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No recomendado para menores de 7 años Acacias 38 - Capítulo 1168 - ver ahora
Transcripción completa

Gemelos idénticos, ya lo has visto.

-¿Por qué viniste a España?

-Me contrataron... para impedir tu boda con Felipe.

Quiero saber el plan de Andrade,

que no me ocultes ni un detalle.

A Felipe le da igual la identidad de ese hombre.

¿Usted cree? Yo pienso que preferiría casarse con Marcia

antes que con usted.

Felipe va a casarse conmigo porque llevo a su hijo en mi vientre.

¿Está segura de que él es el padre?

Por supuesto.

¿No será del hombre que se hace pasar por Santiago?

¿Cuándo va a dejar de arrojar basura sobre los demás?

Nunca. Incluso después de muerta la perseguiré.

Las pruebas de doña Bellita mostraban

que estaba siendo envenenada,

y sospechamos que se trata de Margarita,

la esposa de Carchano. -Llamad a Margarita.

Ella es...

una más de la familia,...

quiero que cene con nosotros.

Entre mi marido y Maite no había nada, solo eran asuntos de negocios.

-Ahora entiendo lo que me contó mi hijo.

Me dijo que Liberto iba a montar una galería de arte o algo así.

-Eso parece.

"Margarita Carrión al habla".

"¿Qué quiere de mí?". Mi madre me ha pedido que le avise.

Es Nochebuena y le gustaría contar con su presencia en casa.

"Tal vez tras la cena".

Yo pienso hacer que Felipe sea el hombre más feliz del mundo.

Y lo mejor que puedes hacer tú es esforzarte

por hacer feliz a Santiago.

Todo nos va a ir bien si cada una sabemos dónde tenemos estar.

Y Felipe está conmigo.

Qué difícil me ha resultado ser amable con esa mujer.

Estoy seguro de que tu plan dará resultado.

Andrade está cometiendo errores,

le ha dado una información delicada a alguien que no le conviene.

No sé a qué se refiere. No es necesario que lo sepa.

Pero debemos hacer algo para que se dé cuenta de su error.

-¿Va hacia el portal?

-Bueno... -Permítame que la acompañe.

-¡Guardias, guardias!

-¿Qué es esto? ¡Socorro! -¡Deben detenerla!

Por intento de asesinato.

Si buscan entre sus pertenencias encontrarán un poderoso veneno.

¡Devuélvame eso, por favor!

-¡Suélteme! ¡Yo no he hecho nada!

Siempre sospeché que no eras mi marido.

-Yo soy mejor que Santiago. Él nunca amó a nadie.

Solo te pido una oportunidad para demostrarte que ahora no miento.

(Puerta)

No esperaba verte.

¿Qué haces aquí?

Ya deberías haber salido para tu trabajo.

-Te estaba esperando. ¿Dónde has pasado la noche?

-En la calle, paseando,

tratando de poner en orden mis pensamientos.

-No me parece bien que pases toda la noche en la calle.

-No me ha ocurrido nada. Necesitaba estar a solas.

Si he vuelto es porque pensaba que ya te habías marchado.

Me he levantado temprano,

he ido en la naviera

y he regresado con la intención de verte.

Espero poder ayudarte a aclarar tus ideas.

Marcia,...

he podido recomprar los billetes que vendiste.

El gasto ha sido mayor, pero ya es la última oportunidad,

he gastado todo el dinero que teníamos.

-No has hecho bien.

-Yo pienso que sí,

si estos pasajes sirven para que me acompañes en el viaje,

es dinero muy bien gastado.

-No sé qué puedo decirte.

-Dime lo que sientes.

-Estoy,... estoy perdida,

sin saber qué hacer,

y sobre todo, enfadada por este embuste.

-Lo comprendo.

Solo espero que quede algo de amor hacia mí en tu corazón.

Lo suficiente como para atender mis ruegos.

-No puedo prometerte nada.

-Yo sí, Marcia.

Te prometo que mi corazón es completamente tuyo.

Lo pasado, pasado está,

ahora tenemos una oportunidad para ser felices,

permíteme que cuide de ti...

y que te procure una vida segura y plena.

-¿Crees que eso es posible?

¿Crees que podemos olvidar todo lo ocurrido?

-Si permanecemos aquí, no.

Pero tenemos todo un mundo para vivir nuestra segunda oportunidad.

Lo mejor que podemos hacer es...

es marcharnos para siempre.

-No sé si lo que me propones es lo mejor.

¿Quieres que actuemos como marido y mujer cuando no lo somos?

-¿A quién puede importar eso? -A mí...

y a nuestro Señor. Me propones que vivamos en pecado.

-Tienes razón.

Puede que no seamos matrimonio,

pero podríamos serlo.

Juntos seremos felices en Cuba, allí hay trabajo y tierra.

Azúcar y café al alcance de nuestras manos.

-No creo que sea tan fácil establecerse allí.

-Toma.

Este es tu billete.

Sé que voy a tener que ganarme tu confianza de nuevo,

pero daré mi vida entera por hacerlo.

Si no lo quieres, lo puedes romper,

y yo desapareceré para siempre.

(Sintonía de "Acacias 38")

Este es el momento,

tienes que tomar una decisión.

-Está bien, tomaré ese barco contigo.

-(SONRÍE)

Me haces muy feliz tomando esta decisión,...

nunca te arrepentirás.

Serás una mujer muy dichosa.

-Eso está por ver.

Si he tomado esta decisión,

es porque quiero poner la mayor distancia posible con este barrio.

