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No recomendado para menores de 7 años
Transcripción completa

¿Quieres decir que no era... normal?

-Que le faltaban dos veranicos, era muy inocente, muy confiada.

Y, claro, que le faltó que uno cualquiera...

...le dijera cuatro tonterías bien dichas que se montó...

...unas películas en la cabeza... Así que fue con uno que decía...

...que era su novia, que a saber cómo sería el hombre,...

...y no la volvimos a ver nunca más.

-Sr. Rivas, no sé si le entiendo bien.

¿Me está usted amenazando?

Yo no amenazo... -Señor Rivas,...

...si quiere realizar esa llamada a su abogado, puede hacerlo.

Está en su derecho. No es así, subcomisario.

¿Dónde está papá? ¿Qué ha pasado?

-A tu marido lo detuvieron anoche.

Dile que no nos importa que juegue a las cartas,...

...pero por Dios, que sea más discreto.

-Y me trató como a un perro.

Dice que tiene que ir la niña a trabajar...

...que si no la va a despedir por no llevarle...

-La baja. -La baja esa.

No sé si sabe que el jefe de Teresa es un desgraciao.

No sé cómo le han dado ese puesto, estamos rodeados de malparidos.

-Lo raro es que aparecieran justo en mitad de la partida.

-Pues eso es lo que me reconcome, que ha tenido que ser un chivatazo.

-¿Y de quién? -Teniendo en cuenta...

...los jugadores que había, ha tenido que venir de dentro...

...porque de fuera no podía venir y de dentro ya me contaréis.

-Que nos han cerrao el Morocco. -¿El Morocco?

Julieta, ¿qué estás diciendo?

-Mira, ahora tengo que irme, Manolita.

Ya hablaremos en otro momento.

-Si yo puedo hacer algo... -Gracias, pero tengo que irme.

-Dices barbaridades.

¿No ves que si le das una paliza hasta matarle el animal eres tú?

-¿Quién le ha dicho a este que yo estoy hablando con él?

Simón, ¿no sabes hacer otra cosa que no sea faltarme al respeto?

Pues esta es la última vez que este inútil...

...me falta al respeto en mi casa.

Despertar con la luz de la mañana...

...y renovar otro día más la fuerza para amar...

...en tiempos revueltos.

No es sencillo...

...avanzar olvidando lo vivido...

...cuando tanto se ha dado por perdido...

...y el camino es volver a comenzar.

Le canto al viento por todo el que venció...

...su desaliento.

Le canto al mar por todo aquel que tuvo...

...que olvidar...

...para empezar...

Tómese la manzanilla que le tranquilizará.

-Vivir en esta casa es un infierno.

Es Alfonso, Alfonso que lo lía todo.

-No digo que sea un chico fácil, pero no es tan malo.

Es que lo está pasando mal, no se acostumbra a esto.

Y quiere organizar grupos para tomarse la justicia por su cuenta.

-Lo que oye por ahí, hija.

Me da igual lo que diga, pero no me gusta que lo piense.

-Ya lo sé, si tienes razón.

Pero tenemos que entenderle y no dejarle más solo todavía.

Y mire que Simón tiene paciencia con él, pero mire cómo le trata.

Llaman a la puerta.

-Ya voy yo.

Hola. Hola.

-Pasa. Gracias.

Hola. ¿Cómo estás?

Mejor, qué alegría verte.

-Perdona el desorden. No hemos recogido la mesa todavía.

Hemos tenido una riña familiar. -Hija, no digas eso.

Es verdad. ¿Muy grave?

-No, como siempre.

Esta vez mi hermano ha dicho cosas muy feas y todo por mi culpa.

-No te eches la culpa.

Han sido los hombres y por sus cosas.

Lo tuyo era sólo una excusa. Venga, va. Siéntate.

Vosotras dos sin embargo no discutís nunca, ¿verdad?

-No, nunca. Sólo faltaría.

-¿Quieres una manzanilla? No, gracias.

No me gustan mucho las hierbas. Ni a mí.

Pero mi madre se empeña en que son muy buenas.

-Me vas a decir que te han ido mal. Que sí.

No discutamos después de lo que le hemos dicho a Ana.

¿Vas a venir a trabajar esta tarde?

Sí, creo que sí, que ya me encuentro mejor.

-Tú tómate primero la manzanilla y a ver cómo te sienta.

¿Qué te pasa?

-Hija, ¿qué te pasa?

(LE DAN ARCADAS)

-Dime algo, no te quedes así, hombre.

-¿Qué quieres que te diga?

Como si hablar aquí dentro sirviera de algo.

-A lo mejor te animas. -Mira, el pasado, pasado está...

...y mi futuro aquí dentro está muy negro, ¿eh?

-Pero entre todos podemos hacer algo porque sea algo mejor, ¿no?

-Esa es otra cosa que me tiene podrido aquí.

¿A santo de qué te tengo que joder yo a ti la vida?

-¿A mí? -Sí, no te hagas el loco.

No sólo me jodo la vida yo,...

...os la jodo a todos los que os preocupáis por mí.

-Tú deja que los demás nos preocupemos...

...por los que nos dé la gana.

Además, con un poco de suerte no te tiras aquí ni cinco años.

Tú ponte a trabajar... -Mira, Juan, coño.

No estoy así sólo por los cinco años de condena.

-¿Por qué? ¿Qué ha pasao?

¿Te han amenazao, Juanito? ¿Eh?

-No, no me han amenazao.

¿Te acuerdas del gitano? Del que compartía celda conmigo.

El que siempre se quejaba de que nunca iba a recibir visitas.

