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El impacto de un misil en suelo de Polonia, que ha causado dos muertos, y cuyo origen aún está por aclarar, ha hecho sonar todas las alarmas en la OTAN, en los países vecinos a Ucrania y en todo el mundo ante el temor a una escalada.

Los ánimos se han calmado cuando el presidente polaco, Andrej Duda, ha adelantado que lo más probable es que se trate de un misil de la defensa antiaérea ucraniana que ha impactado por error en territorio del país vecino. Por lo tanto, Polonia no invocará el Artículo 4 del Tratado de la OTAN.

La conclusión del secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha sido la misma: la información preliminar apunta a un misil antiaéreo ucraniano. Rusia ya había asegurado que el proyectil era ucraniano, mientras Ucrania insistía en acusar a Moscú y en pedir la reacción internacional.

El misil caído en Polonia ha elevado la tensión en la cumbre del G20. Cuando oscurecía en Bali, el ambiente era de cena de gala indonesia e incluso el canciller ruso Lávrov hacía acto de presencia, aunque poco después abandonaba la cumbre. Ya se sabía que algo había ocurrido en Polonia.

A primera hora, Joe Biden se ponía a la altura de la tensión y llamaba a sus aliados más cercanos. Reunía de urgencia al G7 más España y Holanda para informarles de lo que sabía Estados Unidos sobre lo ocurrido. 

Foto: Steffen Hebestreit/BPA/Handout via REUTERS

El misil que cayó la noche del martes en Polonia era ucraniano, no lo lanzó Rusia. Es la conclusión a la que han llegado la OTAN, Estados Unidos y la propia Polonia. Creen que, en plena ofensiva rusa, Ucrania desplegó su sistema de defensa antiaérea, el S300, y que uno de estos misiles ucranianos acabó cayendo al otro lado de la frontera, en suelo polaco.

El incidente, sin embargo, ha mantenido al planeta en vilo durante horas. El ritmo ha sido frenético en Bali, donde estaban reunidos los líderes del G20. La OTAN ha acabado de serenar los ánimos, pero no tienen dudas de que Rusia es la responsable de haber llegado a esta situación.

Foto: HANDOUT / POLISH POLICE / AFP

Hablamos con los enviados especiales de RNE a Ucrania, Mónica Cartes y Sergio Jiménez, han sido testigos de la visita sorpresa de Zelenski a Jersón días después de su liberación y han podido presenciar en primera persona cómo está la ciudad y sus habitantes después de más de ocho meses de ocupación rusa.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha hecho un llamamiento en la cumbre del G20 para que se tomen nuevas medidas para presionar el fin de la guerra de Rusia contra Ucrania. Ha defendido la soberanía de Ucrania en un discurso por vídeo dirigido a los líderes que asisten a la cumbre, que se celebra en Bali (Indonesia).

Zelenski también ha pedido una conferencia internacional para "cimentar los elementos clave de la arquitectura de seguridad de posguerra en el espacio euroatlántico, incluidas las garantías para Ucrania". El líder ucraniano se ha dirigido a la cumbre apenas unos días después de que su ministro de Asuntos Exteriores fuera invitado a participar en la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) en Camboya, donde se convirtió en el último signatario del tratado de amistad y cooperación del grupo.

El reloj ha vuelto a ponerse en marcha ocho meses después en los pueblos de Jersón recuperados por Ucrania. A Borozenske hace un día que llegaron. Este martes se han despertado con un olor que les trae recuerdos de otra vida. La camioneta con la comida se dirige al ayuntamiento, poco a poco empiezan a llegar vecinos. Los gritos de euforia se mezclan con llantos contenidos mucho tiempo. Es la primera vez que este pueblo recibe algo de ayuda humanitaria

Foto: TVE

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha visitado la ciudad de Jersón, recientemente reconquistada tras ser abandonada por las tropas rusas ante la ofensiva de las ucranianas.
Se trata de la primera visita del mandatario ucraniano a esta ciudad, una de las principales de Ucrania y que fue la única capital de región que los rusos lograron controlar militarmente en los nueve meses desde que Rusia invadió este país.

Minutos antes de la llegada del presidente ucraniano se han producido varios ataques con cohetes que han podido escucharse en el centro de la ciudad, informa Reuters. Más explosiones se han oído cuando Zelenski ha terminado de hablar y ha abandonado la ciudad. En total, ha estado en Jersón unos 30 minutos.