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En Ucrania, después de 73 días de guerra, siguen los ataques a Odesa. Las tropas de Kiev están recuperando terreno a Moscú en torno a Járkov, la segunda ciudad del país. Y continúa la ofensiva en el Donbás. Zelenski busca la mediación internacional para evacuar a los combatientes en la acería de Mariúpol. Mientras, en Moscú se han podido ver los ensayos en la plaza Roja del desfile militar del Día de la Victoria, el 9 de mayo. En esta exhibición de fuerza participarán 11.000 soldados y cientos de unidades de equipamiento militar. También la fuerza aérea.

Ucrania asegura que contraataca en la zona de Járkov y que ha expulsado a los rusos a más de 20 kilomtros de la ciudad, con lo que la artillería ya no puede alcanzarla. De confirmarse ese avance, se debilitaría la ofensiva rusa sobre el Donbás. Por su parte, los rusos rebajan la euforia ucraniana y hablan de progresos, que reconocen limitados, en los últimos días. Dicen haber bombardeado un importante depósitio de armas cerca de Kramatorsk y también las vías a través de las cuales llegan las armas occidentales y los suministros al frente.

Comienza una nueva operación de evacuación de civiles de la planta metalúrgica Azovstal, coordinada por la ONU y el Comité Internacional de la Cruz Roja. La intención es la de recoger a otros ciudadanos de Mariúpol con los convoyes que se envíen, pero la operación puede complicarse debido a que en las últimas horas han vuelto a producirse enfrentamientos en los alrededores, a pesar del alto al fuego. Zelenski ha dicho que confían que se logre evacuar a los civiles y asegura su Gobierno está haciendo todo lo posible para que los combatientes ucranianos de Azovstal puedan salir también.

Enviado especial, Fran Sevilla.

Ucrania ha anunciado una operación en marcha para evacuar a los civiles que todavía permanecen en la planta siderúrgica de Azvostal, en Mariúpol. Las autoridades de este país aseguran quedan alrededor de 1.000 civiles en la planta, también han expresado la preocupación por los militares que todavía siguen en la acería, muchos de ellos heridos. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha garantizado que se está buscando una solución para su evacuación. Rusia mantiene que ha parado los ataques contra la planta, pero los defensores de la planta denuncian que los bombardeos siguen sin pausa y han publicado imágenes de los ataques, aunque no se ha podido determinar la fecha en que fueron tomadas. 

La inteligencia militar ucraniana no considera una gran amenaza un posible ataque ruso desde la frontera separatista de Moldavia, Trasnistria. “Un ataque es posible, pero sería una locura”, ha dicho la portavoz de la administración militar de Odesa a RNE. Informa también de que los guardias fronterizos ucranianos han detectado columnas militares en la zona, pero asegura que están reforzando la protección en la frontera de todas formas.

Enviados especiales, Aurora Moreno y David Velasco.