Me es suficiente con que me acompañes...

el resto lo dirá el tiempo.

-Te advierto que no será poco.

No va a ser fácil que el amor venza al rencor que siento ahora.

-Seré todo lo paciente que sea menester.

-Es lo que puedo ofrecerte.

-Y yo lo tomo de buen grado.

Cuando termines tenemos que echar cuentas.

-No se preocupe, doña Maite, no corre prisa,

que sé que usted no es como doña Rosina,

que le tengo que pedir 10 veces el jornal,

si se lo pido nueve, se hace la longui.

-Pero tú y yo tenemos que echarlas,

que puede que no te necesite en unos días.

-¿Por qué, se va a ir usted?

-Sí, es posible.

-Ah.

-Pero te ruego que no digas nada. -Sí, no se preocupe.

Yo también estoy pensando en marcharme de viaje

con el parné de la lotería, pero entodavía no se ande ir.

(Timbre)

Voy a abrir. -Sí.

-Señorita Camino.

-Quería ver a Maite, necesito saber su opinión sobre unas pinturas.

-Pase.

-Estoy un poco ocupada, pero puedo dedicarte unos minutos

si eres breve.

-Seré lo más concisa posible.

-Yo me voy a marchar ya, doña Maite.

Y no se preocupe, que ya hablaremos en otro momento de los cuartos.

-De acuerdo.

Con Dios.

-Me moría de ganas de verte.

-Yo también te he echado de menos.

-¿Qué tal has pasado la Nochebuena y la Navidad?

-Muy bien, cené pronto y me fui a la cama.

El día siguiente lo pasé pintando.

-Pobrecita, ¡tener que pasar sola estos días!

-No es la primera vez que lo hago,

estoy acostumbrada a pasar sola las fiestas.

-Me hubiese encantado estar contigo,

pero tuve que quedarme con mi familia.

Es el inconveniente de haber hecho las paces con mi madre.

-No digas eso. Estoy muy contenta de que os hayáis arreglado.

-Sí, pero me da coraje haberte dejado sola.

-No te apures, estoy acostumbrada a la soledad.

Los artistas estamos destinados a estar solos.

-Pero ya no más.

Voy a pasarme a tu vera todo el tiempo que me sea posible.

-Me parece muy bien, pero controla ese ímpetu juvenil.

-No quiero.

Te amo con pasión, Maite.

Quiero estar a tu lado cada minuto de mi vida.

-Te ruego que no digas eso.

-¿Te molesta que te diga cuanto te quiero?

-No, claro que no.

Yo también te amo con todo mi corazón,

pero nuestro amor está prohibido.

Tenemos que tener cuidado,

no se nos puede ir la situación de las manos.

¿De acuerdo?

-Descuida, haré todo lo que me digas.

Estoy deseando que salga don José y nos cuente.

-Espero que no tarde mucho.

Por cierto, ¿cómo va su negocio con Maite?

-Es pronto para decirle.

Estamos organizando una exposición de la pintora,

luego ya veremos cómo se venden sus obras.

-Espero que consiga buenas ganancias.

-Yo también lo espero,

pero el mercado del arte es toda un incógnita para mí.

-Cuéntenos.

¿Cómo se encuentra doña Bellita?

-Mal, sigue con fiebre, no se recupera.

-Vaya, lamento escuchar eso.

Si pudiéramos hacer algo por ella...

-Ya han hecho bastante engatusando a Margarita

para que pudieran detenerla.

-El mérito no fue nuestro,

fue Cinta la que convenció a esa mujerzuela para que viniera.

-Estuvo muy convincente al decirle a esa mujer

que su madre mejoraba por momentos.

-Tanto, que la asesina picó el anzuelo

y se presentó con una bolsa del veneno que estaba utilizando.

-La policía la pilló infraganti,

no lo van a tener difícil para conseguir que confiese.

-No puedo más que alabar el plan que prepararon entre los tres.

-Ha sido todo un éxito, la hemos desenmascarado en un tris.

-Y tanto, he hablado con el comisario Méndez,

y me ha dicho que está a la espera de declarar ante el juez.

-Nadie la va a librar de una acusación de intento de asesinato.

-Maldito endriago, ojalá pague por lo que ha hecho.

-De eso no tenga duda.

Por cierto,

¿cómo se ha tomado su esposa que su amiga intentara asesinarla?

-No lo sabe.

Está tan mal, que no me atrevo a darle semejante disgusto.

No quiero ni pensar lo que ocurriría si descubre tan terrible verdad.

-Tal vez sea mejor así, ya se lo contará mas adelante.

-Sí, cada cosa a su tiempo.

La prioridad es que los médicos den con el antídoto que neutralice

el veneno.

-Lo harán pronto,

de eso no tenga duda.

-Con su permiso, voy a volver con mi esposa,

no quiero que este sola. -Trasmítale nuestros ánimos.

-Así lo haré.

¿Puedo pedirles un favor más?

excúsenme con Felipe y Genoveva.

En estas circunstancias, no podré acudir al evento que han organizado.

-Lo entenderán perfectamente.

Mete otro chorizo más,

que vamos a ser unos cuantos en el ágape de Felipe y Genoveva.

-¿También van a querer algún queso?

-Es de suponer que sí.

¡Qué fechas tan raras pa dar una fiesta!

Después de Navidad no se tiene ganas de na.

-¿Quiere que se lo suba enseguida?

-Cuando puedas.

Genoveva ha citado a unos cuantos vecinos,

no sé qué tiene que decir ¿Qué puede ser?

