En las aldeas y regiones del Donbás, el recrudecimiento de la ofensiva rusa se ha dejado notar no solo en forma de bombardeos sino de falta de alimentos, electricidad y productos de higiene. Los combates prolongados han obligado a parte de la población a vivir de forma permanente en sótanos y refugios, en condiciones de salubridad dudosas. Los oficiales de policía de Ucrania distribuyen ayuda humanitaria entre mujeres y niños cuyos padres combaten en la guerra. En Marinka, los residentes locales no pueden salir por su cuenta, sino con el acompañamiento de algún soldado. Muchos no quieren dejar lo que queda de sus propiedades, pero saben que quedarse no es seguro.
La Comisión Europea se ha manifestado a favor de considerar a Ucrania como país candidato a la adhesión. Los ucranianos esperan que la entrada en la UE les ayude a reconstruir el país, les acerque al modelo democrático de Europa Occidental, y les aleje de Moscú.
Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha dejado clara su decisión de que Ucrania sea reciba como país candidato a entrar en la UE y destaca el trabajo hecho por el país en los últimos años para acercase a los estándares comunitarios. Aunque esta decisión es solo el primer paso para que Ucrania pueda formar parte de la Unión Europea. La próxima semana tienen que darle luz verde los líderes de los 27 y si lo hacen comenzará un periodo en el que Ucrania deberá cumplir ciertas condiciones como por ejemplo, reforzar el Tribunal Constitucional, hacer efectivos los instrumentos de lucha contra la corrupción o poner en marcha la ley para restar poder a los oligarcas. Si se cumplen esos requisitos empezarán las negociones de adhesión donde se marcarán nuevos retos y nuevas reformas a realizar.
¿Qué requisitos tendría que cumplir Ucrania para entrar en la UE? ¿Qué supondría para Bruselas? ¿Y cuáles son los intereses ucranianos? Nos lo explica Ruth Ferrero, profesora de Ciencia Política y Estudios Europeos de la UCM.
Viktoria tiene una posición en principio ventajosa, está con su marido y tienen un sueldo, pero la guerra la ha separado de sus familiares y amigos en Ucrania.
La foto la hace nuestra enviada especial a Ucrania María Eulate en un hospital que atiende a los militares que vuelven del frente.
A solo 10 kilómetros del horror de Severodonetsk, donde se libran los combates más duros de la guerra de Ucrania, se encuentra Lisichansk. Los residentes de esta ciudad, acostumbrados a los constantes bombardeos, se refugian de los ataques en sótanos antiaéreos. Son los que quedan, porque la mayoría han huido.
Permanecer allí es una odisea. Hay 15.000 civiles sin acceso a agua, gas ni electricidad. No hay corredores humanitarios disponibles y las evacuaciones masivas son demasiado peligrosas porque los misiles no dejan de caer. En las zonas más peligrosas, son policías en servicio y retirados, así como voluntarios, los que ponen a salvo a los residentes.
Los líderes de Francia, Alemania e Italia han visitado Kiev por primera vez desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania. A Emmanuel Macron, Olaf Scholz, Mario Draghi y el presidente de Rumanía, Klaus Iohannis, les han llevado a ver los resultados de los ataques rusos en Irpin. Macron y Draghi han hecho preguntas sobre daños y reconstrucción. Macron dice haber visto señales de "crímenes de guerra". Los cuatro apoyan la candidatura "inmediata" de Ucrania a la Unión Europea.
¿Cuál es la situación de los puertos ucranianos? ¿Porqué no pueden salir los barcos mercantes con el grano para exportar? Nos lo explica Juan Rodríguez Garat, ex almirante de la flota española, que fue jefe de una de las fuerzas navales de la OTAN.
Viktoria está en España con su familia. Su marido trabaja a distancia y tienen ingresos. Pero aún así, está siendo muy difícil para ellos alquilar una casa.
La foto es de nuestra enviada especial María Eulate en una fábrica de prótesis a las afueras de Dnipro.