? Sí.

Y ahora tengo una madre, un hijo y una hermana.

Ahora nos hemos encontrado.

Y espero que nada nos separe.

Pues claro que no.

¡Qué va a haber!

Seguro que no.

¡Huy, mi niño! Toma, no llores.

¿Tía?

¡Tía!

Gritos

¿Duele? -¿Qué crees?

Has acabado.

Te queda esta. -No puedes ir con una pierna con pelos.

¡Otra vez no, por favor!

Venga, una...

¡Dos y tres!

Gritos

Se ha quedado dormidito.

¡Qué monada!

Mamá.

¿Te encuentras mal? No, no, no.

Voy a descansar.

Tantas emociones me han fatigado un poco.

Luego vienes. Sí.

Silvia.

¿Qué? Me encanta tener una hermana.

¡Anda que a mí!

Y otra cosa.

Lo que necesites, aquí estoy.

Lo sé, lo sé.

Ana, ¿te puedo pedir un favor?

Sí, lo que quieras.

Ayúdame con Fernando.

Así de claro.

Ah, ¿sí? Clarito está.

Es que lo encuentro muy dubitativo.

Y fue él quien me pidió que me quedara y no me fuera.

Y, no sé, desde que he vuelto,...

...está muy distante, muy frío, muy raro.

¿Sabes algo? No, ni idea.

¿De qué? No lo sé.

Te lo pregunto porque vosotros tenéis confianza.

¿No le has hablado de mí?

¿Yo? ¿Qué le voy a decir?

Algo que haya cambiado su opinión sobre mí.

Silvia, jamás haría eso, en serio.

No, para nada. Eso no es lo que quiero que hagas.

Quiero que me ayudes, Ana.

Habla con él y... No sé.

Dile algo.

Necesito que esto funcione.

¿Seguro que quieres que lo haga?

¿Lo harías?

Somos hermanas.

Tienes razón. Somos hermanas.

¿Lo harás? Sí.

Lo haré. Lo sabía.

¡Ay, qué guapa!

Hola. -Hola.

Hola.

Hola, Ana. ¿Qué?

Llora bebé

Llora el bebé. Le tengo que dar el bibe.

Ven aquí, chiquitín.

Ven aquí. Te voy a dar el bibe.

¿Ves ese restaurante de allí? Siempre me doy el capricho.

¿Te ocurre algo?

¿Vamos a otro sitio?

No. Verás, es que me arrepiento.

¿De qué?

Pues que te he mentido.

En mi casa estaban todos.

Te llevo a tu casa.

No hay problema.

No te sientas obligada.

No. Mejor nos quedamos.

Decídete.

Estoy segura.

Lo siento, es que...

Me apetecía.

Me voy. -Espera.

Sí. Será lo mejor. ¿Qué vas a pensar de mí?

Que...

Que eres muy valiente.

Qué cosa más bonita.

¿Qué os parece?

Es guapísimo. Tiene una pinta de marchoso...

Pensé que no nos lo presentabas. Ya.

Y caga mogollón. Álex, qué burro.

Se parece a mí. -A papá.

Qué cosas dices, princesita.

Es una monada. ¿Verdad?

¿Le quieres más que a mí? Qué cosas me dices.

Qué celosa.

¿Le quieres más que a mí?

Lucía, le vamos a querer mucho más que a ti, ¿eh?

No cabe duda. No os metáis con Lucía.

Es que Nico es pequeñito.

Necesita mi atención. Pero no te dejo de querer.

La mimada.

¡Eh!

Por favor, dejadla. ¡Que me dejéis!

Ven.

¿Me vais a hacer un favor? Ahora en serio. Se siente mal.

Se siente como la princesa destronada de la casa.

¿La ayudaréis?

¿Sí?

¿Sí? Sí.

Claro que sí. -Sí.

Es que es un palo para ella.

¡Carolina!

¿Me escuchas?

Sí. Tiene toda la razón.

¿La razón en qué?

No te estás enterando de nada.

Estás más rara...

