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Los ucranianos refugiados en España celebran su Navidad más amarga porque se han visto obligados a abandonar su país huyendo de la guerra. Los que llevan más tiempo en España acogen a los que acaban de llegar. En una iglesia ortodoxa de Madrid se congregan personas de varias nacionalidades, sobre todo, ucranianos y rusos. La mayoría de fieles no quieren que se les distinga por su nacionalidad. El deseo de todos por Navidad es el mismo: paz y reencontrarse con aquellos que están lejos.

Foto: EFE/Rostyslav Averchuk

Los creyentes siguen celebrando la Navidad, a pesar de la guerra. La mayoría de los ortodoxos prefieren festejar la Pascua el 7 de enero, según el calendario juliano, aunque la Iglesia Independiente de Kiev permite que sea el 25 de diciembre. Es otra forma de acercarse a Europa y alejarse de la influencia del Patriarcado de Moscú.

Foto: Creyentes celebran la Pascua ortodoxa en la Catedral de la Asunción, en Kiev (EFE/EPA/SERGEY DOLZHENKO)

El apoyo exterior de Occidente a Ucrania, la evolución de los liderazgos de Putin y Zelenski, la posible escalada nuclear o la extensión del conflicto más allá de las fronteras ucranianas son algunas de las variables decisivas que pueden influir en el desarrollo de la guerra a lo largo de la primera mitad de 2023. Lo analizamos con Alberto Bueno, profesor del departamento de Ciencia Política de la Universidad de Granada y editor de Global Strategy, un centro de estudios que, junto con la Revista Ejércitos, acaba de publicar un análisis prospectivo sobre la guerra de Ucrania en 2023.

Mientras el mundo celebraba la llegada del año nuevo, en Ucrania, las sirenas antiaéreas sonaban alertando de un nuevo ataque ruso. Una treintena drones iraníes fueron interceptados después de la media noche. En su discurso de año nuevo, el presidente Zelenski deseaba solo una cosa: que este sea el año de la victoria.

Foto: AP PHOTO/FELIPE DANA