Tim Birkhead
profesor de ecología del comportamiento de la Universidad de Sheffield, en Inglaterra.
    

Punset:
Es correcto decir que -me refiero a ese libro tuyo maravilloso titulado "Promiscuity"-, que tu mensaje es el reconocimiento de que las hembras también son promiscuas, no es solamente una cuestión de machos; y en segundo lugar, que todos los organismos son realmente egoístas, quiero decir: el amor no es una cuestión de colaboración, es casi como una guerra ¿no?

Birkhead:
Bueno, contestaré los dos puntos. En primer lugar, en efecto, las hembras son promiscuas, no tanto como los machos, pero son más promiscuas que lo que se creía. Y en cuanto a la cuestión del amor egoísta, en algunos casos el amor es probablemente una colaboración, pero en la gran mayoría de casos tanto la hembra como el macho tienen intereses diferentes. Creo que es consecuencia de la visión evolutiva del gen egoísta. El punto de referencia para la evolución es evidentemente Darwin, y es interesante ver como Darwin hacía referencia a esta idea de la promiscuidad de una manera muy interesante. Darwin dejó claro que él creía que las hembras de casi todas las especies eran monógamas. A mi me costaba mucho creer esto, ya que Darwin sabía tanto sobre tantas cosas que no podía creer que realmente...

Punset:
...pensara esto.

Birkhead: Por lo tanto me puse a leer toda la correspondencia publicada de Darwin y encontré una serie de ejemplos que muestran claramente que las hembras eran promiscuas. Y uno de los mejores ejemplos era cuando Darwin estaba diseccionando percebes. Se pasó ocho años diseccionándolos y casi se volvió loco porque era aburridísimo; sin embargo estos ocho años de tedio dieron lugar a un par de descubrimientos intrigantes. Uno fue que el percebe macho, en varias especies, es en realidad un organismo enano que vive en el interior de la hembra; Darwin estaba fascinado con el descubrimiento y escribió a todos sus colegas para contárselo.

Punset:
¿No es un parásito?

Birkhead:
No, no, en realidad invirtió la mayor parte de su tiempo para demostrar que no era un parásito. Y la otra cosa intrigante es que había varias hembras en el interior del macho. Escribió a su amigo Joseph Hooker diciéndole que no tenía noticias de otro organismo en que la hembra mantuviera a sus dos maridos dentro de un bolsillo. Hooker le respondió diciendo: esto es increíble, pero menos que las personas que estoy estudiando aquí en Bután, donde una mujer puede llegar a tener legalmente hasta doce maridos. Por lo tanto, está claro que Darwin tenía conocimiento de la promiscuidad de las hembras, y del hecho de que una hembra pudiera tener esperma de más de un macho.

Punset:
Pero es posible que la moral victoriana no le permitiera decir todo lo que sabía.

Birkhead:
En efecto, el control de la Reina Victoria -era una mujer muy seria- es posible que fuera una fuerza inhibidora para Darwin. Pero probablemente la fuerza inhibidora más poderosa era su hija Henrietta, que ayudó a Darwin a editar su libro sobre la selección sexual, y ella era muy puritana, la han descrito como una matriarca victoriana cerrada, y si había secciones que no le gustaban simplemente las tachaba. Existe evidencia de este hecho: en la pequeña biografía que Darwin escribió de su abuelo, un gran experto en competición de esperma y copulación, Henrietta tachó la anécdota de que a su bisabuelo le gustaban las mujeres. Es lógico pues que Darwin se sintiera muy inhibido al escribir sobre la promiscuidad de las hembras.

Punset:
Pero tú has mencionado el término "competición de esperma", y si tenemos promiscuidad en mujeres, perdón en hembras, entonces tenemos esperma de diferentes machos en el interior del canal genital de la hembra.

Birkhead:
Correcto.

Punset: Y tú dices que están compitiendo, que hay una competición de esperma que intenta llegar ... de esperma de diferentes machos, intentando fertilizar el óvulo.

