Enlaces accesibilidad

arriba Ir arriba

La primera semana de junio se votará en los Comunes en Londres el proyecto de salida del Reino Unido de la Unión Europea. Será la cuarta vez que los parlamentarios británicos se pronunciarán sobre el acuerdo del Brexit. En las tres anteriores, el texto acordado por los negociadores británicos y europeos fue rechazado, como un símbolo de la complejidad de la gestión del divorcio.

Repasamos este culebrón de promesas incumplidas en un reportaje de Jordi Barcia, nuestro corresponsal en el Reino Unido.

El Partido del Brexit lidera las encuestas, con casi un 28% de intención de voto. Mientras que el partido de la primera ministra, Theresa May, que intentó hasta el último momento un acuerdo con los laboristas que evitara participar en las elecciones al Parlamento Europeo, afronta el que podría ser el peor resultado de los conservadores en décadas, ya que apenas alcanzan el 15% de intención de voto.

En Reino Unido, la gestión del Brexit ha pasado factura tanto a conservadores como a laboristas. Las elecciones locales en parte de Inglaterra e Irlanda del Norte les han hecho perder una importante representación. Tras ver perder más de 1000 asientos, Theresa May ha reconocido que son "malos tiempos" para el Partido Conservador y que los resultados son "un síntoma de ello". El líder laborista, Jeremy Corbyn, también ha hecho autocrítica. Quienes han salido victoriosos han sido los proeuropeos del "Partido Liberal Demócrata" y los Verdes, que están a favor de un segundo referéndum.

La primera ministra británica, Theresa May, ha destituido esta tarde a su ministro de Defensa, al que hace responsable de una filtración del Consejo de Seguridad Nacional. La semana pasada se supo que Reino Unido iba a otorgar un papel clave en la instalación de la red 5G a Huawei, empresa china enfrentada a Estados Unidos. Gavin Williamson niega estar detrás de esa filtración. La nueva titular de Defensa será, por primera vez, una mujer.

Una fecha, la del 31 de octubre, a caballo entre la propuesta por May y la que otros líderes europeos, como el presidente del Consejo, entendían adecuada de hasta un año.
Pero, en cualquier caso, un nuevo espacio para que la primera ministra trabaje para alcanzar el consenso en su Parlamento y trate de desenmarañar el complejo escenario político al que desde este jueves vuelve a tener que enfrentarse.
 

La primera ministra británica, Theresa May, ha asegurado tras acordar con los Ventisiete una extensión flexible del 'Brexit' hasta el 31 de octubre, que si el Parlamento británico aprueba el acuerdo de retirada de la Unión Europea en las tres primeras semanas de mayo, no será necesario que Reino Unido participe en las elecciones comunitarias que se celebrarán el día 22 de ese mismo mes.

La primera ministra británica, Theresa May, ha defendido ante los Veintisiete la necesidad de una prórroga corta del Brexit para garantizar una salida ordenada de la Unión Europea. May ha insistido en que quiere que Reino Unido salga de la UE antes del 22 de mayo para evitar participar en las elecciones europeas, pero hay división entre los líderes sobre la duración de la prórroga.

Theresa May ya ha pedido a sus socios europeos otra prórroga del Brexit.

El reino unido, asegura la primera ministra, estaría listo para una salida ordenada de la Unión antes de las elecciones europeas.

Los 27 no terminan de estar de acuerdo sobre cuál es la mejor fórmula: una prórroga corta o una más larga y en qué condiciones.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha dicho que afronta la cumbre de urgencia sobre el Brexit con un espíritu constructivo. "Estamos ante una situación histórica que exige tener la cabeza fría. Tan importante es garantizar la unidad de la UE, como tratar que no haya un Brexit desordenado", ha dicho en Bruselas. Sánchez ha evitado decir qué decisión apoyaría hasta que no escuche las explicaciones de la primera ministra británica, Theresa May. 

Londres rechaza una prórroga larga del 'brexit'. La opción que propone el presidente del Consejo, Donald Tusk, que apuesta por otorgar un año extra para lograr una salida ordenada. En el Reino Unido las negociaciones entre gobierno y laboristas están paradas. Sin embargo tanto diputados conservadores como miembros del gobierno de Theresa May rechazan de pleno una ampliación de un año para abandonar la Unión. El ministro británico para el 'brexit', Stephen Barclay, ha asegurado que aunque no quiere esa prórroga larga aceptaría un retraso en la salida de Europa si esta puede darse por concluida en cuanto se quiera.

La cuenta atrás para el Brexit sigue avanzando. Este viernes termina el plazo y todavía no está claro si habrá o no un salida abrupta de los británicos de la UE. El secretario de Estado para la Unión Europea Luis Marco Aguiriano ha dejado claro en Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso que "lo que quiere el gobierno de España es un Brexit ordenado y pactado, que permita mantener las estrechas relaciones que tenemos hasta ahora". Tras dos años de negociaciones, Aguiriano ha reconocido en la Unión Europea "claro que hay fatiga y decepción, y en algunos casos hasta irritación y enfado" por la actitud del parlamento Británico, que "ha votado 12 propuestas y ha rechazado las 12". Por eso, Aguiriano cree que es "poco probable" que May consiga un consenso en su parlamento antes del 12 de abril, por lo que cree que la prórroga es la opción más plausible, aunque recuerda que será "definitiva", y solo se pondrá sobre la mesa si Reino Unido "plantea una opción creíble".

España mantiene una "actitud positiva y constructiva" de "respetar la opinión del pueblo británico" pero manteniendo sus intereses, como son las reivindicaciones sobre Gibraltar. Sobre ésto, Aguiriano se mostrado satisfecho por la denominación que adotó el jueves el Europarlemento de la denominación de este territorio como colonia británica. El Secretario de estado para la UE también ha asegurado que seguirán de cerca el último plan urbanístico que proyecta el peñón, donde se va a construir un complejo de más de 100.000 metros cuadrados con viviendas y zonas comerciales. Según el Gobierno, el proyecto inicial prevé su edificicación en una zona del puerto, que no del mar, cedido al Reino Unido en el Tratado de Utrech.