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El primer hotel espacial podría estar operativo en 2022. Una compañía norteamericana ofrece estancias de 12 días para vivir la misma experiencia que un astronauta.... Tendrá dos lujosas habitaciones dobles, y será muy exclusivo..., tanto que la estancia cuesta casi 8 millones de euros por persona.... Aún así, en los cuatro primeros meses, las reservas están completas...

El satélite Tess ya navega por el espacio en busca de rastros de vida en unos 20.000 planetas externos al Sistema Solar. La NASA ha lanzado este miércoles el satélite, fabricado junto al Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y programado para recoger durante dos años datos de esos exoplanetas, con los que analizar la posibilidad de que alberguen algún tipo de vida. (19/04/2018)

No son viajes al espacio pero sí algo muy parecido. La empresa española Zero 2 Infinity quiere hacerse un hueco en el llamado turismo espacial con una propuesta basada en globos de helio. Su proyecto se llama Bloon, y tiene como objetivo llevar a turistas a la estratosfera, a una altura de 36.000 metros, donde las vistas del planeta Tierra bien podrían valer los 110.000 euros que está previsto que cueste cada pasaje.

"Ascenderemos hasta una altura en la que se puede ver la curvatura de la Tierra, y el contraste entre el color azul de la Tierra y el negro del espacio", explica a RTVE.es Jose Mariano López-Urdiales, director ejecutivo de la compañía catalana. "La altura de vuelo de Bloon es de 36 kilómetros, que viene a ser el triple de la altura de un avión de línea". (Vídeo: JOSÉ Á. CARPIO / SAMUEL A. PILAR).
 

El hombre volverá a la Luna. La NASA está preparando un nuevo cohete así como la cápsula Orión, y la Agencia Espacial Europea está adiestrando a astronautas en Lanzarote, el espacio terrestre que más se parece a Marte y a la Luna. Entre los especialistas que han pasado por la isla se encuentra el español Pedro Duque, además del alemán Matthias Mauro que probablemente será uno de los que viaje a la Luna. También estuvo, Loredana Bessone, la coordinadora de la formación de los astronautas, Hervé Stevenin, entrenador de astronautas, y Francesco Sauro, director del curso de geología.

La sonda Voyager 1 de la NASA partía hacia un viaje a lo desconocido el 5 de septiembre de 1977 desde Cabo Cañaveral (Florida, Estados Unidos). Ni los pronósticos más optimistas esperaban que, a día de hoy, aún continúe adelante. Esta nave y su gemela, la Voyager 2, lanzadas para explorar los planetas gigantes Júpiter y Saturno, se han convertido en los ingenios humanos que han conseguido llegar más lejos.

En 2012, la Voyager 1 abandonó la heliosfera, una especie de "burbuja" que envuelve el Sistema Solar, y cruzó al espacio interestelar. Se espera que la Voyager 2 rebase esa frontera dentro de pocos años. Ambas se mantienen en buen estado y envían datos a la Tierra prácticamente cada día.

Un cohete Falcon 9 del proyecto SpaceX Falcon 9, que regresó del espacio el pasado año, ha sido relanzado con éxito desde Florida, Estados Unidos, en el que ya es el primer lanzamiento con éxito de un cohete reciclado, y ha retornado de nuevo a una plataforma oceánica.
Son dos hitos sin precedentes, "un día grande", ha dicho el multimillonario fundador del proyecto SpaceX, Elon Musk, que pretende con estos hechos avanzar en reducir los costes espaciales y acortar los periodos de tiempo entre los lanzamientos al espacio. "Mi mente está en una nube", ha asegurado.
Para llegar hasta este punto, han sido necesarios 15 años para que la compañía Space Exploration Technologies Corp demostrara que un cohete que llega de vuelta del espacio al océano pueda ser reciclado y volver a lanzarse.