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Manos en alto para pedir que imágenes de violencia sexista en San Fermín no vuelvan a repetirse. Este viernes, los medios de comunicación y el personal que trabaja durante estas fiestas han querido transmitir el mismo mensaje. A partir del 7 de julio no todo vale. Un llamamiento del Ayuntamiento pamplonés que se repite por segundo año consecutivo. Nueve días de fiesta que arrancan el 6 de julio a las once de la mañana con el chupinazo.

Esta mañana han declarado, por el caso Jimmy, agentes de la policía municipal y miembros de los equipos de emergencia que intervinieron en la reyerta de Madrid Río. Todos han ratificado lo dicho por otros compañeros. Antes de que arrojaran a Francisco Javier Romero 'Jimmy' al río, ya había en el Manzanares otra persona. Para aclarar lo sucedido, la fiscalía ha pedido un nuevo interrogatorio de esa persona, un hincha de los Riazor Blues que salvó la vida. El fiscal niega discrepancias entre el juez y la policía en la investigación por la muerte de Jimmy. La fiscalía ha pedido también que la policía entregue al juez el vídeo completo grabado por un taxista durante la reyerta. Hasta ahora en el sumario consta ese vídeo, pero editado previamente por la policía y la fiscalía quiere la grabación completa.

El joven Dylann Roof, sospechoso del tiroteo en una iglesia negra de Charleston, Carolina del Sur, en el que murieron nueve personas, ha confesado ser el autor de la matanza, según informan medios estadounidenses. Y ha dicho que su motivación era racista.

El testimonio de este agente de movilidad del ayuntamiento de Madrid ha sido clave para poner en libertad a los cuatro miembros del Frente Atlético. En ese vídeo, grabado por un taxista, vemos al agente presenciando el momento en que arrojan un cuerpo al río. En su declaración ante el juez, el agente ha expresado su duda de que sea Jimmy la persona que arrojan al río y eso ha sido clave para que el juez tomara la decisión de excarcelar a los cuatro ultras.

Hay un profundo malestar en Baltimore, y no solo por el suceso con el joven Freddie Gray y las cuestiones raciales. La ciudad del estado de Maryland es la segunda más violenta de Estados Unidos -solo detrás de Atlanta- y tiene unas altísimas tasas de criminalidad: 1.400 homicidios por cada 100.000 habitantes, cuando la media está en 37, y el 23% de la población vive por debajo del umbral de la crudeza, además del problema endémico de la heroína. 

En Sandtown, el barrio de Gray, uno de los más castigados por la violencia, la pobreza y la drogadicción, se vive ese peligro en el día a día. El TD ha sido testigo de un tiroteo entre bandas que ha terminado con dos muertos.

Es la primera vez desde que muriera Martin Luther King que la guardia nacional se despliega en Baltimore. Esta escena de soldados con vehículos blindados de guerra empieza a ser habitual en la ciudad de Baltimore. Las protestas y las manifestaciones continúan con algunos incidentes aislados y se están extendiendo a otras ciudades de Estados Unidos.

La ciudad estadounidense de Baltimore ha vuelto a vivir este martes enfrentamientos violentos entre la policía y manifestantes, que protestan por la muerte de un joven negro, tras el inicio del toque de queda decretado por el Ayuntamiento desde las 22.00 hora local. 

La policía ha informado de disturbios en algunas zonas de la ciudad. En esos puntos, los manifestantes han lanzado objetos contra los agentes y éstos han respondido con el lanzamiento de gas pimienta para forzarlos a dispersarse.

Lo vio en su casa a través de la televisión. Su hijo, encapuchado, le estaba tirando piedras a la policía en medio de las protestas contra la violencia policial que sufre la comunidad afroamericana en Baltimore.... La madre se enfureció y lo fue a buscar... Lo retó, con gritos y bofeteadas, lo persiguió, lo insultó y se lo llevó con ella. Esa escena también se vio en televisión y el vídeo se hizo viral en pocas horas. En las redes sociales han llegado a hablar de la "mamá del año". Hasta el comisario de Baltimore lo mostró como un ejemplo.

Las violentas  manifestaciones tras la muerte a tiros del adolescente negro desarmado Michael Brown en Ferguson, Misuri, a manos de un agente blanco el verano pasado, mantuvieron a  la ciudad en estado de emergencia. La  absolución del policía que acabó con su vida desencadenó saqueos, disparos  y hubo 61 detenidos. Fue el punto de inicio de un movimiento nacional de  protestas contra la violencia policial contra afroamericanos. A final de año la indignación volvió a las calles de EEUU tras la absolución por un jurado de Nueva York  de un agente que asfixió y mató a Eric Garner, otro afroamericano. En su detención le practicó una llave no  permitida. Unas 30 personas fueron detenidas. 

Baltimore, una localidad en la que viven más de 660.000 personas, se ha convertido en el último foco de protestas protagonizadas por la comunidad afroamericana en Estados Unidos, tras la muerte del joven Freddie Gray bajo custodia policial.