Birkhead:
En efecto. Y una consecuencia de la promiscuidad de las hembras es que en cualquier momento una hembra puede contener esperma de varios machos diferentes, y como tú has dicho, este esperma está compitiendo para fertilizar al óvulo, porque el esperma que gane la competición va a ser el esperma cuyo material genético se transmitirá a la siguiente generación. Existe, por tanto, una selección tremendamente fuerte, una presión evolutiva sobre los machos para ganar en ese tipo de competición. Y lo que vemos en el reino animal -ahora que sabemos que esa promiscuidad está tan extendida, que la competición de los espermatozoides está tan extendida- es que las adaptaciones que hacen los machos para ganar esa competición son simplemente fantásticas, hay centenares de formas diferentes de llevarlas a cabo.

Punset:
¿Como cuáles? ¿Por ejemplo teniendo más esperma que los demás?

Birkhead:
Si, tener más esperma que los demás es probablemente el factor individual más importante. Y cuando observamos el reino animal -las mariposas, los escarabajos, las ranas, los peces, las aves y los mamíferos-, en las especies cuyas hembras tienen los niveles más altos de promiscuidad en la competición del esperma, los machos tiene testos o testículos relativamente grandes, en relación al tamaño de su cuerpo, ya que cuanto más grandes más esperma pueden contener.

Punset:
También hay dispositivos tecnológicos -llamémosles así- para evitar, una vez terminada la copulación, que otros espermatozoides puedan entrar, ¿no es así?

Birkhead:
Así es: en bastantes organismos, el fluido seminal forma una placa dura en el interior de la hembra, para intentar impedir que otros machos puedan inseminarla. Ocurre en bastantes insectos, en algunos roedores y en otros organismos. Pero si lo pensamos bien, cuando esto ocurre también hay una fuerte selección de machos que pueden superar la placa de esperma. Así, por ejemplo, conocemos una clase de ardillas en la que el pene del macho es como un cuchillo, y de hecho puede atravesar la placa de esperma cortándola. Por tanto, tenemos medidas para ganar la competición, y contramedidas para intentar vencer a los otros machos.

Punset:
Y en esta batalla de los sexos -ahora nos centramos en la competición de los machos- algunas veces el resultado puede ser la muerte, ¿no es cierto? Quiero decir: al competir mejor que los demás por la hembra, y desarrollar una maravillosa cola, como el pavo, el animal se vuelve muy visible para los predadores que pueda haber en los alrededores. ¿No es cierto, pues, que la competición sexual hace que el animal sea muy bello, pero también que sea una presa muy fácil para que se la zampe un predador? ¿Es así?

Birkhead:
Eso es lo básico de la idea de Darwin sobre la selección sexual: que los rasgos de que hablamos son rasgos sexualmente seleccionados. Y Darwin concibió la idea de la selección sexual intentando explicar por qué los machos y las hembras son tan diferentes. Su idea era que si un macho, como por ejemplo un pavo real, era increíblemente atractivo, pero también vulnerable para los predadores, si su atractivo significaba que iba a tener más descendencia que otro macho -el cual puede ser menos atractivo pero también menos visible-, entonces la selección favorecería al macho que tuviera más éxito. Por lo tanto es un juego entre el éxito reproductivo y la longevidad. Estos juegos que vemos en diferentes tipos de organismos son equilibrios entre estas diferentes presiones de selección.

Punset:
Tim, hemos realizado un pequeño documental, muy breve, de un par de minutos, y vamos a ver en él la otra cara de la moneda. Suponiendo que tienes razón, y que las hembras son promiscuas, entonces una situación normal puede ser tener en su interior esperma procedente de diferentes machos, y este esperma -aparentemente- va a estar en competición: es lo que llamas "cryptic female choice" (la elección criptica de la hembra). Vamos a verlo y luego lo comentamos.