-Imagino que algo de enjundia, si no, no se explican las prisas.

-Marcia,...

sea lo que sea, a ti no tiene que afectarte.

-Desde luego que no.

Lo que pase en esa casa no es asunto mío.

(Puerta)

-A las buenas. ¿Tenéis ya el pedido de doña Genoveva?

-Sí, sí, Casilda, está en un momento.

-Daros prisa, que me ha pedido Fabiana que se lo acerque.

-Ten paciencia, que está en un momento,

más tiempo llevo yo esperando a mi hijo.

¿Qué pintas tú en to esto?

-Fabiana me ha pedido que le eche una mano,

como no está Agustina, nosotras vamos a servir en el evento.

-Pues ir preparando las mesas,

en cuanto esté listo, os subimos el condumio.

-Está bien. -Ea.

A la postre, voy a cantar con vosotros, me han convencido.

Que sea lo que Dios quiera.

-Hay que ver de lo que somos capaces pa impresionar a una moza.

Los borregos no se toman tantas molestias con las borregas.

-No me compares con las bestias. -No, que saldría perdiendo.

Píenselo bien, las ovejas se pasan el día pastando de un lao a otro,

sin trabajar y sin problemas, no como nosotros,

que pa comer estamos todo el día doblando el espinazo.

-Según se mire, a nosotros no nos atacan los lobos

ni nos descuartizan para chuletas.

-En eso lleva razón,

aunque yo, después de limpiar la escalera

y lucir los pomos,

pienso en ellas y las envidio.

-Parece que se retrasa Servando,

es más informal que un tratante de caballos.

-Yo no me puedo quedar, tengo que llevar a Marcelina al sacamuelas.

-Aguarda, no puede tardar mucho. Y tenemos que ensayar,

o Arantxa saldrá espantada cuando nos escuche hacer gorgoritos.

-Que yo estoy encantado de echar un capote,

pero si no le sacan la muela hoy a mi santa,

es capaz de cualquier barbaridad. -Ha de venir en un tris.

¿Qué te parece la trampa que le hicieron Emilio y don Liberto

a la bruja de Margarita?

-Que estuvieron bien espabilaos.

Qué mala bicha la tía, semanas estuvo envenenando a doña Bellita.

-Si trabajaras en lo mismo que yo, estarías curado de espanto,

se ve cada cosa, que le pone a uno los pelos de punta.

-No entiendo como nadie se dio cuenta de lo que pasaba en esa casa.

-Arantxa se olía algo,

pero la asesina actuó de forma más sibilina que una culebra.

Hombre, Servando, llevamos esperando una hora.

-Sí, ya sé que llego tarde, pero es por una buena causa.

-Por mí como si se lo ha pedido el rey.

Vamos al lío, que me tengo que ir.

-Yo traigo un villancico en vasco

que me ha dado un sereno que vivía en Amorebieta.

Seguro que a Arantxa le gusta.

Ha pasao de no querer cantar, a hacerlo en vasco.

-Calma, calma, que antes de empezar a cantar,

hay que solucionar otra cosa.

-No querrá que toquemos música. -¿Qué se trae entre manos?

-Aparte de que un coro esté bien entonado,

lo más importante es dar una buena imagen.

-Pues mu pintureros no es que seamos ninguno.

-Vamos a vestirnos apropiadamente para el bel canto.

Tengo un conocido

que tiene una casa de empeños y me ha prestado tres chaqués.

¿Eh?

¡Qué distinción! Si vamos a parecer unos potentaos.

-Esto es muy pequeño para mí, no me lo puedo poner.

-Oiga,

usted verá lo que hace, sin chaqué no hay coro, y sin coro,

a Arantxa le van a tener que cantar los pájaros.

¿Qué le parece la tarta que he preparado para el evento?

-Muy bien, hija.

Felicidades por el trabajo bien hecho.

-Gracias. He puesto toda mi atención.

Es extraño que la viuda haga un evento después de Navidad.

-Me barrunto que tiene que ver con don Felipe.

Antes de que lo esperemos, suenan campanas de boda.

Ojalá sea una noticia así de buena,

no hay nada más hermoso que el amor compartido.

Espero que sean tan felices como se merecen.

-Y yo espero que te apliques a ti misma esa teoría.

-Créame, ya lo hago.

-Lo harás cuando encuentres a un pretendiente a tu medida.

-Sí, claro, justo a eso me refería.

Estoy dispuesta a seguir conociendo posibles esposos.

-No sabes la alegría que me da oírte hablar así.

-Solo trato de contentarla. -Y bien que lo haces.

Hablaré con Rosina para que se dé prisa en encontrar a un joven.

-Y yo estaré esperando impaciente.

-Emilio, ¿cómo se encuentra Bellita?

-Sigue igual,

a la espera de que encuentren un antídoto, esperemos que sea pronto.

Estoy muy afectado por lo que le pasa a la madre de mi prometida.

-No es para menos, hijo,

pero gracias a ti puede salir adelante.

-Has estado brillante al descubrir el plan de Margarita.

-Espero que hayamos llegado a tiempo.

-Seguro que sí, vales un potosí, hermano mío.

Me voy a subir la tarta.

-Deja, ya la llevo yo.

Descansa, te lo has ganado.

-Gracias.

-Camino,

estoy muy contento por cómo has cambiado de actitud con madre.

Ya volvemos a ser la misma familia de siempre.

-Te pido perdón por lo mucho que te hecho sufrir con mis rabietas.

-Camino, eso es agua pasada,

lo importante es que vuelvas a tratar con respeto a los tuyos.

