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Los alumnos del instituto Marjory Stoneman Douglas en Parkland, Florida, han vuelto a las clases este miércoles dos semanas después del tiroteo en el que murireron 17 personas a manos de un exalumno. Las clases han sido más cortas y los estudiantes no han llevado libros ni mochilas: el objetivo del día era que retomaran poco a poco la normalidad, conversar y que se apoyasen los unos en los otros. Decenas de voluntarios han repartido además flores blancas para los que han llorado la ausencia de las víctimas. Entretanto, el debate sobre el control de las armas no avanza, pero los afectados seguirán haciendo campaña por un control más estricto. 

El 15 de febrero, el exalumno Nikolas Cruz irrumpió en el instituto Stoneman Douglas en Parkland, Florida, y armado con un fusil AR-15 mató a 17 personas. Peter Wang, de 15 años, murió bajo las balas mientras mantenía abierta una puerta para que sus condiscípulos pudieran escapar. El adolescente era Cadete del cuerpo de oficiales de reserva y su mayor deseo era ingresar en West Point al acabar el instituto. Tras su fallecimiento en ese acto heróico, la Academia Militar, a título póstumo, le ha admitido como alumno en la promoción de 2025. La institución subraya que una de sus prioridades es "desarrollar líderes con carácter entregados a los valores de Deber, Honor y País". Para West Point, su actitud el día del tiroteo es "un ejemplo de esos principios". No es la primera admisión póstuma pero es una distinción tan rara que no se recuerda la última concedida. Wang y otros dos cadetes fallecidos, Alaine Petty y Martin Duque, ambos de 14 años, han recibido también la Medalla al Heroísmo.

El instituto de Parkland, blanco del tiroteo en el que perdieron la vida 17 personas, ha abierto sus puertas este viernes para que los profesores pudieran recoger sus pertenencias, aunque las clases se reanudarán el martes. "Es un cobarde o, simplemente, se quedó helado ante la extrema presión", ha dicho Trump sobre el policía que no entró para detener la masacre. Entretanto, la principal organización de educadores del país ha rechazado la "terrible idea" del presidente de dotar a los profesores de armas en las escuelas. Por su parte, el gobernador de Florida, Rick Scott, propone destinar a un policía en cada escuela y elevar la edad mínima para comprar rifles de asalto de 18 a 21 años. 

La investigación sobre el tiroteo en un instituto de Parkland, Florida (EE.UU.), en la que murieron 17 personas, está revelando numerosos fallos de las agencias y fuerzas de seguridad del país. Ahora se ha sabido que el agente de policía que vigilaba el instituto Marjory Stoneman Douglas, donde el joven Nikolas Cruz perpetró la matanza, no entró en el centro para detener al agresor durante el tiroteo.

El agente, Scot Peterson, ayudante del sheriff del condado, ha dimitido antes de afrontar su suspensión tras la investigación.

El vídeo de la cámara de seguridad del centro muestra al policía, uniformado y armado, llegar al edificio donde tuvo lugar el tiroteo tan solo 90 segundos después de los primeros disparos, y esperar allí sin hacer nada durante cuatro minutos. El tiroteo duró unos seis minutos.

Peterson, de 54 años, llevaba una década asignado a la protección del centro.

"Lo que he visto es a un ayudante llegar a la zona oeste del edificio 12, tomar posición y no entrar nunca", ha relatado el sheriff del condado de Broward, Scott Israel. Preguntado por lo que debería haber hecho Peterson, su jefe ha respondido: "Entrar. Enfrentarse al asesino y matarle".

El tiroteo, una de las peores matanzas en una escuela estadounidense, ha revivido en Estados Unidos el debate nacional sobre el control de armas. El presidente, Donald Trump, ha sugerido que una manera de combatir este tipo de violencia es armas a los profesores. "Saldría más barato que los guardias", ha argumentado Trump al defender esta propuesta, planteada anteriormente por la Asociación Nacional del Rifle, el lobby de las armas en el país.

El presidente de Estados Unidos ha asegurado que reforzar la seguridad en las escuelas es la máxima prioridad de la administración y ha sugerido que algunos profesores deberían disponer de armas ocultas para responder en caso de un tiroteo. Donald Trump ha lanzado este mensaje mientras recibía en la Casa Blanca a una veintena de personas afectadas por tiroteos, entre ellos supervivientes del ataque en el instituto de Florida en el que fueron asesinadas 17 personas. Entretanto, miles de jóvenes se han manifestado frente al Capitolio, en Washington, para exigir un mayor control de las armas.

El FBI ha reconocido este viernes que no investigó los avisos que recibió sobre la posibilidad de que Nikolas Cruz, el joven de 19 años que perpetró el último tiroteo en Florida, desatara una matanza en un centro educativo, ya que no se siguieron los protocolos ni se valoró adecuadamente lo que, admite, "debía haber sido considerado como una amenaza potencial".