¿Para quién te has puesto tan guapa?

¿A vosotras qué os importa?

A ver, ¿qué decías de Lucía?

Hay que hacer algo. Se siente desplazada.

¿Y qué hacemos?

Hasta ahora ha sido la más mimada por Ana y, de repente...

Es un palo. -Y nosotros, ¿qué?

También es un palo.

Sí, seguro.

Entonces, ¿qué? -Hay que tener más atenciones.

No aislarla. -El otro día simuló una pesadilla.

Lo está pasando fatal. Hay que mimarla.

¿Más todavía?

¡Qué morro!

Si fuera niño,...

...pasabais total.

Somos más sensibles.

Sí. Sois tontas.

¿Lo vais a hacer?

Nosotros no. -Ni de coña.

No contábamos con vosotros, idiotas. -Tú.

No tienes ni tetas ni culo ni cerebro.

Pero tengo unos puños... -Vale.

Hay que mimarla sin que se note.

Si se nota, es peor.

Me voy a estudiar.

Yo me voy a mi cuarto.

Y vosotros, a ver cómo cuidáis de la pequeña.

No haré de niñera. -Por mucho que diga Celia.

¿De qué habláis?

De lo tonta que eres. -Petarda y mimosa.

Qué mano tienes, mamá.

Yo tardo horas en dormirle.

Yo creo que le aburren mis canciones.

A mí me gustaban. Parece que has criado muchos hijos.

Lo haces con tanta ternura... Por desgracia, sólo a Silvia.

Mamá, ¿cómo es Silvia?

¿De niña? No. Ahora.

Siempre soñé con tener una hermana.

Silvia es estupenda, pero..

No conectáis. Es eso, ¿verdad?

Igual te digo una estupidez.

Yo creo que no le hace ilusión que sea su hermana.

Daos tiempo las dos. Ya.

A veces hablo con ella y no sé si es que es así...

...o interpreta un papel.

Silvia es una mujer compleja que ha vivido una vida compleja.

Y ahora cree que está empezando a vivir.

Por ejemplo,...

...le gusta mucho Fernando.

Fernando, ya.

Ya me lo ha dicho. Me ha dado una plasta...

Oye...

¿Crees que Fernando podría llegar a enamorarse de Silvia?

¿Fernando?

Fernando es un hombre muy especial.

Le gustan las mujeres...

Creo que no. ¿Por qué?

No creo que se enamore de ella.

¿Por qué?

No sé. Mira, quizá sea una tontería.

No sé, una corazonada.

No sé cómo explicártelo. No...

¿Qué?

Fernando te quiere a ti.

Llora bebé

Ah, perdón. Pensé que estaba solo.

No, está dormidito.

¿Pasa algo? Adiós.

Adiós, mamá. Disculpa.

Yo sé cómo tranquilizarlo, perdona. Me da igual.

Es mi niño.

Bueno...

Vamos a ver. Ven aquí, cariño.

Tengo que deciros una cosa a los dos.

Quiero veros en la biblioteca antes de cenar.

¿A los dos?

Sí. Quiero hablar con los dos.

¿De qué?

Quiere hablarnos.

Ya, ya, ya. Pareces tonto, macho.

¿Me perdonáis? Le quiero dar el bibe.

Le hacéis llorar.

¡Chist! ¿Vale?

Vale. Adiós, hijo mío.

Adiós,...

...sobrino.

Sí.

Mi vida.

Preciosidad, ¿comemos?

¿Sabes qué quiere decirnos? No, no lo sé.

Pero es importante.

Pero ¿qué?

No lo sé.

En un rato lo sabremos.

Nos afecta a los dos seguro. ¿A los dos?

Sí, a los dos.

Si no nos afecta a los dos, no nos convoca a los dos.

¿Adónde vas? -A hacer unas cosas.

¿A estas horas? -Sí, es muy tarde.

Es que tengo que hacerlo hoy sin falta.

Déjame que te acompañe.

No. Muchas gracias.

Voy contigo. Así me despejo de este ambiente.