-Descuida, hermano, he comprendido cuál es mi sitio.

Qué mala cara tienes, se te está yendo hasta la color.

A ver, Marcia,

¿estás bien con tu marido? El otro día parecías muy desazoná.

-Habíamos discutido, pero ya está todo bien.

-Uy... Pues alegra esa cara, que pareces preocupá.

-Es que... son muchas cuitas rondándome la cabeza.

-Ya.

-Lolita, pronto voy a marcharme con mi marido.

-¿Te vas de Acacias?

-Así es.

Llevaba un tiempo pensándolo, y al final, me he decidido.

No se lo he contado a nadie,

se lo digo a usted la primera para que busque una sustituta.

-Por eso no te apures, Marcia,

lo importante es que hagas lo mejor para ti.

Hace na parecías un alma en pena por Santiago y ahora te vas a ir con él.

-Las parejas tienen baches, pero ya está todo arreglado.

-Bueno, pues yo me alegro.

Toma, el aguinaldo, que no te lo había dao.

Pal viaje.

-Es usted tan buena... Gracias.

-Na, mujer.

Venga, va, ayúdame con esto.

A ver.

-Cuidado. -No pasa na.

-Eso es.

Liberto, ¿qué te parece el vestido que voy a llevar

al evento de Genoveva?

-Que te pongas lo que te pongas, tú siempre estarás igual.

-¿Vieja y estropeada?

-No, hermosa como una doncella, se trataba de un cumplido.

-Pues la próxima vez sé más claro, a ciertas edades,

la mujeres no estamos para sutilezas o acertijos.

¿Voy bien o no?

-Estás elegantísima.

Más que de costumbre, y eso es difícil, lucero del alba.

-Liberto, quiero ir de bandera,

me da que la ocasión lo merece.

Se rumorea que Genoveva y Felipe van a anunciar

su futuro enlace matrimonial.

-No sería de extrañar.

¿Qué otra cosa van a querer comunicarnos con tanta premura?

-Pues eso,

ellos no se andan con secretos, como otros.

Podías haberme contado el plan que teníais

para desenmascarar a Margarita.

-Era menester guardar el secreto. -¿También con tu esposa?

Ya van dos veces que actúas a mis espaldas en muy poco tiempo.

-En ambos casos era mejor así.

-No estoy de acuerdo, quiero saber en qué andas.

¿Cómo van las cuentas?

-Bien, son las previsiones económicas de la galería de arte,

si todo sale como he previsto,

podemos ganar dinero sin arriesgar demasiado.

-Ya.

Según me he informado,

podemos ganar mucho dinero, puede ser un buen negocio,

pero yo quiero participar en la elección de los artistas.

A fin de cuentas, de eso sé un rato, he sido pintora.

-Y no son de poco mérito tus dibujos,

y estoy seguro de que lo harías fetén,

pero creo que es mejor dejar...

esta tarea en manos más expertas.

-¿Ah, sí? ¿Cómo las de quién?

He preferido ir a lo seguro

y contactar con unos artistas que me han recomendado.

-¿Quién te ha recomendado a esos artistas?

-Maite. -Lo sabía.

¡¿Vas a hacerle más caso a ella que a mí?!

¿No te das cuenta de que esa te va a llenar la galería de artistuchos

de esos que cogen un lienzo y con cuatro trazos hacen un cuadro?

Nosotros tenemos que vender bodegones,

cuadros de caza, marinas...

-Eso lo puedes comprar en cualquier sitio,

nosotros tenemos que ser diferentes.

¡-No, lo que tenemos que hacer es vender cuadros como churros!

-Señora,...

con su permiso quería pedirle una cosa.

-¿No tienes otro momento mejor? Desembucha.

-Verá, es que...

desde que estoy trabajando aquí,

no me he tomao ni dos días libres seguidos,...

y ya van siendo años.

Así que...

quería cogerme un par de semanas para viajar.

-¿Dos semanas? ¡Qué bien!

¿Adónde piensas ir, alma de cántaro?

-Aún no lo sé,

pero me hace mucha ilusión conocer mundo

ahora que tengo un dinerillo.

-La criada de veraneante... ¡¿Esto qué es, el mundo al revés?!

-¿Qué he hecho yo?

Solo le he pedido 15 días. -Y bien merecidos los tienes.

Ya hablaré yo con Rosina,

pero otra vez, ten más tiento para elegir el momento.

-Eso no es tan fácil, señor,

pa la señora ningún momento es bueno.

-En eso tienes razón, ya veré lo que puedo hacer.

Has llegado tarde, no puedo permitir estos retrasos.

He esperado a que no hubiera nadie en la escalera de servicio.

¿Para qué me ha citado? Es peligroso subir hasta aquí.

Ya lo sé, no es necesario que me des lecciones.

¿Qué es eso de que piensas marcharte?

¿Quién le ha dado esa información? ¿Cómo se ha enterado?

Parece mentira que todavía no sepas

que tengo recursos para muchas cosas.

Contesta a mi pregunta.

Ya le dije que pensaba irme con Marcia lo más lejos posible.

Me parece muy bien que te marches con ella,

puedes irte al infierno.

Entonces, está todo hablado. No tan deprisa.

No hemos terminado.

Puedes irte, pero antes has de cumplir con lo acordado.

Eso no es fácil. ¿Titubeas?

¿Estás pensado en echarte atrás?

Si es así, te puedes ir preparando,

no voy a permitir que te marches de rositas sin cumplir tus promesas.

Sosiéguese, voy a seguir con lo planeado,

no se apure por ello.