 

Punset:
La promiscuidad femenina que conduce inevitablemente a la competición entre espermas. Se ha dicho, bueno, que los humanos copulan en la intimidad justamente para que nadie compita con ellos. Tim, ahora tenemos la posibilidad de saber realmente sobre esta promiscuidad a través del ADN.

Birkhead:
Sin duda, la revolución molecular ha cambiado drásticamente nuestra visión de la evolución y de la reproducción. Antes de que tuviéramos las técnicas moleculares para asignar la paternidad, estábamos haciendo conjeturas. A veces veíamos a una hembra juntarse con varios machos pero no teníamos ni idea de cuales eran las consecuencias. Pero ahora que tenemos la huella del ADN, podemos decir no solamente cuáles de las crías proceden de padres diferentes, sino que además podemos a veces identificar cuál es el padre.

Punset:
Por tanto éste es el padre.

Birkhead:
Sí, este es el padre, bueno, es el padre putativo.

Punset:
El padre putativo.

Birkhead:
La madre.

Punset:
¿Y estos son?

Birkhead:
Es la descendencia.

Punset:
La descendencia.

Birkhead:
Y si observamos los resultados finales de ADN de aquí, los podemos comparar tanto con los del padre putativo como con los de la madre putativa. Encontramos que todos los resultados finales encajan con los de los padres, ella es realmente la madre.

Punset:
Pero aquí, en los resultados finales, aparece alguna excepción.

Birkhead:
Sí, pero este en particular no desciende del mismo macho, desciende de otro.

Punset:
Es obvio.

Birkhead:
Esto mismo ha sido realizado con aproximadamente un centenar de especies de aves, y en un 75% del total de esas especies las hembras no son monógamas, sino que son promiscuas. Y el grado de paternidad fuera de la pareja, la proporción de descendencia que procede de otro macho, puede ser increíblemente alta. En algunos reyezuelos australianos el 70% de la descendencia puede proceder de otro macho.

Punset:
¿Y qué hay de los humanos? Nos paseamos con este ADN.

Birkhead:
Tenemos técnicas para saber qué proporción de niños descienden de uniones extramaritales, pero lo intrigante del caso es que nada de esto se ha publicado. Creo que la razón es que se trata de algo demasiado fuerte. Recientemente vi un documental de TV en que los hombres en EEUU iban a hacerse un test de paternidad, y las consecuencias emocionales cuando la gente descubría que su descendencia no era realmente suya eran devastadoras. Por tanto creo que la gente hace bien en actuar con cautela en estos temas. Piensa que las cifras nos dicen que entre un 8 y un 10% de los niños descienden de un hombre que no es su padre legal.

Punset:
¿Y esto implica siempre cierta capacidad por parte de la hembra de escoger entre los espermatozoides que compiten? Tu lo llamas de una manera fantástica. Dices "cryptic female choice" (elección críptica de la hembra), qué hay de esto?

Birkhead:
Hablamos mucho de la competición entre espermatozoides, y esta competición se produce entre los machos por la paternidad, pero el equivalente de esto para las hembras, por así decir, es que las hembras tienen cierto control sobre la paternidad una vez que los espermatozoides de diferentes machos se han introducido en su aparato reproductor. Esto es muy controvertido, ya que durante años se ha creído que las hembras eran completamente pasivas al respecto, y la idea de que las hembras puedan ser capaces de seleccionar un espermatozoide de una mezcla, bueno, al principio se consideraba algo completamente absurdo, hacía reír. Pero ahora tenemos pruebas de que las hembras pueden efectivamente hacerlo. El estudio clásico se hizo sobre una cierta especie de serpiente que en inglés se llama "adder" (víbora). Las hembras se emparejan con muchísimos machos indiscriminadamente, pero si luego se observa la paternidad de la descendencia se ve como solamente uno de los machos, y en ocasiones dos, son los auténticos progenitores. Y también se ha visto que cuantos más machos se emparejan con la hembra, más descendencia produce y de más calidad. Esto hace pensar que la hembra es capaz de seleccionar el espermatozoide del mejor macho para fertilizar su óvulo.