-El que sus amigos no querían venir porque tenían miedo. ¿Qué?

-Pues se ha quitao la vida, Juan.

Volví a la habitación, me eché y cuando me desperté...

Estaba ahí, colgado. -Joder.

-Decía que era inocente, pero que no le serviría de nada...

...porque a los gitanos los condenan por adelantado.

-Pobre hombre.

-Estaba seguro de que le iba a caer el garrote.

Aunque sólo fuera por no pagar su manutención.

-Escúchame, Juanito,...

...de eso no tienes la culpa. -Ya lo sé, Juan, coño.

Pero es que yo también soy inocente.

-Ya lo sé.

-Pues eso...

Que a los pobres nos pasa como a los gitanos,...

...nos condenan por adelantado.

-Hija, ¿estás mejor? (DENTRO) Sí, no os preocupéis.

-¿Necesitas algo? No hace falta,...

...ya casi me encuentro bien.

Pero todavía tengo arcadas.

-Me da no sé qué que vaya a trabajar estando como está.

Yo me tengo que ir marchando. Le diré al jefe que Teresa...

...aún se encuentra mal.

-El tal José María, ¿no? Menudo es, no ha querido...

...ni escuchar a mi hijo.

Dijo que sin la baja médica, aunque esté muriendo debe trabajar.

Esperaré un poco, a ver si sale y se encuentra mejor para venir.

-Te lo agradezco. Te lo agradecemos las dos.

No hay de qué.

-Venga, siéntate.

¿Seguro que no quieres tomar nada? No, gracias.

-¿Tú también vives por el barrio? No muy lejos.

-¿Tienes novio? No, qué va.

-Me gusta seguir viéndoos como si fuerais pequeñas,...

...pero el tiempo pasa.

¿A qué se dedica tu padre?

Trabaja en una tienda.

-Y tu madre en casa, claro. Sí. Aunque a mí me crió mi abuela.

-¿Y eso? Mi madre...

Bueno, pasa mucho tiempo fuera de casa.

Tiene que cuidar a mi otra abuela que vive en un pueblo de Cáceres.

-Ay, pobre. Además de trabajar en los almacenes...

...tienes que llevar tu casa.

Imagino que tu abuela no podrá hacer mucho.

Sí, bueno, ayudo un poco.

-Me alegro de que Teresa y tú os hicierais tan amigas.

Yo también me alegro. -Y si necesitas cualquier cosa,...

...porque no esté tu madre o por lo que sea,...

...ya sabes dónde encontrarnos.

Esta es tu casa.

Gracias.

-¿Qué quieres que haga, que lo olvide?

¿Que me lo quite de la cabeza como si no hubiera pasado nada?

-Yo no he dicho eso... Además, que sé que ha sido todo...

...muy horrible.

Y yo no sé qué hubiese hecho. -Pues ya está.

¿Para qué tanta cháchara?

-Trato de animarte y de que tires p'alante.

Por muy duro que haya pasado lo que pasó con tu compañero...

...y por muy duro que sea lo que te pase, tú p'alante.

-No puedo, si es que cierro los ojos y le veo ahí, colgado,...

...con el rostro torcido... -Eso es lo que tienes...

...que tratar de evitar.

-Lo veo todo el rato, Juan. Por la noche porque no duermo...

...y por el día porque las horas duran mucho.

Lo veo todo el rato. Es como una pesadilla,...

...lo tengo aquí metido. -Juanito...

-No puedo quitármelo de la cabeza, me atormenta...

-Escúchame, Juanito.

Así no puedes seguir. -¿Qué, que tengo otra opción?

-No tienes otra opción, pero lo que sí puedes hacer es...

...no pensar en ello.

-Es imposible. -No, no es imposible.

Ya sé que te han condenado y que tuviste que ver...

...todo lo que tuviste que ver.

Pero tendrás que buscar una rutina para hacerla todos los días...

Y poco a poco te acostumbrarás... Y en menos de nada, estás libre.

-Juan, coño, que no.

Que ya se encargan ellos de que eso no sea así.

-Tienes que hacer lo posible por estar ocupado, Juanito.

-No me dejan, Juan. Me despiertan por la mañana...

...muy temprano antes de que amanezca, ¿para qué?

Para nada.

Para ver las horas pasar lentamente,...

...para que rumie mis penas, para que me acuerde del gitano,...

...para que esté rumiando, para que me vuelva loco...

Es lo que quieren, que me vuelva loco...

...y que acabe con una soga como el gitano.

Quieren que acabe con una soga en el cuello.

-Calla y escúchame.

Escúchame, prométeme que me vas a escuchar...

...y que me vas a hacer caso.

Juan...

-Juanito...

Yo no creo que esto vaya a acabar bien, Juan.

No lo veo, no lo veo...

No lo veo...

Llaman a la puerta. -Adelante.

-Me llamo Mario Ayala, soy el abogado de don Ramón Rivas.

Siento la demora, no he podido llegar antes, he tenido lío...

...en los juzgados. -Encantado, señor Ayala,...

...soy el subcomisario Ovidio Salmerón. Encantado.

Siéntese, por favor. -Gracias.

-Antes de entrar en materia me gustaría que me escuchase...

...unos instantes.

-Adelante.

-Me gustaría reiterarle que, en ningún caso, la policía...

-No. Esta comisaría.

-En ningún caso los policías de esta comisaría...

...actuaron con animadversión hacia los detenidos.

Todo esto ha sido fruto de un exceso de celo...

...por hacer cumplir la ley.

Fruto de ese empuje se produjo la detención de su defendido.