Y hay algo de lo que debemos hablar.

Cuando vuelva, hablaremos.

Al sitio donde voy es mejor que vaya sola.

Bien.

No quiero entrometerme. Pero déjame decirte...

...que últimamente te noto un poco rara conmigo.

Perdóname, Nicolás.

Te debo una explicación.

Hace días me pediste en matrimonio y yo...

...no estaba a la altura de las circunstancias.

Pero es que hay una cosa que tú no sabes.

¿Y si lo supiera?

Sabía que a ti no podía engañarte.

Esto lo cambia todo.

Ya lo sé. Pero me da vueltas la cabeza.

Yo...

Yo te pido un favor.

Un último favor. Discreción.

Debemos decírselo a todos. -No. Lo haré a mi manera.

Ya tendremos ocasión de que lo sepan.

No quiero llegar tarde.

Hasta luego.

Ana.

Oye, ¿te acuerdas de lo de Fernando?

Que hablara con él. Sí.

Voy a hablar. Sí. Te lo agradezco mucho.

Sé que, en cuanto hables con él, volveré a recuperarlo.

Bueno, quizá... Lo sé.

Lo sabes. Yo lo voy a intentar.

Gracias, hermanita. Nada.

¿El trabajo, bien? Muy bien.

¡Eh!

¿Te pones algo en la cabeza? ¿Por?

Tienes más pelo. ¿Me cuentas los pelos de la cabeza?

No son muchos, es fácil.

Qué gracioso.

¿Y Andrea?

Bien. La llamo con frecuencia.

Aunque la relación no es muy buena. No os parecéis.

Eso ocurre con los hijos.

Como la reconociste tan tarde...

¿Qué quieres decir?

Que aparece una hija 15 años más tarde y la madre ha muerto...

No sé, igual no es tu hija.

Es mi hija.

¿Seguro?

Pues...Igual la madre no sabía de quién era.

Has tenido muchas novias.

Algunas.

Y sólo has tenido una hija, Andrea.

Y no sabes seguro si lo es. ¿Qué dices?

¿No es raro? ¿Qué?

Yo sólo he tenido una novia y he tenido 7 hijos.

Y tú resulta que sólo tienes uno y no es seguro.

Dos.

Bueno, dos.

Igual te fallan los espermatozoides.

¡Que yo sepa, no tengo ningún problema!

Bueno, eso nunca se sabe.

Vamos a la biblioteca. Vale.

Diga lo que diga Ana, espero que te comportes.

¿Qué? ¡Eso!

Tú primero.

Hola, Bruno.

¿Me das un vaso de agua y una tila doble?

¿Una tila? Sí.

Debo hablar con David y Fernando, y tengo que estar muy calmada.

Lo siento, Ana. ¡Menudo palo!

¿El qué?

Yo también lo sé.

¿Te lo ha contado Sharon?

¿Sharon? No puedo decírtelo.

No puede tener la boca cerrada.

Bueno, ¿tú qué opinas?

¿Yo qué opino?

Pues que...

Que se va armar la de Dios.

Sí. Tú me dirás...

Estás casada con David. ¡Menudo pecado!

Espera un momento. No es seguro.

Por lo tanto...

¿Cómo? ¿Todavía hay una esperanza?

Claro, Bruno. "Fifty-fifty".

¿Cómo que "fifty-fifty"? ¿Y vuestro hijo?

Esa es la cuestión, el niño.

Tengo que hablar ahora con los dos.

¿Con qué dos?

Con David y con Fernando.

Claro. Se va a armar.

Pero es que no aguanto más.

Tienes razón: de perdidos, al río.

Vale.

Deséame suerte. Suerte, Ana.

Vaya follón.

Hola, Carmen.

Hola. -¿Qué tal?

Bueno. -Perdona por tardar.

Tenía otra visita.

No te preocupes. -Conoces el camino.

Sí.

Si estuviera aquí Manuela, no se lo creería.

Pensaría que estoy loco.

Vamos a ver.