Punset:
Y esto es de forma indirecta???? [no entiendo lo que dice]¿Cómo funciona realmente la elección? ¿Quiero decir, qué puede hacer realmente la hembra? Sé que tienes algunas fotografías de hembras que de alguna manera almacenan parte del semen por si acaso.

Birkhead:
Bueno, muchas hembras de animales almacenan el esperma para utilizarlo posteriormente. Los humanos, y la mayoría de los mamíferos, son un poco extraños comparados con el resto del reino animal. Los humanos pueden almacenar esperma por un tiempo máximo de cinco días. En cambio, un pollo, o un pavo, o un ave pequeña, almacena el esperma hasta dos o tres semanas. Y lo hacen en estos conductos. Así, un pinzón zebra, que es lo que se representa en esta fotografía, tiene unos 1500 pequeños conductos, y con todo el esperma almacenado aquí y dejado ir cada dos o tres semanas, los óvulos pueden ser fertilizados. Una vez los espermatozoides han sido almacenados de este modo, las hembras tienen la capacidad de escoger a unos con preferencia a otros. Por supuesto, como tu has dicho, la pregunta es ¿y cómo pueden hacer esto? La gente cree que ha de ser muy difícil para una hembra distinguir los espermatozoides de diferentes machos, pero ahora sabemos que los espermatozoides proporcionan mucha información acerca de si mismos gracias a las proteínas de su superficie. Así que, por ejemplo, en un mamífero no es el movimiento de las colas de los espermatozoides lo que los transportan sino el mismo aparato reproductor de la hembra. Y este aparato reproductor femenino está recubierto de cilios, proyecciones en forma de dedos, que transportan el esperma, y tienen unos receptores, en esos cilios, que pueden detectar las diferencias entre los espermatozoides. Y tenemos pruebas, sobre todo de ratones, de que el esperma de diferentes machos emite substancias químicas diferentes y que las hembras preferentemente transportan algunos de ellos.

Punset:
Esto no debe ser tan extraño, porque me han contado que en el reino de las bacterias, por lo menos, cuando se intenta emparejar diferentes especies, algunas enzimas de la bacteria receptora las rechazan, diciendo: esto no tiene nada que ver conmigo. Por tanto podemos imaginar que si ellas tienen esta capacidad de rechazar las substancias reproductivas de otras especies, también pueden darse cuenta de cuál es el mejor espermatozoide para ellas.

Birkhead:
Sin duda, es en la mosca de la fruta, donde mejor conocemos este mecanismo. Porque si permitimos que una hembra se empareje con un pariente próximo de la misma especie -pongamos un hermano-, el esperma llega al interior de su almacén de esperma pero no puede salir de ahí. Lo que la investigación ha descubierto es que hay alguna señal en el plasma seminal del macho que no emite el mensaje correcto para el cerebro de la hembra. En cambio, supongamos que se permite que esa hembra sea inseminada por un macho que no es un pariente próximo, pero inseminada no con espermatozoides sino solamente con fluido seminal. Entonces, al permitir este emparejamiento, de repente la hembra deja salir el esperma que estaba encerrado en su almacén de esperma, y los óvulos son fertilizados. Por lo tanto, en este caso hay alguna substancia en el fluido seminal que actúa como mecanismo de control para determinar si hay que dejar ir a los espermatozoides del almacén de esperma para que fertilicen a los óvulos.

Punset:
¿No es éste un sistema terriblemente complicado de reproducir a las especies? ¿Por qué no miramos un pequeño documental acerca de los distintos sistemas de reproducción? No siempre ha sido este sistema complicadísimo de la reproducción sexual lo que ha garantizado la supervivencia de las especies. Veamos, veamos este documental (fabuloso).