Le aseguro que no hay ningún otro tipo de motivación.

-¿Ha terminado ya?

-Espero que no haya animadversión por ninguna parte.

-Yo también. Pero quiero que le queden claros...

...los perjuicios que ocasionó a mi cliente.

-Le aseguro que serán los mínimos. -No estoy tan seguro.

Don Ramón Rivas es un industrial de prestigio a quien,...

...por su intachable honorabilidad, han nombrado empresario del año.

Pronto se celebrará el homenaje, está pendiente de una audiencia...

...con el Caudillo... -Señor Ayala, discúlpeme.

Detención que ya ha terminado.

Por favor, que traigan al detenido don Ramón Rivas a mi despacho...

...inmediatamente.

(INTERFONO) -Enseguida, mi subcomisario.

-Haremos lo imposible porque este error no trascienda.

-Espero que además no quede constancia en sus archivos.

-Esta es su ficha, no pude evitar que se la hicieran,...

...no estaba aquí. Pero...

Voilà.

Como si nada hubiera ocurrido.

-Pablo, ¿tú crees que volverán?

-Claro que volverán, ya lo verás. -No estés tan seguro.

Si yo tuviera sus años y cerraran el local, quizá aprovechaba...

...para tomarme el resto del día libre.

-Ya... Rosario, que van a volver.

(AMBOS) Buenas tardes. -Da grima ver el local así, ¿no?

-¿Qué te decía? ¿Sabéis lo que estaba pensando Rosario?

-¿Qué? -Que lo mismo no veníais ya.

-Pues mientras doña Julieta no diga lo contrario...

-No ha vuelto a aparecer, ¿verdad?

-Debe de estar haciendo algunas gestiones para saber qué pasa.

-Y tratar de averiguarlo, seguro.

-¿Ustedes creen que nos pagará?

-Claro que nos pagará. Mientras que pueda, no lo dudo.

El problema... es si esto se alarga demasiado.

-Bueno, bueno, tampoco nos vamos a poner en lo peor.

Vamos a pensar que va poder reabrir el local y nos va a pagar.

-Tampoco puede ser tan difícil. -Contratará a un buen abogado.

-¿Pero un abogado? Si ni siquiera hará falta.

Con que unte a quien corresponda.

-¿Estás hablando de sobornos? -Ya me dirá usted.

-¿Y qué sabes de eso? Lo mismo es que tengo contó algo el policía.

-¿A mí? ¿Y cómo me lo iba a decir?

-O bueno, también puede ser que tú le contaras algo a él.

-¿Yo? ¿Qué le iba a decir? Ni me acuerdo de lo que hablamos.

-Ya. Como tienes tan clara la solución, no sé.

-Es que en todas partes es igual. Se llamará soborno o mordida.

Pero estas cosas se arreglan con dinero en todo el mundo.

-Ya. -Pablo.

¿Por qué no aprovechamos el tiempo que dure esto...

...para darle una vuelta al local?

Sí, hacer una limpieza general, revisar el género.

Siempre estamos hablando de hacerlo y al final nunca podemos.

-Bien, venga, vamos a ello. -Pues al ruedo.

-Por lo menos así no seguiremos pensando en lo peor.

Golpes. -Adelante.

-¿Cómo está? ¡Indignado!

-Ya está todo arreglado.

-Verá, le decía a su abogado que ha sido un error.

¿Puedo irme ya?

-Sí. Naturalmente.

¿Y los demás, mis amigos?

-Enseguida firmo sus órdenes de libertad.

-Tampoco quedará constancia.

Vámonos. ¡Salgamos de esta pocilga!

-¡Es que no has dejao na, eh!

-Marcelino, ponte dos copas de coñá.

Y tú ponte una, si quieres. -No, yo no, muchas gracias.

¿Qué pasa, no te atreves a probar el coñá que nos echas?

-¡Qué cachondo! ¡Hay que joderse!

-¡Venga, no te cabrees, hombre! Últimamente tienes muy mala leche.

-¡Pero bueno...! Vamos allá, me voy a tomar un coñá como Dios manda.

-Señores, por mi nuevo trabajo.

-¿Tu nuevo...? Ahora me explicas. Eso, por el artista.

-Voy a dibujar tebeos, macho. -¿Tebeos?

¿De los que venden en los quioscos? -Exactamente.

Aquí tengo el material para una prueba.

Pero lo consigo, eh. Os juro que lo consigo.

Que sí, hombre, que no tenemos ninguna duda.

-Simón, ¿y qué tebeo es?

-Eso es lo mejor, acaba de salir.

Pero seguro que se pone el primero en ventas.

-¡Simón, coño, que qué tebeo es!

-Uno de los que más nos gustan a tu hija y a mí.

¡Que le digas cómo se llama! -¡"Leyendas guerreras"!

Es uno de los que tiene ahora las mejores firmas.

-¡Es verdad! ¡Me cago en la leche! ¡Pues mucha suerte!

Por eso bebemos, que la tendrá.

Ya veo tu nombre en todos los quioscos.

-No. Mi nombre no lo veréis.

-¿Cómo que no? Aquí lo ponen siempre en pequeñito.

-Que no, que no voy a firmar. ¿Te van a poner un mote?

-Ni un mote ni un seudónimo ni nada.

Voy a trabajar pero como negro.

-¿Como quién?

-Un negro es alguien que hace el trabajo a otro pero no firma.

-¡Anda, vaya morro! ¿Y tú vas a consentir eso?

-Es la forma de empezar en este oficio.

Y en el periodismo y en la novela.

¿Pero te pagan igual? -¡Que más quisiera yo!

