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Odesa era hasta hace poco una de las zonas más ricas de Ucrania, gracias a la exportación de cereales y aceite de girasol. Sin embargo, el bloqueo de su puerto, el mayor del país, ha reducido al mínimo la actividad económica. La mayoría de los trabajadores de la ciudad están parados y el 50% de los comercios no están funcionando. Los pequeños negocios son los únicos que abren tratando de sobrevivir. Es el caso de los propietarios del café Alternativa, cuyo mayor problema es encontrar suministros. “Lo conseguimos a través de Internet y con la ayuda de nuestros amigos”, nos cuenta Irina, una de las propietarias.

Nuestro enviado especial a UcraniaFran Sevilla, se encuentra junto al centro de acogida de Zaporiyia para recibir a los desplazados que vienen de todo el sur de esa provincia y también del sur del Dombás. Se espera que lleguen en las próximas horas los evacuados de la planta metalúrgica de Azovstal en Mariúpol, pero aquí acogen continuamente a desplazados de toda esta región, es un goteo permanente de desplazados. Cuando llegan reciben alimentosmedicamentos, una primera revisión y desde aquí son trasladados a otros lugares o a la estación de tren para ir al oeste de Ucrania y quizás hacia otros países europeos, convirtiéndose en refugiados.

A la entrada de Zaporiyia, junto a la carretera que viene de Mariúpol, médicos, enfermeras y voluntarios esperan con ropa, comida caliente y juguetes a los evacuados de la ciudad. Mujeres y niños, los primeros que han salido de la planta metalúrgica de Azovstal, donde los militares siguen negándose a rendirse. Mientras tanto, a ese centro siguen llegando desplazados de otras zona del país. Allí, entre otras cosas, reciben también atención psicológica. "Muchos llegan en shock, aún no son conscientes de todo lo que les ha pasado y, al llegar aquí, a un sitio seguro, se derrumban", nos cuenta Lina Villa, psicóloga de Médicos Sin Fronteras.

Informa Fran Sevilla, enviado especial

Cientos de personas intentan llegar a Járkov en las últimas horas. Lo hacen pese a los ataques a la ciudad y la durísima situación humanitaria. Muchos han perdido su casa, por estar en zonas que controla Moscú, o buscan la ayuda de familiares. El ejército de Ucrania ha retomado el control de una localidad cercana. La habían ocupado las tropas rusas desde hace más de un mes.

Ser mujer transexual en Ucrania y salir del país es muy complicado porque en la mayoría de los casos, sus documentos no reflejan su cambio de género. Muchas de ellas, consideradas hombres por las autoridades su país, están obligadas a quedarse y combatir. Este es el caso de la cantante ucraniana Zi Faameluque que no le permitieron abandonar Ucrania cuando estalló la guerra. "Estoy atrapada en Kiev. Mi vida está en peligro, las mujeres trans se sienten desesperadas", escribió en redes sociales. Sigue en directo la guerra de Ucrania en RTVE.es

Las fuerzas rusas intentan avanzar desde el sur de la provincia. Se está combatiendo intensamente, al igual que en todo el Donbás. El Gobierno ucraniano ha reconocido que está sufriendo cuantiosas bajas y que la artillería rusa está castigando sus posiciones, pero también ha asegurado que los rusos están perdiendo muchos soldados.

Foto: Un soldado ucraniano en una trinchera en la región de Zaporiyia (REUTERS/Ueslei Marcelino)

El avance de las fuerzas rusas en el este de Ucrania sigue siendo lento. Apenas han conseguido ganar territorio en las últimas horas. Según la inteligencia militar británica, Rusia aún tiene problemas de coordinación táctica sobre el terreno, y su apoyo aéreo es inconsistente.

La comunidad ucraniana se siente muchas veces perdida porque los procesos administrativos en España son muy distintos a los de su país. Dónde vivir, cómo legalizarse, cómo obtener una educación y cómo adaptarse en un país nuevo son algunas de las preguntas que han formulado hoy en Valencia.

“Tema de administración es la que hay allí, la que hay aquí. Son muy diferentes. La forma de proceder es muy diferente”, expresa Katerina, bielorrusa y voluntaria. Julia, una de las organizadoras de las jornadas, cree que esta iniciativa será beneficiosa a nivel psicológico para los propios refugiados: “Encontrar contactos útiles, conocerse, distraerse y pasar un día sin noticias de Ucrania”. Unas jornadas que permiten dar un respiro ante tanto drama y dejar aparcadas las noticias devastadoras que llegan cada día desde su país, en el Palacio de Exposiciones de Valencia.

Informa Nacho Marimón

Se cumplen 66 días de la guerra de Ucrania. Continúan los enfrentamientos, especialmente en el Donbás y en Járkov. Sigue el avance ruso, pero cada vez es más lento y Zelenski asegura que las tropas ucranianas han tenido éxitos tácticos importantes. Moscú dice que un millón de ucranianos han sido evacuados a Rusia. 

FOTO: Un grupo de personas camina frente a un edificio destruido en la ciudad ucraniana de Mariúpol. REUTERS/Alexander Ermochenko.

Este viernes se cumplen 65 días de guerra en Ucrania sin visos de un alto el fuego en las zonas asediadas por las tropas rusas. Moscú mantiene su ofensiva en el sur y este del país como parte de su estrategia para ocupar desde el Donbás y todo el sur de Ucrania hasta la región fronteriza moldava de Transnistria.

Rusia ha bombardeado Kiev antes de que el Secretario General de la ONU, António Guterres, abandonara la capital, causando nuevas bajas civiles, incluida una periodista. En las próximas horas se espera una posible evacuación de civiles de la planta de Azovstal, en Mariúpol, que podrían ser trasladados en dirección Zaporiyia.

Tras semanas de terror, Mariúpol aguanta con respiración asistida. La ciudad, símbolo de la resistencia ucraniana, prepara la evacuación de urgencia de civiles. El Gobierno de Ucrania ha anunciado que está "prevista" una operación de evacuación de civiles de la fábrica Azóvstal de Mariúpol, situada en el sureste de Ucrania, asediada por las tropas rusas. "Hoy está prevista una operación para desalojar a los civiles de la fábrica".

Cientos de soldados y civiles ucranianos, entre ellos decenas de niños, están atrapados, según Kiev, en la enorme planta siderúrgica de Azovstal en Mariupol, junto con los últimos combatientes ucranianos de la ciudad, que ha quedado casi completamente destruida y controlada por las fuerzas rusas tras semanas de asedio.