Punset:
Ya has visto el documental. Algunas especies presentan una forma todavía más fácil de reproducirse que la reproducción sexual. Tim: me he guardado la mejor pregunta para el final. Y es sobre algo que también mencionas en tu libro: lo llamas la mente que se empareja. Nos cuentas algo que parece realmente increíble. La gente estaba acostumbrada a decir: bueno, el lenguaje, los códigos morales, la creatividad, las artes, todo esto era lo último que se podía conseguir. Nuestra mente era ya muy compleja, y entonces vienes tu y dices: no, esto también es un instrumento de seducción sexual. ¿Es cierto?

Birkhead:
Sí. Creo que la función realmente importante de nuestro cerebro tiene que ver con obtener apareamientos. Y esto lo podemos hacer de muchas maneras. Una es conseguir una posición social: los grandes artistas, los grandes músicos, ostentan una gran posición, y ello significa tener mucho poder y recursos. Y en nuestra especie, parece cierto que esto es lo que las hembras quieren. Porque si un hombre tiene posición y recursos, puede ser un mejor proveedor de su descendencia. De manera que las hembras han sido educadas para buscar señales que indiquen posición social en el macho. Puede tratarse de cualquier cosa. Si uno es Miguel Ángel en el siglo XVI, tiene una posición formidable. Pero no todos pueden actuar de la misma manera. A veces pueden actuar más modestamente, como en el caso de la universidad, de un catedrático de universidad, cuyo trabajo consiste en escribir artículos y libros. Pero si no eres un estudioso, entonces quizás tengas que hacer otra cosa: hay quien colecciona sellos, o hace lo que sea: criar pájaros y exhibirlos, o árboles, o plantas.

Punset:
Se trata de ser creativo.

Birkhead:
En la civilización actual es muy difícil dar explicaciones evolutivas convincentes de buena parte de nuestro comportamiento. Pero la posición social del macho es un rasgo tan universal, que estoy convencido de que ha ido evolucionando a través de la selección sexual para conseguir maximizar el éxito en sus empresas. Buena parte de la psicología evolutiva es controvertida e incierta, y el problema es que resulta difícil probar experimentalmente estas ideas. Pero de hecho hay pruebas bastante sólidas, en unas cuantas sociedades humanas, de que la posición social de los machos está en correlación con su éxito reproductivo.

Punset:
Entonces, en cierto modo, lo que dices es: mirad, la mujer del Neanderthal, hace veinte mil años, prefería irse a la cama con un artista creativo que con alguien más bien soso.

Birkhead:
Sí, sin duda. Y creo que para nuestros antepasados Neanderthales la posición social que las hembras buscaban era probablemente el éxito en la caza. Si un hombre era un buen cazador, también iba a ser un buen proveedor. Su creatividad y habilidad como cazador era la señal que ella usaba.

Punset:
Así que realmente podemos decir que lo que pensábamos que eran las formas de pensamiento más elaboradas y complejas -códigos morales, etc.-, también tienen que ver con el sexo, y casi únicamente con él.

Birkhead:
En último término, así es. La explicación evolutiva de estos tipos de actividades que se pueden observar en las personas han de responder, en último término, al éxito reproductivo. No importa nada más, éste es el objetivo.


Punset:
Una última pregunta, sobre la diversidad. Recuerdas el documental que hemos visto, y que decía que la mayor ventaja de ?????? [no se entiende] algún sistema, como la reproducción sexual, es garantizar la diversidad: hacer algo único, que sea una recombinación de algo anterior de los dos padres. ¿Esto no significa también la muerte? Quiero decir: si construyes algo único, morirá, en cierto modo, nunca podrá repetirse.

Birkhead:
En cierto modo esto es cierto. Pero creo que una de las cosas interesantes de la reproducción sexual es que continua creando nuevos individuos, la variación no se agota. De hecho este es uno de los mayores misterios de la biología reproductiva, de la biología en general: que lo que observamos al estudiar la selección sexual es que la diversidad continua. Por tanto, la creación de un individuo único llevará en último término a la muerte. Lo que hallamos es exactamente lo contrario: continuamos obteniendo diversidad. No hay pues problema.