Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Después del preacuerdo alcanzado con Turquía, la Ruta de los Balcanes empieza a cerrarse. Eslovenia y Macedonia solo permiten el paso de aquellos refugiados que soliciten asilo en el país o aleguen motivos humanitarios. El Gobierno de Serbia señala que quiere armonizar su política con los vecinos, o lo que es lo mismo, que estudia aplicar también los nuevos controles (09/03/16).

La Comisión Europea presenta ante el Parlamento el preacuerdo alcanzado con Turquía para frenar la entrada de refugiados a Europa que contempla la devolución a Ankara de los que lleguen a Grecia desde sus costas. Mientras Europa sigue cerrando sus fronteras también en el interior (09/03/16).

La ONU ha advertido de que el principio de acuerdo entre Turquía y la Unión Europea (UE) para devolver a suelo turco a todos los refugiados que lleguen de manera irregular puede ser ilegal. Las principales ONG que atienden a personas migrantes también han alertado de que los refugiados retornados no tendrán las suficientes garantías y piden vías seguras para quienes huyen de la guerra en Siria y otros conflictos armados.

Mientras los primeros ministros de Turquía y Grecia analizan el acuerdo alcanzado esta madrugada, arrecian las críticas. A los reparos expresados por Francia o por los países del este, hay que añadir las dudas legales y éticas del plan que incluye la devolución inmediata a territorio turco de todas las personas que entren de manera clandestina a través de Grecia, a cambio del envío ordenado y legal de los refugiados sirios que esperan en Turquía. Acnur, la Comisaría de Naciones Unidas para los Refugiados, se muestra muy preocupada. Esta mañana analizan ese preacuerdo los primeros ministros de Turquía y Grecia, principales protagonistas de la medida central del plan de Bruselas, la que incluye la devolución inmediata a territorio turco de todas las personas que entren de manera clandestina a través de Grecia, a cambio del envío ordenado y legal de los refugiados sirios que esperan en Turquía (08/03/16).

Europa da un giro en su gestión de la crisis de refugiados. En su intento de frenar el flujo migratorio, los líderes de la UE han alcanzado esta madrugada un polémico principio de acuerdo con Turquía para devolver al país vecino a todo extranjero que llegue ilegalmente a las costas griegas. Por cada sirio en situación irregular que readmita Turquía, otro será reubicado desde Ankara en la unión por vías legales (08/03/16).

La Unión Europea y Turquía suman esfuerzos para encontrar un cauce a la crisis de refugiados en la cumbre que debe comenzar en Bruselas dentro de una hora. En la cumbre, se va a cerrar el acuerdo por el que Ankara se compromete a aceptar sistemáticamente a todos aquellos refugiados procedentes de Grecia, que estén en situación irregular. Bruselas intentar ordenar al máximo el flujo de refugiados (07/03/16).

A mediodía comienza en Bruselas la reunión de la Unión Europea conTurquía. Sobre la mesa, la crisis de los refugiados. Los 28 pretenden que Ankara se comprometa a aumentar el número de imigrantes irregulares que acepta de vuelta desde Grecia y reducir su llegada a Europa a cambio de 3.000 millones de euros. Previamente a esta cumbre se han producido algunos encuentros (07/03/16).

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) se reúnen este lunes con el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, con la intención de que Turquía se comprometa a la repatriación sistemática de inmigrantes que no sean sirios y que no dispongan del derecho de asilo.

Turquía parte favorable a la cumbre y tan solo pone una condición, que a lo largo de este año se levante la obligación de visado para los turcos que viajen a países comunitarios. Davutoglu se mostró dispuesto esta semana a aceptar la devolución de todos los inmigrantes interceptados en aguas turcas y ha empezado a cumplir su promesa con la devolución desde Grecia de 308 personas, en su mayoría marroquíes, argelinos y tunecinos.

En unas horas, comienza en Bruselas la cumbre de la Unión y Turquía sobre la crisis de los refugiados. Los veintiocho esperan que Ankara acepte hacerse cargo de los demandantes de asilo rechazados por Europa, a cambio de 3.000 millones de euros. Acnur no ve con buenos ojos esta medida (07/03/16).