Me pagan, pero no igual.

-Ya. ¡Vaya cara que tiene que esta gente!

El asunto es aprovecharse de los necesitados.

-Es ley de vida, Marcelino. Ley de vida.

De esta vida. Sólo de esta vida.

-Bebamos.

¿De verdad que estás lo suficientemente bien...

...como para aguantar a José M“ y sus manías?

Que sí, que sí, mujer, que estoy perfectamente.

¿No tienes ganas de vomitar ni nada?

Que no, que se me ha pasado por completo.

Creo que ha sido algo de la comida, que me sentó mal.

Sí. Quizá la discusión entre tu hermano y tu padre.

Sí, eso también puede ser.

Pero no, yo creo que ha sido la manzanilla.

Si apenas has bebido. Pero la he olido y es suficiente.

Me hace el efecto contrario al que dice mi querida madre.

No te metas con ella. ¡Pobre mujer! Si se nota que se desvive por ti.

Es verdad. Y nos queremos mucho. Y nos llevamos muy bien.

Salta a la vista.

Bueno, ¿y tú cuándo me presentas a la tuya?

Seguro que es tan buena mujer como tú.

¿Qué, cuándo me llevas a tu casa?

Bueno, es que no es tan fácil. Hay que buscar el momento.

Mi madre apenas pasa un día o dos en casa y...

Luego se vuelve al pueblo a cuidar a su madre,...

...a mi abuela.

¡Pobre mujer, menudo sacrificio! Sí.

Y apenas se queja.

(CREE OÍR UN ZUMBIDO)

¿Qué te pasa, Teresa? ¿Estás bien?

Teresa. Ven, siéntate.

-Ven aquí, cariño.

Ven, siéntate.

(SUSPIRA ALTERADA) ¿Estás bien?

Sí, sí, sí. Ya se me va pasando.

-Antonio, que llevas toda la tarde con el mismo vino, eh.

¿Qué pasa, no ojeas los textos que te han dado en la editorial?

¿Cuándo debes entregar los dibujos? -Cuanto antes.

¿Y a qué esperas? Venga, a trabajar. Siéntate.

-¿A qué voy a esperar? A estar un poco tranquilo.

Pues tranquilo te voy a dejar. Al menos un ratito. Voy al servicio.

(LEE) -Viñeta uno.

Un soldado se dirige a alguien que no vemos.

"¡Malditos rusos, pretenden rodearnos!

¡No lo consentiremos, sargento!

¡La Wehr... 'Wehrmatcht' no se ha dejado atrapar nunca!

¡A por ellos! Que no quede ni uno...

...de esos malditos comunistas!

(DESCONCERTADO) ¡'Atchung', tomad esta peladilla, rojos de mierda!".

Bueno, ¿qué? ¿Interesante?

-Sí, sí, sí, muy interesante.

Pues nadie lo diría, con la cara que se te ha quedado.

¿Qué, difícil?

-No, no, precisamente difícil, no.

Bueno, pues cuéntame la historia, de qué va, qué pasa.

Los personajes, aunque sea con pocas palabras.

-Nada, de combates en la II Guerra Mundial.

Ya... ¿Y qué más?

-Pues yo qué sé, Pascual.

Bueno, no te pongas así. -Perdón, es que sólo vi...

...la primera página, aún no me he hecho ninguna idea, perdona.

Bueno, lo de menos en los tebeos es la historia.

Lo que importa son los dibujos.

Por mala o mediocre que sea...

Seguro que la mejoras.

A ti te pasa algo que no quieres contarme.

-¿Qué me va a pasar?

No sé. -Nada.

Además como tú dices:

Lo importante en los tebeos, los dibujos.

¿Eh? Sí, claro.

-¿Está mareada? Creo que es algo más.

Después de comer, vomitó y ahora se ha llevado...

...las manos a la cabeza como si le doliera mucho.

-¿Pero qué sientes?

Un ruido muy agudo en mi cabeza.

-¿Y algo más?

Que me cuesta respirar.

-¿Sigues mareada? Sí, un poco, sí.

Tengo palpitaciones como si el corazón me saliera por la boca.

¿Llamo a un médico?

No, no creo que haga falta.

¿Sabes qué le pasa?

-Creo que le dio un sofoco.

Cariño, ¿estás para subir a tu casa?

Tú vete a trabajar que te echarán una reprimenda.

Yo voy con vosotras, a ver si va a ser grave.

-Que no, que si va a peor, llamamos al médico... Anda vete.

No sea que encima te llamen la atención a ti.

Bueno, me voy.

Luego me paso por tu casa a ver cómo estás.

Gracias.

-Vamos...

-Señoritas... Paremos un rato.

¿Qué queréis café o gaseosa?

-Ay, si lo ordena... -No, no lo ordeno.

-Yo una gaseosa.

-Os invito, que llevamos una tarde con mucho tute.

-¿Llamo a Jacinto? Está en la bodega.

-No, ahora lo llamo y le invitamos.

-Como quiera.

-Lo que sigue siendo raro es la forma de entrar de la policía.

Siendo los jugadores quienes eran. Es que no me cuadra.

-Ni a mi, ni a ellos... Señoritos que se creen superiores.

-Oye, Rosario, hazme un favor.

Ve al almacén y trae unos cacahuetes.

-Qué buena idea.

-¿A ti no te parece raro, Celia?

-Bueno... Sí, un poco.

Creo que alguien no hizo bien los deberes.

-¿Qué quieres decir?

-O bien la Policía no sabía quienes jugaban...

...o quien tuviera que pagarles, no pagó.

-Una visión un poco oscura, ¿no?