Recapitulemos:

Ana, hija de don Nicolás.

Ella es hermana de su marido.

Silvia, hermanastra de don Fernando.

Necesito una tila.

He hecho un par de litros. Debo hablar con mis hijos.

Creo que...

...Ana se ha adelantado, señor.

¿Ana lo sabe? Y no he sido yo.

Hablará con Fernando y David para decírselo.

¡Dios mío!

Así está el patio.

La tila.

¿Doble?

Triple. De acuerdo.

Bueno, pues...

Quería deciros... Tengo algo importante que deciros.

Está claro. Por favor,...

...cállate. Perdona.

Lo que os voy a decir tiene una lógica aplastante.

Porque yo os he querido muchísimo a los dos.

¿Y qué pasa?

El caso es que...

Tú sabes que estuve con tu hermano Fernando.

Bueno.

Todo el mundo se equivoca.

Fernando, sabes que luego me casé con David.

Un error.

Entre lo que pasó contigo...

...y lo que pasó contigo pasó poco tiempo.

Y bueno, pues era época muy confusa.

Nada era lo que parecía.

¿Qué pasa?

Yo... No penséis mal.

No lo supe hasta hoy. No sé qué decir.

¿Quién te lo dijo? ¿El qué?

Pensé que Ana no lo sabía. ¿Qué?

Lo siento. Carmen me lo contó.

¿Qué? ¿Cómo no me di cuenta?

Ana lo está contando.

Lo tengo que contar yo.

Yo soy vuestro padre.

El de todos. Ya.

Que lo cuente Ana.

¡Que lo cuente alguien!

¿Estás bien?

Lamento haberte metido en esto.

Me he metido yo. No.

Fui yo. No tienes nada que ver. Lo siento.

¡En qué problemas os meto!

Pero creedme cuando os digo que lo he sabido hoy.

¡Yo quisiera enterarme! Hace rato que no sé de qué hablamos.

Iré al grano. Bueno.

Ana es mi hija.

¿Cómo?

No tiene gracia, Ana.

Nicolás... Nicolás, tú no eres mi padre.

Ana, reconócelo.

Nicolás, sé de lo que hablo.

Entonces, ¿estás segura?

Claro. ¿Recordáis mis pruebas de ADN...

...para demostrar la paternidad de mi padre?

Era rico, pero un canalla.

Estás paranoico, papá. ¡Qué susto!

Chocheas. Me da algo.

Yo iba atando cabos, imaginándome cosas.

Lo siento.

Bruno dijo que les dirías algo importante.

Y yo también he creído que...

¡Dios, qué follón!

Eso importante que tiene que decir no lo ha dicho.

Una tontería.

Bueno, pues que no sé si el hijo que tengo es tuyo o tuyo.

¡Jopé!

Qué tontería, ¿eh?

Para lo que necesites.

No dudes en llamarme a cualquier hora.

Que sí. -¿Alguien más lo sabe?

Mi hija no lo sabe todavía, pero sí un buen amigo, Nicolás.

No puedo disimular. Es discreto.

Toma la medicación.

Que sí.

Gracias, Alfonso, por recibirme a estas horas.

Te acompaño.

¿También te vas?

Nadie me quiere aquí. ¿Tú por qué te vas?

Tengo miedo de que Bruno me haga algo.

¿Bruno?

A mi tía la está torturando todo el día.

He oído sus gritos y lo sé.

Bruno no haría eso.

Me quiero ir.

No quiero que a mí me pase lo mismo.

¿Adónde vamos a ir?

Si quieres, mañana hablamos con Bruno. Verás como es bueno.

No voy a pasar aquí la noche.

Y, además, si tú te vas, mañana no estarás.

Pero ¿adónde vamos?

Duerme conmigo.

¿A ti Bruno nunca te hace nada?

No.

Vale. ¿Y ya no te vas?

Pues no lo sé.

¿Puedo ser tu superamiga?

¿De verdad? -Sí.

Vale.

Hola. Hola, Silvia.