Eso está mejor, empezamos a entendernos.

Lo haré,

y cuanto antes, mejor. Muy bien.

Hoy tengo el día lleno de compromisos,

Felipe y yo vamos a anunciar a los vecinos nuestra próxima boda,

pero mañana hemos de vernos para organizarlo todo.

Estoy a su disposición. Eso espero.

Preciso acabar con todos los problemas

que me está causando Úrsula. Y esta vez no puede haber errores.

¿Entendido?

(ASIENTE) Muy bien.

Ahora sí puedes marcharte,

y cuidado con que no te vean salir de aquí.

No puedo dar crédito a lo de la esposa del productor.

Es terrible que haya intentado asesinar a la pobre Bellita.

-¡Qué persona tan miserable! Hacerle algo así a su amiga.

-Y ha estado muy cerca de salirse con la suya.

-De casualidad la descubrí echando unos polvos en el té de Bellita.

-Hay que felicitarte por lo sagaz que ha estado en este asunto.

-Sí, Emilio.

Ahora lo que hace falta es que Bellita se recupere cuanto antes.

-Eso es lo difícil,

los médicos no dan con el remedio del veneno.

-Qué desgracia.

¿Cómo se está tomando todo esto Cinta?

Su debut es esta misma semana.

-Mal. Nunca he visto a mi prometida tan hundida.

No sé si sacará fuerzas para actuar

o si tendrá que suspender el espectáculo.

-¡Pues qué lástima!

Me consta que ha levantado mucha expectación.

-Sí.

Esperemos que Bellita mejore pronto

y que su hija levante el ánimo.

-Yo no dejo de rezar porque eso ocurra.

-¡No, no y no!

Como propietaria de la galería de arte, quiero saber

qué cuadros se exponen, yo decido.

Esa es capaz de colocarnos un cuadro de ese pintor malagueño.

-No es por quitarte autoridad, pero ella puede tener más ojo,

ha vivido en París y sabe lo que se lleva.

¡Por favor, los franceses!

Aquí gustan otras cosas: frutas bien pintadas

caballos corriendo a la luz de la luna.

Yo decido y punto redondo. -Busquemos algo intermedio.

Tú elegirás la mitad de las obras y Maite la otra mitad.

Así vemos qué tiene más salida. -Verás que tengo razón.

Buenas. -Buenas.

¿Qué discutían tan acaloradamente?

-Mi Liberto y yo no discutimos nunca.

Intercambiábamos opiniones sobre la galería de arte

que vamos a abrir.

-Espero que les vaya de fábula, es un negocio de lo más interesante.

-Nosotros estábamos hablando de Bellita,

seguimos consternados por el intento de asesinato.

-Si no es por mi Liberto, ella no lo cuenta.

Qué suerte tiene este barrio al contar con un hombre tan heroico

como mi marido. -Tampoco exageres,

cualquiera hubiera hecho lo mismo. -No me quites la razón,

no quiero discutir más.

-¿No decían ustedes que no discutían?

-Es casi la hora de ir al principal

a ver que anuncian Genoveva y Felipe.

-Eso es blanco y va en cántaro. Nos van a anunciar su boda.

-Habrá que poner cara de sorpresa para no chafar el evento.

Voy a meter prisa a Lolita. -Con Dios.

-Con Dios.

Sigue empeorando y los médicos siguen sin dar con la cura.

Tenga fe, padre, madre no puede acabar así,

encontrarán el antídoto.

-¡Maldita sea esa bruja!

No es justo

que una persona así de buena esté de esta guisa por su culpa.

(Llaman)

Voy, no vaya a ser el médico.

-La fiebre sigue subiendo.

Así no podrá aguantar.

-Lo ha traído un mozo,

es del dueño del teatro.

Son los afiches que anuncian tu espectáculo.

Menudo momento para anunciar nada.

También viene una nota.

Léela tú, yo no puedo.

Dice que han puesto los carteles por toda la ciudad

y que está todo el mundo como loco por verte.

-Canelita,

no te dejes llevar por el desánimo,

tienes que seguir adelante.

No creo que pueda.

-Tú vales para eso y para mucho más,

tendrás que sacar fuerzas de flaqueza.

Quedan dos días para tu debut.

¿Cómo me pedís que actúe estando mi madre en estas condiciones?

-No puedo más con esta espera,

voy al hospital a ver si pueden darme alguna novedad.

Se están haciendo de esperar Felipe y Genoveva.

-Querrán dar emoción al anuncio.

-Por mí pueden tardar lo que quieran,

nosotros estamos tan ricamente bebiendo y comiendo.

-Casilda,

¿sabes si van a tardar los señores?

-Una miaja, doña Genoveva está terminando de peinarse.

Pa mí que se está emperifollando demasiao.

-Nadie te ha pedido opinión, no seas descarada.

Y cuidadito con cómo miras,

que no se me ha pasado el disgusto con eso del viaje.

(Puerta)

-Rosina, ¿qué le sucede? Parece muy disgustada.

-Nada, doña Carmen, fruslerías.

-A las buenas. -Buenas.

Perdonen el retraso, hemos tardado en cerrar la tienda.

-Es que ya no voy tan rápido

que la barriga empieza a pesar.

-No os apuréis,

el peinado de Genoveva os ha dado tiempo a llegar,

y a que Rosina se coma unos canapés.

Buenos días.

Buenos días.

En primer lugar,

queremos agradecerles que hayan hecho un hueco

en Navidad para acudir a esta cita.

Ha acudido casi todos nuestros amigos.