-Más bien realista.

En ningún lado, la Policía persigue a los poderosos.

No funcionaría el sistema, bueno, funcionaría...

...pero no bien engrasado.

-Ya, si estoy de acuerdo contigo.

Celia...

¿Te acuerdas que hablaste con un hombre justo antes de la redada?

-Sí, claro.

-¿Y sabes que resultó ser el policía que lo dirigió todo?

-Sí, Jacinto me lo dijo.

-Ya... ¿Y de qué hablasteis?

-Pues... No me acuerdo.

Supongo que tonterías sin importancia.

-No parecía que le gustase hablar de tonterías.

Piénsalo bien.

Lo mismo se las apañó para que parecieran...

...cosas sin importancia y al final lo eran.

-Pues no están tan mal.

-Aquí tienes, Sole.

Las fotos de la puesta de largo que hiciste el otro día.

-Oye, te quedaron muy bien, estás hecho un profesional.

No, eso tú que eres muy buena eligiendo las exposiciones...

...y las velocidades de obturación.

-Que no te quites méritos que estás siempre igual, ¿eh?

Se me olvidó contarte que estuve con Teresa...

Y no la vi nada bien, la verdad.

-Lo normal con el susto que se llevó la pobrecilla.

-Sí, pero que no solo eso. Es que hoy en la calle...

...casi se desmaya.

Es que creo que se le han agarrao los nervios...

Y no sé, me preocupa un poco esta chica.

Ah, mira, esto es lo que te quería enseñar.

Mira las fotos de sucesos, ¿ves este contraste de aquí?

Pues solo se consigue en el cuarto de revelado.

-Están muy bien, de verdad.

-¿Sabes qué he pensado?

Que pensará la gente si sabe que lo mismo fotografiamos...

...cadáveres que una puesta de largo.

-Bastante poco me importa a mí lo que pueda pensar la gente.

-¿Estás así por la visita a Juan?

¿Y...?

-Está desesperao, Sole.

Y no solo por lo lejos que ve la salida de estos 5 años...

Hay más.

Su compañero de celda se ha ahorcado.

-¿Quién, el gitano?

Madre de Dios.

-Me invitó a tomar algo y...

Como iba de calle no sabía que trabajaba aquí.

-Ya, algo más te preguntaría, ¿no?

-Me piropeó cosas normales, me fui a casa enseguida.

-Ya... ¿Y no te preguntó por nadie?

¿Quizá por algún jugador? -Ay, que no... De verdad.

-O puedes que le dijeras algo sin darte cuenta.

¿Eh, Celia? Don Pablo, por favor...

Sé bien lo que digo.

-Aquí están los cacahuetes.

-Celia, ya no quiero acusarte de nada...

Pero es que hay veces...

Que pecamos de incautos y no nos damos cuenta de lo que decimos.

Mira, tengo un amigo que quiso patentar un invento...

...y el día antes se lo contó, en un bar, a un extraño.

Al día siguiente en la oficina de patentes...

Su invento fue patentado horas antes.

-Pablo...

¿Qué estás diciendo?

-No sé, yo tampoco lo entendí bien.

Es que yo no he dicho nada, yo no he dicho nada.

Voy a la bodega a buscar a Jacinto.

-Menuda historia te has inventado. -Lo primero que se me ocurrió.

Lo que pasa es que es un hueso duro de roer.

O es muy buena actriz o muy ingenua, no lo sé.

-Mira, no sé qué te pasa con la pobre Celia.

-Yo sé muy bien lo que me digo, Rosario.

-Así que le vi fatal.

Peor que nunca, peor que cuando lo cogieron o peor que cuando...

...estaba esperando para el juicio.

Se es que es una mierda. Este país, la justicia,...

...no tener agarraderas, ser pobre, todo es una mierda, coño.

-Bueno, cariño, tranquilízate y piensa un poco.

-Lo único que se me viene a la cabeza es que a Juanito,...

...en cualquier momento, le da por hacer una locura...

...como a su compañero.

-No digas eso. -No lo digo, lo pienso.

-Se te ocurre porque no le puedes ayudar, y eso es lo que te amarga.

Pero ni los niños ni yo te queremos ver así, ¿eh?

-¿No te das cuenta de que estoy atado de pies y manos...

...y no puedo ayudarle?

-Eso no lo sabes. -¿Cómo que no lo sé?

Si quieres preparo una fuga. Es lo único que le puede ayudar...

...y es imposible.

Yo a esto no le veo salida. Se tendrá que comer...

...los cinco años y sin que nadie le pueda ayudar.

-No te puedes venir abajo, que eres su único amigo.

Sé que lo estáis pasando muy mal, pero esto tenéis que superarlo.

-¿Y tú te crees que eso no se lo he dicho yo?

-Sí, pero le tienes que decir que son muchos años...

...los que tiene que pasar en la cárcel,...

...y que tiene que buscar alguna meta, un objetivo...

...para no perder la esperanza.

-Qué bien lo dices tú, ojalá se lo pudiera decir yo igual.

-Explícaselo con tus palabras.

Dile que es importante la actitud.

Hay gente que se tira cadena perpetua en la cárcel.

Tiene que tener ocupada la cabeza. -Eso mismo le he dicho yo, Sole.

-Puede estudiar, hay gente que sale con estudios de la cárcel.

-No estudió nunca, ¿crees que se va a poner a estas alturas?

-No se puede hacer nada. Se va a tener que tragar...

...los cinco años sin que nadie pueda hacer nada por él, joder.

-Pues habrá que pensar un poco más.

-¿Y qué llevo haciendo durante un año?

