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El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha visitado la ciudad de Jersón, recientemente reconquistada tras ser abandonada por las tropas rusas ante la ofensiva de las ucranianas.
Se trata de la primera visita del mandatario ucraniano a esta ciudad, una de las principales de Ucrania y que fue la única capital de región que los rusos lograron controlar militarmente en los nueve meses desde que Rusia invadió este país.

Minutos antes de la llegada del presidente ucraniano se han producido varios ataques con cohetes que han podido escucharse en el centro de la ciudad, informa Reuters. Más explosiones se han oído cuando Zelenski ha terminado de hablar y ha abandonado la ciudad. En total, ha estado en Jersón unos 30 minutos.
 

En Ucrania, cada victoria frente a Rusia se celebra. Este lunes el presidente Volodímir Zelenski ha visitado la ciudad de Jersón y ha compartido con sus habitantes la alegría por la retirada de las tropas rusas tras nueve meses de ocupación. Zelenski ha dicho que seguirán recuperando territorios a las tropas rusas. En la plaza principal de la ciudad ha vuelto a sonar el himno ucraniano y a izarse la bandera. En una visita relámpago de 30 minutos, con fuertes medidas de seguridad, Zelenski ha felicitado a las tropas y ha dado una rueda de prensa.

Da igual que estés a unos pocos kilómetros de casa. Cuando te han obligado a dejarlo todo atrás, a coger ropa que no es la tuya y a alimentarte de lo que te dan, el sentimiento de desarraigo es el mismo. Pero sin esa ayuda de desconocidos, los desplazados no podrían seguir adelante.

Vecinos de Jersón han celebrado la llegada de los soldados ucranianos a la ciudad con flores y vítores después de ocho meses bajo el dominio ruso. Las autoridades ucranianas también han aplaudido la victoria, a la que el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha calificado de "histórica", pero también han pedido precaución ante la posibilidad de ataques rusos desde el otro lado del río Dniéper. Foto: Oleksandr GIMANOV / AFP.

Las tropas ucranianas han recuperado el control sobre la región de Jersón, una vez que la Inteligencia militar de Ucrania (HUR) ha informado que ya han entrado en la capital. "Cualquier intento de contrarrestar a nuestras tropas será frustrado", afirma el comunicado, que da por confirmada la retirada de Rusia y apremia a rendirse a los soldados rusos que sigan en la región.

El Ministerio de Defensa de Rusia ha asegurado que ha completado la retirada de tropas de la orilla occidental a la oriental del río Dniéper en la región de Jersón, incluyendo la capital del mismo nombre. Así lo informan las agencias internacionales, citando a las agencias rusas.

El Kremlin asegura que la retirada ha culminado este viernes, y que ya no queda ni un solo soldado ni una pieza material militar en la orilla occidental del río ni en la ciudad de Jersón, y que no se han producido pérdidas durante la retirada. Un total de más de 30.000 de sus militares han sido retirados a la orilla oriental del río Dniéper.

La salida de las tropas rusas de la ciudad de Jersón, la única capital que habían conquistado desde que empezó la invasión, deja en el aire varias preguntas sobre el futuro de la guerra de Ucrania. ¿Es una retirada real? ¿Qué pueden hacer ahora los ucranianos? ¿Qué importancia psicológica y militar tiene esa derrota rusa? Lo analizamos con el general de división retirado, Jesús Argumosa.

Carlos Franganillo ha hablado con el politólogo y experto en asuntos militares, Guillermo Pulido, que considera que la retirada de las tropas rusas en Jersón supone "una derrota" para el Kremlin. Para Pulido, la retirada rusa de Jersón es el movimiento estratégico que oculta una derrota política para Putin: "El ejército ruso tiene que ceder terreno para evitar ser rodeado y destruido".

Además, si continúa llegando la ayuda militar, Ucrania sí podría llegar a Crimea, ya sea a través de Jersón o Zaporiyia, explica Pulido, quien cree que ahora Rusia debe intentar que la movilización y las fortificaciones mantengan la línea del frente y destruir la infraestructura principal ucraniana, como grandes bazas para lograr los objetivos de Moscú.

Foto: REUTERS/Viacheslav Ratynskyi