-Usted lo ha dicho, casi todos.

Don José me ha pedido que me disculpe por no poder asistir.

Es comprensible, lamentamos profundamente

el trance por el que están pasando los Domínguez

y esperamos la pronta recuperación de Bellita.

Pero la vida sigue adelante.

Y por eso queremos compartir con todos ustedes

una noticia muy especial para nosotros.

¿Ocurre algo?

No, es que quiero dejarte el honor de que des tú la noticia.

Muchos ya esperaban lo que voy a decirles.

Felipe y yo vamos a contraer matrimonio en menos de un mes.

-Enhorabuena.

-Con un poco de suerte, la siguiente boda es la tuya.

-Quién sabe, todo es posible.

-Reciba mi más cordial enhorabuena,

le deseo toda la felicidad del mundo.

Muchas gracias, don Ramón.

-Hoy es un día muy alegre para el barrio.

Y no solo por la noticia que acabo de darles.

Hoy finaliza el juicio contra Andrade,

y todo parece indicar que se va a resolver bien.

-(HABLAN TODAS A LA VEZ)

-Enhorabuena.

-Pa mí que no le va a resultar tan fácil olvidarse de Marcia.

# Mi, mi, mi, mi...

-(AFINANDO) # Mi...

-# Mi, mi, mi, mi... #

-(CHISTA)

# Mi...

-(DESAFINANDO) Mi... -No, no. Vamos a ver....

# Mi, mi, mi, mi, mi... ¡Mi!

-# Mi, mi, mi, mi, mi... ¡Mi! #

-No, no.

# ¡Mi! #

-# ¡Mi!

-# ¡Mi! -¡Mi! #

-¡Dios! Tiene menos voz que un grillo pisado.

Saque la voz de más adentro, que parece que tiene miedo.

-¿De dónde? Si me voy a herniar del esfuerzo.

-Parece mentira que luego dé esas voces de:

"¡Las tres en punto y sereno!".

Y luego no tiene potencia. -Esto es imposible,

desentono más que una flamenca en un entierro.

-No se me desanime,

al menos, los trajes de etiqueta los vamos a lucir de maravilla.

-Me queda tan estrecho,

que parece más una chaquetilla de torero que un chaqué.

-No sé, es que no hago carrera de usted.

-A las buenas.

El ágape de doña Genoveva ha ido muy bien.

Y como era de esperar, han anunciao que se casan.

-Ya nos podían haber invitado.

-Sí, ¿pa qué, pa estropearlo to?

Que la miel no está hecha pa la boca del asno.

-Buenas. -Bueno.

¿Qué haces con el pañuelo en la cabeza,

no te iban a arrancar la muela? -Si se la han quitado,

pero ahora dice que le duele más.

-Si te la hubiera sacado yo, otro gallo le cantaría.

-¿Qué se sabe de doña Bellita?

-Poca cosa, que los médicos están buscando un remedio

y a ella no deja de subirle la fiebre, están todos mu preocupaos.

-Maldita harpía.

Ojalá se pudra en el infierno

por asesina... y por malaje.

-No te sulfures,

que te va a doler más la boca.

-Sí, mejor me voy a casa a descansar.

-Te acompaño, no sea que te de un torozón.

-Yo también me voy a ir.

Voy a ver si veo a don Felipe para darle la enhorabuena.

Venga.

No lo encuentro.

-¿Y a usted qué le pasa?

No ha dicho en to el rato ni chus ni mus.

-Ando un poco atribulado con eso del coro,

que no termina de funcionar.

-Como cualquier cosa que se le ocurra a mi socio.

-Jacinto y yo desafinamos como grajos,

y encima quiere que me ponga un chaqué que no le valdría a un niño.

-Ya, pero seguro que él se ha cogido el más lustroso.

-Eso no es lo malo, entre las voces y los disfraces,

vamos a hacer un ridículo espantoso delante de Arantxa.

-Se me ocurre para salir de dudas, que antes de actuar pa la vasca,

canten pa las criadas, a ver si son tan malos como usted dice.

-Fabiana, me parece una idea de perlas.

Lo que no se le ocurra a usted, no se le ocurre a nadie.

-Bueno...

Hijo, ¿sabes algo sobre el juicio de Andrade?

Ya debe de estar terminando. -No, he estado todo el rato leyendo.

-Ojalá caiga todo el peso de la ley sobre ese malnacido.

-De eso no tengas duda. ¿Qué lees con tanto interés?

-Un tratado de medicina

que explica las distintas fases del crecimiento de los niños.

-Hace usted muy bien.

¿Sabías que la mayoría de hombres piensan que el cuidado de los niños

corresponde solo a sus esposas?

-No, no, yo voy a ser mejor padre que la mayoría.

-Bien, pero hazlo con tiento.

Cuando Trini estaba embarazada de Milagros,

a mí también me dio por leer sobre los cuidados de los recién nacidos

y me obsesioné. No quiero que te pase lo mismo.

-Me tengo que ir a la tienda.

Les dejo tomando café y to lo que quieran,

lo bueno de tener una mantequería es que se tiene la despensa a reventar.

-¿Sabías que a los niños les salen los dientes a los tres meses?

Y empiezan a caminar al año.

-Eso será aquí, en Cabrahígo, la mayoría nacen con muelas

y a los seis meses corren como gamos.

-Mejor, ojalá salga a la madre en ese sentido.

Por si acaso, desde muy pequeño le voy a dar purés de carne

y zumo de naranja, que he leído que tiene mucho de una cosa nueva

que se llaman vitaminas, y eso es bueno para todo.