-¿Por qué no vas a ver a Manzanares?

-¿Qué va a hacer un policía cuando la sentencia es firme?

-Es muy buena persona... Y habrá visto presos...

...de todo tipo, quizá nos dice algo que no hayamos pensado.

-Está bien.

Te haré caso y te prometo que iré a verle.

¿Qué pasa, no te sale? -No es eso,...

...es que se me atraganta un poco, no sé.

Si yo no estuviera por aquí moviéndome y haciendo ruido...

-Que no, no tienes la culpa de nada.

Un taller de chatarra como este no es el mejor lugar...

...para inspirarse. -Que no, que no es eso.

Oye, ¿por qué no te marchas a casa y dibujar allí?

Igual te salía más fácil... Te concentrabas más.

-Si a mí me gusta lo que hago, me concentro perfectamente.

No tengo ningún problema.

¿Y entonces?

-No sé, chico, yo... Voy a intentarlo de nuevo.

Simón...

Que te he calado. -¿Qué crees, que te miento?

A ver, ¿en qué? No sé, pero alguna cosa te pasa.

A lo mejor la historia que te han dado para dibujar...

...no es buena.

-Joder. Sí que me conoces, ¿eh? ¿Lo ves? Si te tengo calado,...

...hombre.

¿Qué pasa, no te gusta?

-Voy a intentarlo de nuevo. Venga, sí.

Y te voy a dejar solo. Hace un ratito vino una señora...

...para ver si nos interesaba un somier, voy a verlo.

-Voy contigo. No, voy yo.

Tú aquí sentadito a dibujar.

-Un somier es un trasto muy grande. Pero no pesa.

Así que voy yo solo. Tú aquí tranquilito y a dibujar.

Venga.

¿Está a punto ese coñac?

-Con toda su graduación esperando para confortarle.

Por su libertad. Por que mi detención...

...haya durado tan poco.

Había olvidado lo bueno que está.

-Ni que hubiera cumplido una condena de 20 años.

Tiene razón. Pero no sabe lo que llegué a pensar...

...en esa celda.

Cuando se supera un problema, valoras mucho más...

...todo lo que tienes.

-¿Y qué es lo que ha pensado?

No lo sé.

Locuras. Que alguien iba a por mí y había dado el chivatazo...

Pensé que había caído en desgracia con Franco...

...o con alguno de su camarilla y todo era un montaje.

-No.

Un subcomisario recién llegado y con ganas de hacer méritos.

A eso se reducía el problema. Por desgracia no acaba ahí.

-Le digo que sí, ahora sus subalternos le están...

...poniendo al día de con quién se puede meter y con quién no.

Sobre todo Héctor Perea, un inspector más listo...

...que el hambre.

Nuestro problema no proviene de la policía.

O al menos creo que no.

-Explíquese.

Alguien me hizo una foto. -¿Dónde?

¿Cuándo? Cuando entró la policía...

...en la sala de la timba vi a un tipo con una cámara,...

...un fotógrafo.

En fin, que me hizo una foto. -¿Y no tiene ni idea...

...de quién puede ser?

Ni idea. Esa es nuestra tarea ahora, localizarle...

...y conseguir la foto.

-Lo intentaré. No puedo exponerme...

...a que circule por ahí.

Lo conseguirá.

-Sí, señor.

Sí, claro, señor.

Lo que usted diga, señor.

Pero ¿cómo puede pensar...?

No, señor, se lo aseguro.

Ni yo ni ninguno de mis hombres sabíamos...

Sí, sí, señor.

Por supuesto que vamos a intentar solucionarlo, de hecho...

Sí, señor.

Por supuesto quedo a su entera disposición para solucionarlo.

Le aseguro que no quedará ninguna huella. De hecho...

(SUSPIRA) Sí, señor.

Por supuesto. Se hará como usted dice.

Gracias por seguir confiando en mí.

Sí, señor.

Siempre a sus órdenes.

No me negará que estaba escuchando, ¿no, Perea?

-Le aseguro que no, subcomisario. -Ya.

Pues tanto si estaba escuchando como si no,...

...grábese esto en la cabeza porque será la versión oficial.

Ayer no hicimos ninguna redada en el club Morocco.

¿Está claro?

-Pero, señor, los registros... -Déjese ya de registros.

-Como usted diga. -Bien.

Y por ende, tampoco hemos tenido a ningún jugador esta noche...

...detenido en esta comisaría. ¿Sigue estando claro?

-Pero las fichas, señor...

-Deje que yo me ocupe de los detalles.

Usted limítese a cumplir órdenes.

-Como usted mande, señor.

-Bien.

Sólo hay...

...una cosa que me queda por esclarecer...

...y no volveremos a hablar de este asunto.

-Usted dirá. -Sí,...

...un pequeñísimo detalle.

-Si está en mi mano y puedo ayudarle.

-Usted no tenía ni idea de quiénes eran...

...las personas que estaban jugando allí, ¿verdad?

-Ni la más remota, señor.

-Ya.

-¿Se ha marchado ya tu abogado?

No te hagas la inocente.

Seguro que estabas deseando que saliera para verme.

¿No puedes esperar un momento? Tengo que hacer unas llamadas.

-Me imagino que tendrás mucho trabajo acumulado,...

...pero, no, lo siento, no puedo esperar.

Tú dirás.

-Como comprenderás no voy a enfadarme...

...porque hayas jugado una partida de póquer.

Sabes muy bien que llevo mucho tiempo jugando.

Prácticamente es mi única distracción.

-No la única.

Llevas razón. No la única.