¿Hablaste con Fernando? Que si he hablado...

Sí. Pero ¿de mí?

Bueno, de ti sí. Más o menos, sí.

¿Qué dijo? Bueno, pues...

Llora bebé

Está llorando.

Perdona. Te debo una.

Ya.

Hola. Llora el niño.

Tranquilo, voy yo. Vale.

Oye...

¿Qué te parece si mañana salimos los dos y nos vamos a...?

No.

¿No? No puede ser.

¿Qué?

Verás, es que... ¿Qué?

Lo nuestro no funcionaría.

¿Qué me dices?

Me llamaste para que me quedara. Yo me iba a ir a Viena.

Si me quedaba, era para intentarlo. Sí.

¿Y ahora no me haces caso? ¿Qué pasa?

Ha pasado algo...

¿Qué?

Es por Ana.

Bueno... Es por Ana. Dímelo.

Fernando. Ya hablaremos.

Ya hablaremos. Dímelo.

Vaya con Anita.

Te vas a enterar de la hermana que tienes.

No tienen que hacerse la prueba al mismo tiempo.

Primero, uno; luego, otro.

Es una cuestión de confianza.

¿No confía en mí?

Somos unos hermanos muy unidos.

Ya. Si se hacen esta prueba...

...es porque ambos han estado en el mismo sitio.

Muy ocurrente. Eso digo yo.

¿Quién va primero?

Esto ya está, ¿no?

A ver.

Aguirre.

Benítez.

Juárez.

Hidalgo.

Hidalgo.

Tenemos dos Hidalgos.

Sí. Dos hermanos.

Ha sido divertidísimo.

Casi se desmayan los dos a la vez.

A ver, tenemos dos muestras y un solo nombre: Hidalgo.

¿A que no has puesto una inicial?

Pues... Pues ahora que lo dices...

Como nunca vienen hermanos...

¿Cómo sabemos de quién es cada muestra?

Uno de ellos se llamaba David. Tenía la sangre más clarita.

Yo creo que será ese el suyo. -A ver, Luis,...

...somos una clínica seria. Esto cuesta una pasta.

¡Cómo te pones! Te estoy tomando el pelo.

Mira el tapón. ¿Aquí qué pone?

"F". ¿De qué? De "Fernando".

Y aquí, "D". ¿De qué? De "David".

¿Contento?

Ya te vale, ¿eh?

Ahora la gran duda es...

...¿habré puesto los tapones en los tubos acertados?

Un momento, un momento.

La próxima semana más.

El padre es...

¡Un mensajero!

Un sobre. -Un sobre.

Para mí. Un laboratorio.

No.

Espero los resultados.

¿Vivirá con el niño sin saber si es suyo?Sí.

Anulé las pruebas de ADN.

¿Me lo puede enviar?

Hola. -Hola.

La enfermera.

Dime que no es una alucinación.

Soy Fermín, el repartidor del súper.

Igual no estamos haciendo bien.

Pues lo dejamos.

He cobrado una paga.

Y me la pienso gastar en ti.

Un sobre para David.

Sí, dijo que se lo recogiera.

Le tiraremos por las escaleras. -Vale.

AMBAS: "Una, dos y..."

¿Tú cenas? -Claro.

Y yo. -¿Cenamos juntos?

Sé por qué me rechazó. ¿Qué dices?

Tiene un amante.

Hola. ¿Por qué me has mentido?

Ana y los siete - Episodio 73 - Al grano

29 nov 2012

Ana no resiste la presión, las dudas acerca de la paternidad de su hijo siguen asaltándola. No puede asegurar a su marido que el hijo sea suyo, así que David y Fernando toman una decisión contundente.

Nando se arma de valor. Le confiesa a su padre un secreto que le ha ocultado durante este tiempo. El chico quiere decir que no está matriculado en Derecho, pero el padre cree que se refiera a otra cosa.

Carolina telefonea a Sergio. Quedan para comer juntos. Sergio tiene previsto prolongar su estancia en Madrid.

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