-Ya. No sé qué serán las "viltraminas" esas,

pero si le das zumo de "viltraminas" a un bebé,

te digo yo que le da cagalera.

-Antoñito, eso es verdad.

Si va a hacer eso,

le va a preparar unas diarreas de espanto a la criatura.

-¿En serio? ¿Nada de zumos?

-Sí, sí,

pero a los meses,

y de a poquito a poquito.

-Todavía me queda mucho por aprender y no me va a dar tiempo

antes de que nazca el niño. Me voy a seguir estudiando.

Hasta luego.

-¿Lo veis? Ya está obsesionado.

-Será cosa de los Palacios,

que todo se lo toman a la tremenda.

Cariño, te he preparado una tortillita de bacalao,

a ver si me comes algo, que llevas horas sin levantarte.

Comeré más tarde, cuando llegue mi padre del hospital.

Esa es otra, cuánto están tardando con el dichoso antídoto.

Mi madre está empeorando.

Mira cómo respira.

No me hago a verla así, no me acostumbro,

ella que siempre está de un lado para otro

con esa alegría y esa fuerza...

Es la raza lo que la mantiene entre nosotros,

otra con menos brío ya nos habría dejado.

-Ya han preparado el antídoto.

¿Lo tiene aquí? ¿Se lo podemos dar?

Tenemos que esperar al doctor,

yo me he adelantado, él llegará enseguida.

Feliz Navidad, Lucrecia.

Feliz Navidad.

Doña Carmina, feliz Navidad.

-Déjeme que la ayude. Va usted muy cargada.

-Agradecida, pero no hace falta,

todavía puedo apañarme.

Aunque ya soy añosa, sigo teniendo la fuerza de una moza,

será costumbre de andar siempre cargada,

que una ya no sabe si es mujer o borrico.

¿Qué tiene usted? Se le ve nervioso.

-Nada, me pareció ver a un conocido, pero me habré confundido.

-En fin, le dejo que siga su camino,

que una cosa es estar hecha a cargar,

y otra, aguantar el peso en balde.

A más ver. -A más ver.

No tenga tanta prisa.

¿No me va a saludar?

No tengo nada que hablar con usted.

¿Sabe Marcia que es un impostor?

No sé de qué me habla.

Yo creo que sí, que sí que lo sabe.

Puede que tenga engañados a esos botarates de criados,

o incluso, a los estúpidos señores, pero a mí no,

yo sé que usted no es quien dice ser.

Usted delira, señora.

Ha podido convencer a todos, es usted un buen hombre,

pero en realidad, es un vividor sin escrúpulos.

Me importa muy poco lo que piense. Ya.

¿Y Marcia?

¿Cuánto tiempo cree que podrá seguir engañándola?

¿Sabe ella que usted no es su marido?

Dígame, ¿ella lo sabe?

¡Basta ya, es suficiente!

Claro que sabe quién soy.

Le he contado la verdad, no hay secretos entre nosotros.

Sepa que nos vamos a marchar muy pronto para formar una familia.

(RÍE)

Se ha enamorado de la negrita, ha hecho muy mal.

Un hombre enamorado es un hombre débil.

No me subestime,...

aún puedo hacer mucho daño.

No me haga reír.

Va a pagar por haberme rechazado

cuando le propuse aliarnos contra Genoveva.

Le voy a dar

donde más le va a doler:

en Marcia.

Cuídese mucho de hacerle daño,

soy capaz de perseguirla hasta el infierno si le toca un solo pelo.

No va a amilanarme,

ya veremos quién puede con quien.

Con Dios.

Qué fatiga más grande, tata.

No podía ni mirar cuando inyectaban el antídoto.

Muy malita tiene que estar para no haberse dado ni cuenta.

¿Qué ha dicho el médico?

Que tenemos que esperar.

Los especialistas han trabajado a escape

pa dar con un compuesto que neutralizara el veneno.

No se la ve mejoría.

Digo yo que eso tardará en hacer efecto,

no es algo inmediato.

Tiene mucho veneno en el cuerpo.

¿Usted cree que la curará?

No lo sabemos,

puede que se recupere...

o que no sea todo lo efectivo que necesitamos...

o que hayamos llegado tarde. Solo Dios sabe lo que va a pasar.

Bueno, Dios...

y su Virgen del Carmen.

-Señor, mírela, se le ve más tranquila.

-Es el efecto del fármaco

que le han administrado, al menos no está sufriendo.

¿Cuánto tenemos que esperar para saber si es efectivo?

Cuarenta y ocho horas.

Si pasado ese tiempo no ha mejorado,... no hay nada que hacer.

Virgen de Begoña...

Virgen de Aránzazu, por favor os pido,

no permitas que mi señora perezca,

que ella es muy buena y muy devota.

Por favor, os pido, tened piedad.

Ayudarle a salir de este brete.

¿Qué más podemos hacer por ella?

-Nada.

Solo nos resta esperar a que la medicina le salve.

-(REZA EN EUSKERA)

Casilda. Casilda, espera.

¿Has visto a Arantxa?

No he podido hablar con ella en todo el santo día.

-Como que no ha salío de la casa,

atendiendo a doña Bellita y al resto de la familia.

-Qué pena que los Domínguez estén pasando por este trance.

A las personas de bien no deberían de ocurrirles cosas malas.

-Yo no he roto en mi vida un plato y no me dan más que palos.

-¿Qué te ha ocurrido, muchacha?

-Que estoy que trino con mi señora.

Con to lo que he hecho yo por ella estos días...