-Si quieres jugar al póquer, nadie te lo va a impedir.

Pero si te ruego que para no poner en peligro...

...lo que hemos conseguido juntos, lo hagas con más discreción.

Parece mentira que os hayan pillado como a niños.

Ya está todo solucionado.

-¿No lo teníais todo bien atado? Sí, estaba todo controlado.

Ha sido un policía con ganas de hacer méritos.

No volverá a suceder.

-Con eso no es suficiente.

Hay que estudiar bien lo que ha pasado...

...y aseguraos que la próxima vez no habrá sorpresas.

No las habrá.

-Ramón, no es sólo un consejo.

Pronto se celebra tu homenaje como empresario del año...

...y estaremos en el punto de mira de mucha gente.

No podemos darles argumentos.

Si hasta ahora hemos sido discretos,...

...debemos serlo más en el futuro.

El poder va de la mano de la discreción,...

...si no, se te escapa. Te juro que no...

-No quiero excusas, sino control. El poder es eso:

Saber y controlar, predecir.

Y no nos interesa que alguien lo desbarate...

...buscando donde no debe. ¿Está claro?

-Déjeme pasar, hombre.

Yo lo único que quiero es hablar con el inspector Perea.

-¿Qué está pasando aquí?

-Este guardia que no me deja entrar a hablar con usted.

-Se dice policía no guardia.

Déjele pasar, por favor.

¿Qué quiere? -Pues verá...

Es que estoy preguntando por el inspector Manzanares,...

...pero nadie me sabe dar razón.

-¿Y yo qué tengo que ver con eso?

-Un policía me ha dicho que sólo usted mantiene contacto con él.

-¿Y por qué le gustaría ver al inspector Manzanares?

-Porque tengo que hablar con él.

-Eso ya me lo imagino, joder.

Lo que quiero que me diga es de qué le gustaría hablar con él.

-Es que es algo personal.

-Siéntese.

O me explica con pelos y señales de qué quiere hablar...

...con el inspector Manzanares o no creo que pueda ayudarle.

-Bueno, pues quiero pedirle consejo sobre un asuntillo...

...un poquillo delicado.

-Y dale. ¿Sobre qué?

-Pues un amigo mío que está en la cárcel.

-¿Por motivos políticos? -No, no, no, por Dios.

A ver, por imprudencia temeraria y no sé qué cosas más.

Un puñetero accidente en los grandes almacenes.

-Juan Ruiz de Apodaca, ¿verdad?

¿Le han juzgado ya?

-Y le han caído 5 años. -Y ante esa sentencia,...

...¿qué cree que podría hacer el inspector?

-Pues no lo sé.

Pero es que mi amigo está muy mal y yo he pensado...

...que el inspector Manzanares seguro que conoce cientos de casos.

Así que lo mismo me aconseja para ayudar yo a mi amigo.

-O quizás zascandilear para buscarle...

...un buen destino en la cárcel. -Pues si eso fuera posible.

Él, mi amigo, está bastante mal...

...y más aun desde que se suicidó su compañero de celda.

-Bien. ¿Quién se ha suicidado?

-Un gitano que estaba acusado de haber matao a su mujer.

-¿Cómo...?

¿Cómo fue?

-Así que dejas que mi padre trabaje mientras tú te diviertes dibujando.

¿Qué guardas tan rápido?

-Mira, Alfonso, no quiero líos ni broncas.

Déjame tranquilo y tengamos la fiesta en paz.

-No vengo buscando pelea, pero no me has respondido.

¿Dónde está mi padre?

-Ha ido a buscar un somier y no creo que tarde.

-Y tú tan campante. Que trabajen ellos.

-Ya les compensaré de alguna manera.

-El infierno está lleno de buenas intenciones.

¿Qué es esto que has guardao? -Dame mi cuaderno.

-¿Y si no qué? -No te estoy amenazando ni nada.

Sólo quiero mis dibujos.

-¿Y yo? También me gustaban los tebeos de niño.

La lástima es que no me los regalaban.

-Ya te los enseñaré cuando termine. -Lo quiero ver ahora.

¿Me vas a pegar, Simón?

¡Me cago en Judas! ¿Así que dibujando...

...aviones alemanes y rusos en pleno combate?

-Esa viñeta no sirve. -Pero la historia sí.

(LEE) -¡Que no se quede ni uno de esos malditos comunistas!

¡Tomad esta peladilla, rojos de mierda!

¿Esto es lo que dibujas; tú, que eras tan rojo,...

...que te pusiste tan contento cuando los rusos ganaron?

-La guerra la ganaron los aliados. -¡Me da igual!

Lo que quiero decir es que tú, que vas dando sermones a todos,...

...tú, Simón el Bueno, también te vendes al mejor postor.

Así sois todos los puros, puros de cara a la galería,...

...pero por dentro unos putos hipócritas.

-Pues no lo sé bien.

Sólo sé quecuando Juanito se despertó, se lo encontró colgao.

Y no hay derecho, inspector.

-¿Cómo que no hay derecho?

O sea que, según usted, ¿deberíamos haber dejado libre a ese gitano?

-Es que nunca se apeó de la burra. Dijo que era inocente.

-Las cárceles están llenas de inocentes.

-Sí, pero no creo que una persona que se va a matar le dé por mentir.

-Esos mienten hasta en el Infierno. Y no podemos ablandarnos.

Debemos ser duros para que los delincuentes...

...no se nos suban a la chepa. ¡A nosotros y a los ciudadanos!

-Bueno, da igual, Que yo no he venido aquí a discutir.

¿Me puede decir dónde está Manzanares? Seguro que nos ayuda.

