Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Dirigido por uno de los hombres más ricos de Rusia y estrecho colaborador de Putin, el Grupo Wagner se dedica al negocio de la guerra. Estos mercenarios, muchos de ellos criminales convictos, combaten allí donde el Kremlin tiene intereses. Su presencia es clave en Ucrania, pero no solo allí: también en otras partes del mundo como Libia, Siria, Malí o República Centroafricana.

Han sido acusados de cometer crímenes de guerra, ejecuciones y otras graves vulneraciones de los derechos humanos. Según los analistas, el Grupo Wagner actúa como un “ejército paralelo”, totalmente opaco, que hace el “trabajo sucio”. En RTVE Noticias te explicamos qué es el Grupo Wagner, quiénes están detrás y por qué preocupa a Occidente.

El envío de tanques occidentales a Ucrania plantea un importante reto logístico. Desde su entrada al país serán un objetivo prioritario para los rusos. Lo primero es establecer el lugar de la entrega. Después se distribuirán en varias rutas hasta los depósitos más cercanos a la frontera para luego enviarlos al frente. Los Leopard alemanes empezarían a llegar a finales de marzo. Pero los Abrams norteamericanos no lo harán hasta otoño, si salen desde Estados Unidos. EE.UU., Alemania, Reino Unido y Polonia han confirmado el envío de 73 tanques. Queda por ver si esa cantidad sería suficiente para afrontar una nueva ofensiva rusa a gran escala, como la que espera Ucrania antes de primavera. El número de tanques comprometidos queda lejos de los 300 blindados que, según Zelenski, necesita Kiev.

Foto: Un tanque Leopard 2 (Canadian Armed Forces/Handout via REUTERS)

El ejército ruso asegura que está avanzando en el Donbás y en la región de Zaporiyia, uno de los cuatro territorios que Moscú se anexionó en septiembre. Ucrania, por su parte, dice que es una exageración. Mientras, Reino Unido quiere un acuerdo para el envío de tanques a Ucrania, pero necesita el consentimiento de Alemania. Este lunes está previsto que la Unión Europea plantee una nueva ayuda de 500 millones de euros para suministrar armamento a Ucrania, la séptima desde el inicio de la guerra, aunque Hungría amenaza con vetar la decisión. Desde el entorno del Kremlin advierten de nuevo que entregar armas ofensivas a Kiev conducirá a una "catástrofe global". Lo ha asegurado el presidente de la Duma.

Foto: La localidad de Drobysheve, en la región de Donetsk (EFE/EPA/OLEG PETRASYUK)

Alemania se resiste, por el momento, a enviar los carros de combate Leopard a Ucrania. La reunión de la OTAN y los aliados en la base alemana de Ramstein terminó sin una decisión al respecto. Mientras, Estados Unidos ha anunciado un nuevo paquete de ayuda militar para Ucrania, aunque de momento, tampoco enviará sus carros de combate Abrams. Berlín no quiere ser responsable de una posible escalada en el conflicto con la que amenaza el presidente ruso, Vladímir Putin.

Foto: Un tanque Leopard (Wojtek RADWANSKI/AFP)

Ucrania y varios socios europeos están presionando cada vez más a Alemania porque quieren que autorice la entrega de los carros de combate Leopard 2. Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha insistido en que Ucrania recibirá "toda la ayuda que necesite".

Foto: Una batería antiaérea en las inmediaciones de Bajmut (Anatolii Stepanov/AFP)

El Grupo de Contacto para Ucrania, integrado por aliados de Kiev, se reúne hoy en la base militar de Ramstein (Alemania) para decidir sobre los nuevos envíos de armas de guerra. La cuestión también está en qué tipos de armas y la duda está en si Alemania finalmente permitirá el envío de los tanques LeopardJuan Rodríguez Garat, almirante de Flota retirado, asegura en Las Mañanas de RNE que estos tanques “permitirán a Ucrania llevar a cabo contraataques y reaccionar rápidamente y es una seguridad, pero no es imprescindible ni es el arma definitiva.” Y añade que si Ucrania necesita 500 carros, “el único que le puede resolver el problema es Leopard porque hay 4.000 producidos.” Considera que militarmente ni Rusia ni Ucrania pueden ganar la guerra completamente. Crece la presión sobre Alemania y Nicolás de Pedro, jefe de investigación del Institute for Statecraft de Londres, considera que las dudas o el planteamiento de Scholz son comprensibles, pero es erróneo “porque es un incentivo a Rusia a mantener y aumentar la guerra, no al contraria. Rusia solo va a negociar cuando sienta que los costes de seguir son mayores y no conducen a nada.”

Rusia ha conseguido estabilizar parte de sus avances de las últimas semanas y Kiev reclama a Occidente más ayuda militar. Mijailo Podolyak, principal asesor de Zelenski, ha explicado en Las Mañanas de RNE que da igual los cambios que haga Rusia y quién encabeza la operación porque “ataca contra la infraestructura energética con el objetivo de generar déficit de agua y calefacción para que la gente tenga problemas y ejercer una presión psicológica.” Estado Unidos y varios países europeos de la OTAN apuestan por enviar blindados a Ucrania y Podolyak asegura que “el envío de armamento es clave” y que necesitan “tanques pesados para acelerar la desocupación y poner fin a la guerra, también misiles de largo alcance." Recalca que “Rusia no propone una negociación, propone un ultimátum” y que los países europeos entienden ahora que “no se puede terminar la guerra como en 2014” y que “Rusia no puede seguir actuando políticamente como antes.” Esta conversación se ha podido mantener gracias a nuestro equipo de enviados especiales a Kiev, María Eulate y Luis Montero.