Y pone el grito en el cielo por que le pido un par de semanas.

-Doña Rosina siempre ha sido de mala sombra.

¿Qué has hecho por ella?

-Verá, es que...

Le dio por pensar que Liberto tenía un lio con doña Maite.

-Ah.

-Por eso me mandó a espiar a su marido.

Por eso me vio espiando cuando Camino salió

de casa de doña Maite. -Lo recuerdo.

-Lo que no sé es por qué me dijo que no dijera que la había visto.

-Porque ha estado tomando clases de arte de espaldas a su madre.

-Arrea. Pues si doña Felicia se entera, arde Troya.

-Eso mismo pensé yo, pero al final dije: "Si la van a pillar".

Así que hablé con Felicia por el bien de la muchacha.

Sé que a Camino le hice una faena,

pero su madre tenía que saber lo que estaba pasando.

-Cesáreo, por la boca muere el pez,

así que ciérrela, que la tiene mu grande.

-Camino.

¡Camino, espera! Déjame que te explique.

Esperen un momento, Felipe enseguida sale.

Discúlpenos por presentarnos así,

pero hemos sabido que Méndez ha estado aquí de visita

y hemos pensado que traía noticias del juicio de Andrade.

No puedo decirles nada.

Méndez acaba de irse y, Felipe estaba tan sofocado

que ha tenido que ir a refrescarse.

Ahora nos explicará.

Me temo que algo ha debido de pasar y que no sea nada bueno.

Se le ve descompuesto.

¿Ha traído malas las noticias Méndez?

Andrade no se ha presentado al juicio

porque ha sufrido una brutal paliza en la cárcel,

es de suponer que por un ajuste de cuentas.

¿Tan grande ha sido la agresión

como para eximirle de presentarse ante el tribunal?

Me temo que sí.

Ahora está al borde de la muerte.

-¿Qué va a ocurrir ahora?

Francamente, no lo sé.

El hombre que duerme con Marcia...

no es su marido.

El tal Santiago...

murió en prisión hace años. Fue...

doña Genoveva...

quien a través de César Andrade trajo a ese intruso

para alejarle a usted de la muchacha.

La vida se me escapa, Felicia.

Sé que me estoy muriendo. -No diga eso.

Muchos médicos están investigando su caso.

-Pero nadie se atreve a decirme la verdad.

Quiero ser un buen padre, un muy buen padre.

-Pues ya somos dos. Bueno, yo madre, claro.

-Ya, pero yo no creo que pueda serlo.

-¿Por qué?

Lo peor es que don Felipe te quería,

y ese falso marido que tienes te querrá, también te dejará,

¿y sabes cuándo?

En cuanto doña Genoveva chasque los dedos.

¿Sabes que se acuestan? Mataré a la vieja...

y me marcharé con Marcia a Cuba. Necesito el dinero ahora.

¿O qué?

Si noto alguna cosa rara,...

si veo que está pensando en traicionarme, no lo dude,

la veda quedará abierta.

Puede hablar de la galería de arte lo que quiera, eso sí,

de Maite Zaldúa, no hable delante de mi hija.

-Ese nombre no volverá a salir de mis labios.

Me alegro de la paliza de Andrade, ha probado de su medicina.

¿Se sabe quién ordenó la agresión? No.

Yo quiero estar con usted.

Esté donde esté, mi vida, yo siempre estaré contigo.

Siempre.

(LLORA)

Camino...

-¿Qué ocurre? Si me has citado tú.

-Para decirte que no podemos seguir.

Me he cansado de ti.

(SE QUEJA)

¡Úrsula!

(HABLA EN LATÍN)

Mira, farsante,

reza por quien va a morir.

Reza por tu alma. (HABLA EN LATÍN)

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Acacias 38 - Capítulo 1168

27 dic 2019

La serie, ambientada a principios del siglo XX, está situada en una calle, Acacias, y nos muestra el devenir de sus habitantes.

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  1. Marcela

    ¡¡¡¡ FINALMENTE !! Era hora: ADIOS, Ursula, por fin !!( .¿pero, será cierto ??????????

    03 ene 2020
  2. Saro

    Capítulo 1171.- Quiero felicitar especialmente al magnífico equipo de realización y montaje de algo tan fuerte, potente e intenso emocionalmente como ha sido la muerte, inesperada para mí, de Ursula. Sois fantásticos. Me ha encantado el Clip: "Detrás de las cámaras" ... ese momento de concentración previa de Montse, el ensayo previo de su caída y ... además, la maravillosa música de escena que no ha podido estar mejor escogida. Me permito hacerles una solicitud: por favor, permítannos poder ver con más frecuencia, esos momentos de "DETRAS DE LAS CAMARAS" porque, para los que os seguimos diariamente, es un placer ver cómo trabajan. Gracias.

    02 ene 2020
  3. Saro

    Capítulo 1170.- Aún estoy impactada con la muerte de Ursula. Montse Alcoverro es la mejor actriz que ha tenido nunca Acacias 38. Es una grande entre las grandes y la echaré muchísimo de menos. Gracias DOÑA MONTSE ALCOVERRO, por el magnífico trabajo con el que me ha hecho disfrutar durante mucho tiempo. Le deseo muchos éxitos, en el futuro, como el que ha conseguido en Acacias 38. ¡¡FELICIDADES!!!

    01 ene 2020
  4. dolores rodrigo

    no quiero que nunca nunca nuca termine acacias 38 ...año nuevo acacias nueva que no termine nunca ,,,,,,,,,

    29 dic 2019