-¿Seguro?

-Pues no sería la primera vez.

-Pues ahora no podrá. -¿Pero por qué?

-Está muerto. -¿Cómo va a estar muerto?

-¿Me estás llamando mentiroso?

-No. No, no, no, no. Lo siento.

¿Y qué pasó? -¿Y qué más da?

Se fue. Kaputt. No volverá.

-No creo que deba hablar usted así de Manzanares.

Era una bella persona.

-¿Me va a dar lecciones de cómo tengo que hablar?

Él me ayudó cuando llegué aquí. Y me enseñó muchas cosas.

Casi todas buenas.

¡Pero yo no tengo por qué mostrar mi dolor ante nadie!

¿Estamos?

-Pero, doña Julieta, ¿nadie ha sabido decirle nada de la fecha?

-Ni a mí ni a mi abogado. Nadie sabe nada.

-Pero tiene que haber un procedimiento legal, ¿no?

-Al parecer, las sanciones administrativas son así.

El tiempo de cierre del local depende de cada caso

-¿Pero ni siquiera les han dado una fecha aproximada?

-Pues, Rosario, según dicen, como mínimo un mes.

-¿Pero esas cosas de quién dependen?

-Al parecer, depende, primero del informe policial.

Y en segundo lugar, de la decisión del gobernador civil.

-Sí, ya, ¿pero no hay alguna forma de entrarle al gobernador civil?

-Alguna habrá, pero yo no la conozco.

-Entonces... va para largo, ¿verdad?

Pues, hombre, mi abogado está en ello.

Pero siendo realista, sí.

Va para largo.

-Pues no sé qué decirle, doña Julieta, que...

Que todos lo sentimos mucho.

-Bueno, sepa que estamos a su disposición.

-Y estamos aquí pa hacer lo que usted mande.

-Gracias a todos. Gracias.

¡Estoy tan cansada!

-Pues por qué no va a descansar un rato.

-Pues mira, te voy a hacer caso, Rosario.

Total, aquí lo único que se puede hacer es esperar.

-Pues vaya y esté tranquila.

Tuvo que aprender...

...a llevar y a tener...

...el corazón y el alma heridos.

Días de avidez...

-Vosotros sabéis tan bien como yo que...

Si nos quieren cerrar el Morocco un mes,...

...doña Julieta no puede encargarse de las nóminas.

-Rosario, eso no lo sabes ni tú ni nadie.

Celia sigue cantando.

-Yo creo que tienes razón, Rosario.

-Si el Morocco no tiene ingresos durante un mes, no podrá pagarnos.

Sería de tontos pensar lo contrario.

Amar en tiempos revueltos,...

...tiempos de ruina y lamento.

Amar en tiempos revueltos...

...por vientos que trajo un mar...

...de batallas por contar.

-Pues si hay que hablar con alguien que no sea él, se habla.

Algún jefe habrá por encima, ¿no? Sí, claro.

El señor Rivas. Pero es un hombre que está en lo alto y es muy rico.

Y no está para escuchar problemas de gentes como nosotros

Ninguna publicación en España tiene bemoles para sacar algo así.

Los tiros no van por ahí. -Si no pueden publicar esa foto,...

...no hay de qué preocuparse. Esa foto estará guardada siempre.

Olvidémonos del asunto y él que se olvide del dinero.

No. No, ya sé lo que ha pasado.

(LEE) -Franco manda una división...

...a luchar contra los rojos...

...en Corea. Vamos a apoyar a los americanos.

¿Habéis visto? ¡Franco tiene dos cojones, coño!

-¿Y se puede saber qué se nos ha perdido en Corea?

-¡Pues que aquello está lleno de comunistas!

(RADIO) ...que sea ella una de las selecciones...

...que disputen la copa en el último partido del torneo.

Que yo puedo ir. La tienda está aquí al lado.

-¿Te vas a atrever, hija? Sí.

(CREE OÍR UN ZUMBIDO)

-Estoy pensando muy seriamente en la posibilidad de despedir...

...a la Srta. Teresa García.

Empieza a parecerme un cuento todo eso del agobio que dice que tiene.

Pajaritos en la cabeza, cuentos chinos.

Lo que le pasa a Teresa no es ningún cuento chino.

Ni tampoco lo fue el ataque que sufrió.

La culpa no la tiene ella, la tiene el guarro que la atacó.

¡Un desgraciado tan repugnante...

...como todos lo que tratan de aprovecharse de las mujeres,...

...violentándolas o aprovechando que están encima de una escalera...

...para echarles una ojeada por debajo de la falda!

Amar en tiempos revueltos - T4 - Capítulo 8

15 sep 2008

Mario saca sin dificultades a Ramón Rivas de comisaría y Ovidio comunica tajante a  Héctor que las detenciones no han existido.  Pero aún queda algo por neutralizar, la foto que un periodista hizo en el momento de la redada. Encarna le exige a Ramón que tenga más control porque no les convienen las investigaciones sobre su pasado. Ana va  a buscar a Teresa para ir juntas al trabajo pero ésta no puede llegar al trabajo porque sufre un intenso ataque de pánico y debe volver  a casa. Juanito Grande está muy preocupado por su amigo Juanito Chico al que ve muy hundido después de haber vivido el suicidio de su compañero de celda. Quiere pedir consejo a Manzanares pero le notifican que está muerto. La ilusión de Simón ante el encargo de ilustrar las viñetas de un tebeo de acción, se trueca en decepción por su contenido. Él lo esconde incluso a Pascual pero Alfonso se ha dado cuenta y se divierte mostrando sus contradicciones. 

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